Habiendo cruzado hacia el otoño hace un par de días, me dispongo a contaros cómo fue el mes de julio y agosto en el blog. La actividad se ralentizó bastante así que no creo que me lleve mucho tiempo.
Para empezar julio trajo los últimos ramalazos de la actividad literaria que buscaba ya el refugio de la playa y la piscina. Si bien llegaron a casa bastantes menos libros de lo habitual, algunos fueron sumamente interesantes como los encuentros que tuve con algunos escritores.De todo ello os hablo a continuación.
Para empezar julio trajo los últimos ramalazos de la actividad literaria que buscaba ya el refugio de la playa y la piscina. Si bien llegaron a casa bastantes menos libros de lo habitual, algunos fueron sumamente interesantes como los encuentros que tuve con algunos escritores.De todo ello os hablo a continuación.
[Para conocer la sinopsis de los libros expuestos
solo tienes que clicar en cada título o en los enlaces a las reseñas]
Los comprados
Y suma y sigue. Aprovechando la misma oferta me traje a casa La restauradora de Amanda Stevens (Roca Editorial). La trama, con un cementerio de por medio y personajes que ven aparecidos, llamó mi atención desde primer momento. Me gusta el género y sin pensar nada más decidí comprarlo. Ahora, mirando la web, descubro que también forma parte de una saga, algo de lo que suelo huir. Leeré cuando pueda esta entrega y ya veré qué hago después pero no creo que termine por animarme con las restantes, más que nada porque las esperas entre novela y novela me producen mucha pereza.
Nuestro pedido de Círculo de Lectores recayó esta vez en Los niños de Irena de Tilar J. Mazzeo. Ya conocía la existencia de Irena Sendler, otra de esas personas anónimas que salvó a muchos judíos durante el Holocausto. Son historias a las que jamás me resisto porque hay entre nosotros más héroes de los que pensamos.
Gracias a la web Nicequest me llegó a casa El maestro del Prado de Javier Sierra. Es un libro que siempre he deseado tener. Me encantan esas novelas que, al margen de la narración, aportan algo más y esta viene acompañada de estupendas ilustraciones de obras pictóricas. Me apetecía mucho tenerla y aproveché para adquirirlo.
Los recibidos
Tres fueron los volúmenes que entraron en casa durante el mes de julio.
Desde Ediciones B me hicieron llegar las galeradas de Maldad de Tammy Cohen, una novela con mucho suspense que salía publicada en el mes de septiembre. La he leído recientemente y la he disfrutado mucho. Aquí tenéis mi reseña.
Pero uno de los envíos que más ilusión me hizo fue la nueva novela de Isabel Allende, Más allá del invierno de Plaza & Janés. No me la esperaba en absoluto y en cuanto atravesó la puerta de mi casa me puse a leerla. Me gustó mucho la historia y los personajes. Aquí tenéis mi reseña.
Y Montoya Jackson contactó conmigo para hacerme llegar un ejemplar de su novela autoeditada Últimos días de maternidad. Es un libro que, a priori, te puede hacer pensar una cosa pero a poco que indagues sobre él te das cuenta de que la historia va por otros derroteros. Aunque no suelo aceptar este tipo de ofrecimientos, por no acumular más libros y porque sus autores necesitan una lectura casi inmediata que yo no puedo garantizarles, me hizo gracia cómo el autor abordó la cuestión y decidí responderle afirmativamente. Aún no lo he leído pero espero poder hacerle hueco pronto.
Los ganados
Desde Ediciones B me hicieron llegar las galeradas de Maldad de Tammy Cohen, una novela con mucho suspense que salía publicada en el mes de septiembre. La he leído recientemente y la he disfrutado mucho. Aquí tenéis mi reseña.
Pero uno de los envíos que más ilusión me hizo fue la nueva novela de Isabel Allende, Más allá del invierno de Plaza & Janés. No me la esperaba en absoluto y en cuanto atravesó la puerta de mi casa me puse a leerla. Me gustó mucho la historia y los personajes. Aquí tenéis mi reseña.
Y Montoya Jackson contactó conmigo para hacerme llegar un ejemplar de su novela autoeditada Últimos días de maternidad. Es un libro que, a priori, te puede hacer pensar una cosa pero a poco que indagues sobre él te das cuenta de que la historia va por otros derroteros. Aunque no suelo aceptar este tipo de ofrecimientos, por no acumular más libros y porque sus autores necesitan una lectura casi inmediata que yo no puedo garantizarles, me hizo gracia cómo el autor abordó la cuestión y decidí responderle afirmativamente. Aún no lo he leído pero espero poder hacerle hueco pronto.Los ganados
Y julio trajo grandes regalos. La diosa fortuna me envió tres ejemplares:
- Cuando la miel muere de Hanne Münzer (Alianza) gracias a Eyra de Cosas mías.
- La mala hierba de Augustín Martínez (Plaza & Janés) gracias a Los libros al sol.
- Hijos de la Stasi de David Young (Harper Collins) gracias a Xavier de Tras la lluvia literaria.


