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viernes, 2 de febrero de 2018

NUNCA ES TARDE de Jerónimo Tristante


Editorial: Algaida. 
Fecha publicación: noviembbre, 2017.
Precio: 20,00 € 
Género: Novela negra.
Nº Páginas: 416 
Encuadernación: Tapa dura con sobrecubierta. 
ISBN: 978-84-9067-853-4
[Disponible en eBook; 
puedes empezar a leer aquí]




Autor

Jerónimo Tristante (Murcia, 1969) estudió Biología en la Universidad de Murcia y compagina su carrera literaria con la docencia. En 2001 publicó Crónica de Jufré, su primera novela. Se dio a conocer al gran público en 2006 con El misterio de la Casa Aranda, primera novela de una exitosa saga protagonizada por Víctor Ros -a la que le han seguido El caso de la Viuda Negra, El enigma de la calle Calabria, La última noche de Víctor Ros y Víctor Ros y el gran robo del oro español- que en 2015 se convirtió en serie de televisión. También es autor de las novelas El rojo en el azul, El tesoro de los nazarenos, 1969, El valle de las sombras y Océanos de tiempo. Su obra ha sido traducida al italiano, francés, portugués y polaco.

Sinopsis

Isabel Amat -una cuarentona con sobrepeso aficionada a las novelas policiacas- no vive el mejor momento de su vida: sus tres hijos ya han volado del nido y además sospecha que su marido la engaña. Para combatir la apatía y el aburrimiento, Isabel está confeccionando un álbum sobre la presencia de su familia en El Valle, el pequeño pueblo turístico del Pirineo oscense donde reside.

Su labor coincide con la aparición, en una fiesta infantil de Halloween, de una niña a la que nadie conoce y que al poco parece desvanecerse, pero que guarda un extraño parecido con Rosa Benet, asesinada junto con otras dos niñas en 1973: un crimen tan precipitadamente resuelto como rápidamente olvidado en la población.

Cuando el rastro de la niña Ana Gallar se pierde en las proximidades de la cantera de Solans, donde cuarenta años antes había desaparecido Rosa, Isabel tiene la sensación de que los crímenes del pasado van a repetirse. Pese a la incredulidad general y con el exiguo bagaje de sus lecturas policíacas, decide emprender una investigación de impredecibles consecuencias.

[Información tomada directamente del ejemplar]



Jerónimo Tristante es un nombre conocido desde hace tiempo. Lo avalan las once novelas que lleva publicadas y la saga Víctor Ros, ese detective decimonónico, claramente 'holmesiano', que ha saltado del papel a la televisión, convirtiéndose en una serie con dos temporadas emitidas en Televisión Española. Por eso, cuando la noche del pasado 21 junio de 2017, resonó su nombre en el Patio de la Montería de los Reales Alcázares de Sevilla, durante el transcurso de una cena en la que se daba a conocer el nombre del nuevo ganador del Premio de Novela Ateneo de Sevilla, me sorprendí y me alegré a partes iguales. Recogido el galardón, y en rueda de prensa, el autor murciano avivó mi curiosidad al desvelarnos los puntos fuertes del argumento de la novela y las peculiaridades de sus protagonistas. No fue hasta el mes de noviembre cuando la novela estuvo a disposición de los lectores y desde entonces he sentido muchas ganas de leerla. 

El inicio de Nunca es tarde no puede ser más impactante. El Valle es un pequeño pueblo turístico, cerca de Huesca, junto al monte Aranzana, y próximo a los Pirineos. Es un lugar tranquilo donde todo el mundo se conoce y la vida parece transcurrir plácidamente. Sin embargo, a raíz de la fiesta de Halloween que organizan unos vecinos se monta un revuelo. En dicha fiesta apareció una adolescente vistiendo un disfraz muy conseguido, casi sacado del vestuario de una película de terror, con la ropa sucia, el pelo apelmazado, zapatos carcomidos por el modo y un fétido aliento. Nadie parece conocer la identidad de la joven que se pasea por el pueblo preguntando por el señor Juares, un abogado retirado de la profesión que aparece muerto varios días después. 

En el mismo pueblo reside Isabel Amat, una mujer que ha perdido la ilusión y tiene una vida grisácea. Tiene cuarenta años pero siente que le han caído muchos más. Los hijos viven lejos y el marido está prácticamente ausente en todos los sentidos. La mayor parte de su tiempo está sola en casa, sin ninguna afición ni entretenimiento así que, para salir de su apatía, decide elaborar un álbum familiar que recorra la trayectoria vital de la familia en el pueblo. Investigando en la biblioteca se topa con la noticia del asesinato de unas jóvenes hace unos cuarenta años, unos crímenes por los que fue acusado y condenado un pobre discapacitado del municipio. La noticia llama mucho la atención a Isabel y se sorprende por no haber oído nada de tales hechos jamás. 

Coincidiendo con todo esto, en el pueblo se da la voz de alerta tras conocerse la desaparición de la joven Ana Gallart. El suceso conmociona a la localidad e inmediatamente se pone en marcha el dispositivo policial para dar con el paradero de la joven. Sin embargo, en la desaparición de la chica, Isabel detecta ciertas particularidades que la policía pasa por alto y no está dispuesta a tener en cuenta. De este modo, sin otra cosa mejor que hacer, Isabel se lanza a investigar por su propia cuenta y riesgo, en colaboración con otro personaje, Enar Olson, un tipo con unas características peculiares. Nuevos sucesos tendrán lugar.

Nunca es tarde es una novela negra en la que se desarrolla una investigación tras la desaparición y asesinato de unas jóvenes. No obstante, en este caso, la policía queda más en segundo plano, llevando el peso de la trama Isabel y Enar, dos ciudadanos de El Valle. Quizá, en ese sentido se podría hablar de ese subgénero tan de moda últimamente, y que se conoce como Domestic Noir. Pero se añade además que la novela cuenta con un leve toque sobrenatural y alguna dosis de romanticismo erótico que a mí particularmente no me ha convencido en exceso. Considero que los pasajes en los que se describe las relaciones íntimas entre algunos personajes desvirtúa y resta potencia a la trama negra y, siempre bajo mi opinión, hubiera sido más certero pasar por dichas escenas con algo más de sutileza.

En cualquier caso, y centrándonos en la trama negra, llama mucho la atención el dominio de Tristante sobre la teoría criminal. La información sobre el móvil de los asesinos, el modus operandi, el perfil psicológico de los sospechosos, los tipos de asesinos en serie, los diversos pasos en la investigación,... todo ello contribuye a dar credibilidad al argumento. Incluso la peculiaridad que caracteriza a Enar Olson resulta convincente, a pesar de que conlleva cierto acto de fe por parte del lector.

Estamos ante una novela del tipo quién-lo-hizo. En Nunca es tarde los hechos nos conducen a la identidad del asesino, lo realmente importante, porque los hechos en sí más o menos se van intuyendo, incluso alguna cuestión puede resultar predecible pero, en definitiva, lo que interesa al lector es saber quién cometió los asesinatos y por qué, lo que queda debidamente explicado y justificado en el desenlace.

Ahora bien, y para terminar de comentar el argumento, reconozco que el texto adolece de cierta repetición. A lo largo de la trama se incide con excesiva frecuencia en algunas teorías, hipótesis, ideas o conceptos. Por ejemplo, el  hecho de que Isabel quiera ocupar sus horas de ocio elaborando un álbum familiar es una cuestión que se repite en varias ocasiones sin necesidad alguna, pues el lector ya queda advertido de la intención de la protagonista desde primer momento. Ocurre también cuando Isabel comienza a sospechar de un familiar como el ejecutor de los asesinatos o bien cuando se recurre al sumario narrativo para hacer una recopilación de lo acontecido hasta el momento. Da la sensación de que al manuscrito le falta una vuelta más, idea que se fortalece cuando nos topamos con diversas erratas, que no faltas de ortografía, que para mí nunca son excesivamente importantes pero que en este caso, junto con las repeticiones, advierten de que a la novela le hubiera venido bien una última revisión.   

En cuanto a los personajes, Isabel aporta mucha fuerza a la trama. Es una mujer con la que el lector puede llegar a empatizar, especialmente cuando nos adentramos en su vida personal y su relación conyugal. Produce cierta ternura cuando la vemos describiéndose como 'ama de casa cuarentona y perdida, cornuda y sin futuro'. No obstante, en ocasiones, reacciona demasiado impulsivamente. No sé muy bien si es demasiado atrevida o una inconsciente porque, en su afán de resolver el caso por su cuenta, se mete en terreno pantanoso. En cualquier caso, resulta simpático comprobar que es terca como una mula y que no va a tolerar que nada la frene. Me ha gustado este personaje. Me la puedo imaginar fácilmente, recuperando la ilusión por la vida, el deseo de aventura y el anhelo de un nuevo amor.

Sobre Enar Olson solo mencionaré que, si conoces algunos datos del autor, es fácil advertir ligeras similitudes entre ambos. Es un tipo reservado y atlético que ha llegado a El Valle en busca de tranquilidad y huyendo de un episodio de su vida pasada. Resulta un personaje interesante, una 'buena pareja de baile' para Isabel a la que ayuda con muchos de sus problemas, pero mejor no os comento nada más. 

Pero si hablamos de protagonistas, al margen de los dos mencionados y otros tantos secundarios, tendríamos que mencionar también el propio pueblo. El Valle y su entorno quedan descritos en detalle de tal modo que la atmósfera que se respira entre sus calles y alrededores contribuyen a crear ambiente. En mi caso, me han entrado ganas de viajar por esos parajes, ubicaciones que parece que se han puesto de moda en esto de las novelas negras. Sea como sea, El Valle en sí no existe aunque me consta que el autor se ha basado en Benasque, un pueblo oscense situado en el corazón del Pirineo aragonés. 

Con un divertido guiño que el autor se hace a sí mismo, Nunca es tarde es una novela escrita en tercera persona pero narrada eminentemente en presente, algo que le otorga mucha inmediatez. Si no recuerdo mal, Tristante comentó en la rueda de prensa tras fallarse el premio Ateneo de Sevilla, que su primera idea fue escribir un guion y realmente el texto encaja en un formato de este tipo. La narración es muy visual, o muy cinematográfica. Además cuenta con mucho ritmo, en ocasiones frenético, que nos hace volar sobre el argumento. Todo esto unido a la abundancia de diálogo y al fraseo corto permite velocidad de lectura.

En definitiva, Nunca es tarde ha resultado ser una lectura amena y entretenida. El reparo más considerable que le pongo es la repetición de información pero más allá de eso, cuenta con un argumento atrayente donde el móvil es la venganza, un entorno profusamente descrito y atractivo, y unos personajes interesantes. 









[Fuente: Imagen de la cubierta tomada de la web de la editorial]

Puedes adquirirlo aquí:



jueves, 23 de noviembre de 2017

ENTREGA PREMIOS DE NOVELA ATENEO DE SEVILLA 2017.

El pasado día 14 de noviembre tuvo lugar el acto de entrega de los Premios Ateneo de Sevilla 2017 que, como ya comenté en este blog (puedes leer la crónica aquí) se fallaron en el mes de junio.




La puesta de largo de ambas novelas vio la luz en la sede del Ateneo de Sevilla, al que su presidente, D. Alberto Máximo Calero, nos dio la bienvenida y quiso también agradecer la presentación de Miguel Ángel Matellanes y Francisco Prior Real, ambos de la editorial Algaida. Añadió además que se siente muy agradecido por el esfuerzo realizado por distintas instituciones como el Ámbito Cultural de El Corte Inglés para mantener vivo este premio que el año próximo cumplirá 50 años, tras iniciar su andadura en 1968. 




A continuación tomó la palabra Francisco Prior, director de publicaciones del grupo Anaya, quien quiso destacar que en esta ocasión, la editorial Algaida, además de ser la editora y distribuidora del premio, ha contribuido por primera vez en la dotación económica para la categoría joven. De igual modo, hizo un breve repaso de las distintas etapas por las que pasa el premio hasta su fallo y publicación, recordándonos que a partir de enero se lanzarán las nuevas bases, siendo el periodo de presentación de manuscritos entre abril y mayo, mientras que el nombre de los ganadores no se sabrá hasta el mes de junio.  Y añadió además que, de cara a la próxima edición, cuando se conmemore el 50 aniversario de este premio, se ha lanzado un llamamiento a las distintas entidades, instituciones y empresas sevillanas, entre ellas el Ayuntamiento de Sevilla, para animarlos a participar en el patrocinio y la dotación.

Por su parte, Miguel Ángel Matellanes, disculpó la presencia de Ramón Pernas, director de Ámbito Cultura de El Corte Inglés, debido a un viaje que tenía programado y pasó a presentar a los autores. Sobre Tania Padilla, que trabaja en el Departamento de Literatura Española de la Universidad de Córdoba y por ende está muy vinculada con la literatura en todos los ámbitos, dijo que La torre invertida era su tercera novela y quiso que fuera la propia autora la que resumiera su obra.






Se le preguntó también a Tania por los diversos géneros que se aprecian en esta novela. La autora contestó que, al margen de toda la ambientación histórica, cuenta con algo de novela policíaca que la hace muy gratificante, y también es una novela metaliteraria porque en ella se habla de cómo se construye una novela.

Tania nos confesó que siempre le ha interesado la polifonía en sus libros y por eso en esta novela se incluyen correos electrónicos, whatsapp, o cualquier otro tipo de comunicación actual que se alterna con la correspondencia clásica de estilo epistolar.

Sinopsis: 

Sofía Bernier, una joven bibliotecaria con inquietudes novelísticas, se propone contar la historia de la construcción de la Quinta da Regaleira, en Sintra. En sus jardines se encuentra la torre invertida, metáfora del descenso a los infiernos. Durante la investigación que precede a la escritura, la inquieta Sofía recorrerá las calles de la Lisboa actual tras las huellas de un joven y aún desconocido Fernando Pessoa. La torre invertida ahonda en las relaciones entre la literatura y la vida, el paradigma de lo femenino, el poder iniciático del viaje y las consecuencias de la mentira.


En La torre invertida la magia la pone el lugar en el que se ubica la novela, Sintra, y confiesa la autora que también ha jugado con la mitología. Pero teniendo en cuenta que también es una historia que se desarrolla en nuestros tiempos, se podría decir que estamos ante una novela de campus, de ambiente universitario, un entorno que Tania conoce bien por trabajar actualmente en la universidad y que también tiene un lado oscuro. 

En cuanto a Jerónimo Tristante, se comentó que muchos conocemos al autor gracias a Víctor Ros, su personaje literario más famoso llevado a la televisión. Tristante lleva publicadas una docena de novelas pero en Nunca es tarde ha hecho un quiebro importante. En este vídeo, el autor nos  habla de su libro.




Tristante puntualizó que la novela policíaca es muy agradecida porque no deja de ser un juego entre el autor y el lector. «Al lector le vas planteando una serie de caminos de la mano del detective o de la persona que actúe como tal, le vas filtrando información poco a poco y al lector le gusta ese juego», afirmó el autor. Se comentó también que el suspense siempre juega a favor en la trama porque se intenta conseguir que el lector sienta ganas de continuar con la lectura aunque a veces, acabe en callejones sin salida, lo que provoca una frustración contenida y el deseo de seguir buscando. 

Sinopsis:

Nunca es tarde es una novela negra, ambientada en el pirineo aragonés, donde la misteriosa desaparición de unas jóvenes parece repetir la investigación sobre unos crímenes que sucedieron en 1973. Un entorno paradisiaco también puede ser el escenario de un crimen horrendo.

Sobre el proceso de documentación señaló el autor que en este caso ha sido mucho más liviano que con las novelas de Víctor Ros. Aseguró además que la protagonista de esta novela, aunque es una mujer, le ha hecho sentir muy cómodo. 

A continuación se abrió el turno de preguntas y la más evidente fue si Víctor Ros volverá en el futuro a lo que Tristante contestó afirmativamente. Sin más, se dio por concluido el acto con la entrega de las correspondientes estatuillas.




Ambas novelas ya están a la venta y a la más mínima ocasión me pondré con ellas porque tanto una como otra me resultan sumamente de interés.



[Imágenes e ilustraciones tomadas de Google]

martes, 27 de junio de 2017

GALA PREMIOS DE NOVELA ATENEO DE SEVILLA 2017.

El pasado miércoles asistimos a los Premios de Novela Ateneo de Sevilla 2017. Un año más pudimos debatir con los escritores, periodistas, editores o personal del mundo de la cultura que fueron convocados en los Reales Alcázares por el Ateneo de Sevilla y la editorial Algaida. 


En esta ocasión se presentaron un total de 315 obras, de las que 79 han optado al XXII Premio Ateneo Joven de Novela, procedentes de todo el territorio español, especialmente de ciudades como Barcelona, Madrid, Valencia y Sevilla. A nivel internacional, los países de origen han sido Alemania, Argentina, Bolivia, Chile, Estados Unidos, Francia, Italia, México y Reino Unido.

En cuanto a la temática, «el género negro y el thriller predominan sobre la narrativa histórica».  No obstante, en el Premio de Novela Ateneo Joven han destacado las novelas fantásticas.


El jurado estaba compuesto por: Alberto Máximo Pérez Calero en calidad de Presidente, Ramón Pernas, Miguel Ángel Matellanes, Francisco Prior, Miguel Cruz Giráldez y Luis del Val

El acto se desarrolló a lo largo de una cena mientras que en el escenario, entre plato y plato, el periodista Cristóbal Cervantes nos iba dando información sobre las obras finalistas que resultaron ser: 

 
FINALISTAS DEL XLIX PREMIO DE NOVELA ATENEO DE SEVILLA

* TIEMPO DE SIEGA, de Ignacio Mora: Una investigación criminal en el Madrid asediado durante la guerra civil.

* VIENTO DEL NORTE, de Jorge de la Caleta: El misterioso robo de una imagen religiosa en el siglo XVII

* EN EL FONDO, UN CRIMEN, de Idoia Arbillaga: Una historia de amor, amistad y superación en dos épocas diferentes.

* EL LUGAR DE LOS LIBROS MALDITOS, de Luis Felipe Campuzano: Una colección de viejos libros desatará unos sucesos inesperados.

* EL VALLE, de Elisabeth Forrester: Un entono paradisíaco también puede ser el escenario de un crimen horrendo.


 
 
FINALISTAS DEL XXII PREMIO DE NOVELA ATENEO JOVEN

* LA TORRE INVERTIDA, de Leonarda Parda: Un affaire amoroso conduce a un mundo sorprendente y misterioso.

* TÍTERES SIN CABEZA, de Jesse Pinkman: Una trama de corrupción urbanística que no se detiene ante nada.

* EL AZUL Y EL ROJO, de Jerónimo Andreu: Una mirada irónica y ácida sobre los eventos deportivos.
 
 
 
 
El editor de Algaida, Miguel Ángel Matellanes, fue el encargado de ir comunicando a los asistentes los descartes que se habían ido produciendo durante el fallo del jurado. En primer lugar, y dentro de la categoría senior, cayeron de la lista Viento del Norte de Jorge de la Caleta y En el fondo, un crimen  de Idoia Arbillaga en primera votación y El lugar de los libros malditos de Luis Felipe Campuzano, en segunda votación. En cuanto a la categoría junior, en la primera votación, quedó descartada El azul y el rojo de Jerónimo Andreu
 
A los postres, la expectación era máxima. Después de que el jurado y el alcalde de Sevilla, D. Juan Espadas, subieran al escenario, se anunciaron los ganadores y se abrieron las plicas. El resultado fue el siguiente:

* La  novela ganadora del XXII Premio Ateneo Joven de Sevilla fue La torre invertida presentada bajo el seudónimo de Leonarda Parda. Novela que pertenece realmente a la cordobesa Tania Padilla y por la que recibirá un premio dotado con 6.000 euros. 
 
Tania Padilla subió a recoger su premio y pronunció unas palabras enfatizando la importancia que tienen los premios para la gente joven pues «consiguen fracturar el anquilosado panorama literario español». La autora resumió la trama de la novela en pocas palabras, comentando que se trata de la historia de una bibliotecaria con inquietudes literarias que decide acometer la empresa de escribir una novela sobre la Quinta da Regaleira, en Sintra, construida por un noble portugués excéntrico y millonario con la ayuda de su arquitecto, Luigi Manini. En tal lugar, a la novelista empiezan a sucederle cosas extrañas. Esa novela muestra «la Portugal actual pero también la Portugal de un joven y todavía desconocido, Fernando Pessoa, que trabaja como un periodista». Según nos informó la autora, La torre invertida cuenta con tintes de novela negra, sátira política y novela histórica.

* La novela ganadora del XLIX Premio de Novela Ateneo de Sevilla fue El valle presentada al premio bajo el seudónimo Elisabeth Forrester. Novela que pertenece realmente al autor Jerónimo Tristante y por la que percibirá 24.000 euros. La novela será publicada bajo el título Nunca es tarde.
 
Jerónimo Tristante subió al escenario a recoger su premio. Entre risas comentó que le hacía mucha ilusión recibir este premio porque así podía competir con su hija María que ya tiene tres premios literarios y él, hasta la fecha, no contaba con ninguno. Sobre la elección del seudónimo, nos explicó que proviene de Sally Forrester, la que iba a ser personaje de esta novela si, definitivamente, hubiera ubicado la trama en Oregón, como pensó inicialmente. Posteriormente decidió cambiarlo todo y traerse la historia a España, a los Pirineos con un nuevo nombre para su protagonista, «Isabel Amat, una mujer de 42 años, decepcionada con el amor, sola pues sus hijos ya están en la universidad y con la autoestima muy baja». Por azar encuentra la noticia de una chica que desapareció en el pueblo hace 43 años y se pone a investigar.
 
 
[De izquierda a derecha: D. Juan Espadas, Alcalde de Sevilla, Jerónimo Tristante,
Tania Padilla y D. Alberto Máximo Pérez Calero, Presidente del Ateneo de Sevilla]
 
El cierre lo puso el presidente del Ateneo de Sevilla, D. Alberto Máximo Pérez Calero y el alcalde D. Juan Espadas. Ambos recalcaron la importancia de este tipo de premio y el fomento de la lectura como parte integral de la cultura.
 

viernes, 14 de junio de 2013

LA ÚLTIMA NOCHE DE VÍCTOR ROS de Jerónimo Tristante.




Autor

Jerónimo Tristante nació en Murcia en 1969. En 2001 publicó su primera novela, Crónica de Jufré. Posteriormente, en 2004, vio la luz El rojo en el azul. En 2007 alcanzó el favor del gran público con El misterio de la Casa Aranda, primera novela de una saga que recoge las aventuras de Víctor Ros. Le siguieron El caso de la viuda negra, la segunda de las aventuras del detective extremeño, y El tesoro de los nazareos.

En 2009 publica 1969 y en 2010 El enigma de la calle Calabria, el último volumen protagonizado por Víctor Ros. En 2001 Plaza & Janés publicó su novela El valle de las sombras. En digital se han reeditado El rojo en el azul, Crónica de Jufré y publicado en la novela inédita Océanos de tiempo, primer volumen de la trilogía, "Los diarios secretos del doctor Décimus Lenoir". Ha sido traducido al italiano, al francés y al polaco.


Sinopsis

Suiza, 1882. Bárbara Miranda, una psicópata custodiada por el Sello de Brandenburgo, escapa de su celda y desaparece.

Oviedo, un año después. Ramón Férez, primogénito de un acaudalado industrial, aparece asesinado delante de la verja de acceso a la Casa Férez. Para desesperación de las fuerzas del orden de la ciudad, no dejan de aparecer sospechosos del asesinato del joven, y el juez encargado del sumario, Agustín Casamajó, incapaz de encontrar al verdadero culpable, decide llamar a sus gran amigo y famoso detective, Víctor Ros. Pero el caso no será fácil para él: tendrá que evitar las trampas que le colocarán en su camino las personas que menos espera, y se encontrará con un amor del pasado al que traicionó en su juventud. 

Víctor Ros, con la ayuda de su hijo adoptivo y de su perspicaz esposa, ¿encontrará al culpable y evitará más muertes? ¿Podrá salir airoso del caso más peligroso de su vida? O por el contrario, ¿seremos testigos de su última noche?


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La última noche de Víctor Ros es la cuarta aventura que el autor Jerónimo Tristante dedica a este detective decimonónico. Tras un capítulo introductorio en el que el lector nuevo puede hacerse una idea del proceder del detective Ros al resolver un pequeño caso de estafa, nos encontramos con la verdadera trama, compleja en cuanto a su resolución por la cantidad de sospechosos que abundan entre sus páginas. Un afinador de pianos homosexual, una hermosa institutriz, un caballerizo asustado, un vecino vengativo y unos ancianos alocados conforman la cadena de posibles asesinos siendo el "fiambre" el hijo de un reputado industrial de la ciudad de Oviedo, Ramón Férez, un joven de 18 años estudiante en Madrid pero de visita en la casa familiar.

El personaje de Víctor Ros es meticuloso, observador, perspicaz, puntilloso, inteligente, sagaz,... un auténtico sabueso que recuerda inevitablemente a Sherlock Holmes.  No en balde el autor confiesa que esta novela es un homenaje a este personaje y a aquellos autores como Doyle, Wilkie Collins, Dumas,...  Pero si hay que hablar de homenaje en mayúsculas tenemos que alzar los ojos hacia uno de los grandes clásicos de la literatura española. Hablo de La Regenta, de la cual Tristante toma prestado a dos de sus tres protagonistas principales y coloca a Ana Ozores dando un paseo por los alrededores de Oviedo, a su marido Víctor Quintanar en el casino e incluso asoma alguna que otra referencia a Fermín de Pas, el Magistral. Sólo por esto tengo que reconocer que el autor me ha ganado para la causa porque desde las primeras páginas esta novela huele a Vetusta y es ahí donde quedo enamorada.

En paralelo al desarrollo de la trama detectivesca, Tristante nos deleita con una pequeña historia amorosa entre dos jovenzuelos - Eduardo, hijo adoptivo de Víctor Ros, y Julia, la pequeña criada de la posada La Colunguesa-. Eduardo se convertirá en el paladín de la joven defendiéndola de los malandrines y los pilluelos de las calles. Según comenta el autor la inserción de este tipo de cuñas era algo habitual en la literatura folletinesca y, tratándose de un homenaje a aquel estilo, le pareció interesante darle un toque romántico a su novela.


Comentaros que cuando a sagas policíacas se refiere, es frecuente, o  al menos lo es en el caso que nos ocupa, las referencias a las novelas anteriores (El misterio de la casa Aranda, El caso de la viuda negra y El enigma de la calle Calabria) sin que en ningún caso suponga un obstáculo recalar en esta última noche sin haber hecho escala previa en las anteriores. Es una novela independiente por lo que se puede leer sin echar nada en falta. Eso sí, esas menciones a casos anteriores abren el apetito lector y despiertan la curiosidad. 

En cuanto a la temática, hago una pausa para destacar  algo que me ha llamado mucho la atención. Se trata de la introducción del tema de la homosexualidad como trasfondo. Es obvio que homosexuales, o invertidos como se denominan en esta novela, han existido desde que el mundo es mundo. No le quitemos el ojo a griegos y romanos. Sin embargo, en lo que a mí respecta, es la primera vez que encuentro este tema en una novela que recoge la sociedad del siglo XIX. En este sentido, La última noche de Víctor Ros me ha parecido bastante original. Y no queda ahí la cosa, sino que tras su lectura, he aprendido mucho sobre frenología, aquella teoría que determinaba la tendencia criminal de un individuo en función del tamaño y forma de su cráneo. Detalles todos muy curiosos que han conseguido amenizar la historia.

Varios son los escenarios que se entremezclan en esta novela como Suiza y Madrid pero el que adquiere mayor protagonismo es sin duda Oviedo. Hacer un viaje en el tiempo a esta ciudad ha costado a su autor recalar en archivos municipales y en hemerotecas y aunque se puede conseguir bastante información digitalizada por la red, ha sido imprescindible solicitar ayuda a archiveros y bibliotecarios. El dibujo que Tristante consigue de Oviedo resulta bastante creíble con numerosas referencias a lugares reales de la ciudad: Plaza Trascorrales, cárcel Modelo de Oviedo,...


Cárcel Modelo de Oviedo

Acercándonos al final, creo que Tristante juega con el lector. Le hace pensar que estamos ante un hilo argumental simple a pesar de la cantidad de sospechosos que pone a nuestra disposición, pensamos que la novela es recta pero ofrece el toque de gracia en el último capítulo, cuando creemos que todo ha llegado a su fin, y nos regala un giro interesante. 

Jerónimo nos ofrece una prosa fresca y extremadamente dinámica con un predominante uso del diálogo que imprime a la novela la velocidad propia de la luz, ayudado además por la escasa longitud de sus capítulos. Los acontecimientos transcurren con un ritmo justo permitiendo al lector ir adaptándose a los distintos cambios de dirección en la trama.

En definitiva, no puedo decir más que he disfrutado mucho con la lectura de esta novela. No hay que buscarle tres pies al gato, es decir, estamos ante un caso policial, la resolución de un caso de asesinato, con sus víctimas y sus asesinos pero que resulta bien construido, con unos personajes interesantes y una amena disposición de los hechos. Es una lectura agradable que me invita a acercarme a los casos anteriores de este detective, dándome rabia no haberlo descubierto antes. Así que os animo a que la leáis y así podréis saber si, como reza el título, será o no la última noche de este detective.

Si queréis saber más sobre este libro o sobre su autor, podéis leer una entrevista publicada en este blog la semana pasada. Sólo tenéis que ciclar aquí.





Mes temático:

viernes, 7 de junio de 2013

ENTREVISTA A JERÓNIMO TRISTANTE (La última noche de Víctor Ros).

Autor

Jerónimo Tristante nació en Murcia en 1969. En 2001 publicó su primera novela, Crónica de Jufré. Posteriormente, en 2004, vio la luz El rojo en el azul. En 2007, alcanzó el favor del gran público con El Misterio de la Casa Aranda, primera novela de una saga que recoge las aventuras de Víctor Ros. Después vieron la luz El Caso de la Viuda Negra, la segunda de las aventuras del detective extremeño, y El Tesoro de los nazareos.

En 2009 publica 1969 y en 2010 El enigma de la calle Calabria, último volumen protagonizado por Víctor Ros. En 2011 Plaza & Janés publicó su novela El valle de las sombras. En digital se han reeditado El rojo en el azul, Crónica de Jufré y publicado la novela inédita Océanos de tiempo, primer volumen de la trilogía "Los diarios diarios secretos del doctor Décimus Lenoir". Ha sido traducido al italiano, al francés y al polaco.

La última noche de Víctor Ros (Jéronimo Tristante)Sinopsis

El detective privado Víctor Ros, es contratado para descubrir al culpable del asesinato de Ramón Férez, primogénito de un acaudalado industrial de Oviedo.

Una peligrosa asesina fugada. Un joven muerto en extrañas circunstancias. Una familia repleta de secretos. Un pasado oscuro y una traición. Por fin un caso que pondrá a prueba el talento del detective más carismático e inteligente del siglo XIX, Víctor Ros.

Suiza, 1882. Bárbara Miranda, una psicópata custodiada por el Sello de Brandenburgo, escapa de su celda y desaparece.

Oviedo, un año después. Ramón Férez, primogénito de un acaudalado industrial, aparece asesinado delante de la verja de acceso a la Casa Férez. Para desesperación de las fuerzas del orden de la ciudad, no dejan de aparecer sospechosos del asesinato del joven, y el juez encargado del sumario, Agustín Casamajó, incapaz de encontrar al verdadero culpable, decide llamar a su gran amigo y famoso detective, Víctor Ros. Pero el caso no será fácil para él: tendrá que evitar las trampas que le colocarán en su camino las personas que menos espera, y se encontrará con un amor del pasado al que traicionó en su juventud. 

Víctor Ros, con la ayuda de su hijo adoptivo y de su perspicaz esposa, ¿encontrará al culpable y evitará más muertes? ¿Podrá salir airoso del caso más peligroso de su vida? O por el contrario, ¿seremos testigos de su última noche?

Editorial Plaza & Janés.


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El hotel Vincci la Rábida se encuentra enclavado en una antigua casa palacio del siglo XVIII, ubicada en la calle Castelar, verdadero centro neurálgico de la ciudad de Sevilla. Nada más entrar encuentras un patio porticado con una fuente en medio cuyo gorgoteo recrea un ambiente fresco y relajante, idóneo para estos días en los que el calor ya comienza a hacer acto de presencia.

En aquel patio y en actitud relajada, me encontré a  Jerónimo Tristante, un igual en cuanto a edad se refiere. Un autor joven, simpático, moderno y actual aunque sus novelas siempre transcurren en tiempos pasados. 

Esta fue la entrevista que nos concedió.



Marisa G.- Buenos días Jerónimo. Antes de empezar quisiera darte las gracias por recibirnos y tener la amabilidad de contestar a estas preguntas. 

Jerónimo T.- Un placer.

M.G.- Leyendo tu biografía me encuentro con que eres profesor de Biología en un instituto. Me resulta curiosa esta combinación de ciencias y letras. ¿Estamos ante un biólogo en la piel de un escritor o viceversa? ¿Qué faceta te gusta más?

J.T.- Pues soy las dos cosas. De todas maneras no es sorprendente. Los alumnos de segundo de bachillerato de ciencias son los que tienen mejores notas en lenguas porque el uso del idioma y la sintaxis, a fin de cuentas, es una suerte de matemáticas, se trata de combinar palabras. Por ejemplo, en el caso de la novela policíaca, hay que crear tramas que tienen que ir encajando. Así que está más relacionado de lo que parece. Lo que ocurre es que a mí me relaja mucho hacer algo distinto a mi trabajo. Necesito siempre cambiar y hacer cosas distintas, escribir por ejemplo sobre la Edad Media, sobre el Temple, la División Azul,...

M.G.- La última noche de Víctor Ros es la cuarta entrega de las aventuras de este detective, en el que de nuevo tiene que hacer frente a muchas incógnitas y misterios. La trama se desarrolla en el siglo XIX. ¿Por qué un detective decimonónico? ¿Sientes predilección por esa época?


J.T.- Bueno, yo es que todas las novelas que escribo las ambiento siempre en otra época porque la actual me resulta muy aburrida como lector y como cuentacuentos también. Me gustaría tener una máquina del tiempo y poder viajar al pasado. Como no la tengo me la fabrico adrede con las novelas que escribo. Voy alternando novelas de otra temática con las de Víctor Ros pero siempre me muevo en la línea del tiempo. En concreto hay épocas que me llaman mucho la atención. No sé si porque será real la teoría esa de la reencarnación, probablemente, pero me gusta muchísimo esos momentos que combinan lo neardental con lo moderno, la Edad Media, el siglo XIX, la Guerra Civil, la Segunda Guerra Mundial,... Especialmente me gusta mucho el siglo XIX, sobre todo me gusta porque soy muy lector de los escritores que escribían en folletín como Dumas, Doyle, Wilkie Collins, Nelson Dickens,... Entonces, con esta novela quise hacer un homenaje a esa literatura en folletín, que además era una literatura de masas. Aquellos autores realmente hacían leer a la gente sencilla, a la gente de la calle, que es lo que yo pretendo hacer. Yo lo que quiero es que me lea mucha gente y que disfruten con mis novelas, más aún en una sociedad en la que lee poca gente. Yo no quiero ganar un premio Nobel, ni me hace ilusión que me pongan bien en el Babel. Lo que yo quiero es que me lean cajeras de supermercado, mecánicos,... porque necesitamos que la gente lea. En ese sentido, es lo que hacían los autores de aquella época y por eso el irme al siglo XIX y el tomar este tono folletinesco en homenaje a Holmes.


M.G.- Pues precisamente Holmes tiene mucho que ver en la siguiente pregunta. Víctor Ros es un detective infalible, muy perspicaz, muy observador y detallista. En su proceder recuerda mucho a estos otros detectives tan famosos entre los que destaca Sherlock Holmes, ¿no?


J.T.- Sí, esta última novela es la más "holmesiana" de las cuatro. La última fue, digamos, la más gore, pero con esta última he querido retomar un tono más amable, más blanco,... el de las primeras novelas de Víctor Ros que gustaron mucho a los lectores. Así que bueno, es un homenaje a Holmes sí, sólo que Ros no se parece a Holmes en muchas cosas porque él es un hijo del arroyo, era un pequeño delincuente de joven, se crió en la Latina, se ha hecho a sí mismo, intenta cambiar la sociedad en la que vive,... sin embargo sí se parece en el uso del racionamiento lógico deductivo, en su capacidad de observación, en que juega con las personas. Y luego, las novelas de Víctor Ros, también tienen un componente muy bonito que gusta mucho entre los lectores, y es que se trata de un C.S.I. del siglo XIX.


M.G.- Y hablando de homenajes y teniendo en cuenta que este nuevo caso transcurre en Oviedo es inevitable pensar en la Vetusta de Clarín, una idea que posteriormente se refuerza con la efímera aparición de Víctor Quintanar y Ana Ozores. ¿Estamos también ante un homenaje a La Regenta y a Clarín?


J.T.- Sí, sí es un homenaje claro. Nosotros, tanto yo como mis amigos escritores, hacemos cada vez más guiños de este estilo. Por ejemplo, yo saco muchísimos amigos míos en mis novelas, a compañeros del instituto, a amigos periodistas,.. a veces uso personajes que se parecen mucho a ellos y esto es algo que les divierte. Cada día hacemos más este tipo de cosas en las novelas, estos pequeños juegos entre nosotros, cameos,... Y entonces me pareció un detalle bonito el que apareciera Ana Ozores dando un paseo o que Víctor Quintanar estuviera en el casino. En las novelas de Víctor Ros me voy moviendo por distintas ciudades. Por ejemplo, con la primera novela que publiqué, El misterio de la casa Aranda, que transcurre en Madrid, vino a verme un lector para una firma y me comentó que esa novela le parecía "holmesiana" y galdosiana y claro, yo me puse super contento, porque si tú escribes sobre Madrid en el siglo XIX se tiene que parecer a Galdós, ya que al fin y al cabo, estás contando la misma ciudad. 





Otro ejemplo, en El enigma de la calle Calabria, que transcurre en Barcelona en el siglo XIX, me ocurrió que hubo momentos  en los que releía lo escrito y lo tenía que cambiar porque se parecía mucho a La ciudad de los prodigios. Si estoy describiendo los poblados chabolistas o contando la Barcelona del Liceo, de la alta burguesía catalana,... pues en cierto sentido se tiene que parecer y con Vetusta pasa lo mismo.


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