martes, 6 de junio de 2017

ENTREVISTA a ELISABET BENAVENT (Saga Sofía).

Autora

Elísabet Benavent (Valencia, 1984) es licenciada en Comunicación Audiovisual por la Universidad Cardenal Herrera CEU de Valencia y máster en Comunicación y Arte por la Universidad Complutense de Madrid. Ha trabajado en el Departamento de Comunicación de una multinacional. Su pasión es la escritura. La publicación de sus novelas En los zapatos de Valeria, Valeria en el espejo, Valeria en blanco y negro, Valeria al desnudo, Persiguiendo a Silvia, Encontrando a Silvia, Alguien que no soy, Alguien como tú, Alguien como yo, Martina con vistas al mar, Martina en tierra firme y Mi isla se ha convertido en un éxito total de crítica y ventas con más de 800.000 ejemplares vendidos. Los derechos audiovisuales de «Saga Valeria» se han vendido para televisión. En la actualidad colabora con la revista Cuore, se ocupa de la familia Coqueta y está inmersa en la escritura.

Sinopsis

La magía de ser Sofía.

Sofía tiene tres amores: su gata Holly, los libros y El café de Alejandría.

Sofía trabaja allí como camarera y es feliz.

Sofía no tiene pareja y tampoco la busca, aunque desearía encontrar la magia.

Sofía experimenta un chispazo cuando él cruza por primera vez la puerta.

Él aparece por casualidad guiado por el aroma de las partículas de café...
...o tal vez por el destino.

Él se llama Héctor y está a punto de descubrir dónde reside la magia.

Después del éxito arrollador de sus anteriores libros, Elísabet Benavent, también conocida como @BetaCoqueta, regresa con La magia de ser Sofía, la primera parte de una bilogía que nos cuenta, con frescura y humor, lo que sucede cuando dos personas cargadas por el peso de las circunstancias se encuentran y descubren que la magia solo existe cuando se miran a los ojos.

La magia de ser nosotros.  

Sofía intenta seguir adelante... pero nada es lo mismo sin Héctor.

Sofía siente que se traiciona cuando un nuevo futuro se cuela en su vida.

Sofía enmudece al ver a Héctor en el Alejandría tras siete meses de silencio.

Héctor ha vuelto con un perdón en los labios y un hilo rojo como aliado.


Sofía y Héctor lucharán para volver a ser magia, pero ¿se puede mantener el amor sin renunciar a los sueños?


Sugerente, intrépida, tierna y pícara, Elísabet Benavent, @BetaCoqueta, pone el broche de oro a una bilogía en la que la magia se convierte en la razón que mueve el mundo. La magia de ser nosotros habla de las contradicciones de dos individuos cargados de culpas que se necesitan y que harán lo posible por encontrar un lugar en el que poder sentirse en casa. 

[Biografía y sinopsis tomadas directamente del ejemplar]


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Confieso que Elísabet Benavent es una de esas autoras prolíficas que me gusta seguir. Desde que leí la saga Valeria sentí que sus libros eran ese punto de desconexión en el que me gusta situarme de vez en cuando. Los libros de esta joven valenciana huelen a coco y a brisa marinera y producen una sensación de bienestar comparable a una sesión de spa. Así que cuando viene a Sevilla procuro adaptar mi día a su agenda, para sentarme a charlar con ella un ratito y ver cómo le va la vida. 

Aprovechando los días de la Feria del Libro de Sevilla, Elísabet nos volvió a visitar para presentar una nueva bilogía compuesta por La magia de ser Sofía y La magia de ser nosotros. Esto es lo que nos contó. 


Marisa G.- Elísabet me alegro mucho de volver a verte. Siempre es un placer recibirte en Sevilla.

Elísabet B.- Muchas gracias. La verdad es que es un gustazo venir. Cada vez que vengo recibo mucho cariño por parte de las lectoras. Es una pasada.

M.G.- Me alegro que así sea. Pero Elísabet, cada vez que veo que sacas libro siempre me digo lo mismo. A esta mujer la debe de poseer un demonio o algo así porque no es normal la velocidad a la que tú escribes y publicas. Quince libros en total en muy poco tiempo. ¿Esto quién lo hace?

E.B.- (Risas) Algo parecido a lo del demonio, sí. Pero bueno, han sido tres años y medio intensos. Contaba con la ventaja de que los seis libros primeros ya estaban escritos, así que solo me tenía que enfrentar al trabajo de edición. Sin embargo, los nueve restantes sí que han sido sobre la marcha y he tenido que aprender a organizarme bien. Duermo poco, eso sí te lo digo.

M.G.- ¡Dormirás nada¡ 

E.B.- Dormir está sobrevalorado (risas). No, no... pero es cuestión más de organización que de otra cosa. Pero bueno, reconozco que han sido años intensos.

M.G.- Han debido de serlo sí. La última vez que nos vimos fue cuando sacaste El diario de Lola. Ya por entonces me hablaste de la saga Martina, que la presentaste aquí el año pasado, luego llegó Mi Isla, ahora vienes con esta bilogía. Yo creo que antes de cerrar un proyecto ya debes estar embarcada en otro. De hecho ya he escuchado que en primavera del año que viene regresas con nuevo libro.

E.B.- Sí, sí... Es tal que así. Además resulta muy curioso porque antes de ponerme con la promo de un libro, yo ya me he despedido de los personajes para comenzar a trabajar en el siguiente libro, de tal modo que cuando empiezo a hacer una promo es como si me volviera a reencontrar con los personajes. Es algo muy curioso, un momento un poco raro. Has pasado como tu duelo, te pones a pensar en el siguiente libro y de repente te vuelves a encontrar con los personajes del libro anterior. Solapo las historias pero escribir es así, es todo un poco loco.

M.G.- ¡Locas deben estar tus neuronas porque menudo trabajo le das! (Risas)




E.B.- ¡Tengo solo una y anda despistada! (Risas)

M.G.- Oye, y de todas las historias que has creado, en la que hay muchos personajes femeninos, a nivel personal, dejando de lado las ventas, ¿hay alguna historia que te haya calado más que otra?

E.B.- Sí. Sabe mal decirlo porque parece que traiciono a las demás pero a mí la historia de Martina me caló mucho, y especialmente el personaje de Pablo. Es una cosa que no puedo evitar. Lo tengo siempre en la mente e intento encerrarlo en un cuarto mental. Le cogí mucho cariño y me enamoré como una quinceañera del personaje. De hecho le he prohibido a mi marido que utilice el perfume que usaba cuando escribí esa historia porque lo asocio a él. Además resulta que el proceso de escribir Martina fue muy bonito. Tuve más tiempo para escribir que con las otras historias. Fueron dieciocho meses en los que tuve que aprender sobre el mundo de la alta cocina, me tuve que estudiar los temarios: Técnicas culinarias I y II

M.G.- ¡Anda! Bueno, yo disfruto mucho con tus libros porque me divierten un montón pero aún no he podido ponerme con esta bilogía, así que, cuéntame qué me voy a encontrar.

E.B.- Pues te vas a encontrar con Sofía, una camarera del Café Alejandría, casi un personaje más. Es un sitio mágico donde todo el mundo se encuentra cómodo. Es como el salón de la casa de tu abuela. Sofía es una mujer feliz, ese es su estado natural, es feliz con lo que tiene, sin grandes aspiraciones. Todo lo vive intensamente. Lo único que le ocurre es que no busca el amor porque viene un poco escaldada del pasado, pero conocerá a Héctor y entonces... Es que el amor no lo buscamos nosotros, él nos encuentra.

M.G.- Bueno eso es lo mejor.

E.B.- Creo que sí. Nos solemos complicar mucho la vida y en este caso, el amor para Sofía y para Héctor es un problema porque él no busca el amor, sencillamente porque cree que lo ha encontrado. Lleva dieciocho años con la misma persona, desde que él tenía dieciséis. Héctor está hambriento de vida pero no sabe lo que necesita. Cree que lo tiene todo pero en realidad no tiene nada de lo que quiere porque no se ha sentado a pensar. Se ha dejado llevar.

M.G.- El Café de Alejandría es un lugar medio real, medio ficticio. Creo que tú te has inspirado en un par de locales que conoces, ¿no?

E.B.- Sí, en el Café de la Luz y en La Ciudad Invisible, que está justamente en el punto en el que sitúo el Café de Alejandría. Ella vive en el piso de arriba y Héctor en el piso de enfrente. Pero el Café de la Luz es un sitio en el que, sin saber por qué, cuando entras siempre te sientes a gusto. Yo voy muchas veces a trabajar y el trabajo allí me cunde muchísimo. Es un sitio muy mágico.




M.G.- Pero, una cosa. ¿Cómo es eso de que tú escribes esta historia, no te gusta y empiezas de cero?

E.B.- (Risas) Aquello fue un disgusto tremendo. La primera versión de La magia de ser Sofía, que además se llamaba de otra manera, fue un manuscrito escrito en hoteles, en estaciones de tren, aeropuertos,... Lo llevaba como una mochila y se notaba mucho. Era una novela cansada. No era dinámica ni divertida, yo no estaba comprometida con los personajes y se notaba mucho. Pero tengo una grandísima relación con mi editora, una relación más personal que profesional, y ella me dijo que no me encontraba en el texto. Tenía que entregar al día siguiente porque el libro estaba terminado y me propuso empezar de cero. Con el apoyo editorial fue mucho más sencillo. Para mí también supuso una manera de crecer porque te encuentras con estas complicaciones que te hacen madurar.

M.G.- ¿Y tú no crees Elísabet que el problema estaba en la vorágine en la que se ha convertido tu vida, en que ya has publicado muchos libros, que te sigue mucha gente y eso te acarrea en cierta medida mucha presión?

E.B.- Sí. Mira esto da vértigo. Yo creo que en este caso me bloqueé pero más por la presión que yo ejercía sobre mí misma. Empezar de nuevo fue como relajarme y en cuanto me relajé salió del tirón. Además es que el primer libro está escrito únicamente en los meses de verano. Es verdad que tengo mucha presión. Esto es algo que ya lo he hablado con la editorial para coger la próxima promoción con más calma porque escribir a lomos de una promo es complicado.

M.G.- Debe serlo sí. Oye y de los personajes ¿qué me cuentas? Sofía y Héctor es la pareja protagonista de esta bilogía. Por lo que yo sé ella es toda felicidad y él me da la sensación que es justo lo contrario.

E.B.- Es más taciturno. Está resignado y no lo sabe. Héctor es una persona que se ha dejado llevar por las circunstancias y no se ha planteado nunca nada. Por eso, encontrarse con una persona que se hace tantas preguntas, que es tan inquieta y que lo disfruta todo tanto, le ayuda a salir del cascarón, con lo que se va encontrando con las cosas que quiere. 

Por otra parte, los personajes secundarios les hacen de coro. Está Mamen, la madrastra de ella, su mejor amiga, está Abel, su compañero de trabajo en el Alejandria, un personaje muy loco pero muy sabio, está Oliver que es su mejor amigo desde el colegio. Sofía tiene la capacidad de convertir una situación un tanto extraña en algo ventajoso para ella.

M.G.- Y entiendo que la relación entre ambos surge en el primer volumen, acabando este en un punto complicado para que luego todo mejore en el segundo libro, ¿no?

E.B.- En el final del primer libro los dejo en una muy mala situación. Tenía miedo porque los había dejado tan bajos que me resultaba complicado levantarlos. El primer volumen nos habla de cuando te dejas llevar sin pensar, que a veces no podemos elegir a quien amamos. En el segundo, desarrollo la idea de que cuando estamos en pareja parece que hay que ser el cincuenta por ciento de algo y no es así, debemos ser el cien por cien de nosotros mismos aunque estemos en pareja. No hay que renunciar a nuestros sueños nunca y en ninguna circunstancia.

M.G.- Y esto te lo habrán preguntado muchas veces pero es inevitable. De todos los personajes femeninos que has creado, ¿todas tienen algo tuyo? ¿Te sientes más identificada con unas que con otras?

E.B.- Sí. Por ejemplo, yo no soy como Martina porque ella era más fría, le costaba relacionarse socialmente,... Yo me identifico más Valeria en la parte de la duda, de la inseguridad y soy muy Sofía en algunas cosas. En otras me gustaría ser como ella.

M.G.- Pero los personajes te pueden ayudar a mejorar, ¿no?

E.B.- Sí porque muchas veces relees los textos en la fase de edición y me doy cuenta de que hay cosas que las he escrito para mí. Es un proceso catártico también.

M.G.- Uno de los puntos positivos que veo con la publicación de tus libros es que, dentro de una saga, entre una entrega y otra, no hay que esperar apenas. No me engancho con las trilogías porque me cuesta mucho esperar un año entre un libro y otro. Desde aquí hago un llamamiento a las editoriales porque este sistema es mucho mejor. 

E.B.- A mí me pasa igual. Como lectora me desespero. En mi caso es que los escribo del tirón. Lo tomo como un único libro. Esperar es un rollo.

M.G.- Totalmente. Es que, además, aunque te haya gustado mucho el libro, hay detalles que se te olvidan.

E.B.- Exactamente. En la editorial son defensores de este modelo. 

M.G.- Es mucho mejor. Bueno, a ver, legión de fans. He estado mirando tu Facebook y he visto algo que me ha hecho mucha gracia. Cada vez que anuncias una firma terminas el post con la misma coletilla «Recordad que por motivos de logística solo me dejan firmar dos libros por persona». La primera vez que veo algo así y me ha parecido muy divertido.

E.B.- (Risas) Sí, tengo que ponerlo.

M.G.- Es que yo me imaginaba a una lectora cargando con los quince libros...

E.B.- ¡Pues es que ha pasado alguna vez!

M.G.- No me extraña pero en tal caso, esa lectora tiene mucho mérito.

E.B.- ¡Y tanto! He tenido firmas en las que me han venido con maletas con ruedas. Y no es por mí, yo los firmaría de mil amores pero es que también se mosquean las demás. Para que todo el mundo esté en las mismas condiciones y podamos atenderlas a todas, dos libros por persona y listo. Así también puedo pararme un ratito con cada una de ellas.

M.G.-  Elísabet, escribir un libro tiene muchas ventajas y muchas satisfacciones pero también debe de haber un lado oscuro, ¿no? Te lo comento porque una vez me dijo un/a escritor/a que movía muchísima gente que lo peor de todo eran las firmas. A mí aquello me sorprendió mucho. Por un lado lo entendí pero por otro me dio pena de sus lectores. ¿Cómo vives tú las promociones? Entiendo que hacéis muchos kilómetros, que os pasáis mucho tiempo fuera de casa y que debe ser agotador. ¿Lo disfrutáis realmente?

E.B.- Sí que se disfruta lo que pasa es que no sabes lo cansado que estás hasta que no terminas. Por otro lado da también mucha pena que te recorras toda España y no puedes disfrutar de las ciudades. 

M.G.- Solo ves las librerías.

E.B.- Sí y lo que hay alrededor del hotel y poco más. Es muy cansado, no te voy a mentir, pero sí lo disfrutas. Mi anterior gira fue muy dura porque fueron tres meses, diecisiete ciudades y en esta ocasión, son veintiséis ciudades... Pero vas a aprendido de la experiencia. Te organizas mucho mejor. Las firmas se disfrutan porque son muy mágicas pero cuando llegas la Feria del libro de Madrid, te das cuenta de lo cansada que estás.

lunes, 5 de junio de 2017

LAS BRUMAS DEL MIEDO de Rafael Ábalos.

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Editorial: Plaza & Janés.
Fecha publicación: abril, 2017
Precio: 18,90 € 
Género: Thriller.
Nª Páginas: 480
Edición: Tapa blanda con solapas.
ISBN: 97884401019180

Autor

Rafael Ábalos (Archidona, Málaga, 1956) es abogado de profesión. Durante su dilatada carrera como escritor de literatura juvenil ha publicado las siguientes novelas: Bufo soñador en la galaxia de la tristeza (Debate, 2000), El visitante del laberinto (Debate, 2001), Grimpow, el camino invisible (Montena, 2005), Kôt (Montena, 2007), Grimpow y la bruja de la estirpe (Montena, 2009), Poliedrum (Viceversa, 2009) y La canción del héroe (Viceversa, 2010).

Con Grimpow vendió más de 150.000 ejemplares y la obra fue traducida a veinticinco idiomas. Con ella, ganó en 2005 el premio de narrativa El Público, otorgado por la radiotelevisión de Andalucía, fue Libro Juvenil del Año 2007 en Holanda y recibió el premio Libro Notable del 2008, de la International Reading Association Children's Book Award de Estados Unidos. Con Poliedrum ganó la primera edición del premio de literatura juvenil As de Picas en 2009, convocado por PlayStation España. También en 2009, Grimpow fue incluido en la selección histórica de los 1001 libros infantiles que hay que leer para crecer. En noviembre de 2016, la editorial holandesa De Fontain reeditó Grimpow en su colección Golden Classic (Clásicos de Oro).

El péndulo (Plaza & Janés, 2011) fue su primera novela para adultos.



Sinopsis

Todas guardamos un mismo secreto,
pero está prohibido hablar de él.

En Leipzig, Alemania, los cadáveres de cinco chicas desnudas han sido hallados en mitad de la noche a los pies del monumento a la Batalla de las Naciones, bajo las colosales estatuas de piedra conocidas como Totenwächter, los «Guardianes de la Muerte». Todo apunta a un asesinato ritual, el crimen más extraño al que Klaus Bauman, veterano inspector de la Policía Estatal, se ha enfrentado a lo largo de su carrera.

Mientra tanto, Susana Olmos, una estudiante española de Erasmus recién llegada a la ciudad, conoce a Bruno, un joven y fascinante profesor del Conservatorio de Música. De un modo inesperado, Susana se sumerge en los ambientes más desconocidos y misteriosos de Leipzig y Berlin relacionados con el arte erótico y el resurgir del nazismo en Europa.

La investigación del inspector Bauman y la entrada de Susana en un mundo de sexo, drogas, fanatismo y muerte confluirán de forna sorprendente en un desenlace del que ninguno de los protagonistas saldrá indemne.

Un escalofriante thriller policíaco con tintes históricos, repleto de intriga y acción, que refleja el macabro descenso a los rincones más oscuros del alma.

[Biografía y sinopsis tomadas directamente del ejemplar]

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Así suena Las brumas del miedo:


[Lectura de las páginas 17 a 19;
música de descarga gratuita]

Hace unas semanas publicaba la entrevista que le hicimos a Rafael Ábalos, autor de la novela de la que quiero hablaros hoy, Las brumas del miedo, publicada por Plaza & Janés (puedes leerla aquí). Aquella conversación navegó entre confidencias literarias, rozando levemente cuestiones de índole personal, aquellas que supusieron el telón de fondo con el que Ábalos se adentró en esta novela, una historia a ratos siniestra, intrigante y con un desarrollo que nos explota en la cara en su desenlace. 

Tal y como le comenté en aquella ocasión, Las brumas del miedo no pueden empezar con mejor pie. Bastará únicamente un breve diálogo, unas cuantas líneas para despertar la curiosidad del lector, para incitarlo a abrir la aventura que este autor malagueño nos propone, una trama que se subdivide en tres líneas argumentales, componiendo un puzle de numerosas piezas irregulares que terminarán por encajar a la perfección. 

Por un lado, conoceremos al inspector Klaus Bauman, casado y padre de dos hijas. Bauman tendrá que enfrentarse a un caso lleno de singularidades, a una escena criminal preparada con exquisita minuciosidad hasta tal punto de dudar entre asesinato o suicidio colectivo. A los pies de una imponente monumento de la ciudad de Leipzig, Gustav Lastoon, un guía de necroturismo, se topa de frente con cinco cadáveres, el de cinco jóvenes que más que muertas parecen dormir plácidamente. La puesta en escena resulta altamente llamativa, implica premeditación, preparación y una ejecución milimétrica. Demasiadas molestias para ser un simple asesinato de carácter sexual.



Otra de las líneas argumentales nos traslada al mundo virtual, y más concretamente a la Deep Web donde un grupo de seis chicas de diversas edades, que se hacen llamar Las damas de la Luna Negra, conversan en un chat privado cada noche a partir de las doce en punto. Todas ellas conversan bajo un nick o apodo sin que conozcamos su verdadera identidad. Ni siquiera se conocen entre ellas mismas pero algo las une. Hablarán de secretos, de vivencias oscuras del pasado, de actos tenebrosos que deben ocultar a los demás. Tan solo se verán las caras cuando, tras idear un plan, pongan en práctica el proyecto que han pensado.

Por último, conoceremos a Susana Olmos, una estudiante española que se encuentra en Leipzig con una beca Erasmus. Susana parece tener una relación complicada con sus padres. Da la sensación que su viaje a la ciudad alemana parece una liberación pues intuimos que ella huye de algo, quizá de su pasado, que necesita desconectar de todos y de todo con la intención de olvidar. Poco a poco iremos sabiendo más de ella y entenderemos que el problema no solo lo tiene con sus padres sino consigo misma, con su propio cuerpo. Durante su estancia en Leipzig conocerá a varias personas, a Bruno, a Helga,... y a otros personajes con los que vivirá diversas aventuras llenas de aristas.

Bajo este entramado de historias en las que lucen el lado menos brillante de los personajes, se asienta la venganza. Saldrán a la luz numerosas hipótesis que nos hablarán de sociedades secretas cuyos miembros, oficiales de la SS, realizaban rituales ocultistas, actos que, según parece, siguen practicando actuales grupos neonazis. Pero el caso es tan complejo que Bauman se sentirá perdido a pesar de contar con la ayuda de otros investigadores, máxime cuando acaba involucrado de manera personal.

En cuanto a las chicas, el lector poco a poco podrá ir atando cabos, hacer cábalas y deducciones sobre sus identidades. ¿Quiénes se esconden en ese chat del inframundo cibernético? ¿Por qué han optado por esos apodos? El autor irá dosificando las pistas con bastante habilidad. En mi caso concreto, tras recopilar diversas informaciones, opté por hacer una especie de diagrama con los nombres ficticios y las cualidades que podían tener cada una de ellas, con tal de averiguar quiénes eran en la vida real. Reconozco que fue un juego divertido, uno de esos de quebrarte un poco la cabeza, es lo que hay que barajar las distintas pistas facilitadas. 

viernes, 2 de junio de 2017

AFRICANUS, EL HIJO DEL CÓNSUL de Santiago Posteguillo.

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Editorial: Ediciones B.
Fecha publicación: diciembre, 2016
Precio: 21,50 €
Género: Histórica.
Nª Páginas: 728
Edición: Tapa dura con sobrecubiertas.
ISBN: 978-84-666-6041-9


Autor

Santiago Posteguillo, filólogo, lingüista y doctor europeo por la Universidad de Valencia, es en la actualidad profesor titular en la Universitat Jaume I de Castellón. Ha estudiado literatura creativa en Estados Unidos y lingüística y traducción en diversas universidades del Reino Unido. Autor de más de setenta publicaciones académicas, en 2006 publicó su primera novela, Africanus, el hijo del cónsul, primera parte de una trilogía que continuó con Las Legiones malditas y La traición de Roma, todas ellas en Ediciones B. También es autor de la Trilogía de Trajano, compuesta por Los asesinos del emperador, Circo Máximo y La legión perdida.

Santiago Posteguillo ha recibido el Premio de la Semana de Novela Histórica de Cartagena en 2010, el Premio a las Letras de la Generalitat Valenciana en 2010 y el Premio Barcino de Novela Histórica de Barcelona en 2014, entre otros. Fue nombrado Escritor Valenciano del Año 2015.

Sinopsis

A finales del siglo III a. C., Roma se encontraba a punto de ser aniquilada por los ejércitos cartagineses a las órdenes de uno de los mejores estrategas militares de todos los tiempos: Aníbal. Pocos años antes del cruento conflicto bélico, nació un niño destinado a cambiar el curso de la historia: Publio Cornelio Escipión, hijo del cónsul de Roma durante el primer año de la guerra. Sus hazañas le valdrían el sobrenombre de Africanus.


Santiago Posteguillo narra su infancia y juventud de Escipión en esta novela espléndida, que ha alcanzado un notable éxito de ventas.


[Biografía y sinopsis tomadas directamente del ejemplar]


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Santiago Posteguillo ocupa un lugar privilegiado en mi casa. Tanto es así que existe lo que se llama «la estantería de Posteguillo» y sobre esa balda habitan muchas de sus novelas, aunque no todas, lamentablemente. 

Del autor valenciano solo he oído parabienes no solo como escritor, cuya capacidad y buen hacer he comprobado yo misma, sino también como docente. No recuerdo quién llegó a decirme una vez que sus clases en la universidad nunca estaban exentas de alumnos y que al hablar, ejercía una especie de hechizo que hacía entrar casi en trance a los oyentes. Esto último no he podido comprobarlo, ya me gustaría, pues la única vez que he visto a Santiago Posteguillo fue en una de las casetas de la Feria del Libro de Sevilla, donde apenas pude intercambiar un saludo con él, pareciéndome sumamente tímido.

En cualquier caso, cuando comprobé que Ediciones B sacaba una edición especial y limitada por el 10º aniversario de la publicación de Africanus, el hijo del cónsul, me pareció una ocasión estupenda para comprobar cómo fueron los inicios literarios del autor pues esta es su primera novela publicada. He tardado algo de tiempo en ponerme a ello, pero por fin puedo daros a conocer mis impresiones.

Resultado de imagen de Publio Cornelio EscipiónAfricanus, el hijo del cónsul me ha parecido una magnífica novela con la que Santiago Posteguillo abre una trilogía conocida como la Trilogía de Roma. En esta novela, el autor nos va a narrar la infancia y la juventud de Publio Cornelio Escipión, nacido en Roma y que fue conocido como Africanus por sus hazañas y heroicidades, asuntos que le valieron un ascenso meteórico dentro del ejercito romano.



A finales del siglo III a.C. Roma está a punto de caer ante uno de los mejores estrategas militares de todos los tiempos, Anibal, que se encuentra al frente de los temibles ejércitos cartagineses, procedentes de África. Amílcar, padre de Anibal prepara a la vez la invasión de Hispania (fundamental para el posterior avance hacia la conquista definitiva de la península itálica). En este marco nace Publio, hijo de Escipión, cónsul de Roma durante el primer año de la guerra. Nacido pocos años antes del conflicto bélico que protagonizaron el Imperio Romano y los ejércitos cartagineses, era ajeno a lo que el destino le tenía reservado, nada más y nada menos que cambiar la historia de Roma y, por ende, la Historia. No quiero desvelar mucho más del argumento porque además, basta con acudir a un libro de Historia para conocer en mayor o menor medida la vida de Publio pero en esta novela creo que es más importante cómo se cuentan los hechos que los hechos en sí y para comprobarlo solo tenéis que adentraros en la lectura. Solo os diré que tendremos historias coetáneas y paralelas, situaciones de combates y lucha que también darán paso al mundo del teatro y la cultura, todo ello narrado con dominio y maestría.  


El libro comienza con un prólogo del autor, quien nos transmite cómo se gestionó Africanus. Me ha llamado mucho la atención el hecho de que profesores de muchas disciplinas académicas recomienden a sus alumnos la lectura de esta novela. Esto solo puede significar que estamos ante una obra de gran magnitud y calidad, algo que se entiende a la perfección tras la lectura.

Por otro lado, el autor confiesa la posibilidad de darle continuidad a la trilogía de Escipión con una cuarta entrega, algo que, sin duda, sería recibido con gran regocijo por parte de los lectores. Los que acostumbran a leerlo coincidirán conmigo en que Posteguillo tiene una habilidad especial a la hora de transmitir la Historia, en general, y la del Imperio Romano en particular. Lo que parece arduo y laborioso él lo convierte en fácil y accesible, enganchando a los lectores desde el primer momento, convirtiendo la lectura en una actividad apasionada y fructífera. 

Tras el Prooemium que sigue al prólogo del autor, nos encontramos con el Dramatis personae que tan útil nos va a resultar a lo largo de la lectura de toda la obra. Como suele ser habitual en las novelas de Posteguillo de este perfil, esta herramienta junto con los mapas, árboles genealógicos y glosario que constituyen los apéndices del libro denotan el interés del autor en favor del lector. Quiero decir que todos estos recursos y toda esta información suponen un extra en la novela que ayudan a entender la historia que se nos narra, de tal modo que nuestro conocimiento sea lo más global posible. No cabe duda que todo este material es fruto de un importantísimo y seguro que complejo trabajo de documentación.

Pero, entrando ya en materia, habría que decir que en Africanus el abanico de personajes es amplio hasta el punto de considerarse como una novela coral. Nos toparemos con personajes que, aparentemente no tienen nada en común pero que, definitivamente, unirán sus vidas en un futuro más o menos próximo, dotando a la novela de una estructura sólida y bien construida. No hay que temer despistes ni pérdidas pues tanto la capacidad del autor como el Dramatis personae nos brindarán una importante ayuda.

Publio, nuestro protagonista principal –el otro podría haber sido sin duda su gran enemigo, Anibal- se irá empapando durante su infancia y juventud de esos conocimientos militares que de tan gran utilidad le será en el futuro. Y es que el contexto histórico en el que le tocó crecer no era para menos. A Publio se le instruye para ser un gran combatiente que luche en su día por su ciudad y su imperio. El peligro de invasión era permanente, y nunca Roma se había encontrado tan cerca del abismo, nunca había tenido enfrente un enemigo tan poderoso, con un mando militar tan brillante en el campo de batalla, que demostrara tal inteligencia y habilidad en la estrategia castrense. 

En cuanto a los escenarios, y como si de un mapa de juegos de mesa se tratara, vamos a viajar a Hispania, a los Alpes franceses, a la península Itálica, a Cartago, al Mediterráneo… El mundo conocido por los romanos está cayendo en manos de los bárbaros africanos, y el poder de Roma está más que en entredicho. En esta partida de ajedrez, Aníbal va jugando sus bazas y moviendo sus piezas, ávido de venganza. Paralelamente, Publio va formándose como un verdadero ciudadano y soldado romano, junto con su hermano Lucio.


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Hay pasajes sublimes que deberían quedar destacados para siempre. Por ejemplo, el paso de los ejércitos cartaginenses por los Alpes camino de Roma, los asedios de Sagunto y de Cartago Nova en la península ibérica, las batallas de Tesino, de Trasimeno y de Cannae. Cuenta la novela con mucha acción desarrollada por ingeniosos estrategas cuyos actos nos harán vibrar.

jueves, 1 de junio de 2017

ENTREVISTA a JAVIER REVERTE (Banderas en la niebla).

Imagen relacionadaAutor

Javier Reverte ha pisado los cinco continentes, ha navegado el Índico, el Pacífico y cruzado el Atlántico entre Europa y América en dos ocasiones; ha costeado el Ártico de Este a Oeste por el mítico Paso del Noroeste, y embarcado en un buque de investigación que le llevó hasta las Svalbard. Ha atravesado el canal de Panamá en un carguero y puesto el pie en la isla del Cabo de Hornos. Ha descendido el Amazonas desde su nacimiento hasta su desembocadura, recorrido en barco el curso del Alto Nilo, y viajado a bordo de un trasbordador en el río Congo, en la misma ruta que realizó Joseph Conrad a finales del siglo XIX. Conoce las fuentes de los dos Nilos, ha seguido los caminos literarios de escritores como Homero -en la Grecia clásica- o de Jack London -remando 750 kilómetros en el río Yukón- o de Mark Twain -en el Mississippi- y se ha internado en las inmensas llanuras africanas en busca de sus sueños infantiles. Ha surcado las aguas de los lagos Victoria, Tanganyka y Tana, y se ha acercado en una larga marcha de varios días, a pie, desde Mararal hasta las orillas del lago Turkana. En decenas de trenes y autobuses ha transitado por los parajes de medio mundo. Ha vivido en Londres, en París, en Lisboa, en Nueva York, en Roma y en Westport (Irlanda).


megustaleer - Banderas en la niebla - Javier ReverteSinopsis

Diciembre de 1936. España arde en una encarnizada guerra y, en muchos lugares, se pelea pueblo por pueblo, casa por casa. Sin conocerse ni saber siquiera el uno del otro, dos hombres de orígenes muy distintos van a encontrarse en una misma suerte: un sangriento enfrentamiento en las sierras jienenses de Lopera, donde el destino unirá sus nombres para siempre.

José García Carranza, «El Algabeño», es un torero sevillano, mujeriego y falangista, que se une desde primera hora a los sublevados y participa de manera activa en la represión del pueblo andaluz al frente de los «caballistas» de ultraderecha. John Cornford, estudiante en la Universidad de Cambridge y bisnieto de Charles Darwin, es un joven poeta insuflado de espíritu romántico que, en pleno estalinismo, se convierte en uno de los primeros voluntarios en alistarse en las Brigadas Internacionales.



El dibujo de sus biografías, magistralmente trazado por Javier Reverte, nos muestra dos de las caras de aquel épico conflicto bélico: la de una España tradicional hundida en un mundo de valores del pasado y la de unos jóvenes que, imbuidos de ideas revolucionarias, vinieron a luchar a España.


Una historia real escrita con los rasgos de una novela.


[Biografía y sinopsis tomadas directamente del ejemplar]


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Venid a mí novelas sobre la guerra civil española. Venid a mí novelas sobre la Segunda Guerra Mundial. Sois pedazos de nuestra historia, de nuestro pasado, y por mucho que haya leído sobre vosotras nunca me cansaré de hacerlo. Sé que no todo el mundo comparte mi opinión, sin embargo en estos libros yo siempre encuentro un elemento nuevo, una nueva versión, una nueva visión. Si además, los personajes fueron de carne y hueso, como los que corren por la nueva novela de Javier Reverte, Banderas en la niebla, tengo la certeza de que la lectura será mucho más placentera.


Hace un par de semanas tuvimos la estupenda oportunidad de compartir unos minutos de conversación con el autor que ha publicado recientemente esta novela que nos acerca a los campos de batalla en la guerra civil española, con dos personajes reales, José García Carranza, «El Algabeño» y el poeta británico John Cornford. Esto es lo que el autor nos contó.


Marisa G.- Javier, se dice que esta novela, Banderas en la niebla, es el desenlace de un trilogía que usted empezó con dos libros anteriores, Venga a nosotros tu reino y El tiempo de los héroes. El concepto de trilogía generalmente implica que debe existir un orden de lectura pero en este caso no es así, ¿verdad?

Javier R.- No, son novelas independientes y además tampoco siempre se consideran las trilogías de ese modo. Por ejemplo, Baroja tiene la trilogía titulada La lucha por la vida, compuesta por La busca, Mala hierba y Aurora Roja, y no tiene nada que ver una con otra. En mi caso tampoco tiene que ver una con otra. Es más yo no la concebí como una trilogía cuando empecé a escribir. Cuando saqué el primer libro lo entendí como una novela independiente y que además, en el tiempo, tampoco sería la primera porque transcurre en los primeros años del Franquismo y las otras dos se centran propiamente en la guerra civil. Sin embargo, cuando publiqué la segunda novela me lo planteé y empecé a pensar en la idea de que tenían algo que ver literariamente aunque no en el tiempo.


M.G.- Y vuelve usted a retomar la guerra civil, de la que usted ha comentado en alguna entrevista que se dice que es la guerra de la que más se ha escrito, incluso más que de la Segunda Guerra Mundial.




J.R.- Efectivamente, se dicen que hay más libros sobre la guerra civil española que sobre la Segunda Guerra Mundial, aunque yo no sabría decirte porque no los he leído todos, claro está. Sin embargo, se habrá escrito mucho sobre la guerra civil española pero nunca se ha escrito en el tono en el que yo creo que debía escribirse, fuera de mesianismos, porque, además, es que se ha escrito muy poco de la guerra civil pero centrándonos en los campos de batalla. 

Mis dos libros están inmersos en la batalla, son dos libros de los que yo digo siempre que huelen a pólvora y a sangre. Para ello he tenido que leer muchos libros que hablan sobre guerras en los campos de batalla y no solamente eso, sino que cuando era periodista, alguna vez he tenido que ir a una guerra, alguna vez ¿eh? no muchas. No soy especialista en este tipo de periodismo pero cuando he acudido a una guerra lo he hecho con curiosidad como ser humano y esa pequeña experiencia también la he volcado en la novela.

M.G.- En cuanto a los lectores, y eso es algo que le planteo a todos los escritores que nos narran la guerra civil, existe como una división de opiniones. Hay lectores que sienten hartazgo por tanta novela enfocada en la guerra civil. No es mi caso porque yo creo que siempre se puede aprender algo nuevo y ver la contienda desde un plano diferente. No sé qué opina usted al respecto.

J.R.- No creo que se haya escrito demasiado. Sé que hay mucha gente que le repatea el tema e incluso gastan bromas. Como usted apunta, creo que todo lo que se escriba está bien porque amplia el conocimiento y efectivamente las perspectivas son distintas. Por ejemplo, en mi caso he querido retratar el campo de batalla. Y luego está otra cuestión a tener en cuenta esta novela es no ficción porque los personajes son reales con una historia real detrás pero contada con la técnica de la novela. Para ello me he documentado muchísimo, he narrado la vida real de dos personajes y lo he contado como una novela. Eso sí, he tenido que imaginar los diálogos pero aún así, estos tienen que ver con las características de los personajes.

M.G.- Pero ¿cómo se forja esta historia Javier? Llega usted a dos personajes reales que coinciden en un punto de sus vidas. Su novela se puede entender casi como una biografía doble.

J.R.- Pues mira me topé con John Cornford leyendo una serie de antologías de poesía sobre poetas en la guerra civil. Había muchos en el lado republicano que vinieron de otros países a luchar porque ellos no se consideraban únicamente poetas que hablaban del amor sino también hablaban del compromiso político, de la lucha, la justicia. Me pareció un personaje muy interesante, nieto de Charles Darwin, un tipo que con veinte años se viene a España a luchar y pierde la vida el día que cumplía veintiuno. Cornford fue un hombre que había vivido muy apresuradamente, hijo de un especialista en Platón, profesor del Trinity College, una figura muy singular que muere en la batalla de Lopera y nunca se recuperó su cadáver. Estará en alguna fosa colectiva donde tiraron todos los cuerpos de los brigadistas muertos, entre los olivos de Lopera. Y luego, no recuerdo por qué, estuve leyendo sobre Andalucía y apareció el nombre del Algabeño y me enteré que también él murió en la batalla de Lopera. Qué casualidad, ¿no? Que dos personajes tan antitéticos murieran en la misma batalla me pareció curioso. Empecé a investigar y descubrí que ambos habían muerto, sin conocerse claro y enfrentados, en un corto margen de tiempo. Y fue así, con estos dos personajes tan sugestivos, como fragüé la idea de escribir una novela con las dos historias en paralelo hasta encontrarse en la batalla de Lopera.

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M.G.- José García Carranza, «El Algabeño» es un personaje que me ha dejado muy tocada. Es un torero, su padre fue torero aunque no tuvo tanto éxito como el hijo, pero originariamente ellos eran una familia muy humilde y sin embargo él parece haber olvidado de dónde viene. Hay un pasaje concreto en el que comenta que solo se siente a gusto con los militares, con la aristocracia, con la alta alcurnia sevillana, sin pensar que sus orígenes no eran esos.

J.R.- Eso es. Además se lo dice la propia duquesa con la que tiene un lío amoroso. En realidad yo de su familia no sé mucho. Creo que tiene descendientes en Sevilla, nietos o bisnietos, y que, según me han dicho, tienen la misma filosofía que él. 

De todos modos, todo lo que cuento en el libro son cosas que están absolutamente comprobadas como el hecho de que atara cinturones de dinamita a unos jóvenes y los volara por los aires, o que participó en las muertes de unos sindicalistas que se produjeron en el parque de María Luisa, frases que él dijo que están reflejadas en los periódicos,... 

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