lunes, 13 de septiembre de 2021

LA PROFECÍA DEL MALAJE de Julio Muñoz Gijón

Editorial: El Paseo Editorial
Fecha publicación: noviembre, 2020
Precio: 16,95 €
Género: Humor
Nº Páginas: 192
Encuadernación: Tapa blanda con solapas
ISBN: 9788412140859

Autor

Julio Muñoz Gijón (Sevilla, 1981) ha trabajado años como reportero de televisión y experto en medios digitales. Es autor de una popular saga de libros que mezclan humor y novela negra: El asesino de la regañá, El crimen del palodú, El prisionero de Sevilla Este, El misterio del perro, la mermelada y el cantante, Un hombre-lobo en El Rocío (El Paseo, 2016), El enigma del evangelio «Triana» (El Paseo, 2018). Su universo ha inspirado una serie de televisión, Brigada de fenómenos, y la obra de teatro El asesino de la regañá. También ha publicado un libro ilustrado para niños, La mejor ciudad del mundo (El Paseo, 2017), junto al dibujante Patricio Hidalgo; y tiene su propia agenda, La agenda rancia (El Paseo, 2019). En 2019 realizó un cambio de registro con la novela Tinnitus. 3 horas de vida (El Paseo). Actualmente trabaja como Director de Contenidos de la productora ADM y puedes escucharlo en la Cadena SER en los programas «La Cámara de los Balones» y «No Puede SER».

Sinopsis

Los inspectores Jiménez y Villanueva se huelen que la cosa no está para bromas. Todo el mundo parece estar loco detrás de "la sagrada lanza" con la que Longinos hirió a Cristo -solamente falta Indiana Jones-. Pero los dos detectives saben que tras el robo de este objeto hay algo más... un plan diabólico que los llevará a un infierno muy particular. Mientras, un hombre calvo, extremadamente delgado, muy casposo, con pinta de malaje, espera en una mugrienta estancia que huele a palomas e incienso... Y todo el mundo sabe lo que es un malaje, pero si este se empeña en dar lo mejor de sí mismo es capaz de sacar a la luz al peor de todos.

[Información tomada directamente del ejemplar]



Vuelvo a tocar puerto en Julio Muñoz Gijón, en @Rancio, para leer lo último que ha publicado, La profecía del Malaje. Hasta la fecha he leído todos los libros que lleva publicados y, salvo Tinnitus (3 horas de vida), los he reseñado todos. Este no podía faltar en la colección. 

La profecía del Malaje(1) nos trae una nueva aventura de los policías más famosos de Sevilla. En esta ocasión, Villanueva y Jiménez tendrán que hacer frente a un robo perpetrado en la Hermandad del Lanzado, cuyo misterio(2) representa el momento en el que Jesucristo, estando en la cruz, recibe una lanzada en el costado a manos del romano Longinos. ¿Qué han robado exactamente? Pues, entre otros enseres, precisamente la lanza con la que la figura del romano trate de atravesar a Jesús. Aunque los ladrones han sustraído joyas y dinero en efectivo, la hermandad ha puesto especial hincapié en la recuperación de la lanza. Es de vital importancia que se localice inmediatamente. 

En paralelo, el lector se desplazará al barrio de Triana, una zona de Sevilla de vecinas con solera, criadas en corrales y patios, que todavía se sientan a tomar el fresco a la puerta de su casa, que escamondan su parte de acerado con ahínco y que conocen las idas y venidas de la gente del barrio. En Triana es difícil pasar desapercibido. El que es raro lo es y lo sabe todo el mundo. En una de las calles de la barriada reside un tipo peculiar, «calvo, extremadamente delgado», que vive en una casa enorme, solo y en cuyas bolsas de basuras algunas vecinas dicen haber visto cabezas de paloma. A saber qué hace este tipo dentro de su casa.


«Hay una gran sala casi totalmente oscura. Los techos son altos y hay columnas arañadas en medio. Solo hay una ventana y está prácticamente cerrada. Hay una televisión, libros tirados por todas partes, una mesa con una silla, un equipo de música y la estancia parece insonorizada porque en todas las paredes y en el techo hay jaulas con palomas que hacen un ruido inquietante. El hombre delgado entra con otro pájaro en una jaula pequeña». [pág. 24]


Segundo escenario, allende fronteras hispalenses. El robo de la lanza de Longinos llega a oídos del Vaticano. Parece que allí conocen la trascendencia de tan singular hecho. Hay nerviosismo e inquietud. Desde la Ciudad Santa llega una petición urgente. Se exige a las fuerzas del orden sevillanas que lleven a cabo una investigación silente, con mucho sigilo y prudencia, sin que la noticia trascienda a los medios de comunicación. ¿Por qué? ¿Qué hay realmente tras el robo de la lanza?

Tercer escenario. En Hamburgo reside Marlene Franz, una mujer de unos cincuenta años que parece también muy interesada en la lanza de Longinos. Franz es «una asesina sin piedad, la mayor ladrona de arte del mundo», a la que la Interpol lleva tratando de atrapar desde hace años. Y es en Londres, en la sede de la Interpol, donde se habla de uno de los partidos políticos más peligrosos de Europa. Se dice que los miembros del Sol Negro son los herederos del nazismo. Por eso, la Interpol mandará a una persona a Sevilla para seguir la pista a estos individuos.

En definitiva, tenemos un robo que, si no fuera porque hay tanta gente detrás del asunto, parecería más bien un hurto de poca importancia. Sin embargo, la insistencia del Vaticano, el vecino de Triana que colecciona palomas y la aparición de Marlene Franz dejan entrever que la lanza robada debe esconder algún secreto oculto. Así que, a Jiménez y a Villanueva les tocará lidiar con toda esta fauna para recuperar lo robado y devolver la calma a una ciudad que se convierte en el punto de mira.

La trama de La profecía del Malaje está tan cargada de humor como las restantes entregas. Eso no puede faltar en los libros de un autor que ya derrocha ingenio y simpatía en las redes sociales, y cuyo leit motiv es precisamente divertir al lector. Y lo es incluso en tiempos de pandemia o post-pandémicos porque hay alguna alusión simpática a la era Covid-19, aunque sin desarrollo. Que no perdamos el humor. Pero en estos libros también encontramos historia y mucha actualidad. Como veremos más tarde, la ciudad de Sevilla ocupa un papel importante, y el autor aprovecha cualquier coyuntura para introducir pequeñas pinceladas de su historia

Independientemente de que ya conozcamos el humor que Julio Muñoz despliega en estos libros, que sepamos cómo se las gasta Jiménez, o que el factor sorpresa que nos cogió a todos fuera de juego con El asesino de la regañá se haya ido difuminando con el tiempo, tengo que admitir que @Rancio sigue provocándome carcajadas con sus libros. En La profecía del Malaje hay pasajes que me han resultado absolutamente tronchantes, de esos que lees en voz alta a la persona que también está leyendo a tu lado, para carcajearos juntos. Me río muchísimo con las ocurrencias de Jiménez, fuente inagotable de chascarrillos, natural como la vida misma, sin filtro, y eso lo convierte en un personaje entrañable. Y también me río con las cosas que se le ocurren a Julio Muñoz. En este libro nos toparemos con un exorcismo con el que he llorado de risa y con una secta satánica que ni es secta ni mucho menos satánica. Chapó por el ingenio y la capacidad de inventar.

Así que el humor, las risas, la historia de la ciudad, la actualidad siguen asomándose a estas historias. No obstante, el entramado de La profecía del Malaje me ha parecido más complejo, más elaborado, más argumentado, como si el autor hubiera querido subir unos cuantos peldaños más. Los distintos escenarios y el abanico de personajes dividen la narración en varias ramificaciones que se van desarrollando cada una por su lado, hasta llegar a un punto en el que convergen. Estamos ante una historia de venganza en la que, para resolver el crimen, los protagonistas tendrán que emplear métodos muy disparatados. Eso sí, por el carácter localista de la narración, hay que saber un poquito de Sevilla y, más concretamente, de las hermandades de Semana Santa. De hecho, la ilustración de la cubierta reproduce, a su modo, el paso de misterio de la Hermandad del Santo Entierro, la que nosotros conocemos comúnmente como la Canina.

Personajes

De los personajes protagonistas os he hablado con bastante profundidad en las entregas anteriores. Ambos siguen siendo lo que siempre han sido. Jiménez nos vuelve a mostrar ese lado bromista que tanto le caracteriza. Es capaz de sacar punta a toda noticia, acontecimiento o hecho. Es un tipo ingenioso, muy sevillano y profundo defensor de las costumbres de esta ciudad. Aunque su intención es buena, a cuenta del robo de la lanza se meterá en unos líos tremendos, y es que no hay nada como tener a un amigo que te pueda echar un cable en un momento crucial de tu vida.




Villanueva es ese jefe que intenta adaptarse a las circunstancias que le rodean. Venido de Madrid, sigue en esta ciudad que está llena de peculiaridades, aguantando las trastadas y los líos en los que siempre se mete Jiménez. 

El jefe de ambos será una mujer. Les ha tocado en suerte una comisaria, detalle que me ha parecido bastante significativo, aunque de ella no sabremos gran cosa.  

A Marlene Franz es mejor que la descubráis vosotros. Solo os diré que es una mujer que no se anda con milongas. Es sanguinaria, implacable y despiadada. Ahí es nada. 

Y entre todos estos que son personajes principales irán desfilando otros tantos que representan a conocidísimas personalidades de Sevilla. Tendremos a reconocidos periodistas, cofrades y del corazón; a cantantes de todo tipo de género; toreros o directivos de equipos de fútbol. Descubrir qué persona real se esconde detrás de estos personajes de ficción es fácil y divertido.

Sevilla

Lo decía antes, la ciudad tiene siempre un gran protagonismo en esta saga de Julio Muñoz. El autor es casi un cicerone que se conoce los secretos, las leyendas y las anécdotas mejor que cualquier guía turístico que podamos encontrar por estas calles. A pesar de que La profecía del Malaje es el volumen número séptimo de la serie, @Rancio sigue descubriéndose rincones e historia de una ciudad que yo pensaba que conocía bien. De entrada, en este volumen nos habla del origen del nombre «Sevilla», remontándose a los fenicios y que, en cierto modo, relaciona la ciudad con Belcebú. No será el primer detalle que me sorprenda. Si bien es cierto que algunas curiosidades que desvela son muy conocidas y, por tanto, están a mi alcance, en otras cuestiones consigue dejarme boquiabierta. En esta entrega también se habla de Fernando Niño de Guevara, padre de la Semana Santa sevillana o de las primeras reglas de la Santa Inquisición, de lo que tenía ni la más remota idea. Así que, si te ríes y aprendes, ¿qué más se le puede pedir a un libro?

Estructura y estilo

Escrito en tercera persona, y con un total de sesenta y siete capítulos de corta extensión, el libro cuenta de nuevo con ilustraciones realizadas por Cristina Domínguez. Similares a las que ya vimos entregas anteriores, encontramos mucho fotomontaje y collages, que nos enseñan lugares de la ciudad o describen de manera gráfica algún pasaje de la novela.

La narración es ágil y dinámica, por lo que la lectura te dura unas cuantas horas. La trama se va moviendo de un punto a otro y en todos los capítulos ocurre algo, de tal modo que, poco a poco, se va componiendo el mapa del relato.

En definitiva, que he vuelto a pasar un buen rato con las historias de @Rancio. Me ha gustado reencontrarme con Jiménez y Villanueva a los que, a estas alturas puedo imaginarme pateando las calles de Sevilla. Como dije antes, La profecía del Malaje me ha parecido una historia más compleja que las anteriores, en la que la distintas subtramas cuentan con un buen desarrollo, hasta converger en un desenlace que resuelve los misterios planteados. Así pues, por un lado solo me queda recomendaros esta lectura, si os gustaron las previas y queréis pasar un rato divertido. Por otro, esperar a que a esta singular y divertida pareja de policías les encarguen otro caso. 


Notas:

(1Malaje: Dicho de una persona: Desagradable, que tiene mala sombra [RAE]

(2) Misterio: Cuando hay varias figuras sin palio y cuando se porta a Jesús sin crucificar se conoce como paso de misterio.



[Fuente: Imagen de la cubierta tomada de la web de la editorial]

Puedes adquirirlo aquí:


domingo, 12 de septiembre de 2021

JULIO... ¡DE UN VISTAZO! (#07/2021)

Retraso y acabamos de empezar. A estas alturas todavía no he hecho balance de lo que aconteció en el blog durante el mes de julio, pero es que este año he decidido alargar las vacaciones de verano y dejar descansar este espacio por más tiempo. Eso sí, es hora de ponerse las pilas y antes de que pase más tiempo, vengo a hacer resumen del mes de julio.


[Para conocer la sinopsis de los libros expuestos 
solo tienes que clicar en cada título o en los enlaces a las reseñas]



Los comprados

En junio fue mi santo y en julio todavía me iban llegando libros como regalo. En esta ocasión, dos ilustrados. Poco a poco me voy haciendo de una gran colección. Por un lado, el que me faltaba por leer de María Hesse, Bowie. Una biografía, (Lumen) del que ya tenéis la reseña en el blog.





Por otro, El olvido que seremos de Tyto Alba (Salamandra Graphic). Estoy enamorada de esta historia sobre Héctor Abad Gómez, protagonista de la novela que su hijo publicó en 2006. Enamorada de la película que Netflix ha estrenado hace unos días, protagonizada por Javier Cámara y de la que os hablo aquí. Enamorada de este libro ilustrado, basado en la novela, que todavía no he leído porque me da pena empezar para acabarlo pronto, porque sé que me lo voy a beber. 

Los recibidos

No soy capaz de poner en pie los libros que llegaron a casa durante el mes de julio.
A medida que van llegando, acostumbro a ir apilándolos en una habitación para, posteriormente, registrarlos en una base de datos, donde voy anotando algunos datos de la edición y los asigno a una estantería concreta. Pues bien, como a finales de septiembre me compré un par de estanterías, coloqué en ellas todos los títulos que tenía amontonados por distintos lugares de la casa. El resultado es que he mezclado los que ya tenía registrados con los pendientes de registrar y ahora no sé muy bien qué libros llegaron a casa en julio. Bueno, son paranoias mías que tampoco son importantes. En cualquier caso, sí estoy segura de que Federico de Ilu Ros (Lumen) me llegó por esas fechas, un precioso libro ilustrado que rinde homenaje al poeta de Granada.

Los ganados

Ninguno. Ni tiempo para apuntarme a ningún sorteo.

viernes, 10 de septiembre de 2021

DONDE HAYA TINIEBLAS de Manuel Ríos San Martín

Editorial: Planeta
Fecha publicación: junio, 2021
Precio:19,90 €
Género: thriller
Nº Páginas: 528
Encuadernación: Tapa dura
ISBN: 9788408243144
[Disponible en eBook y Audiolibro;
puedes leer aquí]

Autor

Manuel Ríos San Martín (1965) es licenciado en Ciencias de la Información y ha trabajado en importantes productoras de televisión como Globomedia, BocaBoca y Diagonal, en las que ha ejercido de productor ejecutivo, director o guionista. Ha participado, entre otras, en Colegio Mayor, Médico de familia, Menudo es mi padre, Más que amigos, Compañeros, Mis adorables vecinos, Soy el Solitario, Raphael, Rescatando a Sara, Historias robadas y Sin identidad. Ha dirigido un largometraje, No te fallaré, y ha colaborado en la escritura de los guiones de Amigos... y Maradona, la mano de Dios. Ha coordinado y coescrito el libro El guion para series de televisión, publicado por el Instituto de RTVE. También es autor de las novelas Círculos y La huella del mal, que ha sido traducida al italiano y está siendo adaptada a la televisión como una serie de ocho capítulos.

Sinopsis

Una modelo de diecisiete años a la que le falta el ombligo desaparece en Madrid. Los inspectores Martínez y Pieldelobo se hacen cargo de la investigación, pero chocan desde el primer momento. Él es un padre cincuentón y caótico, tierno pero mordaz y un tanto anticuado; ella, una milenial combativa, inteligente y feminista.

Mientras recorren por España lugares misteriosos y templos en apariencia tranquilos, surgen dos hipótesis para desenmascarar a un asesino en serie: o la mafia rusa está detrás de una red de prostitución de lujo o hay un psicópata religioso que pretende enmendarle la plana al mismo Dios.

Este thriller plantea una reflexión irónica sobre la intolerancia, la dicotomía entre pecado y belleza, entre misericordia y castigo, y las relaciones entre el hombre y la mujer como dos seres destinados a entenderse desde el principio de los tiempos.

[Información tomada directamente del ejemplar]



Tras el éxito de La huella del mal, cuya adaptación televisiva ya está en marcha, Manuel Ríos San Martín vuelve a ofrecernos un thriller vibrante, con un amplio abanico de intrigas, que conducen al lector por diferentes laberintos. En Donde haya tinieblas, el autor y guionista despliega una investigación criminal, encabezada por una singular pareja de inspectores. Juan Martínez Gutiérrez es miembro de la UDEV (Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta). Padre de familia y con cincuenta años, es un claro exponente de su generación. A su lado, encontraremos a la inspectora Nuria Pieldelobo, veinte años más joven que su compañero, «de una belleza abrumadora, rubia sin trampas, con el pelo recogido en una coleta, ojos verdes, silueta perfecta escondida en ropa ancha y una mente brillante». Inicialmente, ambos tendrán que enfrentarse a la desaparición de una modelo rusa. Karolina Mederev es una joven de diecisiete años que, estando en Madrid por asuntos de trabajo, desaparece sin dejar rastro. Los inspectores iniciarán la investigación interrogando, en primer lugar, a su círculo más cercano, a Sophie -directora de la agencia de modelos para la que trabajaba Karolina-; a Marcelo, su asistente personal-; o a Masha Klimov, la madre de la joven que tendrá que tomar un vuelo para presentarse en Madrid. Lo que en principio puede resultar una chiquillada, una forma de romper con la esclavitud que supone su trabajo, amarrada a un ritmo frenético y a un culto al cuerpo, se complica cuando el cadáver sin vida de Karolina aparece depositado sobre un altar en una pequeña iglesia extremeña, la ermita de la Virgen del Ara. A este crimen, le seguirán dos más. 

¿Qué tiene de singular el asesinato de Karolina? Al margen de tratarse de un hecho criminal, la muerte de la modelo destaca por varios aspectos. Por ejemplo, resulta llamativo que la joven no tenga ombligo. Este detalle, unido a la tipología de los escenarios donde aparece su cadáver y el de las otras dos víctimas, conecta directamente con el Génesis, primer libro de la Biblia en el que se narra la creación del ser humano, la expulsión del Jardín del Edén, el diluvio universal e incluso la Torre de Babel. Ríos San Martín va deslizando en este thriller religioso sucesos y detalles que nos conducen al relato bíblico y a un punto de partida que, a mi juicio, me ha resultado muy interesante. ¿Qué pretende demostrar el asesino con estos crímenes? Obviamente, no te lo voy a contar. Para saber qué oscuras intenciones se esconden entre las páginas de esta novela tendrás que aventurarte a leerla. Eso sí, insisto en que el enfoque es muy original. 

Pero el autor se vale de esta trama llena de referencias bíblicas para explorar otros terrenos. Saldrá a relucir un entramado mafioso, en el que no faltan las fiestas de lujo, la prostitución, las drogas, el sexo, y la trata. Y también subirá a escena el mundo virtual en el que actualmente vivimos inmersos, esta era digital que nos engulle cada día. ¿Cómo se enfrentan esta pareja de inspectores a un ambiente en el que palabras como followers y haters están a la orden del día? Hay que tener en cuenta que, entre Martínez y Pieldelobo, se extiende un valle de más de veinte años de diferencia.

Personajes

Debo admitir que Martínez Gutiérrez me ha gustado muchísimo. Vive en su mundo propio y acostumbra a perderse en divagaciones con una facilidad pasmosa. De sí mismo, él dice que le gusta el pensamiento lateral, esa tendencia que tienen algunas personas, entre las que me hallo, de desviarse mentalmente del foco de atención. Es un hombre con chispa, algo guasón, muy de su época, y que, bajo mi punto de vista, se aleja un tanto de lo habitual, con lo que supone un poco de aire fresco en el género.

Ya lo comentaba con el autor el día que tuve ocasión de entrevistarlo (puedes leer la entrevista aquí), Martínez tiene dos peculiaridades que me han parecido especialmente divertidas. Una es la insistencia con la que ratifica constantemente su heterosexualidad, cuestionándose frecuentemente su hombría. Lo hace para sí mismo porque, en ningún momento hay una intencionalidad machista en sus palabras, aunque su compañera le recriminará algún comentario en algún momento. La otra peculiaridad es su manía de ponerle motes a todo aquel con el que se cruza. Términos como Muñequín, Bigdata o Botox le servirán para referirse y definir a algún personaje de esta trama. Eso sí, a Pieldelobo no tiene valor de colgarle ningún apodo.

Y al margen de esas dos características de su personalidad, también hay que señalar que es un hombre sumamente hogareño, humano y natural. Martínez no es el típico inspector que, cuando está volcado en una investigación, deja de lado a su familia. Él no es así. Diría que su lado profesional y personal se mantienen en un perfecto equilibrio. Siempre tiene a su esposa y a sus hijos -una adolescente y dos gemelos más pequeños-, muy presentes. En ellos busca el refugio cuando quiere olvidarse del lado más siniestro de la vida. 

En cuanto a Nuria Pieldelobo, es una mujer que está siempre a la defensiva, con la escopeta cargada, como se suele decir. Los veinte años que la separan de su compañero la convierten en una mujer mucho más actual, mucho más de estos tiempos. Está muy concienciada con la lucha feminista y el papel que la mujer ha jugado en la sociedad, desde que el mundo es mundo. Pieldelobo quiere romper con los comportamientos del heteropatriarcado, con el yugo al que la mujer ha estado siempre sometida, bajo la potestad del hombre, por eso corrige ocasionalmente a su compañero en un discurso que, dado su edad y su educación, está plagado de connotaciones machistas. Y lo hace con enfado, con rabia, porque está cansada de que no terminemos de avanzar y que la mujer siga siendo vejada, humillada, mancillada. No obstante, su exasperación, teñida de dolor, no es solo fruto de una lucha común, sino de una propia. Su interior es un hervidero, espoleado por el caso que tienen entre manos, y es que Nuria, bella y hermosa, también fue adolescente. No os digo más. 


«...te es imposible ver el mundo como lo vemos nosotras: un lugar donde nada más nacer mujer se va a dudar de tu capacidad, vas a tener que plantearte el tener hijos si quieres tener una carrera profesional de éxito y vas a estar a las órdenes de jefes que no te llegan a la suela del zapato, pero cuya valía nadie se cuestiona porque tienen una polla entre las piernas. Si encima eres atractiva y sexi, olvídate de que te vean como nada más que un objeto sexual». [pág. 243]


Juntos forman un equipo singular. Uno es muy analógico. La otra, muy digital. Uno tiene cincuenta años. La otra, unos treinta. Uno es un hombre. La otra, una mujer. Son la noche y el día, y eso puede provocar alguna fricción que, momentáneamente, perjudica la investigación. Porque Martínez tiende a mostrarse paternal con Nuria. Inconscientemente, él adopta un papel de protector que Pieldelobo ni le ha pedido ni tampoco necesita. No se da cuenta que es una mujer que se vale por sí misma, que no requiere que nadie venga a sacarle las castañas del fuego ni a dar la cara por ella. No obstante, y a pesar de ser tan distintos, terminan por complementarse. Lo que uno no ve, se lo muestra el otro. 


«Nunca habíamos trabajado juntos y no podíamos ser más distintos tanto en la manera de afrontar los casos como en nuestro modo de vida. Yo, más caótico y libre en mi forma de investigar, pero con un matrimonio estable y prolífico desde hacía más de veintitrés años; y ella, ordenada y metódica, a la que mi vida le parecía determinada por el heteropatriarcado del que yo mismo formaba parte»[Pág. 62]


Y habrá más personajes, algunos más secundarios que otros, y más de uno tendrá un lado oscuro, incluso aquellos que ocupan un papel importante dentro de los estamentos más notorios de la sociedad.

Escenarios

En Donde haya tinieblas, los espacios en los que tienen lugar los crímenes están muy relacionados con ese entorno bíblico que comentaba al principio. Y me encantan las novelas que me descubren localizaciones nuevas. Porque el lugar en el que aparece el cadáver de Karolina será una pequeña iglesia extremeña, conocida como la ermita de la Virgen del Ara. Se trata de un edificio erigido en medio del campo, en medio de la nada, cuyo exterior no llama particularmente la atención. Sin embargo, tras cruzar el portalón de entrada, uno se adentra en lo que se conoce la Capilla Sixtina extremeña. Mirad el vídeo que Manuel Ríos San Martín ha colgado en sus redes sociales. A mí me parece alucinante y ya tengo en mente una visita próxima.



¿Por qué el cuerpo de Karolina aparece en este lugar tan apartado? Bueno, no te lo voy a contar. Como tampoco te voy a contar por qué los otros crímenes se cometen en el Monasterio de San Juan de la Peña (Huesca), -impresionante también-, o en el Santuario de Aranzazu (Oñati, Guipúzcoa), -única ubicación que he visitado-, cuya construcción simula un barco invertido, en una clara alusión a Noé. Uno no se llega a imaginar lo que le espera al final de una carretera ascendente, estrecha y serpenteante. 

Estructura y estilo

Donde haya tinieblas se compone de un total de ciento seis capítulos de corta extensión, que se distribuyen a lo largo de seis bloques. Cada uno de ellos arranca con una cita del Génesis muy vinculada a la trama. El lector se va a encontrar con una narración ágil, que introduce los puntos de suspense necesarios para invitarlo a continuar con la lectura. 

Escrita en primera persona, a través de la voz de Martínez Gutiérrez, el autor introduce esa parte de crítica que no debe faltar en ninguna novela. Entre otras cuestiones como la moda, principalmente destacan las reflexiones sobre las redes sociales. El inspector cuenta con tres perfiles de Twitter, dos de Instagram, una cuenta en Snapchat y alguna otra en Facebook. Por lo que os he contado del personaje hasta ahora, no podéis pensar que sea una persona hiperconectada. Todo lo contrario. Pero si mantiene tantas cuentas abiertas es, o por motivos profesionales -para ver qué se cuece en las redes como reflejo del devenir del mundo-, o para saber qué hacen sus hijos, como una forma de estar cerca de ellos. Estamos acostumbrados a dar cuenta de nuestra vida a través de las redes. Si no tienes Twitter, Instagram, YouTube, Facebook, Tik Tok,... es como si no existieras. A poco que lo pienses un momento parece una locura pero es así y Martínez lo sabe. Pero eso es una cosa y otra muy distinta es la lucha encarnizada que a veces ocurre en el mundo virtual, las ofensas, el linchamiento, las envidias, la competitividad sin sentido,... En definitiva, los malos rollos.  Ando muy desencantada con el mundo virtual. Por eso asomo lo justo e interactúo lo preciso. ¿Y es contraproducente? Pues sí, lo sé. Porque si no estás metido en todos los fregaos eres un fantasma, pero me da un poco igual. Es que cada vez me siento más alejada de lo que encuentro en redes. Twitter me pone de mal humor. Facebook está perdiendo encanto. Instagram es la única que tiene un punto de belleza. Así que, tengo que darle la razón a Martínez cuando expone, en la primera línea de la novela, que «Las redes sociales son una mierda»

Y la iglesia también se llevará su ración. Muchos de los escándalos que se han producido en el seno de instituciones religiosas han estigmatizado para siempre la imagen de la Iglesia. Pero Martínez sabe que es «injusto calificar a toda la Iglesia por esos actos». No podemos olvidar que este estamento está formado por hombres y mujeres de toda índole y condición, y que los hechos son imputables a las personas que los cometen, ya sean sacerdotes o monjas, como carpinteros o fontaneros. ¿Que es mucho más cuestionable que personas que forman parte de un universo que predica la bondad, la tolerancia, el amor al prójimo actúen de un modo atroz? Sí, pero no podemos tampoco echar en saco roto esa otra parte de la Iglesia, generalmente difuminada, que se vuelca con los más desfavorecidos. Así que, nuevamente, tengo que darle la razón a Martínez.


«Es injusto calificar a toda la Iglesia por esos actos, bien lo sabía yo, que había sido educado en libertad y criterio propio, que había conocido a religiosos que dieron la vida en misiones enfrentándose, en barrios desfavorecidos, a los clanes de la droga y prostitución más agresivos. El ser humano es capaz de lo mejor y de lo peor, ya sea dentro de la Iglesia o en la sociedad civil, capaz del perdón y de la venganza más terrible». [pág. 500 -501]


En definitiva, Donde haya tinieblas me ha gustado mucho. No es un thriller que aporte únicamente entretenimiento. La trama está bien urdida, con un atractivo y original punto de partida. Las conexiones entre religión, crímenes y mundo virtual están bien trenzadas. Y la pareja protagonista es interesante, con trasfondo y de los que no se esperan ciertos giros que nos deja fuera de juego. Creo que no me queda mucho más que contaros, por lo tanto, solo resta animaros a leer esta novela, a conocer a Martínez Gutiérrez y a Pieldelobo, que andan a la saga de un asesino que pretende dar un tirón de orejas al mismo Dios. 

[Fuente: Imagen de la cubierta tomada de la web de la editorial]

Puedes adquirirlo aquí:

miércoles, 8 de septiembre de 2021

EL OLVIDO QUE SEREMOS (DRAMA - 2020)

Año: 2020

Nacionalidad: Colombia

Director: Fernando Trueba

Reparto: Javier Cámara, Patricia Tamayo, Juan Pablo Urrego, Nicolás Reyes Cano, Aída Morales, Sebastián Giraldo, Whit Stillman, María Tereza Barreto, Laura Londoño, Elizabeth Minotta, Kami Zea, Luciana Echeverry, Camila Zarate,

Género: Drama

Sinopsis: Narra de manera íntima la historia de un hombre bueno, el médico colombiano Héctor Abad Gómez, carismático líder social y hombre de familia, un destacado médico y activista por los derechos humanos en el Medellín polarizado y violento de los años 70. La trama relata la vida del doctor y padre de familia, preocupado tanto por sus hijos como por los niños de clases menos favorecidas. En su casa se respiraba la vitalidad y la creatividad características de una educación fundamentada en la tolerancia y el amor, pero la violencia ambiental del país condicionaba la vida de todo su entorno.

[Fuente: Filmaffinity]


Cuantísimas ganas tenía de ver esta película desde que supe de su existencia, cuando este año resultó ganadora del Goya a la Mejor Película Iberoamericana. Y es que estoy enamorada de esta historia, de la historia de Héctor Abad Gómez, de la que tuve conocimiento cuando su hijo, Héctor Abad Faciolince publicó la novela que lleva el mismo nombre, en 2006. Leído aquel título que me dejaron en préstamo, no tuve más remedio que comprarlo. ¿No os pasa esto? ¿Que leéis una novela que os han dejado y luego, tras la lectura, sentís que tenéis que tener vuestro propio ejemplar? A mí me ocurre a veces y en esos momentos siento que, entre el libro y yo, se teje un hilo invisible que nos une para siempre.

Pero, vayamos por  partes. ¿Quién fue Héctor Abad Gómez? Nacido en Jericó en 1921, fue un hombre comprometido con sus ideales y firme defensor de los derechos humanos. Casado con Cecilia Faciolince, tuvo seis hijos: Mariluz, Clara Inés, Eva Victoria, Sol Beatriz, Marta Cecilia y Héctor. Ejerció como médico y profesor en Colombia, y abogó por un sistema de salud pública con unas mínimas garantías, luchando por mejorar la calidad del agua a través de la potabilización y fomentando el acceso de la población a las vacunas. Dicen que en sus clases nunca había afirmaciones sino preguntas, porque lo que él trataba de conseguir es que sus alumnos se lo cuestionaran todo y pensaran por sí mismos. Es lo que hacía Héctor Abad Gómez, pensar y destapar la verdad en un país en el que el poder se escribía con letras mayúsculas, donde decir lo que uno piensa, bajo el amparo del libre pensamiento, era una apuesta arriesgada. Y fueron precisamente sus pensamientos, sus conferencias, sus artículos, sus declaraciones,... los que lo condujeron a la muerte. Héctor Abad Gómez fue asesinado el 25 de agosto de 1987. Esta fotografía, en la que se le ve tirado en medio de la calle, cubierto con una sábana empapada de sangre, y rodeado de su mujer y algunos de sus hijos, ocupó y sigue ocupando, cada vez que se recuerda su vida y su muerte, las páginas de los periódicos del mundo.




Centrándonos en la película, el largometraje arranca con Héctor Abad (hijo) residiendo en Torino (Italia). Corre el año 1983 -cinco antes de la muerte de su padre-, y el joven, que por entonces tenía 25 años, pasea por las calles italianas acompañado de la mujer que se convertiría en su pareja. Desde el otro lado del charco le llega la noticia de la jubilación de su padre. En la universidad quieren hacerle un homenaje y Héctor vuela a Colombia para asistir al acto. Son imágenes en blanco y negro, un detalle que tendrá su significado posterior.

De esa inicial escena introductoria, que más tarde se repetirá, damos un salto en el tiempo hacia atrás. La narración nos lleva al año 1971, cuando Héctor Abad (padre) recibe la visita del doctor Richard Saunders, un profesor de San Francisco, en Medellín. Ambos trabajan en un proyecto en común al que han llamado Future for Childrens, y recorren los barrios más desfavorecidos, tomando muestras de agua y examinando a niños enfermos de tifus y otros males. Héctor hijo lo acompañará en algunas de esas visitas y comprenderá que la vida no es tan placentera para muchos, como lo es para él. 

La vida de Héctor Abad (padre) transcurre pareja a su compromiso con los más desfavorecidos. pesar de las miserias, de las desigualdades sociales, de las injusticias que veía cada día, era un hombre feliz. En este sentido, la película retrata la importancia de su ambiente familiar. Vemos a un padre adorado y admirado por sus hijos, un padre que trata de inculcar a sus cachorros los valores más primordiales, enseñándoles a ser buenas personas, a respetar a los demás. La imagen que nos muestra la película es la de un hombre que amaba profundamente a los suyos, y que ayudaba a todo aquel que tuviera alguna carencia. Buen esposo y un padre complaciente, que se mostraba duro e inflexible cuando debía serlo. A pesar de no ser creyente, sus hijos sí recibieron una educación religiosa, asunto en el que él no parecía meterse.

La otra cara de la moneda será su faceta profesional y su activismo político. Como se dice en el discurso que da una alumna durante su homenaje por jubilación, Héctor Abad fue un profesor único que no consentía que su voz fuera acallada. Pero ir así por la vida, en un país como la Colombia de esos años, era ponerse en el punto de mira. Eso es lo que ocurrió. En los programas de radio se hablaba del profesor con inquina. Unos lo tachaban de marxista y otros, de conservador. Pero, en realidad, no era más que un hombre justo, que luchaba por los más necesitados y por eso, por señalar las injusticias sociales y el abandono en el que el gobierno dejaba a buena parte de la población, recibió insultos, decoraron la fachada de su casa con pintadas e incluso lo jubilaron antes de tiempo en la universidad. No consiguieron apagar su voz. De hecho acentuó su presencia en el panorama político cuando decide presentarse a alcalde de Medellín, por el Partido Liberal de Colombia. Incluso entre las filas del partido fue una presencia incómoda.

El resultado fue el que ya conocemos, el asesinato a manos de un par de sicarios. Fin.

Hay muchas cosas que me han gustado de esta película. Por un lado, emociona la relación paterno-filial. Héctor padre es abordado desde la óptica de un hijo pequeño que irá haciéndose mayor a lo largo de todo el metraje. La admiración del pequeño se descubre en su mirada pero, a medida que el hijo va madurando, también lo hará su pensamiento crítico. ¿Está su padre actuando correctamente o es un temerario? Y es en ese entorno familiar donde tienen lugar los momentos más emotivos de la película. Las comidas familiares, las reuniones alrededor de un magnetofón que reproduce la voz del padre ausente, o ese suceso trágico que marca el antes y el después en la familia, que desborda al médico desgarrado de dolor. En ese punto, la vida pierde todo su color, de ahí que la cinta transcurra a partir de este momento en blanco y negro. 



Y si aplaudo el uso del color, también tengo que alabar la labor de vestuario, maquillaje y peluquería. En unas simples gafas, las que usa el médico, se detecta el paso del tiempo, aunque algún que otro crédito sobreimpreso nos vas a situar perfectamente en el plano espacio-temporal.  

Pero, lo que más me ha gustado de la película es la interpretación de Javier Cámara. Desconozco lo que opina la crítica profesional pero, en lo que a mí respecta, me quito el sombrero. Solamente por el trabajo que le habrá supuesto adoptar el acento colombiano que, a mi juicio está bastante logrado, el actor tiene toda mi admiración. Tampoco puedo dejar de lado el trabajo de Patricia Tamayo, en el papel de Cecilia, apoyo fundamental de su marido, o el de los actores que dan vida al Héctor hijo en su edad infantil y en la adulta. Creo que el casting hizo una buena elección con los rostros que encarnarían al hijo.

Sin embargo, me ha faltado panorama político. Es cierto que se hace alusión a las bombas que estallan en las calles y en ocasiones se hace referencia a los diversos asesinatos que se producen pero, bajo mi punto de vista, es una cuestión poco explotada, especialmente cuando se trata de unas circunstancias de peso en la trama. Solamente, siendo el final inminente, veremos revueltas universitarias, la temperatura política subirá unos cuantos grados y será entonces cuando Héctor padre se postule como alcalde. Pero he echado en falta algo de más profundidad en estos temas que, a poco que rasgues, son sumamente jugosos.

Con un ritmo pausado, el largometraje tiene una duración de más de dos horas. ¿Se hace pesada? No, aunque tengo que admitir que hay un par de secuencias que me han sobrado. Unas no aportan gran cosa y otras solo sirven para reforzar la idea de hombre cabal y juicioso que siempre fue Héctor padre, aunque en alguna circunstancia su hijo saliera mal parado. El que la hace, la paga.

En definitiva, El olvido que seremos es una película con dos caras. Por un lado, la colorida felicidad familiar, enturbiada por ese episodio trágico que ocurre dentro del hogar, mucho antes del asesinato de Héctor padre. A partir de ahí, la historia cobra un viso mucho más dramático, acentuado por el empleo de una fotografía en blanco y negro. Así hasta llegar al crimen. Y también es una oda a la familia, al amor, al compromiso, a la tolerancia, al respeto, a la justicia, a la bondad,... A todo eso que hoy está tan devaluado y desdibujado. El olvido que seremos es el retrato de un hombre bueno al que le arrebataron la vida simplemente por señalar lo que otros hacían mal.

De la escena final no os cuento nada para no romper el hechizo, pero sí os comento que, si queréis profundizar en la figura de este médico, tenéis el documental Carta a una sombra, dirigida por la nieta del médico e hija de Héctor Abad Faciolince. También tenéis aquí una entrevista de la BBC al hijo, con motivo del estreno de la película.

La tenéis en Netflix.



Tráiler:




lunes, 6 de septiembre de 2021

BOWIE. UNA BIOGRAFÍA de María Hesse y Fran Ruiz

Editorial: Lumen
Fecha publicación: marzo, 2018
Precio: 20,81 €
Género: novela gráfica
Nº Páginas: 168
Encuadernación: Tapa dura
ISBN: 9788426404657
[Disponible en eBook;
puedes leer aquí]

Autores

María Hesse (sevillana de adopción, 1982) se convirtió en ilustradora a la edad de seis años. Ella aún no lo sabía, pero su profesora y su madre sí. Unos buenos años después, tras acabar sus estudios de Educación Especial, agarró los lápices y se lanzó a la piscina de la ilustración de manera profesional.

Ha trabajado como ilustradora para distintas editoriales, revistas y marcas comerciales, y su obra ha sido exhibida en varias exposiciones. Tras el fenómeno editorial que supuso su primer álbum ilustrado, Frida Kahlo. Una biografía (Lumen, 2016), traducido en dieciséis idiomas y ganador del Premio de la Fundación Nacional del Libro Infantil y Juvenil de Brasil, Lumen ha publicado Bowie. Una biografía (2018), El placer (2019) y Marilyn. Una biografía (2020). Su obra está presente en diecinueve países.

Fran Ruiz (Málaga, 1981) es profesor de Geografía e Historia en un instituto de Secundaria. Estudió Historia del Arte en la Universidad en Málaga, donde trabajó un año como becario de colaboración. Ha escrito en la revista universitaria La Buhardilla y colabora habitualmente en la revista Manual de Uso Cultural.

Bastante antes de todo eso, un día no fue al colegio porque estaba enfermo y se topó con el videoclip Ashes to Ashes de Bowie. Todavía no ha conseguido salirse de él.

[Biografías tomadas de la web de la editorial]

Sinopsis

No muestro lealtad a ningún estilo. Simplemente escogeré aquel que me permita transmitir lo que quiero en ese momento.

David Bowie es mucho más que un cantante que vendió ciento treinta y seis millones de discos, mucho más que un artista que experimentó con multitud de estilos y definió la cultura pop. Como dijo su biógrafo David Buckley, «cambió más vidas que ninguna otra figura pública». Con su perturbador alter ego, Ziggy Stardust, y canciones como «Starman» o «Space Oddity», desafió las reglas de la música y se convirtió en icono de su generación y referente de las generaciones presentes y futuras.

Su larga carrera artística está íntimamente ligada a su biografía personal. Este libro se adentra en todos los aspectos de su vida, en sus enigmas y anécdotas. Como un jeroglífico, Bowie es un misterio que todos queremos desvelar, y nadie mejor que María Hesse, la autora del fenómeno Frida, para acometer este desafío. Hoy Bowie sigue fascinando más que nunca.

[Información tomada directamente del ejemplar]



¡De vuelta! Bueno, el blog ya se activó este fin de semana con un flamante multi-sorteo en el que puedes conseguir varios libros. Si todavía no lo has visto, en este enlace tienes toda la información sobre los libros que se sortean y de qué manera puedes conseguirlos. ¡No te lo pierdas! Pero inicio un nuevo ciclo de reseñas con un género que me encanta, los ilustrados

Recientemente me he comprado una estantería móvil que voy a usar únicamente para colocar todos los volúmenes ilustrados que tengo por casa. Cada vez me gustan más y he pensado en agruparlos en un único lugar. Así que he adquirido una estantería con ruedas. Bueno, en realidad, no es una estantería en sí, sino un carro de Ikea que lo mismo sirve para un roto que para un descosido (visité alguna biblioteca municipal que lo usaba para transportar libros de un lugar a otro). En unos días subiré una foto a Instagram para que podáis ver cómo quedan ahí los libros. Buscaba algo que tuviera movilidad para colocarlo donde quisiera y para que no me molestara a la hora de abrir muebles o tener acceso a ciertos espacios de la casa. No es que me permita almacenar muchos volúmenes pero algo de alivio sí me da. En fin, en este «vehículo literario» he colocado todos mis libros llenos de color y bellas ilustraciones que tengo por casa. Y justo ahí es donde descansan todas las publicaciones de María Hesse. Concretamente, el libro del que os quiero hablar hoy: Bowie. Una biografía.

Reconozco que no he sido nunca muy fan de David Bowie. Me suenan muchas de sus canciones más míticas y tenía una vaga idea de cómo había sido su vida y su muerte. Volúmenes como el que firma Hesse junto a Fran Ruiz, encargado de redactar el texto que acompaña a las ilustraciones, nos permiten adentrarnos en esa parcela más personal del cantante británico, al que apodaban el Duque Blanco y del que destacaban su sorprendente capacidad de transformación.

A través de una introducción, Hesse nos desvela que este libro es el resultado de tres factores. Por un lado, de las «muchas horas de documentación sobre uno de los artistas más emblemáticos de nuestro tiempo». Por otro lado, la autora confiesa que ha pretendido recrear la biografía de una persona a la que le costaba hablar mucho de sí mismo y que, «cuando lo hacía, solía mixtificar lo que contaba». Por último, tanto Hesse como Ruiz, han querido rendir homenaje a la música y a la trayectoria de David Bowie a través de este libro, por ser un artista por el que siempre han sentido una gran admiración y cuyas canciones han influido mucho en sus vidas. 

Sin embargo, no todo lo que se cuenta en este libro es real. Los autores nos lanzan una advertencia y nos explican que, en cierto modo, una biografía no deja de ser una obra de ficción. Por eso, y tratándose de una personalidad tan carismática como la de David Bowie, han decidido introducir elementos fantásticos en la vida del artista. Hesse y Ruiz han optado por «imaginar qué pudo pensar y sentir la persona de David Robert Jones en diferentes momentos de su vida», o lo que le ocurrió en momentos puntuales de su existencia. Una prueba muy patente de esa parte de ficción que han introducido en la obra tiene mucho que ver con la peculiaridad que caracterizaba los ojos de Bowie, cada uno de un color. A mí me dejó un poco atónita la explicación que se nos da sobre por qué el cantante tenía un ojo de color claro y otro de color oscuro, pero también es una versión llena de ternura y que conecta con esa esencia tan sideral que emanaba este artista. Si os animáis a leer este título, ya me diréis qué os parece esta teoría. 




Tras esta introducción, lo primero que el lector se va a encontrar al abrir el libro es una breve cronología que recoge los hitos más importantes en la vida de David Bowie. En este conciso repaso cabe una pincelada de todo lo que se desarrollará más tarde. A partir de aquí, el volumen se divide en once bloques, siendo el primero de ellos Absoluto principiante. En este primer capítulo nos vamos a encontrar con el Bowie niño. Se nos hablará de su nacimiento, ocurrido el 8 de enero de 1947, con el nombre David Robert Haywood Jones. Estas primeras páginas nos presentan a su familia -padre, madre y hermanastro-, algunos con problemas mentales. Concretamente su hermanastro Terry será un exponente importante a lo largo de toda su vida y sobre esta figura se profundizará un poco más a medida que avancemos en la lectura. Pero en ese entorno familiar, del que él tratará de huir a temprana edad, surgirá su pasión por la música. 


«Cuando yo tenía nueve años, mi padre trajo a casa un montón de vinilos estadounidenses. Eran de 45 revoluciones; nuestro aparato reproducía a 78. Sonaban de forma rara, pero esa música me cautivó».


Música y juegos infantiles entre los escombros de una Londres todavía destruida por los bombardeos alemanes, las series de televisión que hablaban de seres venidos de otros mundos y la aparición de Z (del que mejor no os cuento nada) son los elementos que marcaron sus primeros años y la adolescencia.

Bowie. Una biografía no pretende ser un resumen de la trayectoria musical del artista. Al menos, no se centra únicamente en esa parte de su vida. Lo que Hesse y Ruiz pretenden es que descubramos al individuo, al hombre. Por eso, de su faceta más personal, conoceremos sus primeros amores, lo que supuso para él el fallecimiento de su padre, -«la persona que más había creído en mí»-, de qué manera se desarrolló su relación con su hermanastro quien, tras regresar del servicio militar, «comenzó a comportarse de una manera demasiado excéntrica». El libro nos muestra que la enfermedad de Terry lo angustiaba. Aunque trataba de ayudarlo, sentía que no podía hacer nada por él, y volcó toda aquella frustración en una canción,  All the Madmen. Su muerte lo dejará muy marcado, así como las traiciones de los que consideraba sus amigos, quienes participaron en la composición de un libro que recogía detalles íntimos del artista. Pero, como a todo el mundo, la vida le dio una de cal y otra de arena. Tras la ruptura con Angela Barnett (Angie), con la que tuvo un hijo, Bowie conoció a la que sería el gran amor de su vida, la modelo Iman Mohamed Abdulmajid. Fruto de esta unión nacería el segundo hijo del cantante.

Sin embargo, a pesar de la intencionalidad de los autores de este libro, de aproximarnos a la persona que había detrás de canciones tan conocidísimas como Space Oddity, StarmanLet's dance (con un curioso vídeo con el que el cantante quería poner el ojo sobre el racismo en Australia) o incluso su versión de Dancing in the street, junto a Mick Jagger, es inevitable que se nos muestre también parte de su trayectoria profesional. En esta línea, el lector conocerá sus primeras formaciones musicales, cómo surgió el cambio de nombre, la dificultad con la que se topó para hacerse un hueco en el mercado discográfico, o esos primeros discos que nunca llegaron a funcionar bien. No obstante, este volumen nos muestra a un hombre tan enamorado de la música que no quiso rendirse y poco a poco fue encontrando su espacio, siempre dentro de esa faz camaleónica que lo caracterizaba, reinventándose una y otra vez. Así llevó su música a Estados Unidos, donde conoció a Andy Warhol, Lou Reed o Iggy Pop, quien se convirtió en una figura muy presente en su vida. Y llegarán las drogas, los contratos abusivos de sus representantes, las películas -El hombre que vino de las estrellas, Dentro del laberinto, La última tentación de Cristo, en la que interpreta a Poncio Pilatos, o su estancia en Berlín o Suiza. 

Uno de los brevísimos pasajes que más me han gustado es aquel en el que se narra su colaboración con Queen para la composición de la canción Under Pressure, pero también resulta muy interesante saber cómo conoció a John Lennon y Yoko Ono, y lo que supuso para él el atentado contra el componente de The Beatles.

Muchos más detalles sobre su vida, fuera y dentro de los escenarios, se irán desgranando con el pasar de las páginas, hasta llegar al final de su existencia. Su cuerpo le estaba dando toques de atención cuando en 2004, subido al escenario durante un concierto en Alemania, sufrió un infarto. Con el tiempo llegaría la visión borrosa, los dolores en el pecho y los desmayos, hasta su fallecimiento en 2016, cuando tenía 69 años. El hombre camaleónico viajó definitivamente hasta las estrellas, de donde parece que había venido. El volumen finaliza con dos anexos: su discografía y la bibliografía usada por la autora para escribir este libro.



Últimamente me he aficionado a las biografías, en cualquier formato. Pero estos libros ilustrados suponen una manera amena y divertida de acercarse a la vida de otra persona. De María Hesse he leído el volumen dedicado a Frida Kahlo y el de Marilyn Monroe, siendo este último mi preferido. Con respecto a su aproximación a Bowie, admito que hay momentos de la vida del artista que no he sabido entender bien. Me refiero a todo lo relativo a Ziggy Stardust, un supuesto alter ego del cantante que me ha descolocado un poco. Seguramente, si eres muy fan de Bowie sabrás comprender esta parte mucho mejor que yo. En mi caso me he sentido un poco desorientada con esa figura que, hasta donde yo sé, creo que trata de mostrar el supuesto desdoblamiento de personalidad del artista. Por otra parte, tampoco he conectado mucho con los puntos de fantasía que se introducen en el volumen, aunque entiendo perfectamente la intención con la que se ha hecho.

Eso sí, este libro merece mucho la pena por las ilustraciones de Hesse. Mirad qué cubierta tan fabulosa nos presente el libro. Solo por eso, cualquier lector, al que le guste o no David Bowie, disfrutará mucho de este volumen. Sus dibujos son fácilmente reconocibles, con figuras de ojos enormes y corazones palpitantes, realizados con colores vibrantes y atractivos. Y acompañando a los dibujos, los textos de Ruiz suponen un buen soporte, aportando datos y anécdotas sobre la vida del cantante. No puedo dejar de mencionar que tenemos una narración en primera persona, como si fuera el mismo Bowie quien nos contara su vida, desvelándonos qué era aquello que le apasionaba, de qué tenía miedo, o lo que sentía en algún momento puntual de su existencia.

Me ha gustado leer este libro aunque dura un suspiro en nuestras manos. Eso es lo malo de estos volúmenes, que los leemos en poquísimo tiempo pero se disfrutan un montón. Espero que María Hesse siga poniendo el foco de atención en biografías de este tipo. Me encantan y leeré todas las que publique.

[Fuente: Imagen de la cubierta tomada de la web de la editorial]

Puedes adquirirlo aquí:

sábado, 4 de septiembre de 2021

SORTEO 9º ANIVERSARIO

En mayo, fue en mayo cuando Lecturápolis cumplió nueve años de vida. Dicho esto, cabría continuar diciendo que han sido años maravillosos, llenos de experiencias, momentos mágicos, gente encantadora,... bla, bla, bla. Sí, ha sido todo eso y más. Pero eso ya lo sabéis los que lleváis años administrando un blog de la temática que sea. A la satisfacción que siento por llegar a este punto hay que sumarle la cantidad de horas de trabajo ingente que hay detrás del contenido de estos años. ¿Podría haberlo hecho mejor? Pues sí. ¿Podría haber llegado más lejos? Es posible. Pero este espacio sigue siendo un hobby al que le dedico mucho tiempo, pero un hobby al fin y al cabo. Por lo tanto, avanzo muy despacio y sin quebrarme mucho la cabeza, que hay otras muchas prioridades en mi vida. 




Pero vayamos a lo importante. ¿Qué mejor manera de reactivar este espacio tras las vacaciones que con un....¡¡SORTEO!!? Como en cada aniversario trato de ser generosa y daros la oportunidad de conseguir un ejemplar entre varios títulos. Este año la dinámica del sorteo de aniversario será distinta. Habrá uno o varios libros que se sortearán en diferentes "ubicaciones" de Lecturápolis. Es decir, habrá un sorteo diferente en el blog, otro en Twitter, otro en Facebook, otro en Instagram y otro en el canal de Youtube. Te podrás apuntar a uno, a dos, a tres o a todos. Tú eliges. 

A continuación os paso a contar cómo participar en el sorteo que se organiza en este blog. Más abajo tenéis los links para participar en los restantes sorteos. ¿Vamos allá?

En primer lugar, el premio. Para los que participéis en este sorteo tendréis la oportunidad de llevaros un ejemplar de LA REINA SOLA de Jorge Molist (Planeta). Ahí va la sinopsis:

Una mujer enfrentada a los tres mayores poderes de su época.

Amor, odio y venganza. Una apasionante historia que cambió el destino de España y el poder en el Mediterráneo.

Una joven reina recién coronada y sin experiencia de gobierno es abandonada por su marido en los peores momentos de su pequeño reino.

Unos nobles hostiles, ansiosos de poder, provocan sangrientas revueltas que amenazan su vida y la de sus hijos. Además, deberá enfrentarse, con la ayuda de unos pocos fieles, a los tres mayores poderes del siglo XIII: Carlos, el gran emperador mediterráneo, Francia y un papa despiadado.

Mientras, a su esposo Pedro le espera el engaño y una devastadora cruzada de un poder diez veces mayor al suyo, que invadirá la corona de Aragón, arrasándolo todo.

[Si queréis saber más sobre este libro, en este enlace podéis leer la entrevista que le hice al autor con motivo de la publicación de esta novela]


¿Qué tienes que hacer para participar? Muy fácil.

1.- El requisito imprescindible es ser o hacerte seguidor del blog, por lo que obtendrás +5 puntos. (Recuerda que debes dejarme en los comentarios la URL o enviarme una captura de pantalla a mi correo electrónico para comprobar que efectivamente eres seguidor de este espacio)

2.- Requisitos opcionales:

* Por compartir este sorteo en redes sociales, etiquetando a Lecturápolis, obtienes +1 punto. (Recuerda que debes dejarme en los comentarios el link del anuncio o envíame una captura de pantalla a mi correo electrónico para comprobar que efectivamente compartes este post)

* Por ser o hacerte seguidor de Lecturápolis en Twitter (@lecturapolis), en Instagram (@lecturapolis), en Facebook (Lecturápolis), o en Youtube (Lecturápolis) obtienes +1 punto por cada red social. Menciona el nombre con el que me sigues en cada red social.

* Por apuntarse a cualquiera de los restantes sorteos obtienes +2 puntos. Menciona el nombre con el que te apuntas a los demás sorteos. 

Si tienes alguna duda sobre la dinámica el sorteo o sobre las instrucciones de participación puedes escribirme a lecturapolis@gmail.com y te lo aclaro todo.

Puedes participar hasta el 20 de septiembre, a las 23.59 horas. El ejemplar de La reina sola lo envío yo, y lo haré por correo ordinario, por lo que no me hago cargo de pérdidas o extravíos. El sorteo lo realizaré a través de random.org.

El sorteo es nacional (España) pero puedes participar si me facilitas una dirección postal de aquí a la que pueda enviar el libro en caso de resultar ganador.

¿Quieres apuntarte a los sorteos restantes? Ahí van los links:

- Instagram 

- Twitter 

- Facebook

- Youtube 


No me queda más que añadir. Os animo a participar en este sorteo y en los restantes. A partir del lunes este espacio comienza a funcionar a pleno rendimiento.

¡¡Gracias por estos 9 años!!



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