
Editorial: Plaza & Janés.
Fecha publicación: octubre, 2016
Precio: 17,90 €
Género: Narrativa.
Nª Páginas: 448
Edición: Tapa blanda con solapas.
Nª Páginas: 448
Edición: Tapa blanda con solapas.
ISBN: 97884901017308
Autora
Vanessa
Montfort (Barcelona, 1975) es novelista y dramaturga. Considerada una
de las voces destacadas de la reciente literatura española, cuenta con
tres novelas premiadas: El ingrediente secreto (Premio Ateneo Joven de Sevilla, 2006), Mitología de Nueva York (Premio Ateneo de Sevilla, 2010) y La leyenda de la isla sin voz (Premio Ciudad de Zaragoza a la mejor novela histórica del año. Plaza & Janés, 2014). Dentro de su obra teatral destacan Flashback, La cortesía de los ciegos y Tierra de tiza, escritas para el Royal Court Theatre de Londres; La Regenta, (Teatros del Canal, 2012) o Sirena negra,
llevada al cine por Elio Quiroga (Festival de Sitges, 2015). Desde 2015
dirige la Compañía Teatral Hijos de Mary Shelley, la primera formación
en España dedicada al teatro fantástico que se estrena con El hogar del monstruo (Centro Dramático Nacional, 2016) y 2016 funda BEMYBABY Films con la que produce Nuestros amantes de Miguel Ángel Lamata.
Su
obra está siendo traducida, estrenada y publicada en estudios críticos
de Europa, Estados Unidos, América Latina y Asia y cuenta con
reconocimientos como La Orden de los Descubridores (St. John's
University de Nueva York). La humanización de los paisajes, el lirismo,
la teatralidad de los diálogos diálogos y un gran mosaico de personajes y
tramas -espejo de la actualidad con un pie en lo extraordinario- son
algunas de las señas de identidad de su obra.
Sinopsis
En un pequeño y céntrico barrio de la ciudad hay cinco mujeres que compran flores. Al principio ninguna lo hace para sí misma: una las compra para su amor secreto, otra para su despacho, la tercera para pintarlas, otra para sus clientas, la última para un muerto. La última soy yo y ésta es mi historia.
Después de la pérdida de su pareja, Marina se da cuenta de que está totalmente perdida: había ocupado el asiento del copiloto durante demasiado tiempo. Buscando empezar de cero acepta un trabajo provisional en una curiosa floristería llamada El Jardín del Ángel. Allí conocerá a otras mujeres muy diferentes entre sí, pero que, como ella, se encuentran en una encrucijada vital con respecto a su trabajo, sus amantes, sus deseos o su familia. De la relación entre ellas y Olivia, la excéntrica y sabia dueña del local, surgirá una estrecha amistad de la que dependerá el nuevo rumbo que tomarán sus vidas.
Adictiva,
divertida, romántica, honesta, Mujeres que compran flores es una
emocionante historia de amistad, una aventura cotidiana en busca de la
independencia femenina, un épico viaje al centro de los sueños de la
mujer contemporánea.
[Biografía y sinopsis tomadas directamente del ejemplar]
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«Con la libertad, las flores, los libros y la luna, ¿quién no sería perfectamente feliz?»
Oscar Wilde
Con esta cita tan bonita comienza Mujeres que compran flores, la nueva novela de Vanessa Montfort, una novela muy diferente a su predecesora, La leyenda de la isla sin voz, que tantos buenos momentos nos concedió, descubriendo a un Dickens muy desconocido para mí pero que, sin duda, me dejó huella.
Mujeres que compran flores es una novela muy actual, no solo en lo que a personajes y sucesos se refiere, sino también al ámbito espacial. Su argumento transcurrirá en el barrio de las Letras de Madrid, un rincón de la Villa cargado de historia donde lo moderno y lo antiguo es aúnan en una simbiosis perfecta. Allí, en un pequeño espacio ubicado sobre lo que fue el cementerio de los cómicos, figura El Jardín del Ángel, una floristería que constituye un espacio mágico y singular, donde los sueños pueden llegar a convertirse en realidad.
La floristería está regentada por Olivia, una mujer sabia con bagaje y un largo camino recorrido, a cuyo regazo acudirá Marina, una mujer de 40 años, desorientada, surcando un momento complicado en su vida tras la pérdida de su pareja. Un encuentro casual y un malentendido, unirán a Marina y Olivia a través de una relación contractual, entrando a trabajar como ayudante en la floristería lo que le dará la oportunidad de conocer a otras tantas mujeres: Casandra, Victoria, Aurora y Gala. Todas ellas mujeres que compran flores.
Esta será un parte de la historia, una parte del pasado de Marina que se alternará con el presente de la novela, momento en el que ella está haciendo una travesía en barco, en solitario, desde Cartagena a Tánger para cumplir una promesa a la que ha tenido que hacer frente. Nada de esto hubiera sido posible si tres meses atrás Marina no hubiera conocido a las chicas.
La travesía no solo supondrá para Marina el medio de cumplir lo que un día prometió a Óscar, su pareja. También supondrá la vía de poner en orden su vida. En un constante monólogo interior, teniendo al imaginado fantasma de Óscar como único oyente, Marina reflexionará en voz alta todo lo que no se atrevió a decir en vida de su pareja, y eso le permitirá tomar perspectiva, alejarse de si misma y analizar con otro crítico como vivió junto a él y cómo fue su relación. Lo que descubrirá cambiará radicalmente la concepción que ella tenía de él y por tanto supondrá una especie de liberación, soltar el lastre que hasta ahora la anclaba sin dejarla volar.
Sin embargo, no será la única que rompa ataduras. El resto de las mujeres, esas amigas que unen lazos de una manera casi profética, tendrán la oportunidad de pensar en sí mismas, algo que no se han permitido nunca, de amarse, de quererse y sobre todo de valorarse. Esos sueños que siempre han ido dejando arrinconados podrán florecer como lo hacen las flores de El Jardín del Ángel. Y resulta curioso que, en un entorno tan colorido como esta floristería, cada una de ellas sienta predilección por una flor concreta, una flor que dice de sí mismas más de lo que podemos imaginar.
El perfil que Vanessa Montfort dibuja de estas protagonistas es muy preciso y diáfano. Cada una de ellas tiene una personalidad distinta, como también los son sus circunstancias y sus vidas y será fácil verlas evolucionar con el paso de las páginas, como igualmente fácil será apreciar pedacitos de cada una de nosotras en todas ellas. Para conocer a estas mujeres, voy a permitirme hacer uso de las descripciones que la editorial aporta en las solapas del libro pues creo que son muy certeras y pueden ayudar a los futuros lectores a hacerse una idea muy clara de las protagonistas.
La travesía no solo supondrá para Marina el medio de cumplir lo que un día prometió a Óscar, su pareja. También supondrá la vía de poner en orden su vida. En un constante monólogo interior, teniendo al imaginado fantasma de Óscar como único oyente, Marina reflexionará en voz alta todo lo que no se atrevió a decir en vida de su pareja, y eso le permitirá tomar perspectiva, alejarse de si misma y analizar con otro crítico como vivió junto a él y cómo fue su relación. Lo que descubrirá cambiará radicalmente la concepción que ella tenía de él y por tanto supondrá una especie de liberación, soltar el lastre que hasta ahora la anclaba sin dejarla volar.
Sin embargo, no será la única que rompa ataduras. El resto de las mujeres, esas amigas que unen lazos de una manera casi profética, tendrán la oportunidad de pensar en sí mismas, algo que no se han permitido nunca, de amarse, de quererse y sobre todo de valorarse. Esos sueños que siempre han ido dejando arrinconados podrán florecer como lo hacen las flores de El Jardín del Ángel. Y resulta curioso que, en un entorno tan colorido como esta floristería, cada una de ellas sienta predilección por una flor concreta, una flor que dice de sí mismas más de lo que podemos imaginar.
El perfil que Vanessa Montfort dibuja de estas protagonistas es muy preciso y diáfano. Cada una de ellas tiene una personalidad distinta, como también los son sus circunstancias y sus vidas y será fácil verlas evolucionar con el paso de las páginas, como igualmente fácil será apreciar pedacitos de cada una de nosotras en todas ellas. Para conocer a estas mujeres, voy a permitirme hacer uso de las descripciones que la editorial aporta en las solapas del libro pues creo que son muy certeras y pueden ayudar a los futuros lectores a hacerse una idea muy clara de las protagonistas.



