Mostrando entradas con la etiqueta ilustrado. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ilustrado. Mostrar todas las entradas

viernes, 26 de noviembre de 2021

NO NACÍ PRINCESA de Araceli Paz

Editorial: Oberon 
Fecha publicación: noviembre, 2021
Precio: 17,95 €
Género: Humor ilustrado
Nº Páginas: 160
Encuadernación: Tapa blanda con solapas
ISBN: 9788441544659
[Disponible en pdf]

Autora

Mucho antes de empezar su trayectoria en Instagram (@aracaeli_), ya representaba su día a día en viñetas humorísticas que compartía con sus amigos. Fue en 2018 cuando decidió empezar a subir sus ocurrencias a las redes sociales y en poco tiempo alcanzó una gran popularidad en Instagram con más de 90 000 seguidores. Tiene su propia web, aracelipaz.net, donde se pueden encontrar productos con sus ilustraciones y además, está activa en la plataforma Twitch. Sus dibujos se caracterizan por ser dulces con una buena dosis de humor y buen rollo. Con sus viñetas pretende demostrar que los dramas no lo son tanto y pone en valor la importancia de encontrar el lado positivo de las cosas. Entre sus temas habituales encontramos el feminismo, el respeto hacia los animales y las situaciones que atormentan a su generación. Ha realizado trabajos de todo tipo como portadas de libros, ilustraciones personalizadas, ilustrar escaparates y ambientar la planta de pediatría del hospital Teresa Herrera de La Coruña. Tras demostrar lo polifacética que es, en marzo del 2021 publicó su primer libro, Konichi ¡Guau!

Sinopsis

Una historia de humor donde los dramas y los fantasmas internos salen a pasear.

Cumplir sueños y lograr llegar a fin de mes, teniendo que lidiar con una conciencia que disfruta atormentando a su humana, no es fácil.

Esta peculiar pareja se enfrentará a los problemas habituales de los jóvenes en la actualidad, asumiendo que intentar vivir de lo que te gusta significa precariedad laboral o pluriempleo, que ser torpe es una condición con la que se nace y que, a pesar de todo, mantener el positivismo es una cualidad.

Empieza un nuevo año, eso significa crear una larga lista de objetivos que cumplir durante los próximos meses, pero parece que la vida está conspirando para que todo le salga mal, o quizás es ella misma quien se pone piedras en el camino.

[Información tomada directamente de la web de la editorial]



«Crecer viendo princesas nos sirvió para querer ser reinas de nuestra propia vida».


Ya os comenté en un post previo que me apetecía ir leyendo cosas diferentes y no tanta novela. En este sentido, sigo de cerca la línea editorial de Oberon Libros. Si le echas un vistazo a su catálogo, te encuentras publicaciones muy dispares, entre las que puedes seleccionar libros de gastronomía, como los libros de cocina de las Happy Fit Sisters o Saúl Craviotto; de desarrollo personal, como Educar sin pantallas de Marta Prada; divulgación, como Filósofas o barbaries de Guillermo Gallardo Morán; deportes, como Los secretos del yoga de Clémentine Erpicum; estilo de vida, como Ojalá de Lola Ortiz; ilustrados, como Galdós, un escritor en Madrid de Carmen Fernández Etreros; o libros singulares, como El Grimorio absoluto de Lidia Pradas.  




Y dentro de su línea editorial figura el libro del que os hablo hoy, No nací princesa de Araceli Paz, con el que me he asomado a la difícil empresa de una joven por hacerse hueco en el mundo laboral, dentro de la gran ciudad. 

En No nací princesa vamos a conocer al alter ego de Araceli. A la autora la podéis seguir por Instagram (@aracaeli_) donde se encarga de poner color a su día a día, a través de viñetas cómicas, que nos arrancan una sonrisa. También tiene una web, tal y como se indica en su biografía, donde es posible adquirir algunos productos con sus ilustraciones.

Dicho lo cual, ¿qué vamos a encontrar entre las páginas de No nací princesa? Pues, como dije antes, la propia experiencia de Araceli Paz, con sus momentos felices y otros más dramáticos, pero siempre vistos desde la óptica del humor, contada a través de un personaje entrañable. Nuestra Araceli ilustrada comenzará presentándose y no explicará que vive en un piso de doce metros cuadrados, tiene un trabajo, como camarera en una cafetería, con el que a duras penas paga las facturas y el alquiler. Pero también es freelance porque le encanta escribir. Su sueño es ser escritora, convertirse en una J.K.Rowling española, y escribir un best seller. Pero mientras ese anhelo se cumple, se saca un sobresueldo escribiendo para revistas y periódicos. Araceli se ha propuesto cambiar su suerte y hacer todo lo posible para que este año sea SU AÑO. Lo que ocurre es que, por mucho que ella se empeña, todo se pone en su contra, como si la vida se hubiera obstinado en ponerle un obstáculo tras otro. Así que la iremos viendo de desdicha en desdicha, mientras contempla cómo a sus amigos la vida les sonríe. A ella ni siquiera le aguanta una minúscula planta del dinero que compró para alegrar su diminuto piso por el que seguro paga un alquiler altísimo. A todo ello, no se le ocurrirá otra cosa más que hacerse cargo de un gato callejero (otra boca más que alimentar), al que pondrá de nombre Leonardo da Michi. Las facturas se suceden, Hacienda llama a su puerta como cada año, y los cobros no llegan. Sin ingresos, la joven no tendrá ni para salir a cenar con sus amigos, ni para marcharse de vacaciones en verano. Araceli tocará fondo y tomará una decisión importante porque «a veces hay que parar, o incluso retroceder, para buscar el camino correcto». Aprenderá que, en los momentos de crisis también pueden surgir las mejores ideas y que, aunque sea solo un poquito, a veces la vida te sonríe. 




Pero, si hacer frente a todas las adversidades que ella se encuentra para subsistir es complicado, lo es aún más al tener que aguantar a la Conciencia, y lo escribo así, en mayúsculas, porque es un personaje más de este libro, con un carácter tremendo. La Conciencia (de Araceli) es el personaje más divertido del libro. Es el pepito grillo de la autora, con un sentido del humor muy mordaz. Es el que la machaca, la desequilibra, la humilla, la desorienta, la incordia, la incomoda, la altera, la aturde,.... y  el que le pide que, encima, le compre galletas porque le encantan. La Conciencia no dejará dormir a Araceli por las noches, le recordará a cada minuto lo mal organizada que es, lo mal que lo hace todo, lo fantástica que es la vida fuera de ese piso enano en el que el gato se ha convertido en el rey. Página a página veremos a Araceli aguantando los reproches de su conciencia, entablándose entre ellas un juego de confrontación que, igualmente, nos arrancará una sonrisa.

No nací princesa no solo es un libro de humor ilustrado, también es un retrato de las dificultades de hoy día, de la precariedad laboral a la que se enfrentan los jóvenes, de los salarios escuálidos que no dan ni para vivir, de sueños que se rompen y del resurgir de las cenizas. Araceli, como la inmensa mayoría, no es una princesa pero lucha como una guerrera por encontrar el camino de la felicidad y la estabilidad, aunque en ese sendero tenga que dejarse la piel y renunciar a ciertas cuestiones. Pero es un libro con final feliz, al menos es lo que se intuye en la última viñeta. 

Y aunque los temas son de enjundia, el volumen está cargado de humor. En cada página encontraremos una situación, una escena que, en ocasiones, tiene continuación en las páginas siguientes. Se lee con suma agilidad porque la ilustración predomina sobre el texto. Y en cuanto a los dibujos, son todos muy simpáticos, con una paleta cromática en la que abundan los tonos pasteles.


[Vídeo cedido por la autora]


En definitiva, No nací princesa es un libro simpático con el que he pasado un rato divertido y entretenido de lectura. Es idóneo para aquellos lectores a los que les gusten los cómics y los libros ilustrados. Si además son lectores jóvenes, en situación parecida a la de Araceli, se van a sentir muy identificados. Como ya os he comentado en otra ocasión, me encanta este género y ya tengo en la pista de salida dos volúmenes más de los que me gustaría hablaros. 

[Fuente: Imagen de la cubierta tomada de la web de la editorial]

Puedes adquirirlo aquí:

lunes, 6 de septiembre de 2021

BOWIE. UNA BIOGRAFÍA de María Hesse y Fran Ruiz

Editorial: Lumen
Fecha publicación: marzo, 2018
Precio: 20,81 €
Género: novela gráfica
Nº Páginas: 168
Encuadernación: Tapa dura
ISBN: 9788426404657
[Disponible en eBook;
puedes leer aquí]

Autores

María Hesse (sevillana de adopción, 1982) se convirtió en ilustradora a la edad de seis años. Ella aún no lo sabía, pero su profesora y su madre sí. Unos buenos años después, tras acabar sus estudios de Educación Especial, agarró los lápices y se lanzó a la piscina de la ilustración de manera profesional.

Ha trabajado como ilustradora para distintas editoriales, revistas y marcas comerciales, y su obra ha sido exhibida en varias exposiciones. Tras el fenómeno editorial que supuso su primer álbum ilustrado, Frida Kahlo. Una biografía (Lumen, 2016), traducido en dieciséis idiomas y ganador del Premio de la Fundación Nacional del Libro Infantil y Juvenil de Brasil, Lumen ha publicado Bowie. Una biografía (2018), El placer (2019) y Marilyn. Una biografía (2020). Su obra está presente en diecinueve países.

Fran Ruiz (Málaga, 1981) es profesor de Geografía e Historia en un instituto de Secundaria. Estudió Historia del Arte en la Universidad en Málaga, donde trabajó un año como becario de colaboración. Ha escrito en la revista universitaria La Buhardilla y colabora habitualmente en la revista Manual de Uso Cultural.

Bastante antes de todo eso, un día no fue al colegio porque estaba enfermo y se topó con el videoclip Ashes to Ashes de Bowie. Todavía no ha conseguido salirse de él.

[Biografías tomadas de la web de la editorial]

Sinopsis

No muestro lealtad a ningún estilo. Simplemente escogeré aquel que me permita transmitir lo que quiero en ese momento.

David Bowie es mucho más que un cantante que vendió ciento treinta y seis millones de discos, mucho más que un artista que experimentó con multitud de estilos y definió la cultura pop. Como dijo su biógrafo David Buckley, «cambió más vidas que ninguna otra figura pública». Con su perturbador alter ego, Ziggy Stardust, y canciones como «Starman» o «Space Oddity», desafió las reglas de la música y se convirtió en icono de su generación y referente de las generaciones presentes y futuras.

Su larga carrera artística está íntimamente ligada a su biografía personal. Este libro se adentra en todos los aspectos de su vida, en sus enigmas y anécdotas. Como un jeroglífico, Bowie es un misterio que todos queremos desvelar, y nadie mejor que María Hesse, la autora del fenómeno Frida, para acometer este desafío. Hoy Bowie sigue fascinando más que nunca.

[Información tomada directamente del ejemplar]



¡De vuelta! Bueno, el blog ya se activó este fin de semana con un flamante multi-sorteo en el que puedes conseguir varios libros. Si todavía no lo has visto, en este enlace tienes toda la información sobre los libros que se sortean y de qué manera puedes conseguirlos. ¡No te lo pierdas! Pero inicio un nuevo ciclo de reseñas con un género que me encanta, los ilustrados

Recientemente me he comprado una estantería móvil que voy a usar únicamente para colocar todos los volúmenes ilustrados que tengo por casa. Cada vez me gustan más y he pensado en agruparlos en un único lugar. Así que he adquirido una estantería con ruedas. Bueno, en realidad, no es una estantería en sí, sino un carro de Ikea que lo mismo sirve para un roto que para un descosido (visité alguna biblioteca municipal que lo usaba para transportar libros de un lugar a otro). En unos días subiré una foto a Instagram para que podáis ver cómo quedan ahí los libros. Buscaba algo que tuviera movilidad para colocarlo donde quisiera y para que no me molestara a la hora de abrir muebles o tener acceso a ciertos espacios de la casa. No es que me permita almacenar muchos volúmenes pero algo de alivio sí me da. En fin, en este «vehículo literario» he colocado todos mis libros llenos de color y bellas ilustraciones que tengo por casa. Y justo ahí es donde descansan todas las publicaciones de María Hesse. Concretamente, el libro del que os quiero hablar hoy: Bowie. Una biografía.

Reconozco que no he sido nunca muy fan de David Bowie. Me suenan muchas de sus canciones más míticas y tenía una vaga idea de cómo había sido su vida y su muerte. Volúmenes como el que firma Hesse junto a Fran Ruiz, encargado de redactar el texto que acompaña a las ilustraciones, nos permiten adentrarnos en esa parcela más personal del cantante británico, al que apodaban el Duque Blanco y del que destacaban su sorprendente capacidad de transformación.

A través de una introducción, Hesse nos desvela que este libro es el resultado de tres factores. Por un lado, de las «muchas horas de documentación sobre uno de los artistas más emblemáticos de nuestro tiempo». Por otro lado, la autora confiesa que ha pretendido recrear la biografía de una persona a la que le costaba hablar mucho de sí mismo y que, «cuando lo hacía, solía mixtificar lo que contaba». Por último, tanto Hesse como Ruiz, han querido rendir homenaje a la música y a la trayectoria de David Bowie a través de este libro, por ser un artista por el que siempre han sentido una gran admiración y cuyas canciones han influido mucho en sus vidas. 

Sin embargo, no todo lo que se cuenta en este libro es real. Los autores nos lanzan una advertencia y nos explican que, en cierto modo, una biografía no deja de ser una obra de ficción. Por eso, y tratándose de una personalidad tan carismática como la de David Bowie, han decidido introducir elementos fantásticos en la vida del artista. Hesse y Ruiz han optado por «imaginar qué pudo pensar y sentir la persona de David Robert Jones en diferentes momentos de su vida», o lo que le ocurrió en momentos puntuales de su existencia. Una prueba muy patente de esa parte de ficción que han introducido en la obra tiene mucho que ver con la peculiaridad que caracterizaba los ojos de Bowie, cada uno de un color. A mí me dejó un poco atónita la explicación que se nos da sobre por qué el cantante tenía un ojo de color claro y otro de color oscuro, pero también es una versión llena de ternura y que conecta con esa esencia tan sideral que emanaba este artista. Si os animáis a leer este título, ya me diréis qué os parece esta teoría. 




Tras esta introducción, lo primero que el lector se va a encontrar al abrir el libro es una breve cronología que recoge los hitos más importantes en la vida de David Bowie. En este conciso repaso cabe una pincelada de todo lo que se desarrollará más tarde. A partir de aquí, el volumen se divide en once bloques, siendo el primero de ellos Absoluto principiante. En este primer capítulo nos vamos a encontrar con el Bowie niño. Se nos hablará de su nacimiento, ocurrido el 8 de enero de 1947, con el nombre David Robert Haywood Jones. Estas primeras páginas nos presentan a su familia -padre, madre y hermanastro-, algunos con problemas mentales. Concretamente su hermanastro Terry será un exponente importante a lo largo de toda su vida y sobre esta figura se profundizará un poco más a medida que avancemos en la lectura. Pero en ese entorno familiar, del que él tratará de huir a temprana edad, surgirá su pasión por la música. 


«Cuando yo tenía nueve años, mi padre trajo a casa un montón de vinilos estadounidenses. Eran de 45 revoluciones; nuestro aparato reproducía a 78. Sonaban de forma rara, pero esa música me cautivó».


Música y juegos infantiles entre los escombros de una Londres todavía destruida por los bombardeos alemanes, las series de televisión que hablaban de seres venidos de otros mundos y la aparición de Z (del que mejor no os cuento nada) son los elementos que marcaron sus primeros años y la adolescencia.

Bowie. Una biografía no pretende ser un resumen de la trayectoria musical del artista. Al menos, no se centra únicamente en esa parte de su vida. Lo que Hesse y Ruiz pretenden es que descubramos al individuo, al hombre. Por eso, de su faceta más personal, conoceremos sus primeros amores, lo que supuso para él el fallecimiento de su padre, -«la persona que más había creído en mí»-, de qué manera se desarrolló su relación con su hermanastro quien, tras regresar del servicio militar, «comenzó a comportarse de una manera demasiado excéntrica». El libro nos muestra que la enfermedad de Terry lo angustiaba. Aunque trataba de ayudarlo, sentía que no podía hacer nada por él, y volcó toda aquella frustración en una canción,  All the Madmen. Su muerte lo dejará muy marcado, así como las traiciones de los que consideraba sus amigos, quienes participaron en la composición de un libro que recogía detalles íntimos del artista. Pero, como a todo el mundo, la vida le dio una de cal y otra de arena. Tras la ruptura con Angela Barnett (Angie), con la que tuvo un hijo, Bowie conoció a la que sería el gran amor de su vida, la modelo Iman Mohamed Abdulmajid. Fruto de esta unión nacería el segundo hijo del cantante.

Sin embargo, a pesar de la intencionalidad de los autores de este libro, de aproximarnos a la persona que había detrás de canciones tan conocidísimas como Space Oddity, StarmanLet's dance (con un curioso vídeo con el que el cantante quería poner el ojo sobre el racismo en Australia) o incluso su versión de Dancing in the street, junto a Mick Jagger, es inevitable que se nos muestre también parte de su trayectoria profesional. En esta línea, el lector conocerá sus primeras formaciones musicales, cómo surgió el cambio de nombre, la dificultad con la que se topó para hacerse un hueco en el mercado discográfico, o esos primeros discos que nunca llegaron a funcionar bien. No obstante, este volumen nos muestra a un hombre tan enamorado de la música que no quiso rendirse y poco a poco fue encontrando su espacio, siempre dentro de esa faz camaleónica que lo caracterizaba, reinventándose una y otra vez. Así llevó su música a Estados Unidos, donde conoció a Andy Warhol, Lou Reed o Iggy Pop, quien se convirtió en una figura muy presente en su vida. Y llegarán las drogas, los contratos abusivos de sus representantes, las películas -El hombre que vino de las estrellas, Dentro del laberinto, La última tentación de Cristo, en la que interpreta a Poncio Pilatos, o su estancia en Berlín o Suiza. 

Uno de los brevísimos pasajes que más me han gustado es aquel en el que se narra su colaboración con Queen para la composición de la canción Under Pressure, pero también resulta muy interesante saber cómo conoció a John Lennon y Yoko Ono, y lo que supuso para él el atentado contra el componente de The Beatles.

Muchos más detalles sobre su vida, fuera y dentro de los escenarios, se irán desgranando con el pasar de las páginas, hasta llegar al final de su existencia. Su cuerpo le estaba dando toques de atención cuando en 2004, subido al escenario durante un concierto en Alemania, sufrió un infarto. Con el tiempo llegaría la visión borrosa, los dolores en el pecho y los desmayos, hasta su fallecimiento en 2016, cuando tenía 69 años. El hombre camaleónico viajó definitivamente hasta las estrellas, de donde parece que había venido. El volumen finaliza con dos anexos: su discografía y la bibliografía usada por la autora para escribir este libro.



Últimamente me he aficionado a las biografías, en cualquier formato. Pero estos libros ilustrados suponen una manera amena y divertida de acercarse a la vida de otra persona. De María Hesse he leído el volumen dedicado a Frida Kahlo y el de Marilyn Monroe, siendo este último mi preferido. Con respecto a su aproximación a Bowie, admito que hay momentos de la vida del artista que no he sabido entender bien. Me refiero a todo lo relativo a Ziggy Stardust, un supuesto alter ego del cantante que me ha descolocado un poco. Seguramente, si eres muy fan de Bowie sabrás comprender esta parte mucho mejor que yo. En mi caso me he sentido un poco desorientada con esa figura que, hasta donde yo sé, creo que trata de mostrar el supuesto desdoblamiento de personalidad del artista. Por otra parte, tampoco he conectado mucho con los puntos de fantasía que se introducen en el volumen, aunque entiendo perfectamente la intención con la que se ha hecho.

Eso sí, este libro merece mucho la pena por las ilustraciones de Hesse. Mirad qué cubierta tan fabulosa nos presente el libro. Solo por eso, cualquier lector, al que le guste o no David Bowie, disfrutará mucho de este volumen. Sus dibujos son fácilmente reconocibles, con figuras de ojos enormes y corazones palpitantes, realizados con colores vibrantes y atractivos. Y acompañando a los dibujos, los textos de Ruiz suponen un buen soporte, aportando datos y anécdotas sobre la vida del cantante. No puedo dejar de mencionar que tenemos una narración en primera persona, como si fuera el mismo Bowie quien nos contara su vida, desvelándonos qué era aquello que le apasionaba, de qué tenía miedo, o lo que sentía en algún momento puntual de su existencia.

Me ha gustado leer este libro aunque dura un suspiro en nuestras manos. Eso es lo malo de estos volúmenes, que los leemos en poquísimo tiempo pero se disfrutan un montón. Espero que María Hesse siga poniendo el foco de atención en biografías de este tipo. Me encantan y leeré todas las que publique.

[Fuente: Imagen de la cubierta tomada de la web de la editorial]

Puedes adquirirlo aquí:

martes, 13 de julio de 2021

KIKILLO: ❝Me hubiera gustado tener este libro cuando me independicé❞

Año 2001. Me independicé tras cumplir treinta y uno. Salí de casa de mis padres para pasar por la iglesia e irme a vivir con el que se convirtió en mi marido. Visto desde la distancia, casi siento que me escuece. Si volviera a nacer, haría las cosas de otro modo. Lo hubiera podido hacer perfectamente. Por suerte, empecé a trabajar joven y no he dejado de hacerlo desde entonces. Antes de convertirme en una «señora seria», tendría que haberme ido a vivir sola o, a lo sumo, a compartir piso. Hoy creo que es muy necesario volar del nido a edad temprana. Uno se espabila, tiene que buscarse la vida y resolver los inconvenientes del día a día por sí mismo, sin estar bajo el amparo de mamá y papa. Pero todos sabemos que es muy cómodo vivir con los padres porque, si no te ponen muchas pegas, en realidad es un chollo. Te lo dan todo hecho, te pagan la luz, el agua, la comida,... Pero no, la vida es un aprendizaje continuo, dice Kikillo. No le falta razón. Y qué mejor manera de aprender que echar a volar.

¿Pero quién es Kikillo? Kikillo es, en realidad, Francisco García. A los dieciocho años dejó su Almería natal para irse a Madrid. Quería estudiar Comunicación Audiovisual. Y allí sigue desde entonces. Mientras estudiaba, abrió redes sociales, y posteriormente ha compaginado la creación de contenidos con la dirección de Keeper Experience, una empresa de marketing que fundó junto a su socio. En estos años, la vida ha girado deprisa. Sigue con su canal de YouTube, abandona unos proyectos pero aborda otros. Entre ellos, el libro que acaba de publicar bajo el sello editorial Oberon. Hablamos sobre 50 consejos para independizarse y no morir en el intento

Marisa G.- Kikillo, mucha gente te conocerá. Particularmente, yo no te conocía, por eso me gustaría que me contaras quién es Kikillo, quién está detrás de este libro.

Kikillo.- Kikillo es un joven andaluz, que lleva en Madrid unos diez años. Me vine aquí para estudiar Comunicación Audiovisual.  Hace unos cuatro años abrí una agencia de marketing con un socio y ahora he decidido publicar un libro. Ese sería el resumen básico. Como persona, siempre digo que soy un cuadro, pero en plan El jardín de las delicias, con un montón de representaciones distintas. Tengo redes sociales desde hace diez años y medio. Soy de los primeros youtubers que salieron y sigo manteniendo mi canal desde entonces. 

M.G.- La agencia de marketing es Keeper Experience, de la que ya no formas parte. Te has despedido.

K.- Cierto. Keeper es una agencia que abrí con mi socio Sergio. Durante cuatro años y medio he estado trabajando como director de equipo. Hace algo más de un mes me planteé un cambio en mi vida, porque el ritmo que llevaba no me gustaba, y preferí buscarme otro caminito.

M.G.- El caminito es la creación de contenidos para tus redes sociales y todo lo que haces a nivel mediático.

K.- Sí, entre otras cosas porque ahora estoy desarrollando otro proyecto, pero me lo estoy tomando con calma porque, después de esos años en la agencia, necesito tomarme un descanso este verano. 

M.G.- Bueno, tienes un proyecto recién inaugurado. 50 consejos para independizarse y no morir en el intento. La idea del libro cómo y cuándo surge.

K.- La idea la llevaba arrastrando desde hace varios años. Siempre he querido escribir algo así porque, cuando me vine a estudiar a Madrid, mi madre me dio algunos consejos pero tampoco fue gran cosa. Aprendí mucho a base de golpes. Quería escribir algo sobre mi experiencia, para ayudar a los que estuvieran en mi situación. Me imaginaba a mi madre regalándome este libro en ese momento tan especial, en el que abandonas el nido para independizarte. Me hubiera gustado tener este libro cuando me independicé, porque contiene información que le puede venir muy bien a quien esté en esa situación. 

M.G.- Bueno, tú dejaste tu Almería con dieciocho años y te marchaste a Madrid para estudiar Comunicación Audiovisual. ¿Te fuiste sin tener idea de nada, ni de cocina, ni de lavadora, ni de plancha o ya tenías experiencia en estas tareas?

K.- Mi madre siempre nos inculcó el hecho de hacer. Barrer, lavar los platos y cosas así, sí que lo dominaba, pero la lavadora o la plancha eran temas que desconocía totalmente. Pero no me quedó más remedio que aprender.

M.G.- El libro está enfocado para gente muy joven pero claro, tal y como está la cosa hoy en día, que la gente no sale de casa de sus padres hasta que peinan canas, puede servir perfectamente para los treintañeros también. 

K.- Claro. Además, si unos padres le regalan este libro a su hijo de treinta años sirve como indirecta. Lo que no sabemos es si el hijo lo pillará. (Risas)



[Kikillo habla de su libro en su canal de YouTube]


M.G.- ¿Y a ti qué consejos te hubiera gustado escuchar cuando te fuiste a Madrid?

K.- Me hubiera gustado que alguien me diera algún consejo sobre la búsqueda de piso. Es un tema que trato mucho en el libro porque es algo complicado, y es muy fácil que metas la pata. También hubiera agradecido mucho algún consejo sobre la convivencia. Por ejemplo, en el libro hablo de los mandamientos de la convivencia y uno de ellos, muy importante, es saber empatizar. Yo me rayaba mucho cuando mi compañera de piso me contestaba mal, pero es que no entendía que lo mismo había tenido un mal día. Eso por no hablar de las fiestas y el amor que, cuando te independizas, se te abren nuevas puertas en esos aspectos. Son cosas que te pueden ayudar en ese camino que emprendes en solitario, lejos de tu casa.

M.G.- El libro es divertido pero hay algunos capítulos que me han hecho especial gracia. Por ejemplo, los tipos de compañeros de pisos: el desordenado, la fiestera, la silenciosa,... Imagino que son tipos de personas que te has ido encontrando.

K.- Sí, hay gente muy rara. Aunque la experiencia ha sido, en su mayor parte, muy positiva, también he tenido alguna experiencia negativa al compartir casa. Tuve una compañera muy asustadiza, de esas que, cuando te la encuentras en el pasillo, da un respingo y a la vez te asusta a ti mismo. También tuve una compañera fiestera, que siempre estaba montando fiestas en el piso e invitando a amigos. 

M.G.- O ese compañero de piso al que nunca veías y que parecía que no vivía en el piso, ¿no?

K.- Sí, sí. Es que yo me acostaba y él llegaba como a las doce y cuarto todos los días. Y luego, cuando me levantaba por la mañana, ya no estaba. Si lo veía era algún sábado, pero muy rara vez. Fue un compañero de piso al que, en realidad, no llegué a conocer.

M.G.- Bueno, eso tiene una ventaja. Así te dejaba más espacio para ti.

K.- Es que hay que verle el lado positivo a las cosas.

M.G.- Sí, porque tú eres una persona muy optimista, ¿verdad? Dices en el libro que hay que saber sacarle el lado bueno a todo, aunque sean situaciones complicadas.

K.- Es verdad. Siento que me ha ido todo muy bien porque, en los malos momentos, siempre intento verle el lado bueno a las cosas. Para mí es algo muy importante. Días malos los tenemos todos, incluso los optimistas, pero si eres una persona positiva, los malos tragos se pasan mejor.

M.G.- Precisamente, hablando de los malos momentos, hablas en el libro de que hay días que puedes sucumbir. Días en los que deseas abandonarlo todo y volver a casa.

K.- Por supuesto. Había semanas en las que me apetecía dejarlo todo y regresar a casa de mis padres. Es normal que al principio cueste adaptarse pero hay que verlo como una nueva experiencia. Al final, terminas por acostumbrarte y entiendes que es importante aprender porque la vida es un aprendizaje continuo. A día de hoy creo que dejar el nido y venirme a Madrid me ha merecido mucho la pena.

M.G.- Lo volverías hacer de nuevo.

K.- Por supuesto que sí.

M.G.- El libro está ilustrado. Háblame un poco de las ilustraciones.

K.- Las ilustraciones las ha hecho Marina Serna, también de Almería, pero que vive ahora en Barcelona. Es mi amiga de toda la vida y me parece una ilustradora increíble. Ha tenido que hacer los dibujos para el libro en tiempo récord y con una calidad extraordinaria. Ha sido un placer trabajar con ella.




M.G.- Otro capítulo que me ha gustado, en el que cuentas trucos muy ingeniosos que desconocía, como por ejemplo, sacarle el máximo rendimiento a un móvil con una lata o con un vaso.

K.- Sí. (Risas) Es muy útil. Tienes que encender el flash del móvil y poner delante un vaso de cristal. Se genera una luz de ambiente estupenda para tomar unas copas. Tú pruébalo, ya verás. Lo he usado muchas veces y me ha venido genial. Eso sí, la batería se consume más rápido, claro

M.G.- ¿Y lo de meter el móvil dentro de una lata para aumentar el volumen?

K.- ¡Funciona! En aquellos años, yo estaba pelado de dinero y tenía que ingeniármelas de alguna manera. Como no tenía dinero para comprarme un altavoz chulo, metía el móvil en la típica lata de Pringles. Le hacía una raja, metía el móvil y sonaba a tope. Te lo digo, de verdad.

M.G.- Y por probar, has probado de todo. El libro cuenta con un anexo donde figuran webs y apps de todo tipo, que tú habrás trillado y de las que has sacado el máximo partido.

K.- Con las aplicaciones para encontrar piso he pedido ayuda a algunos amigos porque yo solo me he mudado tres veces, pero tengo amigos que se han mudado en cinco o seis ocasiones. Hice barrido para que ellos me facilitaran información sobre aplicaciones que yo no había usado, pero que funcionaban bien.

M.G.- ¿Y te han quedado muchas cosas por contar?

K.- En cuanto a experiencias se han quedado muchísimas fuera, pero es que tenía que cortar. Creo que, con los cincuenta consejos que incluye el libro, está bastante bien. Como guía básica para independizarse, la información que contiene el libro es suficiente. Estoy muy orgulloso de cómo ha quedado. 

M.G.-  Y la propia experiencia de escribir un libro y publicar, ¿cómo ha sido?

K.- Muy buena. Yo no tenía ningún contacto con el mundo editorial pero, cuando se me ocurrió el libro, hablamos con Oberon y fueron bastante receptivos. Les gustó mucho la idea y me asignaron a una editora, que ha sido la persona que me ha ido ayudando en todo el proceso. Ha sido muy guay y muy gratificante. Se me hace raro ver el libro en librerías, pero es muy emocionante.

M.G.- ¿Y te has planteado hacer algo similar? Por ejemplo, en el libro lo mencionas, 50 recetas para independizarte y no morir en el intento. U otro ejemplo, escribir un libro sobre la experiencia de irse a vivir solo. Ahora ya no compartes piso.

K.- Pues sí. Estoy muy abierto a este tipo de proyectos. Soy muy emprendedor y me podría plantear un segundo libro. Pero eso será, si acaso, dentro de un tiempo. Ahora quiero disfrutar de este.

M.G.- Pues un placer conocerte y hablar contigo Kikillo. Seguiré pendiente de tus movimientos por redes sociales. 

K.- Muchas gracias a ti. Un placer, de verdad.

Sinopsis: Irse a vivir fuera de casa no es nada fácil, pero gracias a estos 50 consejos espero poder ayudarte un poco, porque tras 10 años fuera, 4 mudanzas de casa, 12 compañeros de piso distintos, 4 años de universidad, 2 trabajos, ¿cuántas fiestas? y muchos, muchos amigos... sé muy bien de lo que hablo y de lo necesaria que es esta guía, o al menos, lo necesaria que hubiese sido para mí hace 10 años, el primer día que me fui fuera de casa. Aquí encontrarás consejos para cómo buscar un buen piso, para saber organizarte los dineros, para comer más o menos bien, para mantener una buena convivencia en casa y no matarse, para el amor (muy chungo este tema en esta etapa), para la lavadora (esto es más chungo que el amor), para no morirte de un resfriado... en definitiva, todo lo que he aprendido en estos años. No sé si lees esto para ti, o para alguien al que tienes en mente regalárselo, pero de verdad, que es el regalo perfecto para alguien que pronto se va fuera. Prometo que además de aprender, se echara unas risas y se acordará mucho de la persona que se lo haya regalado.


martes, 6 de julio de 2021

RAQUEL RIBA ROSSY: ❝Llevar siempre el traje de mujer intelectual, perfecta y excelente es cansadísimo❞

Amo a Lola Vendetta. Me gusta su humor lleno de ironía y esa forma de impartir justicia que no siempre vemos en la vida real. Me gusta la humanidad del personaje, su naturalidad, su espontaneidad. Siento que tiene una manera de mirar el mundo muy afín a mí y por eso me resulta sencillo empatizar con ella. Creado por Raquel Riba Rossy, el personaje de Lola ya ha protagonizado cuatro libros -Más vale Lola que mal acompañada, ¿Qué pacha, mamá?, Lola Vendetta y los hombres. El último se titula Una habitación propia con wifi, que supone un viaje al interior del que el personaje saldrá totalmente renovado.

Riba Rossy visitó Sevilla hace unas semanas. Sentadas al arrullo de una fuente fuimos desgranando esta nueva experiencia de mi querida Lola.

Marisa G.- Raquel, esto te lo habrán preguntado muchas veces pero como es la primera vez que hablamos, me gustaría saber cómo nace el personaje de Lola Vendetta.

Raquel R.- Nace en Barcelona, en 2014. Por entonces, yo vivía en un piso con cinco estudiantes. Todas mujeres.  Nos llevábamos muy bien y hablábamos mucho de las cosas que nos pasaban únicamente a nosotras, las mujeres, pero no desde una perspectiva feminista. Sencillamente, hablábamos del día a día, a veces desde la indignación, desde aquello que nos hacía sentir incómodas. Fue entonces cuando se me ocurrió crear a Lola Vendetta, como personaje que trata de vengarse, desde el mundo de la fantasía, de los miedos y de las cosas que nos ocurrían en la calle, que no podíamos afrontar porque teníamos una barrera de temor. 

M.G.- Es decir, es un personaje a través del cual haces denuncia de cosas que no te atreves a decir de viva voz.

R.R.- Entonces, sí. Ahora ya soy capaz de decir muchas cosas por mí misma.

M.G.- ¿Te ves reflejada en ella?

R.R.- Sí, aunque la gente tiende mucho a confundir el personaje conmigo. Yo soy mucho más blanda y ella es mucho más beligerante que yo. Quizá, y precisamente por eso, me inventé el personaje.

M.G.- Raquel, hago un inciso. He leído en tu biografía que estás grabando tu primer álbum de música.

R.R.- Sí, era un proyecto pendiente que he tenido aparcado durante mucho tiempo porque me volqué mucho en Lola. Estudié Bellas Artes, me puse a dibujar muy pronto, así que siempre he estado ocupada dibujando. Pero aproveché la circunstancia del confinamiento para lanzarme a la música. Pensé que si el mundo se iba a acabar, tenía que grabar, como mínimo, un disco. 

M.G.- ¿Y con qué estilo musical nos vas a sorprender?

R.R.- Hay un montón de estilos distintos, desde boleros, chacarera, regaee, hasta una cumbia y un vals. Hay un mejunje de estilos que he escuchado durante toda mi vida.

M.G.- Me apetece escucharte. Pero, volvamos al libro. Este volumen empieza con la siguiente frase: «Hace tiempo mi cuerpo y mi mente entraron en guerra». ¿Quién entró en crisis Raquel o Lola?

R.R.- Ambas. Como te digo, siempre he utilizado a este personaje para digerir cosas que me pasan a mí. Siempre pienso que lo que me ocurre a mí, también le ocurre a otra mucha gente. Las circunstancias de cada uno son muy parecidas a las de los demás, y eso nos conduce a sentimientos similares. Por eso hablo desde mí, sabiendo que hay gente que ha vivido algo igual o que se le parece mucho.

M.G.- En las páginas finales comentas que este libro ha supuesto tu resurrección. ¿Has salido renacida?

R.R.- Sí, totalmente. Me enfermé mucho por exceso de estrés, tensión y trabajo. Y puede sonar a tópico pero llegó un momento en que tuve que parar para empezar de cero. Me confiné con una amiga que me ha servido de inspiración para el personaje de Maite, aunque este ya existía. En aquellos días le comentaba que me sentía feliz. Todos los días. Había olvidado lo que era eso. Había dejado de ser yo misma. Pero conseguí volver a sentirme feliz cada día que despertaba y me hacía el propósito de seguir siendo feliz durante todo el día. Fue una sensación muy bonita.

M.G.- Pues, por regla general, nos solemos levantar de mal humor y pensando en la cantidad de obligaciones que tenemos que encarar ese día. Tiene que ser un gusto levantarse feliz.

R.R.- Es que lo raro en mí era estar siempre quejándome de las cosas. Me gusta alegrarle la vida a los demás y encima tengo la gran suerte de trabajar en algo que me apasiona. En realidad, no puedo quejarme de nada pero fue una etapa en la que no me sentía bien.





M.G.- Pues he ido anotando frases de Lola que me parecen muy significativas. Por ejemplo, «Tengo que ser abundante, tengo que ser abundante, tengo que ser abundante». Ella se repite esta frase como un mantra. No hace mucho hablaba con Najat El Hachmi sobre esa tendencia que tenemos las mujeres a exigirnos más de lo que nos exige la propia sociedad.

R.R.- Esto tiene un origen muy sencillo. En la historia de la humanidad, los hombres han tenido representación masculina en todos lados y han tenido referentes de todo tipo, incluso en la mediocridad. Viven a otro nivel de exigencia. Sin embargo, a las mujeres siempre se nos ha explicado que nuestro puesto es uno solo, frente a los muchísimos que pueden ocupar los hombres. Por lo tanto, es normal que caigamos en esta actitud de auto-exigencia, que nos acaba obsesionando. La razón es que todavía no existe igualdad real en ningún ámbito. A eso se añade que las mujeres tenemos terror a envejecer porque es como si caducáramos. Es algo que se ve en el mundo de la cultura. Las mujeres artísticas de más de cincuenta años parecen que han desaparecido en combate.

M.G.- Otra frase y además esta es muy llamativa. Dice Lola: «Estoy cansada de enfadarme con el mundo todos los días, de ser tan luchadora, tan feminista, tan activista o tan empoderada». Me ha encantado.

R.R.- Con esta frase tenía ganas de rescatar algo que nos pasa mucho. Constantemente, queremos demostrarle al mundo que somos mujeres muy empoderadas. Le tenemos mucho miedo a la vulnerabilidad porque en ese atisbo de vulnerabilidad puedes perder la oportunidad de tu vida como mujer. Verbalizar que no quiero ser siempre esa mujer que siempre lo está dando todo, que está constantemente luchando, que tiene que demostrar lo empoderada que es me ayudó mucho. A veces quiero ser una mujer mediocre, sentada en mi mediocre sofá, y viendo una serie muy mediocre que jamás ganará ningún premio porque no vale nada. Quiero estar en una cena con amigos y no tener que estar explicándole a la gente que he visto una serie muy interesante y muy culta. No quiero ser siempre ni la más intelectual, ni la más perfecta, ni la más excelente porque llevar siempre el traje de mujer intelectual, perfecta y excelente es cansadísimo. 

M.G.- No falta la crítica en el libro como la gestión económica de los países desarrollados o la adicción a la tecnología. Pero también hay pasajes muy personales, muy íntimos, como son esas escenas en las que Lola se enfrenta a la muerte de su abuelo.

R.R.- Quería hablar de la muerte porque me parece una gran maestra de muchas cosas. Creo que vivimos de espaldas a la muerte y a veces, cuando te la encuentras de frente, resulta que no es tan traumática. Cuando una persona mayor, que ha vivido mucho, ha amado, ha trabajado tanto se apaga, no tiene  por qué dejar un vacío tan grande. Poder acompañar a esa persona mayor en ese momento y poder mirar de frente a la muerte no siempre es tan dramático. Creo que son instantes en los que incluso puedes llegar a sentir paz. Sé que puede haber gente que se ofenda al decir esto. No se trata de que estés deseando que la otra persona muera, sino de entender que por fin, esa persona que ha trabajado tanto en su vida, ha encontrado un descanso muy merecido.

M.G.- Pero Raquel, tengo una curiosidad. Tú representas a la muerte como un individuo muy bajito y con acento argentino. ¿Por qué?

R.R.- (Ríe) Porque si la dibujaba de manera tradicional, -altísima y siniestra-, iba a dar una impresión que no quería. Quise quitarle esa imagen de maligna y preferí dibujar a un personaje al que le había tocado este rol sin haberlo pedido, lo que le genera una ansiedad brutal. La muerte de mi libro no sabe cómo lidiar con el papel que le ha tocado en suerte. Sabe que tiene una función terrible y se siente fatal porque no siempre toma buenas decisiones, o porque  se lleva a gente antes de tiempo. No aguanta la presión de su trabajo. Está tan estresado que necesitaría una terapeuta. Por eso tiene acento argentino. Además, es un tributo a mis amigas de allí.




M.G.- A Lola le sienta estupendamente bien el confinamiento mientras que al resto le sentó fatal, sin poder salir de las cuatro paredes de su casa.

R.R.-  Sé que mucha gente lo vivió muy mal pero las personas que tuvimos una etapa muy compleja y previa al confinamiento, aquel parón nos sirvió para escucharnos y para tomar algunas decisiones importantes. Evidentemente, en toda esta cuestión del confinamiento entra mucho en juego el tema de la salud mental. Aquel parón tuvo y tiene repercusiones psicológicas. Hay gente que ya no se reconoce como la misma persona y aunque sentimos que durante aquellos meses hubo un vacío enorme, creo que, en realidad, fue un espacio lleno. Al menos, en mi caso.

M.G.- Y a Lola también se la cuestiona. Por poner un ejemplo, con el tema de la maternidad. ¿Por qué la gente tiene la mala costumbre de meterse en la vida de los demás?

R.R.- Los seres humanos tendemos a una necesidad de control que rebosa los límites de la vida personal e invade espacios privados. Por otro lado, a la gente que toma las decisiones aceptadas por la sociedad le provoca mucho vértigo y miedo toda esa otra gente que tiene una vida distinta. Debe de generarles mucho malestar que los demás no sigan el mismo camino que ellos han tomado porque, de otro modo, no harían tantas preguntas. O te encajan en un patrón o despiertas dudas por tu actitud. No se dan cuenta de que existen otras realidades. El mundo está lleno de personas que están tomando decisiones distintas a las que has tomado tú. ¡Supéralo! 

M.G.-  (Risas) Cierto. Me gustan mucho las ilustraciones porque hay mucha diversidad cultural, algo que no siempre encuentro en los libros ilustrados. Te empeñas en mostrar la variedad que hay en el mundo.

R.R.- Sí, sí.  Qué bien que me preguntes esto. Es que cuando me siento en una terraza en Barcelona, con gente a la que acabo de conocer, uno es de Sevilla, el otro de Bogotá, el otro de París,... Esto es algo muy común en las ciudades. Los grupos de amigos y amigas están formados por personas que vienen de distintos lugares. Hace treinta años podías tener un amigo extranjero o, a lo sumo, dos. Pero hoy día, no. No tienes que moverte de tu ciudad para conocer a gente de otras nacionalidades. Se me haría muy extraño hacer un libro donde el único acento fuera el español. Para empezar porque, en mi día a día, hablo en castellano, catalán, francés e inglés con distintas personas de mi entorno.

M.G.- ¿Y qué importancia tiene la paleta cromática en tus ilustraciones?

R.R.- Al principio solo utilizaba boli negro y el rojo para la sangre pero con el tiempo me di cuenta que aquella combinación era muy agresiva para la vista e incluso generaba más haters. Así que decidí añadir gama de rojos y grises. Para la vista es mucho más relajante y permite introducir matices. 

M.G.-Viniendo de una familia donde hay pintores, dibujantes, gente tan creativa, ¿cabía la posibilidad de que te dedicaras a otra cosa que no fuera la ilustración y las Bellas Artes?

R.R.-  Apuntaba maneras desde muy pequeñita. Desde que empecé a hablar ya tenía un lápiz en las manos. Tengo algunos dibujos guardados, de cuanto tenía 5 o 6 años.  Ahora bien, si no me dedicara a la ilustración, creo que hay tantísimas profesiones que me gustaría ejercer que no sabría donde elegir. Me he planteado todas desde veterinaria, enfermería, medicina,... También me encantaría haber sido profesora de peques o haberme dedicado más profundamente a la música. 

M.G.-  De todos modos, quiero pensar que a Lola Vendetta le queda larga vida.

R.R.- Sí. Dibujar es otra manera de hablar para mí. Cuando termino un libro me digo a mí misma que voy a parar porque me siento quemada y la entrega ha sido muy difícil pero luego, a las dos semanas, ya estoy tomando notas para un nuevo libro. No lo puedo evitar.

M.G.- Pues no lo evites que a mí me encanta Lola. Muchas gracias por este ratito, Raquel.

R.R.- Gracias a ti.

Sinopsis: Lola Vendetta se ha volcado con tanta pasión en la defensa de la revolución femenina y la apuesta por una nueva masculinidad que no se dio cuenta de que en su interior se estaba gestando otra revolución. Su cuerpo y su mente, hartos de que los ignore, se han amotinado y amenazan con el colapso. Para colmo, su idea del amor se está resquebrajando. Todo la empuja a tomarse un respiro en el campo, pero ella aún no imagina las consecuencias de tener al fin una habitación propia (con wifi, eso sí): la eclosión de una nueva Lola Vendetta, libre y ecofeminista.



viernes, 2 de julio de 2021

FEDERICO de Ilu Ros

Editorial: Lumen
Fecha publicación: mayo, 2021
Precio: 21,75 €
Género: novela gráfica
Nº Páginas: 352
Encuadernación: Tapa dura
ISBN: 9788426410702
[Disponible en eBook;
puedes leer aquí]


Autora

Ilu Ros nació en Mula (Murcia) en 1985. Licenciada en Bellas Artes y Comunicación Audiovisual por la Universidad de Granada, no contempló la posibilidad de dedicarse al dibujo y la ilustración hasta que se fue a vivir a Londres en 2011. Ilu Ros encuentra su inspiración en lo cotidiano, las ciudades que visita, las personas que la rodean y las historias que le cuentan, los libros, las películas, los viajes en tren, la música que escucha... Le gusta buscar en las pequeñas cosas algo nuevo (o no tan nuevo) que contar.

Ha expuesto en la Galería Miscelanea de Barcelona y ha sido finalista del Poster Prize for Illustration, premio concedido por la Association of Illustrators y el London Transport Museum de Londres. En 2018 publicó su primer libro, Hey Sky, I'm on my Way: A Book About Influential Women (Nueva York, Lit Riot Press). Tras la publicación de Cosas nuestras (Lumen, 2020), alabado unánimemente por la crítica, seleccionado para representar la sección española de la Bienal de Ilustración de Bratislava 2021 y por el que fue nombrada Murciana del Año por el diario La Verdad, Lumen publica ahora Federico.

Sinopsis

Federico solo hay uno. No le hacen falta apellidos. Un nombre que reconocen tanto niños como adultos, que suena a duende, a cante jondo y a romance popular, pero también a la vanguardia más rompedora. Un nombre que encarna la alegría y las sombras de España, la época más brillante de nuestra cultura desde la Edad de Oro, pero también la guerra y la vergüenza de un pueblo que nunca podrá perdonarse la muerte del poeta que más lo representaba.

En este libro escuchamos las voces de aquellos que lo conocieron, desde su familia cercana hasta la legión de amigos y amigas que lo frecuentaron en sus años granadinos, en las juergas líricas de la Residencia de Estudiantes o a lo largo de su intensa vida literaria. Y, por supuesto, la suya propia: la del poeta, la del dramaturgo, la del conferenciante, con la claridad de unas ideas que hoy tienen la misma fuerza, y, por n, la voz desnuda del hijo, del hermano y del amante enamorado. Ilu Ros fusiona voces y palabras con sus ilustraciones, que nos arrastran como la magnética personalidad de Federico García Lorca: icono de generaciones pasadas, presentes y futuras.

[Información tomada directamente del ejemplar]



Todo lo que se escribe, se filma, se investiga, se recita, se teatraliza,... sobre Federico García Lorca es poco. Con tan solo 38 años le arrebataron la vida y enterraron su cuerpo en algún lugar del que nunca se ha sabido. ¿Quizá en la huerta de San Vicente? Le quitaron el aire que entraba en sus pulmones, la luz que iluminaba sus ojos, el brillo de su mente, la sonoridad de su voz, el latir de su corazón, sus sueños, sus pensamientos, sus ideas. Pero lo que nunca pudieron quitarle fue la estela que dejó su paso por la tierra. Su prosa, su poesía y su teatro llegan hasta nuestros días. Lorca sigue teniendo lectores que se acercan a sus poemas. Sigue teniendo espectadores que acuden al teatro a ver sus obras. Y sigue teniendo investigadores, escritores, ilustradores, que profundizan y retratan su trayectoria. Existen mil maneras de acercarse a aquel vecino granadino, al que la guerra civil sesgó la vida. Entre esas mil formas figura lo último de Ilu Ros que lleva por título, simplemente, Federico

Federico es el nuevo álbum ilustrado de la murciana Ilu Ros. A lo largo de algo menos de cuatrocientas páginas, la autora retrata la vida del poeta y dramaturgo desde un ángulo más íntimo y personal. Por eso, este proyecto abarca desde el nacimiento de Lorca y nos lo muestra como un niño imaginativo, como cualquier chiquillo que juega en la calle.




En estas páginas tienen cabida los lugares en los que Lorca vivió de niño, el colegio y sus profesores, que irán dejando un caminito de pan, a través del cual poder ir conociendo más en profundidad al poeta. Porque hay muchas cosas que se saben de él, pero también encuentro en este libro algunas anécdotas que para mí eran desconocidas. Y aparece en este volumen el cura Pellizcos, su ama de cría o su hermana Isabel que, retratada a avanzada edad, irá recordando cómo era su hermano y contándonos parte de su vida. Por supuesto, encontraremos también en este volumen a todos aquellos con los que convivió en la residencia de estudiantes, cuando marchó a Madrid a estudiar. Por ahí andan Luis Buñuel, Salvador Dalí, Jorge Guillén, Manuel de Falla,... Y también estarán ellas, algunas Sinsombrero, como Maruja Mallo y Margarita Manso. Fueron 38 años en los que Lorca respiró, vio, escribió, amó y también le rompieron el corazón. Viajó a Cuba, a Nueva York, a Argentina,... Pero España le tenía preparada una enorme sorpresa. 

Ilu Ros inicia y termina este volumen con la muerte de Lorca, otorgándole al libro un carácter circular. Como dice en la introducción, para ella ha supuesto una enorme responsabilidad escribir sobre el poeta, pero no cabe duda de que ha hecho un gran trabajo y que ha volcado un gran cariño a la hora de escribir sobre el granadino:



Estructurado como si se tratara de una obra de teatro, con Preludio, tres actos y epílogo, Federico también recuerda a esos documentales que se construyen por medio de entrevistas. En ciertos pasajes aparecen aquellas personas que tuvieron un contacto directo con él, hablando de lo que vivieron junto a Lorca, de los momentos que compartieron, señalando los rasgos más característicos de la personalidad del poeta. 

No faltarán tampoco las referencias a sus textos, a la inspiración para sus personajes, o los fragmentos de sus obras y cartas, o aquella compañía de teatro, La Barraca, que fue un «referente para la recuperación del teatro del Siglo de Oro con el cometido de llevarlo gratuitamente a todos los rincones del país».




Nos lo contaba Ros en la entrevista que le hicimos (puedes leerla aquí), la paleta cromática que ha elegido la autora toca mucho los tonos tierra, los amarillos, los ocre, pero el color da paso al carboncillo en los momentos más dramáticos de la vida del escritor. Me gustan mucho los dibujos de esta murciana. No me parece un dibujo especialmente pulido o donde se aprecie la profundidad de campo. A veces, en ellos se ve el armazón sobre el que se construye la ilustración, pero creo que ahí radica lo singular de su trabajo. A mí me parecen una belleza. Mirad este vídeo.



 

Poco más os puedo contar. Bueno, sí. Tengo una pregunta. ¿Nunca os habéis preguntado cómo sonaba la voz de Federico García Lorca? A mí es una curiosidad que me acompaña desde que leí este libro. He buscado algún archivo sonoro, grabaciones antiguas que arrojen algo de luz, pero no he encontrado nada definitivo. Me parece algo tan inaudito que se haya perdido su voz,... Al menos nos quedan fotos, nos queda todo lo que escribió en vida, lo que publicó, lo que se sigue reeditando, nos quedan las películas que se han hecho de su vida y las adaptaciones cinematográficas de sus obras, las representaciones teatrales. Nos quedan los ensayos que profundizan en su figura. Nos queda todo lo que se ha escrito sobre él. Y nos queda este libro de Ilu Ros, Federico, que os recomiendo porque es una auténtica joya.

[Fuente: Imagen de la cubierta tomada de la web de la editorial]

Puedes adquirirlo aquí:


Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...