viernes, 6 de octubre de 2017

LAS UVIS DE LA IRA de Enfermera Saturada.

Resultado de imagen de las uvis de la ira

Editorial: Plaza & Janés.
Fecha publicación: octubre, 2016
 Precio:  9,90 €
Género: Humor.
Nª Páginas:128
Edición: Tapa blanda con solapa
ISBN: 9788401017551
[Disponible en eBook;
puedes empezar a leer aquí]

Autor

Enfermera Saturada se define como una enfermera española que busca hacerse un hueco en la sanidad. Empieza los turnos en planta, baja a la UCI, sube a prematuros y termina en urgencias. Esta enfermera se maneja como pocas en las redes sociales, desde donde a diario decenas de miles de personas ven cómo repasa, con humor y descaro, la actualidad de su hospital y la de cualquier hospital de España.

Sinopsis



COMPOSICIÓN

Principio activo (75%): Humor sanitario.

Excipientes (25%): Ironía, humor negro, algún tuit y mucha retranca gallega.


POSOLOGÍA
En adultos no sanitarios, administrar un capítulo cada 8 horas. Si se pertenece al gremio, administrar libremente.

INDICACIONES
Capítulos de humor sanitario para enfermeras saturadas, estudiantes, supervisoras, mujeres que llaman de la bolsa de empleo, sanitarios en general y pacientes en particular.

CONTRAINDICACIONES
No se recomienda su administración en ministros de Sanidad.

PRECAUCIONES
Aplicar con cuidado en consejeros de Sanidad y directoras de Enfermería.

EFECTOS SECUNDARIOS
Explosiones descontroladas de risa, pérdidas leves de orina, deseo irrefrenable de estudiar enfermería y adicción al mundo de Enfermera Saturada.

INTOXICACIÓN
En caso de sobredosificación, no llamar al Centro Nacional de Toxicología.

PRESENTACIÓN
100% digital. Tinta electrónica no comestible.

ADVERTENCIAS
Mantener fuera del alcance de enfermeras tristes.

Laboratorios Enfermera Saturada®. Mirando al dolor con una sonrisa desde 2012.

[Biografía y sinopsis tomadas directamente del ejemplar]

************************************

Bueno pues aquí vengo con el último libro de Enfermera Saturada. Leídos y reseñados los anteriores (La vida es suero y El tiempo entre suturas), no iba a dejar de leer Las uvis de la ira y menos aún cuando se anuncia nuevo libro para el mes de noviembre y que llevará por título Suero de una noche de verano. Además, con una sinopsis como esta, ¿quién se resiste? La verdad es que no puedo estar más de acuerdo con el prospecto de este libro, ese que Enfermera Saturada nos aconseja no leer porque entonces, con tantas contraindicaciones y efectos secundarios, cualquiera se toma la medicación que nos ha prescrito el médico. Efectivamente Las uvis de la ira tiene un alto contenido de humor e ironía. Me hace gracia como Satu, o lo que es lo mismo Héctor Castiñeira (a estas alturas ya sabréis que es este enfermero gallego el que se esconde tras el disfraz de Enfermera Saturada) incide en la forma de ser de los gallegos cuando menciona la retranca que tienen. No hay más que leer el primer párrafo de la Introducción:


«Satu está ya en la treintena, esa edad en la que o bien te estrenas como señora o te quedas de eterna adolescente, y ella apunta maneras a lo segundo. Claro que ya se venía venir de una mujer a la que siempre le han fascinado esas señoras en chándal y con bolso de lentejuelas, de las que ponen AA en el móvil por si ocurre una emergencia y que son las mismas que salen diciendo por la tele que en A Coruña nunca se había visto un temporal así cada vez que sopla un poco de viento».

Precisamente la introducción es distinta a los anteriores libros. Si bien en El suero de la vida, las palabras iniciales venían de la mano de Señorita Puri y en El tiempo entre suturas fue Luis Piedrahita el encargado de escribir el prólogo, en esta ocasión la introducción parece escrita en primera persona por el propio Héctor, aunque viene sin firma, y dónde se nos recuerda que Satu ya tiene una edad y que sigue sin plaza fija y sin pareja, fija o móvil. 

Pero siguiendo con el prospecto-sinopsis también estoy muy de acuerdo con la Posología. Este tipo de libros conviene leerlo en pequeños sorbos, algo que yo jamás hago pero a mí no me hagáis caso en esto. Sinceramente creo que se disfrutan mucho más si lees un capítulo de vez en cuando y no te lo administras todo del tirón. A veces la saturación de humor es contraproducente y por eso se recomienda en pequeñas dosis, especialmente si no formas parte del gremio porque, como detallaré más adelante, hay algunos capítulos en los que los ajenos al sector sanitario podemos sentirnos algo perdidos.

No obstante discrepo bastante con el apartado Contraindicaciones. Precisamente, y aunque sean libros de corte humorístico, los ministros de Sanidad o otros gerifaltes deberían echarle una ojeada porque, aunque todo está presentado desde una perspectiva irónica y socarrona, Satu mete alguna cuñita a modo de reivindicación, como por ejemplo cuando nos habla del instrumental y la aparatología, anticuado, defectuoso y obsoleto a veces, o hace mención a los recortes en Sanidad o hace referencia a la escasez de trabajo en este país. Son cuestiones sumamente importantes en el sector sanitario y que solo los profesionales y los pacientes padecen en sus carnes.

Estructuralmente, Las uvis de la ira se compone de quince capítulos muy cortos en los que Satu aborda diferentes cuestiones como la moda sanitaria. Si en otras ocasiones ya ha hablado del uniforme o pijama en este libro se centra en los accesorios y complementos que se pueden usar para tunearlo. Ya sea con chapas, grapas o esparadrapos, cada una de las enfermeras le pondrá su toque personal a su outfit sanitario porque lo cortés no quita lo valiente. Eso sí, no hagas como Dolores, la enfermera cotilla y parlanchina de la serie Allí Abajo que se pone muñequitas de fieltro en el uniforme. Eso está totalmente pasado de moda. Sin embargo, Satu nos desvela las nuevas tendencias para la próxima temporada que se verá por los pasillos de los hospitales españoles.

Imagen relacionada

Por otra parte, dedicará un capítulo a las supervisoras, a las que ella llama «nubes». La explicación la encontraréis en el libro y lógica no le falta ninguna. O comentará cómo se trabaja en la sala del Despertar o lo complicado que es conciliar vida laboral con la búsqueda del amor

Pero de todos los capítulos, hay dos o tres que me han gustado especialmente. Uno de ellos se centra en la teletienda sanitaria, esos programas de madrugada donde se venden todo tipo de productos que prometen devolvernos la ansiada juventud. Este capítulo no solo es divertido por el repaso a los distintos artículos que han ido saliendo a lo largo de los años y que a la postre no servían de nada sino que además podemos llegar a saber qué fue de todas esas empresas que al final fueron denunciadas por estafa. 

Geriatría es otro capítulo con el que he disfrutado mucho y no por el contenido propiamente del mismo sino porque siento que aquí Satu saca su lado más dulce. Me ha parecido un acercamiento muy tierno y muy cariñoso a la vida en las residencias de anciano sin faltar el humor negro. 


Pero como ya me pasó en los libros anteriores en los que se centra en hacer casi un ensayo de diversos productos que se venden en los supermercados, en Las uvis de la ira me he tenido que reír muchísimo con el repaso que le pega a los distintos tipos de leche. Y es que tiene razón. Antes una iba a comprar leche y la decisión se movía entre leche entera, semidesnatada o desnatada. Ahora no, ahora tienes una amplísima gama y es un quebradero de cabeza decidirte por un tipo de leche u otro porque, claro, si quieres tener los huesos fuertes debes tomar leche con calcio, pero si ya sufres de sofocos tendrás también que tomar leche de soja y no puedes olvidar que está mucho más de moda la leche de almendras o de avena. ¡Un auténtico caos! Pero te vas a reír mucho con este capítulo.



Y después de hablar de las bondades tengo que hacer una parada en lo que menos me ha gustado. Se trata del capítulo Enfermeras por el mundo.  En esas páginas Satu nos cuenta cómo muchas enfermer@s se ven abocados a emigrar a Reino Unido y cómo es la metodología de trabajo allí. La información no deja de ser muy interesante pero creo que profundizar en las categorías de enfermeras o médicos es excesivo. Considero que es un capítulo claramente dirigido a lectores del gremio pero a los restantes que no tenemos ningún tipo de vinculación con el mundo de la enfermería se nos hace algo arduo. En cualquier caso también tengo la impresión que es un capítulo reivindicativo, como comentaba más arriba, y que se le nota que está algo dolida por la situación por la que pasa el sector, obligando a los profesionales a emigrar. 

Resultado de imagen de las uvis de la iraCon algunas ilustraciones, el estilo sigue siendo fresco, actual, guasón, de lo más idóneo para una lectura de estas características cuyo principal objetivo es el puro entretenimiento.

En definitiva, Las uvis de la ira es un libro que sigue la misma estela trazada en las dos entregas anteriores. Estamos ante un libro que cualquier lector, desde el punto de vista del paciente, podrá disfrutar, y más aún lo harán aquellos que formen parte del sector. Para un rato de diversión resulta ideal. 



[Algunas imágenes e ilustraciones tomadas de Google]


Retos:

- Autores de la A a la Z
- 25 Españoles
- 100 libros




Puedes adquirirlo aquí:


jueves, 5 de octubre de 2017

Presentación LOS PACIENTES DEL DOCTOR GARCÍA de Almudena Grandes.

El pasado martes nos visitó Almudena Grandes. Como siempre que publica una nueva novela, quiso pasarse por Sevilla para promocionar y presentar Los pacientes del doctor García dentro del ciclo Letras Capitales que organiza el Centro Andaluz de las Letras.





El acto que de nuevo tuvo lugar en la Biblioteca Infanta Elena, estuvo presentado por la periodista de Canal Sur Mabel Mata. Pero en primer lugar, y para romper el hielo, fue Anabel Fernández, la directora de la biblioteca, la que nos dio la bienvenida a los asistentes y por supuesto a Almudena Grandes que, desde que comenzó con los Episodios de una Guerra Interminable no ha faltado a su cita con Sevilla. Comentó la directora que Los pacientes del doctor García es «también un thriller, una novela de espías, una novela que describe la historia internacional junto a los espacios íntimos más recónditos, las relaciones humanas más próximas y los afectos más cercanos». A continuación tomó la palabra Mabel que destacó de las novelas de la autora el amplísimo elenco de personajes, ricos en matices, merecedores de una novela en sí misma, e inició la conversación mencionando unas palabras de Almudena: «Cada obra mía parte de una taquicardia». Os dejo este vídeo en el que cuenta cómo surge la historia y quién era Clara Stauffer, uno de los pilares más poderosos de la novela.






Según nos comentó, Clara Stauffer montó una red de ayuda y asistencia a criminales de guerra buscados por la justicia aliada, volcándose en cuerpo y alma en la causa. Mencionó que los refugiados podían llegar a su casa a cualquier hora del día o de la noche y que siempre eran bien acogidos. Para las necesidades que se pudieran presentar, tenía su casa llena de armarios con ropa de hombre de todas las tallas o  zapatos de todos los números. «Clara estableció una relación casi maternal con sus protegidos y, mientras otros nazis se hicieron millonarios, a ella le costó dinero todo esto», afirmó. Así pues, Clara Stauffer, a pesar de trabajar con los más malos de la película era una mujer compasiva y por eso Almudena pensó que sería interesante incluirla en su novela. «Creo que un malo para ser eficaz tiene que tener luces».


A su vez explicó que la red que organizó Clara contaba con la protección del gobierno de Franco pero de todo aquello no ha quedado nada escrito por lo que la documentación ha sido compleja y se ha tenido que apoyar en algunas historias personales. «La organización Stauffer era hermética y clandestina porque el régimen de Franco que la protegió jamás lo reconoció y ella nunca publicó nada», expresó. También confesó la autora que ha podido escribir esta novela porque ha tenido algunos golpes de suerte y porque en Argentina, cuando Perón acogió a los nazis, se fundó el SARE, Servicio de Acogida a los Refugiados Europeos, un organismo oficial que sí contaba con archivos. «Sin tener ninguna manera de documentar la primera parte de un viaje, he podido reconstruirlo al revés, desde el destino llegar al origen, gracias a esos archivos», nos aclaró. 


Sobre los nazis que llegaron a Argentina dijo que procedían del puerto de Barcelona, de Cádiz o Génova y que llegaron a Buenos Aires con pasaporte español, gracias a los contactos que Clara Stauffer tenía con la Iglesia española y con párrocos de algunas iglesias madrileñas, encargados de facilitar certificados de bautismos con nombres falsos para confeccionar pasaportes. Al respecto hizo referencia a una anécdota que un profesor le había contado recientemente relacionada con su padre, quien se pasó aquellos años haciendo de recadero entre las parroquias de Madrid y una señora, supuestamente Clara Stauffer, a la que le hacía llegar documentación. Todo ello para evitar que su hijo pequeño fuera a la mili.

Sobre la vida de esta mujer tan interesante siguió contando que se protegía mucho y camuflaba sus actividades. Tan solo un periodista británico del Daily Express, y por medio de engaños, consiguió hacerle una entrevista en 1948, que también queda reflejada en la novela. No había mucha información sobre ella.


Pero hablando sobre personajes, Mabel quiso mencionar también a otro más que aparece en el libro y que igualmente tuvo una existencia real. Se refirió a Norman Bethune, un canadiense, pionero en el sistema de donación de sangre tal y como la conocemos hoy. Nos comentó Almudena que Bethune «es otro ejemplo de que los españoles vivimos encima de un filón de historias maravillosas». Admitió la autora que no conocía la existencia de este hombre y que lo descubrió cuando comenzó a trabajar en la novela. Nos dijo que Bethune fue un comunista y el primer médico que descubrió que se podía hacer transfusiones con sangre refrigerada. «Decidió regalarle este invento a la España republicana y se vino desde Canadá a Madrid con un enorme frigorífico Electrolux, inmenso, en un viaje de locos». Para poner en marcha su proyecto se dedicó a poner anuncios en prensa y radio pidiendo donantes y el primer «resucitado» con sangre refrigerada del mundo fue un soldado del hospital de la Casa de Campo, cuyo médico lo había ya desahuciado. Sin embargo, le hicieron una transfusión, le pusieron dos bolsas de sangre y aquel chico abrió los ojos y habló. «Debió de ser un momento emocionante hasta el punto que, según cuentan las crónicas de la época, los que fueron testigos de la resurrección, por llamarla de algún modo, comenzaron a dar ¡Vivas! y el herido respondió ¡Viva yo!». Fue una anécdota simpática que levantó las sonrisas de los asistentes. Por lo tanto, asegura la autora que esta novela también es un homenaje a Bethune, una persona que a ella le fascinó por su generosidad. Se preguntó en voz alta Almudena cómo era posible que pasara este tipo de cosas, que existiera gente con tanta generosidad y sobre todo por qué ella no conocía esta historia hasta ahora. «He descubierto que la respuesta a la segunda pregunta es el camino para llegar a la primera», declaró.


Pero si hay que hablar de homenaje, Los pacientes del doctor García también supone un tributo a la burguesía republicana. Mencionó Almudena Grandes que en España existe una especie de corrección política encubierta que homogeneíza la mayoría de las novelas y películas que se hacen y que muestran una imagen de España muy falsa e inocente. «Últimamente digo que soy una escritora anti-sistema, aunque no lo parezca, porque no escribo novelas de la equidistancia. España es el único país del mundo donde ha habido una guerra entre demócratas y fascistas y algunos todavía no saben quiénes eran los buenos. Yo sí lo sé», afirmó con contundencia. Le sirvió esta declaración para hablar de los republicanos a quienes, en su opinión, jamás se le colgaba la etiqueta de héroes sino que únicamente eran mostrados como víctimas o como verdugos, como personas incultas, sucias, miserables, gente primaria. «Esa imagen es mentira y no es inocente. Con esa imagen solo se pretende dejar constancia de que el golpe de Estado era inevitable», manifestó. Quiso la autora dejar claro que existía una burguesía, claro sostén de la República que contaba con juristas, profesores, catedráticos, artistas,... «¿Quién habría redactado la Constitución del 31?, ¿quién hubiera puesto en marcha el programa educativo de la República?, ¿a quién se le hubiera ocurrido las misiones pedagógicas?, ¿quién habría aprobado la ley del divorcios?», se preguntó Almudena. Alegó que todo eso lo hizo una clase social íntimamente vinculada al ideal de República porque otra cosa que aseguró que era mentira es que antes de 1931 no había republicanos. «A los largo de todo el siglo XIX había republicanos... ¡Pero si es que hubo una República en 1870!», exclamó. «Me parece que todo esto que se dice es muy injusto primero porque la burguesía republicana fue fundamental para crear la República y segundo porque es mentira que la República fuera una jaula de grillos que hubiera que solucionar con un golpe de Estado. Eso es una manipulación».



Y volvió a hablar de una cuestión que ya ha recalcado en alguna otra comparecencia. Me refiero al enemigo de la memoria. Afirmó que España es una país raro desde 1945 y a raíz de este comentario se adentró en la polémica que estamos viviendo actualmente con el referéndum catalán. Reconoció que «hemos llegado a donde hemos llegado porque no se habla». Así mismo vino a decir que desconocía cómo se puede solucionar el problema pero se sinceró diciendo que, desde su punto de vista, «lo que ha pasado es nefasto porque los dos culpables de todo esto han salido reforzados de lo que ha pasado. Por un lado, Rajoy saca tajada porque su electorado se queda con que el referéndum no ha sido posible tal y como se pretendía y con que la policía ha puesto orden. Por otro lado, Puigdemont se queda con la foto de los porrazos mientras ellos no los den aunque la cosa se está torciendo en ese sentido también». Y siguiendo en esta línea comentó que se podría salir de este bloqueo con otro gobierno de coalición, con gente que tuviera valor de convocar un referéndum legal en los primeros seis meses de legislatura. «De todos modos creo que casi ya es tarde para el referéndum legal porque a estas alturas ya hay una parte de la sociedad catalana que se va a sentir excluida y no será culpa de ellos», manifestó.

Sobre si sus novelas podrían ser llevadas al cine, nos adelantó que ya ha recibido dos propuestas por Los pacientes... pero que le ha dado hasta rabia. Con sus anteriores novelas hubo algún intento de llevarla a la tele pero no cuajó porque claro «ninguna empresa española está interesada en invertir en cuatro mil comunistas que invaden el valle de Arán. En cualquier país eso daría igual si la historia es buena pero aquí no». Sin embargo, como en esta última novela los malos son los extranjeros presentía que iba a haber más interés y no se ha equivocado. «Me entran ganas de decir que no pero ni me deja mi sentido común ni me editor», dijo entre risas.


miércoles, 4 de octubre de 2017

TODO LO QUE TÚ QUIERAS (DRAMA - 2010).


Año: 2010

Nacionalidad: Española.

Director: Achero Mañas.

Reparto: Juan Diego Botto, Lucía Fernández, José Luis Gómez, Najwa Nimri, Ana Risueño, Pedro Alonso, Ana Wagener, Alberto Jiménez, Paloma Lorena.

Género: Drama.

Sinopsis: Leo, Alicia y su hija Dafne, de cuatro años, llevan una vida tranquila en Madrid. Alicia es la que se encarga del cuidado y la educación de la niña. Pero, durante las Navidades, Alicia muere, inesperadamente, tras un ataque de epilepsia. Leo, un hombre conservador, cuida de la pequeña lo mejor que puede, pero la niña reclama continuamente la presencia de su madre. El padre, que sólo desea el bienestar de la niña, llegará a renunciar a sus prejuicios y a su propia identidad con tal de hacerla feliz. 

[Información facilitada por Filmaffinity]


************************************


Recuerdo el día que fui a ver esta película. Fue en un pre-estreno al que me invitaron no sé muy bien por qué pero que me hizo mucha ilusión. Era una película de Juan Diego Botto, un actor al que sigo muy de cerca, así que para mí era una alegría ver una película suya. Recuerdo que salí de la sala como en una nube, pero con sentimientos encontrados que luego se fueron disipando. Os cuento.

Como bien explica la sinopsis, Leo, Alicia y Dafne son una familia feliz a la que la vida golpea duramente cuando Alicia muere. El mundo se desmorona, van cayendo uno a uno todos los pilares que mantenían la estabilidad familiar y Leo tendrá que hacer frente a una situación que le desborda. De dedicarse única y exclusivamente a trabajar pasará a seguir ejerciendo su trabajo, justo en medio de una operación importante, a encargarse de la casa y  la educación de su hija con todo lo que eso conlleva -reuniones en el colegio, visitas médicas, juegos, paseos en el parque, fiestas de cumpleaños,... - pero lo más grave no será adaptarse a las  nuevas circunstancias sino cubrir las necesidades de una hija que reclama constantemente la presencia de su madre. Leo no sabe qué hacer. Ha intentando explicar a su hija que su madre ya no está pero la pequeña se aferra a la esperanza. Será entonces cuando el padre, con muchas reticencias iniciales, idea la manera de recuperar a la madre para su hija, una práctica que lo colocará en una situación delicada socialmente. Lo que pretende Leo es hacer feliz a su hija y para eso le dará todo lo que ella quiera, como bien reza el título de este largometraje, aunque él quede en entredicho, sea acosado, juzgado, humillado y vapuleado. 


Resultado de imagen de todo lo que tú quieras

Y decía al principio que salí de la sala de cine con sentimientos encontrados porque es cierto que la solución que encuentra Leo no deja de ser un tanto increíble y diría que a veces llevada al extremo. No sé yo si algún padre optaría por ese camino, pero no cabe duda que el mensaje que subyace bajo esta cinta es para grabarlo en letras de oro. Todo se resume con la palabra AMOR, el amor que un padre siente por su hija, capaz de hacer todo lo que ella necesite con tal de protegerla y proporcionarle felicidad. Una vez que entiendes el mensaje todo lo demás se evapora como una nube de humo.

En el extraño transitar en el que se ha convertido su vida, Leo contará con Pedro  (Pedro Alonso), su socio que no llega a entender a su amigo, con Marta (Najwa Nimri), una mujer enamorada de Leo pero que se conduce con delicadeza y sin aprovecharse de las circunstancias y con Álex (José Luis Gómez) un transformista con el que Leo no empieza con buen pie pues, dejándose llevar por sus prejuicios, siente rechazo y repulsa por este hombre viejo y caduco. Sin embargo, Álex será su mejor apoyo cuando termina por entender que, tras la gruesa capa de maquillaje, habita un ser humano impecable que le recuerda que los prejuicios no son buenos. Porque de eso también va esta película, de prejuicios, los que inundan una sociedad que te dice lo que debes y lo que no debes hacer. Por su parte Leo elegirá hacer lo que le dicta su corazón sin pensar en nada más.

Creo que la película dibuja muy bien lo que se debe sentir en una situación así cuando, fallece el pilar de una familia, y el padre y la hija pequeña se quedan solos, sí solos, porque aunque cuenten con más familia, que en el caso de Leo no será del todo cierto, en realidad, una vez que el padre y la hija cruzan el umbral de su casa están solos y solo se tienen el uno al otro.

Sobre el argumento, y al margen del bello mensaje que esconde la cinta, quisiera destacar el cambio de perspectiva que sufre Leo. Siendo abogado y llevando casos de divorcios, siente que los problemas de los demás padres y madres son pura pantomima, siempre resguardándose en sus hijos para ocultar sus propios defectos. No obstante, vivir en sus propias carnes una situación en la que se pone en tela de juicio su papel de padre, le hace recapacitar y reconocer que la vida de los padres, en relación a los hijos, es extremadamente complicada. 

Por otra parte, me gusta la concreción del guion. Sabemos que Alicia está enferma por solo dos escenas, una en la que visita al médico y otra en la que muere. Resulta del todo irrelevante ahondar más en la cuestión porque la muerte de Alicia es solo el empujoncito que hace arrancar toda la historia. Lo mismo ocurre con la historia personal de Álex. Sabremos que amó a alguien muchísimo y que ese alguien lo abandonó. Se dará algún detalle más pero es una historia colateral que adorna la principal y por tanto no hay necesidad de dar más información. En este sentido me ha parecido que el guion va al grano, sin desparramarse en ramificaciones que solo provocarían un alejamiento del foco principal.

martes, 3 de octubre de 2017

Presentación "POR ENCIMA DE LA LLUVIA" de Víctor del Árbol.

El pasado jueves tuvimos la suerte de contar con la visita de Víctor del Árbol en Sevilla. Era la primera vez que el autor visitaba la capital hispalense para presentar una de sus novelas, así que los lectores bailamos de alegría.



[De izq. a dcha: Juan Ramón Biedma,
Víctor del Árbol y Manuel Sollo]

El acto, que tuvo lugar en la Biblioteca Infanta Elena, estuvo presentado por el periodista de RNE Manuel Sollo y por el autor sevillano Juan Ramón Biedma, ambos escoltando al autor catalán que, agradecido, confesó sentirse muy contento de estar en Sevilla. Y así, tras las palabras introductorias de Anabel Fernández, directora del Infanta Elena, tomó la palabra Manuel Sollo que quiso dar las gracias a la biblioteca y al Centro Andaluz de las Letras por acoger la presentación de la nueva novela de Víctor del Árbol, Por encima de la lluvia. 

Inicialmente, Manuel Sollo hizo un breve repaso a la biografía de Víctor del Árbol. Entre otras cuestiones, destacó de su trayectoria el Premio Nadal que recibió en 2016 con La víspera de casi todo y señaló también que el pasado verano, el autor había sido nombrado Caballero de la Orden de las Artes y las Letras en Francia, el único español junto con Arturo Reverte que  ostenta esta distinción.

Entrando en materia, Juan Ramón Biedma apuntó que una de las características fundamentales en las novelas de Víctor  «es el cuidado exquisito que presta al malvado de la historia». Refiriéndose en esta novela a Abdul, el  marroquí emigrado a Suecia, abuelo de Yasmina, esto es lo que nos contó el autor:






Pero sobre personajes también quiso Manuel Sollo mencionar a Miguel y a Helena, dos septuagenarios, un hombre y una mujer con personalidades muy distintas pero que terminan por unirse tras coincidir en una residencia de ancianos en Tarifa. Sobre estos personajes Víctor puntualizó que existen dos tipos de personas: los de aire y los de tierra. «Miguel es el prototipo de persona de tierra. Una persona que ha crecido toda su vida aferrado a la seguridad, a la lógica, a la razón, conteniendo y reprimiendo siempre sus emociones precisamente para no poner en peligro esa seguridad», una postura que le viene de la infancia. Miguel es hijo de un empresario republicano que pierde a su padre a los cuatro años. Es entonces cuando se marcha a vivir con su madre a Almendralejo, en Extremadura, donde la madre termina por prostituirse para poder seguir adelante. «Miguel siempre ha vivido en el caos, siente vergüenza de su pasado y la manera de hacerle frente es construyendo seguridad y alejando de sí cualquier atisbo de emoción que no pueda controlar».


En cuanto a Helena comentó que es un personaje de aire, todo lo contrario de Miguel, «muy sarcástica, inteligente con un amplio sentido del humor, irónica». Mencionó que es un personaje que lo ha pasado muy mal porque la vida la ha castigado mucho «y por eso no quiere saber nada de la realidad. Ella quiere vivir en el mundo de las emociones, de los sueños, de las ilusiones, del coraje, de las agallas». Helena vive rompiendo convenciones una y otra vez pero tiene un problema, tiene pavor a nadar. «Aunque esto es una metáfora», apuntó Víctor.  Miguel y Helena emprenderán un viaje que terminará por transformarlos porque «Helena va a quitar a Miguel el miedo a volar, y Miguel a Helena el miedo a nadar».

Y otro personaje más que salió a la luz en la presentación fue Natalia, hija de Miguel, mujer de 42 años casada con Gustavo, «un músico de medio pelo que se cree poco menos que Beethoven», en palabras de Sollo, pero que es un maltratador salvaje. Nos aclararon que en la novela se cuenta la relación de dependencia típica de los malos tratos, otro de los temas latentes que conforman la actualidad. «Se trata de un problema que viene de la sociedad patriarcal y no se puede solucionar solo con la legislación a pesar de que España es uno de los países más avanzados en cuando a legislación por violencia de género», puntualizó el autor. Sin embargo, esto no es suficiente. Víctor afirmó que había intentado explicar la esencia del maltrato, el proceso por el que, una mujer como Natalia, editora, inteligente, guapa y vital acaba en manos de un mediocre. «Gustavo aísla a Natalia, le arrebata todos sus puntos de referencias exteriores y llega un momento en el que ella solo ve a través de los ojos de él». No obstante, Natalia no estará sola. Contará con la ayuda de su padre quién tendrá que tomar una decisión importante y que cambiará la percepción que tiene de sí mismo.

Y al hilo de lo comentado por Víctor, Biedma aseguró que Por encima de la lluvia es una novela de decisiones. Nos explicaron que Miguel y Helena han estado aplazando la toma de decisiones toda su vida «porque eso implica asumir las consecuencias y el pasado», afirmó Víctor. Sin embargo, a raíz de una muerte cercana se dan cuenta de que tienen que tomar decisiones si quieren vivir, tomar las riendas de su vida y dejar de ser objetos inanimados. Para ello tendrán que afrontar el pasado y esto va a tener consecuencia devastadoras.

Sobre las localizaciones, se habló de Mälmo, una ciudad al sur de Suecia, portuaria y fronteriza que conecta la península escandinava con el continente a través de un puente enorme llamado Öresund, donde reside Abdul y Yasmina. «Ese puente es uno de los más transitado de Europa». En Mälmo es donde reside Wallander, el personaje creado por el escritor sueco Henning Mankell, «un autor que siempre me ha gustado mucho y un personaje muy humano», añadió el autor. Además confesó que había elegido la ciudad de Mälmo para demostrar que no hay sociedades perfectas. «Siempre hemos tenido la idea de que las sociedades nórdicas son muchísimo más avanzadas en cuestiones de bienestar, igualdad,... pero tienen un problema, son sociedades que no permiten que los que lleguen allí se integren como uno más, a pesar del discurso de integración que recitan». Y siendo así, nos explicó que lo que ocurre es que se forman guetos, como Rosengård donde viene Abdul con su nieta Yasmina. «Es un barrio enorme en el mismo centro de la ciudad. Hay gente que vive toda su vida en ese barrio, no sale de él, no interactúa con la población autóctona y no hay reciprocidad. Todo esto provoca miedo al otro. No es algo casual que el saladismo encuentre un mejor caldo de cultivo en las ciudades más desarrolladas del norte de Europa como Bélgica, Holanda, Suecia,...  En estas ciudades cada vez aumentan más las extremas derechas. Una tormenta que viene de arriba hacia abajo y a la que no prestamos suficiente atención».

Con capítulos breves, cada uno de ellos encabezados por el nombre de una ciudad, Biedma quiso conocer el germen de la novela, si Por encima de la lluvia había nacido como una novela negra en la que, de repente, algún personaje había cobrado mucha intensidad, o si bien se gestó como una novela de personajes en la que surgió una subtrama negra.







Y llegados a este punto se dio paso al turno de preguntas. Al responder a diversos interrogantes, Víctor contó muchas cosas de su pasado, algunas de índole bastante personal que me sorprendieron mucho. 

Sobre su estilo, destacó que un escritor sin curiosidad está muerto y que debe fijarse en lo que nadie más se fija. Nos aclaró que jamás piensa en las etiquetas cuando escribe una novela porque él simplemente se limita a escribir con los mecanismos que tiene, sintiéndose un narrador interesado por la contradicción humana y parte de ella es la violencia. «Somos seres intrínsecamente violentos», aseguró.

Y hasta aquí la presentación de la nueva novela de Víctor del Árbol. Fue un acto con bastante público y muy cercano en el que se notaba que el autor se sentía cómodo. Ahora solo toca zambullirse en la novela. Os dejo con la sinopsis.



Miguel y Helena se conocen en una residencia de ancianos en Tarifa, a una edad en la que creen haberlo vivido todo ya. A Miguel le asusta volar. A Helena le da pánico el mar. Los dos tienen hijos adultos y sienten que les han relegado a un plano casi ornamental. El dramático suicidio de un compañero de la residencia les abre los ojos. No quieren pasar sus últimos días recordando y añorando tiempos supuestamente mejores. Y juntos decidirán emprender el viaje de sus vidas, en el que descubrirán que nada es definitivo mientras queden ilusiones que perseguir.

Mientras tanto, en la lejana ciudad sueca de Mälmo, la joven Yasmina, hija de inmigrantes marroquíes y que sueña con ser cantante, vive atrapada entre el cuidado de su autoritario abuelo Abdul y el desprecio de su madre, para quien Yasmina es una vergüenza porque trabaja para un sueco de pasado turbio. Y vive un romance secreto con el subcomisario de la Policía sueca, un hombre mayor e importante.

Estos tres personajes dibujan una historia sobre el sentido del amor y sobre lo extraordinarias que pueden llegar a ser las personas comunes.

Pasado, presente y futuro se entremezclan en este viaje desde Tánger en 1955 hasta Mälmo en 2014, metáfora de un viaje mucho más importante: el de vivir siempre intensamente.


[Algunas imágenes tomadas de Google]




lunes, 2 de octubre de 2017

LA LEVEDAD de Catherine Meurisse.


Editorial: Impedimenta.
Colección: Chico Amarillo
Fecha publicación: 2017
 Precio:  24,95 €
Género: Novela gráfica.
Nª Páginas:136
Edición: Tapa dura
ISBN: 978-84-16542-85-7
[Puedes empezar a leer aquí]

Autora

Nació en 1980 en Niort (Deux-Sèvres). En 2005, tras licenciarse en Lenguas Modernas e Historia del Arte, pasó a formar parte del equipo de ilustradores de la prestigiosa revista satírica Charlie Hebdo.

En la actualidad compagina este trabajo con colaboraciones en diversos medios impresos de tirada nacional, tales como Libération, Les Echos, Télérama, L’Obs… Sus libros infantiles se han publicado en editoriales de la talla de Bayard, Gallimard o Nathan, pero es en el ámbito de la novela gráfica donde ha cosechado los mayores elogios por parte de la crítica. En 2008, la editorial Sarbacane publicó La Comedia Literaria una particular e hilarante visión de la historia de la literatura francesa que le valió el Premio BD de Le Parisien y Aujourd’hui, y que ahora Impedimenta pone al alcance del lector español. Le seguirán Le Pont des arts (Sarbacane), que se centra en las relaciones, la mayoría de ellas tormentosas, entre los grandes nombres de la literatura y la pintura francesa; Savoir-vivre ou mourir (Les Échappés), una suerte de manual de buena conducta con prefacio de Claire Bretécher; Moderne Olympia (Futuropolis), una comedia musical que se representa en el Museo de Orsay y La Légèreté (Dargaud), un cómic en el que nos describe cómo retomó su carrera de dibujante tras el atentado de Charlie Hebdo. 

Sinopsis 

El día 7 de enero de 2015, la alarma del despertador de la dibujante Catherine Meurisse no sonó, haciendo que llegara tarde a la reunión del equipo de diseñadores de la revista Charlie Hebdo.

Este descuido le salvó la vida, pero no la libró, como al resto de los supervivientes del fatídico atentado contra la sede de la publicación, de afrontar la violencia de un terrible suceso que la dejó amigos, maestros, mentores y, de paso, sin inocencia. Decidida a encontrar un nuevo punto de partida, la autora, que ha perdido casi todos sus apoyos, emprende, en medio del caos y la aridez estética que siguió a aquellos días, un viaje en busca de lo contrario: la belleza.

La levedad es un refugio contra la necedad humana, pero también una celebración de la belleza y del arte de crear.

[Biografía y sinopsis tomadas directamente de la web de la editorial]

************************************

Que me gusta la novela gráfica no es ninguna novedad. De vez en cuando me acerco a este género que me proporciona otra manera de leer, más visual, más llamativa, casi más táctil gracias al aporte de las viñetas y sus colores. Y paseando por la biblioteca me crucé con La levedad de Catherine Meurisse. A simple vista, solo me llamó la atención la ilustración de la cubierta, en tonos pastel, predominando los malvas y lilas, y envuelta en ese nube de colores suaves la figura de una mujer que camina cabizbaja dándonos la espalda. Hasta que no giré el volumen para leer la sinopsis no me sentí totalmente atrapada. Dos palabras resaltaban por encima de las demás: Charlie Hebdo. Me quedé clavada en el suelo.  

Catherine Meurisse es una joven ilustradora de 37 años que hoy puede dar gracias por seguir viva, aunque no parece que vuelva a ser la misma de antes. La mañana del 7 de enero de 2015 marcó un antes y un después en su vida. Aquella mañana tuvo lugar uno de los muchos sinsentidos de este mundo, cuando dos terroristas irrumpieron en la sede del semanario Charlie Hebdo en París, dejando a su paso doce víctimas mortales y once heridos. Meurisse salió indemne física pero no psicológicamente. La levedad es su manera de lamer las heridas.

Con un prólogo escrito por Philippe Lançón, herido en el atentado, La levedad construye un camino de algo más de cien páginas a través de las cuales acompañaremos a Catherine por el duro sendero del duelo. El volumen se inicia en la misma mañana del 7 de enero cuando, esta joven ilustradora remoloneaba en la cama, inmersa en una pena de amor, sin darse cuenta de que el tiempo transcurría y se le hacía tarde para llegar al trabajo. Aquel despiste le salvó la vida pues cuando llegó a la redacción los terroristas ya habían irrumpido en la redacción, tomando rehenes. Refugiada en un edificio cercano estalló en el cielo el ruido de los disparos. 

El atentado en sí, acaecido en la revista, no ocupa mucho espacio en el libro. El semanario siempre se ha caracterizado por una línea editorial que ha levantado muchas voces y amenazas con anterioridad, pero en el libro tan solo un par de viñetas sobre los trágicos hechos dan paso al después, esos días, semanas y meses a los que Catherine tuvo que hacer frente, una muerte en vida que le había congelado el alma. Ya no volvería a ser la misma de antes. Tras los acontecimientos, se lamenta el personaje de haber perdido la capacidad para dibujar pero es que ni podía pensar ni sentir. Percibimos a Catherine lastrada por un bloqueo total que la envuelve en una densa y pesada niebla, aislándola del mundo. Es como un ente vacío que flota sin rumbo, perdida, desorientada, aturdida. Por eso, para salir del pozo, acude a consulta de un psicólogo que le diagnostica anestesia sensorial y emocional. 



«Quiero estar viva como antes», dirá en algún momento y para cercenar el dolor opta por acudir a la belleza. Así se describe a través de las viñetas cómo abandona París y pasa una temporada en Roma, cobijada en Villa Medici en busca del síndrome de Stendhal, pero allí se sentirá como en un ratonera. La visión de las esculturas mutiladas le recuerda demasiado a las víctimas mortales del atentado. No obstante, el tiempo pasa y la oquedad interior y el shock van dejando espacio a un despertar, al equilibrio, a la levedad.

Las ilustraciones, a veces simples bosquejos, son muy efectivas y nos ayudan a saber cómo se siente Catherine: Paisajes desolados, ausencia de color unas veces, estallido de tonalidades otras, habitaciones vacías cuyas paredes se pueden atravesar o un caos mental reflejado en un par de páginas fruto de un horrible braimstorming. Pero no podemos dejar atrás los textos, la hilera de reflexiones que nos hormiguean en la piel. Me quedo con el momento en el que utiliza la  historia de Geppetto y Jonás a modo de metáfora para transmitirnos las marcas que le dejó el atentado y es que, como dice Lançon en el prólogo «Todo lo que vivimos desde aquel día nos viene filtrado por aquel suceso»

Pero La levedad no solo nos va a acercar al dolor de Catherine y a su proceso de sanación. Hay detalles por descubrir. Pequeñas pinceladas para conocer algo más a las víctimas, la pérdida de libertad de los supervivientes que perdieron su autonomía e independencia para moverse por sí mismos, la respuesta que Catherine dio a la petición de Obama tras no acudir a la manifestación en Paris el once de enero, el acoso de la prensa, el miedo, el dolor, la angustia, la pena,...

No voy a negar que La levedad me ha resultado una lectura dolorosa. He rememorado las emociones que sentí aquel día mientras contemplaba atónita las noticias, las mismas sensaciones que volví a experimentar con el ataque a la sala Bataclán, hecho que también se menciona de pasada en este libro. Cuando nos toca vivir este tipo de acontecimientos desde la distancia, sentimos un dolor amortiguado por la lejanía, por eso, resulta imprescindible sentir al que lo ha vivido en primer término, tocarlo, abrazarlo, mimarlo y acunarlo, aunque sea a través de un libro. Es lo que me hubiera gustado hacer cuando Catherine acudió a la Feria del Libro de Sevilla en su pasada edición. Tonta de mí, desconocía la existencia de este libro y aquella presentación se me pasó por alto. Lo lamento mucho pues me hubiera gustado escucharla.




[Algunas imágenes e ilustraciones tomadas de Google]


Retos:

- Autores de la A a la Z
- 100 libros



Puedes adquirirlo aquí:

 


Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...