jueves, 28 de mayo de 2020

OCHO AÑOS DE ANDADURA

Ayer se cumplieron ocho años desde que publiqué la primera entrada en este espacio. Era un texto sencillo, a modo de presentación, en el que compartía pequeñas pinceladas de mi personalidad y hablaba de mi pasión por la lectura. Mi amor por los libros fue lo que me impulsó a crear este rincón en el que, además de compartir mis lecturas, pretendía volcar otras tantas pasiones. El cine, el teatro, la música, los viajes,... todo lo que me gust iba a tener su hueco aquí. Y, por esto, con esta mezcla de temáticas, bauticé este blog como Books & Co. Sin embargo, la falta de tiempo me obligó a acotar bastante la temática. Con el tiempo me centré en las lecturas y las películas, con el tiempo comencé a hacer colaboraciones, a entrevistar a escritores, a acudir a eventos literarios y fallos de premios y, con el tiempo, decidí también cambiar el nombre y el aspecto.

Hoy Lecturápolis sigue siendo un lugar sencillo, sin mayor pretensión que compartir mis opiniones, mejores o peores, de los libros que leo y de las peliculas que veo. Detrás de este espacio sigue estando la misma mujer sencilla que se presentó aquel 27 de mayo de 2012, aunque ocho a´ños más vieja.  Nunca pensé que pudiera llegar hasta aquí, pero aquí sigo. Casi una década después sigo empeñándome en dar vida a esta bitácora, día a día. Que me roba más tiempo del que tengo es algo que ya sabréis los que tenéis un blog como forma de vida, pero esta nube virtual me dado muchísimas satisfacciones, por eso no tiro la toalla, deseando siempre dar un paso más. 

Gracias a todos los que me acompañáis en el camino. A novelistas y a editoriales. Y sobre todo a vosotros, los seguidores. 


Os merecéis un regalo, así que estad atentos.   





miércoles, 27 de mayo de 2020

ONWARD (ANIMACIÓN - 2020)


Año: 2020 


Nacionalidad: EE.UU

Director: Dan Scalon

Reparto: --

Género: Animación

Sinopsis: Ambientado en un mundo de fantasía suburbana, dos hermanos elfos adolescentes, Ian y Barley Lightfood, se embarcan en una aventura en la que se proponen descubrir si existe aún algo de magia en el mundo que les permita pasar un último día con su padre, que falleció cuando ellos eran aún muy pequeños como para poder recordarlo.

[Fuente: Filmaffinity]


Hace unos días pasé por el blog de Éowyn, Las crónicas de una cinéfila, donde supe de la existencia de Onward, una película de animación nacida bajo la unión de Disney y Pixar. Mi experiencia con los largometrajes de animación de este matrimonio no puede ser más satisfactoria, así que apunté bien el título y no he tardado mucho en verla. Y qué bien sienta una película de animación cuando se tiene la cabeza totalmente embotada y no te apetece más que dejarte invadir por un mundo mágico. 

La vida ha cambiado muchísimo en los últimos años. Antes el mundo estaba lleno de magia, con montañas, colinas, valles verdes y frondosos, habitados por hadas, elfos, unicornios voladores, centauros, gnomos, trolls, sirenas, cíclopes,.... La magia ayudaba a todo el que lo necesitaba pero no era fácil de controlar, y a veces no todo salía bien. Así que el mundo evolucionó. Dejó a un lado la magia en pos de una vida más modernizada. Se construyeron ciudades arrinconando a la naturaleza. Llegó la electricidad, el gas, los aviones, las fábricas, los móviles,... y la magia se fue extinguiendo poco a poco, hasta que los hermanos Lightfood vuelven a recuperarla.

Onward narra la historia de dos hermanos. Barley e Ian son dos jóvenes elfos que viven con su madre. El padre falleció cuando Ian, el más pequeño, tenía tan solo unos años de vida y por eso apenas lo recuerda. Cuando la nostalgia y la tristeza le invaden el corazón, recurre a una vieja cinta de cassette en la que quedó registrada la voz de su padre. Pero su ausencia es demasiado dolorosa y no encuentra consuelo en ningún sitio. 

Un día conoce casualmente a un hombre que le hablará de él. Ambos se conocieron cuando estudiaban en la universidad y aquel desconocido le dirá que su padre fue una persona buena, valiente y divertida. Estas declaraciones llenarán de alegría a Ian, quien se propondrá convertirse en el hombre admirado que llegó a ser su padre, aunque se encontrará con algunas trabas. Sin embargo, el día que cumple dieciséis años recibirá un regalo muy especial, algo que su padre dejó a sus hijos antes de morir. Ese regalo, lleno de magia, no solo remodelará la personalidad de Ian sino que le permitirá conocer, por fin, a su padre. Así que, los dos hermanos se embarcan en una aventura en solitario, un viaje a un determinado lugar, a lo largo del cual tendrán que enfrentarse a situaciones complicadas y diversos peligros, que tendrán que superar para alcanzar la meta.

La trama de Onward está llena de ternura. La película explora claramente dos cuestiones que marcan el carácter de Ian. Por un lado, el dolor y el vacío que el joven siente por la ausencia de un padre al que solo recuerda gracias a unas fotos y una grabación de voz. Por otro, la relación fraternal, los típicos desencuentros entre hermanos, y el apoyo que supone tener un hermano mayor. Disney siempre construye películas con mensajes moralizantes que a mí me parecen esenciales en los tiempos actuales. No me refiero a esta época de pandemia, sino a nuestro estilo de vida, cuando los adultos olvidamos lo verdaderamente importante y cuando transmitimos a los niños unos valores que no siempre son los más idóneos.

Los personajes son simpatiquísimos. Ian es un joven tímido, introvertido e inseguro, lleno de miedos y dudas. Le cuesta mucho sociabilizar y tener amigos, por lo que pasa totalmente desapercibido entre la gente. Sin embargo, la posibilidad de cumplir su mayor deseo le obligará a sacar la fuerza que reside en su interior y se convertirá en una persona totalmente distinta, ganando en autoestima y seguridad. Para Ian, este viaje es una prueba de superación y madurez. 

A Barley le corresponde el papel de hermano mayor. Obsesionado con los juegos de rol, demuestra su rebeldía luchando contra el sistema, y evitando que las autoridades derriben todo vestigio de los ancestros, por lo que tendrá algún tropiezo con la policía. Rudo, fortote y luchador, Barley tiene una personalidad arrolladora, y no se detendrá ante nada.

La relación entre ambos irá evolucionando. Ian no puede soportar a Barley porque siente que invade su espacio y lo ridiculiza en público, pero la intención del hermano mayor es apoyar y ayudar a su hermano, aunque para ello emplee técnicas algo burdas. Por otra parte, surgirán mil y una complicaciones originadas por malentendidos y distintas forma de pensar y actuar. Ahora bien, en el desenlace Ian conseguirá ver a su hermano de un modo distinto y la escena final llegará a emocionar al espectador.

Entre los personajes más secundarios, destaco a Laurel, la madre de los jóvenes, cuya estética recuerda mucho a algunos personajes de Del revés. Tras el fallecimiento de su esposo, ella ha conseguido reconducir y rehacer su vida. Mantiene una relación con un centauro-policía que tiene su pequeña parcela de protagonismo y que nos regalará una escena final muy divertida. Laurel es una leona, en el sentido figurado, una madre que está dispuesta a hacer todo lo que esté en su mano para proteger a sus cachorros, aunque ello implique poner en riesgo su vida. 

Y otro secundario más que me ha encantado es Corey, una mantícora -figura mitológica, una mezcla entre león, dragón y escorpión-, que regenta una taberna, la cual ha perdido su esencia original. Lo que tenía que ser un lugar tenebroso y un personaje terrorífico se ha convertido en un establecimiento de ocio y diversión. No obstante, los hermanos le harán ver en lo que se ha convertido y ella recuperará su esencia natural. 

El humor es una de las bazas más importante de la película. Los personajes se tienen que enfrentar a situaciones complicadas, que a la vez arrancará alguna sonrisa al espectador. La parte cómica recae en personajes concretos, como Barley que sorprenderá al espectador con sus ocurrencias, Corey que se dejará llevar por su auténtica naturaleza, y una banda de hadas moteras que protagonizarán escenas muy simpáticas. 

Aunque, a veces, el ritmo decae un poco, la película va ganando en acción a medida que avanza el metraje. La calidad técnica es absolutamente brutal. Cada vez que veo una película de Pixar me pregunto cómo habrán hecho esto o aquello, y cuántas horas habrán invertido en conseguir tal o cual movimiento. Hay secuencias en los que los paisajes parecen una fotografía. Desconozco si lo serán o no, pero parecen verdaderamente reales. 

En definitiva, Onward, con un título que encaja en la nueva disposición de Ian, es una película de aventuras que contiene grandes reflexiones. La familia, el amor por los orígenes, el dolor por la pérdida y la muerte son temas que se dejan entrever en esta cinta y que, además, pretende enseñar a los más pequeños a seguir adelante, a luchar, a pensar que no estamos solos porque, probablemente tengas a tu lado a alguien que te quiere y te apoya. Me ha parecido una manera original y simpática de transmitir estas enseñanzas. Y, si bien no es de lo mejor que he visto de Pixar y Disney, creo que es una película estupenda para ver en familia con los más pequeños. 





Tráiler:



martes, 26 de mayo de 2020

ANDRÉS PASCUAL: 'He querido profundizar en las zonas oscuras del ser humano'

Poco a poco, nuestro país echa a andar de nuevo. Con este planning de fases que nos ha preparado el gobierno, todos los sectores comienzan a despertar de su letargo, pero está claro que aún nos queda un largo trecho para recuperar lo que teníamos. La  "nueva" normalidad nos está obligando a reinventarnos, y en el terreno literario, toca gestionar los eventos culturales de forma distinta. Las presentaciones de libros se realizan de manera virtual, y los autores ya no viajan para hacer promoción, sino que atienden a los medios vía telefónica. Visto desde un punto de vista positivo, este nuevo proceder supone un importante ahorro económico para las editoriales, y para los autores, un menor desgaste, al no tener que desplazarse de un lugar a otro en un breve margen de tiempo. En la otra cara de la moneda está la imposibilidad de interactuar con los novelistas cara a cara y la frialdad que aporta la tecnología. En cualquier caso, hay que agradecer que, tanto editoriales como autores, se esfuercen por mantener el contacto con el lector, porque la necesidad es reciproca. Ellos necesitan seguir manteniéndonos cerca, y nosotros necesitamos seguir conociendo los entresijos de sus historias. 

Así que, rompiendo con el parón al que nos hemos visto todos obligados, retomo las entrevistas de este espacio. Lo hago con Andrés Pascual, el escritor y conferenciante riojano con el que ya pude conversar en persona cuando publicó El viaje de tu vida. Estos días atrás, se ha publicado El beso del ángel (Editorial Espasa), una novela que narra una serie de asesinatos que se cometen en Logroño. El primero de ellos coincide con un evento en una bodega, pues el mundo de la viticultura está muy presente en el texto. La protagonista será Camino, una periodista que no está en su mejor momento profesional. Por motivos personales se verá envuelta en la investigación de estos crímenes, y de su mano recorreremos la senda de una trama llena de suspense, con la que he disfrutado de principio a fin. A la espera de que, en unos días os cuente mis impresiones, de momento, os dejo con la entrevista. 

[Fuente: Facebook autor] 
Marisa G.- Andrés, esta pregunta es ineludible. No sé si ahora estás residiendo en España o no, pero me gustaría saber cómo estás viviendo estos momentos de pandemia.

Andrés P.- Sí, sí, estoy en España. Me había mudado a Madrid a principios de año, pero cuando todo empezó a complicarse, y antes de que se limitara la movilidad, opté por venirme a La Rioja, sobre todo por estar cerca de los mayores. Son momentos en los que se puede aplicar lo que diría la protagonista de El beso del ángel, no importa lo que hayan hecho de nosotros sino lo que vamos a hacer cada uno con lo que ha quedado de nosotros. No podemos permitir que ningún virus nos haga hincar la rodilla. No te voy a decir que vamos a salir reforzados, pero sí es nuestra responsabilidad, como lo ha sido desde el principio de los tiempos con nuestros ancestros, seguir caminando con las circunstancias que sean.

M.G.- Hay que amoldarse.

A.P.- Sí, y con una actitud de normalidad. El mundo es tremendamente incierto, cambiante y caótico, y eso será así siempre. Así que habrá que apechugar con ello y seguir hacia delante. Algo así le ocurre a Camino, la protagonista, que saca su rebeldía y su identidad cuando parece que lo ha perdido todo. Creo que lo que estamos viviendo nos puede servir de inspiración. 

M.G.- Viendo que esta pandemia está afectando absolutamente a todos los sectores, tú que estás metido en el mundo de libro, en el mundo editorial, ¿cómo crees que va a repercutir? ¿Volveremos a tener ferias del libro multitudinarias?

A.P.- Confío en que el virus se erradique y podamos recuperar todo aquello que nos hacía disfrutar. En la novela se dice que el mejor vino es el compartido. Porque está muy bien tomarse un gran Rioja, pero el vino que mejor sienta es aquel que te tomas con tu familia o con tus amigos. A eso hay que volver, no porque sea lo normal, sino porque es lo que nos llena de gozo. Tenemos que volver, y ahora lo podemos hacer quitándonos de encima unas cuantas necesidades. Solemos pensar que necesitamos ciertas cosas para seguir adelante y no es así. La mayor parte de las necesidades son falsas creencias. Esta pandemia tiene que hacernos ver lo que realmente es importante, que debemos irnos a la cama sin cuentas pendientes. Lo que necesitamos es paz interior.

M.G.- El beso del ángel es tu nueva novela. Es un thriller lleno de suspense e intriga que a mí me ha enganchado. Necesito preguntarte cómo surge esta novela, con un desenlace tan asombroso e inesperado. 

A.P.-  Pues quería mostrar, en primer lugar, la cara más sofisticada, moderna e innovadora del mundo del vino como escenario. En A merced de un dios salvaje exploraba la cara más tradicional y rural de la viticultura. Y en segundo lugar, quería profundizar en esas zonas oscuras del ser humano que normalmente tenemos sin explorar.

En una ciudad como Logroño, que no deja de ser una ciudad pequeña en la que todo el mundo se conoce, hay una serie de imposiciones sociales que nos hacen mostrar siempre nuestra mejor cara. Necesitamos exteriorizar constantemente que todo va bien y no es así. Todos tenemos un lado oscuro en el que habitan nuestros instintos más primarios, nuestras ideas más destructivas. Si no nos enfrentamos a todo eso y lo tratamos con naturalidad para ordenarlo de forma saludable, termina por enquistarse. He querido explorar esa zona oscura para ver lo que ocurre cuando se enquista hasta el punto en el que estalla sin remedio. Quería hacerlo en una ciudad como Logroño porque es muy amable, tan llena de luz, en la que se tiene la sensación de que todo está al alcance de la mano y todo el mundo vive maravillosamente bien. En ese escenario coloco a un asesino en serie. Me parece que todos tenemos cierta fascinación por este tipo de criminales que protagonizan las novelas y creo que es así por tres motivos. Primero porque nos gusta pasar miedo de forma controlada, luego porque necesitamos entender por qué alguien es capaz de hacer cosas tan terribles, como desollar a una persona hasta que no le quede ni un centímetro cuadrado de piel. Y en tercer lugar, nos estremece pensar que este tipo de actos pueden ser llevados a cabo por gente normal. Eso nos hace pensar que un criminal puede ser cualquier persona de nuestro entorno.

M.G.- Pero has escrito una novela con muchas pinceladas históricas. Hablas mucho de Logroño, de su historia. La ciudad es casi un personaje más.

A.P.- Sí, lo es. Como todas las ciudades, Logroño tiene su propia historia que ha determinado el carácter de sus habitantes. Estamos a punto de celebrar el quinto centenario del asedio a la ciudad por las tropas francesas del cual salimos extrañamente victoriosos, a pesar de la inferioridad numérica. Aquello marcó nuestro carácter luchador y, al mismo tiempo, hospitalario. Nos encanta recibir visitantes. En pocos sitios he visto que llegue un forastero a un bar y que el grupo de lugareños que esté al lado le pague el vino. 

En cualquier caso, aunque me gusta explorar la historia del lugar, no lo hago para llenar de datos un capítulo sino para hacer crecer a la trama y a los personajes. Cada libro es un universo en sí mismo y todo lo que pones en él, desde la primera palabra o letra hasta la última, tiene que tener un porqué.

M.G.- Es muy interesante todo lo que se recoge del asedio y, por supuesto, de la vida actual de la ciudad. Me preguntaba si hay mucho del Logroño de Andrés Pascual en la novela.

A.P.- Claro que sí. Todos los escritores tiramos de lo que somos y de lo que tenemos a nuestro alrededor. Aunque, como digo en los agradecimientos, que nadie se dé por aludido ni por desollado.


M.G.- Ahora que se está imponiendo las vacaciones en territorio nacional, a través de tu novela me han entrado muchas ganas de hacer enoturismo.

A.P.- Sería estupendo que viniera mucha gente a Logroño, de igual modo que vino muchas personas a la Rioja Alta, con A merced de un dios salvaje. Hay muchas rutas turísticas por esta zona. Logroño es no solo es el vino sino también la gastronomía. Es una ciudad muy sensitiva. En Logroño, el vino no se bebe, aquí el vino se vive. Y con la comida pasa lo mismo. No forma parte únicamente de las celebraciones sino de nuestro día a día, con lo cual, estos sabores y estos olores tenían que estar también en la novela.

M.G.- La novela está protagonizada por Camino una periodista que se ve obligada a regresar a su ciudad por motivos personales, y a sumergirse en la investigación de unos crímenes. Es un thriller en el que la policía queda más en segundo plano.

A.P.- Así es. Ese era uno de mis objetivos. Quería escribir un thriller de estilo policíaco, en el cual, el protagonista no fuera un policía. Eso me iba a permitir ahondar en diversos temas desde la intensidad del entorno familiar, y no desde la frialdad de una comisaría. En El beso del ángel pasan cosas tremendas, hay asesinatos brutales, pero es una novela de familias y de cuentas pendientes. Ahí es donde radica el verdadero thriller y el que más miedo da de todos. Que Camino sea una persona de a pie, que no porte pistola, me permitía explorar lo que quería desde un punto de vista más cotidiano. Además que, de este modo, el lector se puede sentir más identificado con el protagonista de la novela. 

M.G.-  Camino es un personaje que evoluciona. La veremos inicialmente muy perdida y desorientada, salvo cuando llegamos al desenlace en el que, no solo se esclarece la resolución de los crímenes, sino que también se aclaran todas sus dudas existenciales.

A.P.- Efectivamente, lo has explicado tan bien que no tengo más que añadir (Risas)

M.G.- (Risas) Y hablas de familias porque realmente están muy presentes en el texto. El lector va a conocer al padre, a la madre y al hermano de Camino. Me gusta mucho la relación que ella mantiene con su hermano, basada en la absoluta sinceridad.

A.P.- Cuando quieres de verdad te entregas en cuerpo y alma, sin pensar en lo que a va a pensar el otro. El amor también se demuestra poniendo encima de la mesa las verdades, y no desde la saña, sino de forma natural. Lucas, el hermano, siempre ha sido muy sincero con Camino a la que recrimina cada vez que él cree que su hermana ha hecho algo equivocado. Pero claro, te tienes que querer mucho para no interpretarlo de forma errónea.

M.G.- La presencia femenina es muy potente en la novela. Para empezar se la dedicas a tus ocho cuñadas, ahí es nada, empleas versos de Loreto Sesma, y las grandes protagonistas de esta novela, Camino y Fabiola, son mujeres. ¿Esto es algo intencionado?

A.P.- Será que tenéis mucha fuerza porque ha salido sin querer, así que el mérito no es mío sino de la mujer en sí misma.

M.G. Hemos hablado algo de Camino. ¿Y de Fabiola, qué nos puedes contar? A mí me ha parecido el villano de esta historia.

A.P.- Sí, cierto pero, como los villanos de verdad, está llena de vulnerabilidades. El sacar pecho, ya sea como un héroe o un villano, responde a la necesidad de ocultar tus miedos. Fabiola es una persona que está llena de miedos. Por eso se esconde en esa actitud de prepotencia y arrogancia. Pero como el lector verá, saldrá también a la luz algunos desordenes de índole psicológicos, no tanto de origen congénito sino más motivados por la forma en la que ella ha afrontado su vida.

M.G.- Hay un personaje masculino que a mí me encanta. Me refiero a Bugatti.

A.P.- Pues al hilo de lo que comentabas antes con respecto a la presencia femenina, te diré que Bugatti, inicialmente, iba a ser una mujer. Al principio iba a ser una cocinera, pero la cambié  porque me parecía más entrañable construir un personaje al que Camino considerara un tío, aunque realmente no lo es. 

M.G.- Es un personaje muy atractivo y muy rico, interiormente. En ese sentido, me gustaría preguntarte si has puesto mucho de ti en este personaje. Sé que eres una persona que mira mucho su interior.

A.P.- Sí, es así. Aunque yo no tenga setenta años y mis brazos sean como un tercera parte de los bíceps de Bugatti, sí que me ha servido para dar salida a algunos pensamientos que yo mismo le diría a Camino. Bugatti es como ese sabio que lo dice todo con sus silencios.

M.G.- ¿Y en cuántas materias te has tenido que documentar para escribir la novela? Hay mucho de viticultura, introduces por ahí la receta de un plato muy peculiar, y otra serie de cuestiones que mejor no desvelar. Ha tenido que ser un trabajo muy intenso.

A.P.- Toda novela te exige una labor de documentación enorme. Lo bonito es cuando lo haces, no por documentarte en sí, sino por el placer de conocer y aprender, lo que te ayuda mucho a la hora de hacer crecer la trama y a los personajes.

M.G.- En Agradecimientos he visto que has tenido que hablar con mucha gente para abarcar todos estos temas y otros más que figuran en la novela.

A.P.- Vivir es un deporte de equipo y escribir, como vida que es, también. Me gusta remarcar mucho la página de Agradecimientos porque, sin toda esa gente, no habría novela.

M.G.- Y en este libro, tocas un tema que siempre está de actualidad, pero especialmente en estos tiempos en los que la información tiene un peso enorme. Me refiero a la ética profesional en el periodismo. Camino se cuestiona mucho si está ejerciendo su labor con honestidad.

A.P.- Es que todo depende no ya de lo que cuentas, sino de cómo lo cuentas. En estos momentos de confusión es muy importante la profesionalidad y la responsabilidad de los periodistas para contar las cosas sin tendencias preconcebidas. El periodista debe mostrar la realidad y es la sociedad la que tiene que sacar sus propios juicios. Muchas veces no juzgamos sino prejuzgamos. Este tema me ha servido para mostrar que toda historia tiene una doble cara. No todo es blanco o negro. Vivimos en una gama inagotable de grises.

M.G.- El desenlace me pareció brutal. Y claro, con un final así, tan inesperado, me pregunto si ya lo tenías pensado antes de empezar a escribir la novela.

A.P.- Sabía cómo iba a acabar pero no tenía todos los detalles ultimados. Pero no te cuento más nada sobre ese desenlace para no destrozar la sorpresa que le espera a los lectores al final.

M.G.- Un final que, sin duda, creo que va a coger a todos muy desprevenidos. A mí me ha gustado mucho.

A.P.- No sabes cuánto me alegro.

M.G.- Andrés, lo dejamos aquí. Muchas gracias por atenderme y espero poder verte muy pronto.

A.P.- Esperemos que así sea. Gracias.

Sinopsis: Camino, hija de un afamado chef, lo tenía todo: riqueza, belleza, inteligencia y el convencimiento de que estaba destinada a brillar. Mientras forjaba una carrera de periodista en el extranjero se vio obligada a volver a su ciudad natal, donde nada era como recordaba. Su madre pasaba los días cuidando a su padre, en estado vegetal tras un ataque sufrido después de que su otro hijo, Lucas, arruinara a la familia.

Mientras Camino se viene abajo, incapaz de encontrar su sitio, su hermano reaparece para pedirle un favor que hace aflorar un secreto enterrado hace mucho tiempo. Todo se complica cuando una jovencísima celebrity local es brutalmente asesinada en el evento de inauguración de una bodega y la investigación apunta a Lucas como autor de la carnicería. Si ese dramático hecho es el tren al que Camino ha de subirse para relanzar su carrera, está más que dispuesta a no dejarlo pasar… aunque le conduzca al mismísimo infierno.







lunes, 25 de mayo de 2020

EL CALLEJÓN DE LOS SILENCIOS de Paula Izquierdo

Editorial: Algaida
X Premio Logroño de Novela
Fecha publicación: abril, 2017
Precio: 20,00 € 
Género: Narrativa
Nº Páginas:  272
Encuadernación: Tapa blanda con solapas
ISBN: 978849067612
[Disponible en eBook;
puedes empezar a leer aquí]

Autora

Paula Izquierdo es doctoranda en Psicología, pero lleva más de veinte años dedicada a la escritura como novelista, ensayista y traductora.

Ha publicado cinco novelas: La vida sin secreto, El hueco de tu cuerpo, La falta (finalista del VI Premio Fernando Quiñones), El nombre no importa y El diario oculto de la princesa de Éboli, además es autora del libro de relatos Anónimas y ha participado en varias antologías de renombre. En su faceta de traductora encontramos títulos como Bubu de Montparnasse, de Charles-Louis Philippe; Jérôme Lindon, mi editor, de Jean Echenoz o Los apaches de París, Memorias de Caque d'Or, de Amélie Élie. También ha publicado los ensayos Picasso y las mujeres y Sexoadictas o amantes.

Trabaja como coordinadora de ACE (Asociación Colegial de Escritores) y colabora con distintos medios escritos, entre ellos ABC, Revista de Occidente y la revista Texturas, de la que forma parte del consejo editorial. Ha impartido clases de escritura creativa de forma presencial y en la actualidad en yoquieroserescritor.blogspot.com


Sinopsis

Mirna es una mujer fiel a sí misma, cuya honestidad le ha llevado a poner fin a su relación sentimental con Miguel y renunciar a un trabajo que no le satisface. Decidida a iniciar una nueva vida -que no comienza con buen pie- se matriculará en los estudios de doctorado en Psicología Social, embarcándose en un trabajo sobre el silenciado papel de las mujeres de los intelectuales españoles en la primera mitad del siglo XX.

Pero su vida también le deparará sorpresas inesperadas. Sin pretenderlo en absoluto, pronto Mirna se encontrará en el centro de un peculiar triángulo amoroso. E irá descubriendo que tiene más en común de lo que ella pensaba con aquellas mujeres de otra época, que renunciaron a su propia existencia en beneficio de los hombres con los que compartían sus vidas.

[Información tomada directamente del ejemplar]


En 2016, el Premio Logroño de Novela, convocado por el Ayuntamiento de Logroño, la Fundación Caja Rioja y la editorial Anaya, a través de su sello editorial Algaida, recayó sobre la novela El callejón de los silencios de Paula Izquierdo. El jurado, presidido por Alfredo Conde y compuesto por Ángel Basanta, Benjamín Prado, Eugenia Rico y Manuel Rico, otorgaba, por primera vez, este premio a una mujer.  Aquí os dejo un reportaje publicado en la web Larioja.com, en el que se habla del fallo y la novela ganadora.



Siempre me gustó la cubierta de este libro, desde el mismo momento en que la vi. Me parece sugerente y atractiva, y aprovechado que estoy rescatando lecturas atrasadas de mis estanterías, estos días me he lanzado a su lectura. 

El callejón de los silencios narra la historia de Mirna, una joven madrileña, atractiva y resuelta, que comparte piso con Miguel, el que fue su pareja durante algún tiempo. De aquella relación solo queda una profunda amistad, basada en la gran complicidad que tienen y en la total confianza que uno deposita en el otro. Miguel se ha convertido en ese gran amigo al que contarle todo, en quien buscar apoyo y consejo. Y lo que para los demás podría ser un convivencia llena de tensiones e incomodidades, Mirna y Miguel han sabido transformarlo en un remanso de tranquilidad y sosiego.

"Mirna se dio cuenta de que, a veces, hay una etapa en que el amor se acaba y se transforma en otra cosa, quizá pueda llamársele cariño, amistad, costumbre o necesidad." [pág. 15]

Mirna trabaja como profesora en un instituto, pero, con el beneplácito de Miguel, lleva un tiempo madurando la idea de dejar la docencia, para volver de nuevo a las aulas universitarias como alumna. Su intención es cursar el doctorado en Psicología Social. Gracias a una herencia inesperada, puede permitirse el lujo de abandonar su trabajo y centrarse en el doctorado. Y será en el ámbito universitario donde conozca a Esteban, un compañero de pupitre, y a Ernesto, su profesor. Entre los tres se teje una maraña de relaciones, compleja, que viene aderezada por un episodio de violencia brutal que Mirna sufre al acudir a una fiesta, un hecho que la dejará muy marcada y que condicionará sus relaciones con los hombres.

A grandes rasgos este podría ser el argumento de esta novela en la que veremos a Mirna navegar entre dos relaciones. Ella será el vértice de un triángulo que no termina de ajustar sus lados. Las relaciones de la joven con su compañero y su profesor serán muy diferentes y le provocarán emociones muy distintas. Por ello, Mirna se sumergirá en un mar de situaciones incómodas por un lado, mientras que, por el otro, tendrá que enfrentarse a un amor que le deparará no gratas sorpresas.

Del argumento me han gustado varios aspectos. Las relaciones de Mirna con Esteban y Ernesto son muy cotidianas, por decirlo de algún modo. Quiero decir que todos, en algún momento de nuestra vida, hemos podido vivir amores pasionales y, también, hemos podido sufrir el revés de un amor no correspondido. Son cuestiones que están a la orden del día y, en ese sentido, la novela tiene muchos visos de realidad. Pero, como dije antes, se añade que a Mirna le tocará vivir un episodio duro, descrito con el nivel de detalles justo para que al lector le duela la situación. En principio creí que tal circunstancia iba a tener otro tipo de repercusión distinta a aquella que vemos en la novela. Pensé que iba a ser el detonante de una subtrama que se encaminaría en una dirección que yo me había imaginado. Sin embargo, la vivencia de una experiencia tan desagradable incide en el comportamiento posterior de Mirna con Esteban, Ernesto y Miguel. Es decir, ese episodio va a ayudar a construir el estado emocional del personaje.

A todo ello añado otra cuestión interesante. Tanto Mirna como Esteban tendrán que desarrollar una trabajo de fin de trimestre. Él ha optado por hacer un análisis sobre la violencia en el ser humano. Pretende "investigar el motivo que conduce a los hombres y algunas mujeres a ser violentas de forma gratuita, sin razón aparente, ni por un deseo de venganza, ni por celos o dinero; en definitiva, sin ningún fin en sí mismo, salvo el placer de ejecutar sus oscuros deseos". Por su parte, Mirna quiere "investigar y profundizar en la conducta de las mujeres de los primeros cincuenta años del siglo XX que cedían sin dificultad el primer plano a los hombres de los que se enamoraban, de los que eran amantes, con los que terminaban por casarse, o bien, simplemente convivían." Pues bien, sobre ambas temáticas se ofrece bastante información en la novela, y toda ella muy interesante. Esteban tendrá que bucear en los grandes crímenes de la historia, analizando el modus operandi y las motivaciones de los criminales, compartiendo la información con Mirna a la que, cada vez le provoca más repelús los detalles de los asesinatos que Esteban tiene que estudiar. Y Mirna le seguirá la pista documental a mujeres como María Zambrano, Clara Campoamor, Victoria Kent, María Teresa León,... incorporando al texto poemas y declaraciones de estas damas. Toda esta parte me ha parecido de sumo interés porque me ha permitido aprender algo de todas estas mujeres que, a pesar de ser objeto de admiración, tuvieron que vivir a la sombra de los hombres o exiliarse por sus ideas. Especialmente curioso me ha resultado la historia de Alma Mahler, esposa del compositor Gustav Mahler, quien accedió al matrimonio con la condición de que ella dejara de componer música.

¿Y en qué sentido toda esta información repercute en la lectura? Bueno, el tema elegido por Esteban es tan peculiar y enigmático que, inevitablemente tanto el personaje como el lector se sentirán perturbados, en cierto modo, por toda la información a la que tiene acceso. Y en cuanto a Mirna, el desenlace de la novela nos permite llegar a la conclusión que no estamos tan alejadas de aquellas féminas objeto de su estudio.

Como dice el jurado en el vídeo que os dejado arriba, la novela se lee con mucha facilidad y placidez. Me ha parecido una lectura muy fluida, en la que la autora nos va conduciendo por donde desea, de manera ágil y dinámica. Quizá, en la parte central, he echado en falta algo de más movimiento, pero esta novela es más un trayecto emocional que una novela de acción, con mucho acercamiento al pensamiento de Mirna, Esteban y Ernesto, para poder conocerlos en profundidad. A mí me ha encantado adentrarme en el interior de todos ellos, y con los tres he podido empatizar. Esteban resulta un poco pesado, en algún momento, pero su propósito no deja de ser comprensible. 

Aun así, admito que ciertos sucesos extraños que acontecen en el piso de Mirna quedan un poco en el aire. O por lo menos, yo no he sabido descifrar qué se esconde detrás de esos hechos.  Pero el suspense está ahí, más concretamente en los últimos capítulos, cuando el narrador nos adelanta una circunstancia que despertará la curiosidad del lector. 

En cuanto a los personajes, veremos a una Mirna muy independiente, que necesita su espacio. Siendo hija única y de familia de posibles, ella decidió desde muy joven ganarse la vida por sí misma y no depender del sustento de los padres. No es una mujer solitaria aunque, tras lo que le va a tocar vivir, se vuelve más desconfiada, se encierra en su caparazón y se aísla un poco de sus amigas, que tienen un vida hecha o en proyecto, con pareja e hijos. En algún momento, veremos a Mirna dudar sobre el camino elegido, y plantearse si no sería más feliz con una pareja estable, con la que compartir el día a día, y con la que formar una familia. Son pensamientos que la atosigan cuando descubre que alguna amiga está embarazada o cuando ve que Miguel, su Miguel, está volando de nuevo y trenzando relaciones con otras mujeres.

"Así pues, los hombres, salvo Miguel, le producían no sólo un gran malestar psicológico, sino también físico, cuyo síntoma era una especie de eczema que le brotaba por todo el cuerpo, sobre todo en las manos". [pág. 63]

Miguel "era un superdotado en tecnología informática, de ahí que ocupara un buen puesto de trabajo en una multinacional americana de desarrollo de software", admirado por su inteligencia y apreciado por sus jefes y compañeros de trabajo. A nivel personal es muy diferente a Mirna. Si a ella le gusta improvisar, ir a su aire y tener su espacio, a él le encanta programar su vida con antelación y tener siempre una mano a la que agarrarse. 

Esteban es un joven muy seguro de sí mismo. Mirna lo ve como un chico interesante, con carisma pero no especialmente guapo, ni tampoco tan atractivo como para sentirse atraído por él. El comportamiento de Esteba, unido a la temática de su estudio, lo convierten en un personaje asfixiante, que elevará los niveles de ansiedad de Mirna. Sin embargo, el lector también terminará por empatizar con él porque, lo que le ocurre, es lo más normal del mundo. 

Por último, Ernesto es un hombre veinte años mayor que Mirna.  De su situación personal iremos conociendo pequeñas piezas, a medida que la narración vaya exigiendo desvelar algunos detalles de su vida. En algún momento, tanto Mirna como el lector intuirán que oculta algo. Pero, en realidad, me ha parecido el personaje más flojo. Lo que hay que reprocharle me ha resultado un asunto de poco interés para una trama como esta. Además, al personaje le sucederá algo que da pie al fin de su protagonismo de una manera abrupta, que se describe de forma acelerada.

Y aprovecho ahora que estoy hablando de los personajes para decir que he tenido algunos lapsus con Esteban y Ernesto. Sus nombres son parecidos y, en alguna ocasión, me he tenido que parar para ubicar a cada uno de ellos. Creo que, salvo algún motivo que desconozco, hubiera estado mejor emplear nombres que se pudieran diferenciar mejor.

El callejón de los silencios está narrada en tercera persona, pero la narración no se centra únicamente en el personaje de Mirna. A veces la voz narrativa desplaza su mirada al resto de personajes, dejándo a cada uno de ellos su propio espacio, para que se desahoguen, para que se explayen y poder así compartir con los lectores lo que piensan. Es una técnica que siempre me ha gustado porque me permite acercarme a uno y a otro, y conocerlos algo más en profundidad. 

Los capítulos, un total de treinta y cuatro, son de corta extensión y todos ellos están encabezados por un título que, según nota de la autora, llevan el nombre de algunos de los trastornos que se estudiaban en los años ochenta en la Facultad de Psicología de la Universidad Complutense de Madrid, "salvo la adicción al sexo, que fue reconocida como tal por la Organización Mundial de la Salud en el año 1986". Lo que me induce a comentaros que la psicología es una temática que está sumamente presente en la novela, no en balde, la autora es doctoranda en Psicología, o lo era cuando publicó la novela. 

Sin que se especifique exactamente, sabemos que la acción transcurre a finales de los años ochenta, porque vamos a poder asistir a la noche de fin de año que supone el cambio de década. Son tiempos fácilmente identificables, una época que evoca en el lector cierta nostalgia, rememorando aquellos años en los que todavía se podía fumar en el interior de los bares. Esa atmósfera cargada de humo ayuda mucho a la recreación de diversos encuentros que se producen en el interior de los establecimientos.

En definitiva, me ha gustado El callejón de los silencios. No será una lectura que perdure en mi memoria para siempre, pero he disfrutado conociendo a Mirna y al resto de los personajes, sumergiéndome en esta historia de amor y desamor, de dolor y traición, de amistad y lealtad. 

Cierro la reseña con la frase que aparece en la cubierta. En estos tiempos de pandemia, en los que están falleciendo tantas personas, conviene grabársela a fuego.

"Hay veces que conviene decir las cosas cuando las piensas o hacerlas cuando se tiene oportunidad, por si la parca te atrapa visitándote de forma inesperada".


Algunos libros y películas mencionados en El callejón de los silencios:

Criminales o locos. Dos peritajes psiquiátricos del doctor Lafora de Rafael Álvarez y Rafael Huertas. 
- Los afeites y los clásicos españoles de Isabel Fernández de Amado Blanco.
- Picasso y las mujeres de Paula Izquiedo.
- El desprecio agradecido de Lope de Vega. 
- Johnny Guitar (Nicholas Ray, 1954) 
- Instinto básico (Paul Verhoeven, 1992)




[Fuente: Imagen de la cubierta tomada de la web de la editorial]

Puedes adquirirlo aquí:




viernes, 22 de mayo de 2020

LOS AMORES AUSENTES de Gabriel Neila

Amores ausentes,Los (narrativa): Amazon.es: Neila González ...
Editorial: Sial Pigmalion
Fecha publicación: 2015
Precio: 15,00 € 
Género: Relatos
Nº Páginas:  110
Encuadernación: Tapa blanda con solapas
ISBN: 9788416447022


Autor

Gabriel Neila (Gijón, 1983) es licenciado en Filología Inglesa y máster en Lingüística Apli­cada a la enseñanza del español. En la actualidad ejerce como profesor de español para extranje­ros en la Universidad de Alcalá de Henares. 

Durante varios años participó en el Taller de Escritura Creativa que dirige Clara Obligado. Algunos de sus relatos han aparecido en las antologías Y usted, ¿de qué se ríe? (De Lirios del Taller, 2013), La isla (Nuevos narradores, 2014), Generación Subway (Editorial Playa de Ákaba, 2014) y La primera vez que no perdí el alma, encontré el sexo (Sial-Pigmalión, 2015).

Asimismo, colabora con la editorial Playa de Ákaba como editor externo y ha traducido a Gilbert K. Chesterton y Kingsley Amis en diver­sos estudios académicos sobre la recepción de autores de habla inglesa en la España de posgue­rra. En la actualidad administra regularmente el blog «De Letras», donde aparecen reseñas, rela­tos propios y reflexiones sobre el mundo litera­rio. Su primera novela, La vida en minúsculas (Sial-Pigmalión, 2014), le hizo merecedor del Premio Escriduende 2014 al autor más original y creativo.

Los amores ausentes (Sial-Pigmalión, 2015) es su segunda obra en la que explora el género del relato corto y la temática amorosa en todas sus vertientes

Sinopsis

Las de Gabriel Neila son las imágenes alejadas del en­cuentro gozoso con el amor, una apuesta sincera y valiente por una literatura que no es usual y que marca la dinámica de la patología emocional que vivi­mos, la fragmentación del sujeto a cuya muerte asistimos los lec­tores. En un nuevo entorno urbano, Neila construye de manera sincera un tejido familiar rui­noso: algunos afortunados, pocos, logran escapar de él de la mano de un extraño. Su libro es un enser de sentimientos en el que una historia da paso a otra historia y una vida a otra vida -que en muchos casos son similares, como no podía ser de otra forma en esta sociedad homogénea en la que vivimos-. Cabe preguntarse entonces, tras leer estos cuentos, si la familia no ha sido sino un espejismo ideológico que está siendo sustituido por formas alterna­tivas de existencia en las que sus miembros, huidos, luchan en un tiempo detenido. Acaso Los amores ausentes sea el retrato valiente de esa constatación y muestre al observador, en medio de estas vidas precarias, la sutilísima rendija de la esperanza.

[Información tomada directamente del ejemplar]




Los que asoméis por aquí con cierta frecuencia sabréis que me gustan los relatos. Siempre he defendido este género, tan poco querido por los lectores pero, a la vez, tan interesante. Pienso que las limitaciones que impone la narrativa breve son muy difíciles de afrontar. En apenas unas páginas, tienes que contar una historia con la que atrapar al lector, desarrollar los hechos y ofrecer un desenlace que deje a los lectores en estado de shock. Para mí, es fundamental que un relato me deje KO, que me arree un buen derechazo, para dejarme totalmente noqueada. En fin, que no le hago remilgos a un volumen de relatos, porque sé que muchos encierran verdaderas joyas y por eso, estos días atrás he optado por leer Los amores ausentes de Gabriel Neila, quien, tan amablemente me hizo llevar este libro en 2019.

Los amores ausentes es un compendio de diez relatos cortos que tienen un mismo hilo conductor, el amor. Bueno, en realidad, sería más preciso decir que estas historias giran alrededor del desamor, en todas sus vertientes, y de ahí, el título, que no puede ser más acertado. Si amores existen de todo tipo, el ser humano también puede llegar a enfrentarse al desamor desde muchos otros ángulos y todos por igual, adultos y niños, mujeres u hombres, de cualquier edad y condición, podemos vernos afectados por un corazón roto. Eso es lo que vamos a encontrar en estos diez relatos, diez historias protagonizadas por personajes dispares que tienen que hacer frente a una historia de amor-desamor, con consecuencias variopintas. 

No suelo hacerlo pero, ya que son solo diez cuentos, quiero daros algunas pinceladas de cada uno de ellos.

Primer amor. Relato que aborda ese primer amor de la niñez, cuando quedamos embelesados por nuestro profesor o profesora. No por ser a tan tierna edad, la imposibilidad de alcanzar nuestro objeto de deseo deja de ser doloroso. El relato explora, además, la relación tierna y comprensiva de una madre con su hija. 

La isla de Ulises. En este cuento, el protagonista será un adolescente de trece años que, tras constantes episodios de acoso escolar, decide recluirse en su habitación. Entre esas cuatro paredes se siente seguro y feliz porque, más allá de la puerta lo único que encuentra es odio y violencia, tanto dentro como fuera del hogar familiar. Solo alguien que haya vivido lo mismo que él podrá sacarlo de su encierro.

No se lo cuenten a nadie. Narra cómo un hombre puede cambiar la percepción que tiene sobre las mujeres al escuchar el testimonio doloroso de una joven a la que pretende conquistar. A partir de ese momento, el protagonista dejará de ver a la mujer como un objeto de deseo, para empezar a verla como una persona con un mundo interior, lleno de emociones.

El amor en los tiempos del chat. En cuestión de amores e infidelidades, Internet siempre ha sido un avispero en el que se concentran personas con muy diversas intensiones. En este caso, el protagonista encontrará en la red a la persona que lo escuche, lo apoye y lo comprenda. Escondido tras el anonimato es mucho más fácil abrirse en canal y liberar todo lo que tenemos dentro. 

Escenas de aeropuerto. Un aeropuerto es un constante trasiego de gente que va y que viene, un caldo de cultivo estupendo para gente como la protagonista de este relato, que trabaja como personal de limpieza en las instalaciones. Su gran capacidad de observación y análisis le conducen a entablar conversación con una joven que sufre de mal de amores. Los consejos de la protagonista permitirán a la joven salir del callejón sin salida en el que se encuentra. 

Destinos cruzados. Narra la historia de Ramón, un hombre a punto de casarse para formar parte de una vida que no le corresponde. Tras meditarlo mucho, el protagonista decide, a última hora, cambiar el curso de los acontecimientos, sincerarse con su novia, aunque también consigo mismo, y tomar una determinación drástica, dura y sorprendente. 

Desmitificando los cuentos de hadas. Tendemos a esquivar lo que no nos gusta, evitar el momento del enfrentamiento para no tener que quitarnos la venda de ojos. Sin embargo, cuando menos te lo esperas, la vida te coloca en ese punto en el que ya no puedes girar la cabeza. Es hora de coger el toro por los cuernos. La vida nunca deja de sorprendernos.

Esperanza y los hombres. La venganza es un plato que se sirve frío y eso es lo que hace Esperanza con los hombres que se cruzan en su camino, devolverles todo el dolor que ellos le han causado.

Profesionales de la desdicha. La infidelidad en el matrimonio puede poner fin a la vida en común. Cuando uno es herido, lo primero que se nos cruza por la mente es devolver el golpe pero, a la larga, hay que mirar en nuestro interior, ser fiel a nuestros propios sentimientos y recapacitar.

Encuentros secretos. Este relato recrea la conversación de una abuela con su nieta. La primera le cuenta el primer gran amor que vivió siendo muy joven, los obstáculos a los que se enfrentaron, y el trágico final. Nunca pudo olvidarlo.




Todas estas historias son breves, de apenas unas cuantas páginas de tal modo que se leen con mucha agilidad. Quizás todas ellas, al margen del hilo conductor, tienen otro punto más en común, y es que cada uno de estos relatos está muy apegado a la realidad. Los amores y desamores que protagonizan estos personajes están muy alejados de esos romances literarios y televisivos en los que predomina el color rosa. Aquí no ocurre así. Son historias protagonizadas por personajes de carne y hueso, en los que te puedes ver reflejados. Me ha ocurrido con Primer amor, y es yo soy una de esas niñas que quedó encandilada por su profesor de Ciencias Naturales, un hombre que, desde mi estatura de entonces, me parecía altísimo. Lucía un frondoso bigote y siempre iba vestido con mucha elegancia. Se llamaba, y creo que se sigue llamando, Fernando. Estaba recién casado y yo odiaba a su mujer.

Así que estos amores ausentes esconden historias bonitas y sencillas,  pero debo admitir que a mí me ha faltado algo. Antes hablaba de ese derechazo que me gusta recibir cuando concluyo la lectura de un relato, ese giro brutal que me deje sin aliento, y con este libro no he experimentado esa sensación. En cualquier caso, confieso que me han gustado unos cuantos como Primer amor, por lo que os acabo de contar, donde además resulta entrañable ver la relación madre-hija y cómo la inocencia de la niña le impide ver lo imposible de su amor. Y también me ha gustado La isla de Ulises, un relato durísimo con un toque de suspense y un final esperanzador. En justicia, tengo que decir que Gabriel  Neila maneja muy bien las emociones que invaden al protagonista de este relato. El autor hace un estupendo retrato del interior de un joven que vive en un entorno complicado, dentro de una familia desestructurada, con un padre maltratador, una madre sometida y un hermano mayor drogadicto. La violencia, los insultos, el odio son los platos principales de este relato en el que queda patente el miedo y la inseguridad del protagonista. 

En cuanto a los demás, Destinos cruzados me ha sorprendido por su desenlace (aquí sí le reconozco al autor un final impactante). De Esperanza y los hombres me gusta la temática, el hartazgo y el deseo de venganza. Y por último, Encuentros secretos me parece una bellísima y entrañable historia de amor, que aúna recuerdos y nostalgia. 

Pero como digo, prácticamente todos me han dejado con ganas de más. Tienen buenos mimbres pero me ha faltado algún giro, algún acontecimiento inesperado, algo que me remueva por dentro, ese clic que consigue que el relato se convierta en una pieza inolvidable, dejando un regusto dulce. Me ha parecido que algunos de estos relatos tienen un final demasiado abrupto, interrumpiéndose en un punto que todavía tenía más recorrido.

Celos, desidia, distancia, violencia, dolor, infidelidad,... son algunos de los temas que subyacen en estos relatos, narrados en primera persona, con lo que se consigue una conexión directa lector-protagonista. Me llama la atención especialmente aquellos que está narrados por mujeres, en los que no he notado una voz artificiosa. Por otra parte, los relatos están narrados con un estilo cercano y sencillo, muy propio para las historias que contiene el volumen.

Para ir terminando, añado que el libro cuenta con un prólogo de David Felipe Arranz, en el que se remarca los personajes de este libro son "seres que se esfuerzan en buscar su identidad a través de los lazos amorosos, una meta casi siempre frustrada y que desemboca en el fracaso, la muerte o, en el mejor de los casos, la expectativa de diálogo con un desconocido, acaso el más neutro de los interlocutores para un alma destruida, un espíritu devastado por el desamor y el abandono."

En definitiva, Los amores ausentes es un conjunto de bonitas y sencillas historias en las que el lector se puede ver reflejado. Hubiera preferido algo de más emoción, más desarrollo en unos, o un desenlace más impactante en otros. En cualquier caso, estas son mis impresiones. Si miras en la web del autor encuentras la reseña de muchos otros lectores, cuyas opiniones son mucho más positivas. Te recomiendo leerlas si tienes interés en este libro.



[Fuente: Imagen de la cubierta tomada de la web de la editorial]

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