
Año: 2012
Nacionalidad: EE.UU.
Director: Sacha Gervasi.
Reparto: Anthony Hopkins, Helen Mirren, Scarlett Johansson, James D'Arcy, Jessica Biel, Toni Collette, Danny Houston, Michael Stuhlbarg, Kurtwood Smith, Richard Portnow, Ralph Macchio, Michael Wincott, Frank Collison.
Género: Drama. Biográfico.
Sinopsis: En la cima de su carrera como director, Alfred Hitchcock (Anthony Hopkins) decide filmar una película de terror aparentemente de baja categoría. Ningún estudio apoya el proyecto, así que Hitchcock decide financiarlo él mismo y rodarla con un equipo barato de TV. El resultado fue un fenómeno internacional y una de las películas más famosas e influyentes de la historia.
[Información facilitada por Filmaffinity]
Adoro a Hitchcock. Creo que ha sido uno de los grandes cineastas de todos los tiempos, con una capacidad especialmente original a la hora de hacer cine y de ahí que sean tan características esas perspectivas que nos ofrece en sus películas. Me apasiona ver sus trabajos y dejarme sorprender por esos planos picados o esos ángulos que siempre pasaron inadvertidos para el resto de directores menos para él. Hitchcock creó escuela y, para mí, nadie ha sabido llegar a su altura sin parecer una copia barata.Y tanta es mi adoración con este director que sus películas las habré visto un ciento de veces y, de igual modo, no me resisto a ver todo documental o largometraje que verse sobre su vida y su trabajo, como el que os traigo hoy.
Hitchcock la vi hace ya algún tiempo, casi al poco de su estreno pero no fue hasta el otro día, viendo otra película que trataba sobre su vida y de la que os hablaré más pronto que tarde, cuando se me vino a la cabeza la idea de traerla al blog.
Sobre Alfred Hitchcock se podrían hacer una película por cada una de las que él rodó, para mostrar sus inicios, su etapa de máximo apogeo, su última película, su relación con su mujer Alma Reville, sus flirteos con las actrices jóvenes, su obsesión por las mujeres, especialmente si eran rubias. Por cada película que regaló al mundo se podría hacer una paralela sobre su vida y su particular proceso de rodaje. De esto trata Hitchcock, dirigida por Sacha Gervasi que se ponía de largo con este trabajo.
Hitchcock narra la parte de la vida del director en la que decide rodar una de sus películas más famosas, Psicosis. Tras su gran éxito con La muerte en los talones, estrenada en julio de 1959, Hitch, como le gustaba que lo llamaran, andaba tras la pista de un nuevo proyecto. Para ello tenía a su mano derecha, Peggy, buscando una buena historia que llevar a la gran pantalla.
La película narra cómo cae en manos del cineasta una no mala crítica sobre el libro Psycho de Robert Bloch, una novela que se basaba en los asesinatos cometidos por el psicópata Ed Gein de Wisconsin, pero llevar esa historia a la gran pantalla era otra cuestión. Ni a la prensa, ni a su equipo le pareció buena idea. De hecho, hasta a la Paramount le pareció mal, negándose a financiarla, y más después de que Hitch se llevara Con la muerte en los talones a la Metro. Pero si algo caracterizaba al director era su cabezonería y su capacidad visionaria. Hitchcock sabía que podía hacer algo grande con aquel proyecto y, frente a la negativa que imperaba a su alrededor, salvo por su esposa Alma, tomó la decisión de arriesgar todo su patrimonio y financiar él mismo la película. Ya sabemos cuál fue el resultado. Un éxito arrollador que lo encumbró aún más pero, ¿por qué vicisitudes tuvo que pasar para rodar aquella película?
Hitchcock narra la parte de la vida del director en la que decide rodar una de sus películas más famosas, Psicosis. Tras su gran éxito con La muerte en los talones, estrenada en julio de 1959, Hitch, como le gustaba que lo llamaran, andaba tras la pista de un nuevo proyecto. Para ello tenía a su mano derecha, Peggy, buscando una buena historia que llevar a la gran pantalla.
La película narra cómo cae en manos del cineasta una no mala crítica sobre el libro Psycho de Robert Bloch, una novela que se basaba en los asesinatos cometidos por el psicópata Ed Gein de Wisconsin, pero llevar esa historia a la gran pantalla era otra cuestión. Ni a la prensa, ni a su equipo le pareció buena idea. De hecho, hasta a la Paramount le pareció mal, negándose a financiarla, y más después de que Hitch se llevara Con la muerte en los talones a la Metro. Pero si algo caracterizaba al director era su cabezonería y su capacidad visionaria. Hitchcock sabía que podía hacer algo grande con aquel proyecto y, frente a la negativa que imperaba a su alrededor, salvo por su esposa Alma, tomó la decisión de arriesgar todo su patrimonio y financiar él mismo la película. Ya sabemos cuál fue el resultado. Un éxito arrollador que lo encumbró aún más pero, ¿por qué vicisitudes tuvo que pasar para rodar aquella película?
Hitchcock no solo se centra en la parte profesional y el rodaje de Psicosis. También ahonda en la faceta más personal del director, en una supuesta crisis matrimonial, en el distanciamiento entre el matrimonio, en la relación de su esposa Alma con el guionista y escritor Whitfield Cook, que ya colaboró con el matrimonio en el guión de Extraños en un tren. Hitchcock retrata los celos de la pareja, la obsesión del director por las mujeres bonitas, su lado más voyeur, su relación con las actrices de sus películas a las que atosiga exigiéndole más de lo políticamente correcto. Pero claro, ¿qué actriz se negaría a trabajar con el reputado Hitchcock? Parece que alguna hubo pero, por regla general, trabajar con Hitchcock podría suponer el lanzamiento al estrellato y eso era difícilmente rechazable. Pero para las chicas solo era trabajo mientras que Hitchcock anhelaba algo más.

Este largometraje muestra el universo del cineasta, el mundo interior de su cabeza, siempre inmerso en algún rodaje, obsesionado también por un trabajo bien hecho, pensando una y otra vez en las escenas, en la mejor forma de rodar, siempre absorbido por sus personajes. Y no resulta menos curioso ver sus técnicas de rodaje, la elección del reparto para sus películas, así como los problemas que tuvo con la oficina de la censura que lo amenazaba con prohibir la proyección de sus películas en las salas norteamericanas.
Con diversas referencias a actores, actrices y a directores de la competencia, no hay que olvidar que Hitchcock es una película basada en el libro de Stephen Rebello (Alfred Hitchcock and the Making of Psycho) ¿Qué hay de verdad o de mentira en la imagen que se da del director? Eso no lo sé. Lo que sí os digo es que el Hitchcock que muestra la película es un hombre prepotente, egoísta, arrogante, con un sentido del humor muy punzante, irónico y al que le llevan los demonios en más de una ocasión.
Con diversas referencias a actores, actrices y a directores de la competencia, no hay que olvidar que Hitchcock es una película basada en el libro de Stephen Rebello (Alfred Hitchcock and the Making of Psycho) ¿Qué hay de verdad o de mentira en la imagen que se da del director? Eso no lo sé. Lo que sí os digo es que el Hitchcock que muestra la película es un hombre prepotente, egoísta, arrogante, con un sentido del humor muy punzante, irónico y al que le llevan los demonios en más de una ocasión.
Su pasión por las faldas ya se la conocía, al menos, es un detalle que no me era indiferente, pero en esta película esa imagen de mujeriego queda algo difuminada, lo que no ocurrirá en la otra película que os mencionaba antes y de la que os hablaré otro día. Antes de conocer esa faceta suya de donjuán, yo me lo imaginaba como un adorable sexagenario, lejos de ser un truhán.




