Editorial: Ediciones B.
Fecha publicación: diciembre, 2016
Precio: 21,90 €
Género: Thriller.
Nª Páginas: 512
Edición: Tapa dura con sobrecubierta.
Nª Páginas: 512
Edición: Tapa dura con sobrecubierta.
ISBN: 978-84-666-5799-0
[Disponible en eBook]
Autor[Disponible en eBook]
Juan Gómez - Jurado (Madrid, 1977) es periodista. Ha pasado por las redacciones de algunos de los principales medios españoles. Sus novelas se publican en más de cuarenta países, se han convertido en best sellers mundiales y han conquistado a millones de lectores. En Hollywood hay planes para adaptar varias de ellas a la gran pantalla.
Sinopsis
Simon Sax podría ser un tipo afortunado. Es joven, listo y está punto de convertirse en multimillonario si vende su gran invento -un asombroso algoritmo- a una multinacional. Y, sin embargo, se siente solo. Su éxito contrasta con sus nulas habilidades sociales. Hasta que un día vence sus prejuicios y entra en una web de contactos donde se enamora perdidamente de Irina, con la inexperiencia y la pasión de un adolescente, a pesar de los miles de kilómetros que los separan. Pero ella, marcada con una enigmática cicatriz en la mejilla, arrastra un oscuro secreto.
Una novela que te hará mirar de otra forma a la persona con la que duermes.
Una historia absolutamente adictiva firmada por el autor español de thriller más leído en todo el mundo.
[Biografía y sinopsis tomadas directamente del ejemplar]
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Así empieza Cicatriz:
[Lectura de las páginas 13 y 14;
Música libre de derechos - Suspense de Rally Wender]
Hasta la fecha no había leído nada de Juan Gómez-Jurado. Tenía ganas de estrenarme con este autor a quien pude conocer el pasado mes de diciembre cuando vino a Sevilla a la firma de libros de Cicatriz, su última novela. Había escuchado tan buenísimas opiniones que en cuanto vi que sacaba nuevo libro me propuse seriamente probar su narrativa y comprobar por mí misma si sus thrillers eran tan adictivos como todos decían. Pero, entre una cosa y otra, he tardado más de la cuenta en ponerme con su lectura, si bien es cierto que el resultado, quizá menos de lo esperado, ha sido satisfactorio.
Simon Sax es un ingeniero informático, propietario de la empresa Jumping Crabs junto a su socio y amigo Tom Wilson, un abogado que se encarga de todas las cuestiones legales de la empresa. Ni uno ni otro son especialmente solventes, son simplemente trabajadores que intentan prosperar en la vida y de ahí que inviertan todo su tiempo en lo que consideran que les reportará una importante lluvia de millones. Simón está diseñando una aplicación de nombre LISA, un nuevo sistema de reconocimiento de imágenes que permitirá a los usuarios capturar con su teléfono móvil la imagen de cualquier objeto y averiguar en cuestión de segundos dónde pueden adquirirlo. Sin embargo, todo proyecto tecnológico necesita una importante inyección de dinero y a ser posible una prestigiosa marca que los respalde, y es ahí donde entra Zackery Myers y su compañía Infinity.
Bien, a priori os puede parecer que Cicatriz no es más que una novela cuya trama se mueve entre el mundo de los negocios y las finanzas pero realmente estas cuestiones son de segundo orden pues el argumento se encamina hacia otros derroteros de índole personal y mucho más interesantes. Y es que Simon se encuentra solo, anclado en una relación de tiempo atrás que le marcó profundamente, y siente que, más allá de su profesión, necesita encontrar a una mujer con la que compartir su vida. Conocerá a Irina, una joven rusa de 24 años con la que entabla una relación a distancia, vía Internet, hasta que el amor los une en Chicago. Irina es una mujer intrigante con unos principios que, hoy en día pueden resultar chocantes pero Simon está muy enamorado, especialmente porque ella es una auténtica belleza rusa a la que no le afea la cicatriz que luce en su rostro y que, obviamente da título a la novela.
Entre ensayos y pruebas de LISA, Simon se siente feliz con su nueva relación pero todo se tuerce con la repentina muerte de un personaje y la aparición de un individuo peculiar de nombre Boris Moglievich. La unión de estos elementos provocará que Simon se tenga que enfrentar con la mafia rusa en una carrera por descubrir la verdad de una historia que esconde la venganza como leit motiv, mientras las dudas, el recelo y el miedo se instalan en el corazón de Simon temiendo que su amada no sea lo parece. A su lado, el lector irá adentrándose en una historia llena de suspense y misterio, con pasajes muy frenéticos, mientras vemos a Irina moverse en las sombras.
Cicatriz no cuenta con un extenso abanico de personajes. De todos ellos, Simon e Irina son los que ocupan la cabecera. Él no es precisamente un tiburón de los negocios. Su aspecto corpulento no calza con su personalidad pues es un hombre más bien tímido e introvertido. Sus fobias sociales le suponen un handicap tanto en su vida personal como profesional y es frecuente que los nervios le traicionen en los momentos claves de su vida. Además cuenta con su particular talón de Aquiles, su hermano mayor Arthur que padece síndrome de Down y junto al que vivió un episodio traumático en el pasado.
Simon tiene ese punto de humanidad con el que es tan fácil conectar. La relación con su hermano me ha permitido empatizar muchísimo con el personaje y, aunque en algún momento no estoy totalmente conforme con su manera de pensar, sí me he sentido muy unida a él en pensamientos como el siguiente:
«No aguanto ninguno de los nombres políticamente correctos que le pone la gente: Síndrome de Down. Disminuido psíquico. Especial. Y si se te ocurre decir en voz alta alguno de los insultos habituales -retrasado, mongolo, subnormal-, lo más probable es que te parta la cara. No soy una persona violenta, pero nadie insulta a mi hermano». [pág. 49]
En cuanto a Irina me ha resultado tan fría como la estepa rusa, probablemente porque el autor ha querido retratarla así. Es un personaje enigmático con el que el lector se podrá sentir un poco desorientado. Sabemos que esconde algo y eso nos hace recelar pero, por otro lado, su actitud con Simon la aleja de la concepción de mujer interesada que solo desea aprovecharse del hombre, especialmente porque este hombre no tiene una posición económica muy boyante.
El papel que desempeña Irina es más importante de lo que cabría esperar. Llegará a la vida de Simon sin que sepamos mucho de ella pero poco a poco nosotros, los lectores, iremos conociendo más de su pasado y por tanto, sus verdaderas intenciones.
Como digo, Simon e Irina serán los dos puntales principales de una trama en la que también figuran personajes de carácter más secundario como los miembros del equipo de Simon en la empresa o un viejo soldado adicto a la heroína que será vital para Irina.






