miércoles, 11 de diciembre de 2019

MALÉFICA. MAESTRA DEL MAL ( FANTÁSTICO - 2019)

Resultado de imagen de maléfica maestra del mal poster
Año: 2019

Nacionalidad: EE.UU.

Director: Joachim Rooning.

Reparto: Angelina Jolie, Michelle Pfeiffer, Elle Fanning, Ed Skrein, Chiwetel Ejiofor, Juno Temple, Sam Riley, David Gyasi, Lesley Manville, Imelda Staunton.

Género: Fantástico

Sinopsis: Tiene lugar varios años después de los acontecimientos narrados en la primera película, y explora la relación entre Maléfica y Aurosa, y las alianzas que se forman para sobrevivir a las amenazas del mágico mundo en el que habitan. Secuela de "Maléfica" (2014).

[Fuente: Filmaffinity]


Se acercan las Navidades, una época más que propicia para acercarse al cine infantil y de animación. En este año 2019, son varios los títulos que encajan en esta categoría y, como hace mucho tiempo que el género no aparece por aquí, me he propuesto visionar algunos largometrajes y comentarlos en este espacio.

Ya en 2014el director Robert Stromberg, nos trajo una adaptación del cuento de La Bella Durmiente, muy alejada de lo que Disney nos había ofrecido a esta ahora. Aquella versión me resultó muy interesante pues nos proponía otro enfoque. De aquella cinta me convenció su originalidad, la magnífica interpretación de Angelina Jolie, los efectos visuales,... En definitiva, me gustó mucho. Sin embargo, nunca he sido partidaria de segundas partes, ni de estirar demasiado la cuerda. Cuando algo tiene mucho éxito, es casi preferible dejar las cosas tal y como están. Esa es mi opinión. En cualquier caso, me he lanzado a ver esta secuela, Maléfica. Maestra del mal.

La película empieza con un breve resumen de lo que sabemos sobre Maléfica hasta el momento. Una criatura alada, protectora de las ciénagas, odiada por todos durante mucho tiempo. En su corazón anidó la luz cuando se hizo cargo de la joven Aurora, a la que cuidó y crió como si fuera su propia hija. Aurora es una joven hermosa, reina de las Ciénagas, a la que todos acuden cuando tienen un problema. Es una joven respetada, querida y justa. Todo su reino se torna en una fiesta cuando el príncipe Felipe le pide matrimonio. Ella aceptará sin pensárselo pero, la petición no agrada a todos por igual. Maléfica mostrará ciertas reticencias iniciales pero antepondrá el amor de Aurora por encima de todo. En cuanto a los padres de Felipe, el rey John celebrará la unión del reino de las Ciénagas y el reino de Ulstead con este matrimonio. No obstante, la reina Ingrith tendrá otros planes muy distintos. Todo se complica durante la cena que se organiza en el castillo de Felipe para que ambas familias se conozcan. Un cruce de acusaciones dará pie a una serie de enfrentamientos que acabarán con el rey bajo el hechizo de una maldición.

El matrimonio truncado entre Aurora y Felipe conducirá a Maléfica a sus orígenes. La película nos mostrará las desavenencias que han existido siempre entre los humanos y los seres feéricos, raza a la que pertenece Maléfica, aunque ella procede de la estirpe más pura. Estas criaturas aladas han estado siempre amenazadas por los humanos y se han visto obligados a esconderse en las profundidades de la tierra. Sin embargo, desean recuperar su posición y, aunque muchos están dispuestos a ir a la guerra, otros se decantan por un acercamiento. A su vez, el largometraje sacará a la luz la verdadera relación que existe entre Maléfica y Aurora, desvelando la auténtica identidad de la que siempre se ha considerado una bruja malvada. Ahora bien, bajo mi punto de vista, ni el mundo de los seres feéricos, ni la relación que existe entre ambas queda nítidamente definida. La explicación que se da en el desenlace, no termino de pillarla. Y esto me ha dejado un poco confusa.

De todos modos, esta película consigue transmitir los valores que se propone como la capacidad de sacrifico de una madre por su hija, la importancia del amor, la búsqueda de la paz y la armonía,  la importancia de los orígenes y la identidad. De igual modo, la cinta nos advierte que no todo es lo que parece, que no nos podemos fiar y que hay personas con dobles intenciones. 

En cuanto a las interpretaciones. A la magnífica actuación de Angelina Jolie, que lleva a enfundarse la piel de Maléfica de nuevo con un resultado espectacular, hay que unirle la presencia de Michelle Pfeiffer. ¡Vaya tándem! La Pfeiffer en el papel de reina Ingrith está brutal. Solamente por ellas dos, merece ver esta película. Ahora bien, el papel de la joven Aurora y el príncipe Felipe, así como la relación entre ambas, es tremendamente insulsa. Si no fuera porque su matrimonio es el que genera todo el caos entre los dos reinos, se podría prescindir de ellos perfectamente. 

Poco más debo añadir. Si bien los efectos especiales son alucinantes, el vestuario es magnífico y la banda sonora magistral, lo cierto es que esta secuela no me ha impactado tanto como la anterior. Además, no me queda muy claro que sea una película para público infantil. Entre otras cosas porque es una película larga, que a mí se me ha hecho algo aburrida en algún momento. En definitiva, Maléfica. Maestra del mal es una película entretenida que, bajo mi criterio, no alcanza el nivel de la anterior. Y a partir de aquí, confío plenamente en que la dejen descansar. 






Tráiler:

Puedes adquirirla aquí:

                                     


martes, 10 de diciembre de 2019

ANTONIO GARRIDO: 'De lo que se trata es de llegar al corazón del lector y cuando ese corazón se abre, lo tienes todo ganado'

Confieso que nunca había leído a Antono Garrido. Tengo en casa un ejemplar de El lector de cadáveres, en una edición que compré a través del recién extinto Círculo de Lectores, que lleva esperando turno desde entonces. Como suele ocurrir, vamos cosechando interesantes títulos con la esperanza de poder leerlos en algún momento de nuestras vidas. Y Garrido acaba de publicar su última novela, El jardín de los enigmas, con una cubierta que despierta inevitablemente la curiosidad. Basta con leer la sinopsis, para que nuestro interés se acreciente, en busca de la aventura que nos propone esta novela, en el marco del Londres victoriano.

Antonio Garrido  pasó por Sevilla hace unos días y tuvimos la oportunidad de conversar con él.


Marisa G.- Antonio, esta es tu cuarta novela y basta con mirar hacia atrás para comprobar que has tenido mucho éxito como novelista. ¿El éxito provoca mucha presión? ¿No sientes vértigo?

Antonio G.- Todo depende de cómo te lo tomes. El vértigo puede animarte a subir más, para disfrutar de las vistas, o bien puede asustarte y volverte temeroso. En mi caso, me gusta pensar que son cosas que suceden. Intento hacerlo todo lo mejor que puedo, con mucha ilusión y pasión. Luego, puede ser que sucedan cosas o no. Creo que, si encuentras una historia que merece la pena contar, y lo sientes con pasión, podrás transmitir grandes cosas a los lectores. Sé que me han sucedido cosas maravillosas que no esperaba y sí, en cierto modo, suponen una responsabilidad porque no quieres defraudar, y porque sabes que hay ciertas expectativas que debes cubrir. Pero si te limitas a dar lo mejor de ti, no tienes por qué tener ningún vértigo.

M.G.- Quizá la fórmula del éxito consiste en disfrutar con lo que se hace para poder hacer disfrutar a los demás. 

A.G.- El que se mete en el mundo de la escritura lo hace por varios motivos. O tiene afán de notoriedad y pretende vender millones de ejemplares para hacerse rico, o le encanta escribir y tiene algo que contar, o puede ser que, como disfrutó tanto leyendo, en algún momento llega a pensar que puede ser capaz de hacer disfrutar a otros. Este último es mi caso. Si luego eso deriva en millones de lectores, genial entonces. Obviamente, no te voy a decir que no, yo estoy encantado con tener cientos de miles de lectores por todo el mundo, pero vuelvo a decir, eso es un regalo que viene después.

M.G.- Lo explicas en la nota de autor, pero dame cuatro claves del porqué de esta novela.

A.G.- Para todas mis novelas, siempre he buscado una historia que resultara original, que no se hubiera contado nunca y fuera sorprendente. Historias así hay muchas, solo hay que escarbar para encontrarlas.

La idea para 'El jardín de los enigmas' surgió a raíz de un viaje que hice con mi mujer a Estambul. Visitamos el palacio de Topkapi, un recinto espectacular. El guía nos habló que allí residieron mil concubinas, todas sometidas al sultán. De todas ellas, él tenía preferencia por algunas y con esas, existía un cuidado especial. Los eunucos tenían orden de ejecutar a los hombres que tuvieran algún contacto con las concubinas. A ellas también las ejecutaban. Sin embargo, ellas idearon un sistema de comunicación con sus amantes, diseñado de tal manera que era imposible descifrarlo. A este sistema lo llamaban 'selam', era el lenguaje de las flores. Este lenguaje fue descifrado por un agregado comercial francés que, en realidad, era un espía al servicio del Imperio Británico. Le pareció un sistema interesante y lo trasladó al rey Jorge II. A partir de entonces, el lenguaje de las flores tomó dos caminos. Por un lado, pasó a formar parte de los juegos más libidinosos de la alta sociedad. Por otro lado, los servicios secretos lo contemplaron como una posible forma de comunicación. 

Todo aquello llamó mi atención, así que me puse a leer y a investigar, y lo que encontré me condujo al Londres victoriano, concretamente al año 1850, momento en el que confluyen una serie de sucesos muy interesantes como la primera Exposición Universal. Se construyó un edificio fastuoso, erigido en medio de Hyde Park, tan grande como cien Palacios de Cristal del Retiro, que iba a albergar a más de ciento cincuenta países, donde exhibirían todas sus riquezas, congregando también a seis millones de visitantes. Hasta la fecha, se habían producido cinco intentos fallidos contra la reina Victoria y el Foreing Office pensaba que, durante la inauguración de la Exposición Universal, se iba a producir el sexto y definitivo atentado. En fin, todo un entramado que podía perfectamente formar el embrión de una novela interesante.

M.G.- El personaje principal es Rick Hunter. ¿Qué nos puedes contar de él?

A.G.- Es un personaje que arrastra un pasado inquietante. Se trata de un joven que trabajó en la India, donde su vida se vio truncada por parte de unos criminales que se la destrozaron. A partir de ese momento, solo albergará el instinto de venganza y no pensará en otra cosa. En lugar de rehacer su vida, se traslada de nuevo a Londres para buscar a los criminales. Mientras los localiza, trabajará como cazarrecompensas. 

M.G.- No presentas al personaje de golpe y porrazo. Vas dando pistas y dejando ver que es un hombre que guarda un secreto, que no encaja totalmente en los bajos fondos por los que se mueve y eso genera mucho interés. 

A.G.- A lo largo de la novela intento que el lector conozca lo mismo que Rick, de forma que los distintos enigmas o crímenes que se van sucediendo supongan, no solo un reto para el protagonista, sino también para el lector. Rick tiene siempre un áurea de misterio, que se va resolviendo con la lectura. El lector siente la necesidad de saber más sobre el personaje y se hace mil preguntas. ¿Por qué trabaja como recompensas? ¿De dónde ha sacado esa educación? ¿Por qué persiste en tener un socio tan indeseable? ¿A quién persigue? Hay un montón de cuestiones que además se acrecientan cuando empiezan a sucederse una serie de muertes, muy relacionadas con la propia historia de Rick. 

Por otra parte, intento que narrar la trama de una forma adictiva y con un lenguaje que, en algún momento, evoca al cine. Muchos lectores me han dicho que parece como si estuvieran viendo una película.  

M.G.- Rick recuerda un poco a Sherlock Holmes. El ambiente de Londres es muy dickensiano. Hablemos de las influencias. 

A.G.- En todos existen influencias que se han ejercido más o menos de manera voluntaria. El propio Umberto Eco en 'El nombre de la Rosa' homenajea a Sherlock Holmes con el apellido de Guillermo de Baskerville. 

Dickens no solo es un maestro con las descripciones sino también con la humildad de los personajes, que no son buenos buenísimos, ni malos malísimos. La diferencia entre Rick y Sherlock Holmes es que este último es un tipo que, además de sagaz posee un conocimiento que le lleva a hacer deducciones que el lector no puede más que asombrarse. El lector es incapaz de deducir como lo hace Holmes. Sin embargo, con Rick no es así. En su caso, el lector tiene los mismos datos que el protagonista de la novela y el propio lector puede convertirse en un Sherlock Holmes. 

En cualquier caso, es difícil sustraerse a grandes maestros de la narrativa. Tal y como yo he disfrutado leyendo sus obras, también he pretendido que los lectores disfruten con las mías. De lo que se trata es de llegar al corazón del lector y cuando ese corazón se abre, lo tienes todo ganado.

M.G.- En esta novela también encontramos personajes reales. 

A.G.- Sí, hay un personaje, Daphe Loveray, que está inspirado en Ada Lovelace. Fue una mujer adelantada a su tiempo en todos los sentidos. Bueno, en realidad, era una mujer de su tiempo pero de esas mujeres que eran silenciadas. Esta mujer fue la hija de Lord Byron, abandonada por su padre, y que aprendió a amar las matemáticas gracias a su madre, que fue una matemática experta. Con el tiempo, a los diecinueve años, una vez que fue presentada en sociedad, se interesó por un hombre maduro, Charles Baggage, padre de la matemática moderna y un experto criptógrafo. Ada se convirtió en una matemática experta y desarrolló un lenguaje, que hoy es el padre de la computación actual. Además, era una mujer excepcionalmente bella. De su padre heredó el carácter libertino. Protagonizó numerosos romances extra matrimoniales. Su marido intentó cercenar sus inquietudes científicas y estos romances convulsionaron la alta sociedad londinense.

Y luego, como personajes reales tenemos también a Lord Palmerston y Sir John Russell. Palmerston fue un hombre sin escrúpulos, capaz de cualquier cosa en beneficio de Gran Bretaña. No le importaba matar, traicionar, declarar una guerra en la que murieron cientos de miles de personas, si todo beneficiaba a Gran Bretaña. En cuanto a Lord John Russell, primer ministro, era igual que Palmerston, pero basándose en la ley y respetando a las personas.

M.G.- Aparte de Rick Hunter y Daphe Loveray. Hay otros personajes como Memento, el mejor amigo de Rick. Advierto que todos ellos son muy dispares, ¿cómo se conjugan todos ellos para no desintonizar?

A.G.- Con trabajo. Tienes que conseguir que el lector se convenza de que no está leyendo una fantasía. Hay que mezclar elementos reales con elementos de dramatización, que no fantásticos. Debe existir lo que se llama plausibilidad y no se debe romper la magia que se establece cuando el lector va de la mano de los protagonistas.  



M.G.- El lenguaje de las flores es un elemento importante en la trama. 

A.G.- Así es. Lo trabajaban expertas floristas. Ocurría que, a veces, no disponían de las especies que necesitaban. Entonces, utilizaban flores artificiales, que elaboraban con papel o tela. Para teñir de verde las hojas, utilizaban una solución de arsénico mezclado con cobre. Era algo muy tóxico que provocó la muerte de algunas chicas por el manejo de estos productos. Sin embargo, otras muertes no fueron tan accidentales. 

M.G.- ¿Pero cómo se desarrollaba ese lenguaje?

A.G.- Imagínate que un amante quiere decir a una mujer que la desea, o que necesita verla. Date cuenta que las mujeres solteras estaban siempre vigiladas, y si salían a la calle, iban acompañadas de una carabina. La mayoría de las comunicaciones eran por carta pero estas eran fiscalizadas por los padres. ¿Cómo enviar un mensaje amoroso entonces? Pues el amante acudía a una floristería especializada. Allí, a través de las distintas especies florales, de la combinación de las flores, de la disposición de las mismas en el ramo o los colores, se componía un mensaje. Era un sistema tan complejo que ni siquiera el propio amante entendía. Cuando la joven amada recibía el ramo, tenía que ir a otra floristería a descifrar el mensaje. 


M.G.- ¿Y qué papel juega en la novela la Compañía de las Indias Orientales?

A.G.- Muy importante. Era un ente privado, una compañía fundada por doscientos inversores que, con el permiso de la Corona, crearon un ejército y conquistaron la India, Pakistán, todo el sudeste asiático. Después de conquistarlo, lo expoliaron hasta convertirse en el consorcio más rico que ha existido sobre la tierra. En la actualidad, no hay ningún holding que, en comparación, haya detentado tanto poder. El gobierno decide expropiar todas sus riquezas y por supuesto, no estaban dispuestos a perder su poder. Hubo crímenes, conspiraciones, venganzas y ambición. 

M.G.- Todo ello en un Londres con una ambientación fabulosa.


A.G.- Londres es un ente vivo en sí. En esos barrios sórdidos, donde cualquier despiste te podía conducir a la muerte, los hombres a partir de las cinco de la tarde se ataviaban con un alzacuello metálico para protegerse de las lazadas, el sistema que empleaban los asesinos. Primero asesinaban, y luego robaban a sus víctimas. También es el Londres de los fumaderos de opio o de las grandes fiestas en los jardines de palacios. Todo era tan cambiante y había mucho contraste. 

M.G.- ¿Qué tiene la época victoriana que es tan fascinante desde un punto de vista literario?

A.G.- Es que se producían cambios constantes. Los avances más increíbles convivían con la miseria más espeluznante.  Londres se convirtió en el foco de la industria. Se descubre cómo forjar el hierro primero, y cómo forjar el acero después. Se inventó la máquina de vapor que ayudó en la industria del algodón. Había locomotoras que permitieron los viajes. Para que te hagas una idea. Hasta la llegada del ferrocarril, cada ciudad tenía un horario diferente. Tras su invención y la implantación de una red ferroviaria, se unifica el horario. Por otra parte, el Támesis era un foco de contaminación, que provocaba una niebla verde. Era un paraíso para los criminales porque les garantizaba el anonimato. Se podían acercar a un metro, sin que los vieras. 

M.G.- Imagino que te habrás tenido que documentar a fondo en muchos aspectos.

A.G.- Sin duda. Tuve que viajar en numerosas ocasiones a Londres, pasear por sus callejuelas, perderme por sus palacios y sus estaciones victorianas, que aún queda alguna. Incluso tuve que pasar algo de miedo. Hay un museo que han abierto en los muelles del norte del Támesis, muelles cerca de la Isla de los Perros. Eran unas antiguas marismas que se desecaron y se convirtieron en muelles que acogían a los veleros que procedían de la India. Este museo de los muelles, Museo de los Docklands, alberga en su interior la recreación de un barrio portuario, tal y como era en la época victoriana. Cuando te introduces en ese pequeño barrio recreado, oscuro y maloliente, donde puedes oler el pescado, ver las redes y las distintas casuchas, las luces titilantes de las velas, o los gritos de las prostitutas,... sientes que alguien va a salir por detrás y va a acabar con tu vida. 

También está el Museo Victorian Albert que acoge numerosos tesoros de la India colonial y numerosos tesoros victorianos, entre ellos una recreación del Crystal Palace. Aquello fue una construcción asombrosa, todo de cristal, con gigantescos árboles en su interior. 

M.G.- Un personaje como Rick Hunter, ¿puede dar lugar a una secuela?

A.G.- Como poder... Dependerá de los lectores. Por ahora, mi posición es escribir novelas que empiezan y acaban porque, además, los personajes se van agotando en una saga. En el momento en el que empiezas a hacer una serie, el personaje se va estereotipando o vas provocando cambios que ya son muy forzados. Es lo que pasa en muchas series de televisión, que no sabes cómo va a acabar de tanto que lo han retorcido, o tienes la impresión de estar siempre viendo lo mismo. Mi idea es crear una historia con la que puedas empatizar y que viajes con esos personajes hasta el final. Pero como decía James Bond, nunca digas nunca jamás.

M.G.- Quedamos expectantes entonces, Antonio. Muchas gracias por compartir tu tiempo.

A.G.- Gracias a ti. 


SinopsisEn el Londres industrial de mediados del siglo xix, Rick Hunter es un «cazarrecompensas» que sobrevive vendiéndose al mejor postor y al que acompaña un oscuro deseo de venganza.



Tras escapar de una mortal emboscada, una extraña pista le conduce hasta una exclusiva floristería, cuya propietaria es experta en el lenguaje de las flores, conocimientos que le han granjeado el favor de poderosos y aristócratas, deseosos de comunicar sus pasiones secretas a través de las plantas.

Rick consigue un trabajo como aprendiz, y descubre que lo que parecía un lujurioso entretenimiento se corresponde con un sofisticado sistema de mensajes entre personajes extremadamente peligrosos: el ambicioso Gustav Gruner, cónsul de Alemania; Lord Bradbury, un rico filántropo; Daphne Loveray, una bella y enigmática mujer casada con un indeseable y Karum, un sádico nativo de las colonias.

A partir de ese instante se desencadenará una endiablada trama de crímenes en una ciudad que solo vive para la inauguración de la primera Exposición Universal, el momento en el que el Imperio británico demostrará al mundo todo su poder... o en el que podrá derrumbarse si Rick no descubre la verdad.

Puedes empezar a leer aquí.

viernes, 6 de diciembre de 2019

ACUEDUCTO

Buenos días a todos. ¿Preparados para el mega puente? Espero que hayáis organizado un bonito viaje. Yo no haré nada especial y todo lo que haré será especial, al mismo tiempo. Ya sabéis, sacarle partido a las pequeñas cosas. Y por eso, para centrarme en otras cosas, estos días el blog permanecerá inactivo. Nos vemos el martes. Pasadlo muy muy bien.



jueves, 5 de diciembre de 2019

CÉSAR BRANDON: 'Para mí, la poesía significa paz'

La magia existe. A veces, uno va por la vida enredado en sus cuitas y, de repente, conoce a una persona que es todo luz. Basta con prestarle un poco de atención para descubrir que hay riqueza en su interior, para entender que son capaces de transmitir las emociones más intensas jamás imaginadas. Brilla su mirada. Acarician sus palabras. Y uno sale reconfortado de un encuentro en el que se hubiera quedado a vivir. Así es César Brandon, un joven de veintisiete años, original de Malabo, que llegó a España hace casi una década, y decidió que quería regalar al mundo la poesía que nacía en su alma. Y fue como Julio César, que vino, vio y venció. Lo hizo en un programa de televisión, en Got Talent. Lo que otros intentaban alcanzar con artes malabares, canciones y bailes, él lo consiguió con la poesía. Tres poemas le bastaron para llevarse el premio gordo, y no me refiero al coche o al dinero, sino al reconocimiento, a ese aplauso que le confirmó que lo que él hacía era maravilloso.

César Brandon estuvo en Sevilla hace unos días para presentar su último libro. Akeva es una fábula, es un cuento, es un diario, es pura emoción. 

Marisa G.- César, antes de hablar de los libros, me gusta hablar de las personas. Sé que eres de Malabo, que llevas varios años viviendo aquí, que has ganado un programa de la tele y has escrito tres libros. Pero quiero que me cuentes algo más de ti. ¿Quién es César Brandon?

César B.- ¡Uy, eso es muy complicado! 

M.G.- Seguro que no. Tú te conoces.

C.B.- No tanto como me gustaría. ¿Qué te puedo contar de mí? Soy una persona bastante común y corriente, muy pero que muy familiar. No sé muy bien que más contarte de mí.

M.G.- En el libro dices que eres ingeniero de la suerte y el azar. ¿Por qué?

C.B.- Me encanta esconder gracietas personales en los libros. Son solo cosas mías, un guiño que me hago a mí mismo por todo lo que ha sucedido en mi vida. Es una especie de anti-crítica que hago a todo lo que me ha pasado. Nada de lo que ha ocurrido tiene que ver con la casualidad. Todo ha sido fruto del trabajo, de llevarme muchísimos años escribiendo, de arriesgarme ir a la televisión, aunque fuera a hacer poesía.  

M.G.-¿Por qué decidiste ir al programa? Por entonces, ya tenías publicado 'Las almas de Brandon'.

C.B.- Sí, estaba auto-publicado hacía un año. Pero el mundo de la auto-publicación es muy complicado, no tiene nada que ver con tener el respaldo de una editorial. Aquel libro lo vendía por la calle, lo regalaba, porque quería que alguien lo encontrara en algún momento y pensara que lo que ofrecía era interesante. Quería que la gente me leyese, se interesase en mis historias porque es lo que más me gusta, lo que amo. Me encanta contar historias independientemente del formato, ya sea poesía o relato. 

Y fui al programa porque estaba buscando una oportunidad. No tenía intención de ganar, para nada. Simplemente iba buscando una ventana. Como dijo una vez un autor que me encanta, Daniel Fopiani, parece que hoy día, para ser escritor, tienes que ser Youtuber primero. Son las vías que hay. Yo fui a la tele para conseguir llamar la atención de las editoriales.

M.G.- Pues lo conseguiste. ¿Y qué significa para ti la poesía?

C.B.- Para mí, la poesía significa paz. Llegué a esta conclusión después de un tiempo en el que estuve sin escribir. Quería dejarlo todo porque creía que no estaba hecho para escribir. Pero es que se me ocurren cosas constantemente. Del hecho de que estemos tú y yo aquí, se me puede ocurrir algo para escribirlo.

M.G.- Si se te ocurre me lo tienes que mandar.

C.B.- Vale. Y eso es lo que significa para mí la poesía, encontrar esa paz, esa introversión, mirar hacia adentro, analizar todo lo que ocurre, la sociedad, la política,... e intentar transmitirlo.

M.G.- De todos modos, César, tú aseguras que escribes historias más que poemas.

C.B.- Sí, siempre. Hay como una batalla entre lo que es poesía y lo que no. Lo que sabía de poesía era lo que había estudiado en el instituto. Me sé un montón de poemas clásicos porque nos obligaban a aprendérnoslo. Ese fue mi primer contacto con la poesía. El formato en el que surja lo que quiero contar no es importante. Muchas veces tienes una idea que puedes condensar en cuatro versos o en una novela de quinientas páginas. El mensaje es lo más importante, los sentimientos que quiero transmitir. El formato es lo de menos. 

M.G.- ¿Desde cuándo escribes?

C.B.- Con intención, con la idea de convertirme en escritor y vivir, de alguna forma, de los libros desde los veintidós años. No hace mucho porque ahora tengo casi veintisiete. 

M.G.- ¿Pero de pequeño sí escribías?

C.B.- Sí, muchísimo. Me presentaba a los concursos literarios del instituto. Si los perdía, sentía muchas más ganas de seguir intentándolo. Y llegó un día en que gané todos los premios de un concurso. Era algo que estaba prohibido porque solo podías presentar un relato. Sin embargo, yo presenté tres. Dos de ellos con el nombre de algún compañero. Y los gané todos. ¡Pero el que presenté con mi nombre quedó tercero! Me sentía bien porque sabía que eran míos aunque nadie lo supo.

M.G.- ¡Qué gracia! (Risas)

Bueno, centrándonos en el libro. Se titula 'Akeva' que significa gracias. ¿A qué y a quién le tienes que dar las gracias?

C.B.- A todo lo que ha sucedido, incluso mucho antes del programa. Le tengo que dar las gracias a mi madre, a mi familia, a mi paso por el programa, a lo que ha sucedido después, a los que han venido a las firmas,... Soy una persona muy agradecida con todo lo que me ocurre. Y cuando me planteé qué titulo ponerle al libro, no podía ponerle otro más que 'Akeva', más que gracias. Me salió así.

M.G.- Es un título precioso. Y antes hemos hablado del formato de tus historias. Este libro está publicado bajo el sello de poesía de Espasa, pero no es poesía propiamente.

C.B.- No, no, para nada. El libro se tenía que haber publicado bajo el sello de Espasa pero son cuestiones de marketing. Como los lectores buscan mis libros en la sección de poesías... De todos modos, no me importa bajo qué sello se publica. Son cuestiones editoriales en las que no me meto. 

El libro es un diario, totalmente desordenado. Lo hice así con la intención de simular que hay una tercera persona que lo está leyendo. Si alguien se encuentra un cuaderno, lo lee hacia adelante y hacia atrás, sin mucho orden. Por eso las fechas están desordenadas, porque lo está leyendo un desconocido.

La historia se me ocurrió porque iba a formar parte de otro libro, pero al final decidí que iba a ser un libro totalmente independiente por lo que significaba. Quería contar mis experiencias a través de la voz de una chica, que se llama Agosto. Quería contar cómo era vivir en mi país, hablar de la cultura, el trato que reciben las mujeres, la política,...

M.G.- Agosto es la chica que escribe el diario, y ella cuenta cosas de su infancia, su adolescencia, su juventud,... ¿Te sientes identificado con ella?

C.B.- Sí, ella soy yo. 

M.G.- ¿Y por qué eliges un personaje femenino?

C.B.- Me salió así. No lo busqué. Pero me vino bien porque la mujer encuentra muchísimas más dificultades que los hombres. A través de su voz, puedo meterme en muchísimos temas y abarcar más tópicos.

M.G.- Personalizas el diario, al que llamas Eva. Es como si Agosto le estuviera escribiendo a una amiga imaginaria.

C.B.- Agosto no tiene muchos amigos. Solo tiene un amigo, como una pareja que viene y va. Así que está sola o se siente sola. No se siente identificada con su madre por algo que pasa. Con su padre, tampoco. Encuentra un cuaderno en el sótano de su casa y empieza a hablarle como si fuera una amiga.


M.G.- Dice la sinopsis: Soy los números de la inseguridad social con la que crece por crecer en un país que “coquetea continuamente con todas las formas en las que puede ir mal”. Hay una crítica rotunda.

C.B.- Básicamente todo el libro es así. Una lectora me dijo que yo no hablaba de amor, sino de política. 

M.G.- También lo he percibido.

C.B.- Le respondí que era la primera persona que había entendido lo que hago con los libros. Es muy difícil que una persona se interese por algo que no esté definido en un aspecto político. Escribir a través del amor de todos estos temas es una forma muy interesante de crear debate sin que las personas se den cuenta.

M.G.- ¿Eres más consciente de la realidad de tu país ahora, que no vives en él?

C.B.- Sí. Estando dentro uno se da cuenta de muchas cosas, pero desde fuera todo se ve distinto. Salí de mi país con dieciocho años. Mi primer año aquí, caí mal a mucha gente. Ahora caigo bien. 

M.G.- ¿Por qué?

C.B.- Porque vine con una mentalidad diferente. Hoy soy otra persona distinta. Si vives en un lugar, tan arraigado y tan encerrado en una única forma de pensar, no ves el mundo tal y como es. No puedes hacer un análisis externo de lo que te está pasando. Muchas de las cosas que me ocurrían en mi país no las entendía porque no había que entenderlas. Eran así y ya está. Cuando sales, te das cuenta de que hay otra forma de hacer las cosas. 

M.G.- ¿Ves tu futuro en tu país, de nuevo?

C.B.- Sí, quiero volver. Me gustaría vivir entre España y mi país. España se ha convertido en mi  hogar. Quiero vivir en los dos sitios e intentar aportar, si es que puedo, algo allí y aquí.

M.G.- No quiero dejar atrás una pregunta importante. Me has contado que este libro, en principio, iba a formar parte de otro pero, ¿todos estos textos los has escrito uno detrás de otro, o los has ido escribiendo de manera dispersa, a lo largo del tiempo?

C.B.- La idea de los textos existían de antes. Fueron surgiendo con el tiempo. Se me iban ocurriendo cosas, las anotaba y luego, cuando me senté a escribir, las fui desarrollando.  Es un libro muy pensando.

M.G.- En la Nota de Autor dices que escribes este libro en atención a las decisiones que tomarás en el futuro. Si pudieras dar algún consejo a tu yo del pasado, ¿qué le dirías?

C.B.- Le diría que no tenga miedo, que voy a cuidar de él. Hay una parte del prólogo y del libro que tiene mucho que ver con esta pregunta. Creo que le diría que hiciera lo que deseara hacer, que yo cuidaría de él, aunque fuera difícil. 

M.G.- Pues César, me parece que no tienes mucha confianza en ti mismo. Si miramos el final del libro hay un gráfico sobre tu habilidad poética, según tu madre, el mercado, la crítica. Tú eres el que peor concepto tienes de ti mismo.

C.B.- Pero esto es porque soy un cachondo que flipas. Creo muchísimo en mí, al menos, en este sentido. De otra forma no haría lo que hago, y mucho menos hubiera empezado como empecé, publicando mi libro y vendiéndolo a la gente. De eso estoy muy orgulloso.

M.G.- Dices que no te gusta tu voz y sin embargo yo creo que tus palabras, con otra voz, no transmitirían lo mismo.

C.B.- No me gusta escucharme. Los vídeos de los programas de televisión los vi hace un par de meses y ya hace dos años que salí. Sé que mucha gente me dice que le gusta mi voz. A mí no me gusta ni en los audios de Whatsapp.

M.G.- ¿Y qué te dicen los lectores de este libro?

C.B.- Todavía no he visto muchas opiniones. Habré recibido cinco o seis opiniones de chicas. Me han dicho que les encanta.  

M.G.- ¿Solo de chicas? ¿Crees que tus libros están más dirigidos a las lectoras?

C.B.- No, para nada. Están escritos para todo el mundo y para lectores de todas las edades. No escribo pensando que tengo un público femenino. 

M.G.- ¿Y tú que lees?

C.B.- Mucha investigación. Desde el pasado marzo, estoy intentando leer dos libros a la semana. Es muy complicado pero procuro leer un libro de poesía y una novela. Pero me encanta leer investigación, artículos sobre medicina, ciencia,... Me inspiran mucho. De ahí los poemas que tienen que ver con los números, o con la luna.

M.G.- En muy poco tiempo has publicado mucho. ¿Los tenías ya escritos? 

C.B.- Sí, el primero, el segundo y este. De hecho, también está ya escrito el del año que viene.

M.G.- ¡Menudo cajón!

C.B.- Están en el ordenador. Ahora lo que hago es reorganizarlos. Hay cosas que escribí hace mucho tiempo y tengo que cambiarlos. 

M.G.- César, un placer conversar contigo. 

C.B.- ¿Ya hemos acabado? (Risas) Gracias a ti. 

Sinopsis:

«Hola:
Mi nombre es Eva.
Es importante que no me abras. Lo que hay dentro de mí no es de dominio público. Soy la alegre vida privada de una niña que ve el mundo desde unos ojos tristes. Soy los datos personales que van un poco más allá del nombre, la edad o los dígitos del pasaporte. Soy los números de la inseguridad social con la que crece por crecer en un país que “coquetea continuamente con todas las formas en las que puede ir mal”. Soy su amiga imaginaria. Soy el mundo real en el que desearía vivir.


En el caso de que me hayas encontrado en un lugar en el que se supone que no he de estar, por favor, deposítame en la sección de objetos perdidos. Y no te preocupes, vendrán a por mí».

Puedes empezar a leer aquí



miércoles, 4 de diciembre de 2019

CAMARÓN: FLAMENCO Y REVOLUCIÓN (DOCUMENTAL - 2018)

 Año: 2018

Nacionalidad: España.

Director: Alexis Morante.

Reparto: --

Género: Documental.

Sinopsis: Documental sobre una de las figuras más apasionantes que ha dado la música en el siglo XX, un homenaje en el 25 aniversario de la muerte de Camarón y una retrospectiva sobre su vida y su arte. Un retrato íntimo en el que sus creadores han tenido acceso al archivo inédito de la familia y donde se muestran vídeos, fotografías y documentos del artista que nos aproximan al interior de la leyenda. Una experiencia inmersiva narrada por el actor Juan Diego. Camarón universalizó el Flamenco, un arte que no tiene fronteras y que ahora, con esta película, quiere abrirse un poco más al mundo. 


[Fuente: Filmaffinity]


El flamenco, un arte que no todo el mundo comparte o entiende. Sin embargo, a mí me estremece una soleá, unos tangos, una alegría, una bulería... bien cantá. Llevo escuchando flamenco desde que era pequeña, desde que, siendo una niña, mi padre se afanaba en sus cosas, mientras encadenaba un fandango tras otro. No lo hacía mal, el hombre. Aficionado al cante jondo desde su adolescencia, se pasaba las horas escuchando a El Cabrero y yo, a su vez, me quedaba embelesada oyéndolo a él cantar. Así fue mi infancia, entre las copillas que entonaba mi madre, con aquellos Ojos verdes entre Torres de Arena, mientras mi padre se afeitaba en el baño, o arreglaba cualquier cacharro de casa pregonando: No te vas a llevar ná, el día que tú te mueras. Mira si eres inocente que crees que te va a librar, el dinero de la muerte. Nadie se libra. Ni Camarón tampoco.

Camarón: Flamenco y Revolución es una obra de arte que quita el sentío. El director Alexis Morante, responsable del guion de esta preciosa historia, junto con Raúl Santos, desgrana la vida del que fue la estrella más brillante del flamenco. Con una narración circular, que se inicia con la llegada del féretro de Camarón al aeropuerto de Sevilla el día 2 de julio de 1992, y se cierra con las mismas imágenes, a las que se añade todo un pueblo, el de San Fernando, volcado en el sepelio de este cantaor.

José Monje Cruz nace un 5 de diciembre de 1950 en San Fernando (Cádiz), conocida coloquialmente como La isla, una tierra marinera, de astilleros y barcos hasta la que el mismísimo Generalísimo se trasladó para ver a su España más naviera. Pero San Fernando tenía dos caras, la de las avenidas coloniales y la de la miseria. Allí, entre la pobreza, huérfano de padre en la adolescencia y con siete hermanos más, en una vecindad en la que la vida y la muerte era de todos y afectaba a todos por igual, creció y vivió Camarón. 

El flamenco siempre fue el arte de la calle, un arte que mamó Camarón de los senos de su madre Juana, que también se arrancaba a cantar en las reuniones familiares y lo hacía como los ángeles porque 'algunos cantaban pa' matarlos y otros cantaban pa' morirse'. Ya desde pequeño, el niño apuntaba maneras. El documental recorrerá su vida desde sus inicios en la Venta de Vargas, a la que acudía gente de toda España largando 'propinas que eran sueldos'. Y allí lo escuchó Manolo Caracol, que mostró indiferencia ante el quejío del chaval. Pero este gitanito no cejó en su empeño. Llegarían más tarde los festivales, las actuaciones en la Feria de Abril de Sevilla. Antonio Mairena tampoco pareció impresionado pero Camarón siguió su camino, no sé si trazado por las estrellas o por alguno de esos conjuros de su gente. No fueron inicios fáciles. Recibió abucheos antes de ganar confianza en sí mismo. en 1968, lo esperaba Madrid y el tablao Torres Bermejas, donde conoció a un padre y a un hijo, a Antonio Sánchez Pecino y a Paco de Lucía. Se formó el tangai.

De ahí a los discos un paso. Camarón: Flamenco y Revolución mostrará al Camarón artista pero también al hijo, al esposo, al amigo y al padre de familia. Todos sabemos que las drogas y el alcohol estuvieron presentes, pero no es necesario meter el dedo en la llaga. Sin obviar su lado más oscuro, este documental nos muestra al hombre enamorado de su Chispa, al genio acompañado a la guitarra por Tomatito, al cantaor que quiso remover los cimientos del flamenco, con un disco que no caló entre el público pero claro, es que había que escucharlo más de una vez para entender La leyenda del tiempo. Y llegaron las actuaciones de París y Londres, donde cantó aquello de 'Soy gitano y vengo a tu casamiento', según dicen, uno de los discos más vendidos de la historia del flamenco. La lío tan gorda que hasta Elton John y Mick Jagger se fijaron en él, que hasta el mismo Quincy Jones se arrimó a aquel gitano de rizos rubio, piel clara y tan menuillo que su tío se preguntaba que qué clase de gitano era este, si más que gitano parecía un camarón. Y ahí se le quedó el nombre.  Pero la vida gira y gira, y llega el dolor, la enfermedad y la muerte. El flamenco se viste de luto un 2 de julio de 1992 mientras todo San Fernando grita '¡Camarón!, ¡Camarón!' 

Más de una vez dijo que su cante no era comprendido. Eran fandangos, alegrías, bulerías, martinetes y soleá que retrataban su vida, su amor por la tierra, por su madre, por los suyos. Parecía como si ni él mismo se creyera lo que le estaba pasando, respondiendo a los elogios con la mirada gacha, azorado, tímido y apocado. No conocía la arrogancia. Así lo vemos en este documental, que muestra imágenes inéditas, fotografías, vídeos familiares, intervenciones en programas, actuaciones y declaraciones de los que lo conocieron. No vamos a encontrar a la Chispa hablando de su marido, ni  a Luis, Gema, Rocío, José o María José, sus hijos, hablando de su padre. No hace falta. 

Y todo ello contado a través de una voz tan potente como la del propio Camarón. El actor Juan Diego pone palabras a las imágenes, relata con un lenguaje de la calle y acertado los grandes momentos en la vida del cantaor, los buenos, los malos y los regulares. Uno puede imaginarse al actor, sobre un escenario, 'cantando' la vida del gitano.

Camarón: Flamenco y Revolución me ha parecido un documental espectacular, hecho con respeto y cariño. Una historia con garra, bien dirigida, bien montada y excepcionalmente bien declamada. Y un desenlace, ese que te imaginas, conmovedor y emotivo.

Tanto si eres payo como gitano, tanto si eres un erudito o un aficionado, tanto si te gusta el flamenco como si no, Camarón: Flamenco y Revolución es un documental que no te debes perder, porque narra la vida de un hombre. Solo eso. La vida de un hombre que nunca supo lo importante que fue.




Tráiler:


[Sólo disponible en Netflix]





martes, 3 de diciembre de 2019

RUT NIEVES: 'Hay mucha represión sexual, mucha censura, vergüenza y sentimiento de culpa'.

No conocía a Rut Nieves. Después de abandonar su carrera como arquitecta, esta joven publicó su primer libro, Cree en ti, en 2017. Se trataba de un volumen en el que Rut explicaba las claves para que cada uno de nosotros podamos alcanzar nuestros sueños. A aquel primer título le siguió  El amor de tu vida y Haz tu sueños realidad, conformando una trilogía que fue todo un éxito entre los lectores. No acostumbro a leer libros de autoayuda, aunque a Rut le gusta llamarlos de auto-conocimiento, y sin embargo, reconozco que a veces he encontrado importantes lecciones en muchos de ellos. Es por eso que no me cierro a nada, que me voy dando oportunidades de aprender a través de otras personas que se han hecho las mismas preguntas que yo.

Rut visitó Sevilla hace unas semanas para presentar su nueva publicación. Naciste para disfrutar, un nuevo título que viene con la intención de ayudarnos a liberar nuestra mente y nuestro cuerpo, para poder disfrutar de todo lo que siempre nos ha estado vetado.

Marisa G.- Rut, me sorprende mucho que una arquitecta en Alemania deje su trabajo para escribir libros con la intención de ayudar a otras personas y para, como tú dices, convertirse en arquitecta de emociones. A mí me parece una apuesta muy arriesgada.

Rut N.- Tal y como lo has contado, parece algo que surgió de repente y, en la vida, nada sucede así. Siempre hay un tiempo de gestación del cambio. 

Antes de irme a Alemania, estuve trabajando en Madrid durante varios años. Ya por entonces empecé a sentirme cansada de la arquitectura. De hecho, cuando me fui a Alemania, mi intención no era trabajar como arquitecta, sino vivir la experiencia de residir fuera de España. Pero claro, llega un momento en el que se me acaba el dinero, y como seguía sin saber qué hacer con mi vida, volví a trabajar como arquitecta. Sin embargo, era un trabajo en el que no conectaba con mi jefe, vivía en constante estrés, y fue en ese momento cuando me leí el primer libro de 'coaching' y crecimiento personal, 'Trabajo y felicidad' de Ricardo Gómez. Quería saber qué hacer con mi vida y como no se me ocurría nada, me dio por buscar la respuesta en los libros. Aquel libro me ayudó a entender que lo que quería era escribir sobre el potencial humano, dedicarme a organizar eventos e impartir conferencias. Y antes de todo eso, lo primero que tenía que hacer era formarme yo. Así que se unió todo, el descubrimiento de que quería y podía vivir de escribir y un trabajo como arquitecta del que ya estaba cansada. Siempre digo que, cuando queremos un cambio, la vida nos ayuda.

M.G.- Eres la autora de la trilogía 'Cree en ti', un fenómeno editorial. ¿Qué tienen esos libros para haber llegado a tantos lectores?

R.N.- La trilogía contiene información acerca de quiénes somos. Son libros que ayudan a conocerte, a comprenderte y a entender por qué te pasan algunas cosas. Esa comprensión es muy sanadora y estos libros te ayudan a descubrir el poder que se nos ha dado a través de la mente y de las emociones. Están basados en mi propia experiencia, en mis aprendizajes. Todo lo que he aplicado en mi vida lo he compartido en mis libros. Son cosas que nos deberían enseñar en el colegio. Debería existir una asignatura troncal sobre educación emocional y sexual. La gente tiene problemas en sus vidas porque les falta información, porque tienen unas necesidades emocionales básicas que deben ser saciadas. 

M.G.- Es decir, que tú facilitas las claves para sentirnos mejor.

R.N.- Sí, las claves para conocerte, sentirte mejor, poder disfrutar y hacer realidad los sueños que tienes en tu corazón. Se nos ha dado mucho poder a través de la mente y de las emociones pero, si nadie nos explica en qué consiste ese poder y cómo podemos gestionarlo, ¿de qué nos sirve? Cuando empezamos a comprender cómo funciona la mente consciente, la subconsciente, cómo afectan las emociones, qué papel juega el corazón, cómo afecta lo que vivimos en la infancia, cómo podemos crear experiencias positivas transmutando lo malo, todo cambia. Es entonces cuando podemos conectar con el bienestar, con la salud física, emocional,... con un bienestar generalizado.

M.G.- ¿Y qué diferencia la trilogía de este último que has publicado, de 'Naciste para disfrutar'?

R.N.- En este libro me centro y entro de lleno en el tema de la sexualidad, algo que antes no había tocado. Profundizo mucho en las relaciones de pareja y por primera vez me atrevo a decir lo que pienso y siento, sin filtros. Es un libro que, en primer lugar, escribí para recuperar mi libertad. Había cosas que todavía no me atrevía a contar por miedo al qué dirán, a que me dejaran de hablar y de querer. Es un libro en el que cuento mi camino personal, el camino hacia mi libertad, cómo conseguí ser yo misma, cómo me atreví a decir 'no' y a contar lo que de pequeña no pude contar. 

Cuando era una niña sufrí abusos y en este libro me atrevo a contarlo por primera vez. Es una realidad que sufre una de cada cuatro personas, durante su infancia o su adolescencia, y eso es una barbaridad. Y el que no ha sufrido abusos sexuales, los ha sufrido de tipo psicológicos o ha estado sometido a manipulación. Vivimos en una cultura patriarcal, en la cultura del abuso del poder, y hay mucho miedo a ser uno mismo. Hay mucha represión sexual, mucha censura, vergüenza y sentimiento de culpa. Con este libro, primero quería liberarme yo, y luego ayudar a otras personas a tomar consciencia de qué ideas, creencias o prejuicios morales o culturales han condicionado su vida, su felicidad y su derecho a disfrutar. He intentado dar claves para ayudar a sanar las heridas emocionales de la infancia. Por otra parte, profundizo en las relaciones conscientes y hablo de todos los problemas que tenemos en  nuestras relaciones de pareja que, generalmente, no son más que un reflejo o una consecuencia de las heridas emocionales de la infancia.

M.G.- Pues hablando de la infancia, en el dossier de prensa hay una frase que me ha impactado mucho. Dice así: 'Todos vivimos en consecuencia de lo que albergamos en nuestro subconsciente, de la experiencia vivida y de las decisiones tomadas en la infancia'. Esto último me hizo preguntarme si tenemos que responsabilizar a nuestro yo niño de lo que somos hoy. 

R.N.- No es así. Durante la infancia no somos responsables de nada de lo que nos sucede. Lo que sí ocurre es que cuando de niños vivimos una experiencia que nos dolió, nos protegemos. Cuando somos niños nos falta la capacidad de comprender porque nuestro cerebro no se ha terminado de desarrollar y las decisiones que tomamos para protegernos a menudo limitan nuestra felicidad en la vida de adultos. El que tiene que hacerse responsable es el adulto y no el niño. 

M.G.- ¿Te sientes distinta después de haber escrito este libro?

R.N.- Me siento completamente diferente. Yo sufrí un cambio cuando escribí la trilogía pero ahora ha sido mucho mayor. De hecho, he vivido todo un proceso físico y no solo emocional. He adelgazado y mi cuerpo ha cambiado al liberar todos esos miedos, al sanar las cosas que me hacían daño. Ahora veo las cosas de otra forma, más desde la inocencia, más desde la naturalidad, la espontaneidad y la honestidad. Cada vez tengo menos filtros. 


M.G.- Nada más abrir el libro, leo una dedicatoria dirigida a ti, lo que me lleva a pensar que has aprendido a quererte. Somos los primeros que no nos queremos.

R.N.- Es algo cultural. Nunca nos han enseñado a querernos. Parece que ahora eso está cambiando. Ahora hay muchos padres que han aprendido a quererse y se lo están enseñando a sus hijos, con su propio ejemplo. 

M.G.- En este libro también hablas de la espiritualidad y la religión, conceptos muy distintos.

R.N.- La espiritualidad es una parte del ser humano. Forma parte de nosotros y nos pertenece. Pero la religión es algo que tú puedes incorporar a tu vida o no. Hay personas a las que les ayuda y otras no lo necesitan.

M.G.- Tres palabras claves: miedo, culpa y vergüenza. ¿Son los tres enemigos del ser humano?

R.N.- Son tres emociones a través de las cuales nos han manipulado durante miles de años. Dinamitan la autoestima y dañan al ser humano. No tienen ningún beneficio. Solo en contadas ocasiones, el miedo nos salva de un peligro pero el problema está cuando ese miedo se instala en nuestra vida sin que existan peligros reales. 

M.G.- En este libro recomiendas la práctica del sexo tántrico. ¿En qué nos beneficia?

R.N.- El tantra es una forma de disfrutar de la sexualidad desde el auto-respeto, desde el auto-aceptación, desde el auto-amor. Es una manera de conectar directamente con nuestro cuerpo, una forma de disfrutar de la sexualidad que te tiene en cuenta a ti. Te va a permitir disfrutar mucho más que con el sexo rutinario, mecánico y rápido. Es una forma muy respetuosa, placentera y sanadora de disfrutar de la sexualidad. Cuando empiezas a practicar tantra, empiezas a sanar emocionalmente.

M.G.- En los capítulos en los que hablas sobre la sexualidad, tengo la sensación de que te centras más en la mujer. ¿Es así? 

R.N.- Me centro mucho en la mujer porque creo que a nivel sexual la mujer tiene mucho más que liberar que el hombre. Al hombre se le ha intentado castrar emocionalmente. A la mujer se la ha intentado castrar sexualmente. En el capítulo de la sexualidad hablo más del cuerpo de la mujer porque es la que considero que tiene que hacer un trabajo emocional más grande, la que debe liberarse de la culpa y de la vergüenza. El hombre tiene menos carga. En el hombre, el placer ha estado bien visto. De todos modos, es un libro que he escrito tanto para mujeres como para hombres. 

M.G.- El libro también cuenta con ejercicios. Me gustaría que me contaras en qué consisten.

R.N.- En el libro hago una serie de preguntas para que cada lector responda. Esas respuestas le van a conducir a unas reflexiones muy reveladoras. Luego también hay una tanda de ejercicios a nivel práctico: de respiración, de contacto de contacto físico,... Se pueden realizar en solitario o en pareja y te van a ayudar a despertar la energía sexual, a aumentar la confianza en uno mismo, a despertar tu cuerpo a nivel físico para luego poder conectar con tu pareja. Son ejercicios muy potentes y muy sanadores.

M.G.- Al final, hay una sección de bibliografía muy extensa. Implica que has tenido que documentarte mucho.

R.N.- Me fascina aprender. Todo lo que he leído, lo he hecho para ayudarme a mí misma, porque primero me tengo que ayudar yo para poder ayudar a los demás. Llevo tres años leyendo mucho sobre estos temas, acudiendo a cursos, talleres y seminarios. En el libro hago una síntesis de lo que yo he aprendido y de lo que yo he experimentado, de lo que he llevado a la práctica. 

M.G.- Imagino que los que escribís libros de auto-conocimiento, también leéis a otros autores del género. ¿Me podrías recomendar alguno que hay sido especialmente inspirador para ti?

R.N.- 'Liberar las corazas' de Marie Lise Labonté. Me ayudó mucho a conectar mente y cuerpo. Fue muy revelador.

M.G.- ¿Vas a seguir con los libros? ¿La arquitectura ya ha quedado olvidada?

R.N.- Sí, sí. La arquitectura es un capítulo que cerré hace seis años. Ahora estoy centrada en esto, que es lo que me apasiona realmente.

M.G.- De acuerdo, Rut. Muchas gracias por este encuentro y mucha suerte.

R.N.- Muchas gracias a ti. 

Sinopsis: ¿Te permites disfrutar? ¿Por qué hay mujeres que han cen­surado el placer en sus vidas, anteponiendo las necesidades de su pareja y de sus hijos por encima de las suyas propias? ¿Por qué hay hombres o mujeres que se apegan a alguien que no es bueno para ellas? ¿Por qué hay tantas personas con problemas de autoestima y de pareja?


Estas y otras muchas preguntas reciben una insólita y fasci­nante respuesta en el presente libro. Rut Nieves quiere que los hombres y las mujeres se descubran a sí mismos, y entre ellos, trasciendan sus miedos y sus inseguridades, para que puedan disfrutar del amor sano y del placer plenamente en sus relaciones.

Un libro que nos ayudará a comprendernos un poco mejor, a sanar el corazón, a practicar el desapego y la independencia emocional, a aumentar la confianza en nosotros mismos, a poner límites sanos, a conectar con nuestro poder, la auto­ridad, el amor propio y el placer. Un libro que te ayudará a liberarte de inseguridades, prejuicios, restricciones mora­les dañinas de la cultura patriarcal para poder disfrutar de una vida física, mental y emocional más amorosa y sana.

Puedes empezar a leer aquí.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...