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domingo, 17 de mayo de 2020

GANADOR "EL SECRET DE LA CASA DEL RIU" de Sarah Lark



Buenos días de domingo, ¿qué tal estáis? Seguro que impacientes porque esto acabe, como todo el mundo. Es hora de resolver el sorteo de la última novela de Sarah Lark, un ejemplar que me llegó en catalán y quiero regalar a...

Participantes

Unmomentoparalalectura (2 puntos): 1-2

Ful Navalon (3 puntos): 3-5

Maribel V (2 puntos): 6 -7



Y el ganador o ganadora es...

¡¡Unmomentoparalalectura¡¡

¡¡Felicidades!! Tienes de plazo hasta el próximo miércoles para hacerme llegar tus datos postales. Vencido el plazo, volveré a sortearlo de nuevo. El libro lo envío yo y no sé cuándo podré acudir a la oficina de Correos. Espero que lo entiendas. 

Gracias a los participantes de este singular sorteo.





martes, 21 de abril de 2020

SORTEO "EL SECRET DE LA CASA DEL RIU" de Sarah Lark

Buenos días. Hoy toca ¡sorteo! Ya lo anunciaba en la reseña que hice de esta novela y que puedes leer aquí. Por circunstancias, cayó en mis manos un ejemplar de esta novela en catalán, bajo el título El secret de la casa del riu, y publicado por Rosa dels Vents. Dado que no hablo catalán me parece absurdo quedarme con este ejemplar, así que he pensado en sortearlo para alegrar un poco este confinamiento. ¿Qué os parece? Entiendo que, dadas las características del volumen, será un sorteo algo restrictivo, pero los que participen tendrán más oportunidades de llevarse la novela. ¿Y qué tenéis que hacer para participar? Muy fácil.

[puedes descargar la imagen aquí]

BASES

Requisito indispensable:

- Para participar, basta con ser seguidor de este blog. Tendréis que dejarme en comentarios la URL de seguidor. Con eso ya tendréis 1 punto.

Requisitos opcionales:

- Anunciar el sorteo en cualquier red social (Facebook, Twitter, Instagram,... ) mencionando o etiquetando a Lecturápolis. Tendréis que dejarme el link del anuncio en la red correspondiente. Aseguraos de que el link funciona correctamente. Por cada anuncio, conseguiréis 1 punto extra.

- Publicar una entrada en vuestro blog anunciando el sorteo. Tendréis que dejarme el link del post. Aseguraos de que el link funciona correctamente. Por cada anuncio, conseguiréis 1 punto extra.

- Suscribiros al canal de Youtube de Lecturápolis. Conseguiréis  1 punto extra.

Este sorteo es nacional. El plazo para participar finaliza el día 5 de mayo a las 23:59 horas. 

El libro lo enviaré yo al ganador o ganadora por correo ordinario. Sobra decir, que habrá que esperar a que finalice el estado de alarma para hacer el envío.

Bueno, espero que os animéis a participar todos aquellos que hablen o entiendan catalán. Esta novela es muy aventurera y cuenta con un bonita historia de amor. Venga, ¡a participar!  





lunes, 13 de abril de 2020

EL SECRETO DE LA CASA DEL RIO de Sarah Lark

El secreto de la casa del río eBook: Lark, Sarah: Amazon.es ...
Editorial: Ediciones B 
Fecha publicación: marzo, 2020
Precio: 21,90 € 
Género: Landscape
Nº Páginas: 496
Encuadernación: Tapa dura con sobrecubierta
ISBN: 9788466667326
[Disponible en eBook; 
puedes empezar a leer aquí]


Autora

Sarah Lark es el seudónimo de una exitosa autora alemana que reside en Almería. Durante muchos años trabajó como guía turística, gracias a lo cual descubrió su amor por Nueva Zelanda, cuyos paisajes asombrosos han ejercido desde siempre una atracción casi mágica sobre ella. Ha escrito diversas sagas, como la Trilogía de la Nube Blanca, la Trilogía de Kauri o la Trilogía del Fuego, de las que ha vendido, en total, más de un millón y medio de ejemplares solo en lengua española. Sus últimas novelas, Bajo cielos lejanos y El año de los delfines, han recibido también el favor del público.

Sinopsis

Solo descubriendo el pasado de su familia podrá encontrarse a sí misma.

Viena, en la actualidad. A causa de la inesperada enfermedad de su prima más querida, Ellinor descubre un secreto familiar oculto hasta entonces por su madre: la abuela materna de Ellinor fue una niña adoptada, por lo que ni ella ni su madre están biológicamente vinculadas a la que hasta entonces ha considerado su familia. En busca de sus orígenes, Ellinor viaja a Dalmacia, donde descubrirá que su bisabuelo, Franzo Zima, desapareció en medio de la noche probablemente rumbo a Nueva Zelanda. Siguiendo su rastro, descubrirá una trágica y emocionante historia de amor y desamor.

Un relato apasionante y envolvente sobre cómo el pasado puede irrumpir con fuerza y cambiar el presente para siempre.

[Información tomada directamente del ejemplar]


Sarah Lark acostumbra a escribir novelas que suelen quedar encuadradas dentro del género landscape. Al margen de que tiene una habilidad pasmosa para escribir y construir historias intrincadas, según confirma ella misma en una de las entrevistas que he podido realizarle (puedes leerla aquí), todas las que publica bajo el nombre de Sarah Lark (es sólo un seudónimo), conducen al lector a lugares exóticos, más concretamente a Nueva Zelanda, un país por el que la autora siente especial predilección. 

Hasta hace unos años, no me consideraba lectora de sus novelas. Sin embargo, en su día leí Hacia los mares de la libertad, primer volumen de la Trilogía del Árbol Kauri, y debo admitir que disfruté de una historia interesante, que me adentró en la cultura maorí, de la que lo desconocía absolutamente todo. No continué con el resto de la serie (A la sombra del árbol Kauri y Las lágrimas de la diosa maorí), más por falta de tiempo que de ganas, pero posteriormente pude leer Bajo cielos lejanos y El año de los delfines. Ambas, me gustaron igualmente así que, me he animado a leer El secreto de la casa del río, su última publicación. Aprovecho este momento para decir que, por circunstancias que ahora no vienen al caso, tengo un ejemplar de la novela en su versión catalana, publicada por Rosa del Vents, que pretendo sortear la semana próxima. Así que, si te gustan las novelas de Sarah Lark y entiendes catalán, te aconsejo estar pendiente de los futuros posts.



Como digo, El secreto de la casa del río vuelve a conducir al lector a Nueva Zelanda, en un viaje que partirá desde Viena (Austria). La protagonista principal es Ellinor Sternberg, una joven de treinta y siete años, casada con Gernot, un artista que no termina de verse reconocido, a pesar de que Maja, su agente, y con la que tuvo una relación en el pasado, hace lo posible por colocar sus obras en el mercado. La enfermedad de Karla, prima de Ellinor, saca a la luz un secreto que la joven desconocía. En realidad, no son familia consanguínea, pues Dana, la abuela de Ellinor, fue una niña acogida. Este descubrimiento despierta la curiosidad de Ellinor por su pasado familiar. Desde el momento en el que descubre la verdad, pretende remontarse en el tiempo y seguir la pista a sus antepasados, para conocer quién es ella en realidad, y de dónde procede. Para ello buscará información en los documentos que la familia tiene guardado en un baúl. Descubrirá que su abuela Dana no forma parte de la familia Parlov, apellido que hipotéticamente correspondía a los ascendientes de Ellinor, sino de la familia Vlâsic. A partir de ahí, la historia familiar la llevará en primer lugar a Dubrovnik y posteriormente a Nueva Zelanda. 

En un viaje que la conducirá a recorrer distintos lugares, irá encontrando pistas que la dirigirán al origen de todo y especialmente a la vida de tres mujeres: Liliana  Vlâsic en Dalmacia (auténtica bisabuela de Ellinor), y Clara Forrester y Alison Dickinson en Nueva Zelanda. ¿Qué tienen estas tres mujeres en común? Pues lo que estas mujeres, procedentes de lugares muy distintos y de muy distintas clases sociales, tienen en común es un hombre: Frano Zima, o Frank Winter, como se hará llamar en algún momento de su vida. ¿Quién es este hombre?, ¿cómo fue su vida?, ¿qué relación mantuvo con las tres mujeres mencionadas? y, lo que es más importante, ¿qué papel juega en la vida de Ellinor? serán preguntas cuyas respuestas el lector irá descubriendo con la lectura. Pero remover el pasado conlleva un peligro, que siempre termina por salpicar el presente. Y esto es lo que le ocurrirá a Ellinor que, no solamente descubrirá cuáles son sus orígenes sino que, además, descubrirá las grandes mentiras de su vida y todo su presente se verá trastocado. Además, el lector, como es habitual en las obras de Lark, asistirá igualmente a una historia de amor, que otorgará ese punto romántico que tienen todas las obras de la autora. 

El secreto de la casa del río no contiene una trama simple. Son muchos los caminos que se entrecruzan a lo largo de una narración que, como siempre ocurre en las novelas de la autora, vuela entre las manos. Las averiguaciones que lleva a cabo Ellinor la obligan a tener entrevistas con personas que, en cierto modo, tuvieron algún tipo de vinculación con los personajes que la joven anda investigando. Ella, al recorrer el camino inverso que anduvieron sus antepasados, se irá topando con otros personajes que aportarán su granito de arena en la investigación. Pero también recurrirá a diarios, a cartas, a un libro publicado, e incluso hay una sección que recuerda mucho a un reportaje periodístico. Así pues, perfectamente se podría decir que la novela se compone de varias historias y que, todas ellas, a nivel individual, podrían componer una novela en sí.

En cuanto a los personajes, son muchos los que asoman a estas páginas. Dado que existen muchos los enredos familiares, -de ahí que comentara al principio de la reseña que esta historia es intrincada-, he necesitado construirme mi propio árbol genealógico para no perderme. Al principio, creí necesario que la propia edición incluyera este recurso, con objeto de que el lector tuviera claro quién era quién y qué relación unía a un personaje con el resto.  Sin embargo, con el avance de la lectura, descubrí que incluir un árbol genealógico en la narración hubiera destruido muchas de las sorpresas que aguardan al lector entre estas páginas.

De la trama que ocurre en el presente, la protagonista indiscutible es Ellinor. Como dije antes, está casa con Gernot. La relación entre ellos no es muy idílica. La pareja lleva mucho tiempo queriendo tener hijos y no lo consiguen. Es fácil empatizar con Ellinor, alentada por la curiosidad de descubrir sus orígenes. Sin embargo, Gernot es bastante insufrible. Es un tipo amargado, que no consigue brillar en el mundo del arte, y bastante desagradable en el trato. En las novelas de Lark, las relaciones de pareja suelen estar bien construidas. La autora acostumbra a asentar desde el principio los pilares de la relación, con el objetivo de que el lector entienda qué clase de unión mantiene la protagonista (generalmente una mujer) con su pareja. Solemos encontrar maridos con convicciones férreas y una personalidad dominante, ante la cual las esposas se muestran sumisas. Los defectos a los que antes no se daba importancia, comienzan a ser insoportables. Las protagonistas suelen ser mujeres aventureras, con sueños y anhelos, frente a sus consortes, bastante más sedentarios, egoístas y aburridos, como es el caso de Gernot, que solamente piensa en sí mismo y en su arte, sin aportar nada a la economía familiar y asfixiando los intereses de Ellinor. 

De la trama que transcurre en el pasado sobresale el personaje de Frano Zima, un hombre persuasivo, seductor, que sabe cómo camelarse a las damas, con palabras bonitas. Lo que se suele llamar un encantador de serpientes. Pero no voy a facilitaros ningún dato más sobre este personaje, ni sobre otros tantos que lo rodean para no destripar la historia. 

Con respecto a los escenarios, Nueva Zelanda sigue siendo enclave principal y protagonista en los libros de Sarah Lark. Si en publicaciones anteriores nos contó buena parte de la historia maorí y su cultura, o nos habló del turismo, con las empresas dedicadas al avistamiento de ballenas y delfines,  en este caso se hace un repaso a la industria del pasado, haciendo hincapié en la fabricación de muebles con madera de árbol kauri o en la recolección de la resina de sus árboles, un material muy valioso y difícil de conseguir, llevada a cabo por los gumdigger, profesión que desempeñará Frano. Ahora bien, en esta novela he echado en falta algo más de lo que suele estar muy presente en las novelas landscape, es decir, todo lo relativo a la orografía, a la fauna, a la flora de lugares tan exóticos como es Nueva Zelanda. Y, por otra parte, también me ha faltado más presencia maorí. Si hay algo que siempre me ha gustado mucho en los libros de Lark que, hasta le fecha, llevo leídos, es la cantidad de información que facilita al lector sobre la cultura maorí. He aprendido mucho en sus libros, y me han despertado tanta curiosidad, que he sentido la necesidad de indagar más por mi propia cuenta. Sin embargo, parece que con El secreto de la casa del río se desvía un poco de su tendencia pasada.

La novela se estructura en varios bloques. Se incluyen referencias temporales para que el lector comprenda en qué momento de la historia estamos. Algunos de esos bloques incluyen transcripciones de diarios que reflejan muy bien el pensamiento de alguna joven adolescente, con múltiples narraciones amorosas que otorgan un tono romántico a la historia. En otra sección encontraremos la transcripción de un libro completo que arrojará luz a la investigación de Ellinor. Y, por último, también tendremos acceso a cartas  del pasado. Para distinguir unas partes de otras, la autora emplea distintos tipos de grafía. 

En resumen, El secreto de la casa del río es una historia compleja, una novela que se podría comparar con las matrioskas, porque dentro de la investigación de Ellinor, hallaremos otras historias más, otros relatos, que unirán a unos personajes con otros. Creo que, hasta la fecha, es la novela más compleja, en cuanto a estructura, de todas las que he leído de Sarah Lark, y debo admitir que, al llegar al desenlace, no va a quedar ningún cabo suelto. Así que, si bien no he encontrado todo lo que me hubiera gustado de la cultura maorí, es justo reconocer que la lectura de esta novela me ha gustado, me ha parecido entretenida, con toques románticos, pero también aventureros e históricos, que consiguen que la trama sea muy completa.

Dicho lo cual, te recuerdo que, si quieres conseguir un ejemplar de esta novela (en catalán) no puedes perderte el sorteo que realizaré la semana próxima. Eso sí, el ganador o ganadora tendrá que esperar a que finalice el confinamiento.  







 

[Fuente: Imagen de la cubierta tomada de la web de la editorial]

Puedes adquirirlo aquí:





viernes, 22 de febrero de 2019

EL AÑO DE LOS DELFINES de Sarah Lark

Resultado de imagen de el año de los delfines

Editorial: Ediciones B.
Fecha publicación: febrero, 2019.
Precio: 21,90 €
Género: Narrativa.
Nº Páginas: 416 
Encuadernación: Tapa dura con sobrecubiertas.
ISBN: 9788466664707
[Disponible en eBook;
puedes empezar a leer aquí]


Autora

Sarah Lark nació en 1958 en Bochum, Alemania, y trabajó como guía turística, gracias a lo cual recorrió el mundo entero y descubrió su amor por Nueva Zelanda. Desde hace años vive en una granja en el sur de España, donde puede ocuparse de su otra gran pasión además de la literatura: los animales, especialmente los caballos.

Es una autora superventas en más de veinte países gracias a sus conmovedoras  apasionantes sagas familiares ambientadas en países exóticos, todas ellas publicadas por Ediciones B. Su anterior novela, Bajo cielos lejanos, se ha ganado una vez más el favor del público y de la crítica.

Sinopsis

El año de los delfines, la nueva novela de la superventas Sarah Lark, que en esta ocasión nos relata la gran aventura vital de Laura, una madre de familia todavía joven que quiere cumplir su sueño de convertirse en bióloga marina. Para ello no duda en emprender un apasionante viaje, desde Alemania hasta el país de la nube blanca, como guía de una empresa turística especializada en cruceros para atisbar ballenas y delfines. En Nueva Zelanda, Laura no solo descubrirá la inmensidad de la naturaleza marina y la cara oculta del turismo, sino que, sobre todo, se encontrará a sí misma.

[Información tomada directamente del ejemplar]


Me maravilla la capacidad productiva de Sarah Lark. Según nos contó en una entrevista anterior, escribe muy rápida y el ejercicio de la escritura le resulta muy fácil. De hecho, es habitual que, cuando publica una novela, ya tenga dos o incluso tres a la espera de ver la luz. Y generalmente, todas las que firma como Sarah Lark -recordad que es un seudónimo y publica también bajo otros nombres- siguen un mismo patrón, sagas familiares en las que se mezclan el pasado y el presente y que se desarrollan en Nueva Zelanda, un escenario a través del cual nos acerca a la cultura maorí.

Sin embargo, en esta ocasión, la autora ha optado por introducir ciertos cambios. El año de los delfines, si bien sigue desarrollándose en Nueva Zelanda, deja de lado el componente histórico para adentrarse en una novela de corte mucho más romántico. Además, toda la acción transcurre en el presente, con lo que no hay alternancia de capítulos ni tampoco los típicos flashbacks que nos llevan a épocas remotas. Pero hablemos un poco sobre el argumento.

Laura es una joven alemana de 31 años. Está casada con Tobías, con quien contrajo matrimonio siendo muy joven tras quedarse embarazada de su primera hija Kathi. Más tarde llegaría Jonas. Los niños ya son adolescentes y Laura siente que ha llegado el momento de retomar aquellos sueños que dejó aparcados al convertirse en madre. Como amante de los animales, siempre deseó ser bióloga marina, ha cursado estudios nocturnos que le permitirán acceder a la  universidad y ahora parece que se le presenta una oportunidad única que no podrá rechazar. La empresa Eco-Adventures busca guías turísticos en Nueva Zelanda. El trabajo consistiría en atender a los turistas que deseen realizar excursiones en barco para avistar ballenas y delfines. La idea, que entusiasma a Kathi y Jonas, no parece agradar a su marido y a sus padres. Siendo estos últimos muy conservadores, no ven con buenos ojos que una mujer deje sola al marido con sus dos hijos, que él se tenga que ocupar de todo. A la madre le asusta especialmente que Tobías encuentre la ocasión perfecta para adentrarse en el mundo de la infidelidad. Sin embargo, Laura se mostrará firme, hará las maletas y se marchará a Nueva Zelanda, donde emprenderá una aventura que cambiará radicalmente no solo su vida, sino la de toda la familia. Junto a otros muchos personajes como Kiki, Ben, Steve, Karen, Ralph,... la protagonista conocerá la libertad pues El año de los delfines, además de contar con un toque de suspense, también será una novela de auto-búsqueda. 

Pero como decía al inicio de la reseña, esta nueva novela rompe ligeramente con el patrón de las anteriores publicaciones de Lark. El año de los delfines no me parece una novela que se pueda encuadrar tanto en el subgénero de landscape, aunque Nueva Zelanda sigue teniendo mucho protagonismo. A mí me ha resultado una novela eminentemente romántica y también aventurera, pero creo que el amor, presente siempre en las novelas de la autora alemana, ocupa en este título un espacio mucho mayor que en el resto de sus libros. Y es que, aunque Laura es la protagonista principal, son muchos los personajes que entran y salen del argumento. Hay mucha interactuación entre ellos, la mayoría son jóvenes, están en un lugar paradisíaco y ya se sabe que el roce hace el cariño. El lector será testigo de varias relaciones románticas, algunos simples escarceos y otras con un poso mucho más profundo.

Con respecto al escenario, el país de la nube blanca será de nuevo el lugar en el que la autora enclave su historia. Al margen de ciudades como Auckland o Glenorchy, la acción transcurrirá principalmente en Paihia y la Bahía de las Islas, lugares exóticos sobre los que he buscado información en Internet y cuyas imágenes me han dejado totalmente impresionada. Serán enclaves que podremos fácilmente ubicar en los mapas que figuran en las gualdas del libro, un recurso habitual en las novelas de Lark. No obstante, y respecto a tales ilustraciones, tengo que decir que no todos los lugares que se mencionan en el texto figuran en el mapa. Quizá os parezca una solemne tontería pero soy de esas lectoras que aprovecha todos los recursos que un libro pone a mi alcance, desde los índices, pasando por las ilustraciones, los anexos o los dramatis personae. Por eso, cuando en la novela se hablaba de algún lugar en concreto, me dirigía inmediatamente a la gualda para buscar el punto exacto en el mapa y no todos figuran situados en el mismo. Sé que esto es una nimiedad pero quiero entender que, si incluyes un mapa para que el lector se ubique, deberían figurar todos los lugares que se mencionan en la trama. 

En cualquier caso, en Paihia y en la Bahía de las Islas, Laura vivirá y desarrollará su trabajo de guía turista en los avistamientos de ballenas y delfines, y precisamente por esto, el lector podrá aprender muchísimo sobre estos mamíferos marinos, cómo se comportan las ballenas y los delfines, a qué problemática se pueden enfrentar y qué supone el turismo para su hábitat. Esta temática se impone, esta vez, a todo lo relacionado con la cultura maorí que vimos en sus trabajos anteriores. Si bien es cierto que hay personajes muy importantes que pertenecen a esta cultura, la autora no se adentra en esta ocasión con tanta profundidad en sus tradiciones y ritos pues, según nos explicó en la entrevista que pudimos hacerle (puedes leerla aquí), hay zonas de Nueva Zelanda donde la cultura maorí queda relegada más a un segundo plano. 

Pero El año de los delfines también sacará a la luz otras cuestiones que afectan a Nueva Zelanda y que son un auténtico problema. Por un lado, la superpoblación del ganado en un territorio de poca extensión. El hecho de que exista mucha ganadería repercute en el medio ambiente y se impone el uso de pesticidas que contaminan las cristalinas aguas de los ríos y los lagos. Son cuestiones en las que la autora no ha ficcionado. Ha querido reflejar una problemática que afecta a este entorno, exótico y paradisíaco. No obstante, y aunque en la novela vamos a ver un movimiento ecologista en contra de los avistamientos de ballenas y delfines, la autora nos explicó que la fauna marina no se está viendo afectada por estas actividades turísticas como sí está ocurriendo en algunos puntos de nuestro país, como Tenerife, por lo que esa parte es fruto de la imaginación de la autora. 

'...quizá no deberíamos olvidar que el avistamiento de ballenas es una de las ramas más lucrativas de la industria turística mundial, con unas tasas de crecimiento hasta el doscientos cuenta por ciento en determinados países'. [Pág. 114]

En relación a los personajes, he comentado que Laura será la protagonista principal aunque otros tantos personajes también tendrán su pequeña o gran parte de protagonismo. Laura representa a esas mujeres que tuvieron que renunciar a sus sueños en favor de la familia. Mientras sus hijos han sido pequeños, se ha mantenido ocupada y útil, sin embargo, ahora que son más mayores y serán cada vez más independientes, se siente algo frustrada, lo que repercute en la relación con su marido. Laura es una mujer que busca alcanzar lo que desea, siente que es su derecho, que ha dado todo de sí misma y ahora que tiene un proyecto en mente, no piensa tirar la toalla, a pesar de que no encuentra comprensión en su entorno cercano. Más bien todo el mundo se compadece de su marido por tener una esposa tan díscola. Para ella, su aventura en Nueva Zelanda es una segunda oportunidad que le da la vida para sentirse realizada. Allí llegará a conocerse a sí misma pues el destino la colocó en un puesto de mucha responsabilidad cuando, siendo aún muy joven, se quedó embarazada a los 18 años y tuvo que renunciar a su juventud, poniéndola al frente de una familia, junto a un marido que no se ajustaba precisamente a su ideal de compañero. 

Por su parte, Tobías es muy diferente a su esposa. Panadero de profesión desde muy joven, es un hombre que se conforma con una vida sencilla y no tiene grandes aspiraciones. Para él es suficiente con tener un trabajo que les permita vivir y mantener a su familia cerca, por eso no entiende la actitud de Laura, que quiera viajar tan lejos, estar apartada de él y de sus hijos durante un año, para desempeñar un puesto de trabajo más idóneo para gente joven y sin responsabilidades, donde tendrá que trabajar muchas horas y por una miseria de sueldo. Sin embargo, y a la larga, a Tobías no le vendrá mal la escapada de Laura. Probablemente él también siente que no ha vivido grandes aventuras de juventud por su pronta paternidad y la ausencia de su esposa le deje ver que él también sentía carencias que no había detectado.

Otros muchos personajes pasearán por las algo más de cuatrocientas páginas que tiene la novela. A colación habría que señalar que El año de los delfines es una novela menos voluminosa que las anteriores aunque, todo hay que decirlo, tratándose de las historias de Sarah Lark, nunca me ha afectado el número de páginas. La lectura de sus novelas siempre han fluido a una velocidad muy agradable y con buen ritmo, quizá porque son relatos muy entretenidos, con suspense y misterio, amor, historia y alguna reflexión no excesivamente sesuda. Pero de esos personajes más secundarios -algunos se convertirán también en principales- mejor no os desvelo nada para que podáis disfrutar de la lectura sin conocer muchos detalles.

Estructurada en siete partes tituladas, a lo largo de las cuales se distribuyen capítulos de media extensión, la novela culmina con un epílogo en el que la autora nos desvela en primera persona algunos detalles pues ciertos acontecimientos que transcurren en la trama tienen un trasfondo real. La novela cuenta además con una prosa directa y sencilla, y unas ilustraciones realizadas a carboncillo, no muy abundantes, pero que resultan bonitas y nos permiten poner cara a algunos de los personajes. 

Sin ser la novela que más me gusta de Sarah Lark, -reconozco que Bajo cielos lejanos me impactó más y me pareció más instructiva- la propuesta que la autora nos hace en El año de los delfines me ha parecido entretenida. No soy especialmente proclive al romanticismo en literatura y, para ser sincera, sí he echado en falta ese componente histórico al que la autora nos tenía acostumbrados en sus anteriores libros. Una novela entretenida siempre viene bien pero yo prefiero que tenga algo más, que me enseñe cosas que no sepa y aunque he aprendido sobre ballenas y delfines, me faltó esa parte de cultura maorí que tanto me gustaba descubrir en sus libros. En cualquier caso, y como he comentado, El año de los delfines aúna amor, una pizca de suspense, un lugar bellísimo y aventuras, así que si te gustan estos componentes, te animo a zambullirte en la nueva novela de Sarah Lark.



[Fuente: Imagen de la cubierta tomada de la web de la editorial]

Puedes adquirirlo aquí:

martes, 12 de febrero de 2019

SARAH LARK: 'Siempre busco hechos reales para mezclar con mi ficción, así las historias resultan más auténticas'

Sarah Lark nos visitó la semana pasada para promocionar su última novela, El año de los delfines. Prácticamente es la embajadora de Nueva Zelanda, pues la mayoría de las novelas que firma como Sarah Lark (recordad que es solo un seudónimo y emplea otros tantos para publicar otros géneros) ocurren en esas islas del océano Pacífico. Cuando hablas con ella te transmite fácilmente su entusiasmo por ese lugar de bellos paisajes y por la cultura maorí, que ha puesto a nuestro alcance gracias a sus novelas. No obstante, El año de los delfines es una novela algo diferente a lo que nos tenía acostumbrados y de todo ello hablamos durante nuestro encuentro.

Marisa G.- Sarah, sigues escribiendo historias que transcurren en Nueva Zelanda pero 'El año de los delfines' es un poquito diferente a los anteriores, ¿no es así? 

Sarah L.- Sí, es la primera novela que transcurre únicamente en el presente. En las novelas anteriores había partes que transcurrían en el pasado y otras partes en el presente.

M.G.- ¿Y por qué decides eliminar el componente histórico?

S.L.- Simplemente por cambiar un poco. Si solo haces novelas históricas puedes terminar por aburrir. 

Las dos últimas novelas que tengo terminadas son históricas y luego tengo otras dos novelas para jóvenes que también ocurren en el presente. Creo que es más divertido ir cambiando.

M.G.- De todas maneras, y aunque hay algunos personajes que son maoríes, no profundizas mucho en su cultura como sí ocurrió en anteriores publicaciones. 

S.L.- No. La cultura maorí no tiene la misma importancia en todo el territorio de Nueva Zelanda. Hay zonas en las que sí se hacen espectáculos y se muestra más cómo es esa cultura, y otras zonas, como el lugar donde transcurre la historia de esta novela, en la que es más importante el turismo y los avistamientos de ballenas.

M.G.- Entiendo. Pero otra novedad que encontramos en esta novela son las ilustraciones. Es verdad que en todos tus libros aparece un mapa de Nueva Zelanda en las gualdas pero en 'El año de los delfines' también encontramos ilustraciones en el interior.

S.L.- Sí, fue una idea de la editorial. Me pareció muy interesante ver cómo la ilustradora percibía mis personajes.

M.G.- Pero Sarah, de tus libros siempre se han dicho que pertenecen al subgénero 'landscape', sin embargo, esta novela es eminentemente romántica, ¿no?

S.L.- Sí, claro. En realidad todas mis novelas son románticas. Escribo para mujeres, normalmente sagas familiares, y siempre es necesario meter algo de romanticismo.

M.G.- Hay mucho amor en esta novela porque la protagonista, que se llama Laura, conoce a varios chicos y vive varias historias románticas.

S.L.- Para ella es todo una novedad porque hasta ahora solo vivía con su marido, se casó muy joven y no había tenido muchos romances. Cuando decide viajar a Nueva Zelanda, se encuentra que hay tres hombres que se interesan por ella y todo le resulta sorprendente.

M.G.- ¿Y quizá has querido reivindicar el papel de la mujer? Laura es verdad que se casa muy joven porque se queda embarazada, tuvo a sus hijos, se entregó a la familia y tuvo que renunciar a sus sueños. Ahora que sus hijos son mayores, quiere retomar el deseo de convertirse en bióloga marina.

S.L.- Sí. Laura siempre quiso realizar su sueño. Ahora que sus hijos son mayores, decide acudir a clases nocturnas para obtener el título que le permita acudir a la universidad. Se le presenta la oportunidad y tiene que aprovecharlo.

M.G.- Laura es alemana, siempre soñó con dedicarse al mundo marino y encuentra un trabajo en Nueva Zelanda como guía de avistamiento de ballenas y delfines. ¿Cómo se te ocurre la idea para construir esta historia, con esta mujer y su sueño?

S.L.- Es un sueño que me gusta a mí también. Ver ballenas y delfines en su entorno es mi hobby. Mi amiga y yo buscamos sitios en todo el mundo donde poder ver ballenas. Siempre he pensado que trabajar como guía en estos avistamientos de ballena tiene que ser una profesión genial, salir cada día al mar y ver a estos animales en libertad. Así se me ocurrió la idea de escribir sobre una alemana que se traslada a Nueva Zelanda para trabajar como guía turística.

M.G.- Dibujas Nueva Zelanda como un destino turístico de aventura, donde la gente va a practicar deportes de riesgo. En algún momento, he detectado en la novela alguna denuncia social cuando mencionas todas esas personas que practican estos deportes sin estar preparados.

S.L.- Sí, sí, sí, se dice que Queenstown es la ciudad de las aventuras. Puedes hacer 'bungy jumping', 'rafting' y todas estas aventuras,..., y siempre hay gente que no está preparada. También lo veo en la equitación. Cuando estamos de vacaciones, mi amiga y yo intentamos montar a caballo porque nos gusta más ir a caballo que andar, sobre todo si hacemos excursiones de varios días. Muchas veces vemos en el mismo grupo a personas que quieren montar y no saben nada de caballos. Son incapaces de aguantar varias horas montados en un caballo. Eso requiere una preparación.

M.G.- El turismo a veces es contraproducente. Mucha afluencia de personas puede destrozar los ecosistemas y afectar a la naturaleza.

S.L.- Depende del turismo. Si los turistas caminan o montan a caballo, al terreno no le ocurre anda. Sin embargo, si usas un todoterreno o un quad sabes que estás afectando a la naturaleza. Lo mismo ocurre cuando construyes instalaciones para practicar deportes de riesgo. O en el mar, muchos barcos alejan a los delfines. En Nueva Zelanda, de momento, no hay problemas con las ballenas y los delfines. 

M.G.- En Nueva Zelanda no existe ese problema y tampoco se llevan a cabo campañas de protestas como sí ocurre en la novela. Sin embargo, al final del libro, sí explicas que en Tenerife ya se han presentado problemas. 

S.L.- Sí, en Tenerife se ha reducido la población de ballenas. Ocurre lo mismo en Tarifa. En la mayor parte del mundo se va teniendo más conciencia sobre el medio ambiente, pero en Nueva Zelanda el problema más grave no es el turismo sino la agricultura. 

M.G.- ¿Con el uso de los pesticidas, por ejemplo?

S.L.- Sí, con los pesticidas pero también con la superpoblación de ovejas y vacas. Hay fincas con más de diez mil vacas para tan poco terreno y pasto. Necesitan más y más pesticidas, lo que afecta a los lagos, a los ríos... Es muy frecuente encontrar carteles que prohíben beber agua de los ríos, aunque se vean limpios y con el agua cristalina, porque pueden contener veneno. 


M.G.- Sarah, en esta novela el lector puede encontrar mucha información sobre las ballenas y los delfines, los tipos que existen, cómo se comportan, cómo viven. Todo esto te habrá supuesto leer mucho sobre la fauna marina.

S.L.- Sí, sí. Me gustan mucho las ballenas. En otoño estuvimos en el sur de África y pudimos ver muchas ballenas con sus cachalotes. 

M.G.- ¿Has leído entonces muchos libros al respecto?

S.L.- Sí,...  Me encantan las ballenas.

M.G.- Algo que me ha llamado mucho la atención es todo lo relativo al delfín solitario. Desconocía que algunos delfines, por problemas psicológicos, se apartaran del grupo y se volvieran agresivos. Encontramos uno así en la novela con el que habrá algún problema.

S.L.- Puede ocurrir así, sí. Normalmente los delfines viven en familia o en grupos grandes y a veces algún delfín se aparta y vive solo. No se sabe a qué se debe, qué ocurrió, pero suelen vivir aislados de los demás en una bahía o en un puerto. Generalmente son animales muy sociales y buscan la compañía de personas o de otros animales, siguen a los barcos, se bañan con turistas. En alguna ocasión se pueden comportar de manera agresiva pero no se sabe bien por qué. Es algo muy triste.

M.G.- Hablamos que en tu novela hay mucho amor pero también hay mucho suspense y misterio porque hay un personaje, Ben, cuyo pasado es toda una incógnita.

S.L.- Es parte de la historia, sí. Hay un personaje que tiene un secreto pero no quiero contar demasiado. 

M.G.- Mejor no contar mucho, no. De todos modos, algunos acontecimientos de la novela están basados en hechos reales, ¿verdad?

S.L.- Sí. Siempre busco hechos reales para mezclar con mi ficción, así las historias resultan más auténticas. 

M.G.- ¿Cuántas veces has viajado a Nueva Zelanda, Sarah?

S.L.- Uff,.. muchas veces.

M.G.- ¿Pero siempre por buscar documentación?

S.L.- No, normalmente no. Para documentarte no hay necesidad de viajar a Nueva Zelanda. Ellos tienen una historia muy corta pero muy conocida y documentada. Cada pueblo tiene su archivo en Internet y puedes encontrar todo lo que necesites, incluso hay programas de teatro del siglo XIX. Encontrar información de Nueva Zelanda es fácil si sabes dónde buscar. De todos modos, sí es necesario viajar allí para conocer la atmósfera o para aprender sobre los problemas con el medio ambiente, algo sobre lo que no escriben en Internet.

M.G.- La última vez que nos vimos me comentaste que otro de los países sobre los que te gustaría escribir es Chile. ¿Sigues con la misma idea? 

S.L.- Sí, pero actualmente estoy escribiendo sobre España. Mi editorial alemana dice que es mejor cambiar el rumbo, que la moda nueva abarca novelas para adultos sobre caballos y claro esto es lo mío. Sé mucho sobre caballos. Hemos empezado primero con una novela histórica que ocurre en la Edad Media española, con una esclava como protagonista y por supuesto aparecerán caballos. Se llamará 'Canción de los caballos' y se publicará en España el año que viene. Luego tengo dos novelas juveniles que transcurren en Nueva Zelanda y aparecen caballos salvajes. Y hay otra novela más que transcurrirá en Alemania y España con caballos alemanes y españoles.

M.G.- Qué bien, ¡cuántos proyectos! Pues Sarah no te robo más tiempo. He disfrutado mucho con la lectura de 'El año de los delfines' y esperaremos todas esas novelas que saldrán publicadas en el futuro.

S.L.- Sí, gracias.

Siempre es un placer hablar con Sarah Lark. A pesar de que lleva años viviendo en España, su castellano se reciente un poco, y sin embargo ella hace todo lo posible por explicarse en nuestro idioma, algo que hay que agradecerle siempre. Su última novela, El año de los delfines, nos traslada de nuevo a Nueva Zelanda para vivir aventuras y pasear por un entorno paradisíaco junto a su protagonista, Laura. De ello os hablaré la próxima semana. 





Ficha novela

Editorial: Ediciones B
Encuadernación: Tapa dura con sobrecubierta.
Nº Páginas: 416
Publicación: Febrero, 2019
Precio: 21,90€
ISBN: 9788466664707
Disponible en e-Book
Puedes empezar a leer aquí.
Ficha completa aquí.








viernes, 23 de febrero de 2018

BAJO CIELOS LEJANOS de Sarah Lark

Resultado de imagen de bajo cielos lejanos
Editorial: Ediciones B.
Fecha publicación:  febrero, 2018.
Precio: 12,90 €
Género: Landscape.

Nº Páginas: 656 
Encuadernación: Tapa dura con sobrecubierta.
ISBN: 9788466661164
[Disponible en eBook; 
puedes empezar a leer aquí]


Autora

Sarah Lark nació en Bochum, Alemania, en 1958, y trabajó durante mucho tiempo como guía turística, gracias a lo cual recorrió el mundo entero y descubrió su amor por Nueva Zelanda. Desde hace años vive en una granja en el sur de España.

Es una autora superventas en más de veinte países gracias a sus grandes sagas familiares ambientadas en lugares exóticos, todas ellas publicadas por Ediciones B.

Sinopsis

Un viaje. Un silencio. Un amor.
Los secretos familiares a veces se ocultan bajo cielos lejanos.

Hamburgo, en la actualidad. La periodista alemana Stephanie nació y creció en Nueva Zelanda, pero ha perdido todo recuerdo relacionado con su padre y sus primeros años de vida allí. Ahora debe volver al país de su infancia y enfrentarse a los hechos que su memoria siempre prefirió ocultar. Pronto descubrirá la existencia de un antiguo diario de una joven maorí cuya dramática historia ha ejercido de profunda influencia sobre los hechos del presente. Con él logrará cerrar la brecha entre el pasado y el futuro. 

En su viaje por Nueva Zelanda, Stephanie contará con la compañía de Weru, un carismático y atractivo maorí que la ayudará no solo a descubrir secretos familiares escondidos durante mucho tiempo, sino también emociones que nunca se había atrevido a sentir.

Sarah Lark cuenta una historia sobre la verdad y el silencio, sobre decisiones erróneas y correctas, sobre la confianza y el amor.

[Información tomada directamente del ejemplar]

 
  
Después de unas cuantas de trilogías, una tetralogía y una serie, pocos deben ser los lectores que desconozcan a estas alturas el nombre de Sarah Lark, un seudónimo bajo el que se esconde la escritora alemana Christine Gohl. Ya sea por recomendación o por la presencia de sus libros en los lugares más destacados de una librería, seguro que a muchos de nosotros nos suenan títulos como Hacia los mares de la libertad o En el país de la nube blanca, y es que Lark es una de esas autoras superventas, seguida y leída por miles de lectores.

Bajo cielos lejanos es su última publicación, una novela con la que volver a recorrer la historia y la cultura de Nueva Zelanda, escenario recurrente en sus libros. En esta ocasión, la autora nos propone una historia autoconclusiva por lo que los lectores no tendremos que esperar a futuras entregas para conocer la resolución del relato. Esta es una de las novedades que caracteriza la nueva novela de Sarah Lark pero figuran otras tantas. Por ejemplo, a diferencia de sus libros anteriores, la autora opta esta vez por construir una historia a dos tiempos, con una línea argumental en el presente y otra en el pasado, concretamente entre los años 1864-1949. La trama más actual estará protagonizada por Stephanie Martens, una periodista alemana pero neozelandesa de nacimiento, que trabaja para el rotativo Die Lupe. Es la encargada de escribir y publicar una serie de reportajes que relaten los crímenes y asesinatos más escabrosos de la historia y que no han sido resueltos.

Stephanie es un personaje muy de nuestros tiempos, una mujer actual, inteligente, independiente y apasionada por su trabajo. Sin ser algo excesivamente serio, mantiene una relación sentimental con su compañero Rick Winter quien le ha propuesto varias veces matrimonio sin que ella haya dado su brazo a torcer. 
 

Es una mujer feliz, que se crió junto a su madre, una antropóloga que viaja constantemente, mientras que su padre falleció en un accidente de tráfico cuando ella solo tenía seis años. De esos primeros seis años de su vida no recuerda absolutamente nada y eso es algo que preocupa más a su entorno que a sí misma. Sin embargo, con el objeto de investigar a un famoso hipnotizador que asegura conseguir que sus clientes recuerden sus vidas pasadas, la periodista se somete a una sesión de hipnosis. El resultado no puede ser más sorprendente. Stephanie afirma haber sido una joven maorí en su anterior vida y esto conectará directamente con la segunda trama de la novela, la historia de Marama, hija de un jefe tribal.

El pasado y el presente se irán alternando paulatinamente de tal modo que veremos a la periodista viajando a Nueva Zelanda donde no solo indagará sobre su pasado sino que también investigará el asesinato de toda una familia. Por otro lado, iremos conociendo la vida de Marama, de qué familia procedía y cómo se desarrolló su vida. Lo que une un tiempo y otro es la existencia de un diario, un hilo conductor que irá vertebrando ambas tramas, hasta tal punto que el lector irá por delante de las investigaciones de Steph, es decir, nosotros tendremos a nuestro alcance más información que la que tiene la periodista, pero seremos testigos de los pasos que ella va a dando para averiguar la verdad.

Sarah Lark escribe una novela en la que se producen múltiples conexiones y donde el suspense nos acompañará a lo largo de toda la lectura. Lo primero que el lector se pregunta es qué le ocurrió a Steph de pequeña para que haya olvidado sus primeros seis años de vida, algo que iremos conociendo en el avance de la lectura y que supondrá una impactante sorpresa. Además, necesitaremos conocer quién es Marama y qué relación tiene con la periodista, ¿realmente es una reencarnación anterior? Esta parte de la historia, que tiene inicialmente un punto fantástico, está muy bien urdida y muy bien resuelta por lo que, la evolución de los acontecimientos son sumamente creíbles y convincentes. 

Bajo cielos lejanos cuenta con más de seiscientas páginas, una novela muy extensa que mantiene un perfecto equilibrio entre sus dos hilos argumentales. Si bien es cierto que, tanto en uno como en otro, hay algunos capítulos que me han resultado más tediosos, hay que señalar que no sobresale una trama sobre la otra. Las dos me han parecido muy interesantes aunque confieso que algunas cuestiones se resuelven con demasiada precipitación para mi gusto. En tal punto, transcendental por otra parte, me hubiera gustado que hubiera mantenido algo más la tensión aunque eso hubiera supuesto alargar un poco más la novela en número de páginas.

Y como la propia autora nos desveló en la entrevista que le hicimos hace unos días (puedes leerla aquí), ambas historias cuentan con un estilo diferente. La historia de Marama llega a nuestras manos a través de un diario por lo que es normal que es parte sea más subjetiva, más intimista y figure narrada en primera persona. Por todos los avatares y sufrimientos que le toca vivir, resulta muy fácil conectar con esta joven maorí, quizá un poco más que con Steph, a pesar de que con esta última compartimos la contemporaneidad. 

Y hablando de  personajes, os imaginareis que los dos principales son Stephanie y Marama. Sobre la periodista ya he apuntado algunos detalles sobre su forma de ser y su estilo de vida. En realidad es una mujer intentando recomponer el puzle de su vida que se rompió cuando tenía seis años, una joven que anda algo perdida, con miedo a los compromisos y que solo quiere buscar sus orígenes y reconciliarse consigo misma. En cuanto a Marama, ya he mencionado que no tuvo una vida fácil. Hija de un jefe tribal, sufrió el acoso y la ocupación de los casacas rojas británicos lo que la empujó a una vida de constante huida. Lo único que la mantiene con los pies en la tierra será su amor por otro personaje del que no quiero desvelar mucho para no destapar las sorpresas que nos aguardan en la novela. El amor es sumamente importante en la novela, no solo en la vida de Marama sino también en la de Steph, así que encontraremos algún que otro personaje masculino de peso. 

Sin duda, y como suele ser habitual con esta escritora, resalta el nivel de documentación que sustenta el argumento de la novela, especialmente en lo que se refiere a la vida de Marama y a la cultura maorí. Sarah Lark aprovecha ese hilo argumental para describirnos cómo era la vida de los maoríes en la segunda mitad del siglo XIX, así como la ocupación por parte del ejército británico, las guerras que tuvieron lugar entre los nativos y los pakehas (los blancos), la traición de los kupapa, maoríes que se posicionaron al lado de los británicos, o los secuestros de niños maorís que fueron educados entre los ingleses. Aprenderemos muchísimo de la cultura maorí, de su estilo de vida y convivencia, de su forma de pensar o de la forma de educar a los hijos.

Por supuesto la propia Nueva Zelanda será un personaje más. Existen numerosas referencias a su flora y fauna, mencionando los típicos árboles kauri o los tuátaras, esos reptiles con tres ojos, las peculiaridades de su geografía, así como la mención a sus bosques y parques nacionales o a sus ciudades y pueblos tanto actuales como del pasado, o los asentamientos multi-tribales, resaltando entre estos últimos el sitio de Parihaka, una comunidad cuyo estilo de vida se basaba en la convivencia pacífica entre los miembros de las distintas tribus o entre los nativos y los colonos. Es por ello que, como sobregénero, tal y como nos explicó la autora en la entrevista, esta novela, y todas las suyas en general, se encuadran dentro del landscape, pero, a su vez, sus argumentos contienen trazas de otros géneros como la novela romántica, la novela histórica, las sagas familiares e incluso algo de novela de suspense.

No quiero dejar de mencionar que Bajo cielos lejanos tiene también su toque reivindicativo. En algún momento del argumento parece surgir la voz de Sarah Lark que se alza como abanderada de la cultura maorí para manifestar la importancia de dicho pueblo y su legado. A través de la voz de algún personaje se nos quiere hacer entender que merece la pena conocer esa parte de la historia neozelandesa y que resulta esencial para sus descendientes mantener vivo el espíritu maorí. 



Estructuralmente, la novela está dividida en siete grandes bloques titulados en cuyo encabezado también figuran localizaciones geográficas como subtítulos y que nos permitirán saber por qué lugares se mueven los personajes. Concluye la estructura con un epílogo en el que la autora nos cuenta en primera persona las licencias que se ha permitido a la hora de narrar esta historia tanto a lo referido a los hechos como a los personajes. Mencionará también la leyenda de Wiremu Pokiha Omahura, que ha servido de inspiración para construir esta novela y que fue 'raptado por tropas kupapa y adoptado, más tarde, por el entonces primer ministro de Nueva Zelanda, Wiliam Fox'. Cuenta la novela también con algunos hechos luctuosos que tienen una fuente real pero que no deseo desvelar aquí. 

A pesar de ser una novela muy voluminosa la lectura fluye a muy buena velocidad. Quizá debido al estilo ágil y ligero, al tipo de argumento, a la alternancia de varios hilos temporales y narrativos, lo cierto es que las novelas de Sarah Lark y  más concretamente esta que nos atañe, resultan muy amenas y entretenidas. Así pues, con sus misterios por resolver, sus secretos familiares, la presencia de un diario perdido en los anales del tiempo y una galería interesante de personajes, Bajo cielos lejanos supone una lectura muy agradable, que aporta varias novedades respecto a las anteriores publicaciones de la autora alemana y que casi conlleva un ligero cambio de aires en su estilo narrativo.







[Fuente: Imagen de la cubierta tomada de la web de la editorial]
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