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viernes, 7 de julio de 2023

MAMÁ de Edmundo Díaz Conde


Editorial: Algaida
Fecha publicación: marzo, 2022
Precio: 20,95 €
Género: narrativa
Nº Páginas: 368
Encuadernación: Tapa blanda con solapas
ISBN: 978-84-9189-82-07

Autor

Edmundo Díaz Conde nació en Orense en 1966. Se licenció en Derecho, carrera que, por convicción, no ha llegado a ejercer jamás. Ha trabajado como asesor editorial y colaborado, entre otras publicaciones, con El Correo de Andalucía y la revista cultural Mercurio. Residió en Orense, Santiago de Compostela, Madrid y, actualmente, en Sevilla.

 Su primera novela, Jonás el estilita, mereció el III Premio Ciudad de Badajoz. Su siguiente obra, La ciudad invisible (finalista del XXXIII Premio Ateneo de Sevilla). A éstas le siguieron: El club de los amantes, El veneno de Napoleón (finalista del Premio de Novela Histórica Alfonso X el Sabio 2008), El príncipe de los piratas (2013), El hombre que amó a Eve Paradise (XLVII Premio de Novela Ateneo de Sevilla en 2015) y La locura de la señora Bale en 2020.

Sinopsis

UNA HISTORIA TAN CONMOVEDORA COMO REAL.

UNAS CARTAS SECRETAS QUE CAMBIARON SUS VIDAS 

Cuando Edmundo Díaz Conde, personaje y narrador de esta novela, es un adolescente, descubre las cartas de amor que oculta su madre, una modista de Alta Costura de Orense, firmadas por un escritor consagrado. Treinta años después de abandonarla y dejar de hablarse con ella, Edmundo busca al famoso novelista que propició la infidelidad de su madre, y tal vez su éxito en la Alta Costura, para acabar averiguando una verdad aún más dramática de lo que nunca imaginó. Vuelve el autor, quizá, más versátil de su generación para contarnos una historia sobre los sueños y las ilusiones, sobre el perdón y la redención. Una intriga inolvidable, rigurosamente documentada a través de las cartas reales, que sacudirá la fibra sensible del lector y lo mantendrá en suspenso hasta el final.

[Información tomada directamente del ejemplar]


«Nunca, hasta entonces, había pensado en escribir sobre mi madre.

Y nunca, jamás, deseó mi madre que airease nada suyo en mis libros.

Escribir sobre ella, apasionada y pudorosa como fue, con un profundo sentido del drama escénico, me parecía una traición.

Me la imaginaba llevándose la mano al pecho, abatida por mi ingratitud, mientras me preguntaba, entre suspiro: "¿Cómo pudiste, Caifás?". Para mi madre, Caifás era lo peor. Estaba al nivel de Judas. Y, en resumidas cuentas, a mí se me caería el alma a los pies.

Y, claro, el hecho de que su amante hubiera sido un  novelista, reconocido y respetado, añadía más leña al fuego: así pensé durante años.

Hasta que, después de lo ocurrido en los últimos meses, me decidí.

Lo contaría todo, todo, cuidándome de no mencionar el nombre del novelista».

[pág. 13]

 

La cita anterior corresponde a la primera página de la nueva novela de Edmundo Díaz Conde.  Mamá ha sido una novela esperada, al menos, para mí. Y leída, como se leen las novelas de las que sabes con antelación que no vas a salir indemne. Independientemente de nuestro bagaje personal, de las relaciones materno-filiales que hayamos forjado cada uno, Mamá te tocará irremediablemente el corazón, porque todos hemos sido hijos. Porque todos hemos tenido una madre.

Este es el inicio de una reseña en la que espero poder transmitir las emociones que me han zarandeado durante la lectura. Pero para ser el principio, voy a empezar por el final. Y es que, en el desenlace me derrumbé. Os diré que soy de lágrima fácil, vaya eso por delante. Pero, incluso así, es difícil mantener la compostura en las páginas finales. Es muy complicado y doloroso ver a una madre en cierto trance. Es demoledor echar la vista atrás cuando entiendes que apenas queda tiempo hacia delante, y comprobar lo ingrato, lo infame, que hemos podido ser. 

Si desmembramos un poco la sinopsis de esta novela podríamos colocar en una lista una serie de palabras que seguro alertan la curiosidad del lector: adolescente, azar, cartas de amor, oculta, madre, escritor consagrado. ¿Qué lector puede resistirse a este combo de palabras? En resumidas cuentas, ese es el hecho que narra Mamá, el hallazgo por parte de un adolescente de las cartas de amor que durante un tiempo su madre recibió por parte de un novelista consagrado. Ese es el punto de partida, el hecho que desbarata por completo la imagen que el hijo tiene de la madre, el suceso que hace añicos la relación materno-filial. Y, a partir de ahí, el aluvión de acontecimientos que fueron marcando y alejando a un hijo de su madre.

Cuando conocemos al protagonista y al narrador de esta historia que, por cierto, también se llama Edmundo, es escritor y reside en Sevilla, nos encontramos a un hombre adulto, sin apenas ingresos, pero con la ilusión de convertirse en un gran escritor, casado con Ada y padre de dos gemelos de 4 años, Leo y Sira. En ese punto de su vida está cuando recibe el mensaje que ningún hijo quisiera leer. Fiona, una mujer rumana encargada de cuidar a la madre de Edmundo, escribe al protagonista para comunicar que la mujer está gravemente enferma. Estamos en noviembre del año 2020. Y Edmundo acude a Orense, donde reside su progenitora.

Han pasado treinta años desde que Edmundo dejó su ciudad natal. Treinta años desde que no ha vuelto a pisar la casa familiar, que recordaba más grande. Treinta años desde que no ve ni habla con su madre. Ni siquiera en fotografía, porque él se encargó de romper a pedazos aquellas en las que la mujer posaba. ¿El motivo? El hallazgo de aquellas cartas.


«Deseé irme con todas mis fuerzas, largarme de donde había volado treinta años antes.

Y, a pesar de ello, ardía en deseos de releer las cartas del viejo cofre, las cartas que habían labrado nuestra perdición y nos habían hecho infelices». [pág. 26]


El regreso en tren a Orense, el retorno a la ciudad, y el reencuentro con su madre dará paso el grueso de la historia. Será entonces cuando, volviendo atrás en el tiempo, conozcamos al Edmundo niño, adolescente y adulto, así como a su familia. La madre, Mary, era modista de alta costura. 


«Le gustaban los cuentos de hadas y los sueños, la música clásica, las cosas bonitas, ensayar con el coro los sábados por la tarde, tocar su viejo armonio con olor a barniz... Y, no obstante, mi madre no hacía más que coser todo el rato». [pág. 31]

 

En cuanto al padre, Pegerto, que así se llamaba, aunque Mary se empeñó en llamarlo siempre Ramón, «era rácano, un marido fiel y un perfecto cabeza de familia, por abstención». Guardia civil de profesión, Pegerto era un hombre «estilizado y pulcro como un pincel, tenía la frente de una amplitud engañosa, la cabeza alargada y algo de un Paul Newman rústico».

De momentos vividos en familia, el narrador nos dará toda clase de detalles. La narración está colmada de anécdotas, algunas divertidas, como aquella que protagoniza su padre cuando reciben visitas en casa. Y también formarán parte importante del relato las clientas de Mary, o las jóvenes que aprendieron a coser con ella, todo un mundo de mujeres y telas en el que Edmundo se sentía cómodo.


«Aún me parece estar viendo la mesa de roble ovoidal llena de tijeras, patrones, jaboncillos grises y azules, dedales, bobinas, agujas, alfileres, por todos lados hilos y más hilos de color blanco profundo de los pespuntes. La máquina de coser Singer, de hierro negro, en un rincón». [pág. 49]


Poco a poco irá desgranando su vida. Lo que su madre esperaba de él, sus inicios en la escritura, la relación entre sus padres, los sueños de la madre, los años universitarios, el primer amor de juventud, los sacrificios, el avance de la moda gallega,... Y siempre de fondo, aquellas cartas, el hallazgo de aquellas letras de amor que cambiaron para siempre la visión que el narrador tendrá de su madre y de su padre, aquellos papeles que lo quebraron todo. La palabra «infidelidad» se instala en su cerebro y Edmundo empieza a elucubrar. Como si un sortilegio le hubiera arrebatado la venda de los ojos, el narrador comienza a construir un mapa familiar en su cabeza. ¿Por qué mi madre hace esto? ¿Por qué dice aquello? ¿Por qué viste de este modo? ¿Acaso se la ve más feliz? En ese engranaje a medida todo encaja para Edmundo. Bueno, eso parece. Las heridas abiertas necesitan respuesta y a eso va el narrador, en busca de réplica. Lo hará en dos ocasiones. Pero lo que hable con el famoso novelista queda al resguardo de las páginas del libro, dando pie a un desenlace en el que entra en juego una carta distinta y que, ni por asomo, me podía imaginar. Un final en el que, ya nos lo advirtió Edmundo, hay detalles que, ahora sí, encajan, pero encajan a la perfección.

Qué me ha gustado de esta novela

No se puede negar que esta novela, de corte intimista y personal, no está exenta de intriga. Se aúnan en estas páginas lo mejor de la literatura de introspección, con esa pizca de suspense que hace que el lector también haga sus propias cábalas. Somos así los humanos, curiosos por naturaleza, aunque ese interés, en ocasiones, es malsano. Alrededor de la identidad del conocido escritor, Edmundo irá dando pistas, sin desvelar jamás su nombre: nacido en Galicia; reside en Barcelona; firma con un seudónimo; moreno y espigado;... Inevitablemente, porque sí, porque somos de carne y huesos, comenzarás a rebuscar en tu cabeza el nombre que se esconde tras esas cartas. Pero pronto entiendes que qué más da, que lo que realmente importa es esa decepción que el hijo siente. El dolor.

Hay varios aspectos que me gustaron de la novela. Mamá me parece un ejercicio valiente de honestidad. Más allá del porcentaje de realidad que rezume la historia (de lo que hablaré más abajo) hay que reconocer que el narrador opta por quedarse a pecho descubierto. Cuenta lo que vio, lo que pensó, lo que descubrió y admite sus errores (si los hubo). A largo de la narración no es extraño que aflore el sentimiento de culpabilidad que vendrá acompañado por el arrepentimiento.  Y es que Mamá viene a poner todo en su sitio y supone para Edmundo una manera de pedir perdón, de expiar sus pecados, y también, posiblemente, de encontrar algo de paz.

No es nada complicado sentir empatía por el narrador. No importa si tú nunca has encontrado cartas de amor dirigidas a tu madre, si nunca has pensado en la posibilidad de una infidelidad por su parte. Todo hijo, en su recorrido vital, ha tenido sus más y sus menos con la persona que nos dio la vida. ¿Cuántas veces te has peleado con tu madre? ¿Cuántas veces has pensado que tu madre se equivocaba, cuando el que te equivocabas eras tú? Debo admitir que en algún momento me he enfadado con Edmundo. ¿Por qué permaneciste callado después de saber? ¿Por qué optaste por seguir en la lejanía, aunque pendiente de ella? Me entraron ganas de zarandearlo para que espabilara, para que recolocara todo en su lugar antes de que fuera demasiado tarde. Pero también he sentido mucha tristeza por él. No es fácil ser madre y no siempre es fácil ser hijo. Y el tiempo pasa inexorablemente y no siempre somos conscientes de que, si hoy no hablas, lo mismo mañana será demasiado tarde. 

Y quizá esta historia no sea 100% real pero si no lo es, se le parecerá mucho. Ayuda a aportar credibilidad la incorporación del escaneo parcial de las cartas y el conjunto de fotografías que intercala el autor, y que muestran esa cinta que Mary cosía a sus creaciones, dejando huella del paso de la prenda por sus manos, o los albaranes en los que tomaba detalle de los encargos. Hay también recortes de prensa en la que vemos a un jovencísimo Edmundo, ganador de algún premio de poesía. Un pieza periodística de letra menuda, difícil de leer pero que yo me he empeñado en descifrar con la ayuda de una lupa,  en la que me he encontrado las declaraciones de alguien que parecía mayor de los 14 años con los que contaba.

Y ese final que me trasladó a otro final en mi propia vida. Por eso dije al principio que me hundí. No será la primera vez que me pasa. No será tampoco la última.  

Edmundo, ¿realidad o ficción?

Que el Edmundo de la novela comparta tantas cosas con el Edmundo escritor da que pensar. Él aclara en la presentación de la obra (que puedes leer aquí), que aquellas cartas existieron y que también habló con el novelista que las envió, pero no todo es real. De todos modos, la línea entre la biografía y la novela me parece muy difusa y, aunque ahora acostumbramos a usar el término auto-ficción, se me antoja que aquí hay más «auto-» que «ficción». Sea como fuere, he tenido en todo momento la sensación de que la persona que ha escrito estas palabras sigue siendo aquel niño que soñaba con ser escritor, que amaba a su madre por encima de todas las cosas, a pesar de que sus sentimientos han bailado tanto con el paso de los años.  Si lo que pretendía el narrador o el autor era pedir perdón, creo que lo ha conseguido. Aunque yo siempre he creído que una madre perdona antes incluso de que sintamos el deseo de pedirles perdón.

Estructura y estilo

Dividida en tres bloques, más un prólogo, Mamá está narrado sin seguir una línea recta. Salvo alguna excepción, cada capítulo es como una pieza independiente de un puzle, descripciones de lo que él define en las páginas iniciales como viñetas. La narración avanza a base de recuerdos, que asaltan al autor aquí y allá. 

Con un léxico coloquial, empleando términos como «los tíos», «la pasta» o el verbo flipar, pero no exenta de una prosa elegante y poética, el narrador ocasionalmente se dirigirá al lector, con la intención de involucrarlo.


No sé qué más contaros. Mamá es un libro que me ha hecho pensar en lo que verdaderamente tenemos. Estamos solos, y lo único que importa realmente es la familia. Sí, ya sé que hay familias y familias, pero vosotros me entendéis. Esta novela ha ratificado ese pensamiento que he ido forjando con los años, a base de sinsabores y lágrimas, la idea de que hay que decir lo que sientes antes del final, cuando todavía estás a tiempo; que, en la vida, te harán daño, pero si te has equivocado debes rectificar; que hay cosas que han podido doler mucho pero que, a la postre, no merecen la pena. Insisto en que esta lectura conmueve. Reitero que a mí me ha llenado de tristeza en algún momento, pero no por eso hay que alejarse de ella. Más bien al contrario. Ver los errores del prójimo puede ayudarnos a corregir los nuestros. ¿Y si hay otros hijos lectores que también se hayan alejado de sus padres? ¿Y si esta lectura te hace ver que quizá estés equivocado? Lo dice Edmundo de este modo tan bello:


«Deploraba la mayor parte de mi vida.

Haber despilfarrado el amor de los míos, la fe de quienes habían depositado en mí, ya no digo su esperanza, digo su ternura, y esperaban una cierta clase de gratitud por mi parte. No veía más que equivocaciones en mis actos, huidas, mentiras, errores y más errores que desafiaban la edad de la inocencia y la edad de las experiencias». [pág. 303]


Entonces, bien habrá valido la pena su lectura.

[Fuente: Imagen de la cubierta tomada de la web de la editorial]

Puedes adquirirlo aquí:


martes, 30 de mayo de 2023

Presentación MAMÁ de Edmundo Díaz Conde

El pasado 20 de abril tuvo lugar la presentación de una novela muy esperada. Edmundo Díaz Conde (Ourense,1966) daba a conocer su última publicación, a la que ha titulado Mamá (Algaida Editores). Conozco a Edmundo hace una década cuando, sentados en una desaparecida cafetería cultural, conversamos una tarde sobre El príncipe de los piratas, publicada en 2013. Desde entonces hemos coincidido poco pero cuando lo hemos hecho siempre ha fluido entre nosotros una conexión que trasciende la literatura. En nuestras charlas, a veces se coló en algún momento la palabra madre o padre. En alguna circunstancia hemos aludido a lo que ha supuesto para nosotros la pérdida de nuestros progenitores. Por eso, cuando supe del título de esta última novela se me hizo un nudo en la garganta. Me figuraba que Mamá sería esa última conversación con su madre, o como él mismo dijo en la presentación, una solicitud de perdón.

La sinopsis de Mamá nos habla de un adolescente que, por puro azar, encuentra unas viejas cartas en el fondo de un baúl. Son cartas de amor, cartas dirigidas a la madre del narrador, redactadas por un escritor consagrado. Aquel hallazgo fue un golpe inesperado para el joven. Algo pasa entre madre e hijo, algo que aleja a uno de la otra. Y el runrún de esas cartas sigue acompañando al narrador. Quien nos cuenta esta historia, que también se hace llamar Edmundo, decide un día pedir cuentas a aquel hombre que se atrevió a escribir a su madre. 

La presentación de Mamá estuvo conducida por el periodista y también novelista Andrés González-Barba. Tras los pertinentes agradecimientos a los presentes y la librería que acogía el acto, González-Barba resumió brevemente los tres tipos de escritores que, a su juicio, y tras una larga trayectoria como periodista cultural en el periódico Abc,  existen en el panorama literario. Habló de aquellos que son excéntricos, pocos accesibles a la hora de entrevistarlos; de los modestos y buenas personas, entre los que incluyó a Eduardo Mendoza o Antonio Muñoz Molina; y, por último, de aquellos otros que se han convertido en amigos, como es el caso de Edmundo Díaz Conde, quien «además es muy buen escritor»

Comentó el periodista que la lectura de Mamá le provocó sensaciones contradictorias. «Me suponía un reto enfrentarme a una novela muy distinta a lo que había hecho Edmundo previamente». Añadió que estamos ante una novela muy personal en la que se narra la propia historia de la madre del autor, pues Mamá es un relato basado en hechos reales. 

Partiendo del hallazgo de unas cartas, «que tienen un trasfondo muy interesante», hay que señalar que Mamá encaja en lo que hoy llamamos auto-ficción aunque, según el autor, el ochenta por ciento de lo que se cuenta en estas páginas es real. El hecho de que el autor y el narrador compartan nombre y también ciertos aspectos personales, obliga al lector a preguntarse qué es real y qué no lo es, en una suerte de juego de espejos en los que el lector verá reflejado tanto al escritor como al narrador.

Aseguró González-Barba que esta novela tiene un importante sabor gallego. Edmundo Díaz Conde presenta la ciudad de Ourense y permite al lector hacer un «recorrido magistral por las distintas calles y las tiendas, como esa librería en la que él solía comprar los libros de pequeño». 

Sobre el estilo literario, apuntó que en Mamá es tan importante la historia como la forma en la que la misma está contada. «Edmundo nos habla de forma íntima como si fuéramos un pequeño auditorio». Para el periodista, la forma que el autor tiene de atrapar al autor es seña de identidad. Destacó el importante ejercicio de introspección que Díaz Conde ha tenido que hacer, rescatando episodios que podía tener olvidados, en un proceso que, sin duda, en algún momento ha tenido que resultar doloroso.

Acabó su intervención recomendando la lectura de Mamá, aconsejando que se hiciera de manera sosegada para disfrutar de cada frase y de cada emoción.

A continuación cedió la palabra al autor que, con música de fondo y sin poder mirar a los ojos de su auditorio, recalcó que el ochenta por cierto de lo que se narra en Mamá es real. «Y el otro veinte por ciento restante pudo haber pasado así». También aseguró que esta novela es auto-ficción, que parte de la realidad, pero ésta queda modificada a través de los recursos narrativos. «Es lo que necesitaba para que esta novela alcanzara su plenitud», afirmó. 

Para contar el origen de esta novela, el por qué de su escritura, Edmundo Díaz Conde se lanzó a la lectura de diversos pasajes. Y es lo que vas a encontrar en el siguiente vídeo.


[Si quieres escuchar al autor y conocer más detalles de la novela, dale al play]


Habló de su madre, del hallazgo de esas cartas que tanto le marcaron, del escritor que las escribió. Ocho de esas cartas están escaneadas e intercaladas entre los capítulos del libro. Habló de la infidelidad de una madre, de la deslealtad a un padre, y del dolor de un hijo. Confesó haberse quedado vacío tras escribir esta novela, sin saber si esa sensación es positiva o no. Y que esta novela, en definitiva, y sintiéndose un mal hijo, no es más que una solicitud de perdón, «aunque no sirva para nada porque ella ya está muerta».

Sinopsis: UNA HISTORIA TAN CONMOVEDORA COMO REAL UNAS CARTAS SECRETAS QUE CAMBIARON SUS VIDAS.

Cuando Edmundo Díaz Conde, personaje y narrador de esta novela, es un adolescente, descubre las cartas de amor que oculta su madre, una modista de Alta Costura de Orense, firmadas por un escritor consagrado. Treinta años después de abandonarla y dejar de hablarse con ella, Edmundo busca al famoso novelista que propició la infidelidad de su madre, y tal vez su éxito en la Alta Costura, para acabar averiguando una verdad aún más dramática de lo que nunca imaginó. Vuelve el autor, quizá, más versátil de su generación para contarnos una historia sobre los sueños y las ilusiones, sobre el perdón y la redención. Una intriga inolvidable, rigurosamente documentada a través de las cartas reales, que sacudirá la fibra sensible del lector y lo mantendrá en suspenso hasta el final.


viernes, 15 de enero de 2016

EL HOMBRE QUE AMÓ A EVE PARADISE de Edmundo Díaz Conde.


Editorial: Algaida.
XLVII Premio de Novela Ateneo de Sevilla.
Fecha publicación: Noviembre, 2015.
Nº Páginas: 504
Precio: 20,00 €
Género: Narrativa.
Edición: Tapa dura con sobrecubiertas.
ISBN: 978-84-9067-319-5
[Disponible en ePub,
puedes leer las primeras páginas aquí]

Autor

Edmundo Díaz Conde nació en Ourense en 1966. Se licenció en Derecho, carrera que, por convicción, no ha llegado a ejercer jamás. Ha trabajado como asesor editorial y colaborado, entre otras publicaciones, con El Correo de Andalucía y la revista cultural Mercurio. Residió en Orense, Santiago de Compostela, Madrid y, actualmente, en Sevilla.

Su primera novela, Jonás el estilita, mereció el III Premio Ciudad de Badajoz. Su siguiente obra, La ciudad invisible, se alzó con el finalista del XXXIII Premio Ateneo de Sevilla. A éstas le siguieron: El club de los amantes, El verano de Napoleón (finalista del Premio de Novela Histórica Alfonso X el Sabio 2008) y El príncipe de los piratas (2013).

Sinopsis

La famosa actriz de cine mudo Eve Paradise ha tenido poca fortuna en el amor: en los últimos cuatro años todos sus amantes han sido truculentamente asesinados. Su pesadilla parece terminar cuando es detenido Amós Zambrano, un oscuro emigrante español que trabaja en un espectáculo de variedades. 

Pero el juicio también sacará a la luz buena parte de su vida anterior: el rodaje de la última película muda en Chicago -verdadera meca del cine hasta que la industria se trasladó a Hollywood-, sus indecentes relaciones con muchachos jóvenes, su escandalosa participación en el show del hipnotizador Donovan o su vinculación familiar con Ritchie Sandino, un mafioso en la órbita del mismísimo Al Capone.

El hombre que amó a Eve Paradise, galardonado con el Premio Ateneo de Sevilla, es un relato de besos y tiroteos en el Chicago de la Ley Seca: una clásica novela negra que sin embargo revela aspectos inéditos sobre el primer asesino en serie -anterior a Jack el Destripador- o la casi desconocida emigración española a Estados Unidos a principios del siglo XX.

[Biografía y sinopsis tomadas directamente del ejemplar]



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Tenía pensado empezar esta reseña solicitándoos que no la leyerais, especialmente si tenéis la intención de zambulliros en El hombre que amó a Eve Paradise, la nueva novela de Edmundo Díaz Conde y último galardonado de los Premios de Novela Ateneo de Sevilla, porque ibais a salir con las expectativas muy altas y eso puede resultar un arma de doble filo.  Sabéis que, cuando nos enfrentamos a una lectura conociendo de antemano las estupendas impresiones de otros semejantes, tendemos a ir sobre aviso, a esperar demasiado y no a dejarnos sorprender, lo cual, puede redundar en un resultado final no siempre satisfactorio. No me gustaría que eso os ocurriera con esta novela. El hombre que amó a Eve Paradise encierra una historia que ha de tomarnos indefensos y desvalidos.  No obstante, luego pensé que somos curiosos y que, a estas alturas del partido, ya no seleccionamos nuestras lecturas sin tener una mínima idea de lo que les ha parecido a otros lectores. Así pues, si os apetece, leed esta reseña. Intentaré moderar mi entusiasmo porque, desde ya, os comunico que la novela me ha parecido fantástica.

La pequeña Eva nace en Sevilla allá por el año 1900. Hija de un señorito andaluz y de una actriz americana veinte años más joven con una carrera cinematográfica que duró un suspiro, abandona su tierra natal tras un fortuito accidente y se traslada a vivir a Chicago junto con su madre y su hermanastro Ricardo. Veintiocho años después la joven Eva se convierte en Eve Paradise, una afamada y hermosa actriz de cine mudo. 

Corren los años 20, el cine mudo es uno de los entretenimientos de la población hasta este momento aunque su existencia se sitúa ahora en la cuerda floja por el inminente auge del cine sonoro. Por otro lado llega a la ciudad un espectáculo de hipnosis, de la mano del showman Donovan Curtis y su ayudante Amós Zambrano, que muchos catalogan de indecente y ofensivo. Pero lo más llamativo es que son tiempos de mafia, de camorra, de gánsteres y sicarios que hacen sus negocios a la sombra, esquivando la reciente Ley Seca de reciente ratificación. Tugurios y antros esconden negocios de prostitución y contrabando de alcohol, impuro y adulterado, que los mafiosos se afanan en colocar en todos los establecimientos.

Eve es una mujer amada, admirada y respetada, una hermosísima actriz por la que suspiran todos los hombres pero, obviamente, no todos tienen la suerte de ser el objeto de sus atenciones. Ya pasó el tiempo en el que Eve tuvo que relacionarse con hombres maduros y poco apetecibles. Eve venera la juventud y desde que su carrera la lanzó al estrellato, sus ojos solo se posan en dorsos tersos o en cuerpos tonificados. Jimmy Bowly, Rick Patterson, Mike W. Murdoch, Abdul Farah o Alexei Vasíliev han tenido la suerte de recibir las caricias de Eve pero también la desdicha de haber compartido cama con ella. Uno a uno, serán asesinados. Quién los ha matado y por qué serán cuestiones que tendrás que descubrir con la lectura. Los asesinatos que siguen unas pautas muy concretas, dan pie a un juicio en el que seremos uno más de los asistentes. Un juicio sumamente interesante, con una fuerte carga de realismo cuyo desarrollo me tenía totalmente enganchada y en el se enjuiciará al ayudante del hipnotista, Amós Zambrano. ¿Culpable o no? Te animo a descubrirlo. 

La lectura de El hombre que amó a Eve Paradise es una aventura que invita al lector a conocer una época, una ciudad, un ambiente, una pasión y un caso criminal. Sin duda, la lectura de esta novela nos desvela muchos detalles interesantes sobre la emigración española a Estados Unidos, un tema que se trata levemente, y también sobre la meca del cine, que por entonces se situaba en Chicago, antes de trasladarse a la colosal Hollywood con las películas sonoras. Estamos en un momento culminante para la industria cinematográfica. Aquellas sesiones de cine en las cuales la pantalla solo despedía una imagen están a punto de pasar a la historia en favor del sonido. En estas circunstancias, la carrera profesional de nuestra protagonista está en la cuerda floja. Toda su grandeza, su majestuosidad, su expresividad, su belleza,... va a quedar en segundo plano si, definitivamente, el cine sonoro se impone al mudo. Y es que Eve no es perfecta, aunque lo parezca. Sufre un pequeño defecto de dicción, es ligeramente tartamuda, y eso supondría un grave handicap para desarrollar su carrera en esa nueva  vertiente de la industria.

En paralelo al cine, la novela nos descubre los bajos fondos del mundo del hampa a través de la mano de Ritchie Sandino, el hermanastro de Eva. Los mafiosos se reparten la ciudad e imponen su ley casi sin que la policía medie. Como ya he dicho, la Ley Seca se acaba de ratificar y eso favorece la aparición de negocios turbios y clandestinos. En cualquier caso este es un mero trasfondo para el desarrollo de la verdadera historia que transcurre en Chicago. La ciudad del viento tiene su parcela de protagonismo por la que iremos viendo moverse a los distintos personajes. Se mencionan establecimientos, edificios, instituciones que un día se asentaron en una calle concreta y que con el tiempo, han dejado de existir o bien han cambiado de ubicación. Todas las cuestiones relativas a las diversas localizaciones que aparecen en la novela quedan debidamente aclaradas a través de las notas al pie en las que el autor nos ofrece las correspondientes explicaciones.

Pero dice la sinopsis de la novela, y también se lo he oído decir varias veces al autor que, El hombre que amó a Eve Paradise es una historia de crímenes y besos. Los crímenes serán cinco en total y el amor se convertirá en un pilar importante de la historia, de hecho da título al libro. En esta novela la palabra «amor» hay que escribirla con letras mayúsculas. Los personajes aman, se enamoran pero no todos lo harán con la misma intensidad ni las emociones de todos ellos se pueden meter en el mismo saco. Eve Paradise se mueve más por el deseo que por los dictados de su corazón hasta que el amor le llega, arrollador y fogoso. Aún así se me antoja que el amor de Eve peca más de capricho, de encandilamiento que de verdadera pasión. Por su parte, Ritchie Sandino cree en el amor filial, en aquel que lleva implícita una acción protectora. Sin embargo, solamente un único personaje sentirá el amor puro, aquel que es entregado y que se sacrifica, aquel que no pide nada a cambio. Es un tipo de amor que ya vimos en su anterior novela, El príncipe de los piratas (reseñada aquí), un amor que piensa más en el ser amado que en sí mismo y que conlleva una serie de actos heroicos.

Entre amores, tiros, asesinatos y sospechas se moverán los personajes de esta novela, donde la Giralda de mi ciudad también tendrá presencia, hasta despejar diversas incógnitas. Todas ellas serán respondidas en las últimas páginas, incluidas aquellas que nos surgen en los prolegómenos de la historia, cuando percibimos a un personaje temblar sin conocer el motivo. Y llegaremos a un desenlace que a mí, -permitidme que me exprese con el lenguaje de la calle-, me dejó con las patas colgando. Es cierto que alguna cuestión de vital transcendencia en la trama se vislumbra con suficiente antelación. Hay identidades fáciles de averiguar pero ese descubrimiento anticipado es parte de la historia. Lo que realmente me sorprendió fue conocer la verdad sobre los asesinatos. Quizás sea demasiado torpe, pero sinceramente os digo que en ningún momento pensé que el argumento tuviera ese cierre. Me encantó y fue entonces cuando todos los cabos quedaron atados pues sostenía por ahí alguno que me tenía más que mosqueada.

martes, 17 de noviembre de 2015

SORTEO "PREMIOS DE NOVELA ATENEO DE SEVILLA 2015" (EL HOMBRE QUE AMÓ A EVE PARADISE + LOS SUPERVIVIENTES).

Buenos días, aprovechando que ya han salido a la venta los nuevos Premios Ateneo de Sevilla 2015, El hombre que amó a Eve Paradise de Edmundo Díaz Conde y Los supervivientes de Jiminia Sabadú, Fesaro de Libros en el petate y Books & Co hemos decidido organizar un sorteo. En concreto se sortearán tres ejemplares de cada novela, por lo que habrá seis en total. 

Habíamos pensando en organizar una lectura conjunta pero al final hemos optado por incluir como requisito de participación la lectura de la novela y su posterior reseña. Eso sí, cada uno podrá leer la novela que haya ganado en la fecha que quiera aunque agradeceríamos que la reseña se publicara antes del 15 de enero de 2016. Creemos que es margen más que suficiente.Para refrescaros la memoria, os dejamos dos enlaces directos a la ficha técnica de las novelas para que podáis leer la sinopsis.

- El hombre que amó a Eve Paradise

- Los supervivientes

Bases

Requisitos obligatorios:

- Ser seguidor de ambos blogs (Libros en el petate y Books & Co) y dejar un comentario manifestando vuestro deseo de participar, especificando una dirección de correo electrónico por si resultáis agraciados. Con esto ya tendréis 5 puntos. 

- Tenéis que ser seguidores a través de la plataforma blogger.

- Especificar si participáis por un libro u otro, o ambos.

- Los ganadores se comprometen a leer y reseñar el libro antes del 15 de enero de 2016, por lo que no se admitirán aquellos blogs que no publiquen reseñas literarias con asiduidad.


Puntos extras:

+ 3 puntos - llevarse el banner a vuestro blog enlazado con esta entrada o la que se publique en Libros en el Petate. 


[Puedes descargarte el banner pinchando aquí]


+1 punto - anunciar el sorteo en facebook enlazando con esta entrada o la que se publique en Libros en el Petate.


+1 punto - anunciar el sorteo en twitter enlazando con esta entrada y mencionando @BooksCo o @LPetate.

+1 punto - anunciar el sorteo en Google+ enlazando con esta entrada o la que se publique en Libros en el Petate.


Observaciones

* Sorteo nacional (el envío lo realizará la editorial)

* Seis ganadores en total (un ganador por libro)

* No olvidar dejar todos los enlaces; si no los dejáis o bien no funcionan no se computarán los puntos correspondientes.

* El ganador se decidirá por medio de Random.org.

El plazo para participar comienza hoy y termina el próximo 24 de noviembre. 

Espero que os animéis. 

Y aprovecho para dar las gracias a la editorial por su colaboración.

sábado, 7 de noviembre de 2015

ENTREGA PREMIOS DE NOVELA ATENEO DE SEVILLA 2015.

Si el día 18 de julio se falló una nueva edición de los Premios de Novela Ateneo de Sevilla y conocimos el nombre de los nuevos galardonados - Edmundo Díaz Conde y Jimina Sabadú - el pasado 4 de noviembre las dos novelas ganadoras se pusieron de largo una vez salidas de imprenta y fueron presentadas a la prensa.



En un acto que tuvo de particular la presencia del Alcalde de Sevilla, D. Juan Espadas Cejas, algo inusual hasta ahora, pudimos escuchar a los dos autores hablar en primera persona de las novelas ganadoras y explicarnos los motivos por los que decidieron escribir estas historias. 




Tras las palabras de agradecimiento de D. Alberto Máximo Pérez Calero, presidente del Ateneo de Sevilla, por la asistencia del alcalde y los medios de comunicación, se dio la palabra a Miguel Ángel Matellanes, editor de Algaida, quien comenzó recalcando la trayectoria literaria de Edmundo Díaz Conde, autor de varias novelas, algunas de las cuales han sido galardonas o bien finalistas de importantes premios literarios. 

De El hombre que amó a Eve Paradise comentó que se trata de una historia desarrollada en el Chicago de los años 20, lugar y momento en el que se producirán una serie de asesinatos «que leeremos casi en clave forense» y con unos personajes que arrastrarán un drama personal pero que encontrarán un nexo de unión que no quiso desvelar. 

A su juicio, cree que es la primera vez que se novela la emigración andaluza desde 1910 a 1920 por medio de una especie de peculiar reclutamiento y que condujo a muchos andaluces a la isla de Hawai. 

Más allá del argumento y la historia en sí, quiso destacar la ruta que se hace en la novela por las Giraldas del mundo como modelo de los rascacielos emergentes en Chicago. Al parecer, existen una serie de construcciones similares desperdigas por todo Estados Unidos y que fueron levantadas a lo largo del primer tercio del siglo XX. 

En cuanto a Los supervivientes, considera que es «una novela blanca, aparentemente inocente», con un gran sentido del humor pero que abarca un tema muy serio como es el acoso escolar. Para Matellanes, la novela de Jimina Sabadú es «una gran alegoría de los últimos tiempos que nos han tocado vivir» y en la que también quedará reflejado el mundo literario a través de una Escuela de Talentos como reflejo de esa cultura actual que se desarrolla hoy en día alrededor de los medios de audiovisuales. 

Pero quienes debían de hablar de las novelas eran los propios autores, así que, en primer lugar dio paso a Edmundo Díaz Conde que, tras dar las gracias a la editorial, al Ateneo y al alcalde por su asistencia, nos explicó el germen de su novela. 



Edmundo Díaz Conde recalcó que los protagonistas son andaluces y que su novela se puede catalogar como de «crímenes y besos». De crímenes porque el hilo argumental de la novela es la investigación de una serie de asesinatos que siguen patrones comunes. Y es de besos porque el amor y el erotismo son una columna importante de la trama, 

El asesino de la novela tiene como modelo a John Frank Hickey, considerado el primer asesino en serie y que cometió su primer asesinato en 1883, cinco años antes que Jack el Destripador. Mientras que la protagonista principal es una mujer que no se ha enamorado nunca, una diva del cine mudo que queda atrapada en esa espiral de crímenes.

Afirma Díaz Conde que con su novela, pretende que el lector se convierta en un investigador más. 


A continuación tomó la palabra Jimina Sabadú quien igualmente dio las gracias a la editorial, al Ateneo y al alcalde.

La idea para Los supervivientes le vino mientras veía vídeos de Youtube de antiguos alumnos. Le resultaron tan espantosos que pensó que sería interesante escribir una historia sobre eso y contar la verdad de lo que ocurre en algunos centros escolares. 

Inicialmente, tan solo quería escribir un cuento de diez páginas pero la cosa se le fue de las manos y terminó siendo una novela de casi cuatrocientas. 

Jimina confiesa que ha querido hablar en su novela de muchas cosas que le preocupan como los colegios, los padres y por supuesto el acoso escolar.





Tras su intervención se dio paso al turno de preguntas para dar por concluido el acto una vez que se hizo entrega de los premios y el alcalde pronunció unas palabras en favor de la labor de la editorial y del Ateneo por su compromiso con la cultura y la literatura.


 


Como imagino que ya sabéis, ambas novelas están ya a la venta desde el pasado miércoles. Yo espero poder leerlas muy pronto.


martes, 3 de noviembre de 2015

LOS NUEVOS PREMIOS DE NOVELA ATENEO DE SEVILLA VEN LA LUZ.

Segunda entrada del día. 

Como seguro que sabéis, mañana salen a la venta los nuevos Premios de Novela Ateneo de Sevilla que se fallaron el pasado día 18 de junio, durante una gala que tuvo lugar en el Alcázar de Sevilla (puedes leer información al respecto aquí). En esta ocasión los galardonados fueron Edmundo Díaz Conde con su novela El hombre que amó a Eve Paradise y Jimina Sabadú con su novela Los supervivientes, sendas publicadas por Algaida Editorial. A mí ambas me parecen muy apetecibles y espero poder leerlas en breve. ¿Qué os parecen a vosotros?

Os dejo la ficha técnica y la sinopsis de las dos novelas. 

Título: EL HOMBRE QUE AMÓ A EVE PARADISE.
Autor: Edmundo Díaz Conde.
Género: Novela.
Fecha publicación: 4 de noviembre, 2015.
Nº Pág: 504
ISBN:  978-84-9067- 315-6
Precio: 20,00 €

También disponible en eBook.

Sinopsis: Un relato de amor y violencia en el Chicago de la Ley Seca La famosa actriz de cine mudo Eve Paradise ha tenido poca fortuna en el amor: en los últimos cuatro años todos sus amantes han sido truculentamente asesinados. Su pesadilla parece terminar cuando es detenido Amós Zambrano, un oscuro emigrante español que trabaja en un espectáculo de variedades. Pero el juicio también sacará a la luz buena parte de su vida anterior: el rodaje de la última película muda en Chicago —verdadera meca del cine hasta que la industria se trasladó a Hollywood—, sus indecentes relaciones con muchachos jóvenes, su escandalosa participación en el show del hipnotizador Donovan o su vinculación familiar con Ritchie Sandino, un mafioso en la órbita del mismísimo Al Capone. El hombre que amó a Eve Paradise, galardonado con el Premio Ateneo de Sevilla, es un relato de besos y tiroteos en el Chicago de la Ley Seca: una clásica novela negra que sin embargo revela aspectos inéditos sobre el primer asesino en serie —anterior a Jack el Destripador— o la casi desconocida emigración española a Estados Unidos a principios del siglo xx.



Título: LOS SUPERVIVIENTES.
Autor: Jimina Sabadú.
Género: Novela.
Fecha publicación: 4 de noviembre, 2015.
Nº Pág: 384
ISBN:  978-84-9067- 321-8
Precio: 20,00 €

También disponible en eBook.


Sinopsis:La supervivencia empieza el primer día de curso… y dura toda la vida El colegio Agustín de Foxá se halla en venta. Las personas que han estado vinculadas a él (profesores, alumnos, padres…) comienzan un baile de pequeñas mezquindades tras el que ninguno volverá a ser el que era. Un antiguo alumno comienza a preparar un encuentro entre compañeros que se convierte en una cruzada para traer al chico más popular y rico de la promoción, un inútil heredero de un equipo de fútbol de segunda. Y María Victoria, una profesora llena de algo tan peligroso como la ilusión y falta de algo tan necesario como la agudeza, acaba por unir a los únicos supervivientes de un mundo que se cae a pedazos.




[Imágenes e información tomadas de la web de la editorial]
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