lunes, 27 de enero de 2020

PROGENIE de Susana Martín Gijón

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Editorial: Alfaguara.
Fecha publicación: enero, 2020.
Precio: 19,90 € 
Género: Thriller. 
Nº Páginas: 432 
Encuadernación: Tapa blanda con solapas. 
ISBN: 9788420438795 
[Disponible en eBook y Audiolibro; 
puedes empezar a leer aquí]


Autora

Susana Martín Gijón (Sevilla, 1981) es autora de la serie policíaca Más que cuerpos, compuesta hasta la fecha por dos trilogías. Su novela Expediente Medellín (2017) fue ganadora del Premio Cubelles Noir 2018 a la mejor novela publicada en castellano. Su novela Naúfragos fue finalista de varios premios y sus derechos fueron vendidos para una adaptación audiovisual. Licenciada en Derecho, fue directora general del Instituto de la Juventud de Extremadura y presidenta del Comité contra el Racismo, la Xenofobia y la Intolerancia. Con Progenie, Alfaguara Negra inicia la publicación de su obra.

Sinopsis

Sevilla, ola de calor. Todo el que puede huye a la playa. No así Camino Vargas, jefa accidental del Grupo de Homicidios desde el tiroteo que dejó en coma al inspector Arenas. Alguien ha atropellado salvajemente a una mujer y se ha dado a la fuga. Este asesinato se va a transformar en el foco de atención mediática cuando se filtre un dato aún más perturbador: el homicida introdujo un chupete en la boca de la víctima antes de desaparecer de la escena del crimen. Todos los indicios apuntan a la expareja, un maltratador psicológico, y las estadísticas no están de su lado. Sin embargo, cuando la autopsia desvele que la víctima estaba embarazada y los asesinatos comiencen a sucederse, Camino comprenderá que se halla ante el caso más duro de su carrera.

[Información tomada directamente del ejemplar]



Ya lo comenté cuando publiqué la entrevista a la autora (puedes leerla aquí), nunca había leído una novela de Susana Martín Gijón. Aunque le seguía la pista y tengo en casa algún título de las trilogías que publicó con una editorial sevillana, hasta la fecha no me había lanzado a sus historias. Digamos que Progenie supone un debut para ambas. Para ella, porque publica por primera vez con la editorial Alfaguara. Para mí, porque me zambullo por primera vez en una novela suya. ¿Cuál ha sido el resultado? Os lo cuento a continuación con detalle.

Nada más terminar de leer esta novela, comencé a encontrarme con opiniones muy grises, por no decir negras. Obvia decir que todos los dictámenes de los lectores, justificados y debidamente argumentados, -como son los que he leído-, deben ser respetados, tanto por otros lectores como por el propio autor. Eso hago. Pero, más allá de los gustos de cada uno, y aunque no comparta punto por punto algunos de los criterios de los que han leído esta novela, debo admitir que ciertas cuestiones  a mí tampoco me han terminado de convencer. Sin embargo, Progenie ha sido para mí una novela con más puntos positivos que negativos, una novela que cumple, en buena medida, lo que esperaba de ella.

La trama de Progenie transcurre en Sevilla. El Grupo de Homicidios de la capital hispalense está liderado por Camino Vargas, una mujer en la cuarentena que se ve obligada a adoptar el papel de jefa, sustituyendo al inspector Arenas en estado comatoso, tras un incidente laboral. Ella y su equipo tiene que enfrentarse a un asesino en serie que elige a sus víctimas (mujeres) por unas circunstancias concretas y deja en los escenarios del crimen, una firma muy peculiar. Así, la primera asesinada será Soledad, una mujer embarazada de pocas semanas, que aparece atropellada brutalmente, y de forma intencionada, en un barrio periférico de la ciudad. Tras sesgarle la vida, el asesino coloca un chupete en la boca de la mujer. 

Y a Soledad le seguirán otras tantas mujeres. Una tras otra irán apareciendo, y Camino Vargas tendrá que averiguar qué patrón sigue el asesino, por qué todas sus víctimas son mujeres, por qué todas cumplen una serie de requisitos y por qué firma sus obras empleando objetos relacionados con los bebés. El círculo se irá cerrando paulatinamente, hasta conducir la investigación a una institución de la que mejor no desvelo nada. 

Ese sería el grueso de esta novela que, a su vez, está aderezado con una historia paralela y breve, en la que el lector conoce a dos mujeres - Soraya y María Jesús-. Ambas mantienen una relación sentimental y parecen estar inmersas en una situación de la que iremos conociendo detalles poco a poco. Será la narración de la vida de esta pareja la que conforme el capítulo introductorio que abre cada uno de los cuatro bloques en los que se articula la novela. Es decir, cuatro capítulos en los que el lector se irá asomando poco a poco a las circunstancias personales de estas mujeres, hasta que, en la última sección, hilo principal y colateral convergerán en un punto, y ya no se separarán hasta llegar al desenlace. 

Y ahora vamos al quid de la cuestión. ¿Qué me ha gustado de Progenie? En primer lugar, y por empezar por lo más básico, que la acción transcurra en Sevilla. Para los lectores nacidos o recientes en esta ciudad, tal y como ocurre con otras novelas y otros escenarios, resulta muy agradable seguir los pasos de los personajes a través de la capital sevillana. La ciudad se mostrará en toda su amplitud, desde los barrios más desfavorecidos a aquellos en los que el nivel adquisitivo tiene varios ceros.

Para mí, otro punto a favor ha sido Camino Vargas. Mientras que otros lectores opinan que es un personaje plano, debo admitir que a mí me ha convencido. Me ha gustado que sea tan irreverente y se aleje estrepitosamente del perfil de otros investigadores e inspectores literarios. Camino Vargas es una mujer de su época, que en su tiempo libre viste minifalda y escote, que emplea tacones de vértigo, que le gusta acudir a bailar salsa a los locales latinos, una mujer que huye del compromiso y prefiere sesiones de sexo esporádico. Además es testaruda y se expresa de forma burda, sin tacto alguno, ni siquiera cuando tiene que dar malas noticias. Todo esto me gusta y me parece distinto a lo ya visto. Es cierto que se salta las normas y eso no ha gustado a muchos lectores, pero a mí me cuesta creer que todos los miembros de la Policía Nacional, o de la Guardia Civil, sean tan escrupulosos con los protocolos a la hora de desempeñar su trabajo.

Con respecto al resto de personajes, me he fijado especialmente en aquellos que componen el equipo de Camino Vargas. Pascual, Fito, Teresa y Lupe son muy diferentes unos de otros. Hay lectores que hablan de estereotipos, pero en mi caso no me lo han parecido. De los cuatro, me han gustado especialmente Pascual y Lupe. El primero es un hombre divorciado por decisión unilateral de la que era su esposa. Tiene una hija a la que ve poco tras el divorcio. Aunque está herido y recela un tanto de las mujeres, poco a poco su verdadero ser irá saliendo de nuevo a la luz.

En cuanto, a la segunda, en según qué momento de la novela casi adquiere más protagonismo que la propia Camino. Lupe es una mujer con una vida personal complicada, cabeza de familia, sobre la que recaen la mayoría de las responsabilidades. Me ha parecido un personaje humano porque se siente infravalorada por su jefa y eso le provoca cierta desazón.  Lo que me gusta de estos personajes que caminan a la sombra de Camino es que la autora nos deja ver su faceta más personal. Esto es algo típico en el inspector jefe o en el investigador principal, pero no suele ser tan común en el resto del equipo.


Más cosas. Como suele ser habitual en una novela negra, o un thriller, el autor suele aprovechar para poner sobre la mesa algunas cuestiones de índole social.  En Progenie se le hace repaso a las apariencias, al culto al cuerpo o a la mafia de los guardacoches ilegales, pero hay temas de mayor transcendencia como, por ejemplo, la violencia de género. Desde un punto de vista literario, siempre he visto la violencia de género como una lacra sobre la que se pronuncia la ciudadanía en general pero, ¿qué piensan realmente los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado? La investigación que Camino y su equipo se trae entre manos da pie a conversaciones entre bambalinas, es decir, cada uno de ellos expone su parecer, desde un punto de vista personal y no profesional. A mí ese enfoque me ha parecido novedoso porque, ante un caso de violencia de género, nunca me he planteado qué pensarán las personas que, por su profesión -policías, asistentes sociales, jueces, médicos,- se ven involucrado en un caso de este tipo.

Pero si hay un tema estrella en Progenie ese es la maternidad, o la no maternidad. En los tiempos actuales, ¿sigue estando la mujer sometida a presión social? ¿Cuántos tipos de maternidad existen? ¿Qué avances médicos se están desarrollando para lograr el sueño de algunas mujeres? ¿Son métodos fiables? Bueno, la trama de esta novela te lleva a reflexionar, sin excesiva profundidad, sobre todos estas cuestiones. 

Y por último, también me ha gustado el narrador. Me ha parecido fresco, descarado, poco dado a formalismos. Si no fuera porque es un narrador en tercera persona, casi diría que es la propia Camino Vargas la que nos habla. 

Y ahora viene la segunda parte. ¿Qué es lo que he echado en falta, no me ha terminado de convencer o no me ha parecido creíble? A ver, en primer lugar, la trama transcurre en un tórrido verano sevillano, algo en lo que se hace mucho hincapié incluso desde la sinopsis, sin embargo, la narración no ha conseguido transmitirme ese calor sofocante al que se ven sometidos los personajes, ese bochorno que todo lo impregna, que casi incapacita a las personas, y derrite las neuronas. En ningún momento he tenido esa sensación pegajosa que todo sevillano bien conoce, cuando se ve obligado a pasar sus días y sus noches en una ciudad en la que el asfalto escupe fuego.

De todos los personajes, Micaela, forense de profesión, no me ha convencido. Esta mujer, joven y casada, tiene un sueño, un sueño que no se cumple y al que tiene que enfrentarse cara a cara cada vez que le hace la autopsia a las víctimas de esta novela. Micaela es el ejemplo que viene a demostrar que la esfera personal afecta en lo profesional, sin embargo, sus reacciones me han parecido excesivas, y eso le ha restado credibilidad al personaje. Si Micaela fuera un personaje de teatro, diría que la actriz que encarna su papel ha sobreactuado. Ojo, es mi opinión personal y lo que a mí me ha parecido. Que entiendo que lo personal afecta en lo profesional pero este personaje me parece que abusa del dramatismo.

Del mismo modo, algo similar me ha ocurrido con Nerea. Es una joven que trabaja como recepcionista en una institución -no daré más detalles-. Está licenciada en filología (como yo) pero sabe desencriptar archivos encriptados. A ver, como saber, puede saber chino mandarín, pero a mí esa cualidad del personaje, con toda sinceridad, me ha parecido un poco cogida por los pelos. Esta cuestión es quizá, lo menos me ha gustado de la novela, lo que más me ha chirriado con creces.

Dicho lo cual, si ponemos en una balanza los pro y los contras, es evidente que la balanza se inclina hacia el polo positivo. He querido ser muy puntillosa en esta reseña porque he visto que hay muchos lectores que no han disfrutado esta lectura. Yo quería explicar con detalle lo que me ha gustado y lo que no, así que, perdonarme si he sido muy minuciosa. Opino que es una novela que cuenta con puntos positivos importantes como para que los lectores se animen a leerla. Es más, por añadir algo más, la trama cuenta con su pellizco de suspense. No diré que la intriga te lleva a morderte las uñas, pero tiene su puntito y eso te anima a seguir leyendo. Además, con respecto a la resolución del caso, hice un pronóstico a mitad de camino y erré. Luego, más avanzada la lectura, intuí por donde iban los tiros, pero la cosa se desarrolló con más ramificaciones de las que yo me había imaginado, y me sorprendió en ciertos aspectos.

No me extiendo más. Progenie, escrita en tercera persona, con capítulos muy cortos, se lee con suma facilidad. Me ha parecido amena y entretenida. No será el thriller del año, no tiene un ritmo frenético que te deja sin respiración pero, bajo mi punto de vista, ha sido una lectura que ha cumplido lo que esperaba de ella, el entretenimiento. Como tal, a mí me ha resultado una lectura válida. No me importaría volverme a encontrar con Camino Vargas.







 

[Fuente: Imagen de la cubierta tomada de la web de la editorial]

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viernes, 24 de enero de 2020

EL CINE EN 100 PREGUNTAS de Emilia Esteban, Claudia Lorenzo y Blanca Garrido

Resultado de imagen de EL CINE EN CIEN PREGUNTAS de Emilia Esteban, Claudia Lorenzo y Blanca Garrido
Editorial: Nowtilus.
Colección: 100 Preguntas Esenciales.
Fecha publicación: septiembre, 2019.
Precio: 16,95 €
Género: Divulgación.
Nº Páginas: 352 
Encuadernación: Rústica con solapa.
ISBN: 9788413050508
[Disponible en eBook;
puedes empezar a leer aquí]


Autoras

Blanca Garrido, licenciada en Comunicación Audiovisual. Cinéfila, Bibliotecaria, trabaja en la BPM Luis Rius (Tarancón) donde coordina el programa de Promoción y Animación Lectora y los Clubes de Lectura, organizando también encuentros con autores y presentaciones de libros, entre otras actividades, además de promover la iniciativa "El día más corto" en la localidad para visibilizar el cortometraje.

Claudia Lorenzo es actualmente editora de cultura en The Conversation España. Ha trabajado como redactora, periodista, lectora de guiones, programadora de festivales de cine y ejecutiva de cuentas en diferentes eventos culturales. Es guionista y directora de varios cortometrajes y actualmente prepara un largometraje documental sobre escritoras en Nueva York.

Emilia Esteban Guinea, licenciada en Comunicación Audiovisual, trabaja desde 2018 en el gabinete de prensa Olaizola Comunica y en los doce años anteriores en Zenit Comunicación. Entre otras, ha promocionado las películas Yuli, Loving Pablo, La Reina de España, Vivir es fácil con los ojos cerrados, Chico & Rita o Las 13 rosas; y ha gestionado la comunicación de importantes eventos y premios como los Goya, Forqué, Platino o Feroz.

Sinopsis

Las claves y conceptos para entender y apreciar el séptimo arte y su lenguaje. Aprenda lo esencial sobre el origen y desarrollo de la industria, el lenguaje, teoría y géneros cinematográficos, su relación con las otras artes y los personajes y movimientos creativos que han conquistado al público. Todo lo imprescindible sobre las cinematografías más señaladas con especial énfasis en los pioneros y genios del cine de España y de Iberoamérica.

* ¿Sabías que un mago fue el primer inventor de ficciones?
* ¿Quiénes forman la generación de los moteros salvajes?
* ¿Es Ciudadano Kane la mejor película de la historia?
* ¿Cabía tanta gente en el camarote de los hermanos Marx?
* ¿Prefería Hitchcock darle más información al espectador o a los personajes?
* ¿Quíen manda más, el director o el productor?
* ¿Dónde se localizan Hollywood, Bollywood y Nollywood?

[Información tomada directamente del ejemplar]



Porque, no de solo pan vive el hombre, el lector tampoco vive únicamente de novelas. El mundo editorial está plagado de otro tipo de libros a los que no siempre prestamos la suficiente atención. El ensayo es ese género que asusta y que, sin embargo, esconde grandes y necesarios conocimientos. Y menos sesudo, están los libros divulgativos, esos que, de una manera sencilla, nos acercan a diversas materias que pueden ser de nuestro interés. Así que, aprovechando que mañana se celebra la gala de los Premios Goya, la fiesta del cine español, porque, no sé si ya te has dado cuenta, en España también se hace muy buen cine (#momentoreinvidicación), hoy vengo a hablaros de un libro que me parece una pequeña joya. 

Nowtilus ha publicado recientemente El cine en 100 preguntas, dentro de su colección 100 preguntas esenciales. Se trata de un volumen que hace un recorrido por la historia del séptimo arte, desvelándonos datos muy interesantes, comentando anécdotas, analizando cuestiones técnicas o, simplemente, comparando o mencionando películas. Sus tres autoras, Emilia, Claudia y Blanca, exponen en ocho bloques todo lo relativo al mundo cinematográfico, ese arte que asoma por este espacio cada miércoles, con largometrajes de todo tipo, de ayer y de hoy. Y es que el cine es una industria maravillosa que a mí siempre me ha generado mucha curiosidad. Ya lo dice Fernando de Luis-Orueta, prologuista de este volumen. "La curiosidad es un arma poderosa. Hacerse preguntas es el motor del conocimiento y el primer paso hacia la ciencia". A curiosa no me gana nadie. Siempre me ha gustado ver las cosas mirando más allá, lo que provoca que me surjan mil y una incógnitas que necesito resolver. Pues bien, El cine en 100 preguntas me ha aclarado, por fin, un mar de dudas.

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[Fuente. El cine
en 100 preguntas
]
Se inicia este volumen con una primera sección donde se nos habla del origen del cine, un universo de ficción en el que, al parecer, tuvo algo que ver un mago. A los inicios de este arte se unen nombres que a todos nos suena como, por ejemplo, el Doctor Caligari pero, ¿quién era este doctor exactamente? Lo tendrás que averiguar leyendo este libro. Solo te diré que, a raíz de aquella película se acuñó el término "caligarismo".

De este bloque me ha resultado muy interesante la historia de Samuel Broston, un productor americano que financió muchas películas del otro lado del charco, pero rodadas en España por cuestiones que se explican debidamente en el capítulo. Y siendo americano, ¿cómo que acabó enterrado en Las Rozas? 

El segundo bloque está más centrado en cuestiones técnicas y en el lenguaje cinematográfico. ¿No os ocurre alguna vez que, al ver una película, os queréis referir a un aspecto concreto pero no sabéis cómo denominarlo? Y es que el mundo del cine tiene su propio lenguaje. Pero si hay un capítulo que me ha gustado especialmente en esta sección es aquel que analiza los clásicos del cine. ¿Qué es un clásico? ¿Qué cualidades debe reunir una película para ser catalogada como tal? Todo eso nos lo explican las autoras con detalle y con ejemplos prácticos. Y sorprende saber que ¡Qué bello es vivir! (1946), hoy tan ensalzada y alabada, fue un tremendo fracaso en su tiempo. 

Los géneros también se tocarán en este volumen. Se hablará de indios y de vaqueros, de Hitchcock y de la fábrica Disney. Películas y películas se irán desgranando a través de las trescientas cincuenta páginas de un libro dedicado al cine y que no puede dejar atrás temas como los oficios. Para ver una película en una sala, hace falta primero que se ruede y para ello, se hace imprescindible un numerosísimo elenco de personas que deben hacer un buen trabajo. Encabeza la lista el director y su "luces, cámara y acción" (¿Por qué dice esto? Se explica en el libro). Si embargo, hay otras muchas profesiones vinculadas con el cine pero de las que sabemos poco. ¿De qué se encarga un director de fotografía? ¿Y qué son las script? Y digo bien, LAS script porque, curiosamente, es un oficio desempeñado principalmente por mujeres. De todas los oficios que hay detrás de una película, esto de las script, era la primera vez que lo oía. Se dice en el libro:

"La script se dedica a llevar la continuidad en rodaje a cualquier nivel. Es la persona que tiene el control sobre el orden en el que se rueda el guion, que sabe si determinada frase que justifica el sentido de una escena posterior se ha dicho o no, que se asegura que todos los planos de todas las escenas necesarios para entender la historia se ruedan y, también, es la que lleva un control visual de lo que ocurre en pantalla". [Pág. 173]

Ahí es nada.

Por no alargar mucho más esta reseña, en El cine en 100 preguntas también se abordarán las relaciones entre el cine y otras artes, o las formas de consumo y la relación con el espectador, para finalizar con un bloque en el que se trata el cine español y el iberoamericano, mencionando a aquellos actores y actrices españoles que hicieron sus pinitos en Hollywood antes que Antonio Banderas, analizando las "españolas" o citando a directores como Juan Antonio Bardem, Luis García Berlanga o Luis Buñuel (las tres B). Obviamente, también hay hueco para Pedro Almodóvar, cuyo cine me gusta y me disgusta a partes iguales, aunque espero que Dolor y Gloria se lleve muchos galardones mañana, porque es maravillosa.




En definitiva, El cine en 100 preguntas (justo eso es lo que contiene, cien preguntas), me parece un libro fundamental para disfrutar del cine de otra manera. Cuando vemos una película, se nos pasan por alto muchísimos detalles y a mí me encanta fijarme en las cosas más insignificantes. Este libro me ha aportado y me está aportando mucha información que me ayuda a entender los entresijos del cine y a contemplar cada película desde un prisma distinto. Además se puede leer en el orden que prefieras. No hay necesidad de seguir el orden establecido en el índice. Cuenta además con numerosas fotografías en blanco y negro, y a color, que lo convierten en un libro aún más atractivo. 

Así que, si eres cinéfilo o neocinéfilo y te interesa aprender sobre los vericuetos de la industria, te recomiendo este libro. Me hago eco nuevamente de las palabras del prologuista que define este libro como: "...ejemplar de consulta rápida, donde encontrar respuestas claras y directas a las dudas más comunes de cualquier cinéfilo". 

Y dicho lo cual, 

¡Viva el cine! 

 ¡Viva el cine español!









 

[Fuente: Imagen de la cubierta tomada de la web de la editorial]

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miércoles, 22 de enero de 2020

MIENTRAS DURE LA GUERRA (DRAMA - 2019)


Año: 2019

Nacionalidad: España

Director: Alejandro Amenábar

Reparto: Karra Elejalde, Eduard Fernández, Santi Prego, Patricia López Arnaiz, Inma Cuevas, Nathalie Poza, Luis Bermejo, Mireia Rey, Tito Valverde, Luis Callejo, Luis Zahera, Carlos Serrano-Clark, Ainhoa Santamaría, Itziar Aizpuru, Pep Tosar.

Género: Drama

Sinopsis: España. Verano de 1936. El célebre escritor Miguel de Unamuno decide apoyar públicamente la sublevación militar que promete traer el orden a la convulsa situación del país. Inmediatamente es destituido por el gobierno republicano como rector de la Universidad de Salamanca. Mientras, el general Franco consigue sumar sus tropas al frente sublevado e inicia una exitosa campaña con la secreta esperanza de hacerse con el mando único de la guerra. La deriva sangrienta del conflicto y el encarcelamiento de algunos de sus compañeros provoca que Unamuno empiece a cuestionar su postura inicial y a sopesar sus principios. Cuando Franco traslada su cuartel a Salamanca y es nombrado Jefe del Estado en la zona nacional, Unamuno acude a su Palacio, decidido a hacerle una petición.

[Fuente: Filmaffinity]


Silencio. Eso era lo que se escuchaba en la sala de cine durante los ciento siete minutos de metraje. Era septiembre, y el tiempo se paró para ver a Unamuno en la pantalla. Tenía claro que iba a volver a ver esta película. Y eso he hecho estos días. Hoy tengo claro que volveré a verla de nuevo más veces. Mientras dure la guerra ha sido una película inolvidable.

El 19 de julio de 1936, la Plaza Mayor de Salamanca se ve repentinamente inundada de camiones militares y soldados armados. Se declara el Estado de Guerra, mientras se escuchan voces a favor y en contra. Estas últimas son acalladas con disparos. El destacamento militar irrumpe en el ayuntamiento y se lleva preso a su alcalde, Casto Prieto, delante de una angustiada y atónita esposa, a la que le invade el terror y la rabia. 

Y en esa ciudad que se despierta convulsa y revuelta, vive Miguel de Unamuno, junto a sus hijas María y Felisa, y su nieto Miguelín. Por estas fechas, ya es un escritor famoso. Muchos lo admiran por obras como Niebla, La tía Tula, Abel Sánchez o San Manuel Bueno Mártir, novelas ya publicadas mucho antes del alzamiento. También es admirado por su pensamiento y por su labor docente, de ahí que ocupe el cargo de rector vitalicio de la Universidad de Salamanca. A Unamuno lo veremos acudir, como cada día, a tomar café al Novelty, en compañía de sus amigos, el joven Salvador Vila, declaraddo republicano y ex alumno, y el pastor protestante Atilano Coco. Desde la ventana situada junto a la cristalera del café, los tres conversan sobre el alzamiento y los últimos acontecimientos. Serán unas primeras escenas en las que se definen las ideas políticas de estos tres hombres. Mientras que Salvador se siente indignado por el ataque a la República, Atilano cree que el viejo régimen atacaba la fe en Cristo y Unamuno, sin querer pronunciarse demasiado, termina por reconocer que este revés político es necesario para poner a la República en su sitio, ya que nunca llegó a ser lo que se esperaba de ella. 

Su apoyo a la sublevación le cuesta el cargo como rector de la Universidad. Manuel Azaña lo destituye y lo llama traidor, pero la Junta de Defensa de Burgos, en la voz del militar Miguel Cabanellas, lo restituye inmediatamente. Eso sí, será un caramelo envenenado pues, junto con la restitución, lo nombran Presidente de la Comisión Depuradora Provincial,  encargado de revisar los expedientes de todos los detenidos, una labor que no está dispuesto a asumir. De igual modo, lo invitarán a firmar un manifiesto en el que se declare que la universidad, como institución, está a favor de los nacionales.

Y mientras esto ocurre en Salamanca, el general Franco orquesta desde el Protectorado de Marruecos, la manera de hacerse con el liderazgo del alzamiento. Apoyado por los alemanes y algunos generales y especialmente el general Millán-Astray, fundador de la legión, se traslada a España, primero a Cáceres y luego a Salamanca. Será allí donde se desarrollen los hechos más importantes de la película, aquellos que afecten directamente a Unamuno y a su entorno.

Mientras dure la guerra nos muestra a un Unamuno de setenta años, aficionado a la papiroflexia, que ya ha vivido en sus carnes un exilio. Viudo desde hace años, su mente regresa con frecuencia a una época de juventud, una escena en la que descansaba en los brazos de Concha, su mujer, su costumbre. Es un hombre que se enorgullece de no guardarse nunca su opinión, decir siempre lo que piensa, aunque haya cambiado tantas veces de parecer a lo largo de su vida. Al principio, al alzamiento no le dará mayor importancia. No cree los rumores que llegan sobre fusilamientos, detenciones de intelectuales y asesinatos de famosos poetas. Para él, este revuelo no es más que un tirón de orejas a la República, pero pronto lo veremos asistir atónito a una serie de sucesos que él no esperaba. Las detenciones, las acusaciones fundadas en justificaciones absurdas, la forma de proceder de los militares sublevados, le harán cambiar de opinión. Se ha equivocado.  

La interpretación que hace Karra Elejalde es sublime. Bien le podría haber valido el Goya como Mejor Actor Protagonista, el pasado sábado si no fuera porque competía con otros tres grandes actores y unas interpretaciones brutales: Antonio de la Torre, Luis Tosar y Antonio Banderas (se lo llevó este último). Pero en Mientras dure la guerra, Elejalde consigue que te olvides del actor. Se mete tanto en la piel del personaje, que él desaparece de la pantalla para resucitar al escritor cabezota y testarudo, al que acudían las esposas con maridos encarcelados, para pedir su intermediación y ayuda. Poco podía hacer Unamuno. 

Pero sobre interpretaciones también habría que destacar la que realiza Eduard Fernández. El actor catalán nos tiene acostumbrados a grandes trabajos y en su papel de José Millán-Astray no se queda atrás. Ayer mismo hablaba con una nutricionista sobre la dieta a la que se tuvo que someter el actor para interpretar al Glorioso Mutilado. Astray tenía un brazo amputado y el actor tuvo que embutirse en un traje militar llevando el brazo izquierdo sujeto a la espalda. Por su puesto, la magnífica caracterización del personaje también aporta credibilidad a su interpretación, pero es principalmente Fernández el que le imprime carácter al fundador de la legión, un tipo sin escrúpulos, desagradable, que pone sobre las cuerdas al que tiene enfrente, lanzándoles órdagos al adversario con un 'Ahí lo dejo', muletilla con la que cierra sus speeches. Hay una escena especialmente tensa entre Astray y Unamuno, donde el primero reprocha al escritor ciertas declaraciones en prensa. 

Sin embargo, el personaje de Franco me ha descolocado un poco. Y no lo digo por la interpretación que hace Santi Prego, sobre la que no tengo nada que objetar, sino por el dibujo que se hace del dictador. Todo lo que he leído sobre Franco me ha conducido a pensar que era un tipo, bajito sí, pero de ideas firmes y muy echado para delante. Sin embargo, aquí me he encontrado con un hombre un tanto sosainas, dubitativo, algo pusilánime. Un enfoque distinto que me ha gustado.

La película está dirigida con mucho mimo y cariño. No solamente te atrapa la historia sino cómo está contada. Hay planos en los que da gusto perderse, analizando el enfoque, el movimiento de la cámara, y el foco de atención de algunas secuencias. Las banderas, como elemento metafórico, jugarán un papel importante en ciertas escenas. Y lo mismo ocurre con las gafas de Unamuno, que funcionan como un espejo, en cuyo reflejo se representa la sinrazón y la incredulidad. Mientras dure la guerra, un título que tiene mucho que ver con la reunión que la Junta de Defensa celebró en Salamanca el 21 de septiembre de 1936, es una película que no abusa de los contrastes, pero sí ofrece hilos argumentales que se suceden en paralelo, permitiendo al espectador asistir al nacimiento de unos hechos que tendrán gran repercusión para el escritor.

La banda sonora también es un elemento importante en esta película. Es el propio Alejandro Amenábar el artífice de unas melodías muy emotivas, conmovedoras, impregnadas de una pátina triste y melancólica. Es tan bonita, que a veces la propia tonada se antepone a la escena, y eso no le resta valor a la película, al revés, porque será en esos momentos donde los temas musicales enfaticen la secuencia, especialmente en el último tercio de película, cuando la acción adquiere dramatismo y se suceden hechos que pueden destruir a Unamuno para siempre.

Dicho lo cual, no me queda más que recomendar una y mil veces Mientras dure la guerra. Si navegas por Internet vas a encontrar críticas profesionales que no la ponen muy bien, pero mi opinión se basa en las sensaciones que me ha transmitido el filme, más allá de cuestiones políticas o históricas. Amenábar ha permitido que me acerque a la vida de Unamuno y lo conozca un poco más en profundidad, y eso es suficiente para mí. Así que, lo dicho, no os la perdáis.

"Venceréis, pero no convenceréis" (Discurso de Unamuno en el Paraninfo de la Universidad de Salamanca. 12 de octubre de 1936)

Voz de Unamuno




Tráiler:

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martes, 21 de enero de 2020

SUSANA MARTÍN GIJÓN: 'Me gustaría que la inspectora Camino Vargas se convirtiera en personaje de saga'

Aunque nunca había leído nada de Susana Martín Gijón, la publicación de algunas de sus novelas a través del sello sevillano Anantes, me hacía tenerla muy presente. Le he seguido la pista a esta autora desde que cayó en mis manos Más que cuerpos, inicio de una trilogía protagonizada por una mujer de origen namibio, Anika Kaunda, y cuyos hechos transcurren en Mérida.

De Mérida a Sevilla, ese es el salto que la autora nos propone en Progenie, su última publicación, y esta vez de la mano del Alfaguara. Estamos ante un thriller protagonizado por una inspectora, Camino Vargas, una mujer que, bajo mi punto de vista, aporta un toque de originalidad a la escena de la novela negra.

La semana pasada, Susana Martín estuvo en Sevilla promocionando este nuevo trabajo y tuvimos la oportunidad de conversar con ella. 


Marisa G.- Susana, eres autora de dos trilogías, dos sagas negras. Hay mucha novela negra actualmente. ¿Crees que es el género por excelencia en nuestros tiempos? ¿Se escribe más novela negra que cualquier otro género?

Susana M.- No tengo los datos pero está claro que se han incrementado las ventas. Cada vez hay más escritores que se meten en el thriller, tanto escritores noveles como consagrados en otros géneros. Aparte de que aporta una trama que engancha, es un modo muy interesante de retratar la realidad. La novela negra tiene muchos ingredientes que suelen apetecer a los lectores. 

En mi caso, siempre he sido lectora de suspense y misterio. Recuerdo aquellos libros de Agatha Christie que leía de pequeña con mi abuela.

M.G.- Naciste en Sevilla y esas dos trilogías que comentamos, las publicaste con una editorial sevillana, con Anantes. Me consta que estás muy agradecida a las tres personas que lideran esta editorial, porque figuran en los agradecimientos. Y ahora publicas con Alfaguara. ¿Cómo ha sido el salto?

S.M.- Ismael, Ruth y Manuel son ya unos buenos amigos. Me han tratado muy bien a lo largo de los años. Pero no ha sido un salto como tal porque el camino ha sido largo. He ido subiendo escalón a escalón, paso a paso. Desde 'Más que cuerpos', que escribí por 2011, han pasado cerca de diez años. Ha sido una trayectoria en la que te vas perfeccionando a ti misma, vas evolucionando como escritora, a la vez que también te va conociendo el gremio y el público lector. He publicado en otras editoriales, pero sí que es verdad, que he sido muy fiel a Anantes. Me gusta el trabajo que hacen y, aunque tienen una distribución más pequeña editan los libros con mucho mimo. 

Obviamente, cuando Alfaguara me ofrece publicar con ellos 'Progenie', no tengo más remedio que aceptar, por motivos de carrera, de distribución y de lectores que van a poder conocer mi obra. Estoy muy agradecida también a Alfaguara.

M.G.- 'Progenie' es tu nueva novela negra, un thriller protagonizado por una inspectora, Camino Vargas, que tiene que enfrentarse a una serie de asesinatos en serie con unas peculiaridades en común. Sin desvelar mucho, cuéntanos con qué se va a enfrentar esta inspectora.

S.M.- Esta inspectora se va a encontrar un escenario en el que Sevilla sufre una ola de calor, por lo que la ciudad está prácticamente despoblada. Todo el mundo que puede se ha ido de vacaciones a la playa. Una madrugada la llamarán porque una mujer ha sido atropellada deliberadamente. Cuando se persona en el escenario del crimen, observa que la víctima tiene un chupete en la boca, algo que deja a todo el operativo en estado de shock. ¿Es la firma del criminal?  Y si es así, ¿qué nos quiere decir? Ese es el detonante del que parte la historia.

M.G.- Lo dice la sinopsis, la primera víctima está embarazada. El título, 'Progenie', hace referencia a las familias. ¿Qué papel juega en esta novela la maternidad?

S.M.- La maternidad y la no maternidad flotan en el trasfondo de la novela. En el momento en el que descubren que la víctima está embarazada, aunque de poco tiempo, las cosas toman un cariz oscuro. ¿El asesino sabía que estaba matando a una mujer embarazada? Todo se empieza a complicar. Y más aún, cuando aparecen otros homicidios. Sin entrar en detalle, tendremos un thriller con bastante intensidad y bastantes giros de trama pero, a la vez, hay un foco puesto en los modelos de familias, en las maternidades, en la presión social que aún perdura sobre las mujeres.

M.G.- Camino Vargas es una mujer de su tiempo, pero no es una inspectora al uso. Rompe moldes al ser tan transgresora.

S.M.- Sí, quería una protagonista muy peculiar, muy dueña de las riendas de su vida, un poco individualista, con las cosas muy claras, y que va a su rollo. Es comilona, bailona pero tan comprometida con su trabajo, que a veces hasta coge algún atajo. Con respecto a la maternidad, tiene muy claro que no quiere ser madre, y eso permite contrastar su mirada con lo que va a encontrarse.

M.G.- El hecho de que esta protagonista sea femenina y que también las trilogías las protagonizara una mujer, me hace pensar que intentas reivindicar el papel de la mujer.

S.M.- Por suerte, cada vez hay más protagonistas diferentes que se salen del canon primigenio, que se apartan de esos policías duros, que beben whisky y pegan puñetazos. El arco se está abriendo y eso siempre enriquece. Tanto si es hombre como mujer, hemos asistido a una evolución importante. En el caso de Anika, la protagonista de aquellas trilogías, fue un empeño muy personal. Quería que fuera una mujer porque estaba cansada de leer siempre lo mismo. 

En 'Progenie', todo el grupo de homicidios es protagonista de alguna forma. Aunque Camino es la que tiene más presencia, el lector se irá introduciendo también en la vida de sus alternos, en la psicología del oficial Pascual Molina, Lupe, Teresa o Fito. He pretendido que todo el equipo tenga presencia y que el lector conecte con ellos.

M.G.- ¿Los lectores de las trilogías anteriores van a encontrar muchas diferencias entre Anika Kaunda y Camino Vargas?

S.M.- Sí, por supuesto. No tienen nada que ver una con la otra. Anika es una mujer más joven, es más idealista y está empezando su carrera. Vive en una ciudad pequeña, como es Mérida, tiene un pasado que se va descubriendo a lo largo de la saga, es de origen namibio y tuvo que huir en la guerra de independencia de Sudáfrica cuando tenía siete años de edad, recalando en España, en Extremadura, concretamente. Camino no tiene nada que ver, es una mujer de cuarenta y cuatro años, con las cosas muy claras en la vida y muy indomable. Nadie la torea. Tiene mucho sentido del humor. Son perfiles diferentes.

M.G.- Tiene poco tacto a la hora de dar malas noticias.

S.M.- Muy poco tacto. (Risas)

M.G.- Susana, el mismo narrador de la novela, un omnisciente, es muy descarado y se aleja mucho de los formalismos. Tiene mucha frescura.

S.M.- Creo que sí, pienso que se contagia de la frescura de los personajes. Es algo deliberado. Quería ofrecer algo de humor para aliviar la dureza de los temas que se presentan. 

M.G.- Has hablado del trasfondo social de la novela, de la maternidad, de los distintos tipos de familia, pero también hay mucha crítica. Se pone el foco de atención en el postureo en redes sociales, o el culto al cuerpo,... 

S.M.- Al final es una forma de mostrar mi mirada. Dejo caer esas pinceladas de vez en cuando.

M.G.- La violencia de género está presente en la novela. Hay algo que me ha gustado mucho. Generalmente el tema se aborda desde el punto de vista de la sociedad, pero en este caso, es un asunto que se discute dentro de los límites de la comisaría. Son los propios policías los que se posicionan. Me ha gustado ese enfoque.

S.M.- Es un enfoque humano. Los policías son igualmente personas y, aunque estén muy vinculados por su profesión, también tienen una opinión personal al respecto, alimentada por las vivencias que cada uno ha tenido. Pascual está pasando un mal momento porque su mujer se ha divorciado de él, se siente lejos de su hija, y ahora tiene una determinada mirada, quizá más agresiva, sobre este tipo de situaciones. Por su parte, Teresa tiene una hija a la que el ex marido no le pasa la pensión, y tiene una opinión al respecto.

M.G.- Y dentro de la policía, también vamos a ver cómo asumen los hombres tener un jefe que es mujer y encima, con la personalidad de Camino.

S.M.- Aunque intentamos equilibrar, las mentalidades van más despacio. Muchos hombres quieren acatar y aceptar los cambios pero, inconscientemente hay todavía recelos. Son demasiadas cosas enraizadas, durante tantísimos años, que es normal que cueste que la desigualdad desaparezca rápido.

M.G.- Sevilla es la ciudad en la que transcurren los hechos. Tiene bastante protagonismo porque vas a hacer un barrido desde los barrios pobres y discriminados a las zonas más elitistas de la ciudad.

S.M.- En el momento en el que decido ambientar la novela en Sevilla, lo hago con todas las consecuencias. Aprovecho la parte de patrimonio y turística, para mostrar la belleza de esta ciudad, con el barrio de Santa Cruz, Triana o el Parque de María Luisa. Pero también, muestro otras zonas donde la desigualdad impera como es el Distrito Sur, Las Letanías, y algunas zonas más. Se trata de dibujar el mapa en su conjunto.

M.G.- Para los que vivimos en Sevilla resulta muy agradable ver a los personajes moverse por los lugares que conocemos.

S.M.- Reconocerse, ¿verdad?

M.G.- Sí, exacto. En cuanto a la estructura, la novela está dividida en cuatro bloques y cada uno de ellos se abre con un capítulo introductorio protagonizado por dos personajes muy desconocidos. Y luego, el resto de capítulos se introducen con la primera línea de texto en cursiva. ¿A qué se debe todo esto?

S.M.- Sin desvelar el final, la introducción de cada uno de los bloques es un fragmento de la historia de dos personajes, Soraya y María Jesús. A medida que vayamos avanzando vamos a ir conociendo algo más de esa historia que va a acabar trenzándose con la trama principal. 

En cuanto al comienzo de los capítulos, surgió así, no hay un motivo real. Empecé así de forma provisional. A la editorial le pareció original y ahí se quedó.

M.G.- En cuanto a la hora de enfrentarse a los protocolos policiales, todos los novelistas cuentan con ayuda,  un policía amigo,  un guardia civil,... ¿Quién te ayudó a ti?

S.M.- Tengo varios contactos en la policía. Me hace gracia porque parece que tengo siempre el radar puesto. Cuando conozco a alguien que es policía, sobre todo si es policía judicial, se me encienden todas las luces. En concreto hay una persona que me ha ayudado muchísimo, que aparece en los agradecimientos, pero sin mencionar apellidos, porque prefiere mantenerse en el anonimato. Se ha portado maravillosamente conmigo y me ha resuelto todas las dudas. Incluso consiguió que me hicieran una especie de visita guiada por las instalaciones. 

Por otra parte, tengo otra amistad que es médico forense a la que le he preguntado dudas. La gente se ha portado muy bien y me han contado muchas cosas. Es importante porque, a veces, con la documentación no se llega a donde quieres llegar.

M.G.- ¿Camino Vargas se va a convertir en saga, Susana?

S.M.- Me gustaría que la inspectora Camino Vargas se convirtiera en personaje de saga. Espero que sí. Me gustaría que continuara. 

M.G.- Atractivo no le falta. Muchas gracias Susana por compartir este tiempo conmigo. Y mucha suerte con la novela.

S.M.- Gracias a ti. 



Sinopsis: Sevilla, ola de calor. Todo el que puede huye a la playa. No así Camino Vargas, jefa accidental del Grupo de Homicidios desde el tiroteo que dejó en coma al inspector Arenas. Alguien ha atropellado salvajemente a una mujer y se ha dado a la fuga. Este asesinato se va a transformar en el foco de atención mediática cuando se filtre un dato aún más perturbador: el homicida introdujo un chupete en la boca de la víctima antes de desaparecer de la escena del crimen. Todos los indicios apuntan a la expareja, un maltratador psicológico, y las estadísticas no están de su lado. Sin embargo, cuando la autopsia desvele que la víctima estaba embarazada y los asesinatos comiencen a sucederse, Camino comprenderá que se halla ante el caso más duro de su carrera.






lunes, 20 de enero de 2020

EL PRIMER VIAJE ALREDEDOR DEL MUNDO de Antonio Pigafetta (Adaptado por Eduardo Alonso)

Editorial: Ediciones Alfar.
Fecha publicación: octubre, 2019.
Precio: 16,80 €
Género: Viajes. Infantil y Juvenil.
Nº Páginas: 154 
Encuadernación: Tapa blanda con solapa.
ISBN: 9788478988273
[Disponible en eBook]

Autor

Yo, Antonio Pigafetta, nacido en la ciudad italiana de Vicenza, fui uno de los dieciocho hombres que hizo el primer viaje alrededor del Globo. Había leído en los libros las cosas admirables que ven los navegantes y los descubridores de tierras remotas y quería comprobar con mis propios ojos si eran ciertas. Pero la ocasión de embarcarme no se me presentó hasta 1519, a los 28 años. Estaba en Barcelona con el séquito del embajador del Papa en la corte del Serenísimo rey Carlos I, cuando me enteré de que se preparaba en Sevilla una flota para abrir una nueva ruta por mar hasta las islas Molucas, de donde vienen las especias. Recogí cartas de recomendación, fui a Málaga en barco, llegué por tierra a Sevilla y me presenté al gentilhombre portugués don Fernando de Magallanes, que estaba al mando de la escuadra. Me tomó para escribir la crónica del viaje a bordo de la nao Trinidad.

La navegación alrededor del mundo fue larga y muy penosa. Duró tres años, y de cinco navíos que partieron de Sevilla solo regresó uno, y de 237 hombres solo volvimos 18. Durante el peligroso viaje dibujé mapas y anoté día a día en varios cuadernos las maravillas que veía y las calamidades que sufríamos.

Sinopsis

Esta adaptación sigue el texto original, pero no es un resumen ni una mera transcripción modernizada. Reduce pasajes o informaciones irrelevantes que harían premiosa la lectura. La mayor intervención afecta a la sintaxis. La hechura y la extensión de la frase original se aligeran para facilitar la lectura fluida. Los diálogos indirectos pasan a ser directos y se añaden otros para escenificar situaciones. No se elimina cierto retrogusto de la lengua del siglo XVI, porque se mantienen arcaísmos imprescindibles y en algunas palabras patrimoniales se mantiene su acepción antigua, hoy poco usada.

Muy ocasionalmente se aporta algún dato que no figura en el libro original. Pigafetta no nombra ni una sola vez a Juan Sebastián Elcano. En esta adaptación lo citamos cuatro veces porque capitaneó la nao Victoria desde las islas Molucas hasta rendir viaje el 8 de septiembre de 1522 en Sevilla, dos días después de entrar en la bahía de Sanlúcar. El propósito de esta adaptación es, pues, facilitar la lectura de un relato histórico para que entretenga y sea útil al cumplirse 500 años de aquella azarosa, larga y admirable aventura.

[Información tomada directamente del ejemplar]


El 10 de agosto de 2019 se conmemoró el V centenario de la primera vuelta al mundo, hazaña estrechamente vinculada con dos nombres: Fernando de Magallanes y Juan Sebastián Elcano. Con tal motivo, en la ciudad de Sevilla se pusieron en marcha diversas actividades culturales y exposiciones que, a día de hoy, todavía siguen vigentes, pues la celebración se prolongará hasta el 2022. Un centro de interpretación, una réplica de la nao Victoria o una exposición en el Archivo de Indias, son parte de una programación a la que se han unido diversas instituciones. Desde el mundo editorial, el sello sevillano Alfar lanzó en el mes de octubre, un volumen que recoge una crónica de aquella expedición. El primer viaje alrededor del mundo de Antonio Pigafetta es una versión adaptada por el catedrático de literatura Eduardo Alonso, dirigida a un público infantil y juvenil. Con ella se pretende acercar a los lectores más jóvenes el relato de una de las mayores aventuras de la historia del mundo.

La crónica se inicia con un capítulo introductorio (Presentación) en el que Antonio Pigafetta narra de qué modo se embarcó en esta aventura. Italiano de nacimiento, se encontraba en Barcelona, acompañando "al séquito del embajador del Papa en la corte del Serenísimo rey Carlos I", cuando tuvo conocimiento de la expedición que se estaba organizando en Sevilla. La idea era abrir una nueva ruta hacia las islas Molucas (archipiélago de Indonesia) de donde procedían las especias. Era un producto muy valorado que se empleaba tanto en la alimentación como en la elaboración de perfumes o ungüentos medicinales. En aquellos años, el comercio de las especias estaba dominado por los portugueses, cuya ruta partía de Lisboa en dirección a oriente. Sin embargo, el reino de España pretendía encontrar una ruta distinta e incluso más corta, partiendo de Sanlúcar de Barrameda, en Cádiz, y en dirección a occidente, de tal modo que le dieran la vuelta al globo terráqueo. 

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                                                         [Ruta portuguesa.Fuente: Google Sites]

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[Ruta Expedición de Magallanes; Fuente: Wikipedia]

Tras meditarlo y obtener ciertas cartas de recomendación, partió de Barcelona a Málaga en barco, y de allí a Sevilla por tierra, para presentarse ante la persona que iba a estar al frente de la escuadra, el portugués don Fernando de Magallanes, quien lo contrató para escribir la crónica del viaje, a bordo de la nao Trinidad, que el propio Magallanes comandaría.

En esta presentación, Pigafetta resume breve y numéricamente lo que supuso aquel viaje. La expedición partió con un total de 237 hombres repartidos en cinco navíos. Tras tres años y un mes, llenos de peligros y calamidades, regresaron a España dos barcos y 18 hombres. Pigafetta era uno de ellos.

A partir de este punto y estructurado en diez capítulos, Pigafetta se encarga de narrar esta aventura, en forma de crónica, que dedica a don Felipe Villiers. Su objetivo es entretener y, a la vez, que su nombre no "caiga en el olvido, antes bien alcance fama en la posteridad"

Los preparativos del viaje les llevaron año y medio. Tuvieron que acondicionar y reparar los navíos que llenaron con grandes cantidades de víveres, así como con infinidad de objetos y artículos que les sirvieran como método de pago por las especies, o cualquier otro producto que pudieran necesitar durante el viaje. Por fin, el 10 de agosto de 1519 partieron desde Sanlúcar de Barrameda (Cádiz). Les quedaba un larguísimo viaje por delante, del que Pigafetta deja claro la dureza del mismo desde las primeras páginas.

Tenerife, Cabo Verde, Río de Janeiro, Cabo Deseado, Isla de los Tiburones, Isla de los Ladrones, y otros tantos, fueron los lugares en los que hicieron escala  y de todos ellos Pigafetta deja constancia en esta crónica. 

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Antonio Pigafetta;
Imagen extraída del volumen
Son muchísimos los datos curiosos que se recogen, como la forma que tenían los barcos de comunicarse, empleando cierto número de antorchas por la noche. También me ha llamado la atención descubrir por qué Rio de Janeiro, Tierra de Fuego o el Pacífico, se llaman de este modo. En cuanto a las distintas civilizaciones que se encontraron en su camino, Pigafetta deja por escrito las costumbres, ritos y ceremoniales de cada pueblo, a los que intentaron cristianizar. Es muy divertido leer cómo estos nativos quedaban maravillados con los barcos y los artículos que recibían a cambio de agua o alimento. Los objetos que más le llamaban la atención eran aquellos hechos de cristal, las cuentas de colores y los espejos.

Pero, en honor a la verdad, hay que decir que algunos de esos nativos fueron retenidos y embarcados, con la intención de llevarlos a España, apartándolos de sus orígenes y familias. 

Y en esta crónica no podía faltar la narración de la muerte de Magallanes, fruto de un enfrentamiento con los nativos de la isla de Mactán, el 27 de abril de 1521, así como el momento en el Juan Sebastián Elcano se hace cargo de la nao Victoria. La cuestión es que, después de sufrir infinidad de vicisitudes, tormentas, escasez de alimentos y agua o enfermedades, e incluso motines que acabó con la muerte de algún capitán, la expedición llegó de regreso a Sanlúcar el 6 de septiembre de 1522, ganándole un día al tiempo, como bien explica el cronista en su relato. Y como comenté al principio, los dos nombres que más sobresalen en esta aventura son el de Magallanes y el de Elcano.

Fernando de Magallanes queda descrito como un hombre de 39 años, experto navegante, recto y severo, que impuso unas estrictas normas y no toleraba la insubordinación. Ojo que era portugués y el resto de capitanes españoles que comandaban las restantes naves recelaban de él, de ahí los motines que mencioné antes. Pero es que, que Magallanes tuvo sus más y sus menos con su rey don Manuel de Portugal y se puso al servicio del reino de España. 

Sobre Juan Sebastián Elcano no hay grandes descripciones, y es que su nombre no se menciona en el texto original, no así en esta adaptación que figura en varias ocasiones. 

El volumen que nos ofrece Alfar cuenta con alegres ilustraciones a color, realizadas por Rafa J. Cordero Creaciones y un glosario final que es de gran ayuda. También cuenta con numerosas notas al pie que nos permiten entender algunos hechos, ubicar lugares o comprender términos. Insisto en que este libro está dirigido a un público infantil y juvenil, y aunque es igualmente interesante para un adulto, vamos a encontrar muchas notas al pie que definen conceptos perfectamente asequibles para una persona adulta, como cogollo, zarpar, maravedí o responso. No ocurre así con otros, cuya aclaración es del todo necesaria. 

De igual modo, y por el mismo motivo, en algún momento me ha parecido que la narración es muy naïve, pero es que se pretende poner esta crónica al alcance de los lectores más jóvenes. Eso sí, Pigafetta no será siempre un mero narrador. En alguna ocasión se implica y expone su parecer sobre los hechos, algo que acerca su voz al lector.

En cualquier caso, tengo que decir que he echado en falta un mapa de la ruta española. Es fácil localizarla en Internet pero, dado que en los capítulos se van mencionando los distintos lugares por los que pasa la expedición, nunca viene de más contar con un mapa que nos ayude a ubicarnos. 

En definitiva, la adaptación realizada por Eduardo Alonso sobre la crónica escrita por Pigafetta, diría que es una lectura imprescindible, en la que, tanto los jóvenes como los adultos pueden aprender mucho sobre una de las mayores aventuras de la historia del mundo. No estaría mal que fuera lectura obligatoria en los centros escolares. Su carácter aventurero, unido a la importancia del hito que narra, la convierte en una lectura idónea. 







 

[Fuente: Imagen de la cubierta tomada de la web de la editorial]

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