viernes, 7 de julio de 2017

MIEL DE NARANJAS de Remedios Crespo.

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 Editorial: Círculo Rojo.
Fecha publicación: febrero, 2015
Precio: 12,50 €
Género: Guión
Nª Páginas: 108
Edición: Rústica con solapas
ISBN: 978-84-9095-438-6

Autora

Remedio Crespo - Estepa (Sevilla)- Vive en Madrid desde 1997. En su trayectoria combina trabajos como Guionista, Directora y Realizadora.

Trayectoria destacada: 

- Guionista de la película Miel de Naranjas dirigida por Imanol Uribe, de las series Yo soy Bea (Tele 5) y Córtate (Cuatro), y del documental para TVE Circus: Una vida de equilibrio.
-Analista de Guiones para la productora Boca a Boca.
-Realizadora de programas para Antena 3, Canal Sur y Telemadrid.
-Ayudante de Dirección en series como Al Salir de Clase, El Síndrome de Ulises, Desenlace y Mira que pelos.
-Distribuidora de las compañias de teatro Los Ulen y Pez en Raya.

A finales de 2014 ha estrenado FLEXIBILITY,  su nº5 cortometraje como Guionista y Directora.

Imparte conferencias y clases de guión. La más reciente en la UNIA, Universidad Internacional de Andalucía (La Rábida, Huelva).

En la actualidad trabaja en la creación de una web serie y en la escritura de su tercer largometraje para cine (Su segundo guión se encuentra en fase de preproducción).

Premios:

Miel de naranjas ganó el Premio Sgae Julio Alejandro 2009 y el Premio Alma de Guión en el Festival de Málaga 2012. En su recorrido internacional destaca el Gran Premio del Jurado del Festival Internacional de Cine de Montreal.

Sinopsis

Andalucía, 1950. Enrique es un joven soldado destinado como mecanógrafo en un Juzgado Militar. Allí se convierte en testigo mudo de los horrores de la dictadura hasta que un acontecimiento inesperado lo empuja a colaborar con la resistencia antifranquista. Las acciones en las que se involucra serán cada vez más arriesgadas y pondrán en peligro no sólo su relación con Carmen, su novia y sobrina del Juez, sino también su propia vida…

[Biografía y sinopsis tomadas directamente del ejemplar]

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Hacía mucho tiempo que tenía este pequeño librito en casa. El día que lo vi entre las novedades de Círculo Rojo me saltaron todas las alarmas. Sabía de la existencia de Miel de naranjas, pero era un título que relacionaba con el cine, por la película que, en 2012, dirigió Imanol Uribe. Me gustó mucho la historia y desconocía la existencia de un libro previo. Una novela, pensé al ver el boletín de novedades de la editorial, y me lancé a por ella. Pero cuál fue mi sorpresa cuando en casa recibo otra cosa bien distinta. Era un guion. El guion de cine que Remedios Crespo había escrito precisamente para la película. Me resultó un formato curioso al que nunca me había enfrentado y no disminuyó mi interés. No obstante, entre unas cosas y otras, aquella lectura fue quedando postergada hasta estos días, cuando resurgió de sus cenizas durante la presentación de otro libro. Para que veáis que el mundo está lleno de casualidades, os cuento.

Hace unas semanas acudí a la sede de la Fundación Tres Culturas sita en lo que fue el Pabellón de Marruecos durante la Expo'92, un edificio precioso cuya visita os recomiendo. Allí se presentaba otro libro, Limones negros del escritor Javier Valenzuela y editada por Anantes (os hablaré del acto en breve). Tras la presentación, se abre el turno de preguntas y un asistente, a colación de lo que se había hablado durante el acto, mencionó una película española cuyo título no recordaba. Dio varios detalles sobre el argumento y otra persona allí presente alzó la voz para decir que la película se titulaba Miel de naranjas, una historia escrita por su hermana, que conocía bien porque era la historia de su propia familia. Fue escuchar aquello y pensar inmediatamente que me tenía que leer aquel librito que aún me esperaba reposando sobre un anaquel. Y aquí estoy.

Efectivamente, como bien dice el cineasta Imanol Uribe en el prólogo, Miel de naranjas está basada en hechos reales y recoge una «historia potente, bien estructurada y que atrapa de principio a fin». Uribe afirma que no estamos ante una historia más de la guerra civil. Considera que este largometraje ofrece una perspectiva distinta pues se centra en la «lucha clandestina urbana ambientada en Andalucía a principio de los años cincuenta», alejada de las historias que tantas veces han retratado las vivencias de los maquis. Y tiene toda la razón. En Miel de naranjas hay alusiones a aquellos hombres que se tiraron al monte o a la sierra y que, a través de un enlace, accedían a la comida y a los medicamentos pero el centro de atención de este largometraje no es ese.

Enrique es un joven soldado que está haciendo la mili como secretario del Teniente Coronel y Juez militar, don Eladio. Su trabajo consiste en transcribir cartas, sentencias, archivar diligencias y hacer de chófer para su jefe, pero a él le supera todo lo que ve a su alrededor, especialmente cuando tiene que acompañar al teniente a los fusilamientos. De todos modos, no puede más que estar agradecido. Su novia Carmen, sobrina de don Eladio, intercedió por él para que tuviera un destino tranquilo y favorable, a pesar de que la familia del muchacho no es precisamente un ejemplo a los ojos de Don Eladio.

Enrique y Carmen están muy enamorados y proyectan su futuro casamiento. Con la ayuda del tío de la muchacha tendrán acceso a una gran vivienda pero todo se complica cuando detienen a Don José, el psiquiatra de Miraflores que siempre se portó tan bien con él. A partir de ahí se precipitan una serie de acontecimientos que ni Enrique ni el lector se espera. Se producirán dos importantes giros argumentales que darán la vuelta a la película hasta llegar a un desenlace complejo, que puede traer terribles consecuencias. Fue en este punto, y después de saber que esta historia tiene un trasfondo real cuando me puse en el pellejo de los personajes, o de la familia de Remedios. ¿Qué sentirían los que vivieron aquella historia de primera mano?

Este es a vuelapluma el argumento de Miel de naranjas que se desgrana en el guión escrito por Remedios Crespo. Me pareció y entendí que las escenas se narran de manera muy telegráfica. En realidad el guión de una película no es más que el esqueleto de una historia a la que luego hay que darle cuerpo y materia.

jueves, 6 de julio de 2017

ENTREVISTA a JOSÉ MARÍA MELLADO (Fotografía de Alta Calidad; Fundamentos de la Fotografía).

Resultado de imagen de josé maría melladoAutor

José María Mellado es el autor de fotografía de mayor éxito en lengua castellana. Un referente en la edición fotográfica tanto en el ámbito nacional como en el internacional.

En su afán por conseguir transmitir al espectador las sensaciones vividas en el momento de la toma con la mayor complejidad y fidelidad posibles. Mellado ha investigado en profundidad las técnicas digitales de la captura, tratamiento y salida.

Su trabajo ha sido premiado en más de un centenar de ocasiones y sus obras figuran en importantes colecciones y museos, destacando la Colección Permanente del Museo Nacional Reina Sofía, Borusan Contemporany de Estambul, Chazen Museum Art de Wisconsin (USA), Centro Andaluz de Arte Contemporáneo, Colección de Arte Contemporáneo de la Comunidad de Madrid, la Sociedad Estatal para Exposiciones Internacionales, Gobierno de Cantabria, Museo de Cáceres, Asamblea de Extremadura, Artium (Museo Vasco de arte Contemporáneo), Fundación Coca Cola, Fundación UNED, TEA, Museo de Bellas Artes de Santander, etc...

Ha participado de forma regular en las ferias de arte internacionales más relevantes, como ArtBasel, Art Brussels, Art Cologne, Art Karishuhe, Photo Miami, Pulse, SCOPE, ArteLisboa o ARCO, estando actualmente representado por galerías de Alemania, Bélgica, Turquía, Suiza, Francia, Panamá y Perú.

Autor de otros libros técnicos como Fotografía Panorámica de Alta Calidad, y Fotografía Inteligente con Lightroom 5. Su trabajo artístico se halla recogido en cinco libros de obra: El Silencio y la Luz, Islandia, Paisaje, El Eterno Retorno, Fron Heaven to Earth y Closer.

Resultado de imagen de los fundamentos de la fotografia melladoSinopsis

Han pasado cuatro años desde que José María Mellado publicó su última versión de Fotografía de Alta Calidad.

Tras un profundo análisis de su metodología didáctica y teniendo en cuanta los importantes cambios tecnológicos que se han producido en este periodo. José María nos acerca una nueva y revolucionaria versión de su texto clásico. Con un enfoque diferente y todavía más práctico y sencillo de entender.

Dirigido tanto al fotógrafo aficionado como al experto o al profesional, este libro ofrece una renovación completa y profunda de «EL MÉTODO MELLADO»; con nuevos temas nunca publicados anteriormente en sus libros y un tratamiento más detallado y práctico de todas sus técnicas y métodos.

El lector podrá disfrutar de ejercicios al final de cada capítulo que le aseguran el perfecto entendimiento de todos los contenidos y su puesta en práctica. Además, tendrá acceso a todos los archivos originales empleados en el libro para poder seguir las técnicas explicadas con Photoshop y Lightroom CC 2017.

En definitiva, su mejor libro.


[Biografía y sinopsis tomadas directamente del ejemplar]


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Siempre me ha gustado observar el mundo, fijarme en esos detalles que hacen de un lugar, de un momento o de una persona algo insólito. En ocasiones he echado en falta tener una cámara a mano para capturar la sensación que una escena en concreto me ha producido. Por suerte, los móviles cada vez tienen mejores cámaras y en cualquier momento o lugar podemos hacer click. Sin embargo, no sé no sé si os suele ocurrir como a mí, que, a la hora de inmortalizar el instante, la escena pierde su magia porque no has sido capaz de cazar las sensaciones que has sentido. Sin duda, fotografiar no es fácil, al menos no lo es hacer una buena fotografía, esa que deje con la boca abierta hasta al mismo fotógrafo. Y no basta con tener una buena cámara, también es necesario tener buen ojo y conocer los fundamentos más básicos.

Para solventar obstáculos contamos con la ayuda del fotógrafo José María Mellado que no ha dudado en volcar sus conocimientos en un libro que promete ser la solución a nuestro desconocimiento o torpeza. Sin duda, fue un placer contar con la exposición CLOSER en Sevilla, una exposición itinerante que ya ha recorrido unas cuantas ciudades. Y por supuesto fue un placer contar con José María Mellado, que tuvo la amabilidad de sentarse un ratito con nosotros e iluminarnos como si del mejor flash se tratara. Esto es lo que nos contó.

Marisa G.- José Mª me encanta la fotografía pero soy una completa negada a pesar de que le pongo mucho empeño. 

Pensando en su trabajo, en su trayectoria, me pregunto si fuiste el típico niño al que le regalan una cámara de fotos y de repente descubres un mundo mágico mirando a través del visor. No sé si fue así como llegaste a la fotografía.

Resultado de imagen de instamaticJosé Mª M.- Pues más o menos así, sí. Yo empecé con esta pasión a los catorce o quince años. Mi madre me animó mucho. Veía que yo cogía las cámaras que había entonces, las Instamatic, esas que llevaban un flash que daba vueltas, veía que disfrutaba con eso y así surgió mi afición 

M.G.- De aquella cámara irías pasando a otras, imagino.

J.M.M.- Sí, luego me compró mi madre una cámara rusa, una Zenit que era un trasto pero por lo menos era una cámara. Y por entonces yo ya empecé a hacerles fotos a mis compañeras de colegio. Les hacía fotos en blanco y negro, les hacía retratos y se los vendía. Y con aquel dinero ya me fui comprando mis cosillas, mis películas, mis diapositivas. Me fui convirtiendo en autosuficiente.

M.G.- ¿Merece más la pena ver el mundo a través del visor de una cámara?

J.M.M.- No sé si merece más la pena pero sí creo que hay personas que se sienten atraídas por su alrededor y lo que sienten lo escriben o lo comentan con los amigos, pero a los que nos gusta la fotografía lo que hacemos es capturar el momento. Es una forma más de transmitir a otros lo que te ha llamado la atención, lo que sucede en tu entorno.

M.G.- Dado que en el campo de la fotografía también se producen avances como en cualquier ciencia, este tipo de libros se tienen que ir actualizando. Los fundamentos de la fotografía es tu tercer libro técnico, si no me equivoco.

J.M.M.- Bueno es el tercero con el mismo título, es decir, renovado. Este título realmente tiene diez años pero ha experimentado tres renovaciones importantes. Luego tengo otros tres libros de técnica que cubren otros temas diferentes. En cualquier caso, este es el principal. Se podría decir que es mi mejor libro donde explico el método de trabajo que yo empleo. En este libro abordo los pilares de la fotografía según como yo lo veo, lo que considero que es lo fundamental para que un fotógrafo aprenda a dominar la técnica.

M.G.- O sea que para una torpe como yo este libro es estupendo, ¿no?

J.M.M.- Las cosas son difíciles hasta que las aprendes. Luego son muy fáciles. El libro está concebido para que fotógrafos de cualquier nivel puedan aprender. Aunque hay capítulos más complejos, el inicio muestra las cuestiones más básicas, que a veces llegan a olvidarse. 

M.G.- Abarcas como dices los conocimientos básicos como los tipos de cámara, el tratamiento de la imagen, el revelado,... Me llama la atención que hagas un aparte sobre las cámaras de los móviles. Todos tenemos un móvil, cada vez traen mejores cámaras. ¿Esto ha permitido que la gente muestre más interés por la fotografía?

J.M.M.- Sin duda. Primero la fotografía digital fue una revolución porque de alguna forma democratizó la fotografía y cualquiera podía en su casa, con un coste muy bajo, hacer buena fotografía y copias de muy buena calidad. Y luego, la fotografía móvil ha sido otra revolución. Ahora todo el mundo lleva una cámara en el bolsillo. A mí me parece fantástico porque es una manera de expresarte aunque sea haciéndote un selfie. El móvil nos da una flexibilidad a la hora de hacer una fotografía que nunca hemos tenido. Pero te digo esto refiriéndome tanto a la gente en general como a los que hacemos fotografía un poco más en serio. No te digo más que en la exposición Closer, hay una foto que está hecha con un móvil y en el libro hay más, y son fotos que tienen una pretensión artística.




Y además, fíjate, hay estadísticas que reflejan que se hacen millones de fotografías con el móvil pero a la vez no han bajado el número de fotos que se hacen con cámaras convencionales, lo que demuestra que la fotografía móvil no es un sustituto. 

M.G.- José Mª tengo una curiosidad tonta, de novata, pero es que siempre me lo he preguntado. A ver, ahora que las cámaras incluyen el display, ¿por qué los profesionales seguís usando el visor para capturar una imagen? ¿No es más cómodo mirar a través de la pantalla? ¿O es que existe algún fundamento?

J.M.M.- Puede ser quizá por inercia. No sé realmente si un profesional que empiece ahora lo haría de otra manera pero creo que esa sería la razón. Yo aprendí con cámara con visor. De todos modos también creo que existe una cuestión práctica. Por ejemplo, mirando por el visor sujetas mejor la cámara porque la acercas más al cuerpo, pero si la mantienes alejada tiemblas más. Además es una forma de aislarte del entorno porque miras por el visor justo lo que vas a capturar.

M.G.- Y una de las cosas que me gustan de este libro es que tiene una parte práctica. Tú nos pones tareas al final de cada capítulo para que experimentemos lo que hemos aprendido.

J.M.M.- No solo pongo tareas sino que también aporto algo más importante. Es la primera vez que facilito al lector absolutamente todas las imágenes que yo he usado en el libro. Hay como 8G de imágenes en formato raw, en formato original. También tienes acceso a la imagen ya trabajada, con todos los procesos, y todo eso te lo puedes descargar para hacer un mejor seguimiento del libro. Así puedes tener mis propias fotos y trabajarlas como yo lo hago en el libro.

M.G.- ¿Se descargan desde una página web?

J.M.M.- Sí. Entras en mi página web, fotoaltacalidad.com y ahí tienes un enlace de descarga, te registras y ya está.

M.G.- Closer es una exposición itinerante que está recorriendo España. ¿Por qué ese título? ¿Tiene la intención de hacer más cercana la fotografía?

J.M.M.- Primero porque es corto y me gustan los títulos cortos y después, y esto no es una cuestión de esnobismo, porque en inglés Closer tiene dos significado que definen muy bien este trabajo. Por un lado significa más cerca porque son planos más cerrado de lo que yo habitualmente hago, pero también porque closer significa más íntimo y estas fotos son más intimistas. Son fotos que he hecho pero nunca he querido sacar porque se alejaban un poco de mi estilo más reconocido.

Resultado de imagen de libro closerM.G.- Dice Pablo Juliá, el que fue director del Centro Andaluz de la Fotografía, en el prólogo del libro Closer que tus fotos se caracterizan porque el sujeto gramatical de la instantánea no está en el centro. Creo que juegas con el foco de atención, y conduces la mirada del observador a otros puntos más lejanos que no son el centro de la fotografía.

J.M.M.- Me interesa mucho el poder guiar la mirada del espectador y eso lo consigo con la composición y también con esos centros de atención. El hecho de no situarlo en el centro le otorga a la imagen cierto dinamismo. Un sujeto muy centrado acaba siendo en la mayoría de las ocasiones una fotografía muy estática desde mi punto de vista, así que prefiero moverlo pero siempre existiendo un equilibrio. Si tú desplazas el centro de atención de la imagen tienes que equilibrar las masas de alguna manera. Esto también crea unos juegos de miradas y de recorrido por la foto que creo que hacen la imagen sea más interesante.

M.G.- ¿Toda fotografía debe contar una historia?

J.M.M.- Yo creo que no. A mí la fotografía con mensaje incluso me molesta. No tengo necesidad de que me aleccionen o me manden mensajes. No me gusta. Creo que lo importante de una fotografía, con independencia de que tenga mensaje o no, que no es mi caso, es que la fotografía te conmueva o te produzca algún tipo de sensación. 

El otro día me decía una chica que le gustaban mis fotografías pero que la ponían triste y me parece bien. Peor sería que te aburrieras soberanamente. Si produzco tristeza ya estoy consiguiendo transmitirte algo y eso no es un mensaje, es una sensación. Y aunque es difícil intento hacer imágenes que no sean demasiado explícitas en el sentido de que haya cierta ambigüedad. De esta manera dejas abierta la posibilidad de diferentes interpretaciones por parte del espectador. Según el acerbo cultural de cada uno o tus experiencias vitales, cada uno interpreta la imagen a su modo, algo que no se consigue si es demasiado explícita.

M.G.- Algo que he detectado mirando el catálogo de la exposición es que muchas fotografías muestran lugares abandonados, derruidos, devastados por las inclemencias meteorológicas. Buscas la belleza en esos lugares donde, en apariencia, todo es destrucción y paso del tiempo.

J.M.M.- Sí. Es quizá uno de mis intereses mayores. Si veo cierta belleza o cierta estética en algo que, aparentemente, debería ser algo viejo, cutre o anodino, el ser capaz de transmitir belleza a mí me interesa mucho. Pretendo que veas algo con mi mirada y no con la tuya. Esto es un reto, nada fácil, pero a veces se consigue. Por ponerte un ejemplo, yo tengo bastante fotografía de lo que se llama arqueología industrial. Para mí una fábrica no tiene necesariamente una valoración peyorativa. No tiene que ser origen de la contaminación sino que yo la puedo ver como una catedral de metal. El edificio en sí me puede fascinar. Si yo consigo transmitirte a ti esa fascinación de alguna manera, entonces he conseguido mi propósito.

miércoles, 5 de julio de 2017

HISTORIA DE LA GAVIOTA (Y DEL GATO QUE LE ENSEÑÓ A VOLAR) (ANIMACIÓN - 1998).






Año: 1998.

Nacionalidad: Italiana.

Director: Enzo d'Alò

Reparto: --

Género: Animación. Infantil.

Sinopsis: Kenga, una gaviota envenenada por una mancha de petróleo, consigue justo antes de morir confiar su huevo al gato Zorbas, obteniendo de él tres promesas: no comerse el huevo, cuidar de él hasta que se abra y enseñar a volar al recién nacido. La gaviota huérfana es bautizada con el nombre de Afortunada por toda la comunidad de los gatos, que se ha visto involucrada por Zorbas en la tarea de criar a esta insólita hija. La pequeña Afortunada, deberá combatir al lado de sus amigos felinos para impedir la llegada del Gran Ratón que, junto con una horda de ratones, espera en las alcantarillas la ocasión para tomar el poder de la ciudad.


[Información facilitada por Filmaffinity]


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Ayer publicaba la entrevista que le hicimos a Luis Sepúlveda hará unas cuantas semanas. En esa charla salió a la luz las adaptaciones al cine que se han hecho de sus novelas. Concretamente en el año 2000, el director Rolf de Heer llevó a la gran pantalla Un viejo que leía novelas de amor con Richard Dreyfuss de protagonista y actualmente se está preparando la adaptación de Nombre de torero. Pero salió a relucir otro título más, Historia de una gaviota y del gato que le enseñó a volar que en 1996 publicó Tusquets y que lleva como subtítulo Una historia para jóvenes de 8 a 88 años. Pues bien, sobre esta adaptación al cine ya me habían hablado algunos amigos, de diferentes edades, con o sin hijos. Todos coincidían que la historia era bellísima y que merecía mucho la pena verla. Así que, aprovechando que ayer hablábamos de Luis Sepúlveda, que hoy es miércoles -toca cine- y que hace mucho que no traigo una película de animación, me ha parecido  que era el momento idóneo para mostraros esta joya que es apta tanto para los niños como para los adultos.

Como dice la sinopsis que aporta Filmaffinity, Historia de una gaviota (y del gato que la enseñó a volar) relata las vivencias de unos gatos con una cría de gaviota. En principio la historia se desglosa en dos partes que convergerán en un punto. Por un lado, en una ciudad portuaria, residen un poeta y su hija Nina. Mientras ella juega, el hombre va construyendo hermosos versos que estimulan la imaginación de la pequeña. Y en esa misma ciudad,  vagabundean por las calles un selecto grupo de felinos -Coronel, Secretario, Sabelotodo, Zorbas y el pequeño Yoyo-, cuya misión principal es librar las inmediaciones del puerto de la presencia de unas terribles ratas lideradas por el Gran Ratón.



Por otro lado, sobre los cielos, y de vuelta de su primera emigración, conoceremos a Kenga, una joven gaviota que vuela a casa con la ilusión de poner su primer huevo. Sin embargo, un terrible suceso se produce cuando se lanza a pescar sobre un banco de arenques. Mientras se sumerge en las cristalinas aguas en busca de su presa, una enorme marea negra lo cubre todo y Kenga queda atrapada en el petróleo. Con mucha dificultad conseguirá remontar el vuelo y sobrevolar la ciudad pero apenas le quedan fuerzas para planear. Lamentablemente caerá en picado pero lo hará sobre el gato Zorbas que intentará salvarla sin conseguirlo. Antes de morir Kenga pone un huevo que Zorbas prometerá cuidar y proteger.

Y digo que no estoy muy de acuerdo con la sinopsis de Filmaffinity porque el objetivo principal de la relación entre Zorbas y el polluelo no será luchar para librar las calles de las nauseabundas ratas sino conseguir que la pequeña gaviota aprenda a volar, vuelva con los suyos y recupere su propia naturaleza. Es un acto de amor que se impone al instinto propio de los gatos.

martes, 4 de julio de 2017

ENTREVISTA a LUIS SEPÚLVEDA (El fin de la historia).

Resultado de imagen de luis sepúlvedaAutor

Luis Sepúlveda nació en Ovalle, Chile, en 1949. En 1993 Tusquets Editores empezó la publicación de su obra con su célebre novela Un viejo que leía novelas de amor, traducida a numerosos idiomas, con ventas millonarias y llevada al cine con guión del propio Sepúlveda, bajo la dirección de Rolf de Heer y protagonizada por Richard Dreyfuss. Le siguieron las novelas Mundo del fin del mundo y Nombre de torero, el libro de viajes Patagonia Express, y los volúmenes de relatos Desencuentros, Diario de un killer sentimental, seguido de Yacaré y La lámpara de Aladino. Con Historia de una gaviota y del gato que le enseñó a volar, Sepúlveda se convirtió en un clásico vivo para muchos jóvenes y escolares. En esa misma tradición, Tusquets Editores ha publicado Historia de un perro llamado Leal. El fin de la historia significa el gran retorno de Luis Sepúlveda, retomando al protagonista de Nombre de torero, Juan Belmonte, con una novela que reúne lo mejor de sus grandes relatos: años de investigación condensados en una narración trepidante escrita a la manera de Chandler. 


Sinopsis


Tras haber librado mil batallas, muchas con Salvador Allende, Juan Belmonte ha depuesto las armas y vive en una casa frente al mar en el extremo sur de Chile, junto a algún amigo insobornable y a su compañera Verónica, que nunca se ha recuperado por completo de la tortura sufrida durante la dictadura. A ese Belmonte crepuscular y desencantado se le aparece el pasado en forma de encargo. Los servicios secretos rusos, que conocen su currículo de experto en guerra subterránea y de francotirador infalible, lo necesitan. Saben de un plan urdido por un grupo de nostálgicos cosacos, decididos a liberar de la cárcel a Miguel Krassnoff, torturador pinochetista condenado por crímenes contra la humanidad. Y quieren que Belmonte, quien tiene una muy buena razón, estrictamente personal, para odiar al «cosaco», los descubra. De la Rusia de Trotsky al Chile de Pinochet, de la Alemania nazi a la Patagonia de hoy, la nueva novela de Luis Sepúlveda atraviesa la historia del siglo XX hasta llegar a las páginas dramáticas donde Belmonte vivirá sus momentos más tensos y decisivos.



[Biografía y sinopsis tomadas directamente de la web de la editorial]

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Por fin le llega el turno a esta entrevista. Hace muchas semanas subí una foto a Facebook en la que se me veía sentada y conversando con el autor chileno Luis Sepúlveda. Creo que es una de las entrevistas que más me han marcado en los últimos tiempos, sin desmerecer a nadie. Más allá de leer las novelas de este autor, también es sumamente recomendable bucear por Internet y aprender sobre su vida. Encarcelado durante la dictadura de Pinochet, embarcó en un barco ballenero y casi pierde la vida en Alemania, aquejado de una enfermedad que, en principio, parecía leucemia.

Luis Sepúlveda regresa al plano literario de nuevo con una novela, El fin de la historia, en la que rescata a un viejo conocido, el personaje Juan Belmonte. El autor, que nos visitó durante el mes de mayo, no solo nos habló de su vida sino que también nos realizó un retrato de su Chile natal que rezumaba nostalgia y cierta amargura. Por supuesto, qué duda cabe, hablamos de literatura y de sus libros. Esto es lo que nos contó.

Marisa G.- Luis qué alegría conocerle. He estado leyendo mucho sobre su vida todos estos días. Me han sorprendido muchísimo todas sus experiencias vitales. Algunas cosas que le han ocurrido no han sido precisamente agradables. No sé si en algún momento, usted se ha arrepentido de algo. Si pudiera dar marcha atrás, ¿haría las cosas de otra manera? ¿Cambiaría algo?

Luis S.- No. Si tuviera que dar marcha atrás haría exactamente todo lo que hice, todo igual, porque me siento orgulloso. Esto es algo que le digo muchas veces a mis hijos. Hay pocas satisfacciones más grandes que mirarse al espejo por la mañana y decirse a uno mismo: «Ese tipo de ahí tiene sesenta y siete años y ha sido siempre un tío decente». Eso es una satisfacción enorme.

M.G.- Sesenta y siete años como usted indica y con una vida con mucho movimiento, muchos altibajos, cuando, por regla general, la inmensa mayoría de los mortales, tenemos una vida más plana.

L.S.- A mí es que me tocó nacer en una época muy rica y muy interesante. La segunda mitad del siglo XX fue muy convulsa, llena de sucesos. Tuvimos el Mayo del 68, la revolución china, la revolución rusa, la revolución cubana. Fue el siglo de las grandes expectativas, de los derechos civiles, en Estados Unidos los negros por fin pueden sentarse en un bus al lado de los blancos. El siglo en el que la mujer conquistó casi universalmente el derecho al sufragio, el siglo del feminismo, quizá la revolución más importante de la historia de la humanidad, cuando la mujer por fin toma conciencia de su propio desarrollo, que no tiene que depender del hombre,... Todo eso había que defenderlo, había que jugársela y claro...

M.G.- Ahí estaba usted.

L.S.- Bueno, yo y otros miles más. 

Resultado de imagen de un viejo que leía novelas de amorM.G.- Sí, mucha gente por suerte. Bien, pues en el plano literario y a nivel internacional su voz y su nombre resuenan desde aquella novela maravillosa, Un viejo que leía novelas de amor. Fue un libro que llegó muy lejos. ¿Por qué cree usted que aquella novela funcionó tan bien? Hasta tal punto de llevarla incluso al cine.

L.S.- Funcionó y sigue funcionando. He perdido la cuenta de cuantos millares de ejemplares se ha vendido en el mundo. Sé que está traducida a cincuenta y dos idiomas. Tengo todas las traducciones en casa. Ahora recién en la Bretaña francesa, en Saint-Malo, donde se hace un festival literario muy lindo, para mí es el mejor festival que se hace en el mundo, que se  llama Les Etonnants Voyageurs (Los viajeros encantados) resulta que va a estar dedicado a esa novela porque 25 años de su publicación en Francia.

A aquella novela le dediqué mucho tiempo y me la jugué con ella. Anteriormente solo había publicado unos libros de relatos, tres en concreto, y no tenía ninguna obsesión por publicar rápidamente. Era periodista y estaba feliz con mi profesión. Me ganaba la vida honradamente, eran tiempos dorados y nos pagaban buenos sueldos. Ahora ya todo es muy distinto. En aquellos años fui corresponsal de una revista alemana en Angola, Mozambique, Cabo Verde,... y le quité tiempo al tiempo para escribir. Sabía que para escribir una novela tenía que hacer como Don Quijote, velar y templar armas antes de salir a la aventura. ¿Y cómo? Pues leyendo, escribiendo relatos... Y cuando me planteé la novela sabía que la iba a jugar. Tenía que ser una novela como a mí me gustan que sean las novelas. Quería narrar desde la primera palabra o frase y quería que la novela acabara con la última palabra. Me salió lo que me salió.

Creo que es una buena novela. La gente lo entendió así.


M.G.- Y de toda su trayectoria literaria ¿es entonces la niña de sus ojos? ¿La novela a la que le tiene más cariño, más apego?

L.S.- No, no, no. Evidentemente la quiero, quiero mucho al personaje. Sufrí mucho cuando me plantearon hacer una película porque pensé que me la iban a destrozar. Pero cuando leí el guión, me gustó. Y cuando pude hablar con Richard Dreyfuss y él me manifestó el amor que sentía por ese personaje, me tranquilicé mucho.

Pero también hay otras novelas también por ejemplo La historia de la gaviota y el gato que le enseño a volar,...

M.G.- De la que también  hay una adaptación.

L.S.- Sí hay una película de animación muy bonita. Patagonia Express es también una novela que me gusta. Ahora estamos preparando la película de Nombre de torero. 

Me gusta mucho escribir y me gusta hacer las cosas bien. Es verdad que me exijo mucho, de ahí que mis novelas sean breves. Creo en la brevedad. Soy un enamorado de mi idioma porque este idioma permite la brevedad, la concisión de la manera que no permiten otros idiomas como el alemán, el inglés, el francés o el italiano, idiomas que hablo y sé lo que digo. Por eso detesto los que hacen arabescos raros con el idioma porque son incapaces de encontrar las palabras precisas para decir lo que hay que decir. 

M.G.- Otra gran ventaja de nuestro idioma es que con una misma palabra se pueden definir muchos conceptos.

L.S.- Es un idioma que te permite ser muy conciso, jugar.

Mira, hay una anécdota que se cuenta y que yo creo que debe ser verdad. Hemingway hablaba más o menos español, lo aprendió en Cuba. En España lo chapurreó un poco pero en Cuba fue donde lo perfeccionó. Dicen que cuando una vez alguien le leyó en español el comienzo de El viejo y el mar, comentó que sonaba mucho mejor en español que en inglés. (Risas)

M.G.- (Risas) ¡Qué halago! 

Pues después de todas esas novelas que ha escrito llega ahora con El fin de la historia, donde usted rescata a un antiguo compañero literario, a Juan Belmonte, el que fue protagonista de Nombre de torero, una novela que se publica en 1994. ¿Por qué rescatar a ese personaje después de tantos años?

L.S.- Esa pregunta es muy interesante. Voy a intentar ser conciso aunque lo que te voy a contar es largo.

Nombre de torero, la escribí en la peor situación que te puedas imaginar. Vivía en Alemania y un día empecé a sentirme mal, con muchos dolores, estaba muy enfermo. Fui al médico y me diagnosticaron leucemia. Me dijeron que me quedaban seis meses de vida. Sin embargo, me vio otro médico, un rumano muy inteligente que me dijo que aquello no era leucemia sino otra cosa. Era un tipo muy, muy inteligente. Me dijo que yo tenía que ser o latinoamericano o kurdo, le respondí que era latinoamericano. Me preguntó si había estado en la cárcel, le dije que sí 

- ¿Cuánto tiempo? Casi  tres años. 
- ¿Dónde? En tal sitio, le dije. Y pidió un mapa.
- ¿Cómo era? Húmedo, frío y terrible
- ¿Lo pasaste mal? Sí, muy, muy mal. 
- ¿Y la alimentación? Inexistente, le respondí. Salí de la cárcel pesando casi 48 kgs. 

Me preguntó si conocía que existieran casos de tuberculosis. Y efectivamente hubo muchos casos. Pues bien, aquel médico me dijo que yo había contraído la tuberculosis pero como era un tipo seguramente de una estructura muy fuerte, sano, no se manifestó como se manifiesta a todo el mundo, con el bacilo de Koch en los pulmones. 

- El maldito bacilo se te alojó en el peor lugar, en la columna vertebral. Tienes tuberculosis ósea y vas a quedar inválido. 
Vale pero ¿me voy a morir?
- No, no... 
- Vale perfecto. Solo inválido.
- Salvo que me permitas realizar un experimento contigo. Estoy desarrollando un antibiótico que no me permiten usarlo porque la OMS no lo ha aprobado y me voy a arriesgar a que me quiten el título de médico contigo si me das tu autorización para probarlo. En ese caso, lo primero que voy a hacer es inmovilizarte durante medio año. Totalmente inmóvil. Te voy a meter como en una especie de sarcófago, pero dejándote los bracitos fuera, y te voy a dar ese antibiótico durante seis meses. Vas a gritar de dolor pero creo que va a resultar. 
- Vale, lo acepto. 

Y me quedé pensando que lo mismo iba a estirar la pata. Tenía más o menos la idea de esa novela en la mente. Me propuse crear un personaje al que darle mi biografía, ¿por qué no? Que haga todo lo que yo he hecho. Que pase por todo lo que yo pasé. Aunque también hay algunas cosas inventadas porque yo jamás fui matón de un burdel pero él sí (risas). Y la novela la escribí, me curé y se publicó. 

Con el tiempo siempre me he preguntado qué sería del personaje y me planteé rescatarlo algún día. Y ese día llegó con El fin de la historia una novela que nace partiendo de un hecho real que es el siguiente. En el año 2005, al palacio de gobierno de Santiago de Chile, que llamamos coloquialmente La moneda, llegó una delegación muy rara, unos tíos vestidos con ropas raras. Eran cosacos. La gente que los vio pensó que eran una delegación del Teatro Bolshói, el ballet ruso y no, eran cosacos de verdad que habían ido a comprar la libertad de un criminal que se llamaba Miguel Krassnoff, condenado ya varias veces de por vida. Claro, la primera gestión de la presidenta Bachelet fue explicarle que así no funcionaban las cosas, que existían tres poderes independientes, que aquel tío era un asesino y un criminal y que iba a morir en la cárcel. Los tipos la amenazaron diciendo que aquello iba a poner en peligro las relaciones comerciales entre la Federación rusa y Chile. Hasta ahí llega la historia real.

Pero cuando a ti te viene la idea de una novela, abres una puerta y esa puerta te lleva a un país que se llama ucronía, y la ucronía tiene una especie de felpudo, como el de Ikea, que dice «Y si pasara esto. Y si ocurriera esto,...» Y así surgió la novela con el único personaje que mejor encajaría en un argumento así, Juan Belmonte, por eso lo convoqué de nuevo.

M.G.- ¿Y por qué el nombre de Juan Belmonte, exactamente? Los que no hemos leído esa novela, inevitablemente lo relacionamos con el torero.

L.S.-  Claro. Estando en el hospital, cuando empecé a construir el personaje, yo veía de leer Fiesta de Hemingway. No soy amante de los toros pero en aquella novela me gustó el hombre. No era un patán. Era un tipo noble. Debía de ser de sentimiento generosísimo por cómo lo describe Hemingway. Pensé que era un honor que un personaje se llamara así, para que no lo olvidaran. De ahí que a mi Belmonte, cada vez que va a alguna parte siempre le dicen lo mismo que se llama igual que un famoso torero.

M.G.- Luis, en Nombre de torero, la trama giraba alrededor de un tesoro robado por los nazis. En El fin de la historia aparecen los rusos que pretenden liberar a un torturador pinochetista, como usted comenta, condenado por crímenes contra la humanidad. Dice la faja de la novela que estamos ante una novela policíaca pero no es una novela policíaca al uso, ¿verdad?

L.S.- No, no. Hoy en día se encasillan las cosas pero no lo es aunque por algunos aspectos de la trama se podría catalogar así. Se inscribe más bien en algo que se llama la novela negra latinoamericana que ha violentado los géneros. Toma algo de la literatura de viajes, de la literatura de aventuras, de la historia social del último tiempo que permite además dar, sin inventarte nada, una visión distanciada de algunos hechos históricos. Los hechos que se narran en la novela realmente ocurrieron, lo que pasa es que nadie se había preocupado nunca de meterlos en una novela. 

Y algo muy importante, cuando se narran ciertos acontecimientos históricos, especialmente duros y difíciles. Hay que ser tremendamente pudorosos con las víctimas. Hay gente que no ha superado algunos sucesos.

El libro está dedicado a Carmen Yáñez, mi compañera, mi mujer, que pasó por muchos momentos terribles en el campo de concentración que aparece en la novela.




lunes, 3 de julio de 2017

TRAS LA GUARIDA de Rafael García Maldonado.



  Editorial: Anantes.
Fecha publicación: febrero, 2016
Precio: 15,00 €
Género: Narrativa
Nª Páginas: 102
Edición: Rústica con solapas.
ISBN: 9788494401725

Autor

Rafael García Maldonado (Coín, Málaga, 1981), licenciado en farmacia por la Universidad de Granada y máster en Salud Pública, ejerce como boticario en Coín (Málaga), dode es cotitular junto a su padre de una centenaria farmacia. Sexta generación de una familia de farmacéuticos y médicos, ha centrado su actividad profesional en la farmacia asistencial y la atención farmacéutica.

En la faceta literaria, colabora habitualmente en prensa local y profesional: en 2013 publicó su primera novela, El trapero del tiempo, con notable éxito de crítica y público y en 2015 participó en los libros colectivos de relatos Hidra verde y Generación subway II

Sinopsis

Tras la guarida está basada en un hecho real. El primer alcalde franquista de un pueblo oculta en una cabaña del bosque a Javier Avinareta, el último alcalde republicano de la localidad. Todos en el pueblo se preguntan qué fue de él. Los vecinos especulan sobre una posible huida a Inglaterra o una muerte en la fuga; las autoridades policiales del nuevo régimen rastrean implacablemente sus pasos sin hallar pistas de su paradero. A los cinco años de encierro, Javier desaparece repentinamente. Los pocos que conocen su guarida secreta y le han ayudado a sobrevivir quedan desconcertados. ¿Lo asesinaron? ¿Consiguió huir por sus propios medios? ¿Alguien le ayudó a escapar o a morir?

Rafael García Maldonado ha escrito una novela polifónica en la que sus protagonistas confiesan todo lo que en su día callaron sobre Javier. Una historia de secretos, amores prohibidos, dolor y dignidad de un grupo de personas que se admiraron y ayudaron más allá de toda lógica y razón. 

[Biografía y sinopsis tomadas directamente del ejemplar]

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Como a veces os he comentado, hay libros que requieren leerlos con lápiz y papel, ir tomando apuntes, nombres, fechas o anotando hechos pues de otro modo corres el riesgo de perderte en un alud de acontecimientos, no ya por la cantidad de información sino más bien por la manera en la que tales sucesos se disponen sobre el papel. Libros como Tras la guarida de Rafael García Maldonado, constituyen puzles totalmente desordenados, desmadejados, que el lector debe ir componiendo para llegar al cuadro final, a la imagen que dará sentido a todo el camino recorrido.

Rafael García Maldonado deconstruye un retal del pasado basado en un testimonio real. Lo hará a través de diversas voces, siendo la de Pedro Cortés, vecino de Majer -supuesta localidad malagueña-, el vehículo a través del cual saldrá a la luz los hechos que transcurrieron en tal municipio entre los años 1933 y 1944. Los protagonistas de esta historia serán diversos, por lo que la novela tiene un fuerte carácter coral. Cada uno de ellos irá contando su parte de la historia, y lo hará en el momento oportuno y con su propia voz.

De este modo conoceremos a Javier Avinareta, un joven boticario y alcalde de Majer en los tiempos de la república. Con el alzamiento el rojo, amarillo y morado dará paso a la bandera falangista y en el consistorio ocupará la alcaldía Tomás Vázquez, un franquista de buena cuna, el más rico del pueblo. Por otro lado, conoceremos a Martín, un escritor que huyó de la guerra como mejor supo, y a Manuela, su hermana, una moza de buen ver que tendrá un importante protagonismo y algún que otro secreto que ocultar. El doctor Rey no solo cuidará de sus pacientes enfermos sino que velará también por la protección y la salvaguarda de los que están en peligro siguiendo los dictámenes de su conciencia, aunque eso implique moverse por tierras pantanosas. Y por último, el pequeño Pedro que por entonces no era más que un mozalbete que trabajaba en la finca de Tomás. Observador y curioso mantuvo la boca cerrada durante muchos años y ya es hora de conocer la verdad.



Resultado de imagen de la guerra civil en los pueblos



Las guerras separan familias y rompen amistades pero en el caso de Majer no ocurrirá así. La llegada de las tropas franquistas pone en peligro a los miembros del bando republicano y más si han sido alcaldes de municipios o ciudades. Sin embargo, antes de que la inquina diera paso a enemistades y odios, Tomás y Javier eran amigos y se debían lealtades. Será el momento en el que se ponga sobre la mesa el valor de la amistad y Tomás hará lo posible por alejar a Javier de las garras del presidente de la Diputación o del Comisario que andan buscando sangre fresca con la que saciar su sed.

Javier quedará al resguardo, oculto a los ojos de la venganza pero sin que nadie sepa nada desaparecerá tras cinco años de encierro. Como bien dice la sinopsis, «¿Lo asesinaron? ¿Consiguió huir por sus propios medios? ¿Alguien le ayudó a escapar o a morir?» En el centro de las miradas, un nombre que no pienso delatar, y una pistola que, al contrario, bien podría ser delatadora. ¿Qué le ocurrió a Javier? Bueno, eso tendrás que averiguarlo al leer la novela. Solo te diré que, el delito de Javier, si se puede llamar así, no solo tiene que ver con la política sino con la moralidad de una época que no permitía cierto tipo de comportamiento o desviaciones. Concretamente esta parte del argumento tiene una especial repercusión en la trama y me ha gustado mucho la manera en la que el autor aborda la cuestión, con tacto y delicadeza. 

Por otra parte, sabremos que la guerra está ahí, como un telón de fondo que no ocupa página principal en la novela porque no trata precisamente sobre la guerra. Meramente es lo que justifica lo injustificable y lo que da pie a los miedos e incertidumbres, a las huidas y a las mentiras, porque además, Tras la guarida es una novela llena de dudas, remordimiento o temores en la que el dolor y el silencio también serán fieles compañeros de sus protagonistas.

Y precisamente, de todos los personajes quisiera destacar a Tomás Vázquez por sus principios. Como expliqué antes, él ocupará el lugar de Javier en el ayuntamiento. Teniendo en cuenta la naturaleza del ser humano, cabría esperar un ensanchamiento de pecho por su parte, un «Aquí estoy yo y ahora ser hará lo que yo diga», un abuso de poder y sin embargo nada de eso hallaremos. Tomás es íntegro y leal en una época en la que solo existían dos bandos por encima de todo, incluso de los lazos de sangre. Y su figura deja patente la faz hipócrita del hombre. En los tiempos de la República, Tomás era el terrateniente, el rico del pueblo que rompía con la imagen de igualdad. No obstante, tras el alzamiento las tornas cambian y ahora todo se ha vuelto palabras lisonjeras. Tomás sabe que no son sinceras, que solo son fruto de la conveniencia. Mientras otro hombre en su lugar estaría henchido de orgullo y felicidad, por ser parte de los buenos del momento, el alma de Tomás anda pesarosa y apesadumbrada por el futuro que le depara a su amigo, a Javier.

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