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miércoles, 24 de mayo de 2023

FENÓMENAS (COMEDIA - 2023)

Año: 2023

Nacionalidad: España

Director: Carlos Therón

Reparto: Belén Rueda, Gracia Olayo, Toni Acosta, Emilio Gutiérrez Caba, Ivan Massagué, Miren Ibarguren, Óscar Ortuño,...

Género: Comedia

Sinopsis: A finales de los años 90, Sagrario (Belén Rueda), Paz (Gracia Olayo), Gloria (Toni Acosta) y el padre Girón (Emilio Gutiérrez Cava) forman un equipo de investigación especializado en fenómenos paranormales: el grupo Hepta. Aunque el grupo no está pasando por su mejor momento, aceptan investigar un anticuario en el que suceden cosas extrañas. Pero lo que parecía un caso como otro cualquiera, se convertirá en el más difícil de sus vidas. Y solo juntos podrán resolverlo.

[Fuente: Filmaffinity]

Si te gustan los fenómenos paranormales y acostumbras a leer libros sobre esta temática, o a ver programas del tipo Cuarto Milenio, estoy convencida de que te sonará el Grupo Hepta. Y si no, pues te cuento qué es. Si entras en su página web, podrás ver que se definen como «un equipo formado por profesionales de distintas disciplinas que se dedica a la investigación de campo del fenómeno paranormal». En esa misma página se describe cómo se fundó el grupo, qué miembros han formado parte de él, y en qué sucesos han intervenido, o las jornadas que organizan. Y eso es lo que narra la película Fenómenas.






Tratando de asuntos paranormales, el espectador puede pensar que esta película es de terror. A priori, pensar así es lo más lógico. Y también lo es si empiezas a verla y te topas con ciertas escenas. De hecho, me senté a ver Fenómenas junto a mi marido, al que no le hace ni chispa de gracia el género de terror pero yo traté de convencerlo de que esta película no era de miedo en sí. Sin embargo, tras los primeros diez minutos, tuve que quitarla. Al final, la he visto yo sola. ¿Y es de miedo? No y sí. Fenómenas tiene un fuerte componente humorístico, a pesar de que algunas escenas son propias de películas sobre fenómenos paranormales, entes del más allá, y sucesos inexplicables. Realmente, no estoy muy segura de que enfocar esta historia desde el humor haya sido lo más acertado. Quizá, lo que pretendían era mantener un suave equilibrio, intercalar escenas de más tensión con otras más jocosas. ¿El resultado? Bueno, no tan satisfactorio como esperaba. Os cuento.

La historia arranca en Madrid, en el año 1998. El padre Pilón (Emilio Gutiérrez Caba), fundador del Grupo Hepta en 1987, ha quedado con los miembros del grupo en un bar. Componen el equipo, el profesor Gerardo Plana (Fran Cantos), Sagrario (Belén Rueda), Paz (Gracia Olayo), y Gloria (Toni Acosta). Todas ellas son lo que se llaman sensitivas, personas que tienen capacidad de sentir lo que para el resto de los mortales pasa desapercibido. Se unirá al grupo Pablo, un alumno de Gerardo, físico y matemático, que tratará de dar coherencia a los sucesos a los que el equipo se enfrenten. 

El nuevo caso al que tienen que enfrentarse los llevará a la tienda de un anticuario. En primer lugar, y saltándose el protocolo, acudirá en solitario el padre Pilón. Extraños sucesos tendrán lugar en el inmueble que acabarán con el cura en un hospital. Para tratar de averiguar y solucionar lo que ocurre en aquel lugar, Sagrario, Paz y Gloria se desplazarán a la tienda. Allí hablarán con la portera del edificio (Miren Ibarguren), cuyo marido falleció en aquel inmueble tiempo atrás, y con los propietarios de la tienda, Enrique (Ivan Massagué) y Marisa (Lorena López), quiénes aseguran que en la casa suceden cosas muy raras. Y efectivamente, todos ellos serán testigos de hechos insólitos.  ¿Qué mal se esconde entre las paredes de esa casa? Bueno, para averiguar qué ocurre en ese lugar tendrás que ver la película. Os adelanto que su desenlace me ha parecido flojo, aunque hay partes de la historia que no están excesivamente mal.

Qué me ha gustado y qué no de esta película

Por empezar por lo positivo, diría que me ha gustado la temática y el punto de arranque. A mí me fascina todo lo que tiene que ver con lo paranormal. Me encanta ver películas de miedo aunque, con los años, me voy volviendo algo más blandengue. Por otra parte, cada vez es más difícil encontrar una buena película de terror. Además, siempre he tenido curiosidad por saber más de este famoso grupo, que hoy sigue en activo. 

Fenómenas empieza bien. Con el padre Pilón acudiendo a la tienda del anticuario donde el espectador se enfrentará a escenas de difícil explicación. Y continuará en esa línea, pero llega un momento en que parece que la película se desinfla. Mi interés cayó en picado. Es cierto que, pasado ese bache, vuelve a remontar y los últimos veinte minutos, llenos de fantasía y muchísima acción, llegan a atrapar de nuevo, con efectos especiales interesantes y una sucesión de circunstancias aceptables. (Alguna vez me tuve que tapar los ojos). No obstante,  y como mencioné antes, el desenlace no me gustó mucho. Hay una primera explicación de sucesos que no convence. Y la resolución definitiva tampoco resulta muy convincente. 

Sí hay que destacar la ambientación, cuidando los detalles y recreando un periodo no tan lejano. Y también hay que señalar el trabajo de peluquería y vestuario. 

Retomando lo que no me ha gustado, insistiría de nuevo en el componente humorístico de la cinta. No me creo que los miembros del Grupo Hepta bromearan con cosas tan serias y tan desconocidas.

Reparto e interpretación

A mi juicio, todos están correctos pero creo que Toni Acosta sobresale por encima de los demás. Su personaje es que el soporta la mayor tensión dramática de la historia pero también la que aporta esas dosis de humor que vamos a ver en la película. En este sentido, Gracia Olayo también pondrá su granito de arena.

Muy cómicos son también la pareja propietaria de la tienda de antigüedades. Especialmente él, Enrique, interpretado por Ivan Massagué. Lo que este hombre vive en su tienda le supera tanto que llega a situaciones histriónicas. Él, por el pavor que tiene a los sucesos que vive, y ella, por el entusiasmo que pone en las vivencias que está experimentando, serán los responsables de arrancarnos alguna risa. El resto, aceptable.

La vida personal de estas mujeres

Pero esta película no solo indaga en los casos en los que interviene el Grupo Hepta. También nos va a dejar ver de qué manera, la vinculación de Sagrario, Paz y Gloria con esta organización, afecta a sus vidas personales.

Sagrario arrastra lastre del pasado. Es viuda. Su marido Carlos falleció desde hace mucho tiempo. Antes del triste desenlace, acordaron una especie de código que emplearían cuando uno de los dos falleciera. La idea era que el fallecido contactara con el que quedaba en este mundo. Desde entonces, Sagrario se pasa los días (y las noches) aferrada al recuerdo de su marido, y tratando de sentirlo en cualquier lugar, circunstancia y momento. Además, también dirige un programa de misterio en la radio.

Paz es una abuela de su tiempo. Es decir, es una mujer que se hace cargo de sus nietos con bastante frecuencia, algo que a ella no le importa porque esos niños le dan la vida. Es vidente, pero su misión en el grupo es grabar las sesiones.

Gloria será la que tenga un mayor protagonismo en las actividades que desarrolla el grupo. Farmacéutica de profesión, posee del don de la clarividencia pero ella está harta de toda esta historia. Lo que ella busca realmente es una vida cotidiana y tranquila, que no trascienda los límites de esta realidad. Le gustaría encontrar a un hombre con el que fundar una familia, pero su pertenencia al Grupo Hepta se lo pone difícil. Los hombres huyen de una mujer así.


Poco más os puedo contar. Inspirada en hechos reales, y con una fuerte combinación entre terror y comedia, mezclada con otros géneros más, Fenómenas se deja ver, aunque creo que puede dejar un sabor agridulce. Buen inicio. Final decepcionante. Fenómenas pudo ser un buen homenaje (está dedicada a Paloma Navarrete, una de las integrantes del Grupo Hepta) y se queda en una parodia.

La tenéis en Netflix.




Tráiler:



miércoles, 22 de marzo de 2023

LOBO FEROZ (THRILLER - 2023)

Año: 2023

Nacionalidad: España

Director: Gustavo Hernández

Reparto: Javier Gutiérrez, Adriana Ugarte, Rubén Ochandiano, Juana Acosta, Antonio Dechent, Fernando Tejero, Manuel Vega, Luna Fulgencio, Elena Martínez, José Chaves

Género: Thriller

Sinopsis: Un policía al borde de la ley y una mujer en busca de venganza cruzan sus caminos obsesionados con descubrir al asesino que se esconde tras los brutales crímenes de varias niñas. Ambos están dispuestos a hacer lo que sea necesario para lograr su confesión, aunque para ello tengan que tomarse la justicia por su mano. Una modélica detective luchará contra el reloj evitar que se cometan errores irreparables y que esa desesperada búsqueda de la verdad se convierta en el más feroz de los lobos.

[Fuente: Filmaffinity]


Ni me sonaba esta película. ¿Ha pasado por cartelera? Si lo hizo ni lo advertí, cosa extraña, teniendo en cuenta que ando siempre a la saga de lo que haga Javier Gutiérrez. La cuestión es que la encontré por pura casualidad buscando algo que ver en Netflix, el pasado fin de semana. Me entusiasmé al toparme con Lobo feroz, al conocer la sinopsis y al percatarme del reparto. Me arrellané en mi sofá, pensando que estaba ante una gran película, pero el resultado ha sido bastante mediocre. Os cuento.

Lobo feroz es un remake de otra película tan desconocida para mí como lo era esta misma. Basándose en la historia que se narra en la cinta israelita titulada Big Bad Wolves de Aharon Keshales y Navot Papushado, el director Gustavo Hernández (No dormirás, 2018) dirige esta historia a la española. Dicen los que han visto ambos largometrajes que el remake calca algunas escenas y diálogos pero también introduce novedades. No lo sé. No la he visto, así que me limitaré a hablar de Lobo feroz, sin tener en cuenta su origen.

La acción se inicia en el pasado a modo de introducción. Mientras se va dando paso a los créditos iniciales, unas imágenes en blanco y negro nos contará la historia de dos niñas, enfrentadas a la maldad del hombre, testigos de un episodio que marcará sus vidas para siempre.  Lo que se cuenta en estas escenas iniciales tendrá su explicación más adelante. Pero, del pasado volamos al presente.

Lobo feroz se articula en dos líneas argumentales que terminarán por confluir. Por un lado, conoceremos a Alonso (Javier Gutiérrez), un guardia civil encargado de investigar el secuestro y asesinato de unas niñas. Estamos ante un asesino en serie que secuestra, tortura, viola y mata a las pequeñas. Hay un sospechoso. Se trata de Elías (Rubén Ochandiano), un profesor de música sobre el que recae todo tipo de desconfianza. Pero Alonso no es un guardia que se ajuste al protocolo. Él tiene su propio sistema para hacer hablar a los sospechosos y eso le reporta grandes problemas. De entrada, y por no conseguir ninguna prueba determinante, Elías será puesto en libertad, mientras que a Alonso lo retiran del caso y lo suspenderán de empleo y sueldo. En su lugar, la investigación la llevará a cabo Ana Vidal (Juana Acosta), una sargento que no goza de buena fama entre sus compañeros. Algo que le ocurrió en el pasado le ha pone justo en el centro de la diana de todo tipo de bromas por parte de sus compañeros. 

Por otro lado, conoceremos a Romero (Antonio Dechent) y a su hija Matilde. Son dos personas que viven al margen de la sociedad. Él es un borracho que invierte su tiempo en apuestas. Ella acaba de salir de la cárcel donde ha cumplido condena por robo. A través de la televisión, ambos sabrán del hallazgo del cadáver de otra niña, que ha aparecido en un paraje lejano. Nada más oír la noticia, Matilde entra en estado de ebullición y sale disparada del hogar que comparte con su padre. A partir de ahí la veremos tratando de averiguar todo lo posible sobre la investigación que lleva a cabo la guardia civil. Para ello contará con la ayuda del que fue su abogado, un tipo excéntrico de nombre Hipólito (Fernando Tejero) que aportará información importante a lo largo de la película. 

Alonso y Matilde emprenden su propia investigación, cada uno por su cuenta. Ambos están obsesionados por encontrar al culpable de los crímenes y cada uno tendrá sus propias motivaciones. Lo que ocurre es que, para llegar al mismo punto, inevitablemente sus vidas se cruzarán. 

Una vez que coincidan ambos personajes, se irán desgranando las claves del crimen, hasta llegar a una resolución que deja a cada uno en el lugar que le corresponde.

Qué me ha gustado de la película

Aquí voy a aportar poco y lo que tengo que decir tampoco es que sea muy positivo. El argumento está bien, aunque trillado. No son pocas las películas en las que encontraremos a un pedófilo que secuestra niñas y sobre el que gira una investigación. Ni la trama ni los personajes aportan nada novedoso que no hayamos visto ya. De todos modos, es una trama entretenida aunque... (los peros en el siguiente apartado). 

En el limbo

Hablamos de secuestro de niñas, de tortura, de violación y asesinato. En una trama así, ¿creéis que cabría el humor? Pues, por lo visto sí. Esta cuestión la pongo en el limbo, es decir, entre lo que me ha gustado y lo que no me ha gustado de la película y es que no tengo muy claro qué efecto ha causado en mí el uso del humor en una historia como esta. Creo que funciona a medias y dependiendo de la secuencia. Algunas escenas de humor sirven de contrapeso. Por ejemplo, y sin hacer spoilers. Imagina que estáis ante un tipo duro, de esos que nadie les tose a la cara, y de repente, recibe una llamada que cambia radicalmente la visión que tenemos del personaje. Viendo cómo se las gasta el tipo nos cuesta creer que luego se convierta en una especie de corderito ante otras personas. Bueno, pues ahí está la gracia.

Y luego está Hipólito, el abogado de Matilde, otro personaje que equilibra la balanza del drama y la tensión pero, ¿en un thriller hay que restar tensión o sumarla? Desde luego este personaje va protagonizar escenas que tienen la intención de arrancarte una sonrisa (como mínimo). Otra cosa es que lo consiga. 

Pero también la música contribuye a romper la atmósfera del thriller en favor de un ambiente mucho más relajado. Hay temas musicales alegres, vivarachos, bailables, que difícilmente nos imaginaríamos en una historia como esta. 

Cada cual que juzgue.

Qué no me ha gustado de la película

Lo he dicho mil veces. A mí me gusta que me expliquen las cosas porque me parece muy fácil dejar ciertas cuestiones en el aire y que el espectador vaya colocando las piezas. En Lobo feroz he encontrado muchas lagunas. Por poner un ejemplo, la película se inicia cuando la investigación por el secuestro y la muerte de las niñas está ya en curso. No hay mucho background, es decir, no sabemos cuándo comenzaron a secuestrar a las niñas, cuántas niñas han sido secuestradas,  qué pesquisas se han llevado a cabo para dar con el sospechoso. Nada. De golpe y porrazo nos encontramos con que ya hay un tío sobre el que recaen todas las miradas. Lo único que se dice es que hubo un testigo, un niño, que asegura que vio a Elías con la víctima, pero el testimonio tiene poca credibilidad. Entonces, siento que me falta recorrido, que se priva al espectador de ese contexto tan necesario para que todo encaje. 

Con respecto a Matilde, en su forma de actuar hay cosas que no tienen sentido. La menos importante es que guarda dinero en sitios un tanto insospechados. Puedo entender que, con un padre como el suyo, quien aleja la tentación, aleja el peligro, pero a mí me ha parecido algo rocambolesco. Y, por otra parte, la veremos llevar a cabo ciertas averiguaciones que están justificadas, sabemos de dónde le viene la información pero no siempre es así. Otra vez nos toca rellenar lagunas. No puedo ser más explícita. Solo diré que hay ciertos trámites burocráticos sobre los que pesan estrictas medidas de seguridad para evitar filtraciones de información, pero Matilde averigua algunas cosas y no se explica cómo lo hace.

Y ya por último, y con respecto a este personaje, ¿cómo es posible que se haga cargo del cuerpo de dos personas inconscientes y los llevé de aquí para allá ella sola? Siento si estoy desvelando parte de la trama pero es que esto lo tenía que decir. Que será una mujer muy fuerte pero, en las circunstancias en las que se desarrolla la acción, va a ser que ella sola no puede hacer lo que hace.

Debo añadir otro tema. Si queréis recoger a un niño que no es vuestro hijo en el colegio o cualquier centro educativo, ¿cómo podéis hacerlo? Ahí lo dejo. En Lobo feroz, todo son facilidades para los malos.

Y suma y sigue por que el final se alarga. La resolución del caso prácticamente tiene lugar en un sótano y son demasiados minutos metidos ahí abajo. Se hace muy pesada al final.

Personajes e interpretación

Entre los personajes, como no puede ser de otro modo, destacan Alonso y Matilde. Serán los que soporten el peso de la película, más ella que él. Alonso tiene sus propias reglas y aunque también ha pasado por un episodio traumático y su vida personal en estos momentos no es que sea muy positiva, parece que no aprende. Es un guardia civil que no entiende de normas. Lo que él quiere es cazar al criminal. No por llevarse una medalla sino por hacer justicia. El problema es que tomarse la justicia por su mano no es lo más correcto. 

La interpretación de Javier Gutiérrez está dentro de lo que solemos ver cuando interpreta a un agente de la autoridad (ya lo hemos visto en otras ocasiones) aunque, en este caso, su personaje tiene matices. Alonso es un tipo chulesco que, sabiéndose con la sartén por el mango, hace y deshace a su antojo. Es un temerario, un rebelde y Gutiérrez ha sabido darle ese aire al personaje.

En cuanto a Matilde es una mujer que no teme a nada porque ya lo ha perdido todo. Por circunstancias de la vida se ha visto relegada a ser un despojo social. Pasa por el mundo como con desgana, arrastrando su cuerpo que se encorva vencida por sus desdichas. Hay muchos espectadores que ven en la interpretación de Adriana Ugarte cierta sobreactuación, sin embargo, a mí me ha convencido. Me resulta meritorio encarnar un papel como el de Matilde, de mujer dura, sin escrúpulos, luchadora y que no piensa dejarse abatir.

Elías es otro de los personajes potentes de la película. Parece ser el tipo de individuo al que la vida le está gastando una broma macabra. Es un simple profesor de música, que ha tenido la mala suerte (o no) de estar en el punto de mira de un guardia civil, obcecado con su persona. Y esa triste coincidencia le hace perderlo todo. Ya no puede seguir ejerciendo en el colegio en el que trabaja. Su mujer tampoco quiere saber nada de él y además no le deja ver a su hija. Triple carambola. Se afanará por mantener su inocencia, batallando contra la cabezonería de un guardia civil que solo piensa en colgarle la etiqueta de la culpabilidad.

Será Rubén Ochandiano quien encarne al personaje y a mí me parece que lo hace bastante bien. No digo más nada porque es mucho más interesante que veáis vosotros mismos cómo se comporta el personaje.

Con respecto a los secundarios, mencionaría a Antonio Dechent, que no suele aportarme nada y a Fernando Tejero como Hipólito. Sobre este último, en alguna opinión he leído que parece un personaje innecesario. No lo veo así. Realmente este abogado cumple una función importante en la trama. Lo que sí me sobra es la caracterización del personaje. Hipólito es un tipo excéntrico, extravagante, que va por la vida con un coche tuneado y se da rayos UVA. No sé si este personaje es así en la película original y no sé si se pretende dar un toque de originalidad. Como he dicho antes, hay contraste en esta cinta, lo negro y lo humorístico, pero no toda contraposición funciona correctamente. 


En definitiva, y con una escena algo durilla, para mí Lobo feroz tiene más contras que pros. Os diré que se deja ver pero creo que no hay que ir con las expectativas muy altas. La trama está vista, algunos personajes rozan el cliché y tampoco la salva que tenga un reparto respetable. En fin, para una tarde-noche de "no importa si me quedo dormido". Ah, la acción se desarrolla en Cádiz pero la ciudad tiene un escasísimo protagonismo. 

La tenéis en Netflix.



Tráiler:




miércoles, 22 de febrero de 2023

INFIESTO (THRILLER - 2023)

Año: 2023

Nacionalidad: España

Director: Patxi Amezcua

Reparto: Isak Férriz, Iria del Río, José Manuel Poga, Luis Zahera, Juan Fernández, Patricia Defrán, Antonio Buil, Ismael Fritschi, Isabel Naveira, Ana Villa, Andrea Barrado, Sandra Escacena

Género: Thriller

Sinopsis: Marzo de 2020. En el primer día del estado de emergencia, dos inspectores de policía son llamados a un pequeño pueblo minero de la montaña asturiana en donde ha aparecido una joven que llevaba meses dada por muerta. Mientras el mundo se desmorona y las tragedias personales golpean por doquier, los detectives no tardan en darse cuenta de que el virus podría no ser la única fuerza oscura en acción.

[Fuente: Filmaffinity]

Voy a ser muy concisa. Infiesto se puede ver en Netflix, en la sección de peli-siestas. Dicho lo cual, si aún te apetece verla, te sigo contando.

Estamos en Asturias y llueve (lloverá mucho en esta película). Justo el mismo día que en se decreta el estado de alarma, aparece en mitad de una plaza -de no sé qué punto de la provincia-, una joven. Viste un camisón corto, tiene múltiples arañazos y contusiones por todo el cuerpo, y porta un muñeco de paja. Inmediatamente, la policía local se persona en el lugar y traslada a la niña al hospital. Una vez identificada, se sabrá que se trata de Saioa Blanco, una chica que lleva desaparecida desde hace tres meses. Está en estado de shock. No habla. En el hospital se dan cuenta de que la joven tiene una marca grabada a fuego en la espalda. El caso es asignado a dos policías. Él es el inspector Samuel García. Ella es la subinspectora Marta Castro. Juntos tendrán que averiguar quién secuestró a la niña, y descubrirán que no es el único caso. Hubo más desapariciones. Habrá más desapariciones. 

Toda la acción transcurre durante los primeros diez días de confinamiento. Con la ciudadanía recluida en sus casas y las calles vacías, García y Castro seguirán las pistas de un caso que destapará... Bueno, bueno, no os cuento más. La película no tiene mucha miga, así que mejor no desvelar muchos datos. 

Qué me ha gustado de la película

Voy a acabar pronto. Solo hay dos o tres cosas que me han gustado. Por un lado, la ambientación. La sensación de humedad, frío y desasosiego que desprenden algunas imágenes de la película te trasladan a esa Asturias lluviosa. Pero a su vez, también nos deja ver algunos parajes en plena naturaleza o edificios imponentes que aportan ese toque de misterio. Aunque esto está muy desaprovechado. Y a esa sensación de desamparo también contribuye la pandemia, el aislamiento, la soledad de las ciudades, el silencio,... 

Añado que no hay ningún tipo de ensañamiento, ni el guion se ceba en el drama de la pandemia, lo cual se agradece mucho porque, ya hemos visto demasiadas escenas dolorosas. No obstante, en esta película habrá personajes infectados, y algún fallecido, pero el virus y la situación de alarma serán un mero telón de fondo. 

Por último, y aquí le tengo que dar un puntillo positivo, he de decir que, en esta película, no siempre ganan los buenos. En eso, mira, tiene un toque original.

Qué no me ha gustado de la película

¿Por dónde empiezo? La historia está trilladísima. Secuestros y desapariciones hemos visto en infinidad de películas y, aunque se puede contar lo mismo desde distintos ángulos, este largometraje no brilla precisamente por eso. Los motivos que dan pie a esos hechos luctuosos están muy relacionado con la cultura y el folclore del norte de España. Nada que no hayamos visto ya.

Por otra parte, hay escenas que están metidas con calzador. En un momento dado, nos topamos con un despliegue y un cruce de balas totalmente innecesarios. Qué manera más tonta de llenar el monte de casquillos. Que vale, que lo mismo se pretende dar tensión al asunto pero más bien deja indiferente.

Lo que más me ha fastidiado es el desenlace.  Pido perdón por ser tan abrupta pero el final se reduce a una línea de guion que parece escrita en la servilleta de un bar, mientras los autores estaban tomando unas cervezas. Y digo esto porque es lo menos currado que he visto en mi vida. Yo odio los desenlaces largos, esos finales en los que el que tiene que morir tiene más vidas que un gato pero hombre, ni Juan ni Juanillo. Una cosa intermedia. Es que esto es pim, pam y fuera. Aunque, teniendo en cuenta que la película no es muy allá, casi se agradece.

Pregunta

Y ahora lanzo una pregunta. Una vez decretado el estado de alarma, ¿cuándo se impuso la obligatoriedad de usar mascarillas? Lo pregunto sin maldad alguna. He encontrado una Orden que data del 19 de mayo pero no sé si, antes de eso, su uso era discrecional. Es que me ha sorprendido mucho ver en la película a gente moviéndose dentro de un hospital sin usar mascarillas y a trabajadores de residencias de ancianos sin ningún tipo de protección. Es solo pura curiosidad.

Personajes e interpretaciones. 

La primera vez que vemos a Samuel García está en su casa limpiando vigorosamente los zapatos. De este personaje vamos a deducir unas cuantas cosas. Por un lado, su madre vive en una residencia de ancianos. Por otra, parece que está separado. Pero lo más intrigante de este personaje es que parece que le persigue una leyenda negra. Algo le ha pasado que le obliga a frenar sus demonios internos y provoca que los compañeros se mofen de él. De su pasado no sabremos absolutamente nada que nos esclarezca tal hecho y a mí eso, me mosquea. Si le pones un pasado a un personaje, al menos, explica qué le ocurrió. Digo yo. 

El personaje está interpretado por Isak Férriz. Casi nada que añadir. Me parece que le da su personaje ese aire de tipo duro, bruto como él solo, que prefiere abrir las puertas de una patada, cuando le bastaría con girar la manilla porque la puerta no está cerrada con llave. No sé, sus tristezas no me las creo.

En cuanto a Marta Castro, de la joven sabremos que no pasa tampoco por su mejor momento personal. Lo de estar constantemente cabreada con el mundo resulta cansino, como también lo es verla desahogarse a través de algún exabrupto. Tanto ella como su compañero representan a ese tipo de polis que no descansan y pueden llevarse días sin dormir. Si el crimen no descansa, nosotros tampoco, pero esa actitud es puro estereotipo. 

A esta subinspectora da vida Iría del Río. Es la primera vez que la veo actuando (o eso creo) y digo lo mismo que dije de Férriz, que ni bien, ni mal. Más bien, indiferencia.

En este apartado me quedaría con los secundarios. Infiesto cuenta con la colaboración de Luis Zahera, de nuevo en un papel de bestia parda, que es lo mejor de la película. Lástima que solo tiene un par de apariciones. Y también resaltaría a José Manuel Poga. A este actor lo he visto en varias películas y también en algunas representaciones de teatro local. De hecho, he compartido escenario con él, solo unos instantes, y sin que yo lo pretendiera, pero esta es otra historia que ya os contaré otro día. En cualquier caso, es un actor que me gusta. En esta ocasión interpreta a un chiflado y oye, que te lo crees perfectamente. 


En definitiva, Infiesto es una película que únicamente sirve para pasar el rato si estás muy desesperado. No te prometo que no te duermas. Tampoco te prometo que la mente no se vaya a otra parte y empiece a lucubrar sobre esos artículos que tienes que añadir a la lista de la compra. Cuenta con algunos detalles que te ayudan a atar cabos pero pasan tan desapercibidos que, para descubrirlos, o ves la película dos veces (cosa que no te recomiendo) o le das al reward

Mediocre, tirando a mala. Otra cosa no te puedo contar.

La tenéis en Netflix.



Tráiler:





miércoles, 17 de noviembre de 2021

CLAROSCURO (DRAMA - 2021)

Año: 2021

Nacionalidad: EE.UU.

Director: Rebecca Hall

Reparto: Tessa Thompson, Ruth Negga, André Holland, Alexander Skarsgård, Bill Camp, Kerry Flanagan, Derek Roberts, Frank Holley, Tom White, Ashley Ware Jenkins, Doris McCarthy, Donna Hayes, Rahim Rosen, Antoinette Crowe-Legacy, Sienna Jeffries

Género: Drama

Sinopsis: Estados Unidos, década de 1920. Clare es una mujer mulata casada con un racista blanco que se hace pasar por blanca, incluso ante su marido, para beneficiarse del estatus social y económico que les era negado a los negros en aquella época.

[Fuente: Filmaffinity]


Pasear por Netflix y encontrarse con este singular cartel en blanco y negro. Leer la  sinopsis y sentir curiosidad. Estos fueron los dos factores que me empujaron a ver Claroscuro, el debut de la actriz Rebecca Hall como directora. El resultado ha sido desigual. Os cuento mis impresiones.

Estamos en la Gran Manzana. Años 20. Irene (Tessa Thompson) es una mujer de color, aunque su tono de piel no es excesivamente oscuro. Casada con un hombre negro, y madre de dos hijos, todos de piel muy oscura, vive en Harlem. Que su marido Brian sea médico proporciona a la familia una situación económica desahogada. Incluso se pueden permitir el lujo de tener a una doncella, negra, que se encarga de la casa y los hijos. Irene Redfield invierte parte de su tiempo en visitar las tiendas de la zona residencial de Nueva York y en organizar actos benéficos. Hace algunas compras y toma el té en el hotel Drayton, donde se refugia del calor que invade la ciudad. En el elegante salón del Drayton, Irene observa a su alrededor. No hay mucha gente en la sala. Un par de ancianas, inmersas en sus propios pensamientos, y una pareja de jóvenes acaramelados. Todos blancos. Todos menos Irene que trata de ocultar su rostro todo lo que puede bajo el ala de su sombrero. Se la nota inquieta, como si supiera que está en un lugar que no le corresponde. Tratando de pasar desapercibida, aparece de repente otra mujer. Es elegante y lleva el cabello rubio platino. Al principio no la reconoce pero, tras intercambiar un par de frases con ella, descubre que se trata de Clare (Ruth Negga), su amiga de la infancia. Está irreconocible. Se la ve espléndida y muy desenvuelta. Juntas suben a la suite de Clare para tomar una copa y ponerse al día. La joven y guapa amiga le cuenta que está casada y es madre de una jovencita. John, el marido, es un importante hombre de negocios que viaja mucho y que le proporciona a su esposa una vida de lujo. Pero John también es algo más, un racista confeso, que odia a los negros y no soporta verlos. «Conozco a gente que los ha visto y he leído sobre ellos en los periódicos», dirá el marido de la amiga. ¿Y cómo?, te preguntarás. ¿Cómo está casado con Clare? ¿Cómo ha tenido una hija con ella?

Claroscuro es una película que aborda el tema del racismo, pero desde otra óptica distinta a la habitual. No estamos ante una historia contada por blancos. Ni siquiera estamos ante un relato en el que los negros hablan de su existencia en un mundo donde lo blanco es un color superior. Lo que Claroscuro hace es mostrar a gente de raza negra que, por ser mulatos y tener un tono de piel claro, se hacen pasar por blancos. Este es el caso de Clare. También podría ser el caso de Irene. Pero una y otra actúan de forma diferente o eso parece. Desde esta perspectiva se abre un profundo debate moral. ¿Es ético hacerse pasar por lo que uno no es? 

Teniendo en cuenta que la mayoría de los blancos relacionan el crimen y la delincuencia con la raza negra, que tienen sitios vetados, que son objeto de linchamientos o, como mínimo, son mirados por encima del hombro, a Clare le parece perfectamente lícito hacerse pasar por blanca. Esa mentira es su pasaporte a un mundo en el que, en circunstancias normales y con la verdad por delante, no tendría acceso. Pero vivir siempre en la mentira es agotador. Confiesa que hace mucho tiempo que no sabe lo que es vivir segura. 

En cuanto a Irene, ella trata de no juzgar a su amiga. ¿Acaso ella no hace o intenta hacer alguna vez lo mismo? Sin embargo, algo comienza a fraguar en su interior, un sentimiento punzante, algo que la incómoda. Clare cae bien, es guapa, alegre y simpática. Lo paradójico es que Irene no renuncia a su raza porque está muy involucrada en actos benéficos en favor de la liga negra. Sin embargo, ¿bajo qué prisma ve a su propia doncella negra? Y lo que es más importante, ¿cómo reacciona cuando su marido le cuenta las agresiones que sufren otros miembros de su raza? No quiere saber nada. Ella tiene un hogar feliz, unos hijos sanos, un marido atento, trabajador y cariñoso. Cumple con una misión social como para cubrir el cupo de ayuda a los demás, pero fuera de eso, no quiere saber más nada. ¿Eso la convierte en mejor persona que Clare? Dímelo tú, si has visto la película. 

El dilema está servido. Claroscuro avanza en la trama, exponiendo el caso, sin delimitar excesivamente las emociones o los conflictos. Y llegaremos a un desenlace que resuelve de manera algo confusa o al menos, no de forma cerrada. ¿Qué ha sucedido realmente en esa escena clave? En este sentido, creo que la originalidad de la película no se explota bien. En el último tercio entramos en una planicie argumental que nos arrastra a un final en el que al espectador le quedan dudas. En una historia como esta, donde se aborda el origen étnico, el orgullo de una raza, o la traición a las raíces, la profundidad debería ser más notable. Sin embargo, da la sensación de que la película pone estas cuestiones encima de la mesa pero sin ahondar excesivamente en ellas. 

Reparto e interpretaciones

El peso de la película recae íntegramente sobre los hombres de Irene y Clare. Los personajes están bien definidos. Si la primera sabe cuál es su lugar, aunque a veces le asaltan dudas, la segunda sabe claramente lo que quiere y va a por ello. 

Ambos papeles están correctamente interpretados, aunque debo admitir que mi preferida es Tessa Thompson. A mi modo de ver, la de más empaque y solvencia a su papel. No en vano, es su personaje el que se plantea más dudas, el que más se cuestiona lo que quiere o lo que le gustaría ser.  

El blanco y negro

Por otra parte, la elección del blanco y negro me resulta idónea. A una película como esta, con dos posturas diferentes, con los blancos por un lado y los negros por otro, en un año como esos 20 americanos, el blanco y negro es lo que mejor encaja. Y si el color ha sido un acierto, la banda sonora no lo es tanto. Hay un tema central que entra en bucle y se repite innecesariamente. A veces puede llegar a resultar desquiciante.

El contexto histórico-social

Dos apuntes importantes. A la ola racista que invade el país, hay añadir la ley seca. Poco se habla de esta cuestión en las diversas opiniones que he leído. En realidad, es un tema tan colateral que pasa muy desapercibido, si no fuera por una par de escenas. En una veremos a Clare jugando con su petaca llena de whisky mientras los demás la miran con una risa complaciente, o pidiendo socarronamente una botella de champán. En la otra, sin que se especifique, parece que transcurre en un bar clandestino donde se improvisaba jazz y blues, y el alcohol corría libremente. 

Y otra cuestión por la que se pasa muy a la ligera es la atracción homosexual, pero para decir esto me baso en una única escena que a mí me pareció interpretar así. Los que la hayáis visto, ya me diréis. 

La novela

El título original de esta película es Passing, como también lo es la novela de Nella Larsen en la que el largometraje se basa. Buscando información sobre este libro encuentro una entrada en Wikipedia que dice: 

 

«En sociología, el passing es la capacidad de una persona para ser considerada como miembro de un grupo o categoría de identidad diferente del suyo, que puede incluir identidad racial, etnia, casta, clase social, orientación sexual, género, religión, edad o estado de discapacidad.​ Esta asimilación puede conllevar privilegios, recompensas o un aumento de la aceptación social,​ o puede utilizarse para hacer frente a la estigmatización, en cuyo caso, el passing puede servir como una forma de autoconservación o autoprotección en los casos en que expresar la identidad propia puede ser peligroso».


En definitiva, Claroscuro parte de buenísimos mimbres, pero se va diluyendo con el paso del metraje. Ayuda mucho a mantener el equilibrio las interpretaciones femeninas, lo que se insinúa, el resquebrajamiento personal que sufren algunos personajes, como esa grieta en el techo del hogar de los Redfield, que funciona como metáfora. Pero el desenlace, a mi juicio, debería ser más concreto y definitorio. Claroscuro se deja ver. Pudiendo haber sido más, se queda corta.

La tenéis en Netflix.




Tráiler [en inglés]:



 


miércoles, 27 de octubre de 2021

MUDANZA MORTAL (TERROR - 2021)

 Año: 2021

Nacionalidad: EE.UU.

Director: Peter Winther

Reparto: Ashley Greene, Shawn Ashmore, Sharif Atkins, Britt Baron, Diana Hopper, Jamie Kaler, Travis Coles, Susan Walters, Ross McCall, Jason Liles, Alexander Bedria, Soraya Kelley, Sandra Prosper,

Género: Terror

Sinopsis: Una joven pareja acepta un trato y se muda a una casa de ensueño para salvar su matrimonio. Pronto, eventos inquietantes revelan el turbulento pasado del lugar.


[Fuente: Filmaffinity]


Aprovechando que se acerca Halloween (si lleváis un tiempo por aquí, ya conoceréis mi opinión al respecto) vengo con una película de miedo. ¿De qué película os podía hablar? Me metí en Netflix y miré lo que la plataforma ofrecía en el género de terror. No había gran cosa. Descarté aquellas que tenían una puntuación bajísima y otras de las que ya había leído opiniones muy negativas. Lo que quedaba era muy mediocre pero, entre lo malo, elegí lo mejor. Hoy vengo a hablaros de Aftermath, cuya traducción al castellano es «secuelas». No obstante, esta película ha sido rebautizada como Mudanza mortal en España. ¡Ea!, ya os podéis imaginar de lo que va. 

Mudanza mortal se inicia con una llamada a emergencias. Con la imagen borrosa y oscura, escucharemos la voz de una mujer que pide auxilio. Se oyen jadeos, ruidos, golpes, gritos, un te quiero y luego, ¡pam! un par de disparos. Cuando la imagen se aclara, vemos dos cadáveres. Esta será la escena introductoria, previa a los créditos.

A partir de ahí, conoceremos a Kevin, miembro de un equipo de limpieza que se encarga, precisamente, de limpiar las casas en las que ha ocurrido alguna sangrienta tragedia. Está casado con Natalie, una joven diseñadora de moda, que trata de montar su propio negocio. La relación entre ambos no va bien porque la pareja está en crisis. Kevin ha pasado por un hecho familiar trágico que lo alejó de todo y de todos. La relación con Natalie se enfrió tanto que ella tuvo un desliz amoroso, del que Kevin se enteró. Para enderezar la situación, el matrimonio acude a terapia de pareja, y la terapeuta les aconseja mudarse de casa y empezar una nueva vida. A Kevin se le ocurre una idea. ¿Y si compran esa casa espectacular que él ha limpiado recientemente, y donde se ha cometido un crimen? Seguro que los herederos de los difuntos están deseando quitársela de en medio. Y efectivamente, compran la casa y la pareja, junto con su perro, se mudan. 

La casa es espectacular. Es muy moderna y está diseñada por la antigua propietaria, la muerta. Además, cuenta con todos los avances tecnológicos. Pero la casa también tiene un armario, en cuyo interior, una de las paredes luce unos misteriosos arañazos. ¡Bah! ¡Minucias! La pareja traslada todos su enseres al nuevo hogar y, nada más instalarse, empiezan a ocurrir cosas raras. El primero que se da cuenta de que algo no va bien es el perro. El pobre será el primero que caiga. La cosa se va poniendo cada vez más calentita y la tensión entre la pareja aumenta. Saltan chispas. ¿Qué pasa en la casa? Pues, si quieres averiguarlo, entra en Netflix. 

¿Qué es lo que no me ha gustado de la película?

Pues que cuenta con todos los clichés habidos y por haber. Es decir, puertas que se abren solas, termostato de temperatura con vida propia, sombras que cruzan paredes, ruidos, golpes, carreras, equipos de música que se encienden solos y objetos que cambian de lugar. El pack completo, vaya. Pero bueno, los que vemos películas de terror estamos más que acostumbrados a esto. Lo interesante es que tiene otros elementos positivos, que os detallo a continuación. A medida que avanzaba la trama, me decía: «Oye, pues no está tal mal. Tiene muchos tópicos pero también aporta cosas algo más originales». Y sí, es así. Hasta el desenlace. Madre mía, madre mía, madre mía. ¿Pero qué han intentado vendernos?

Por otra parte, hay un personaje que pierde la vida y a nadie le importa. Es el personaje más triste de la historia del cine. 

Por último, hay una cosa curiosísima que ocurre en el cine americano. ¿No os  habéis fijado que en las películas americanas, las luces de las casas están constantemente encendidas? La luz les debe salir baratísima. Es que llegan de la calle, entran y todas las lámparas, focos, bombillas,... están prendidas. Esto es así, salvo en las películas de terror, en las que la lógica brilla por su ausencia. Permitidme un pequeño spoiler. Voy a simular un breve diálogo entre Kevin y Natalie.

(Escena nocturna. Kevin entra en el dormitorio, donde ya está acostada Natalie, y se acuesta)

Natalie: (En la cama, se gira hacia su marido) ¿Pero tú no estabas en el baño?

Kevin: ¿Yo? ¿Pero qué dices? Si vengo de abajo, de sacar al perro, de hacer sus cositas.

Natalie: Killo, Kevin, no me digas eso que yo he sentido cómo alguien entraba en el baño.

Kevin: ¡Anda ya! ¡Tú flipas!

Natalie: Que sí, tío, que sí. Ve a ver.

(Kevin sale de la cama y se dirige al baño. Con precaución asoma la cabeza por la puerta. Parece que todo está tranquilo, se confía, y se adentra aún más. ¿Enciende la luz? No, hombre, no.  ¿Para qué? Es mucho mejor entrar en el baño con la luz apagada para no ver nada y que el que esté dentro te dé un buen trancazo. El muchacho se lleva un minuto dentro del baño con la luz apagada, mientras la acojonada Natalie, sentada en el filo de la cama, mira hacia el oscuro vano de la puerta, con los ojos desencajados. Sale. No había nadie en el baño)

Jesús, qué paciencia hay que tener con este tipo de escenas. Atentan contra la inteligencia del espectador. Pero, en fin, sigamos.

¿Qué es lo que me ha gustado de la película?

Mudanza mortal es la típica película-sierra, es decir, de esos largometrajes cuyo interés sube y baja como si estuviéramos en una noria.

Pero lo primero que gustó de esta película es que está basada en hechos reales y eso mola. Si quieres saber la historia en la que se inspira puedes leer un artículo aquí, aunque no te lo aconsejo si tienes intención de ver la película. Juraría que lo que les sucedió a Jerry y Janice, cuando se mudaron a su nueva casa en San Diego, lo he visto en otra película, en una de esas que emite Antena 3 en la sobremesa de los sábados y los domingos, tan soporíferas que resultan idóneas para la siesta. He tratado de averiguar cómo se llama esa otra película, pero no he sido capaz de dar con ella.

Otra cosa que me gustó es que, en esta ocasión, los nuevos inquilinos saben que en la casa se ha cometido un crimen. En otros largometrajes, tal información se les oculta por parte del vendedor. Con posterioridad, los nuevos propietarios, junto con el espectador, se enteran de la verdadera historia de la casa, a la vez. Es decir, se recurre a un burdo engaño para dar pie a una trama de terror. En esta, no.

Y si digo que la película es del tipo sierra es porque tiene un par de buenos jumpscares que suben las pulsaciones. Hay alguna escena en la que el espectador seguro que se medio tapa los ojos con la mano, en el típico quiero-pero-no-quiero-mirar. Admito que en algún momento pensé que la tensión de la película estaba muy lograda, desplegando lo mejor del terror psicológico, que es el que realmente me gusta. No quiero ver. Quiero imaginar. Pero llegó el desenlace fatídico. El final de la película tiene bastante que ver con la historia real en la que se inspira. Pero se ve que a los guionistas y al director les pareció poca cosa y pensaron en echar más leña al fuego. El resultado es un desastre que no cuela, lo mires por donde lo mires. Se da una levísima explicación que no se la cree nadie y punto y final.   A mí me parece una tomadura de pelo

Personajes e interpretaciones

No comment.



En definitiva, Mudanza mortal es de esas películas de terror que muy pronto emitirá Antena 3 en la sobremesa. Si bien, la trama sube y baja, aumentando o disminuyendo nuestro interés, manteniendo un equilibrio, precario pero digno, lo cierto es que con el desenlace la pifian bien. Si queréis verla, dejadla para después del almuerzo. Qué buena siesta os vais a dar.




Tráiler [en inglés con subtítulos]:   



        


miércoles, 6 de octubre de 2021

FUIMOS CANCIONES (ROMÁNTICA - 2021)

Año: 2021

Nacionalidad: España 

Director: Juana Macías

Reparto: María Valverde, Álex González, Elisabet Casanovas, Susana Abaitua, Eva Ugarte, Roger Berruezo, Ignacio Montes, Artur Busquets, Carlo Costanzia Flores

Género: Romance. Comedia romántica

Sinopsis: Maca (María Valverde) tiene 30 años. Malgasta su talento trabajando como asistente de una tirana influencer de moda, y pasa el rato con chicos con los que nunca llega a comprometerse emocionalmente. Junto a sus dos amigas, Jimena (Elísabet Casanovas) y Adriana (Susana Abaitúa), únicas, arrolladoras y siempre dispuestas a darlo todo para que sus problemas parezcan más livianos, Maca ha conseguido convertir a Madrid en una ciudad donde todo es posible. Todo parece ir bien, hasta que Leo (Alex González), su gran amor y error, el hombre que le hizo trizas el corazón, aniquiló su autoestima y su fe en el género masculino, vuelve a su vida para ponerlo todo patas arriba.

[Fuente: Filmaffinity]


El pasado mes de mayo tuve la oportunidad de hablar con Elísabet Benavent, a raíz de la publicación de su última novela, El arte de engañar al karma (puedes leer la entrevista aquí). En aquella conversación, hablamos de las adaptaciones televisivas de sus libros. Muchos sabemos que la saga Valeria (temporada 1 y 2) ha visto ya la luz en Netflix, pero esta adaptación ha dado pie a otras dos: Fuimos canciones y Un cuento perfecto.

Fuimos canciones es la adaptación televisiva de la bilogía, formada por Funciones canciones y Seremos recuerdos. Yo no he leído los libros, así que desconozco si el argumento de la película es fiel a la trama de las novelas. Eso lo podréis decir quienes hayáis leído los libros. En cualquier caso, Fuimos canciones (la película) narra la historia de Maca (María Valverde), asistente de una influencer, que está más que harta de su trabajo. De sí misma dice que es una pringada, que tiene un trabajo de mierda donde la humillan, la pisotean y la esclavizan, aunque en el terreno personal tampoco le va muy allá. Cansada de estar a disposición de los hombres, se ha planteado actuar como ellos. Un aquí te pillo, aquí te mato, y si te he visto no me acuerdo. Nada de compromisos. Pero lo cierto es que, desde que Leo (Álex González) la dejó tirada, no ha levantado cabeza. Sigue enganchada a aquel amor, sin entender lo que ocurrió realmente porque eran felices como perdices. Y encima él desapareció de su vida sin pedirle perdón. Pero la vida sigue, aunque vaya arrastrando esa losa de su corazón. Lo malo es que Leo ha regresado para poner su vida patas arriba de nuevo. Maca tendrá que decidir qué hacer, si sucumbir o pensar en lo que realmente le conviene.

Para dilucidar todas sus dudas, Maca cuenta con el apoyo de sus dos mejores amigas: Adriana (Susana Abaitua) y Jimena (Elisabet Casanovas). El argumento de la película no se centra únicamente en la historia de Maca sino que también dejará espacio para las amigas. Así, veremos cómo Adriana, casada con Julián, sufre por su relación. Parece que la pareja no congenia en la cama. Ella cree que se debe a que es asexual pero pronto descubrirá que esa impresión no ha sido más que una manera de engañarse a sí misma. En cuanto a Jimena, su corazón sigue latiendo por Santi, con quien mantuvo una relación hace muchísimos años. Lamentablemente Santi falleció en un atropello y, desde entonces, Jimena no ha hecho más que tratar de invocar su espíritu. ¿Volverá Santi de entre los muertos?

La vida de Maca, Adriana y Jimena serán los tres hilos argumentales de la película, predominando la historia de Maca sobre las otros dos. A lo largo de casi dos horas veremos lo que le ocurre a estas tres jóvenes y cómo gestionan sus problemas.

¿Comedia romántica con mensaje?

A ver, no nos vamos a engañar. Este tipo de películas y los libros que firma Elísabet Benavent son lo que son, historias románticas, que nos cuentan la vida de unas jóvenes entre 25 y 30 años, con los problemas que tienen las mujeres de hoy en día a su edad, es decir, trabajo, familia, amigos, amores,... Son historias que nacen con el único objetivo de entretener, al lector o al espectador. Y como siempre digo, hay momentos en mi vida que con eso me basta. No pido más a este tipo de relatos que lo que me dan, unas horas de desconexión de la realidad. Con este idea clara, nunca sufro de decepción porque sé a lo que me enfrento y lo que puedo esperar. Hay libros de Benavent que me han gustado más que otros. Esto es algo que ocurre hasta en las mejores familias literarias, pero siempre me entretienen y cuando los acabo, pues a otra cosa. Chimpún.

Ahora bien, no son historias tan vacías de contenido como se podría pensar. En Fuimos canciones conoceremos a tres personajes que tienen que enfrentarse a una serie de avatares. Y, de tres personajes, tres mensajes. Maca tiene que aprender a creer en sí misma, a anteponer sus deseos al de los demás, y a luchar por sus sueños. Adriana necesita saber quién es realmente y lo que quiere en la vida pero, sobre todo, tiene que aprender a aceptarse sin tapujos. En cuanto a Jimena, debe dejar atrás el pasado para poder evolucionar y seguir con su vida. 

Pero también vamos a encontrar crítica, importante en los tiempos que corren. Crítica a ese mundillo lleno de jóvenes que dominan las redes sociales y se vuelven virales. Los influencers, probablemente muy muy caricaturizados, salen muy mal parados en esta película. Está claro que no todo el mundo será como Pipa, la jefa de Maca, pero eso no quiere decir que no exista este tipo de personajillos engreídos que creen que el mundo está postrado a sus pies.  Me ha parecido que la imagen de Pipa es una bofetada a dos manos más que merecida, y me hubiera gustado que al personaje se le diera más caña. 

Personajes e intérpretes

Maca tiene mucho potencial, pero se valora poco. Se siente débil, insegura y le afecta demasiado lo que piensen los demás de ella. Se calla muchas cosas y lo pasa muy mal cuando Pipa la trata con la punta del pie, no tiene en cuenta sus sentimientos y no le importa dejarla en ridículo ante los demás. Maca traga y traga, y aunque a veces tratará de ponerse en su sitio, lo cierto es que siempre agacha la cabeza. Lo mismo le ha pasado con los hombres, aunque parece que está aprendiendo la lección. Porque Maca va a evolucionar y mucho. 

El personaje está interpretado por María Valverde. A mí esta chica me cautivó en La flaqueza del bolchevique. También la vi en Mula y en algún largometraje más, pero, si miramos sus trabajos hasta ahora, observamos que ya ha encarnado personajes como el de Maca en la saga de Federico Moccia, esas historias en las que una jovencita romántica vive una tórrida historia de amor. No digo que sean malos papeles pero, creo que un actor o actriz puede lucirse más con personajes de más enjundia y mucho más  complicados. Quizá lo que más destacaría de su trabajo son las escenas en las que se dirige al espectador, para involucrarlo en la historia.

En cuanto a Adriana y Jimena, os diré que me ha resultado mucho más interesante el dilema al que se enfrenta Adriana. Es como más actual, más vinculado a nuestros tiempos en los que la mujer debe dejar atrás ese manto de prejuicios y pensar en lo que realmente le apetece. Ni Abaitua ni Casanovas están como para marcar un hito en la historia. De hecho, ni siquiera Valverde hace una interpretación memorable. Las tres están correctas y poco más.

Y sobre Leo, su personaje encaja en ese perfil de hombre musculoso, guapo, e interesante. Y eso es lo que interpreta Álex González, sin más aportación. De hecho, creo que su papel es más artificial que el de las chicas. 

En definitiva, con una banda sonora potente y actual (atención al cameo de Yoly Saa), y algún toque de humor, Fuimos canciones mantiene el patrón que ya vimos en Valeria, es decir, jóvenes con problemas amorosos que acuden a sus amigas para aclararse y se ponen al día mientras toman una copa de vino. Es una película que se deja ver y de la que nos quedará un leve aroma que se irá diluyendo con el tiempo. No es mal asunto tampoco. Para mí lo importante es que la trama, si bien liviana y predecible, entretiene. Por otra parte, a pesar de las casi dos horas, tampoco se me ha hecho larga. Por lo tanto, para una tarde de estas que se avecinarán, con tiempo desapacible y muchas ganas de quedarte en casa con un café en las manos, puede cumplir.

Esperemos qué nos depara Un cuento perfecto cuando llegue su momento.

La tenéis en Netflix 

Tráiler:




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