jueves, 7 de octubre de 2021

JOSÉ Mª FUSTER-FABRA: ❝He querido rendir homenaje a mis compañeras abogadas en Derecho penal❞

José María Fuster-Fabra es abogado, socio decano de Fuster-Fabra Abogados, doctor en Derecho y profesor de la Universidad de Barcelona, de la Universidad CEU-Abat Oliba y de diversos másteres. Con una dilatada trayectoria profesional, este abogado, experto en la defensa de miembros de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad y víctimas del terrorismo, es autor, entre otros libros, de En toga de abogado, un abogado que se enfrentó al terrorismo (Planeta, 2014). Fuster-Fabra pone el pie, por primera vez, en la narrativa con su novela Tu refugio en el infierno

Hablamos telefónicamente con el autor. 

[Fuente: Web Editorial Planeta]
Marisa G.- José María, no le quiero robar mucho tiempo. ¿Le parece que hablemos de su novela Tu refugio en el infierno?

José Mª F.- Perfecto.

M.G.- Antes de hablar de este libro en concreto, he estado leyendo sobre su trayectoria profesional, he visto que usted ha publicado varios libros, pero quisiera que me aclarara si esta es la primera novela.

J.M.F.- Sí, es la primera novela. 

M.G.- ¿Y por qué adentrarse en la narrativa? No sé si ha sido como un reto que se propuso...

J.M.F.- Se me ocurrió durante la pandemia, en esos días en los que estuvimos siempre encerrados. Escribiendo a pluma y en hojas de papel de la universidad, empecé a recordar algunos personajes que he conocido en mi vida profesional. Comencé a ficcionarlos un poco. La escribí, repito, a pluma y en hojas de papel de la universidad durante el confinamiento, prácticamente sin apenas correcciones y luego la pasé a ordenador.

M.G.- ¿Y qué podría decirle a los lectores sobre esta novela? ¿Qué historia va a encontrar entre sus páginas?

J.M.F.- Tu refugio en el infierno pivota sobre dos personajes que son antitéticos y, a veces, muy atractivos. Uno de ellos es un policía que, además es marqués. Me decía un periodista que poco puede sorprendernos en la novela negra, pero lo de un inspector de policía aristócrata es algo curioso.

M.G.- Sí que es novedoso.

J.M.F.- Es un personaje inspirado en alguien real, con un pasado turbulento. En su juventud fue hippie, también fue legionario y tuvo enfrentamientos con su padre. Al final decide hacerse policía y se ve envuelto en una investigación por el asesinato de una chica que ha trabajado en un club de alterne en Barcelona, y que aparece muerta en Bogotá. Tiene que contar con la colaboración de una abogada [Irene Serrano] que es todo lo contrario a él, hecha a sí misma, forjada desde cero, con una vida complicada y difícil, abriéndose camino en el mundo de la abogacía. Con este personaje femenino, he querido rendir homenaje a mis compañeras abogadas que se dedican al ámbito del Derecho penal. Fíjese que, cuando competimos en condiciones de igualdad a cargos de fiscales o jueces, la mayor parte de las plazas las sacan las mujeres. Sin embargo, si usted mira los nombres importantes del Derecho penal en España, siempre se encuentra a los mismos abogados, y casi todos somos hombres. 

M.G.- Sobre ese personaje femenino me gustaría preguntarle algo más tarde pero centrándonos en Fran, ese inspector de policía procedente de la aristocracia, tendrá que lidiar en la calle con lo que se encuentra y también tiene muchas batallas en su entorno familiar. Fran es la oveja negra de la familia.

J.M.F.- Usted lo ha definido perfectamente. Fran es el garbanzo negro de una familia aristocrática, con una fortuna razonable. Por eso el padre no admite que su hijo se vaya a Ibiza y viva como un hippie, y luego se aliste en la legión, en vez de seguir sus pasos. Fran es un rebelde, que utiliza su educación privilegiada para resolver los casos, pero tiene su punto humano y su punto canalla. 

M.G.- Me dice usted que está inspirado en una persona real. No sé si ha tenido que hablar con esa persona para que, en cierto modo, le dé permiso para inspirarse en él.

J.M.F.- No, no. Llevo defendiendo policías desde el año 1987. Calculo haber defendido alrededor de seiscientos policías de todo tipo, desde generales de la Guardia Civil, mossos d'esquadra, hasta los humildes policías locales del pueblo más pequeño que se pueda imaginar. Recuerdo una tarde que había quedado en el despacho con un policía. Tenía un apellido muy rimbombante, alto, delgado con muy buen aire. Me contó su historia pero no es, ni mucho menos, la de Fran. Era un policía extraordinariamente educado y que hacía de la educación su mejor arma para investigar.

M.G.- En la novela nos vamos a encontrar con un abogado, al que se le conoce como Efe Efe, que se ha pasado la vida defendiendo a policías. Imagino que será su alter ego.

J.M.F.- (Ríe). Sí, evidentemente soy yo. Todo el mundo te lo dice. En la primera novela acabas hablando de ti. Mientras escribía, me di cuenta que el personaje de Fran tenía mucho de mí, así que decidí tomar distancia creando mi propio personaje. Efe Efe es el abogado de Fran, un veterano abogado, canoso, que aparece dando algunas ideas y consejos.

M.G.- Hay más personajes reales. Me ha divertido encontrarme el cameo de Ildefonso Falcones al que un personaje se encuentra en el AVE. No sé si ese encuentro realmente tuvo lugar.

J.M.F.- (Ríe) No. El secreto es el siguiente. Soy amigo de Falcones desde muy niños. Somos muy amigos y hemos seguido trayectorias muy diferentes. Los que han leído El pintor de almas se habrán encontrado con un personaje, el abogado del anarquista, que se llama José María Fuster. En esta novela he querido devolverle la pelota a Falcones, sin que él lo supiera, metiéndolo en una conversación ficticia pero que bien podría ser real, conociéndolo como lo conozco. De hecho, cuando le entregué el libro y lo leyó, le hizo gracia. Es fruto de nuestra amistad desde hace, prácticamente, cuarenta años. Es un pequeño guiño que creo que queda bien. Utilizo el encuentro con Falcones para auto-parodiar mi novela. Falcones es un grandísimo escritor, que se documenta muchísimo, mientras mi novela solo busca entretener. Es una novela muy rápida, en la que pasa algo en cada capítulo, con un desfile de personajes que es fruto de mis memorias y de mis casos. Lo que hago es colocar personajes reales en situaciones en las que no han estado y personajes ficticios en situaciones que han existido realmente. 

M.G.- Antes comentaba usted ese papel de la mujer en el mundo de la abogacía que a mí me ha resultado especialmente interesante. La novela denuncia ese trasfondo machista que todavía impera prácticamente en todos los gremios. 

J.M.F.- Sí, Francisco de Borja Alba de Lauria y Monforte no es precisamente un hombre al uso. Es un tipo canalla, mujeriego, pero es un hombre que reconoce los valores y los méritos de la mujer. Él lo dice, que a sus amigos hombres y a sus amigos mujeres los trata igual. Es algo que se ve en la novela. Con Irene, él intenta seducirla pero es ella la que marca el terreno porque es una mujer que se ha ganado lo que tiene, que ha luchado y peleado, y ha llevado casos difíciles. Que entre ellos haya, digamos, cierto punto de atracción o no, bueno eso lo tendrá que descubrir el lector. Me ha gustado crear el personaje de Irene porque es una reivindicación de las mujeres abogadas.

Y luego hay otro personaje femenino que, para mí, es absolutamente entrañable. Me refiero a Felipa Avendaño que existió de verdad. Me emociono un poco al recordarla. Ella fue la segunda madre de mis hijos. Vino a trabajar a mi casa, como todas esas personas que vienen a ayudarnos. Ella es tal y como la describo en la novela. Desgraciadamente nos dejó en el mes de agosto, sabiendo que era personaje del libro, pero sin haber podido llegar a leerlo. En Felipa hay otro homenaje a toda esa gente que viene de otros sitios, de otros pueblos, de otras tierras, que nos ayudan, nos facilitan la vida.

M.G.- Bonito homenaje, bonito guiño. José María, me gustaría que también me hablara usted de algo que me ha parecido igualmente interesante, como es esa relación entre abogados y policías. En la novela se dice más o menos que suelen ser enemigos pero que no siempre es así, sino que puede haber una buena colaboración.


[Si prefieres escuchar la entrevista, dale al play]


J.M.F.- Naturalmente. Este mundillo de la justicia, de los abogados, de los policías, de los jueces y fiscales tienen un momento culmen, los juicios. Un abogado y un fiscal, aunque sean íntimos amigos, en el momento en el que se ponen la toga y tienen que salir a la sala de justicia son como esos dos hermanos, que uno juega en Betis y el otro en el Sevilla, y uno tiene que chutar un penalti contra el otro. En el campo no hay amistad. En la justicia pasa lo mismo. Entre nosotros hay muchísimas relaciones personales porque todos tenemos tendencia a juntarnos más o menos con la gente de nuestro círculo. Hay abogados que somos amigos de fiscales y fiscales que son amigos de jueces.

M.G.- A lo largo de la narración, no siempre se ha centrado en el desarrollo del caso propiamente sino que también nos cuenta qué ocurre dentro de la sala de un juzgado o cómo se prepara un operativo en el que participan varios cuerpos y fuerzas de seguridad. Digamos que usted hace un retrato global del mundo en el que se mueve.

J.M.F.- Claro, piense que he defendido a unos quinientos policías, a los que he conocido en momentos difíciles, cuando necesitan un abogado. Para poder defenderlos tienes que entrar en las tripas de los operativos, de las situaciones que ellos han vivido. En la operación que cuento en la novela, aunque no es una operación real, sí es un compendio de operaciones reales debidamente trenzadas, que al lector le pueda dar una muy buena idea de cómo se monta un operativo, de cómo es una investigación. Incluso voy un poco más allá y arriesgo al contar las características de los cuerpos, entrecruzando una investigación de la policía y de la guardia civil. Algo que les ha divertido mucho a unos y a otros es verse como ese matrimonio que, al cabo del tiempo, se han acostumbrado a compartir piso, con cosas buenas y malas. Al igual que un matrimonio tiene que sacar adelante a una familia, los policías y guardias civiles, con sus cosas y circunstancias, tienen que sacar adelante los casos cuando tienen que colaborar.

M.G.- Los hechos transcurren en Barcelona. Hay diversas referencias a establecimientos de la ciudad, casi que podemos ir tomando nota para una futura visita. ¿Se podría decir que Barcelona tiene cierto protagonismo en la novela?

J.M.F.- Soy muy barcelonés. Soy un enamorado de mi ciudad. Tengo una añoranza enorme de aquella Barcelona maravillosa de después de las Olimpiadas, abierta, liberal, culta y cosmopolita. Usted me está llamando desde Sevilla y los sevillanos sois muy sevillanos.

M.G.- Sí.

J.M.F.- Son andaluces pero son muy sevillanos. A mí me pasa lo mismo. Soy catalán pero soy muy barcelonés. Somos dos ciudades que tenemos un signo de identidad muy propio. Estoy enamorado de Barcelona, de la alta, de la baja, de la media; de los rincones de Barcelona. En la novela menciono unos cuantos restaurantes, que son los que más frecuento. No todos aparecen en las guías gastronómicas y pueden servir de referencia para los lectores.

Esta novela es muy barcelonesa, pero también le digo que soy un gran enamorado de Sevilla. Tengo grandísimos amigos en Sevilla, y voy siempre que puedo. Como le digo, ustedes y nosotros tenemos algo en común. Los sevillanos son andaluces y españoles, pero son muy sevillanos. Los barceloneses somos catalanes y somos españoles, pero somos muy barceloneses.

M.G.- Le entiendo. El título proviene de una canción de Loquillo. Me gustaría que me aclarara usted por qué la elección de esa canción, de esa estrofa.

J.M.F.- Es un homenaje a Loquillo. Tu refugio en el infierno es la estrofa final de la canción Hermanos de sangre, que termina diciendo «yo seré tu hermano de sangre y tu refugio en el infierno» (puedes oírla aquí). En estos tiempos, valores como la amistad, la solidaridad, el compañerismo, el compartir una causa y el luchar codo con codo, sabiendo que uno está con el amigo, y el amigo está contigo, se están perdiendo. Hermano de sangre es un canto a esto mismo. No lo es a una causa en concreto, es un canto a la solidaridad, a la amistad y al compañerismo. Esta canción es mi himno particular, es la canción que yo escucho en los momentos en los que estoy solo, o me encuentro conmigo mismo. Es muy bonito decirle a un amigo, a un compañero, a tu propia pareja, «yo seré tu hermano de sangre y tu refugio en el infierno». Es decir que aquí tienes mi mano y estaré contigo hasta el final.

M.G.- Lo ha comentado antes, José María, pero también lo recalca en las páginas finales. En esta novela no hay más documentación que su imaginación y su memoria.

J.M.F.- Nada más. No he consultado un solo libro, ni un solo papel. Iba escribiendo, repito, a pluma. Cuando pasó la pandemia, la pasamos a ordenador en el despacho. Repasé algunas faltas de ortografía, algún signo de puntuación, alguna circunstancia, definí algún detalle y tal y como quedó, la envié a esta editorial tan importante. No esperaba que me hicieran caso. Me dijeron que los personajes le gustaban mucho, que el personaje de Fran era muy original.

M.G.- ¿Y cree usted que Fran se podría convertir en personaje de saga?

J.M.F.- Me han dicho de todo. (Ríe). Me han dicho que es un personaje para hacer una película, una serie o  para protagonizar más novelas. Incluso, lo más gracioso que me dijeron en una entrevista fue que Fran era una especie de James Bond a la española. (Ríe) Para mí todas estas propuestas son un halago. Si la novela tiene éxito, pues Dios dirá. Como usted entenderá yo me gano la vida defendiendo casos y con la universidad. No tengo mucho tiempo para escribir. Pero bueno, si la novela tiene éxito, como tampoco veo mucho la tele, me podría poner a escribir de aquí a un tiempo, y vaya usted a saber lo que sale. Y si la novela no gusta, pues ahí quedará para los que quieran pasar un rato agradable y entretenido.

M.G.- Desde luego, original sí que es. He leído mucha novela negra y nunca me he topado con un inspector con los modales que Fran se gasta.

José María no tengo más preguntas que hacerle. Le agradezco mucho que me haya atendido y le deseo una feliz tarde.

J.M.F.- Muchísimas gracias a ustedes. 


Sinopsis: La vida requiere acción contra el aburrimiento intolerable.

Me llamo Francisco de Borja Alba de Lauria y Monforte, marqués de Gules, pueden llamarme Fran, para abreviar, y soy, sí, soy, inspector del Cuerpo Nacional de Policía en la Jefatura de Barcelona. Marqués por la gracia de mi padre; no es que me entusiasme, pero he de afirmar que mi educación privilegiada me ayuda a desempeñar un cargo que es, cómo decirlo, una vocación. Pasé por una temporada hippie en Ibiza aclarándome las ideas y luego otra temporada en la Legión para curtirme como es debido. Me gustan las mujeres, los buenos restaurantes y, aunque tengo una marcada tendencia a ir por libre, soy leal y cumplidor, y estoy convencido de que la vida requiere acción. Siempre he pensado que en el mundo hay dos tipos de personas: los que hemos venido a no aburrirnos y los que sí lo hacen; los segundos no me interesan en absoluto. 

Desde que Mariela Vegas, prostituta en un club de alterne, ha aparecido asesinada en Colombia no paro de dar vueltas a cómo hincar el diente a un caso que, como las estadísticas, oculta más de lo que enseña. ¿Trata de blancas? ¿Narcotráfico? ¿Terrorismo? ¿Corrupción institucional? Si me ayudan a resolver este caso, les prometo un paseo por los bajos y los altos fondos barceloneses y una visita pormenorizada a la cocina del trabajo de policías, guardias civiles, espías, abogados, fiscales, jueces… Y políticos corruptos. ¿Me acompañan?

Como lectores de novela policíaca, demos la bienvenida a esta novela en la que el reconocido abogado José María Fuster-Fabra ha vertido gran parte de su invaluable experiencia con humor, soltura e ingenio.

miércoles, 6 de octubre de 2021

FUIMOS CANCIONES (ROMÁNTICA - 2021)

Año: 2021

Nacionalidad: España 

Director: Juana Macías

Reparto: María Valverde, Álex González, Elisabet Casanovas, Susana Abaitua, Eva Ugarte, Roger Berruezo, Ignacio Montes, Artur Busquets, Carlo Costanzia Flores

Género: Romance. Comedia romántica

Sinopsis: Maca (María Valverde) tiene 30 años. Malgasta su talento trabajando como asistente de una tirana influencer de moda, y pasa el rato con chicos con los que nunca llega a comprometerse emocionalmente. Junto a sus dos amigas, Jimena (Elísabet Casanovas) y Adriana (Susana Abaitúa), únicas, arrolladoras y siempre dispuestas a darlo todo para que sus problemas parezcan más livianos, Maca ha conseguido convertir a Madrid en una ciudad donde todo es posible. Todo parece ir bien, hasta que Leo (Alex González), su gran amor y error, el hombre que le hizo trizas el corazón, aniquiló su autoestima y su fe en el género masculino, vuelve a su vida para ponerlo todo patas arriba.

[Fuente: Filmaffinity]


El pasado mes de mayo tuve la oportunidad de hablar con Elísabet Benavent, a raíz de la publicación de su última novela, El arte de engañar al karma (puedes leer la entrevista aquí). En aquella conversación, hablamos de las adaptaciones televisivas de sus libros. Muchos sabemos que la saga Valeria (temporada 1 y 2) ha visto ya la luz en Netflix, pero esta adaptación ha dado pie a otras dos: Fuimos canciones y Un cuento perfecto.

Fuimos canciones es la adaptación televisiva de la bilogía, formada por Funciones canciones y Seremos recuerdos. Yo no he leído los libros, así que desconozco si el argumento de la película es fiel a la trama de las novelas. Eso lo podréis decir quienes hayáis leído los libros. En cualquier caso, Fuimos canciones (la película) narra la historia de Maca (María Valverde), asistente de una influencer, que está más que harta de su trabajo. De sí misma dice que es una pringada, que tiene un trabajo de mierda donde la humillan, la pisotean y la esclavizan, aunque en el terreno personal tampoco le va muy allá. Cansada de estar a disposición de los hombres, se ha planteado actuar como ellos. Un aquí te pillo, aquí te mato, y si te he visto no me acuerdo. Nada de compromisos. Pero lo cierto es que, desde que Leo (Álex González) la dejó tirada, no ha levantado cabeza. Sigue enganchada a aquel amor, sin entender lo que ocurrió realmente porque eran felices como perdices. Y encima él desapareció de su vida sin pedirle perdón. Pero la vida sigue, aunque vaya arrastrando esa losa de su corazón. Lo malo es que Leo ha regresado para poner su vida patas arriba de nuevo. Maca tendrá que decidir qué hacer, si sucumbir o pensar en lo que realmente le conviene.

Para dilucidar todas sus dudas, Maca cuenta con el apoyo de sus dos mejores amigas: Adriana (Susana Abaitua) y Jimena (Elisabet Casanovas). El argumento de la película no se centra únicamente en la historia de Maca sino que también dejará espacio para las amigas. Así, veremos cómo Adriana, casada con Julián, sufre por su relación. Parece que la pareja no congenia en la cama. Ella cree que se debe a que es asexual pero pronto descubrirá que esa impresión no ha sido más que una manera de engañarse a sí misma. En cuanto a Jimena, su corazón sigue latiendo por Santi, con quien mantuvo una relación hace muchísimos años. Lamentablemente Santi falleció en un atropello y, desde entonces, Jimena no ha hecho más que tratar de invocar su espíritu. ¿Volverá Santi de entre los muertos?

La vida de Maca, Adriana y Jimena serán los tres hilos argumentales de la película, predominando la historia de Maca sobre las otros dos. A lo largo de casi dos horas veremos lo que le ocurre a estas tres jóvenes y cómo gestionan sus problemas.

¿Comedia romántica con mensaje?

A ver, no nos vamos a engañar. Este tipo de películas y los libros que firma Elísabet Benavent son lo que son, historias románticas, que nos cuentan la vida de unas jóvenes entre 25 y 30 años, con los problemas que tienen las mujeres de hoy en día a su edad, es decir, trabajo, familia, amigos, amores,... Son historias que nacen con el único objetivo de entretener, al lector o al espectador. Y como siempre digo, hay momentos en mi vida que con eso me basta. No pido más a este tipo de relatos que lo que me dan, unas horas de desconexión de la realidad. Con este idea clara, nunca sufro de decepción porque sé a lo que me enfrento y lo que puedo esperar. Hay libros de Benavent que me han gustado más que otros. Esto es algo que ocurre hasta en las mejores familias literarias, pero siempre me entretienen y cuando los acabo, pues a otra cosa. Chimpún.

Ahora bien, no son historias tan vacías de contenido como se podría pensar. En Fuimos canciones conoceremos a tres personajes que tienen que enfrentarse a una serie de avatares. Y, de tres personajes, tres mensajes. Maca tiene que aprender a creer en sí misma, a anteponer sus deseos al de los demás, y a luchar por sus sueños. Adriana necesita saber quién es realmente y lo que quiere en la vida pero, sobre todo, tiene que aprender a aceptarse sin tapujos. En cuanto a Jimena, debe dejar atrás el pasado para poder evolucionar y seguir con su vida. 

Pero también vamos a encontrar crítica, importante en los tiempos que corren. Crítica a ese mundillo lleno de jóvenes que dominan las redes sociales y se vuelven virales. Los influencers, probablemente muy muy caricaturizados, salen muy mal parados en esta película. Está claro que no todo el mundo será como Pipa, la jefa de Maca, pero eso no quiere decir que no exista este tipo de personajillos engreídos que creen que el mundo está postrado a sus pies.  Me ha parecido que la imagen de Pipa es una bofetada a dos manos más que merecida, y me hubiera gustado que al personaje se le diera más caña. 

Personajes e intérpretes

Maca tiene mucho potencial, pero se valora poco. Se siente débil, insegura y le afecta demasiado lo que piensen los demás de ella. Se calla muchas cosas y lo pasa muy mal cuando Pipa la trata con la punta del pie, no tiene en cuenta sus sentimientos y no le importa dejarla en ridículo ante los demás. Maca traga y traga, y aunque a veces tratará de ponerse en su sitio, lo cierto es que siempre agacha la cabeza. Lo mismo le ha pasado con los hombres, aunque parece que está aprendiendo la lección. Porque Maca va a evolucionar y mucho. 

El personaje está interpretado por María Valverde. A mí esta chica me cautivó en La flaqueza del bolchevique. También la vi en Mula y en algún largometraje más, pero, si miramos sus trabajos hasta ahora, observamos que ya ha encarnado personajes como el de Maca en la saga de Federico Moccia, esas historias en las que una jovencita romántica vive una tórrida historia de amor. No digo que sean malos papeles pero, creo que un actor o actriz puede lucirse más con personajes de más enjundia y mucho más  complicados. Quizá lo que más destacaría de su trabajo son las escenas en las que se dirige al espectador, para involucrarlo en la historia.

En cuanto a Adriana y Jimena, os diré que me ha resultado mucho más interesante el dilema al que se enfrenta Adriana. Es como más actual, más vinculado a nuestros tiempos en los que la mujer debe dejar atrás ese manto de prejuicios y pensar en lo que realmente le apetece. Ni Abaitua ni Casanovas están como para marcar un hito en la historia. De hecho, ni siquiera Valverde hace una interpretación memorable. Las tres están correctas y poco más.

Y sobre Leo, su personaje encaja en ese perfil de hombre musculoso, guapo, e interesante. Y eso es lo que interpreta Álex González, sin más aportación. De hecho, creo que su papel es más artificial que el de las chicas. 

En definitiva, con una banda sonora potente y actual (atención al cameo de Yoly Saa), y algún toque de humor, Fuimos canciones mantiene el patrón que ya vimos en Valeria, es decir, jóvenes con problemas amorosos que acuden a sus amigas para aclararse y se ponen al día mientras toman una copa de vino. Es una película que se deja ver y de la que nos quedará un leve aroma que se irá diluyendo con el tiempo. No es mal asunto tampoco. Para mí lo importante es que la trama, si bien liviana y predecible, entretiene. Por otra parte, a pesar de las casi dos horas, tampoco se me ha hecho larga. Por lo tanto, para una tarde de estas que se avecinarán, con tiempo desapacible y muchas ganas de quedarte en casa con un café en las manos, puede cumplir.

Esperemos qué nos depara Un cuento perfecto cuando llegue su momento.

La tenéis en Netflix 

Tráiler:




martes, 5 de octubre de 2021

ISASAWEIS: ❝Creo que las dietas han hecho mucho daño❞

Isabel Llano, o Isasaweis, lleva en el mundo de YouTuber más de diez años. Los que la seguimos, sabemos que empezó con aquel vídeo en el que mostraba cómo hacerse un moño usando un par de calcetines. Esto lo ha contado ella, y se ha contado, en numerosas ocasiones. Desde entonces, no ha dejado de generar contenido. Desde vídeos sobre maquillaje y productos de cosmética, pasando por consejos sobre la maternidad, el cuidado de los bebés o momentos en los que simplemente comparte con sus seguidores reflexiones del día a día, hasta recetas de cocina, Isasaweis ha ido construyendo una enorme comunidad, que crece cada vez más.

Desde que publicó hace unos años La cocina de Isasaweis, la asturiana nos ha metido de lleno entre fogones. Y hoy viene con Come genial y no hagas dieta nunca más (Editorial Planeta), un libro en el que vamos a encontrar lo que Isasaweis y su familia come diariamente en su casa. 

Hablamos con ella a su paso por Sevilla.

Marisa G.- Isabel, un placer tenerte aquí de nuevo, con un libro de cocina, con otro libro de cocina que ha sido todo un totum revolutum porque ya tenemos la tercera edición en muy poco tiempo.

Isabel Ll.- Sí, a los dos días de publicarse el libro ya tenemos la tercera edición en la calle.

M.G.- Tienes una legión de seguidores y de lectores. 

I.LL.- Es una locura, sí.

M.G.- Bueno, ¿y en qué se diferencia este libro de cocina de los otros que ya has publicado?

I.LL.- Aunque el primer libro contenía recetas muy tradicionales, mis libros siempre tratan sobre cocina rápida y fácil, muy al alcance de todo el mundo. Pero este concretamente refleja fielmente la cocina de diario, la cocina que yo hago en mi casa todos los días.

M.G.- Este libro es el punto de arranque de un proyecto que has puesto en marcha, y que has denominado La revolución de los piñones-pibones. ¿En qué consiste este proyecto?

I.LL.- Recibo muchos comentarios de seguidores que quieren verse bien y quieren cuidarse. Cuando han ido viendo mi propio cambio, me han ido preguntando, incluso al detalle, porque la gente quiere hacerlo bien. Creo que las dietas han hecho mucho daño. Me he propuesto ayudar a mis piñones a que se sientan muy pibones. Si me escriben para decirme que lo han conseguido, que se sienten mucho mejor, me parecerá un éxito maravilloso. 

M.G.- Tenemos este libro pero creo que también tienes idea de compartir por redes una serie de vídeos dando consejos sobre alimentación, deporte,...

I.LL.- Sí, el libro es el principio. Es una herramienta muy útil para poder hacerlo bien porque, además de todas esas recetas que te van a permitir comer sano, también hay consejos y cuento mi experiencia. Pero quiero hacer vídeos de todo. Me han pedido vídeos sobre ejercicios, sobre motivación, sobre alimentación,... Quiero hacer un poco de todo esto. Y no solamente vídeos, sino también directos para que me hagan preguntas. En los Stories de Instagram me dejan tantísimas preguntas que no puedo responder a todas. La idea es estar ahí, para animarles y ayudarles en lo que pueda.

M.G.- Tú has compartido con los seguidores tu transformación. Nos has enseñado fotos del antes y del ahora. Creo que esa transformación también es fruto de un proceso de auto-conocimiento, aprender a saber qué es lo que nos sienta bien o no.

I.LL.- Sí, claro. Es un aprendizaje que, con la edad, todos vamos adquiriendo. Con los años vas reordenando las prioridades, los valores, lo que realmente quieres. Cuando has vivido ciertas cosas, siempre irás por delante de aquellos que no las han vivido. Eso te permite ayudar con tu experiencia.

M.G.- He estado mirando las recetas que contiene el libro. El calabapizza no podía faltar.

I.LL.- (Risas) Claro. El calabapizza ya aparece en otros libros y me planteé si incluir la receta en este libro o no pero, como este libro contiene la cocina real de mi casa, la tenía que meter. Siempre pienso en esa persona que no tiene otro libro más que este y por eso opté por incluirlo. Además, como hay ciento y pico de recetas en este libro, me puedo permitir la licencia de meter algunas que ya conozcáis. El calabapizza no falta en la cocina de ningún piñón.

M.G.- En este libro encontramos ingredientes del día a día y algo que me gusta mucho es que no le das importancia a adquirir en los supermercados ciertos alimentos que requieren una elaboración previa. Que está muy bien hacer esas elaboraciones en casa pero, si no tenemos tiempo, tampoco está mal comprar esos alimentos ya medio elaborados.

I.LL.- En redes sociales hay personas muy estrictas con este tema que, al final, lo único que consiguen es agobiar. Por ejemplo, hay mucha guerra contra las salsas de tomate que llevan un poco de azúcar. Lo ideal es que esa salsa de tomate no lleve azúcar pero bueno, en la alimentación de toda una semana, ¿qué supone utilizar cuatro cucharadas de tomate con un poquitín de azúcar? O también, tener que tomarse el café sin leche. Hay gente que solo le gusta con leche. Tampoco pasa nada si le echas un poquitín. Cualquier hábito saludable que quieras incorporar en tu vida tiene que gustarte y tienes que disfrutarlo porque, de otro modo, lo vas a abandonar. 

M.G.- Si ahora nos asomamos a los perfiles de alimentación en Instagram encontramos alimentos tachados, que son casi un pecado consumirlos.

I.LL.- Así es. Es verdad que hay alimentos que no son nada recomendables, que no aportan nada nutricionalmente. Por ejemplo, la bollería industrial no es buena para la salud. Hasta ahí estamos todos de acuerdo. Pero en el momento en el que te los prohíbes, te va a apetecer a todas horas. Por eso considero que debe haber un cierto margen, ciertas balas para esos momentos. Si te chifla un bollo de chocolate y te lo prohíbes, desde el minuto cero vas a tener ganas de comerte uno. Y cuando dejes la dieta en cuestión, te vas a comer ocho bollos de chocolate porque estás que no te aguantas más. En cambio, si comes sano siempre y te comes ese bollo de chocolate un día que se te apetezca, no pasa nada.  Igual pasan tres meses hasta que te vuelve a apetecer de nuevo. Es que no es pecado mortal. 


[Si prefieres oír la entrevista, dale al play]

M.G.- Y las recetas de tu libro, ¿cuánto tiempo nos llevaría prepararlas?

I.LL.- Me encanta la palabra que has empleado, prepararlas. Hay recetas que se preparan en cuatro minutos y luego pueden necesitar quince minutos de cocción. Por ejemplo, el calabapizza no tiene más que picar un calabacín, echarle orégano, tomate y una latita de atún. Luego lo metes en el microondas durante quince minutos y, en ese tiempo, te duchas, te cambias, pones la mesa, lo que sea. Cuando acabas, ya tienes la cena lista. Pues ochenta o noventa recetas de las ciento y pico que tiene el libro son así. De hacer algo en un plis plas. Porque es lo que hablábamos antes. Si quieres preparar judías verdes con tomate, te puedes apañar con judías congeladas, cebolla congelada, tomate triturado de lata, vino blanco, orégano, tomillo... Echar todo esto en una olla, ¿cuánto te puede llevar? Como mucho cinco minutos, y te queda un plato riquísimo. 

M.G.- Y son recetas para toda la familia porque tus hijos comen estos platos. Y  nos van a aguantar en el frigorífico o podemos congelar sin problema. 

I.LL.- Sí, sí. En casa somos cuatro y siempre cocino para ocho, lo que me permite congelar. Hay días que saco del congelador y ya tengo la comida preparada.

M.G.- En este libro no hay postres. Es algo que está hecho adrede.

I.LL.- No tiene sentido que meta recetas de tartas en este libro porque no comes este tipo de postre todos los días. Esas serían recetas para momentos especiales y no para la comida del día a día. Mucha gente me pregunta si no como postre. Eso es algo que he cambiado. Antes comía postre como por obligación, pero ahora soy consciente de que hay primeros platos que no requieren un segundo o comidas que no necesitan de postre. A mi forma de ver, de la mesa no te tienes que levantar con hambre porque eso te va a generar ansiedad y a las pocas horas vas a asaltar el frigorífico, pero tampoco te tienes que levantar a punto de reventar. Lo correcto sería levantarse satisfecho. Por eso, a veces, cuando termino de comer, si me quedo satisfecha no como postre, si acaso un café con leche, y otras veces, si me he quedado con un poco de hambre, pues sí como fruta. Y esa es otra. Los que me preguntan extrañados por qué como fruta de postre. Esto lo he hablado muchas veces con nutricionistas. Unos te dicen que la fruta de postre no, que es mejor comerla entre horas. Y otros te dicen que no saben en qué curso de la carrera se explica eso. Yo como fruta de postre. Restricciones de ese estilo las hago según me apetece. 

M.G.- Pero bueno, la fruta de postre se come desde los tiempos de las abuelas.

I.LL.- De toda la vida. 

M.G.- Isabel, no solamente vamos a encontrar recetas en el libro. También hay otras secciones interesantes.

I.LL.- Sí, hay una introducción donde cuento mi experiencia personal, con todas las dietas que he hecho, lo que supuso para mí el cambio, no solamente físico sino también por dentro, o los deportes que a mí me han funcionado. También explico cómo hacer la lista de la compra, qué debemos tener en casa para improvisar recetas rápidas,... Y luego un plan mensual para personas que se sientan muy perdidas o que prefieran que le den la organización completa. Es un plan que ayuda a arrancar. 

M.G.- La alimentación y el deporte es un tándem.

I.LL.- Es fundamental. El ejercicio hay que hacerlo sin excusas. No vale decir que no tienes tiempo. Si todos los días vamos a trabajar porque es una obligación, el deporte también tiene que serlo, igual que comer o que descansar. Lo que no es obligatorio es ver la tele. El deporte te cambia la vida por completo y con solo media hora diaria es suficiente.

M.G.- ¿Acostumbras a hacer deporte en gimnasio o en casa haces algo?

I.LL.- Yo siempre he sido anti-gimnasios. Hay por ahí un vídeo donde lo digo. Pero ahora me encanta ir al gimnasio porque he encontrado la actividad que me motiva. Es muy importante que encuentres el deporte que a ti te guste y con el que disfrutes. Y luego, también es fundamental para mí hacerlo a primera hora del día. Suelo hacer una actividad de media hora o cuarenta y cinco minutos, de lunes a jueves. Si acaso, algún viernes voy también al gimnasio, pero sábado y domingo, no. Esos días o no hago nada o bien salgo a andar. 

M.G.- No sé si alguna vez se te ha ocurrido escribir otro tipo de libro. Tiro de memoria pero creo recordar que comentaste hace mucho tiempo que estabas con una novela. ¿Es así?

I.LL.- Es así. Me lo propusieron hace muchos años y me pareció una locura. Pero la editorial andaba detrás de mí. Un día se me ocurrió una idea y escribí la escaleta y el primer capítulo. Se lo enseñé a la editorial y les gustó mucho. Estaba muy ilusionada pero llegó un momento en el que me di cuenta que no podía. Escribir una novela requiere una disciplina y una continuidad que en mi vida no puedo tener. Así que, he pospuesto el proyecto. Lo que pasa es que ha pasado mucho tiempo y como era una novela personal, no sé si sigo teniendo aquellos sentimientos como para retomar la escritura. Igual si me pongo a escribir ahora, escribo de otra cosa.

M.G.- Bueno, ya se verá. Isabel, lo dejamos aquí. Un placer.

I.LL.- Gracias.

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Isasaweis, una de las primeras influencers de nuestro país y también de las más queridas por sus miles de seguidores, vuelve a enamorarnos con sus sencillas recetas. Esta vez, para demostrarnos que adelgazar sin agobios y para siempre es posible. Y todo ello sin pasar hambre ni recurrir a dietas raras, sin alimentos prohibidos y adaptándolo a nuestros gustos.

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lunes, 4 de octubre de 2021

REY BLANCO de Juan Gómez-Jurado

Editorial: Ediciones B
Fecha publicación: octubre, 2020
Precio: 18,95 €
Género: Thriller
Nº Páginas: 528
Encuadernación: Tapa dura con sobrecubierta
ISBN: 9788466668545
[Disponible en eBook y Audiolibro;
puedes empezar a leer aquí]


Autor

Juan Gómez-Jurado (Madrid, 1977) es periodista. Ha pasado por las redacciones de algunos de los principales medios españoles. Sus novelas El paciente y Cicatriz, la más reciente) se publican en más de cuarenta países, se han convertido en best sellers mundiales y han conquistado a millones de lectores. En Hollywood hay planes para adaptar varias de ellas a la gran pantalla.

Sinopsis

Espero que no te hayas olvidado de mí. ¿Jugamos?

Cuando Antonia Scott recibe este mensaje, sabe muy bien quién se lo envía. También sabe que ese juego es casi imposible de ganar. Pero a Antonia no le gusta perder.

Después de todo este tiempo huyendo, la realidad ha acabado alcanzándola. Antonia es cinturón negro en mentirse a sí misma, pero ahora tiene claro que si pierde esta batalla, las habrá perdido todas.

-La reina es la figura más poderosa del tablero -dice el Rey Blanco-. Pero por poderosa que sea una pieza de ajedrez, nunca debe olvidar que hay una mano que la mueve.

-Eso ya lo veremos-, responde Antonia.

El final es solo el principio


[Información tomada directamente del ejemplar]


Por fin pongo fin a la trilogía de Antonia Scott. Me gusta concluir las pocas sagas en las que me embarco pero, como tengo poca paciencia y muchas otras lecturas pendientes, la mayoría las voy dejando a medio terminar. Así que, en este caso estoy contenta por poder despedirme (o eso creo) de Antonia y Jon.

Con esta trilogía, tengo que admitir que he tenido mis más y mis menos. Cuando se publicó Reina roja el revuelo fue tal que llegué a imaginarme un thriller de infarto y sí, aquella novela me gustó pero, tal y como comenté en la reseña que puedes leer aquí, no tanto como hubiera sido lo esperado, a juzgar por el marketing de la editorial. No me pareció que fuera totalmente adictiva. Posteriormente, con las expectativas algo más bajas, me adentré en Loba negra (puedes leer la reseña aquí) y confieso que aquella entrega me gustó más que la previa. Así que andaba deseando saber cómo terminaba toda esta historia y este verano me metí de lleno en Rey blanco. El resultado no ha sigo nada agradable. Lo mismo os parecerá increíble pero me costó mucho terminar la novela porque me he sentido muy perdida en la mayor parte de la historia.

Voy a ser muy escueta en esta reseña. Con respecto a la trama, os recuerdo que hay hechos, circunstancias y personajes que vienen de las novelas anteriores. Es muy importante tener esto en cuenta. Y estos otros son los sucesos principales de Rey blanco:

- Jon Gutiérrez es secuestrado

- Las reinas rojas de otros países europeos han sido asesinadas o bien están en paradero desconocido.

- El señor White propone a Antonia Scott resolver tres crímenes. Para ello liberan a Jon pero al vasco le han colocado un par de bombas cosidas en el interior de su cuerpo. Si Antonia no resuelve los crímenes, Jon volará por los aires.

- Antonia teme por su familia, así que, con la ayuda de un personaje de las novelas previas, consigue ocultar a su abuela y a su hijo.

Estos son los mimbres de la novela. Serán capítulos que se irán alternando con otros del pasado. La acción se retrotrae a 2013, cuando Antonia Scott es reclutada y entrenada para formar parte del proyecto Reina roja. No será la única aspirante. Sin que se nos den muchos detalles, veremos que alguien más está compitiendo por el puesto.

Y ya está. No cuento más. Primero porque es complicadísimo resumir la trama de esta novela y segundo, porque el autor siempre solicita que no desvelemos nada del argumento, pero algo habrá que contar, digo yo. Dicho lo cual, solo me queda añadir que todo el entramado de este libro está tejido con mucha astucia y argucia y que, al final todo cuadra. El desenlace te podrá gustar o no, pero por lo menos todo cuadra. 

Ahora bien, como dije antes, el cierre de la trilogía no ha sido de oro. Lamentablemente. Y ahora os cuento en detalle.

¿Qué me ha gustado? ¿Qué no me ha gustado?

Tengo que reconocer que, sin duda, las tramas de Juan Gómez-Jurado son muy complejas y están muy bien desarrolladas. En sus novelas, el lector no debe únicamente dejarse llevar sin más. Creo que también tiene que poner de su parte para ir construyendo en su cabeza una historia que se expande por diversos derroteros, en la que aparecen y desaparecen personajes que, aunque no lo parezca, actúan con un motivo, tienen algo que ver en la trama y quedan debidamente desenmascarados a su debido momento. Esto hay que reconocer que es así. 

Por otra parte, hay escenas brillantes, como la que transcurre en una cafetería donde uno de los comensales consigue manipular al resto de los que se encuentran en el establecimiento. La descripción de esa escena me dejó estupefacta. No cuento nada más.

Y también me han parecido muy interesantes y misteriosos todos esos capítulos alternos en los que se habla de los entrenamientos de las reinas rojas. Para mí, es la parte que más suspense y curiosidad ha despertado. Porque, os aclaro que esa parte no es meramente informativa sino que, lo que ocurre en esos capítulos va a repercutir seriamente en el presente de la novela.

Eso sí, tengo que señalar una cuestión que me defraudó por completo. Sin contar mucho os diré que tiene que ver con el señor White, un individuo sin escrúpulos que, si bien amenaza con cumplir su ultimátum, no siempre lo hace. Y ahí, el personaje me falló. Me sentí engañada por él y perdió esa parte de malicia que lo caracteriza.

¿Y por qué dije antes que me ha costado terminar el libro?

Aquí viene la madre del cordero. Si lo pienso fríamente, creo que el problema no está en la novela sino en el tiempo que ha transcurrido entre esta lectura y las anteriores. Me explico. Siempre digo que no me gusta leer sagas porque, si pasa mucho tiempo entre una entrega y otra, corro el riesgo de olvidar detalles importantes que van a repercutir en la lectura que tengo entre manos. Y esto es precisamente lo que me ha ocurrido.  Y parece que es únicamente cosa mía, que solo me ha ocurrido a mí, porque he leído otras muchas reseñas y nadie apunta en esta dirección. No sé. Loba negra lo leí a principios de año y no tuve ningún problema.

En Rey blanco aparecen personajes de las novelas previas y se hace alusión a ciertos hechos que transcurrieron en aquellos libros. Por regla general suelo tener buena memoria pero, en este caso, me ha costado muchísimo recomponer el puzle de todo lo que había pasado en las dos novelas anteriores. Iba leyendo y leyendo, y cada vez me sentía más perdida, tratando de recordar quién era tal o cual personaje, o lo que ocurrió en un momento dado. Con deciros que, al mismo tiempo que yo estaba sumergida en esta lectura, mi hermana estaba leyendo Reina roja y más de una vez le tuve que preguntar alguna cosilla. No fue hasta casi más allá de la pagina trescientos, cuando el autor hace un resumen a grandes rasgos de lo que había ocurrido en aquellas novelas, y fue entonces cuando pude centrarme un poco más. Pero, en general, he estado muy muy perdida en toda la trama. Son cosas que pasan y por eso no he podido disfrutar de esta lectura, me ha costado terminarla y me ha dejado un sabor agridulce.

Y es que Rey blanco no es de esas novelas que, aun formando parte de una trilogía, se pueden leer de manera independiente. O como dicen algunos autores de saga, que sus libros se pueden leer sin orden. Ni muchísimo menos es el caso. Con estos libros es imprescindible leer las entregas por orden y leerlas todas, porque de otro modo, creo que te puedes sentir mucho más perdido que yo. Es más, si quieres una visión más completa de toda la historia, dice Juan Gómez-Jurado que sería conveniente empezar con El paciente y Cicatriz y, posteriormente seguir con Reina roja, Loba negra y Rey blanco. Yo leí en su día Cicatriz y lo hice de forma independiente, pero bueno, eso ya lo dejo a vuestra elección. 

Personajes

Los principales seguirán siendo Jon Gutiérrez y Antonia Scott. El primero sigue siendo ese tipo grandote pero con un corazón de oro. Jon es uno de esos personajes cuyo aspecto no cuadra con su forma de ser. Vasco y homosexual -cualidad que Juan nunca ha explotado y yo le agradezco- es un hombre noble y lleno de bondad, uno de esos personajes que conquistan al lector. En este caso concreto, y a pesar de su experiencia y pericia adquirida durante su trayectoria profesional, lo vamos a ver algo más vulnerable e indefenso. No es para menos. Le han colocado dos bombas adheridas a su cuerpo. Un paso en falso y adiós Jon Gutiérrez. Creo que, por primera vez, veremos cómo el personaje siente auténtico miedo.

En cuanto a Antonia Scott sigue siendo la mujer de mente analítica, rápida, calculadora y brillante que ha demostrado ya en las novelas previas. No obstante, en esta nueva entrega habrá más implicación personal. Hay un suceso que ha marcado al personaje desde que la conocimos por primera vez, un peso enorme que la ha estado lastrando hasta ahora. Antonia toma una decisión importante y, siempre con su familia en mente, obrará en consecuencia. Su padre, sir Peter Scott también tendrá gran protagonismo en esta novela.

Por lo demás, y como dije antes, aparecerán personajes que ya conocimos de las novelas previas como Mentor, Carla Ortiz, Sandra Fajardo y, por supuesto, el misterioso señor White.

Estructura y estilo

Rey blanco se compone de cuatro grandes bloques a lo largo de los cuales se distribuyen capítulos breves cargados de diálogo, de tal modo que el avance en la lectura es rápido, ágil y dinámico. Admito que, en lo que a mí respecta, me ha parecido que alguna escena se alargaba un pelín pero es algo muy ocasional porque, por regla general, y como dije antes, hay secuencias que me han parecido brillantes. 

La novela cuenta también con un toque de humor porque la relación entre Jon y Antonia es tan peculiar, y lo son tanto ambos dos, que en algún momento se produce alguna situación que nos arrancará una sonrisilla. 

En definitiva, y en cómputo global, la trilogía de Antonio Scott me ha resultado entretenida. Como señalé antes, de las tres, me gustó mucho más Loba negra. Y en cuanto a esta, pues me quedo con una sensación extraña, por no haberla podido disfrutar. Para mí ha sido un gran handicap sentirme tan desorientada pero ya os digo, será cosa mía y de mi memoria. Lo cierto es que esta circunstancia ha lastrado mucho el desenlace de la trilogía que, si bien nunca ha sido para mí una saga imprescindible, al menos sí me ha entretenido y me ha permitido conocer a un personaje tan interesante como Antonia Scott.

[Fuente: Imagen de la cubierta tomada de la web de la editorial]

Puedes adquirirlo aquí:



viernes, 1 de octubre de 2021

ARDIENTE SECRETO de Stefan Zweig

Editorial:Acantilado
Fecha publicación: marzo, 2004
Precio: 14,00 €
Género: narrativa breve
Nº Páginas: 126
Encuadernación: Rústica cosida
ISBN: 9788496136595
[Disponible en eBook]

Autor

Stefan Zweig (Viena, 1881 - Petrópolis, Brasil,1942) fue un escritor enormemente popular, tanto en su faceta de ensayista y biógrafo como en la de novelista. Su capacidad narrativa, la pericia y la delicadeza en la descripción de los sentimientos y la elegancia de su estilo lo convierten en un narrador fascinante, capaz de seducirnos desde las primeras líneas. Acantilado ha publicado la mayor parte de su obra narrativa y ensayística.

Sinopsis

«Se encontraba en esa edad decisiva en la que una mujer empieza a lamentar el hecho de haberse mantenido fiel a un marido al que al fin y al cabo nunca ha querido, y en la que el purpúreo crepúsculo de su belleza le concede una última y apremiante elección entre lo maternal y lo femenino. La vida, a la que hace tiempo parece que se le han dado ya todas las respuestas, se convierte una vez más en pregunta, por última vez tiembla la mágica aguja del deseo, oscilando entre la esperanza de una experiencia erótica y la resignación definitiva. Una mujer tiene entonces que decidir entre vivir su propio destino o el de sus hijos, entre comportarse como una mujer o como una madre. Y el barón, perspicaz en esas cuestiones, creyó notar en ella aquella peligrosa vacilación entre la pasión de vivir y el sacrificio.»

[Información tomada directamente del ejemplar]



Creo que Stefan Zweig es de los pocos autores a los que soy fiel. El día que lo descubrí con Mendel, el de los libros decidí que leería todo lo que hubiera publicado en su vida y ahí ando, en este propósito que voy cumpliendo poco a poco.

Opté este verano por adentrarme en Ardiente secreto, en una de esas tórridas tardes veraniegas en las que mejor no moverse mucho y disfrutar a la sombra. Y de nuevo me he topado con una obra llena de sensibilidad. No puedo estar más de acuerdo con las notas que leemos en la biografía del autor, aportada por la editorial. Palabras como sensibilidad, elegancia, delicadeza y seducción son las que mejor encajan en la obra bibliográfica de este autor austriaco, del que todavía me queda bastante por leer.

Ardiente secreto narra la historia de un joven, un barón, que llega en tren a Semmering. Aunque no se menciona en la obra, y con el objeto de situaros geográficamente, os comento que Semmering es una localidad austriaca, del distrito de Neunkirche, en la Baja Austria. Hasta allí se desplaza el protagonista de esta breve historia, con el propósito de descansar durante sus vacaciones. El joven viaja solo y se hospeda en un hotel de la localidad. Inmediatamente indaga sobre el resto de los huéspedes, con el deseo de encontrar alguna cara conocida. No parece tener suerte. Lo ideal sería reencontrarse o conocer a una dama con la que coquetear unos días y tener una aventura fugaz que sazone un poco su estancia en Semmering. Un examen rápido de las féminas que se alojan en el hotel le permitirá descubrir a una dama elegante, voluptuosa, de edad madura, pero con aspecto de ser apasionada. El joven entiende que ha encontrado a su presa e inmediatamente inicia el cortejo. Sin embargo, no ha tenido en cuenta un pequeño obstáculo. La dama tiene un hijo pequeño, un jovenzuelo de nombre Edgar y unos doce años de edad, necesitado de afecto y cariño, de alguien que le preste atención. Lo que inicialmente parece un inconveniente se convertirá en un medio para llegar hasta la mujer, quien muestra inicialmente ciertas reticencias a las galanterías del joven. Se inicia así un juego un tanto maquiavélico, en el que hombre, mujer y niño serán los participantes. El foco de atención pasará de la pareja al joven Edgar, ante cuyos ojos se irán deslizando una serie de acontecimientos que lo conducirán a una transformación brutal, para desvelar qué se esconde tras ese secreto tan ardiente que da título a la obra.

Lo que me ha gustado de esta novela breve

Creo que Zweig, y como se dice vulgarmente, consigue hacer de un grano, una montaña. Me refiero a que coge una historia sencilla, -niño conoce a hombre adulto con el que entabla una intensa amistad pero pronto descubre que el hombre tiene más interés en su madre que en sí mismo, lo que le genera una serie de emociones nuevas para él- y la convierte en un relato de gran profundidad y alcance. Y prueba de ello es que, si me pongo a repasar todas esas notas que acostumbro a ir tomando durante la lectura de un libro, observo que he juntado un número muy considerable de hojas del bloc, para una novela que apenas pasa de las cien páginas.  

Esa historia sencilla en apariencia nos va a conducir a un concienzudo análisis de la naturaleza humana, algo muy habitual en las obras de Zweig. Su tema principal y favorito es el amor, los distintos tipos de amor, y los efectos que provoca en el ser humano. 


«Y el poder del amor siempre se medirá de manera equivocada, si sólo se valora en función de lo que lo ha provocado y no por la expectación que lo precede, ese espacio oscuro y hueco de desengaño y soledad que se abre ante todos los grandes acontecimientos del corazón». [pág 29]


Pero, en esta ocasión, el autor se adentra también en otros temas como la manipulación, la pérdida de la inocencia, la lucha contra la moral, el deseo de sentirse nuevamente joven, la mezquindad, el odio, el abandono la soledad, la ruptura de la confianza,... Ardiente secreto nos desvela a través de esta historia qué supone convertirse en un adulto, qué se pierde o qué se gana. El niño, a través de su experiencia, terminará por comprender cuál es el verdadero valor de lo que se tiene, y lo estupendo que supone ser un niñosin grandes preocupaciones, sin ser poseedor de ciertos misterios universales, que solo acarrean quebraderos. Por eso, a veces resulta mucho más placentero olvidarse de que uno es adulto y jugar a que uno siempre será un niño.

Los personajes

Inicialmente el lector pondrá toda su atención en el joven austriaco que busca conquistar una mujer durante sus vacaciones. Debo reconocer que, en los primeros compases de la obra, me imaginé a un protagonista solitario y romántico, que solo desea encontrar compañía para esos días de vacaciones en Semmering. Algo muy inocente que no debe alertarnos. Sin embargo, y a medida que iba leyendo, el individuo me iba dejando más y más atónita. Zweig ha construido un personaje con doble fondo. No quiero desvelar mucho de la verdadera naturaleza de este personaje pero sí os diré que no es todo lo que parece, que es ese tipo de personaje disfrazado, que muestra una cara pero tiene otra distinta. Es ese tipo de persona con una dulce sonrisa que esconde dientes afilados. 

Pero el verdadero protagonista de esta historia es el niño. Edgar es «un muchacho tímido, nervioso, aún sin desarrollar» con mucha falta de afecto. Enfermo con frecuencia y solitario, no hace cosas propias de un chico de su edad porque no tiene amigos y su madre apenas le presta atención. Por eso, cuando conoce al hombre, la vida regresa a sus pálidas mejillas. El niño verá en esa amistad una luz de esperanza, una nueva ilusión en la vida. Por fin encuentra a alguien que desea estar con él, que se interesa por pasar tiempo a su lado. Por primera vez se sentirá alguien especial y su corazón rebosa tanto agradecimiento que el afecto por su nuevo amigo se transforma en veneración.


«...feliz, desconcertado, quería reír y no podía evitar el llanto, porque amaba a aquel hombre como nunca había querido a un amigo, ni a su padre ni a su madre, ni siquiera a Dios». [pág. 29]

 

El niño es el personaje más interesante de Ardiente secreto. Cuando descubre la verdad, cuando cae la venda de sus ojos, perderá toda la inocencia y saldrá a la luz otras cualidades del muchacho que estaban ocultas. Inteligente y algo precoz«como la mayoría de los niños enfermizos que pasan mucho tiempo con los adultos», tiene un carácter apasionado«extraordinariamente exaltado en sus afectos o antipatías», algo que dejará patente a lo largo de la obra, cuando, a través de una serie de enfrentamientos, deje perplejos a los adultos. Pero, en realidad, no es más que un niño dolido en lo más profundo de su corazón. Por eso, aunque en algún momento veamos en él emociones y comportamientos cuestionables, el lector terminará por entender qué lo ha impulsado a reaccionar de tal modo y sentirá compasión por el muchacho. Lo que siente el niño es lo que sentiría cualquier persona -infante o adulto- que ve cómo está a punto de perder lo único que tiene. Él es el que descubrirá ese ardiente secreto, esa verdad de la vida que permanece siempre silenciada y oculta hasta cierta edad, que hay que mantener alejada de los niños porque no serían capaces de comprender. El núcleo de esta historia es ese momento en el que se hace la luz para el niño, ese instante que sirve de frontera entre la infancia y la edad adulta.


«Nada agudiza tanto el ingenio como una apasionada sospecha, nada desarrolla tanto las posibilidades de un intelecto maduro como una pista que conduce hasta la oscuridad. A veces tan sólo una única y delgada puerta separa a los niños del mundo que nosotros llamamos real, y un soplo de viento casual hace que se abra de golpe». [pág. 55-56]

 

«En aquella hora de rabia incontrolada echó fuera de sí, en forma de llanto, todo lo que llevaba dentro: la confianza, el amor, la credulidad, el espeto... Toda su niñez». [pág. 71] 


En cuanto a la dama, Zweig sabe perfectamente qué se cuece en los interiores de una mujer en determinadas circunstancias. La madre del niño no contaba con que apareciera en su vida un hombre tan apuesto. En su interior se desarrolla un dilema moral. Madre, esposa, dama distinguida pero ¿acaso las madres, las esposas y las damas no tienen un corazón palpitante? Zweig hace un despliegue de emociones que azotarán las entrañas de esta mujer, arrastrada por un juego que se torna cada vez más peligroso.

Me gusta mucho el retrato que el autor hace de la madre del niño, en esa «edad decisiva» en la que, no solo las mujeres sino también los hombres, se plantean si no han desperdiciado su vida, si no hicieron una mala elección. Esta dama está en ese punto de su vida en el que, o coge el tren que tiene parado justo delante o probablemente se lamentará toda su vida. Porque el joven ha despertado en ella emociones que creía muertas y, al igual que le pasa a su hijo, la aparición del barón ha avivado el fuego de la ilusión y las ganas de vivir que ya parecían tan extintas. Pero, a su vez se siente tan culpable, tanto tanto, que termina por pagarlo con el que menos culpa tiene, como nos pasa a todos. 

El narrador

A mi juicio, tenemos un narrador cizañero, con un punto de vista algo malicioso y unas reflexiones que echan más leña al fuego. Él será el encargado de poner al lector sobre aviso, de dejarle caer que se agarre los machos porque algo terrible está a punto de ocurrir. En ocasiones repite frases -«Es tan fácil engañar a los niños...»-, para dejarnos ver que el golpe maestro (uno de los muchos) está a punto de suceder. 

Estructura y estilo

Ardiente secreto es una novela corta, como otras tantas firmadas por el autor. Con un total de quince capítulos de corta extensión, te la podrías leer de una sentada, pero yo te recomiendo saborearla y pararte en la cantidad de detalles singulares que nos ofrece la prosa del austriaco.

Porque Zweig es muy descriptivo. Acostumbra a pormenorizar detalles que permitan al lector sentirse parte de la historia. Por eso se para en especificar el tipo de climatología, si brilla el sol o hay nubes, si la naturaleza que envuelve los hechos es exuberante o parca. Y hace reflexiones sobre ciertas cuestiones universales como el amor o las relaciones humanas.


«La primavera se dejaba sentir en el aire. En el cielo revoloteaban esas nubes blancas, revoltosas, que sólo se dan en los meses de mayo y junio, esos compinches blancos, aún jóvenes y revolantes, que, juguetones, corren por la pista azul, para en un instante ocultarse tras las altas montañas; que se abrazan y huyen, que tan pronto se arrugan como si fueran pañuelos de bolsillo, tan pronto se deshilachan formando tiras y por fin, bromeando, les ponen a las montañas boinas de color blanco». [pág. 9-10]

En cuanto a los personajes, nos va ofreciendo todo tipo de información, sobre su aspecto físico y su actitud, su forma de pensar, pero no lo hace de manera que abrume sino que va distribuyendo esas descripciones a lo largo de las páginas, incidiendo en los aspectos que más relevancia tienen en el punto de la historia en la que nos encontremos. 

Hay párrafos soberbios que no puedes evitar remarcar, y un capítulo brutal -Desconcertante oscuridad-, que efectivamente desconcertará tanto a los personajes como al lector, con unos hechos que se desarrollan en un ambiente lleno de ruidos, voces y sonidos ahogados.


Sigo rendida ante Zweig. Admito que el desenlace de esta obra me ha parecido un pelín más endeble que los que he encontrado en otras de sus novelas, pero es que el camino hasta ese final ha sido glorioso. Me maravilla la manera en la que el autor es capaz de transmitir tanto y, como dije antes, construir una historia de una profundidad tan tremenda, partiendo de unos mimbres sencillos. 

Zweig es una apuesta segura. Es mi apuesta segura. Y para cerrar he elegido un párrafo que me parece que resume perfectamente la esencia de este libro:


«Por primera vez creyó haber entendido la naturaleza humana, que las personas se necesitaban unas a otras, aun cuando les pareciera que eran enemigos, y que es muy dulce sentirse querido por los demás. Era incapaz de pensar en algo o en alguien con odio. No se arrepentía de nada. E incluso para el barón, el seductor, su más encarnizado enemigo, encontró un nuevo sentimiento, la gratitud, porque él le había abierto la puerta hacia aquel mundo de las primeras emociones». [pág. 120]


No te lo pierdas.

[Fuente: Imagen de la cubierta tomada de la web de la editorial]

Puedes adquirirlo aquí:



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