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lunes, 20 de julio de 2020

LA VIDA DESNUDA de Mónica Carrillo


Editorial: Planeta

Premio Azorín de Novela 2020

Fecha publicación: Mayo, 2020

Precio: 20,50 €

Género: Narrativa

Nº Páginas: 288
Encuadernación: Tapa dura con sobrecubierta
ISBN: 9788408227120
Disponible en eBook;
puedes empezar a leer aquí]


Autora

Mónica Carrillo es licenciada en Periodismo, diplomada en Turismo y cursó estudios de Arquitectura. En la actualidad presenta los informativos de fin de semana en Antena 3, empresa a la que lleva vinculada desde 2006 y donde ha pasado por todas las ediciones. Anteriormente trabajó como redactora y presentadora en TVE y en la Agencia EFE. También ha realizado entrevistas a personajes de actualidad, colabora en Onda Cero y escribe artículos para distintas publicaciones. Muy activa en las redes sociales, sus perfiles en Twitter e Instagram han conseguido la fidelidad de cientos de miles de seguidores que disfrutan diariamente de sus comentarios y microcuentos. La luz de Candela y Olvidé decirte quiero, sus dos primeras novelas, fueron acogidas con entusiasmo por los lectores y coparon las listas de libros más vendidos durante meses. También es autora de El tiempo. Todo. Locura, un precioso libro de microcuentos con el que hizo las delicias
de sus seguidores.


Sinopsis

Una llamada de teléfono lo cambió todo. Cuando Gala emprende el viaje para despedirse de su abuela Rosario no puede imaginar que pronto descubrirá que nada es lo que parece en su familia: a pesar de las apariencias, o precisamente por ellas, todos tienen una vida pública que muestran al mundo, una vida privada reservada para unos pocos y una vida secreta que permanece oculta para todos. Poco a poco, Gala irá destapando las distintas capas que envuelven a sus padres, a su hermano Mauro y a su tía Julia. Y en la cima de tantos descubrimientos hallará aquello que siempre buscó y que se le resistía: el amor sin condiciones.

La vida desnuda, Premio Azorín de Novela 2020, es el viaje de Gala a los secretos de su familia. Un recorrido emotivo y sorprendente en el que ella misma terminará siendo una persona distinta a la que comenzó.

[Información tomada directamente del ejemplar]




El pasado 5 de marzo, la periodista y novelista Mónica Carrillo se alzó con el Premio Azorín de Novela 2020 en Alicante, con su novela La vida desnuda. El texto ni siquiera pudo llegar a imprenta porque, pocos días después, se declaraba el estado de alarma, y la actividad nacional se ralentizó o se paralizó totalmente, como le ocurrió a las editoriales. No ha sido hasta principios del mes pasado, cuando el último libro de Carrillo ha salido a la luz, para acabar en manos de los lectores.

La vida desnuda supone la tercera novela de una de las caras más conocidas de los informativos de Antena 3, tras su estreno como novelista con La luz de Candela (2014) y Olvidé decirte quiero (2016). Fue en la edición 2019 de los Premios Azorín, ejerciendo como presentadora del acto, cuando se le ocurrió presentarse a estos premios de forma anónima. Por entonces, ya tenía una nueva historia tomando forma en su cabeza y, estando en plazo, probó fortuna bajo el seudónimo de Martina Suárez. Sonó la flauta.

La vida desnuda comienza con una frase demoledora:

"La culpa me pesa desde el momento en que maté a mi abuelo" [Pág. 13]


Una confesión de este tipo despierta todas las alertas del lector que, inmediatamente, se acomoda para entrar de lleno en la vida de los protagonistas de esta historia. Conoceremos a Gala, una joven que recibe la llamada de su hermano Mauro para comunicarle que su abuela Rosario se está apagando. Sin pensárselo coge el AVE Barcelona-Madrid para acompañar a la abuela en sus últimos momentos. Durante el trayecto, y sumergida en una profunda tristeza, se perderá en sus recuerdos y recompondrá su cuerpo para enfrentarse al duro trance. Mientras el tren se aproxima a Madrid, conocerá a Chris, un joven australiano con el que entabla amistad. Ya en la capital de España, Gala acude al lado de su abuela, cuyo fallecimiento destapará una caja de Pandora con la que la joven no contaba. Poco a poco, y cuando todos están con los nervios a flor de piel, irá descubriendo que su familia no es lo que ella se imaginaba, que todos y cada uno de ellos esconden un secreto del que nadie sabía nada, hasta ese momento. 

Los secretos familiares siempre han dado mucho juego en literatura. Es algo que los lectores bien saben y que he comentado en otras reseñas. Nadie es absolutamente transparente sino que, en mayor o menor medida, tenemos dobleces, rincones oscuros, escondemos actos para evitar la reprobación de los nuestros. Quien diga que no tiene secretos, miente. Quien crea que en su familia no existen, es un inocente. Esa es la naturaleza humana. Nos seduce lo prohibido, y todos, tarde o temprano, terminamos cayendo en ese pozo que, acto seguido, tratamos de tapar a los ojos de los demás. Y es ahí, en lo inconfesable, donde la novela tiene su sustento. Estructurada en tres partes, y haciendo alusión a la cita de Gabriel García Márquez,...




... Mónica Carillo divide la historia en tres grandes bloques: Mi vida, Mi vida privada y Mi vida secreta. Cada capítulo, de corta extensión, irá sumergiendo al lector a un mayor nivel de profundidad. Avanzaremos desde los actos menos transcendentales hasta aquellos que intentamos ocultar por todos los medios, como le ocurre a Gala que, ya desde los inicios de la historia, nos confiesa su participación en la muerte de su abuelo Fermín, veinticinco años atrás. El padre de la protagonista, su madre, su hermano y su tía Julia también llevan su cruz a cuestas. Como digo, todos ocultan algo, secretos que para el lector serán más o menos importantes, más o menos interesantes. El que Gala esconde será el más llamativo, el que nos reciba de entrada. Ahora bien, debo admitir que, una vez que ella desvela toda la verdad, me ha parecido que su secreto se desinflaba, perdía algo de fuerza. Aun así, hay escenas que me han parecido absolutamente arrebatadoras. A Gala le tocará vivir algún que otro momento duro, situaciones que la inmensa mayoría de los mortales hemos vivido alguna vez, y es ahí donde nacerá la empatía con el personaje. 

En cuanto a los demás, el lector encontrará un ramillete de confidencias que van desde el adulterio, pasando por los deslices de juventud y los amores prohibidos. Para mí, la parte más interesante de la novela es la que atañe a la tía Julia. Y es que este personaje es el que más me ha gustado. Configura Carrillo a una mujer madura, que vive como acogida en casa de su hermano y su cuñada. Es un personaje algo misterioso, muy silencioso, que camina por el mundo sin levantar polvo. Sin embargo, el devenir de los acontecimientos hará que Julia estalle en una tormenta que cogerá a todos por sorpresa. A su vez, será el personaje que más apoye a Gala y el que mejores consejos le dé. Como digo, para mí es el más atractivo de todos, hasta el punto que su historia podría dar para una novela totalmente independiente.

Pero si hay un personaje bien configurado ese será el de la joven. Gala no pasa por su mejor momento. No encuentra estabilidad laboral, sus padres no comprenden que se haya decantado por la actividad artística, en vez de seguir los pasos familiares, y trabajar como médico. A ello se une que hace ciento diecisiete días que ha roto con su novio Hernán, circunstancia que la ha debilitado hasta el punto de ir contando las jornadas de separación. La vida se tuerce aún más con el fallecimiento de su abuela Rosario, a la que estaba muy unida. Así que Gala se convierte en un ser vulnerable que busca desahogo, aunque sea con un perfecto desconocido, que no se molestará en juzgarla sino tan solo en escucharla.

Gala es una joven soñadora y melancólicaAcostumbra a quedarse embobada mirando el infinito, enredada en sus pensamientos más íntimos, que la abstraen de la realidad. Tiene un acusado sentido de la culpa y el remordimiento. Admito que con esta cualidad me he sentido identificada. Se recrimina constantemente, se afea la conducta, y  piensa que, ante la pérdida de un ser querido, ante el duelo, no puede haber lugar para la risa. La vida desnuda supone para Gala un viaje emocional, de superación, de aprendizaje. Los dos días que la joven pasa en Madrid supondrán un punto de inflexión en su vida, un antes y un después, que le servirá para encontrarse a sí misma. 

Y aquí debería hablar de otro de los personajes, de Chris. Él está justo en el lado opuesto al de Gala. Cuando ella va, él ya viene de vuelta.  Chris ha dejado atrás una vida vacía, aunque aparentemente estaba llena. Me ha parecido un personaje perfecto para analizar la exposición a la que estamos sometidos en redes sociales, mostrando una vida idílica que se aleja mucho de la realidad que vivimos. Nadie es permanente feliz. Incluso aquellos que nadan en la abundancia, también tiene días de mierda. 


 "No quiero tener una vida de mentira, llena de filtros y ángulos favorecedores" [pág. 34]

Poco más os puedo contar. La vida desnuda me ha parecido una historia bastante sencilla. Tiene el aliciente de los secretos familiares, pero son asuntos más o menos cotidianos, fáciles de encontrar en cualquier familia. Por eso resulta una historia cercana y accesible, con reflexiones que están a nuestro alcance. Destaco el personaje de Gala y la tía Julia, así como esas escenas en las que me he visto retratada. Sin que me haya dejado una huella indeleble, La vida desnuda me ha resultado una lectura agradable, sin grandes alharacas, que se lee en un suspiro.




[Fuente: Imagen de la cubierta tomada de la web de la editorial]

Puedes adquirirlo aquí: 

martes, 7 de julio de 2020

MÓNICA CARRILLO: 'Todos somos fascinantes pero también todos escondemos muchísimos secretos'

Mónica Carrillo es una cara conocida por todos. Periodista y presentadora de los informativos de fin de semana, en Antena 3, se estrenó como novelista en 2014 al publicar La luz de Candela, que sería seguida por Olvidé decirte quiero (2016), ambas publicadas por la Editorial Planeta. 

Ganadora del Premio Azorín de Novela en 2020 (concedido por la Diputación de Alicante y Editorial Planeta), en una gala celebrada a principios de marzo, el estado de alarma obligó a confinar su novela, que recientemente acaba de ver la luz. La vida desnuda nos habla de secretos, de familias, de culpas y remordimientos, a través de Gala, personaje femenino junto a la cual el lector hará "un recorrido emotivo y sorprendente en el que ella misma terminará siendo una persona distinta"

© María Villanueva
Marisa G.- Mónica me quedan cuarenta páginas para terminar de leer tu novela.

Mónica C.- Ah, pues perfecto. Así no hacemos spoiler. En esas cuarenta páginas te espera un desenlace con muchas sorpresas.

M.G.- Qué bien. Con La vida desnuda ganas el Premio Azorín de Novela. ¿Qué ha supuesto ganar este premio para ti?

M.C.- No solo es el primer premio que gano sino también el primer premio al que me presento. Ha sido muy emocionante porque ha sido en mi tierra. El premio se falló el 5 de marzo y mira todo lo que ha pasado desde entonces. Todo este tiempo he tenido una sensación extraña porque ni siquiera le dio tiempo a llegar a imprenta. Ha estado confinado como todos nosotros, hasta el 9 de mayo que pudo salir. Pero bueno, afortunadamente ya está en la calle y ya está en mano de los lectores, que es lo que realmente quería. 

M.G.- He leído que tú fuiste la presentadora del premio en la edición de 2019.

M.C.- Sí, sí. Fue en ese momento cuando tomé la decisión de presentarme. Por entonces, estaba escribiendo la novela y en la gala sentí como un pálpito. Me planteé presentarme, llegué a tiempo con los plazos, y salió muy bien. Hubo unanimidad en el jurado.

M.G.- Parece que te estaba esperando. Pero he visto el video de la entrega del premio y me he fijado en que lo presentaste con otro título distinto, El amor soñado.

M.C.- Sí, lo presenté con seudónimo, bajo el nombre de Martina Suárez. Fíjate que el libro trata de secretos y mi participación en este premio fue también un gran secreto.

M.G.- ¿Y cómo surge en tu cabeza la idea de Gala y su familia?

M.C.- Alguna vez he escrito algún microcuento sobre los secretos. Llevaba mucho tiempo con la misma idea, con hablar de la vida pública, la vida privada y la vida secreta de todas las personas, en alusión a la cita de García Márquez. Porque todos tenemos esas tres parcelas. La vida pública es la que exponemos a todos. A la privada solo tienen acceso nuestro círculo más íntimo. En cuanto a la secreta, acceden poquísimas personas y, en algunos casos, no se da acceso a nadie. 

En esta tercera novela, mi gran reto era construir una novela coral, que la protagonista fuera el hilo conductor pero, en realidad, se desvelaran los secretos de todos. 

M.G.- La novela arranca con una frase espectacular.


"La culpa me pesa desde el día en que maté a mi abuelo" [pág. 13]


M.C.- Exacto. Quería que fuera una frase impactante que despertar la curiosidad del lector y animarlo a seguir leyendo. En esa frase hay mucha intención porque muestra Gala desde el primer minuto, llevando ese lastre que la acompaña desde que era pequeña.  Ella siente mucha culpabilidad por todo.

M.G.- Es verdad, Gala tiene un acusado sentido de la culpa y también del remordimiento. Hay algunos pasajes en los que se mortifica. Muere su abuela Rosario y ella se crítica por pasarlo bien, cuando debería estar llorando. ¿Cómo es el personaje?


M.C.-  Gala es una treintañera que se encuentra en estos momentos algo desubicada. Hace unos meses que lo ha dejado con su pareja, con Hernán. A nivel profesional, no termina de tener un trabajo estable. Su familia es acomodada. El padre es un cirujano prestigioso, el hijo ha tomado el testigo y también es médico. Todos tienen una vida aparentemente ordenada y perfecta, mientras que Gala es la rebelde. Es artista y le gusta lo que hace pero, a la vez, a veces se siente incómoda porque cree no estar a la altura de lo que la familia hubiera esperado de ella. Y este momento vital, recibe la llamada de su hermano, comunicándole que la abuela Rosario está ingresada en el hospital. Gala tiene que viajar a Madrid para despedirse de ella. Tomará un tren desde Barcelona y ese viaje lo será también emocional y psicológico. En apenas dos días, va a entrar en un proceso de maduración, tendrá que despedirse de su abuela, lo que implica un importante desgarro emocional. En las reuniones familiares por el sepelio de la abuela, se abrirá la caja de Pandora y saldrán a la luz todos los secretos de la familia. Todos tienen algo que esconder y que han estado tapando todos estos años. Cada uno de ellos se quedará desnudo.


M.G.- Y ella tiene las emociones tan a flor de piel que, en ese viaje en el tren, se desahoga con un desconocido. Llama la atención este comportamiento, el de abrirse a una persona que no conoce y contarle lo más íntimo. Parece que es mucho más fácil desnudarse emocionalmente con quienes no conocemos.


M.C.- Sí, es a esa reflexión a la que quería que llegaran los lectores. Me gustaba jugar con cierto paralelismo. Por un lado, ella va a descubrir, de la mano de la tía Julia, grandes enseñanzas y se van a confesar todo tipo de secretos. Pero antes, Gala le desvela muchas cosas íntimas a un perfecto desconocido. Con esta persona a la que no sabe si volverá a ver, habla con total libertad porque no hay ningún vínculo.


M.G.- ¿Hay algún parecido emocional entre Mónica y Gala?


M.C.- No me he volcado en ninguno en concreto pero sí he tenido que meterme en la piel de todos. Por lo tanto, cada uno tiene un poquito de mí. Lo que sí se puede encontrar en la novela es mi prisma, ese bajo el que lo miro todo, y alguna reflexión también es mía. 


M.G.- Describes esas familias con secretos, esas relaciones familiares que son tan comunes, y tan cercanas al lector que es muy fácil empatizar con estos personajes. Como se suele decir: En todas las familias cuecen habas. 


M.C.- Totalmente. Alguien que no se haya leído la novela puede pensar que no todos tenemos secretos o que no en todas las familias los hay. Pero te puedo asegurar que si miramos con atención hacia dentro, hacia nosotros mismos y hacia las familias, hay secretos. En todas hay temas de los que no se habla por miedo al qué dirán, por vergüenza. Nos da pudor desvelar ciertas cosas porque tememos decepcionar a los padres, a los hijos o a la pareja. Siempre, siempre 
hay algo, aunque el abanico es muy amplio. Se puede tratar de una infidelidad, una doble vida, una deslealtad. Todos somos fascinantes pero también todos escondemos muchísimos secretos.


[Mónica Carrillo en la recogida del Premio Azorín de Novela 2020, 
por La vida desnuda. Fuente: Canal Youtube Alicantí Tv; 
puedes ver la gala completa aquí]


M.G.- Has mencionado a la tía Julia. Te confieso que es el personaje que más me está gustando. Es un personaje algo enigmático que siempre está calladita pero cuando rompe a hablar, arde Troya.

M.C.- Sí. La despedida de la abuela Rosario es un momento muy especial para toda la familia. El padre de Gala y la tía Julia acaban de perder a su madre. Gala y su hermano Mauro se acaban de despedir de la única abuela que tenían con vida. 
Todos están con las emociones a flor de piel, y eso seguramente es lo que provoca los conflictos y situaciones que vamos a ver en la novela, dejando a todos con las vergüenzas al aire. Gala terminará por darse cuenta de que la realidad que ella conocía era muy distinta, que su familia tiene todo un mundo sumergido que ella no conocía. 

M.G.- Hay un personaje del que no voy a desvelar nada, a través del cual haces una crítica sobre las redes sociales y ese afán de mostrar una vida perfecta.

M.C.- Sí, porque se habla mucho de los secretos, pero las otras parcelas son también muy importantes. En estos tiempos, la parte pública está muy amplificada. En mi caso, al ser un personaje conocido, esa parte pública la llevo incorporada por mi trabajo. Pero es que el ciudadano de a pie, el anónimo, tiene hoy día, una enorme caja de resonancia, gracias a las redes sociales. L
a línea entre la vida privada y la pública se va diluyendo porque hay fotos de ámbito privado que se ponen en espacio público. Las redes sociales son una pequeña ventanita a la que dejas que todo el mundo se asome. Y se genera un conflicto de realidades. Por un lado, está lo que uno muestra que no siempre coincide con lo verdadero. Por otro, está lo que los demás perciben, que puede dar lugar a la frustración, cuando uno se pone a pensar que no tiene una vida tan interesante como la de su vecino. Estamos más pendiente de la vida virtual que de la vida real. Todo ese maremágnum de emociones y sensaciones que se están produciendo en los nuevos tiempos, también está reflejado en la novela.

M.G.- Hemos hablado de la culpa y el remordimiento, pero también tocas algunos otros grandes temas como el miedo, la muerte, los amores complejos... Hay un poco de todo.

M.C.- Sí porque si me preguntan de qué va La vida desnuda, la respuesta sería pues de la misma vida. Y la vida lleva todo eso aparejado. ¿Quién no se ha equivocado alguna vez? ¿Quién no ha tenido miedo en algún momento? ¿Quién no se siente amenazado ante ciertas situaciones? ¿Quién no se avergüenza de algo que hizo en su vida? No conozco a nadie que sea infalible. Todos esos miedos, lastres y culpas forman parte de la vida y por eso he dibujado personajes que van arrastrando su propia maleta de emociones.

M.G.- ¿Y cuántas sorpresas me esperan en el desenlace, ahora que me queda tan poquito?

M.C.- Te quedan muchísimas. Ya verás cómo se van a ir precipitando los acontecimientos. Nada es lo que parece. Te vas a encontrar muchos giros de guion.

M.G.- Para ir terminando. Mónica, ¿tú crees que te veremos firmando ejemplares en la Feria del Libro de Madrid?

M.C.- Ojalá porque tengo muchas ganas, pero yo ya no digo nada. Como dice Simeone, voy partido a partido. Espero que se celebre la feria porque eso sería un buen síntoma. En cualquier caso, hay que apelar a la propia responsabilidad individual. El virus sigue ahí fuera, aunque estemos en esta nueva normalidad, que no deja de ser tan extraña.

M.G.- De momento, Madrid tiene cartel para la feria. Sevilla no tiene ni eso, a estas alturas. 

M.C.- Con lo que me gusta Sevilla, ojalá también se celebre y pueda ir.

M.G.- Y para cerrar, ¿de qué manera se enfrenta un presentador de informativos a unas noticias tan devastadoras como las que nos ha dejado y no está dejando esta pandemia?

M.C.- Fatal. Aunque a veces me toca dar malas noticias, no me acostumbro. Ha sido durísimo transmitir cifras, hablar de la ampliación del confinamiento, sin ningún tipo de esperanza o sin tener la perspectiva suficiente para saber en qué momento de la curva estábamos, cuándo la íbamos a doblegar. Hemos tenido que echar mano de la entereza y la profesionalidad para poder dar esas cifras tan demoledoras de fallecidos y de contagiados. Nunca había tenido que enfrentarme a una mala noticia tan sostenida en el tiempo.

M.G.- Esperemos que no tengas que darnos la noticia de un nuevo confinamiento.

M.C.- Esperemos que no. Y que estos rebrotes sean muy puntuales y se vayan controlando. Todos tenemos la responsabilidad de hacer las cosas bien hechas.

M.G.- Eso es lo importante. Mónica, un placer. Te agradezco que me hayas atendido. Espero que la novela siga funcionando muy bien y ojalá te veamos pronto en firmas y presentaciones.

M.C.- Muchas gracias a ti también. 


Sinopsis: Una llamada de teléfono lo cambió todo. Cuando Gala emprende el viaje para despedirse de su abuela Rosario no puede imaginar que pronto descubrirá que nada es lo que parece en su familia: a pesar de las apariencias, o precisamente por ellas, todos tienen una vida pública que muestran al mundo, una vida privada reservada para unos pocos y una vida secreta que permanece oculta para todos. Poco a poco, Gala irá destapando las distintas capas que envuelven a sus padres, a su hermano Mauro y a su tía Julia. Y en la cima de tantos descubrimientos hallará aquello que siempre buscó y que se le resistía: el amor sin condiciones.

La vida desnuda, Premio Azorín de Novela 2020, es el viaje de Gala a los secretos de su familia. Un recorrido emotivo y sorprendente en el que ella misma terminará siendo una persona distinta a la que comenzó.





lunes, 26 de mayo de 2014

Presentación del libro LA LUZ DE CANDELA de Mónica Carrillo (FLS#1)

Clic para leer la sinopsis
¡¡Buenos días!! Comenzada ya la Feria del Libro de Sevilla, me dispongo a traeros algunas entradas relacionadas con presentaciones de libros y encuentros con los autores. En esta ocasión, le toca el turno a Mónica Carrillo y su novela La luz de Candela, un libro que, a juzgar por las reseñas leídas y las opiniones escuchadas, está teniendo muy buena aceptación. 

El acto tuvo lugar en uno de los salones del Hotel Inglaterra, situado en la misma Plaza Nueva, donde se celebra la feria. Con una temperatura maravillosa y un cielo azul salpicado de nubes blancas, Mónica Carrillo nos presentó su primera novela de la que el presentador, Francisco Reyero, comentó que es «un libro apasionado, achicharradamente apasionado».


Mónica Carrillo abrió su intervención comentando que de siempre le había gustado escribir y contar historias pero que hasta ahora sus escritos habían sido de consumo interno. Posteriormente, a través de twitter, se fue lanzando con unos microcuentos que trataban sobre el amor y el desamor, algo que le permitía apartarse un poco de su rutina y del mundo periodístico en el que está sumergida. Aquellos coqueteos con la literatura supusieron un punto de inflexión y se planteó si realmente tenía algo que contar. 

Mónica pretende con su libro «contar situaciones que nos unan a todos, que son universales y que nos afectan a todos por igual, tanto a hombres como a mujeres». Además, destacó que ha sido un proceso muy íntimo con el que ha aprendido y se ha enriquecido sin importarle exponerse a los demás. «Lo que sí pretendí fue despojarme de cualquier tipo de corsé que pudiera heredar por mi profesión». Por eso escribió lo que quería, de manera libre, sobre una pareja muy apasionada y siempre desde el punto de vista de ella. 

Tras su intervención, tuvo la amabilidad de responder a las preguntas de algunos lectores que ensalzaron su novela por lo intimista.

Os dejo con un vídeo (no sé qué le ocurrió a la cámara; grabó con poca luz e intenté arreglarlo, sorry), en el que ella misma nos explica lo que se siente cuándo un autor recibe su novela en casa y lo que los lectores le trasmiten tras la lectura. 


Finalizado el acto, Mónica estuvo conversando con algunos lectores y firmando ejemplares. Yo no tenía intención de comprarme su libro, pero flotaba tal entusiasmo en las opiniones de los asistentes que al final no me pude resistir.




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