viernes, 17 de septiembre de 2021

VICTORIA Y LA PRIMERA VUELTA AL MUNDO de Antonio F. Torres

Editorial: Babidi-bu
Fecha publicación: septiembre, 2021
Precio: 18,95 €
Género: Infantil ilustrado
Nº Páginas: -
Encuadernación: Tapa dura
ISBN: 9788418789373

Autores

Licenciado en Historia y PDD en IESE Business School, es comisario y director del proyecto expositivo "El viaje más largo: la primera vuelta al mundo", que ha sido visitado en el Archivo General de Indias de Sevilla por más de 400.000 personas.

Es co-guionista del largometraje documental del mismo nombre y ha diseñado y dirigido el proyecto "Espacio Primera vuelta al Mundo", para la Fundación Nao Victoria en Sevilla, donde tiene origen este proyecto. Su relación con la primera vuelta al mundo viene de lejos.

Entre 2004 y 2006 navegó alrededor del mundo en la réplica de la Nao Victoria como segundo de a bordo y coordinador cultural del proyecto "Nao Victoria España"

Sinopsis

El cuento ilustrado recoge la apasionante e histórica aventura de la nao Victoria en su travesía para alcanzar las Islas Molucas. Una extraordinaria expedición capitaneada inicialmente por Hernando de Magallanes al mando de una flota de cinco naos, que recorrió la costa atlántica sudamericana hasta el extremo sur donde descubrió el paso al inmenso océano Pacífico. Una vez alcanzado el objetivo de llegar a las Islas Molucas, pero diezmada la expedición por las condiciones extremas del viaje, Juan Sebastián Elcano capitaneó la nao Victoria en su regreso a casa a través del océano Índico Sur, el cabo de la Buena Esperanza y el océano Atlántico hasta llegar a Sevilla, el puerto que la vio partir. Completando de esta manera, la primera vuelta al Mundo.

[Información tomada directamente de la web de la editorial]



Viernes. ¿Qué tal si endulzamos la primera semana de colegio de los más pequeños? Para ello, hoy vengo con un precioso cuento infantil, «la primera novela infantil sobre la gesta de Magallanes-Elcano».

En un formato apaisado y a todo color, los pequeños lectores conocerán a Victoria, una de las cinco naos que emprendieron una de las aventuras más extraordinarias de la Historia de la humanidad. Pero, tendremos la ocasión de conocer a Victoria desde sus orígenes, pues ella misma nos contará que nació de la madera de los robustos árboles que crecen en los bosques de Euskadi. Una vez construida, se echará al mar, aprenderá a navegar, conocerá los vientos más favorables y también los más terribles. Llegará a Sevilla para ponerse en manos de Magallanes y, junto a cuatro naos más, zarpará rumbo a una isla lejana para buscar un tesoro. Poco a poco, Victoria nos irá relatando en primera persona todo su periplo, la travesía por el Atlántico, la llegada al Cono Sur, las adversidades que sufrieron, el paso al Océano Pacífico y su llegada a las Islas Molucas. En el trayecto fueron perdiendo hombres y barcos. Y ya sabemos que solo Victoria consiguió regresar a puerto, sana y salva, con un cargamento de especias.



El único personaje de esta obra será la propia nao Victoria, caracterizada como una embarcación alegre y valiente que tendrá que hacer frente a diversos peligros. Sin embargo, gracias a un sólido espíritu aventurero conseguirá sortear todas las adversidades. 

Hay que destacar que este relato, además de contar de forma somera cómo fue aquella primera vuelta al mundo, pretende transmitir valores humanos con los que cultivar a los pequeños. Conceptos como valor, deseo de aventura, o espíritu de superación estarán muy presentes en la obra. Y, por ejemplo, hay un detalle que me ha gustado mucho. Se hace hincapié en el respeto a la naturaleza. Cierto es que, para construir la nao, hubo que talar y serrar árboles pero la misma Victoria nos dice: «...sabias manos esculpieron mi tronco, respetaron mi alma y,...». Me parece una forma muy instructiva de enseñar a los niños que podemos valernos de los recursos naturales pero siempre con un fin justificado y con un profundo respeto.  

Pero lo que resulta más llamativo de este cuento es la voz narrativa. Que sea la propia nao la que nos cuente su aventura es una manera de tejer hilos entre los pequeños lectores y la propia embarcación. Además, hay que tener en cuenta que se trata de una voz femenina, lo que, a ojos de los creadores de esta obra, supone un «novedoso y original enfoque», especialmente porque, en aquella gesta, no participó ninguna mujer.

En este cuento ilustrado, predomina la ilustración sobre el texto. Los dibujos ocupan buena parte de la doble página y vienen acompañados de una pequeña explicación que irá puntualizando los momentos claves de esa primera vuelta al mundo. También encontraremos algún mapa que permite a los lectores seguir la trayectoria que realizaron los barcos. Además, una vez finalizada la lectura, encontramos una página en blanco con la que se invita a los más pequeños a hacer su propio dibujo de la nao Victoria. Cada niño y niña podrá enviar una fotografía de su dibujo a una dirección de correo electrónico con el objeto de que su ilustración forme parte de la exposición Victoria y la Primera Vuelta al Mundo. Porque, no os lo he dicho, pero este cuento tendrá su propia exposición itinerante que viajará por diferentes ciudades. ¿No sería maravilloso que tu hijo viera su propio dibujo al visitar la exposición en tu ciudad? Para saber más sobre este cuento y sobre la exposición, podéis visitar la página oficinal.

Siempre me ha parecido mágico e instructivo contar los hitos universales a los más pequeños a través de cuentos ilustrados. Victoria y la primera vuelta al mundo nace porque el historiador sevillano Antonio F. Torres, autor de la exposición ‘El viaje más largo’, adapta el relato de esta odisea para los más pequeños. El cuento tiene su origen en el Espacio primera vuelta al mundo de la Fundación Nao Victoria en Sevilla, donde puede visitarse una réplica de esta histórica nave

Gracias a Tannhauser Estudio y a la editorial infantil sevillana Babidi-bú Libros, y dentro de la conmemoración del V Centenario de la primera vuelta al mundo, surge este proyecto literario y pedagógico para dar a conocer esta gran aventura a los primeros lectores. Sin duda, un regalo precioso para los más peques de la casa.


[Fuente: Imagen de la cubierta tomada de la web de la editorial]

Puedes adquirirlo aquí:

jueves, 16 de septiembre de 2021

SANTIAGO ISLA: ❝Me apetecía escribir sobre la intolerancia a la frustración❞

Comenzamos con una nueva temporada de entrevistas. Y lo hacemos con un escritor joven, que acaba de publicar su segunda novela.

A Santiago Isla lo conocimos literariamente justo antes de que la pandemia paralizara el mundo. En marzo de 2020 vio la luz Buenas noches, una novela ambientada en Madrid y protagonizada por un pijo madrileño de los que podrían salir en el papel couché. El autor vuelve a su ciudad con su segunda publicación, Los juegos florales, obra en la que el joven escritor aborda la intolerancia a la frustración. 

Marisa G.- Santiago, en la solapa del libro pone que ser músico y escritor, no es un trabajo de verdad.

Santiago I.- Es algo irónico. Ser músico y escritor es un trabajo de verdad pero resulta muy difícil vivir de ello. Por el contenido del libro, ironizo con lo que supone tener un trabajo de verdad. En mi caso, tengo un trabajo de oficina, al que dedico la mayor parte del tiempo.

M.G.- Esta es tu segunda novela. En Los juegos florales nos cuentas la historia de Ignacio Benavides, un joven de 27 años que sufre mucho por amor y quiere convertirse en escritor. Cuéntame un poco el germen de la trama. ¿Por qué esta historia?

S.I.- Con este libro quería hablar de la frustración. Concretamente, me apetecía escribir sobre la intolerancia a la frustración, que me parece un tema generacional. Al menos, yo lo veo así. Ocurre en todas las generaciones pero, especialmente en la mía, se pone muy de manifiesto. Ignacio Benavides siente esa intolerancia a la frustración y, por otro lado, lo enfrento con Julio Gasset, un personaje que es justo lo contrario a Ignacio. Julio es el típico tío que enreda, que promete el oro y el moro. La novela muestra el choque entra esas dos personalidades. 

M.G.- Ignacio quiere ser escritor. ¿Hay algo en común entre Ignacio Benavides y Santiago Isla?

S.I.- Creo que no. De hecho, durante la escritura, me sentía totalmente en desacuerdo con lo que hacía el personaje pero él es así y había que llevarlo por ese camino. En lo único en lo que nos parecemos es en que ambos tenemos aspiraciones literarias. A partir de ahí, te diría que me parezco bastante poco.

Me parezco un poco más a otro personaje que sale en el libro y que se llama Santiago Isla.

M.G.- Ahora hablaremos de ese Santiago Isla literario. En la novela hay reflexiones literarias muy buenas. He señalado algunas sobre la literatura y la creación artística. Por ejemplo, «La escritura es realmente un proceso de reescritura, y sin el sudor y los codos se queda en pedo lírico, fantasía, edificio endeble que se hunde solo con mirarlo». ¿Esto quiere decir que para escribir uno tiene que sufrir con lágrimas y sudor?

S.I.- No, sufrir no. Personalmente, yo no sufro. De hecho, es al revés. Disfruto mucho escribiendo. Pero lo que sí hay que hacer es esforzarse mucho y dedicarle muchísimo tiempo. Uno puede tener más o menos talento, puede ser más o menos creativo, pero sin el esfuerzo, sin tomarse tiempo para aprender las herramientas no vas a ningún lado. Únicamente, a base de talento únicamente no se consigue nada.

M.G.- Pero por aprender herramientas, ¿te refieres por ejemplo a las técnicas que se aprenden en los talleres de escritura?

S.I.- No tiene por qué. A escribir se aprende escribiendo. Leyendo también pero, fundamentalmente escribiendo. Y para aprender a escribir hay que echarle muchas horas. No hay atajo. Hay que echarle mucho tiempo y así conseguirás llegar a tu cota más alta como escritor que, dependiendo del talento que tengas, será más o menos alta. 

M.G.- Otra cita que me ha gustado: «Todos los creadores, sea cual sea su campo, sienten una nostalgia tremenda de su primera obra. ¿Sabes por qué? Porque la están escribiendo cuando nadie mira, para sí mismos. El único criterio que prima es el suyo. Y eso provoca que, muchas veces, la falta de mimbres se supla con la originalidad: una originalidad inconsciente». ¿Tú escribes para ti, con objeto de evitar la tensión que supone saber que otros te leerán o escribes pensando en el lector?

S.I.- No pienso en el lector. Escribo para mí en el sentido que el primer crítico y el que más peso tiene en la obra soy yo mismo. El que se está juzgando todo el tiempo soy yo mismo, también. Cuando me siento a escribir, lo primero que hago es leer lo que he escrito el día anterior. En ese momento, el primer juez soy yo, el que dice si algo es una mierda o, por el contrario, está bien y creo que no hay que tocarlo, o si un personaje debería ser de este u otro modo. Así que, no, no pienso nunca en el lector. Y no lo hago por vanidad sino porque me parece un estorbo tener que pensar si a los lectores les gustará lo que escribo. 

M.G.- Ignacio conoce a Julio Gasset, que será como su mecenas. Él lo introduce en un mundo en el que Ignacio no parece encontrar su lugar. Desde el punto de vista del lector, da un poco de pena porque lo vamos a ver muy desubicado.

S.I.- Ignacio es un personaje pelín patético. Por un lado, te da pena. Pero por otro lado, da rabia algunas de las decisiones que toma. El mundo de Julio es como muy frívolo, en el que todo el mundo tiene la vida solucionada y andan jugando a ser artistas. Pero el mundo de Ignacio es más estándar, de clase media, en el que se toma las cosas muy a pecho porque si te caes, no tienes una red debajo. Ignacio no termina de encajar en el mundo de Julio porque no entiende las reglas. 

M.G.- En la novela vamos a encontrar un componente metaliterario. Antes hemos mencionado a un tercer personaje que se llama como tú, Santiago Isla. Te haces un guiño a ti mismo, algo que me ha parecido muy divertido. 

S.I.- Me hacía gracia crear ese personaje. Cuando uno escribe se pasa muchas horas solo y me apetecía hacerme una broma a mí mismo. Lo hice básicamente por reírme.

M.G.- ¿Y cómo se hace para retratarse a uno mismo? Es que en la novela, vemos a Santiago Isla desde la óptica de Ignacio y no siempre sale bien parado.

S.I.- Ahí está la gracia, que surja un Santiago Isla y que a Ignacio le parezca un capullo, que no le caiga bien y que lo vea como un tío muy divino. Me parecía una forma curiosa de reírme de mí mismo.


[Si prefieres oír la conversación - clic al vídeo]

M.G.- Antes has mencionado la frustración como tema y Santiago le cuenta a Benavides que está escribiendo una novela sobre las promesas, las decepciones y la frustración. Estos son los temas de esta novela. ¿Son también las líneas que marcan a tu generación?

S.I.- No me atrevo a hacer un juicio tan amplio. En cómputo global, no creo que mi generación esté frustrada o decepcionada. Es verdad que una persona de mi generación se tiene que enfrentar a cosas que no han vivido sus  padres, pero eso pasa con todas las generaciones. No es algo exclusivo de la mía.

Y que Santiago Isla diga eso de su novela es, como dices tú, un guiño metaliterario porque él está hablando de la novela que realmente estaba escribiendo yo y que el lector están leyendo en ese momento. Es el juego del libro dentro del libro. Es otra manera de divertirme mientras escribía, a la vez que construyo un punto de complicidad con el lector. 

M.G.- La acción transcurre principalmente en Madrid pero la ciudad no ocupa mucho protagonismo.

S.I.- Eso es y está hecho a posta. En mi primera novela, Madrid tenía mucho peso y se hablaba mucho de las calles de Madrid. Pero en esta he querido huir de todo eso. La he ubicado en Madrid porque es lo que más cerca me pilla, pero la ciudad será algo secundario. La trama podría haber transcurrido perfectamente en Sevilla sin cambiar nada. Además es que hay una sobreinformación mediática sobre Madrid que, a mí que vivo allí, ya me cansa. 

M.G.- De todos modos, los personajes se mueven por otras ubicaciones. Algunas marcarán mucho a Ignacio porque va de frustración amorosa a frustración amorosa.

S.I.- Sí. La trama de este libro sucede en verano, como de junio a septiembre. Quería contar cómo son los personajes a través de diversos elementos, como por ejemplo, el lugar que eligen para veranear. Ese es un detalle muy ilustrativo que te dice mucho sobre una persona. 

M.G.- También hay una referencia muy sutil al coronavirus. En todas las novelas que estoy leyendo en los últimos meses, aparece levemente la pandemia, pero la mayoría de los autores pasáis muy por encima. No apetece ahondar.

S.I.- Si antes te hablaba de la sobreexposición de Madrid, el coronavirus ha ocupado el 100% de la atención mediática durante mucho tiempo. Esta novela la escribí entre julio y diciembre de 2020, y cada vez que encendía la tele o escuchaba la radio todo era coronavirus. Por eso creo que, cuando llegaba mi momento de aislarme y ponerme a escribir, lo último que me apetecía era escribir sobre la situación.

M.G.- Santiago, tengo que preguntarte por el desenlace de la novela. Sin hacer spoilers, cuéntame un poco ese final porque siento que hay algunas ramificaciones que dejas en manos del lector.

S.I.- Totalmente. Es un final abierto. El destino de Ignacio Benavides pone de manifiesto que su mayor enemigo es él mismo. Él se pone la zancadilla todo el rato. Con ese final, un poco absurdo, se cierra el círculo. Terminas de leer la novela y realmente no ha pasado nada. Pero no que no haya habido acción, si no que este hombre ha empezado en un punto y ha acabado exactamente en el mismo punto. Ha dado la vuelta completa para nada.

Por otro lado, hay otros dos personajes -Julio Gasset y Claudia Lanza-, cuyas vidas también quedan abiertas. No sabemos lo que pasa al final porque, en el fondo, están jugando a vivir, a ser artistas. Como tienen mucha red debajo, al caerse, pueden continuar perfectamente con sus vidas. Lo que para Ignacio Benavides es algo tremendo, para ellos no es más que un juego.

M.G.- He dejado atrás una pregunta que me parece importante. Hay que aclarar que, a priori, nos puede parecer que Ignacio Benavides es el protagonista principal pero, en realidad, la narración se va desviando hacia otros personajes, hacia Julio, hacia Claudia,... Es un narrador dinámico.

S.I.- Sí, se centra principalmente en Ignacio pero el narrador se irá moviendo. Nos vamos a meter muchísimo en la cabeza de Ignacio pero, tanto Julio como Claudia, son dos personajes muy misteriosos. Con ellos dos, el lector nunca tiene claro por dónde van. De hecho, creo que ni ellos mismos saben cuáles son sus intenciones de verdad. 

M.G.- Estuviste el otro día en la Feria del Libro de Madrid. ¿Qué tal la experiencia? 

S.I.- Es mi primera feria del libro porque la novela anterior se publicó justo en marzo del 2020. Ha sido muy emocionante. Me ha encantado. He firmado un montón. Me lo pasé genial. 

M.G.- Santiago, lo dejamos aquí. Muchas gracias por venir a Sevilla.

S.I.- Muchas gracias a ti. 

Sinopsis: Una tragicomedia rabiosamente actual. Una novela generacional.

En Madrid, la joven generación del desencanto sigue sobreviviendo en sus trabajos precarios sin mayor horizonte que el día siguiente, agarrada a sus aficiones con una obsesión no exenta de la melancolía que impregna los finales de época: la música, las fiestas, las marcas, el coleccionismo de chicos y chicas, la gastronomía y mucho de ese amor ideal que Ginsberg consideraba el peso del mundo. Este es el paisaje en el que vive Ignacio Benavides, quien, para complicarlo aún más, ha elegido como tabla de salvación la literatura, eso de lo que ya sabemos que es muy difícil vivir… A no ser que tengas contactos en las productoras de contenidos: y eso es lo que le acaba de suceder. Con la ilusión de ver sus sueños cumplidos y de redimirse de su propio spleen, Ignacio empieza a frecuentar a los conseguidores del pijerío cultural madrileño que viven de las rentas y a las musas de cartón piedra que los acompañan.

Santiago Isla sigue siendo un flâneur en esta novela «sobre las promesas, las decepciones, la frustración», con ese narrador connotado, irónico y autocrítico que, sin embargo, conserva la esperanza «de un último tren hacia el futuro». El joven autor marca distancia con un estilo tremendamente personal y confirma los dones con los que se calificó su primera novela: frescura, luminosidad, altura, elegancia, inteligencia y entusiasmo.

 

miércoles, 15 de septiembre de 2021

TOC TOC (COMEDIA - 2017)


Año: 2017

Nacionalidad: España

Dirección: Vicente Villanueva

Reparto: Paco León, Rossy de Palma, Alexandra Jiménez, Oscar Martínez, Adrián Lastra, Nuria Herrero, Inma Cuevas, Ana Rujas, Carolina Lapausa, Verónica Forqué, Arturo Valls

Género: Comedia

Sinopsis: Un grupo de pacientes coincide en la consulta de un eminente psicólogo, todos ellos aquejados de TOC (Trastorno Obsesivo Compulsivo). Pero como el médico se retrasa, tendrán que esperarle intentando mantener a raya -o no tanto- sus manías, impulsos, convulsiones, obsesiones y rituales. Adaptación de la famosa obra teatral del autor y humorista francés Laurent Baffie.

[Fuente: Filmaffinity]


Siempre me ha parecido extraño que esta película pasara tan desapercibida. Me topé con ella de pura casualidad, sin ni siquiera haber oído nunca el título. Me fijé en el reparto, me gustó y me senté a verla en su momento, sin muchas expectativas. Me lo pasé genial. Mi pareja y yo nos reímos muchísimo. Ya está más que demostrado que no esperar mucho de un libro o una película puede resultar lo más adecuado. En cualquier caso, y volviendo a mi extrañeza, aprovechando que quería hablaros de este largometraje, me paro a leer críticas de profesionales y de público en general. Descubro que, de un total de quince opiniones, siete espectadores califican Toc Toc como una película mediocre y seis, como pésima. No lo entiendo. He visto esta película dos veces y en las dos ocasiones me ha parecido divertidísima. Será que soy de humor fácil, de esas personas que se ríen con cualquier tontería, lo que me parece una virtud. Sea como sea, creo que Toc Toc es una propuesta interesante para haceros pasar un rato divertido. Al menos, conmigo funcionó. 

Toc Toc es la adaptación de la novela homónima firmada por Laurent Baffie y llevada al teatro en numerosas ocasiones. Dicen los que han visto esta representación que la película no está a la altura de la obra teatral. Bueno, es lo que suele ocurrir cuando leemos un libro y lo vemos adaptado al cine. En mi caso, ni he leído el libro ni he visto la obra llevada a escena, así que mi opinión se centra únicamente en el formato cinematográfico. 

La situación es la siguiente: seis personas que padecen un toc, es decir, un trastorno obsesivo compulsivo, han sido citados a la misma hora para ser tratados por el mismo terapeuta. El doctor Palomero es una eminencia, capaz de resolver los problemas más difíciles. Su lista de espera es tan extensa que los pacientes tienen que esperar un año para poder ser atendidos por él. Así que, en su consulta se reúnen las siguientes personas:

* Blanca, auxiliar de laboratorio. Es una maniática de la limpieza. Tiene miedo a los microbios, bacterias, virus, hongos, y cualquier bichito invisible que provoque enfermedades. Por eso trabaja ataviada con un EPI cuando no resulta necesario, procura no tocar nada con las manos ni tampoco permite que otros la toquen. Se pasa la mayor parte de la vida en un baño, enjabonando sus manos una y otra vez, de manera frenética. Habría que verla en tiempos de coronavirus.

* Ana María, señora de edad. Vive sola y su mayor obsesión es comprobar las cosas una y otra vez. ¿He apagado el gas?, ¿la luz?, ¿cerré las ventanas? Salir de su casa es toda una odisea. Constantemente vuelve sobre sus pasos para entrar de nuevo en la vivienda y cerciorarse de que todo está en orden. Sufre un toc de verificación. 

* Emilio es un taxista al que le gusta contabilizarlo todo. Tiene un cerebro privilegiado y una rapidez de cálculo inaudita. Acostumbra a dar la chapa a los clientes que se montan en su taxi, enumerando una y otra vez todo aquello susceptible de ser cuantificado. Sufre lo que se conoce como un desorden compulsivo numérico.

* Lili es monitora deportiva. Sus clases son las más demandadas en el gimnasio. Le encanta hacer series y repeticiones, una y otra vez, una y otra vez, hasta dejar a sus alumnos al borde del infarto. Pero los ejercicios no será lo único que repita. También acostumbra a repetir lo que dice dos o tres veces y, como si fuera un eco, a reiterar también la última sílaba de las palabras que pronuncian los demás.  

* Otto, en realidad, se llama Manolo pero como es un maniático del orden y de la armonía ha adoptado un nombre simétrico. Además no puede pisar las líneas del acerado y eso que es delineante. Va por la calle, saltando de una loseta a otra. Lo mismo le ocurrirá en el interior de los inmuebles. Como se tope con una alfombra con rayas, lo pasa fatal. 

* Federico sufre síndrome de Tourette, es decir, un trastorno caracterizado por movimientos repetitivos o sonidos indeseados (tics) que no se pueden controlar con facilidad. En el caso de Federico, se dedica a lanzar palabras ofensivas e insultos a todo aquel con el que se cruza

Todos ellos son personas que viven esclavizadas al problema que padecen. Para conocerlos un poco mejor, se recurre ocasionalmente a los flashbacks y veremos que Blanca no puede socializar ni confraternizar con sus compañeras de trabajo. Siempre anda con miedo, pensando que está rodeada de elementos infecciosos. A Ana María, sus amigas le dan de lado. Cuando queda con ellas, como se retrasa tanto porque tiene que volver a su casa una y otra vez, llega a la cita cuando las demás ya se han marchado. A Emilio su mujer ya no lo soporta. Ni ella ni sus clientes que prefieren bajarse del taxi antes de llegar a destino con tal de no escucharlo más con sus insólitos cálculos. Lili, como siga repitiéndolo todo tanto, se va a quedar sin trabajo por ser un elemento peligroso para sus alumnos. Otto, con su obsesión por el orden, asusta a las chicas con las que quiere ligar. Y Federico, ay Federico, está a un tris de que le partan la cara en cualquier momento. Su boca es un volcán de exabruptos e improperios.

Todos necesitan ayuda, necesitan conseguir doblegar su toc para poder tener una vida normal. Por eso acuden al mejor especialista conocido.

A ellos se unirá la enfermera de la consulta. Lidiar con pacientes que presentan estas patologías no es fácil. Máxime cuando, encima, están cabreados. El doctor Palomero se va a retrasar y llegará tarde a la consulta. Regresa de un congreso y su vuelo ha tenido algún percance. Los pacientes tendrán que hacer tiempo, intentarán conocerse, estrecharán lazos, y tratarán de resolver sus problemas. En el transcurso de la espera se producirán situaciones hilarantes. Cada uno dará rienda suelta a su problema y llegará un momento en que se monte un circo, con un puntito de suspense, levísimo, pues uno de los personajes confiesa tener pensamientos un poco «delicados». 

Como dije antes, he visto esta película dos veces y en las dos ocasiones me lo he pasado genial. Reconozco que, hacia la mitad, la acción se vuelve algo más plana. Una vez que hemos descubierto que toc padece cada personaje, la película pierde algo de fuelle. Sin embargo, nos espera una sorpresa final con la que no contábamos, y eso ayuda a elevar un poco más el interés y la sensación general.  Además, justo cuando todo se ha resuelto, veremos a los personajes continuar con sus vidas, en lo que se supone ser un antes y un después, tras haber pasado unas cuantas horas en la sala de espera del doctor Palomero. Y también aparecerán otros personajes muy conocidos, como si dieran pie a una continuación. Que no es el caso. 

Temas

La película no pretende únicamente mostrar la sintomatología y las consecuencias que supone padecer estos tipos de toc. A los que no los sufrimos nos puede parecer divertido y ese es el enfoque que se pretende, dar una visión humorística. Sin embargo, no debe ser fácil sufrir y convivir con estas dificultades. Por eso, en algún momento, y sin profundizar demasiado, se escarba en la profunda soledad y aislamiento en el que viven estas personas. Sus espasmos y tics son motivo de mofa entre el común de los mortales. Es inevitable que los miren como bichos raros, que sean objeto de una observación minuciosa. A todos nos llama la atención cruzarnos con personajes que actúan de una forma poco usual. De ahí que, los propios protagonistas de la película hagan hincapié en el respeto y la comprensión que se merecen. Ahí va el mensaje.

Los personajes

Es un muestrario de los trastornos obsesivos compulsivos más conocidos. Para mí los mejores son el que padece Blanca (no sé cuántos litros de agua, jabón y papel higiénico gasta esta mujer; muy divertido ver todo el material que contiene su bolso); el de Ana María, con la que me siento un poquito identificada (¿No eres de los que comprueba una y mil veces si apagaste la plancha antes de salir de casa?); el de Emilio que también es un poco Diógenes, coleccionando cachivaches que no sirven para nada. Pero sobre todo, el mejor de todos es el toc de Federico. Verlo soltar por su boca todo tipo de lindezas, sin que pueda evitarlo, me hace muchísima gracia. Lo que me he reído con este personaje.

En cuanto al reparto, la interpretación de cada uno va pareja al personaje que le toca representar. Si los tocs de Blanca, Ana María, Emilio y Federico son para mí los mejores, las interpretaciones de los actores y actrices encargados de darles vida también son las que más me han gustado. Destaco principalmente el trabajo de Oscar Martínez (Federico). Para mí es el papel más complicado, con tanta gesticulación facial. Alexandra Jiménez, Rossy de Palma y Paco León también están genial en su papel. En cuanto a Nuria Herrero, a la que le toca repetir las frases de su personaje, me ha crispado un poco los nervios. Su interpretación, junto con la de Adrián Lastra, es de las más flojas.

Poco más me queda que aportar. Creo que Toc Toc es de esas películas que te pueden hacer pasar un buen rato. En mi caso concreto, pienso que también funciona como esos largometrajes a los que puedes recurrir cuando tienes un día de bajón y necesitas algo que te levante el ánimo. Lo dicho, me lo pasé estupendamente con esta peli.

La tenéis en Netflix.


[Consejo: Si esta opinión ha despertado tu interés y te planteas ver la película, te recomiendo no visualizar el trailer].


Tráiler:



martes, 14 de septiembre de 2021

XXVI PREMIO DE NOVELA FERNADO LARA 2021

El pasado jueves, 9 de septiembre, tuvo lugar el fallo del XXVI Premio de Novela Fernando Lara, en el marco del acuerdo de colaboración entre la Fundación Axa y el Grupo Planeta para el desarrollo y fomento de la cultura en Andalucía, que se celebró en el Patio de la Montería de los Reales Alcázares de Sevilla. Este premio, que cuenta con una dotación de 120.000 €, solía fallarse a lo largo del transcurso de una cena cada primavera. Sin embargo, y como ya ocurrió en la edición anterior, la actual situación sanitaria ha obligado a cambiar la fecha y el desarrollo del acto.

A la vigesimosexta edición se han presentado un total de 387 novelas originales e inéditas, procedentes de diversos países. Entre ellas, 168 novelas tienen procedencia española, mientras que las restantes proceden principalmente del continente americano.

La gala fue conducida por el periodista Jesús Vigorra, quien dio la bienvenida a los presentes, así como a las distintas personalidades que habían acudido a este acto, como el alcalde de Sevilla, Juan Espadas, la consejera de Cultura y Patrimonio Histórico de la Junta de Andalucía, Patricia del Pozo, el presidente del Grupo Planeta, José Creuheras; y la consejera delegada de Axa en España, Olga Sánchez. Por supuesto, tambien estuvo presente el juradocompuesto por Fernando Delgado, Ana María Ruiz Tagle, en representación de la Fundación Axa, Emili Rosales, Clara Sánchez, y Pere Gimferrer.

Tras una breve introducción sobre el premio y la proyección de un vídeo que mostraba los rostros de los ganadores en ediciones pasadas, al son de la música del grupo Alma Clara, Fernando Delgado emitió el nombre del ganador de la presente edición. 




Alaitz Leceaga nació en Bilbao en 1982. Es la autora de las novelas superventas El bosque sabe tu nombre (2018) y Las hijas de la tierra (2019). Fue aclamada como la autora revelación del año 2018 con su debut literario, El bosque sabe tu nombre, que se ha traducido a varios idiomas y cuyos derechos audiovisuales están en fase de desarrollo. Esta novela la llevó a ser finalista del premio El Ojo Crítico de RNE de Narrativa de 2018 y a ser la ganadora del premio de la Asociación de libreros de Vizcaya de 2019.




En cuanto a la novela que será publicada por Planeta y saldrá a la venta el 29 de septiembre, Leceaga contó que Hasta donde termina el mar se inspira en un hecho trágico ocurrido en Ea, un pequeño pueblo de la costa nordeste en la provincia de Vizcaya, a 50 km. de Bilbao. En ese municipio, y casi en la mismas fechas en las que transcurre la acción de la novela, ocurrió una catástrofe marítima de gran impacto en la que cincuenta marineros perdieron la vida durante una tormenta en el mar Cantábrico. «A partir de este hecho y el golpe durísimo que tuvo que ser aquella tragedia para una población tan pequeña surgió la idea de esta novela», afirmó la ganadora del premio.

Hasta donde termina el mar comienza también con una tormenta sobrecogedora y a partir de ahí se desarrolla una historia de misterio, que se ubica en el año 1900. Tras la tormenta, y como traída por la marea, aparecerá una chica a las orillas del mar que baña el municipio de Ea. La muchacha no recuerda absolutamente nada pero pronto se descubrirá que la joven es exactamente igual a otra que desapareció veinte años atrás, una de las muchas que, por aquellos años, desaparecieron en diferentes municipios pesqueros de la zona. La novela desarrollará una investigación, «pero no será al uso», nos adelantó Leceaga. 

Con respecto a la localidad, en esta ocasión la autora ha elegido un escenario real, que los lectores puedan ir a visitar, para hacerse fotos en las localizaciones que aparecen en la novela. «Ea es el municipio español con el nombre más corto», comentó la autora.

Leceaga, que empezó escribiendo relatos cortos y afirma tener a las autoras victorianas como referentes literarios, confesó que para ella la escritura es una necesidad y que siempre ha escrito las historias que le hubiera gustado leer. Siendo la autora más joven en conseguir el Premio de Novela Fernando Lara, confesó haberse presentado a este premio con la esperanza de cumplir un sueño. Un sueño que se ha hecho realidad.


Sinopsis: 

Demasiadas jóvenes desaparecidas

Demasiadas leyendas tras la tormenta

La pasión de una escritora imprescindible

1901. En el idílico pueblo vasco de Ea, Dylan y Ulises Morgan contemplan en el horizonte cómo se hunde el Annabelle, el vapor de su abuelo, tras la terrible tempestad de la noche anterior. Después, el cuerpo de una joven aparece flotando en la orilla. Extrañamente, es idéntica a otra muchacha desaparecida muchos años atrás, Cora Amara, la hija menor de la dueña de la funeraria del pueblo.

Cora no es la única joven a la que nunca más se volvió a ver: varias mujeres de los pequeños pueblos de alrededor llevan años perdidas. Nunca han encontrado los cuerpos, pero la marea arrastra a la costa una corona de lirios blancos cada vez que sucede.

Hasta donde termina el mar es una apasionante intriga sobre secretos familiares, venganza y el poder redentor del amor, ambientada en los dramáticos paisajes de la costa de Vizcaya, tierra de leyendas en la que aún se oye hablar de sirenas.

lunes, 13 de septiembre de 2021

LA PROFECÍA DEL MALAJE de Julio Muñoz Gijón

Editorial: El Paseo Editorial
Fecha publicación: noviembre, 2020
Precio: 16,95 €
Género: Humor
Nº Páginas: 192
Encuadernación: Tapa blanda con solapas
ISBN: 9788412140859

Autor

Julio Muñoz Gijón (Sevilla, 1981) ha trabajado años como reportero de televisión y experto en medios digitales. Es autor de una popular saga de libros que mezclan humor y novela negra: El asesino de la regañá, El crimen del palodú, El prisionero de Sevilla Este, El misterio del perro, la mermelada y el cantante, Un hombre-lobo en El Rocío (El Paseo, 2016), El enigma del evangelio «Triana» (El Paseo, 2018). Su universo ha inspirado una serie de televisión, Brigada de fenómenos, y la obra de teatro El asesino de la regañá. También ha publicado un libro ilustrado para niños, La mejor ciudad del mundo (El Paseo, 2017), junto al dibujante Patricio Hidalgo; y tiene su propia agenda, La agenda rancia (El Paseo, 2019). En 2019 realizó un cambio de registro con la novela Tinnitus. 3 horas de vida (El Paseo). Actualmente trabaja como Director de Contenidos de la productora ADM y puedes escucharlo en la Cadena SER en los programas «La Cámara de los Balones» y «No Puede SER».

Sinopsis

Los inspectores Jiménez y Villanueva se huelen que la cosa no está para bromas. Todo el mundo parece estar loco detrás de "la sagrada lanza" con la que Longinos hirió a Cristo -solamente falta Indiana Jones-. Pero los dos detectives saben que tras el robo de este objeto hay algo más... un plan diabólico que los llevará a un infierno muy particular. Mientras, un hombre calvo, extremadamente delgado, muy casposo, con pinta de malaje, espera en una mugrienta estancia que huele a palomas e incienso... Y todo el mundo sabe lo que es un malaje, pero si este se empeña en dar lo mejor de sí mismo es capaz de sacar a la luz al peor de todos.

[Información tomada directamente del ejemplar]



Vuelvo a tocar puerto en Julio Muñoz Gijón, en @Rancio, para leer lo último que ha publicado, La profecía del Malaje. Hasta la fecha he leído todos los libros que lleva publicados y, salvo Tinnitus (3 horas de vida), los he reseñado todos. Este no podía faltar en la colección. 

La profecía del Malaje(1) nos trae una nueva aventura de los policías más famosos de Sevilla. En esta ocasión, Villanueva y Jiménez tendrán que hacer frente a un robo perpetrado en la Hermandad del Lanzado, cuyo misterio(2) representa el momento en el que Jesucristo, estando en la cruz, recibe una lanzada en el costado a manos del romano Longinos. ¿Qué han robado exactamente? Pues, entre otros enseres, precisamente la lanza con la que la figura del romano trate de atravesar a Jesús. Aunque los ladrones han sustraído joyas y dinero en efectivo, la hermandad ha puesto especial hincapié en la recuperación de la lanza. Es de vital importancia que se localice inmediatamente. 

En paralelo, el lector se desplazará al barrio de Triana, una zona de Sevilla de vecinas con solera, criadas en corrales y patios, que todavía se sientan a tomar el fresco a la puerta de su casa, que escamondan su parte de acerado con ahínco y que conocen las idas y venidas de la gente del barrio. En Triana es difícil pasar desapercibido. El que es raro lo es y lo sabe todo el mundo. En una de las calles de la barriada reside un tipo peculiar, «calvo, extremadamente delgado», que vive en una casa enorme, solo y en cuyas bolsas de basuras algunas vecinas dicen haber visto cabezas de paloma. A saber qué hace este tipo dentro de su casa.


«Hay una gran sala casi totalmente oscura. Los techos son altos y hay columnas arañadas en medio. Solo hay una ventana y está prácticamente cerrada. Hay una televisión, libros tirados por todas partes, una mesa con una silla, un equipo de música y la estancia parece insonorizada porque en todas las paredes y en el techo hay jaulas con palomas que hacen un ruido inquietante. El hombre delgado entra con otro pájaro en una jaula pequeña». [pág. 24]


Segundo escenario, allende fronteras hispalenses. El robo de la lanza de Longinos llega a oídos del Vaticano. Parece que allí conocen la trascendencia de tan singular hecho. Hay nerviosismo e inquietud. Desde la Ciudad Santa llega una petición urgente. Se exige a las fuerzas del orden sevillanas que lleven a cabo una investigación silente, con mucho sigilo y prudencia, sin que la noticia trascienda a los medios de comunicación. ¿Por qué? ¿Qué hay realmente tras el robo de la lanza?

Tercer escenario. En Hamburgo reside Marlene Franz, una mujer de unos cincuenta años que parece también muy interesada en la lanza de Longinos. Franz es «una asesina sin piedad, la mayor ladrona de arte del mundo», a la que la Interpol lleva tratando de atrapar desde hace años. Y es en Londres, en la sede de la Interpol, donde se habla de uno de los partidos políticos más peligrosos de Europa. Se dice que los miembros del Sol Negro son los herederos del nazismo. Por eso, la Interpol mandará a una persona a Sevilla para seguir la pista a estos individuos.

En definitiva, tenemos un robo que, si no fuera porque hay tanta gente detrás del asunto, parecería más bien un hurto de poca importancia. Sin embargo, la insistencia del Vaticano, el vecino de Triana que colecciona palomas y la aparición de Marlene Franz dejan entrever que la lanza robada debe esconder algún secreto oculto. Así que, a Jiménez y a Villanueva les tocará lidiar con toda esta fauna para recuperar lo robado y devolver la calma a una ciudad que se convierte en el punto de mira.

La trama de La profecía del Malaje está tan cargada de humor como las restantes entregas. Eso no puede faltar en los libros de un autor que ya derrocha ingenio y simpatía en las redes sociales, y cuyo leit motiv es precisamente divertir al lector. Y lo es incluso en tiempos de pandemia o post-pandémicos porque hay alguna alusión simpática a la era Covid-19, aunque sin desarrollo. Que no perdamos el humor. Pero en estos libros también encontramos historia y mucha actualidad. Como veremos más tarde, la ciudad de Sevilla ocupa un papel importante, y el autor aprovecha cualquier coyuntura para introducir pequeñas pinceladas de su historia

Independientemente de que ya conozcamos el humor que Julio Muñoz despliega en estos libros, que sepamos cómo se las gasta Jiménez, o que el factor sorpresa que nos cogió a todos fuera de juego con El asesino de la regañá se haya ido difuminando con el tiempo, tengo que admitir que @Rancio sigue provocándome carcajadas con sus libros. En La profecía del Malaje hay pasajes que me han resultado absolutamente tronchantes, de esos que lees en voz alta a la persona que también está leyendo a tu lado, para carcajearos juntos. Me río muchísimo con las ocurrencias de Jiménez, fuente inagotable de chascarrillos, natural como la vida misma, sin filtro, y eso lo convierte en un personaje entrañable. Y también me río con las cosas que se le ocurren a Julio Muñoz. En este libro nos toparemos con un exorcismo con el que he llorado de risa y con una secta satánica que ni es secta ni mucho menos satánica. Chapó por el ingenio y la capacidad de inventar.

Así que el humor, las risas, la historia de la ciudad, la actualidad siguen asomándose a estas historias. No obstante, el entramado de La profecía del Malaje me ha parecido más complejo, más elaborado, más argumentado, como si el autor hubiera querido subir unos cuantos peldaños más. Los distintos escenarios y el abanico de personajes dividen la narración en varias ramificaciones que se van desarrollando cada una por su lado, hasta llegar a un punto en el que convergen. Estamos ante una historia de venganza en la que, para resolver el crimen, los protagonistas tendrán que emplear métodos muy disparatados. Eso sí, por el carácter localista de la narración, hay que saber un poquito de Sevilla y, más concretamente, de las hermandades de Semana Santa. De hecho, la ilustración de la cubierta reproduce, a su modo, el paso de misterio de la Hermandad del Santo Entierro, la que nosotros conocemos comúnmente como la Canina.

Personajes

De los personajes protagonistas os he hablado con bastante profundidad en las entregas anteriores. Ambos siguen siendo lo que siempre han sido. Jiménez nos vuelve a mostrar ese lado bromista que tanto le caracteriza. Es capaz de sacar punta a toda noticia, acontecimiento o hecho. Es un tipo ingenioso, muy sevillano y profundo defensor de las costumbres de esta ciudad. Aunque su intención es buena, a cuenta del robo de la lanza se meterá en unos líos tremendos, y es que no hay nada como tener a un amigo que te pueda echar un cable en un momento crucial de tu vida.




Villanueva es ese jefe que intenta adaptarse a las circunstancias que le rodean. Venido de Madrid, sigue en esta ciudad que está llena de peculiaridades, aguantando las trastadas y los líos en los que siempre se mete Jiménez. 

El jefe de ambos será una mujer. Les ha tocado en suerte una comisaria, detalle que me ha parecido bastante significativo, aunque de ella no sabremos gran cosa.  

A Marlene Franz es mejor que la descubráis vosotros. Solo os diré que es una mujer que no se anda con milongas. Es sanguinaria, implacable y despiadada. Ahí es nada. 

Y entre todos estos que son personajes principales irán desfilando otros tantos que representan a conocidísimas personalidades de Sevilla. Tendremos a reconocidos periodistas, cofrades y del corazón; a cantantes de todo tipo de género; toreros o directivos de equipos de fútbol. Descubrir qué persona real se esconde detrás de estos personajes de ficción es fácil y divertido.

Sevilla

Lo decía antes, la ciudad tiene siempre un gran protagonismo en esta saga de Julio Muñoz. El autor es casi un cicerone que se conoce los secretos, las leyendas y las anécdotas mejor que cualquier guía turístico que podamos encontrar por estas calles. A pesar de que La profecía del Malaje es el volumen número séptimo de la serie, @Rancio sigue descubriéndose rincones e historia de una ciudad que yo pensaba que conocía bien. De entrada, en este volumen nos habla del origen del nombre «Sevilla», remontándose a los fenicios y que, en cierto modo, relaciona la ciudad con Belcebú. No será el primer detalle que me sorprenda. Si bien es cierto que algunas curiosidades que desvela son muy conocidas y, por tanto, están a mi alcance, en otras cuestiones consigue dejarme boquiabierta. En esta entrega también se habla de Fernando Niño de Guevara, padre de la Semana Santa sevillana o de las primeras reglas de la Santa Inquisición, de lo que tenía ni la más remota idea. Así que, si te ríes y aprendes, ¿qué más se le puede pedir a un libro?

Estructura y estilo

Escrito en tercera persona, y con un total de sesenta y siete capítulos de corta extensión, el libro cuenta de nuevo con ilustraciones realizadas por Cristina Domínguez. Similares a las que ya vimos entregas anteriores, encontramos mucho fotomontaje y collages, que nos enseñan lugares de la ciudad o describen de manera gráfica algún pasaje de la novela.

La narración es ágil y dinámica, por lo que la lectura te dura unas cuantas horas. La trama se va moviendo de un punto a otro y en todos los capítulos ocurre algo, de tal modo que, poco a poco, se va componiendo el mapa del relato.

En definitiva, que he vuelto a pasar un buen rato con las historias de @Rancio. Me ha gustado reencontrarme con Jiménez y Villanueva a los que, a estas alturas puedo imaginarme pateando las calles de Sevilla. Como dije antes, La profecía del Malaje me ha parecido una historia más compleja que las anteriores, en la que la distintas subtramas cuentan con un buen desarrollo, hasta converger en un desenlace que resuelve los misterios planteados. Así pues, por un lado solo me queda recomendaros esta lectura, si os gustaron las previas y queréis pasar un rato divertido. Por otro, esperar a que a esta singular y divertida pareja de policías les encarguen otro caso. 


Notas:

(1Malaje: Dicho de una persona: Desagradable, que tiene mala sombra [RAE]

(2) Misterio: Cuando hay varias figuras sin palio y cuando se porta a Jesús sin crucificar se conoce como paso de misterio.



[Fuente: Imagen de la cubierta tomada de la web de la editorial]

Puedes adquirirlo aquí:


domingo, 12 de septiembre de 2021

JULIO... ¡DE UN VISTAZO! (#07/2021)

Retraso y acabamos de empezar. A estas alturas todavía no he hecho balance de lo que aconteció en el blog durante el mes de julio, pero es que este año he decidido alargar las vacaciones de verano y dejar descansar este espacio por más tiempo. Eso sí, es hora de ponerse las pilas y antes de que pase más tiempo, vengo a hacer resumen del mes de julio.


[Para conocer la sinopsis de los libros expuestos 
solo tienes que clicar en cada título o en los enlaces a las reseñas]



Los comprados

En junio fue mi santo y en julio todavía me iban llegando libros como regalo. En esta ocasión, dos ilustrados. Poco a poco me voy haciendo de una gran colección. Por un lado, el que me faltaba por leer de María Hesse, Bowie. Una biografía, (Lumen) del que ya tenéis la reseña en el blog.





Por otro, El olvido que seremos de Tyto Alba (Salamandra Graphic). Estoy enamorada de esta historia sobre Héctor Abad Gómez, protagonista de la novela que su hijo publicó en 2006. Enamorada de la película que Netflix ha estrenado hace unos días, protagonizada por Javier Cámara y de la que os hablo aquí. Enamorada de este libro ilustrado, basado en la novela, que todavía no he leído porque me da pena empezar para acabarlo pronto, porque sé que me lo voy a beber. 

Los recibidos

No soy capaz de poner en pie los libros que llegaron a casa durante el mes de julio.
A medida que van llegando, acostumbro a ir apilándolos en una habitación para, posteriormente, registrarlos en una base de datos, donde voy anotando algunos datos de la edición y los asigno a una estantería concreta. Pues bien, como a finales de septiembre me compré un par de estanterías, coloqué en ellas todos los títulos que tenía amontonados por distintos lugares de la casa. El resultado es que he mezclado los que ya tenía registrados con los pendientes de registrar y ahora no sé muy bien qué libros llegaron a casa en julio. Bueno, son paranoias mías que tampoco son importantes. En cualquier caso, sí estoy segura de que Federico de Ilu Ros (Lumen) me llegó por esas fechas, un precioso libro ilustrado que rinde homenaje al poeta de Granada.

Los ganados

Ninguno. Ni tiempo para apuntarme a ningún sorteo.

viernes, 10 de septiembre de 2021

DONDE HAYA TINIEBLAS de Manuel Ríos San Martín

Editorial: Planeta
Fecha publicación: junio, 2021
Precio:19,90 €
Género: thriller
Nº Páginas: 528
Encuadernación: Tapa dura
ISBN: 9788408243144
[Disponible en eBook y Audiolibro;
puedes leer aquí]

Autor

Manuel Ríos San Martín (1965) es licenciado en Ciencias de la Información y ha trabajado en importantes productoras de televisión como Globomedia, BocaBoca y Diagonal, en las que ha ejercido de productor ejecutivo, director o guionista. Ha participado, entre otras, en Colegio Mayor, Médico de familia, Menudo es mi padre, Más que amigos, Compañeros, Mis adorables vecinos, Soy el Solitario, Raphael, Rescatando a Sara, Historias robadas y Sin identidad. Ha dirigido un largometraje, No te fallaré, y ha colaborado en la escritura de los guiones de Amigos... y Maradona, la mano de Dios. Ha coordinado y coescrito el libro El guion para series de televisión, publicado por el Instituto de RTVE. También es autor de las novelas Círculos y La huella del mal, que ha sido traducida al italiano y está siendo adaptada a la televisión como una serie de ocho capítulos.

Sinopsis

Una modelo de diecisiete años a la que le falta el ombligo desaparece en Madrid. Los inspectores Martínez y Pieldelobo se hacen cargo de la investigación, pero chocan desde el primer momento. Él es un padre cincuentón y caótico, tierno pero mordaz y un tanto anticuado; ella, una milenial combativa, inteligente y feminista.

Mientras recorren por España lugares misteriosos y templos en apariencia tranquilos, surgen dos hipótesis para desenmascarar a un asesino en serie: o la mafia rusa está detrás de una red de prostitución de lujo o hay un psicópata religioso que pretende enmendarle la plana al mismo Dios.

Este thriller plantea una reflexión irónica sobre la intolerancia, la dicotomía entre pecado y belleza, entre misericordia y castigo, y las relaciones entre el hombre y la mujer como dos seres destinados a entenderse desde el principio de los tiempos.

[Información tomada directamente del ejemplar]



Tras el éxito de La huella del mal, cuya adaptación televisiva ya está en marcha, Manuel Ríos San Martín vuelve a ofrecernos un thriller vibrante, con un amplio abanico de intrigas, que conducen al lector por diferentes laberintos. En Donde haya tinieblas, el autor y guionista despliega una investigación criminal, encabezada por una singular pareja de inspectores. Juan Martínez Gutiérrez es miembro de la UDEV (Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta). Padre de familia y con cincuenta años, es un claro exponente de su generación. A su lado, encontraremos a la inspectora Nuria Pieldelobo, veinte años más joven que su compañero, «de una belleza abrumadora, rubia sin trampas, con el pelo recogido en una coleta, ojos verdes, silueta perfecta escondida en ropa ancha y una mente brillante». Inicialmente, ambos tendrán que enfrentarse a la desaparición de una modelo rusa. Karolina Mederev es una joven de diecisiete años que, estando en Madrid por asuntos de trabajo, desaparece sin dejar rastro. Los inspectores iniciarán la investigación interrogando, en primer lugar, a su círculo más cercano, a Sophie -directora de la agencia de modelos para la que trabajaba Karolina-; a Marcelo, su asistente personal-; o a Masha Klimov, la madre de la joven que tendrá que tomar un vuelo para presentarse en Madrid. Lo que en principio puede resultar una chiquillada, una forma de romper con la esclavitud que supone su trabajo, amarrada a un ritmo frenético y a un culto al cuerpo, se complica cuando el cadáver sin vida de Karolina aparece depositado sobre un altar en una pequeña iglesia extremeña, la ermita de la Virgen del Ara. A este crimen, le seguirán dos más. 

¿Qué tiene de singular el asesinato de Karolina? Al margen de tratarse de un hecho criminal, la muerte de la modelo destaca por varios aspectos. Por ejemplo, resulta llamativo que la joven no tenga ombligo. Este detalle, unido a la tipología de los escenarios donde aparece su cadáver y el de las otras dos víctimas, conecta directamente con el Génesis, primer libro de la Biblia en el que se narra la creación del ser humano, la expulsión del Jardín del Edén, el diluvio universal e incluso la Torre de Babel. Ríos San Martín va deslizando en este thriller religioso sucesos y detalles que nos conducen al relato bíblico y a un punto de partida que, a mi juicio, me ha resultado muy interesante. ¿Qué pretende demostrar el asesino con estos crímenes? Obviamente, no te lo voy a contar. Para saber qué oscuras intenciones se esconden entre las páginas de esta novela tendrás que aventurarte a leerla. Eso sí, insisto en que el enfoque es muy original. 

Pero el autor se vale de esta trama llena de referencias bíblicas para explorar otros terrenos. Saldrá a relucir un entramado mafioso, en el que no faltan las fiestas de lujo, la prostitución, las drogas, el sexo, y la trata. Y también subirá a escena el mundo virtual en el que actualmente vivimos inmersos, esta era digital que nos engulle cada día. ¿Cómo se enfrentan esta pareja de inspectores a un ambiente en el que palabras como followers y haters están a la orden del día? Hay que tener en cuenta que, entre Martínez y Pieldelobo, se extiende un valle de más de veinte años de diferencia.

Personajes

Debo admitir que Martínez Gutiérrez me ha gustado muchísimo. Vive en su mundo propio y acostumbra a perderse en divagaciones con una facilidad pasmosa. De sí mismo, él dice que le gusta el pensamiento lateral, esa tendencia que tienen algunas personas, entre las que me hallo, de desviarse mentalmente del foco de atención. Es un hombre con chispa, algo guasón, muy de su época, y que, bajo mi punto de vista, se aleja un tanto de lo habitual, con lo que supone un poco de aire fresco en el género.

Ya lo comentaba con el autor el día que tuve ocasión de entrevistarlo (puedes leer la entrevista aquí), Martínez tiene dos peculiaridades que me han parecido especialmente divertidas. Una es la insistencia con la que ratifica constantemente su heterosexualidad, cuestionándose frecuentemente su hombría. Lo hace para sí mismo porque, en ningún momento hay una intencionalidad machista en sus palabras, aunque su compañera le recriminará algún comentario en algún momento. La otra peculiaridad es su manía de ponerle motes a todo aquel con el que se cruza. Términos como Muñequín, Bigdata o Botox le servirán para referirse y definir a algún personaje de esta trama. Eso sí, a Pieldelobo no tiene valor de colgarle ningún apodo.

Y al margen de esas dos características de su personalidad, también hay que señalar que es un hombre sumamente hogareño, humano y natural. Martínez no es el típico inspector que, cuando está volcado en una investigación, deja de lado a su familia. Él no es así. Diría que su lado profesional y personal se mantienen en un perfecto equilibrio. Siempre tiene a su esposa y a sus hijos -una adolescente y dos gemelos más pequeños-, muy presentes. En ellos busca el refugio cuando quiere olvidarse del lado más siniestro de la vida. 

En cuanto a Nuria Pieldelobo, es una mujer que está siempre a la defensiva, con la escopeta cargada, como se suele decir. Los veinte años que la separan de su compañero la convierten en una mujer mucho más actual, mucho más de estos tiempos. Está muy concienciada con la lucha feminista y el papel que la mujer ha jugado en la sociedad, desde que el mundo es mundo. Pieldelobo quiere romper con los comportamientos del heteropatriarcado, con el yugo al que la mujer ha estado siempre sometida, bajo la potestad del hombre, por eso corrige ocasionalmente a su compañero en un discurso que, dado su edad y su educación, está plagado de connotaciones machistas. Y lo hace con enfado, con rabia, porque está cansada de que no terminemos de avanzar y que la mujer siga siendo vejada, humillada, mancillada. No obstante, su exasperación, teñida de dolor, no es solo fruto de una lucha común, sino de una propia. Su interior es un hervidero, espoleado por el caso que tienen entre manos, y es que Nuria, bella y hermosa, también fue adolescente. No os digo más. 


«...te es imposible ver el mundo como lo vemos nosotras: un lugar donde nada más nacer mujer se va a dudar de tu capacidad, vas a tener que plantearte el tener hijos si quieres tener una carrera profesional de éxito y vas a estar a las órdenes de jefes que no te llegan a la suela del zapato, pero cuya valía nadie se cuestiona porque tienen una polla entre las piernas. Si encima eres atractiva y sexi, olvídate de que te vean como nada más que un objeto sexual». [pág. 243]


Juntos forman un equipo singular. Uno es muy analógico. La otra, muy digital. Uno tiene cincuenta años. La otra, unos treinta. Uno es un hombre. La otra, una mujer. Son la noche y el día, y eso puede provocar alguna fricción que, momentáneamente, perjudica la investigación. Porque Martínez tiende a mostrarse paternal con Nuria. Inconscientemente, él adopta un papel de protector que Pieldelobo ni le ha pedido ni tampoco necesita. No se da cuenta que es una mujer que se vale por sí misma, que no requiere que nadie venga a sacarle las castañas del fuego ni a dar la cara por ella. No obstante, y a pesar de ser tan distintos, terminan por complementarse. Lo que uno no ve, se lo muestra el otro. 


«Nunca habíamos trabajado juntos y no podíamos ser más distintos tanto en la manera de afrontar los casos como en nuestro modo de vida. Yo, más caótico y libre en mi forma de investigar, pero con un matrimonio estable y prolífico desde hacía más de veintitrés años; y ella, ordenada y metódica, a la que mi vida le parecía determinada por el heteropatriarcado del que yo mismo formaba parte»[Pág. 62]


Y habrá más personajes, algunos más secundarios que otros, y más de uno tendrá un lado oscuro, incluso aquellos que ocupan un papel importante dentro de los estamentos más notorios de la sociedad.

Escenarios

En Donde haya tinieblas, los espacios en los que tienen lugar los crímenes están muy relacionados con ese entorno bíblico que comentaba al principio. Y me encantan las novelas que me descubren localizaciones nuevas. Porque el lugar en el que aparece el cadáver de Karolina será una pequeña iglesia extremeña, conocida como la ermita de la Virgen del Ara. Se trata de un edificio erigido en medio del campo, en medio de la nada, cuyo exterior no llama particularmente la atención. Sin embargo, tras cruzar el portalón de entrada, uno se adentra en lo que se conoce la Capilla Sixtina extremeña. Mirad el vídeo que Manuel Ríos San Martín ha colgado en sus redes sociales. A mí me parece alucinante y ya tengo en mente una visita próxima.



¿Por qué el cuerpo de Karolina aparece en este lugar tan apartado? Bueno, no te lo voy a contar. Como tampoco te voy a contar por qué los otros crímenes se cometen en el Monasterio de San Juan de la Peña (Huesca), -impresionante también-, o en el Santuario de Aranzazu (Oñati, Guipúzcoa), -única ubicación que he visitado-, cuya construcción simula un barco invertido, en una clara alusión a Noé. Uno no se llega a imaginar lo que le espera al final de una carretera ascendente, estrecha y serpenteante. 

Estructura y estilo

Donde haya tinieblas se compone de un total de ciento seis capítulos de corta extensión, que se distribuyen a lo largo de seis bloques. Cada uno de ellos arranca con una cita del Génesis muy vinculada a la trama. El lector se va a encontrar con una narración ágil, que introduce los puntos de suspense necesarios para invitarlo a continuar con la lectura. 

Escrita en primera persona, a través de la voz de Martínez Gutiérrez, el autor introduce esa parte de crítica que no debe faltar en ninguna novela. Entre otras cuestiones como la moda, principalmente destacan las reflexiones sobre las redes sociales. El inspector cuenta con tres perfiles de Twitter, dos de Instagram, una cuenta en Snapchat y alguna otra en Facebook. Por lo que os he contado del personaje hasta ahora, no podéis pensar que sea una persona hiperconectada. Todo lo contrario. Pero si mantiene tantas cuentas abiertas es, o por motivos profesionales -para ver qué se cuece en las redes como reflejo del devenir del mundo-, o para saber qué hacen sus hijos, como una forma de estar cerca de ellos. Estamos acostumbrados a dar cuenta de nuestra vida a través de las redes. Si no tienes Twitter, Instagram, YouTube, Facebook, Tik Tok,... es como si no existieras. A poco que lo pienses un momento parece una locura pero es así y Martínez lo sabe. Pero eso es una cosa y otra muy distinta es la lucha encarnizada que a veces ocurre en el mundo virtual, las ofensas, el linchamiento, las envidias, la competitividad sin sentido,... En definitiva, los malos rollos.  Ando muy desencantada con el mundo virtual. Por eso asomo lo justo e interactúo lo preciso. ¿Y es contraproducente? Pues sí, lo sé. Porque si no estás metido en todos los fregaos eres un fantasma, pero me da un poco igual. Es que cada vez me siento más alejada de lo que encuentro en redes. Twitter me pone de mal humor. Facebook está perdiendo encanto. Instagram es la única que tiene un punto de belleza. Así que, tengo que darle la razón a Martínez cuando expone, en la primera línea de la novela, que «Las redes sociales son una mierda»

Y la iglesia también se llevará su ración. Muchos de los escándalos que se han producido en el seno de instituciones religiosas han estigmatizado para siempre la imagen de la Iglesia. Pero Martínez sabe que es «injusto calificar a toda la Iglesia por esos actos». No podemos olvidar que este estamento está formado por hombres y mujeres de toda índole y condición, y que los hechos son imputables a las personas que los cometen, ya sean sacerdotes o monjas, como carpinteros o fontaneros. ¿Que es mucho más cuestionable que personas que forman parte de un universo que predica la bondad, la tolerancia, el amor al prójimo actúen de un modo atroz? Sí, pero no podemos tampoco echar en saco roto esa otra parte de la Iglesia, generalmente difuminada, que se vuelca con los más desfavorecidos. Así que, nuevamente, tengo que darle la razón a Martínez.


«Es injusto calificar a toda la Iglesia por esos actos, bien lo sabía yo, que había sido educado en libertad y criterio propio, que había conocido a religiosos que dieron la vida en misiones enfrentándose, en barrios desfavorecidos, a los clanes de la droga y prostitución más agresivos. El ser humano es capaz de lo mejor y de lo peor, ya sea dentro de la Iglesia o en la sociedad civil, capaz del perdón y de la venganza más terrible». [pág. 500 -501]


En definitiva, Donde haya tinieblas me ha gustado mucho. No es un thriller que aporte únicamente entretenimiento. La trama está bien urdida, con un atractivo y original punto de partida. Las conexiones entre religión, crímenes y mundo virtual están bien trenzadas. Y la pareja protagonista es interesante, con trasfondo y de los que no se esperan ciertos giros que nos deja fuera de juego. Creo que no me queda mucho más que contaros, por lo tanto, solo resta animaros a leer esta novela, a conocer a Martínez Gutiérrez y a Pieldelobo, que andan a la saga de un asesino que pretende dar un tirón de orejas al mismo Dios. 

[Fuente: Imagen de la cubierta tomada de la web de la editorial]

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