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lunes, 26 de abril de 2021

DONDE NAVEGA EL OLVIDO de Fernando de Artacho

Editorial: Algaida
Fecha publicación: enero, 2021
Precio: 20,00 €
Género: narrativa
Nº Páginas: 448
Encuadernación: Rústica con solapas
ISBN: 9788491893929
[Disponible en ePub]

Autor

Fernando de Artacho nació en Sevilla. Es doctor en Historia y licenciado en Derecho por la Universidad Hispalense, abogado de su Ilustre Colegio. También ha realizado estudios de Ciencias Políticas en España y de doctorado en Ciencias Sociales y Políticas en la prestigiosa Universidad Técnica de Lisboa. Es diplomando en Genealogía, Heráldica y Nobiliaria por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Asiduo colaborador en revistas especializadas y medios de comunicación escritos; ha publicado cuarenta libros, entre los que destacan Manuscrito sevillano, Los Caballeros Veinticuatro del Puerto de Santa María, Padrón de Nobles e Hijosdalgos de la ciudad de Sevilla en el siglo XVIII, Estudio de las Reglas de la Primitiva Archicofradía de la Coronación de Espinas de 1567 o La Nobleza sevillana a través del Privilegio de Oratorios; posteriormente ha publicado un ensayo titulado Los otros Alba. Es presidente de la Academia Andaluza de la Historia, miembro de la Real Academia Matritense de Heráldica y Genealogía, de la Real Academia Belgo-Española de la Historia y de la Real Academia de la Mar, entre otras varias academias e instituciones españolas y extranjeras.

Desde hace algunos años alterna la labor investigadora con la divulgación histórica en novelas como Hija de la Iglesia, Las dos verdades, El enigma de la Santa Espina (Finalista del Premio de Novela Ateneo de Sevilla), La gubia del alumbrado (I Premio Ateneo de Sevilla de Novela Histórica), El trono y el altar, Narraciones y leyendas, El almirante Mediohombre, Campanas de duelo y El corro de Tánger.

Sinopsis

A principios del siglo XX se cruzan las vidas de dos señoritos sevillanos con la de un sobrio castellano. La amistad de tres estudiantes de Derecho se verá consolidada por sus vivencias estudiantiles, donde las correrías de juventud, el desamor, las pasiones y los sueños de futuro, se alternan con el honor y el deber hacia una clase social que ya comenzaba su decadencia. El amor apasionado, la lealtad entre amigos y el embrujo social de la época son los ingredientes perfectos para que Fernando de Artacho nos deleite con su nueva novela elegantemente escrita.

[Información tomada directamente del ejemplar]



Me gustan las cubiertas que me transmiten algo, esa primera impresión que construyo nada más tener el libro entre mis manos. Un título, una imagen, un objeto suele conducirme a imaginar lo que puedo llegar a encontrarme en el interior de un libro. Es cierto que ese pálpito no siempre resulta certero, pero es inevitable dejarse llevar por el primer contacto visual. Dicho todo esto, vuelvo a mirar la portada de Donde navega el olvido, la última novela de Fernando de Artacho, y asiento con un gesto al reafirmarme en mi parecer. Ese primer instante en el que el libro y yo nos miramos las caras se convirtió en flechazo.

Donde navega el olvido une dos hermosas ciudades: Sevilla y Salamanca. Lo hace a través de los personajes de una novela que nos conduce a principios del siglo XX. Pablo Somoza y Quintanilla y Gonzalo de las Infantas son dos primos de la aristocracia sevillana. Respaldados por la posición y economía de sus familias, podrían ser tildados de dos auténticos calaveras, dos señoritos sin oficio (aunque con beneficio) que se dedican a la vida contemplativa. Para enderezar el curso de sus vidas son enviados a estudiar a Salamanca. Allí conocerán al castellano Justo de Salcedo, un joven de familia humilde que estudia con la intención de labrarse un futuro y una vida mejor. La vida de los tres jóvenes se cruza. Juntos correrán diversas aventuras en la ciudad salmantina. También  aparecerá en escena una joven que... Bueno, no os cuento más. Solo apuntar que, en esta vida, todo esfuerzo, tesón y voluntad siempre tiene su recompensa.

Lo primero que llama la atención en la nueva novela del autor sevillano es el giro en la trama principal de la historia que nos narra. Acostumbrados a leer sus obras, principalmente centrados en el género histórico, Donde navega el olvido es una obra de difícil clasificación. Habrá historia sí, pero también otras muchas cuestiones. En esta novela se nos refleja la sociedad de una época ya pasada. El lector es trasladado a los «felices años veinte» como telón de fondo. Por las calles de la ciudad de Salamanca veremos correr a Pablo y a Gonzalo, junto a Justo. Este último vendría a ser todo lo contrario a lo que representan los primos. Sin embargo, desde que sus vidas se cruzan, veremos cómo Justo se va abriendo camino en la vida con mucho esfuerzo y pundonor, llegando a ser determinante para los otros protagonistas citados. Sus sueños de futuro deben regirse por la disciplina y el estudio, y este hecho choca con el estilo de vida alegre y desenfadada de los jóvenes sevillanos, miembros de una familia con una economía muy desahogada. Son personajes minuciosamente descritos e insuflados de vida. Lo mismo ocurre con los femeninos, entre los que encontramos a la bella Isabel, Flora, la alegre Patrocinio o Doña Delfina. Todos juntos conforman una amplia galería de protagonistas. 

Y si decía antes que Donde navega el olvido es de difícil clasificación, es porque en ella encontramos también una historia llena de aventuras, sazonada con un extenso abanico de sentimientos, entre los que destacan el amor y el desamor, las pasiones carnales, el instinto de superación, así como el honor y el deber. 

Independientemente del gran trabajo de documentación que se observa en sus páginas, cuando se está inmerso en la lectura del libro cabe preguntarse qué proporción de tintes autobiográficos hay volcados en sus páginas. Como no podía ser de otra manera, preguntamos al autor por tal aspecto, en la entrevista que le hicimos al autor (puedes leerla aquí), y en la misma que nos confesó que se trataba de una época que conocía bien, gracias a su familia.  

Con un lenguaje preciso, elegante, muy descriptivo y rico, Fernando de Artacho nos muestra la sociedad de la época y las distintas clases sociales. En definitiva, esos dos mundos que se entrecruzan por manos del destino. Resulta llamativo ver a Justo, con esa forma de vivir tan espartana, frente a la existencia frívola y desahogada de los sevillanos. Con ellos asistiremos a los salones de baile, a los tablaos, donde se beberá hasta bien entrada la madrugada. Son jornadas nocturnas llenas de derroche sin miramiento, y de mujeres que alegran la vida a los señoritos. El autor describirá en estas páginas una sociedad que está dando sus últimos coletazos, muy  próxima a extinguirse en cuanto estalle la guerra civil.

Escrito en tercera persona y con un total de dieciocho capítulos, la lectura de Donde navega el olvido resulta amena. Contribuye a un ritmo constante de lecturas, los continuos cambios de escenario entre Sevilla y Salamanca, y los sopesados diálogos entre los protagonistas, dotando a la historia de bastante fluidez.

Poco más debo añadir. Si os gustan las novelas en las que se aúnan elementos de distintos géneros, Donde navega el olvido puede ser una gran apuesta. Por lo tanto, desde aquí, sólo me queda recomendárosla.

[Fuente: Imagen de la cubierta tomada de la web de la editorial]

Puedes adquirirlo aquí:



martes, 2 de marzo de 2021

FERNANDO DE ARTACHO: ❝No se puede escribir novela sin vivencias personales y sin leer❞

No es la primera vez que Fernando de Artacho pasa por este espacio. Hemos tenido la suerte de conversar con él en dos ocasiones anteriores, con la publicación de El almirante Mediohombre (puedes leer la entrevista aquí) y con Campanas de duelo (puedes leer la entrevista aquí). Y en ambas, conté con la colaboración de un amante de la novela histórica, que vuelve a repetir de nuevo, y a cederme su trabajo. 

Fernando de Artacho publica Donde navega el olvido, una novela que nos traslada al principio del siglo XX, para hacernos viajar entre Sevilla y Salamanca. Hace unos días conversamos telefónicamente con el autor. Esto es lo que nos contó. 

Juan Sobrino.- Fernando, le leo desde que publicó La gubia del alumbrado. Hemos conversado sobre El almirante Mediohombre, novela con la que le hizo justicia a Blas de Lezo y con Campanas de duelo, que fue para mí como un thriller histórico. También pude leer El correo de Tánger, con la que me sumergí en el mundo del espionaje, y ahora, con Donde navega el olvido, el cambio de registro has sido notorio, ¿cierto?

Fernando A.- Siempre tengo abiertas varias novelas a la vez. Empiezo con una y si me canso, me voy a la otra. La idea de Donde navega el olvido surge porque quería escribir algo sobre el mundo estudiantil y sobre el estilo de vida «señoritil», y no lo digo en sentido despectivo. Me apetecía escribir sobre los señoritos aristócratas de los años 20 de Sevilla, aquellos que supusieron el fin de una raza, o de una clase, por decirlo de algún modo. Así que, en esta novela, he combinado el mundo estudiantil de Salamanca y el mundo de los aristócratas de Sevilla en aquellos años, que ya sabemos todos cómo era, gente que se dedicaba a vivir la buena vida, de juergas nocturnas, saraos, y tablaos. Los padres no hacían carrera de ellos, así que los mandaban a Salamanca, como castigo. En esta novela mezclo personajes castellano-leoneses con los alegres sevillanos.

J.S.- Efectivamente, no solo vamos a ver cómo era la vida en Sevilla y Salamanca, sino que también vamos a comprobar en su novela cómo era la personalidad de unos y otros. Tenemos a un personaje muy austero, como es Justo de Salcedo...

F.A.- ¡Y sin duro! Justo de Salcedo es el hidalgo pobre, castellano-leonés, el eterno estudiante...

J.S.- Exacto, frente a los señoritos andaluces, como Pablo y Gonzalo. ¿Mostrar esta dualidad de personajes ha sido algo intencionado?

F.A.- Sí. Cuando me pongo a escribir no sé por dónde voy a salir. Jamás hago un croquis, sino que me dejo llevar por cómo vaya surgiendo la historia. Soy un enamorado de Salamanca y un día estando allí de viaje, me acordé de Sevilla. Fue entonces cuando me planteé una historia con dos personajes muy distintos, un estudiante, y dos calaveras sevillanos. Y así surgió esta novela. Pero nunca planteo demasiado la trama, ni los personajes. De hecho, ahora estoy escribiendo la segunda parte de Hija de la iglesia y no sé cómo va a acabar. 

J.S.- Donde navega el olvido es una novela que quiere resaltar valores, como el esfuerzo. 

F.A.- Sí, sí... Hay un mensaje de superación, en los dos ambientes, en el salmantino y en el sevillano. En la novela, hay un momento en el que esas vidas deben cambiar y se pretende resaltar esos valores que mencionas. Hoy en día vienen muy bien. Estamos viviendo una época de crisis a todos los niveles -política, social, económica,...-, e incluso sufrimos crisis en enseñanza porque, si entramos a analizar algunas universidades y el profesorado que hay, es para salir corriendo.

J.S.- Además, la novela nos descubre las costumbres sociales de la época, con aquellos duelos por honor. No hace tanto tiempo del último.

F.A.- Pies no. El último duelo conocido en Sevilla fue entre el capitán García de Paredes y el marqués de Pickman, a principios del siglo XX. Bueno, Pickman era su mujer porque él era marqués consorte. Los duelos estaban prohibidos.

J.S.- La iglesia los castigaba con la excomunión. Excomulgaban, no solo a los participantes, sino también a los testigos y a los padrinos.

F.A.- Pero eso no solo ocurrió en los tiempos de la novela, sino que han estado castigados con la excomunión desde tiempos inmemoriales. Es lógico porque, o mueres en pecado mortal o matas a la otra persona. 

J.S.- Fernando, es indudable que sus libros reflejan su formación académica. Me gustaría conocer como ha sido la documentación para esta novela.

F.A.- Buena parte de la documentación ha sido todo de cabeza. Tengo y conozco muchas vivencias de mi propia familia, o de amigos. Para un  historiador, la época en la que se desarrolla la novela es relativamente cercana. Yo mismo he conocido a mi bisabuela, nacida en 1880 y fallecida en 1975. Por entonces tenía cerca de quince años. Mi bisabuela me llegó a contar cómo los mamelucos franceses le hicieron a su abuelo un corte en el brazo. Me contó un hecho de 1808, estando en 1974. Y mi abuela murió con noventa años, hace diez o catorce años, y también me contó muchas cosas. Para todo esto de escribir es muy importante la memoria histórica, pero igual de importante es la memoria familiar.

J.S.- Pues conectado a esa memoria familiar, quisiera saber si, en la trama de Donde navega el olvido, hay algún episodio autobiográfico.

F.A.- En cierto sentido, sí. No voy a concretarte exactamente qué es autobiográfico o no. De todos modos, por regla general, suelo poner algún detalle autobiográfico en todas las novelas. En este caso, hay algún episodio de ese tipo, tanto en la parte castellana como en la andaluza. Yo tengo sangre andaluza pero mi abuelo Miguel, militar de profesión, era castellano. Lo que pasa es que llegó a Sevilla y se hizo más sevillano que nadie. El pobre murió el mismo día de su cuarto aniversario de bodas, en el frente de Brunete. 

Yo también soy capitán del ejército. Cuando se creó la reserva voluntaria en España, me presenté a la primera promoción, y aprobé. Me he retirado después de dieciséis o diecisiete años. He llegado a capitán, que es a lo máximo que se puede llegar siendo reservista, en honor a mi abuelo y a mis antepasados.


J.S.- Cuerpo militar que también está presente en la novela.

F.A.- Sí, sí, así es. He ido metiendo un poco de todo en esta novela. No se puede escribir sin vivencias personales y sin leer. Además, tienes que saber hasta dónde contar y, sobre todo, ser modesto,... He leído novelas «históricas», por llamarlas de alguna manera, de autores muy famosos, y que venden miles y miles de ejemplares, donde te narran la construcción de una catedral gótica y, a la vez, te ponen a los obreros comiendo papas hervidas. Eso no puede ser. Si las papas las trajo Colón muchos siglos después. De todos modos, con esto no quiero decir que yo no cometa errores. También los cometo y, seguramente, en mis novelas se pueden encontrar fallos pero, al menos, yo lo admito y reconozco que, si me he equivocado, pues he me equivocado. Desde luego, lo que está claro es que para escribir hay que tener mucho cuidado y no poner lo primero que se nos ocurre. 

J.S.- Claro. Y, Fernando, ¿con qué impresión le gustaría que el lector se quedara después de leer Donde navega el olvido?

F.A.- Me gustaría que se quedara con una sensación de felicidad. Tengo dos amigos que me han dicho lo más grande. Uno ya falleció por cáncer, y el otro está también pasando un duro trance. Los dos me han llegado a decir en su momento que, lo más les calmaba era leer algunas de mis novelas. Para mí, eso es muy grande. Si con mi esfuerzo puedo hacer feliz a una sola persona, aislarlo de este canallesco ambiente, y no lo digo solo por la pandemia, me doy por satisfecho. Es que estamos en una sociedad decadente de la que, a veces, es mejor aislarse. Sinceramente, no sé cómo vamos a acabar.

J.S.- No diré que no tiene usted razón. Pero volvamos a la literatura. Me ha dicho usted antes que tiene abiertas muchas novelas. ¿Qué nos puede adelantar?

F.A.- En género histórico, tengo tres libros terminados, a falta de redactar el índice. Soy muy malo con los ordenadores, y tengo que buscarme a alguien que me haga el índice y lo inserte en el texto. 

Por otro lado, y como te dije antes, tengo empezada la segunda parte de Hija de la iglesia; otra novela más que transcurre en el año 74, protagonizada por el hijo de un republicano que vuelve a España para buscar sus raíces; y después otra más que empecé a escribir sobre la pandemia, algo fantástico. Pero no te cuento más.  Además de eso, estoy acabando un doctorado y otra carrera más. Lo bueno es que duermo poco y, soy constante. En esta vida, más que ser inteligente es mucho más importante ser constante.

J.S.- Es verdad. Pues le diré que Donde navega el olvido me ha parecido una novela muy enriquecedora, que atrapa desde el principio, y se lee muy rápido.

F.A.- Un libro que no te engancha en las primeras quince o veinte páginas es muy difícil que atrape después al lector.

J.S.- Cierto. Pues Fernando, un placer hablar con usted de nuevo, y un placer leerle nuevamente.

F.A.- Muchas gracias a ti. 

Así transcurrió esta conversación. Doy las gracias de nuevo a mi colaborador, a través de cuyas palabras hemos conocido un poco más en profundidad Donde navega el olvido, la última novela de Fernando de Artacho.




Sinopsis: A principios del siglo XX se cruzan las vidas de dos señoritos sevillanos con la de un sobrio castellano. La amistad de tres estudiantes de Derecho se verá consolidada por sus vivencias estudiantiles, donde las correrías de juventud, el desamor, las pasiones y los sueños de futuro,, se alternan con el honor y el deber hacia una clase social que ya comenzaba su decadencia. El amor apasionado, la lealtad entre amigos y el embrujo social de la época son los ingredientes perfectos para que Fernando de Artacho nos deleite con su nueva novela elegantemente escrita.

lunes, 18 de febrero de 2019

EL CORREO DE TÁNGER de Fernando de Artacho


Editorial: Algaida.
Fecha publicación: octubre, 2018.
Precio: 20,00 €
Género: Ficción histórica.
Nº Páginas: 168 
Encuadernación: Tapa blanda con solapa.
ISBN: 978-84-9189-029-4
[Disponible en eBook;
puedes empezar a leer aquí]


Autor

Fernando de Artacho nació en Sevilla. Es doctor en Historia y licenciado en Derecho por la Universidad Hispalense, abogado de su Ilustre Colegio. También ha realizado estudios de Ciencias Políticas en España y de doctorado en Ciencias Sociales y Políticas en la prestigiosa Universidad Técnica de Lisboa. Es Diplomado en Genealogía, Heráldica y Nobiliaria por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas.

Asiduo colaborador en revistas especializadas y medios de comunicación escritos, ha publicado más de una treintena de libros, entre los que destacan Manuscrito sevillano, Los Caballeros Veinticuatro del Puerto de Santa María, Padrón de Nobles e Hijosdalgos de la ciudad de Sevilla en el siglo XVIII, Estudio de las Reglas de la Primitiva Archicofradia de la Coronación de Espinas de 1567 o La Nobleza sevillana a través del Privilegio de Oratorios; posteriormente ha publicado un ensayo titulado Los otros Alba. Es presidente de la Academia Andaluza de la Historia, miembro de la Real Academia Matritense de Heráldica y Genealogía, de la Real Academia Belgo-Española de la Historia y de la Real Academia del Mar, entre otras varias academias e instituciones españolas y extranjeras.

Desde hace algunos años alterna la labor investigadora con la divulgación histórica, en novelas como Hija de la Iglesia (2004), Las dos verdades (2005), El enigma de la Santa Espina (Finalista del Premio de Novela Ateneo de Sevilla), La gubia del alumbrado (I Premio Ateneo de Sevilla de Novela Histórica), El trono y el altar, Narraciones y leyendas, El almirante Mediohombre y Campanas de duelo. 

Sinopsis

Francisco Reschet, joven falangista de origen alemán, ve interrumpido sus estudios con la llegada de la Guerra Civil, en la que tomará parte como voluntario de la Segunda Bandera de Sevilla. 

Sus deseos de continuar los estudios universitarios se verán truncados nada más terminar la guerra. Su aspecto germano y el hablar tres idiomas a la perfección, hacen que el incipiente servicio secreto español se fije en él. Tras un periodo de entrenamiento y preparación, le encomiendan las primeras misiones: asistir al viaje del Reichführer Heinrich Himmler y la entrevista entre el general Franco y Adolf Hitler en Hendaya; pero la misión más importante de su vida tendrá lugar en Tánger.

El 14 de junio de 1940, en cumplimiento del régimen internacional autónomo de Tánger, las fuerzas del Ejército Español entran en la ciudad; España la reclamaba desde 1909. Allí sería enviado Francisco Reschet, bajo la falsa identidad de jefe de correos, para recuperar unos importantes documentos robados al gobierno, que podían provocar la entrada de España en la Guerra Mundial. 

Estamos ante una novela rápida y ágil, donde se suceden trepidantes acciones de espionaje y combates, junto a una historia de amor.

[Información tomada directamente del ejemplar]


Fernando de Artacho ha pasado por este espacio en más de una ocasión. Disfruté mucho con su novela El almirante Mediohombre que me descubrió la figura de Blas de Lezo (puedes leer la reseña aquí), y posteriormente, me zambullí en Campanas de duelo, una novela cuyo argumento transcurría muy cerca de mi casa, lo que avivaba mi interés (puedes leer la reseña aquí). Con estos dos trabajos que me parecieron dos estupendas lecturas, he esperado con expectación lo último del autor. Y es que las novelas de Artacho cuentan con una expresiva narración y una diversidad de contextos históricos que favorece muy positivamente la lectura. En esta ocasión, con El correo de Tánger, el autor trasladará al lector a un periodo de entreguerras, cuando ha finalizado nuestra Guerra Civil y cuando la Segunda Guerra Mundial está en ciernes.

Nuestro protagonista es un joven falangista sevillano con prometedora carrera universitaria. Francisco Reschet, de origen alemán y cuyo abuelo fue ingeniero de una potente empresa eléctrica alemana en Sevilla, verá truncada su previsora vida precisamente por su aspecto germano y dominio de varios idiomas. Hablamos de una época en la que el manejo de lenguas extranjeras y una educación exquisita no estaban al alcance de todos y, por el hecho de destacar en los estudios, además de su excelsa disciplina militar, Reschet se verá pronto involucrado en operaciones militares de gran envergadura. Concretamente, el joven se convertirá en espía y será ese punto de partida el principal regalo que nos ofrece la novela de Artacho: el espionaje y el rigor histórico.

Convertirse en espía pasará por tener brillantes méritos académicos militares, además de una preparación 'especial'. Todo ello será reconocido por sus superiores, con lo que su futuro para el servicio del régimen político estaba más que predestinado. Como antesala de la misión que marcaría su vida, Reschet asistirá a la entrevista que el general Franco y Adolf Hitler mantendrán en Hendaya. Pero esto solo será el principio pues su labor más importante será convertirse en jefe de correos en Tánger, una ciudad que, bajo cumplimiento del régimen internacional autónomo, fue ocupada por fuerzas del Ejército español el 14 de junio de 1940, después de ser reclamada por nuestro país desde 1909. Ocupando su nuevo puesto, nuestro protagonista será los ojos y los oídos del régimen aunque eso no le quitará tiempo para enamorarse, no ya solo de la ciudad, sino de la bella Marie.

La novela centra la atención sobre la pérdida de unos documentos firmados por Franco cuya desaparición puede provocar la entrada de España en la Segunda Guerra Mundial. Por supuesto, el encargado de recuperar tales papeles será nuestro protagonista y hay que tener en cuenta que, según caigan en el bando de los aliados o de los alemanes, todos participantes de la contienda, nuestro país se hubiera visto afectado en su aparente neutralidad, con las terribles consecuencias que eso podría originar, y más después de la recién finalizada Guerra Civil. En función de las manos en las que recayeran esos documentos, el futuro de nuestro país y, por ende, de toda Europa, podría haber sido muy distinto. ¿Ocupación por parte de los alemanes? ¿Por parte de los aliados? Las hipótesis quedan encima de la mesa y resulta muy interesante elucubrar con los posibles caminos históricos que hubiera recorrido nuestro país.

El correo de Tánger cuenta con una primorosa ambientación. El autor posee fina habilidad para envolvernos con la atmósfera que se respiraba en la ciudad, con sus calles repletas de tiendas, sus mercados, sus olores y colores, un escenario que llegó a convertirse en un nido de espías, paraíso del espionaje internacional, amparado por su estatus autónomo y su espíritu cosmopolita. En tales circunstancias, la sensación de no poder confiar en nadie campaba a sus anchas. Pero el contexto histórico llega más lejos pues el peñón de Gibraltar se convirtió en un punto estratégico para todos las nacionalidades en conflicto. Ahí dejo su parte de protagonismo.

En la nueva obra de Artacho nos llama la atención la narrativa en primera persona, a modo de memoria. Como me suele ocurrir con sus novelas, la trama me engancha desde la primera página, haciéndome pasear por un contexto histórico que pone perfectamente en situación al lector, al que conduce hacia un desenlace trepidante y desasosegante. A veces cuenta con un estilo algo poético, especialmente en lo referente a las descripciones de los paisajes de Tánger que tanto invitan a la ensoñación. 

Sin duda, El correo de Tánger es una buena lectura, una novela histórica con tintes de suspense policíaco y su dosis justa de romanticismo, que consigue hacer disfrutar al lector a la vez que lo sumerge en una serie de reflexiones sobre otros posibles futuros de nuestro país. Como comenté antes, ¿qué hubiera pasado si tales documentos caen en manos inapropiadas? Fernando de Artacho juega con este truco de prestidigitador para involucrarnos en una lectura muy recomendable.







 

[Fuente: Imagen de la cubierta tomada de la web de la editorial]

Puedes adquirirlo aquí:

lunes, 25 de septiembre de 2017

CAMPANAS DE DUELO de Fernando de Artacho.


  Editorial: Algaida.
Fecha publicación: noviembre, 2016
 Precio:  20,00 €
Género: Ficción histórica.
Nª Páginas: 456
Edición: Tapa dura
ISBN: 978-84-9067-699-8
[Disponible en eBook;
puedes empezar a leer aquí]
Autor

Fernando de Artacho nació en Sevilla. Es doctor en Historia y licenciado en Derecho por la Universidad Hispalense, abogado de su Ilustre Colegio, y cursó estudios de doctorado en Historia en la citada institución. También ha realizado estudios de Ciencias Políticas y  Sociales en España y Portugal. Es Diplomado en Genealogía, Heráldica y Nobiliaria por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas. 

Asiduo colaborador en revistas especializadas y medios de comunicación escritos, ha publicado más de una treintena de libros, entre los que destacan Manuscrito sevillano, Los Caballeros Veinticuatro del Puerto de Santa María, Padrón de Nobles e Hijosdalgos de la ciudad de Sevilla en el siglo XVIII, Estudio de las Reglas de la Primitiva Archicofradía de la Coronación de Espinas de 1567 o La Nobleza sevillana a través del Privilegio de Oratorios; posteriormente ha publicado un ensayo titulado Los otros Alba

Es presidente de la Academia Andaluza de la Historia, de la Real Academia Matritense de Heráldica y Genealogía, de la Real Academia Belgo-Española de la Historia y de la Real Academia de la Mar, entre otras varias academias instituciones españolas y extranjeras.

Desde hace algunos años alterna la labor investigadora con la divulgación histórica, en novelas como Hija de la Iglesia (2004), Las dos verdades (2005), El enigma de la Santa Espina (Finalista del Premio Novela Ateneo de Sevilla), La gubia del alumbrado (I Premio Ateneo de Sevilla de Novela Histórica), El trono y el altar, Narraciones y Leyendas y el almirante Mediohombre. 

Sinopsis

En la noche del 15 de mayo de 1570, coincidiendo con la visita a Sevilla del rey Felipe II, las campanas de la iglesia de la O, en Triana, comienzan a doblar misteriosamente a muerto, con el toque específico que proclama el fallecimiento del rey. 

Por mandato del Cardenal se encarga una nueva cerradura cuya llave deberá colgársela el párroco al cuello y no quitársela ni para dormir. Pero en las noches siguientes se repite el mismo toque fúnebre, incluso a pesar del retén de vigilancia apostado en la iglesia. La clave de tan singular suceso parece residir en Antón González, campanero de la parroquia, a quien la malicia y las mentiras habrían conducido a la hoguera de la Inquisición casi setenta años antes. 

Don Lope de Céspedes y el caballero Rodrigo de Alvarado se harán cargo de revisar el proceso inquisitorial contra el desventurado campanero. Y a partir de ese momento, como si se hubieran abierto las puertas del infierno, una serie de extraños sucesos sacudirá la ciudad.


[Biografía y sinopsis tomadas directamente del ejemplar]

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Sin ser lectora fervorosa de novela histórica, siempre me siento atraída por los nuevos trabajos que Fernando de Artacho va publicando, especialmente si cuenta con una mezcla de otros géneros. En esta ocasión, el autor nos trae una nueva propuesta que viene envestida por una cubierta en la que se anuncia un apasionante thriller histórico y una sinopsis que nos habla de un misterioso repicar de campanas en una iglesia sevillana, concretamente la parroquia de la O, en Triana, un templo que se sitúa a escasos metros de mi casa y por cuya puerta paso muy a menudo.

La cosa no podía pintar mejor, así que me dispuse a preparar la mesa, con sus viandas y su buen vino, para devorar esta novela que, continuando con el símil culinario, proponía un sugerente menú teniendo como primer plato el misterioso toque fúnebre de las campanas de mi vecina iglesia, coincidiendo con la visita a Sevilla del rey Felipe II en el mes de mayo de 1570. Los toques a muerte se repetirán en las noches siguientes, siempre de la misma forma pero sin un origen conocido, pues el campanero asegura que no son obra suya. Entonces, ¿quién hace sonar las campañas? ¿Qué anuncian?

Con estos mimbres, desde el comienzo de la novela es inevitable que los lectores se sientan atraídos y quedemos enganchados a la historia desde su primera página. Sin duda, la trama me ha parecido inquietante y original, así como el contexto histórico que abarca el reinado de Felipe II, con la Inquisición desplegando sus redes por toda la sociedad de la época. Y es que pronto el Santo Oficio cobrará gran protagonismo en la novela. 

Sería justo destacar el amplio trabajo de documentación que ha realizado Fernando de Artacho. Es algo a lo que nos tiene acostumbrados y en esta ocasión no iba a ser menos. No se trata solo de la profundidad y la rigurosidad con la que nos demuestra los procedimientos del Santo Oficio, sino también el reflejo y los detalles de la época en la que se enclava la trama. Y centrándonos en la Inquisición, no cabe duda de que fue una época convulsa. Se respiraba el miedo a ser denunciado falsamente, ya fuera por envidia, celos o cualquier otra artimaña que acabara con el denunciado ante un tribunal de la Inquisición. Había que demostrar la inocencia enclaustrado en lúgubre sótano, soportando el hambre, la sed e inimaginables torturas. Todo esto ocurría en el Castillo de San Jorge, sede del temido tribunal en Sevilla- muy cerca de la parroquia de la O y por ende, muy cerca de mi casa. Los autos de fe tenían lugar en la plaza de San Francisco y aunque al pensar en ellos y en el Santo Oficio nos imaginamos que todo era fruto de tremendas injusticias, la novela nos demuestra que eran procesos de lo más garantistas en su época y un modelo de ejercer el Derecho, algo con lo que yo no contaba y que me ha hecho  pensar cómo serían el resto de juicios a los que te podías ver enfrentado. 

Pero si podía ser relativamente fácil verse envuelto en serios problemas por una falsa denuncia, más difícil era sin duda que un veredicto erróneo pudiera ser revocado y corregido, devolviendo su integridad y el buen nombre al condenado, hubiera fallecido ya o no. Sin destripar nada de la novela, a través de sus páginas nos podremos hacer una buena idea de ello.

De igual modo, Fernando de Artacho dibuja un certero reflejo de la sociedad de la época, retratando costumbres, los distintos gremios existentes, los protocolos y la facilidad con la que se podían adquirir nuevos apellidos que dieran lustre al linaje y poder así escalar en la sociedad sevillana, –aplicando al pie de la letra el “Dadme doblones y os daré blasones”-. Es este un punto más a favor de la novela pues el lector se siente habitante del siglo XVI, paseando por las calles sevillanas. Entre todas esas costumbres retratadas, el autor rescata una que me resulta peculiar y que aún llega a nuestros días. Se trata de la procesión de Impedidos y Enfermos de la citada parroquia de la O, una procesión que pretende llevar la Comunión a aquellas personas que, por incapacidad o enfermedad, no pueden acudir a la iglesia. Así, cada año, en uno de los domingos del mes de mayo, se cuela a través de las ventanas de mi casa, bien temprano, el tintinear de una campanita que anuncia la llegada de la procesión y sus discurrir bajo mis balcones.



martes, 5 de septiembre de 2017

ENTREVISTA a FERNANDO DE ARTACHO (Campanas de duelo).

Autor 

Fernando de Artacho nació en Sevilla. Es doctor en Historia y licenciado en Derecho por la Universidad Hispalense, abogado de su Ilustre Colegio, y cursó estudios de doctorado en Historia en la citada institución. También ha realizado estudios de Ciencias Políticas y  Sociales en España y Portugal. Es Diplomado en Genealogía, Heráldica y Nobiliaria por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas. 

Asiduo colaborador en revistas especializadas y medios de comunicación escritos, ha publicado más de una treintena de libros, entre los que destacan Manuscrito sevillano, Los Caballeros Veinticuatro del Puerto de Santa María, Padrón de Nobles e Hijosdalgos de la ciudad de Sevilla en el siglo XVIII, Estudio de las Reglas de la Primitiva Archicofradía de la Coronación de Espinas de 1567 o La Nobleza sevillana a través del Privilegio de Oratorios; posteriormente ha publicado un ensayo titulado Los otros Alba

Es presidente de la Academia Andaluza de la Historia, de la Real Academia Matritense de Heráldica y Genealogía, de la Real Academia Belgo-Española de la Historia y de la Real Academia de la Mar, entre otras varias academias instituciones españolas y extranjeras.

Desde hace algunos años alterna la labor investigadora con la divulgación histórica, en novelas como Hija de la Iglesia (2004), Las dos verdades (2005), El enigma de la Santa Espina (Finalista del Premio Novela Ateneo de Sevilla), La gubia del alumbrado (I Premio Ateneo de Sevilla de Novela Histórica), El trono y el altar, Narraciones y Leyendas y el almirante Mediohombre.

Sinopsis

En la noche del 15 de mayo de 1570, coincidiendo con la visita a Sevilla del rey Felipe II, las campanas de la iglesia de la O, en Triana, comienzan a doblar misteriosamente a muerto, con el toque específico que proclama el fallecimiento del rey. 

Por mandato del Cardenal se encarga una nueva cerradura cuya llave deberá colgársela el párroco al cuello y no quitársela ni para dormir. Pero en las noches siguientes se repite el mismo toque fúnebre, incluso a pesar del retén de vigilancia apostado en la iglesia. La clave de tan singular suceso parece residir en Antón González, campanero de la parroquia, a quien la malicia y las mentiras habrían conducido a la hoguera de la Inquisición casi setenta años antes. 

Don Lope de Céspedes y el caballero Rodrigo de Alvarado se harán cargo de revisar el proceso inquisitorial contra el desventurado campanero. Y a partir de ese momento, como si se hubieran abierto las puertas del infierno, una serie de extraños sucesos sacudirá la ciudad.

[Biografía y sinopsis tomadas directamente del ejemplar]

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Voy culminando poco a poco todas las entrevistas que aún estaban pendientes de publicar y en esta ocasión vengo con un autor que ya ha pasado por este espacio. Con Fernando de Artacho ya tuvimos un encuentro hace un par de año con motivo de la publicación de su novela El almirante Mediohombre, dedicada a la figura de Blas de Lezo. En aquella ocasión conté con la ayuda de un colaborador cercano, amante de la novela histórica, que vuelve de nuevo a cederme su trabajo. 

Fernando de Artacho regresa con una novela histórica ambientada en Sevilla. Tal y como se desprende d la sinopsis, Campanas de duelo, editada por Algaida, aúna misterio e historia, una combinación atractiva que augura una lectura placentera. Esto es lo que Fernando de Artacho nos contó.

Juan S.- Fernando, un placer volver a coincidir con usted para hablar de una nueva novela, Campanas de duelo

Fernando A.- Encantado.

J.S.- Comienza esta nueva historia con un misterio. Sin duda, no hay mejor comienzo.

F.A.- Es el mejor modo de enganchar al lector. Incluso en una biografía también se puede empezar con un misterio, o con mucha acción. Por ejemplo, mi libro sobre Blas de Lezo lo inicié con la batalla de Vélez-Málaga porque el primer capítulo tiene que enganchar, o eso creo yo. Pues en esta nueva novela he querido que sea igual.

J.S.- ¿Cómo surge esta historia?

F.A.- Bueno simplemente se me ocurre una idea y de ahí parte todo. Me pongo a escribir sin más y nunca sé cómo van a acabar los libros, a no ser que sea una biografía, claro. Es lo que me está pasando ahora con la segunda parte de Hija de la Iglesia en la que estoy trabajando. 

J.S.- Pues en relación a Hija de la Iglesia o El enigma de la Santa Espina, parece que  usted se siente especialmente cómodo en el thriller histórico, ¿no es así?



F.A.- Sí aunque también he escrito novelas sobre la guerra civil. Es más ahora mismo también estoy escribiendo una novela que se remonta a los años 80 con una fuerte conexión con la guerra civil. Me gusta la novela histórica igualmente.

J.S.- En Campanas de duelo, el Santo Oficio tiene un protagonismo importante. Yo siempre había escuchado que fue un tribunal muy garantista desde el punto de vista del Derecho, algo que a mí me parecía una burrada y sin embargo resulta que es cierto.

F.A.- No, no, fue el tribunal más garantista de su época. Primero, hay que desvincular la quema de los presos de la Iglesia. La Iglesia intentaba por todos los medios convertir al no creyente o al hereje. Es más, hubo sacerdotes que murieron quemados intentando salvar el alma de los condenados. Mientras los herejes ardían en llamas, algunos sacerdotes se acercaban con palos largos para que los besaran y poder así darles la absolución. Se acercaban tanto que muchos empezaban a arder y morían. 

El Santo Oficio intentaba salvar las almas hasta el último extremo. 

J.S.- ¿Y cómo eran las relaciones entre el clero y la Santa Inquisición? ¿Era fluida?

F.A.- Tenían jurisdicciones diferentes. El Santo Oficio tenía mucho poder. Incluso llegó a procesar a algún cardenal de la Santa Iglesia Romana, a más de uno. El único que podía frenar los pies del Santo Oficio era el rey. 

J.S.- Ambiente de la época, falsas denuncias, las envidias entre los vecinos, salvando las distancias me ha recordado a lo que ocurría durante la guerra civil. Es decir, el hombre sigue siendo igual a lo largo de los siglos.

F.A.- Bueno, la situación no era la misma. En la guerra civil las denuncias venían originadas por venganzas personales y por miedo a que el otro te denunciara antes. En este caso, el origen está en las deudas que uno tiene contraída con el otro y sobre todo por la inquina que se le tenía a los judíos debido a su poder económico. Los judíos eran prestamistas, eran médicos,... y tenían mucha influencia. La gran mayoría de la nobleza sevillana que hoy conocemos desciende de judíos perseguidos por el Santo Oficio, porque eran los notorios, los que tenían dinero. 

J.S.- Esos linajes que aparecen en la novela, ¿han llegado a nuestros días?

F.A.- Sí, muchos sí. En la novela uso apellidos vinculados con mi familia o con las de algunos buenos amigos. Son apellidos muy vinculados con Sevilla.

J.S.- Un tema que usted domina como diplomado en Genealogía y por sus estudios en Heráldica. Pero algo que me ha parecido muy interesante y que se explica en la novela es la facilidad con la que se podía comprar apellidos. De hecho hay una frase muy curiosa en el texto: «Dadme doblones y os daré blasones».

F.A.- No es tanto comprar apellidos como falsificarlos. De alguna manera tenían que tapar su origen converso.

J.S.- Hábleme del título.

F.A.- Bueno, realidad a mí me hubiera gustado que se llamara El campanero de la O, pero al tratarse de una advocación no era un nombre muy comercial.

J.S.- Pues hablando de la Iglesia de la O, yo, que vivo en Triana, he tenido que pasar por la puerta de esa iglesia, por el Callejón de la Inquisición y el Castillo de San Jorge para llegar a esta entrevista. Menudos lugares. El castillo tuvo mucho importancia en la época.



F.A.- Muchísima. Es un lugar cargado de historia.

J.S.- Y ahora que está tan de moda esto de las rutas por las ciudades, ¿no se podría hacer una guía turística vinculada con la Inquisición aquí en Sevilla?

F.A.- Hay muchísimo escrito al respecto. De hecho estoy haciendo un estudio en profundidad de los familiares del Santo Oficio en Sevilla porque son muy desconocidos. Son personas que eran de clase humilde pero cristianos viejos. Lo que pasa es que el archivo de la Inquisición fue robado en parte y otra parte se perdió. Así que estoy recuperando buena parte de la información y lo voy a presentar como una tesis doctoral en Sociología. 

domingo, 29 de marzo de 2015

GANADOR SORTEO "EL ALMIRANTE MEDIOHOMBRE".

¡¡Buenos días!! Antes de adentrarnos más en la Semana Santa, procedo a resolver el sorteo. Ya sabéis que el ganador o ganadora se llevará a casa un ejemplar de la novela histórica El almirante Mediohombre de Fernando de Artacho. A continuación tenéis la lista de participantes definitiva y sus correspondientes números.


ParticipantesPuntosNúmeros
Agniezka5 puntos1-5
Lady Aliena (*)9 puntos6-14
Manuela9 puntos15-23
Maribel (Vanedis)5 puntos24-28
Martiti9 puntos29-37
Jessica Rodríguez11 puntos38-48
Rmaria Camacho9 puntos49-57
Ángeles Arca5 puntos58-62
Isaura BP13 puntos63-75
Rosa Cortina7 puntos76-82
Porlomenix13 puntos83-95
Lunilla9 puntos96-104
Elenusqui7 puntos105-111
Libros Eris15 puntos112-126
Maidafeni5 puntos127-131
Kelika15 puntos132-146
Ángela León13 puntos147-159
Teresa7 puntos160-166
Rocío11 puntos167-177
Lourdes ILGR9 puntos178-186


Y el ganador es....

¡¡Ángela León!!

¡¡Felicidades!! Mándame tus datos postales a booksandcompanies@gmail.com. Recuerda que tienes de plazo hasta el mismo miércoles para reclamar tu premio. Pasado dicho plazo, volveré a realizar el sorteo.

Muchas gracias a los demás por participar y que paséis una feliz Semana Santa.

martes, 24 de marzo de 2015

PARTICIPANTES SORTEO "EL ALMIRANTE MEDIOHOMBRE".

¡Buenos días! Hoy traigo la lista de participantes al sorteo de un ejemplar de la novela histórica El almirante Mediohombre de Fernando de Artacho. Creo que todo está correcto salvo una incidencia que os detallo más abajo. Los números serán asignados una vez que la incidencia se resuelva.

Tenéis de plazo hasta el próximo día 27 de marzo (viernes) para comunicar cualquier fallo o error. El domingo 29 de marzo conoceremos el nombre del ganador. Muchas gracias a todos por participar y ¡¡suerte!! 



Participantes Puntos Números
Agniezka 5 puntos
Lady Aliena (*) 9 puntos
Manuela 9 puntos
Maribel (Vanedis) 5 puntos
Martiti 9 puntos
Jessica Rodríguez 11 puntos
Rmaria Camacho 9 puntos
Ángeles Arca 5 puntos
Isaura BP 13 puntos
Rosa Cortina 7 puntos
Porlomenix 13 puntos
Lunilla 9 puntos
Elenusqui 7 puntos
Libros Eris 15 puntos
Maidafeni 5 puntos
Kelika 15 puntos
Ángela León 13 puntos
Teresa 7 puntos
Rocío 11 puntos

(*) Incidencia: Lady Aliena yo te cuento 9 puntos aunque tú te computas 13; por favor, comprueba si todo es correcto.


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