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miércoles, 12 de junio de 2019

OLA DE CRÍMENES (COMEDIA - 2018)

Año: 2018

Nacionalidad: Española.

Director: Gracia Querejeta.

Reparto: Maribel Verdú, Juana Acosta, Paula Echevarría, Antonio Resines, Asier Rikarte, Miguel Bernardeu, Raúl Peña, Nora Navas, Teresa Lozano, Montse Pla, Roberto Bonacini, Luis Tosar, Javier Perdiguero, Mikel Tello, Jon Bermúdez, Ignacio Herráez, Francisca Horcajo, Jazmín Abuín, Javier Cámara, Txema Blasco.

Género: Comedia

Sinopsis: El hijo adolescente de Leyre, un ama de casa acomodadamente divorciada, mata a su padre en un arrebato. Ella decide hacer lo imposible por ocultarlo, desatando a su pesar una caótica ola de crímenes en la ciudad de Bilbao. Mientras, la nueva esposa del difunto y su implacable abogada tratan de ocultar la jugosa trama de corrupción en la que se movían. Pero no habían contado con la perseverancia de la pareja de inspectores de la Ertzaintza encargados del caso.

[Fuente: Filmaffinity]



Me sorprende lo poco que me sonaba esta película y más teniendo en cuenta que Mediaset está detrás y ya sabemos lo que eso significa, campañas de publicidad bastante invasivas pero sinceramente no recuerdo ningún anuncio. Aunque, por otra parte, esa falta de información también puede venir a demostrar que veo poca televisión y mucho menos, Tele 5. Sin embargo, me resisto mucho menos a las plataformas donde elijo lo que quiero y cuando quiero y fue así, mirando en Movistar+, como me topé con Ola de crímenes. La verdad es que, a primera vista, no me pareció una cinta española. Al ver la cartelera pensé por un momento que se trataba de una comedia americana, tontorrona e infumable, que solo sirve para tenerla de música de fondo mientras miras el móvil, pero al darle a información me llevé una sorpresa. Comedia española, dirigida por Gracia Querejeta y protagonizada por Maribel Verdú acompañada de un montón de nombres bien conocidos en nuestro cine. 'Venga, vamos a verla', pensé. Y a ello me puse hace unos días.

Ola de crímenes narra la historia de Leyre (Maribel Verdú), una mujer divorciada de Cosme (Luis Tosar) y madre de Asier, un hijo un tanto especial. Cosme está casado actualmente con Vanesa (Paula Echevarría) pero mantiene alguna relación esporádica con Leyre, lo que le viene bien porque ella vive en una suntuosa casa de una zona residencial, no tiene trabajo y la pensión que le pasa Cosme es escasa para mantener su nivel de vida. Así que, entre revolcón y revolcón, pueden caer un par de zapatos bonitos o el abono de alguna factura. Sin embargo, todo se complica cuando su ex marido se aburre de ese plan extramarital, opta por romper definitivamente con ella y vender la casa en la que Leyre vive con su hijo, al que por cierto su padre no soporta. La decisión acaba con el asesinato de Cosme en manos de Asier y a partir de ahí se inicia una particular bajada a los infiernos.

Leyre intentará encubrir a su hijo en todo momento, buscando la manera de salir del entuerto y endosarle el muerto a otro, nunca mejor dicho. A todo ello hay que sumarle que Cosme no era trigo limpio sino un promotor inmobiliario con negocios más negros que el carbón en el que están involucrados Vanesa y Susana (Juana Acosta), su abogada. La investigación por asesinato puede levantar la liebre y destapar toda una red de desfalco y para que eso no ocurra, es fundamental controlar el móvil de Cosme, dispositivo que está desaparecido desde el momento de la muerte. 

Y por si Leyre no tuviera suficientes problemas, Julen, el único amigo de su hijo, está locamente enamorado de ella, lo que lo complica todo aún más. 

La investigación correrá a cargo del inspector Andoni Galarza (Antonio Resines) y su compañero Juantxu. El primero es un policía a punto de jubilarse que no tiene más vida que el trabajo y cuidar de un padre enfermo y muy anciano. Divorciado, sin dinero y con una vida gris, la tentación llamará a su puerta. El segundo es un policía de la nueva escuela, fiel a los principios de su profesión pero poco dado al protocolo.

Pues bien, si mezclamos todo esto en una coctelera nos sale un largometraje que nos habla de los celos, la venganza, el amor por los hijos, la corrupción y el sexo. Una cinta que intenta pasar por comedia pero que difícilmente arranca una ligera sonrisa. Más allá de alguna escena algo simpática y de la histriónica interpretación de Maribel Verdú, no hay mucho que se pueda salvar en esta película. Es más, hay algunas partes que me sobran como la recreación de la mente calenturienta de Julen o las escenas de cama con Leye. Tengo la impresión que Ola de crímenes aspiraba a más de lo que al final ha conseguido porque no convence en ningún momento y el único punto fuerte de la cinta es su reparto.  

Los papeles principales están interpretados por nombres más que conocidos y que poseen bastante solvencia, algunos más que otros. Paula Echevarría no termina de encajar en un papel que no resulta convincente. Maribel Verdú está bastante correcta. Sobre ella se sustenta prácticamente toda la película mostrando una actitud de nerviosismo y torpeza extrema. Frente a ella, y en esta ocasión, me quedo con el trabajo de Juana Acosta. Su personaje pisa con fuerza, se mueve con soltura y le otorga mucha vivacidad a su texto. Ahora bien, tengo que decirlo porque si no reviento. Los tres personajes representan a tres mujeres con carácter pero se ve que para ello, es necesario estar todo el día subidas a unos vertiginosos zapatos de tacón de aguja y mostrar un escote generoso al que asoman senos voluptuosos. Me ha resultado llamativo que las tres compartan tales características como si solo por ello una se convirtiera en femme fatale, cuando resulta que, para hacer lo que estas mujeres hacen, hay que echar mano de la inteligencia y la astucia y no es necesario recurrir a los 18 cm de tacón ni a un balconette. Lo que digo, se percibe incluso desde la cartelería.

Pero sigamos con el reparto. A los nombres femeninos se unen otros tantos masculinos. Raúl Arévalo interpreta a un taxista implicado en un asunto del que él no sabe nada y al que todo le coge por sorpresa. Me gusta mucho este actor en sus papeles cómicos. Tengo la sensación de que un actor, para sentirse verdaderamente como tal, cree necesario interpretar papeles dramáticos pero a mí no me lo parece. Si pienso en los trabajos de Arévalo, me vienen a la mente con más potencia aquellos en los que ha sacado su vis más cómica. 

En paralelo tenemos a Antonio Resines en su papel de Andoni, un ertzaintza que no pasa un buen momento y que aportará la parte más dramática de la película. A él le pasa justo lo contrario que a Arévalo, que en esta ocasión su papel se envuelve de una seriedad tremenda. Su interpretación es tan correcta como la de Verdú.

Por otra parte, tenemos unos cuantos cameos. Luis Tosar ostenta un papel diminuto, una lástima porque es un grandísimo actor. Y lo mismo le ocurre a Javier Cámara, el responsable de que podamos lanzar alguna que otra sonrisa en el visionado.

En cuanto a la estructura, la historia comienza cuando el crimen y todos los acontecimientos posteriores han tenido lugar. Leyre quiere confesar sus crímenes y para ello acude a una iglesia para retroceder en el tiempo una vez está dentro del confesionario, con alguna vuelta al presente justo a mediados de la película, toda la historia está narrada en flashback.

En definitiva, Ola de crímenes es un largometraje que se deja ver (simplemente). Funciona muy bien para un viernes o un sábado por la noche cuando el resto de la programación resulta aún más infumable. Es una película que entretiene sin más, con buenos actores y unas interpretaciones que bueno, tampoco van a dejar un gran recuerdo. Poco más puedo deciros de esta cinta que se ve tan rápido como se olvida.






Tráiler:

Puedes adquirirla aquí:

                                    


jueves, 20 de julio de 2017

ENCUENTRO con ANTONIO RESINES (Pa' habernos matao).

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El pasado mes de junio pudimos asistir a la presentación del libro Pa'habernos matao. Memorias de un calvo, escrito por el actor Antonio Resines. El acto tuvo lugar en la librería sevillana La botica de los lectores (no me digáis que no es chulo el nombre) y allí nos congregamos unos cuantos lectores y amigos para escuchar a Resines contar sus andanzas.

Antonio Resines es un actor que me encanta. Lo hemos visto en muchísimas películas y series, generalmente interpretando papeles cómicos aunque también ha dado vida a personajes más serios. De todos modos, creo que el humor acompaña siempre a este actor pues es raro que alguna comparecencia no gaste alguna broma. De hecho, al inicio de la presentación y viendo que tampoco éramos un público muy abundante, nos propuso entre risas irnos mejor de cervezas. No dejó de bromear en todo momento y fueron muchas las anécdotas simpáticas que nos contó.

Antes de empezar a hablar del libro, quiso dar las gracias a los que estábamos presentes y también a la librería que le daba la oportunidad de organizar allí la presentación. «Estoy encantado de estar en Sevilla, aunque ahora mismo esté muerto de calor», comentó jocosamente el actor.

Antonio Resines aclaró que el libro surge porque la editorial Aguilar se lo propone. Le sugirieron hacer una especie de Historia del Mundo según Resines aprovechando que ya había alcanzado un total de cien películas como intérprete. «Nos pareció divertido. Además daba la casualidad que mi novia, Ana Pérez Lorente, estaba haciendo una especie de álbum con fotos y recortes bajo los cuales escribía algún comentario divertido. Se lo enseñamos al editor y le pareció bien». Entonces se pusieron manos a la obra y escribieron un primer capítulo en tercera persona, «en el que contaba mi nacimiento y mis años en Torrelavega con mis abuelos que al editor le gustó pero nos aconsejó hacerlo mejor en primera persona». Según nos comentó, para recopilar todas las historias que se cuentan en el libro, ha entrevistado a mucha gente, entre familiares, amigos y compañeros de profesión. «Ha sido con revivir mi vida».

Pa'habernos matao supone un recorrido a través de las películas, concretamente a partir del año 79 u 80. «Es un repaso también a la vida en aquellos años, con anécdotas que creo que pueden sorprender al lector». Comenzó con Opera Prima, una película que, a su juicio ha envejecido muy bien a pesar de los años. Afirmó sentirse muy orgullo de su carrera profesional, aunque como en todo, hay cosas mejores y cosas peores. «Pero si he llegado hasta aquí, no me han echado de la profesión y me han seguido llamando será porque no lo he hecho tan mal, ¿no?»

Resines no quiso que el acto se convirtiera en un monólogo y animó a los asistentes a preguntarle lo que quisiéramos. Yo quise saber si tenía especial recuerdo por algún personaje que hubiera interpretado a lo que respondió que sin duda guarda mucho al que interpretó en Opera Prima, origen de su carrera. No obstante, su papel de Teodoro en Amanece que no es poco resulta también un personaje inolvidable. Recuerda escenas muy divertida de aquella película de la que nos comentó lo siguiente:






Apuntó el actor que en cada década hay un par de películas que objetivamente están bastante bien. Enumeró algunas de ellas como La vida alegre, La buena estrella o Carreteras secundarias. «Son películas que, en cierto modo, forman parte de la historia del cine español».

Sobre si prefiere el cine o la televisión respondió que en igualdad de condiciones prefería hacer cine porque en la televisión todo son prisas, sin embargo «en el cine hay más tiempo y más dinero para hacer las cosas». A pesar de ello, recordó la fabulosa serie Los Serranos que contaba con unos guionistas muy buenos. «Yo recibía el guion y cuando me lo estudiaba en casa no podía parar de reírme». Cree que fue una serie que tenía muy buenos actores y actrices, muy compenetrados y que estaba muy bien compensada. «Las chicas eran muy lógicas y razonables y equilibraban mucho a los cenutrios que éramos los tíos». Los Serranos es una serie que se ha exportado a varios países y que «a día de hoy todavía se repone después de catorce años, con lo que los chavales me conocen aunque me dicen que estoy más viejo».

miércoles, 28 de junio de 2017

LA CAJA 507 (THRILLER - 2002).



Año: 2002

Nacionalidad: Española.

Director: Enrique Urbizu.

Reparto: Antonio Resines, José Coronado, Goya Toledo, Juan Fernández, Luciano Federico, Dafne Fernández, Miriam Montilla, Sancho Gracia, Héctor Colomé, Enrique Martínez.

Género: Thriller.

Sinopsis: Modesto, un hombre honrado y trabajador, dirige una sucursal bancaria en la Costa del Sol. Un día unos atracadores entran en el banco, revientan las atrapado dentro. Casualmente, al mirar el contenido de las caja 507, descubre que la muerte de su hija, ocurrida hace algunos años, no fue accidental. Del contenido de esa caja depende también la vida y la seguridad de Rafael, un ex-policía corrupto y sin escrúpulos que tratará de recuperar esos documentos como sea.


[Información facilitada por Filmaffinity]


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Mucho se está hablando del incendio de Doñana estos días y somos muchos los que nos estamos poniendo las manos en la cabeza por lo que ha ocurrido, compartiendo y retuiteando todo tipo de información, ya sea cierta o no. En cualquier caso, que una zona verde se queme accidentalmente es una putada (permitidme la expresión), que además sea un paraje natural es una putada aún más gorda y que encima mueran especies protegidas es una putada insoportable. Pero si a todo eso le añadimos que el incendio es provocado la putada se convierte en canallada que no debe quedar impune. Todo esto es lo que se ha ido contando del incendio de Doñana estos días, con informaciones que se contradecían unas a otras, con rectificaciones y con declaraciones para calmar los ánimos.


Al momento de prender el primer pino en Doñana saltaron las alarmas en el ciberespacio. Comenzaron a correr como la pólvora todo tipo de mensajes que indicaban que el incendio solo buscaba la recalificación de unos terrenos para un futura inmersión inmobiliaria o de cualquier otro tipo. Se crearon unas cuantas firmas en Charge.org -que yo he firmado por si acaso- y se puso en tela de juicio las palabras de nuestra presidenta, Susana Díaz, que yo también pongo debidamente en cuarentena porque sí, porque como ciudadana ya estoy escarmentada. ¿Qué queréis? Hasta la fecha los políticos, sean de color que sean, solo me han decepcionado y es verdad que se comenta que la famosa Ley de Montes no puede afectar a Doñana (puedes leer un artículo aquí), pero yo no me fío un pelo. Hay gente en los despachos especialmente hábiles en trucos de magia, en sacar conejos de chisteras y en eludir lo establecido por ley y salir de rositas. Pasado un tiempo, unos años, cuando las aguas vuelvan a su cauce, a mí me gustaría ver esa zona reforestada tal y como muestra la imagen inferior extraída de Google Earth y no convertida en una urbanización de lujo con vistas al mar. Cuando vea eso y otras tantas cosas más, quizá recupere la confianza en la clase política y en la integridad de nuestros dirigentes.



La cuestión es que todo este trágico suceso trajo a mi memoria una película española poco conocida pero que tiene un argumento muy acorde con el incendio de Doñana. La caja 507 es del año 2002 y viene a denunciar esos incendios provocados que se producen en verano, aprovechado las altas temperaturas y los pocos escrúpulos de algunos, y en los que, por dinero, hay que lamentar víctimas mortales. El incendio de Doñana, que yo sepa, se ha cobrado la vida de un lince ibérico hembra, -como hay muchos...-, de nombre Homer (puedes leer la noticia aquí). No sido víctima de las llamas pero sí del estrés que le ha producido el traslado desde el centro en cautividad El Acebuche. Una pérdida que hubiera podido llegar a mayores y afectar a los residentes de Mazagón o del Camping Doñana, que ha quedado devastado por el incendio, o a otras tantas personas que pasaban un fin de semana tranquilo junto a las playas de Huelva. "Las llamas se quedaron a cuatro metros", rezan los titulares de los periódicos. No hay daños personales pero sí numerosísimos daños materiales por no hablar de la catástrofe natural que este incendio ha originado. Pero vayamos a la película. 

La caja 507 se inicia con la joven María (Dafne Fernández) preparándose para pasar un fin de semana fuera de casa. A sus padres les ha dicho que se quedará en casa de una amiga pero en realidad su intención es irse de acampada libre con su novio a un paraje tranquilo y solitario en la costa de Málaga. Allí, montarán su tienda de campaña y entre porros y caricias, llegará la noche. En un momento dado, y sin que los jóvenes puedan percatarse, se ven rodeados por las altas llamas, lenguas de fuego que lo van arrasando todo y avanzan inexorablemente hacia la tienda de campaña. La joven pierde la vida. 

Siete años después su padre y su madre, Modesto (Antonio Resines) y Ángela (Miriam Montilla), no pueden levantar cabeza. Él apenas duerme por las noches y ella tiene que recurrir a la química para mantener sus nervios a raya. Un sábado por la mañana, Modesto, director de una sucursal bancaria en una pequeña localidad malagueña, se dirige a su trabajo como cada día. Abandona su casa dejando a su mujer en sus quehaceres mientras se cruza en la puerta del edificio con un individuo al que no presta atención. En el banco otra sorpresa le espera a él. Un atraco a la sucursal sacará a la luz unos papeles por puro azar, los que contenía la caja de seguridad 507, unos documentos comprometedores que demuestran que el incendio de la Finca Las Zarzuelas, en el que falleció su hija, fue provocado. Detrás de esa documentación, gente sin escrúpulos, un puñado de ladrones, un ex-policía corrupto, unos cargos políticos que se enriquecen a costa de las desgracias de los demás y la mafia italiana surcando a sus anchas. La resignación y la mala fortuna dan paso a una venganza premeditada que sacará el lado más frío de Modesto, un humilde padre de familia que solo quiere honrar la memoria de su hija asesinada.


Ya veis que el argumento no deja de ser de actualidad porque desde tiempos inmemoriales a nuestros días, hemos conocido casos de incendios provocados por temas urbanísticos, independientemente de que este sea o no el caso de Doñana. Dicen los periódicos que en verano, el número de incendios provocados aumenta exponencialmente. Por su parte Greenpeace expone en su página web pautas para impedir que se produzcan incendios en nuestros bosques (puedes leer aquí). Pero lo cierto y verdad es que, insisto, provocados o no, todos los veranos vemos como quedan arrasados miles de hectáreas en nuestro país o en el país vecino, que también ha sufrido un duro golpe en estos días. Lo sangrante es que tales incendios se produzcan por manos del hombre, esos hombres a los que el dinero empuja a cometer los actos más viles, sin pararnos a pensar en el bienestar del planeta o en las consecuencias trágicas que nuestra avaricia pueda acarrear. Supuestamente para castigar tales actos están los juzgados y las leyes. Supuestamente.

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