viernes, 9 de marzo de 2018

FEMINISMO ILUSTRADO. IDEAS PARA COMBATIR EL MACHISMO de María Murnau y Helen Sotillo


Editorial: Montena.
Fecha publicación: noviembre, 2017.
Precio: 19,95 €
Género: Ilustrado
Nº Páginas: 144 
Encuadernación: Tapa dura.
ISBN: 9788490438404
[Disponible en eBook;
puedes empezar a leer aquí]


Autoras

No hay información sobre las autoras. Ni en el propio ejemplar ni en la web de la editorial.

Sinopsis

Feminista es una palabra que viene con mucho equipaje. Demasiado. En este libro la explicamos desde el humor y con viñetas. Tratamos de plantarle cara al machismo y de quitarle la máscara al patriarcado. A ver si, ilustrándolo, se entiende de una vez por todas que todos deberíamos ser feministas.

[Información tomada directamente del ejemplar]
 

Ayer,  8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, fue un día histórico. Ciudades españolas y extranjeras se vieron colapsadas por una marea de mujeres que alzaron su voz para luchar contra todo tipo de discriminación por el simple hecho de ser mujer. No a la brecha salarial. No al techo de cristal. No a la violencia de género. Sin embargo, y a pesar de que muchas se echen las manos a la cabeza, tengo que confesar que no me siento totalmente cómoda con el término feminista porque a veces he percibido que el concepto se ha manipulado. Yo soy mujer y soy feminista pero mi feminismo no tiene nada ver con una supuesta lucha contra el hombre. El hombre es mi compañero, mi igual, como yo pretendo ser su igual. Si tengo que luchar contra algo será contra el sistema y sí, estamos de acuerdo que hoy día está dirigido principalmente por hombres pero eso no quiere decir que tenga que posicionarme en contra de ellos, me posiciono en contra de una línea de pensamiento. No todo el mundo parece comprender esto. No todos los hombres lo entienden pero tampoco no todas las mujeres lo asimilan y lo digo porque, por irracional que parezca, sigo escuchando algún discurso vehemente en los que sutilmente subyace cierta posición 'anti-hombre' que no comparto en absoluto. Feminismo no es equiparable a machismo. Feminismo es igualdad.

Pero este es un blog literario y aquí hablamos de libros. Y casualmente, dando un paseo por la biblioteca me topé el otro día con este volumen ilustrado, Feminismo ilustrado. Ideas para combatir el machismo. Dadas las circunstancias y teniendo en cuenta la huelga convocada para el día de ayer, me pareció una propuesta perfecta para mostrar en el blog. Nunca he leído un libro de estas características y me pareció interesante probar. 

Lo primero que tengo que decir es que esta va a ser la reseña más complicada a la que me he enfrentado hasta ahora. No cabe duda de que estamos ante un tema especialmente sensible, que la mujer -digámoslo con todas las letras- ha estado sometida desde que el mundo es mundo y se ha ejercido sobre nosotras una autoridad que siembra de muertes el camino. No hay más que hablar con las abuelas, con nuestras propias madres o ver un informativo o leer un periódico. Y sí, hemos avanzado, esto es algo incuestionable, pero todavía no hemos conseguido eliminar totalmente los estigmas de nuestra piel. Y quisiera dejar claro que con esta reseña no pretendo herir susceptibilidades pero tampoco voy a camuflar mi opinión. Voy a hablar de mí misma y de mi entorno, de lo que sé y de lo que conozco o, ya puestos, de lo que siento. Sé que me puedo equivocar pero es lo que pienso hoy. No voy a dar una imagen hipócrita por ser más progresista. Y si estoy equivocada, oiré otros argumentos, los valoraré y decidiré al respecto. Vamos allá.

Feminismo ilustrado cuenta con un total de once capítulos en los que se abordan temas como el patriarcado, el machismo, la cosificación, la doble jornada, los roles de género,...  y por supuesto el feminismo. Cada capítulo se abre con la definición de un concepto para posteriormente desarrollarlo. Entre las páginas de este libro he encontrado explicaciones, ideas, reflexiones, datos, cifras,... muy interesantes pero también tengo que decir que hay algunas cuestiones que no comparto o con las que no me siento identificada. Soy consciente que tengo (o tenemos) todavía muchos prejuicios y muchos hábitos e ideas interiorizadas que nos ciegan sin que nosotras lo percibamos. De hecho, he alucinado al mirar mi interior, al analizar mis reacciones, mi discurso, mis costumbres y comprobar que... ¡Dios mío soy machista! Bueno, esto es exagerado. Digamos que soy machista en algunas ocasiones porque llevo toda mi vida viendo ciertas cosas y ya me parecen tan naturales que las concibo como normales. Probablemente todo se reduzca a que estoy a mitad de camino pero igualmente me planteo si en ciertos aspectos no estaremos rizando demasiado el rizo. Por eso digo que con algunos puntos tratados en este libro no estoy del todo conforme o bien no me siento identificada.

Pero profundicemos algo más. En el capítulo Patriarcado (dícese del sistema político, económico, religioso y social basado en el privilegio de los hombres sobre las mujeres), una de las primeras cuestiones en las que hace hincapié en la diferencia que existe entre legalidad y realidad. ¡Y cuánta razón! Las leyes a veces no son más que papel mojado que no garantizan absolutamente nada. Por eso de nada sirve que el cuerpo legislativo de este país 'obligue' a la igualdad cuando hay empresas en las que las mujeres cobran menos sueldo que los hombres realizando el mismo trabajo. ¿Qué clase de absurdez es esta? Lo peor del caso es que la idea de que una mujer tiene que cobrar menos que un hombre es un disparate que se oye incluso en las esferas más altas. Atención a la noticia fechada en 2017. Puedes buscarla y leerla al completo aquí.





Lo más indignante es que este mismo eurodiputado lanzó en 2015 el siguiente titular: Un eurodiputado polaco llama "basura humana" a los refugiados' (noticia completa aquí). Y yo me pregunto, ¿qué hacía este señor ocupando un cargo público como eurodiputado hasta marzo de 2018 con todas las barbaridades que ha dicho? Pensad.

En las altas esferas, en los consejos de administración de las empresas, en las cúpulas de las entidades financieras, en los órganos de gobierno, en las instituciones europeas, en los tribunales superiores, etcétera,... la mujer debe estar presente. Y eso es algo que hemos conseguido gracias a la paridad -concepto que curiosamente no se menciona en este libro- pero si os he de ser sincera a mí lo de la paridad tampoco me termina de convencer. Más que nada porque me parece un parche, un caramelo envenenado. Esto es algo que he discutido mucho con mis amigas y no consigo verlo de otra forma. Porque, a ver, si un órgano se compone de diez miembros a elegir entre cincuenta, lo lógico sería que los diez miembros fueran las mentes más brillantes, los más inteligentes, los más eficaces, los que cuenten con mejor formación,... los que tengan más méritos para el cargo, independiente de si son hombres y mujeres. Si son ocho hombres y dos mujeres, pues vale. Si son nueve mujeres y un hombre, pues vale. Si son diez hombres, pues vale y si son diez mujeres pues vale también, ¿no? La paridad, simplemente por tener que restringirse a unas cuotas y porcentajes, deja fuera hombres y mujeres mucho más válidos que los que ostentan el cargo. Yo creo que ya va siendo hora de dejar de conformarnos con la paridad, que sí que ha sido un inicio pero es lo más absurdo que se despacha.

Pero volviendo al libro, admito que su lectura me ha hecho entender que, entre mis propias costumbres o hábitos, hay actitudes machistas que nunca he percibido. Menciona este volumen el empleo de ciertas expresiones que conllevan unas connotaciones un poco despectivas, tales como 'usar armas de mujer' o referirse a una mujer con la expresión 'femme fatale'.- ¿Cuántas veces habré dicho esto? ¡Un montón! Y sí, he de reconocer que referirse a una mujer que consigue su objetivo a través de la seducción es bastante machista, aunque dicho sea de paso, a los hombres -manipulados-, tampoco los deja en muy buen lugar.   

Y hablando de expresiones, el capítulo Machismo (dícese del discurso y actitudes basados en que los hombres son superiores a las mujeres), menciona otras tantas. Por ejemplo, 'se te va a pasar el arroz' o 'los niños no lloran', frases que hoy día todavía oímos tanto a hombres como a mujeres. La primera es de traca aunque creo que se puede ver desde dos ángulos distintos. Por un lado, incide en la, al parecer, única misión de la mujer en la vida: traer niños al mundo. Y por ahí sí que no paso. Yo de este tema sé un montón porque no soy madre ni ya lo seré y he tenido que oír comentarios de este tipo muchs veces. Pero lo mismo es que quiero ver las cosas desde un lado más amable y me cuestiono si no será también que hace referencia a las limitaciones biológicas y naturales de la mujer a la hora de concebir con respecto al hombre. Porque todos sabemos que un hombre tiene una edad de concepción mucho más longeva que la mujer y esto es pura biología, no hay discusión posible. Es decir, no es que te estén empujando a tener hijos porque tu papel en la vida es ese sino que, oye, que sepas que si quieres tener hijos, -si quieres, ¿eh?-, ten en cuenta tu edad fértil. ¿Soy benévola?... Me diréis que sí. Y con respecto a la segunda expresión,... ni entro a valorarla.



Y abordando el capítulo sobre el Feminismo propiamente dicho, queda este definido del siguiente modo: movimiento político y social que persigue la igualdad entre hombres y mujeres. Este es un capítulo que me ha gustado bastante porque hace un recorrido por la historia del feminismo desvelando datos y curiosidades. Pero me he quedado un poco perpleja a la hora de leer los nombres de algunas mujeres y sus hitos. Y aquí, pido la colaboración del público. Cito textualmente lo mencionado en la página 42 del libro: 'Otra contemporánea fue Mary Wollstonecraft, la creadora del monstruo de "Frankenstein", quien, en su vindicación de los derechos de la mujer en 1792, dijo claramente por primera vez que las mujeres no eran diferentes a los hombres por naturaleza, sino por educación'. Efectivamente Mary Wollstonecraft fue una mujer que luchó por los derechos de la mujer y por eso escribió un libro titulado Vindicación de los derechos de la mujer pero el clásico Frankenstein no fue de su autoría, sino de su hija Mary Shelley, nacida del matrimonio de Mary Wollstonecraft y William Goldwin, y casada con el poeta Percy Bysshe Shelley. Esto es de primero de Wikipedia. Releí el párrafo varias veces sin dar crédito porque uno se puede equivocar y no recordar quién escribió 'El origen de las tortugas en las islas Galápagos' pero ¿Frankenstein?, ¿en serio? Conste que he intentado contactar con las autoras por redes sociales por preguntar qué tipo de lapsus es este pero no he encontrado sus cuentas en Twitter (en caso de que la tengan) y por Facebook solo he encontrado el perfil de una de ellas pero no admitía mensajes privados. No era plan de ponerlo en su muro. En fin.

En cualquier caso, Feminismo ilustrado me ha parecido un libro que explica conceptos e ideas con muchísima claridad. La editorial lo considera un libro juvenil para mayores de 12 años. De todos modos, se agradece mucho la nitidez, especialmente en unos tiempos en los que cada vez surgen más nomenclaturas. Sobre esta cuestión trata el capítulo Identidades donde se explica qué es el cisgénero, el transgénero, el pansexual, el asexual, más allá de los más conocidos homosexual o bisexual. Y uno de los conceptos que más me ha llamado la atención ha sido el intersexual, término que surge para sustituir a la denominación 'hermafrodita por ser ofensiva'. Ahí me quedé pillada. Pregunté en mi entorno por qué la nomenclatura hermafrodita es ofensiva y nadie supo responderme, así que me fui a san Google que todo lo sabe. La explicación la tenéis aquí. Sinceramente yo me alegro de haber leído un libro como este porque hay muchas cosas que se me escapan y esta era una de ellas. 

Y otro capítulo interesante es Roles de género o lo que es lo mismo, el papel que desempeñamos en función del género asignado al nacer. Este capítulo es fabuloso y le he sacado mucho partido. Probablemente es con el que menos me he identificado porque en mi caso concreto hay un vuelco total de papeles pero sí entiendo todo lo que en él se expone. Y digo que no me identifico con esta cuestión porque en mi casa yo soy la que compra herramientas, yo soy la que arregla los enchufes y la que taladra las paredes para colgar cuadros y cortinas. Y sí, mi marido es el experto en la cocina. Yo soy como la señora que muestro aquí. Esta foto corresponde a un catálogo de Lidl de esta misma semana. Cuando vi la fotografía solo pude decir '¡olé! Pero también me pregunto una cosa. Si tienes pareja masculina y tienes que colgar una lámpara, ¿le dices a tu pareja que vas a colgar la lámpara tú? Lo mismo, el cambio de chip tiene que ser mucho más amplio, ¿no? Y no me digáis es que son más fuertes, bla, bla, bla,... ¿No dicen que querer es poder?






En Micromachismo -muestra de violencia sutil que puede pasar desapercibida- he aprendido lo más grande. Por ejemplo, lo que es el manspreading: forma en la que los hombres se sientan en los transportes públicos. Incluso se menciona una campaña llevada a cabo en Nueva York. Y buscando información, también encontré un artículo en el que se menciona que una campaña similar se ha llevado a cabo en el metro de Madrid. Leela aquí. Esto de sentarse 'espatarrao' (con las piernas abiertas) es, según el libro,  machismo porque 'Decir que esto es una falta de educación sería lo mismo que decir que los hombres son maleducados en general, y no es así. Actúan así porque se les ha dicho que el mundo es suyo y, de alguna manera, aplican esa creencia en cualquier lugar donde se encuentren, así que "conquistan" el metro con sus patas abiertas'. Y yo me pregunto, y el que hace esto, ¿solo lo hace cuando está sentado junto a mujeres? ¿Nunca lo hace cuando está sentado junto a hombres? Os muestro la ilustración que acompaña el texto y sacadme de mi error, por favor.






Ya veis que hay cuestiones con las que tengo mis serias dudas. Por ejemplo, se mencionan explícitamente los típicos piropos de los albañiles, algo que, a estas alturas, creo que ya se ha convertido en un estereotipo porque, por supuesto, se dan casos pero no solo entre el colectivo de los albañiles. Y a mí, sinceramente, el tema de los piropos es lo que menos me preocupa porque no os voy a mentir, a mí no me hace falta que un hombre, sin conocerme de nada, me piropee para sentirme bien pero si se produce el caso no voy a negar que, con ingenio y respeto, un piropo a veces me ha provocado una sonrisa. Otra cosa es la ordinariez y lo sórdido. ¡Ojo! que antes dije que reconozco en mí actitudes machistas pero tampoco voy ahora a negar mis evidencias. Yo me he reído con algún piropo (educado) de un desconocido y tampoco creo que eso sea tan alarmante.

Luego también se habla del papel de la mujer en la televisión, las azafatas de los concursos, de los eventos deportivos,... y sí efectivamente, todas son guapísimas y delgadas, ahí no cabe discusión posible pero, si hay algo que no soporto, es la costumbre de hablar empleando constantemente los sustantivos en masculino y en femenino. Esto sí que me toca la moral y más cuando se sacan de la manga una palabra que no existe.. Jamás me he sentido discriminada cuando alguien dice 'los ciudadanos' Es más es que tener que decir 'los ciudadanos y las ciudadanas' me parece hasta ridículo. ¿Es que nadie estudió lo que es la economía del lenguaje en su época estudiantil? Porque a mí esto me lo enseñaron en clase de lengua cuando estaba en octavo de E.G.B. y todavía no se me ha olvidado. Dejo un pantallazo de la web de la Real Academia de la Lengua.




En fin, voy a parar ya aunque el libro ahonda en otras muchas cuestiones como los regalos masculinos y femeninos para los niños, el inscribir en el registro a un bebé delimitando desde su nacimiento su condición sexual, el uso de maquillaje, la tasa rosa -esto último sí es muy interesante-... etcétera, etcétera. Yo sé que tengo mucho que aprender todavía pero no puedo evitar pensar que ocasionalmente emitimos afirmaciones muy categóricas y que exceden la cuestión. Por supuesto, hay machismo. Por supuesto, la mujer sigue estando en un situación de discriminación. Por supuesto, hay que luchar contra eso pero con cabeza y siendo coherente.

Y llegando al final, me niego a creer que sea un libro cuyo único público objetivo sean las mujeres, o las chicas, o las jóvenes. Me encantaría pensar que muchos hombres han leído este libro de motu propio, o que simplemente se han interesado en echarles un ojo. ¡Ojalá! El trabajo de campo y fundamental es educacional y de concienciación pero todo requiere su tiempo y su lucha. Ya empezaron las sufragistas, luego vinieron las islandesas cuando convocaron aquella huelga en octubre de 1975 y tantas, tantas mujeres. En nombre de todas ellas y por las que ya no están hay que seguir el sendero que las que fueron abrieron para las que somos.



Espero no haber molestado a nadie. Solo he expuesto mi opinión y me encantaría conocer la vuestra, la del hombre y la de la mujer. Soy de mentalidad abierta y por tanto dispuesta al diálogo y a la recapacitación. Si en algo pensáis que estoy equivocada, hablemos. Intuyo que el debate será largo. Mientras tanto, os invito a descubrir este libro.










[Fuente: Imagen de la cubierta tomada de la web de la editorial]

Puedes adquirirlo aquí:


miércoles, 7 de marzo de 2018

HISTORIA DE UNA PASIÓN (DRAMA - 2016)

Año: 2016

Nacionalidad: Británica.

Director: Terence Davies.

Reparto: Cynthia Nixon, Jennifer Ehle, Duncan Duff, Keith Carradine, Jodhi May, Joanna Bacon, Catherine Bailey, Emma Bell, Benjamin Wainwright, Annette Badland, Rose Williams, Noémie Schellens, Miles Richardson, Eric Loren.

Género: Drama.

Sinopsis: Biopic de la obra y vida de la gran Emily Dickinson, una poetisa que pasó la mayor parte de su vida en casa de sus padres en Amherst, Massachusetts. La mansión en la que vivió sirve de telón de fondo al retrato de una mujer nada convencional de la que se sabe muy poco. Nacida en 1803, fue considerada una niña con talento, pero un trauma emocional la obligó a dejar los estudios. A partir de ese momento, se retiró de la sociedad y empezó a escribir poemas. A pesar de su vida solitaria, su obra transporta a sus lectores a su apasionante mundo. Esta es la historia de la poetisa estadounidense Emily Dickinson, desde su infancia hasta convertirse en la famosa artista que conocemos.

[Fuente: Filmaffinity]


Para cada estático instante
tenemos que pagar con angustia
en aguda estremecida cuota
por el éxtasis.

Por cada bien amada hora
penetrantes óbolos de años-
amargos debatidos centavos-
y cofres llenos de lágrimas.

Por cada instante de éxtasis
tenemos que pagar en angustia
la aguda y trémula proporción
de Éxtasis.

Por cada adorada hora
constante porción de años-
amarga disputa de centavos.

Estos versos fueron escritos por Emily Dickinson. Es uno de los primeros poemas que los espectadores de la película Historia de una pasión pueden oír porque, efectivamente, y tal como se menciona en la sinopsis, este largometraje aborda la vida de la poetisa estadounidense. Sin embargo, los datos que aporta Filmaffinity en la ficha de esta película no son del todo ciertos. Para empezar Dickinson no nació en 1803 sino en 1830 - un simple baile de números-, y tampoco conoceremos la infancia de la poetisa.

La película se inicia con una adolescente Emily finalizando sus estudios en la academia de señoritas Mount Holyoke donde recibió una educación estrictamente religiosa, basada en el temor a Dios y el miedo al castigo eterno. Pero desde esos primeros instantes la poetisa muestra sus ácidas reticencias a todo lo que, por entonces, resultaba del todo incuestionable, especialmente en lo que a religión y cristianismo se refiere. No era una mujer atea aunque tenía una forma particular de creer en Dios, la suya propia. Considerada una oveja negra en el centro, languidece entre aquellas paredes hasta que su familia acude a recogerla. Una vez en el hogar familiar comienza a escribir poemas, algunos de los cuales fueron publicados en el diario local Springfield Republica.

A partir de este momento, el espectador recorre la vida de Dickinson y no solo en cuanto a los hechos: la vida en familia, el matrimonio de su hermano Austin, la guerra civil, el fallecimiento de su padre,... La película se centrará también en sus opiniones, que solía volcar en sus poemas, opiniones que eran muy contrarias a las que cabría esperar de una mujer de su época y sobre cuestiones tan comunes como la religión, el papel de la mujer en la sociedad, el matrimonio e incluso el sexo. ¿Y qué pasaba con el amor? También habrá amor en la película, amor fraternal, amor filial y amor de pareja, porque Emiliy también se enamoró pero no era mujer de amor al uso y convencional. Incluso su corazón latió con rebeldía. 

Si vinieras este otoño,
espantaría el verano como una mosca
barrida por el ama de casa,
con una sonrisa desdeñosa.

Si pudiera verte dentro de un año,
devanaría los meses en ovillos --
con un cajón para cada uno,
y no se confundan los números --

si no fuera un problema de siglos,
yo los sustraería de mis dedos,
hasta verlos caer
en la tierra de Van Dieman.

Si yo supiera que después --
existiríamos, todavía tú y yo,
lo arrojaría como una corteza,
y elegiría la eternidad --

pero ahora ignorando
el tiempo que durará este inervalo,
me aguijonea, como la espectral abeja --
que no anuncia -- su aguijón.

(Poema 511, fechado en 1862;
traducción: Silvina Ocampo)

La película no podría dejar de lado la enfermedad que sufrió la poetisa. Ya desde los inicios seremos testigos de los primeros síntomas que padeció. Emily sufrió lo que se conocía la enfermedad de Bright, una afección que afecta al sistema renal y que le que provocó su muerte a los 56 años de edad, entre terribles convulsiones y ahogos. Parece que sus dolencias se las guardó para sí y su familia solo supo de su mal cuando ya la enfermedad estaba muy avanzada.  

El largometraje nos mostrará una joven Emily desafiante que pone en entredicho los valores cristianos y los principios educacionales de la escuela a la que asistió, de ahí que, ante la pregunta '¿Deseas entregarte a Dios y salvarte?' su respuesta será considerada una blasfemia. Su figura contrasta con la mujer de la época, que vivía en el seno de una sociedad encorsetada, dejando poco aire que respirar a la mujer, siempre en segundo plano a nivel social y no digamos a nivel cultural. 'Las mujeres no pueden crear textos de literatura perdurable', llegará a comentar el editor del periódico. Pero Emily nunca dio un paso atrás. Rebelde por naturaleza, fue duramente recriminada en numerosas ocasiones por sus familiares y jamás se plegó a los convencionalismos sociales. Poseía un temperamento fuerte y una tendencia al apasionamiento.

Pero la película no solo muestra una mujer dispar en la figura de la poetisa. Su mejor amiga, la señorita Buffam era muy de su estilo aunque bastante menos atormentada. Bromista, sarcástica, descarada, deslenguada, franca y sin filtro, esta amiga supuso un gran apoyo para Emily en los tiempos en los que aún parecía sentirse feliz. En cuanto a su relación con las mujeres, mucho se ha comentado sobre sus posibles tendencias sexuales. Amó a los hombres, hay constancia de ello, pero incluso en la película se vislumbra muy sutilmente una adoración por su amiga y su cuñada que nos puede hacer pensar algo más. 

Y con respecto al resto de personajes, hay un profundo contraste entre dos personajes muy secundarios, por un lado la propia madre de Emily, taciturna, afligida, resignada y rendida. Casi hacia el final de sus días se intuye la sombra de una depresión y me pregunto si algo así no afectó también a la poetisa pues llega un momento en el que ni ella misma se entiende. Y en contraposición, la tía Elizabeth, un personaje que sale poco pero que me ha recordado mucho a tía March de Mujercitas. Tía Elizabeth también era puro temperamento e igualmente puro incordio pues cuestionaba absolutamente todas las opiniones al amparo de su moral intachable.

El personaje de Emily Dickinson está interpretado por dos actrices. Los años adolescentes están encarnados por Emma Bell. Sin embargo, la representación de la edad adulta de la poetisa, el grueso de la película, recae en la actriz Cynthia Nixon, que ya diera vida a la abogada Miranda Hobbs de Sexo en Nueva York No pueden ser dos personajes más distintos aunque con algún nexo común, la independencia y el arrojo en un mundo de hombres, pues Emily nunca fue mujer de su tiempo sino una adelantada en el siglo que le tocó vivir. Creo que Nixon hace un trabajo fantástico metiéndose en la piel de Dickinson. Resulta sobrecogedor verla en los momentos en los que su enfermedad muerde su cuerpo y sufre tremendas crisis convulsivas. De igual modo, la actriz transmite la transformación que sufre el personaje, que pasa de un carácter rebelde ante la sociedad pero sosegado consigo misma a un turbulento estado de irritación constante. Emily sucumbe con el paso de los años, se siente abandonada poco a poco por los suyos, por su adorada amiga Buffam, por su padre al fallecer e incluso por ese amor, más platónico que otra cosa. Todo la conduce a un encierro espiritual y físico, se siente lejos de su propio Dios, sufre una especie de crisis espiritual, se agria su estado de ánimo y se vuelve más déspota, más cruel y más amargada. Nixon sabe encauzar el cambio y consigue conectar con el espectador, mostrando las luces y las sombras de la poetisa. 

Historia de una pasión no solo destaca por el tratamiento de la vida de Dickinson sino también por otras cuestiones. Sin entrar en temas de vestuario o peluquería - impecables-, destacaría la quietud, la tranquilidad y la paz que rezuma la película, especialmente en los años en los que Emily todavía no había entrado en esa especie de auto-destrucción pero incluso en esos momentos, todos los personajes se conducen principalmente con sosiego, envueltos en conversaciones a media voz, arrulladoras. Reconozco que, como pega, considero que es un pelín larga pero hay que percatarse de que se abordan muchos episodios en la vida de la poetisa lo que consigue que la cinta haga un retrato más o menos completo de su existencia. Aun así, no estoy muy segura si se trata de un largometraje para todos los públicos, particularmente para aquellos espectadores que reclaman acción. Historia de una pasión se mueve despacio, a un ritmo pausado, al compás del frufrú de los vestidos de la época y del titilar de las llamas de las velas. 

En cuanto a la dirección, confieso que hay momentos que me han parecido brillantes, algún travelling, la recreación de un sueño o un momento de éxtasis espiritual representado a través de figuras ensombrecidas y puertas que se abren son dos de los ejemplos que hacen que la película luzca en la parte artística por no mencionar una fabulosa elipsis que recrea el envejecimiento progresivo de algunos de los personajes principales a través de la realización de unas fotografías caseras. Esto último me maravilló.

La película fue rodada en la propia casa de Emily Dickinson, en las estancias de aquella casa que ella recorrió tantas veces y donde permaneció recluida prácticamente toda su vida. Esta localización favorece muchísimo la ambientación de la película, muy cuidada en todos los aspectos. Imagino lo que debió ser rodar en ese lugar.

En definitiva, Historia de una pasión, una traducción poco acertada a mi entender, muestra la vida de una mujer que nunca llegó a saber la importancia que alcanzó su obra pues en vida tan solo publicó una decena de poemas y creo que incluso de forma anónima. Tuvo una vida más bien triste y lóbrega y era en sus poemas donde encontraba la luz. Creo que esta película hace un retrato muy preciso de la poetisa y es una manera interesante de acercarnos a la vida de Emily Dickinson.





Tráiler:

Puedes adquirirla aquí:

lunes, 5 de marzo de 2018

JAMÁS TENDRÉ 20 AÑOS de Jaime Martín

Editorial: Norma Editorial.
Fecha publicación: noviembre, 2017.
Precio: 22,00 €
Género: Novela gráfica.
Nº Páginas: 120
Encuadernación: Tapa dura.
ISBN:
978-84-679-2470-1
[Disponible en eBook;
puedes empezar a leer aquí]

Autor

Jaimen Martín. Nació en L'Hospitalet (Barcelona) en 1966. Inició su trayectoria profesional en el ámbito del cómic en 1985 y publicó en las revistas que por entonces editaba Josep Maria Beà en su sello Intermagen: Caníbal y Bichos. Entre 1986 y 1990, también en Humor a Tope y Pulgarcito. En 1987 comienza a colaborar con regularidad en la mítica revista El Víbora. Allí realiza series de temática costumbrista con guion de Alfredo Pons. Aborda también series propias como autor completo, como Sangre de Barrio (1989-2005), cuya primera entrega obtuvo el Premio Autor Revelación del 8º Salón Internacional del Cómic de Barcelona. Otras obras destacadas de esta etapa son Los primos del Parque (1991-92), La Memoria Oscura (1994-95) e Infierno (1996). Tras publicar Invisible en España, se pasa a la editorial francesa Dupuis y allí publica Lo que el viento trae (2007), con guion de Wander Antunes, y Todo el polvo del camino (2010). Con Las guerras silenciosas se consagra como uno de los autores europeos más interesantes del momento.

Sinopsis

Se conocieron en 1936, durante el caos destructivo de la guerra civil española: Isabel es costurera, Jaime es artillero en el ejército republicano. Se aman. Luchan. Escapan de la muerte. Sin embargo, cuando cae la República, Jaime e Isabel están en el lado perdedor y, a veces, es más difícil sobrevivir en la paz que en la guerra. Después de creer en un mañana mejor, ¿cómo es posible callar bajo una dictadura?

Jaime Martín (Las guerras silenciosas, Sangre de barrio) nos brinda una historia real sobre sus abuelos. Una historia de amor donde el valor y la dignidad compiten con la ternura y el humor, la alegría y la rabia. La historia de una familia cuyo destino está intrínsecamente unido al de su país.

[Información tomada directamente de la web de la editorial]
 

Si el viernes pasado os hablaba de una novela gráfica que narraba la vida de una pintora mundialmente conocida, Frida Kahlo. Un biografía de María Hesse, hoy vengo con otra novela gráfica que nos va a acercar a una heroína anónima, a Isabel, porque el mundo está lleno de personas desconocidas con un bagaje impresionante, una vida complicada y difícil que deja entrever la inmensa fortaleza que han necesitado para poder sobrevivir.

Todos sabemos que sobre la guerra civil se ha hablado largo y tendido pero aún quedamos los que seguimos exigiendo más historias sobre aquellos negros años de nuestro país. No importa si la información nos llega a través de ensayos, de documentales, de películas, de novelas o de cómics como es el caso, lo importante es que nos llegue y no se olvide porque, a pesar de la dureza y el dolor, los que perecieron y sufrieron en vida nunca deberán ser olvidados. Por eso yo soy de esas lectoras que se siente atraída por los testimonios personales, los de un bando y otro, por conocer en profundidad para forjar una opinión y por eso he querido leer Jamás tendré 20 años. Isabel pudo ser también mi abuela materna (de hecho comparten nombre) y necesito saber lo que vivió.

Cuenta Jaime Martin en los agradecimientos lo siguiente:

'Mi abuela Isabel tenía veinte años cuando Franco y los otros generales golpistas pisotearon la democracia y dieron comienzo a una guerra fratricida que destruyó España.

Los fascistas le arrebataron amigos y familiares; también la juventud. A tiros, a golpe de bayoneta, sembrando el terror bajo cualquiera de sus formas. Incluso pasados más de cincuenta años, aún no se le habían secado las lágrimas. Verla recordar todo aquello, como si hubiese sucedido el día anterior, me partía el corazón. Nunca olvidó los nombres de sus amigos ni las cosas bellas que vivió con ellos'.

Jamás tendré 20 años narra la vida de Isabel que se abre ante nuestros ojos tras una pequeña introducción. Estamos a finales de los años 70 e Isabel ya es abuela. En esas pocas páginas veremos a toda la familia pasando un día de campo. Todo es alegría y felicidad hasta que un simple juego infantil traslada a Isabel y a su marido a los años más duros de su vida, los que a continuación serán contados. 

En 1936 Isabel es una joven modista pero con escasos estudios, ni siquiera sabe leer. Trabaja en un taller de costura y hace algunos encargos para familias burguesas. Tiene una vida despreocupada y solo piensa en su trabajo y en pasarlo bien junto a su amiga Rosa. Aunque está en edad casadera, y es lo que se espera de una chica de su edad, ella ni se plantea el matrimonio a pesar de tener varios pretendientes. Entre sus amistades figuran hombres sencillos, obreros y comerciantes humildes, y otros con un ideario anarquista, gente que quiere cambiar el mundo. Isabel se siente atraída por esa filosofía y pasará buena parte de su tiempo con ellos. Sin embargo, la llegada del mes de julio traerá el consiguiente alzamiento, y ella, conocida por moverse en círculos anarquistas, tendrá que huir de Melilla y emprender el camino a Barcelona. Sola y con solo lo puesto, su camino estará regado de cuerpos fusilados.

El capítulo segundo supone la presentación del que será el futuro marido de Isabel, Jaime Benítez, un republicano que en diciembre de 1936 estará en el frente de Lérida. Aficionado al boxeo, recibirá una carta en la que se le comunican que su madre está muy enferma. Viajará a Hospitalet de Llobregat y allí conoce a Isabel, recién llegada tras huir de Melilla. Se aloja con su tía Leonor, vecina de la madre de Jaime. Ambos se apoyan en los momentos más duros, comparten unos días juntos, se hacen confidencias, se enamoran... Pero la guerra continúa. Isabel quedará en Hospitalet mientras que Jaime regresa al frente. Boxeo y armas. Frente de Aragón, Batalla de Belchite, Tardienta, Jarabella, Sabiñánigo. A través de las cartas que Jaime escribe a Isabel sabremos de la dureza de la guerra, del miedo a los bombardeos, de la muerte, de la sangre y del hambre. Pero nada dura eternamente, la guerra llega a su fin y Jaime e Isabel quedan en el lado de los perdedores. 

A partir de ahí, la vida. Han conseguido sobrevivir pero nada de lo que les espera será fácil. Sin embargo, no hay que entender este volumen como un recopilatorio de desdichas y desgracias porque también veremos a la pareja en momentos menos tensos y disfrutando de su amor y la familia que forjaron. Tuvieron la suerte de contar con un futuro por delante aunque muy complicado y difícil.

Jamás tendré 20 años se puede estructurar en dos bloques. La primera mitad narra los años de la guerra mientras que la segunda parte se centra en los años de posguerra y los posteriores hasta la década de los 60, años en los  que el matrimonio cuenta ya con tres hijas que comienzan a ennoviarse ya pensar en sus propias familias. Si me he de decantar por una sección un otra, sin duda destacaría la segunda. Es esta parte donde Isabel, como personaje principal, conquista al lector por su enorme personalidad y carisma.

Isabel sabía lo que quería desde muy joven. Ajena a lo que se esperaba de una mujer en aquellos años, siempre intentó tener visión de futuro. Conoceremos a una mujer avispada, inteligente e ingeniosa que supo apañárselas muy bien para sobrevivir y sacar adelante a su familia. A pesar de no saber leer luchó contra todos los obstáculos que encontró en su camino y se defendió con uñas y dientes. Me ha gustado muchísimo este personaje. Probablemente de no haber tenido ese carácter tan fuerte no hubiera prosperado ni alcanzado lo que consiguió. En el peor de los casos, lo mismo hubiera fallecido. Pero Isabel era una guerrera, una luchadora que no se amilanó frente a nadie y supo encarar las adversidades. Es un personaje muy potente que queda muy bien reflejado en las viñetas del libro.

Por su parte, su esposo Jaime era un hombre valiente pero parece que con menos redaños. El cómic nos deja ver que la fortaleza de Isabel era la que mantenía la estabilidad de la familia y Jaime supo entender que su esposa tenía más habilidad para idear un futuro y conseguir así superar la miseria en la que la guerra los había hundido.  Además, el pasado republicado de Jaime y su participación en las filas antifascistas fueron siempre un estigma que marcó la vida de la pareja. El temor ante una posible detención o un fusilamiento convivió con ellos durante muchos años.

Cada uno de los tres capítulos que contienen este volumen viene encabezado por un título y una cita que muestran las dos caras de una misma moneda. Por un lado, las terribles palabras del general Mola, lanzadas como cuchillo, el 19 de julio de 1936. Un aviso de lo que estaba por venir: ¡Es necesario crear una atmósfera de terror... Hay que dejar sensación de dominio eliminando, sin escrúpulos ni vacilación, a todo el que no piense como nosotros'.

Terribles palabras frente a la cita de Albert Camus que introduce el capítulo dos.



Aporta también este libro, de gran formato, unas páginas finales en las que se incorporan algunas fotografías de Isabel, o de las cubiertas de revistas y libros, nacionales e internacionales, que abordaron la guerra civil, más una cronología de los hechos históricos entremezclados con las fechas más significativas de la familia. 

Jamás tendré 20 años me parece un precioso homenaje que su autor, Jaime Martín, le hace a sus abuelos maternos, queriendo retratar en este volumen la dureza de aquellos años para unos jóvenes a los que le robaron su juventud y sus sueños. El autor se centra en los momentos más importantes de la vida de sus abuelos a lo largo de los casi treinta años que abarca la narración. Considero que historias como la de Isabel y Jaime deben ser conocidas por todos porque, al fin y al cabo, y como decía al principio, ellos bien podían ser los abuelos de muchos de nosotros, los lectores.

Con unas ilustraciones de trazo sencillo y unas viñetas en las que el color está al servicio de los hechos narrados, Jamás tendré 20 años es el retrato de una época que jamás debemos olvidar, por mucho que otros se empeñen. Gracias a este libro he conocido a Isabel y Jaime que, a pesar de la época que les tocó vivir, tuvieron una vida longeva. Isabel falleció en 2001 a la edad de 85 años mientras que Jaime, guiado siempre por el temperamento de su mujer, se reunió con ella en 2011, a la edad de 97 años. Fue un placer saber de ellos y conocer sus vidas. 

Aquí os dejo un vídeo en el que el autor nos cuenta el porqué de este volumen y cómo se tuvo que documentar para recrear la historia de sus abuelos. También en la página web de Jaime Martín encontrareís mucha información interesante.






 





[Fuente: Imagen de la cubierta tomada de la web de la editorial]

Puedes adquirirlo aquí:


viernes, 2 de marzo de 2018

FRIDA KAHLO. UNA BIOGRAFÍA de María Hesse

 Editorial: Lumen.
 Fecha publicación: octubre, 2016.
 Precio: 21,90 €
 Género: Biografíaia ilustrada.
 Nº Páginas: 160
 Encuadernación: Tapa dura.
 ISBN: 9788426403438
 [Disponible en eBook;
 puedes empezar a leer aquí]

Autora

A María Hesse siempre le han gustado los niños y la ilustración. En el año 2004 se diplomó en Magisterio de Educación Primaria, especializada en Educación Especial, en la Facultad de Ciencias Educación de la Universidad de Sevilla. Sin embargo, después de unos años trabajando como docente, comprendió que la ilustración era una pieza muy importante en su vida, así que se matriculó en la Escuela de Arte de San Telmo (Málaga) y desde entonces se desempaña como ilustradora. Frida Kahlo. Una biografía es su primer álbum ilustrado.

Sinopsis

'Pies para qué os quiero si tengo alas para volar'

Frida Kahlo fue algo más que dolor y angustia. Quiso ser fiel a su arrolladora personalidad y se convirtió en una artista llena de vida. Su pintura es sangre y sufrimiento, pero también fiesta y color. Fue una luchadora que decidió ponerse el mundo por montera, una mujer apasionada que no se conformó con estar a la sombra de su gran amor, el pintor Diego Rivera, y peleó por alcanzar cada uno de sus sueños. Frida decidió vivir con intensidad tanto las desgracias como las alegrías que le deparó la existencia. En ese empeño radicó su fuerza.

Inspirado en las vivencias de la icónica pintora mexicana, este libro ofrece un hermoso paseo ilustrado por su vida y su obra.

[Información tomada directamente de la web de la editorial]

 


¿Quién era Frida Kahlo? Si hiciéramos esta pregunta a unas treinta personas, probablemente la inmensa mayoría respondería que fue una mujer mexicana, con entrecejo y que pintaba. Partiendo de esta paupérrima descripción algunos aportarían algunos datos más, como que estuvo casada con otro pintor, Diego Rivera, o que padecía alguna enfermedad, pero lo cierto es que Frida Kahlo fue mucho más que todo eso y tuvo una vida que bien merece la pena conocer. Y para ello, existen muchas maneras de acercarnos a este icono de la pintura mexicana. Frida concedió múltiples entrevistas, escribió muchas cartas y un diario, objetos de los que quedan constancia, y por su puesto está su obra, en la que fue dejando mensajes de sí misma. Por otra parte, se han escrito diversos libros sobre ella, se han rodado documentales e incluso algunas películas -Frida: Naturaleza Viva (1983) y Frida (2002)-, todas formas muy válidas para acercarnos a su persona y conocerla algo más.

Confieso que a Frida Kahlo la he contemplado siempre desde la distancia pero con la curiosidad arañándome por dentro. No he visto ningún documental ni ninguna película sobre ella -ya tengo tarea pendiente- y hasta la lectura de este libro sabía poco sobre su vida, los datos más básicos, pero me ha sorprendido conocer tantas y tantas cosas que le ocurrieron a lo largo de sus 47 años. ¡Vaya vida! El dolor no dejó de acompañarla nunca pero también amó con una fuerza descomunal. Así que he disfrutado mucho leyendo este libro, descubriendo la enorme personalidad que tenía Frida Kahlo porque a mí me gustan las mujeres fuertes, las que tienen ideas férreas pero no inamovibles porque todos tenemos derecho a cambiar de opinión y ver las cosas de otro modo con el paso de los años o con el advenimiento de ciertos hechos y me gustan esas mujeres que son ricas en contrastes como era Frida Kahlo.  Así nos lo cuenta este libro.



Estamos ante un volumen ilustrado que hará un recorrido por la vida de la pintora, desde su nacimiento hasta su muerte. La narración se detiene en los momentos más cruciales de su existencia, de ahí que en las primeras páginas, antecedidas por una breve introducción, figure una cronología que, a modo de resumen, abarca algunos acontecimientos concretos y que serán desarrollados en las páginas interiores. 

A lo largo de un total de once capítulos sabremos que Frida Kahlo nació el 6 de julio de 1907 en Coyoacán (México) aunque por diversos motivos que se explican en el libro, en su documentación figura que nació en 1910, algo de lo que se jactaba la pintora porque 'ese año comenzó la Revolución mexicana y yo soy revolución'. Escrito en primera persona, como si se tratara de su propio diario ilustrado, nos hablará de sus padres, de cómo llegaron a conocerse, de sus otras tres hermanas, y de la edificación de la Casa Azul, esa construcción tan emblemática en su vida. Pero hay dos cosas en las que este volumen hace especial hincapié, por un lado, la enfermedad que padeció y que le ocasionó numerosas consecuencias. Nació con espina bífida lo que le acarreó una grave escoliosis y que tuviera la pierna derecha más débil y más corta que la otra. El otro gran acontecimiento -descrito por ella misma como 'accidente'- fue su relación con Diego Rivera, al que conoció en 1922 cuando pintaba un mural en el anfiteatro Bolívar de la Escuela Nacional Preparatoria a la que ella asistía. Su vida con Diego Rivera no fue precisamente un vergel y de sus años de matrimonio y sufrimiento, se da buena cuenta en este libro. 

La imagen de Frida Kahlo que nos descubre este volumen ilustrado nos hace ver a una mujer independiente, de ideas propias, obstinada, intuitiva y alejada de estereotipos. Siempre deseó ser ella misma, gozar de libertad y romper con los encorsetamientos, sin embargo, se advierte una pavorosa dependencia emocional de Diego Rivera, fruto de un enamoramiento contra el que ella no podía luchar. En este sentido, y máxime cuando Frida arrastraba su enfermedad y se veía cada vez más limitada, tendemos a ofrecerle nuestra mano, a mostrarle nuestra empatía frente a la antipatía que posiblemente la inmensa mayoría de los lectores sientan por Diego Rivera. ¿Qué tenía este hombre para causar tanto alboroto entre las féminas? Parece ser que poseía un enorme magnetismo ante el cual sucumbían todas las mujeres, incluso una muy allegada a Frida. ¡Qué mazazo se llevó la pobre! Y lo más sorprendente es la excusa tras la cual se escondía el tipo: 'Él se justificaba diciéndome que un médico le había comentado que estaba incapacitado para la monogamia'.

No parece que Frida fuera una mujer con suerte. Sufrió un gravísimo accidente cuando tan solo tenía 18 años que casi le cuesta la vida y todos sus intentos de concebir acabaron en abortos. Pero todo tiene un lado bueno en la vida por mucho que nos cueste creerlo y sus épocas de convalecencia fueron las responsables de que Frida se adentrara en la pintura. Aquella afición se convirtió pronto en una exitosa forma de vida. Durante su estancia en Estados Unidos pudo exponer y conoció a personas muy interesantes. No sé si entendió que la fidelidad con Diego Rivera era difícil de concebir y por ende ella también tuvo sus escarceos amorosos. De todos esos lances el libro aporta nombres y apellidos y, si como yo desconocéis buena parte de su vida, os sorprenderán algunas relaciones. Pero obviamente, toda biografía de la artista tiene que tratar su producción pictórica y para ello contamos con las ilustraciones de mi paisana María Hesse que muestran algunos cuadros de la pintora, aunque otras sean de cosecha propia. No todas las ilustraciones son reproducciones fieles de los cuadros originales. Algunos dibujos están simplemente basados en algunas obras de Frida por lo que, como anexos, encontramos al final del libro un apartado titulado Interpretación de su obra: cronología y otro Reinterpretación de su obra. Ambas secciones aportan información muy interesante con aclaraciones y explicaciones de los cuadros. Son obras que contienen un gran simbolismo y están llenos de detalles. Las ilustraciones tienden a los colores apagados, predominando los tonos pasteles y, en ocasiones, recuerdan mucho a los dibujos infantiles.

Un apunte muy curioso, las ilustraciones vienen acompañadas por el pertinente texto pero algunos párrafos parecen escritos imitando la escritura manual. Dichos fragmentos son parte de su diario, el que escribió la propia pintora, por lo que este volumen casi se puede interpretar como el diario comentado de Frida Kahlo.

No quiero cerrar la reseña sin mencionar que este volumen fue publicado coincidiendo con el 110 aniversario del nacimiento de la artista mexicana. Me ha resultado una lectura apasionante que te acerca a la figura de Frida Kahlo desde un lado muy visual y ameno. La vida de la artista, a pesar de que este libro simplemente se pasea por los sucesos más notables de su existencia, estuvo llena de luces y sombras, una dualidad cromática que queda muy bien reflejada por las ilustraciones de Hesse y que suponen un complemento perfecto a esta lectura. 
 









[Fuente: Imagen de la cubierta tomada de la web de la editorial]

Booktrailer: 

Frida Kahlo. Una biografía. from Repeater on Vimeo.



Puedes adquirirlo aquí:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...