miércoles, 16 de octubre de 2019

ANTES DE TI (ROMÁNTICA - 2016)

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Año: 2016

Nacionalidad:EE.UU. 

Director: Thea Sharrock

Reparto: Emilia Clarke, Sam Claflin, Matthew Lewis, Charles Dance, Vanessa Kirby, Jenna Coleman, Janet McTeer, Brendan Coyle, Ben Lloyd-Hughes, Amber Elizabeth, Stephen Peacocke, Alexander Cooper, Richard Gouldin.

Género: Romance.

Sinopsis: Louisa "Lou", una chica inestable y creativa, reside en un pequeño pueblo de la campiña inglesa. Vive sin rumbo y va de un trabajo a otro para ayudar a su familia a llegar  a fin de mes. Sin embargo, un nuevo trabajo pondrá a prueba su habitual alegría. En el castillo local, se ocupa de cuidar y acompañar a Will Traynor, un joven y rico banquero que se quedó paralítico tras un accidente.

[Fuente: Filmaffinity]


El género romántico no suele tener acomodo en este rincón. En los siete años de existencia de este espacio, son poquísimos los largometrajes de este género, -corte rosa y ñoño-, que han asomado por aquí. De hecho, la tarde que me dispuse a ver esta película, pensando en despejar algo la mente con algo sencillo, ni se me pasó por la cabeza hablaros de ella y, sin embargo, aquí estoy. 

No voy a extenderme mucho en esta reseña, pues sé que sois bastantes los que conocéis de qué trata Antes de ti. Para empezar, sabréis que se basa en una novela de la autora británica Jojo Moyes, primera parte de un trilogía que, además, cuenta con los títulos Después de ti y Sigo siendo yo. A Moyes la conocí cuando publicó Hasta siempre, mi amor, una novela que posteriormente cambió su título por La última carta de amor (Suma). Recuerdo que aquella historia me gustó mucho y, cuando se originó el boom Moyes, me propuse leer algunos títulos más de su colección, pero no encontré el momento. Lo que está claro, es que esta autora se ha convertido en otra máquina de best-sellers, con un montón de lectores por todo el mundo.

Y fruto de ese éxito, la directora Thea Sharrock adapta la primera entrega de la saga Lou Clark, Antes de ti. La historia comienza con una pareja de jóvenes enamorados. Parecen una chica y un chico guapos, apuestos, de éxito, con sueños y una vida que les sonríe. A los dos parece irles muy bien, a juzgar por la casa moderna y grande en la que viven. Pero el chico, nada más salir de casa para acudir al trabajo, sufre un accidente. De ahí, damos un salto en el tiempo para trasladarnos a un pintoresco pueblo inglés, de calles tranquilas, casas de colores y donde todo el mundo conoce a todo el mundo. En ese pequeño pueblecito vive Lou Clark, una joven que trabaja en una pastelería desde hace seis años. Sin embargo, el negocio no se puede mantener en pie más tiempo, y Lou es despedida. El problema no solo le afecta a ella, sino también a toda su familia, pues su padre está en paro y necesita el sueldo de la hija para mantener a la familia. La oportunidad se presenta cuando le proponen cuidar de un tetrapléjico, Will Traynor, el hijo de la familia rica del pueblo, y dueños del castillo de la localidad. Entre las paredes de la casa de los Traynor se esconde un drama que Lou intentará solventar. 

Antes de ti es una película romántica, vale. Y dramática, también. Tiene su toque de humor, para relajar un poco el ambiente, porque el drama está servido de principio a fin. Sin embargo, a mí me ha parecido una película hecha con cariño, en la que se han cuidado mucho los detalles. Si bien es cierto que, durante la primera hora, la tensión es llevadera, a partir de la hora y cuarto de metraje hay que hacer un esfuerzo para no dejarte arrastrar por tu parte más sensible -si la tienes, sobre todo si es desmesurada, como la mía-. Llegados a ese punto, o te dejas llevar o dejas de ver la película, porque a la hora y media, te entran ganas de darle dos bofetadas a Will para hacerle entender que está equivocado. Y si a partir de ahí, sigues viendo la película, en el desenlace estarás totalmente perdido. Pero, insisto, a mí me parece que es una película que merece la pena ver, conmovedora y tierna, que no abusa de la lágrima fácil y que plantea un dilema bastante serio y digno.  

En cuanto a los personajes, Lou es una chica encantadora, a pesar de su estrafalaria forma de vestir, con combinaciones imposibles. Es risueña, alegre, divertida y está un poco loca también, características perfectas para sacar a Will de su mutismo, su depresión y su tristeza. Porque Will vive amargado. Echa de menos la vida que tenía antes, llena de emoción y aventura, y no puede soportar verse amarrado a una silla de ruedas. La vida se le hace tan insoportable que lo único que hace es ver los días pasar, como si fuera un anciano dentro de un cuerpo joven, así que ha tomado una drástica decisión. Pero Lou intentará que cambie de opinión. Si lo consigue o no, eso tendréis que descubrirlo. 

Emilia Clarke da vida a la joven Lou. Desconozco cómo es el personaje que dibuja Moyes en la novela, pero a mí, la interpretación de esta chica me ha gustado mucho. Es tan expresiva que parece un dibujo manga, con esos enormes ojazos, su piel blanca y sus cejas que, a pesar de ser pobladas, enmarcan bellamente su rostro. Conste que yo no la he visto en ningún otro trabajo, ni siquiera en Juego de Tronos, por raro que te parezca.  

En cuanto a Sam Claflin, como Will Traynor, resulta un compañero de reparto bastante adaptable para la Clark(e) de ficción y la real. Sabe darle a su personaje ese toque de amargura, esa bis fría y desagradable, que Will muestra nada más conocer a Lou. Sin embargo, también sabe transmitir esa rendición del personaje ante una joven que lleva la vida en sus venas.

La película está rodada prácticamente en Inglaterra. El pueblo galés de Pembroke, con sus calles paisajes preciosos, es el epicentro de la vida de Lou y Will, objeto de una fotografía preciosa que cuenta con mucha luz.

La banda sonora con temas como Photograph de Ed Sheeran, es sensual y cálida. Perfecta para las escenas más románticas que acompañan. Si tienes ocasión, escúchala en Spotify, ya verás.

En definitiva, Antes de ti es un largometraje del que puedes encontrar opiniones para todos los gustos. Ni siquiera la crítica profesional se puso de acuerdo. Hay quienes la tachan de bazofia y ñoñeria sentimental, infumable e insufrible -esto es lo más suave que he encontrado-,  un Intocable pero en rosa, han llegado a decir. Y a otros, les ha encantado. Insisto, no soy de mucho romance, pero debo de incluirme en el segundo grupo. Antes de ti me ha parecido una película con una parte actual, fresca y divertida -la primera hora- que se va introduciendo poco a poco en el romance. Sin embargo, pero no se queda ahí. Sin entrar con profundidad en una cuestión delicada, la película indaga un poco en las emociones de algunas personas que creen haber dejado de ser lo que fueron, que no quieren resignarse y que, prefieren coger el toro por los cuernos, antes que postrarse ante una vida sin alicientes.

Para finalizar. Dicen que el público objetivo de esta película son las jóvenes adolescentes. ¿Y qué pasa conmigo? Me siento joven todavía pero la adolescencia la dejé atrás hace tanto tiempo, que a estas alturas dudo de haberla vivido. Antes de ti, me ha gustado, sí. No es que sea una película que vaya a recordar el resto de mi vida, pero la he disfrutado. Principalmente por Emilia Clarke y su personalidad, por el terrible drama de Will, algo no tan descabellado, por la fotografía tan bonita. y por una banda sonora preciosa. Me apunto al look de Lou. A mí también me gusta ser diferente.





Tráiler:

Puedes adquirirla aquí:

                                   



lunes, 14 de octubre de 2019

EL SÍNDROME DE LA MUJER MECÁNICA de José Luis Ordóñez

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Editorial: El Sendero.
Fecha publicación: 2019.
Precio: 10 €
Género: Teatro.
Nº Páginas: 82 
Encuadernación: Tapa blanda con solapa.
ISBN: 9788494135187


Autor


José Luis Ordoñez (Sevilla, 1973) es autor de diversas obras teatrales: "Perversidad en la 237" (Primer premio en el XV Certamen Literario Universidad de Sevilla), una producción del CICUS y TNT-Atalaya (Premio Nacional de Teatro 2008); "Monstruos, una cena terrorífica", una producción de Lamaraña Teatro y TNT; "La última cena" (Primer premio en II Premio de Radioteatro 'Carlos Pérez Uralde'), un producción de Radio Vitoria-EiTB y el Festival Internacional de Teatro de Vitoria-Gasteiz; "Cuestión de fe" (Finalista del VI Premio El espectáculo teatral), de la que se hace una lectura dramatizada en el Centro de Documentación de las Artes Escénicas de Andalucía (CDAEA); y "El más rápido de Sevilla o este", una producción de Agón Teatro. Participa en las antologías "Monólogos escénicos", con prólogo de Javier Bardem, y "Siete piezas de teatro breve", y publica "237" y "De humanos y otros monstruos". En el ámbito cinematográfico ha escrito y dirigido, entre otros, el cortometraje "Tarot", Premio RTVA a la Mejor Creación Audiovisual, y en el terreno de la narrativa ha recibido menciones y premios por sus relatos y novelas. Colabora como crítico de cine en "El Público" de Canal Sur Radio, programa líder de audiencia en su franja horaria en Andalucía (EGM abril 2019). Su novela más reciente es "Los Desertores de Oxford Street" (Algaida, Grupo Anaya).

Sinopsis

Una mujer que es una máquina, un brindis extraño, un inesperado ciervo, un vals eterno y la historia de una vieja corbata componen algunos de los pasajes de EL SÍNDROME DE LA MUJER MECÁNICA, obra que narra la construcción de una historia a través de Cleo y Tony, una directora teatral y un dramaturgo que además son actores y mantienen una ambigua relación, obsesionados con lograr la obra más afilada en un mundo que intenta dejar atrás tiempos oscuros.


Mentiras y violencia en un drama con humor negro y guiños cinéfilos que ahonda en la obsesión por el éxito.


[Información tomada directamente del ejemplar]

 

Siempre he pensado que tuve mucha suerte con los profesores de Literatura que me tocaron durante mi formación académica. Fueron hombres y mujeres que consiguieron que me interesara por todas aquellas historias de papel y tinta, escritas y desarrolladas en siglos pasados, poniendo a mi alcance todo tipo de géneros. Aún recuerdo con nitidez aquellas clases sobre La dama boba, La vida es sueño o El perro del hortelano. Para trabajar aquellos textos, seleccionábamos una escena significativa, que teníamos que adaptar a los tiempos actuales. Eran las extrapolaciones, con las que nos reíamos tanto, porque a veces surgían situaciones de lo más disparatadas. No obstante, aquellos ejercicios resultaban, a la vez, muy edificantes. De mi amor por aquellos textos dialogados, surgió también mi pasión por las representaciones, y raro es el año que no acudo a varias funciones. No puedo vivir sin teatro. 

Y precisamente de teatro, es de lo que hoy vengo a hablaros porque, quien diga que el teatro es solo para verlo, se equivoca. Si hay un género que estimula poderosamente la imaginación del lector, ese es el teatro. Gracias a las acotaciones y a las indicaciones de escena, que nos ayudan a situar la secuencia del acto, así como a los personajes sobre el escenario, el lector construye su propia sala de teatro dentro de su cabeza, y levanta un escenario por el que entran y salen los distintos personajes. Solo hay dejar volar la imaginación, para acudir a una representación sin moverte del asiento.

Así que hoy quiero hablaros de El síndrome de la mujer mecánica, obra que el novelista, director y crítico de cine, guionista y también dramaturgo, José Luis Ordóñez escribió para la escena, y que se representó hace ahora casi un año, en la sala de teatro TNT- Atalaya de Sevilla, en el marco del MITIN (XI Muestra Internacional de Teatro de Investigación). 'El montaje estrenado toma el título y varias escenas de la obra de José Luis Ordóñez e incluye textos de otros autores'. La pieza teatral fue dirigida por Sario Téllez, quien además daba vida a Cleo, uno de los personajes, mientras que David Montero, interpretaba a su compañero de reparto, Tony. 

El síndrome de la mujer mecánica enfrenta sobre el escenario a un hombre y a una mujer, a una pareja laboral -Cleo y Tony-, que en su día también fueron sentimental. Están ensayando una obra, utilizando el engranaje de las matrioskas, obra dentro de obra, de tal modo que, el lector no tendrá  muy claro qué es realidad y qué es ficción. Con esta disposición de la escena, se articulan diferentes variantes de una obra (la de ficción), que no termina por satisfacer a sus protagonistas, siempre en busca de la pieza perfecta. 


Más allá de las relaciones personales de Cleo y Tony, la obra tiene como objetivo principal la denuncia sobre las desigualdades entre hombres y mujeres. El problema de Cleo no es otro que el ser mujer, y de ahí proceden todos sus desvelos. Para hacerse valer y escalar posiciones, Cleo ha tenido que emplear estrategias que ahora serán censuradas por Tony, aunque este no está libre de pecado. Frente al 'desprecio, negación, opresión, abuso, maltrato' de Tony, Cleo solo se puede defender de una manera, así que, escena tras escena, el lector asiste a un duelo, a un flirteo incómodo o a un alegato feminista, que Cleo enarbola en un speech sublime.

La lucha por terrenos perdidos, los pilares del heteropatriarcado, los secretos inconfesables, las relaciones de pareja, los pactos de silencio, la creación literaria, o el machismo y micromachismo transitan por esta obra dividida en cinco actos, llena de guiños cinéfilos, inevitables en los textos de Ordóñez, teniendo en cuenta su perenne vinculación con el mundo del celuloide. El cine estará muy presente en este texto, ya sea desde el título, que inevitablemente nos conduce a recordar aquella película de Kubrik -La naranja mecánica-, pasando por las diferentes referencias cinematográficas que salpican el texto, ya sea a través de las canciones que se mencionan, como Midnight, the Stars & You (melodía de cierre en El resplandor), o a los hechos narrados que construyen en formato flashback el pasado de los protagonistas, y que hacen referencia a un conocidísimo largometraje de Juan Antonio Bardem, que ya pasó por este espacio.

Dicho lo cual, y como el teatro no solo se ve sino que también se puede leer, el texto que sirvió de sustento a la obra teatral estrenada el pasado otoño, se encuentra ahora disponible en formato papel, gracias a la Fundación Sgae y a la editorial El Sendero. Así que, desde aquí te animo a que leas esta obra breve, que profundiza en un tema tan de actualidad, como la desigualdad de géneros.

Esperemos que la obra vuelva a escena muy pronto. 







[Fuente: Imagen de la cubierta tomada de la web de la editorial]

Puedes adquirirlo aquí

domingo, 13 de octubre de 2019

SEPTIEMBRE... ¡DE UN VISTAZO! (#09/2019)

Recuerdo con añoranza cuándo era capaz de leer ocho o nueve libros al mes. Por entonces, me las apañaba muy bien para encontrar ese tiempo que tanto me gusta, el de sentarme, con una buena novela que devorar. Pero de donde no hay, no se puede sacar, porque el día solo tiene veinticuatro horas y, si te metes en muchos charcos, es imposible que no te mojes. Mi cabeza es un constante hervidero y siempre he sido culo inquieto, así que, si se me cruza algo por el camino, que me resulte interesante, allá que meto, convirtiéndome en una equilibrista que intenta hacer malabares con las horas. En cualquier caso, la lectura siempre está ahí, y procuro que todos los meses pasen por mis manos libros de lo más variopintos. Repasemos septiembre, pues.

[Para conocer la sinopsis de los libros expuestos 
solo tienes que clicar en cada título o en los enlaces a las reseñas]



Los comprados


Tras la vuelta del verano, el Círculo de Lectores llamó a mi puerta. Mi relación con esta empresa suministradora de libros es de lo más peculiar. Creo que deberían nombrarme socia especial porque, no hago más que comprar libros que luego no puedo leer. Aquí adquiero todos esos títulos que voy anotando al visitar vuestros espacios, y que me resultan imprescindibles. Pero, inexorablemente, otros libros se van colando y estos de Círculo se van quedando atrás. Menos mal, que mi marido sí le saca partido a todo lo que voy pidiendo. En esta ocasión, se vino a casa La sospecha de Sofía de Paloma Sánchez-Garnica. 




Los recibidos

Gabriel Neila contactó conmigo para informarme de su último libro, Los amores ausentes (Editorial Sial Pigmalión). Es un volumen de relatos, de breve extensión, cuya temática me resultó interesante, pues, de entrada, la sinopsis te lanza una pregunta a la cara como si se tratara de un bofetón. ¿Cómo reacciona el ser humano ante el desamor? Ahí es nada. Echadle un ojo al enlace. Espero poder hacerle hueco muy pronto. 

Desde la editorial Espasa me llegó El vestido de Jennifer Robson. Fue ver la cubierta y leer la sinopsis, y quedarme prendada. Algunos de vosotros ya lo habéis leído y yo espero poder encontrar el momento para hacerlo, porque esta historia me resulta muy tentadora, y estoy segura de que la voy a disfrutar muchísimo. 



A su vez, y por las referencias a Bridget Jones que se incluían en el mail informativo de la editorial, me lancé a por Todo lo que sé sobre el amor de Dolly Alderton, editado por Planeta. He empezado a leerlo y confío en disfrutar mucho de esta lectura y pasármelo súper bien.

Me chiflan los libros de cocina. Es verdad que puedes encontrar cualquier receta en Internet, pero yo no me resisto a tener este tipo de libros junto a los fogones. Y más se te resuelven la papeleta de organizar los almuerzos y/o cenas de los días laborales, y más aún, si encima te prometen que lo vas a tener todo listo en solo dos horas, y más todavía, y si son recetas lights, que te permiten cuidar la línea. Cocina light en 2H para toda la semana de Caroline Pessin (Editorial Planeta). Sobre este libro publiqué una reseña que incluye un vídeo, para que puedas ver algo de su interior. Échale un ojo, aquí.




El poder de confiar en ti de Curro Cañete (Planeta). Se trata de un libro de autoayuda y motivación personal, que siempre viene bien. Confieso que, en su día, era bastante reticente a este tipo de lecturas, pero tras probar con algunos títulos, debo reconocer que sus contenidos pueden ayudar a superar ciertos baches en nuestras vidas y a mejorar nuestro día a día. 

Y entramos de lleno en las entrevistas. Hace unos días, pude conocer a José Carlos Somoza. Del autor nacido en Cuba, leí en su día El origen del mal, una novela que me pareció muy bien construida y muy completa. Ahora ha publicado Estudio en negro (Espasa), una historia que nos habla de los supuestos orígenes del personaje más famoso de Arthur Conan Doyle, Sherlock Holmes. Muy pronto publicaré la entrevista con el autor y la correspondiente reseña.



Y el próximo jueves, se producirá el encuentro con Luis García Jambrina. Hablaremos de su última novela, El manuscrito del aire, también editado por Espasa, y cuya cubierta y sinopsis resultan tan atractivas. Échale un ojo al enlace porque el protagonista será Fernando de Rojas, el autor de la célebre La Celestina. 

Con Rosa Ribas estaba previsto un encuentro a principios de mes y que no se pudo producir porque me surgió un inconveniente. Su novela, Un asunto demasiado familiar (Tusquets), es una novela negra que está gustando muchísimo. ¿La conoces? En algunas bitácoras ya se ha hablado de ella, pero dale un clic al enlace y conoce en profundidad su sinopsis.



A mí me habían contando que Daniel Ruiz escribía tremendamente bien, pero ha sido ahora, con El calentamiento global, cuando lo he comprobado por mí misma. La última novela del autor sevillano, editada por Tusquets, aúna temas de la actualidad social con un elenco de personajes poliédricos y una narrativa que embelesa. En el blog, ya tenéis la entrevista con el autor (aquí), y muy pronto os contaré detalles de la novela en la correspondiente reseña. 

Fue un auténtico placer conversar con la risueña Susana López Rubio. Quedamos para hablar de su última novela, Flor de sal, un libro de corte aventurero y romántico, editado por Espasa, que nos traslada a un escenario muy exótico, el Salar de Uyuni en Bolivia. Pinchando aquí, puedes acceder a la entrevista con la autora. Y si quieres ver la reseña, solo tienes que clicar aquí.



Y no solo de novelas vive el lector. Hay otro tipo de libros, en los que resulta muy necesario zambullirse. Me sorprendió muchísimo la publicación de España. Un relato de grandeza y odio de José Valera Ortega (Editorial Espasa). ¿Qué vas a encontrar en este libro? Pues un voluminoso análisis sobre la imagen de nuestro país en el extranjero, profundizando en sus grandes valores. Como dice la editorial, "Una obra para pensar y reflexionar sobre quiénes somos y la importancia e influencia que hemos tenido en la Historia". El autor vino a presentar la obra a Sevilla, pero a mí me fue imposible acudir. En cualquier caso, creo que es una obra para leer con calma y de manera muy consciente.

Arturo Pérez-Reverte suele acudir a Sevilla cada vez que publica nuevo libro. A veces hace una presentación multitudinaria en algún teatro y, otras veces, se enfrenta a los medios en petit comité. En cualquier caso, siempre viene con la agenda muy apretada y, por supuesto, solo concede entrevistas a los medios más importantes. Y por aquí tuvimos al autor, que vino a hablarnos de Sidi (Alfaguara), con el Cid Campeador como protagonista.



Malaherba de Manuel Jabois ha sido un libro que me ha gustado muchísimo. Publicado también por Alfaguara, el autor gallego ha conseguido trasladarme a la infancia de Tambu, un niño que tiene que enfrentarse a diversos avatares siendo muy pequeño. La entrevista al autor la tenéis aquí. Y si lo que te interesa es ver mi opinión sobre el libro, basta con que pulses aquí

Y dos lecturas más. A Ildefonso Falcones lo conocí cuando publicó Los herederos de la tierra. En aquel momento, ya nos anunció que seguiría escribiendo sobre Barcelona, y así ha sido. Acaba de publicar El pintor de almas (Grijalbo) del que, he leído opiniones para todos los gustos. El autor catalán llegó a esta ciudad con una agenda apretada y no se pudo fraguar el encuentro.




Lo mismo ocurrió con María Hesse que, por motivos personales, tuvo que cancelar el encuentro. Su última publicación, El placer, editada por Lumen, ha resultado ser un paseo ilustrado por la sexualidad femenina. La reseña la tenéis publicada aquí

Toda luz, así es Alejandra Parejo, una jovencísima autora que acaba de publicar su primera novela, Una familia normal (Temas de hoy). Tanto el encuentro con la autora (que puedes ver aquí), como la reseña de la novela (justo aquí), ya están en el blog.



Y no me digáis que Memorial de los libros naufragados no es un título bonito e intrigante. Su autor, Edward Wilson-Lee, estuvo en Sevilla para presentar esta obra que nos hablar sobre la biblioteca creada por Hernando Colón, hijo de Cristóbal Colón. Otros compromisos me impidieron acudir a la presentación, pero, no me cabe duda, que tuvo que ser muy interesante. Échale un ojo a la sinopsis para saber más sobre 'esta obra de investigación histórica que se lee como ficción'


Por último, una obra de divulgación que estoy convencida va a tener mucha repercusión. Dicen por ahí que somos lo que comemos pero, ¿nos alimentamos adecuadamente? Muchos sabemos que no y más preocupante es cuando se trata de la alimentación de los hijos. Para ello, contamos con la publicación de dos dietistas-nutricionistas, Aitor Sánchez y Lucía Martínez, que nos dan muchísima información al respecto en ¿Qué le doy de comer? (Paidós). La entrevista con los autores la puedes leer aquí






Los ganados

Nada. Cero. Bueno, tampoco me estoy apuntando a tantos. 

viernes, 11 de octubre de 2019

EL AVIADOR de Fernando Fedriani y Manuel Vaca


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Editorial: Ediciones Alfar.
Fecha publicación: septiembre, 2017.
Precio: 15,60 €
Género:  Narrativa ilustrada.
Nº Páginas: 104 
Encuadernación: Tapa blanda con solapa.
ISBN: 9788478988167
[Disponible en eBook]


Autores

Fernando Fedriani. Nacido en Sevilla y granadino de adopción.

Licenciado en Filología Hispánica y doctor cum laude por la Universidad Pablo de Olavide. Funcionario de carrera y profesor de Lengua y Literatura. Actualmente es columnista del diario Ideal, al igual que antes lo fue de El Mundo o de Andalucía Información, entre otros.

Autor de la novela Menta y nata, ha publicado textos líricos (Vida y vuelta), teatrales (El protagonista muere) y narrativos (Magia para torpes).

De niño jugaba con coches de juguete y tenía un amigo imaginario que se llamaba Pepito y que era de Málaga.

www.fernandofedriani.com

Manuel Vaca es natural de Marbella. Estudió Bellas Artes en la Universidad de Granada, ciudad en la que aún reside.

Ha colaborado con revistas como El Batracio Amarillo y Gutter (ganadora del premio popular en el Salón del Cómic de Barcelona en 2007).

Ha publicado como ilustrador Historia del Betis para niños y El Invierno Mágico con editorial Alfar, El Tesoro de Juancana con Tragamanzanas y El Enigma del Palacio de los Leones con el Patronato de la Alhambra y el Generalife. Y varias portadas de novelas y poemarios con diversas editoriales.

En la actualidad trabaja como profesor de ilustración en Estación Diseño y como profesor de pintura en diferentes centros, tarea que compagina con su trabajo de ilustrador freelance realizando todo tipo de encargos (caricaturas, retratos, ilustraciones infantiles...) y proyectos personales.

www.manuelvaca.com

Sinopsis

Todos hemos fantaseado con visitar el asteroide B-612. Sabíamos que el Principito había recibido la mordedura de la Serpiente y que se marchó para siempre. Pero, ¿murió en realidad? Por desgracia no hemos conocido hasta ahora cómo pudo envejecer el Aviador conviviendo con su ausencia. ¿Qué no daría él para volver a encontrarlo? ¿Se resignó a dejarlo partir? ¿Encontró la manera de llegar hasta su Rosa? Por todo ello, confluyendo con el 75 aniversario de la obra original, El Aviador continúa el relato para mostrarnos de qué manera quedó desolado el París postbélico. Frente a los contornos de Notre Dame y con el fuego extinto de los bombarderos, regresa hasta nosotros la pregunta más difícil de responder: ¿quién soy? Y eso supone contestar de manera indirecta a otra cuestión crucial: ¿quién es para nosotros el Principito? Las preguntas que no respondemos terminan siempre por regresar hasta nosotros. Por eso El Aviador es una epopeya nostálgica que, a través de una mirada tamizada por los últimos ecos del surrealismo, reinterpreta el sonido de las estrellas. El autor asume el reto de hacerte sentir el vértigo creativo que te contagió tu primera lectura de El Principito. Esta es, por tanto y tal vez, la segunda parte que Saint-Exupéry no pudo escribir. No en vano, viene salpimentada por su vida y de su angustia.

[Información tomada directamente del ejemplar]


Hace ya seis que El Principito de Antoine Saint-Exupéry pasó por este espacio. En aquella reseña, apuntaba que era un libro que no había que tomar a la ligera, sino que se trataba de una lectura para meditar, deteniéndonos en lo que realmente el autor nos quería decir. Dirigido a un público más adulto que infantil, según mi criterio, supone una delicia ir saltando de reflexión en reflexión, salpicadas por continúas metáforas que debemos desentrañar. Confieso que no fue una lectura fácil, no creo que lo sea para nadie, y que, para extraer todo su sentido, requiere más de un acercamiento.

Los años han ido pasando y ya se han cumplido 75 años desde que aquel niño, un tanto extraño y de cabellos dorados, se diera a conocer al público. Y en esas estábamos cuando, Fernando Fedriani se lanza de cabeza a una piscina que, cuanto menos, resulta llamativa. Anunciada como la segunda parte que Saint-Exupéry no pudo escribir, Fedriani presenta El Aviador, un volumen ilustrado que vuelve a llevar al lector por un viaje intergaláctico.

Me detengo un momento en la dedicatoria del libro, tan sentida y emotiva, y que invita al lector a recuperar el niño que un día fue. Ya lo decía el Principito, no debemos dejar atrás lo que un día fuimos y, ahí creo que radica toda la esencia de aquella obra universal que escribió Saint-Exupéry, y que también podemos encontrar en esta supuesta segunda parte.


La historia comienza en París, con un hallazgo singular. El narrador y protagonista de esta historia, -escrita en primera persona-, encuentra en una librería un volumen de El Principito, algo que le sorprende. En estas primeras líneas, el narrador hablará de sí mismo, de su pasión por el dibujo y de un supuesto homenaje que gente importante quiere darle. Ya entenderéis por qué. Paseando por las calles de París, llega a casa de un brujo que lo alienta a buscar al Principito y traerlo de vuelta porque 'el mundo lo necesita'. Y así comienza un viaje en avión con destino el asteroide B-612. Antes de llegar a aquel lugar en el que vivía el niño de dorados cabellos, el narrador visitará varios asteroides, del 331 al 336. En todos esos lugares conocerá a otros personajes con los que entablará una conversación. Serán capítulos en los que se nos regalará una enseñanza. No obstante, la narración sufrirá un giro inesperado que nos conduce a un desenlace lleno de magia. 

Grosso modo, ese es el argumento de este volumen. Debo decir que la sinopsis que acompaña al libro me ha resultado algo confusa. Es verdad que se muestra la ciudad de París, pero, a mi juicio, no se ahonda tanto en el escenario como para que podamos contemplarla como una ciudad devastada por la guerra. En este volumen lo que realmente importa es el ser humano, su interior y su esencia. En cualquier caso, sí estoy muy de acuerdo con las preguntas que se formulan y casi me atrevería a responder que el Principito somos, o deberíamos ser, todos nosotros. Y ya que me envalentono, añado algo más. He tenido la sensación de que El Principito cobra más sentido aún después de leer El Aviador. Esta lectura me ha hecho recordar aquella otra y contemplarla desde otro prisma distinto, como si todo lo que Saint-Exupéry quiso enseñarme con su obra, hubiera podido asimilarlo ahora. Sé que suena raro, pero es la sensación que he tenido.  

De todos modos, Fedriani sigue la misma línea que trazó el autor francés. Si El Principito está lleno de enseñanzas, en El Aviador no te van a faltar. Es probable que lo que te falte sea papel, de tantas como irás anotando. Se incide también en este volumen, en ese paso de la infancia a la edad adulta, un sendero en el que, con frecuencia, dejamos demasiadas cosas atrás: la imaginación, los sueños, la falta de sensibilidad,... No es nada divertido ser adulto, nos volvemos bastan pusilánimes, atados por nuestros miedos, siempre juzgando a las personas por su aspecto, su condición o por sus bienes materiales, incapaces de ver lo verdaderamente importante en el otro, encorsetados por fronteras, fingiendo ser lo que no somos... He ido anotando párrafo tras párrafo, enseñanza tras enseñanza, tantas que me ha costado seleccionar una para mostrar aquí. Si creo que El Principito es una obra para releer, El Aviador no se queda atrás. 

Y como comenté antes, El Aviador está escrito en primera persona, supuestamente en la voz de Saint-Exupéry, que ya no es un joven aviador, sino un hombre mayor, que echa la vista atrás y analiza su vida. Con un total de veintisiete capítulos de corta extensión, el volumen cuenta con las ilustraciones de Manuel Vaca. Prácticamente hasta la mitad del libro, podemos encontrar un dibujo por capítulo, que concuerda a la perfección con los hechos narrados en el mismo. Me gusta especialmente la que os muestro. Me resulta muy significativo el reflejo que el narrador ve en el agua del pozo. 




Pero no sigo desvelando detalles. Solo me queda animaros a descubrir esta joya ilustrada y de breve extensión (102 páginas), en la que también aparecerá personajes que ya conocemos como el zorro, la serpiente, la rosa, el baobab,... El Aviador, al igual que El Principito, es una obra llena de magia a la que hay que acercarse con la mente muy abierta y predispuestos a soñar. Un buen complemento a la obra de Saint-Exupéry, que la editorial encuadra dentro de la literatura infantil y juvenil. 

¡Ah! No me voy sin responder a tu pregunta, Fernando. Sí, la niña que sigue riendo dentro de mí se siente orgullosa de la persona adulta en la que se ha convertido.







 

[Fuente: Imagen de la cubierta tomada del ejemplar]

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jueves, 10 de octubre de 2019

FERNANDO FABIANI: 'Muchos de los mitos en salud proceden de los propios sanitarios'

Reírse es tan importante que la risa puede cambiarlo todo. Si te asomas a esa ventana que se llama Google, y buscas los beneficios de la risa, encuentras un montón de datos curiosos que te harán plantearte si, realmente, merece la pena pasarse el día con el ceño fruncido. Hay que reírse de las pequeñas cosas tanto como de las grandes, hay que reírse con los demás y de uno mismo, y hay que enfocar ciertos asuntos desde un punto de vista humorístico porque, de ese modo, todo se asimila mucho mejor. Es lo que lleva haciendo Fernando Fabiani desde que, en 2016, publicó su primer libro, Vengo sin cita. A aquel, le siguió Vengo de urgencias, conformando una especie de bilogía con la que disfruté una barbaridad. Ahora, Fernando pretende hablarnos claro y para ello ha reunido una serie de mitos y creencias que llevan conviviendo con nosotros desde casi los tiempos de Adán y Eva. No todo lo que nos han contado nuestras madres es verdad aunque, como nuestras madres que son, lo que ellas dicen va a misa. ¡Que ninguna se enfade! 

Marisa G.- "Vengo sin cita", "Vengo de urgencias" y ahora "¿Te puedo hablar claro?" Fernando, impresiona lo que da de sí el mundo sanitario.

Fernando F.- La salud lo es todo, y eso implica nuestro estilo de vida, nuestras creencias, nuestros miedos, nuestros hábitos,... No es que el mundo sanitario dé para unos cuantos libros, sino que da para una enciclopedia. De momento, y en este caso, me he querido centrar en algunos de los mitos más frecuentes o más extendidos que existen. Dudo mucho que alguien que se lea el índice no conozca algunas de estas creencias, bien porque las haya oído o porque crea en ellas. En esto de los mitos sanitarios hay mucha herencia, y todos hemos oído ciertas cosas en casa de nuestros padres o abuelos. 

M.G.- "¿Te puedo hablar claro?" sigue la misma pauta de los anteriores, hablarnos del mundo sanitario desde el humor. El humor siempre será el mejor medicamento, ¿verdad?

F.F.- Es el mejor medicamento, y además es un recurso único para contar cosas importantes. Si contáramos las cosas importantes con humor, nos iría mucho mejor como sociedad. El humor invita a la reflexión, desde un buen talante, sin acritud, pasando un buen rato. Así que, cuando alguien viene a desmontarte algo en lo que tú creías, a pie juntillas, la mejor forma de hacerlo es a través del humor porque, de otro modo, te puedes encontrar con la oposición del otro. Con humor, te va a resultar más fácil darte cuenta de la cantidad de cosas absurdas en las que crees o que vienes haciendo desde hace mucho tiempo. Sería una pena no usar más el humor. De hecho, nuestros políticos deberían usarlo con más frecuencia.

M.G.- Pues no sé yo si serían capaces. 

F.F.- Sí, claro que sí. Sería mucho más agradable. Menos acritud. Lo mismo, con algo de humor, igual hasta pactan, porque el humor genera un buen rollo, un buen ambiente, y uno está más abierto a encontrar puntos en común. Ojalá todos usáramos más y mejor el humor.

M.G.- "¿Te puedo hablar claro?" es un libro muy instructivo. Tiene un sentido práctico muy importante. Desmontas mitos pero también das explicaciones, aclaraciones y consejos.

F.F.- Desmontar el mito es la excusa para contarte qué hay de verdad debajo de la creencia, porque todos los mitos esconden algo de verdad. De otro modo, no se perpetuarían en el tiempo. Además, me sirve para darte la información apropiada y que entiendas, de forma fácil, algunas cuestiones que se esconden detrás de frases hechas. 

M.G.- Y dices que este es el libro que las madres no quieren que leamos. Pobres mías, van a perder toda su credibilidad y autoridad.

F.F.- Es que nos han ido contando cada cosa... Esa madre que lleva años diciéndote que tienes que guardar dos horas de digestión antes de bañarte. Ahora llegas tú y le dices que eso no es así. A tu madre no le va a hacer ni chispa de gracia, y seguramente dirá que el que ha escrito el libro no tiene ni idea. Lo ideal sería regalar el libro a las madres y leerlo con ellas. Eso tiene que ser la bomba.

M.G.- Cuentas muchas cosas que son creencias de hace mucho tiempo, pero también otras que son más actuales. Ahora está de moda que no tomemos leche. ¡Venga, boicot a la industria láctea! ¿A ti qué te parece esto?

F.F.- Pues en ese capítulo sí se le hace un homenaje a las madres. Antiguamente un vaso de leche lo arreglaba todo. Que no tenías ganas de cenar, vaso de leche y a la cama. Que tienes mal cuerpo, un vaso de leche. Que estás nervioso y no puedes dormir, vaso de leche caliente. El vasito de leche era un recurso infalible. Y ahora, ¡nada! ¡Que no podemos tomar leche! Y encima con argumentos peregrinos, como que somos el único animal que toma leche en la edad adulta. Pues claro, es que somos el único animal capaz de extraer leche para tomarlo en la edad adulta. Tú le pones leche a un gato adulto, se la toma y no le pasa nada. También somos el único animal que come paella, salmorejo,... Son argumentos con poco fundamento. Otra cosa es que no te guste la leche, que no la quieras tomar porque te siente mal pero, ¿malo? No es malo tomar leche.

M.G.- Es verdad que, al leer el índice, es fácil verse identificado. Por ejemplo, mi madre a veces tenía dolores en el costado y, según ella, eso se debía a que se le había separado la carne de las costillas.

F.F.- Hombre... Eso de las carnes despegadas del hueso, ¡eso es maravilloso! Pero es que, hay cuestiones complicadas de explicar o que el paciente entienda. El hombre llega a la consulta, con un dolor horroroso en el costado. No entiende que, a pesar de no tener nada roto, le duela tanto y encima tarde tanto tiempo en quitarse el dolor. Que sí, que es normal que te duela tanto y el dolor te dure tres semanas, aunque no tengas una costilla rota. Y alguna vez alguien, no sé si fue un sanitario espabilado o un paciente que sacó su propia interpretación, dijo que ese dolor se debía a que se te había separado la carne del hueso y esto se extendió como la pólvora. Es una manera de encontrar sentido a tu dolor.

M.G.- Verás, es que esa frase es maravillosa. Con el dolor que llevas, te crees cualquier cosa con tal de sentir algo de alivio. 

F.F.- Exacto, y como sé lo que me pasa, el dolor ya no me da miedo. Tiene ese fondo de realidad, pero hay que aclarar que la carne no se separa del hueso, no se despega y, aún así, ¡ojo! te va a doler tres semanas. Una cosa no quita la otra.

M.G.- Ahora que mencionas a los sanitarios espabilados, en este libro le  das caña a los profesionales de tu sector. Mucho tirón de orejas veo aquí.

F.F.- ¡Claro! Muchos de los mitos en salud proceden de los propios sanitarios. Somos nosotros mismos los que los potenciamos porque le encontramos rédito. Al final, me es más fácil decirle a un paciente que se le ha despegado las carnes del hueso que tirarme tres minutos explicándole que, aunque la costilla no esté rota, le va a doler mucho tiempo, debido a la enervación de esa zona, etc, etc,... Somos los mismos sanitarios los que usamos estas frases hechas que no son ciertas, pero simplifican nuestro trabajo. Así que, hay que hacer autocrítica, algo que no debemos perder nunca. En estos casos, el humor también es muy útil, hay que reírse de uno mismo y, por supuesto, de todos mis compañeros y de mí primero (Risas)

M.G.- Y ellos, tus compañeros, ¿cómo se toman estos libros?

F.F.- Les encanta. Al menos, nadie me ha dicho lo contrario. Muchos me dicen que les gusta ver estas cosas por escrito así, con sencillez y humor. Algunos hasta se lo recomiendan a sus pacientes porque, en el fondo, entienden que hay que buscar esta otra forma de contar las cosas.

M.G.- Pues lo mismo, la Seguridad Social debería de prescribir menos medicamentos y más libros de este tipo.

F.F.- Pues sí, sería interesante tenerlos hasta en la consulta, aunque suene a autopromoción. Tener una pequeña biblioteca, con libros así, que se puedan prestar por un tiempo e ir pasándolos de paciente a paciente. En serio, deberíamos explorar otros caminos. No sé si la mejoría estaría en tener una biblioteca con títulos desenfadados, pero tenemos que llegar de otra forma al paciente. Con los vehículos que tenemos hasta ahora, está demostrado que llegamos a donde llegamos, pero lo cierto es que la sociedad sigue sintiéndose muy enferma, está muy medicalizada. Así que tenemos que inventarnos fórmulas nuevas. Creo que el humor es una de las claves.




M.G. Algo curioso que mencionas en el libro. "Gran parte de lo que hacemos los médicos hoy en día es el sana, sana, culito de rana". A mí me has dejado a cuadros con esta afirmación.

F.F.- Es que esto ya lo dijo Voltaire. El médico entretiene al paciente, mientras la naturaleza actúa. La inmensa mayoría de los procesos se curan solos. Nosotros curamos cuatro cosas mal contadas, una infección con un antibiótico concreto, una cirugía, y poco más... Las pequeñas lumbalgias, los catarros, cualquier infección por un virus habitual, los dolores de garganta,... todas esas pequeñas dolencias se curan solas. Y si hablamos de la esfera anímica, ni te cuento. Los médicos no debemos renunciar a ese papel del curandero, no tan científico sino de acompañamiento, que el paciente sienta que lo entiendes, que estás a su lado mientras dura el proceso, que lo escuchas.

M.G.- Es decir, que funciona más el apoyo moral que la propia medicina.

F.F.- Claro. De hecho, muchos pacientes salen de la consulta diciendo que se encuentran mejor con solo contar a su médico lo que les ocurre. El rito de ir a contárselo a alguien, y que esa persona te escuche, te entienda, te toque, te explore,... eso genera mucha tranquilidad. Y conste que sales de la consulta con el mismo dolor, pero lo llevas distinto, lo llevas mejor, sales más relajado porque se lo has contado a otra persona y te ha dicho que no te debes de preocupar. Por eso siempre digo, y lo dije ya en el primer libro, que es muy importante que tu médico de familia te mire a los ojos, con todo lo que eso significa, que te entienda, que tú sepas que se preocupa por ti. Es una parte que no podemos perder. 

M.G.- Pero eso está en la persona, Fernando, porque en la facultad no creo que se toque la empatía en el papel de médico.

F.F.- Se debería tocar. La empatía debe existir en cualquier persona que trate con otras personas. Si hablamos de la rama sanitaria, más aún, y si hablamos de un médico de familia, más todavía. Cualquier médico, enfermero,... debería ser muy empático. No se da mucha formación con respecto a esto en la facultad, ojalá  fuera de otro modo, pero son cosas que uno debería trabajar por sí mismo. La gente no va al médico buscando a un gran tecnólogo. Quieren que seas científico, que le apliques la ciencia, pero al mismo tiempo quieren a una persona con la que comunicarse y sentirse entendido. 

M.G.- Totalmente de acuerdo porque hay cada médico que... Más cosas interesantes de las que hablas en el libro y son muy llamativas. Recomiendas comer fruta antes que beber su zumo. Yo juraría que es lo mismo.

F.F.- Esto es algo que he aprendido de nutricionistas, que llevan un tiempo haciendo una labor de divulgación espectacular.

M.G.- Como Aitor Sánchez.

F.F.- Efectivamente, como Aitor, gran amigo. Y es que la formación de los sanitarios en nutrición, también deja mucho que desear. Lo de los zumos es tal y como te lo cuento. Está demostrado que la gente que toma zumo de frutas naturales, habitualmente tienen mayor cantidad de caries. ¿Por qué? Pues porque los zumos tienen más azúcares libres y engordan más, y encima le estás quitando la fibra. Así que la pieza de fruta entera es estupenda y el zumo de la fruta no es tan deseable. 

M.G.- Tomamos nota. Y otra cuestión, has cambiado de ilustrador en este libro.

F.F.- Sí, con Laura o Po8ladas, el trabajo fue algo maravilloso, imprescindible en mis dos primeros libros. Sin embargo, este tercer libro no es una continuación de aquellos, es otra cosa distinta y me parecía que, a nivel de diseño, tenía que tener algún cambio también. Contacté con David, ilustrador de algunos de los juegos de mesa con los que disfruto con mis niñas en familia, y descubrí a un chaval de un talento espectacular, que ha puesto imágenes y ha dado color a mis palabras. Ha sido un trabajo muy creativo, muy codo con codo, nos hemos reunido varias veces y ha sido un proceso muy bonito.

M.G.- ¿La lista de los mitos que has elegido para este volumen está muy pensada? ¿Cómo ha sido la criba?

F.F.- La mayoría los había abordado con anterioridad, y de forma más breve, en algún vídeo que comparto por redes sociales. Son temas que se repiten con mucha frecuencia. Pero hice una selección con los más conocidos. Desde luego, hay muchos más mitos que se han quedado en el tintero, y ya veremos si hay que abordarlos. Al final, son cosas que surgen en las conversaciones con amigos, que escuchas en televisión, que ves en un reportaje, que escuchas en la consulta, ¡o que le escuchas a tu madre!

M.G.- Cuando hablamos sobre tu primer libro, te comenté lo ajetreada que era tu vida y lo difícil que me resultaba que sacaras tiempo para todo. No solo eres médico sino que haces teatro, diriges obras, grabas vídeos, colaboras en radio, en la tele... Entonces me decías que dormías poco y le robabas tiempo a tu familia. ¿Sigue la cosa igual?

F.F.- No duermo mucho aunque duermo, y cada vez robo menos tiempo a mi familia porque creo que es una prioridad fundamental. Las ocasiones en las que coinciden más actividades de la cuenta, y tengo que robar tiempo para estar en casa, entonces deja de compensarme. Lo que intento es organizarme aún mejor que antes, para que todas estas actividades no me roben lo que es para mí lo más importante, el tiempo en familia.

M.G.- Pero los días tienen veinticuatro horas...

F.F.- Sí, pero el año tiene trescientos sesenta y cinco días. La organización no puede ser solo diaria sino también anual. Si me pongo a escribir, sé que tengo que dedicar ciertos meses a escribir, únicamente. Si tengo un estreno de teatro y tengo que ensayar, no programo otras cosas. Si organizas la agenda anual, intentas cuadrar el resto. Ahora mismo, colaborando en Televisión Española, tengo claro cuáles son los días de grabación, pues esos días no pongo nada más. También soy más cauto ahora a la hora de cerrar compromisos a seis meses vista. De todos modos, cuando uno hace cosas que le gustan, encuentra el tiempo, aunque tengas que dormir una hora menos.

M.G.- ¿Y sigues ejerciendo de médico de familia?

F.F.- Sigo, sigo... Mi actividad laboral fundamental es pasar consulta diariamente y además es de lo que vivo. Todo lo demás son complementos y cosas que me gustan hacer, pero poco más.

M.G.- Y si hablamos de proyectos futuros, ¿qué me cuentas?

F.F.- En 2020, la compañía Síndrome Clown, que dirijo desde hace diecisiete años, cumple veinte años de permanencia. Estamos pensando en recuperar alguna obra que llevamos algún tiempo sin hacer, y buscando alguna forma de celebrarlo. Por otra parte, en breve, volveré a dirigir a Manu Sánchez en el nuevo espectáculo, y quiero seguir con esta aventura de divulgación en los medios de comunicación. Estoy muy contento con la confianza que ha depositado en mí Televisión Española, un privilegio poder utilizar la televisión pública para dar mensajes de salud sencillos y que puedan ayudar. Y también estoy muy feliz con mi colaboración en Cadena Ser. Y luego, bueno hay otros proyectos por ahí que espero que se concreten.

M.G.- ¡Tú te lo pasas pipa!

F.F.- Me lo paso fenomenal y creo que eso es fundamental 

M.G.- Pues yo me lo paso pipa también con tus libros y celebro mucho cada vez que publicas uno nuevo.

F.F.- Muchas gracias. Me alegro mucho.

M.G.- Fernando, lo dejamos aquí. Como siempre, un placer hablar contigo.

F.F.- Lo mismo digo.

Sinopsis: «¿Te puedo hablar claro?» es a la relación médico paciente lo que «tenemos que hablar» a las relaciones de pareja. No presagia nada bueno. Es una de esas preguntas que los médicos nunca deberíamos hacer en una consulta. Igual que otras como «¿y eso cómo ha llegado a ese sitio? », «¿es usted la mujer o la madre? » o «¿para qué sirve un piercing ahí?».

«¿Te puedo hablar claro?» es una pregunta necesaria antes de que abras el libro. Porque no trae buenas noticias. Ojear estas palabras puede ser ya un punto de no retorno. ¿Estás preparado para abrirlo? Puedes dejarlo cerrado y seguir siendo feliz creyendo en los cortes de digestión, evitando andar descalzo para no resfriarte, echando la cabeza para atrás cuando sangras por la nariz o pensando que si algo te pica es que está sanando. O por el contrario, puedes atreverte a leer estas páginas. 

Pero, ¿te puedo hablar claro?, este es el libro que tu madre no quiere que leas porque va a tirar por tierra muchos de sus grandes dogmas sobre la salud; y su lectura puede acarrearte acaloradas discusiones con amigos e incluso puede hacer que te expulsen del grupo de wasap de padres del colegio... 

Tras el éxito de Vengo sin Cita y Vengo de Urgencias, vuelve Fernando Fabiani (@FernandoFabiani), médico de familia, decidido a hablar claro a los pacientes. Y lo hace más directo que nunca y dispuesto a no dejar mito con cabeza utilizando para ello una herramienta infalible, el humor.

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