...aunque parezca mentira. Casi dos meses he estado ausente de este espacio. ¿Por qué? Por un cúmulo de circunstancias. Se juntó la falta de tiempo, con mi manía de exigirme llegar a todo, asuntos familiares de salud, y un profundo desánimo por la lectura. Sobre esta última cuestión, caí en picado. Lo contaba no hace mucho por redes sociales, que hay días en los que, como no tengo ganas de hacer nada, me doy el capricho de seguir los deseos de mi cuerpo. Y es que estamos tan acostumbrados a ser productivos las 24 horas del día, que no sé vosotros, pero yo, si no estoy haciendo algo provechoso, es como si estuviera cometiendo un pecado capital. Y no, también es importante no hacer nada. Basta con simplemente estar.
A lo que voy, que este blog es parte de mi vida. Lo ha sido durante los últimos catorce años y no me resisto a darle cerrojazo. Si bien ahora no le puedo dedicar todo el tiempo que me gustaría, ya cambiará algún día las tornas (cuando me toque la lotería de Navida, ja!). Así que, sigo aquí, poco, pero sigo. Y mi intención es aparecer y asomar la patita de vez en cuando, con alguna reseña, con alguna entrevista, con lo que sea.
También tengo las redes un tanto abandonadas en lo que a literatura se refiere pero tengo mucho que enseñaros. Y os debo alguna visita a vuestros espacios correspondientes. Dicho lo cual, ¿qué os parece si nos volvemos a encontrar?
Os mando un abrazo enorme.


No hay comentarios:
Publicar un comentario