
Editorial: Anantes.
Fecha edición: noviembre, 2014.
Nº Páginas: 160.
Precio: 13,40 €
Género: Novela.
Género: Novela.
Edición: Tapa blanda con solapas.
ISBN: 978-84-942381-5-4
Autor
Con casi medio centenar de galardones nacionales e internacionales en su haber, Juan Manuel Sainz Peña es uno de los autores españoles más premiados de los últimos años. Entre los numerosos concursos literarios que ha conseguido por toda España, destacan el Premio Nacional de Novela María Zayas, el Ciudad de Almería, el Enric Valor, el Hontanar de Narravia, el Santoña, la mar; el Internacional de Cuentos Ciudad de Elda, el Leyendas Blancas, o el Internacional de Cuentos Lena.
Es autor de las novelas La alargada sombra de la bayoneta (2000), El mensaje (2003), El juglar (2004), La edad de los héroes (2010), Piedras Negras (2013), El criado de Velázquez (2014) y el volumen de relatos A la hora convenida (2014). Asimismo, Sainz Peña ha dirigido programas en Onda Jerez Radio, y colaborado con las emisiones locales de la Cadena SER. Del 2000 al 2004 escribió para Jerez Información la columna de opinión "Con la venia". Desde 2004 hasta el 2013 fue columnista, colaborador y crítico teatral de Diario de Jerez, publicando más de 900 artículos para este medio. Desde 2013 participa con la serie de microrrelatos "Cuentometrajes" en Más Jerez.
El caso de Anne Brizard es la obra ganadora de la XXXIV edición del premio Casino de Mieres.
Sinopsis
1882. Levillecrucifix, al norte de Francia. El inspector Alexander Schade es llamado urgentemente desde París para investigar la desaparición de la joven Anne Brizard, sobrina de Jean Gaston, propietario del casino local. A su llegada, el doctor Malchanceaux, un tipo siniestro y huraño, sospechoso principal por su obsesión con la desaparecida, acaba de morir en extrañas circunstancias. El inspector encuentra su mansión en un estado de completo abandono: malas hierbas, cuadros mutilados, botellas de licor vacías, cadáveres de animales, suciedad... y una extraña criatura sin rostro que habita en la oscuridad de la casa y dice conocer todo lo ocurrido entre el doctor y la joven.
El caso de Anne Brizard comienza como una novela policíaca en la que súbitamente irrumpe lo sobrenatural. Una combinación perfecta de misterio y terror gótico de la mano de Juan Manuel Sainz Peña, uno de los autores más premiados del panorama literario nacional.
Leer por primera vez a un autor es toda una experiencia. Podrá salir bien o mal pero eso nunca lo sabremos hasta ponernos con la tarea. Si el encuentro autor-lector es satisfactorio, tendemos a repetir y es entonces cuando asumimos cierto riesgo porque, ¿cómo estar seguros de que el autor conseguirá cautivarnos de nuevo? ¿Se diluirán nuestras primeras y buenas impresiones? Seguro que todos tenemos mucho que decir al respecto.
Lo primero que cayó en mis manos de Juan Manuel Sainz Peña fue en el pasado mes de noviembre. Era un compendio de relatos recogido en el volumen titulado A la hora convenida, una lectura maravillosa que me dejó encantada (puedes leer la reseña aquí). Por entonces, ya sabía que tenía prevista la publicación de su novela El caso de Anne Brizard cuya sinopsis era un auténtico reclamo. En cuanto llegó a mis manos, la ojeé por encima y las primeras sensaciones fueron muy positivas. Pero ¿me gustaría tanto como sus relatos? ¿Sería Juan Manuel un autor de distancias cortas o se movería también con soltura en los recorridos de medio y largo alcance? Por fortuna, Sainz Peña no me ha decepcionado. Su nueva novela ha sido otra lectura placentera con la que ha vuelto a engancharme.
El caso de Anne Brizard sigue una estructura similar a la que ya encontré en sus relatos. Abre la novela un prefacio escrito en cursiva que nos narra parte de los hechos que darán pie al cuerpo del argumento. Son páginas introductorias que nos muestran un terrible suceso, con un personaje borracho de locura al que se le augura un final trágico. Suponen un primer bocado que abre nuestro apetito hacia la verdadera trama de la novela.
A Levillecrucifix, una pequeña localidad al norte de Francia, llega el inspector Alexander Schade para investigar la desaparición de la joven Anne Brizard, la sobrina de Jean Gaston, el propietario del casino del pueblo, ocurrida a principios de 1882. El dueño de Le Tapis sospecha que en la desaparición de su sobrina tiene algo que ver monsieur Maurice Malchanceux, el doctor encaprichado con la muchacha cuyo único afán era casarse con ella sin que haya podido cumplir su sueño. Pero todo se complica cuando el propio doctor fallece días después en extrañas circunstancias. El misterio, por tanto, se duplica y el inspector se acercará a la mansión del difunto doctor con objeto de buscar pistas que le conduzcan al paradero de Anne. Allí se encontrará a monsieur Dominique, un extraño individuo que le relatará todo lo acaecido y lo conducirá hasta el lugar en el que la joven se encuentra. ¿Cómo murió el doctor? ¿Fue un accidente o un asesinato? ¿Sigue viva Anne Brizard en algún lugar de la casa?,... cuestiones que dejo en el aire y cuya respuesta solo podrán conocer aquellos que se aventuren en la lectura.
Este es el planteamiento inicial de la novela. Un argumento lleno de misterios y de personajes inquietantes a lo que se une una ambientación perfecta. La mansión del doctor es un lugar que por sí solo atemoriza. A pesar de haber sido una de las residencias más lujosas de la zona, presenta ahora un estado deplorable. La inmundicia, la suciedad, los restos de botellas rotas, los cuadros mutilados y los enseres destrozados han convertido la casa en un lugar absolutamente abandonado, con habitaciones que esconden secretos abominables, donde la luz de un número indeterminado de velas confieren un halo inquietante. La casa parece tener vida propia y de sus rincones surgen voces y gritos sin que se sepa a ciencia cierta su procedencia.
La estancia del inspector Schade en esa mansión, acompañado del extraño Dominique, nos mantendrá a la espera de sucesos futuros. Sabemos que algo va a ocurrir pues se huele en el ambiente que aquella casa, desde la que se observa un promontorio con tres cruces, es un lugar tenebroso, y así quedamos al acecho entre capítulo y capítulo, a la espera de que salte sobre nosotros la terrible evidencia.
Los personajes están descritos con suficientes detalles como para poder imaginarlos, especialmente Maurice Malchanceux por el que es difícil sentir algún apego, un hombre por el que el pueblo no sentía ningún aprecio, arisco y poco agraciado físicamente. Y a este respecto, habría que destacar dos cuestiones importantes. Por un lado, el misterio que envuelve a Dominique pues desconocemos su naturaleza desde el primer momento y la percepción que tenemos de él a través de los ojos del inspector nos produce mucha confusión. Esta será una de las grandes incógnitas de la novela, la que mantendrá más inquieto al lector pues intuimos que algo extraño (¿quizás diabólico?) gira a su alrededor. No será hasta el final cuando conozcamos su verdadera identidad. Por otro, me ha sorprendido enormemente el giro que sufre otro de los personajes del que no mencionaré su nombre por mantener el suspense. Solo os diré que las apariencias engañan y me ha parecido muy original que el perfil que Sainz Peña dibuja no corresponda con el tan manido estereotipo.
Con casi medio centenar de galardones nacionales e internacionales en su haber, Juan Manuel Sainz Peña es uno de los autores españoles más premiados de los últimos años. Entre los numerosos concursos literarios que ha conseguido por toda España, destacan el Premio Nacional de Novela María Zayas, el Ciudad de Almería, el Enric Valor, el Hontanar de Narravia, el Santoña, la mar; el Internacional de Cuentos Ciudad de Elda, el Leyendas Blancas, o el Internacional de Cuentos Lena.
Es autor de las novelas La alargada sombra de la bayoneta (2000), El mensaje (2003), El juglar (2004), La edad de los héroes (2010), Piedras Negras (2013), El criado de Velázquez (2014) y el volumen de relatos A la hora convenida (2014). Asimismo, Sainz Peña ha dirigido programas en Onda Jerez Radio, y colaborado con las emisiones locales de la Cadena SER. Del 2000 al 2004 escribió para Jerez Información la columna de opinión "Con la venia". Desde 2004 hasta el 2013 fue columnista, colaborador y crítico teatral de Diario de Jerez, publicando más de 900 artículos para este medio. Desde 2013 participa con la serie de microrrelatos "Cuentometrajes" en Más Jerez.
El caso de Anne Brizard es la obra ganadora de la XXXIV edición del premio Casino de Mieres.
Sinopsis
1882. Levillecrucifix, al norte de Francia. El inspector Alexander Schade es llamado urgentemente desde París para investigar la desaparición de la joven Anne Brizard, sobrina de Jean Gaston, propietario del casino local. A su llegada, el doctor Malchanceaux, un tipo siniestro y huraño, sospechoso principal por su obsesión con la desaparecida, acaba de morir en extrañas circunstancias. El inspector encuentra su mansión en un estado de completo abandono: malas hierbas, cuadros mutilados, botellas de licor vacías, cadáveres de animales, suciedad... y una extraña criatura sin rostro que habita en la oscuridad de la casa y dice conocer todo lo ocurrido entre el doctor y la joven.
El caso de Anne Brizard comienza como una novela policíaca en la que súbitamente irrumpe lo sobrenatural. Una combinación perfecta de misterio y terror gótico de la mano de Juan Manuel Sainz Peña, uno de los autores más premiados del panorama literario nacional.
[Biografía y sinopsis tomadas directamente del ejemplar]
Leer por primera vez a un autor es toda una experiencia. Podrá salir bien o mal pero eso nunca lo sabremos hasta ponernos con la tarea. Si el encuentro autor-lector es satisfactorio, tendemos a repetir y es entonces cuando asumimos cierto riesgo porque, ¿cómo estar seguros de que el autor conseguirá cautivarnos de nuevo? ¿Se diluirán nuestras primeras y buenas impresiones? Seguro que todos tenemos mucho que decir al respecto.
Lo primero que cayó en mis manos de Juan Manuel Sainz Peña fue en el pasado mes de noviembre. Era un compendio de relatos recogido en el volumen titulado A la hora convenida, una lectura maravillosa que me dejó encantada (puedes leer la reseña aquí). Por entonces, ya sabía que tenía prevista la publicación de su novela El caso de Anne Brizard cuya sinopsis era un auténtico reclamo. En cuanto llegó a mis manos, la ojeé por encima y las primeras sensaciones fueron muy positivas. Pero ¿me gustaría tanto como sus relatos? ¿Sería Juan Manuel un autor de distancias cortas o se movería también con soltura en los recorridos de medio y largo alcance? Por fortuna, Sainz Peña no me ha decepcionado. Su nueva novela ha sido otra lectura placentera con la que ha vuelto a engancharme.
El caso de Anne Brizard sigue una estructura similar a la que ya encontré en sus relatos. Abre la novela un prefacio escrito en cursiva que nos narra parte de los hechos que darán pie al cuerpo del argumento. Son páginas introductorias que nos muestran un terrible suceso, con un personaje borracho de locura al que se le augura un final trágico. Suponen un primer bocado que abre nuestro apetito hacia la verdadera trama de la novela.
A Levillecrucifix, una pequeña localidad al norte de Francia, llega el inspector Alexander Schade para investigar la desaparición de la joven Anne Brizard, la sobrina de Jean Gaston, el propietario del casino del pueblo, ocurrida a principios de 1882. El dueño de Le Tapis sospecha que en la desaparición de su sobrina tiene algo que ver monsieur Maurice Malchanceux, el doctor encaprichado con la muchacha cuyo único afán era casarse con ella sin que haya podido cumplir su sueño. Pero todo se complica cuando el propio doctor fallece días después en extrañas circunstancias. El misterio, por tanto, se duplica y el inspector se acercará a la mansión del difunto doctor con objeto de buscar pistas que le conduzcan al paradero de Anne. Allí se encontrará a monsieur Dominique, un extraño individuo que le relatará todo lo acaecido y lo conducirá hasta el lugar en el que la joven se encuentra. ¿Cómo murió el doctor? ¿Fue un accidente o un asesinato? ¿Sigue viva Anne Brizard en algún lugar de la casa?,... cuestiones que dejo en el aire y cuya respuesta solo podrán conocer aquellos que se aventuren en la lectura. La estancia del inspector Schade en esa mansión, acompañado del extraño Dominique, nos mantendrá a la espera de sucesos futuros. Sabemos que algo va a ocurrir pues se huele en el ambiente que aquella casa, desde la que se observa un promontorio con tres cruces, es un lugar tenebroso, y así quedamos al acecho entre capítulo y capítulo, a la espera de que salte sobre nosotros la terrible evidencia.
Los personajes están descritos con suficientes detalles como para poder imaginarlos, especialmente Maurice Malchanceux por el que es difícil sentir algún apego, un hombre por el que el pueblo no sentía ningún aprecio, arisco y poco agraciado físicamente. Y a este respecto, habría que destacar dos cuestiones importantes. Por un lado, el misterio que envuelve a Dominique pues desconocemos su naturaleza desde el primer momento y la percepción que tenemos de él a través de los ojos del inspector nos produce mucha confusión. Esta será una de las grandes incógnitas de la novela, la que mantendrá más inquieto al lector pues intuimos que algo extraño (¿quizás diabólico?) gira a su alrededor. No será hasta el final cuando conozcamos su verdadera identidad. Por otro, me ha sorprendido enormemente el giro que sufre otro de los personajes del que no mencionaré su nombre por mantener el suspense. Solo os diré que las apariencias engañan y me ha parecido muy original que el perfil que Sainz Peña dibuja no corresponda con el tan manido estereotipo.








