lunes, 23 de abril de 2018

LOS CINCO SUPERDETECTIVES. AQUÍ NO BEBIAMOS CERVEZA DE JENGIBRE de Noel Ceballos y Miguel López "El Hematocrítico"

Editorial: Martínez Roca.
Fecha publicación: abril, 2018.
Precio: 17,90 €
Género:  Narrativa.
Nº Páginas: 232 
Encuadernación: Tapa blanda con solapa.
ISBN: 978-84-270-4383-1
[Disponible en eBook;
puedes empezar a leer aquí]

Autores

Noel Ceballos (Madrid, 1985) es periodista. Actualmente trabaja como redactor de Cultura en la revista GQ. Ha colaborado en medios como Fotogramas, SModa, El Confidencial, Paramount Channel o Calle 13. También ha trabajado como desarrollador de nuevos formatos en las productoras BocaBoca y Hill Valley. Ha publicado el ensayo Internet Safari y la novela La escuela nocturna, además de colaborar en volúmenes colectivos sobre cine de culto o la historia de las series de televisión en España.

El Hematocrítico (A Coruña, 1976) es Miguel López, maestro de Educación Infantil en A Coruña. Ha colaborado en medios como Cuore, MTV, Atresmedia o El Diario. Es autor de innumerables proyectos de humor como El Hematocrítico de Arte, Drama en el Portal o Los Hermanos Podcast (junto a Noel Ceballos). También es autor de libros infantiles como Feliz Feroz y Agente Ricitos (próximamente será una serie de animación en RTVE) o el Cuadernito de escritura divertida.

Sinopsis

A fines de los ochenta, cinco chavales que veraneaban en la sierra de Madrid resolvían todo tipo de misterios. Sus pesquisas pronto alcanzaron la fama y fueron bautizados como Los Cinco Superdetectives. Pero el verano del '92 todo cambió. La vida los llevó por distintos caminos y sus casos fueron a parar al baúl de los recuerdos.

Ahora los cinco rondan los cuarenta y no podrían ser más diferentes: Javier, el líder carismático, vegeta en una gris oficina; Eva, el cerebro del grupo, se ha convertido en un hacha del márketing y trabaja para una cadena de supermercados; Alejandra, una auténtica gafapasta, disfruta de su cátedra universitaria sobre estudios de género; mientras que Richi, el fortachón, mantiene malamente en pie un bar. Ninguno recuerda aquellos idílicos veranos, excepto Agustín, un abogado de éxito con una adorable familia.

Un buen día, el misterio retorna a sus vidas: Agustín ha desaparecido en extrañas circunstancias. Sus amigos deberán dejar atrás discordias y reproches para poner a prueba sus "adultas" dotes deductivas. ¿Estarán estos antiguos niños de la EGB preparados para vérselas con criminales de verdad? ¿Podrán hacerlo sin la cerveza de jengibre que nunca bebieron?

[Información tomada directamente del ejemplar]
 

Necesitaba algo ligero para leer durante la semana de Feria. Sabía que iba a tener poco tiempo pero para los escasos momentos de inactividad me iba a venir muy bien un libro de puro y mero entretenimiento. Con tal intención rescaté de la estantería Los cinco superdetectives. Aquí no bebíamos cerveza de jengibre de Noel Ceballos y el Hematocrítico, un libro que, nada más ver su cubierta, me trasladó a mi adolescencia lectora. Y eso es precisamente lo que pretenden los autores, inyectarnos en vena un chute de nostalgia y retrotraernos a aquellos libros que escribió Enid Blyton, unas novelas de aventuras protagonizadas por Julián, Dick, Ana, Georgina y Tim, y que llenaron todas mis tardes de un verano. 

Se podría decir que esta novela es un 'Los Cinco' a la española, pues narra las vivencias de cinco jóvenes -Javi, Eva, Richi, Álex, Agustín y el perro Tommy-, que en el verano de 1982 se hicieron amigos y se convirtieron en personajes famosos. Aquel verano, con tal de amortiguar el hastío de los días sin nada que hacer, consiguieron desarticular una banda de contrabandistas en la sierra madrileña. Así les llegó el éxito y la fama y desde entonces, cada verano se embarcaron en una nueva y peligrosa aventura. Sin embargo, el tiempo pasa inexorablemente, los jóvenes se hacen adultos y el curso de sus vidas cambia por completo. La novela nos presenta a los jóvenes cuando ya tienen cuarenta años de edad. Cada uno tiene sus propios problemas (de adulto), la vida ya no es una aventura por vivir sino más bien por sobrevivir y aquel éxito que un día alcanzaron ya no resulta tan fabuloso. Aunque durante un tiempo han intentado mantener los lazos, cada uno de ellos ha tomado un camino distinto, incluso han tenido sus diferencias que ha propiciado un mayor distanciamiento. Tan solo Agustín ha luchado por mantener unido al grupo sin mucho éxito. No obstante, será el propio Agustín el que corra peligro y eso hará que el resto de los cinco superdetectives se unan una vez más para salvar a un amigo en apuros. Y así, con algunos capítulos en flashbacks que nos trasladan al pasado para darnos a conocer el origen de esta peculiar pandilla, sabremos cómo les ha ido a cada uno de ellos desde que eran adolescentes y se separaron y viviremos una nueva aventura llena de peripecias.

Más allá de ser una novela de aventuras muy ligera, el argumento pretende hacernos recapacitar sobre los sueños de juventud que se torna en dura realidad cuando nos hacemos mayores. Entre líneas, la novela nos hace reflexionar sobre el paso del tiempo y nos coloca ante el espejo para que comprobemos en qué nos hemos convertido. La verdad es que, hasta ahora, nunca me había planteado qué habría sido de Julián Dick, Ana y Georgina en su vida adulta. Julián, el líder del grupo, probablemente hubiera sido inspector de policía, Dick un investigador privado, Ana se habría casado y habría formado una bonita familia y Georgina, bueno Jorge como a ella le gustaba que le llamaran y que a todas luces parecía ser lesbiana, hubiera roto moldes en su sociedad. 

La novela de Noel Ceballos y el Hemocrítico rememora mucho los libros de Enid Blyton a modo de homenaje. Se pueden encontrar diversos paralelismos. Cuenta con ilustraciones en tonos grises, la estética de la novela tiene cierto parecido con aquellas primeras ediciones de Juventud, S.A. y por supuesto, los patrones se repiten en cuanto a los personajes. Javi es el líder del grupo. Era el más carismático y avispado pero en la edad adulta no le ha ido tan bien. Acaba de ser despedido de su empresa por vender en Wallapop un regalo promocional dirigido a los clientes de su empresa. Amargado y desanimado se encuentra con Agustín, aquel chaval con gafas de pasta, con pocos amigos, que ahora se ha convertido en un prestigioso abogado. Es el único que parece vivir anclado en aquellos años y recuerda con especial nostalgia y añoranza los veranos vividos. En cuanto a Richi, era un joven deportista y ahora es el que más problemas tiene. Su negocio funciona cada día peor, tiene deudas importantes y vive apartado de su hija a causa de un divorcio. Todo esto lo ha convertido en un adulto con dificultad para controlar la ira y en ocasiones se comporta de manera violenta. Por su parte, a las chicas parece haberles ido mucho mejor. Alejandra, o Álex, de la que todo el mundo pensaba que era lesbiana, trabaja como profesora de universidad especializada precisamente en cuestiones de género. Y sobre Eva, arrastra la estela de una tortuosa relación que mantuvo con Javier pero es una mujer brillante en su trabajo. Y por supuesto no podía faltar un perro. En este caso, Tommy. 

Todo ello por no hablar de las suculentas merendolas que encontrábamos entre las páginas de aquellos libros y que también figuran en este. Solo leyendo las cestas de picnic con las que acompañaban sus excursiones aventureras te entraba un hambre voraz. 

Escrita en tercera persona, con un lenguaje sencillo, actual y acorde con la edad de los personajes, la novela cuenta con múltiples referencias al lector con la intención de hacerlo partícipe en la historia. Como digo, es un homenaje a las novelas de jóvenes detectives que en su día algunos de nosotros leímos, tanto a Los Cinco como a Los Hollister. Ha sido una lectura entretenida pero no muy sustanciosa, por eso me hace dudar sobre a qué tipo de lectores va dirigida. Los adultos, aunque hayamos leído a Enid Blyton, encontrarán en esta historia, con toques de humor pero también abordando temas serios, una lectura muy pasajera. En cuanto a los jóvenes lectores, no sé si resultará lo suficientemente atractiva como para que se animen a leerla, especialmente porque emula antiguas novelas que, a pesar de una re-edición, no estoy segura de que muchos las hayan leído. En cualquier caso, si eres de la Generación E.G.B., sentirás que estás dando un paseo por las lecturas de adolescencia a la vez que puedes pararte a reflexionar sobre el paso del tiempo. 

Lo que me resulta curioso es que en la solapa interior del libro figuran una serie de títulos que, parece ser, forman una colección junto con esta novela. Incluso se anuncian dos nuevas novedades que verán la luz próximamente pero creo que solo es una forma más de emular estéticamente aquellos libros de Los Cinco.

En definitiva, ha sido una lectura simplemente entretenida, para remover nuestra nostalgia y pasar un rato leyendo. Eso sí, como ya dije antes, si eres de la Generación E.G.B. inevitablemente sentirás algo de morriña al leerla. 








[Fuente: Imagen de la cubierta tomada de la web de la editorial]

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sábado, 14 de abril de 2018

DE LOS LIBROS AL REAL DE LA FERIA



Esta noche comienza la Feria de Abril y, al igual que ocurre en Semana Santa, son siete días en los que aquí se vive de otra manera, trabajando y durmiendo poco. Sé que últimamente he estado algo dispersa, sin pasar por vuestros espacios de forma asidua -os pido disculpas-, ya que he tenido que atender otras cuestiones. El tiempo no me cunde nada y me faltan horas en el día. Y por si eso fuera poco, esta ecuación se complica aún más en una semana como esta, así que he decidido hacer otro 'break'. Cambiaré los libros por una copa de manzanilla, las entrevistas por un baile por sevillanas y las presentaciones por reuniones con amigos y familiares. A los sevillanos, pasadlo muy bien y disfrutad mucho. A los que nos visitéis, descubrid la magia que se despliega en el Real de la Feria. A los demás, que seáis muy felices.

Nos vemos.










[Imagen tomada Facebook Ayuntamiento Sevilla]

viernes, 13 de abril de 2018

LA DAMA DUENDE de Pedro Calderón de la Barca

Editorial: Cátedra.
Fecha publicación:  2011.
Precio: 12,25
Género: Teatro.
Nº Páginas: 320
Encuadernación: Tapa blanda con solapa.
ISBN:
978-84-376-2855-4



Autor

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Sinopsis


"La dama duende" es una de las obras donde mejor se encarnan todos los rasgos de la comedia de capa y espada, caracterizada por el ambiente urbano, el protagonismo de hidalgos, los enredos amorosos, la función de los celos, los desafíos, los conflictos de rivalidad entre hombres y las damas discretas. Obra cómica, por encima de todo, pretende entretener y divertir al público. El personaje de Doña Ángela marca el curso de la acción, es ella la que vive un conflicto que debe ser resuelto a lo largo de la acción dramática: la ruptura del orden que debe conducir a la restauración del orden

[Información tomada directamente del ejemplar]
 


Leer teatro no es fácil y más si se trata de teatro del Siglo de Oro. La estructura propia del género y especialmente los usos lingüísticos suponen un ligero escollo para los lectores de estos tiempos pero esto no es óbice para que, de vez en cuando, nos acerquemos a obras que nos sorprenderán por su ingenio y agudeza, al margen de hacernos pasar un rato divertido.

La dama duende, que se divide en tres actos y a su vez en escenas, narra parte de la vida de doña Ángela de Toledo, una mujer viuda cuyo marido la dejó envuelta en mil deudas. Con intención de salir de sus apuros, se refugia en casa de sus dos hermanos, don Juan y don Luis, donde se mantiene oculta y escondida a los ojos del mundo, pero doña Ángela esquiva la vigilancia de sus hermanos con astucia. Todo se complica cuando a la casa familiar llega don Manuel, amigo de don Juan, y su criado Cosme. Doña Ángela se enamora de don Manuel pero, oculta como está, no puede presentarse ante él y dejarse cortejar, así que tendrá que ingeniárselas para acercarse a él. Lo más divertido será la manera de proceder de doña Ángela y los enredos y malentendidos que su estrategia provoca. Ella será la dama duende, un travieso fantasma que a todos llevará de cabeza.

El argumento es sencillo pero no exento de ingenio. La dama duende es una comedia de capa y espada pues suele ser común que los personajes se enfrente en duelos a espada y resuelvan así sus diferencias pero también el humor está muy presente en el desarrollo de los hechos y en los diálogos. En obras de este tipo tampoco pueden faltar los lances amorosos ni los celos, unido a temas como el honor, la dignidad y la salvaguarda de la mujer. La manera en la que doña Ángela contacta con don Manuel no os la voy a explicar porque sería quitarle toda la gracia a la obra pero el recurso en sí es bastante simple y aún así funciona muy bien. Pero a un argumento lleno de enredos y líos hay que añadir unos diálogos brillantes que nos sacarán alguna que otra carcajada.

Seis son los personajes que encontramos en la obra. Don Manuel es un caballero, amigo de don Juan de Toledo, en cuya casa se hospeda. Es un hombre que no cree en artificios del demonio por lo que anda intentando averiguar quién se esconde detrás de todos los extraños sucesos que ocurren en su habitación. Tiene un acuciado sentido del deber y la justicia, por lo que no le importará batirse en duelo a espada por cualquier mujer que acuda en su ayuda.

Don Luis y don Juan son los dos hermanos de doña Ángela. Ninguno de los dos tiene esposa pero algún lío amoroso afectará a don Luis. Ambos velan por la integridad y el honor de su hermana.

Doña Ángela es la dama duende. Como dije antes, sabe esquivar la vigilancia de sus hermanos para salir a la calle junto a su criada Isabel.

Doña Beatriz es la prima de los hermanos y confidente de doña Ángela.

Pero si hay un personaje que me ha gustado por encima de todos ese ha sido Cosme el criado de don Manuel. Me ha hecho muchísima gracia sus miedos cuando cree que la habitación de su señor está embrujada y todos los sucesos extraños no son más que obra del demonio.

Todos estos personajes interactúan entre sí pero el teatro se caracteriza también por establecer conexiones con el público cuando, en los diálogos se insertan reflexiones que van dirigidas más a los lectores o a los espectadores, en el caso de las representaciones teatrales. No olvidemos que estas obras fueron escritas con la intención de mostrarlas al público, más que leerlas. Pero no será el único recurso que encontremos. Es habitual también que los textos incorporen las típicas anotaciones qué nos van indicando que personaje entra y sale de escena. En el caso de la lectura, y a diferencia de las representaciones teatrales o cinematográficas, aquí el lector tiene que poner de su parte para imaginarse la composición de cada escena.

Y sí, como decía al principio resulta algo complejo entender los diálogos pero si lo lees despacio, y analizando cada frase dentro de su contexto correspondiente terminas por adaptarte. Curiosamente a mí me ha costado mucho menos entender a los personajes femeninos que a los masculinos. No sé muy bien a qué se debe esto pero es así.

En definitiva, ¿por qué no acercarnos al teatro alguna vez? Es un género tan bueno como otro cualquiera y en nuestra literatura tenemos buenísimas obras que suponen una lectura muy gratificante. Yo me he divertido mucho leyendo La dama duende, una obra que nunca había leído y ni siquiera la había visto en teatro, así que ha resultado un descubrimiento muy agradable.

Os dejo un vídeo de Youtube donde podéis ver una antigua representación completa de la obra gracias a aquellos programas de teatro que se emitían en Tve. Deberían volver a programar un espacio así.









[Fuente: Imagen de la cubierta tomada de la web de la editorial]

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miércoles, 11 de abril de 2018

EL SECRETO DE MARROWBONE (TERROR - 2017)

Año: 2017

Nacionalidad: Española.

Director: Sergio G. Sánchez.

Reparto: George MacKay, Mia Goth, Charlie Heaton, Anya Taylor-Joy, Matthew Stagg, Kyle Soller, Nicola Harrison, Tom Fisher.

Género: Terror.

Sinopsis: Cuatro hermanos, temiendo que les separen tras la muerte de su madre, se esconden del mundo en su abandonada granja, un lugar cuyas viejas paredes esconden un terrible secreto.



[Fuente: Filmaffinity]

Encontrar una buena película de terror no es tarea fácil últimamente. Generalmente los trailers prometen más de lo que al final ofrece la cinta o será que he visto tantas del género que poca cosa me sorprende ya. Sin embargo, cuando comenzaron a anunciar esta película intuí que podría ser distinta, algo novedoso, o como mínimo, una película que me satisficiera. Bueno, el resultado, como cabía esperar, no ha sido el esperado. El argumento no está mal pero bajo ningún concepto tildaría este largometraje como de terror. Os cuento.

Jack, Billy, Jane y Sam son cuatro hermanos que viven en un pequeño pueblo de Estados Unidos. Llegan al nuevo continente junto su madre, Rose Marrowbone, una mujer enferma que pretende proteger a sus hijos de algún mal. Todos huyen de un pasado que dejaron atrás, en Inglaterra. Con el propósito de comenzar una nueva vida deciden alojarse en la vieja casa familiar de la madre y allí apartados del mundo, intentan llevar una vida sencilla, feliz y normal a ojos de los demás. En un paseo por el bosque, encuentran a Allie, la bibliotecaria, y los niños hacen amistad con ella. Así, esperanzados con un nuevo inicio, parecen haber olvidado su terrible pasado. Sin embargo, todo se trunca cuando la madre fallece y descubren que los ha engañado. A esto habrá que añadir la llegada de un visitante inesperado y la presencia de un abogado entrometido que, movido por los celos, la ambición y la curiosidad, comienza a sospechar que los Marrowbone esconden un terrible secreto.

El secreto de los Marrowbone es una película que narra una historia sencilla más vinculada con los secretos familiares y la intriga que con el terror. La película se desplaza más allá del ecuador sembrando incógnitas aquí y allá, que el espectador tendrá que ir recopilando a la espera de que comiencen a esclarecerse las dudas. Para empezar, nada más cruzar el umbral de la nueva residencia, optan por cambiar de apellido. En los diálogos se va haciendo continuas referencias a una persona desconocida a la que todos temen. La madre antes de morir pide al hijo mayor que cuide de los más pequeños y preparen un escondite. Todos los espejos de la casa están tapados. La familia subsiste fabricando pasteles caseros que luego venden en el pueblo y aunque parece ser que tienen a su alcance una suma importante de dinero, prefieren no tocarlo porque está maldito. En fin, que una tras otra nos iremos haciendo preguntas mientras la película avanza, viendo a los Marrowbone seguir con su vida, a la espera de que Jack cumpla 21 años para hacerse cargo de sus hermanos de manera legal. Pero la casa cruje, en el techo hay una extraña mancha que se va haciendo cada vez más grande, los ruidos se acentúan y el pequeño Sam dice haber visto a un fantasma. ¿Estamos ante una casa encantada? No exactamente aunque el secreto familiar terminará por ver la luz en un desenlace que, si podemos considerar como creíble, a mí me ha parecido un recurso algo fácil y muy visto.

Con respecto a las interpretaciones, no son elogiables pero sí correctas. El reparto es totalmente extranjero aunque la película sea española. De hecho está rodada en Asturias y cuenta con algunas escenas de bonita fotografía. No hay grandes efectos especiales -me da rabia que se recurra a los planos con excesiva poca luz para las escenas cruciales- y la banda sonora es agradable y cumple su función en los momentos punteros,... ¿Y entonces qué? Pues que a mí me ha parecido simplemente entretenida sin engancharme en ningún momento. Me ha producido cierta indiferencia y he conectado en muy pocos minutos de metraje hasta el punto de ponerme a mirar el móvil incluso en los momentos más álgidos.

Sergio G. Sánchez se ha estrenado como director de largo con esta película de la que también ha escrito el guion pero sinceramente me gustó mucho más su trabajo como guionista en El orfanato. A todo esto, Juan Antonio Bayona es el productor de esta película, una cinta que, en algún momento recuerda a Los otros de Amenábar.

En fin, que sigo sin encontrar una buena película de miedo, de esas que me dejen pegada a la silla y que me obligue a taparme la cara con las manos mientras observo lo que ocurre mirando entre mis dedos. Lo seguiré intentando. Por mi parte, El secreto de Marrowbone como alternativa para una aburrida tarde de domingo viene bien.







Tráiler:









[Fuente imágenes: Filmaffinity ]

lunes, 9 de abril de 2018

EL BALNEARIO de Carmen Martín Gaite

Editorial: Alianza.
Colección: Alianza Cien.
Fecha publicación: 1993.
Precio: 100 pesetas.
Género: Narrativa breve.

Nº Páginas: 89
Encuadernación: Tapa blanda.
ISBN: 9788420646053


Autora

Nacida en Salamanca en 1925, Carmen Martín Gaite es autora de una extensa obra narrativa, en la cual, enmarcados en la realidad cotidiana, aparecen como constantes los temas de la incomunicación, la carencia de amor y la búsqueda de identidad. Ha escrito también ensayos, poemas y cuentos infantiles. En 1957 recibió el Premio Nadal y, en 1988, el Premio Príncipe de Asturias.

Sinopsis

El balneario fue escrito en 1954 y forma parte de una recopilación que incluye otros 16 relatos y que está publicada en 'El Libro de Bolsillo' de Alianza Editorial con el número 704.

[Información tomada directamente del ejemplar]
 

A veces el tiempo se me echa encima y es entonces cuando recurro a lecturas breves que me permitan abarcar todo lo que pretendo y continuar con la actividad del blog. Tal circunstancia tiene una contrapartida muy beneficiosa y no es otra que abordar por fin esas lecturas que se han ido quedando atrás, libros que descansan en las estanterías de casa desde ni se sabe el tiempo y que, de este modo, puedo rescatar. Así, mato dos pájaros de un tiro.

Y de tal guisa he llegado a El balneario, un relato breve que Carmen Martín Gaite escribió en 1954 y que la editorial Alianza, allá por el año 1993, sacó a la luz en una simpática y coqueta edición bajo el nombre de Alianza Cien. No es la primera vez que traigo un título de esta colección. Ya os hablé de Los muertos de James Joyce en su momento y en aquella reseña os comenté la intención que se escondía tras esta recopilación. 

A la literatura de Carmen Martín Gaite llegué por primera vez con Nubosidad variable, una novela que leímos en el marco del club de lectura al que asistía por entonces -hoy asisto a otro distinto-. Fue una lectura muy introspectiva en la que sus personajes principales, Sofía y Mariana, se enredaban en sus propios pensamientos y reflexiones y con la que empecé muy bien pero acabé muy mal. Me saturó tanta introspección. Así que hoy vengo a resarcirme de aquella lectura y lo hago con El balneario. El resultado ha sido mucho mejor que con Nubosidad variable pero sigo en un estado de levitación con esta autora salmantina. No consigo asentarme.

Esta edición no incorpora sinopsis, así que queda más que justificado que os hable de su argumento. Sin preludio ni introducción, la historia se inicia en el interior de un autobús en el que viajan los dos protagonistas de esta historia, una mujer que será parte de la voz narrativa y su acompañante Carlos.  Los dos se dirigen a un balneario sin que se precise mucha información sobre su ubicación, los motivos por los que van a pasar una temporada en tal institución, la duración de la estancia,... Es más, ni siquiera hay constancia del tiempo en el que transcurre la historia pero el lector puede intuir la década. Y apenas dos minutos antes de llegar al balneario, la mujer se lanza a un monólogo interior a través del cual irá describiendo sus emociones más personales. Ya en esas primeras líneas sentiremos que ocurre algo extraño, que la relación entre la mujer y Carlos no parece muy armoniosa. Carlos se muestra ajeno a lo que le rodea, adopta una actitud hierática e indiferente en situaciones que requerirían una respuesta inmediata. Es como si no tuviera control sobre sí mismo, como si dependiera de la manipulación de otra persona. Las sensaciones que la mujer siente junto al hombre nos ponen en alerta.



Y tras el viaje llega el destino. Carlos y la mujer se instalan en una habitación del balneario, no sin antes haber sido observados por todos los huéspedes que se alojan allí y que no apartan su mirada inquisitorial y hostil de los recién llegados. Pero no debo contaros más. Lo que ocurre más adelante será cuestión de que lo descubráis vosotros mismos.

El balneario consta de dos capítulos. El primero, narrado en primera persona por la voz femenina, abarcaría el viaje en autobús, la llegada al balneario y una búsqueda angustiosa por los alrededores del hotel. El desarrollo de los hechos en esta primera parte nos obliga a pensar que la relación entre el hombre y la mujer está exenta de normalidad. Hay algo raro entre ellos, una atmósfera húmeda y pegajosa los rodea, una sensación que se verá acrecentada por el cambio de tiempo verbal que emplea la narradora cuando se refiere a su acompañante, por el especial hincapié que pone en ciertas palabras, por la inquietud que ella siente en todo momento y que se percibe en la aceleración y la prisa que se advierte en estas páginas.

En cuanto al capítulo segundo, se podría decir que contiene la resolución a todas las dudas e incertidumbres que nos han ido surgiendo en la primera. De hecho, ya hacia el final de la primera mitad, la propia narradora nos da una pista de lo que está ocurriendo y que se verá corroborado en la segunda parte, estableciendo así un ingenioso nexo entre ambas partes. Contar mucho sobre esta segunda parte sería destripar la historia pero solo os diré que será narrada por una voz en tercera persona. La utilización de ambas voces narrativas se hace necesario por la naturaleza del relato.

La historia y la estructura sobre la que se sustenta la trama es bastante sencilla. A pesar de las dudas que nos surgen en la primera parte todo queda resuelto. Se entenderá la atmósfera y la actitud de los personajes en esas primeras páginas y precisamente en la segunda parte será donde realmente se evidencien los temas que Martín Gaite quiere explorar en este pequeño libro. La soledad, la rutina -acentuada por la disposición de los objetos como las ventanas en el edificio, la colocación de las sillas de mimbre a lo largo de una pared, la hilera de árboles-, la vida 'mezquina y vacía' y la manera de huir de una existencia vacua. Deja la lectura una sensación opresiva de las que deseas liberarte tras leer la última línea del texto. Cierras el libro y te entran ganas de salir a la luz del sol.

Con una importante carga onírica, El balneario cuenta con tres personajes protagonistas. El personaje femenino, cuyo nombre solo sabremos en la segunda mitad, me ha resultado algo ingenuo o timorato en los inicios. La inquietud que la azota la muestran como una mujer muy vulnerable. No obstante, en la segunda mitad, nos ofrece una visión de sí misma muy distinta. Quizá tenga que ver la perspectiva, el cambio de narrador de primera a tercera persona. De considerarla una mujer frágil, algo inestable, a una mujer madura, nostálgica y solitaria. 

En cuanto a Carlos, lo  he visto en todo momento como un personaje difuminado y sin definir. Esto, a priori podría hacer pensar que no está trabajado y no tiene profundidad pero la verdad es que, una vez leído el libro, entiendes que es precisamente al revés. Carlos, a tenor de su papel en la historia, no podría ser de otro modo.

Y luego está el botones Santi, del que mejor no hablo mucho porque eso implicaría destapar parte de esa segunda parte que quiero dejar en suspense.

Sin apenas diálogo, quisiera destacar la manera en la que la autora desarrolla las escenas. Situaciones que en tiempo real durarían un minuto o un minuto y medio se alargan en una suerte de rosario descriptivo que no llega a pesar en ningún momento. Esta circunstancia se da con mayor calado en la primera parte donde todo queda rodeado de una nebulosa que borra los contornos de un entorno paisajístico y humano en el que la autora profundiza.

No es que haya sido una lectura espectacular pero la brevedad de la historia y lo que realmente esconde sí hacen de El balneario un relato a recomendar. Seguiré insistiendo con la autora, a ver si al final dejo de flotar en el limbo de su literatura.










[Fuente: Imagen de la cubierta tomada Internet]

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viernes, 6 de abril de 2018

LA NIÑA DEL SALTO de Edgar Borges

Editorial: Carena.
Fecha publicación: enero, 2018.
Precio: 12,00 €
Género: Narrativa.
Nº Páginas: 224
Encuadernación: Tapa blanda con solapa.
ISBN: 9788416843879
[Disponible en eBook;
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Autor

Edgar Borges nació en Caracas, Venezuela, el 24 de abril de 1966; desde el año 2007 reside en España. En su obra, la ficción es una fuerza inherente al ser humano que derrumba y construye realidades. Ante las circunstancias, los personajes tienen que decidir si son fichas de un destino o  hacedores de nueva posibilidad. El entramado de su narrativa implosiona la realidad y la transforma.

Ha obtenido diversos premios y reconocimientos internacionales. Es autor de novelas y libros de apuntes como ¿Quién mató a mi madre?; La contemplación; Crónicas de bar, El hombre no mediático que leía a Peter Handke, La ciclista de las soluciones imaginarias y El olvido de Bruno. Parte de su obra ha sido traducida al italiano, inglés, francés y portugués. Escritores como Enrique Vilas-Matas y Peter Handke se cuentan entre sus lectores que siguen su ficción con interés. Gianfranco Pecchinenda, investigador y traductor de su obra al italiano, considera que "Edgar Borges es uno de los narradores latinoamericanos más importantes de las últimas generaciones".

Sinopsis

Un pueblo gris y antiguo; un bosque; una niña que salta en lugar de andar; una mujer con sueños rotos que es presa de sus propias rutinas; un hombre saturado de ira que año tras año organiza un torneo de póker para sentir y dejar sentir su poder sobre los demás; un César Aira impostor; tres simuladores de oficio que se enfundan en la piel de tres promotores de poesía; dos fechas trágicas, un romance inusual, abundante misterio....

Son estos algunos de los elementos que Edgar Borges propone y a la vez mueve hábilmente, como fichas de ajedrez, para componer una novela extraña, sugerente, cargada de tensiones y posibilidades.

La historia que nos cuenta La niña del salto es una especie de poema épico que se desarrolla en la villa asturiana de Santa Eulalia de Cabranes -o Santolaya, como oficialmente se la conoce en asturiano-, ¿pero realmente es allí donde acontecen los hechos o se trata quizá de un lugar distinto aunque parecido en un universo paralelo? ¿O acaso lo narrado no es más que la ebullición de uno de los tantos universos que pueden coexistir en la cabeza de un ser humano?

Todo es posible en la nueva novela de este autor (con un singular y muy atractivo imaginario) que estamos seguros no decepcionará a sus lectores habituales ni, desde luego, a aquellos que se atrevan a adentrarse por primera vez en su universo literario.


[Información tomada directamente del ejemplar]
 

Recibí un correo electrónico que me descubría un nuevo nombre, Edgar Borges y su última novela. De la misma se decía que narraba 'la derrota del cuerpo femenino en la sociedad patriarcal'.  Me llamó la atención el eje central de la novela, la historia de una mujer y su hija tras los sueños abandonados. Hoy vengo a hablaros de La niña del salto.


  [Lectura del capítulo 1 'Descolocada' de la novela;
música: 'Hopeless Hope" de Junya Nishimura (descarga libre)]

Antonia es una mujer de treinta y cuatro años, casada con Dicxon, un hombre mucho mayor que ella. El matrimonio tiene una hija que en vez de caminar, se desplaza a saltitos porque 'Para ella el salto era su mejor herramienta de juego, pero también su forma de circular por la vida'. Todos viven en Santa Eulalia de Cabranes -o Santolaya, como se la conoce-, capital del Concejo de Cabrales, en Asturias, aunque la ubicación resulta a veces un tanto confusa, como si lo que ocurre en este pueblo pudiera ocurrir en cualquier punto del planeta. Allí la vida transita entre rutinas y hastío, alrededor de la tienda de Puri, el bar, y la plaza del Ayuntamiento.

Hasta el lugar se desplazan cuatro forasteros, Inka de la Rosa, Citlali Rodríguez Mendoza, Andrés Bayona y César Aira. El último es el reconocidísimo escritor que nadie conoce en Santolaya pero que solo busca un lugar tranquilo para terminar su novela. Los tres primeros pretenden organizar un festival de poesía callejero en un pueblo donde todo está impuesto por Dicxon y cuyo mayor entretenimiento es un torneo de póker que él organiza anualmente solo para imponer su santa voluntad. Estos son los mimbres iniciales de una novela que esconde un secreto, pero también un pasado, un presente y una necesidad de futuro. 

En realidad, una vez que has leído el libro te das cuenta que las claves de la novela figuran en la misma biografía del autor y en la sinopsis porque en verdad, y a mi juicio, La niña del salto es una novela en la que 'los personajes tienen que decidir si son fichas de un destino o hacedores de nueva posibilidad'. Cierto es, La niña del salto es una historia de reencuentros, de romper lo impuesto, de buscar la segunda oportunidad que supuestamente a todos nos concede la vida, del derecho a un amor, el que sea, pero puro, sincero y cristalino.  Pero también es una novela de un 'pueblo gris y antiguo', rancio, vetusto, retrógrado y hasta putrefacto donde sus habitantes ni siquiera miran el reloj porque son meros 'observadores que viven con la sensación de que un día tiene más de veinticuatro horas' y dos tragedias, la que ocurre el 9 de octubre de 1987 poco antes de que Antonia se quedara embarazada y el 9 de octubre de 1994 cuando la hija está a punto de cumplir siete años. Y esa es la cifra, siete, dos mil quinientos cincuenta y cinco días de sometimiento, de humillaciones, de vejaciones, de abusos, de autoridad, de poder. El verdugo, Dicxon. La víctima, Antonia.

No creo que La niña del salto sea una novela apta para todo tipo de lector. Considero que requiere una lectura en la que no cabe la prisa ni el deseo acelerado de llegar al desenlance para comprender la verdad. He de confesar que a mí me costó un poco adentrarme en la historia porque Borges no recurre a una narración lineal, explícita y clara. En su lugar, el autor nos propone un juego, expone los hechos, los entremezcla y los dispersa. Por usar una imagen gráfica, he sentido que esta novela es como el transitar por un frondoso bosque, cuyos árboles, tupidos y densos, impiden que penetre los rayos del sol pero, en nuestro camino, iremos encontrando claros donde la luz nos deje ver con nitidez el entorno, y resplandezca ante nuestros ojos. Así,  La niña del salto, una novela sobre Antonia y su hija, sobre un tipo de 'actitud agria, hostil y autoritaria' y sobre Inka de la Rosa y sus amigos, cuyo cometido va mucho más allá de inundar de poesía el pueblo de Santolaya, una novela que, tras una primera toma de contacto y acostumbrado al estilo del autor, del que se dice que tiene tintes épicos, podría requerir una segunda vuelta.

En cualquier caso, el inicio impacta poderosamente, como podéis comprobar en el audio. Me desarmó saber que Antonia recurría a escondites para librarse de la mirada inquisitorial de su marido, que intentaba apartarse de su camino porque su cercanía solo podía significar peligro, me dolió verla envuelta en vestidos grises, con los brazos cruzados sobre el pecho, siempre cabizbaja, con la mirada triste, sumisa y entregada porque vivía 'a disposición de lo que quisiera el otro'. Antonia es un ave enjaulado que conoció otra vida, que tuvo otros sueños pero que se hicieron añicos. Hoy sabe que 'cada día despertaba más cobarde; la humillación, como una constante en su vida, le había restado fuerza'. La única solución a su alcance era cerrar los ojos ante lo que se le venía encima. Literal.

Dicxon es de aspecto 'normal, calvo en el centro de la cabeza al estilo fraile, mirada dañada, con ceño fruncido, boca grande, bajo, regordete. De caminar tosco y agresivo, tenía la costumbre de rascarse los huevos en presencia de cualquiera. También lanzaba escupitajos a cada paso. Pero a Dicxon "la feúra" le venía de dentro'. Es un personaje que me ha provocado nauseas, así tal cual. Me parece repulsivo y sacó mi lado más vengativo. 'Ojalá lo pongan en su sitio', me decía mientras leía y es que, al igual que pasa con Antonia, son personajes muy bien perfilados, muy caracterizados tanto exterior como interiormente porque Borges sabe elegir las palabras para que la conexión entre el lector y los personajes sea potente, positiva o negativa, pero potente. Las sensaciones que los personajes nos transmiten no nos llega distorsionada sino es como una descarga eléctrica que nos azota por dentro.



En cuanto a la niña, no conocemos muchos detalles de ella, ni siquiera su nombre. Más allá de su afán de desplazarse a saltos, sabremos que habla poco y que tiende a estar callada y silenciosa. Conoce la naturaleza de su padre y es capaz de leer en el rostro de su madre la angustia que la atenaza. Esa niña, siempre riendo, siempre saltando -uno, dos y tres-, es el nexo que une a Antonia con su pasado, con su infancia, su felicidad y porque 'Hay almas que se necesitan para resistir la vida'.

Quizá con el personaje que menos he comulgado es con Inka de la Rosa. Ella y sus tres amigos me desconcertaron un poco. A priori no entendí muy bien la presencia de estos cuatro forasteros en el pueblo. ¿Qué conexión había entre ellos y el resto de protagonistas? ¿Por qué un recital de poesía en un pueblo donde los versos son ignorados? Bueno, Antonia quiso ser poeta en su juventud y '...para  hacer poesía hay que convertir la rabia en dolor y el dolor en belleza' Precisamente en Santolaya, y en la vida de Antonia, lo que sobra es dolor.  Y es que, como dije antes, Borges no es de los que se lo sirven todo al lector en bandeja de plata. La lectura de esta novela requiere un compromiso por nuestra parte. Se necesita paciencia y estar atento a las señales.

Antes de finalizar, quisiera destacar la ambientación. Santolaya es ese lugar en el que nadie quisiera acabar, donde todo el mundo observa, mira hacia otro lado y calla.  La casa de Antonia y Dicxon ese hogar maldito, cubierto por un silencio denso y pesado, asfixiante y pegajoso que se instala entre las paredes en presencia de Dicxon, una casa cuyas estancias retumba de risas y juegos cuando el patriarca se ausenta. 

El libro está lleno de referencias pictóricas y literarias a través de poemas, títulos y personajes secundarios con nombres tales como Virginia Wolf o Ana María Matute y una metáfora que se oculta tras el título.  

En definitiva, La niña del salto ha resultado una lectura que requiere su tiempo y su momento. Insisto en que no es literatura para masas sino para esos lectores que ven un reto en una novela, un acertijo en el que descubrir los secretos que el autor nos propone. 










[Fuente: Imagen de la cubierta tomada de la web de la editorial]

Puedes adquirirlo aquí:

miércoles, 4 de abril de 2018

FRANKENSTEIN DE MARY SHELLEY (TERROR - 1994)

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Año: 1994

Nacionalidad: EE.UU

Director: Kenneth Branagh.

Reparto: Robert De Niro, Kenneth Branagh, Helena Bonham Carter, Tom Hulce, Aidan Quinn, Ian Holm, Richard Briers, John Cleese, Robert Hardy, Cherie Lunghi, Trevyn McDowell, Hannah Taylor Gordon, Celia Imrie, Gerard Horan, Mark Hadfield, Jimmy Yuill, Richard Clifford, Hugh Bonneville, Patrick Doyle.

Género: Terror.

Sinopsis: La prematura muerte de su madre durante un parto, arranca violentamente a Víctor Frankenstein de su idílica vida en Ginebra. Desde ese día, la idea de vencer a la muerte será su obsesión y, por ello, decide estudiar medicina en Ingolstadt. Allí conoce al siniestro profesor Waldman, de quien se rumorea que pasó su juventud estudiando la posibilidad de crear a un ser humano. Víctor no sólo se interesa por sus experimentos, sino que está dispuesto a llegar hasta el fondo de la cuestión cueste lo que cueste
.

[Fuente: Filmaffinity]



Hace unos quince días os hablaba de la película Remando al viento (1998) que narraba aquel verano de 1816 en el que nació una de las obras más conocidas de la literatura universal y poco después os hablé de la obra en sí, de Frankenstein o el moderno Prometeo, todo ello en un homenaje a la autora Mary Shelley, con motivo del bicentenario de la publicación de dicha novela. Pues bien, hoy quiero cerrar este homenaje con otra película más, con una adaptación cinematográfica que se ha hecho sobre la historia ideada por la jovencita Shelley, una más de las muchísimas que se han llevado al cine en diferentes claves, pero que, a mi juicio, y hasta donde yo sé, es la más fiel al texto original que conozco. Si estoy equivocada, sacadme de mi error.

Creo que es la tercera vez que me siento a ver esta película. A medida que la iba visionando, iba rumiando esta reseña y pensaba comentar que se trata de una adaptación muy fiel pero, ya hacia el desenlace tuve que variar ligeramente mi opinión pues no recordaba los diversos cambios que su director, y también actor, Kenneth Branagh introduce. Se trata de modificaciones sustanciales pero aun así, encajan con coherencia en esta historia fantástica, mal tildada de terror, pues la historia no solo recoge la creación de un monstruo que asusta a todo aquel que se cruza en su camino, sino mucho más.

No voy a profundizar en la sinopsis. Primero porque, grosso modo, la mayoría conoce el grueso de la historia. Segundo porque, si habéis leído la reseña de la novela (puedes leerla aquí), tenéis datos más que suficientes sobre la estructura. Tercero porque los hechos que faltan y son propios de la película, ya los aporta el resumen realizado por la web Filmaffinity y que encontráis más arriba. En su lugar, abordaré los aspectos que más me han gustado de esta adaptación y también comentaré los cambios que he advertido entre el texto y la cinta. No obstante, y antes de empezar, me gustaría comentar un asunto curioso en el que he reparado en más de una ocasión. No ocurre siempre pero, he observado que, a peores críticas profesionales, mejores son las de los espectadores, de tal modo que a veces dudo si unos y otros vemos la misma película o bien puede ser que a los profesionales los metan en un pase de prueba antes del pulido definitivo de la película. Es que me resulta del todo inconcebible que las opiniones sean tan demoledoras por un lado y tan aceptables por otro. En fin, yo solo os puedo ofrecer mi opinión como espectadora y perteneciendo a ese grupo, tengo que deciros que a mí la película me parece correcta, y una manera interesante de acercarse a la obra.

Con una melodiosa voz que hipotéticamente corresponde a Mary Shelley, se inicia la película de este modo: 'Me propuse idear una historia que hablara de los misteriosos temores de nuestra naturaleza y despertara un terror escalofriante, que hiciese que el lector temiese mirar a su alrededor, que helase la sangre y acelerase los latidos del corazón'. Para empezar, la película carece absolutamente del carácter epistolar que tiene la novela pues la estructura está ligeramente alterada, rompiendo en parte el armazón de anillos concéntricos con el que cuenta el texto original. Pero el inicio, con Robert Walton a bordo de un barco camino del Polo Norte y con Víctor Frankenstein llegando malherido y maltrecho al barco encallado, persiguiendo a su criatura por los mares de hielo, se mantiene igual. Y es que, como dije antes, esta película respeta en gran parte lo escrito por Shelley.

¿Cuáles son los cambios que se advierten? Para empezar la motivación de Víctor no es la misma en la película que en la novela. Digamos que en el texto original, Frankenstein es un joven curioso, con grandes deseos de aprender, y un carácter científico innato. Independientemente del devenir de los acontecimientos, sabemos que el joven médico desea hacer grandes contribuciones a la ciencia. Sin embargo, en la película es la muerte de su madre -algo que sí ocurre en la novela pero que se asume como una circunstancia más de la vida-, así como la de algún amigo más, la que incita a Víctor a cambiar el orden del mundo, a desafiar la muerte y a generar vida a partir de materia muerta.

Otra gran modificación es la creación propiamente de la criatura. En la película se dan detalles sustanciosos de la forma en la que Víctor consigue dar vida a un cuerpo muerto. Se hace mención a leyes físicas, a elementos atmosféricos, o a cuestiones anatómicas. Shelley, y entiendo que por motivos obvios, omitió todo tipo de detalles al respecto pero sobre esta circunstancia se ha hecho mucho hincapié en bastantes adaptaciones al cine. Parece que, el 'experimento' es una cuestión que visualmente no se puede pasar por alto. 

Pero la variación más sorprendente sobre el argumento original, al que se le van quitando secuencias e incorporando otras nuevas, no ocurre hasta prácticamente el último cuarto de película. No quiero desvelar de qué se trata. Simplemente os reitero que encaja bastante bien y es muy coherente con la naturaleza de la historia en sí, hasta el extremo de preguntarme qué opinaría Mary Shelley sobre ellos. Podrá sonar a mofa pero a mí me parece que hasta el podría gustar. 

En cuanto a los personajes, y ya que estamos hablando de cambios, os diría que Branagh incorpora un personaje más que no figura en la novela. Se trata del profesor Waldman que si bien no tiene mucha presencia en la cinta sí tiene un gran protagonismo por ejercer una potente influencia en Víctor. El personaje está interpretado por John Cleese, muy bien caracterizado, de pelos largos y canosos y de oscura mirada tras la que se oculta parte de un secreto que no debería ver la luz jamás. 

Robert Walton, el joven aventurero que intenta llegar al Polo Norte, también es un personaje más de segunda fila. En la novela muestra un carácter más inmaduro, más romántico, más tibio que en la película, donde veremos a un hombre mucho más temperamental y con más brío. Interpretado por Aidan Quinn, posee el mismo espíritu aventurero y demente que el propio Víctor Frankenstein posee, ese deseo de pasar a la posteridad y dejar un legado. 'La vida viene y se va pero si tenemos éxito nuestros nombres vivirán para siempre'.

Pero sin duda copan el máximo protagonismo otros personajes como el propio Víctor Frankenstein, un joven ginebrino, de buena cuna y mejor educación, con ideas tejidas lectura tras lectura, embebido de las teorías de los grandes científicos y pensadores de otros tiempos. Dolido por la muerte que le arrebata a sus seres queridos, Víctor desea convertirse en Dios, en un dador de vida lo que le acarreará terribles consecuencias. El dolor llama al dolor. La muerte llama a la muerte. Nuestros actos no pasan desapercibidos. El doctor Frankenstein está muy bien interpretado por Kenneth Branagh, bajo mi punto de vista. He leído por ahí que está muy sobreactuado pero si has visto varias películas de este actor irlandés terminas por entender que sus papeles dramáticos son muy potentes, que imprime mucha fuerza a sus palabras y a sus actos. Branagh, en este caso, no solo es un actor más sino también el director de la cinta. Le gusta adaptar grandes clásicos, dirigirlos e interpretarlos. Recientemente lo hemos visto en Asesinato en Orient Express y ya prepara otra adaptación de otra novela de Agatha Christie, Muerte en el Nilo. Por sus manos han pasado obras también de Shakespeare como Enrique V o Mucho ruido y pocas nueces, película esta última que os recomiendo. Me parece fantástico su interés por acercar estas obras al público.

Sobre Robert De Niro ejecutando a la criatura, casi sobran las palabras. Aparte de la caracterización, con esos costurones que le cruzan la cara y el cuerpo y que lo convierten en un ser grotesco y deforme, el abrigo raído y polvoriento le confiere un aspecto lastimoso. Su andar tambaleante, de ser imperfecto no le resta calidez a la tristeza de sus ojos en sus momentos más amargos porque esta criatura, más allá de dar pavor, lo que provoca es compasión. Aunque su homónimo literario suscita más ternura, se explota más el lado dramático de su existencia. En cualquier caso, en el personaje se producirá un cambio de personalidad tras averiguar su terrible origen y destino, su verdadera naturaleza. De Niro, con la maestría que le caracteriza, sabe adaptarse a la cara y la cruz de un personaje que busca la venganza por devolver el dolor que le han infringido pero que, en el fondo, solo quiere ser aceptado. Es el personaje más interesante de la historia escrita y de la propia película, un personaje para analizar y que, muy posiblemente, altere la concepción que tienes de la obra en sí.

Por último, Elizabeth es la amada de Víctor. El personaje está encarnado por Helena Bonham Carter, una actriz con la que tengo luces y sombras. En ocasiones me gusta bastante aunque aquí no me ha impactado mucho. Bueno, hacia el final lo va a tener algo más complicado pero mejor no cuento nada. 

Y aparte de las variaciones en el argumento y de las interpretaciones, tengo que destacar el vestuario, la música y la ambientación, no solo ya de la sociedad en sí, sino del entorno más familiar y cercano de Víctor Frankenstein. La casa en la que reside la familia, enorme y con una decoración prácticamente minimalista, con grandes espacios despejados y una gigantesca escalinata sin balaustrada impresiona. Por esos escalones suben y bajan los aturdidos, asustados y enloquecidos personajes de esta historia que tienen que afrontar tragedias terribles. También está muy bien conseguida la cabaña del bosque en la que vive una familia que tendrá cierta vinculación con la criatura. Y lo mismo ocurre con el laboratorio de Víctor, siempre en penumbra por ocultar los terribles secretos que alberga, lleno de artilugios extraños, con dibujos a carboncillo que muestran parte de la anatomía humana, o recipientes con líquidos burbujeantes.

Como reparo, podría decir que en algún momento puede resultar larga. Son dos horas de metraje pero en una película como esta, creo que acortar el argumento perjudicaría bastante el resultado final. 

En definitiva, creo que este largometraje ofrece una visión muy a tener en cuenta de la obra de Mary Shelley, una novela que, como dije antes, no trata sobre un monstruo terrible sino que, ya lo comenté en la reseña correspondiente, ahonda en otras cuestiones del alma humana. Tanto es así, que en los últimos minutos alguien pronuncia estas palabras que bien podrían resumir la esencia de la historia: 'Entregué mi corazón a conocer la sabiduría, la demencia y la locura y percibí que todo es vanidad y vejación del espíritu, pues en mucha sabiduría hay mucho dolor y aquel que aumenta sus conocimientos, aumenta su pesar. Porque Dios observará todas las obras y todos los secretos para juzgarlos, tanto si son buenos como si son malos'. 

Pongo fin a mi particular homenaje, animándoos a leer la novela o a ver esta película. Mary Shelley nos regaló una historia maravillosa.




Tráiler:

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