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miércoles, 30 de noviembre de 2022

AS BESTAS (DRAMA - 2022)

Año: 2022

Nacionalidad: España

Director: Rodrigo Sorogoyen

Reparto: Marina Foïs, Denis Ménochet, Luis Zahera, Diego Anido, Marie Colomb, Luisa Merelas, José Manuel Fernández y Blanco, Xavier Estévez, Gonzalo García, Federico Pérez

Género: Drama

Sinopsis: Antoine y Olga son una pareja francesa que se instaló hace tiempo en una aldea del interior de Galicia. Allí llevan una vida tranquila, aunque su convivencia con los lugareños no es tan idílica como desearían. Un conflicto con sus vecinos, los hermanos Anta, hará que la tensión crezca en la aldea hasta alcanzar un punto de no retorno.


[Fuente: Filmaffinity]


Me parece que voy a ser el garbanzo negro. Lo digo porque, a pesar de las extraordinarias críticas que esta película está cosechando, a mí no me ha parecido tan impresionante. Los conflictos vecinales, ¿no es algo muy visto ya? No sé cómo será la cosa por vuestras ciudades pero no me quedan nada lejos unos pocos desencuentros entre vecinos que se llevan mal. Especialmente en el mundo rural. Anda que no se han cometido barbaridades por asuntos de lindes, por árboles de una propiedad que invaden los terrenos de otra, por perros que ladran y no dejan descansar, o ruidos molestos. En fin, un amplio abanico de contratiempos. Así que, la temática de As bestas no me parece novedosa, ni original. Tampoco el desarrollo de los hechos, porque pasar de palabras desagradables a temas mayores es lo más habitual en estas tesituras. Y en cuanto a la resolución, me dejó más bien fría. Entro en materia.

As bestas narra la historia de Antoine y Olga. Componen un matrimonio francés que dejó su vida anterior para cambiar radicalmente de rumbo y asentarse en un lugar mucho más tranquilo. Por circunstancias que ya descubriréis al ver la película, Antoine recaló un día en un valle gallego y se enamoró del entorno. Años después decide iniciar un proyecto en el que invierte todos sus esfuerzos y ahorros. Él y su esposa viven en una aldea de apenas un puñado de habitantes. Se dedican a la agricultura ecológica y venden sus cosechas en los mercados cercanos. Así subsisten. No necesitan más. Sin embargo, también se han propuesto rehabilitar las casas medio derruidas de la zona, hacerlas habitables para que otras personas como ellos vengan a vivir a la aldea y esta se repueble. Sin embargo, lo que podría ser una vida tranquila y sosegada se torna en una amenaza constante. Todo se torció cuando una empresa eólica quiso comprar los terrenos de la zona para instalar grandes molinos de vientos. A la mayoría de los habitantes del valle les pareció una idea cojonuda. Implicaba desprenderse de unas tierras ingratas, que exigían levantarse muy temprano, trabajar de sol a sol, deslomarse la espalda, y recibir a cambio un mísero beneficio. ¿Dejar de machacarse a cambio de una sustanciosa cantidad de dinero? ¿Quién se va a negar a eso? Con el dinero podrían mudarse a otro lugar, dedicarse a otra actividad menos sacrificada, y vivir con más holgura. Sin embargo, Antoine y Olga no están dispuestos a firmar. Y la empresa eólica dice que, o todas las propiedades o ninguna. Con lo cual, los franceses se meterán en la boca del lobo, se enemistarán con el resto de vecinos, especialmente con Xan y su hermano Loren, que tratarán de hacer todo lo posible para echar a los gabachos de allí u obligarlos a firmar. 

Es decir, y vuelvo a lo que decía al principio, estamos ante un conflicto vecinal en el que los intereses de una familia perjudican los intereses de los demás. ¿Qué puede ocurrir? Pues lo normal, una amenaza por allí, una conversación subida de tono por allá, un boicot, alguien que intercede para convencer a los franceses. Pues yo no cedo. Pues yo tampoco. Pues te vas a enterar. Pues te la pienso devolver. Y así, toda la película. Pero para conocer los detalles, mejor la ves. Eso sí, me resultaría increíble que algo te cogiera por sorpresa en este largometraje. Bueno, al menos yo no me topé con algo que no esperara.

¿Qué me ha gustado de la película?

Que la temática, a mi juicio, no sea algo original, no quiere decir que no despierte interés. El ser humano es tan imprevisible que te puedes esperar cualquier cosa de él y, sin duda, somos unos maestros a la hora de sacar nuestra peor parte. ¿De ahí el título? Probablemente. Porque bestias, según la RAE, es una palabra que se emplea para definir a los animales cuadrúpedos, pero también a aquellos otros animales de dos patas que son rudos e ignorantes. Y si empleamos la expresión «bestia parda», el sentido peyorativo se multiplica. 

En realidad, la disputa entre Antonio y Xan mantiene la atención del espectador pero tampoco se nos narra nada que no hayamos visto u oído ya. 

Así que, de toda la película creo que, como lo más positivo, me voy a quedar con las interpretaciones, que os desgrano más abajo, y con los escenarios, esos paisajes hermosos, verdes, ondulados gracias a la orografía montañosa gallega. Pero ojo, que la película está rodada en la zona del Bierzo.

¿Qué no me ha gustado?

Lo dicho, la escasa originalidad. Pero, además, es extremadamente lenta. A mí me parece excesivo que, para lo que ocurre, nos tiremos más de dos horas sentados. Es que, seamos realistas, tampoco pasa gran cosa. Antoine y su mujer se levantan, trabajan la tierra, recogen los frutos, los venden en el mercado, tienen encontronazos con Xan y su hermano, se pelean, la cosa se pone cada vez más calentita, ocurre lo que ocurre -que ya te puedes imaginar- y luego, ¡pim, pam, fuera! En serio, ¿de verdad hacen falta dos horas y cuarto para esto? Mira que admiro y defiendo el cine español. Mira que de Sorogoyen aplaudo Que Dios nos perdone, El reino, Madre, que hablan muy bien de la serie Antidisturbios pero aquí, creo que se pasó. Y yo, como siempre, trato de buscarle una explicación y entonces me digo: escucha, es que en los pueblos la vida va a otro ritmo, es otro rollo, no existe el estrés ni la agitación de la ciudad, todo transcurre con mucha más laxitud, pero ni por esas. No, con hora y media, o si me apuras, con hora y tres cuartos, hubiera quedado una película más concentrada y contando lo mismo. Es mi opinión.

Y luego esa manía de dejar los finales en el aire. Entiendo que, en según qué circunstancias, no hay necesidad de contarlo todo porque se sobreentiende pero chico, si has estirado el metraje hasta las dos horas y cuarto, hombre, ¿qué más te da cinco minutos más para poner un The End en condiciones? Aunque la película queda totalmente cerrada, dale al espectador la satisfacción de ver cómo se hace justicia. Pues no. 

En fin, que soy la ovejita negra de los espectadores de esta película que, además, viendo las imágenes del principio, con esos aloitadores me dije: anda pues los caballos tendrán algo que ver. Pues tampoco, el tema de los caballos es meramente anecdótico, porque solo aparecen en dos escenas más, para embellecer, y punto y pelota. Es que ni siquiera ninguno de los personajes se dedica a rapar y marcar caballos salvajes. No lo entiendo sinceramente.

Reparto e interpretaciones

Aquí no tengo excesiva queja. Del reparto me interesaba especialmente la participación de Luis Zahera que, para mí, es uno de los grandes actores de este país. Qué miedo da este tío en esta película. Es que te mira con esos ojos desorbitados, esa nariz aguileña, hablándote con ese acento cerrado de la Galicia más profunda, portando una horca en la mano, y lo último que se te ocurre es llevarle la contraria. Como decía antes, cara de bestia parda y, en ese sentido, el actor hace un gran trabajo metiéndose en la piel de Xan. El vecino de Antoine y Olga tiene muy mala leche, tanta que nadie se atreve a chistarle en el pueblo. Es algo que comprendemos en las primeras imágenes cuando, en momentos de ocio, los hombres se reúnen en el bar de la aldea para jugar al dominó, mientras conversan de sus cosas. Xan lleva la voz cantante. Xan desafía a todos. Xan amedrenta. Xan se burla del francés. Xan pocas veces se equivoca. Y si alguna vez comete un error, nadie se lo va a decir. Pero Zahera no es el dueño absoluto del protagonismo de esta historia. Empieza con tibieza y, poco a poco, se va haciendo más omnipresente, se va colocando al nivel del matrimonio francés.

Antoine y su mujer Olga son personas con otro bagaje muy distinto al de sus vecinos. Vienen de otro país. En otra vida se dedicaron a actividades más intelectuales. Tienen amplitud de miras. Buscan paz y no la van a encontrar. De los dos, la interpretación que más me ha gustado es la de Marina Foïs. Si lo pienso un poco, esta película pasa de estar dominada por hombres a estarlo por mujeres, por Foïs en su papel de Olga, y por Marie Colomb, en el papel de hija del matrimonio. Esta última solo protagoniza una pequeña parte de la trama pero interpreta unas cuantas escenas brutales con la madre. Muy tensas y muy creíbles.


En definitiva, y siendo sincera, yo me esperaba mucho más de esta película. Los primeros minutos me sentí algo desorientada. No sabía muy bien de qué hablaban los personajes y no es porque lo hicieran en gallego. Cuando entendí de qué iba la película, me pareció algo muy trillado y mundano. Disfruté de las interpretaciones y de los paisajes, pero el desenlace me pareció algo vacío.

As bestas tiene unas puntuaciones altísimas pero lamentablemente a mí me ha parecido un producto audiovisual muy normalito. Llamadme ignorante. Probablemente lo sea. Pero soy una ignorante tremendamente sincera. 

 


Tráiler:




miércoles, 22 de enero de 2020

MIENTRAS DURE LA GUERRA (DRAMA - 2019)


Año: 2019

Nacionalidad: España

Director: Alejandro Amenábar

Reparto: Karra Elejalde, Eduard Fernández, Santi Prego, Patricia López Arnaiz, Inma Cuevas, Nathalie Poza, Luis Bermejo, Mireia Rey, Tito Valverde, Luis Callejo, Luis Zahera, Carlos Serrano-Clark, Ainhoa Santamaría, Itziar Aizpuru, Pep Tosar.

Género: Drama

Sinopsis: España. Verano de 1936. El célebre escritor Miguel de Unamuno decide apoyar públicamente la sublevación militar que promete traer el orden a la convulsa situación del país. Inmediatamente es destituido por el gobierno republicano como rector de la Universidad de Salamanca. Mientras, el general Franco consigue sumar sus tropas al frente sublevado e inicia una exitosa campaña con la secreta esperanza de hacerse con el mando único de la guerra. La deriva sangrienta del conflicto y el encarcelamiento de algunos de sus compañeros provoca que Unamuno empiece a cuestionar su postura inicial y a sopesar sus principios. Cuando Franco traslada su cuartel a Salamanca y es nombrado Jefe del Estado en la zona nacional, Unamuno acude a su Palacio, decidido a hacerle una petición.

[Fuente: Filmaffinity]


Silencio. Eso era lo que se escuchaba en la sala de cine durante los ciento siete minutos de metraje. Era septiembre, y el tiempo se paró para ver a Unamuno en la pantalla. Tenía claro que iba a volver a ver esta película. Y eso he hecho estos días. Hoy tengo claro que volveré a verla de nuevo más veces. Mientras dure la guerra ha sido una película inolvidable.

El 19 de julio de 1936, la Plaza Mayor de Salamanca se ve repentinamente inundada de camiones militares y soldados armados. Se declara el Estado de Guerra, mientras se escuchan voces a favor y en contra. Estas últimas son acalladas con disparos. El destacamento militar irrumpe en el ayuntamiento y se lleva preso a su alcalde, Casto Prieto, delante de una angustiada y atónita esposa, a la que le invade el terror y la rabia. 

Y en esa ciudad que se despierta convulsa y revuelta, vive Miguel de Unamuno, junto a sus hijas María y Felisa, y su nieto Miguelín. Por estas fechas, ya es un escritor famoso. Muchos lo admiran por obras como Niebla, La tía Tula, Abel Sánchez o San Manuel Bueno Mártir, novelas ya publicadas mucho antes del alzamiento. También es admirado por su pensamiento y por su labor docente, de ahí que ocupe el cargo de rector vitalicio de la Universidad de Salamanca. A Unamuno lo veremos acudir, como cada día, a tomar café al Novelty, en compañía de sus amigos, el joven Salvador Vila, declaraddo republicano y ex alumno, y el pastor protestante Atilano Coco. Desde la ventana situada junto a la cristalera del café, los tres conversan sobre el alzamiento y los últimos acontecimientos. Serán unas primeras escenas en las que se definen las ideas políticas de estos tres hombres. Mientras que Salvador se siente indignado por el ataque a la República, Atilano cree que el viejo régimen atacaba la fe en Cristo y Unamuno, sin querer pronunciarse demasiado, termina por reconocer que este revés político es necesario para poner a la República en su sitio, ya que nunca llegó a ser lo que se esperaba de ella. 

Su apoyo a la sublevación le cuesta el cargo como rector de la Universidad. Manuel Azaña lo destituye y lo llama traidor, pero la Junta de Defensa de Burgos, en la voz del militar Miguel Cabanellas, lo restituye inmediatamente. Eso sí, será un caramelo envenenado pues, junto con la restitución, lo nombran Presidente de la Comisión Depuradora Provincial,  encargado de revisar los expedientes de todos los detenidos, una labor que no está dispuesto a asumir. De igual modo, lo invitarán a firmar un manifiesto en el que se declare que la universidad, como institución, está a favor de los nacionales.

Y mientras esto ocurre en Salamanca, el general Franco orquesta desde el Protectorado de Marruecos, la manera de hacerse con el liderazgo del alzamiento. Apoyado por los alemanes y algunos generales y especialmente el general Millán-Astray, fundador de la legión, se traslada a España, primero a Cáceres y luego a Salamanca. Será allí donde se desarrollen los hechos más importantes de la película, aquellos que afecten directamente a Unamuno y a su entorno.

Mientras dure la guerra nos muestra a un Unamuno de setenta años, aficionado a la papiroflexia, que ya ha vivido en sus carnes un exilio. Viudo desde hace años, su mente regresa con frecuencia a una época de juventud, una escena en la que descansaba en los brazos de Concha, su mujer, su costumbre. Es un hombre que se enorgullece de no guardarse nunca su opinión, decir siempre lo que piensa, aunque haya cambiado tantas veces de parecer a lo largo de su vida. Al principio, al alzamiento no le dará mayor importancia. No cree los rumores que llegan sobre fusilamientos, detenciones de intelectuales y asesinatos de famosos poetas. Para él, este revuelo no es más que un tirón de orejas a la República, pero pronto lo veremos asistir atónito a una serie de sucesos que él no esperaba. Las detenciones, las acusaciones fundadas en justificaciones absurdas, la forma de proceder de los militares sublevados, le harán cambiar de opinión. Se ha equivocado.  

La interpretación que hace Karra Elejalde es sublime. Bien le podría haber valido el Goya como Mejor Actor Protagonista, el pasado sábado si no fuera porque competía con otros tres grandes actores y unas interpretaciones brutales: Antonio de la Torre, Luis Tosar y Antonio Banderas (se lo llevó este último). Pero en Mientras dure la guerra, Elejalde consigue que te olvides del actor. Se mete tanto en la piel del personaje, que él desaparece de la pantalla para resucitar al escritor cabezota y testarudo, al que acudían las esposas con maridos encarcelados, para pedir su intermediación y ayuda. Poco podía hacer Unamuno. 

Pero sobre interpretaciones también habría que destacar la que realiza Eduard Fernández. El actor catalán nos tiene acostumbrados a grandes trabajos y en su papel de José Millán-Astray no se queda atrás. Ayer mismo hablaba con una nutricionista sobre la dieta a la que se tuvo que someter el actor para interpretar al Glorioso Mutilado. Astray tenía un brazo amputado y el actor tuvo que embutirse en un traje militar llevando el brazo izquierdo sujeto a la espalda. Por su puesto, la magnífica caracterización del personaje también aporta credibilidad a su interpretación, pero es principalmente Fernández el que le imprime carácter al fundador de la legión, un tipo sin escrúpulos, desagradable, que pone sobre las cuerdas al que tiene enfrente, lanzándoles órdagos al adversario con un 'Ahí lo dejo', muletilla con la que cierra sus speeches. Hay una escena especialmente tensa entre Astray y Unamuno, donde el primero reprocha al escritor ciertas declaraciones en prensa. 

Sin embargo, el personaje de Franco me ha descolocado un poco. Y no lo digo por la interpretación que hace Santi Prego, sobre la que no tengo nada que objetar, sino por el dibujo que se hace del dictador. Todo lo que he leído sobre Franco me ha conducido a pensar que era un tipo, bajito sí, pero de ideas firmes y muy echado para delante. Sin embargo, aquí me he encontrado con un hombre un tanto sosainas, dubitativo, algo pusilánime. Un enfoque distinto que me ha gustado.

La película está dirigida con mucho mimo y cariño. No solamente te atrapa la historia sino cómo está contada. Hay planos en los que da gusto perderse, analizando el enfoque, el movimiento de la cámara, y el foco de atención de algunas secuencias. Las banderas, como elemento metafórico, jugarán un papel importante en ciertas escenas. Y lo mismo ocurre con las gafas de Unamuno, que funcionan como un espejo, en cuyo reflejo se representa la sinrazón y la incredulidad. Mientras dure la guerra, un título que tiene mucho que ver con la reunión que la Junta de Defensa celebró en Salamanca el 21 de septiembre de 1936, es una película que no abusa de los contrastes, pero sí ofrece hilos argumentales que se suceden en paralelo, permitiendo al espectador asistir al nacimiento de unos hechos que tendrán gran repercusión para el escritor.

La banda sonora también es un elemento importante en esta película. Es el propio Alejandro Amenábar el artífice de unas melodías muy emotivas, conmovedoras, impregnadas de una pátina triste y melancólica. Es tan bonita, que a veces la propia tonada se antepone a la escena, y eso no le resta valor a la película, al revés, porque será en esos momentos donde los temas musicales enfaticen la secuencia, especialmente en el último tercio de película, cuando la acción adquiere dramatismo y se suceden hechos que pueden destruir a Unamuno para siempre.

Dicho lo cual, no me queda más que recomendar una y mil veces Mientras dure la guerra. Si navegas por Internet vas a encontrar críticas profesionales que no la ponen muy bien, pero mi opinión se basa en las sensaciones que me ha transmitido el filme, más allá de cuestiones políticas o históricas. Amenábar ha permitido que me acerque a la vida de Unamuno y lo conozca un poco más en profundidad, y eso es suficiente para mí. Así que, lo dicho, no os la perdáis.

"Venceréis, pero no convenceréis" (Discurso de Unamuno en el Paraninfo de la Universidad de Salamanca. 12 de octubre de 1936)

Voz de Unamuno




Tráiler:

Puedes adquirirla aquí:





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