
Editorial: Espasa.
Fecha publicación: 2012
Nº Páginas: 310
Nº Páginas: 310
Precio: 19,90 €
Género: Novela
Edición: Rústica con solapas.
Edición: Rústica con solapas.
ISBN: 9788467008821
Autora
La periodista Ana R. Cañil (Madrid, 1958) ha sido redactora jefa del semanario El Siglo, directora de Informe Semanal, delegada de El Periódico de Catalunya en Madrid y subdirectora del periódico digital soitu.es. También ha trabajado en diferentes puestos durante varios años en Cinco días. En la actualidad, colabora en el programa Espejo público, en Antena 3. Mantiene, junto con Pilar Portero, la web Tu2sis de Portero y Cañil (www.tudosis.es) y la sección Sesión de control en el Huffington Post. En 2008 recibió el Premio Espasa de Ensayo por La mujer del maquis y en 2011 publicó su primera novela, Si a los tres años no he vuelto.
Sinopsis
Una fría mañana de 1962, Elsa Redfield llega al palacete de la duquesa de Peñalara para trabajar como nanny del más pequeño de los nietos de la aristócraata.
Bajo su apariencia austera, competente y serena, Elsa esconde un alma temperamental y sensible. A su pesar, la joven tendrá que involucrarse en los asuntos de la familia Peñalara, que oculta terribles heridas bajo su deslumbrante apariencia.
Y sin ella quererlo, se verá arrebatada por una inesperada pasión...
¿Ganas de leer este libro? Nooooo, que va. Desde el primer momento que lo vi me quedé prendada de él. La cubierta ya me decía mucho, con esa mujer de aire retro saliendo de lo que parece el Parque del Retiro, y el argumento que muestra un choque entre dos culturas, la española y la británica, en una época en la que las diferencias sociales aún estaban muy marcadas.
La periodista Ana R. Cañil (Madrid, 1958) ha sido redactora jefa del semanario El Siglo, directora de Informe Semanal, delegada de El Periódico de Catalunya en Madrid y subdirectora del periódico digital soitu.es. También ha trabajado en diferentes puestos durante varios años en Cinco días. En la actualidad, colabora en el programa Espejo público, en Antena 3. Mantiene, junto con Pilar Portero, la web Tu2sis de Portero y Cañil (www.tudosis.es) y la sección Sesión de control en el Huffington Post. En 2008 recibió el Premio Espasa de Ensayo por La mujer del maquis y en 2011 publicó su primera novela, Si a los tres años no he vuelto.
Sinopsis
Una fría mañana de 1962, Elsa Redfield llega al palacete de la duquesa de Peñalara para trabajar como nanny del más pequeño de los nietos de la aristócraata.
Bajo su apariencia austera, competente y serena, Elsa esconde un alma temperamental y sensible. A su pesar, la joven tendrá que involucrarse en los asuntos de la familia Peñalara, que oculta terribles heridas bajo su deslumbrante apariencia.
Y sin ella quererlo, se verá arrebatada por una inesperada pasión...
¿Ganas de leer este libro? Nooooo, que va. Desde el primer momento que lo vi me quedé prendada de él. La cubierta ya me decía mucho, con esa mujer de aire retro saliendo de lo que parece el Parque del Retiro, y el argumento que muestra un choque entre dos culturas, la española y la británica, en una época en la que las diferencias sociales aún estaban muy marcadas.
Menos mal que Kayena organizó el bloguero invisible, menos mal que Margari se apuntó con este libro y menos mal que la Fortuna tuvo a bien concedérmelo. Gracias a las tres.
La novela se abre con una introducción en la que Elsa Redfield, una chica británica y protagonista de este libro con tan solo 12 años de edad, pasea por los Jardines de Kensingnton en Londres. Allí se ha citado con sus amigas Beryl Hibbs y Beryl Adams, la primera nanny de la segunda. Mientras las contempla desde lejos y se aproxima a ellas, los recuerdos de Elsa viajan hacia 1940. El verano de aquel año reunió a las chicas en su casa de Saint Helier, capital de Jersey, una de las islas del Canal dependiente de Gran Bretaña. Sería el último verano que la nanny y su pequeña pasarían juntas. La señorita Adams ya había cumplido 10 años y el próximo otoño sería enviada a un internado. El verano se presentaba divertido y ameno pero lamentablemente el estallido de la Segunda Guerra Mundial trastocará todos los planes de las jóvenes. La ocupación nazi durará los próximos cinco años, quedando cortada durante ese tiempo toda comunicación con la isla madre y obligando a los isleños a permanecer recluidos en Jersey sin posibilidad alguna de movimiento.
Tras esta introducción que abarcará las primeras siete páginas del libro, comienza el verdadero argumento de la novela. Han pasado algunos años, estamos en 1962, y Elsa, que ya tiene 28 años y se ha convertido en una eficiente nanny como lo es su amiga Beryl Hibbs, viaja en tren desde Francia. Su destino será Madrid donde la familia Peñalara la espera. Se siente incómoda durante el viaje. No solamente por la compañía que viaja con ella en el vagón, unos obreros españoles ruidosos y maleducados que desprenden un olor demasiado nauseabundo para su exquisita pituitaria, sino también porque en el interior de su bolso descansa una cajita azul de terciopelo que contiene un anillo de diamantes. Antes de tomar el tren, Elsa ha visitado a Beryl Adams en su mansión de Lyon. Está enferma, casi moribunda, y necesita ajustar cuentas con su pasado. Será ella quién le entregue a la protagonista la joya que a su vez, Elsa deberá dar a Beryl Hibbs en Madrid.
En su nuevo trabajo, como digo, Elsa entrará a trabajar para los Peñalara, una familia aristocrática española de los años 60 que tenía importantes relaciones con la familia de Franco. La familia Peñalara está formada por doña Lily, o lo que es lo mismo, Mª del Pilar Carlota del Sagrario y Milagros de Córdoba y de Santa Mª del Paular, su hijo Manuel Victorio Julián Remírez de Córdoba, duque de Peñalara, y los hijos de este, Vera, Beatriz y Jaime. La misión de Elsa será cuidar de este último, al que ella llamará Jimmy, un niño de apenas un año de edad, cuya madre (Marta), descansa en casa de sus padres en Argentina tras el embarazo y el parto.

Llegar a un lugar de trabajo nuevo, y más siendo extranjera, requiere de cierto periodo de adaptación. Los encuentros iniciales de Elsa con el servicio de la casa no serán muy halagüeños. Tanto Basi la cocinera, como Genia la doncella recelarán un poco de la británica que intenta poner sus normas tajantemente. Su trabajo es educar a Jaime bajo las costumbres recias y cronológicamente medidas que aprendió en Norland Collage, una institución para nannies fundada en 1892 y que aún sigue en vigor. Elsa tiene las ideas muy claras. Lo primero será impedir a toda costa que otros miembros de la familia malcríen al pequeño como llevan haciendo desde que nació.
Doña Lily es una mujer muy comprensiva y tolerante. Su pasado no fue excesivamente fácil y tuvo que hacer frente a una polémica que puso en entredicho su matrimonio. No se muestra como la típica señora de palacio, fría y distante (salvo cuando la ocasión lo requiere), sino que en todo momento intenta hacer buenas migas con Elsa llegando incluso a considerarla una amiga y confidente. Doña Lily es un personaje que sufre. Aquel pasado que ocasionó una mancha en su «expediente aristocrático» ha quedado olvidado en el tiempo pero otra historia enturbia su vida, una en la que su hijo Manuel y su ahijado Alejo se vieron involucrados de manera indirecta a causa del despropósito de su nuera Marta, a la que califica de descerebrada y monstruo.
Doña Lily es una mujer muy comprensiva y tolerante. Su pasado no fue excesivamente fácil y tuvo que hacer frente a una polémica que puso en entredicho su matrimonio. No se muestra como la típica señora de palacio, fría y distante (salvo cuando la ocasión lo requiere), sino que en todo momento intenta hacer buenas migas con Elsa llegando incluso a considerarla una amiga y confidente. Doña Lily es un personaje que sufre. Aquel pasado que ocasionó una mancha en su «expediente aristocrático» ha quedado olvidado en el tiempo pero otra historia enturbia su vida, una en la que su hijo Manuel y su ahijado Alejo se vieron involucrados de manera indirecta a causa del despropósito de su nuera Marta, a la que califica de descerebrada y monstruo.
La Elsa que llega a España es una mujer de cabello pelirrojo y múltiples pecas repartidas por su rostro lechoso. Es alta, de caderas anchas y cintura estrecha. Al margen de su uniforme, viste sobrios vestidos en los que embute un bonito cuerpo que no pasa desapercibido. Muestra un carácter resuelto, serio, contenido, con muy poco sentido del humor, jamás se permite la más mínima relajación. En alguna ocasión puede llegar a mostrarse excesivamente celosa de su trabajo y también bastante puntillosa, cuestionando la actitud y el comportamiento de todos las que la rodean y juzgando toda situación bajo su crítico ojo británico.
Hay que tener en cuenta que este personaje se crió en un entorno duro, vivió la guerra muy de cerca, viendo como su pequeña isla fue invadida por las tropas enemigas. Además tuvo que soportar situaciones familiares muy duras y trágicas en su infancia, por lo que todo ello, endureció su carácter.
Sin embargo, todo eso irá cambiando cuando el tiempo avance y se sienta más integrada en la familia Peñalara, momento en el que Elsa, su yo más natural, tendrá que luchar con Miss Redfield, su yo más estricto y rígido.
Del resto de los personajes no os desvelo nada, aunque sí me gustaría comentaros que Basi y Genia son las que aportan un cierto toque humorístico a la historia.


