miércoles, 17 de abril de 2019

JUAN DEL VAL: 'Candela es una novela muy pegada a la tierra pero también muy optimista'

Juan de Val se alza en 2019 con el Premio Primavera de Novela gracias a su última novela, Candela editada por Espasa. Su trayectoria literaria pasa por dos libros escritos al alimón con su compañera Nuria Roca, Para Ana (de tu muerto) (Espasa, 2011) y Lo inevitable del amor (Espasa, 2012). Sin embargo, hace dos años se lanzó en solitario con una novela con la que nos sorprendió a todos. Parece mentira narraba la historia de Claudio, un hombre de 46 años que echa la vista atrás y repasa su pasado. En palabras del autor, el 90% de lo que se contaba en aquella novela tenía un trasfondo real y existían muchas similitudes entre el protagonista y el propio autor, de ahí que la faja que acompaña la publicación figurara una frase de Nuria Roca en la que se leía 'Nunca pensé que se atrevería a contarlo'. La verdad es que aquella novela, a priori no me entraba por los ojos, terminó por gustarme mucho porque, como dice del Val, había mucha verdad en ella. 

Lo mismo ocurre con Candela, una novela que narra una historia sencilla con sus complejidades, entretenida pero con reflexiones importantes, cotidiana pero llena de cuestiones profundas. De todo ello hablamos con el autor a su paso por Sevilla.

Marisa G.- Lo primero que te tengo que decir Juan, muchas felicidades por el premio.

Juan V.- Muchísimas gracias. Estoy encantado de que un jurado así, tan prestigioso, haya considerado esta novela como la mejor entre más de mil.

M.G.- Mil ciento veinticinco, si no me equivoco.

J.V.- Es impresionante que la novela cuente con este aval. Estoy muy contento.

M.G.- Además, con un premio cuantioso. No me había fijado anteriormente en la dotación.

J.V.- Es prestigio y dinero, aunque Hacienda entrará a morder pero bueno, eso está asumido. De todos modos, aparte de la dotación económica es más el prestigio, lo que me indica que voy por buen camino. 

M.G.- Vuelves a volar en solitario. Ya lo hiciste con 'Parece mentira', una novela de la que yo recuerdo muchos de sus fragmentos. ¿Cómo funcionó?

J.V.- De maravilla. En la vida, todo lo que somos y todo lo que hacemos es producto de una evolución. 'Candela' es consecuencia de 'Parece mentira' en todos los sentidos, incluso el premio tiene mucho que ver con aquella otra novela. Y si la recuerdas será porque tenía algo que también tiene esta, mucha verdad. Cuando las cosas son verdad, solemos recordar más y mejor. 

'Candela' es pura ficción pero también tiene mucha verdad.

M.G.- 'Candela' es la historia de tres mujeres, de tres generaciones. Son mujeres humildes y con una vida que podría ser la de cualquier persona que te encuentres en la calle, ¿cierto?

J.V.- Sí, así es. La gran protagonista de la historia es Candela, una mujer de unos cuarenta años y efectivamente, hay dos generaciones más, su madre y su abuela, y sí que son mujeres normales, lo que pasa es que yo creo que todos somos bastante extraordinarios. La vida de Candela parece monótona y algo aburrida. Todo se reduce al bar que regenta, que encima no parece gustarle mucho, como tampoco le gusta su entorno, ni las cosas que le pasan. Desde ese punto de vista, puede haber cierta identificación entre ella y los lectores, pero no solo por parte de las mujeres sino por parte de todos, incluidos los hombres. Pero me apetecía contar la historia de un personaje que evolucionase y mejorara muchísimo a lo largo de la novela, sin que hubiera un enorme cambio en su vida. Quería contar una historia de una mujer cuya vida cambiara mucho sin movernos del mismo sitio. Candela es una novela muy pegada a la tierra pero también muy optimista. No hace falta que te toque la lotería, que aparezca el hombre de tus sueños, tener un trabajo maravilloso, ni nada de eso para ser feliz porque todo eso no existe. Candela se da cuenta de que se puede ser feliz y mirar de otra manera su entorno, de una forma mucho más positiva, sin intentar cambiarlo. A lo mejor, todo lo que nos rodea no es tan malo como creemos. Y eso es una de las cosas, entre otras muchas, que me apetecía contar con 'Candela'.

M.G.- 'De vez en cuando, todo empieza de nuevo' es una frase de la novela que podría resumirla perfectamente, ¿no te parece?

J.V.- Esa frase ya la recojo en 'Parece mentira'. Es una de las cosas que Claudio entiende. Él se da cuenta que, aunque parece que todo empieza el día que nacemos no es verdad porque, de vez en cuando, todo empieza de nuevo. La he incluido en 'Candela' para hacerle un guiño a Claudio. De vez en cuando, algunas personas que conocemos o algunas cosas que nos pasan, es como empezar de nuevo.

Estoy muy alejado de todo eso de los 'coach' y de la autoayuda, son cosas que incluso hasta me sientan mal, pero estos mensajes positivos que doy a través de las novelas son otra cosa distinta. Candela, con todas las cosas malas que le han pasado en su vida y las que le pasan, termina por cambiar su mirada hacia lo positivo. Hacer es cambio me parece muy importante. Por eso, cuando tú terminas de leer la novela, estás contenta y alegre, a pesar de la cantidad de cosas durísimas que has leído. Ahora bien, también te has reído. 

M.G.- Efectivamente, hay mucho humor en la novela. Tiene su parte de drama pero también de comedia porque Candela es un personaje divertido.

J.V.- Sí y se puede reír de todo. Es verdad que en esta novela se habla de abusos, de maltrato, de inmigración, de machismo,... de cosas muy duras, pero todo eso puedes verlo de una manera ácida. Siempre digo que nos tenemos que reír de todo lo que nos rodea. A Candela le pasan muchas cosas malas pero tiene un sentido del humor fabuloso, al igual que yo. A la hora de escribir, me tengo que reír aunque también llore. 

M.G.- ¿Pero ha habido más dolor que risa a la hora de escribir la novela?

J.V.- Ha habido de todo. Especialmente ha habido mucha emoción en todos los sentidos, mucha emoción, alguna pena, mucha risa, excitación,... Escribo de una manera bastante compulsiva y lo que me pasa a mí escribiendo es lo que procuro que le pase al lector cuando lo lee. Y a veces hasta lo logro. Es una cosa muy mágica.

M.G.- En 'Parece mentira' te metiste en la piel de un hombre, de Claudio, y ahora eliges a una mujer, ¿cómo ha sido esa transformación?

J.V.- Bueno, lo primero que me gustaría decirte es que este personaje tenía que ser una mujer. Las cosas que le pasan le tenían que pasar a una mujer y es un personaje que está inspirado en mujeres, construido gracias a las mujeres que me rodean. Pero quería escribir la historia en primera persona y por tanto, mientras estaba delante del ordenador, tenía que ser una mujer, sintiendo como siente una mujer, enamorándome, desenamorándome, teniendo sexo, yendo al ginecólogo,... Todo eso. Evidentemente tenía ciertas dudas porque, a la vista está que no soy una mujer, y resulta que lo más importante es que, las mujeres que lo han leído me han dicho que parece increíble que lo haya escrito un hombre, lo que demuestra que he acertado.

M.G.- Pero habrás ido tomando retazos de mujeres que te rodean, imagino.

J.V.- Sí. Todo empieza por algunas conversaciones con una amiga que me cuenta que fue una niña abusada. Me cuenta cosas que me llamaron mucho la atención y, a partir de ahí, escribo de lo que vivo y siento.  Pero sí hay una mezcla de muchas mujeres y de muchas partes de mi vida.

M.G.- Me gusta especialmente la elección del nombre del personaje protagonista. Candela siempre me ha parecido un nombre muy racial, con mucho temperamento.

J.V.- El nombre tiene mucha fuerza. Mira, me ha pasado algo muy curioso. Hay gente que me dice que ve muchas cosas de Almodóvar en esta novela.

M.G.- ¡Pues yo soy una de esas personas! A mí a veces me recordaba un poco a 'Volver'

J.V.- Sí, entre 'Volver' y 'Qué he hecho yo para merecer esto'. Soy un gran admirador de Almodóvar y creo que tiene grandes películas pero es verdad que siendo personas distintas, él un gran cineasta y yo solo un novelista, hay referentes que todos tenemos y de los que no nos podemos desprender. Yo he vivido con muchas poderosas, con madres y abuelas fuertes, de barrio, de pueblos,... Todo eso lo he mamado. Es un universo muy próximo para mí y son de esas cosas de las que escribo. No sé escribir de cosas que no he vivido. No sé hacer ciencia-ficción, bueno no es que no sepa hacerlo es que es un tema que me da igual. No me interesan ni los alienígenas ni los zombis. Y tampoco puedo crear una novela del siglo XVI y me voy a ir a Egipto a documentarme. Me documento en los bares, en la calle, en la vida, por eso 'Candela' es el producto de un barrio, de un pueblo, de un bar, de una forma de vivir.

M.G.- Pero tú cómo la describirías.

J.V.- Candela es un mujer maravillosa que no sabe que lo es. Hay gente que me dice que Candela es feminista pero es que ella no tiene ni tiempo para pensar en eso. Es una mujer maravillosa pero no se da cuenta hasta que no avanza más la novela y entiende que su vida tiene muchas cosas que parecen que son muy malas pero que no lo son tanto.

M.G.- Pero lo mismo, lo que le ocurre es que tiene mucha inseguridad por algo que le pasó en el pasado.

J.V.- Seguramente lo que le ocurrió la marcó pero ella lo afronta desde la distancia, como muchas veces pasa. 

El tema de los abusos a menores es algo que me llama muchísimo la atención. He hablado con muchas mujeres que lo han sufrido y creo que es lo peor que le puede ocurrir a alguien. Sin embargo, creo que es mucho peor todo lo que rodea esos episodios de abusos, que me parecen tremendos, que el hecho en sí. El entorno tiende a silencias estas cosas y esas mujeres, encima, lo viven con culpabilidad. Todo eso me interesaba mucho pero no he querido hacer una novela que trate sobre los abusos y, sin embargo, aparecen y creo que es algo que había que contar de una manera distendida. Y claro que a Candela le marca eso, pero como le puede marcar ser la hija de una señora que lleva un parche en el ojo. Ella tiene vivencias que construyen su personalidad y crece como una adulta que tiene muchísimas virtudes de las que tampoco se da cuenta. En la novela terminará por descubrirse a sí misma y comprender que todo lo que la rodea es bonito, que es producto del amor de su madre, de su abuela, de Fermín,... de toda la gente que la rodea.

M.G.- Candela está rodeada de otros personajes, más secundarios, pero que también tienen su importancia. Por ejemplo, Akanke, una mujer de Mali que trabaja como cocinera en el bar, un personaje que te permite hablar de la inmigración.

J.V.- Si lo piensas, en la novela no hay ni un tema fácil. La inmigración y el racismo también aparecen en 'Candela', pero contado de una manera graciosa como cuando la abuela se encuentra por primera vez con Akanke y le suelta: '¡Es que es muy negra!' Ese comentario no es racista, es simplemente el de una señora de ochenta años poco acostumbrada. De todos modos, el drama de la inmigración es tremendo. 

En 'Candela' cuento la vida de Akanke en un folio y medio y aunque a ella le va bien, lleva sobre la espalda la tragedia de su madre que se quedó cruzando. Este tipo de cosas nos rodean cada día pero parece que no va con nosotros, que no nos incumbe y estamos equivocados. Por eso te digo que 'Candela' es una novela muy positiva, muy optimista, que te deja buena sensación tras la lectura pero aborda cuestiones muy serias.



M.G.- Sí que hay temas de mucho calado pero Juan, tú cuando escribes, ¿qué pretendes ofrecer al lector?

J.V.- Es que yo no soy nada pretencioso. No pretendo nada. Lo único que quiero es que, cuando una persona se enfrente a una novela mía, se lo pase bien, que disfrute, que le enganche, que no le resulte una pesadez. Pero también me importa provocar emoción, por es lo que soy. Así que, si se entretiene y luego además el lector se ríe, se emociona, llora, me siento satisfecho y si encima reflexiona sobre alguna frase o algún pensamiento mío durante un ratito entonces eso sería un gol por la escuadra. Pero yo no quiero reivindicar nada, ni dar lecciones de nada, ni solucionar los problemas sociales,... Simplemente los expongo porque no sé cómo se soluciona la inmigración, pero sé que es un drama, no sé cómo se puede solucionar los abusos ni los malos tratos pero sí sé que son una tragedia.

M.G.- Se pude reflexionar sobre estos temas y también sobre las relaciones porque en 'Candela' hay mucho de relación personal, entre madres e hijas, entre hombres y mujeres,...

J.V.- Siempre me han interesado mucho las relaciones entre madres e hijas, mucho más que las de padres e hijos. Las relaciones de madres e hijas son muy potentes para lo bueno y para lo malo. Una bronca de una madre con una hija, aunque sea por algo tan tonto como comprarse unos pantalones, es algo tan brutal. 

La relación entre Candela y su madre es muy potente. Ella le hace muchos reproches a su madre y con razón, pero es que su madre también le puede reprochar cosas a Candela. Al final, cuando ellas se van dando cuenta de que se quieren mucho y que su relación merece mucho la pena, ya llegan demasiado tarde a algunas cosas pero es igualmente bonito. 

M.G.-  El sexo también vuelve a aparecer en esta novela, como ya lo hizo en la anterior.

J.V.- Claro, es lo que te digo. Si escribo sobre lo que vivo, sobre lo que veo, pues el sexo tiene que estar ahí. Al principio, Candela se enfrenta al sexo de una manera muy lánguida porque tampoco ha tenido mucha suerte, ni le ha dado mucha importancia. Sin embargo, de repente comienzan a pasarle cosas buenas cuando está más receptiva para que le pasen cosas buenas. O a lo mejor es al revés. Sea como sea, el sexo es uno de los detonantes, sin ser el más importante, donde se ve verdaderamente su cambio como persona. 

M.G.- Es curioso que, como mujer de cuarenta y tantos años, descubra lo mucho que le gusta el sexo tan tarde.

J.V.- Es que ella es así. Ha ido viviendo sin prestar demasiada atención al sexo. El primer novio que tiene no servía para nada y luego llegan los amantes. Comienza a descubrir que el sexo le gusta incluso más que la propia persona. En fin, evoluciona en ese sentido.

M.G.- La novela también tiene su punto de suspense porque conoceremos a un personaje un tanto misterioso al principio.

J.V.- Sí, es que juego con todo. La novela tiene su suspense pero también un punto surrealista que me pareció muy divertido.

M.G.- Estamos hablando de mujeres pero es una novela que también cuenta con su elenco de personajes masculinos: el vecino entrañable, el homosexual, el joven karateca, el amante,... ¿Tú te reconoces en alguno de estos personajes masculinos?

J.V.- En todos.

M.G.- ¿En Iván, el karateca también? (Risas)

J.V.- El karateca me parece un gilipollas sideral (risas). Bueno, fundamentalmente me reconozco en Candela, en su madre,... pero te diré que tengo algo de cada uno de los personajes que salen en la novela. Iván es un personaje casi cómico pero que permite abordar el machismo y lo que me parece desolador es que él es muy machista pero su novia también lo es. Esto es algo que seguimos viendo en nuestros días. 

M.G.- Efectivamente, ambos lo son a pesar de su juventud.

J.V.- Ni siquiera la edad tiene algo que ver. El problema no es que los hombres sean machistas y las mujeres lo padezcan. Lo verdaderamente problemático es que los hombres son machistas y algunas mujeres también lo son. Pero bueno, retomando la pregunta, yo me veo en todos los personajes, es que si no, no sabría hacerlo. De algunos tendré más y de algunos tendré menos. De quien más tengo es de Candela.

M.G.- ¿Vas a seguir volando solo? ¿Le has cogido gusto a esto de escribir en solitario?

J.V.- Sí, creo que sí. Además, Nuria no está en esto ahora. Cuando hemos escrito juntos es porque los dos estábamos en eso. De hecho, ya le estoy dando vueltas a la siguiente y de momento, creo que seguiré andando solo, pero nunca se sabe.

M.G.- Compaginar el trabajo que tienes con la escritura, ¿es muy complejo?

J.V.- Es imposible. Cuando me puse con 'Candela' no estaba en el Hormiguero, tenía más tiempo y pasé unas cuantas semanas escribiendo de manera muy compulsiva. Ahora no podría sentarme porque estoy con el Hormiguero y con Alsina por las mañanas, así que para la siguiente tendría que parar un poco el ritmo. De momento estoy disfrutando la promoción de 'Candela'. Cuando termine la temporada del Hormiguero, a ver si a finales de junio, me pudo sentar y pienso qué hago con mi vida y con la siguiente novela.

M.G.- La última vez que nos vimos me comentaste que recibías mucha cultura a través de las películas y las series. Para terminar, me gustaría que me recomendaras algún largometraje.

J.V.- Pues mira, reivindico a Woody Allen a muerte. Cualquier cosa que hace me parece una genialidad. Lamento que se esté haciendo mayor y que ahora no lo dejen rodar pero yo procuro separar su obra de otras cuestiones. Y ya que antes hablábamos de Almodóvar, te diré que tengo pendiente ver 'Dolor y Gloria'. Necesito ir a verla ya. De todos modos, aunque me sigo nutriendo del audiovisual, he leído unos libros últimamente me han gustado mucho como 'Serotonina' de Michel Houellebecq, un francés que es la alegría de la huerta, un amargado, un machista, misógino pero genial. Muy recomendable.

M.G.- Pues todo buena nota, Juan. Gracias por compartir este momento conmigo y te deseo mucha suerte con 'Candela'.

J.V.- Gracias a ti. Un placer volver a coincidir.

Pongo punto y final a esta entrevista que espero os haya resultado interesante. La semana próxima os daré a conocer mis impresiones sobre 'Candela'. Disfrutad de lo que resta de Semana Santa.


Ficha novela

Editorial: Espasa.
Encuadernación: Tapa dura con sobrecubiertas.
Nº Páginas: 432
Publicación: Marzo, 2019
Precio: 19,90€
ISBN: 978-84-670-5423-1
Disponible en e-Book
Ficha completa aquí.





martes, 16 de abril de 2019

Presentación LLUVIA FINA de Luis Landero

El pasado 19 de marzo tuvimos la suerte de contar en Sevilla con la presencia del autor Luis Landero para presentar su última novela Lluvia Fina (Tusquets). El acto tuvo lugar en la Biblioteca Infanta Elena donde se reunió un buen número de lectores. La directora del centro, Anabel Fernández, agradeció la visita del autor y comentó que cada dos años Landero nos regala una nueva novela que viene a presentar a esta biblioteca. Concretamente, sobre Lluvia fina se ha dicho que es una 'obra extraordinaria que ningún amante de la literatura debe perderse' y mencionó que en la obra resuenan los ecos de 'la prosa cervantina, la perspicacia y la hondura de las novelas de Unamuno o la voz de Faulkner'.

La presentación estuvo conducida por el también autor Daniel Ruiz (Maleza, 2018) quién aseguró que con Lluvia fina 'el lector se siente implicado de principio a fin porque no vemos las cosas como son realmente sino como nosotros somos'. Ruiz considera que Luis Landero es una de las figuras claves de la literatura actual en castellano y que Lluvia fina es 'una novela magnífica y el acercamiento más potente que se ha hecho a la familia como institución pero también como drama.' Recalcó también que en la obra existen muchos ecos literarios y cinematográficos siendo el más obvio el relativo al Ana Karenina de Tolstoi, 'por ese comienzo célebre de considerar que las familias infelices lo son cada una a su manera'. Estamos ante una novela en la que sus personajes podrían ser miembros de nuestra propia familia, en la que se habla mucho de secretos y mentiras, en la que existen muchos silencios y sobreentendidos, que profundiza en la familia, hurga en  sus intestinos provocando un intenso dolor y todo ello articulado a través del diálogo que permite conocer la verdadera relación que existen entre los personajes, 'una verdad que se abre ante los ojos del lector', aseguró Ruiz. 

Tras esta introducción, Ruiz inició un diálogo con Luis Landero quien, tras dar los agradecimientos oportunos, nos explicó el origen de la novela pues, según apuntó el presentador, la novela gira en torno a la idea del hijo pequeño de una familia de tres hermanos de organizar una fiesta para celebrar el ochenta aniversario de la madre. 'Cada uno de ellos tiene una circunstancia personal, hay muy ruido en las relaciones entre ellos y al final la fiesta se convierte en una oportunidad para abrir la caja de los truenos. Al final, todo termina explotando en un ejercicio de sinceridad'. Sin embargo, comentó también que la crítica ha visto en Lluvia fina un trasfondo político como si este asunto doméstico pudiera ser trasladable al mundo de la política. Landero contestó que, efectivamente, le habían preguntado si existía algún tipo de intencionalidad, de metáfora o simbolismo pero él aseguró que solo había querido escribir una novela sobre una familia. Lo explica en el siguiente vídeo.




Destacó Daniel Ruiz, como otra baza importante de la novela, la habilidad narrativa de Luis Landero, asegurando que 'los diálogos se construyen en base a las matriuskas rusas, donde unos están incrustados en otros y estos en otros'. Una estructura de este tipo puede hacer pensar al lector que estamos ante una novela enrevesada pero, por paradójico que parezca, 'es todo lo contrario', afirmó el presentador, 'ya que la forma de escribir es totalmente rítmica y diáfana, muy transparente, como si no se hubiera necesitado la mano del narrador'. Precisamente sobre la estructura, el estilo narrativo, el narrador y sus voces, Luis Landero nos explicó cómo se enfrenta al proceso creativo.




Añadió Landero que en el proceso de escritura es donde el autor se la juega de verdad. 'Uno puede tener una idea muy buena en la cabeza pero lo difícil realmente es escribirla porque con grandes argumentos se han escrito muy malas novelas, y al revés'. Al margen de la idea de partida, también comentó que en la escritura interviene la invención menuda de cada frase, de cada página, 'escenas pequeñas que son como unidades narrativas y que no se pueden planear de ninguna manera'. Confesó que él trabaja con un esquema porque de otro modo se pierde y que además tiene la suerte de contar con una inventiva febril que a veces tiene que refrenar.  'Suelo escribir un folio al día, casi todos los días, pero esta novela ha cobrado vida y ha tirado de mí, hasta el punto de escribir hasta diez o doce folios diarios y porque he parado'. Asegura que la inmersión ha sido absoluta. 


Sobre esos personajes que bien podrían ser parte de nuestra familia, se comentó que poseen una importante educación sentimental, íntimamente relacionada con la familia. Decía Landero que hay personajes como Andrea y Gabriel que sienten un enorme rechazo a abandonar la infancia porque es la época en la que más felices hemos sido, en la que poseemos una enorme capacidad de asombro, un tiempo en el que no conocemos la muerte ni tampoco tenemos constancia del argumento de la vida. El autor confesó que solía animar a sus alumnos a no dejar morir el niño que un día fuimos 'porque nos va a ayudar mucho en nuestro desarrollo intelectual. El asombro es la antesala del conocimiento'. Sin embargo, también advirtió que existe un modo enfermizo de prologar la infancia, que tiene que ver con el fracaso vital, con todos esos proyectos que un día urdimos en nuestra cabeza y que no hemos cumplido, o bien, los hemos cumplido a medias. 'Todo esto genera una gran frustración que solemos proyectar en nuestras relaciones sociales y surge inmediatamente el victimismo. En esta novela, hay personajes que son unos fracasados, como Andrea y Gabriel, que no han cumplido sus sueños y que intentan justificarse constantemente'.

También habló de otro personaje, de Aurora, mujer de Gabriel, 'donde el narrador delega', señaló Landero. Es un personaje al que todos los miembros de la familia cuentan sus secretos. 'Aurora es la clave de la novela porque ella es donde va a desembocar todos los relatos personales de la familia y por eso no quiere que se celebre la fiesta. Tiene miedo de que todos los secretos salgan a la luz'. Según el autor, es el personaje más noble y puro de la novela, 'muy hospitalaria y acogedora, que sabe escuchar y comprender sin juzgar', convirtiéndose en un personaje central en la trama. 

Tal y como el presentador comentó al principio, en Lluvia fina hay muchos silencios, muchas mentiras y muchos secretos. Quiso saber Daniel Ruiz si existe siempre un posicionamiento de la moral en relación con la mentira y cómo el ser humano se relaciona con ella. Luis Landero se pronunció al respecto comentando que la mentira, salvo si es fruto de la cobardía u oculta algún perjuicio severo, es estrictamente necesaria para que podemos medio convivir.




Para cerrar el acto, y también este post, quisiera compartir con vosotros una anécdota muy cálida que me puso los vellos de punta. Entre el público figuraba un señor mayor, sentado bajo un altavoz porque tenía problemas de audición. Fue la primera persona que tomó la palabra tras la intervención de los autores y quiso compartir con los asistentes su experiencia con la literatura de Luis Landero. Con timidez y humildad, comentó que, a su edad, había leído mucho en la vida, que generalmente leía los libros una sola vez; en alguna ocasión, había leído algún título dos veces pero tan solo un libro lo ha leído tres veces, precisamente uno de Luis Landero, El balcón de invierno. 'Es uno de los libros más bellos que he leído en mi vida y que no dejo de recomendar a todo el mundo'. Dijo tener la costumbre de anotar en los libros la fecha en que los lee y en la primera página de El balcón de invierno figuran las fechas 2015, 2016 y 2018. 'En cuanto termine un par de libros más que tengo pendiente, volveré a leerlo y por supuesto, también leeré "Lluvia fina". A mí me pareció uno de los elogios más bonitos que un autor puede recibir de un lector. Y tras, algunas intervenciones y preguntas más, se concluyó el acto. Fue un encuentro muy ameno, distendido porque Luis Landero es una persona muy cercana y divertida.





Ficha libro

Editorial: Tusquets.
Encuadernación: Rústica con solapas.
Nº Páginas: 272
Publicación: febrero, 2019
Precio: 19,00 €
ISBN: 978-84-9066-656-2
Disponible en e-Book y Audiolibro.
Puedes empezar a leer aquí.
Ficha completa aquí.





domingo, 14 de abril de 2019

BAJANDO EL RITMO

Buenos y soleados días, al menos por aquí. Después de consultarlo con la almohada, he decidido que esta semana el blog funcionará a medio gas. Había pensado en tomarme la semana de descanso pero aún me queda mucho material que sacar como las entrevistas a Juan del Val, Elvira Navarro, Eloy Tizon, Xavier Aldekoa o las presentaciones de Luis Landero y Ray Loriga. Si lo dejo todo para después de estos días, se me va a juntar demasiado contenido y encima tenemos la feria a la vuelta de la esquina. Así que, esta semana estaré alternando literatura y cofradías. Intentaré pasarme por vuestros espacios pero tampoco prometo mucho. 

Espero que todos los paséis realmente bien estos días y siempre estéis acompañados de un buen libro.

Nos vamos leyendo sin pausa pero sin prisa. 

¡Feliz Domingo de Ramos!  

sábado, 13 de abril de 2019

MARZO... ¡DE UN VISTAZO! (#03/2019)

No puedo más que iniciar este repaso con una sonrisa. Leyendo el resumen de marzo del año pasado, comentaba que soy una persona cíclica y que por estas fechas siempre se me acumula el trabajo y llego a este post bastante tarde. Me alegra saber que sigo siendo fiel a mí misma y que, de nuevo, llego al resumen del mes con el mismo retraso que me ha caracterizado otras veces. Se da además la circunstancia que mañana estrenamos Semana Santa. Después de unos días en los que el tiempo ha estado bastante inestable, parece que vamos a poder respirar tranquilos y como me conozco, sé que voy a estar muy desaparecida esos días y que después vendrá la Feria y esto es un no acabar, así que mejor hago repaso hoy y me quedo tranquila. ¿Empezamos?

[Para conocer la sinopsis de los libros expuestos 
solo tienes que clicar en cada título o en los enlaces a las reseñas]

Los comprados

Me declaro fan de Félix J. Palma. Creo que tiene una mente prodigiosa a la hora componer historias y por supuesto, no podía perderme su última novela, El abrazo del monstruo. Fue mi elección de Círculo de Lectores. Todavía no la he leído pero caerá de aquí al verano.



No me resisto a descubrir nuevos nombres y a sucumbir a algunas recomendaciones blogueras. Fue lo que ocurrió con Amélie Nothomb y El crimen del conde Neville (Anagrama). Me encantó leerla. Es una maravilla, divertida y profunda a la vez.


Los recibidos


Marzo llegó con su correspondiente día 8 y para tales fechas son varias las editoriales que lanzan al mercado algún título relacionado con la mujer y el feminismo. Me llamó la atención dos volúmenes de Oberon y al poco tiempo ya los tenía en casa. Calmalandia de Pilar García de Leániz no es exactamente un libro feminista sino más bien un libro que invita a la mujer a cuidarse, a dedicarse algo de tiempo en esta carrera frenética en la que siempre estamos inmersos. Me pareció una lectura muy amena y relajante.



El otro título es Chicas Cañeras. Cuaderno de Julie Van Grol. Contiene historias de mujeres conocidas que han servido de inspiración, así como una serie de ejercicios prácticos bastante curiosos.

Por parte de la editorial La esfera de los libros recibí una sorpresa que me dejó totalmente impresionada. La labor de marketing de la editorial para promocionar Sakura, lo nuevo de Matilde Asensi, me dejó sin palabras. Jamás me había encontrado un libro que viniera acompañado por una camiseta. Hace muchísimo que no leo nada de Asensi, así que me hace especial ilusión adentrarme en este nuevo libro. Espero hacerlo en breve.



Y por supuesto, como andaluza y sevillana, creo que es necesario apoyar toda la actividad cultural que se desarrolla en nuestra tierra, que no es poca. Por eso procuro siempre ayudar en la medida de mis posibilidades a todos esos autores locales que intentan hacerse hueco. Es lo que sentí con Rosa Yáñez y Funámbulo, un volumen de relatos editado por Maclein y Parker. El libro lo leeré en breve porque tengo intención de sentarme a conversar con la autora. 

Hemos tenido un mes apoteósico, con un desfile de autores de renombre y una agenda súper apretada. Para las entrevistas llegaron a casa importantes novelas que me han hecho especial ilusión. Por un lado, lo nuevo de Ray Loriga, Sábado, Domingo (Alfaguara). Recuerdo lo interesante que fue conversar con el autor cuando publicó Rendición. En esta ocasión, no hubo manera de buscar un hueco pero sí acudí a la presentación, de la que os daré cuenta en breve.


Y Antonio Muñoz Molina llegó a Sevilla con el tiempo justo para pocos encuentros y una presentación. No pude conversar con él ni escucharlo. Era lunes y por entonces, mis lunes se desarrollaban a varios kilómetros de la capital. Una pena no haber podido acudir al acto pero al menos tengo su novela, Tus pasos en la escalera (Seix Barral), que pinta realmente bien.

Luis Landero es un autor que me lleva acompañando desde mi adolescencia. Son varias las novelas que he leído de él y todas me han parecido maravillosas. Durante el mes de marzo acudió a Sevilla para presentar Lluvia fina (Tusquets). Me hubiera encantado mantener una conversación de tú a tú pero no hubo manera. Eso sí, acudí a la presentación en la que aconteció algo que me puso los vellos de punta. Os contaré en breve.


Era la primera vez que tenía un libro de Karina Sainz Borgo en mis manos. Cuando recibí La hija de la española (Lumen), enseguida sentí que me podría gustar la historia que contenía. Sin duda, la sinopsis resulta muy atractiva. La leeré en cuanto encuentre ese hueco que tanto anhelo.

A Javier Castillo lo he entrevistado dos veces, con sus dos novelas anteriores, pero ya se ha convertido en un autor de tanto éxito que resulta difícil pillarlo. Acaba de publicar nueva novela, Todo lo que sucedió con Miranda Huff (Suma de Letras), con una cubierta que quita el hipo. Pinta realmente bien y caerá muy pronto. 


El nuevo Premio Primavera de Novela ha recaído este año en Juan del Val, con su novela Candela (Espasa). En esta ocasión sí tuve la oportunidad de sentarme a conversar con el autor, una charla de la que os daré cuenta en breve. Por supuesto, también os hablaré de la novela, muy entrañable y muy a pie de calle.


Y seguimos con los encuentros que llegaron a buen término. Me gustó muchísimo hablar con Nuria Labari sobre La mejor madre del mundo (Literatura Random House). Fue una lectura que me conmovió en muchos pasajes y una conversación muy instructiva. Tanto la entrevista como la reseña ya están colgadas en el blog. Os dejo los enlaces más abajo. 


En cuanto a Vanessa Montfort la siento ya como de la familia. Las veces que nos hemos visto, hemos conectado realmente bien y cada vez que publica una novela me hace pasar unos días enfrascada en una lectura que me arrulla. Acaba de publicar El sueño de la crisálida (Plaza & Janés) y tuve la oportunidad de conversar con ella justo antes de la presentación de su novela en Sevilla. Me encanta todo lo que hace. Os contaré detalles del encuentro y de la novela muy pronto.


Hay autores de los que una oye hablar en reiteradas ocasiones y con un entusiasmo desbordado. Es el caso de Eloy Tizón, que acaba de publicar Herido Leve (Páginas de Espuma) un libro recopilatorio en el que el periodista y autor recoge treinta años de memoria lectora. Entre sus páginas puedes encontrar sus opiniones sobre libros muy conocidos, o puedes descubrir nuevos nombres o nuevas novelas. Para mí es una guía lectora imprescindible. Os contaré detalles del encuentro con el autor en pocos días.



La lectura de La isla de los conejos de Elvira Navarro no dejará indiferente a ningún lector. Se trata de un volumen de once relatos a cual más inquietante en el que la realidad se desdobla, se transforma, se reconfigura. Pude conversar con Navarro sobre el origen de todas estas historias a las que me acercaré en una segunda lectura pues, como he comentado otras veces, en ocasiones necesito leer los relatos una segunda vez para profundizar en su esencia.

Ya va quedando menos. Os enseño dos libros más que se apartan de la narrativa. Uno de ellos me ha gustado tanto que cada día investigo algo más. Me refiero a Come comida real de Carlos Ríos (Ediciones Paidós), un nutricionista que me está abriendo los ojos. Me  he hecho muy fan de su Instagram de donde saco información valiosa e incluso recetas. La entrevista que le hice ya está publicada en el blog. Os dejo el enlace más abajo.


Y otro libro curioso, El libro gordo del retrete escrito por la RAR (Oberon), Real Academia del Retrete, tras la cual se encuentra realmente Daniel Castillejo Pons. Os aseguro que dentro de sus páginas encuentras datos muy curiosos que jamás te habías planteado. La entrevista ya está publicada en el blog pero forma parte del resumen del mes de abril.

Por último recibí por sorpresa la nueva novela de Lola Fernández Estévez, Operación Inuit (Grupo Tierra Trivium). Conocí a la autora cuando publicó Nática, una historia tierna y entrañable que me gustó bastante. 

Los ganados

Tuve muchísima suerte este mes al conseguir La cocinera de Castamar de Fernando J. Múñez (Planeta), gracias al blog El búho entre libros. Me apetecía mucha esta historia. La novela es bastante voluminosa y creo que la leeré cuando tenga vacaciones.

viernes, 12 de abril de 2019

CLARA, MAMI Y MAMÁ de Mª Carmen Fernández y Ángela Berro

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Editorial: La Calle.
Fecha publicación: septiembre, 2017.
Precio: 9,49 €
Género: Infantil e ilustrado.
Nº Páginas: 68 
Encuadernación: Tapa blanda.
ISBN: 9788416164684



Autoras

La vida profesional de Mari Carmen Fernández está ligada a los números, pero su afición por la lectura siempre ha estado ahí. Al nacer sus hijos, descubrió el actual mundo de la literatura infantil, que la cautivó. Sus ganas de escribir volvieron a aparecer. Sabía que también podía poner su granito de arena para que los niños se sumergieran en el maravilloso mundo de la lectura, a través de historias con las que ellos se pudieran identificar de una u otra manear, y se puso manos a la obra.

Poco a poco, en su cabeza comenzaron a aparecer personajes. Cada uno tenía algo que aportar a este bonito proyecto que emprendía y, día tras día, les fue dando vida. Así fue como nació su primer libro de cuentos titulado Alas, Paraguas y pócimas mágicas. Tras él llegaron ¡Tú no eres mi amigo! y ¿Quién dijo miedo?, y ahora Clara, mami y mamá.

Además de escribir cuentos para niños, colabora con el periódico digital El Grifo Información y es miembro del Circuito Literario "Letras Minúsculas. Letras Jóvenes" del Centro Andaluz de las Letras de la Junta de Andalucía, y miembro fundadora del club literario "El Tintero" de Carmona (Sevilla)

Nacida en la localidad de Camas (Sevilla), a Ángela Berro siempre le interesó desde pequeña el dibujo y la animación, aunque decidió estudiar Comunicación Audiovisual en la Universidad de Sevilla para ver cómo funcionaba el mundo del cine. Una vez acabada la carrera, se trasladó a Málaga para cursar un máster de Ilustración y Animación. 

Actualmente está centrada en la ilustración infantil y reside en Antequera, donde ha publicado dos cuentos: Caquita en la casa del dragón (en colaboración con otras dos ilustradoras) y Annie y los cuatro vientos.

Sinopsis

Clara va a empezar el curso en un nuevo colegio, ya que sus madres trabajan cerca de este. El primer día unas compañeras la llaman mentirosa, porque les ha dicho que tiene dos mamás. Clara se va llorando a la biblioteca donde conoce a Rafa, un niño que tiene dos padres, y cuyos compañeros tampoco se lo creen.

Tanto a Clara como a Rafa no les gusta la situación. Por ello, idean un plan para intercambiarse a sus padres, con el objetivo de que ambos tengan un padre y una madre. ¿Lo conseguirán?

[Información tomada directamente del ejemplar]


Hoy traigo un cuento infantil y lo hago por varias razones. En primer lugar porque se acercan las vacaciones de Semana Santa y muchos padres tendréis a vuestros hijos en casa, ¿qué mejor manera que compartir un rato con ellos que leyendo un libro? Y en segundo lugar, porque este no es un cuento cualquiera, es un cuento muy especial. Para empezar os diré que Clara, mami y mamá está editado por la editorial La Calle, la primera editorial andaluza cuyas publicaciones tienen un carácter LGTBI, así que, con el título del cuento y este dato adicional, os podéis hacer una idea del contenido de esta historia. Os cuento.

Clara es una niña de seis años que vive con dos mujeres, mamá y mami, y dos mascotas, un perro llamado Momo y un gato llamado Popeye. Es una niña muy feliz y recibe mucho amor. Recientemente se han mudado de casa y Clara comienza a ir a un colegio nuevo. El primer día de clase será especialmente duro pues, en el momento en el que el resto de niños saben que Clara tiene dos mamás, se burlarán de ella, la llamarán mentirosa y le harán el vacío. Clara lo pasa realmente mal. Nunca pensó que los demás no comprendieran algo que para ella es lo más natural, así que se disgusta muchísimo hasta el punto de no querer ir al colegio. Por suerte conocerá a Rafa, un niño 'con la piel color de chocolate' que también tiene el mismo problema que Clara solo que él tiene dos papás. Los dos niños se hacen muy amigos y para solventar el problema que tienen idearán un plan que al final, no tendrán que poner en práctica. Como no puede ser de otro modo, este cuento tendrá un final feliz.

Historias como la que narra Clara, mami y mamá se hacen absolutamente necesarias en estos tiempos que corren. Anoche mismo, cenando con unos amigos, salió a debate la cuestión de la homosexualidad. Cada uno de los presentes contamos anécdotas y situaciones que hemos vivido, sin llegar a entender cómo es posible que a día de hoy siga existiendo intolerancia. Somos una sociedad plural en la que cada uno tiene su raza, su ideología, su religión y por supuesto su identidad sexual y resulta del todo necesario que las nuevas generaciones se forjen en esta disparidad tan maravillosa, por eso es fundamental que ampliemos la mente de los pequeños, le hagamos ver con total naturalidad el amor que puede unir a dos personas aunque sean del mismo sexo. Eso si nos centramos únicamente en la cuestión sexual porque lo mismo sería de aplicación para las etnias o las creencias religiosas. Así que, este cuento de Mª Carmen Fernández tiene un objetivo crucial que no es otro que mostrar a los niños, través de Clara y Rafa, cómo se puede ser feliz teniendo dos mamás o dos papás, que el modelo tradicional de familia ha evolucionado y que se puede romper el molde sin ningún tipo de prejuicio ni vergüenza. Claro que, para todo esto, primero deben de cambiar su forma de pensar muchos adultos porque el problema no lo tienen los niños, ellos son lienzos en blanco, sino la sociedad en la que viven, y lo que es peor, el entorno familiar que muchas veces ensucia la mente de los pequeños. 

Por otra parte, y esto es algo que como adulta me resulta muy interesante, el texto, que además nos conduce a un par de lecciones más relacionadas con los hábitos alimenticios y el aseo personal, nos muestra la posición de los padres o las madres cuando sus hijos son ofendidos por los compañeros del colegio. Si para un niño es difícil, no me quiero ni imaginar lo que debe suponer para unos padres o unas madres ver cómo a su hijo lo humillan y lo condenan al ostracismo. Manejar esa situación no deber ser fácil y los padres de Rafa y las madres de Clara lo harán estupendamente. 

Todos los personajes, especialmente los niños, me han parecido muy entrañables. En algún momento, tanto Clara como Rafa me han conmovido. Son dos pequeños que intentan solventar un problema y que, en su inocencia, pretenden parecerse a los demás, ser como sus compañeros de clase, y tener una familia que siga el mismo patrón que la de sus amigos. Esta reacción es lógica. Ellos quieren formar parte de una comunidad, no les gusta ser rechazados y sentirse excluidos y de ahí su propósito. La historia les hará ver lo equivocados que estaban.


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Con un total de seis capítulos cortos y titulados, existe un equilibrio bastante agradable entre narración y diálogo. Y en este punto tengo que hacer un inciso y haceros una aclaración. Desde mi punto de vista de adulto, detecté algo en los diálogos que no me cuadraba. En algún momento Clara se expresa con demasiada madurez para ser una niña de seis años y eso me resultó llamativo. Por otra parte, hay una escena en la que Rafa y Clara se intercambian los teléfonos. También me pareció una interactuación más propia de niños de mayor edad. Pero, como yo no soy madre y me relaciono muy poco con el mundo infantil, quise preguntar a quién sí tiene niños pequeños. Me dirigí a mi compañera de trabajo, madre de un pequeño de cinco años y le mostré el texto. Ella me confirmó que había veces que los niños pueden llegar a sorprendernos con su forma de expresarse, que son como esponjas que todo lo absorben y copian expresiones que saben usar a la perfección. Por supuesto me aseguró que esto no le ocurre a todos los niños y que ella había detectado que las niñas eran, en este sentido, más resueltas que los niños. Y con respecto al intercambio de teléfonos, me comentó que, si bien no es muy normal que los niños de seis años se den los números de teléfono uno a otro, sí es una práctica más habitual en estos días que, desde muy pequeños, se les enseñe a memorizar el número para que lo puedan facilitar a un adulto en caso de pérdida. Me pareció suficiente. Supongo que ella sabe más de estas cosas que yo y vosotros, padres y madres que asoméis por aquí, también podéis aportar vuestra opinión al respecto. Si menciono todo esto es porque siempre intento ser fiel a mis impresiones a la hora de leer cualquier libro pero, teniendo en cuenta el objetivo final del cuento, creo que esta es una cuestión de índole menor. Aquí lo que verdaderamente importa es lo que la historia de Clara y Rafa quiere transmitir a los niños y sobre eso no hay nada que objetar.

Por supuesto, el cuento se completa con ilustraciones, que en este caso corren  a cargo de Ángela Berro. Me han parecido muy alegres y coloridas. Cada lámina es muy coherente con el texto que acompaña y los personajes están dibujados con rostro muy expresivo, mostrando una imagen muy actual, jovial y desenfadada. Berro cuida el detalle sin excederse, lo justo para crear una imagen de lo que acontece en la historia.

Dicho lo cual, creo que Clara, mami y mamá es un cuento que todo niño y niña debería oír y/o leer. Pongamos al alcance de las manos de los más pequeños la tolerancia, la comprensión, la empatía y el respeto para construir un mundo mejor.

Hablaremos con la autora en los próximos días y seguro que nos cuenta cosas interesantes del cuento. Y no quiero cerrar la reseña sin remitiros a la web de la editorial, que cuenta con unos títulos muy apetecibles.


 

[Fuente: Imagen de la cubierta tomada de la web de la editorial]

Puedes adquirirlo aquí:




jueves, 11 de abril de 2019

MANUEL MORENO REINA: 'Como lector, valoro que la trama enganche y eso es lo que he pretendido'

¿Qué sería de nosotros sin el humor? ¿Si no fuéramos capaces de ver aquello que más nos importa con un sesgo divertido y cómico? Para mí, el humor es fundamental. Valoro muchísimo a las personas por su sentido del humor, por su ingenio, por su picaresca -en el buen sentido, claro- y por sus ganas de reírse de todo, hasta de sí mismos. Pero ojo, siempre con muchísimo respeto porque una cosa no está reñida con la otra. Por eso me gusta leer libros como el que os traigo hoy, novelas que son capaces de acercarse a los más significativo de mi ciudad, la Semana Santa, a un mundo que es complejo, que guarda una íntima relación con la tradición, que está lleno de fe y devoción, con sus propias normas y su propia idiosincrasia. Hoy hablamos con Manuel Moreno Reina que acaba de publicar Operación Torrija: El robo de las siete coronas, una novela cofrade-policíaca, que tiene mucho que ver con nuestra Semana Mayor, cuya trama desarrolla el robo a siete hermandades de la ciudad, con mucho respecto pero también con mucho humor, porque a esta ciudad y a su gente, otra cosa no sé, pero humor no le falta.

Marisa G.- Manuel, lo primero que te tengo que preguntar es lo que se pregunta en estos casos, ¿por qué este libro?

Manuel M.- Soy un enamorado de la Semana Santa desde pequeño, gracias a que me lo inculcaron mis padres. Tenía claro que, como también me gustaba escribir, si daba el paso de escribir un libro tendría que estar relacionado con la Semana Santa. Incluso desde la editorial, me dijeron que era bueno iniciarse en un entorno muy local para conocer cómo se mueve este mundo. Así que el trasfondo lo tenía claro pero no el grueso de la historia. Eso llegó en verano, cuando tengo más tiempo libre y leo más. Se me ocurrió la historia y empecé a escribirlo en otoño, con una idea bastante cerrada. El libro lo compuse de atrás hacia delante porque tenía muy claro cuál debía ser el final. Pensé en algo que fuera llamativo desde el principio, como el robo de la corona de la Macarena, pero desde un punto de vista muy humorístico, aunque también con muchísimo respecto.

M.G.- Entonces, ¿esta es tu primera incursión en literatura? ¿No eres de esos autores que llevan escribiendo toda su vida y tienen buena parte de su producción en un cajón?

M.M.- No, no. Este es mi primer libro. No tengo escrito absolutamente nada. Como mucho tengo ideas esquematizadas. Es lo primero que hice antes de escribir la primera palabra de este libro, tener un esquema muy general de lo que quería contar. No sabía si el libro iba a tener siete capítulos o doce. Al final se compone de diez, cada uno de una extensión muy distinta. Los siete primeros sí son más parejos pero los tres últimos, donde se desengrana todo el misterio, son totalmente diferentes. Una vez que tenía el esquema hecho de lo que quería contar en cada capítulo y lo que quería sacar a debate, porque esa es otra de las bazas con las que cuenta la novela, que saca muchos temas a debate, entonces fue cuando empecé a escribir. Dicen que este sistema de escritura es de arquitecto y debe ser así porque soy arquitecto técnico. Así que, con el esquema hecho,  poco a poco fui añadiendo ideas nuevas que no tenía contempladas, y deseché otras que tenía previstas. 

M.G.- ¿Y tú cómo definirías la novela? Porque aquí hay humor, hay una investigación policial y está la idiosincrasia de Sevilla.

M.M.- Siempre digo que es una novela cofrade, policíaca y de humor. Esto no quiere decir que, al que no le guste la Semana Santa, no pueda disfrutarla. Habrá lectores que ni sepan ni les interese la Semana Santa pero se lo puedan pasar bien leyéndola porque también cuenta con una investigación policial. Además no está dirigida únicamente al' público sevillano sino a todo aquel extramuros que le guste una novela de aventuras, de misterio y con multitud de situaciones que hacen que la historia dé giros de 180º constantemente. Esto es algo que tenía muy presente, que las tramas se fueran encadenando antes de que se cerrasen para que el lector siempre se sintiera atrapado y siempre tuviera ganas de pasar la página. Como lector valoro que la trama enganche y eso es lo que he pretendido.

M.G.- Es verdad que es muy localista porque la historia transcurre en Sevilla. También hay alguna pincelada de Cádiz. Pero tú me ha dicho que han solicitado el libro a la editorial desde Ciudad Real. 

M.M.- Sí, sí,... Es que habrá gente que se interese por el contenido cofrade de la novela y otros lectores se interesarán por la trama policial. Por cierto, que me gustaría aclarar que los hechos que se narran en la novela no transcurren durante la Semana Santa sino que todo sucede durante la Semana de Pasión, por eso no es una novela propiamente de Semana Santa. Cualquier persona la puede entender y la puede disfrutar.

M.G.- La puede leer alguien a quien no le guste la Semana Santa pero, para escribirla, tú tienes que tener un dominio de lo que aquí se vive, de la jerga cofrade, de los entresijos de nuestra 'fiesta'.

M.M.- Totalmente. Me he criado aquí y la he vivido desde siempre, así que conozco perfectamente cómo se respira, el respeto que hay que tenerle. Aunque he introducido el humor he procurado no traspasar la línea del respeto pero también pienso que el humor siempre hace falta porque, es algo que suma a la vida, máxime cuando tenemos tantísimos problemas siempre. 

En el caso de la novela, creo que al final hay más humor del que pensaba inicialmente pero es que aquí somos muy dados al humor. En España, y especialmente en el sur, nos gusta mucho reírnos y en la novela sale de forma natural. No han sido cosas forzadas, es un humor blanco y transparente que tampoco afecta ni salpica de forma grosera a nadie y por supuesto, mucho menos a las hermandades.

M.G.- Para los que nos gusta la Semana Santa, esta novela la vamos a disfrutar muchísimo. Además me ha descubierto cosas que desconocía. Por ejemplo, no sabía que el pregonero visitara la Hermandad de las Aguas antes del pregón.

M.M.- He tenido que hacer una mínima labor de investigación, aunque esto que comentas sí lo sabía. Pero, por ejemplo, se aportan muchas fechas que he tenido que buscar, he tenido que consultar los derechos que tiene la policía cuando no está de servicio, también se habla de la Expo'92 Todo esto lo he aprovechado, a su vez, para hacer una crítica social.

M.G.- Entonces, sí has tenido que documentarte para algunas cuestiones. 

M.M.- Sí, con algunas cosas sí, aunque hoy en día, Internet te lo pone muy fácil. De todos modos, hay que tener en cuenta que no todo lo que hay en la red es verdad. Hay que contrastar la información. 

M.G.- Los dos protagonistas son Pepe Lotudo y Lola Mento, ya con el nombre de los personajes uno se puede hacer una idea del tipo de novela ante la que estamos. Pero para perfilar estos personajes, ¿cómo los construyes?

M.M.- Bueno, en principio te diré que la novela empieza sin que aparezcan los verdaderos protagonistas. Hay un primer capítulo que sirve de introducción. Los dos inspectores empiezan a aparecer en el segundo capítulo. Tenía claro que quería que fuera hombre y mujer por aquello de reivindicar la posición que tiene la mujer hoy en día dentro de la policía. Están perfilados de tal modo que uno entra al trapo del otro. Él es mucho más coloquial y suelta por la boca lo que se le ocurre pero es buen profesional y sabe hacer muy bien su trabajo. Sin embargo, le gusta poner a su compañera Lola en situaciones divertidas. 

M.G.- Sin duda, Pepe es el guasón de la pareja. Dispara un chiste tras otro. ¿De dónde sacas tú, como autor, este arsenal humorístico?

M.M.- De lo que se escucha. Básicamente es el propio personaje el que se va soltando a medida que la trama avanza. Él es muy humorístico y cualquier asunto lo lleva a la comedia. La novela saca a debate muchos temas de la Semana Santa y Pepe, casi sin pensar lo que dice, habla de todo y opina, pero también propone. Creo que es importante que se ofrezcan alternativas a los diferentes asuntos que se plantean. No basta con hacer una crítica y punto. Si criticamos la seguridad de la Carrera oficial, hay que hacer propuestas para solucionarlo y ahí entra Pepe. 

M.G.- Hay algunos personajes secundarios que son fabulosos, como un taxista que asoma por ahí y que no tiene desperdicio. ¿Estos personajes estaban ya configurados en tu mente o surgen a medida que vas escribiendo?

M.M.- Surgen a medida que la historia se va forjando. En el caso del taxista, tenía al pregonero en el primer capítulo que se tiene que desplazar al Teatro de la Maestranza. ¿Cómo lo hace? Pues en un taxi. Esto lo aprovecho para reivindicar el problema de las VTC que hay actualmente y meto a un personaje muy secundario pero que da juego a la trama. Será epicentro de una confusión muy divertida a raíz de los nombres de un par de hermandades.

M.G.-  No lo vamos a desvelar. Y efectivamente, como has dicho antes, sí hay mucha crítica social: al sistema, a la conducta inapropiada de los nazarenos, a la cantidad de nazarenos que forman los cortejos, a los tiempos de paso, a la gestión del Consejo,... ¿Se nos está yendo de las manos la Semana Santa?

M.M.- Siempre digo que nos se va de las manos las cosas que se gestionan, lo que pasa es que hay una falta de gestión bastante importante o que la gestión no llega a tiempo. Cuando nos plantamos en Cuaresma es cuando se empieza a analizar ciertos conflictos. El año pasado se celebró un Martes Santo a la inversa y funcionó perfectamente pero Sevilla parece que es la única ciudad en la que cuando algo funciona bien se deja de hacer. Este año se sabía que no se iba a repetir lo que el año pasado funcionó y se probó una alternativa que supuestamente también va a garantizar la seguridad, cuando resulta que las hermandades están todas en contra pero claro, todo se hace tan tarde que no hay tiempo para proponer y estudiar otro planteamiento, así que se deja para el año que viene, y así se van posponiendo muchos temas que no terminan de solucionarse. ¿Se nos va de las manos? Si se gestiona a tiempo y se cuenta con todos los participantes -Ayuntamiento, Cecop, Consejo, hermandades,...-, no se nos va de las manos. Por otra parte, si yo soy abonado de las sillas, ¿está en peligro mi seguridad? ¿Tengo que tener voz para decir si hay que hacer algún tipo de reajuste? Creo que son cosas que se deberían plantear todas las instituciones.

M.G.- Pero de todas las cuestiones que están encima de la mesa, ¿cuál crees tú que es el más sangrante?

M.M.- Para mí la seguridad de las personas. Es algo que tengo claro desde hace mucho tiempo. La seguridad no solo a nivel de Carrera oficial sino también a nivel de la calle, del centro. Tenemos un casco histórico pequeño, donde convergen muchísima gente, muchísimos cortejos, muchísimos niños que, si van en los cortejos, probablemente no estén ni con sus padres y encima llevan la cara tapada. Hay que tener mucho cuidado porque hay cosas que están coordinadas pero otras no tanto y ya sabemos lo que, por desgracia, ha ocurrido otros años. 

M.G.- La crítica no solamente recae sobre la Semana Santa sino sobre el urbanismo de la ciudad. Tú, que eres arquitecto técnico, ¿estamos remodelando Sevilla de manera correcta?

M.M.- Creo que todas las generaciones tienen derecho a dejar su huella. No soy de los que piensa que no podemos pasar de la catedral porque tiene cinco siglos de historia. Nuestra generación también tiene que aportar algo. Si alguien me pregunta si se debería haber construido las Setas, le diré que si pero ¿tienen que estar en el centro histórico? Eso es otro tema a debate. Con respecto a la Torre Cajasol pasa igualmente lo mismo. Si la torre la pagan solo los clientes de Caixa, pues muy bien, pero si al final a la Caixa hay que restacarla, entonces la cuestión cambia porque se estaría usando dinero público.

M.G.- El libro cuenta con ilustraciones pequeñas. ¿Quién las ha hecho?

M.M.- Son mías.

M.G.- ¿Con qué objeto se incorporan estas ilustraciones?

M.M.- Quería introducir aportaciones más visuales entre tanta maraña de texto y que contribuyeran a generar más humor.

M.G.- No quiero desvelar nada del final pero vamos a encontrar todo un estudio sociológico de una profundidad tremenda. No sé si todas las reflexiones son de tu cuño.

M.M.- Sí. Toda esa parte es el fundamento de la trama. Si se producen siete robos de siete coronas, todo tiene que cuadrar y tiene que estar justificado. Por eso, al final, hay un epílogo, muy extenso, en el que cada cabo está atado.  En esta última parte, caso a caso, día a día, se explica cómo se produjeron los robos, quiénes lo perpetraron , por qué y en qué condiciones. 

M.G.- Manuel, inevitablemente te tengo que preguntar por Julio Muñoz Gijón o rancio sevillano. ¿Has leído sus libros?

M.M.- Me leí los dos primeros. Es un periodista y humorista que contribuye con todo lo que hace. Como me dicen en mi editorial, todos los libros suman. No se puede decir que este es otro libro de humor, localista y que qué pesadez. Todo aporta algo y fomenta la lectura. Lo mismo un lector de rancio llega a mi libro o viceversa. Lo importante es poner al alcance libros que animen a leer, que la gente abra un libro, aprenda y se divierta. Eso es estupendo.

M.G.- Bueno y dejando el libro a un lado, ¿qué te ha parecido el pregón de Charo Padilla?

M.M.- Muy biográfico y muy cercano. Todo el mundo dice que es de los pregones que se entienden.

M.G.- Totalmente de acuerdo.

M.M.- Sí, ha sido casi una reportera en el escenario del Maestranza. No sé si miraría de reojo al Hermano Mayor de la Macarena por si le robaban la corona a la virgen (risas) pero bien. Creo que ha sido un pregón que ha contribuido y ha permitido a la gente identificarse con lo que es la Semana Santa para muchos. Lo que más me gustó fue que dijo que se mete en la vida de los demás sin pedir permiso, y es verdad. Yo soy un poco 'jartible' y cuando termino de ver todas las cofradías del día, me voy a casa y a lo mejor son las dos o las tres de la madrugada, me pongo la radio y está ella, retransmitiendo alguna entrada. 

M.G.- Hablando de pregones y haciendo colación a algo que se recoge en el libro y que también menciona Antonio Cattoni, prologuista del libro, ¿es verdad que existen los negros de pregón?

M.M.- Es algo que no se dice pero que se rumorea. Sobre todo pasa cuando son partes en verso. Se dice que, para esos fragmentos, algunos pregoneros  han necesitado la colaboración de otras personas.

M.G.- No lo había pensado nunca. Bueno, Manuel, lo dejamos aquí. Muchas gracias por este rato que has compartido conmigo. Te deseo mucha suerte con el libro y feliz Semana Santa.

M.M.- Gracias. Igualmente.

Estamos a escasos dos días para que comience la Semana Santa, para que salga la Hermandad de la Paz en su barrio del Porvenir, para que por la rampa del Salvador, desciendan cientos de niños vestidos con sus túnicas blancas acompañando a Jesús en su entrada a Jerusalem. ¿Estarán a salvo todas las coronas de las vírgenes? Date una vuelta por este libro y pasa un buen rato con su lectura. 

El libro lo podéis conseguir en los puntos de venta habituales al igual que en Amazon.es y en Libros.cc. También podéis contactar con el autor en redes sociales (@donnatorrija) para solicitar un ejemplar dedicado.







Ficha novela

Editorial: Samarcanda.
Encuadernación: Tapa blanda con solapas.
Nº Páginas: 264
Publicación: Enero, 2019
Precio: 15,00€
ISBN: 9788417672195
Ficha completa aquí.




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