Mostrando entradas con la etiqueta Inma Rubiales. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Inma Rubiales. Mostrar todas las entradas

jueves, 15 de febrero de 2024

INMA RUBIALES: ❝Este libro invita a disfrutar de la vida al máximo❞

El año pasado tuve la oportunidad de acompañar a Inma Rubiales en la presentación de su anterior novela, El arte de ser nosotros, de la que os hablé en este post, durante la celebración de la Feria del Libro de Mairena del Aljarafe. Esta autora, de origen extremeño pero afincada en Sevilla, donde estudia Publicidad y Relaciones Públicas, cuenta con una legión de lectores, entre los que sobresalen los del sexo femenino. Yo soy una de esas personas que creen que los jóvenes no leen. Lo reconozco. Esto lo he dicho con frecuencia. Pero cuando acudo a una presentación o a una firma de libros de escritores jóvenes, tengo que desdecirme. Los jóvenes leen. Probablemente el porcentaje debería ser mayor pero está claro que muchos sí leen. Si no, que se lo digan a Inma Rubiales. 

Pues bien, la joven escritora vuelve a ser noticia tras la publicación de su último libro, Todos los lugares que mantuvimos en secreto. Con ella estuve conversando la semana pasada. Esto es lo que nos contó.

Marisa G.- Inma, cuando el lector coge este nuevo libro, lo primero que llama la atención es la cubierta. Preciosísima. Esta novela tiene mucha conexión con las ilustraciones. De hecho, incluye lo que se llama ovelays. Es la primera vez que encuentro un libro que incluya este tipo de recursos. Quisiera preguntarte en primer lugar, ¿qué son los overlays y por qué se decide incluirlos?

Inma R.- Fue una decisión que no tomé solo yo, sino en conjunto con la editorial. El objetivo era hacer un regalo a esas lectoras y lectores que apuestan por el libro desde el primer momento, y que van a comprarlo a librerías, ya sea en preventa o durante los primeros días de lanzamiento. Creo que ha quedado una edición muy bonita y Elena, la ilustradora, es maravillosa. Ha hecho un trabajo precioso, tanto con la portada como con las ilustraciones. La verdad es que el libro no ha podido quedar más bonito.

M.G.- Sí. Además, son ilustraciones que se pueden desprender del libro. No sé exactamente cómo los lectores podemos utilizarlas. A mí se me ocurre que se podrían enmarcar.

I.R.- Claro, claro. Deja espacio a la imaginación. Incluso hay lectoras que están haciendo tutoriales para pegar las ilustraciones en el libro, como si fueran una página más. Hay otras que prefieren ponerlas en su cuarto, enmarcarlas o dejarlas tal y como vienen. Lo chulo de que vengan sueltas es que puedes hacer con ellas lo que quieras.

M.G.- Inma, en cierto sentido, esta novela tiene un punto de conexión con la anterior, porque hay personajes que ya venían de antes.

I.R.- Sí, me encanta hacer esas cosas. Esta novela se puede leer sin necesidad de haber leído ningún otro libro anterior. No se hace ningún spoiler de las anteriores. Es cierto que hay guiños a ciertos personajes antiguos, que aparecen ahora de nuevo, que guían a la prota y que, al lector que haya leído los libros anteriores, le hará ilusión encontrarse. Pero, por ejemplo, mi madre se leyó este libro sin haber leído los anteriores y ella ni se dio cuenta de que esos personajes eran de otros libros. Es decir, el lector que vaya a ciegas, que no haya leído ningún otro libro mío, no se va a sentir descolocado.

M.G.- Sí, sí, se puede leer perfectamente sin haber leído las anteriores. 

Bueno, séptima novela y la tercera que publicas con Planeta. ¿Qué evolución has notado en ti como escritora?

I.R.- He notado evolución como escritora y como persona también. Tengo veintiún años y cada año voy creciendo y madurando en esas dos facetas. Los libros que escribía con catorce años no tienen nada que ver con los que escribo ahora. Y no lo digo por cuestiones técnicas, como la narración o las tramas, sino porque los temas que me interesaban a esa edad y la madurez con la que los trataba no es la misma que la de ahora. Es cierto que ahora, cuando trato un tema muy complicado, me informo muchísimo. Intento tratarlo desde la madurez, la delicadeza y el respeto. Es algo que está muy presente en esta novela. 

M.G.- De esos temas hablaremos dentro de un ratito, porque tengo algunas preguntas que hacerte al respecto pero, por hablar de la trama. Maeve es una chica que pierde a su madre siendo muy joven. Está muy desorientada y hace algo. ¿Qué les dirías a los lectores sobre la historia que contiene este libro?

I.R.- Maeve es una chica finlandesa, que a los cinco o seis años se muda con sus padres a Estados Unidos porque su padre quiere iniciar una empresa. Al poco de mudarse, su madre muere. Eso hace que, al crecer, ella no deje de preguntarse qué pasaría si muriera dentro de tres minutos. ¿Realmente ha hecho con su vida todo lo que ha querido hacer? ¿Estaría rodeada de las personas de las que tiene que rodearse? Tiene ese dilema todo el rato en la cabeza. Y, a raíz de esos pensamientos, se va a Finlandia, siguiendo un impulso. Regresa al pueblo de su madre. Allí se reencuentra con la mejor amiga de su madre y con toda su familia.  Ahí es donde entra en escena Connor. Él estaba súper enamorado de Maeve cuando eran niños. Cuando la ve regresar tan perdida, le propone hacer una lista de cosas que hacer antes de morir, para cumplirla juntos. Esa es la premisa de la novela. A raíz de ahí surge toda la historia romántica. 

Pero además, también hay una historia muy importante de evolución de cada personaje por separado. Es algo que me gusta hacer mucho en mis libros. El romance está ahí pero, además del romance, tenemos un desarrollo individual. Cada uno de ellos tiene sus miedos, sus inseguridades, sus problemas, sus comportamientos que quizás deberían cambiar. Y así se va construyendo toda la novela.

M.G.- ¿Cómo es Maeve y cómo la vamos a ir viendo a lo largo de esta historia?

I.R.- Es difícil definir a Maeve sin hacer spoilers. Al principio del libro ella no sabe quién es. La definiría un poco así, como un personaje que no está definido por sí mismo. Al principio, está completamente perdida, tiene una relación muy mala con su padre y con su novio. Todo el mundo espera que se vayan a casar pero ella no termina de verlo, no sabe qué le gusta hacer, no sabe cuáles son sus pasiones,... No sabe dónde se ve dentro de diez años. Creo que con todo esto que ella siente hay mucha gente joven que se puede sentir identificada. Al menos, yo me siento identificada en ciertas cosas. Los veinte, los veintiún años,... es una edad de mucha incertidumbre. Estás terminando la carrera, a lo mejor consigues tu primer trabajo, y no sabes muy bien qué te va a pasar en el futuro. Y esto le ocurre a Maeve y se agobia mucho. Poco a poco, el lector la irá conociendo.


[Si prefieres oír nuestra conversación, dale al play]


M.G.- Connor es el otro gran protagonista de esta historia. ¿Cómo se enfrenta al regreso de la que fue su gran amiga cuando eran más jóvenes? ¿Y de qué manera le va a afectar? Hay que decir que Connor es un personaje maduro, que se siente responsable de su hermano. 

I.R.- Exactamente. Connor y Luka son mellizos. Los dos han vivido una situación ante la que han reaccionado de manera muy distinta. A Luka le gusta estar siempre con ruido, irse de fiesta,... Sin embargo, Connor es más de encerrarse en sí mismo, de no centrarse tanto en sus problemas, sino en los problemas de los demás. Él tiene ese complejo de salvador con su hermano. Cuando ve a Maeve tan perdida, su primer impulso es intentar salvarla también, algo que a ella le da también como rabia, al principio. Ahí se produce un choque en el que ella es un poco desagradable con él porque está muy enfadada con el mundo y el otro le dice que si ella no estuviera tan enfadada con el mundo, te darías cuenta de que no soy mala compañía. Creo que entre los dos se compaginan muy bien. Para mí, Connor es de los protagonistas más buenos que he escrito. Es un protagonista muy leal. Es un chico buenísimo. Connor me encanta. Tengo favoritismo. Sin duda no debería tenerlo, pero lo tengo.

M.G.- Bueno, habrá más personajes que van a rodear a esta pareja. ¿A quién destacarías tú?

I.R.- Bueno, a mí me encanta Luka. Fíjate, es un personaje que no me gustaba tanto, pero que he notado que al lector le gusta mucho. Y a raíz de eso creo que yo también le he ido cogiendo cariño. Es un personaje al que vamos a ver evolucionar mucho  en la novela. Y luego, me encanta toda la familia de Connor. Los padres son maravillosos. Niko es el hermano pequeño de Connor. Su personaje está inspirado en mis primos pequeños que tienen unas ocurrencias maravillosas. Y aparte, otro personaje muy importante para Maeve es su amiga Nora, a la que conoce en Finlandia. Es un personaje intenso que le brinda esa amistad femenina que Maeve necesita al llegar a un lugar nuevo. No sé, creo que es un personaje interesante. 

M.G.- Hablando de los temas, la familia es muy importante en la novela. Fíjate que, leyendo los agradecimientos, creo que eres una de los autores que más se acuerda de los suyos en esas líneas. Y eso me hace pensar que debes ser una persona muy familiar, algo que tú vuelcas siempre en tus novelas.

I.R.- Sí. En mis novelas siempre hay mucho drama con la familia. En esta tenía ganas de plasmar esa relación tan bonita que tengo con mi familia. Y lo hice a través del personaje de Connor. Su familia está muy unida y eso contrasta con Maeve, que no tiene una familia como tal. Cuando ella llega a la casa de Connor, y ve cómo es todo, siente como cierta tristeza. Me interesaba tratar eso.

A mí mis padres me acompañan a casi todas las firmas. De hecho, este sábado firmo en Sevilla y ellos van a estar allí,  haciendo fotos con las chavalas. Es algo que les encanta. Me han acompañado desde siempre en este sueño. Incluso cuando aún no lo había logrado. Ellos han estado ahí y bueno, sí, soy una persona muy familiar.

M.G.- Se nota. 

Se podría pensar que la muerte es otro tema importante pero tú haces una puntualización. Te he escuchado decir que este libro, más que sobre la muerte, habla sobre la vida.

I.R.- Sí. Habla de la muerte pero no en un sentido dramático, sino como algo que ocurre tarde o temprano y por eso tenemos que aprovechar la vida al máximo. Maeve se lo plantea mucho en los primeros párrafos del libro, cuando dice que vivimos un poco en una nube de autoengaño, pensando que tenemos todo el tiempo del mundo para hacer las cosas y por eso las vamos dejando siempre para otro momento. Pero la realidad es que nunca sabes si va a haber otro momento o no. Este libro invita a disfrutar de la vida al máximo, plenamente. Y, sobre todo, a encontrar esa felicidad en las cosas pequeñitas. Por ejemplo, a mí me da mucha felicidad estar con mi perro. Pesa 50 kilos, se me tumba encima, y me aplasta un poco, pero me encanta. También me gusta estar con mi familia, con mis amigas, y disfrutar de un día de sol. Esas son las pequeñas cosas a las que hay que dar importancia.

M.G.- Tienes toda la razón. Bueno, el amor no lo podemos dejar atrás. Esta es una novela en la que hay mucho amor. Es un amor que se aleja de lo que realmente no es amor.

I.R.- Creo que en casi todas mis novelas el romance está siempre basado en la sinceridad, en el respeto, en la comunicación. Aunque a veces los personajes no se comuniquen, siempre se habla de lo importante que es comunicarse.

En este libro en concreto, el amor se cuece muy a fuego lento, lo que también me ha dado mucho juego a la hora de escribir. Es un libro largo, porque es un amor que va surgiendo poquito a poco. No surge de una página a otra. Así creo que resulta mucho más creíble para el lector.

M.G.- A través de unos de los personajes también tocas el tema del alcohol. Hablas de las pequeñas cosas, del carpe diem, de cumplir sueños. Me pregunto cuál es el sueño más inmediato de Inma Rubiales.

I.R.- Pues mira, hace poco encontré una lista que había escrito con cuando estaba en primero de la ESO o algo así. Es una lista que escribí en inglés porque me la mandaron para clase de inglés. En ella hablaba de mis sueños a largo plazo. Al verla, me di cuenta que había cumplido todos esos sueños, como publicar un libro, ir al a Feria del Libro de Sevilla, a la de Madrid,... Cosas que por entonces me parecían completamente lejanas. Pensaba que nunca me iban a pasar esas cosas. Y ahora, la verdad, no tengo ningún sueño nuevo todavía. Algo que sí me gustaría es que mis libros se tradujeran al inglés pero ya, con lo que estoy viviendo, me conformo. No entraba en mis sueños vivir esto.

M.G.- Inma, antes  has dicho algo que me ha resultado llamativo, que tu madre no había leído las dos novelas anteriores.

I.R.- Una sí pero El arte..., todavía no. 

M.G.- Sin embargo, me consta que tu madre sí ha jugado un papel muy importante en esta novela, a la hora de documentarte para tratar ciertas cuestiones.

I.R.- Sí, exactamente. Ella no leyó Hasta que nos quedemos sin estrellas. El arte... no le dio tiempo porque ya rápidamente me puse con la escritura de esta novela y yo se la iba pasando a ella, antes de pasárselo a la editorial. Fue como mi primera lectora. Y sí, me ha ayudado porque mi madre es psicóloga, experta en problemas de salud mental grave, en prevención de suicidios. Me ha ayudado a tratar muchos temas de todos mis libros. Como escritora, tengo cierta responsabilidad, sobre todo, teniendo en cuenta que me dirijo a un público principalmente joven. Aunque escrito sobre todo para entretener, también creo que mis libros, aunque sea de manera inconsciente, pueden dejar algo en la gente que me lee, puedo influirlos de alguna manera. Así que, si influyen que sea de manera positiva. Por eso trato todos los temas con mucho cuidado. Me como mucho la cabeza.

M.G.- En el libro vas cambiando la voz narrativa. En capítulos alternos, la acción se irá narrando por Maeve y por Connor. Esto es una seña de identidad tuya porque también los vimos en El arte de ser nosotros. 

I.R.- Sí. En esta novela, el plan inicial era que él no narrara. Sin embargo, y como siempre, mis personajes toman el timón. En el capítulo cuarto, Connor decidió que él iba a narrar, así que me hizo cambiar toda la escaleta. Creo que de este modo se puede ver mejor la evolución de los personajes. Si narra sólo ella, se pierde la evolución de él. En cambio, si él narra también, todo resulta distinto. Me gusta esta estructura. Y creo al lector también le puede interesar conocer lo que siente uno u otro, ya que no se dicen lo que están sintiendo. 

M.G.- Es una novela muy actual, muy de tu época, de tu generación, con referencias musicales y demás. Los personajes son un reflejo de los jóvenes de hoy en día.

I.R.- Sí, exactamente. Es una novela contemporánea que ocurre en la realidad. De hecho creo que está ambientada en 2023, así que bueno, evidentemente tiene que tener referencias culturales, ¿no? Hay cosas que a mí también me gustan, que salen en la novela, como Taylor Swift. 

M.G.- Hablemos del escenario. En esta ocasión, te has ido a tierras muy frías. A Finlandia. De hecho, la acción ocurre en un pueblo que se llama Sarkola. ¿Te ha tocado glooglear mucho o esta vez has viajado al pueblo?

I.R.- Pues mira, lo de escoger este pueblo fue algo que pasó un poco como por un chispazo. Yo tenía claro que quería un sitio con cabañitas, con nieve, con árboles, un ambiente súper acogedor para esta novela. Era como la vibra que me daba desde el primer momento. Estuve buscando un montón de pueblos en internet y, de pronto, una amiga me dijo que había ido a Finlandia. Por curiosidad, me metí en Google Maps, cogí el muñequito, lo solté en un punto aleatorio, y cayó en Sarkola. Este pueblo tiene cabañitas, un lago, nieve, y un bosque. Tenía todo lo que necesitaba y lo ambienté allí. Por diversos motivos no pude viajar durante la escritura, así que lo que hice fue documentarme mucho por Internet. Pero también busqué experiencias y hablé con gente que había vivido allí. Cuando buscas la cultura de un país en Internet siempre se caen los tópicos. Si buscas información sobre la cultura española, te va a salir la tortilla de patatas y la paella. Pero tú no comes paella, ni tortilla todos los días, ¿verdad? Yo, desde luego, no. Yo quería salirme de lo típico, de la Finlandia turística. De hecho, el pueblo en el que he ambientado la novela, como tal, no tiene nada. No es nada turístico. Es un pueblo pequeño, con cuatro casas, un lago y un bosque. El hablar con la gente que ha vivido en Finlandia me ha ayudado mucho.

Luego, sí he podido viajar. Uno de mis miedos al llegar era darme cuenta de que lo que había escrito no era real. Pero fue todo lo contrario. Yo me iba moviendo por el pueblo y me iba encontrando con todos los lugares que aparecen en el libro, con su supermercado, con todo. Ha sido muy chulo ser capaz de teletransportarme, a través de la documentación, a un sitio en que no he estado nunca pero he visitado después. 

M.G.- Pero te has tenido que documentar hasta el punto de hablar de costumbres finlandesas. ¿Qué es eso el avanto?

I.R.- Es el sumergirse en agua helada. Es algo muy típico allí. Normalmente, en Finlandia todas las casas tienen sauna. Se meten dentro, sudan un montón y al rato salen en bañador, al aire helado o se meten en un agujero en el hielo, o en un lago o donde sea. Es un chute de adrenalina. Al parecer, es bueno para la salud o algo así. Yo lo hice cuando viajamos. Es guay. Es una experiencia que, sin duda, hay que vivir alguna vez en la vida. 

M.G.- En esta novela, el escenario sí cobra mayor protagonismo que en las anteriores, ¿no?

I.R.- Creo que el escenario es un personaje más. 

M.G.- Teniendo en cuenta que los personajes te invitan a vivir el momento y a disfrutar el presente. Ellos elaboran una lista con las cosas que quieren hacer. Tú ya me has comentado que encontraste una lista que redactaste de más joven. No sé si ahora has elaborado otra.

I.R.- Estoy en proceso de elaborarla, pero creo que mi lista ahora se centraría  más en cosas a nivel personal que en cosas a nivel profesional. A nivel profesional tengo la suerte de que he cumplido muchos de mis sueños. Ahora, me centro en las pequeñas cosas, en disfrutar más. 

M.G.- La última vez que hablamos te pregunté cómo hacías para compaginar tus estudios e ir aprobando exámenes, con la escritura y la publicación de las novelas. Estamos hablando de un libro de seiscientas páginas, encima.

I.R.- Bueno, es complicado. No te voy a mentir.  Es difícil. Sobre todo, cuando las dos cosas se solapan. En junio, cuando llegan las ferias del libro, es una época de exámenes. Viajo, estoy tres días firmando y regreso. Pues al día siguiente, tengo un examen. Eso me descoloca mucho. Tengo que estudiar en los trenes, en los aviones y en los hoteles. Es como tener la cabeza en todas partes. Pero me gusta la publicidad y estoy a punto de terminar la carrera. Cuando la termine, lo celebraré porque me podré centrar en la escritura únicamente. De momento, ahí vamos y lo llevo bien.

M.G.- ¿Pero tienes pensamiento de trabajar como publicista?

I.R.- No lo sé. No sé hacia dónde me va a llevar la vida. ¿Me gustaría trabajar como publicista? Sí, pero también me gustaría ser escritora. Me gustaría tener una casa en la mitad del campo, me gustaría tener una librería,... Me gustaría hacer muchas cosas. Donde me vaya llevando la vida, allá que voy.

M.G.- El tiempo lo dirá. Bueno, Inma, muchas gracias por atenderme. Me alegra volverte a ver y mucha suerte con esta novela.

I.R.- Gracias a ti.

Sinopsis: Maeve no sabe mucho sobre sí misma. Solo que no deja de pensar en si su madre cumplió todos sus sueños antes de morir, que la relación con su novio va cada vez peor y que está cansada de que todos sus días sean iguales.

Cuando, por un impulso, acaba comprando un billete solo de ida a la otra parte del mundo para volver al pueblo en el que vivió cuando era niña, lo que menos esperaba era reencontrarse allí con el que fue su mejor amigo de la infancia.

Connor siempre supo que tarde o temprano Maeve regresaría. Lo que nunca pensó es que fuera a ser así.

Tan caótica. Tan perdida. Como si aún estuviera por definir.

Si el miedo de ambos es desperdiciar sus vidas sin haber hecho nada que merezca la pena, ¿qué mejor que escribir una lista con todo lo que quieren hacer antes de morir y cumplirla juntos?

La nueva novela de Inma Rubiales: el nuevo fenómeno de romance juvenil. La autora de Hasta que nos quedemos sin estrellas y El arte de ser nosotros, que ha llevado al límite de sus emociones a miles de lectoras. 

Primera edición especial que contiene 5 ilustraciones tipo overlays en papel vegetal de escenas clave de la novela.

viernes, 31 de marzo de 2023

EL ARTE DE SER NOSOTROS de Inma Rubiales

El pasado 16 de marzo acudí a la Feria del Libro de Mairena del Aljarafe (Sevilla) en buena compañía. Me encomendaron la misión de acompañar a la joven escritora Inma Rubiales en la presentación de su última novela, El arte de ser nosotros (Planeta). Cuando llegamos, media hora antes del inicio del acto, ya había por la zona un grupo de chicas a la espera de ver a la autora. 

Lo de esta joven se ha vuelto algo meteórico. Iniciada la presentación, nos contó que empezó a publicar en la plataforma Wattpad. Fue así cómo se dio a conocer, subiendo las historias que escribía y ganando cada día más y más lectores. Hasta que la editorial Planeta se fijó en ella. «El mismo presentimiento que tuve con Un amigo gratis, lo tuve con Hasta que nos quedemos sin estrellas», novela que ha marcado un antes y un después en su vida, tras publicar por primera vez con Planeta.

Sobre la inspiración que necesita para sus historias comentó que ojalá sus novelas estuvieran inspiradas en hechos reales porque eso significaría que tiene una vida muy interesante. «Veo muchas series y películas. Escucho mucha música y también escucho mucho a mis amigas. O salgo a pasear. A veces escucho conversaciones de refilón que me ayudan». En cualquier caso, confiesa que sus libros también tienen una parte personal, y en ellos vuelca toda su sinceridad, «de ahí que luego me vengan muchas chicas y me digan que se sienten muy identificadas con lo que han leído».




Hablemos un poco de la novela que nos ocupa. El arte de ser nosotros es una novela romántica. Sabéis que es un género que leo con poca frecuencia aunque siempre me sirve para descongestionar mi mente de lecturas más sesudas. Pero si pensáis que estáis ante una historia donde todo es color de rosa, debo quitaros tal idea de la cabeza porque en este libro no solo se habla del amor juvenil sino también de otras cuestiones bastante más delicadas y que son actualidad en nuestros días. Luego os doy detalles.

Trama

Pero, ¿de qué va esta novela? Os diré que Leah es una joven escritora de novela erótica, que vive en Portland. En realidad, nació en Hailing Cove, pero se mudó a la ciudad del río Willimette para estudiar Literatura en la universidad. Muy unida a su madre, su mejor amiga es Linda, con la que comparte piso.

Por otro lado tenemos a Logan Turner, un joven que estudia diseño gráfico y trabaja en un estudio de tatuajes. Parece que no tiene muy buena reputación. Irónico y mordaz, no le cae bien a mucha gente, salvo a sus dos mejores amigos, Kenny y Sasha, que forman pareja. Los tres son como una isla en medio del océano, tres personas que parecen vivir al margen del resto. 


«...forman un grupo bastante peculiar. Son tres personas diferentes que se conocieron por casualidad y descubrieron que tenían mucho en común. Sasha es la artista incomprendida que empezó la universidad solo para cumplir las exigencias de sus padres. A Kenny se le dan bien las matemáticas. Al parecer, trabaja en un restaurante a media jornada para pagarse los estudios». [pág. 86]


El joven ha tenido alguna relación amorosa pero, a quien ama verdaderamente es a su abuela Mandy, con la que convive, una mujer entrañable y un personaje inolvidable.

La acción se inicia in media res y de la forma más divertida. Sin que ninguno de los dos sepa muy bien lo que ha pasado, Leah y Logan amanecerán un día juntos en la misma cama y ¡esposados! Probablemente la culpa de tal bochornosa situación la tenga el alcohol que ambos ingirieron la noche previa durante una fiesta universitaria. Algo más sucedió en esa velada que dejo en el aire. Lo que puede parecer una anécdota divertida se convierte en un gran problema para Leah. Ella cree que Logan es un capullo, a lo que se une que su mejor amiga, Linda, está enamorada del joven, aunque este no le corresponde. Leah se sentirá la peor persona del mundo, una traidora, y ni se atreverá a contar a Linda lo que ha ocurrido. La culpabilidad se la come por dentro.

Todo se complica cuando a Leah le sale un trabajo. Tendrá que dar  clases particulares a la abuela de Logan, así que ellos dos se verán con mucha más frecuencia de lo que a ella le gustaría, después del vergonzoso episodio de las esposas. A partir de ese momento, asistiremos a un tira y afloja constante entre los dos, que se mantendrá a lo largo de toda la historia, con los altibajos naturales que existen en cualquier relación. «El arte de ser nosotros parte de una premisa súper básica: chico malo y chica buena.  Pero he cogido ese cliché y le he dado completamente la vuelta», nos dije Inma

Lo que irá surgiendo entre los jóvenes dará pie a otras muchas situaciones complicadas que afectarán a la vida personal de los protagonistas. Y es que Logan arrastra lastre. Algo ocurrió en su pasado que lo ha encerrado en un caparazón y se ha convertido en una persona incapaz de amar y de entregarse. Mientras que Leah tendrá que enfrentarse a un espinoso episodio y se adentrará en una batalla entre lo que dicta su mente y lo que siente su corazón, al margen de que tendrá que crecer y dejar atrás miedos e inseguridades.

Como dije antes, El arte de ser nosotros no es solo una novela romántica, sino que en ella hay mucho más. Inma Rubiales aprovecha esta historia para introducir temas como la inseguridad, la soledad, los celos, el sentimiento de culpa, la salud mental, el bullying y el acoso en redes sociales. En la novela, ocurrirá algo que colocará a Leah, y a alguna otra joven más, en una situación delicada, de máxima exhibición, y que atentará contra la intimidad y la dignidad de la joven. Este es un tema que surgirá en el presente de la novela pero que también tuvo lugar en el pasado, afectando a otro personaje cuya sombra planea por toda la historia.

Otra cuestión que se toca en la novela son las relaciones tóxicas. Se habla mucho de las relaciones de pareja, en la que uno de los dos miembros ocupa un papel de superioridad y muestra una personalidad manipuladora que anula al otro miembro pero, ¿qué ocurre en las relaciones de amistad? ¿También existen relaciones tóxicas de amistad? Inma Rubiales analiza este tema a través de la relación que mantiene Leah con Linda. A lo largo de toda la historia veremos qué lugar ocupa una y otra. Por una parte, Linda será la que lleve las riendas de la relación, dictaminando, opinando y juzgando sobre lo que Leah hace o no hace, o cómo debe o no debe vestir. Por otro lado, Leah es la típica persona que deja que otros decidan por sí misma. Como ella cree que no tiene criterio, ni personalidad, piensa que es mejor para ella dejarse asesorar por su amiga. Lo que ocurre es que no es capaz de ver que Linda solo se mueve por su propio interés.

Personajes

Durante el acto, Inma Rubiales destacó que los personajes irán evolucionando. Al principio de la novela los veremos de un modo muy distinto a como los percibiremos al final de la historia. Por hablar un poco en detalle de cada uno de ellos, os diré: 

Leah

Me ha parecido un personaje real, teniendo en cuenta su edad y la madurez propia. Es una chica insegura que duda con bastante frecuencia, siempre aferrada a las historias que escribe cada vez que siente temblar el suelo bajo sus pies. Al respecto, Rubiales afirma que dicha inseguridad proviene de la relación que mantiene con su amiga Linda. A lo largo de su vida se ha mantenido a la sombra, dejando que otros ocuparan la primera línea, pero es una joven que tiene mucho que aportar, solo que prefiere no sacarlo a la luz porque piensa que los demás no la valoran. No existe para nadie, salvo para sus padres.


«Así es la dinámica entre las dos. Ella es la que llama la atención, sale con chicos y hace amigos allí donde va, y yo solo soy la amiga invisible que se cuelga de su brazo mientras intenta caerle bien a alguien. Es frustrante estar rodeada de gente, querer decir algo ingenioso y que tu cerebro se quede en blanco. Por eso no me gustan las fiestas». [pág. 48]


A pesar de que tiene muchos seguidores en la plataforma a la que sube sus historias románticas, cree que no tiene talento. «No soy segura, ni valiente ni directa ni ninguna de esas cosas». Tendrá que soportar que otros la traten con condescendencia, pero ella es la primera que se boicotea y se infravalora. «Leah nunca se ha sentido la protagonista de su historia», nos dice Inma. No tiene fe en sí misma aunque eso irá cambiando porque Leah se irá  irá ganando fuerza.

¿Y cómo ve Leah a Logan?

Al principio lo que ve tal que así:


«Sé que vas de tío duro por la vida. Que utilizas a las chicas como te apetece, que las ilusionas y después las abandonas como si nunca hubieran significado nada para ti». [pág. 20]

«Logan es la viva imagen de la confianza en uno mismo. Alto, fuerte, con los brazos y el cuello llenos de tatuajes y esa actitud de "todo lo que digan o piensen sobre mí me importa una mierda". Me fijo en sus hombros fornidos, en cómo la camiseta negra se ajusta a sus músculos. Todo en él grita desinterés. Actúa como si nadie en esta fiesta fuera digno de un mísero segundo de su tiempo». [pág. 52]


Pero su percepción irá cambiando, a medida que lo vaya conociendo más. 

Logan

Personaje con mucho mundo interior, un alma atormentada, que vive bajo una constante sensación de culpa. Lo que le ocurrió en el pasado le obligó a construirse una coraza y no deja que nadie la atraviese. Kenny y Sasha serán los únicos a los que deje acercarse, los únicos que lo conocen mejor que los demás. Incluso así, a veces ni siquiera sus amigos consiguen entender por qué se comporta cómo lo hace. 

Logan ha sufrido mucho por eso evita todo aquello que le pueda hacer daño en el futuro. Vive como si pareciera que no le importara nada, como si los rumores que corren sobre él no le afectaran, pero no es así. Como se suele decir, la procesión va por dentro, solo que él no deja que los demás vean sus puntos flacos. 

¿Y cómo ve Logan a Leah?

En ese encuentro inicial la verá así: 


«Tiene la piel pálida y pecosa, las pestañas gruesas y los labios carnosos. El flequillo rojizo le cae sobre la frente». [pág. 13]


Aunque luche con todas sus fuerzas, Leah se convertirá en alguien importante para él. 

Linda

Manipuladora, egoísta, celosa  y egocéntrica, tiene complejo de abeja reina. Es decir, ella es el centro del universo, y todo debe girar alrededor suya.  Es la típica persona que sabe captar a un ser más débil que ella para manejarlo como un títere. Y esa víctima es Leah. Linda la anula por completo, la reprime, la juzga y la subyuga. Lo peor del caso es que Leah tardará en reaccionar. 

Mandy

Para mí es el personaje más entrañable de toda la novela. Es una mujer divertida y sagaz, que cala perfectamente a todo aquella persona que se coloca por delante. «Mandy es la representación de las lectoras del libro». Nos contó Inma que el personaje está inspirado en una persona real. «Se llama Mari Tere. Es una amiga de mi abuela que se ha leído todos mis libros y que empezó a leerme hace muchos años». Hay una anécdota muy divertida que Inma narra en la novela y que ocurrió realmente. 

Kenny y Sasha

Los mejores amigos de Logan y también se convertirán en los mejores amigos de Leah. Ambos representan lo que debe ser realmente una amistad, personas que son sinceras, que te apoyan en los momentos duros pero que también te dan un tirón de orejas cuando te estás equivocando. Es lo que son para Logan y para Leah. Esta última encontraré en Sasha un apoyo importante en los momentos más complicados en su relación con Linda, pero también en su relación con Leah. «Sasha es la contraposición de Linda. Es un ejemplo de sororidad, de una amiga que te anima a Leah a vestir porque le dé la gana. Creo que es uno de los personajes que más gustan, fuera de los protagonistas».

Al margen de eso, forman una pareja que vive su amor a su manera, sin dejarse influir por nada ni por nadie. 

El proceso de escritura y la novela erótica

Aunque Inma asegura que no es Leah, tanto la autora como el personaje comparten ciertas cualidades y es ella misma la que nos confirmó que ha usado a Leah para quejarse. «Hay una parte en la novela, donde otro personaje le empieza a soltar un rollo a Leah sobre la novela romántica, diciendo que es un género de segunda, y que si ella quiere ser escritora de verdad, tendrá que escribir otra cosa». Dice Inma que este tipo de conversaciones las ha mantenido con amigos y con periodistas. Es un prejuicio que buena parte de la comunidad lectora mantiene, aunque Inma asegura que la gente joven no piensa así, sino que este prejuicio es achacable a otro tipo de lector. «Hay gente que habla con mucha superioridad. Gente que piensa que si vendemos mucho, no es porque escribamos bien, sino porque escribimos fácil. Se desprecia mucho la literatura romántica, juvenil. Y la literatura de Wattpad es peor todavía». 

En cualquier caso, la autora confirma que sus novelas son leídas principalmente por mujeres, aunque también tiene algún lector masculino. «Hay muchos chicos que no se atreven a leer novela romántica porque creen que es literatura para mujeres pero la realidad es que mis libros pueden gustar a todo el mundo, a chicas, a chicos, a personas mayores, o a personas jóvenes». Contó la anécdota de un chico «muy petado» que se le acercó en una firma y le dijo que el libro le había gustado mucho, y estaba muy contento.  

Pero a Leah le da vergüenza que la gente sepa que escribe novela erótica:


«Mis padres también están al tanto de que me gusta escribir, pero no tienen ni idea de que me gustaría dedicarme a eso de forma profesional. Tampoco saben lo grande que es la comunidad de lectores que tengo en internet, ni qué es lo que... escribo en sí. Romance con toques de erotismo. Con bastante erotismo.

Con mucho erotismo.

Por eso lo mantengo en secreto. Si algún conocido se enterase de esto, no podría volver a mirarlo a la cara». [pág. 26]


Y sin embargo, en El arte de ser nosotros, el erotismo está bastante contenido. 

Escenario

Toda la acción ocurre en Portland, aunque podría ocurrir en cualquier parte del mundo. «Elijo Portland porque tenía ganas de escribir algo ambientado en Estados Unidos  porque ya tenía una visión de la novela que estoy escribiendo ahora y están interconectadas». Lo cual nos deja ver que en la siguiente novela volveremos a encontrarnos con los personajes de esta última«aunque será de manera muy secundaria», aseguró.

Estructura y estilo

Con un prólogo introductorio, la novela se articula en un total de treinta y tres capítulos, con epílogo y algún capítulo extra. Está escrita en primera persona, ya sea a través de la voz de Leah o la de Logan, que se irá alternando capítulo a capítulo.

El arte de ser nosotros posee un estilo muy fresco y coloquial, propio de nuestros tiempos en los que la música y las nuevas tecnologías forman parte del día a día de los personajes. 

Consejos

Llegando al final de la presentación, le pregunté a Inma Rubiales qué consejos daría a todos esos jóvenes que sueñan con escribir y publicar. El primer consejo que les dio fue que jamás tiraran la toalla porque, a escribir, se aprende escribiendo, y no  hay que desanimarse. 

Por otro lado habló de Wattpad, plataforma que catalogó de importante altavoz pero que también puede ser muy peligroso con respecto a las expectativas«Me da miedo que alguien crea que va a publicar un primer capítulo y a la semana siguiente va a tener tres millones de lecturas y un borrador de Planeta en su correo».  Aseguró que los resultados que hoy está obteniendo son fruto de años y años de trabajo, cuando no era visible.


Apasionada por la escritura, asegura que está viviendo un sueño y quiere aprovecharlo al máximo. Y mientras nos llega su próxima novela, tenemos en librerías El arte de ser nosotros, una novela romántica con algo más, algún personaje entrañable, algo previsible, aunque su final puede sorprenderte, y con la que he pasado unos agradables días de lectura.

Cerramos el acto con algunas preguntas de las lectoras y la firma de ejemplares.

Sinopsis: La vida no es justa, y eso Logan lo sabe muy bien. Después de una dolorosa pérdida, su corazón se ha vuelto hermético, frío e inquebrantable. Por eso no le importa que todos crean que es el malo de la historia.

Leah nunca se ha sentido la protagonista de la suya. Vive con la cabeza enterrada en los libros, intentando pasar desapercibida, y se refugia en la gran comunidad de lectores que tiene en internet.

Leah no es el tipo de chica que Logan está buscando.

Y Logan es la clase de chico que Leah trata de evitar.

Quizá por eso lo que hay entre ellos funciona tan bien.

La historia que ha tocado el corazón de miles de lectores en Wattpad en una edición especial con capítulos inéditos.



Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...