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lunes, 3 de octubre de 2016

NUESTRA HISTORIA de Pedro Ugarte.

Resultado de imagen de nuestra historia pedro ugarte 

Editorial: Páginas de Espuma.
Fecha publicación: septiembre, 2016
Precio: 17,90 €
Género: Narrativa.
Nª Páginas: 168
Edición: Tapa blanda con solapas.
ISBN: 978-84-8393-205-6
[Disponible en eBook]



Autor

Pedro Ugarte (Bilbao, 1963) estudió Derecho y Economía, pero siempre ha trabajado como periodista, ahora en la Universidad del País Vasco. Junto a otros géneros, ha dedicado buena parte de su trabajo literario a la narrativa breve, con libros como Los traficantes de palabras, Manual para extranjeros, La isla de Komodo, Guerras privadas (Premio NH de libros de relatos), Mañana será otro día y, ya en Páginas de Espuma, El mundo de los Cabezas Vacías (2011). La expedición, libro que ha conocido distintas ediciones, reúne todos sus microrrelatos. Ha participado en las antologías más significativas de narrativa breve de las últimas décadas: Últimos narradores (1993), Páginas Amarillas (1997), Los cuentos que cuentan (1998), Perturbaciones (2009), Antología del microrrelato español (2012), Mar de pirañas (2012), Cuento español actual (2013) y Lejos de Troya (2015). Finalista del premio Herralde, ha ganado los premios Nervión, Euskadi de Literatura, Papeles de Zabalanda, Lengua de Trapo, Logroño y Julio Camba. Algunas de sus novelas se han traducido al italiano y al francés, y sus cuentos al euskera, polaco y alemán.

 Sinopsis


Una historia de ciudades densas y abigarradas, donde la gente se sabe anónima en un mundo demasiado grande para almas pequeñas. Un libro poblado de personajes retratados en sus virtudes y defectos, en su afán cotidiano y en sus obsesiones, en sus aciertos y en sus errores, en la búsqueda frustrada –o el hallazgo imprevisto– de la felicidad. Pedro Ugarte vuelve a la escena del cuento con una propuesta intimista: sus páginas se revelan como una reflexión sobre la felicidad, esa percepción sujeta a todo tipo de opiniones y planteamientos.

Esta exploración se desarrolla en el paisaje de la sociedad actual, una sociedad golpeada por una crisis económica, cuyos efectos se extienden a todos los órdenes de la vida. El resultado, sin duda, es el mejor libro de cuentos de Ugarte y uno de los mejores libros que hemos leído sobre los tiempos que nos han tocado vivir. Nuestra historia.


[Biografía y sinopsis tomadas directamente del ejemplar]

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¿Qué buscamos al leer un libro? En líneas generales cualquier lector responderá que busca entretenimiento, ese rato de diversión que lo distraiga de su realidad. Otros llegarán más lejos y podrán contestar que además buscan aprendizaje, visitar lugares o vivir otras vidas. Pero ¿y si además de todo eso nos encontramos a nosotros mismos en los protagonistas de una novela o un cuento? Seguro que alguna vez os habéis visto reflejados de algún modo en ese hombre o mujer que pasa por una situación literaria concreta. En realidad, nos seduce encontrarnos de frente con personajes reales y humanos, con hombres y mujeres que tienen debilidades y temores como nosotros mismos y por tanto no es difícil vernos reflejados. Esto es lo que puede ocurrirte si lees Nuestra historia. Al menos, es lo que me ocurrió a mí. Fue abrir este pequeño volumen de cuentos, comenzar a leer Días de mala suerte y ver plasmado en aquellas páginas una porción de mi propia vida. 

Nuestra historia reúne un total de diez historias en las que el denominador común es la búsqueda de la felicidad. ¿Quién no quiere ser feliz? Seguro que tú, que estás leyendo este post te has planteado alguna vez por qué la felicidad se te resiste, por qué es tan esquiva. A los personajes de Nuestra historia, -nunca un título fue tan acertado-, les ocurre lo mismo y por eso lo vamos a ver en su día a día, haciendo frente a situaciones muy comunes que nos pueden ocurrir a cualquiera, anhelando alcanzar la dicha, ya sea en forma de amor, trabajo o fama.

De entre todos los cuentos que componen el volumen, tengo especial predilección por unos cuantos. Días de mala suerte fue es cuento en el que me vi reflejada, una bofetada en toda la cara que me hizo recordar lo inesperada que puede ser a veces la vida. En él, su protagonista siente que su vida cuenta con ciertas carencias afectivas y teme que estas se vayan a recrudecer como consecuencia de una situación financiera adversa. Lo maravilloso de este cuento es el giro que cobran los acontecimientos, descubrir que no siempre todo sale mal y que a veces nos espera una recompensa tras un traspiés vital. 

Vida de mi padre me pareció muy triste pero a la vez conmovedora. Me hizo pensar en la relación entre padres e hijos, en lo ingrato que a veces podemos ser con los que nos han regalado la vida. Por otra parte, contemplé el amor incondicional de los padres por sus retoños, un amor que se mantiene estable a lo largo de los años y que conlleva admiración y orgullo. Creo que es un cuento que te hace reflexionar, que te obliga a mirar dentro de ti y verificar si estás haciendo lo correcto.

Los cuentos de Nuestra historia tienen mucha humanidad y por eso escarban en las relaciones personales. Enanos en el jardín narra la vida de esas parejas que intentan reflotar sus relaciones aunque eso suponga dar un paso que no siempre sale bien. Me ha gustado mucho leer este cuento. Me parece que es bastante certero a la hora de mostrar ese deterioro al que parece que las parejas están abocadas después de muchos años de convivencia. Y de su lectura he extraído reflexiones de este tipo:

«La convivencia matrimonial puede obrar ese prodigio: vivir pegado a una persona pero olvidarte de ella poco a poco, sentir que cada día es más difícil reconocerla, percibir cómo la sucesión de las estaciones, el devenir de las mareas, algo que tiene que ver con los planetas, o con los porcentajes de humedad, o con las leyes atmosféricas, va apagando un fuego antiguo» [pág. 57-58].

Al igual que otros, Enanos en el jardín cuenta con un final abierto, un tipo de desenlace que no siempre gusta a los lectores pero que para mí siempre me anima a activar mi imaginación. Flota en el final de este cuento una duda que no solamente tendrá el lector sino también el protagonista y me parece que, teniendo en cuenta el desarrollo de los hechos, no podía tener un final mejor, con su toque de humor incluso.

Voy a hacer una llamada es otro de los cuentos que más me han fascinado. El autor juega con la perspectiva. Pone al protagonista delante y detrás de una barrera y le hace medir la situación desde dos ángulos distintos. Las cosas cambian mucho según en qué lugar te encuentres, especialmente si de favores se trata porque nadie da duros a peseta y en esta vida, todo, absolutamente todo, se paga. 

Escritos en primera persona, uno de los aspectos que me resultaron más curiosos de estos cuentos fue comprobar que el protagonista siempre se llama Jorge. Inicialmente pensé que se trataba de la misma persona y que cada cuento reflejaba una parte de su vida pero, por muchos encajes de bolillos que hiciera, me di cuenta que no era posible. Cada cuento tiene un protagonista distinto aunque todos comparten el mismo nombre. Al preguntar al autor por esta cuestión en la entrevista que le hicimos hace unos días (puedes leerla aquí), nos contó que, en realidad, sus protagonistas siempre se llaman Jorge, algo que lleva haciendo desde que creó el personaje allá por los años 80.

Pero hablando de personajes, los Jorge de estos cuentos vienen a veces acompañados de otros personajes bastante peculiares. Podrás encontrarte, por ejemplo, con Gilberto Cáceres, una mosca cojonera que incordia tanto dentro como fuera de estas páginas. Y en Mi amigo Böhm-Bawerk podremos conocer a Eugen, un personaje que, a pesar de tenerlo todo, está más solo que la una y vive en su mundo de fantasía. Porque, en los cuentos de Nuestra historia hay soledad, angustia, irritación, ingratitud, deseo, anhelo, amor,... todo un rosario de emociones y sensanciones que experimentamos a diario y que tampoco dejarán libre a los personajes de estas historias.

En definitiva que he disfrutado mucho de todas estas historias. La verdad es que los volúmenes de cuentos siempre me han parecido una pequeño dulce que un lector puede llevarse a la boca en cualquier momento, así que no renuncio a ellos y desde luego, si te gusta este género o quieres descubrirlo, te invito a contrastar Nuestra historia de Pedro Ugarte.

Agradezco a la editorial el envío de este ejemplar.



[Algunas imágenes e ilustraciones tomadas de Google]


Retos:

- 100 libros



Puedes adquirirlo aquí:


jueves, 29 de septiembre de 2016

ENTREVISTA a PEDRO UGARTE (Nuestra historia).

Autor

Pedro Ugarte (Bilbao, 1963) estudió Derecho y Economía, pero siempre ha trabajado como periodista, ahora en la Universidad del País Vasco. Junto a otros géneros, ha dedicado buena parte de su trabajo literario a la narrativa breve, con libros como Los traficantes de palabras, Manual para extranjeros, La isla de Komodo, Guerras privadas (Premio NH de libros de relatos), Mañana será otro día y, ya en Páginas de Espuma, El mundo de los Cabezas Vacías (2011). La expedición, libro que ha conocido distintas ediciones, reúne todos sus microrrelatos. Ha participado en las antologías más significativas de narrativa breve de las últimas décadas: Últimos narradores (1993), Páginas Amarillas (1997), Los cuentos que cuentan (1998), Perturbaciones (2009), Antología del microrrelato español (2012), Mar de pirañas (2012), Cuento español actual (2013) y Lejos de Troya (2015). Finalista del premio Herralde, ha ganado los premios Nervión, Euskadi de Literatura, Papeles de Zabalanda, Lengua de Trapo, Logroño y Julio Camba. Algunas de sus novelas se han traducido al italiano y al francés, y sus cuentos al euskera, polaco y alemán.

Sinopsis


Una historia de ciudades densas y abigarradas, donde la gente se sabe anónima en un mundo demasiado grande para almas pequeñas. Un libro poblado de personajes retratados en sus virtudes y defectos, en su afán cotidiano y en sus obsesiones, en sus aciertos y en sus errores, en la búsqueda frustrada –o el hallazgo imprevisto– de la felicidad. Pedro Ugarte vuelve a la escena del cuento con una propuesta intimista: sus páginas se revelan como una reflexión sobre la felicidad, esa percepción sujeta a todo tipo de opiniones y planteamientos.

Esta exploración se desarrolla en el paisaje de la sociedad actual, una sociedad golpeada por una crisis económica, cuyos efectos se extienden a todos los órdenes de la vida. El resultado, sin duda, es el mejor libro de cuentos de Ugarte y uno de los mejores libros que hemos leído sobre los tiempos que nos han tocado vivir. Nuestra historia.


[Biografía y sinopsis tomadas directamente del ejemplar]

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No hay que dejar pasar la oportunidad. Con el otoño se remuevan nuestras fuerzas lectoras y descubrimos nuevas experiencias. Llegarán más autores, más novelas y más personajes pero también llegarán los cuentos, ese género con el que algunos lectores disfrutamos tanto, que nos permite pasar de una historia a otra en cuestión de un par de páginas, que degustamos en esos breves entretiempos que la vida nos concede a veces. 

Soy consumidora de cuentos y relatos, incluso de microrrelatos si me apuras. Me atrevería a decir que hay que tener una capacidad especial para condensar en pocas palabras todo un universo y eso, no todo el mundo puede hacerlo. Así que, fue un placer sentarme esta semana con Pedro Ugarte, un autor recomendado por mis allegados en más de una ocasión. Por fin, he podido disfrutar de su narrativa gracias a un nuevo volumen de cuentos que la editorial Páginas de Espuma ha sacado a la luz y que se titula Nuestra historia. ¿Quieres conocerla? Esto es lo que Pedro Ugarte nos contó.

Marisa G.- Pedro, habiendo usted estudiado Derecho, siempre ha ejercido de periodista. Teniendo en cuenta que hoy en día, el periodismo es una de las profesiones más vapuleadas por la crisis, ¿no se ha arrepentido nunca de su decisión de no ejercer como abogado?

Pedro U.- No. Verás, estoy muy contento de haber estudiado Derecho pero estoy seguro de que no me hubiera gustado ejercer. Todas las carreras que tienen que ver con el ejercicio del Derecho, ya se abogado, secretario judicial, juez, fiscal,... no me atraen nada. Sin embargo, otra cosa es el estudio teórico del Derecho. Mi padre también estudió Derecho pero tampoco ejerció como tal y tenía muy bien concepto de la carrera porque decía que te ordenaba las ideas, así que, no, no estoy arrepentido.

M.G.- ¿Y cuándo se adentró en el periodismo?

P.U.- Empecé a hacer entrevistas para medios del País Vasco antes de acabar la carrera de Derecho. Hice entrevistas, crítica literaria y cosas así con veintiuno o veintidós años. 

M.G.- Usted ha escrito narrativa breve, novela, cuentos. Creo que también ha tocado la poesía, ¿verdad?

P.U.- Sí  y sigo escribiendo algo de poesía pero no publico desde hace muchos años. Le tengo mucho respeto. Hoy mismo comentaba en una entrevista que la poesía no es que sea el culmen de la literatura, sino que es el culmen de una lengua. Me parece que es el género más serio y esto no tiene nada que ver con que sea venda o se lea poco.

M.G.- En Nuestra historia usted reúne diez cuentos en los que hay un denominador común, esa búsqueda de la felicidad.

P.U.- Sí, es uno de los leit motiv del libro. Durante mucho tiempo se tituló Opiniones sobre la felicidad, como uno de los relatos que se recogen en el libro, pero en conversaciones con la editorial y un grupo de amigos me planteé si era lo más adecuado comercialmente porque uno nunca sabe cómo va a encajar entre los lectores ciertos títulos. Por lo tanto, decidimos cambiarlo. 

M.G.- Porque con ese título, ¿se pretende transmitir que todas las historias que se cuentan en estos cuentos podrían ocurrirnos a cualquiera de nosotros?

P.U.- Esa es la idea. Todo título literario debería ser equívoco, tiene que dar lugar a diferentes interpretaciones y en el caso de Nuestra historia el elemento equívoco radica en el posesivo. ¿Con «Nuestra» nos referimos a que el autor habla de sí mismo?, ¿de su familia?, ¿de su país?, ¿de su tiempo?... En literatura, creo que ese equívoco se refunde en una causa común y de algún modo en Nuestra historia están todos esos conceptos, la historia del autor, de su familia, de su país, de su tiempo,...

M.G.- Entonces ¿hay historias del autor en este libro?

P.U.- Sí, claro. Pero no es importante identificar o subrayar los elementos de la historia del autor. Lo verdaderamente importante es que haya elementos de la historia del lector. Es decir que alguien, a la hora de leer, se pueda sentir identificado o bien ver reflejado en el cuento a alguien que conoce. Eso es lo más interesante para mí. 

M.G.- Pues mire, le diré que cuando empecé a leer el libro, la primera historia la sentí como una bofetada en la cara porque yo he vivido lo que se cuenta en Días de mala suerte.

P.U.- ¿Sí? ¡Ah!

M.G.- Pero tal cual. Viví una esa situación adversa que se narra en el cuento y que repercutió positivamente en otras áreas de mi vida. Me resultó muy llamativo este cuento porque contradice totalmente ese dicho que dice «Cuando la ruina entra por la puerta, el amor sale por la ventana».

P.U.- Efectivamente. La contemplación de la realidad puede ser negativa o positiva. Muchas veces, una situación económica difícil puede llevar a la familia a la destrucción, sin duda esto ha pasado muchas veces, pero también puede ocurrir que dicha situación complicada conduzca a la familia a recuperar una alianza, una cohesión que no existía antes y a descubrir lo que es realmente importante en tu vida. Esta es la metáfora de este relato. 

M.G.- Este cuento del que hablamos, Días de mala suerte, y otros que aparecen en este volumen, tienen como telón de fondo la crisis económica. Algo que no has destrozado pero que ha dado mucho juego en literatura porque se escribe mucho sobre este tema.

P.U.- Sí, a mí me parece un tema muy interesante. Yo siempre he dicho que la economía o los recursos económicos, y el dinero más en concreto, así como su incidencia en la vida de las personas es un tema literario como cualquier otro porque ya no hay tema que no se haya tratado en literatura. No obstante, la crisis económica no es de los más tratados. Todavía se puede indagar en él y a mí me atrae mucho. 

En una buena parte de la literatura que se funda en los conflictos humanos, nadie aclara del todo quién paga el recibo de la luz o quién paga un taxi. Me refiero a que si en una novela aparece que los protagonista se van a un chalet a una playa maravillosa,... a ver eso alguien lo ha pagado pero no se dice y a mí esa parte de la realidad me interesa mucho, no tanto por la vulgaridad de saber de dónde sale el dinero sino más bien por conocer el modo en el que eso influye en la vida de las personas.

M.G.- De las relaciones entre las personas hablas en otros cuentos del volumen, como por ejemplo, en Enanos en el jardín. Aborda usted el paso del tiempo que va deteriorando las relaciones. Esto es tal que así, es una realidad que no se puede evitar.

P.U.- Sí, claro. Las relaciones hay que refundarlas de vez porque si no se pueden carcomer. Y luego, por otra parte, hay que tener en cuenta que el tiempo es cruel. Hay una frase de un poeta vasco, Karmelo Iribarren, que a mí me gusta mucho: Lo que te hace el tiempo, no te lo hace ni tu peor enemigo. Tampoco es para que nos amarguemos pero sí hay que saber que esto es así.

M.G.- Me parece curioso que en estos cuentos, donde hay muchos personajes femeninos, el protagonista de todos ellos sea siempre un hombre.

P.U.- Sí, es un varón. Yo admiro mucho a esos escritores que son capaces de ponerse en el papel de una mujer o a las escritoras que se ponen en el papel de un hombre. He escrito del orden de trescientos microrrelatos, setenta cuentos y seis novelas y solo en un microrrelato el personaje narrador en primera persona es una mujer. Me quedé fascinado conmigo mismo porque fui capaz de hacerlo, cosa que no es habitual. Reconozco que tengo esa carencia narrativa, me cuesta mucho escribir desde el punto de vista de una mujer, quizá porque es una especie desconocida (Risas).

M.G.- Bueno... (risas). Pero, ¿y por qué el protagonista siempre se llama Jorge?

P.U.- El personaje no siempre es el mismo. Le han pasado tantas cosas que es imposible que sea siempre el mismo. Se trata de un guiño al lector para decirle que la mirada del personaje siempre es la misma con relación a la realidad. 

M.G.-  Pero yo advierto que esa mirada varía de un relato a otro porque lo mismo lo vemos como alguien que nos conmueve y otras como muy puntilloso.

P.U.- Es posible sí, depende del momento. A ver, yo me inventé a Jorge en el año 1985 y es verdad que ha ido cambiando pero ha sido algo bastante natural. Antes buscaba más el humor ruidoso y ahora se trata de un humor más piadoso con la gente.

M.G.- Y en cuanto a los personajes, hay dos personajes que me han irritado mucho. Uno es Gilberto Cáceres, de Enanos en el jardín, que es como un encantador de serpientes.

P.U.- Muy buena definición. En verdad es un encantador de serpientes.

M.G.- Y el otro es Eugen que me ha parecido un personaje de genio y figura hasta la sepultura, y nunca mejor dicho.

P.U.- Eugen es un personaje que podría estar inspirado en alguna persona mayor del Neguri, de la oligarquía vizcaína de aquellos años, donde por cierto hay mucha gente de origen alemán, austriacos,... Podría estar inspirado un poco en eso pero aún así es un personaje prototípico. No quiero señalar tanto un origen geográfico  sino más bien alguien que tiene una visión clasista de la vida y que se refugia en ella para ocultar sus propias carencias.

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