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lunes, 15 de marzo de 2021

ESPECIE de Susana Martín Gijón

Editorial: Alfaguara
Fecha publicación: enero, 2021
Precio: 19,90 €
Género: Thriller
Nº Páginas: 464
Encuadernación: Tapa blanda con solapas
[Disponible en eBook y Audiolibro;
puedes empezar a leer aquí]


Autora

Susana Martín Gijón (Sevilla, 1981) es autora de la serie policiaca Más que cuerpos, compuesta hasta la fecha por dos trilogías. Su novela Expediente Medellín (2017) fue ganadora del Premio Cubelles Noir 2018 a la mejor novela publicada en castellano. Su novela Náufragos fue finalista de varios premios y sus derechos fueron vendidos para una adaptación audiovisual. Licenciada en Derecho, fue directora general del Instituto de la Juventud de Extremadura y presidenta del Comité contra el Racismo, la Xenofobia y la Intolerancia. Con Progenie (2020), novela finalista del Premio Valencia Negra, Alfaguara Negra dio inicio a la publicación de su obra, que continúa ahora con Especie.

Sinopsis

Es verano en Sevilla. La inspectora Camino Vargas sigue de jefa de Homicidios. Paco Arenas, su mentor y amor secreto, está de baja y ella no tiene ganas de liderar a su equipo y menos aún de formar a la joven agente Evita Gallego. Cuando los cuerpos de un hombre desollado, de otro molido a palos y de otro inflado de comida hasta reventar aparecen abandonados en lugares emblemáticos de la ciudad, los indicios apuntan a un misterioso asesino en serie. Solo Gallego sabrá leer en los cadáveres el macabro mensaje y acompañar a Camino en una nueva bajada a los infiernos.

[Información tomada directamente del ejemplar]



En 2020, Susana Martín Gijón publicó Progenie, lo que sería la primera entrega de la saga de la inspectora Camino Vargas. Sobre aquella novela (cuya reseña completa puedes leer aquí) comenté que, si bien hubo algunos detalles que no me terminaron de convencer, para mí Camino Vargas fue un gran acierto y un personaje que me encantó. En líneas generales, aquella novela me gustó porque había cumplido lo que esperaba de ella, entretenerme y hacerme pasar un buen rato. Ahora, regresa Camino Vargas y yo que me alegro. Con Especie, novela que me ha gustado más que la anterior, la autora sevillana retoma a este personaje tan irreverente, para enfrentarla a un nuevo caso. 

Todo se inicia cuando Gerardo, un empresario de la hostelería, no regresa a casa después de su jornada laboral. La voz de alerta la da Laura, su esposa. Pero esta no será la única desaparición que el Grupo de Homicidios tiene entre manos. Aún están sin cerrar otros expedientes pasados, como es el caso de Gabi, un hombre de 42 años que desapareció hace un mes. En paro, y víctima de una depresión, a Gabi no se le conocía novia ni amigos. Por otra parte, tampoco se sabe nada del paradero de la joven Sara Guerrero, ni de Justo Mejías.  ¿Qué ha pasado con ellos? Y tales desapariciones se irán convirtiendo, poco a poco, en cadáveres hallados en diversos lugares de la ciudad. Cada uno de ellos aparecerá bajo una singular puesta en escena que tendrá mucho que ver con la obsesión, la reivindicación o la paranoia del asesino, porque «un asesino usa a su víctima para contar una historia».

Camino tendrá que investigar esas desapariciones y posteriores asesinatos. Para ello, cuenta con el equipo que ya conocimos en la novela anterior: Fito, Lupe, Pascual. Pero también nos encontraremos caras nuevas como la de Aguedo, que se ha reincorporado al servicio, después de una baja laboral, o la de Eva Gallego, una joven llegada a la comisaría para sustituir a Teresa, que se acaba de jubilar. 

Si Progenie ahondaba en el mundo de las clínicas de fertilidad y en la maternidad / no maternidad, Especie pone el foco de atención sobre el mundo animal. Por estas páginas circularán asociaciones animalistas, ong's, refugios animales, empresas cárnicas, o toda aquella industria que está relacionada de algún modo con el maltrato animal. Leyendo Especie, el lector se mete en un mundo sobre el que seguro que no reflexiona cuando se sienta a comer y, en ese sentido, me ha parecido un tema original, que termina por impulsar al lector a hacerse diversas preguntas. ¿A qué clase de vida son sometidos algunos animales antes de llegar a nuestro plato? 

Para mostrar todo ese mundo, no cabe duda que Martín Gijón ha hecho los deberes, en lo que a documentación se refiere. Ya nos lo contaba en la entrevista que le hicimos (puedes leerla aquí): «...he realizado entrevistas, y he visitado un santuario de animales, donde he pasado varios días, para conocer a los animales que viven allí, o a las personas que lo han dejado todo, para rescatar animales que han sufrido, cuidarlos y regalarles amor en ese tramo que les queda de vida. Pero también me he ido al otro extremo, conociendo granjas intensivas y mataderos. Ha sido una inmersión de la que he salido diferente». Así que, la autora nos va a hacer un retrato muy real de ese mundo animal. Pero no queda ahí la cosa, sino que también tendrá mucha importancia la historia de la ciudad de Sevilla, escenario principal de la trama. Aunque de ello os hablaré más abajo. 

En cuanto a los personajes, sigue sobresaliendo Camino Vargas. Cuando la conocimos en la novela previa, me pareció una mujer algo promiscua, con muchísimo carácter, irreverente, a la que no le importaba dar respuestas abruptas. No obstante, en Especie me ha parecido que su carácter se suaviza un poco. Sigue siendo lenguaraz y soez, pero la noto más centrada y, quizá, un poco más convencional. Probablemente, este leve cambio en su forma de ser se deba a la reaparición de Paco Arenas en su vida. El que fuera inspector del Grupo de Homicidios y jefe de Camino, ha despertado del coma que lo tenía metido en un hospital, en la novela anterior. Paco está fuera de juego tras el alta hospitalaria pero echa de menos el trabajo. La vida doméstica no va con él, y menos aún cuando entre las paredes de su domicilio se siente como animal enjaulado -bonita metáfora para la trama que nos ocupa-. Así que, los únicos momentos en los que se siente más vivo es cuando Camino, saltándose todo el protocolo, lo pone al corriente de los detalles de la investigación. Y habrá más, pero eso dejo que lo descubráis vosotros mismos.

Y sobresale igualmente el nuevo fichaje del equipo. Eva Gallego no entra con buen pie en la comisaria. Sus compañeros recelan de la nueva, a la que consideran una desaboría«Habla como una señorita, toda fina ella». La presencia de Eva en las reuniones matinales despierta las miradas de reojo del resto del equipo, y cada palabra o acto de la joven será mirado con lupa. ¿Quién es esta Eva? ¿De dónde sale y, lo que es más importante, de qué va?



Eva Gallego, a quien Camino considera inicialmente una piedra en el zapato, tendrá una gran protagonismo en esta trama, tanto en lo referente a su lado profesional como el personal. Pero ahí lo dejo. Solo os diré que, alrededor de este personaje, flotará constantemente una nube de suspense.

En cuanto al resto de los personajes, van a seguir en la misma línea que ya vimos en la novela anterior. Lupe y sus ganas de promocionar laboralmente, que se reconozca su valía como policía, mientras que su vida personal le parece totalmente insatisfactoria. Pascual, su divorcio y su relación con su hija, a la que ve poco. O Fito, quien parece que empieza llevarse mejor con Camino. Es decir, Martín Gijón no se limita a colocar a los personajes en el ámbito laboral, sino que también incide en lo personal, para lo cual, dedica algunos capítulos a la esfera más íntima de cada uno de ellos. Dicho lo cual, debo reconocer que me gusta la manera en la que la autora construye estos personajes. Por ejemplo, me ha resultado muy real la forma de manejar los sentimientos entre Camino y Paco, teniendo en cuenta el estatus que ocupa cada uno, o la forma en la que unos personajes ayudan a trazar el perfil psicológico de otros. 

Pero si hablo de personajes, he alucinado con el protagonista de uno de los capítulos. Empiezas a leer esas páginas y, al principio, con las primeras líneas, no lo tienes muy claro. Lo ves pero no lo quieres creer. Hasta que llega un momento en el que tienes que claudicar ante la evidencia. Sí, el protagonista de ese capítulo es el que crees que es. No digo más.  

Especie sigue teniendo como escenario principal, la ciudad de Sevilla. Junto a los personajes, el lector visitará calles y lugares como la Plaza de la Alfalfa, la Cuesta del Rosario, la Alameda de Hércules, o el Parque de los Príncipes. Pero antes decía que la historia de la ciudad tendrá un papel muy determinante en la trama. Tengo que alabar el trabajo que ha hecho Martín Gijón para enseñarme esa otra parte de mi tierra que yo desconocía; esa que, -seguro que no me equivoco-, muchos sevillanos desconocen. Sobre los lugares actuales, antaño se erigieron otros edificios que han dejado cierta impronta en la ciudad. Son ubicaciones por las que pasamos habitualmente pero que, por culpa del ritmo de vida que llevamos, jamás nos paramos a contemplar con detenimiento. En cualquier caso, la acción de esta novela se traslada fugazmente a otros rincones del planeta, para dejar otra ristra de crímenes. ¿Están relacionados con los que investiga Camino Vargas? Bueno, eso lo tendréis que descubrir con la lectura.

La novela, narrada en tercera persona, está estructurada en cuatro partes más un epílogo, a lo largo de las cuales se distribuyen un total de 125 capítulos. Jugando con la alternancia, todos esos capítulos son muy breves, y corresponden prácticamente a un capítulo por escena. Sabéis que eso imprime mucha velocidad lectora y que, a favor de la novela, se cuela esa frase tan típica en las historias adictivas que acostumbrados a decir cuando estamos enganchados a una trama: «un capítulo más y apago la luz». Cada bloque se inicia con un capítulo en cursiva que atañe directamente al asesino. Obviamente, sin desvelar su identidad, veremos al ejecutor de las víctimas, interactuar con ellos, o las propias víctimas tratando de entender lo que les está ocurriendo.  Por otra parte, señalar que la acción transcurre entre el 6 y el 15 de octubre -el año lo desconocemos-, aunque el epílogo tendrá lugar tres semanas después del último capítulo.

Poco más os quiero, u os debo contar de esta novela. Decía al principio que Especie me había gustado más que Progenie y realmente es así. Me ha parecido más sólida en su urdimbre, más compleja, y mejor resuelta, aunque deja la puerta abierta hacia la tercera entrega que, en lo que a mí respecta, esperaré con ganas. 

[Fuente: Imagen de la cubierta tomada de la web de la editorial]

Puedes adquirirlo aquí:





martes, 16 de febrero de 2021

SUSANA MARTÍN GIJÓN: ❝Tras documentarme, he estado mucho tiempo sin comer carne❞

Conocí a Susana Martín Gijón con Progenie, una novela negra, protagonizada por la inspectora Camino Vargas. De aquella obra me gustaron muchas cuestiones. Por un lado, que su trama se desarrollara en Sevilla, mi ciudad, escenario de una serie de asesinatos truculentos, con la maternidad como trasfondo. Pero también me gustó el elenco de personajes, encabezado por esa Vargas peculiar, una mujer de mediana edad, promiscua, salsera, e irreverente. Aunque leí algunas opiniones en las que diversos lectores no llegaron a empatizar con el personaje, y acabaron odiándola, yo debo admitir que para mí fue un soplo de aire fresco. Aun así, tengo que señalar que, de aquella novela, ciertos detalles no terminaron de convencerme, algo que no ha ocurrido con Especie, la segunda entrega de esta serie. 

Especie, ubicada también en Sevilla, con pequeños saltos hacia otros lugares, me ha parecido una novela más completa, más compleja y más pulida. Para aquellos que no tragaron a Camino Vargas, tengo que decirles que, en esta nueva novela, el personaje está más centrado, menos ácido, aunque eso no le ha restado personalidad y carácter. De todo ello, hablamos hoy con Susana Martín. 

© Sebastián Carbini

Marisa G.- Susana, una nueva entrega de las inspectora Camino Vargas. Si me gustó Progenie, te diría que Especie me ha gustado más. Creo que es más compleja. De eso hablaremos luego pero, ¿cómo funcionó Progenie? ¿Tuvo mucha aceptación por parte de los lectores?

Susana M.- Con Progenie estoy muy contenta. Se han vendido veinte mil ejemplares y hay cuatro ediciones en la calle. La última salió en diciembre. En general, ha funcionado muy bien. Por supuesto, hay visiones de todos los tipos, con lectores a los que les encanta, y otros que odian la novela con la misma intensidad. Pero sí, se ha vendido muy bien y estoy muy contenta.

De todos modos, te diré que a mí también me gusta más Especie. Soy muy perfeccionista conmigo misma, y siempre trato de dar lo mejor. Será algo que tendrán que juzgar los lectores pero creo que, tanto la trama como por la profundidad psicológica de los personajes, Especie es mejor novela que Progenie. Da algo de vértigo, pero espero que guste tanto o más que la novela anterior. 

M.G.- No me ha dado lugar a mirarlo pero, ¿esta novela arranca justo donde termina la anterior?

S.M.- Prácticamente, sí. Progenie se desarrollaba entre julio y agosto, y Especie comienza en octubre. Ha pasado poco tiempo entre una y otra. Lo justo para que empezara a cambiar el tiempo, aunque el calor seguirá estando presente.

M.G.- Y para los que no hayan leído la novela, ¿qué va a encontrar el lector en Especie?

S.M.- Va a encontrar a Camino Vargas, enfrentándose a otra trama criminal. He intentado que el argumento sea muy trepidante, y tenga esa capacidad de enganche adictiva que le pedimos a las novelas, especialmente a las novelas de este género. También va a encontrar más Sevilla. La ciudad va a tener más protagonismo que en la anterior, con unos escenarios de los crímenes muy conectados a la historia de la ciudad. Y, por supuesto, se va a reencontrar con Camino, ese personaje extravagante, desmañado y sin filtro. Ella tendrá que enfrentarse a una situación extrema. Si en Progenie se encontraba con un mundo que no iba con ella, como es la maternidad, en Especie tendrá que enfrentarse a un mundo todavía más alejado de su manera de ver las cosas, con el animalismo, el veganismo, e incluso el antiespecismo.

M.G.- Hablas de esos temas, de las asociaciones animalistas, la industria cárnica, los refugios de animales maltratados, ¿qué te hace urdir una trama con estos componentes?

S.M.- Llevaba tiempo queriendo hacer una reflexión profunda sobre estos temas. En otros países desarrollados, hay mayor concienciación sobre el maltrato animal que en España. Como siempre busco un tema social para mis novelas, quería ahondar en estas cuestiones, para hacer esa reflexión que te comento, pensar en el trato que damos a los animales. Los seres humanos nos consideramos tan por encima que creemos tener derecho a actuar violentamente contra los animales. Cualquier mínima utilidad, satisfacción o rentabilidad económica justifica la violencia contra los animales. A partir de ahí, nos podemos ir a la industria cárnica, al sector del ocio, al textil, a la cosmética,... Está todo integrado. 

Camino, que es tan poco empática, va a tener que ponerse en esa mirada para entender mejor lo que está pasando.





M.G.- Como autora, imagino que te habrás tenido que sumergir en esas asociaciones por los derechos de los animales, en los refugios. ¿Cómo ha sido ese viaje por ese submundo?

S.M.- Me he sumergido a tope. He leído mucho ensayo, filosofía, o novela. También he visto todos los documentales que han caído en mis manos, he realizado entrevistas, y he visitado un santuario de animales, donde he pasado varios días, para conocer a los animales que viven allí, o a las personas que lo han dejado todo, para rescatar animales que han sufrido, cuidarlos y regalarles amor en ese tramo que les queda de vida. 

Pero también me he ido al otro extremo, conociendo granjas intensivas y mataderos. Ha sido una inmersión de la que he salido diferente. Una buena novela transforma a los personajes, pero también al autor. Todo esto me ha marcado mucho, pero he procurado que mis impresiones no contaminen al lector. Simplemente le he mostrado lo que ocurre para que conozcan otras formas de pensar. 

M.G.- Con todo lo que leemos en tu novela dan ganas de volverse vegano.

S.M.- Sí, sí... Tras documentarme, he estado mucho tiempo sin comer carne.

M.G.- Me imagino. Bueno, hablemos de Camino Vargas. Esta inspectora no pierde su carácter pero, ¿no la vemos en esta novela como más calmada, menos deslenguada, y menos irreverente? La noto más suave.

S.M.- Sí, puede ser. Camino tiene que seguir liderando el equipo, por poca gracia que le haga, y sabe que tiene que aprender a ser de otro modo. En Progenie, Camino tenía al subinspector Fito totalmente en su contra. Sin embargo, en Especie tiene que intentar llevarse bien con todos, controlarse un poco. 

Por otra parte, en esta novela vamos a ver el regreso de Paco Arenas a la vida de Camino. En la anterior, el hombre estaba ingresado en el hospital, en coma. Esa situación desestabilizaba mucho a Camino. Pero, con la salida de Paco del hospital se podría decir que ese amor platónico ha regresado del mundo de los muertos y eso va a hacer que ella vea las cosas de otra manera. A ver qué pasa con esa relación.

M.G.- Aquí la veo menos promiscua, menos salsera. Además, antes no quería saber nada de compromiso y ahora parece que cambia de opinión.

S.M.- Antes del coma, ella vivía como resignada, asumiendo que no hubiera nada entre los dos. Pero ahora, al salir del coma, las cosas pueden cambiar. Para los lectores románticos, ahí tienen tema. (Risas)

M.G.- Camino encabeza la lista de personajes, pero ella está rodeada de un equipo, que también tiene su protagonismo en esta novela, como ya lo tuvo en la anterior. Vamos a volver a ver a Pascual, a Fito, a Lupe, pero también das paso a otros personajes nuevos, en detrimento de otros que, en esta novela, dejas un poco apartado, como es el caso de la forense, Micaela.

S.M.- Me gusta desarrollar personajes que no sean funcionales, que no sea lo justo para formar parte de la trama y ya está. Me gusta meterme en sus vidas y en su cabeza. Es cierto que no se pueden desarrollar todos por igual. Micaela saldrá un poquito en esta novela. En cambio, me meto en la vida de otros personajes. Si esto sigue, pues en la tercera lo mismo Micaela vuelve a tener más protagonismo, o la vida de Fito se desarrolla algo más. Mi idea es esa, como no se puede llevar todo a la vez porque entonces la narración perdería fluidez, pues voy seleccionando un personaje u otro, para ahondar más en ellos. 

En esta novela hay momentos muy bonitos de Pascual con su hija, regresa Águedo, que estaba de baja, como miembro del equipo, y también aparece un nuevo personaje, Evita Gallego. Ella supone un contrapunto para Camino, como lo era Pascual en Progenie. Evita es una chica de León, muy finolis, muy «saboría», que diría Camino, a la que no traga mucho, con esa sonrisa que se gasta, que parece que ha llegado a la brigada en unicornio. Camino no la aguanta porque además no soporta la vida que tiene, tan «healthy», no bebe café, es vegana,... Además es una novata, recién llegada, a la que le da mucha pereza tener que enseñar. Sin embargo, Camino se dará cuenta que Evita tiene mucho que enseñarle. 

M.G.- Yo tengo especial predilección por Lupe. Me parece un personaje tan terrenal. Tiene su trabajo, pero luego también tiene ciertas cosillas en su vida personal, en su matrimonio,... Me parece un personaje muy creíble.

S.M.- A mí también me gusta mucho. Lupe tiene ese temperamento que tenemos todos alguna vez. Esos momentos en los que a todos nos dan ganas de estampar el móvil contra la pared. Para mí los personajes se han convertido en parte de mi familia

M.G.- Como has comentado antes, Sevilla sigue siendo el escenario principal pero también hacemos tímidos viajes a otros lugares.

S.M.- Tímidos pero a muchos kilómetros de distancia. Vamos a asomarnos a Florencia, pero no para ver su Duomo o el David. Y también viajaremos a Nueva York. Especie es una novela muy centrada en Sevilla, pero a la vez, es también muy internacional.

M.G.- A mí me has descubierto lugares de Sevilla por los que he pasado miles de veces, pero de los que desconocía su historia.

S.M.- A mí también me ha pasado. A medida que me documentaba, iba descubriendo cosas que no esperaba y que conectaban perfectamente con la trama. Estudiar el pasado de Sevilla me ha dado alguna sorpresa muy interesante. He descubierto datos muy curiosos sobre lugares que son un referente en la ciudad, como la Plaza de la Pescadería, la Alameda, la pila del Pato,... Creo que es chulo ese mapa del crimen que me ha salido. Puede dar mucho juego.




M.G.- Susana, ¿has sido más complejo armar esta novela que la anterior? Te lo decía al principio. Para mí esta novela tiene más apariencia de puzle que la otra.

S.M.- Quizá ha quedado más redonda, pero ambas ha supuesto un esfuerzo. La documentación de Progenie también tenía su dificultad, y además era un tema muy difícil de abordar con las debidas cautelas, para despejar tabúes. Eso sí, Especie es más larga que la otra.

M.G.- Antes has comentado que entre una y otra han transcurrido un par de meses. En Progenie, sometiste a los personajes a una ola de calor. En esta, a pesar de que los hechos ocurren en octubre, también creas una atmósfera muy calurosa. Tengo la impresión de que juegas con el calor como un condicionante que matiza las reacciones de los personajes.

S.M.- El calor pone las cosas algo más difícil a los personajes. Además es que ese calor sofocante es el que recuerdo de mis veranos de infancia, cuando pasaba esos meses en Sevilla. 

M.G.- Los hechos ocurren en unos cuantos días de octubre. Tenemos capítulos muy cortos, prácticamente a escena por capítulo. Todo eso imprime muchísima rapidez a la acción y mucho ritmo.

S.M.- Me gusta marcar los días. Es algo que suele ser mi seña de identidad. Eso, junto a los capítulos cortos, da mucha agilidad a la trama. Es cierto que, la mayoría de los casos reales no se suelen solventar en tan pocos días, pero quería dar mucha fluidez a la novela.

M.G.- Y termina casi dando pie a la tercera. Entiendo que vas a ofrecernos un nuevo caso de Camino.

S.M.- Sí. Cuando parece que está todo atado y bien atado, resulta que queda un caso suelto. Me gustaría seguir con Camino pero habrá que dejar que Especie tenga su recorrido. Serán los lectores los que decidan si Camino continúa.

M.G.- Espero que sí. Susana, muchas gracias por atenderme. Y espero poder verte en persona en la siguiente novela.

S.M.- Sería estupendo. Gracias a ti.




Sinopsis: Es verano en Sevilla. La inspectora Camino Vargas sigue de jefa de Homicidios. Paco Arenas, su mentor y amor secreto, está de baja y ella no tiene ganas de liderar a su equipo y menos aún de formar a la joven agente Evita Gallego. Cuando los cuerpos de un hombre desollado, de otro molido a palos y de otro inflado de comida hasta reventar aparecen abandonados en lugares emblemáticos de la ciudad, los indicios apuntan a un misterioso asesino en serie. Solo Gallego sabrá leer en los cadáveres el macabro mensaje y acompañar a Camino en una nueva bajada a los infiernos.








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