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miércoles, 7 de octubre de 2020

DOCTOR SUEÑO (TERROR - 2019)

Año: 2019

Nacionalidad: EE.UU

Director: Mike Flanagan

Reparto: Ewan McGregor, Rebecca Ferguson, Kyliegh Curran, Zahn McClarnon, Carl Lumbly, Alex Essoe, Bruce Greenwood, Jacob Tremblay, Catherine Parker, Robert Longstreet, Carel Struycken, Emily Alyn Lind, Selena Anduze, Jocelin Donahue, Chelsea Talmadge, Juan Gaspard, Deadra Moore, David Michael-Smith, Kevin Petruski Jr., Mistie Gibby, Met Clark

Género: Terror

Sinopsis: Secuela del film de culto "El resplandor" (1980) dirigido por Stanley Kubrick y también basado en una famosa novela de Stephen King. La historia transcurre algunos años después de los acontecimientos de "The Shining", y sigue a Danny Torrance (Ewan McGregor), traumatizado y con problemas de ira y alcoholismo que hacen eco de los problemas de su padre Jack, que cuando sus habilidades psíquicas resurgen, se contacta con una niña de nombre Abra Stone, a quien debe rescatar de un grupo de viajeros que se alimentan de los niños que poseen el don de "el resplandor".

[Fuente: Filmaffinity]


Nos acercamos a Halloween. Bueno no, que odio la adopción de todo tipo de costumbres americanas. Diré mejor que nos acercamos a la festividad de todos los santos y fieles difuntos, así que he pensado que hasta entonces, el único género cinematográfico que aparecerá en este espacio será el terror. Doy permiso a todos los que no soporten el género para no asomar por aquí los miércoles, hasta el 11 de noviembre.

El terror ya apareció por aquí la semana pasada, cuando os hablé de Frágiles. Y hoy me centro en una película a la que le tenía muchísimas ganas. Vengo a hablaros de Stephen King, de Danny Torrance y del Hotel Overlook. Vengo a hablaros de Doctor Sueño.

En 2013, el maestro de Maine publicó lo que sería la secuela de El resplandor. Doctor sueño (la novela) pasó por mis manos. Tuve la oportunidad de leerla y, grosso modo, me gustó, aunque me quejé del desenlace (puedes leer mi opinión aquí). En aquella misma reseña me pregunté si la novela sería llevada al cine y aquí la tenemos. Se estrenó en 2019, pero hasta hace unos días no he podido visionarla. ¿Me ha gustado? Sí, bastante. Diría que, en esta ocasión, la película me ha gustado algo más que la novela. 

Florida, 1980. Doctor Sueño se inicia con una breve introducción previa a los créditos. Lo primero que ve el espectador es el claro de un bosque en el que hay estacionadas diversas caravanas. Parece una zona de acampada. Una niña decide dar un paseo por la orilla de un lago y se topa con una joven coronada por una chistera. Es Rose, la chistera, una mujer misteriosa que engatusa a la niña con trucos de magia, mientras otros individuos se acercan a la pequeña con no muy buenas intenciones. 

Poco después, los créditos nos llevan en flashback al Hotel Overlook. Volveremos a ver al pequeño Danny Torrance pedaleando con su triciclo por los largos, solitarios y alfombrados pasillos del hotel. El pequeño vuelve a pasar por la habitación 237, cuya puerta se abre. Surge una sombra. En realidad, todo es una pesadilla. El pequeño Danny y su madre Wendy dejaron atrás aquel siniestro hotel en el desenlace de El resplandor. Ahora residen lejos de allí, pero a Danny le siguen persiguiendo sus fantasmas. La señora Massey continúa dándose baños en la bañera de su casa. Por suerte, el cocinero Dick Halloran tampoco se ha apartado de su lado. 

Pero Doctor Sueño se centra en la vida adulta de Danny, en el año 2011. Aquel niño, cuyas vivencias en el hotel lo dejaron marcado para siempre, se ha hecho un hombre. No se puede decir que lleve una vida ordenada y tranquila. Las secuelas del pasado le han hecho caer en las drogas y el alcohol. Dan trata de reconducir su vida. Se muda a Frazier (New Hampshire), donde encuentra un trabajo. Cuando cree que la vida empieza a mostrarle su mejor cara, comienza a tener visiones de nuevo, a tener premoniciones, y a comunicarse mentalmente con alguien. Esta será una de las tres líneas argumentales de la película.

La segunda línea tiene que ver con Rose y sus amigos. Ella lidera un extraño grupo que cruza el país en busca de gente con poderes y dones. Esta singular comunidad acostumbra a captar a aquellos que tienen un don especial, mientras que otros solo le sirven de alimento. Es una secta milenaria que  necesita del "vapor" de las personas especiales para poder subsistir. Mientras más potente sea el poder de la víctima, más poderosos se vuelven Rose y sus secuaces.

Y la tercera línea tiene de protagonista a Abra Stone, una niña que reside con su familia en New Hampshire, cerca de Danny. La pequeña tiene una mente muy poderosa, capaz de leer el pensamiento de las personas y de viajar en el espacio a través de su mente. En el colegio la toman por un bicho raro y su propia familia muestra recelo. 

La unión de las tres líneas es sencilla. Rose busca a Abra para arrebatarle su poder y Dan ayudará a la niña para librarla de sus acechadores. El problema está en que la secta supone nuevo enfrentamiento para Dan que, además, tendrá que encararse otra vez con sus propios miedos.

No todos los hilos están desarrollados con la misma profundidad que en la novela. Es algo habitual, y eso que Doctor Sueño tiene una duración de dos horas y media. Aún así, no se hace nada larga. Pero sí hay diversas cuestiones que requerían algo más de profundidad. Por ejemplo, si no habéis leído el libro, es probable que os sintáis algo perdidos con respecto al vapor que la secta necesita. ¿Qué es exactamente? ¿Cómo se consigue? Bueno, hay que avanzar un poco en el metraje para tenerlo algo más claro. No obstante, sí he echado en falta más información sobre Rose y los suyos. No recuerdo si en la novela se daban muchos detalles sobre los miembros de este grupo, si se narraba cuáles eran sus orígenes, de dónde venían, o cómo llegaron a formar parte de él. En este punto, creo que el guion se queda algo cojo.

En cualquier caso, he disfrutado muchísimo con esta película. Tiene algún giro muy interesante, todos los hilos argumentales están muy bien conjugados y en todo momento se mantiene el interés. El pre-desenlace es una odisea para los amantes de El resplandor. No quiero desvelar mucho, pero los que ya disfrutasteis de aquella película vais a flipar de nuevo. Quizás, el desenlace propiamente no está a la altura del resto de metraje. Conste que es bueno, pero me esperaba algo un poco más impactante. 

En cuanto a las interpretaciones, a mí me parece que Ewan McGregor, encargado de dar vida al Danny adulto, está genial. Su personaje es un tipo vapuleado por la vida, agotado de arrastrar y sufrir las consecuencias de ese resplandor que posee, que él no ha pedido y que tantos malos ratos le hace pasar. No es ninguna bendición tener el don de Danny y eso lo convierte en un muñeco de trapo. 

Pero sí McGregor me ha gustado, creo que me ha encandilado mucho más Rebecca Ferguson en el papel de Rose. Para empezar, la caracterización ejerce un poder hechizante sobre el espectador. Y no sabría muy bien por qué me gusta tanto su trabajo, pero esa mirada que le regala al personaje creo que está muy bien conseguida.

Los efectos especiales están sumamente bien logrados y la ambientación es muy buena. Desde algo tan sencillo como es la decoración del interior de la caravana de Rose, hasta la recreación de espacios ya conocidos por la película El resplandor, todo está muy al detalle. Por no hablar de la música que, como en toda peli de terror, tiene su parte de protagonismo. Si en El Resplandor, el tema principal era The Shining, en esta entrega se echa mano de los primeros acordes de una de las melodías que más escalofríos me producen, el Dies Irae de la Sinfonía Fantástica de Berlioz, que ya fue tema central de la película Durmiendo con su enemigo (Joseph Ruben, 1991), con Patrick Bergin y Julia Roberts. 

En definitiva, Doctor Sueño me ha gustado un montón. Como la novela, no me parece una película de terror, en el sentido estricto de la palabra. No hay sobresaltos, los típicos jumpscares, pero sí juega mucho con la psicología del espectador. Sinceramente, creo que Mike Flanagan ha hecho un buen trabajo, y considero que esta película es una buena adaptación de la novela, y un estupendo complemento a la cinta de Kubrick.




Tráiler:                                                                        Puedes adquirirla aquí:

     









miércoles, 13 de mayo de 2020

ABAJO EL AMOR (COMEDIA - 2003)

Abajo el amor (2003) - FilmaffinityAño: 2003 

Nacionalidad: EE.UU

Director: Peyton Reed

Reparto: Renée Zellweger, Ewan McGregor, David Hyde Pierce, Sarah Paulson, Tony Randall, Rachel Dratch, Jack Plotnick, John Aylward, Warren Munson, Matt Ross, Michael Ensign, Timothy Omundson, Jeri Ryan, Ivana Milicevic, Melissa George, Dorie Barton

Género: Comedia

Sinopsis: Barbara Novak (Zellweger) es una joven escritora feminista cuyo primer libro, titulado "Abajo el amor", se ha convertido en la guía que siguen las mujeres de todo el mundo. El libro parte de un principio: las mujeres pueden disfrutar del sexo sin que el amor sea un obstáculo. Convencido de que Novak es un fraude y de que, en el fondo desea lo que cualquier mujer (amor y matrimonio), el reportero estrella de una revista de caballeros (Ewan McGregor) intenta desenmascararla, haciendo que se enamore de él, para lo cual adopta la tímida personalidad del astronauta Zip Martin. 



[Fuente: Filmaffinity]


Soy como esa samaritana que va recogiendo lo que a los demás les sobra. Bueno, no todo. Me limito a recoger libros y películas, y con eso ya voy servida. Anda que no he adoptado bibliotecas de amigos, montañas de libros, CD's y DVD's que mi entorno ha ido desechando al hacer reformas en el piso o al mudarse de residencia. Ahí estoy yo, con los brazos abiertos, para hacerme cargo de lo que los demás no quieren, sin pararme a pensar dónde voy a colocar todo ese material, un problema menor para mí (no para mi pareja). Y rebuscando entre todos esos "desechos" me topé con esta película, Abajo el amor. No me sonaba absolutamente de nada. Miré el reparto y sin leer ni buscar más información, me dispuse a verla.  La sorpresa fue tremenda.

Abajo el amor, un titulo que echaría para atrás al más pintado, es un homenaje a la comedia romántica de los años sesenta. Es una película de enredo, donde el humor se mezcla con el amor, generalmente a través de una lucha de sexos, una batalla entre hombre y mujer, que da pie a múltiples malentendidos, a conversaciones con doble sentido, y a situaciones algo disparatadas. Con lo que me gusta a mí el cine de otras décadas, mientras más antiguas mejor, esas comedias alocadas, simples y, por qué no decirlo, también machistas, que a mí me entretienen y me hacen pasar un rato divertido como Con faldas y a lo loco, El apartamento, El profesor chiflado,... admito que Abajo el amor me ha resultado simpática y un bonito tributo al cine de antaño, aunque con evidentes diferencias. La mujer era tratada por el hombre como un objeto sexual. Debían mantener intacta su pureza hasta el matrimonio. Sin embargo, en esta película se apuesta por todo lo contrario, por invertir los roles y tratar al hombre como un objeto, y que la mujer viva el sexo sin amor.

En 1962, la bulliciosa y atareada ciudad de Nueva York es el lugar ideal para alcanzar el triunfo y el éxito. Hasta allí se desplaza Barbara Novak, una joven de Maine contratada por la editorial Banner House, que será la encargada de publicar su libro Abajo el amor. Barbara es una joven coqueta, elegante, de esbelta figura y cabello rubio como el oro, que ha escrito un manual feminista en el que anima a la mujer a buscar su independencia, no solo personal sino también amorosa y sexual. La idea consiste en ayudar a cada mujer, trabajadora o ama de casa, a recorrer un camino de tres niveles de tal modo que pueda romper su independencia económica y emocional del hombre, triunfar, y ser respetada en su trabajo, y, por último, llegar a disfrutar del sexo sin amor y sin enamorarse. Vikki Hiller, editora de Barbara, quiere lanzar una gran campaña de promoción y para ello pretende que Catcher Block, el prestigioso periodista de Entérate, la revista masculina más importante del momento, le haga una entrevista. Sin embargo, Block no está dispuesto a perder su tiempo con la cree que es una pueblerina que odia a los hombres porque, al ser fea, le han tenido que partir el corazón. Sin embargo, todo cambie cuando Catcher ve una fotografía de Barbara y cuando ella hace unas declaraciones en televisión, tachando a Catcher como el típico hombre al que ninguna mujer debería acercarse. A partir de ahí, el juego entre ambos está servido y al espectador le esperará un desenlace bastante inesperado.

La trama gira entre cuatro personajes, dos mujeres y dos hombres. Por un lado, Barbara Novak (Renée Zellweger) es la joven que se deja deslumbrar por la gran ciudad, que lucha por mantener ese papel de mujer independiente, que no busca ni el amor, ni tampoco el matrimonio. Cansada de que la mujer siempre esté al servicio del hombre, ha llegado a la gran ciudad no solo para ayudar a las mujeres  neoyorkinas sino a las de todo el mundo, ya que su libro se convierte en un best-seller, y llega a todos los rincones del planeta. Junto a ella, como fiel escudera estará Vikki Hiller (Sarah Paulson) que ve en el libro de Novak el inicio de la revolución feminista. Hiller encontrará también una oportunidad para ocupar el lugar que le corresponde dentro de la editorial. En el bando de los hombres, Catcher Block (Ewan McGregor) es un donjuán, un macho entre los machos, un hombre de mundo, que siempre está rodeado de bellas mujeres, coristas o azafatas, que se derriten por sus huesos, a las que lleva a su apartamento, totalmente automatizado, donde las seduce. Y como compañero de andanza, su jefe, Peter McMannus (David Hyde Pierce), dueño de la revista Entérate, al que la suerte no le sonríe jamás con las mujeres pero, arrimándose a Catcher, intentará recoger algunas migajas. 

Pero si hay que hablar de personajes, no puedo pasar por alto la presencia de Tony Randall, que encarna a Theodore Banner, dueño de la editorial. A Randall, que en esta película tenía 83 años y se le reconoce perfectamente -falleció al año siguiente-, lo conocemos de títulos como Cómo atrapar a un marido (1959), Pijama para dos (1961) o Detective con rubia (1956). Me ha parecido un detalle estupendo contar con él para interpretar un papel pequeño, pero con una frase muy tópica y típica de la época, y del cine de aquellos años. 

En cuanto a las interpretaciones, Renée Zellweger me parece que lo hace bien. Recordando a Doris Day, pero menos voluptuosa, su fisonomía y su frecuente lenguaje gestual encajan bastante bien en el tipo de personaje que interpreta. Está muy bien caracterizada, con cintura estrena, faldas lápiz, busto ceñido y unas enormes pestañas rizadas. Por suerte, esta película se rodó antes de que pasara por quirófano y perdiera esa gracia natural que la caracterizaba.

Ewan McGregor hará las veces de Catcher Block. Con el cabello mucho más oscuro de lo que lo recordamos. Lo veo especialmente delgado o será el vestuario, trajes y esmoquin muy ceñidos, que asemejan al estilo de grandes galanes como Rock Hudson o Cary Grant. No me cautiva su interpretación pero admito que funciona bien junto a Zellweger. Cuando están juntos, la escena fluye y los diálogos funcionan. 

Y aunque los dos lo hacen correctamente, a mí el que me ha gustado realmente es David Hyde Pierce en el papel de Peter McMannus. He leído que con este personaje se pretende hacer referencia precisamente a Tony Randall pero a mí, su caracterización me ha recordado más bien a Tom Ewell (La tentación vive arriba). Otro claro homenaje a la comedia romántica americana de los sesenta.

Pero el homenaje del que os hablo se percibe mucho más claramente, no ya en la temática de la película, esa lucha de sexos, en el perfil de los personajes, en el vestuario, tan absolutamente glamuroso,... sino también en detalles como el propio apellido de Barbara, en una clara alusión a Kim Novak, en la simultaneidad de escenas, con la pantalla dividida -una secuencia llena de picaresca-, en la banda sonoraalegre y vivaracha, a lo Big Band del momento, junto a unas ilustraciones de crédito, coloridas y divertidas, muy semejantes a las que se ven en, por ejemplo, en No os comáis las margaritas, rezumando optimismo, a pesar de las contrariedades a las que los personajes tienen que hacer frente. Todo en esta película, que desde los primeros fotogramas asoma el humor, está muy cuidado. Todo recuerda a esas películas de los sesenta, campo de batalla entre el hombre y la mujer, con esos romances complicados que, al final, terminan por vencer, con esas familias que se reúnen cada noche, frente al televisor, para ver los programas más exitosos, que emiten actuaciones como la de Judy Garland cantando Down with love, mientras cenan usando esas simpáticas mesitas auxiliares plegables, o esos apartamentos totalmente masculinos que están preparados como trampas mortíferas para las mujeres, o esos otros, el de ellas, en el que abunda el color rosa.







En definitiva, Abajo el amor es una comedia entretenida con la que te ríes sin que resulte desternillante. Más que el argumento o las interpretaciones, prima mucho más la puesta en escena para rendir ese homenaje al cine de los años 60, tan machista, sí, pero tan divertido porque la vida, en esas películas, siempre estaba llena de hilarantes situaciones y maravillosas sorpresas. ¿Quién renunciaría a esa felicidad?








Tráiler [en inglés]:           
                                      

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miércoles, 24 de julio de 2019

MISS POTTER (BIOPIC - 2006)

Resultado de imagen de miss potterAño: 2006

Nacionalidad: Reino Unido.

Director: Chris Noonan.

Reparto: Renée Zellweger, Ewan McGregor, Emily Watson, Barbara Flynn, Bill Paterson, Matyelok Gibbs, Lloyd Owen, Anton Lesser, David Bamber, Phyllida Law, Patricia Kerrigan, Lucy Boynton, Oliver Jenkins, Justin McDonald, Judith Barker.

Género: Biografía.

Sinopsis: Biopic sobre Beatrix Potter, escritora de libros infantiles. Potter fue una mujer inteligente y carismática que tuvo que luchar contra los convencionalismos de su época. Norman Warne, su editor, del que se enamoró, fue quien la ayudó a alcanzar la fama con sus libros infantiles sobre Peter Rabbit.

[Fuente: Filmaffinity]



Hay vidas que merecen ser contadas, especialmente si son vidas que, a pesar de los grandes obstáculos, consiguen lo que se proponen a base de obstinación. En este sentido, la vida de Helene Beatrix Potter cumple todos los requisitos aunque se trate de una película que narra la vida de otra mujer más que tuvo que luchar contra los convencionalismos de su tiempo y es que no fueron tan pocas las que optaron por plantar cara a su familia y al contexto social de su época. El siglo XIX no estaba hecho para mujeres que querían ser independientes, con sueños e ilusiones que iban más allá de contraer matrimonio y traer hijos al mundo. Así era Beatrix, una niña que hizo de la ilustración su propio mundo, la mujer artífice de cuentos infantiles, sencillos y breves, a los que intentó buscar lectores. Ese era su gran sueño, encontrar casa a todos aquellos animalitos que ella dibujaba en tonos pastel y con acuarelas.

No lo tuvo fácil. Sus padres pensaban que era un capricho más, algo pasajero pero aquella niña que pintaba conejitos con chaquetas azules de botones dorados, se convirtió en una mujer a la que no le interesaba para nada el matrimonio ni nada que tuviera que ver con lo que se esperaba de ella. En cambio, puso todo su empeño en encontrar editor y la pequeña editorial de la familia Warne le abrió las puertas. Tras su primer libro, El cuento del conejo Perico el travieso, llegaron una veintena más hasta convertirse en la escritora de cuentos más vendida y una mujer acaudalada que se bastaba a sí misma. 

Pero Miss Potter no solo se centra en el éxito editorial de esta autora de libros infantiles, también hace un recorrido por su lado más personal. No obstante, profundiza poco en ciertas cuestiones, detalles y acontecimientos de su vida que se pueden encontrar en la pequeña entrada que le dedica la simple y a mano Wikipedia, así que no desvelo más nada para no destrozar la trama. Sin embargo, debo confesar que me ha faltado algo más de información, abordar con más calado lo que fue su vida, - su gran amor, su rebeldía, sus opiniones,...-. La película, que dibuja a una joven con bastante carácter, criterio propio y determinación, supone un liviano paseo por su existencia pero de agradable recorrido y nos muestra a una mujer con una gran fantasía, soñadora y romántica. 

A nivel interpretativo, creo que Emily Watson como Millie Warne, la que será su verdadera amiga y confidente, y Ewan McGregor que encarna a Norma Warne, su editor, son los que más sobresalen. Y es que, en el caso de Renée Zellweger, no he visto al personaje sino a la actriz. Contemplar a Beatrix Potter ha sido como tener enfrente a Bridget Jones, salvando las distancias pertinentes. La actriz emplea una serie de registros ya conocidos que repite en este largometraje. En cualquier caso, no es algo que me haya desagrado porque el resultado es el esperado, un personaje dulce y tierno que aporta esa pátina entrañable que debe tener esta película, aunque para otros espectadores exista un exceso de almíbar.

Por otra parte, la película cuenta con alguna dosis de humor pero uno de los puntos fuertes es la ambientación, así como los paisajes que ofrece del Distrito de los Lagos, donde Beatrix Potter se mudó tras abandonar Londres, una ciudad donde la mujer estaba demasiado encorsetada para su gusto, a lo que había que sumar las normas que su madre pretendía imponerle. Las escenas de prados verdes salpicados de lagos y suaves lomas son muy evocadoras y provocan en el espectador las típicas ganas de visitar la zona. En la campiña inglesa, Potter encontrará su lugar en la tierra. Porque...

...'Hay algo delicioso en escribir las primeras palabras de un cuento. Nunca se sabe a dónde te llevarán', dice la protagonista. Yo añado que hay algo maravilloso en las primeras palabras de una reseña y las de esta en concreto quieren conducirte a buscar un momento de desconexión, de tranquilidad, para adentrarnos en la vida de Beatrix Potter, con la única intención de conocer su vida a muy grandes rasgos. 




Tráiler:

Puedes adquirirla aquí:






miércoles, 4 de julio de 2018

AGOSTO: OSAGE COUNTY (DRAMA - 2013)


Año: 2013

Nacionalidad:EE.UU.

Director: John Wells.

Reparto: Meryl Streep, Julia Roberts, Ewan McGregor, Chris Cooper, Abigail Bresln, Benedict Cumberbath, Juliette Lewis, Margo Martindale, Dermot Mulroney, Sam Shepard, Misty Upham, Julianne Nicholson.

Género: Drama.

Sinopsis: Los Weston viven en una gran mansión en las afueras de Pawhuska, en Oklahoma. La desaparación del padre en extrañas circunstancias hace que la familia se reúna y que todas sus miserias salgan a la luz. Adaptación al cine de la obra de teatro homónima ganadora de un Tony, que a su vez adapta una novela ganadora del Premio Pulitzer en 2008.


[Fuente: Filmaffinity]



Ayer escuché la siguiente reflexión: 'Cuando envejecemos y entramos en la espiral de la senilidad, dejamos de lado las convenciones sociales, la moral y lo políticamente correcto. Es entonces cuando nos desnudamos, cuando sacamos de nuestro interior lo que verdaderamente somos, lo bueno y lo malo y cuando se trata de lo malo, hay hijos que se asustan'. La persona que me lo dijo me hablaba de una experiencia personal, de una etapa dura de su vida en la que había tenido que lidiar (y creo que es un término bastante correcto para lo que me contó) con su padre y con su madre, cuando ambos se hicieron muy mayores y empezaron a sufrir lagunas mentales que fueron haciéndose cada vez más grandes. '¿Cómo es posible que mi padre se comportara así? ¿Quién era ese hombre que había sido extremadamente generoso con sus hijos toda la vida y ahora los acusaba de estar gastando su dinero?', me siguió contando. 

Llevo mucho tiempo pensando en las relaciones entre padres e hijos, en ese momento en el que los papeles se invierten y de persona cuidada pasas a ser persona cuidadora. La vida es cíclica y llega un momento en el que te toca ejercer de padre y madre de tus propios padres. Es ley de vida. Uno desearía que el traspaso de poderes fuera sencillo, que cuando tus padres no pudieran valerse por sí mismos, asumieran tal circunstancia y se dejaran llevar pero no siempre es así. Entiendo que no debe ser fácil envejecer, ver cómo tus capacidades se van limitando cada vez más y de ser una persona autosuficiente pasar a ser una persona dependiente. Piensa por un momento en las actividades más básicas de tu vida, piensa en vestirte tú solo, en peinarte, en ducharte, en caminar..., y ahora cierra los ojos e imagínate que no puedes hacer nada de eso por ti mismo y que para todo, hasta para lo más pequeñito, necesitas ayuda. No, no debe ser fácil y sentirse incapaz debe producir mucha frustración pero eso solo acarrea más problemas. Claro, decirlo ahora, desde la perspectiva de mis cuarenta y ocho años es muy fácil. Ya hablaremos si el destino me concede una vida larga. 

Pero a la dificultad de asumir que uno se hace viejo y que ya no puede hacer lo que antes hacía, hay que unirle el carácter y la personalidad de cada uno. No es lo mismo que tu padre o tu madre se entristezca porque ya no puede vestirse solo o tiene olvidos demasiado frecuentes e importantes, que un padre o una madre que entra en cólera, que se niega a reconocer sus incapacidades, que cuestiona todas tus decisiones y rechaza constantemente tu ayuda. Ante eso, el papel de los hijos es tremendamente complicado. Y así, pensando en todo esto, busqué en Internet alguna película que tuviera algo que ver con el tema, con esas relaciones tóxicas entre padres e hijos, y me encontré con Agosto, una cinta que había llegado a casa como una recomendación pero cuyo visionado fui aparcando hasta anoche. 

Agosto trata sobre una familia, los Weston. Bervely (Sam Shepard) y Violet (Meryl Streep) Weston viven en una granja, ubicada en las llanuras de Oklahoma. Él es un hombre hecho a sí mismo, con una infancia llena de carencias pero que supo labrarse un futuro y convertirse en un poeta publicado, cuyo único refugio son sus libros y el alcohol que consume con demasiada frecuencia. Ella está enferma, es una mujer de difícil trato, cuya enfermedad cree que le otorga la licencia de poder atiborrarse de pastillas perdiendo los papeles cada día, aunque esto era algo que ya hacía antes de que le detectaran el cáncer de boca que padece (no deja de ser paradójico). Cuando Beverly cree que la situación se está complicando cada vez más, contrata a Johnna, una Cheyenne que se encargará de mantener la casa en orden y preparar la comida, una decisión que Violet no aprueba.

Y un día, de buenas a primeras, Beverly desaparece. Primero pensarán que es una escapada ocasional, como ya ha hecho otras veces, una manera de despejarse por un tiempo de la atmósfera opresiva que se respira en la granja, pero en realidad aparece muerto a los pocos días. ¿Accidente o suicidio? La muerte de Beverly congrega a toda la familia en la propiedad. Acudirán las hijas, Barbara, Ivy y Karen, así como Mattie Fade, hermana de Violet, y todas ellas con sus respectivas parejas e hijos. Los días que pasan juntos tras el funeral serán asfixiantes y se convertirán en una sucesión de situaciones desagradables, escenas llenas de gritos y peleas, un rosario de reproches que se lanzan unos a otros y algún que otra secreto que sale a la luz. Y en este caos de emociones y sentimientos negativos en el que se torna la granja, Agosto quiere analizar con profundidad las relaciones de las madres con sus hijos, especialmente de las madres con sus hijas, así que el foco de atención se pone sobre Violet, Barbara, Ivy y Karen, y más colateralmente sobre Mattie Fade y su hijo Charles.

Violet y Mattie Fade proceden de la misma rama. Ambas son mujeres de fuerte carácter, muy temperamentales aunque Violet se lleva la palma. Es una mujer sarcástica, que hace daño de manera gratuita, de perenne discurso irónico, hiriente, soberbia y desagradable. Se escuda en su enfermedad para comportarse como un monstruo pero en realidad, es su verdadera personalidad. Nunca tiene una palabra agradable para nadie, crea situaciones incómodas para los demás, insulta y grita, llama inútiles a sus hijas, nada de lo que ellas hacen o dicen le parece bien, cree tener siempre la razón, poseer la verdad absoluta y se comporta de manera histriónica. Violet se siente por encima de todos. La infancia que tuvo, su matrimonio en el que apenas tenían dinero, los sacrificios que hicieron para poder criar a sus tres hijas, para que ellas tuvieran una vida mejor y ahora la enfermedad que padece cree convertirla en alguien superior. Son madres sufridoras, que se recrean en su desdicha y que piensan que sus hijos lo tienen todo fácil pero, ¿qué hijo no sufre con una madre así?

Por eso la película no solo ahonda en la relaciones materno-filiales sino también en el tipo de persona adulta en el que se ha convertido Barbara, Ivy y Karen. La primera está en plena separación e intentando criar a su hija Jean sin cometer los mismos errores que su madre cometió con ella. Por su parte, Ivy se ha sentido sola toda la vida. Ella es la que se ha hecho cargo de sus padres, de cuidarlos y vigilarlos, la que ha renunciado a sueños, la que nunca ha tenido pareja hasta ahora, momento en el que decide plantarse y pasarle su testigo a otro. Mientras que la alocada Karen voló a un lugar mucho más agradable, lejos de la granja en la que se crió, buscando cubrir las carencias afectivas que siente porque, seguramente su madre nunca le ha dicho que la quiere. Son hijas que no pueden contarle a su madre los errores que cometieron, las cosas que se le han torcido en la vida porque ella, la que las parió, utilizará esa información en contra de Barbara, de Ivy y de Karen, en un constante machaqueo, como armas arrojadizas para hacer más daño. Hijas que se sienten intimidadas por su madre, a la que intentan acercarse y ayudar, sin éxito.

Y junto a todas estas mujeres, Charles, el hijo de Mattie Fade, al que ella trata como un inútil, un manazas y un tonto. Una influencia negativa, que sufrida día tras día, semana tras semana y año tras año, ha ido minando su autoestima, hoyando su dignidad hasta el punto de creerse su propia inutilidad, de no permitirse un despiste y de torturarse por sus errores. Así se siente Charles.

Y es que las madres de esta película juegan con los sentimientos de sus hijos, ejercen el poder que la naturaleza les ha otorgado para machacar a sus vástagos sin que se les pueda parar los pies, primero porque la fuerza arrolladora que emerge de su interior es demasiado titánica (o tiránica) como para hacerle frente y segundo porque los hijos tienen dilemas morales que les impide poner pie en pared. Son fruto de un círculo vicioso cuyo trazo se repite a lo largo de varias generaciones. Madres crueles y retorcidas que a su vez tuvieron madres crueles y retorcidas hasta el día en que unas hijas, de una generación más actual, con una forma de pensar y de encarar la vida distinta, cansadas de ver la nube negra en la que su madre siempre anda envuelta, deciden luchar contra los lazos de sangre y apartarse de aquello que han visto desde pequeñas. Las decisiones son difíciles pero hay que tomarlas. Por eso cuando Violet dice 'Nadie es más fuerte que yo' a Barbara no le queda otra más que reaccionar como lo hace. Y es cuando entendemos que Violet, y también Mattie Fade, a la que han puesto en su sitio minutos antes, no son más que unos seres desdichados, ni tan fuertes, ni tan valientes, ni tan autosuficientes como pensaban pero quizá, solo quizá, ya sea demasiado tarde.

Ser padres es difícil, no cabe duda, pero ser hijo no es un vergel. Creo haberme referido alguna vez a unas palabras que me dijo la escritora Laura Ferrero, cuando una psicóloga le comentó que unos padres tienen la obligación de querer a su hijo pues tomaron la decisión de tenerlo. Sin embargo, no existe obligación al revés. Y es que tiene razón, por duro que parezca. Lo único que ocurre es que un individuo normal, un hijo con una educación, con un sentido de la moral, suele tener grandes conflictos internos y muchos quebraderos de cabeza a la hora de enfrentarse a una madre como la Violet de esta película. Es ir contra natura no querer a unos padres pero también lo es burlarse de ellos, humillarlos y atormentarlos. 

Pero volviendo a la película, Meryl Streep en el papel de Violet está majestuosa. Su interpretación es sublime. Hay muchos que opinan que está sobre actuada pero en mi opinión clava al personaje, a ese tipo de persona, sea madre o no, que se sienten el centro del mundo, que menosprecian a los demás y los ningunea. Sus gestos, sus miradas, sus palabras, sus reacciones, sus gritos,... llenan la pantalla y eclipsan a los demás personajes, interpretados por un elenco muy conocido como Julia Roberts, Ewan McGregor, Chris Cooper o Sam Shepard. Ella es el huracán de una película que asfixia por la complejidad de las relaciones, que encuentra en los ataques a su familia la fuerza necesaria para seguir viviendo, un largometraje cuyo entorno fatiga. La aridez de las llanuras, la casa absolutamente desordenada, el calor insoportable en su interior, la oscuridad en la que viven los personajes,... todo eso crea una sensación desagradable que incomoda y aturde. Y aunque es algo larga, no quieres que la película acabe porque estás a la espera de que a Violet le canten las cuarenta, que es lo que se merece, a pesar de ser una mujer enferma.

Por mencionar otro papel, Julia Roberts también está muy bien en la piel de Barbara. En sus ojos se percibe el temor de convertirse en su madre, de haber echado a perder su matrimonio, de haber tirado por tierra su vida y estar a punto de perder a Jean. Y es que los hijos de las Violet del mundo viven con ese temor y escudriñan sus reacciones buscando reflejos de sus madres, huyen despavoridas de unos patrones y se horrorizan si atisban en su carácter algún rasgo materno.

Agosto está basado en una obra de teatro, llevada a escena incluso en España con la maravillosa Amparo Baró en el papel de Violet y Carmen Machi como Barbara (puedes ver un vídeo aquí), pero a su vez es una adaptación del libro de Tracy Letts. Es una película que incomoda porque te entran ganas de coger a Violet, darle de chocazos contra la pared y gritarle al oído pero quién te crees que eres. ¿Acaso ser madre te da derecho a pisotear a tu marido o a tus hijos? En fin, es una película dura que te hace reflexionar.

A mí solo me queda lanzar algunas preguntas. ¿Qué tipo de relación mantienes o mantenías con tu madre? ¿Qué tipo de madre eres? ¿Cómo es la relación con tus hijos? Sentíos libres de contestar vuestra experiencia o la de alguien que conozcáis si os apetece. Y por si a alguien le interesa, aquí os dejo un artículo muy interesante sobre las madres tóxicas. 






Tráiler:





miércoles, 3 de enero de 2018

EMMA (COMEDIA - 1996)


Año: 1996

Nacionalidad: Reino Unido.

Dirección: Douglas McGrath

Reparto: Gwyneth Paltrow, Toni Collette, Alan Cumming, Jeremy Northam, Ewan McGregor, Greta Scacchi, Juliet Stevenson, Polly Walker.

Género: Comedia. Drama. 

Adaptación: 'Emma' de Jane Austen.

Premios: Oscar Mejor Banda Sonora Original.

Sinopsis: Emma Woodhouse, una joven rica, atractiva, inteligente y presuntuosa, vive con su padre viudo en una pequeña población. Cuando su estimada institutriz, amiga y confidente, la señorita Taylor, decide casarse con el señor Weston, la vida de Emma se queda vacía y sin sentido. Se plantea entonces un objetivo: ayudar a los demás a llevar una vida tan perfecta como la suya.

[Fuente: Filmaffinity]


Últimamente resuena mucho el término feelgood. Viene a expresar todo aquello que nos hace sentir bien, que nos provoca una sensación de felicidad y bienestar absoluto. A día de hoy se habla de literatura feelgood para referirnos a esas novelas que generan en los lectores instantes placenteros y buen humor, pero de igual modo creo que también se podría emplear en otros campos como el cinematográfico. No cabe duda, Emma podría ser un buen ejemplo de ese tipo de largometrajes que provoca en la mayoría de los espectadores un efecto de satisfacción y buen rollo.

Estrenada en 1996, Emma versiona para la gran pantalla el gran éxito literario de Jane Austen que, junto a títulos como Orgullo y prejuicio, Sentido y sensibilidad o Mansfield Park (todas ellas llevadas al cine), han conseguido que el nombre de esta autora británica siga sonando en boca de los lectores. Las historias de Jane Austen nos hablan principalmente de amor en un mundo en el que parece no existir grandes problemas tal y como los entendemos hoy, especialmente si formas parte de una familia adinerada. Y así le ocurre a Emma Woodhouse que reside junto a un padre algo achacoso y protestón en Hartfield y cuya única preocupación es emparejar a los jóvenes de la localidad. De tal modo, la joven decide prestar sus servicios como casamentera a la comunidad de Highbury. Su objetivo principal se centra en Harriet Smith, una joven apocada, hija ilegítima de no se sabe muy bien quién, de exigua belleza, nula dote y acogida por la comunidad. Por la mente de Emma cruzarán diversos pretendientes para la señorita Smith que contempla ilusionada el ensueño de un futuro matrimonio con el que mejorar su posición. La intención de Emma es honrosa y aunque cree conocer la naturaleza del ser humano y los rincones más recónditos del corazón de su vecindario, olvida que en cuestiones de amor nada es predecible y por ende, saltará de sorpresa en sorpresa. Por suerte, y teniendo en cuenta que es una película con tintes cómicos donde la ironía y el sarcasmo queda ensartado en los diálogos, lo enredos del corazón terminarán por deshacerse y la película terminará como acaban los cuentos de hadas, con un final feliz lleno de magia y romanticismo. La vida es así de hermosa en Highbury. 

El mundo que Jane Austen dibuja en Emma, y en prácticamente todas sus novelas, goza de una salud envidiable. Centrada en el papel de la mujer, especialmente de clase alta, la vida transcurre entre confidencias, chismes, y paseos rodeados de paisajes pintorescos, donde los bailes son el epicentro de su sociedad, una sociedad en la que cada personaje cumple perfectamente su misión. Emma es la señorita de buena familia, algo alcahueta sin que ello suponga un defecto, muy astuta y hábilmente manipuladora que en alguna ocasión mete la pata pero termina por aprender una importante lección. En contraposición, tendremos a una joven desvalida, de mucho menos alcurnia que intenta encontrar su hueco en el entorno de la alta sociedad, ayudada por su benefactora. Y luego están los caballeros, entre los que sobresale el hombre apuesto, inteligente y de buena posición económica, que no tiene prisa por encontrar esposa y que observa de manera divertida el vaivén de las cuitas sociales y amorosas de sus vecinos.

En cuanto a las interpretaciones, creo que todas están bastante acorde con lo que se espera de ellas. Gwyneth Paltrow encarna a Emma con suma delicadeza, convirtiéndola en una bella joven, elegante y distinguida que, muy al contrario que el resto de sus amigas, sabe usar la cabeza tras haber estado bajo la supervisión de su institutriz, la señorita Taylor. Por otra parte, y también como principal protagonista, tenemos al señor Knightley, ese hombre apuesto que antes comentaba y que viene a estar encarnado por Jeremy Northam, bastante certero también en su papel. Y, aunque con una posición menos brillante, tenemos a Ewan McGregor como Frank Churchill, al que me ha costado reconocer. No obstante, quiero hacer hincapié también en algunos personajes secundarios, destacando a la señora Elton, una mujer impertinente, creída e irritante que tan magníficamente interpreta Juliet Stevenson, sin obviar a la señorita Bates, una solterona supuestamente pobre porque vive en un precioso cottage pero cuenta con servicio y a la que da vida una muy buena Sophie Thompson. 


Sí, Emma es una película feelgood y no sólo lo es por el argumento, que deja una huella de confort en el espectador, sino que lo es también por lo agradable que resulta a la vista. Verdes paisajes de la campiña inglesa, caminos que transcurren a lo largo de un riachuelo, grandes mansiones, coquetas casitas de campo, bailes con una coreografía perfecta y milimétrica, sencillos pero elegantes y bonitos vestidos y elaborados peinados hacen de esta película la fórmula idónea para pasar un par de horas de entretenimiento, para fabular con una vida en la que la única preocupación es saber antes que nadie qué se cuece en casa del vecino y para soñar con un mundo lleno de lujo y pasiones. Emma siempre funciona. 




Tráiler:


   Puedes adquirirla aquí:











[Fuente imágenes: Filmaffinity ]

miércoles, 13 de diciembre de 2017

LA BELLA Y LA BESTIA (ROMANCE - 2017).


Año: 2017

Nacionalidad: EE.UU.

Director: Bill Condon.

Reparto: Emma Watson, Dan Stevens, Luke Evans, Kevin Kline, Emma Thompson, Ewan McGregor, Josh Gad, Ian McKellen, Gugu Mbatha-Raw, Audra McDonald, Stanley Tucci, Hattie Morahan, Adrian Schiller, Chris Andrew Mellon.

Género: Romance. Musical

Sinopsis: Adaptación en imagen real del clásico de Disney "La bella y la bestia", que cuenta la historia de Bella (Emma Watson), una joven brillante y enérgica, que sueña con aventuras y un mundo que se extiende más allá de los confines de su pueblo en Francia. Independiente y reservada, Bella no quiere saber nada con el arrogante y engreído Gastón, quien la persigue sin descanso. Todo cambia un día cuando su padre Maurice (Kevin Kline) es encarcelado en el castillo de una horrible Bestia, y Bella se ofrece a intercambiarse con su padre y queda recluida en el castillo. Rápidamente se hace amiga del antiguo personal del lugar, que fue transformado en objetos del hogar tras una maldición lanzada por una hechicera.


[Información facilitada por Filmaffinity]


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No suelen gustarme mucho los remakes. Siempre pienso que las versiones no alcanzan nunca el nivel de la copia original y en realidad, si la película es exitosa, no deja de ser una manera de arrimarse a la sombra de un árbol frondoso. Por eso cuando lanzaron esta versión de La bella y la bestia no me sentí muy atraída, entre otras cosas porque la versión animada la he visto mil veces (me encanta, y más en estas fechas) y me sé la historia con detalle, incluida las canciones. Pero precisamente por las fechas en las que estamos o vamos a estar en breve, me lo pensé mejor y al final me decanté por verla. ¡Y menos mal! Me ha dejado a-lu-ci-na-da.

A estas alturas resulta absurdo contaros la trama. ¿Quién no conoce la historia de la bella y la bestia? Además, la sinopsis que aporta Filmaffinity es bastante completa. En cuanto al argumento, solo diré que creo que esta versión es bastante fiel a la original en lo esencial, al cuento clásico de Disney, y que, salvo unas cuantas peculiaridades en el personaje de Bella y un par de secuencias, como por ejemplo narrar el pasado y los orígenes de Bella y Bestia, prácticamente todo es un calco. A pesar de ello, no aburre en absoluto. 




Así que, dejando de lado el argumento, habría que centrarse en otras cuestiones. De entrada este largometraje en acción real es sumamente visual. Las primeras escenas, ocurridas durante un baile en el castillo del príncipe, destacan por lo concurrida que son. Arropan a los personajes principales múltiples extras -he leído por ahí que unos 150-, todos ellos muy coordinados, ataviados con ricas vestimentas y elaborados peinados. No cabe duda que la labor de vestuario, maquillaje y peluquería ha tenido que ser de órdago en algunas escenas. Por otro lado cuenta con efectos muy buenos que otorgan el toque mágico a la película como por ejemplo cuando se produce la transformación del príncipe en bestia o viceversa, sin olvidar lo divertido y «reales» que resultan esos objetos inanimados que hablan, cantan y bailan. Adoro a Lumière el candelabro y a su inseparable amigo, Din-Don el reloj y especialmente tierno es la tacita Chip que no se aparta de su madre la señora Potts, la tetera. Y en cuanto a los decorados me han resultado majestuosos. Nada de recurrir a las pantallas verdes sobre las que se puede proyectar cualquier lugar del mundo sino que buena parte del pueblo está construido en sets de rodaje.

En cuanto a los personajes, Emma Watson da vida a Bella, una joven soñadora e ingeniosa a la que todos catalogan como rara avis, independiente, siempre en las nubes, con sus libros que hablan de amor, pero hermosa y sencilla a la vez. Me parece que su papel está muy bien interpretado, aunque lo mismo es demasiado cándida y le falta fuerza. En cualquier caso a mí no me ha decepcionado. Como curiosidad os comento que la actriz exigió introducir algunos cambios en su personaje tal y como se recoge en la web e-cartelera.es: «Siendo tan conocida como es por su lucha a favor del feminismo, la actriz quiso que su Bella no se limitara a ser cortejada por la Bestia, sino a tener parte activa en su destino. Uno de los principales cambios que veremos en Bella es que, en esta versión, ella es la inventora, no su padre». Hay que modernizar los cuentos clásicos y adaptarlos aunque sea ligeramente a nuestros tiempos. De todos modos, a mí este tipo de cosas me resultan indiferentes y no me escandalizan en absoluto.

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