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miércoles, 29 de noviembre de 2023

LA NIÑA DE LA COMUNIÓN (TERROR - 2022)

Año: 2022

Nacionalidad: España

Director: Víctor García

Reparto: Carla Campra, Aina Quiñones, Marc Soler, Carlos Oviedo,...

Género: Terror

Sinopsis: Finales de los 80, en un pueblo no determinado. Sara (Carla Campra) acaba de llegar al pueblo y no encuentra su lugar en ese espacio cerrado. Su mejor amiga es Rebe (Aina Quiñones), mucho más extrovertida. Una noche van a una discoteca, toman drogas y durante el trayecto a casa encontrarán una muñeca vestida de comunión. A partir de ese momento, comenzará la pesadilla.

[Fuente: Filmaffinity]

¡Ay, madre mía! ¿Para cuándo una película de terror con una buena trama y que no esté llena de clichés? ¿O que no sea un refrito? ¿O que simplemente tenga un mínimo de sentido? Porque, aunque sea terror, debe haber una justificación detrás de los hechos. Y a mí que me lo expliquen, porque en esta película no entendí nada. Y mira que sabía que me iba a ocurrir esto pero aun así, andaba empecinada en ver La niña de la comunión. Erre que erre. Erre que erre. Al final, he podido verla. Voy a ser muy escueta porque el desastre ha sido total.

Os pongo en situación. Los hechos tienen lugar en un pueblo de Valencia. Se da a entender que, recientemente, una familia se ha mudado allí por motivos de trabajo. Son Antonio y Amparo, que trabajan en un matadero, empresa del cuñado de Antonio. El matrimonio tiene dos hijas: Sara, una adolescente, y Judit, una niña a la que vemos hacer la comunión en los primeros minutos de la película. Durante la celebración de la comunión ocurren un par de cosas que no te desvelo. Y no, no es lo que tú te imaginas. Te sigo contando. Sara es muy amiga de Rebe, una de las chicas más rebeldes del pueblo. Juntas salen una noche de fiesta. Han ido a una discoteca, a unos 30 km del pueblo. Regresan en un coche, con dos chicos más. Conducen en mitad de la noche cuando, de repente, una figura vestida de blanco se cruza delante del vehículo para desaparecer inmediatamente. Sara cree que es una niña que se ha perdido. Se bajan del vehículo para buscar a la niña. Solo encuentran una muñeca antigua, vestida de comunión. A partir de ahí, la vida de los jóvenes estará en peligro y es que a Sara le explican la vieja leyenda que aún sigue viva en el pueblo. Una historia de una niña que desapareció el día de su comunión. Dicen que todo aquel que ve a la niña desaparecida se vuelve maldito. 

Lo que me gustó y lo que no me gustó.

Por destacar algo, diría que, más o menos, tiene una ambientación medianamente aceptable, aunque hay mucha mezcla. La acción se desarrolla a finales de los años 80. A eso súmale que estás en Valencia y que las jóvenes se van a una discoteca. La suma dará como resultado música bakalao y éxtasis. Pero a la vez, suena música pop de los 80, con La Unión y su hombre-lobo en París o Los toreros muertos. Creo que esa música pop es lo que más me ha gustado de la película.

Pero la música no será el único elemento que nos sitúa en el tiempo. También veremos aquel famoso anuncio de Farala (inevitablemente me viene a la mente este chiste, que tantas veces he escuchado, y no puedo parar de reír), otro de Scott-Brite,... Pues así. Y ya está. Eso es todo lo que me gustó.

En cuanto a lo que no me gustó, diría que la película en sí es tremendamente aburrida. A pesar de los intentos de sobresaltar al espectador, ni me inmuté en ningún scarejump. De hecho, esa figura fantasmagórica que van a ir viendo los jóvenes a lo largo de toda la película da más risa que miedo. La caracterización es bastante penosa. A eso añádela lo de siempre: luces que titilan, puertas que se abren solas, susurros en la oscuridad, etc, etc....Y lo peor de todo, un desenlace, unido a un flashback, que te deja con dos palmos de narices. Termina de manera abrupta y creo que se quedan demasiados flecos en el aire. Para mí que hay cierta intención de continuar con esa historia y, si es así, conmigo que no cuenten. 

Personajes

La rebelde, la nueva, el camello y el amigo del camello. Sara siente que no encaja en el pueblo. Además, le molesta la servidumbre de sus padres, que tienen que estar agradecidos a la familia por haberles dado trabajo. Esa tía Tere que se regodea constantemente de su posición económica. Sara es la típica joven que se pelea constantemente con sus padres y que pide la complicidad de su hermana pequeña. 

En cuanto a Rebe, la joven forma parte de una familia desestructurada. Su padre es alcohólico y la maltrata. De la madre, nunca más se supo. Pero ni se ahonda en su vida, ni tampoco excesivamente en la de Sara. Todo es tan superficial que no te da lugar a empatizar con ninguna de ellas.

No hay interpretaciones destacables.


Y no os cuento más porque tampoco hay mucho más que decir. La niña de la comunión es una película muy prescindible. A mí ni me ha resultado entretenida. Es más, me dormí en el sofá mientras la veía, así que imaginaos. 

La tenéis en Movistar +




Tráiler: 


miércoles, 12 de abril de 2023

13 EXORCISMOS (TERROR - 2022)

Año: 2022

Nacionalidad: España

Dirección: Jacobo Martínez

Reparto: María Romanillos, Ruth Díaz, Urko Olazabal, José Sacristán, Pablo Revuelta, Silma López, Daniel Arias, Alicia Falcó, Uri Guitart, Cristina Castaño, 

Género: Terror

Sinopsis: Tras una sesión de espiritismo, Laura Villegas comienza a comportarse de manera extraña. Alarmados por el siniestro comportamiento de su hija y convencidos de que el demonio la ha poseído, sus padres acuden al Padre Olmedo, uno de los 15 exorcistas autorizados por el Vaticano para intervenir en casos de posesiones demoníacas. A partir de ahí una serie de fenómenos extraños comenzarán a envolver a los protagonistas de la historia.

[Fuente: Filmaffinity]

Veo en la cartelería de 13 exorcismos que esta película viene de la mano de los creadores de Malasaña 32. Si aquella película me pareció bastante regulera, 13 exorcismos va por el mismo camino. Estamos ante una película que no aporta nada nuevo al género y que únicamente hace es trillar lo que ya hemos visto en lo que a posesiones demoníacas se refiere y su consecuente práctica del exorcismo. Entro en detalle. 

La película empieza con esta leyenda:


«A día de hoy, en España, 15 sacerdotes están autorizados para realizar exorcismos. Para que puedan realizarlos, la posesión debe ser verificada por el Vaticano».


En un ciudad cualquiera (aunque resulta que es Ourense), vive una joven de nombre Laura Villegas. Es la hija menor de una familia muy religiosa. Sus padres, Tomás y Carmen, han sido vapuleados por la desgracia en más de una ocasión. Su hijo Adrián falleció con tal solo ocho años. Y su otro hijo, Jesús, es discapacitado. El matrimonio, especialmente la madre, se aferra a sus creencias religiosas como única forma de purgar sus pecados. Rezan antes de comer, antes de dormir, e inculcan a sus hijos unas prácticas férreas. 

Pero es la noche de Halloween. Laura tiene diecisiete años y las tentaciones son demasiado interesantes. La han invitado a una fiesta. Aunque Carmen se muestra inflexible, Laura se deja arrastrar por su amiga Mireia y se escapa del domicilio familiar. Junto a unos amigos, terminan en una vieja casona abandonada en la que sucedió una tragedia, y que arrastra una leyenda negra. Allí, los jóvenes practicarán una sesión de espiritismo. Laura no volverá a ser la misma después de aquello. 

Esto es, a grandes rasgos, lo que vas a ver en esta película. ¿Te suena?

Qué me ha gustado de la película

Pocas cosas y de escaso valor. Mencionaría que el guion no se ceba en escenas desagradables. Hablamos de posesión, y eso incluye ojos en blanco, cuerpos retorcidos y espumarajos por la boca. Aunque, teniendo en cuenta que estamos ante una película de terror, no sé si lo que acabo de mencionar es positivo o no. Juzgad vosotros.

Sí hay alguna escena que eleva nuestra tensión pero son pocas. En la parte técnica, no hay grandes efectos especiales. Ocasionalmente sí se juega con los reflejos, y admito que es lo que más me ha asustado de la película. 

Del guion quizá resaltaría esa parte de la historia en la que se cuestiona si realmente las posesiones demoníacas existen. Sin querer destripar mucho la película, os diré que Laura tiene un pasado que puede influir, en cierto modo, en lo que le pasa. Por otro lado, también se hace hincapié en el daño que cualquier circunstancia, creencia o comportamiento, llevado a los extremos, puede acarrear.

Por último, destaco la presencia de José Sacristán. Fue una sorpresa grata que el actor forme parte del reparto de esta película pero también algo que me hizo pensar. 

Qué no me ha gustado de esta película

Hay muchas cosas que no me han gustado de este largometraje de terror. Para empezar, su trama está trilladísima. A estas alturas, creo que estamos cansados de historias que nos muestran a jóvenes que desoyen las recomendaciones de sus padres, de casas en las que ocurrieron hechos trágicos, de supuestas posesiones, y de rituales de exorcismo. ¿Cuántas películas hay que cuentan lo mismo? 

13 exorcismos está llena de clichés, uno detrás de otro, sin aportar ni un solo fotograma de originalidad. Por decir algo positivo, la sesión de espiritismo no incluye tabla de ouija. Eso hubiera sido ya la gota que colma el vaso.

Por otra parte, si huyes de las películas de terror como alma que lleva el diablo (nunca mejor dicho), este largometraje no da ni miedo. Y no lo da porque, básicamente, no se ve absolutamente nada. El 90% de las escenas están rodadas con tanta oscuridad que no ves una mierda (y perdón por la expresión, pero es que esto me cabrea muchísimo). Entiendo que se quiera jugar al terror psicológico, a no mostrar demasiado para que la mente del espectador haga su trabajo (da más miedo lo que se imagina que lo que se muestra) pero hombre, es que había veces que me tenía que levantar del sillón y pegar la nariz a la pantalla de la tele para ver algo. Vamos, lo que se dice no ver nada de nada. Y por tanto, ni terror psicológico, ni miedo, ni gaitas. 

Reparto e interpretaciones

Poquísimo que aportar. 

Por mencionar algo, el papel de Carmen lo interpreta Ruth Díaz. Una mujer de rictus serio, exigente, inquebrantable, de misa y visita al cementerio, una fanática religiosa, que trata de conducir a sus hijos por el camino de la salvación espiritual, y a la que no le tiembla el pulso a la hora de castigar a sus hijos por sus pecados. Lo que hace la actriz en esta película lo he visto ya en la serie Pueblo, donde ella interpretaba a una joven con mala hostia y muy borde. Pues aquí, lo mismo, solo que si en aquella serie era borde con los vecinos, en esta es borde con el marido, sus hijos y los profesores de Laura. El hipotético sufrimiento de una madre que ve cómo a su hija le está pasando lo que a Laura no lo he visto por ningún lado.

Del resto de personajes, algunos interpretados por actores conocidos como Silma López (psicóloga del colegio) o Cristina Castaño (profesora), nada que decir. Ni siquiera tengo nada que aportar de la actriz principal que da vida a Laura (María Romanillos). Pero claro, teniendo en cuenta que no se ve nada,...

Pero no me puedo saltar a José Sacristán. Cuando me senté a ver esta película, desconocía que el consagrado actor formara parte del equipo. Lo mismo voy a ser demasiado prejuiciosa pero a mí me ha extrañado ver a Sacristán en una película como esta, con un guion tan manido. Dice el actor que es su primera película de terror. No hace tanto tiempo pude admirarlo sobre el escenario del Teatro Lope de Vega, representando la obra de Delibes, Señora de rojo sobre fondo gris, y verlo ahora haciendo de cura que lleva a cabo un exorcismo me ha descuadrado por completo. Y encima, tampoco tiene tanta presencia, cosa que también me ha fastidiado. Inmediatamente me lanzo a buscar entrevistas en las que el actor hable de su participación en esta película. Necesito saber por qué se ha embarcado en un proyecto así. Os dejo esta entrevista que el actor concede, junto a María Romanillos, a la web ecartelera.com






Con un título que queda justificado, leo que 13 exorcismos es una obra de ficción pero inspirada en diversos exorcismos acaecidos en España. Más concretamente, el ocurrido en Burgos, entre 2014 y 2019, que terminó con el suicidio de una joven.

13 exorcismos me ha parecido una película más de terror, centrada en las posesiones; una película un tanto light porque no se ceba en lo que más terror puede producir y que, encima, con tanta oscuridad se pierden muchos detalles. Como digo, un largometraje típico con un desenlace que a los dos segundos olvidé, aunque me hace pensar que ¿puede haber secuela? Espero que no. 

La tienes de alquiler en Movistar+



Tráiler:




miércoles, 15 de junio de 2022

LA ABUELA (TERROR - 2021)

Año: 2021

Nacionalidad: España

Director: Paco Plaza

Reparto: Almudena Amor, Vera Valdez, Karina Kolokolchykova, Chacha Huang, Michael Collis, Pía Laborde Noguez

Género: Terror

Sinopsis: Susana (Almudena Amor) tiene que dejar su vida en París, donde trabaja como modelo, para regresar a Madrid, debido a que su abuela Pilar (Vera Valdez) acaba de sufrir un derrame cerebral. Años atrás, cuando los padres de Susana murieron, su abuela la crió como si fuese su propia hija. Susana necesita encontrar a alguien que cuide de Pilar, pero lo que deberían ser solo unos días con su abuela se acabarán convirtiendo en una terrorífica pesadilla.

[Fuente: Filmaffinity]

Que me perdone Paco Plaza, director de esta película, pero no he entendido la trama de La abuela. Bueno, entenderla diría que sí, pero me ha faltado un hilo conductor más sólido, que dé más consistencia a los hechos. Os cuento.

La abuela cuenta con una introducción en la que veremos a una distinguida señora mayor en el interior de una cafetería. Parece estar esperando a alguien pero, en realidad, lo que está es esperando algo. Algo que tiene que ocurrir a una hora determinada, unos minutos antes de las ocho de la tarde, momento en el que el reloj de pulsera de la señora se para. Pasado ese tiempo, la mujer se dirige a un edificio señorial en Madrid, entra en una vivienda de grandes techos, suelos de madera que crujen al paso, lámparas enormes y pesados cortinajes. En el interior, la señora se encontrará con una mesa dispuesta para una opípara merienda y, junto a esta, el cuerpo sin vida de una anciana. La recién llegada no parece inmutarse. En lugar de asistir a la fallecida, se dirige a un mueble en cuyo interior hay una fotografía y la trenza rubia que, alguna vez, estuvo unida al cabello de la niña que aparece en la foto. Y de repente, surge del interior de la vivienda una joven de cabellos rubísimos, ojos azules, que se acerca desnuda a la mujer. Ambas se abrazan. 

De ahí, viajaremos a París. Allí reside Susana Lázaro, una joven modelo que trata de abrirse camino. Parece que las cosas le van bien pero recibirá una llamada desde España, concretamente desde un hospital. Su abuela Pilar, con la que está tremendamente unida, pues fue ella la que la crió cuando sus padres fallecieron en un accidente, acaba de sufrir un derrame cerebral, y prácticamente ha quedado en estado vegetativo. Sin pensarlo mucho, Susana viajará a Madrid para hacerse cargo de su abuela. Al principio, todo se le hace muy cuesta arriba. Es normal. Su abuela necesita todo tipo de atenciones y ella tiene poca experiencia en el tema. Le aconsejarán internar a la mujer en una residencia, pero la nieta no quiere apartar a la mujer de la vivienda en la que ha estado residiendo desde siempre. Su intención es buscar a alguien que se ocupe de ella, y así poder volver a París para continuar con su vida. Sin embargo, a medida que pasan los días, Susana advierte cosas extrañas en el comportamiento y actitud de su abuela. Y a su alrededor comienzan a suceder hechos que no tienen una explicación lógica. Hasta aquí os voy a contar.

¿Me ha gustado esta película? Pues la verdad es que no mucho. Como dije antes, tampoco he entendido muy bien lo que pasa. El desenlace te hace intuir por dónde van los tiros pero no sé, un poquito más de información no hubiera estado mal. No diré que las escenas introductorias no despiertan la curiosidad del espectador. Empieza bien pero luego todo se tuerce. Hay momentos, la mayor parte de la cinta, en los que no ocurre nada. Solamente la rutina de una nieta cuidando de su abuela inválida llenan minutos y minutos de metraje. Esta ausencia de elementos de enjundia aportan lentitud y tedio al avance de la trama. Como espectadora, sentí que me llevaba demasiado tiempo esperando a que algo sucediera. 

A eso se suma que, a lo largo del desarrollo, a Susana le asaltan recuerdos de su infancia, momentos que vivió con su abuela, único pariente que siempre ha tenido, y que le producen cierta desazón. ¿Pero qué pasó cuando era una niña? ¿Qué es esa trenza guardada con celo en un mueble? ¿Qué extraño poder se esconde tras todos los hechos? Ni idea, sinceramente. Tengo la sensación de que La abuela es un puzle incompleto. Es como si se hubieran tomado las piezas más llamativas y se hubieran colocado en el hipotético lugar que les corresponde, pero dejando entre ellas grandes lagunas de vacío. El mismo vacío que le queda dentro al espectador.

Por lo tanto, el terror en La abuela brilla por su ausencia. Os diría que me ha dado más miedo esas situaciones en las que Susana no sabe cómo reaccionar ante un atragantamiento de su abuela, mientras almuerza, que todo lo sobrenatural que rodea la vida de la mujer. 

En cuanto a las interpretaciones, de Almudena Amor haciendo de nieta tengo poco que decir. Es cierto que el dulzor de su rostro es un buen contrapunto con el supuesto terror que se vive en el interior de la vivienda, pero no he podido conectar en ningún momento con las tensiones de su personaje. En cambio, sí me ha parecido interesante el trabajo de Vera Valdez, como la abuela misteriosa, y eso que la mujer no dice ni una palabra. Que no es fácil convulsionar y fingir que te estás ahogando a los 86 años. Su papel es, a mi juicio, el más creíble.

Cuestión aparte es todo lo relativo a la técnica. Buena ambientación, mucha oscuridad -como es habitual en estas películas-, sensación de asfixia o de estar en un callejón sin salida, y una banda sonora que contrasta muchísimo con la trama. Bien, pero el guion falla y eso consigue que el espectador acabe con la sensación de haber perdido el tiempo.

La abuela es de esas películas que, tal como la ves, la olvidas. En eso se resume la última película de Paco Plaza, del que también en visto y reseñado, Quien a hierro mata y Verónica. Esta última de terror. Me gustó un poco más pero tampoco para tirar cohetes.

En definitiva, para echar el rato si no tienes otra cosa que hacer. 

Como siempre, os dejo el tráiler con la advertencia de que, si pretendéis ver esta película en algún momento, no le deis al play porque vais a ver lo mejor que tiene la cinta. 




Tráiler:





miércoles, 27 de octubre de 2021

MUDANZA MORTAL (TERROR - 2021)

 Año: 2021

Nacionalidad: EE.UU.

Director: Peter Winther

Reparto: Ashley Greene, Shawn Ashmore, Sharif Atkins, Britt Baron, Diana Hopper, Jamie Kaler, Travis Coles, Susan Walters, Ross McCall, Jason Liles, Alexander Bedria, Soraya Kelley, Sandra Prosper,

Género: Terror

Sinopsis: Una joven pareja acepta un trato y se muda a una casa de ensueño para salvar su matrimonio. Pronto, eventos inquietantes revelan el turbulento pasado del lugar.


[Fuente: Filmaffinity]


Aprovechando que se acerca Halloween (si lleváis un tiempo por aquí, ya conoceréis mi opinión al respecto) vengo con una película de miedo. ¿De qué película os podía hablar? Me metí en Netflix y miré lo que la plataforma ofrecía en el género de terror. No había gran cosa. Descarté aquellas que tenían una puntuación bajísima y otras de las que ya había leído opiniones muy negativas. Lo que quedaba era muy mediocre pero, entre lo malo, elegí lo mejor. Hoy vengo a hablaros de Aftermath, cuya traducción al castellano es «secuelas». No obstante, esta película ha sido rebautizada como Mudanza mortal en España. ¡Ea!, ya os podéis imaginar de lo que va. 

Mudanza mortal se inicia con una llamada a emergencias. Con la imagen borrosa y oscura, escucharemos la voz de una mujer que pide auxilio. Se oyen jadeos, ruidos, golpes, gritos, un te quiero y luego, ¡pam! un par de disparos. Cuando la imagen se aclara, vemos dos cadáveres. Esta será la escena introductoria, previa a los créditos.

A partir de ahí, conoceremos a Kevin, miembro de un equipo de limpieza que se encarga, precisamente, de limpiar las casas en las que ha ocurrido alguna sangrienta tragedia. Está casado con Natalie, una joven diseñadora de moda, que trata de montar su propio negocio. La relación entre ambos no va bien porque la pareja está en crisis. Kevin ha pasado por un hecho familiar trágico que lo alejó de todo y de todos. La relación con Natalie se enfrió tanto que ella tuvo un desliz amoroso, del que Kevin se enteró. Para enderezar la situación, el matrimonio acude a terapia de pareja, y la terapeuta les aconseja mudarse de casa y empezar una nueva vida. A Kevin se le ocurre una idea. ¿Y si compran esa casa espectacular que él ha limpiado recientemente, y donde se ha cometido un crimen? Seguro que los herederos de los difuntos están deseando quitársela de en medio. Y efectivamente, compran la casa y la pareja, junto con su perro, se mudan. 

La casa es espectacular. Es muy moderna y está diseñada por la antigua propietaria, la muerta. Además, cuenta con todos los avances tecnológicos. Pero la casa también tiene un armario, en cuyo interior, una de las paredes luce unos misteriosos arañazos. ¡Bah! ¡Minucias! La pareja traslada todos su enseres al nuevo hogar y, nada más instalarse, empiezan a ocurrir cosas raras. El primero que se da cuenta de que algo no va bien es el perro. El pobre será el primero que caiga. La cosa se va poniendo cada vez más calentita y la tensión entre la pareja aumenta. Saltan chispas. ¿Qué pasa en la casa? Pues, si quieres averiguarlo, entra en Netflix. 

¿Qué es lo que no me ha gustado de la película?

Pues que cuenta con todos los clichés habidos y por haber. Es decir, puertas que se abren solas, termostato de temperatura con vida propia, sombras que cruzan paredes, ruidos, golpes, carreras, equipos de música que se encienden solos y objetos que cambian de lugar. El pack completo, vaya. Pero bueno, los que vemos películas de terror estamos más que acostumbrados a esto. Lo interesante es que tiene otros elementos positivos, que os detallo a continuación. A medida que avanzaba la trama, me decía: «Oye, pues no está tal mal. Tiene muchos tópicos pero también aporta cosas algo más originales». Y sí, es así. Hasta el desenlace. Madre mía, madre mía, madre mía. ¿Pero qué han intentado vendernos?

Por otra parte, hay un personaje que pierde la vida y a nadie le importa. Es el personaje más triste de la historia del cine. 

Por último, hay una cosa curiosísima que ocurre en el cine americano. ¿No os  habéis fijado que en las películas americanas, las luces de las casas están constantemente encendidas? La luz les debe salir baratísima. Es que llegan de la calle, entran y todas las lámparas, focos, bombillas,... están prendidas. Esto es así, salvo en las películas de terror, en las que la lógica brilla por su ausencia. Permitidme un pequeño spoiler. Voy a simular un breve diálogo entre Kevin y Natalie.

(Escena nocturna. Kevin entra en el dormitorio, donde ya está acostada Natalie, y se acuesta)

Natalie: (En la cama, se gira hacia su marido) ¿Pero tú no estabas en el baño?

Kevin: ¿Yo? ¿Pero qué dices? Si vengo de abajo, de sacar al perro, de hacer sus cositas.

Natalie: Killo, Kevin, no me digas eso que yo he sentido cómo alguien entraba en el baño.

Kevin: ¡Anda ya! ¡Tú flipas!

Natalie: Que sí, tío, que sí. Ve a ver.

(Kevin sale de la cama y se dirige al baño. Con precaución asoma la cabeza por la puerta. Parece que todo está tranquilo, se confía, y se adentra aún más. ¿Enciende la luz? No, hombre, no.  ¿Para qué? Es mucho mejor entrar en el baño con la luz apagada para no ver nada y que el que esté dentro te dé un buen trancazo. El muchacho se lleva un minuto dentro del baño con la luz apagada, mientras la acojonada Natalie, sentada en el filo de la cama, mira hacia el oscuro vano de la puerta, con los ojos desencajados. Sale. No había nadie en el baño)

Jesús, qué paciencia hay que tener con este tipo de escenas. Atentan contra la inteligencia del espectador. Pero, en fin, sigamos.

¿Qué es lo que me ha gustado de la película?

Mudanza mortal es la típica película-sierra, es decir, de esos largometrajes cuyo interés sube y baja como si estuviéramos en una noria.

Pero lo primero que gustó de esta película es que está basada en hechos reales y eso mola. Si quieres saber la historia en la que se inspira puedes leer un artículo aquí, aunque no te lo aconsejo si tienes intención de ver la película. Juraría que lo que les sucedió a Jerry y Janice, cuando se mudaron a su nueva casa en San Diego, lo he visto en otra película, en una de esas que emite Antena 3 en la sobremesa de los sábados y los domingos, tan soporíferas que resultan idóneas para la siesta. He tratado de averiguar cómo se llama esa otra película, pero no he sido capaz de dar con ella.

Otra cosa que me gustó es que, en esta ocasión, los nuevos inquilinos saben que en la casa se ha cometido un crimen. En otros largometrajes, tal información se les oculta por parte del vendedor. Con posterioridad, los nuevos propietarios, junto con el espectador, se enteran de la verdadera historia de la casa, a la vez. Es decir, se recurre a un burdo engaño para dar pie a una trama de terror. En esta, no.

Y si digo que la película es del tipo sierra es porque tiene un par de buenos jumpscares que suben las pulsaciones. Hay alguna escena en la que el espectador seguro que se medio tapa los ojos con la mano, en el típico quiero-pero-no-quiero-mirar. Admito que en algún momento pensé que la tensión de la película estaba muy lograda, desplegando lo mejor del terror psicológico, que es el que realmente me gusta. No quiero ver. Quiero imaginar. Pero llegó el desenlace fatídico. El final de la película tiene bastante que ver con la historia real en la que se inspira. Pero se ve que a los guionistas y al director les pareció poca cosa y pensaron en echar más leña al fuego. El resultado es un desastre que no cuela, lo mires por donde lo mires. Se da una levísima explicación que no se la cree nadie y punto y final.   A mí me parece una tomadura de pelo

Personajes e interpretaciones

No comment.



En definitiva, Mudanza mortal es de esas películas de terror que muy pronto emitirá Antena 3 en la sobremesa. Si bien, la trama sube y baja, aumentando o disminuyendo nuestro interés, manteniendo un equilibrio, precario pero digno, lo cierto es que con el desenlace la pifian bien. Si queréis verla, dejadla para después del almuerzo. Qué buena siesta os vais a dar.




Tráiler [en inglés con subtítulos]:   



        


lunes, 27 de septiembre de 2021

LOS INTRUSOS de Javier Pérez Campos

Editorial: Planeta
Fecha publicación: febrero, 2021
Precio: 20,90 €
Género: Esoterismo
Nº Páginas: 432
Encuadernación: Tapa dura con sobrecubierta
ISBN: 9788418789373
[Disponible en eBook;
puedes empezar a leer aquí]


Autor

Javier Pérez Campos (Ciudad Real, 1989) es un periodista que lleva años dedicado a la búsqueda de historias ocultas. En la actualidad es reportero del exitoso programa de televisión Cuarto Milenio (Cuatro). También es autor de los libros En busca de lo imposible (Oberón, 2012), Los ecos de la tragedia (Planeta, 2013), Los Otros (Planeta, 2016), Los Guardianes (Planeta, 2019) y Los Intrusos (Planeta, 2021).

Sinopsis

Llaman a la puerta. Atrévete a dejarles pasar.

Un hotel por cuyos pasillos se atisba la figura de un niño. Un viejo cortijo que esconde una trampilla tras la que se intuye un secreto. Un antiguo castillo donde el sonido de un piano que nadie toca rompe el silencio cada noche. Todos hemos oído historias de lugares encantados, pero… ¿y si ocurrieran en tu propia casa? ¿O en el hotel en el que te alojas? ¿Conoces la historia de esas paredes? ¿Quién las habitó antes?

Los edificios esconden secretos: un pasado sombrío, un crimen atroz o un cadáver bajo los cimientos. En Los Intrusos, Javier Pérez Campos nos atrapa en una lectura adictiva: historias que son nuevas y que, al mismo tiempo, a todos nos resultan familiares. Con su inagotable curiosidad y su empeño sincero por desentrañar misterios jamás resueltos, querrás seguirle hasta la habitación más sombría.

Al final de una escalera, en la buhardilla o en el sótano…, tú también has sentido a los Intrusos.

[Información tomada directamente de la web de la editorial]



Ya sabéis que me encanta el terror, aunque admito que con los años me voy volviendo cada vez más miedica. Aun así, no me resisto a un libro o a una película que trate sobre sucesos paranormales, con casas encantadas y voces de ultratumba. Y si están inspirados en hechos reales, mejor que mejor. Por eso, cuando vi que Planeta publicaba Los Intrusos de Javier Pérez Campos no me lo pensé. El libro ha estado un tiempo esperando ese momento idóneo para leerlo, momento que llegó en esos días de vacaciones, lejanos ya, en los que el sol y la luz de los días parece protegerte de todo aquello que ocurre entre las sombras.

Los Intrusos arranca con un prólogo que, de entrada, te hace mirar en derredor. Firmado por Clara Tahoces, escritora y grafopsicóloga, nos habla de la paz y la tranquilidad que solemos sentir al llegar a casa, del hogar como un refugio en el que nos sentimos seguro, después de un día duro y complicado. No obstante, hay casas de las que sus dueños desean huir porque, entre sus paredes, parece que algo les acecha.

Dice Tahoces que Javier nos va a llevar de viaje por «los emplazamientos más insospechados» porque, en la mayoría de los casos, «son viviendas corrientes y humildes, habitadas por personas normales cuyas preocupaciones podrían ser las nuestras. Personas que no tienen nada de especial, ni rarezas, con trabajos y vidas corrientes con las que es fácil empatizar».

Y antes de entrar en materia, Javier Pérez recoge en una introducción los hechos ocurridos en 1958. ¿Recordáis la película Poltergeist de Steven Spielberg, que se estrenó en 1982? La trama de esa película está basada en la historia de la familia Herrmann de Seaford (Nueva York), a escasa distancia de otra casa singular y famosa, Amityville, que ha dado lugar a una serie cinematográfica. Solo seis kilómetros separan un lugar de otro, conectados por la carretera Old Sunrise Highway. Lo que ocurrió en casa de los Herrmann fue investigado concienzudamente. Nadie sabe por qué volaban botellas por el aire, de champú, de medicinas, de agua. Se llegaron a producir hasta «sesenta y siete perturbaciones de origen desconocido», pero lo cierto es que por allí pasó la policía, que no daba crédito, un cura que realizó un exorcismo, un físico y hasta un parapsicólogo. Se habló de corrientes de aire y de campos magnéticos pero no fueron capaces de dar una explicación racional a lo que allí ocurría. ¿Qué pasó con los Herrmann?

El autor se hace eco de aquella historia para abrir boca y para dar pie a otros relatos contados en primera persona y vividas (y sufridas) en su propia piel. Un total de diecinueve capítulos, algunos de los cuales se inicia con una cita de Stephen King, de fragmentos de artículos periodísticos, o de Ken Follet, quedarán distribuidos a los largo de cuatro bloques, en los que el autor nos hablará de diversos casos e investigaciones paranormales que ha llevado a cabo. Javier Pérez Campos, asiduo colaborador de Cuarto Milenio -programa conducido por Iker Jiménez- confiesa haber pasado auténtico miedo al presenciar cosas que no tenían explicación alguna, y que siempre se ha conducido con respeto frente a lo desconocido, especialmente ante esas familias que han acudido a él buscando ayuda. 

Primera Parte. Una casa corriente.

En este primer bloque el autor se centra en un total de seis sucesos extraños ocurridos en casas comunes, de familias humildes, como si se tratara de tu propia casa. 

Arranca esta sección con la narración de un suceso ocurrido en Ciudad Real. Un matrimonio compra un chalet en una zona residencial de la ciudad. Son padres de dos niños pequeños que juegan en el jardín, mientras la pareja se dedica a limpiar y a organizar la casa. De repente, oyen que los niños comienzan a llorar desconsoladamente. Hablan de una mujer calva. La inspección ocular de la casa, en busca de esa mujer, conduce al matrimonio ante un armario. En su interior, encuentran medicinas, un gotero y una peluca. ¿Es verdad que los niños ven a esa mujer? Y en tal caso, ¿quién era?

Otros casos nos llevarán a Coín (Málaga), a un antiguo cortijo convertido en tienda de antigüedades. Allí se escucharán voces, golpes, porrazos, se notarán presencias, y el dueño sentirá tanto pavor, que optará por abandonar el inmueble. Y es que los cortijos guardan mucha historia. En el de Villalobos encontraron un lugar oculto a ojos indiscretos de los que procedían ruidos. A través de una trampilla y con la ayuda de un robot, consiguieron acceder a ese recóndito lugar, en el que hallaron un viejo arcón con una inscripción, en la que podía leerse «Saenz 72 días»¿Qué significa ese mensaje?

Hay lugares que parecen malditos para siempre y todo aquel que se acerca a esa casa o edificio termina de manera trágica. En Valencia, hay un inmueble sito en el número 1 de la Avenida Tres Forques que data de 1957. Nueve personas  han perdido allí la vida. ¿Por qué? Como ocurría en la película Poltergeist hay que medir bien en qué lugares se construyen nuevas edificaciones. Qué había en esos solares en los que ahora se pretende elevar un edificio de viviendas. Y es que «el buen cine se nutre de historias verdaderas y datos recurrentes».

El recorrido de este capítulo nos llevará también a Galicia, a Malasaña y a la Casa de los crímenes, donde se cometieron varios asesinatos a lo largo de los años, o a Castellar de Santiago, también en Ciudad Real, donde una familia despierta sobresaltada en media de la noche, al escuchar golpes en la puerta de entrada al inmueble, porque los intrusos a veces también piden permiso para entrar y si les abres la puerta los estás invitando a acomodarse en tu hogar.

Pero entre los sucesos que se recogen en este bloque, no podía faltar el caso más famoso de España, el de las caras de Bélmez (Úbeda). Mucho se ha hablado de los hechos ocurridos en casa de María Gómez Cámara, debates polémicos en los que la palabra fraude ha salido frecuentemente a la luz. Javier Pérez nos cuenta con detalle la investigación que llevaron a cabo en este lugar, que incluía hasta la toma de muestras del suelo, con presencia notarial. En esta ocasión, el autor estará acompañado por Iker Jiménez y Carmen Porter. Tanto se ha removido este asunto y tanto interés ha suscitado que hasta se ha llegado a levantar un centro de interpretación para atender a los visitantes. Pero, ¿qué hay detrás de las caras de Bélmez que hasta la Iglesia y las autoridades han hecho todo lo posible por tapar el asunto?  De todo esto se nos habla en este libro.

Parte segunda. En viejos castillos y palacios

Si pienso en castillos, inmediatamente se ve viene a la cabeza los grandes castillos de Escocia. En esta sección, el autor se centra en los fenómenos paranormales ocurridos en lugares cargados de historia y me ha resultado muy interesante todo lo que narra sobre esos espacios. En España, tenemos unos cuantos ejemplos de castillos encantados. Por ejemplo, se nos habla del castillo de Niebla (Huelva), donde se escucha tocar un piano y se habla del fantasma de Elena Wishaw, esposa del cónsul británico de Sevilla que «a principios del siglo XX, le llamó la atención el castillo, que en esa época estaba en un estado casi ruinoso. Y decidió instalarse allí para restaurarlo». He leído este capítulo con muchísimo interés porque, ya hace unos cuantos años, asistí a una boda que se celebró en esta edificación del siglo XV y la verdad, sobrecogía un poco.

Pero esta sección también nos hará viajar a Ávila, para visitar el Palacio del Infante don Luis en Arenas de San Pedro, a Jerez de la Frontera, donde nos espera el Palacio de la Condesa de Casares, convertido en cárcel de la Santa Inquisición, o a la Torre de la Calahorra en Córdoba, que hoy es el Museo Vivo de Al-Ándalus, lugar del que se cuentan terribles historias.

Parte tercera. Noches de hotel

Piensa en hoteles donde hayan ocurrido cosas terribles. Seguro que, inmediatamente, aparece la palabra Overlook en tu mente. Esta parte me ha encantando. En ella, Javier explica cómo pudo gestarse la película El resplandor. Pero, de nuevo, no hay que irse fuera de España para encontrar hoteles donde hayan ocurrido cosas raras. En el balneario de la Hermida, algunas personas dicen haber visto a «una señora como media uniformada, vestida con algo como un vestido largo. Pero es de otra época más antigua. Y un sonido de tacones: trac, trac, trac...». También se han detectado fenómenos extraños en el Parador de Mérida, donde se oyen voces, o en un albergue construido sobre un antiguo cementerio islámico, en Millares (Valencia). Si las paredes de los hoteles hablaran...

Parte cuarta. Edificios públicos y militares

Los edificios públicos, las iglesias, los enclaves militares son también espacios en los que se han producido sucesos paranormales. Generalmente son lugares en los que es muy difícil investigar porque hay que solicitar una serie de permisos y las autoridades no siempre están por la labor de remover lo que haya ocurrido en estos escenarios. Aún así, este volumen se centra en la iglesia de Aguilar de la Frontera (Córdoba), edificio religioso desacralizado hoy día.  Religión y más allá siempre han ido de la mano.

De este bloque, es interesantísimo lo que se cuenta sobre La Térmica, en Málaga. Ese espacio es hoy un centro cultural de referencia en la ciudad andaluza que, anteriormente fue hospital de sangre. En este capítulo tendrá protagonismo la escritora Ayanta Barilli, finalista del Premio Planeta 2018, que narrará a Javier los sucesos tan extraños que le ocurrieron mientras escribía Un mar violeta casi oscuro. Si os gustan las historias de fantasmas, no os perdáis lo que nos cuenta la autora.

Lo que me ha gustado

Al margen de todos estos relatos, siendo algunos más interesantes que otros, lo que más me ha gustado es que este volumen te incita a investigar por tu cuenta. Eso de leer un libro, sea del género que sea, y sentir ganas de saber más es algo que me encanta. Así que, con cada capítulo, me he lanzado a Internet, para buscar más fotografías, más información, todo lo que encontrara al respecto.

Por otra parte, en el volumen podemos encontrar varios códigos QR que nos reconducen a clic de audios donde escuchar cacofonías. Esto es un punto muy positivo porque, no es lo mismo leer sobre una grabación que poder escucharla por ti mismo. De todos modos, reconozco que, en algunos audios, no siempre he sido capaz de identificar la palabra o la voz extraña que se cita en el texto.

Entre los aspectos que me han gustado tengo que destacar el álbum fotográfico a color que se incorpora a mitad del libro. Aunque en cada capítulo podemos ver fotos en blanco y negro, no todas tienen una calidad excepcional. Por eso aprecio mucho esas instantáneas a color que podemos ver en ese álbum. De hecho, recomiendo echarles un vistazo antes de iniciar la lectura de un nuevo capítulo, por si se hubiera introducido una fotografía que tuviera que ver con lo narrado en el capítulo en cuestión.

Y otro punto a favor son las notas al pie y las transcripciones literales de intervenciones y declaraciones, que dan más credibilidad a lo que se narra en el libro. 

Lo que no me ha convencido

Pues, en alguna ocasión, la narración de los sucesos me ha sabido a poco. Hay casos tan interesantes que darían para un único volumen y, sobre esos sucesos más concretos, he echado en falta algo más de desarrollo. En realidad, esto ni siquiera se podría considerar un punto negativo del libro porque, de esta sensación, lo único que se traduce es que todo lo que he leído me ha interesado.

En definitiva, si te gusta el género, Los Intrusos es un libro que te hará pasar unas cuantas tardes de estupenda y terrorífica lectura. Bueno, puntualizo para los más sensibles de corazón. No vas a padecer pesadillas, ni un miedo insufrible. Lo que sí puede hacer es despertar tu curiosidad y mirad de otro modo ese edificio de tu ciudad, por el que pasas habitualmente, y del que se habla en el libro. Es más, también te puede generar interés por visitar otros inmuebles y espacios de otras ciudades a las que vayas a viajar en el futuro. En lo que a mí respecta, la lectura de Los Intrusos me ha parecido entretenida y amena. Ya os digo que me ha incitado a investigar más y me ha encantado escuchar esas cacofonías, a través de los QR. 

[Fuente: Imagen de la cubierta tomada de la web de la editorial]

Puedes adquirirlo aquí:



miércoles, 20 de enero de 2021

CASA AJENA (TERROR - 2020)

Año: 2020

Nacionalidad: Reino Unido

Director: Remi Weekes

Reparto: Sope Dirisu, Wunmi Mosaku, Matt Smith, Javier Botet, Emily Taaffe, Andy Gathergood, Kevin Layne, Vivien Bridson, Lola May, Rene Costa, Matt Townsend, Vivienne Soan, Homer Todiwala, John Kamau, Gillian Vassilliou

Género: Terror 

Sinopsis: Una pareja de refugiados de Sudán, un país arrasado por la guerra, trata de sobrevivir en un pequeño pueblo de Inglaterra hasta que descubren que allí les aguarda un peligroso mal.

[Fuente: Filmaffinity]


Pasear por la oferta de Netflix te permite llegar a películas de las que no habías oído nada pero que, ¿quién sabe?, pueden llegar a sorprenderte. Es lo que me ha pasado con Casa ajena. No sé muy bien qué me empujó a dar al botón para visualizar esta película de terror. El tráiler me mostraba un matrimonio africano, algo que no suele ser muy habitual en el género y una casa donde quedaban restos de comida invadidos por insectos. 

Bol y Rail son una pareja de refugiados en Londres. Conviven en un centro de detención con otras muchísimas personas que han llegado a Reino Unido, con la idea de construir una vida mejor. Tras una evaluación por las autoridades pertinentes, les asignan una pensión, y una casa en la que instalarse. La vivienda está situada a las afueras de Londres, en un barrio de los suburbios. Está bastante descuidada y sucia, pero es grande, con dos plantas y mucho espacio para ellos dos. Parece que esta vez la suerte sonríe a la pareja. 

A través de los sueños del matrimonio, que funcionan a modo de flashbacks, sabremos que proceden de Sudán, un país en guerra, que siembra su tierra con muertos y heridos. La situación es caótica. Solo hay sangre y violencia por todos lados. La pareja, acompañados de su hija Nyagak, tratan de huir de un país que se derrumba. Luchando contra otros compatriotas por hacerse un hueco, consiguen subir a un autobús que los aleje de aquel horror, y poco después emprenderán camino a Europa en patera. Cruzar el mar es muy peligroso. Son muchos en una barca inestable. Algo sucede, y la pequeña Nyagak junto con otros viajeros, caen al agua y se ahogan. Pero Bol y Rail logran sobrevivir, consiguen llegar a Londres y, aunque la muerte de su hija les provoca una dolorosa tristeza, se sienten mejor y más felices al instalarse en su casa nueva. Parece un inicio prometedor, un esperanzador camino hacia la ciudadanía británica. 

Sin embargo, en la casa hay algo. Susurros, voces, ruidos se suceden. Golpes secos y rotundos sumergen a los personajes en los recuerdos del pasado, rememorando el estallido de las bombas y de los disparos, los gritos y el dolor de su país de origen. Detrás de las paredes se mueve algo. El papel pintado se desprende de los muros, aparece un agujero. ¿Qué hay detrás? ¿Qué ocurre en la casa? Esas paredes despertarán los miedos más profundos de la pareja, sus recuerdos más terribles, y colocarán terribles visiones ante sus ojos.

Casa ajena me ha parecido original por muchos motivos. Primero, por lo que comentaba antes. Que los protagonistas sean una pareja de africanos me parece toda una novedad. Por regla general, en el género de terror siempre encontramos a familias de blancos, ya sean norteamericanos o europeos, que se mudan a una casa en la que ha ocurrido un hecho luctuoso. Son jóvenes o familias acomodas, muy lejos de las penurias y dificultades por las que han tenido que pasar los protagonistas de este largometraje.

Más cosas que me han gustado. En Casa ajena no todo ocurre en plena noche. Me gusta que haya secuencias espeluznantes que se producen cuando es de día, de tal modo que se pueda ver con nitidez lo que ocurre en el interior de la casa. Además, el horror traspasa el umbral de la vivienda. Incluso cuando los personajes están fuera de ese hogar prestado suceden cosas, la pareja tiene visiones y se siente desorientados. Entonces, ¿el mal radica en la casa o radica dentro de ellos mismos? El horror va in crescendo y, con escenas que recuerdan un poco al cortometraje Lights out (os hablé de él aquí), minuto a minuto, conoceremos la verdadera historia de la pareja. Porque, ¿lo que sabemos de Bol y Rial es real? ¿Ocultan algo? Llega un momento en que la película deja de ser de terror para convertirse en un drama. Las penurias de la inmigración, lo que un hombre es capaz de hacer con tal de salvar su vida, o el remordimiento y la culpa son pilares de esta historia que, a mi juicio, está muy bien dirigida, con una gestión del terror muy distinta a lo que estamos acostumbrados.

Los efectos especiales son mágicos. Y me diréis, ¡pues claro! Pero cuando veáis la película lo entenderéis. Hay planos que mutan en otros, dando lugar a que ciertas situaciones cotidianas se conviertan en otras aterradoras, porque la realidad y la ensoñación se mezclan en un baile que llevará a los personajes al límite de la locura. Por otra parte, la acción transita a un ritmo pausado. No es una película de terror en la que los acontecimientos se precipitan y las imágenes se suceden a una velocidad de infarto, sino que a cada hecho se le concede su tiempo. Las escenas de terror y los sobresaltos están ahí pero están colocadas de manera inteligente, y no con la simple intención de provocar un jumpscare de manual en el espectador. Por último, también habría que destacar la música, tan distinta a lo usual. Me ha resultado más dulce y melódica que la típica estridencia de las películas de terror. 

Ahora bien, este largometraje tampoco prescinde de los recursos habituales del género, de esas sombras que acechan, de las puertas que se cierran solas lentamente, de las luces que se apagan. Y aunque antes comentaba que hay escenas que ocurren a plena luz, también hay otras en las que la oscuridad lo domina todo, impidiendo que el espectador aprecie lo más mínimo. 

En cuanto a los personajes, Bol y Rial conforman una pareja castigada por las circunstancias que les has tocado vivir. Él trabajaba en un banco, en su país. Llegar a Londres supone un gran logro para él. Para el joven sudanés, la casa es una gran oportunidad de iniciar una nueva vida, donde formar una familia. Bol necesita sentirse integrado. Quiere dejar atrás todas las costumbres de su tierra y adoptar las que imperan en Europa. Sin embargo, Rial cree que ese país no es para ellos, ni esa casa es un lugar en el que iniciar una nueva vida. Ella sigue anclada al pasado, a su cultura, a los rituales, a las leyendas de su tierra, aquella en la que habitaban dos tribus que se mataban entre ellas. La tristeza por la pérdida de Nyagak la sumerge en un profundo abismo y sueña con la posibilidad de recuperarla

La distinta actitud de uno y otro frente a la nueva vida provoca fricción en la relación de la pareja, hasta el extremo de vivir momentos de mucha tensión. En este punto hay que añadir que ambos personajes están estupendamente interpretados. No conocía a Sope Dirisu ni Wunmi Mosaku, como tampoco conozco al director -Remi Weekes-, del que tan solo he podido averiguar que hasta ahora se ha centrado en el cortometraje. La verdad que aquí hace un gran trabajo, bastante sorprendente para ser su primer largo. Y dato curioso, no solo se trata a través del terror, el horror de la inmigración sino que la película también muestra la xenofobia entre miembros de una misma etnia.

Por ponerle una pega a la película, y ser un poquito puntillosa y malaje, diría que me ha faltado saber de qué manera Bol y Rial llegan hasta Londres. De la patera pasan al centro de detención sin que se muestre ese camino que, imagino implica cruzar por carretera, parte de Europa hasta llegar a Reino Unido. Pero el epicentro de Casa ajena es precisamente eso, la casa, y no el trayecto. 

En definitiva, os diré que esta película me ha sorprendido gratamente. La combinación del terror con el drama social me parece todo un invento, y el desarrollo de la trama, tan vinculado a las creencias de las tribus africanas como a los demonios que habitan en nuestro interior, supone un acierto, a mi juicio. No os hablo del desenlace. Solo os diré que tampoco es el habitual.

Si puedes, anímate a verla.




Tráiler:




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