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viernes, 26 de julio de 2019

SI ESTO ES UNA MUJER de Lorenzo Silva y Noemí Trujillo.

Editorial: Destino.
Fecha publicación: septiembre, 2017.
Precio: 19,00 € 
Género: Novela negra. 
Nº Páginas: 320 
Encuadernación: Rústica con solapas. 
ISBN: 9788426403995 
[Disponible en eBook y audiolibro; 
puedes empezar a leer aquí


Autores

Lorenzo Silva (Madrid, 1966) es el creador de la popular serie policíaca de los investigadores Bevilacqua y Chamorro, que le ha valido premios como el Nadal y el Planeta y del que la última entrega es Lejos del corazón. También es autor de numerosas novelas (como La flaqueza del bolchevique,  Carta blanca o Recordarán tu nombre, entre muchas otras),  relatos, ensayos y libros de reportajes y viajes.

Noemí Trujillo (Barcelona, 1976) ha publicado once poemarios y varios libros de literatura infantil y juvenil. Es editora del sello Playa de Ákaba y autora de las novelas Suzanne y El amor tan temido.

Silvia y Trujillo han escrito a cuatro manos las novelas juveniles Suad y El palacio de Petko y, tras adentrarse juntos en el género policíaco con Nada sucio, empiezan esta andadura con una nueva investigadora, la inspectora de policia Manuela Mauri. 

Sinopsis

La inspectora de homicidios Manuela Mauri lleva siete meses de baja cuando recibe la visita de la oficial Guadalupe Larbi para pedirle que se reincorpore al trabajo: sólo ella, le dice, tiene la autoridad y el empuje necesarios para sacar adelante una complicada investigación en la que la Brigada Provincial de Policía Judicial de Madrid no consigue avanzar.

Tres meses atrás aparecieron restos humanos en los vertederos de Pinto y Valdemingómez. Pese a haber dedicado ingentes recursos, no se ha encontrado el cadáver completo y no hay una sola pista de la autoría del crimen. Y lo que es peor: tres meses después sigue sin identificarse a la víctima. Manuela se enfrentará de esta manera al mayor desafío de su carrera como inspectora de homicidios: la Operación Vertedero. 

La búsqueda de la verdad pondrá de nuevo a Manuela en el punto de mira de sus compañeros y superiores, que han perdido la confianza en ella por los hechos acaecidos en torno al suicidio del inspector jefe Alonso, por los que Manuela quedó injustamente salpicada.

Una novela que señala los puntos oscuros de nuestra sociedad, cuestionando nuestra ceguera ante el sistema en el que vivimos. Ante todo lo que la ciudad desecha que, nos guste o no, la define.

[Información tomada directamente del ejemplar]

Así empieza Si esto es una mujer:

[Lectura de las páginas 13 a 15;
música: 'Tragic Story' de Myuu - Biblioteca Audio Youtube]

Bevilacqua y Chamorro son dos nombres que ya están vinculados con la literatura negra para siempre. Como también lo están Carvalho, Montalbano, Falcó,... y otros tantos que ha parido y sigue pariendo el género. Los lectores estamos acostumbrados a nuevos alumbramientos, al nacimiento de nuevos detectives que vienen con la intención de hacerse un hueco entre nuestras lecturas, con el propósito de adentrarse en investigaciones complejas que nos brinden unas cuantas tardes de entretenimiento y disfrute. En estas circunstancias nace Manuela Mauri, una inspectora de policía que ya lució palmito literario en un relato previo  (Carabanchel Blues) que Lorenzo Silva escribió con anterioridad para formar parte de una antología (Madrid Negro, Siruela) en 2016, pero que bien merecía una novela y aquí la tenemos. Si será la única que esta mujer protagonice, eso dependerá de los lectores. En mi caso, me gustaría aventurarme y auguro que volveremos a ver a Mauri dentro de unos años. 

Si esto es una mujer, clara alusión a la desgarradora novela de Primo Levi, es una novela negra escrita a cuatro manos, aunque a Noemí Trujillo le gusta decir que está 'escrita con dos sensibilidades' y es que en este caso, y como ya ha ocurrido otras veces, Silva comparte autoría con Trujillo, poetisa y escritora de juvenil, encargada de aportar sensibilidad y emoción a la trama. 

Con una inspectora de policía como protagonista solo podemos estar ante una novela negra que, en este caso, arranca con una violación y un asesinato. El pistoletazo de salida lo da un capítulo introductorio que inicialmente queda suspendido en el aire hasta que, cercanos al desenlace, cobra todo su significado. Manuela Mauri será la encargada de resolver el caso aunque no está en su mejor momento. Un desgraciado incidente en el pasado, del que iremos teniendo  noticias paulatinamente, la condenó a una baja larga y la despojó de la confianza de sus superiores y compañeros. Divorciada de un policía, mantiene una relación sentimental con Alberto, médico de profesión, y es madre de dos hijos. Cree tener mal carácter y ser constantemente malinterpretada por todo el mundo, pero tiene la habilidad de advertir aquello que otros no ven aunque lo tengan delante de sus narices. Recluida en su casa durante siete meses, es reclamada por su compañera Guadalupe, la oficial que se tomará la libertad de acudir a su casa para casi rogarle que vuelva al servicio activo. ¿Por qué? Pues porque hace tres meses se encontró restos de un cadáver en dos vertederos madrileños distintos sin que se haya averiguado su identidad ni se haya esclarecido el caso, aunque sí se sabe que es una prostituta negra. Están en un callejón sin salida y solo Manuela, con su perspicacia y su profesionalidad puede sacar la investigación del atolladero. Así que el caso se centra en averiguar quién es la chica y quién la mató. Para ello, Manuela Mauri cuenta con un equipo que coordina con recelos.

Si esto es una mujer no es simplemente un caso policíaco más. La investigación pone sobre la mesa cuestiones de índole social que permiten al lector reflexionar. Nos hablará de la trata de blanca, de la invisibilidad de la mujer en muchos ámbitos y más cuando se trata de una prostituta de color, cuya muerte no parece importarle a nadie, ni a la prensa, ni al gobierno ni a la opinión pública. Así que si el caso se archiva porque no se encuentra al culpable, se etiquetará como el asesinato de una puta más y punto. ¿A quién le importa? Si seguramente no tiene familia aquí y llegó a nuestro país de manera ilegal. Además ejerce la prostitución porque quiere y ella solita se lo ha buscado. Pero Manuela Mauri no está dispuesta a dejar las cosas como están, máxime cuando es una adicta al trabajo'El veneno de la investigación podía ser tan potente como el propio crimen'. Pero también sale a relucir la maldad del ser humano. ¿Hasta dónde podemos llegar? ¿En qué tipo de monstruos nos podemos llegar a convertir? ¿Conocemos realmente a nuestras parejas, a nuestros hijos, a nuestros vecinos?

Si tenemos que hablar del personaje, sobre Mauri habría que decir que es muy humana. En los últimos tiempos, viene siendo habitual en el género, encontrarnos con investigadores de los que no solamente vamos a conocer su faceta profesional sino también su lado más personal, su esfera doméstica, con los avatares, responsabilidades y preocupaciones del día a día, que se unen a los quebraderos de cabeza profesionales. Mauri mantiene una relación sentimental con Alberto, algo que su hijo David no acepta. Por otro lado, tiene problemas con su hermana Candela, con la que mantiene un tira y afloja por cuestiones de herencia. Y en esa tormenta laboral y personal,  la inspectora contará con el apoyo de su pareja, un hombre comprensivo que conoce la presión a la que ella está sometida. No obstante, la aparición de un poema dará lugar a posibles fisuras.

Y no solamente me gusta esa humanidad que destila el personaje, si no también la cantidad de preguntas que se formula y que, nuevamente hacen reflexionar al lector. Desde cuestionarse el sistema judicial hasta asuntos más banales, Mauri repasa nuestra sociedad poniendo en evidencia la naturaleza humana.  





Entre los personajes que acompañan a Manuela, tenemos a Guadalupe, una joven de treinta y un años, sagaz, curiosa, intuitiva, que lleva ejerciendo dieciséis años en el Grupo de Homicidios. Estarán también el resto de sus compañeros de equipo, a los que iremos conociendo en su justa profundidad y poco a poco. Y en el ámbito externo, Martina es una buena amiga de Manuela, una inspectora de la Policía Nacional retirada a los cuarenta y cinco años por problemas de ansiedad, derivados de una conciliación familiar que solo existe en la teoría y no en la práctica. Y luego, no podría faltar el periodista mordaz, en busca de la noticia estrella. Roberto Martín es un freelance que investiga por su cuenta y que intercambiará información con Mauri. 

En otro orden, y dado que Mauri es inspectora de la Policía Nacional, la novela nos permite asomarnos a otro Cuerpo de Seguridad distinto a la Guardia Civil, al que tan acostumbrado nos tiene Silva. Si esto es una mujer nos tiene guardada una sorpresa, un guiño curioso y simpático que va a gustar muchísimo a los lectores de la saga más famosa de Silva. Y en cuestión de guiños, los habrá también de carácter literario -no hay más que leer el título,-. 

En cuanto a la construcción de la novela, los primeros capítulos -de corta longitud, por regla general- contienen mucha información, la necesaria como para ir asentando las bases y que el lector conozca los pormenores de los personajes que van a participar en la trama. La narración es totalmente lineal. En el mismo punto en el que acaba un capítulo comienza el siguiente, si obviamos el capítulo introductorio del que os hablaba antes. Si esto es una mujer, me ha parecido una novela con una estructura sencilla, sin revueltas, ni recovecos. Me gusta el objeto de la trama, la investigación de la muerte de una prostituta de la Colonia Marconi (Madrid) que me llevó a investigar sobre ese núcleo de prostitución. Abordar la trama de blanca, la invisibilidad de la mujer en todos los espacios, y especialmente en un mundo tan sórdido como la prostitución me parece de justicia social y en ese sentido, la literatura hace una gran labor. He de decir, antes de que se me pase, que la novela se sustenta en un caso real, en el asesinato de Edith Napoleón, y de algún modo, sirve de homenaje aquella joven que vio su vida truncada solamente porque buscaba futuro.

Si bien es cierto que no es la primera vez en los últimos años que leo una novela protagonizada por una mujer -policía, investigadora, detective,...- que tiene algún problema y vive recluida y apartada de su profesión, el personaje de Manuela Mauri me ha parecido interesante y con el que es fácil conectar. Así que, y concluyendo, Si esto es una mujer es una novela amena y de ágil lectura, que cumple su función de entretenimiento. Por lo tanto, recomendable.

Seguro que vemos a Manuela en el futuro. 








 

[Fuente: Imagen de la cubierta tomada de la web de la editorial]

Puedes adquirirlo aquí:


lunes, 24 de junio de 2019

LORENZO SILVA y NOEMÍ TRUJILLO: 'Manuela Mauri no ha nacido para competir con Bevilacqua'

Sigo publicando todas las entrevistas que se dieron lugar durante la celebración de la Feria del Libro de Sevilla. Hubo tantos encuentros que todavía no puedo regresar a la dinámica habitual del blog.

En esta ocasión os traigo la entrevista con Lorenzo Silva y Noemí Trujillo. Acaban de publicar Si esto es una mujer (Ediciones Destino) y con esta nueva publicación nace una nueva investigadora policial, Manuela Mauri. Aún se desconoce si este nuevo personaje se convertirá en saga pero, en cualquier caso, Mauri se enfrenta al asesinato de una prostituta, un caso que está inspirado en un hecho real ocurrido en Madrid hace quince años, la muerte de Edith Napoleón.

Marisa G.- Lorenzo, Noemí, pregunta típica. ¿Cómo os habéis organizado para escribir esta novela?

Noemí.- Todo el mundo nos pregunta esto pero está muy bien porque así nos permite hablar del proceso creativo. Antes de ponernos a escribir hubo una parte de conversación, es decir, hubo un acuerdo y un consenso. Esto es fundamental antes de empezar nada. Una vez que tuvimos claras las cosas, repartimos el trabajo. Nos conocemos hace muchos años y Lorenzo sabe lo que puedo aportar y cuáles son mis debilidades. Luego, después de la escritura, viene la parte de revisión mutua, la supervisión del léxico y del estilo para que parezca un libro homogéneo. En realidad, a mí me gusta hablar de un libro escrito con dos sensibilidades, en vez de decir que es un libro escrito a cuatro manos. 

Lorenzo S.- El truco es hablar mucho antes y mucho después. Antes de ponernos a escribir estuvimos un año hablando de este personaje. Manuela Mauri ya era personaje de un cuento que escribí hace años, pero solo era un esquema, el dibujo básico porque para quince folios no necesitaba mucho más. En una novela de trescientas páginas ya necesitas un personaje en todas sus dimensiones. A partir de ese embrión, estuvimos mucho tiempo hablando de la historia que queríamos contar. Una vez que tenemos todo eso claro, entonces nos repartimos el trabajo pero van surgiendo cosas sobre la marcha y de manera simultánea. De todos modos, al final hay que producir un solo texto y para ello hay que volver a hablar.

M.G.- Es cierto que, a la hora de leer el libro, no se advierten dos estilos. Pero quiero entender que el estilo conjunto diferirá mucho del estilo individual.

L.S.- Sí. Tenemos una novela en primera persona y una voz. Esa voz no es la de Lorenzo ni la de Noemí, es la suma de las dos.  

M.G.- Lo primero que salta a la vista cuando tenemos el libro en las manos es la referencia a Primo Levi. ¿Por qué establecer esa conexión?

N.T.- 'Si esto es un hombre' de Primo Levi es una lectura difícilmente olvidable, es un testimonio muy desgarrador en el que no se juzga nada ni a nadie. Levi fue capturado a los 24 años, toda su vida quedó marcada por ese hecho y él lo cuenta sin más. Al leer ese libro se puede sentir el dolor, el miedo, el frío,... Es una historia recorrida por una pregunta constante, ¿cómo somos capaces de ser lo mejor y lo peor?, ¿cómo una persona puede deshumanizarse tanto? Son preguntas que están vigentes en nuestra sociedad actual. Tenemos lacras sociales muy importantes que no hemos conseguido erradicar. Seguimos mirando al otro con crueldad. Esas preguntas de Levi las hemos querido retomar para contar la historia de la trata de mujeres, de la prostitución, de la deshumanización con las que sus verdugos las manipulan.

M.G.- Manuela Mauri es una inspectora de policía que lleva siete meses de baja por un problema previo a la novela. Me parece un personaje lleno de matices. ¿Cómo la definiríais? 

L.S.- Hemos intentado que sea lo más parecida posible a una mujer y a una policía de carne y hueso. La idea de construir al personaje en un momento de crisis surgió de Noemí. Manuela ha perdido la confianza de los suyos, de sus jefes, de sus compañeros, e incluso ha perdido la confianza en sí misma. Es un personaje que este momento se tiene que reconstruir. Y al mismo tiempo que tiene flaquezas y ha cometido errores, es una mujer como todas las mujeres, y una policía como todas las policías, que tiene también sus fortalezas, sus habilidades y su carisma. No nos hemos preguntado si es una heroína o una anti-heroína, no es algo que nos preocupe. Lo que queríamos era hacerla real.

M.G.- La veo muy humana, con sus luces y sus sombras. Creo que últimamente hay un patrón muy claro en la novela negra, una tendencia a presentar a investigadores a los que también vamos a conocer en su ámbito doméstico, quizá en un intento de hacerla más cercana, ¿no?

N.T.- Sí, es verdad que últimamente en novela negra es así. A mí es algo que me parece muy bien. Cuando Lorenzo me hizo la propuesta de colaborar en el libro, yo no conocía nada de la Policía Nacional, ni había conocido a ninguna mujer que investigara ni tuviera el perfil de Manuela. Así que, al principio sentí un poco de pánico pero luego pensé que el no saber nada estaba muy bien porque no tienes prejuicios. De todos modos, necesitaba informarme, conocer a alguien que fuera mujer y tuviera el cargo que tenía Manuela. Estuve hablando con una inspectora y esa mujer me contó muchas cosas de su trabajo pero también me habló mucho de su hijo. Mientras conversábamos, ella estaba muy preocupada porque su hijo se iba de colonias y tenía que organizar la intendencia en casa. Pensé que todo aquello era parte de su vida y había que contarlo. Lógicamente ella no se aislaba de su familia ni de su contexto. Todo tienen que hacerlo compatible con su trabajo y los problemas de su casa le afectan en lo laboral y al revés. Era una pena ceñirnos solo al trabajo y renunciar a todo este contexto personal. Manuela es consciente de los errores que comete tanto en su casa como en su trabajo y hace lo que puede por repararlos, como todo el mundo en la vida real.

M.G.- Es un personaje que reflexiona mucho. Desde la manía que tenemos de estar pendientes todo el día del móvil y hacernos 'selfies 'constantemente hasta tocar temas más serios como el sistema judicial o la cuestión principal de la novela, la prostitución y la trata. ¿Por qué elegir este tema en concreto?

L.S.- Elegimos este tema porque es el trasfondo de un crimen real que hubo en Madrid hace quince años. Lo que contamos en la novela, muchas de ellas atroces, no es fruto de nuestra imaginación calenturienta. Lamentablemente algo así ocurrió en Madrid no hace tanto tiempo y el autor de aquel crimen no era un loco, ni un marginal, ni un inmigrante, sino un español, de buena familia, de buena posición económica y bien educado. 

Cuando en su día conocí aquella historia como reportero me impactó mucho y se ha quedado dando vueltas en mi cabeza todos estos años. Aunque teníamos otras alternativas, nos pareció que este era un buen desafío para Manuela tanto a nivel moral como profesional e intelectual. Es una novela que intenta explicar cómo, detrás de la naturaleza humana, existe esta capacidad de indiferencia brutal hacia al otro, la misma indiferencia que tan bien retrata Primo Levi.

M.G.- Me gusta mucho el planteamiento que hacéis del tema. Manuela piensa que la prostitución es un tema social y sin embargo, las instituciones miran hacia otro lado. Las prostitutas reciben más ayuda por parte de las monjas que por parte de los servicios sociales. Algo inaudito.

L.S.- Eso es tal cual. Ahí no nos hemos inventado nada. Si hablas con los policías te cuentan que, si consiguen sacar a una mujer de la prostitución, la única esperanza es ponerlas en manos de una ONG y las mejores son las propias monjas. Ellas se encargan de estas chicas que están destruidas literalmente y se echan a la espalda la tarea de levantarlas por pura voluntad. Ni los servicios sociales, ni los ayuntamientos ni el Estado tienen capacidad para recuperar a estas chicas. La sociedad, después de importarlas como mercancía, después de explotarlas durante mucho tiempo y colocarlas en situación de desecho, lo único que se le ocurre es inhibirse. Si no existieran algunas ONG y las monjas, estas chicas no tendrían ninguna esperanza.

M.G.- Ubicáis la trama de la novela en una zona de Madrid, en la Colonia Marconi. He estado buscando información sobre ese espacio e inicialmente me hice a la idea de que era una zona un tanto abandonada pero no, aquello es un barrio con sus viviendas, sus comercios, sus empresas,... Con lo cual me choca todavía más que las instituciones no hagan nada. 

L.S.- En la Colonia Marconi vivieron los trabajadores de la fábrica que Marconi tuvo en su tiempo. Allí se adosó un polígono industrial que se ha desarrollado en parte. Todavía hay parcelas sin edificar aunque cuenta con sus viales y es ahí donde la prostitución se coloca. Esa zona es parte de la ciudad pero los gestores se han olvidado de ella, dejándola en manos de la mafia que tiene perfectamente parcelado el polígono. En una parte se colocan los rumanos, en otra los nigerianos, en otra los chinos. Esa parte de la ciudad se ha abandonado por completo. 

N.T.- La novela está ambientada en la Colonia Marconi pero el problema es global. En todas las ciudades hay una Colonia Marconi. Este es un debate que debería avanzar en España y parece que cuando hablamos de trata sólo tienen responsabilidad los tratantes o los proxenetas pero hay más eslabones en la cadena y una de las piezas es el cliente. 

L.S.- Hay que echarle mucha voluntad para pensar que las chicas están ahí en pleno invierno, a las dos de la madrugada y medio desnudas porque quieren.


M.G.- La verdad es que el tema es bastante doloroso y es cierto que es un problema de todas las ciudades. Pero volviendo al personaje, ¿habéis pensado en convertir a Manuela en un personaje de saga?

L.S.- Es una posibilidad que está ahí e ideas tenemos porque cuando planteamos esta novela manejamos un abanico de casos que investigar. De todas maneras, no sabemos todavía. Yo tengo una saga en marcha, he tenido otras y las he cerrado en otros géneros. Este libro acaba de salir. Hay que dejarlo respirar y la vida de este libro nos dirá si la intuición que tenemos es correcta o no. Creo que sí, pero hay que esperar la respuesta de los lectores.

M.G.- Noemí, ¿tú estarías dispuesta?

N.T.- Ha sido una experiencia importante para mí. Esa parte de conversación creativa que he tenido con él durante mucho tiempo me ha enseñado mucho de su proceso creativo, de su forma de ser, de cómo se llevan a la práctica las ideas que tienes en tu cabeza. No me importaría nada repetir la experiencia dentro de un tiempo porque ha sido positiva.

M.G.- Pero Lorenzo, tú que llevas muchos años haciendo saga, no sé si lo verás como yo. Percibo que últimamente, cuando nace un autor nuevo y escribe una novela policíaca, enseguida se sube al carro de las sagas. Entiendo que un personaje de saga es muy agradecido porque claro, ya tienes el personaje protagonista para las siguientes novelas pero... 

L.S.- Sí, es muy agradecido pero también muy exigente. La saga, una vez que la lanzas, tiene una parte bonita con el primer y segundo volumen pero si sigues llegará el quinto, el sexto, el séptimo libro,... y tienes que empezar a preguntarte si vas a repetir lo que ya has hecho, si vas a contar de nuevo lo que ya has contado. A medida que la saga va avanzando, la cosa se va complicando y tienes que ir encontrando argumentos para convencerte y para convencer al lector de que eso puede continuar. Si los encuentras, pues efectivamente la saga es muy agradecida porque ya tienes un trabajo hecho, porque los lectores te esperan, porque unas novelas se apoyan en otras,... En cualquier caso, hay que dejar que suceda sin forzar nada. Y algo muy importante, si tienes una saga en marcha no la sobre explotes. A mí ya me ha pasado en más de una ocasión con escritores a los que admiro, que se han embarcado en sagas a las que han intentado exprimirles demasiado el jugo e inevitablemente la saga pierde fuelle y originalidad. Es muy fácil caer en historias que se repitan y lo que es peor, hay veces en que las sagas pueden terminan cayendo en la auto-parodia, es decir, uno termina por empezar a citarse a sí mismo. Esto es algo que a mí me horroriza y por eso intento ser muy cuidadoso. Lo fundamental es dejar que suceda y dejar que sean los lectores los que realmente decidan.

N.T.- No estamos preocupados por si Manuela será saga o no. Lorenzo tiene su proyecto de escritura y yo tengo el mío, más otras muchas cosas y encima tenemos que hacerlo todo compatible. Manuela Mauri no ha nacido para competir con Bevilacqua. Son amigos, se llevan bien, se entienden, se conocen,... Cada uno tenemos nuestro proyecto personal y si repetimos será cada dos años, si todo encaja y vemos que tiene sentido. Pensamos que Manuela nos puede dar juego pero no tenemos prisa. Ya veremos dónde nos lleva. 

M.G.- Ahora que mencionáis a Vila, me encantó el guiño que se le hace en esta novela.

L.S.- Fue idea de Noemí. De entrada no lo veía claro pero luego, pensándolo, me pareció bien. Por supuesto, no es un personaje principal sino un secundario. Me pareció bonito que un personaje que ha protagonizado unas tres mil quinientas páginas sea secundario en esta novela. Y que además que sea Manuela quien lo describa.

N.T.- Es bonito porque vamos a ver a Vila fuera de una investigación criminal, está más relajado, con una amiga y el lector lo va a ver desde otros ojos, desde los ojos de Manuela. Por supuesto, Bevilacqua y Manuela no van a competir, son amigos, se llevan bien y se ayudan. 

M.G.- Son amigos pero pertenecen a dos cuerpos distintos. Él forma parte de la Guardia Civil y ella de la Policía Nacional. En la novela vemos que hay cierta rivalidad entre los dos cuerpos.

L.S.- Y efectivamente la hay pero también hay colaboración. La fiereza en la competición y el compromiso en la colaboración dependen más de las personas que de las instituciones. 

M.G.- ¿Y los procedimientos son muy diferentes?

L.S.- No, no,... Tienen una organización distinta pero las técnicas policiales están marcadas por dos cosas, por los avances de la tecnología forense y criminológica que es la misma para un cuerpo y otro, y por la legislación vigente.

M.G.- Lorenzo, a la hora de escribir una novela, ¿tú eres partidario de ajustarse al procedimiento tal y como es en realidad?

L.S.- Me ajusto al máximo pero sin fundamentalismos. No me gusta tomar atajos gratuitos pero sí soy partidario de recurrir a algo que sí aparece en esta novela, la elipsis, para saltarnos lo que sea más fatigoso. Hay muchas tareas de la investigación policial que son tediosas y repetitivas. Eso es una cosa y otra distinta son las transgresiones y hacer que un policía en la novela haga cosas que realmente no hace o forzar la espectacularidad, o tener las pruebas de ADN tres horas después de haber localizado un pelo en la escena de un crimen. Eso es imposible

M.G.- Y Noemí, dado que habéis escrito también novelas juveniles conjuntamente, ¿son estas más fáciles o más difíciles que las novelas para adultos?

N.T.- De las novelas que hemos escrito juntos, para mí la más difícil ha sido esta. La voz y el tono de las juveniles me resultaron más fácil. Soy poeta y mi campo natural son las emociones. En una novela juvenil lo puedo trabajar mejor. Con este proyecto he tenido que aprender mucho.

M.G.-  Pues no os robo más tiempo. Ha sido un placer conversar con vosotros y espero que volvamos a ver a Manuela Mauri en el futuro.

L.S.- Eso lo veremos con el tiempo. Gracias.

N.T.- Muchas gracias.

Si esto es una mujer es una novela que gustará a todos los lectores de novela negra. Su personaje, Manuela Mauri, es muy cercano, con sus alegrías y sus penas, como las de cualquier persona, independientemente de que sea mujer o policía. En ese sentido la novela está muy lograda pero ya os daré detalles más concretos en los días venideros.






Ficha novela

Editorial: Destino.
Encuadernación: Rústica con solapas.
Nº Páginas: 302
Publicación: Mayo, 2019
Precio: 19,00 €
ISBN: 9788491291732
Disponible en e-Book y Audiolibro
Puedes empezar a leer aquí.
Ficha completa aquí.






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