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viernes, 22 de septiembre de 2023

LA DESCONOCIDA de Rosa Montero y Olivier Truc

Editorial: Alfaguara
Fecha publicación: marzo, 2023
Precio: 17,90 €
Género: novela negra
Nº Páginas: 160
Encuadernación: Tapa blanda con solapas
ISBN: 9788420475837
[Disponible en eBook y Audiolibro;
puedes empezar a leer aquí]

Autores

Rosa Montero nació en Madrid y estudió Periodismo y Psicología. Ha publicado las novelas Crónica del desamor (1979), La función Delta (1981), Te trataré como a una reina (1983), Amado Amo (1988), Temblor (1990), Bella y Oscura (1993), La hija del caníbal (1997, Premio Primavera de Novela), El corazón del Tártaro (2001), La loca de la casa (2003, premios Qué Leer, Grinzane Cavour y Roman Primeur), Historia del Rey Transparente (2005, premios Qué Leer y Mandarache), Instrucciones para salvar el mundo (2008, Premio de los Lectores del Festival de Literaturas Europeas de Cognac, Francia), Lágrimas en la lluvia (2011), Lágrimas en la lluvia. Cómic (2011, Premio al Mejor Cómic en el Salón Internacional del Cómic de Barcelona), La ridícula idea de no volver a verte (2013, Premio de la Crítica de Madrid), El peso del corazón (2015), La carne (2016), Los tiempos del odio (2018), La buena suerte (2020) y El peligro de estar cuerda (2022). También ha publicado el libro de relatos Amantes y enemigos (1998, Premio Círculo de Críticos de Chile), y dos ensayos biográficos: Historias de mujeres —reeditado en edición ilustrada, revisada y ampliada con el título de Nosotras. Historias de mujeres y algo más (2018)— y Pasiones (2000), así como cuentos para niños, recopilaciones de entrevistas y artículos, y Escribe con Rosa Montero (2017). Desde 1976 escribe en El País, en el que fue redactora jefa del suplemento dominical durante 1980-1981. Además de los mencionados, ha sido galardonada con el Premio Nacional de Periodismo (1981), el Premio Nacional de las Letras Españolas (2017), los premios Leyenda de la Asociación de Librerías de Madrid y Ciudad de Alcalá de las Artes y las Letras (2019), el Premio Cedro (2020) y la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes (2022). Es doctora honoris causa por la Universidad de Puerto Rico y su obra está traducida a más de veinte idiomas.

Olivier Truc nació en Dax (Francia) en 1964. Trabaja como periodista para Le Monde y fue corresponsal para los países bálticos y escandinavos, prestando especial interés a temas sociales y a las minorías. Ha producido documentales de televisión y ha publicado dos libros de reportajes. Es autor de obras como L’Imposteur y Le Cartographe des Indes boréales, y de la serie de novelas protagonizada por la policía especial de los renos formada por El último lapón (ganadora de los premios Quais du polar, Mystère de la critique y Michel-Lebrun 2013), El estrecho del lobo (2015), La Montagne rouge y Les Chiens de Pasvik. La desconocida, escrita junto a Rosa Montero, es su última novela.

Sinopsis

Es de noche y en el puerto de Barcelona un guardia hace su ronda cuando su pastora alemana se para en seco a olfatear desesperadamente un contenedor. Al llegar, los mossos hallan en su interior a una mujer inconsciente y deshidratada. Tiene una brecha en la sien, quemaduras en la cara y el cuerpo, y no recuerda quién es ni cuál es su lengua materna, pero está viva. Mientras se recupera en el Hospital Clínic, un hombre intenta asesinarla. La inspectora Anna Ripoll, experta en trata de mujeres, parece haber dado con su identidad y su dirección: Alicia Garone; 19, rue du Chariot, Lyon. En la ciudad francesa el inspector Erik Zapori busca el modo de librarse de la investigación a la que asuntos internos lo está sometiendo por delitos de corrupción y proxenetismo. Nada mejor que viajar a España a ayudar en la resolución de este caso, aunque pueda ser el más complejo de su vida.

Rosa Montero, una de las autoras más queridas y premiadas en lengua española, vuelve a la novela negra, esta vez acompañada por Olivier Truc, ganador del Premio Quais du Polar, el más prestigioso galardón francés del género policiaco.

[Información tomada de la web de la editorial]

He leído alguna novela de Rosa Montero. No todas de su extensa bibliografía. Admito que las que leí me gustaron. De hecho es una autora a la que no solo me gusta leer, sino también escuchar. En cuanto a Olivier Truc, no lo conocía. Tampoco lo he leído nunca. Hasta ahora.

Me acerqué a La desconocida cuando se iniciaban los días estivales, buscando esa lectura entretenida, amena y ágil, que no me friera aún más las neuronas, porque para eso ya teníamos la canícula sevillana. No me importaba que fuera una novela escrita a cuatro manos. Antaño, recelaba mucho de este tipo de producto literario pero, con el tiempo, y después de haber leído títulos no solo escritos a cuatro manos, sino a seis, ya nada me sorprende ni nada me echa para atrás. La desconocida ponía ante mis ojos una historia negra, con secuestros, muertes, persecuciones e investigaciones criminales. Justo lo que andaba buscando. No obstante, el resultado de la lectura no fue exactamente lo que esperaba. Os cuento.

La desconocida arranca en el puerto de Barcelona. Mientras el vigilante nocturno hace su ronda junto a su inseparable compañera Julieta, un pastor alemán con un olfato entrenado por la policía que se detiene junto a un contenedor, descubre que el container ha entrado de manera ilegal en el puerto. El vigilante da el aviso. Lo que encuentran en su interior...


«...la gran caja está por completo vacía, salvo por una persona tumbada de costado y en postura fetal justo en el centro. Es una mujer de piel muy blanca con un vestido negro de tirantes. El pelo, corto, tupido y muy oscuro, deja ver un perfil afilado. Está descalza. Si no te fijas en la cinta adhesiva que le cubre la boca ni en las bridas que le sujetan muñecas y tobillos, se diría que está durmiendo plácidamente, una perla en su concha metálica a la luz aguada del amanecer». [pág. 8]


 
La chica está viva pero no recuerda su nombre. De hecho, no recuerda nada de sí misma pues, además de estar deshidratada y con magulladuras, sufre amnesia general transitoria. Por no mencionar que, en la revisión médica le han encontrado escopolamina en sangre, la famosa droga de la sumisión, y también cuenta con numerosas marcas de cigarrillo en su brazo. ¿Se las hizo ella o se las hicieron?

Al cargo de la investigación tendremos a Anna Ripoll, la inspectora judicial cuya primera indagación es averiguar a quién pertenece el contenedor donde apareció la joven. Todo apunta a una empresa de origen francés. DominoMer es una compañía con sede en Lyon, que únicamente se encarga de ofrecer contenedores en alquiler. A priori, parece una empresa limpia pero muy pronto sabremos que está en el punto de mira de la policía gala. 

Por otra parte, la joven -a la que han puesto como nombre provisional María- es interrogada mientras está en el hospital. Parece que domina varios idiomas, incluso el español, aunque tiene un acento peculiar. Estando bajo vigilancia médica en el centro hospitalario, ocurrirá algo que dará a entender que María no es una joven más, pues cuenta con ciertas cualidades no propias de cualquier persona y que despiertan la curiosidad de Anna. No será el único hecho que suceda. Parece que alguien quiere evitar a toda costa que María recupere la memoria, que hable y que desvele todo lo que sabe.  Pero, poco a poco, la luz se irá abriendo camino en su mente.

De este modo, tendremos dos tramas. Una, la que se desarrolla en España, con la investigadora Anna Ripoll y la víctima de nombre desconocido. La otra se iniciará en Francia y tendrá como protagonista al inspector Erik Zapori, que en la actualidad está siendo investigado por asuntos internos, su compañero el inspector Laurent Fachelle, y el comisario Votart. Dado que la empresa DominoMer es el nexo de unión de ambas investigaciones, los dos hilos narrativos confluirán en uno solo, y más aún cuando se descubra la verdadera identidad de María. Así que, España y Francia irán de la mano, aunque las formas de proceder de Anna y las de Erik son totalmente distintas.

La desconocida es una novela a la que no le faltará la acción. Poco a poco iremos adentrándonos en una historia en la que muchos no son lo que dicen ser y en la que descubriremos tapaderas, corrupción, y negocios turbios. Estamos ante un relato que nace del deseo de venganza, alimentado por esos impulsos más primarios del ser humano. Todo ello para llegar a un desenlace que responde a las incógnitas que han ido surgiendo a lo largo de la lectura. Y si dije al principio que la lectura de esta novela no había resultado ser lo que esperaba no es sino porque no me ha dejado especial poso. Me ha entretenido y poco más. 

Llegados al final del libro, descubrimos una nota editorial, en la que se nos informa de que La desconocida es el resultado de la colaboración entre Rosa Montero y Olivier Truc, idea que surgió en el festival Quais du Polar, a propuesta de la editorial Points.



«Se trata de un proyecto de escritura colaborativa de una novela policíaca original, en la que los dos protagonistas, no francés y otra española, se enfrentan a las diferencias culturales entre sus dos países con la idea de contribuir a un mejor entendimiento mutuo». [pág. 155]

 


A ver, original no es que me parezca, pero sí puedo decir que yo no he advertido diferencias en cuanto a una escritura a cuatro manos. Quiero decir que el estilo está equilibrado y eso que cada uno de los autores fue escribiendo un capitulo por turno. Seguro que se lo pasaron genial. 



Qué me ha gustado y qué no me ha convencido de esta novela

Lo que me ha gustado:

- la narración cuenta con suculentos giros de guion que animarán la lectura

- transcurre a buen ritmo, que se vuelve frenético al llegar al desenlace 

- personajes dispares; cada uno con su forma de ser y, lo más importante, con su forma de trabajar; a veces saltan chispas cuando Anna y Erik están juntos (lo amplio en el siguiente punto) 

- los autores van soltando detalles, datos aquí y allá que nos permiten ir sabiendo lo que ocurre; somos nosotros los que tenemos que ir componiendo el puzle de las relaciones personales entre los personajes. 

- lectura que cumple la misión de entretener al lector con una historia que, por su extensión, se lee en un suspiro 

 

Lo que no me convence:

- he leído ya muchas novelas que arrancan con un hecho truculento en el puerto de Barcelona y además con el mismo punto de partida, el hallazgo de una joven (o de varias) dentro de un contenedor.

- la trata de blanca, tema muy esquilmado en literatura; y es que tampoco me ha aportado un punto de vista diferente. 


Personajes

La acción gira alrededor de un puñadito de personajes. Nuestra atención recaerá principalmente en María, la joven hallada dentro del contenedor, que no recuerda su nombre ni nada de lo que le ocurrió pero que, obviamente, ha estado metida en problemas. María irá desvelando poco a poco su naturaleza. Desubicada y totalmente perdida en los primeros compases de la novela, se muestra siempre alerta, como si ese fuera su instinto natural. Lo que se esconde tras su personalidad se irá desvelando a medida que ella vaya recuperando la memoria.

Anna es una mujer que ya ha visto de todo y por eso desconfía hasta de su sombra. La experiencia le otorga las tablas suficientes como para manejarse bien en una situación como la que nos plantea la novela. Tiene todo bajo control y su olfato, como a un buen sabueso, le dice que nada es lo que parece.

Por la parte francesa, Erik Zapori es de esos personajes que aportan cierta dosis de humor a un relato negro. Veremos saltar chispas en los momentos en los que coincide con Anna porque, aunque son dos personas que reman en la misma dirección, lo cierto es que se llevan tremendamente mal y eso arranca alguna sonrisa al lector. 

Luego tendremos algún personaje más, bastante importante en la trama, pero ni siquiera voy a mencionar su nombre.



Con capítulos muy cortos y un estilo fluido y ágil, La desconocida apenas traspasa el umbral de las ciento cincuenta páginas que, unido a la abundancia de diálogos, consigue que te ventiles la lectura de esta novela en solo unas horas, un día máximo. Estamos ante una novela negra que, sin llegar a sobresalir sobre el resto de publicaciones del género, al menos sí te aportará la dosis de intriga necesaria para que la lectura te mantenga entretenido hasta su desenlace.


[Fuente: Imagen de la cubierta tomada de la web de la editorial]

Puedes adquirirlo aquí:



lunes, 26 de septiembre de 2016

LA CARNE de Rosa Montero.

Resultado de imagen de LA CARNE de Rosa Montero.

Editorial: Alfaguara.
Fecha publicación: septiembre, 2016
Precio: 18,90 €
Género: Narrativa.
Nª Páginas: 240
Edición: Tapa blanda con solapas.
ISBN: 9788420426198
[Disponible en eBook]

Autora

Rosa Montero nació y estudió Periodismo y Psicología. Ha publicado las novelas Crónica del desamor (1979), La función Delta (1981), Te trataré como a una reina (1983), Amado Amo (1988), Temblor (1990), Bella y Oscura (1993), La hija del caníbal (1997, Premio Primavera de Novela), El corazón del Tártaro (2001), La loca de la casa (Alfaguara, 2003; Premio Qué Leer 2004 al mejor libro del año, Premio Grinzane Cavour 2005 y Premio Roman Primeur 2006, Francia), Historia del Rey Transparente (Alfaguara, 2005; Premio Qué Leer 2005 al mejor libro del año, y Premio Mandarache 2007), Instrucciones para salvar el mundo (Alfaguara, 2008; Premio de los Lectores del Festival de Literaturas Europeas de Cognac, Francia, 2011), Lágrimas en la lluvia (2011), Lágrimas en la lluvia. Cómic (2011; Premio al Mejor Cómic 2011 por votación popular en el Salón Internacional del Cómic de Barcelona), La ridícula idea de no volver a verte (2013; Premio de la Crítica de Madrid 2014), El peso del corazón (2015); el libro de relatos Amantes y enemigos (Alfaguara, 1998; Premio Círculo de Críticos de Chile 1999), y dos ensayos biográficos, Historias de mujeres y Pasiones, así como cuentos para niños y recopilaciones de entrevistas y artículos. Desde finales de 1976 trabaja de manera exclusiva para el diario El País, en el que fue redactora jefa del suplemento dominical durante 1980-1981. En 1978 ganó el Premio Mundo de Entrevistas, en 1980 el Premio Nacional de Periodismo para reportajes y artículos literarios y en 2005 el Premio de la Asociación de la Prensa de Madrid a toda una vida profesional. Su obra está traducida a más de veinte idiomas.

Sinopsis



«Al final todo acaba por desembocar en el amor. Y en el daño».



Una noche de ópera, Soledad contrata a un gigoló para que la acompañe a la función y así poder dar celos a un examante. Pero un suceso violento e imprevisto lo complica todo y marca el inicio de una relación inquietante, volcánica y tal vez peligrosa. Ella tiene sesenta años; el gigoló, treinta y dos.



Desde el humor, pero también desde la rabia y la desesperación de quien se rebela contra los estragos del tiempo, el relato de la vida de Soledad se entreteje con las historias de los escritores malditos de la exposición que está organizando para la Biblioteca Nacional.

La carne es una novela audaz y sorprendente, la más libre y personal de las que ha escrito Rosa Montero. Una intriga emocional que nos habla del paso del tiempo, del miedo a la muerte, del fracaso pero también de la esperanza, de la necesidad de amar y de la gloriosa tiranía del sexo, de la vida entendida como un lance fugaz en el que devorar o ser devorado.

[Biografía y sinopsis tomadas directamente del ejemplar]

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Así suena La carne:


[Lectura de las páginas 12 y 13 de La Carne - capítulo 1
Música: Wagner - Isolde Liebestod]

El amor siempre ha tenido una cara y una cruz. De la inmensa felicidad a la desdicha más absoluta se puede pasar en cuestión de segundos. Basta un mal gesto, una mirada fría, una palabra agria o que la mujer de tu amante se haya quedado embarazada. Soledad, la protagonista de La carne, la nueva novela de Rosa Montero, conoce bien cómo se las gasta el ángel del amor. Sin adentrarme mucho más en el argumento pues creo que la sinopsis ofrecida por la editorial es bastante acertada, os comentaré que Soledad, herida en su amor propio y despechada por el abandono de Mario, emprenderá un camino junto a Adam, el joven escort que contrata puntualmente pero que terminará por convertirse en compañero de viaje, un camino que la conducirá casi hasta los límites de una novela policíaca, con persecuciones, asesinatos, ajuste de cuentas y huidas. Pero no quiero conducirte a equívoco, La carne tiene más de nosotros mismos, de nuestros miedos e inseguridades que de policías y asesinos.

Si la sinopsis recalca la edad de los dos protagonistas, Soledad y Adam, no es por facilitarnos una información banal. Realmente la cuestión temporal será un peso pesado en la novela y es que La carne aborda asuntos tan espinosos como el paso del tiempo y sus consecuencias. A medida que pasan los años, las oportunidades comienzan a reducirse, las mejores quedaron atrás y el horizonte se aproxima a mayor velocidad. A eso hay que sumarle que nuestro cuerpo se deteriora, entramos en un estado de decrepitud cuando la tersura y la firmeza deciden abandonarnos y la carne, la nuestra propia, esa que da título a la novela, termina por traicionarnos.


«Carne traidora, enemiga íntima que te hacía prisionera de su derrota. [...] La carne tirana esclavizaba a todos». [pag. 26]



Pero, a pesar de esos temas que nos preocupan absolutamente a todos, la novela no pierde de vista el sentido del humor. Hay pasajes narrados de tal forma que el lector sentirá cómo la línea de sus labios se curva hacia arriba. A mí me ha hecho especial gracia ver a Soledad obsesionada, y desesperada por encontrar y proyectar una imagen de sí misma que quite el aliento. Soledad es muy humana, es muy mujer, y no hay nada que se le pueda achacar porque en esta historia nadie está libre de pecado, ni ella ni nosotros. 


Pero el argumento de La carne no solo se va limitar a narrarnos esa lucha de su protagonista contra el paso del tiempo sino que Rosa Montero nos regala todo un rosario de anécdotas y curiosidades que giran alrededor de diversos autores como Phillip K. Dick o Mark Twain. Serán historias curiosas, hechos insólitos en la vida de escritores de todos los tiempos. Para Soledad serán autores malditos, en cuyas vidas ella misma encontrará un reflejo y que supondrán el objeto de la exposición que ella, como comisaria, está organizando en la Biblioteca Nacional. Sin duda, estos pasajes en los que podemos aprender más sobre la vida de ciertos autores suponen un aliciente más en la lectura porque, ¿no os gustaría saber quién se suicidó por amor a Juan Ramón Jiménez? ¿O por qué María Legárraga, una mujer culta, se anuló así misma, obstaculizando un futuro brillante? Este componente metaliterario es especialmente potente en la novela y prácticamente se articula como una guía para futuras lecturas. 

Y centrándonos más profundamente en los personajes, os diré que Soledad se va a hacer querer a lo largo de las casi doscientas cincuenta páginas que tiene la novela. En realidad es muy fácil entenderla y por tanto ponernos en su piel. A pesar de tener una situación económica solvente, ser una mujer elegante, tener un buen trabajo -en esta parcela también la veremos luchar- y un físico aún envidiable, lo cierto es que le puede la inseguridad. No va muy descaminada cuando piensa que todo eso puede desaparecer de un día para otro y que, al final del trayecto, es muy posible que solo encuentre soledad. ¡Qué paradoja! Nunca un nombre cobró tanto significado como en este caso pero es que, encima la pobre se apellida Alegría, así que ahí tenemos una ironía con salto mortal y triple tirabuzón.

Por expreso deseo de la autora que, en los agradecimientos finales, pide al lector que no desvelemos mucho sobre el pasado de Soledad, por aquello de no destripar el argumento, cercenaré cierta información pero solo os diré que, Soledad, como todos, tiene fantasmas del pasado que la acompañarán a lo largo de su vida.

Adam es el escort contratado por Soledad. En realidad, uno y otra no son más que distintas caras de una misma moneda pues ambos han vivido situaciones similares, buscan lo mismos y poseen los mismos temores como el rechazo. 


jueves, 22 de septiembre de 2016

ENTREVISTA a ROSA MONTERO (La carne).

Resultado de imagen de rosa monteroAutora

Rosa Montero nació y estudió Periodismo y Psicología. Ha publicado las novelas Crónica del desamor (1979), La función Delta (1981), Te trataré como a una reina (1983), Amado Amo (1988), Temblor (1990), Bella y Oscura (1993), La hija del caníbal (1997, Premio Primavera de Novela), El corazón del Tártaro (2001), La loca de la casa (Alfaguara, 2003; Premio Qué Leer 2004 al mejor libro del año, Premio Grinzane Cavour 2005 y Premio Roman Primeur 2006, Francia), Historia del Rey Transparente (Alfaguara, 2005; Premio Qué Leer 2005 al mejor libro del año, y Premio Mandarache 2007), Instrucciones para salvar el mundo (Alfaguara, 2008; Premio de los Lectores del Festival de Literaturas Europeas de Cognac, Francia, 2011), Lágrimas en la lluvia (2011), Lágrimas en la lluvia. Cómic (2011; Premio al Mejor Cómic 2011 por votación popular en el Salón Internacional del Cómic de Barcelona), La ridícula idea de no volver a verte (2013; Premio de la Crítica de Madrid 2014), El peso del corazón (2015); el libro de relatos Amantes y enemigos (Alfaguara, 1998; Premio Círculo de Críticos de Chile 1999), y dos ensayos biográficos, Historias de mujeres y Pasiones, así como cuentos para niños y recopilaciones de entrevistas y artículos. Desde finales de 1976 trabaja de manera exclusiva para el diario El País, en el que fue redactora jefa del suplemento dominical durante 1980-1981. En 1978 ganó el Premio Mundo de Entrevistas, en 1980 el Premio Nacional de Periodismo para reportajes y artículos literarios y en 2005 el Premio de la Asociación de la Prensa de Madrid a toda una vida profesional. Su obra está traducida a más de veinte idiomas.


megustaleer - La carne - Rosa MonteroSinopsis



«Al final todo acaba por desembocar en el amor. Y en el daño».

Una noche de ópera, Soledad contrata a un gigoló para que la acompañe a la función y así poder dar celos a un examante. Pero un suceso violento e imprevisto lo complica todo y marca el inicio de una relación inquietante, volcánica y tal vez peligrosa. Ella tiene sesenta año; el gigoló, treinta y dos.

Desde el humor, pero también desde la rabia y la desesperación de quien se rebela contra los estragos del tiempo, el relato de la vida de Soledad se entreteje con las historias de los escritores malditos de la exposición que está organizando para la Biblioteca Nacional.

La carne es una novela audaz y sorprendente, la más libre y personal de las que ha escrito Rosa Montero. Una intriga emocional que nos habla del paso del tiempo, del miedo a la muerte, del fracaso pero también de la esperanza, de la necesidad de amar y de la gloriosa tiranía del sexo, de la vida entendida como un lance fugaz en el que devorar o ser devorado.

[Biografía y sinopsis tomadas directamente del ejemplar]

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El martes pasado, Fesaro de Libros en el petate y yo, tuvimos la estupenda ocasión de sentarnos a hablar con Rosa Montero sobre su última publicación La carne, una novela fascinante que me ha sabido a poco. Tener a una autora de su talla es todo un privilegio y más teniendo en cuenta que es una mujer natural y espontánea. Bombardeada por las preguntas de uno y otro, siempre mantuvo la sonrisa y nos desveló muchos datos sobre esta, su última novela. Esto es lo que nos contó.


Marisa G.- Rosa, eres una autora con una larguísima trayectoria que mantiene novela tras novela, su estatus literario. Ya sabemos que publicar una primera vez es muy complicado pero mantenerse en una buena posición en el ranking es lo realmente difícil. ¿Cómo se consigue?


Rosa M.- No sé cómo se hace. A mí me parece alucinante. La verdad es que cuando me pongo a pensar  no puedo sentirme más agradecida. Llevo treinta y siete años publicando novelas, unas gustan más, otras menos, pero todas han ido muy bien. Me siento casi bendecida. 

Dice Clara Obligado en un ensayo literario que si una persona lee un libro a la semana desde los 8 años hasta los 80, -que ya está bien; sería un pedazo de lector con un pedazo de vida-, solo leería tres mil libros en toda su vida. A mí esto me parece poquísimo. Así que, teniendo en cuenta tales cifras, que cojan un libro mío y lo lean, me parece un premio más gordo que el de la Bonoloto. Así que a tu pregunta, no lo sé, la verdad. 

De todos modos, una de las cosas que tienes que hacer como escritor es ser cada vez más libre. Ahí radica la madurez del escritor, y ser más libre significa serlo hasta de las propias expectativas, simplemente llegar a borrarte, borrar tu yo y dejar que la historia te atraviese y aprender de ella. Yo no pregunto cuántos ejemplares tiran de mis novelas en la primera edición, no pregunto cómo va, jamás entro en una librería a ver si está mi libro,... Es como un ejercicio que tienes que hacer porque además es algo muy turbador y forma parte de las cadenas que tienes que romper.

Decía Julio Ramón Ribeyro que una novela madura exige la muerte del autor y lo decía de manera metafórica, claro. Pero realmente es así. Tienes que borrar  el yo consciente.

M.G.- ¿Y haciendo alusión a esa libertad que mencionas es por lo que la editorial califica La carne como tu novela más libre y personal?

R.M.- Bueno, no. Son cosas que se suelen decir en las notas de prensa. Yo creo que todas mis novelas son muy personales en el sentido de que salen del inconsciente, del corazón, de lo que tú eres y que ni siquiera sabes. Todas son muy íntimas. 

En cualquier caso, sí creo que estoy en mi periodo de madurez, de plenitud, no sé si he alcanzado el tope o no pero sí siento que las últimas novelas como La ridícula idea de no volver a verte, El peso del corazón y esta están fluyendo de una manera distinta de las anteriores. Están saliendo con una fertilidad y una emoción tremenda. Como si las palabras y las historias estuvieran bailando conmigo, levantando los pies del suelo. 

Una de las cosas esenciales que tiene que aprender el escritor es a mantener la distancia narrativa, que además sería otra manera de borrar el yo del que te hablaba antes. Para conseguir esa distancia y alcanzar la universalidad es necesario hablar de mundos que no tienen nada que ver contigo. Y por eso, mis personajes y los mundos de mis novelas son muy lejanos  a mi mundo. Así, lo mismo escribo de una cantante de boleros analfabeta, de un androide del siglo XXII - Bruna Husky-, un personaje que además se parece mucho a mí, escribo sobre una sierva de la gleba que se hace guerrera, de un taxista,... Pero, ¿qué es lo que ocurre? Pues que llevaba un tiempo queriendo volver a una realidad muy cercana a mí, porque siendo ya más madura, mi pequeña vida no se iba a interponer o mi biografía no iba a empequeñecer la historia. Quería hacer una novela ambientada en el Madrid contemporáneo, con personajes intelectuales de más o menos de mi edad. Y esto sí que es otro paso hacia la libertad.

M.G.- En esta novela, como bien dices, tocas temas muy humanos y que nos afectan a todos y que nos preocupan, especialmente a los que vamos encarrilando una edad. 

R.M.- Pues sí, pero fíjate que estoy feliz y encantadísima porque la novela lleva en la calle ocho días y en las tres presentaciones que llevo, se me ha acercado mucha gente a contarme que se han sentido muy identificados y no te hablo de gente de cincuenta, sesenta o setenta años. Te hablo de chicos y chicas jóvenes, como de treinta años, que se han sentido afines a la protagonista. Así que yo creo que trata de algo muy esencial, el paso del tiempo, la vida, cómo nos vamos cargando con una mochila a las espaldas que contiene todos nuestros errores, nuestras frustraciones, el daño que hemos hecho, el que nos han hecho, los sueños rotos,... Todo eso pesa muchísimo. ¿Qué hacer con eso? En definitiva, de lo que se habla es del amor, de la necesidad del amor, del desamor, del invento del amor,... Todo eso lo puedes vivir con la edad que sea y por eso los jóvenes también se sienten identificados.

M.G.- Rosa, yo interpreto tu novela como un exorcismo, como si al escribir sobre estos temas se les hiciera frente a aquello que nos da miedo y por lo tanto espantáramos a los fantasmas.

R.M.- Sí, de alguna manera es una forma de intentar convivir con todo aquello que te asusta.

M.G.- Soledad es el protagonista principal de tu novela, una mujer de sesenta años, con un buen trabajo, que mantiene un buen tipo, inteligente, bella. Es un personaje a la que he querido desde la primera línea hasta el final.

R.M.- ¡Qué bien! Pero es tremenda, ¿eh? Es rabiosa, envidiosa,... 

M.G.- Sí, es un personaje muy completo y además me ha pasado que, al llegar al desenlace, me ha producido sentimientos encontrados. Por un lado, he sentido pena pero por otro lado he aplaudido su decisión, su actitud, ese cambio de comportamiento. No sé si pretendías provocar estas reacciones en el lector.

R.M.- Ella es reflejo de la fuerza de la vida. Creo que su actitud es lo más sensato en su personaje y especialmente en ese final que no vamos a desvelar. 

Como siempre digo, y esto ya lo sabréis, yo escribo novelas de supervivientes y el superviviente es el que no ceja nunca de vivir y así es Soledad. Pero fíjate qué curioso, Soledad es una mujer muy misógina y yo he odiado toda mi vida a las mujeres misóginas. Sin embargo a Soledad la entiendo y la he llegado a querer mucho también.

M.G.- Pues sí, se la quiere, a pesar de ese inicio tan lleno de venganza...

R.M.- Y esa furia pueril porque cuando estamos despechados por amor cometemos las tonterías más grandes porque somos así y el amor siempre es niño y por eso se representa como un niño. Nunca crecemos para el amor.

M.G.- La pobre también acarrea mucho lastre del pasado.

R.M.- Un lastre tremendo que lo vamos a ir conociendo a medida que avancemos en la lectura, sí. Poco a poco la vas entendiendo. Yo no la juzgo porque no escribes para juzgar sino para entender y a pesar de que yo detesto la misoginia he llegado a entenderla porque me he metido en su piel.

M.G.- Adam, es el otro personaje, el escort que ella contrata para vengarse de su ex amante. Adam no es tan diferente a Soledad, ¿verdad? Tienen rasgos comunes.

R.M.- No, no, tienen algo especular. Soledad, en un momento se confiesa como un monstruo, al igual que Adam porque eso es otro de los temas que se toca en La carne, o en cualquiera de mis novelas, esos personajes heterodoxos que resultan ser más válidos que los personajes de poder que salen en la mayoría de los libros. Soledad tiene miedo a ser diferente, a no dar la talla, a que la rechacen, a caerse de la plataforma de lo admitido socialmente, convertirse en una maldita, a volverse loca. Es fascinante.

M.G.-  Y sobre los nombres de los personajes, no están elegidos al azar sino que existe una intencionalidad, ¿verdad?

R.M.- Totalmente. Adam es el hombre, el primer hombre de la tierra. Soledad, que además se apellida Alegre, es como uno de esos chistes negros que a veces hace la vida. Y por otro lado, también está la mala leche de la madre de Soledad por poner esos nombres a sus hijas: Soledad y Dolores. 

Pero esto de los nombres también es algo clave que nos desvela el tono de la novela. Creo que La carne trata de cosas profundas, graves y terribles pero contiene un sentido del humor que resulta consolador y que de alguna manera permite colocar cada cosa en su sitio para que no se convierta en un melodrama. El humor es una manera de expresión maravillosa.

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