jueves, 21 de noviembre de 2019

JOSÉ LUIS GIL SOTO: 'Me gusta escribir para lectores a los que le guste leer con calma y tranquilidad'

A José Luis Gil Soto lo conocí la pasada primavera, cuando acudió a la Feria del Libro de Sevilla para firmar su cuarta novela, Madera de Savia Azul (Ediciones B), una novela que no ha dejado de cosechar opiniones muy positivas. Nos saludamos, conversamos un rato, y acordamos citarnos más adelante para hablar en profundidad sobre su nuevo libro. Pues bien, ese encuentro tuvo lugar hace unas semanas. 

Madera de Savia Azul cuenta la historia de un éxodo y una búsqueda. El pueblo de Waliria ha sufrido un terremoto y la ciudad ha quedado destruida. Su rey, el gran Magmalión, aconsejado por su cohorte, toma la decisión de llevar a su pueblo a una zona más próspera, los Grandes Lagos. Sin embargo, para llegar hasta allí, tendrán que sufrir muchas penalidades. El drama de la novela se vertebra en dos hilos. Por un lado, todo lo relativo a la sucesión del reino. ¿Quién será el próximo rey cuando Magmalión fallezca? Un hilo argumental que nos conduce a intrigas palaciegas. Por otro lado, lo concerniente a Bertrand de Lis, un carpintero que ha perdido a su mujer Lizet en el terremoto, y como el resto de los habitantes del reino de Ariok, tendrá que iniciar camino. Acompañado por otros miembros de la expedición, sufrirá una terrible pérdida cuando su hijo pequeño Erik se pierda en un bosque. Pero Madera de Savia Azul es una novela coral, llena de fantasía y magia, en la que nos encontraremos con muchísimos personajes que tendrán un peso importante en el desarrollo de la trama. Mientras llega el momento de contaros más detalles de este libro y compartir con vosotros mis impresiones, os dejo con la entrevista al autor.

Marisa G.- José Luis, la primera pregunta es muy obvia. Has tocado mucho la literatura histórica  y sin embargo, en 'Madera de Savia Azul' has cambiado a otro género de forma radical. ¿Por qué ese cambio?

Jose Luis G.- La novela histórica siempre me ha gustado y me sigue gustando. Tengo en el cajón, documentación suficiente para dos o tres novelas históricas más, pero la trama de 'Madera de Savia Azul' se cruzó en mi camino. Yo no vivo de la escritura y tampoco tengo una necesidad imperiosa de seguir una línea editorial. Hasta ahora me he podido permitir hacer lo que me dé la gana. Así que, cuando se me ocurrió esta historia, aparqué lo demás. 

En un primer impulso, me planteé enmarcarla en un contexto histórico concreto, pero más adelante preferí descontextualizarla completamente. Dedicí coger a los personajes, inventarme unos nombres que no sonaran ni a castellano, ni inglés, ni francés, o que fueran una mezcla de todo. Era algo que me daba miedo porque claro, en la novela histórica tienes una cronología, un contexto histórico, unos personajes,... Eso ayuda por un lado, aunque por otro, también es complicado porque no puedes cometer ningún error. Sin embargo, con 'Madera de Savia Azul' era todo lo contrario. Me parecía fácil dibujar psicológicamente a los personajes pero también me encontraba perdido a la hora de trenzar todas las historias y cerrarlas bien. Por suerte, al final creo que ha quedado bien.

M.G.- En cualquier caso, y a pesar de esos miedos que señalas, escribir una historia como esta te da una libertad amplísima para moverte, para introducir hitos históricos dentro de ese contexto imaginario.

J.L.G.- Claro. Es fácil manejar los hilos, sin preocuparte por cometer un error histórico de bulto. No te tienes que ceñir a nada, pero luego es difícil montar toda la historia desde cero. Cuando escribí las tres novelas anteriores, tenía la mesa completamente llena de libros, apuntes, notas,... En esta, no tenía nada, solo un cuaderno en el que apunté los perfiles psicológicos y físicos de los personajes, el ordenador y yo. Me sentía raro porque con la novela histórica te documentas hasta la enfermedad.

M.G.- Me cuentas que la historia se te cruzó, pero tuvo que haber algo para que esa historia naciera en tu cabeza. Algo que hiciera saltar la chispa.

J.L.G.- No te sé decir. A ver, lo primero que se me ocurrió fue el final y un hecho del principio. Me pareció que esos dos acontecimientos merecían ser contados. Ahora bien, tenía que construir toda la historia, y empecé a darle vueltas y vueltas. Luego viví otra situación que me ayudó mucho. En una romería a la que acudí, se perdió un niño. Me fijé en la angustia que aquella pérdida provocó en los padres y me pareció interesante introducir un episodio así en la novela. En esto de escribir, vas introduciendo hechos que has vivido. Me pasó lo mismo con el pequeño Erik, un niño que siempre está en contacto con la naturaleza, como yo que vengo de un entorno rural. Mis anécdotas de niño se las he prestado a él. Así que vas cogiendo de aquí y de allá.

Por otra parte es importante contar con un esquema, aunque sea pequeño. En una novela como esta, con dos historias paralelas, se hace necesaria una guía para evitar que una historia avance más que la otra, para que coincidan ciertos hechos y cuando las dos tramas se crucen, todo cuadre.

M.G.- Hay lectores que catalogan esta novela como fantasía histórica, a mí me gusta más hablar de fantasía épica. ¿Cómo lo ves?

J.L.G.- Tengo claro que no es novela histórica, aunque me he tenido que documentar. Bertrand de Lis es un carpintero de lo negro, es decir, de los que hacen mesas, sillas, carromatos, que termina siendo un carpintero de lo blanco, aquel que construye estructuras para soportar tejados, artesonados,... Aunque no es novela histórica, sí necesitaba contar bien las cosas para que el lector se sintiera dentro de la historia. Debía ser lo más fiel a la realidad posible. Y tirando del hilo acabé en la Cátedra de la Madera de la Universidad de Navarra. Contacté con ellos y les expliqué lo que necesitaba. Ellos me remitieron a la Politécnica de Madrid y a un libro de Enrique Nuere, del que se dice que es el mejor  constructor teórico en madera. En ese libro, Nuere recoge en edición facsímil, un tratado de construcción en madera de un carpintero sevillano del siglo XVI, Diego López de Arena. Enrique Nuere lo explica todo. Me empapé aquel libro y aprendí tanto que, hasta un amigo me dijo que si no me iba bien con los libros me podía colocar en el Leroy Merlin. 

M.G.- (Risas) ¿Pero es muy extenso ese tratado?

J.L.G.- Bastante, y además en algunos puntos te pierdes porque es muy técnico. Nuere te explica las cosas como arquitecto. Es pura trigonometría en la mayoría de los casos, pero para hacerme una idea me vino bien. Tampoco se trataba de que me convirtiera en un experto.

M.G.- ¿Sientes que te ha influenciado alguna novela, alguna serie? En algún pasaje de la novela me venía a la cabeza 'Las crónicas de Narnia', en otros 'Juego de Tronos' y eso que no he visto ni un sólo capítulo pero sé de qué va. 

J.L.G.- Un par de periodistas me han llegado a decir que se me nota mucho que me ha influenciado 'Juego de Tronos'. Les respondí que me hubiera sido así, si hubiera visto la serie o leído el libro. Me pasa como a ti, que sé de qué va, pero poco más. En la serie hay seres fantásticos.

M.G.- Dragones, por ejemplo.

J.L.G.- Exacto, pero en 'Madera de Savia Azul' no hay ni uno. Así que, si me ha influenciado algo será otra cosa pero no 'Juego de Tronos'. Sin embargo, ojalá se parezca esta novela a 'Los Pilares de la Tierra', porque es un novelón como la copa de un pino. 

M.G.- ¿Pero tú lees novelas como esta que has escrito? ¿Acostumbras a leer este género?

J.L.G.- No, jamás. Y no es que no me guste, sino que, simplemente me decanto por otros géneros. No se tiene mucho tiempo y hay que elegir.

M.G.- Cierto. José Luis, y en cuanto al estilo, ¿qué me dices? He notado que es muy descriptivo, cuentas muchos detalles de los escenarios, de los personajes. ¿Es tu estilo propio o has tenido que amoldarlo de algún modo para una historia como esta?

J.L.G.- No sabría decirte. A mí me gusta mucho la novela naturalista y realista del siglo XIX, y eso sí me ha podido influir. Esos autores eran muy descriptivos, mucho. Si lees 'Ana Karerina', Tolstói te describe las escenas con mucha minuciosidad. A mí eso siempre me ha gustado. No es algo que se suela hacer hoy en día, me gusta escribir para lectores a los que le guste leer con calma y tranquilidad. 

M.G.- Me parece muy interesante lo que señalas. ¿Crees que los lectores somos cómodos en ese sentido, nos hemos vuelto perezosos a la hora de sumergirnos en una novela grande, de amplias descripciones?

J.L.G.- Sí, cada vez más. Es verdad que tenemos poco tiempo pero un lector ve un tocho, y aunque intuya que le va a gustar, se lo piensa mucho. El móvil y las redes sociales nos quitan mucho tiempo de ocio. Todos tenemos trabajo, o casi todos, y familia, e hijos,... Todo eso te roba mucho tiempo, pero no somos conscientes del tiempo tan valioso que también nos roba el móvil. 

M.G.- Volviendo a la novela y hablando de los personajes. Hay muchos porque es una novela coral. De todos ellos, he señalado tres: Astrid, Bertrand de Lis y Elizheva. 

J.L.G.- A mí me gusta especialmente la princesa Shebaszka. Creo que, de todos ellos, es el que está más conseguido psicológicamente. He trabajado mucho cómo este personaje va a sentir la pérdida de su marido, cómo se siente obligada a tomar decisiones con las que no está del todo conforme. Me gusta mucho este personaje y me alegra que le pase lo que le pase. 

En cuanto a Astrid, esta mujer es la clave del arco de la novela. Al final, todo pasa por ella. Ella sabe dónde está cada cual, es la que soporta todo el peso de la trama.

Y Elizheva también tiene un protagonismo importante. En un momento dado, se convertirá en el pilar de Bertrand. 

M.G.- Escuchándote, me doy cuenta de que es una novela muy femenina, donde las mujeres tienen mucha potencia.

J.L.G.- Hay cinco personajes femeninos importantes. Uno de ellos, Lizet, no tiene mucha presencia y sin embargo está muy presente en toda la historia, a través de los recuerdos de Bertrand. Shebaszka es el que tiene una responsabilidad tremenda. Elizheva, como te digo, será el apoyo de Bertrand. Sobre Astrid también hemos hablado. Y luego hay otro personaje femenino del que no te voy a contar nada. 

M.G.- Y hablando de los personajes masculinos, me gusta mucho el rey, un regente que piensa mucho en su pueblo. No es algo habitual. Generalmente, los reyes de las películas y los libros solo piensan en sí mismos.

J.L.G.- Magmalión es un rey justo. De estos ha habido algunos en la Historia. Por ejemplo, Marco Aurelio no fue un emperador al uso, era un gran pensador, con la cabeza muy bien amueblada, buena persona. He intentado que el rey de esta novela se parezca un poco a Marco Aurelio. 

M.G.- Y una curiosidad, José Luis. ¿No te planteaste hacer una especie de mapa, de esos que se ponen en las guardas?

J.L.G.- Lo iba a hacer la editorial, pero al final abandonó la idea.... 

M.G.- Mal, mal por Ediciones B en este caso. Creo que un mapa de esas características sitúa al lector, aunque sea un dibujo burdo y poco detallado.

J.L.G.- Parecía que era un problema de distancias entre los Grandes Lagos y el pueblo de Waliria, de escalas, pero sí hubiera estado bien. 

M.G.- La estructura de la novela hay que comentarla. En principio, vamos a encontrar un capítulo inicial, en el que una aya cuenta la historia a una niña, es decir, el grueso de la novela. En este sentido, se puede decir que hay una novela dentro de otra. 

J.L.G.- Sí. Y a medida que se avanza en la lectura, esa aya y la niña adquieren más protagonismo. La novela está dividida en cinco partes, y en la última se cambia un poco la narración. Ese capítulo inicial está pensado para que el lector se pregunte quién esa mujer y esa niña, y qué sentido tiene la historia que le está contando. Al final, se acaba entendiendo todo perfectamente. 

M.G.- ¿Algún personaje daría pie a otra novela más? 

J.L.G.- Sí, pero cuando la escribí lo hice pensando en una sola novela. Lo que ha pasado es que un montón de lectores me han pedido una segunda parte. El final podría dar pie a otra historia, que tengo en la cabeza. Sería fácil coger a uno de los personajes y contar su  historia. Pero, de momento, estoy con una novela histórica. 

M.G.- Y ahora que estamos cerca de las Navidades y los libros son un regalo perfecto para estas fechas, ¿qué le dirías a los lectores para que leyeran 'Madera de Savia Azul'?

J.L.G.- Creo que lo más convincente es que el posible lector busque en Internet opiniones sobre el libro. Habrá alguna mala, no digo que no, pero prácticamente la mayoría son muy buenas. La novela se ha reseñado en muchos blogs, no solo en lecturas conjuntas, sino en blogs muy distintos que no se conocen entre ellos y la crítica ha sido extraordinaria. En las librerías, se pueden encontrar una oferta bárbara y cualquier libro estará muy bien, pero creo sinceramente que 'Madera de Savia Azul' es una buena novela. Ahora solo me falta que me saquen en El País o en La razón.

M.G.- ¿Cuánto tiempo te ha llevado escribirla?

J.L.G.- He tardado un año y medio aproximadamente. No soy muy disciplinado porque no vivo de esto y tengo otro trabajo pero esa una novela que podría haber escrito en tres meses porque no lleva base de documentación. Además, tengo la suerte de poder concentrarme con facilidad y no necesito aislarme mucho para escribir.

M.G.- De acuerdo, José Luis. Pues lo dejamos aquí. Muchas gracias por este encuentro. 

J.L.G.- Gracias a ti por atenderme.

Desde aquí quiero dar las gracias a José Luis Gil que se desplazó de su lugar de residencia hasta Sevilla para poder hacer posible esta entrevista. Fue un encuentro muy agradable, en el que no solo conversamos sobre su novela, sino también sobre la literatura y el mundo editorial. 




Sinopsis: 

El destino de un niño.

Erik tiene apenas cuatro años cuando pierde a su madre en el gran terremoto que destruye Waliria, la capital de Ariok. Su padre, el carpintero Bertrand de Lis, y Astrid, la humilde viuda de un herrero, no pueden imaginar que la catástrofe no solo cambiará sus vidas para siempre, sino que, sin quererlo, les hará dueños de secretos que nunca hubieran querido tener que guardar. 

El viaje hacia un reino de leyenda. 

Tras el desastre, y alentado por una profecía, el rey decide emprender con su pueblo un peligroso viaje hasta tierras del sur. Una gran caravana se pone en marcha. La esperanza, el miedo y la ambición viajan con ellos. 

La búsqueda de un padre. 

A Bertrand solo le queda su hijo, y su única preocupación es cuidarle, pero un hecho inesperado cambia el rumbo de sus vidas. Así, quien era solo un hombre bueno y sencillo, se convertirá en protagonista de una aventura épica, impulsada por el profundo amor a su hijo y su deseo de volver a reunirse con él.

Una gran novela que nos traslada hasta un mundo medieval legendario para mostrarnos las grandes pasiones que, desde el principio de los tiempos, mueven al ser humano.

Puedes empezar a leer aquí.

miércoles, 20 de noviembre de 2019

EL PRIMER HOMBRE (DRAMA - 2018)


Año: 2018

Nacionalidad: EE.UU.

Director: Damien Chazelle.

Reparto: Ryan Gosling, Jason Clarke, Claire Foy, Kyle Chandler, Corey Stoll, Patrick Fugit, Lukas Haas, Pablo Schreiber, Brian d'Arcy James, Ciarán Hinds, Aurelien Gaya, Ethan Embry, Shea Whigham, Christopher Abbott, Cory Michael Smith, Brady Smith, Perla Middleton, J.D. Evermore

Género: Drama. 

Sinopsis: Cuenta la historia de la misión de la NASA que llevó al primer hombre a la luna, centrada en Neil Armstrong y el periodo comprendido entre los años 1961 y 1969. Un relato en primera persona, basado en la novela de James R. Hansen, que explora el sacrificio y el precio que representó, tanto para Amstrong como para los Estados Unidos, una de las misiones más peligrosas e importantes de la historia de al humanidad.

[Fuente: Filmaffinity]


Siento algo de envidia cuando alguien me dice que recuerda perfectamente la retransmisión por televisión de la llegada del hombre a la luna. Por entonces, yo solo debía ser un puñado de células en el útero de mi madre, así que me tengo que conformar con este vídeo, un fragmento de la retransmisión original, locutada por un entusiasta Jesús Hermida. 

Como bien dice la sinopsis, El primer hombre cuenta la llegada del hombre a la luna, basada en la novela de James R. Hansen. Hasta aquí, cualquiera puede decir que la trama está más que vista y no parece nada original. Sin embargo, el director Damien Chazelle va un poco más allá. Dejadme que os cuente. La película se centra principalmente en la figura de Neil Armstrong. No narra únicamente los hechos de ese 16 de julio de 1969, o de los meses previos, sino que también mostrará cómo fueron los preparativos, los ensayos, los fallos y accidentes, la selección de los astronautas, así como los éxitos de los rusos en la carrera espacial y, algo que me ha parecido muy importante, qué pensaba el pueblo americano de un proyecto que implicaba un gasto público descomunal.  Todo eso desde 1961 a 1969.  Además, y aquí viene lo más importante, este largometraje tiene como objetivo mostrar no solo al astronauta sino al hombre. Como ingeniero civil y astronauta, los veremos sufriendo varios percances, sufrirá la pérdida de sus compañeros, luchará por conseguir los objetivos, y se enfrentará a su misión con estoicismo. 

Y como hombre, veremos al padre de familia, que recibe un duro revés de la vida, cuando fallece su hija Karen, de pocos años de edad. Ese dolor acompañará al hombre en todo momento. Para poder seguir adelante, se colocará una coraza. Solo de este modo, podrá seguir adelante con su vida, con su trabajo y con su familia. Veremos a Armstrong en su entorno laboral pero se le dará la misma importancia a su vida personal, pasando tiempo con su esposa Janet o jugando con sus hijos. Creo que esta parte es incluso más importante que la otra, porque nos aleja del héroe para acercarnos al ser humano.  

Pero hablando de unos de los hitos más importantes de la humanidad, podríamos pensar que estamos ante una película que ensalza la heroicidad de los americanos, una de esas cintas en las que, gracias a los Estados Unidos, el mundo se salva, donde los americanos son los buenos y los rusos los malos.  Por suerte, va a ser que no. Tan solo hay una escena muy breve que sí me ha olido a tufo patriótico, la típica imagen de niño izando la bandera americana en el porche de su casa, pero es tan breve y tan insignificante frente al resto de la historia, que pronto te olvidas de ella. 

El director Damien Chazelle vuelve a repetir con Ryan Gosling. Este tándem funcionó muy bien en La La Land. Aquí hago un inciso para alabar el trabajo de este director que consiguió que me enamorara de La ciudad de las estrellas, cuando siempre he rehuido de los musicales. Pero volviendo a Gosling, es el encargado de dar vida a Neil Armstrong y su interpretación resulta muy convincente. Con lo poco expresivo que es, tan solo se limita a elevar las cejas alguna vez, y lo mucho que transmite. Con la mirada lo dice todo. En su personaje hay mucho dolor, mucha introspección y el actor sabe como refugiarse en sí mismo y, sin palabras, nos dice que lo dejemos a su aire. Sé que hay otros espectadores que aseguran que este actor no transmite nada y que no soporta los primeros planos -muchos en esta película- y, sin embargo, a mí me parece todo lo contrario. En lo que a mí respecta, Gosling me ha  hecho creer que Armstrong era tal y como él lo muestra.  

Claire Foy, en el papel de Janet, esposa de Armstrong, luce tan bonita con la luna llena. La actriz sabe qué papel ocupaba la mujer del astronauta. No me refiero únicamente a la lucha de género, al papel secundario de una mujer frente a su marido. Hablo de su discreción, de su saber estar en todo momento. Janet, o Foy, conocen el dolor que soporta su marido por la pérdida de su hija, a lo que debe unir una misión peligrosa y complicada. Janet no ve a Armstrong como un héroe, tampoco lo verá así el espectador. Lo vamos a ver como a un hombre con un dolor terrible y un dilema complejo. Janet lo sabe y permanece a su lado, sin "estorbar". Tan solo en una secuencia, que me parece magistral,  explota ante el mutismo de su marido. Porque Armstrong amaba a la pequeña Karen, pero el matrimonio tiene dos hijos más. En definitiva, Foy lo hace tan bien como Gosling.

El primer hombre ha conseguido atraparme de principio a fin. Desde las primeras imágenes, en las que se muestra a un joven piloto intentando dominar una nave, soportando frenéticas turbulencias, escuchando chasquidos metálicos, sonidos que avecinan horribles finales, he sentido una angustia tremenda. Por no hablar de la sensación de claustrofobia y agobio que transmiten algunas secuencias. Como curiosidad, la película explica perfectamente, y con un gráfico, cómo se había planteado el alunizaje de los astronautas, así como el regreso. Una propuesta novedosa en la que se arriesgaban mucho porque había que acoplar dos naves en el espacio sin que se produjera colisión.

Por otra parte, entiendo muy poco de dirección, pero a mí me parece que esta película está muy bien dirigida. La cámara baila en muchos momentos sin llegar a marear, como ocurre en otros largometrajes en los que, al final tienes la necesidad de desviar la mirada. En este caso, no ocurre así. Creo que el rodaje con cámara manual y sacudiéndola como si no hubiera un mañana consigue que el espectador se meta de lleno en la película. Quizá me ha faltado algunos planos del espacio exterior u otros más lejanos del alunizaje, una nimiedad con respecto al resto. 

Con respecto a la música, Chazelle repite también con el compositor. La banda sonora, a cargo de Justin Hurwitz, es una maravilla. El día que vi La La Land, salí del cine con la idea fija de adquirir la banda sonora y hoy os puedo decir que pienso comprar también la este largometraje. No sé muy bien qué tienen sus composiciones, tan melódicas, sedantes e hipnóticas en algunos momentos, y potentes cuando la acción lo requiere. La banda sonora es muy ecléctica, con temas clásicos y otros que suenan a pura épica.

El primer hombre es una película muy larga pero el interés no decae en ningún momento. No es una de esas películas que, cuando llevan hora y media de metraje, estás deseando que se acabe y no dejas de mirar el reloj. Yo llegué al desenlace con ganas de más, un final que deja una reflexión en el aire, sin que sea necesario mediar palabra. Basta con la mirada de los dos actores que ruedan la secuencia -Gosling y Foy-, para entender qué quieren decir. 

Lo dicho, me ha gustado mucho El primer hombre. La he disfrutado desde el principio al final, me ha resultado convincente tanto en la narración como en la interpretación. La banda sonora junto con la dirección, han hecho el resto. 



Tráiler:

Puedes adquirirla aquí:

                                   


martes, 19 de noviembre de 2019

ENTREGA PREMIOS DE NOVELA ATENEO DE SEVILLA 2019

Como cada otoño, el Ateneo de Sevilla convoca a los medios de comunicación para la entrega de los Premios de Novela Ateneo de Sevilla y para presentar las novelas que se alzaron con el galardón el pasado mes de junio (puedes leer la crónica del acto aquí).  En esta ocasión, los premios recayeron en La última juerga de José Ángel Mañas (categoría senior) y Dentro de dos años de Mercedes Fisteus (categoría joven).



Para iniciar el acto, tomó la palabra el presidente del Ateneo, D. Alberto Máximo Pérez Calero, quién comentó que el Premio de Novela Ateneo de Sevilla lleva cincuenta y una edición, una cifra más que significativa. Gracias a la labor que se hace desde el propio Ateneo, como institución privada, así como desde la editorial Algaida, estos premios se mantienen vigentes con el apoyo y la colaboración de entidades como la Fundación Unicaja, representada por Rafael Muñoz, Director de Actuaciones Socioculturales, y Ámbito Cultural de El Corte Inglés, representado por Fernando Murube, que acudió al acto en sustitución de Gervasio Posadas. Tanto Muñoz como Murube destacaron la importancia que tienen estos premios, de reconocido prestigio, dentro del circuito de premios literarios nacionales.

Fue Miguel Ángel Matellanes, editor de Algaida, el que hizo la presentación de las novelas. Sobre Dentro de dos años de Mercedes Fisteus, mencionó que se trata de una novela de contenido histórico y fantástico, sobre unos de los acontecimientos más conocidos de la historia de Massachusetts, el juicio de las brujas de Salem. Sin embargo, la joven autora ha optado por ofrecer una nueva perspectiva pues, no se centra en el desarrollo del juicio en sí, sino que ha querido contar qué es lo que pasó después con el juez que dictó sentencia, 'y es ahí donde empieza a intervenir la parte fantástica'.





Sinopsis:

Ellas han confesado. El pueblo ha hablado. La historia les ha guardado un sitio para siempre. Pero él..., el juez, se ha quedado sin palabras. Cuando el fantasmagórico pueblo de Salem, Massachusetts, aún está terminando de digerir los acontecimientos sobre las "brujas", el juez sir William Stoughton decide acabar con su sufrimiento. Sin embargo, cuando está a punto de terminar con su agonía, un misterioso anciano le hará cambiar el curso de sus actos para emprender un viaje insospechado... y muy largo. ¿A qué estaría dispuesto con tal de volver atrás? ¿Es real su arrepentimiento?

Esta novela trata uno de los acontecimientos históricos más manipulados por la literatura y el cine, pero esta vez desde un punto de vista nunca antes explorado: el del juez principal del caso, alguien que existió de verdad. Una combinación de fantasía y realidad que baila sobre las consideraciones éticas y legales de algo que, al igual que otros muchos hitos, no giró solo sobre la religión. Además, esta crónica trae alguna que otra sorpresa: la desconocida relación que une nuestras fronteras españolas con "el puerto más encantado" de América.


Con respecto a La última juerga de José Ángel Mañas, Matellanes apuntó que es una novela muy esperada por los seguidores de Historias del Kronen, novela que el autor madrileño escribió hace veinticinco años, con la que quedó finalista en el Premio Nadal, y de la que posteriormente, el cineasta Moncho Armendariz hizo una adaptación al cine. 'Lo que Mañas presenta en "La última juerga" son esos mismos personajes del Kronen pero veinticinco años después' y aclaró que es una novela que puede tener dos lecturas. 'La primera sería la de aquellos que leyeron la novela anterior, para comprobar cómo han evolucionado los personajes, cómo ha cambiado la vida y cómo cualquier esfuerzo por intentar volver a tener veinticinco años cuando en realidad se tienen cincuenta es un absoluto fracaso'. La segunda lectura sería para todos aquellos nuevos lectores que se acerquen a la vida de Carlos, el protagonista de esta novela, pues no hay ninguna necesidad de leer previamente la anterior. 





Sinopsis: Entonces tenían poco más de veinte años: un grupo de amigos que se citaban en el bar Kronen y consumían su juventud a base de sexo, alcohol y drogas. En algunas ocasiones coqueteaban con la muerte e incluso hubo quien salió mal parado de aquel coqueteo.

Ha pasado mucho tiempo. Han pasado exactamente veinticinco años. Ahora trabajan y no se ganan mal la vida; algunos se han casado y tienen hijos. Casi ninguno de ellos consume drogas y las borracheras se han convertido en enología.

Cuando Carlos recibe una noticia que sacude completamente su vida, siente la necesidad de volver a reunirse con su amigo Pedro, a quien no ve desde hace muchos años. Tal vez no sea más que un reencuentro para rememorar algunos momentos del pasado... o tal vez se convierta en el principio de 'La última juerga'.



A continuación, respondieron a las preguntas que le formularon algunos medios de comunicación y se cerró el acto anunciando que, el próximo año el premio joven cumple veinticinco años para lo cual, los organizadores del premio están pensando en adelantar la convocatoria e incrementar la dotación económica.





lunes, 18 de noviembre de 2019

DESPUÉS DE MUCHOS INVIERNOS de Marian Izaguirre

Resultado de imagen de después de muchos inviernos

Editorial: Lumen.
Fecha publicación: octubre, 2019.
Precio: 18,90 €
Género: Narrativa.
Nº Páginas: 272 
Encuadernación: Tapa blanda con solapas.
ISBN: 9788426406453
[Disponible en eBook;
puedes empezar a leer aquí]



Autora



Marian Izaguirre nació en Bilbao y en la actualidad reside entre Madrid y Barcelona. En 1991 vio la luz su primera novela, La vida elíptica, con la que obtuvo el Premio Sésamo. Desde entonces ha publicado Para toda la vida (1991), El ópalo y la serpiente (1996), que le valió el Premio de Andalucía de Novela, La Bolivia (2003, Premio Salvador García Aguilar) y La parte de los ángeles (2011), merecedora del LVII Premio Ateneo-Ciudad de Valladolid.


También es autora de la colección relatos cortos La reina de Chipre (2015, Premio Caja España). En 2013 Lumen publicó su novela La vida cuando era nuestra, traducida a diez lenguas y que tuvo una espléndida acogida por parte del público y la crítica, tras la cual siguieron Los pasos que nos separan (Lumen, 2015), la edición revisada de El león dormido (Lumen, 2015, que había obtenido en 2005 el IX Premio de Novela Ciudad de Salamanca), y Cuando aparecen los hombres (Lumen, 2017). Después de muchos inviernos es su última novela.


Sinopsis

A mediados de los años sesenta un extraño asesinato sacude Madrid: una mujer aparece muerta en un lujoso domicilio del barrio de Salamanca. Los orígenes del crimen se remontan a un encuentro anterior: en 1959, en una playa cercana a Bilbao, la joven Henar Aranguren, que viste de Balenciaga y prepara su puesta de largo, se enamora perdidamente de Martín, hijo único de una familia de clase obrera que todas las tardes se acerca al muelle a pescar. Arrastrados por un amor imposible al que no son capaces de renunciar, Henar y Martín huyen a Madrid para cumplir juntos sus sueños: él, ser un escritor de éxito, y ella, convertirse en la modista más importante de una nueva época. Pero la pobreza, la ambición y el duro juicio de una sociedad conservadora empezarán a abrir grietas insalvables en la pareja. 

Tres décadas de la historia de España y un permanente suspense recorren esta novela, que también explora las corrientes subterráneas del amor, el arte de la costura en el vestuario de cine y la emancipación femenina. 

[Información tomada directamente del ejemplar]

Así empieza Después de muchos inviernos:

[Lectura de las páginas 9 y 10;
música: 'Ceremonial Prelude' de Sir Cubworth - Biblioteca Audio Youtube]

Marian Izaguirre tiene la virtud de construir historias envolventes, novelas por las que transitan personajes humanos, llenos de dudas, con debilidades e incertidumbres. Me gustan las atmósferas de esta escritora bilbaína, que a veces nos transportan a épocas pasadas, donde la vida tenía otro color y se vivía de otro modo. Después de muchos inviernos, su última novela, relata la vida de Henar y Martín. Ella, una joven bilbaína de buena familia y menor de edad. Él es un joven de clase mucho más humilde, que aún no ha definido su camino. Un día, los dos jóvenes se cruzan y él queda prendado de ella, porque el amor no entiende de clases sociales. A ella, el joven Martín le resulta atractivo, despliega ante él un juego de seducción, sabe que puede llevárselo a su terreno, y advierto que ella se plantea la conquista del joven como un atrevimiento o un reto. Con algunas referencias a esos primeros encuentros, la historia arranca verdaderamente en 1959, cuando los dos jóvenes, sabedores de que su relación no va a ser aprobada por las familias, deciden huir a Madrid y comenzar allí una nueva vida juntos. Se instalarán en una corrala, donde la joven Henar hará las veces de ama de casa, mientras que Martín acude al Café Gijón para relacionarse con los escritores, pues él sueña con convertirse en un novelista de éxito. Pero todo se complica cuando la policía localiza a la parejaA partir de aquí, la vida de ambos será dirigida por la familia de Henar y entrará en juego un familiar de la joven, la tía Cecilia, una actriz de teatro de reconocido prestigio. Lo que ocurra a partir de ese punto, lo dejo en el aire para que lo descubráis vosotros mismos.

Después de muchos inviernos es una historia de amor y desamor. Creo que esos son los dos pilares fundamentales de la novela, cómo una historia llena de pasión y deseo se van tornando en una relación vacía y hueca. Pero, siempre que el amor entra en juego, se pueden producir otra serie de situaciones y emociones. Puede haber infidelidades y traiciones, venganzas y rencores, odios y aversiones. Todo ello compone un cóctel muy atractivo para el lector que también tendrá la oportunidad de asomarse a un retrato social sobre el que se dan leves pinceladas. En definitiva, Después de muchos inviernos es una novela con mucha vida.  

Aunque os acabo de relatar parte del argumento en sentido lineal, lo cierto es que esta novela se caracteriza por los numerosísimos saltos en el tiempo. De hecho, la historia arranca con un asesinato que tendrá lugar bien avanzada la trama. En ese capítulo introductorio que, sin duda, abre el apetito del lector, no sabremos quién es la víctima, ni quién el asesino. Simplemente se dará algún detalle que, más adelante, nos puede ayudar a atar cabos. Aprovecho para decir que no estamos ante una novela negra, aunque se haya cometido un crimen. En Después de muchos inviernos no hay investigación policial al uso sino que, estamos ante una novela de personajes que, como digo, se adelanta y retrocede sin seguir un patrón definido, y será el propio lector el que tenga que recomponer un puzle que Izaguirre nos entrega totalmente desordenado.  Eso sí, en una historia como esta, el lector tiene que tener un poco de paciencia porque, es posible que nos vayan surgiendo múltiples dudas que necesitan su tiempo para ser respondidas. Y así llegaremos a un final en el que Izaguirre nos plantea un juego porque, de ese asesinato que se nos presenta inicialmente, habrá varias versiones y solo una será la verdadera. ¿Cuál de ellas? El lector tendrá a su alcance todas las claves para resolver el enigma. Debo confesar que a mí me costó un poco poner las pistas en orden, para conocer la identidad del asesino pero bueno, esto es algo que atañe más a mi capacidad deductiva que a la exposición de los hechos.

Otro de los puntos más brillantes de la novela es el baile de narrador. Prácticamente toda la novela está narrada en primera persona, ya sea en la voz de Henar o en la de Martín. Alternativamente, cada uno de ellos nos irá contando la historia de la pareja, de tal manera que el lector tendrá la oportunidad de aproximarse a la versión de cada uno de los protagonistas. Esto es lo que precisamente pretende Izaguirre, contar la misma historia pero desde dos perspectivas distintas. Y aunque hay hechos que se describen desde dos ángulos, nunca tendremos la sensación de estar leyendo lo mismo dos veces pues, cada uno de ellos, aporta matices que transforman la historia. Es decir, Henar y Martín nos van a contar su verdad, y será el lector el que, tras ir recogiendo los pequeños fragmentos desgranados a lo largo de toda la narración, tendrá que determinar quién de los dos dice la verdad, y quién es el asesino de ese crimen que vemos al principio de la novela. En cualquier caso, también nos vamos a ir encontrando con un narrador en tercera persona que, como nos explicó Izaguirre en la entrevista que le hicimos (puedes leerla aquí), no es más que la voz del recuerdo de los protagonistas. 

En cuanto a los personajes, tanto Martín como Henar están muy bien perfilados. No solamente quedarán definidos por sus hechos y argumentaciones sino también quedarán retratados psicológicamente a través del resto de personajes. Pero el concepto que tienen unos de otros irá variando con el paso del tiempo, de igual forma que cambiará la relación amorosa entre ambos. Si inicialmente Martín opina que Henar es una joven natural, espontánea, franca, atrevida y nada remilgada, a pesar de que procede de una familia de altos vuelos, más tarde la retratará como una mujer interesada, manipuladora y que solo se preocupa por sí misma. Y es que las personas evolucionan y, sin embargo, a mí Henar me ha parecido una joven que construye su futuro con sus propias manos, que no quiere renunciar a la oportunidad que le presenta la vida, aunque tenga que pagar un alto precio. Creo que Henar es el personaje más potente de la novela, el que representa el tipo de persona forjada a sí misma que, en el caso de una mujer de aquellos tiempos, tiene aún más valor. Con este personaje, me ha ocurrido  lo contrario que le ocurre a Martín. Al principio, me parecía una joven caprichosa, pero creo que la vida la hace madurar rápidamente y la convierte en una mujer reflexiva y sumida siempre en sus pensamientos. 

En cuanto a Martín, vamos a encontrar un joven con sueños de convertirse en un escritor famoso. En buena parte del texto, he sentido a Martín desubicado, como perdido. Cierto es que inicia su relación con Henar, cogiendo las riendas de la vida de ambos pero, al no salirse con la suya, se tendrá que plegar a unas circunstancias impuestas. Ni siquiera cuando su vida gira en otra dirección, lo he visto satisfecho. Si en algún momento, he sentido compasión por él, la mayor parte del tiempo he pensado que se comportaba como víctima, cuando resulta que tiene mucho que callar. 

Otros personajes recorrerán la escena. De los secundarios me decanto por Cecilia, una mujer que a mí me ha fascinado por su elegancia y su glamur. Stefano es un napolitano con muchos recovecos. Es curioso porque tiene poca presencia en la historia y, sin embargo, cada vez que aparece es perturbador y tendrá mucho que aportar a la trama. Y luego está Luca, que me ha parecido un personaje transparente y luminoso.

Después de muchos inviernos también nos permite descubrir el fascinante mundo del vestuario de cine. Izaguirre hace una incursión en el mundo de la costura absolutamente maravillosa. Un ligero recorrido por las técnicas de confección, las telas, las composturas, o la llegada del pret-a-porter con diseñadores como Armani. Se hace un repaso al vestuario de las grandes producciones de Hollywood, con importantes referencias a modistas, que crearon las creaciones más hermosas de películas y obras de teatro muy conocidas. Todo ese mundillo me ha fascinado y me ha llevado a buscar más información, y averiguar algo más sobre las grandes modistas, como Theorada Van Runkle. Y hablando de cine, no sé si a vosotros, los que ya habéis leído esta novela, os pasado o no. A mí hay secuencias que me han parecido escritas para el cine. La disposición de los elementos, la sutileza con la que se describe la ubicación de los personajes, la presencia de objetos decorativos sobre los que, por un momento, se centra la atención del lector, todo ello me ha transportado a un guion cinematográfico y le concede a la historia un halo muy visual. 

Por otra parte, y dado que Martín quiere convertirse en escritor, también hay diversas referencias al mundo editorial, lo que otorga al texto un toque metaliterario. Resulta muy interesante todo lo relativo a la censura en literatura española, lo poco valorada que estaba la escritura femenina y el ostracismo al que estaba condenado determinados géneros. Así que la novela, 

Por último, hago una breve referencia a los diversos escenarios por los que veremos a los personajes. La novela retrata treinta años en la vida de Martín y Henar, una horquilla muy amplia por la que los personajes se mueven de un punto geográfico a otro, especialmente Henar. Bilbao, Madrid, Buenos Aires, Finlandia y Creta. Creo que estos dos últimos son los que más presencia tienen en la novela, especialmente Creta, donde Henar terminará refugiándose. No se puede elegir un verbo mejor para definir la estancia de Henar en la isla griega, en donde recalará tras vivir ciertos acontecimientos. 

Con una prosa cercana y cálida, y un ritmo de lectura ágil y amenoDespués de muchos inviernos es una novela para deleitarse. He disfrutado mucho con esta lectura, así que, desde aquí no puedo más que recomendarla.






 

[Fuente: Imagen de la cubierta tomada de la web de la editorial]

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viernes, 15 de noviembre de 2019

EL FANTASMA DE LA ÓPERA de Chritophe Gaultier

Editorial: Impedimenta
Colección: El chico amarillo

Fecha publicación: mayo, 2014.
Precio: 21,95 €
Género: Ilustrado.
Nº Páginas: 112 
Encuadernación: Tapa dura.
ISBN: 9788415979227
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Autor

Christophe Gaultier está considerado uno de los dibujantes más importantes franceses actuales. Nació en 1969 y se licenció en Comunicación Audiovisual.

Comenzó su carrera en el campo de la animación, donde colaboró en el largometraje Bienvenidos a Belleville, de Sylvain Chomet. Publicó su primer cómic, Gris-Mina, en 2000, en la editorial Paquet, con guion de Thomas Alexander. Es también autor de Caído del cielo (editado por La Cúpula en 2012) y sobre todo de la adaptación al cómic de Robinson Crusoe, publicado en Francia entre 2007 y 2008, y recuperado en España por SM. Entre 2011 y 2013 publicó en Gallimard, en dos volúmenes, El fantasma de la Ópera, que Impedimenta recupera en un solo volumen en su traducción al español. Junto a Maximilien Le Roy (guionista de Thoreau. La vida sublime, Impedimenta, 2013) ha publicado la biografía en cómic de Gaugin.

Sinopsis

París, 1878. Una serie de tragedias inexplicables tienen en vilo a los empleados de la Ópera Garnier, que sostienen que el edificio está encantado. No se equivocan. 

El Fantasma de la Ópera es un tenebroso personaje que vive en los sótanos, hechizado por la bella Ingrid, una cantante que lo ha hecho enloquecer. 


Christophe Gaultier adapta magistralmente la novela de Gaston Leroux en un cómic que combina romance, terror, misterio y tragedia, y que aparece por primera vez en un solo tomo tras la edición francesa de Gallimard.


[Información tomada directamente del ejemplar]




Dentro del género de novela gráfica, uno puede encontrar de todo. Desde obras que retratan tiempos remotos o la actualidad, y que sirven como transmisor de nuestra historia o de nuestra contemporaneidad, hasta adaptaciones de obras clásicas, que suponen una forma de aproximación más amena a novelas universales. Entre estas últimas se encuentra el libro del que quiero hablaros hoy. 

El fantasma de la ópera de Christophe Gaultier (texto e ilustración) es una novela gráfica basada en el texto original de Gaston Leroux, con el colorido de Marie Galopin. Seguro que a todos os suena el argumento de esta novela gótica, que según dicen, estaba basada en hechos reales. La obra narra los acontecimientos que tuvieron lugar en la Ópera Garnier de París, a finales del siglo XIX, unos hechos que hablan de la existencia de un fantasma que tenía atemorizado a todo el personal del teatro, desde el director hasta los operarios, pasando por las actrices. No he leído la novela, pero sí recuerdo una versión cinematográfica, en blanco y negro, una de las muchas que se han hecho, y de la que todavía conservo algunas escenas en mi memoria. Desconozco si Gaultier ha seguido fielmente el texto original, porque no he leído la novela, pero intuyo que, a grandes rasgos, la obra nos da una idea muy clara de lo que Leroux escribió

En 1869, la Ópera Garnier cambia de dueño. El nuevo propietario, Armand Moncharmin, debe firmar el contrato y el cuaderno de cuentas. Moncharmin advierte una cláusula extraña. "El palco número 5 se pondrá a disposición del Fantasma de la Ópera en todas las representaciones. Además, se le adeudará la suma de 20.000 francos al mes". Armand se burla de los miedos del antiguo director y se propone 'cazar' a ese supuesto fantasma, que solo un tramoyista del teatro asegura haber visto. Cuando intentan hablan con él, descubren que el hombre ha sido asesinado.

A medida que van sucediendo los hechos, en segundo plano, asistimos a la representación de Fausto. El público está fascinado con la puesta en escena, especialmente el joven Pierre de Chagny enamorado de Ingrid Daaé, una de las actrices secundarias a la que conoció de niña. 

Todo se complica cuando Morchamin recibe una carta del supuesto fantasma, exigiendo que, a la joven Daaé se le asigne el papel principal de la obra. Y Armand accede pero con la intención de encontrarse cara a cara con el fantasma en el palco número 5. La representación es todo un éxito, pero Chagny siente que a Daaé le ocurre algo y acude a su camerino. El joven escucha unas voces extrañas. A partir de aquí, y con la intención de ayudar a la joven, toda la historia se vuelve un relato de terror, con un macabro protagonista, que no tiene muy buenas intenciones, y al que hay que vencer para salvar a la joven.

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Hay páginas que no requieren texto alguno pues las viñetas sirven simplemente como forjadores de atmósfera. Y si bien, el relato está narrado siguiendo el hilo de los acontecimientos, en algunas ocasiones hay algún salto de escena, como si hubiera un cambio de un capítulo a otro, dejando atrás alguna situación sin resolver. Por otra parte, también he sentido que la obra está muy sintetizada, muy comprimida, lo que ha originado que, en algún momento, haya perdido un poco el hilo de la narración. En este sentido, y a medida que nos vamos acercando al final, la acción se acelera y me he sentido algo desorientada, con el devenir de los hechos. Además, aparece de repente un personaje, El persa, del que se sabe poco al principio. A mí es un personaje que también me ha desconcertado. No sabemos de dónde viene, qué relación le une al fantasma, por qué lo busca. Algunos datos se irán dando más adelante pero no me han parecido suficientes. 

Pero, sin duda, el gran acierto de este volumen es la ilustración. Las imágenes son tétricas, lúgubres y muy oscuras, quizá para enfatizar el carácter gótico de la obra original, y adaptarse al género de terror al que pertenece. Los rostros de los personajes son algo siniestro, con rasgos muy marcados, con grandes cercos oscuros alrededor de los ojos. Creo que las ilustraciones son la gran baza del volumen, creando una ambientación fabulosa pero falta narración o, por lo menos, así lo he sentido.

He leído mucha novela gráfica, y me gusta muchísimo el género de terror, pero con este fantasma de la ópera no he terminado de conectar. Preocupada por el resultado de la lectura, me he zambullido en el volumen dos veces, de principio a fin, fijándome más en los detalles y escrutando los rostros de los personajes, en busca de esa sensación que yo esperaba de este libro. Pero nada, la obra y yo no hemos encajado. Sí que he leído opiniones muy entusiastas de otros lectores pero, en esta ocasión, me siento la oveja negra. Es lo que os puedo decir. Quizá me asome al texto original.







 

[Fuente: Imagen de la cubierta tomada de la web de la editorial]

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jueves, 14 de noviembre de 2019

JAVIER IRIONDO: 'Tu voz interior es la que determina la calidad de tu vida'

Javier Iriondo fue deportista de élite en Estados Unidos. Posteriormente se dedicó al marketing y al desarrollo personal, impartiendo conferencias por todo el mundo. Con una vida que se dio la vuelta muchas veces, decidió volcar su aprendizaje en historias que podían ayudar a otras personas. Así vio la luz su primer libro, Donde tus sueños te lleven, que se convirtió en un súper ventas. Recientemente acaba de publicar La vida te está esperando, y sobre esta nueva novela estuvimos hablando con él hace unas semanas, en Sevilla. 

Marisa G.- Javier, de deportista de élite, a conferenciante y posteriormente a escritor. ¿Cómo se produce ese salto?

Javier I.- La vida me ha dado muchos bofetones. Llegué a Estados Unidos con veinte años, cuando me ficharon para jugar como deportista profesional. Tenía una larga carrera por delante, pero solo duró ocho meses. Me vi envuelto en una huelga larguísima que fue inscrita en el libro Guinness. Acabé hundido en la miseria, con problemas de alcohol y muchas otras cosas, como le ocurrió a otras tantas personas. Perdí el norte, la esperanza y casi mi vida, porque a punto estuve de cometer una locura. Por suerte, encontré a una persona, un auténtico sabio, un ex jugador de fútbol americano del que aprendí mucho. Se me presentó la oportunidad de cambiar, de dejar el deporte profesional,  y adentrarme en el mundo del marketing. Pero tenía un gran problema. Necesitaba conquistar mi mente porque se había convertido en mi enemigo más cruel. Leí muchísimo en aquella época, algo que no había hecho nunca, y convertí mi pasado en experiencias de superación. A pesar de lo hundido que estaba, seguía teniendo iniciativa, energía y conseguí cosas increíbles. A partir de ahí empezaron a invitarme a dar conferencias, de marketing, de psicología, de motivación, de superación. De no tener nada, conseguí tenerlo todo. Me iba de maravilla, pero me metí en un proyecto de inversiones en Brasil y volví a perderlo todo de nuevo. Fue entonces cuando eché la vista atrás y sentí que tenía una historia que contar. Yo no sé escribir, pero me habían pasado tantas cosas que creía que debía compartirlo, así que escribí un libro muy visceral y sincero que, inicialmente, sirvió para curarme a mí mismo. De aquel primer libro se han lanzado más de treinta ediciones, se han vendido ciento treinta mil ejemplares, es un libro recomendado por algunos psicólogos e incluso hay gente que se ha tatuado el título. Me di cuenta que, cuando buscas la plenitud, lo único que debes hacer es dar. Yo lo entendí después de que la vida me diera muchas hostias, por eso digo que me he convertido en un catedrático de hostiología. La vida es una universidad en la que nunca te gradúas. 

M.G.- Pero tú sigues dando conferencias, ¿no?

J.I.- Sí, ayer mismo en Huelva.

M.G.- Participas en el proyecto Mentes Expertas. Me gustaría que me contaras un poco en qué consiste, si contáis vuestras experiencias para ayudar a los demás,...

J.I.- Hay distintos tipos de ponentes. Algunos hablan de su profesión, como Mar Romera, que es una de las personas más expertas en educación del país, y luego está también Pedro García Aguado, que cuenta su experiencia. Son conferencias que antes se hacían en empresas, y ahora están abiertas a todo tipo de público, con lo que tienes un público muy diverso, y cada uno se lleva aquello que está buscando. 

Estas conferencias son para mí un momento para parar, respirar en silencio y reflexionar sobre la vida. Vamos a tal velocidad, que la vida se convierte en una auténtica locura. 

M.G.- ¿Por qué a veces necesitamos que una tercera persona nos abra los ojos para reaccionar? Yo creo que hay cosas que interiormente sabemos, pero no lo queremos ver.

J.I.- A veces sí y a veces no. La mayoría sabemos demasiado pero es que estamos tan ocupados, que no nos damos tiempo para parar y reflexionar sobre lo que verdaderamente importa. La mayor parte de nuestra vida estamos entretenidos con cosas triviales o preocupados por lo que pensamos que son problemas, hasta que llega un problema de verdad. 

M.G.- En las primeras páginas, leemos que este libro existe gracias a la inspiración de muchas personas. ¿En qué medida te han influenciado esas personas para volcarte en este libro?

J.I.- Cuando estaba escribiendo, me entraron dudas. Esto es algo muy habitual que nos pasa a todos, en todos los ámbitos. Sabía que tenía algo que contar pero ¿quién soy yo para escribir todo esto? Sin embargo, al echar un vistazo a los miles de mensajes que me llegan, dándome las gracias, mensajes de gente que te cuenta historias terribles, a las que, en cierto modo, has ayudado con tu testimonio, te das cuenta que la realidad supera la ficción. Gente que te pide que no dejes de escribir. ¿Hay algo que te puede llenar más que eso? La plenitud requiere que te alejes de tu camino, que te olvides de ti, para ayudar a otros.  Yo sé lo que es sufrir y cuando has sufrido, no puedes ver el sufrimiento de los demás, no puedes quedarte sin hacer nada. Si tienes la capacidad de tocar a alguien con tu ayuda, al final se ilumina más la tuya. Pero estamos todo el día pensando en el yo, en impresionar, y ese es el gran drama del ser humano, en ser incapaz de dejar de pensar en sí mismo.

M.G.- 'La vida te está esperando' resume la vida de Sofía. Cuéntame un poco qué puede el lector encontrar en esta historia.

J.I.- En realidad, la historia de Sofía es la historia de cada uno de nosotros en cualquier momento de nuestra vida. El libro es una ventana, a través de la cual puedes ver tu propia vida e identificarte con el personaje. Vas a comprender cosas de ti que no has comprendido hasta ahora, y te vas a dar cuenta de que, lo que te pasa a ti, le pasa a todo el mundo. 

La historia de Sofía es la de una mujer que tiene una vida digna, correcta, con un buen trabajo, y una relación sentimental, pero a pesar de que todo está bien exteriormente, interiormente siente que falta algo. Sofía no es capaz de disfrutar del presente, y siempre tiene una preocupación por el futuro. Y llega un momento en el que viaja a Mallorca para dar una conferencia sobre marketing digital. La tarde está preciosa, todo es idílico, se asoma a la ventana de su suite frente al mar, pero inmediatamente se dispone a revisar los apuntes para su conferencia porque está muy nerviosa. Sin embargo, se queda dormida y al rato despierta sobresaltada. El tiempo ha cambiado radicalmente. Del sol de la tarde, el día se ha vuelto lluvioso, un temporal tremendo, que parece el fin del mundo. Ese cambio de tiempo es una metáfora. A veces te acuestas con tu vida en orden y te levantas al día siguiente con todo patas arriba, has perdido la confianza, te sacuden los miedos, las dudas, la angustia, la preocupación. Esto nos pasa a todos. Somos una noria emocional. Sofía bajará a dar la conferencia toda nerviosa y ¡pum!, pierde el conocimiento y se despierta en un hospital. Por suerte, su compañera de habitación será una mujer dulce, Maya, con la que empieza a hablar de la vida. Maya la ayudará a afrontar lo que será algo mucho más grave que un mareo por tensión y ansiedad. Sofía tiene que enfrentarse a la posibilidad de que su vida se acabe en pocos meses.


M.G.- A la par que has escrito la historia de Sofía, también viviste un episodio complicado.

J.I.- Sí. El destino, con su cachondo sentido del humor, solapó mi vida con la de Sofía. Estuve tomando notas sobre el libro durante dos años, doscientas páginas de ideas, de la historia, de las reacciones de los personajes. Y empiezo a escribir la historia, que tenía en mi cabeza. Justo cuando tenía que describir la reacción de Sofía al recibir la mala noticia, siento una molestia en un testículo. Al principio no le hice caso pero aquello fue a más, tenía la zona inflamada, así que me fui a urgencias y me dijeron que tenía un tumor. Me hicieron pruebas y vieron que tenía unas manchas en el hígado. Me tuvieron que operar de manera urgente. Fue un shock pero me lo tomé con calma porque había procesado toda la vivencia del personaje. Al día siguiente de recibir el diagnóstico, tuve uno de los días más tranquilos de mi vida, de una paz absoluta. Me levanté muy temprano, me preparé mi café, me senté en la terraza, a mirar el cielo, las nubes, los pájaros,... El mundo se paró por completo. Todas las preocupaciones del futuro habían desaparecido, porque yo no tenía claro si ese futuro iba a llegar para mí. Era presente puro y duro. Nada te atrae más al ahora que saber que tu vida se puede acabar. Es entonces cuando te das cuenta de lo que importa realmente y te arrepientes de los abrazos no dados, de las llamadas no hechas, de los 'te quiero' no dichos. La cercana muerte te puede despertar la vida

M.G.- ¿Tenemos miedo a vivir? Ocurre que, cuanto todo nos va muy bien y la vida nos sonríe, estamos constantemente temiendo un golpe de gracia.

J.I.- Es que nos pasamos la vida buscando la seguridad antes de poder disfrutar. Para poder ser feliz, creemos que tenemos que tener el futuro asegurado porque, de otro modo, no podemos vivir tranquilos el presente. Nos invaden los miedos, no nos atrevemos a invocarlos, a hablar de ellos, porque pensamos que solo los sufrimos nosotros, y no es así. Necesitamos abrirnos, quitarnos la coraza, dejar de lado las apariencias y tener conversaciones de verdad. Porque esa es otra. Necesitamos apartarnos de tanta pantalla y hablar de verdad, mirarnos, tocarnos,... La tecnología es maravillosa si la usas correctamente y si no, eres víctima de la tecnología. 

M.G.- En la novela se habla del okupa que todos llevamos dentro que nos amarga la vida.

J.I.- Sí, así es. Ese okupa es la voz del ego. Creo que todo el mundo tiene la sensación de que, en algún momento de su vida, alguien se infiltró en su cabeza. Es una voz que no se calla ni debajo del agua, es un monólogo constante que secuestra nuestra atención. Tu voz interior es la que determina la calidad de tu vida. A veces tengo la sensación de que, dentro de mí, vive un preocupador profesional, un contador de historias de terror, que siempre está preocupado por el futuro y que nunca jamás te deja descansar. Nos pasamos la vida pensando, sin darnos cuenta de que estamos pensando. Así que, ya que vas a pasar el resto de tu vida con el okupa, ¿qué tal si llegamos a un acuerdo para que nos trate un poco mejor? Porque esa voz debería ser una voz amiga, amable, dulce y cariñosa, que nos calmara. Sin embargo, hoy en día la mente se ha convertido en un brutal enemigo. 

M.G.- En cuanto a los personajes, has hablado de Sofía y de Maya. No obstante, hay un tercer personaje, Nacho. 

J.I.- Sí, un personaje real. Le conté parte de la historia a una amiga y ella me dijo que conocía a Nacho, a alguien que era igual que el personaje. Y me lo presentó en Zaragoza. Nacho es un enfermero de quirófano infantil, es un hombre entrañable, con una luz espectacular, y que en sus ratos libres, se pasa el día con los niños que tienen cáncer. Suele decir que va a visitar a sus niños, incluso en vacaciones o días libres, porque ha perdido a muchos y estos niños le enseñan un montón. Nacho es un héroe anónimo, que nadie conoce, el héroe sin capa, sin ningún poder especial,... Su súper poder es hacer sonreír a cualquier persona en el momento más dramático. Y me enseñó algo importantísimo, que los niños solo se quejan cuando les duele. Si a los adultos nos dan una mala noticia, empezamos a rumiarlo y ya no lo soltamos, sin parar de quejarnos.

M.G.- El prólogo es de Víctor Kuppers. Él dice varias cosas muy interesantes. Una de ellas, que valoramos más la inteligencia que la bondad. Esto me llamó mucho la atención porque las dos cualidades son importantes.

J.I.- Sí, pero ser inteligente es un don. Ser bondadoso suele requerir un esfuerzo y un trabajo. No es genético y vas a tener que trabajarlo. 

M.G.- De acuerdo, Javier. Tomo nota de todo lo que me has dicho. Muchas gracias por este momento.

J.I.- Gracias a ti. 


Sinopsis: Sofía es una mujer de mediana edad dedicada intensamente a su vida profesional. Tras sufrir un desmayo frente a un gran grupo de personas cuando iba a empezar su intervención en un evento público, debe ser ingresada en el hospital. Al día siguiente, le comunican una terrible noticia. 

A partir de ese momento, Sofía inicia un camino de transformación personal y lo que en un principio es una noticia trágica se convierte en una lección de vida en la que todo su mundo cobra un nuevo sentido. 

A través de las conversaciones con Maya, su sabia y dulce compañera de habitación, Sofía transformará la visión de su vida aprendiendo a deshacerse de sus miedos y a concentrarse en lo verdaderamente importante. Su temor por el futuro desaparece por completo y de pronto el presente se le revela como la única fuente de plenitud. 

Para poder comunicar todo lo que esta experiencia le ha transmitido, decide organizar una fiesta de despedida para todos sus amigos, a quienes, en su carta de invitación, les hará tres peticiones muy especiales. 

Con el estilo profundo y emotivo al que Javier Iriondo nos tiene acostumbrados, esta novela llena de sensibilidad nos enfrenta a nosotros mismos, nos revela afectos fundamentales de la vida y cómo nuestros miedos y expectativas nos impiden disfrutar de lo único que tenemos: el presente.

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