domingo, 20 de enero de 2019

DICIEMBRE... ¡DE UN VISTAZO! (#12/2018)

¿Habéis digerido ya los mantecados? Terminó el año, enero avanza inexorablemente por la senda de 2019 y yo no consigo ponerme al día. Mientras hago malabares para encajar todas las piezas del puzle de mi vida, procuro ir sacando hueco aquí y allí para no abandonar este espacio. Ya son varias las reseñas pendientes y todavía me queda sacar alguna que otra entrevista del 2018. Todo a su tiempo.


Y antes de que nos encajemos en febrero, creo que os hora de contaros cómo fue el último mes del año pasado. En cuanto a lecturas no estuvo mal. Aquí os lo cuento.


[Para conocer la sinopsis de los libros expuestos 
solo tienes que clicar en cada título o en los enlaces a las reseñas]


Los comprados

Cuesta Moyano es una tentación irresistible. No hay escapada a Madrid que no suba y baje esa calle en pendiente, parándome en cada una de las casetas y curioseando lo que allí se expone. En esta ocasión eran varios los libros que me hubiera traído a casa pero el síndrome de Diógenes librero me tiene frita y tengo que atarme en corto. No obstante, no pude resistirme a A cielo abierto de Antonio Iturbe, Premio Biblioteca Breve 2017 y publicado por Seix Barral. Lo encontré a un precio irrisorio y en perfectísimo estado. Y es que la narrativa del que fue director de la revista Qué leer me gustó tanto en La bibliotecaria de Auschwitz que no me lo pensé dos veces. ¡A la saca!






Y en nuestro pedido habitual a Círculo de Lectores se vino a casa La sirena y la señora Hancock de Imogen Hermes Gowar. Fue la elección de mi pareja. Desconozco cómo será el interior pero no me negareis que tiene una bonita cubierta, ¿eh?

Los recibidos

Desde Algaida Editorial llegaron dos títulos a los que le tenía muchísimas ganas. Por un lado, lo último de Mado Martínez, El tren de las almas, una historia de misterio que embarcará a sus protagonistas en un tren con un destino indeterminado. La novela ya está leída y puedes acceder a la reseña justo aquí.





El siguiente título es A tumba abierta de Alfonso Domingo. Todo el caos que se está organizando con la exhumación de Franco me tiene muy intrigada y cuando leí la sinopsis de esta novela no me pude resistir. Ya está leída y podéis acceder a la reseña justo aquí.

Por parte de Alianza Editorial, llegaron a casa los tres libros que os muestro en la foto: La huella de la noche de Guillaume Musso y Un matrimonio americano de Tayari Jones.







La casa de los ángeles rotos de Luis Alberto Urrea y Ni aquí ni allí de Tommy Orange. Creo que empezaré por el primero porque la sinopsis ha llamado mi atención.

Triskel Editores sigue sumando aniversarios y cierran el 2018 con dos libros a cual más interesante. Lo último de M.M. Vallés, Todos mienten. De la autora ya tuve la oportunidad de leer su trabajo previo, Perdiendo pie, y me gustó. Así que me animaré a leer esta nueva publicación






Y aunque no soy muy de ensayos, confieso que La esclavitud de las mujeres de John Stuart Mills me resultó tentadora. Además le acompaña un prólogo de Emilia Pardo Bazán.

Si hay algo que me gusta del mundo literario, más allá de permitirme vivir aventuras, conocer mundo y poder convertirme en quien no soy, es descubrir la gente tan maravillosa que vive detrás de los libros. Hay autores que son personas absolutamente encantadoras. Es lo que me pasa con Fernando García Calderón que, además de ser buen autor, es buena persona. ¿Y qué decir de mi adorado Salvador Navarro? Aún recuerdo el día que lo vi por primera vez, cuando publicó Huyendo de mí. Desde aquel momento hemos compartido veladas fantásticas.






Pues bien, de ambos autores, llegaron nuevos inquilinos a casa. García Calderón ha reeditado con Alfar Editores un volumen de cuentos al que espero hincarle el diente en breve y que lleva por título, El vuelo de los halcones en la noche. Por otra parte, Salvador Navarro me regaló un ejemplar de su novela No te supe perder, editada por Guadalturia y de la que se ha hecho una adaptación al cine con momentos de mucha tensión. Si no me equivoco, el largometraje se podrá ver en los cines, al menos en Sevilla, en los próximos meses.

Por último, desde una editorial que desconocía, Piel de Zapa, me llegó Howth Road de Ángel García Roldán. Mi intención era haberla leído ya, pero se me acumula el trabajo y no encuentro tiempo para todo.






En cuanto a las entrevistas, en diciembre pude sentarme con Fernando Iwasaki para hablar de Ajuar funerario, publicado por Páginas de Espuma, una novela gráfica que retrata en ese formato tan visual una serie de microrrelatos que el autor ya publicó en 2004 y que lleva nueve ediciones. En esta ocasión, el guion lo ha realizado Imanol Ortiz y las ilustraciones corresponden a Beñat Olea. En la próxima semana publicaré la entrevista.





Y por último, también hubo ocasión para una presentación. Nos visitó Isabel San Sebastián para presentar La Peregrina (Plaza y Janés). Fue un encuentro interesante en el que la autora y periodista nos habló del germen de su novela, de su protagonista y de las claves que dieron lugar al Camino de Santiago. Tengo muchas ganas de leer esta novela porque llevo años queriendo hacer el camino.







Los ganados

No hubo lugar a que la diosa Fortuna hiciera su trabajo. Creo que me apunté a muy pocos sorteos pero retomaré tan buena costumbre.


viernes, 18 de enero de 2019

A TUMBA ABIERTA de Alfonso Domingo


Resultado de imagen de a tumba abierta alfonso domingo

Editorial: Algaida.
Fecha publicación: diciembre, 2018.
Precio: 20,00 €
Género: Narrativa.
Nº Páginas: 296
Encuadernación: Tapa blanda con solapa.
ISBN: 978-84-9189-065-2
[Disponible en eBook]


Autor

Alfonso Domingo (Turégano, Segovia, 1955) ha trabajado en prensa escrita, radio y televisión. Periodista especializado en información internacional y reportero de guerra, director de documentales y autor de catorce series; en total más de cien trabajos, algunos doblemente galardonados.

En 2006 dirigió La memoria recobrada, una serie de cinco capítulos, en coproducción con TVE. Dirigió en 2009 Sahel, nuestra ribera (Mali, Senegal y Burkina Faso) y Bajo Todas las banderas, españoles en la II Guerra Mundial (TVE, Canal Historia, Argonauta y TVG). En 2012 codirigió Dormíamos, despertamos, sobre el movimiento 15-M. En 2015 codirigió Héroes invisibles, afroamericanos en la guerra de España.

En 2016 dirigió Melchor Rodríguez, el ángel rojo galardonado con el segundo premio del concurso Imaginera del Centro de Estudios Andaluces.

Estudioso de la Guerra Civil española y la postguerra, ha publicado ensayos de historia oral como El canto del búho (2003), Retaguarda (2004), Historia de los españoles en la II Guerra Mundial (2009), así como la novela biográfica El ángel rojo (2009). Es coautor de El vuelo del Cuatro Vientos (2003) y autor del libro La serpiente líquida (2005), sobre mitos, ritos y chamanes del Amazonas.

Su primera novela, La madre de la voz en el oído, ambientada en la selva amazónica, ganó el Premio Feria del Libro de Madrid de 1991. La estrella solitaria (2003), que cuenta la epopeya del español Luis Gálvez Rodríguez de Arias en las profundidades del Amazonas, obtuvo el VII Premio de Novela Ciudad de Salamanca. Con El espejo negro ganó el Premio Ateneo de Sevilla en 2011 y con El enigma de Tina logró el Premio Ateneo Ciudad de Valladolid de Novela en 2012. En 2014 publicó La balada de Billy el Niño. En 2018 su libro La serpiente liquida, que también tiene su versión documental en forma de película, ha sido actualizada y reeditada.

Sinopsis

De cómo, por una venganza, robaron en secreto el cadáver de Franco

¿Y si cuando se proceda a exhumar la tumba de Franco se la encuentran vacía? Esa es la historia que cuenta esta novela, una historia que pone de manifiesto lo que fue el franquismo y ese periodo oscuro de nuestro pasado más inmediato. Es, asimismo, la historia de la venganza de una víctima de su régimen, una especie de justicia poética que intenta paliar esa anomalía democrática, aunque sea desde el terreno de la literatura, la ficción y el humor.

Pudo haber ocurrido. La "operación Chaplin" relata cómo pudo haber sido exhumado en secreto el cadáver de Franco de su tumba del Valle de los Caídos, bajo una losa de tonelada y media, algo que parecería, en principio, imposible o digno de una película de Berlanga. El cerebro de esa operación, a tumba abierta, descubre que ha sido un bebé robado y organiza una pintoresca banda que, con algunos avatares, conseguirá su objetivo.

Niños robados, prisioneros republicanos cumpliendo condena de trabajos forzados para hacer el mausoleo del dictador, represión hacia los vencidos de la guerra civil, se entremezclan en estas páginas, dignas de un thriller trufado de humor negro, junto a la más rabiosa actualidad. Más de cuarenta años después de que fuera enterrado, al fin Franco salió del Valle de los Caídos.

[Información tomada directamente del ejemplar]

Noticias:





Franco está de plena actualidad. Si resulta que hay vida más allá de la muerte, debe estar rasgándose las vestiduras con los titulares que os acabo de poner y temiendo ser removido del lugar en el que fue depositado el 23 de noviembre de 1975. En este sentido, la última novela de Alfonso Domingo, A tumba abierta, no puede ser más apropiada.  Y es que estamos ante una novela que ficciona cómo sería el supuesto robo del cadáver de Franco, una exhumación secreta que llevarán a cabo los protagonistas de esta novela. 

Una tonelada y media es lo que pesa la losa que cubre la tumba del dictador en el Valle de los Caídos, un dato que se nos revela en el capítulo introductorio, un adelanto de lo que encontraremos en las páginas venideras, donde veremos a un grupo organizado robando el cadáver de Franco, 'un hecho notable y extraordinario' que, obviamente les puede acarrear consecuencias personales y jurídicas, aunque estas últimas son sorprendentemente fútiles, aun tratándose del cadáver del dictador. Será un capítulo inicial en el que se pone sobre la mesa los motivos. Todo gira alrededor de la venganza y este primer contacto con la trama finalizará dando pie a un flashback, al verdadero inicio de la historia.

Alfredo Salinas es un abogado que se enfrenta al episodio más triste de su vida, a la agonía de su madre. Será en estos momentos tan dolorosos, cuando la mujer quiera marcharse de este mundo sin peso alguno y desvelará a su hijo sus auténticos orígenes. Alfredo es un niño robado, una atrocidad orquestada por su padre, un juez franquista y de exquisita reputación, que quiso aliviar la amargura de su esposa al saber que no podía concebir hijos. Todos los detalles figuran en unos documentos a los que el protagonista accede tras la muerte de su supuesta madre. Allí aparece todo. Los dos millones y medio que el juez tuvo que pagar a unas religiosas por la transacción y la identidad de sus verdaderos padres: Juan Gómez y Carmen Trapero. Alfredo se siente estafado. El dolor por la pérdida de su madre ha sido suplantado por el dolor que le provoca la verdad. Sumergido en un estado de confusión, el protagonista analiza su nueva situación y tras el entierro se lanza a la búsqueda de su auténtica familia, dejando atrás a los que supuestamente tenían su misma sangre, sus amigos y su trabajo. El periplo le llevará a contactar con abogados y asociaciones expertas en niños robados, a seguirles la pista a sus verdaderos hermanos y a conocer la auténtica historia de su familia. ¿Quién tiene la culpa de todo esto? Bueno, sus cábalas lo conducirán al Valle de los Caídos en un intento de hacer justicia. Si consigue su objetivo es algo que os dejo que lo descubráis vosotros mismos.

A tumba abierta no solo se centra en la exhumación de Franco. También hace un análisis exhaustivo del caso de los niños robados, una cuestión que lleva circulando desde hace algo más de una década y que vio sus primeras consecuencias el año pasado, cuando se celebró el primer juicio contra médicos y religiosas. Las cifras que se manejan son apabullantes. 'Unos trescientos mil españoles no saben que son niños robados', le comenta un personaje a otro. Todo lo que la novela nos desvela sobre estos sucesos conducen al lector a avanzar en la lectura cada vez más intrigado. 

Por otra parte, el argumento también nos permitirá conocer más sobre aquellos republicanos condenados a trabajos forzados y que contribuyeron a la construcción del Valle de los Caídos, un nombre que no puede ser más apropiado porque allí, verdaderamente hay muchos 'caídos', y no solo del bando nacional. Muchos republicanos murieron y fueron allí enterrados sin identificación alguna. Ahora las familias luchan por recuperar los restos. Muy interesante todo lo que se cuenta sobre el lugar, que incluye alguna que otra leyenda, y sobre el que se narran con detalles el proceso de construcción y cómo vivían los presos encargados de levantar este mausoleo.

Pero lo que convierte a una novela en fascinante, más allá de un interesante y sólido argumento, es todo lo que se puede aprender con su lectura. Seguramente habrá muchos lectores que conozcan al dedillo algunos sucesos narrados al hilo del argumento y que sirven de trasfondo pero yo, en mi absoluta ignorancia, desconocía que el cuerpo de Evita hubiera sido robado y hubiera estado desaparecido durante catorce años, que las manos de Perón fueron también robadas, o que igualmente hubieran robado el cadáver de Charles Chaplin. Nunca es tarde para aprender.

En cuanto a los personajes, el principal será Alfredo Salinas, un hombre que descubre haber estado viviendo una mentira toda su vida. El descubrimiento de la verdad le provoca un dilema moral, circunstancia que genera un cambio radical en su forma de pensar,  así como en los principios que ha ido forjando con el paso de los años. Resulta fácil empatizar con este abogado que, de un segundo a otro, ve trastocada toda su vida. Su situación nos hace reflexionar sobre todos esos hombres y mujeres que un día fueron arrebatados de sus familias y que, siendo adultos, se lanzan a buscar lo que queda de ella. 

Y acompañando a Alfredo, la novela despliega un curioso elenco de personajes entre los que figurarán un argentino entrañable que despertará la sonrisa del lector en más de una ocasión, perfectamente dibujado y notablemente expresivo, una hermosa ladrona de guante blanco, un hacker introvertido, un mago casi octogenario y tres actores que, con tal de tener un trabajo y ganar experiencia, serán capaces de embarcarse en una odisea semejante. Con tremendo equipo y un plan tan descabellado, los momentos de tensión y la risa nerviosa están garantizados.

Y es que a A tumba abierta no le falta su toque de humor pero en realidad considero que es una novela de corte aventurero en la que no faltan espías, robos de credenciales que franquean el paso a accesos privados y grabaciones prohibidas. Todo muy a lo James Bond con el añadido de una importante carga de suspense que mantiene la intriga del lector hasta comprobar si este ecléctico y variopinto grupo es capaz de sacar a Franco del lugar que lo abraza desde hace más de cuarenta años. 

Estamos ante una novela cuidada, con una labor de documentación bien trabajada en lo relativo a la distribución e infraestructura del Valle de los Caídos, que te anima a buscar fotografías o vídeos al mismo tiempo que avanzas en la lectura. Es una novela que vuela en nuestras manos por su argumento y su estructura, a lo que habría que añadir la abundancia de diálogo, así como un estilo fresco y casi desenfado, a pesar de la gravedad de los hechos que se narran.

Sinceramente, me lo he pasado muy bien leyendo esta novela, me ha divertido formar parte de esta peripecia y me ha entretenido a partes iguales. A eso le sumo que he aprendido mucho sobre algunos sucesos pasados, sobre el robo de bebés, sobre el propio mausoleo  y además me llevo una lista de documentales muy interesantes para un posterior visionado en algún momento no muy lejano. Más que recomendable.



 

[Fuente: Imagen de la cubierta tomada de la web de la editorial]

Puedes adquirirlo aquí:


miércoles, 16 de enero de 2019

CARMEN Y LOLA (DRAMA -2018)

Año: 2018

Nacionalidad: Española

Director: Arantxa Echevarría.

Reparto: Zaira Morales, Rosy Rodríguez, Moreno Borja, Carolina Yuste, Rafaela León.

Género: Drama.

Sinopsis: Carmen es una adolescente gitana que vive en el extrarradio de Madrid. Como cualquier otra gitana, está destinada a vivir una vida que se repite generación tras generación: casarse y criar a tantos niños como sea posible. Pero un día conoce a Lola, una gitana poco común que sueña con ir a la universidad, dibuja graffitis de pájaros y es diferente. Carmen desarrolla rápidamente una complicidad con Lola, y ambas tratarán de llevar hacia adelante su romance, a pesar de los inconvenientes y discriminaciones sociales a las que tienen que verse sometidas por su familia.

[Fuente: Filmaffinity]



Los Goya honran a la etnia gitana en esta edición. Carmen y Lola junto a Entre dos aguas nos cuentan la vida de jóvenes gitanos. Y es que lo gitano está de moda, o al menos, despierta mucha curiosidad con sus costumbres tan arraigadas, con sus tradiciones y su forma de pensar que, si bien es cierto que ha quedado un tanto obsoleta para los tiempos que corren, ellos siguen fiel a su cultura. Son muchos los programas de televisión que se empeñan en enseñarnos su forma de vivir, aunque en algunos casos tengo la impresión que lo único que pretenden es ridiculizarlos, todo lo contrario a las muchas asociaciones que se dispersan por España, cuyo objetivo es proteger y preservar esta cultura, mostrar sus raíces más ancestrales y fomentar la integración. Y en este sentido se mueve el trabajo de la cineasta Arantxa Echevarría, que debuta en los largos con Carmen y Lola.

'¡Qué guapa está esa novia, olé, olé, olé... ! (Ponedle música aflamencada y algunas palmas) porque esto es lo primero que oiréis cuando el largometraje comienza a rodar dando paso a una imagen que os va a impactar. Veremos a una joven hermosa, Carmen, ataviada con un traje de novia lleno de encajes y pedrería, una corona enorme y unos pendientes infinitos. No parece muy feliz. No, en ese momento. Pero Carmen es una gitana de las de toda la vida, muy tradicional, que sigue sin rechistar los dictámenes de su padre. Una buena gitana se educa para casarse pronto con un gitano bueno, cuidar de la casa, de su marido y todas las criaturas que vengan, que ojalá sean muchas. Y en esas está Carmen, comprometida con Rafa con quien contraerá matrimonio en breve cuando solo tiene 17 años. Pero en su camino se cruza Lola, la prima de Rafa, otra gitana guapa, algo más joven, grafitera pero también más tímida e introvertida y es que Lola es diferente. Eso dicen en el barrio. Bueno, en el barrio dicen que es rarita. A ella le da igual. Su sueño es terminar sus estudios y convertirse en maestra. Ni loca quiere oír hablar de novio, aunque su madre no hace más que insistirle para que deje los estudios un poco apartados, para que se arregle, para que se maquille un poco y se deje ronear por los gitanos solteros que asisten al culto. Pero nada de eso interesa a Lola. Pronto sabremos qué le ocurre. Bastará con que entre a escondidas en un ciber, se siente delante de un ordenador y teclee las palabras 'lesbianas en Madrid'. Pues sí, Lola es lesbiana. Una deshonra para su familia. Un castigo divino. Una enfermedad a erradicar. Una conducta aberrante. Todo eso tendrá que oír. 

Arantxa Echevarría ajusta el guion para una presentación de ambas jóvenes, de ambas familias sin alargarse en exceso. Y cuando ya están las bases asentadas, da el golpe maestro, teje un encuentro fortuito entre Carmen y Lola, y habrá un cruce de miradas y una caricia inocente. El drama está servido porque Lola se enamora de Carmen. Dos mujeres. Bueno, ¿y qué pasa? Dos mujeres gitanas. ¡Ah, acabáramos! Lo que pasará después lo dejo en el aire pero os adelanto que el largometraje transita por un camino de dudas, de rechazo, de reconciliación con uno mismo y de actos valientes porque, sin duda, Carmen y Lola son dos mujeres valientes, dos mujeres de las que aprender y sobre todo, dos mujeres libres. 

Sinceramente no apostaba mucho por este largometraje. Me interesa muchísimo la cultura gitana, me llama la atención su forma de vivir, la unión familiar tan poderosa, la vida tan limitada de las mujeres, el destino tan predeterminado pero temía encontrarme con algo que ya conocía, que ya había visto demasiadas veces, un cúmulo de tópicos. Pues no. La temática no puede ser más original. Jamás se me había pasado por la cabeza la homosexualidad femenina entre los gitanos, porque entre los hombres, algún caso he conocido pero una mujer gitana, una de esas mujeres criadas como lo ha sido Carmen, con un destino tan perfectamente dibujado, eso jamás me lo había planteado. Y en este sentido Carmen y Lola me ha parecido brillante y no solo eso sino también educada y respetuosa con el tema y la etnia. La película está rodada con mucha ternura, con mimo, con cuidado para mostrarnos no solo los prejuicios que seguimos teniendo contra los gitanos, sino también, y lo más importante, lo difícil que lo tiene una joven gitana cuando descubre que le gustan las mujeres. ¿Qué puede hacer en ese caso? ¿Qué salidas le quedan? Pocas y todas muy complicadas. Las veremos en este largometraje.  

Carmen y Lola es pura verdad. No dudas ni un solo instante de la veracidad de los hechos. Estamos ante una película que nos habla de los gitanos más gitanos, de esos que siguen vendiendo su género en los mercadillos, de esos que apenas tienen estudios y tampoco quieren escolarizar a los hijos porque en el instituto solo hay drogas, alcohol y violadores, le dirá Paco, el padre de Lola a su mujer Flor, nos hablará también del 'pedío' o lo que es lo mismo de la pedida de mano. Todo un acto investido de rigor y formalismo en el que el padre del novio se acerca a la casa de la novia, habla con su futuro consuegro y acuerdan el desposorio. Al minuto siguiente celebran una gran fiesta en la que todos están invitados, con un despliegue de bebidas y comidas, muy caseras y simples, pero ahí nadie se queda con hambre ni con sed. Si hay que endeudarse, se endeuda uno porque, no todos los días se casa un hijo. Esto es así y punto. Carmen y Lola nos hablará de la forma de vivir de estos hombres y mujeres que trabajan vendiendo sus frutas, sus antigüedades,... que no quieren más que poder ganar para vivir, que crían a sus hijos siguiendo unas líneas muy concretas y que jamás se alejan de su Dios, al que invocan en comunidad con grandes exclamaciones y al que rezan con fervor. 

'¡Flor, por mi raza que te estallo! ¡Vuélvete muda!', le dirá Paco a su mujer Flor en un ataque de ira. Será una de las muchas expresiones que oiremos en los diálogos, en los momentos más tensos, expresiones sacadas del día a día y que vienen acompañados por unas interpretaciones ante las que me quito el sombrero. Desconozco si alguno de los personajes principales tiene trayectoria interpretativa o cinematográfica, por lo que he leído creo que no, pero a mí me han dejado de piedra en algunas escenas. Paco (Moreno Borja) tiene una fuerza descomunal en los momentos más complicados, tanta que deja al espectador clavado en su asiento sin moverse un ápice. Por su parte, Flor (Rafaela León) posee el papel de mediadora, más suave, más conciliadora y quizá por eso su interpretación me resulta más floja, menos verosímil pero solo hasta el momento en el que estalla la tormenta. Justo cuando conozca la verdad que oculta su hija, Flor estalla como un vendaval y entonces es fácil creérsela porque la vemos rota por dentro, pero rota de verdad. Y luego tendremos a la pareja, a Carmen (Rosy Rodríguez) a la que veo más forzada, algo más eclipsada por una Lola (Zaira Romero) que te roba el alma, con sus ojos tristes y melancólicos, con su identidad oculta a los demás, que sufre, llora y se hunde pero tiene las ideas tan claras... 

'Las gitanas por no tener, no tienen ni sueños', dice nuestra Lola. Debe ser verdad pero para eso hay películas como Carmen y Lola que muestran al espectador no solo lo manido de la etnia gitana sino todo eso de lo que no se habla, que hay que ocultar y que solo se puede combatir con valentía. Lola y Carmen sueñan, sueñan con vivir junto al mar, juntas. Dejo en el aire si lo conseguirán o no, pero al menos habría que intentarlo, ¿no?

Por cierto, no he mencionado el desenlace. No esperéis una historia con un cierre sólido y compacto. No cabe en una película como esta y que aborda una temática como esta. No puede ser. La escena final nos dejará con la esperanza de ver un día por la calle a una Carmen y a una Lola sumamente feliz. Ojalá. 

En definitiva, me ha gustado mucho esta película. Quizá los minutos previos a la explosión dramática se ralentiza un poco, y eso le resta algún punto, pero el tsunami que nos espera bien merece la pena. Sí, me ha gustado la historia, la dirección, la interpretación y hasta algunos temas de la banda sonora, como ese ¡Hiere! que Lola canta con su coro en el culto. 

Yo que tú no me la perdería. Está nominada como Mejor Película, como Mejor Dirección Novel, Mejor Actor Revelación (Moreno Borja) y Mejor Actriz Revelación (Rosy Rodríguez y Zaira Romero), entre otros... Espero que se reconozca lo que hay que reconocer.   




Trailer:


lunes, 14 de enero de 2019

EL TREN DE LAS ALMAS de Mado Martínez

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Editorial: Algaida
Fecha publicación: noviembre, 2018
Precio: 20,00 €
Género: Narrativa.
Nº Páginas: 344
Encuadernación: Tapa blanda con solapa.
ISBN: 978-84-9189-039-3
[Disponible en eBook;
puedes empezar a leer aquí]



Autora

Mado Martínez, escritora y periodista, debutó en el género fantástico con El Misterio de Nicole Delacroix, a la que siguieron obras de ficción como La Maldición. En el año 2014 se alzó con el prestigioso Premio de Novela Ateneo Joven de Sevilla con La Santa. En no ficción destacó con títulos como La Prueba, entre otros. Es miembro del equipo radiofónico de La Rosa de los Vientos, de Onda Cero,y escribe para Muy Interesante e Historia de la Iberia Vieja.

Sinopsis

Una fría noche de diciembre, y tras muchos años sin verse, Bárbara, Juan, Tony, Jackson y Marian deciden reunirse en la antigua estación de ferrocarril de Espuelas. Al filo de la madrugada se suben a un enigmático tren. Durante el diabólico trayecto explorarán miedos sin domar, celos, culpas enraizadas en el alma y crueldades inusitadas. El tren parece anestesiarles borrando todo su dolor, permitiéndoles ser y hacer lo que nunca se atrevieron, perdonar lo imperdonable, entregarse a sus instintos más ocultos. Todo es posible entre sus vagones, hasta enamorarse de un monstruo. Nadie parece querer apearse de ese paraíso en forma de ferrocarril... Hasta que descubren que están atrapados en sus raíles.

[Información tomada directamente del ejemplar]


Así empieza El tren de las almas:

[Lectura de las páginas 15 a 17;
música ambiental sonidos de la noche]


Estas pasadas Navidades hice una escapada a Madrid. Los desplazamientos en tren hasta el punto de destino siempre son un buen aliciente para relajarse y disfrutar de la lectura, por lo que no dudé en incorporar a mi equipaje un par de novelas. Lo más curioso es que no me di cuenta de lo apropiadas que eran ambas hasta que no tomé asiento en mi vagón y comencé a leer. Estaba en el interior del Ave y entre mis manos tenía la última publicación de Mado Martínez, El tren de las almas. Con un título tan sugerente y una sinopsis tan atractiva, miré a mi alrededor pensando si había elegido el medio de transporte adecuado. ¿Llegaría a mi destino?

A Mado Martínez la conocí en 2014 cuando ganó el Premio de Novela Ateneo Joven de Sevilla con La Santa. Aquel relato de ambiente gótico nos trasladaba al internado Rosas del Cares en Asturias, regentado por personajes de pasado tormentoso. Presencias extrañas y desapariciones de alumnas sin justificación alguna, consiguieron que disfrutara muchísimo de aquella lectura. Así que, compartiendo además el gusto de la autora por las historias de misterio, no dudé ni un momento en embarcarme en su nueva propuesta, El tren de las almas. Aunque particularmente me gustó más La Santa, no puedo negar que esta nueva novela parte de una idea original y atractiva. Aquí os traigo mis impresiones.

El argumento se inicia en diciembre de 2016 con un capítulo introductorio que servirá para presentar el escenario principal de la historia. Y es que la acción transcurre en Espuelas, un pequeño pueblo de algún lugar indeterminado de España. Se diría que es un lugar maldito y famoso por el alto índice de suicidios que se han producido en la población. Todo aquel que quisiera acabar con su vida tan solo tenía que encaminarse a la estación de tren y echarse a las vías justo en el momento del paso de algún convoy. En 1950 llegó a producirse un suicidio cada semana y las autoridades se vieron obligadas a desviar el tráfico ferroviario. Sin embargo, todos aquellos acontecimientos trágicos forjaron una leyenda alrededor de Espuelas. Los habitantes bautizaron aquella estación como la Estación de los Muertos y se rumorea que, cada 22 de diciembre, transita por aquellas vías ya inutilizadas un viejo tren en el que viajan todas las almas que perdieron la vida en el pasado.

Más allá del argumento, lo primero que salta a la vista en esta novela es su estructura. Como digo, la acción se inicia en diciembre de 2016, concretamente el señalado día 22 con el reencuentro de un grupo de viejos amigos. Hace más de quince años que Bárbara no ve a Jackson, Tony, Juan y Marian. Antaño estaban realmente unidos pero el tiempo hizo su trabajo y ahora cada uno tiene su propia vida, dentro o fuera de Espuelas. Bárbara, instigadora de este encuentro, es una apasionada de lo paranormal. De hecho, y aunque se dedica a la biología marina, lidera una especie de equipo de cazafantasmas y acude a la cita con sus amigos portando todo tipo de artilugios, como detectores de presencia, grabadoras, cámaras, medidores de campo electromagnético e incluso la ouija. La intención es comprobar si la leyenda es real, si realmente cada 22 de diciembre circula un tren misterioso por la estación del pueblo. Una vez que todos han aparecido en el punto de encuentro, en esa Estación de los Muertos, esperan a la hora convenida mientras charlan y se ponen al día. Darán las doce de la noche y atónitos contemplarán cómo llega a la estación un tren antiguo. Con el miedo metido en el cuerpo pero atraídos por el interior, el grupo de amigos subirá a ese tren sin saber muy bien hacia dónde les lleva.

A partir de este momento, la narración se moverá hacia delante y hacia atrás, hacia un pasado reciente o más remoto y hacia el futuro, por medio de saltos en el tiempo, siendo alguno de ellos bastante vertiginoso. De este modo, el lector conocerá primero cómo eran las vidas de los protagonistas antes de ese reencuentro, cómo se conocieron, qué tipo de relación existía entre ellos, qué tipo de vida llevaban o cómo se desenvolvían en sus respectivos trabajos. Es por ello que encontraremos capítulos dedicados en exclusiva a cada uno de los personajes, a Bárbara y su pasión por lo paranormal, a Tony, de familia acaudalada al que el rechazo de sus padres lo conduce al mundo de las drogas, a Juan, un antropólogo con un episodio negro en su vida que actualmente sufre de paranoias y alucinaciones tras probar la ayahuasca, a Marian, una policía viuda que ahora parece arrepentirse de ciertos actos y a Jackson, apodado así por ser un incondicional de la música del rey del pop. Todo ese background de los personajes será necesario si queremos entender lo que ocurre dentro de ese tren misterioso y fantasmagórico. Pero conocerlos a ellos también nos permitirá conocer a su entorno, a Rober, el compañero de trabajo de Marian, a Elvira, la tía de Juan, o a Maite, otro miembro de aquel grupo de adolescentes que no se ha unido al reencuentro.

Y, al margen de los distintos hilos temporales, la novela nos permite caminar en el presente desde dos perspectivas. Por un lado, lo que ocurre en el pueblo cuando advierten que los jóvenes han desaparecido y descubren que un nuevo vecino se ha suicidado. Por otro, lo que ocurrirá en el tren. Es precisamente esta parte la que más me interesaba. La autora ha sabido construir una atmósfera de ensueño donde todo es posible, donde todo tiene otro aspecto y donde todos se transforman. Sin entrar en muchos detalles, os diré que el tren permite a cada personaje enfrentarse a sí mismo y reconocer para sí ciertas cuestiones que preferían mantener ocultas para los demás y para ellos mismos. A este respecto, creí que me iba a encontrar una historia donde los personajes iban a sufrir todo tipo de sucesos horribles, que iban a estar perseguidos por espectros espeluznantes y seres del más allá y sin embargo, no es así. Quizá por esto, El tren de las almas no ha sido lo que esperaba porque creo que lo que Mado Martínez hace es construir una historia fantástica que le permita analizar las luces y sombras del ser humano, personificados en los cinco personajes de la novela. Eso sí, cuenta con un desenlace totalmente inesperado que cierra algunos capítulos pero deja abierto otros.

En cualquier caso, no puedo negar que los capítulos que transcurren en el interior del tren están llenos de tensión y suspense pues, tras ser advertidos de que deben abandonar el convoy antes de la quinta parada, los nervios se apoderan de los personajes y también del propio lector. Y lo dejo ahí para no destripar el argumento. 

En cuanto a la construcción de los personajes, tengo que decir que inicialmente me despisté un poco. Tras un primer contacto con ellos llegué a pensar que era un grupo de adolescentes. Fue la forma de expresarse o las reacciones ante diversos sucesos los que me condujo a esa conclusión. No obstante, era algo imposible pues el reencuentro se produce quince años después. Un simple cálculo aritmético me hizo entender que estaba equivocada. Posteriormente se nos aclara que los personajes rondan los cuarenta años y aquí tengo que reconocer que, en según qué circunstancias, me han parecido algo pueriles, como si se hubieran quedado estancados en aquellos años en los que compartían aventuras. 

Por otra parte, os diré que El tren de las almas se lee con mucha rapidez. Su argumento, si bien no alcanza un nivel de terror o suspense de infarto, está lleno de misterio y además cuenta con bastante diálogo lo que permite que la lectura fluya a buen ritmo. 

En definitiva, El tren de las almas ha sido una lectura amena y entretenida de la que destacaría su originalidad y el perfil psicológico de sus personajes, algo que permite a la autora escarbar en las miserias de cada uno de ellos. Si bien es cierto que yo me esperaba terror, espectros y fantasmas, en este tren, y salvo alguna sorpresa que ningún lector espera, las almas son todas tan terrenales como la tuya, con los mismos miedos, dudas, incertidumbres y penas, un tren que pone a cada personaje ante sí mismo para hacer frente a todo aquello que ha estado evitando y a los que espera un desenlace bastante sorprendente 







 

[Fuente: Imagen de la cubierta tomada de la web de la editorial]

Puedes adquirirlo aquí:

viernes, 11 de enero de 2019

LA MEMORIA EN LOS BOLSILLOS de Étienne Le Roux y Luc Brunschwig

LA MEMORIA EN LOS BOLSILLOS 1


Editorial: Norma Editorial.
Fecha publicación: septiembre, 2017.
Precio: 19,00 €
Género:  Novela gráfica.
Nº Páginas: 88 
Encuadernación: Cartoné.
ISBN: 978-84-9847-234



Autores

Sin información

Sinopsis

Un retrato de la inmigración en el país vecino.

Lucas Brunschwig firma un guión cinematográfico para esta nueva serie, que cuenta con el soberbio dibujo de Étienne Le Roux. Una mezcla de amor,odio, violencia y ternura que sumerge al lector desde la primera página.

Un hombre llamado Sidoine entra en un bar con un niño en los brazos llorando de hambre, cuando comienza a explicar su vida y cómo la llegada de una joven magrebí a la vida de su hijo Laurent pone su vida y el núcleo familiar de patas arriba. Sidonie lleva en los bolsillos numerosos papeles que le ayudan a recordar y probar sus explicaciones.

[Información tomada directamente de la web de la editorial]



Seguramente os ocurre como a mí. Para según qué género os acercáis a una editorial u otra. En cuestión de novela gráfica me encanta asomarme al catálogo de Norma Editorial. Entre sus publicaciones he encontrado historias apasionantes, llenas de dramatismo que suelen reflejar vidas reales. Auschwitz, Jamás tendré 20 años o Persépolis son algunos de los títulos que ya han pasado por este espacio y ahora le toca a La memoria en los bolsillos, un retrato de la inmigración en Francia que nos enseña una gran lección de tolerancia y amor.

La memoria en los bolsillos nos lleva a conocer la vida de Sidonei Letignal y su familia. Conoceremos al protagonista entrando en una farmacia. Es un anciano que porta un bebé en sus brazos. El pequeño llora con desesperación porque tiene hambre. Sidonei quiere comprar leche y un biberón para alimentarlo pero la situación es tan extraña que los farmacéuticos intentan averiguar quién es y qué relación le une al niño. El hombre se siente acorralado y huye. En su huida llega a un bar donde una joven madre amamanta a su hijo. Al anciano no se le ocurre otra cosa nada más que pedirle a la joven que haga lo mismo con el bebé desconocido, una propuesta que extraña y altera a todos los presentes en el establecimiento y Sidonei no tendrá más remedio que contar su historia. Hablará entonces de su barrio, Tomettes, un lugar en el que residen muchos inmigrantes, de su esposa, una ama de casa generosa y entregada que ayuda a los hijos de los vecinos extranjeros y de su hijo Laurent, un joven profesor que está muy involucrado en actividades sociales encaminadas a facilitar la vida de los inmigrantes. Y todo marcha bien hasta que en la familia Letignal aparece Malika, una joven magrebí que alterará totalmente el curso de la historia y sacará a la luz la verdadera personalidad de cada uno de sus protagonistas.

En esta novela gráfica, la narración del presente se mezclará ocasionalmente con algún recuerdo del anciano. Lo que Sidonei vive en este cómic le trasladará a otros momentos de su vida, a la época en la que él se sintió rechazado por ser judío, a la noche en la que se llevaron a su padre, al año en el que nació su hijo Laurent. Es como si se nos quisiera hacer entender que todo se repite, que todo el mal que una vez recibimos podemos también infringirlo, pues todo depende de en qué lugar de la barrera te encuentres. 

En cualquier caso, la historia que se narra en La memoria en los bolsillos, y más con un título como este, me confundió inicialmente pues pensé que me encontraba ante una historia sobre el Alzheimer. En las primeras viñetas Sidonei parece deambular de un lugar a otro sin saber muy bien dónde está o hacia dónde ir. Lo conoceremos en una situación extraña, con ese bebé que lleva entre sus brazos sin que sepamos quién es el pequeño y de dónde ha salido. A eso se le une que lleva los bolsillos de su gabardina llena de papeles en los que tiene anotado todo tipo de información importante que no debe olvidar y llegué a pensar que Sidonei, perdido entre las lagunas de su memoria, se creía joven aún, padre de un recién nacido y me temí lo peor. Esas primeras páginas, en las que todavía no estaba definido el tema, me angustiaron mucho, muchísimo, tanto es así que tenía que dejar de leer. No exagero si os digo que empecé a sentirme mal, con mucha inquietud y náuseas. Todo lo relativo a la vejez, a la decrepitud, a la pérdida de la memoria, a no saber quién eres, ni en qué año vives, lo tengo excesivamente cerca y me afecta demasiado. Por eso, estuve a punto de tirar la toalla y dejar de leer. Sin embargo, la narración cambió radicalmente de dirección y se encaminó hacia el tema de la inmigración pues este cómic es una denuncia social.

La memoria en los bolsillos es un cántico en favor de la tolerancia, de la comunión entre diferentes razas que conviven en los mismos barrios y que comparten el día a día. Laurent es la personificación de la comprensión, el respeto, el amor y la entrega y tendrá que hacer frente a todo lo contrario encarnado por aquellos que muestran rechazo, incluido a sus propios padres. El otro lado de la moneda será el arrepentimiento y la expiación de la culpa.

Las ilustraciones son fabulosas. La paleta cromática concuerda perfectamente con el tono de las escenas. Los momentos más tensos vienen acompañados de viñetas en las que predomina las tonalidades gris azulado, llenas de sombras y que resultan tristes y apagadas pero no será siempre igual porque habrá momentos en los que la narración se mueva por tiempos más felices, entonces y dentro de un orden, las viñetas se vuelven más coloridas y vistosas. Por otra parte, la caracterización de los personajes está muy cuidada. Las particularidades que definen a uno y a otro se mantienen a pesar del paso del tiempo, de tal manera que es fácil identificar a los distintos personajes cuando eran niños. Lo mismo ocurre con la diferencia de edad entre padre e hijo pues Laurent nace cuando sus padres habían traspasado el umbral de los cuarenta años y eso se evidencia en la representación gráfica de uno y otro.

No quiero cerrar la reseña sin comentaros que, en principio, esta historia se configuró como una saga de tal modo que estamos ante el primer volumen, publicado en 2008. Pero os diré que, después de la lectura, he tratado de localizar la segunda parte pues la historia, aunque tiene un cierre, deja una puerta abierta hacia futuras entregas. La cuestión es que, ni en la web de la editorial ni en el grueso de Internet he encontrado más información. Es posible que el volumen no funcionara como se esperaba y se interrumpió la saga o que todavía no se haya publicado en España, aunque ha pasado mucho tiempo desde la primera parte. 

Dicho lo cual, y a pesar de que creo que no hay forma de saber cómo continúa, la historia que se recoge en La memoria en los bolsillos es de actualidad y tiene un gran trasfondo social que nunca viene mal. Así que si te gusta el género, te animo a acercarte a esta historia. 








 



[Fuente: Imagen de la cubierta tomada de la web de la editorial]


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