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viernes, 20 de enero de 2023

PERRO QUE NO LADRA de Blanca Cabañas

Editorial: Suma de Letras
Fecha publicación: mayo, 2022
Precio: 19,90 
Género: novela negra
Nº Páginas: 336
Encuadernación: Tapa blanda con solapas
ISBN: 9788491296546
[Disponible en eBook;
puedes empezar a leer aquí]


Autora

Blanca Cabañas (Chiclana, Cádiz, 1991) es maestra de educación especial y pedagoga, completó su formación con un máster en Necesidades Educativas Especiales y Atención Temprana. Sueña con ser escritora desde que tiene memoria. En 2018, su obra Katchi es premiada como Mejor Relato Corto en el III Certamen Literario Dos Hermanas Divertida. En 2019 consigue el accésit a Mejor Novela Corta en el XXIX Certamen Calamonte Joven con Un buen vecino. En 2020 su relato Vivir se convierte en ganador del VIII Concurso Relato Breve Projecte LOC de Cornellà de Llobregat. En 2021 su relato La línea se hace con el primer premio en prosa en el Certamen Literario Ciudad de Chiclana. Perro que no ladra es su primera novela con Suma.

Sinopsis

Lara Ortiz vive en Sevilla desde hace catorce años sin tener noticias de su familia. La llamada repentina de su hermana trastoca su mundo y la obliga a volver al lugar del que ha huido toda su vida: Chiclana de la Frontera. Su regreso hará que retome el contacto con aquellos que marcaron su infancia y desentierre los recuerdos sobre el suceso que precipitó su marcha: la desaparición de una niña en extrañas circunstancias.

Alertada por los sospechosos comportamientos de quienes la rodean, investigará por su cuenta el caso. Lo que no imagina es que la verdad es siempre más afilada y esconde razones más oscuras que la dejarán sin habla.

[Información tomada directamente del ejemplar]


Blanca Cabañas es un joven gaditana, de Chiclana de la Frontera. Actualmente ejerce en la esfera de la educación especial pero siempre se ha sentido tentada por la literatura. Perro que no ladra es su primera novela, un libro que llegó a manos de la editorial Suma de Letras, tras su paso por la plataforma Amazon. La primera vez que supe de la existencia de esta novela fue a través de redes sociales. Me llegó la noticia de que la autora visitaba Sevilla en promoción y me interesé por la historia. Al leer la sinopsis, con una trama que se mueve entre localizaciones que conozco, me sentí intrigada por «la desaparición de una niña en extrañas circunstancias». Poco después, Blanca Cabañas contactó conmigo, leí su novela, la entrevisté (puedes leer la entrevista aquí) y ahora vengo a hablaros de su libro.

Perro que no ladra está protagonizado principalmente por Lara Ortiz.  Se trata de una joven gaditana, nacida en Chiclana de la Frontera, que reside actualmente en Sevilla. Comparte piso con su prima Carolina y con Chaqui, un perro vagabundo, al que la joven recogió de la calle. Lo más destacable de su vida es que no tiene estabilidad laboral. De hecho, acaban de despedirla de la cafetería en la que trabajaba. Y, por encima de eso, hay que señalar que está en tratamiento psiquiátrico. Desde que tenía catorce años, pasa regularmente por la consulta del doctor Francisco Mora, un especialista en neurociencia. Fue a esa edad cuando ella dejó el domicilio familiar en Chiclana, en el que vivía con su madre y su hermana Olga. De un día para otro, y sin despedirse de sus amigas, hizo la maleta y se marchó con sus tíos a Sevilla. Aquel gesto distanció a Lara de su madre Herminia, quien se desentendió totalmente de su hija. 

«Digamos que tengo una familia
controvertida...
O igual la controvertida soy yo.
La cosa es que llevo años, muchos
años, sin aparecer por allí».
[chat; pág. 18]

Lo que motivó aquella huida precipitada será uno de los grandes enigmas de la historia, algo que tiene que ver con la desaparición de una joven de la localidad, ocurrida cuando Lara era una adolescente. Isabel, la hermana menor de su amiga Emma se esfumó de la faz de la tierra un buen día. Aquello fue un duro golpe para el pueblo y nunca se ha sabido qué ocurrió ni quién está detrás de tal suceso.


«Tenía dos años menos que el resto de las integrantes del club de la bici y, quizá por ello o a pesar de ello, era la más prudente y miedica». [pág. 24]

Pero Lara tendrá que volver al pasado y reencontrarse con su familia, con sus amigas, y con el pueblo después de muchísimos años. Una madrugada recibirá la llamada de su hermana Olga, advirtiéndole de que su madre ha sufrido un accidente. En mitad de la noche, Lara pone rumbo a su lugar de nacimiento. El regreso de Lara a Chiclana despertará a sus fantasmas del pasado y obligará a la joven a enfrentarse a los suyos. Será entonces cuando se adentre en una investigación personal para averiguar qué le ocurrió a Isabel. Será entonces cuando destape todos los secretos del pueblo, lo que esconden algunos habitantes del municipio. Será entonces cuando sepa quién es quién. 

Perro que no ladra, cuyo título queda explicado en la narración, es una novela de suspense y misterio, en la que se plantea al lector el juego de adivinar cuál es la verdadera naturaleza de sus personajes, desenmascarar a todos aquellos que, a priori, parecen almas inocentes. El desarrollo de los hechos transcurre de manera calmosa hasta que, pasado el ecuador de la trama, los acontecimientos se precipitan y es ahí cuando la cosa se pone especialmente interesante.  Así hasta llegar a un desenlace donde todo queda bien atado. 

Pero el debut literario de Blanca Cabañas aporta algo más. Interesada en el funcionamiento del cerebro, despliega entre estas páginas sus conocimientos sobre neurociencia. No convierte la novela en ensayo, ni aprovecha para volcar sin medida en estas páginas el fruto de su documentación. Digamos que tan solo se fija en un curioso trastorno, el síndrome de Capgras, padecimiento de uno de los personajes, y que genera un buen puñado de escenas donde la tensión se masca. Se trata de una lesión neuronal que impide al paciente reconocer la realidad. Podrá tener a una persona conocida delante de sí pero nunca la reconocerá porque su mente le juega una mala pasada.

«El paciente reconoce la cara, el cuerpo, los movimientos e incluso la voz parece ser la misma, pero cree que ha sido invadida por otra persona: una impostora, una doble idéntica. Incluso puede pensar que se ha suplantado a varias personas. Hasta un animal o un objeto en los casos más insólitos». [Pág. 83]

 

A todo ello, se añade un toque esotérico con rituales de magia blanca, en los que se utiliza canela en rama, ajo, laurel romero, para atraer la suerte, para combatir el mal de ojos, para construir círculos de protección. ¿Qué repercusión tienen estas ceremonias en los personajes?

A grandes rasgos, os diré que me ha gustado la lectura de Perro que no ladra. Es de esas novelas en las que hay secretos por descubrir, que van llevando al lector de sorpresa en sorpresa, (lo mencionaré más abajo; llega un momento en el que se suceden varios giros de 180 grados), hasta llegar a un desenlace que se convierte en una gran bola de nieve, deslizándose por la ladera de una montaña, cada vez más y más grande, en el que, eso sí, todo queda esclarecido. Además, la novela toca temas universales como el maltrato, que lo hay de diversa índole y, a lo largo de todo el relato se respira una cierta atmósfera opresiva, como si sobre el pueblo se hubiera colocado un negro nubarrón que produce sombras siniestras.

Por mencionar algo que no me terminó de convencer diré que los primeros compases de la historia se construyen sobre un fraseo corto que me interrumpía el flujo de la lectura. Pero es algo momentáneo. Por otro lado, los primeros diálogos entre Lara y Olga me resultan algo forzados. Supuestamente las hermanas llevan mucho tiempo sin hablarse y sin verse. Olga la llama en mitad de la noche, para comunicarle el accidente de su madre, y Lara reacciona como si no hiciera tanto que han estado en contacto. Es la impresión que me dio. Obviamente, algo muy subjetivo. En cualquier caso, es una sensación que se diluye rápido.

Personajes

Por centrarnos ahora en los personajes y, aunque la protagonista principal es Lara, Perro que no ladra es una novela donde el narrador se fija y se centra también en otros nombres. No solo será la familia de Lara (Herminia, Olga y Lucas, el novio de esta) y sus amigas (Carla, Emma y ...) los que copen todo el protagonismo. También serán importantes en el desarrollo de la trama y en la resolución del misterio otros tantos personajes. Por ejemplo, Hortensia y Joaquín pertenecen al pasado. Su historia contribuirá a entender la personalidad de alguno del presente. 

Pero hablemos de los personajes más importantes:

* Lara.  Joven que trata de hacerse a sí misma. A muy temprana edad salió del regazo familiar y se ha tenido que buscar la vida. A su llegada al pueblo, intenta no parecer una fracasada, por eso miente a todo aquel que se interese por su situación laboral. Rebelde, no le gusta que le impongan nada, no se atiene a las normas, ni soporta que la controlen. 

«...pero también a todos esos vestidos de telas sintéticas que le irritaban la piel, las sienes estiradas, el rúter apagado, a esta hora en casa, péinate, adelgaza, no vistas así, no te veas con tal..., control, control, control. Ella no había estado dispuesta a pasar por ahí. No iba a permitir vivir una vida bajo la jurisdicción de su propia madre, viviendo según lo permitido, acatando normas y recibiendo cuidados que no tenían cabida en su opinión». [pág. 30]


Y sin embargo, siempre fue la preferida de su madre.  

Lara suele perderse en sus ensoñaciones, se queda embobada pensando en sus cosas, en lo que ocurrió y a veces, cuando rememora la imagen de su padre, no puede evitar sentir un pinchazo de culpabilidad. Porque del padre no sabremos demasiado, tan solo que un día decidió marcharse también pero, ¿por qué?

Tratando de mantener el equilibrio emocional, Ángel, su psiquiatra se convierte en un gran aliado. La relación que mantiene con él va más allá de la típica relación médico-doctor. Es un profesional al que Lara recurre en cualquier momento, para hacerle partícipe de sus preocupaciones y delirios, sin cita previa, sin horario de consulta. Basta con coger el teléfono y hacer una llamada. Si tengo que ser sincera, me costó comprender que hubiera esa conexión entre ambos, un vínculo que no está atado a una y, quizá, hubiera estado bien ahondar un poco más en esa relación para ver de qué manera se inició como una .. estrictamente profesional a algo más. 

Es posible que el lector advierta ciertas conexiones entre Lara y Blanca Cabañas.

* Olga. Hermana mayor de Lara y antítesis total de esta. Siempre fue una niña obediente, aunque no tuvo una infancia fácil, porque se sentía excluida de todos los ámbitos. De pequeña, siempre vio cómo Lara se metía a todo el mundo en el bolsillo, cuando a ella nadie le prestaba atención. Solo Lucas se acercó a Olga para, con el tiempo, convertirse en su marido.

De adulta se ha convertido en una mujer responsable, con una vida ejemplar. Ha formado pareja con Lucas, a quien conoce desde que eran casi niños. Y aunque su madre siempre prefirió a  Lara, la única persona que ha estado a su lado para cuidarla es Olga. Ahora la pareja está esperando un bebé y eso la coloca en una situación privilegiada ante la madre.

Olga es un personaje interesantísimo. Os podrá parecer algo insulso pero nada más lejos de la realidad.


* Herminia. Es un personaje que, con el paso del tiempo, va evolucionando. Quizá sea uno de los personajes más enigmáticos de toda la novela, el que genera las mejores escenas de tensión. ¿Por qué ahora, al regreso de Lara a Chiclana, a su madre le falta una mano? ¿Qué se esconde tras ese muñón? Si de joven, era una mujer que se desvivía por su familia, que daba un amor excesivo, que estaba siempre pendiente para que a sus hijas no les faltara de nada, ¿qué ha ocurrido para convertirse en lo que es hoy? Las escenas que comparten Lara y su madre son gélidas, llenas de aristas y reproches, evidenciando una falsa calma en el hogar familiar.


«Lara pensó entonces que su madre no era una tormenta ni tampoco un terremoto. Era chirimiri. Esa lluvia de gotas pequeñas y ligeras pero constantes. A priori, indefensa, y con el tiempo, cansina. Otra, otra, y otra. Nunca para. Otra, otra y otra. Atraviesa la ropa y acaba mojando hasta el último resquicio de piel. Otra, otra y otra. Helando cada hueso de su cuerpo». [pág. 52]

 


* Las amigas de Lara. Sin ahondar demasiado, os diré que Blanca las perfila moderadamente. Iremos conociendo a grandes rasgos qué relación tenían de pequeñas, cómo vivieron la desaparición de Isabel, qué ha sido de sus vidas tras la huida de Lara, y cómo encaran ahora el regreso de la amiga pródiga. Estas chicas, a pesar del tiempo que hace que no se ven, seguirán siendo un pilar importante para Lara porque, como ocurre en la vida real, las amistades que se forjan en la infancia parecen que nunca mutan, sino que se quedan ancladas en esa conexión intensa que se trenza cuando somos pequeños. 

* Susana_28. De este personaje, que Lara conoce por redes sociales, no quiero contar gran cosa. Digamos que funciona como vía de escape para Lara, esa persona con la que, amparada en el anonimato, una se desahoga. Pero mejor me callo.

* Javier y su hermano David. Aquí tengo que aplaudir a Blanca por la construcción de David. Se trata de un joven con síndrome de Down que vive bajo el tutelaje de su hermano Javier. Construir un personaje como él no es fácil. Tienes que haber tratado con muchas personas Down para conocer cómo reaccionan o cómo funciona su mente. Admito que con este personaje, Cabañas hace una gran labor y el perfil psicológico y emocional del chico está muy logrado. Y me encanta que le haya dado cierto protagonismo y que en sus manos están algunas de las claves que resuelven los misterios de este libro. Me parece que es una bonita forma de dar visibilidad. 

Habrá otros personajes más, pero no me paro.

Escenarios

No hay nada como ser embajadora de tu propia tierra. Blanca Cabañas nació en Chiclana de la Frontera y es precisamente ese pueblo el escenario principal de la novela. Con un protagonismo no muy intenso, la autora nos hace pasear por el pueblo, por sus plazas y edificios, conduciéndonos al mercado de abastos, a la Plaza de las Bodegas, al Museo del Vino y la Sal,... y nos descubre parajes naturales como el Pinar del Hierro y la Espartosa, donde todo ocurrió. Ese lugar, que fue espacio de juego para las amigas cuando eran niñas, será especialmente importante en la novela. A él volverá Lara, esta vez con los ojos de mujer adulta. 

Estructura y estilo

Perro que no ladra está compuesto de un total de cincuenta y seis capítulos titulados. En algunos de ellos se facilitan ciertas coordenadas temporales para anclar al lector en la línea del tiempo, pues la historia avanza y retrocede, sin seguir un patrón definido de alternancia entre pasado y presente. Dado que hay escenas que pertenecen a la adolescencia de Lara, Cabañas se encarga de ubicarnos perfectamente.

El ritmo es tranquilito pero llegas a la mitad y ¡zasca! el giro de timón te descoloca por completo y te despeina. Lo que creías hasta el momento, deja de ser para desvelar la verdadera cara de algunos personajes, y es ahí donde la novela empieza a subir y a subir. 

Al margen de todo esto, cuenta con un prólogo o capítulo introductorio en el que el lector será testigo de una escena inicial que, en principio, no conduce a ningún sitio. Hay que esperar porque esas líneas conectarán más adelante, a su debido tiempo, con ciertos hechos singulares que nos servirán para conocer a un personaje.

En definitiva, salvo algún pequeño detalle que comento, me ha gustado leer Perro que no ladra. He disfrutado de su trama, de la relación entre personajes, del entorno y, de paso, he aprendido algo de neurociencia. Habrá que seguirle la pista a Blanca Cabañas, a ver con qué otra historia nos sorprende en el futuro.

[Fuente: Imagen de la cubierta tomada de la web de la editorial]

Puedes adquirirlo aquí:


martes, 27 de diciembre de 2022

BLANCA CABAÑAS: ❝Los seres humanos estamos lejos de alcanzar esa nobleza que caracteriza a los animales❞

A Blanca Cabañas la conocí a través de un comunicado editorial. Por medio de un correo electrónico supe de la publicación de su primera novela, Perro que no ladra, editado por Suma de Letras. Me gustó la sinopsis, con una trama que se ubicaba en Chiclana (Cádiz). Posteriormente, también conocí que la autora visitaba Sevilla para promocionar la novela y, aunque no pude acudir a ningún encuentro, aquella novela estaba destinada a seguir cruzándose en mi camino. Semanas después, la propia Blanca contactaba conmigo para hablarme de Perro que no ladra, novela ya leía y de la que os hablaré bien pronto. Y aquí nos tenéis, a Blanca y a mí, en esta conversación que hemos mantenido vía correo electrónico. Espero que os guste.

[Foto cedida por la autora]
Marisa G.- Blanca, esta es tu primera novela pero antes has publicado relatos. ¿En qué medida la escritura corta te ha servido a la hora de enfrentarte a una historia larga?

Blanca C.- Los relatos breves me han servido para reconectar con la escritura. Los últimos años los he pasado estudiando para conseguir mi plaza de funcionaria como maestra de educación especial. No disponía de mucho tiempo para escribir, así que me conformaba con escribir relatos breves que presentaba a certámenes literarios, con la fortuna de que me fueron premiando. Siempre digo que esos premios supusieron la inyección de autoestima que necesitaba para escribir una novela.

En el plano de la escritura son completamente distintos. En el relato breve no hay tiempo para rodeos, la historia va como una flecha y siempre hay algo que se nombra al principio que luego enlaza con el final. La novela da más juego. Permite profundizar en los personajes, construirlos, detenerse en la ambientación, crear subtramas y, en definitiva, contar una historia mucho más rica.

M.G.- Perro que no ladra se publicó primeramente en Amazon. De ahí pasó a una editorial. Parece que la autopublicación se está convirtiendo en el paso previo antes de ser acogido por una editorial.

B.C.- No es siempre así, pero es una opción muy válida. Y tiene sus ventajas. En la autopublicación, el escritor es el artesano de todo el proceso, tiene todos los derechos de su obra y las regalías son más golosas. Es más, no tiene por qué ser el paso previo; puede alternarse con la editorial tradicional o puede que el escritor, una vez probada esta opción, decida volver a Amazon. En gran medida, creo que depende de lo que cada escritor quiera conseguir con sus historias. Probablemente si quieres vivir de tus libros, autopublicar sea muy buena opción. En mi caso, la autopublicación fue la primera opción. No me había planteado la posibilidad de publicar de la mano de una editorial y me daba miedo que mi proyecto cayera en manos poco profesionales. Así que, opté por Amazon. Un mes después de haberla autopublicado, mi visión cambió.

La acogida había sido tan abrumadora por parte de los lectores que, de nuevo, y animada por el feedback tan positivo que recibí, la envíe a algunas editoriales y Suma de Letras se mostró interesada.

M.G.- Ahora que he mencionado el título, al margen de lo que se explica en la novela, ¿tiene algún significado metafórico?

B.C.- El significado del título se explica casi al final del libro, rozando los agradecimientos. Hace alusión a una práctica legal en algunos estados de Estados Unidos y, con ella, se demuestra que los seres humanos estamos lejos de alcanzar esa nobleza que caracteriza a los animales. 

M.G.- Imagina que tienes un grupo de futuros lectores ante ti. ¿Qué le dirías sobre esta novela para animarlos a su lectura? ¿Qué elementos van a encontrar entre estas páginas que les resulte de interés?

B.C.- Les diría que Perro que no ladra habla de las relaciones pasadas y de cómo estas tejen nuestro presente y perfilan nuestra personalidad, de cómo un solo hecho puede arrasar con la vida de unos pocos. Les diría que muchos lo consideran un thriller psicológico porque los verdaderos enigmas se encierran en la mente de los personajes. Les diría que habla de creencias supersticiosas llevadas al extremo, de tradición, del amor como algo nocivo, de miedos irracionales que confieren a lugares sensación de abismo. Así lo siente Lara, la protagonista, que regresa a su Chiclana natal tras catorce años sin tener apenas noticias de su familia. Allí se da de bruces con los motivos que precipitaron su marcha, entre ellos, la desaparición de una de sus mejores amigas.

M.G.- ¿Cómo se te ocurre esta historia? ¿Cuál es su origen?

B.C.- El origen tiene lugar en el 2020 cuando estudiaba un máster de Atención Temprana y Necesidades Educativas Especiales. Así fue que me adentré en el campo de la neuroeducación, una neurociencia pionera en el estudio del cerebro a tiempo real a través de técnicas de neuroimagen. Gracias a ellas, podemos hoy en día conocer diversos síndromes que siempre han estado ahí, pero para los que no teníamos explicación plausible. Uno de estos, es el síndrome de Capgras, que tiene su peso en la novela. Consiste en una lesión en el hipotálamo que hace al paciente no reconocer, al menos emocionalmente, a un ser querido. El paciente lo identificaría físicamente, pero estaría convencido de que no es quien dice ser, que ha sido usurpado por un invasor, un doble idéntico. Cuando leí sobre esto, me llamó muchísimo la atención y quise saber más. Me documenté sobre él y lo tuve claro; quería plasmarlo en mi novela.

M.G.- Lara, la protagonista de esta historia tiene que regresar a Chiclana, su pueblo de nacimiento porque la madre ha sufrido un accidente. Lleva muchos años sin ver a su familia, a su madre, a su hermana. Prácticamente ella huyó de Chiclana hace catorce años. ¿Cómo le va a afectar emocionalmente ese regreso?

B.C.- Lara, como bien se cuenta entre las páginas, vuelve a la cicatriz, al centro de la tormenta, al origen de sus pesadillas. Así lo percibe ella y así lo vivirá el lector, porque el aura que se desprende es opresivo, angustioso e incómodo. Sin embargo, han pasado catorce años y la protagonista ya no es la misma que se fue. Vuelve más adulta, más segura y con la responsabilidad atribuida de buscar la verdad, de enfrentarse a los fantasmas del pasado. A fin de cuentas, es la única manera de cerrar una herida.

M.G.- Volver implica enfrentarse de nuevo a su familia, a su pasado, a sus amigas de adolescencia. La relación de Lara con su madre y su hermana Olga es muy complicada. Sin embargo, con sus amigas, todo fluye. Esto es algo habitual. Parece que nos cuesta más relacionarnos con los de nuestra sangre más que con aquellos con los que no nos une ningún vínculo consanguíneo.

B.C.- Quizá es porque se espera algo de ellos que no siempre llega. O no como nos gustaría. Herminia, la madre, es una mujer hosca, autoritaria y muy controladora con sus hijas. En la balanza, las hermanas caen en lados opuestos. Mientras que Lara representa la rebeldía por salirse del patrón, Olga es más sumisa, insegura y desea la atención de su madre a toda costa. Las miradas son frías, los silencios incómodos. Sin embargo, Lara encuentra en sus amigas la amistad que no mata los años, el hogar que no tiene en casa.

M.G.- Las familias y los secretos. Este es otro punto importante en la novela porque hay varios personajes que no son lo que parecen.

B.C.- Estamos acostumbrados a ver familias ideales en las pantallas y asesinos en las calles, pero ¿qué pasaría si el antagonista, el monstruo, estuviera en casa y conviviera con nosotros? Es la premisa de la que se nutre la historia. 

M.G.- Herminia, la madre de Lara, es un personaje muy potente. Ella rompe con todos los esquemas de lo que debería ser una madre. Y sufre algo muy curioso que se llama el síndrome de Capgras. 

B.C.- Para volcar todo ese conocimiento que estaba absorbiendo de la neuroeducación necesitaba dos personajes: uno que lo sufriera y otro que lo contara. Al poco de Lara volver a casa, se descubre que Herminia padece síndrome de Capgras. El desconcierto es tremendo. Entonces, hace su aparición estelar Ángel, el psiquiatra de Lara. Rimbombante y sabelotodo, es la voz del saber.

M.G.- Lara es una joven sin futuro, que va dando tumbos, muy inestable. Está en tratamiento psiquiátrico. ¿Cómo ha sido construir este personaje?

B.C.- Tuve claro que la protagonista, para esta primera novela, debía ser mujer y acercarse a mi edad. Quería arrojar verdad a aquello que contaba y me era más fácil ponerme en el lugar de alguien en quien pudiese dejarme ver. Todos tenemos nuestras inseguridades, nuestras sombras y todos, en algún momento, somos nuestros propios enemigos. Esto le ocurre a Lara al asomarse continuamente al abismo que solo ella ve, a los miedos que le impiden ser quien en realidad es.

M.G.- De todos modos, esta novela no solo trata sobre el regreso de una hija a su familia sino que además Lara pone en marcha una investigación con la que trata de averiguar qué pasó realmente con su amiga Isabel, desaparecida hace catorce años. ¿Qué nos puedes decir sobre esta investigación?

B.C.- Una tragedia de esta magnitud destroza vidas. Tenemos una familia rota, un grupo de amigas incompleto y un pinar que una vez fue zona de juegos y que ahora solo reabre viejas heridas. Cuando Lara vuelve a donde vivió su infancia y a donde tuvo lugar todo ese daño, inconscientemente, siente la necesidad inexorable de buscar la verdad, de buscar a su amiga desaparecida hace catorce años.

M.G.- Sobre la desaparición de Isabel, ¿te has basado en algún hecho real?

B.C.- Desgraciadamente, todas hemos crecido con alguno de estos casos resonando en los informativos de la sobremesa. Me he basado en el dolor de todas esas familias, de todas esas madres, en ese castigo de por vida que portan sobre sus hombros.

M.G.- Son varios los personajes que aparecen en esta historia. La propia familia de Lara, sus amigas, unos vecinos, y hay un personaje un tanto misterioso, Susana_28. ¿Qué nos puedes contar?

B.C.- A lo largo del viaje que Lara vive, va a tener la necesidad de compartirlo con alguien que no la juzgue, que simplemente la escuche y la vea tal cual es. Susana_28 es esa persona. No tiene identidad y, quizá por ese mismo motivo, Lara se siente segura compartiendo sus miedos con ella.

M.G.- La historia se construye sobre dos hilos narrativos porque desde el presente, iremos volviendo al pasado para conocer cómo se produjo la desaparición de Isabel. ¿Te ha costado trabajo manejar los dos tiempos?

B.C.- No, la historia me lo iba pidiendo. Uno de los puntos fuertes de la novela es la construcción de los personajes. Esto es gracias a esa segunda línea temporal que permite al lector conocer a través de vivencias significativas del pasado a los distintos personajes. A veces, escribía estos flashbacks en orden y, otras tantas, los dejaba escritos y, luego, los iba ensartando donde creyera conveniente. No sigo escaletas y, aunque sé a dónde me dirijo, me dejo fluir. Esto me permite tener mucha libertad a la hora de escribir, aunque también me veo obligada a reescribir muchas partes.

M.G.- Hay mucha información sobre neurociencia y neuroeducación, materias que manejas por tu formación académica. También nos hablas de las personas con síndrome de Down y, tengo que admitir que ahí me has ganado. Mi hermana pequeña es síndrome de Down y me ha encantado encontrarme con un personaje como ella.

B.C.- Me hace mucha ilusión que me digas esto. He encontrado diversidad funcional en novelas, pero representadas de una manera poco real, usando términos peyorativos o desfasados y sin conocimiento. Si de algo sé, es de esto, por eso he querido contarlo. Es la línea que quiero seguir en mis novelas y es lo que creo que arroja originalidad. Quiero, no solo entretener con un buen thriller, sino partir de una fuente de conocimiento, contar algo interesante que lo haga diferente. En este caso, Perro que no ladra bebe de la neuroeducación, de mi vinculación con la docencia.

M.G.- No podemos dejar atrás a Chiclana, el lugar donde transcurre la trama. ¿Qué protagonismo tendrá este municipio? ¿Cómo se han tomado esta novela los vecinos?

B.C.- Vivo en Chiclana y he vivido en Chiclana casi toda mi vida. Es un municipio muy turístico, alegre y lleno de luz, cuyo principal atractivo es la Playa de la Barrosa que, sin embargo, tiene un papel secundario y casi inexistente en mi novela. Esto es porque me interesaba mostrar la cara b, aquella que nadie se para a ver. Quería envolver a Chiclana de una atmosfera misteriosa, lúgubre y darle protagonista a escenarios poco conocidos y olvidados, como el pinar del Hierro y la Espartosa. Los chiclaneros están encantados. Soy consciente de que aquella primera versión autopublicada de Perro que no ladra fue casi enteramente adquirida por chiclaneros. Me dan la enhorabuena, me piden más. Para mí es un orgullo que Chiclana se conozca no solo por su turismo, sino también por sus libros y autores.

M.G.- Dentro de la novela, algunos vecinos chiclaneros practican la magia blanca. ¿Estas cosas se siguen haciendo hoy día?

B.C.- Las creencias supersticiosas están extendidas por todo el país y todos, en mayor o menor medida, hemos acercado posturas con ellas: al llevar un amuleto a un examen, al leer el horóscopo o al tocar madera. Toda la documentación con respecto a este tema la he recibido escuchando a personas que siguen rituales para atraer la buena suerte, la salud y proteger sus hogares. Por temor, por si acaso, lo hacen. Me fascina este mundo y me parecía un ingrediente sumamente atractivo. Tenía que incluirlo.

M.G.- ¿Algún proyecto literario nuevo a la vista?

B.C.- Tengo el borrador de la segunda novela en el cajón. Está escrita, pero no terminada. La he dejado reposar más de lo que me gustaría porque he estado muy centrada en la promoción de Perro que no ladra. Me queda sentarme frente a ella, releerla, mejorarla. Estoy muy ilusionada con este nuevo proyecto. Me he documentado muchísimo. Su germen es una nueva fuente de conocimiento de la que no se ha hablado en el género del thriller.

M.G.- Gracias y suerte, Blanca.

B.C.- Gracias.

Sinopsis: Lara Ortiz vive en Sevilla desde hace catorce años sin tener noticias de su familia. La llamada repentina de su hermana trastoca su mundo y la obliga a volver al lugar del que ha huido toda su vida: Chiclana de la Frontera. Su regreso hará que retome el contacto con aquellos que marcaron su infancia y desentierre los recuerdos sobre el suceso que precipitó su marcha: la desaparición de una niña en extrañas circunstancias.

Alertada por los sospechosos comportamientos de quienes la rodean, investigará por su cuenta el caso. Lo que no imagina es que la verdad es siempre más afilada y esconde razones más oscuras que la dejarán sin habla.

lunes, 7 de junio de 2021

LA SUERTE DEL ENANO de César Pérez Gellida

 

Editorial: Suma
Fecha publicación: octubre, 2020
Precio: 18,91 €
Género: novela negra
Nº Páginas: 592
Encuadernación: Tapa blanda con solapas
ISBN: 9788491294603
[Disponible en eBook y Audiolibro;
puedes leer aquí]


Autor

César Pérez Gellida nació en Valladolid en 1974. Es Licenciado en Geografía e Historia por la Universidad de Valladolid y máster en Dirección Comercial y Marketing por la Cámara de Comercio de Valladolid. Desarrolló su carrera profesional en empresas vinculadas con el mundo de las telecomunicaciones y la industria audiovisual hasta que, en 2011, decidió dedicarse en exclusiva a su carrera de escritor.

César irrumpió con fuerza en el mundo editorial con Memento mori, que cosechó grandes éxitos tanto de ventas como de crítica y obtuvo el premio Racimo de literatura 2012. Constituía la primera parte de la trilogía «Versos, canciones y trocitos de carne», que continuó con Dies irae y se cerró con Consummatum est y por la cual le fue otorgada la Medalla de Honor de la Sociedad Española de Criminología y Ciencias Forenses 2014 y el Premio Piñón de Oro como vallisoletano ilustre. En 2015 publicó Khimera, su cuarta novela, y en 2016 inició su segunda trilogía, «Refranes, canciones y rastros de sangre», compuesta por las novelas Sarna con gusto, Cuchillo de palo y A grandes males.

Actualmente sigue escribiendo novelas y colabora como columnista en El Norte de Castilla.

Sinopsis

¿Se puede capturar al criminal perfecto?

Valladolid, 2019. Sara Robles es una inspectora singular. Encargada de resolver un macabro crimen, además tiene que lidiar con sus problemas cotidianos, estrechamente relacionados con la adicción al sexo y con un pasado que no termina de curar. Mientras tanto, El Espantapájaros, una misteriosa cabeza pensante, ha orquestado el robo perfecto junto a un exminero, un pocero y un sicario, y está a punto de llevarlo a cabo a través del alcantarillado de la ciudad.

La suerte del enano es una brillante novela con altas dosis de investigación policial, sexo y violencia en la que el lector profundizará en el complejo mundo de los robos de obras de arte y sus extensas ramificaciones que los relacionan con grupos de delincuencia organizada.

Gellidismo extremo en estado puro.

[Información tomada directamente del ejemplar]



Llevaba mucho tiempo sin leer a César Pérez Gellida. Si no recuerdo mal me quedé en Khïmera y si no continué con el resto de novelas que vinieron después, fue más por falta de tiempo que de otra cosa porque, reencontrarme con el autor en La suerte del enano me ha hecho recordar lo mucho que me gustan sus novelas. 

Como un hijo pródigo, Pérez Gellida regresa a casa. Vuelve a su Valladolid natal, a esa tierra de la que él hace gala con orgullo, y que convierte en protagonista de sus macabras historias cada vez que puede. Lo hace con una trama negra en la que el crimen volverá a campar a sus anchas, con protagonistas que ya son viejos conocidos en el bando de los buenos, y con otros, en el de los malos, carentes de escrúpulos, sanguinarios, peligrosos y despiadados.

La suerte del enano se inicia con un caso doméstico, el pan de cada día de un equipo de investigación capitaneado por Sara Robles. Una mujer de algo más de setenta años, Antonia Puente de la Cruz, ha sido hallada sin vida en su domicilio. Alertados por el sobrino de la víctima, la policía se persona en la vivienda que presenta un estado caótico y en el que la sangre impregna paredes y objetos. Y aunque esta investigación, que tiene al sobrino de la anciana como principal sospechoso, aparecerá ocasionalmente a lo largo de la historia, lo cierto es que es solo el aperitivo previo al plato fuerte. La nueva novela del autor vallisoletano centra su trama en un robo, concretamente, en la sustracción de la obra titulada El martirio de San Sebastián y cuya autoría se atribuye a Alonso Berruguete. La pieza, que actualmente se encuentra en el Museo Nacional de Escultura de Valladolid, es el objetivo de una organización criminal. En el subsuelo de la ciudad, dos individuos -un minero en paro y un pocero- excavan un túnel por el que pretenden acceder a las dependencias del museo. El robo llega a buen término, y el botín queda en manos de los atracadores, que huyen por donde han venido. Sin embargo, han dejado un reguero de sangre a su paso, y las cosas no terminan de salir como esperaban. Dentro de la misma organización, en la que el minero y el pocero son los últimos escalafones en la estructura piramidal, surgen problemas entre sus miembros. Cuando el dinero está tan al alcance de todos, sobran tantas manos con las que repartir. Así que, habrá persecuciones, traiciones, enfrentamientos, venganzas, ajustes de cuentas,... mientras que, a su vez, la policía intentará capturar a los atracadores, y desmantelar una red mafiosa asentada en la Costa del Sol.

Para ello, al equipo encargado de la investigación, que como digo está dirigido por Sara Robles, se unirán dos piezas claves, Ramiro Sancho, procedente de la Interpol, y  el inspector jefe Mauro Craviotto de la Brigada de Patrimonio Histórico.  Entre todos tratarán de esclarecer los sucesos acaecidos dentro del museo, las muertes que se han producido durante el atraco, así como tratarán de seguir la pista a la pieza de arte robada, con el objeto de llegar a la cúspide de la organización. 

La suerte del enano construye una trama en la que los robos de obras de arte por encargo son el núcleo principal. Tras tales actos delictivos no se esconde el deseo de un adinerado coleccionista que pretende exhibir en su casa la pieza en cuestión, sino que la intencionalidad de estos robos va mucho más lejos. Detrás de los mismos, se suelen ocultar negocios ilegales como la compra-venta de armas u operaciones de narcotráfico. De todo ello, nos habló César Pérez Gellida en esta entrevista.

Como viene siendo habitual, la nueva novela del autor cuenta con una trama muy cuidada, en la que los detalles, por nimios que sean, cobran gran protagonismo y están perfectamente cotejados. Ya sea como eje paralelo o como central, todo lo relativo a la ejecución de los hechos, al modus operandi, así como a la investigación de los crímenes se ajusta a la lógica y a la coherencia. Pérez Gellida no da puntada sin hilo y nunca introduce un elemento en sus historias que no haya sido previamente confirmado o comprobado como algo que podría ocurrir en la realidad. Por eso, en sus trabajos siempre se percibe una gran labor de documentación y si, como es el caso, hay que meterse en las cloacas de Valladolid, pues uno se mete. Me ha parecido muy interesante todo lo que sucede en el subsuelo de la ciudad, esa red laberíntica que se despliega por debajo de la urbe. De igual modo, el lector se va a topar con mucha información sobre las mafias rusas, cómo son sus estructuras o sus negocios, al igual que se asomará al mercado negro de las obras de arte robadas y al mundo de las falsificaciones. En este sentido, la novela ofrece una imagen muy global de ese lado oscuro y siniestro que suponen tales sociedades del hampa.

Pérez Gellida acostumbra a ser detallista en sus descripciones sin abusar ni abrumar. Describe edificios, calles, monumentos pero si hay algo que me gusta especialmente es esa habilidad que tiene a la hora de pormenorizar las reacciones químicas, orgánicas y fisiológicas del cuerpo humano. Los personajes reaccionan frente a diversos estímulos externos. -una gota de sudor que resbala por la frente, un iris que se contrae, un sonido que reverbera en el oído del asesino-, y todas ellas quedan perfectamente plasmadas. Este tipo de detalles imprimen a las escenas un matiz muy visual, de tal modo que la novela, como ocurre con las restantes del autor, resultan muy cinematográficas. También contribuye a crear esa sensación la propia estructura de los capítulos, en las que el lector pasa de una escena a otra como si se tratara de las secuencias de una película. 

En cuanto a los personajes, Sara Robles, inspectora del Grupo de Homicidios de Valladolid será quien encabece el reparto. Hay dos cualidades que la caracterizan. Por un lado, que no cree en la suerte, circunstancia a la que se hace alusión con frecuencia durante la trama, y con la que tiene mucho que ver el título del libro. Por otro, que es adicta al sexo. Confieso que esta última peculiaridad del personaje me hizo torcer un poco el gesto. Temí que esta particularidad fuera un puntal importante en el perfil del personaje, que eclipsara otras características que son más significativas en la vida de un policía. Por suerte, no fue así. Es verdad que el sexo está ahí, es parte de la vida de Sara como un problema, pero se le da el protagonismo justo para no alejar al personaje de su verdadera misión. En cualquier caso, su vida personal también tiene presencia en la trama. No en balde, reaparecerá en su vida -y en la nuestra, lectores- un viejo conocido de ella y también nuestro. Me refiero a Ramiro Sancho, aquel tipo grandullón que protagonizó las primeras novelas del autor. Para mí ha sido una grata sorpresa. Sara y Ramiro, que mantuvieron una relación tiempo atrás, tendrán que volver a trabajar juntos, y eso provocará que las emociones vuelvan a resurgir.

Del resto de personajes no os voy a desvelar nada. Hay muchos, y todos están perfectamente definidos, sin caer en estereotipos de ningún tipo. César es un buen constructor de tramas, pero también un gran fabricante de personajes. Acostumbra a dibujarlos con trazo fino, cuidando la personalidad de cada uno de ellos, según el papel que le corresponda desempeñar en la trama. Se molesta en crear, para aquellos que son más primordiales, toda una biografía, de tal modo que el lector puede hacerse así una composición bastante nítida del personaje en cuestión.

Y decía al principio de esta reseña que el autor regresa a Valladolid, una ciudad que vamos descubriendo en cada una de sus novelas. Reaparecen espacios ya conocidos por los lectores de este autor, como el Zero Café, donde solo suena buena música. No obstante, he descubierto nuevos garitos, como The Bowie y El Corcho, que apetece descubrir algún día. En Valladolid he vuelto a pasear por sus calles y plazas que son testigos de los sucesos de esta historia. Me he topad otra vez con viejas pintadas que adornan las paredes de algún barrio. Hasta he descubierto que tiene playa. Y no podían faltar las referencias al club de rugby de la ciudad, ni tampoco alguna alusión a canciones y grupos. Son señas de identidad del autor que, como un reguero de miguitas de pan, va dejando a lo largo de sus historias. Pero de Valladolid, no solo conoceremos su presente, también hay un poco de hueco para introducir parte de su historia, y eso siempre es un punto a favor, sobre todo si se hace con mesura, como es el caso. 

Sin embargo, Valladolid no será el único escenario que visitemos. A los mafiosos les gusta el sol y la costa. Han hecho de Málaga y sus enclaves, su jardín particular y hasta allí viajará el lector para ser testigo de lo que se cuece dentro de las organizaciones criminales asentadas en la zona. 

Desarrollada a lo largo del mes de mayo de 2019, La suerte del enano cuenta con mucha acción. En ocasiones, frenética. Estructuralmente, se compone de un total de diecinueve capítulos titulados, y encabezados por una frase del mismo. Escrita en tercera persona y con referencias a robos y fraudes reales, el autor se hace un guiño a sí mismo en las páginas finales, detalle que inevitablemente arrancará la sonrisa del lector. 

En definitiva, mi reencuentro con César Pérez Gellida no ha podido ser mejor. Me ha gustado mucho La suerte del enano. Bajo mi punto de vista es una novela muy bien urdida, en la que todo, como apunté antes, está bien atado. Si Sara Robles se va a convertir en personaje de saga es algo que veremos con el tiempo. Sea así o no, lo que no cabe duda es que esta novela es muy completa y profunda en su planteamiento, con personajes bien caracterizados. Eso sí, lector, ándate con ojo porque no todo el mundo es lo que parece. 

No te la pierdas.


[Fuente: Imagen de la cubierta tomada de la web de la editorial]

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viernes, 10 de abril de 2020

LA PAREJA DE AL LADO de Shari Lapena

megustaleer - La pareja de al lado - Shari Lapena


Editorial: Suma de Letras 
Fecha publicación: enero, 2017 
Precio: 18,90 € 
Género: Thriller 
Nº Páginas: 364 
Encuadernación: Tapa dura con sobrecubierta 
ISBN: 9788491290650 
[Disponible en eBook, Bolsillo, 
Bolsillo flexibook y Audiolibro; 
puedes empezar a leer aquí




Autora

Shari Lapena trabajó como abogada y profesora de inglés antes de dedicarse a escribir. Su primera novela de intriga, La pareja de al lado (Suma de Letras, 2017), se convirtió en un éxito internacional del que se han vendido más de 3.000.000 de ejemplares. Posteriormente ha publicado Un extraño en casa (Suma de Letras, 2018) y Un invitado inesperado (Suma de Letras, 2019), que también ocuparon los primeros puestos de las listas de best sellers

Sinopsis

Tu vecina te dijo que preferiría que no llevaras a tu bebé de seis meses a la cena. No es nada personal, simplemente no soporta sus llantos.

Tu marido estaba de acuerdo. Después de todo, vivís en la casa de al lado. Podíais llevaros el monitor infantil y turnaros para pasar a verla cada media hora.

Tu hija dormía cuando fuiste a comprobar por última vez. Sin embargo, en este momento, mientras subes corriendo las escaleras hasta su habitación envuelta en un absoluto silencio, confirmas que tu peor pesadilla se ha hecho realidad: ha desaparecido.

Nunca antes habías tenido que llamar a la policía. Ahora están en tu casa y quién sabe lo que pueden llegar a descubrir.


[Información tomada directamente del ejemplar]


Llevo mucho tiempo queriendo leer esta novela de Shari Lapena, la primero que publicó en 2017, y a la que le han seguido dos novelas más, con buena crítica. Ahora que busco lecturas algo más livianas, que estoy rescatando de la estantería esos libros que se quedaron durmiendo el sueño de los benditos, me he sentado a leer La pareja de al lado. Esta novela me ha ofrecido justo lo que esperaba, mucho entretenimiento y distracción. Sin embargo, hay que decir también que cuenta con un argumento interesante y bien urdido. Os cuento.

Anne y su marido Marco, son una pareja joven que acaban de ser padres. Viven en una zona residencial de casas adosadas y tienen buena amistad con sus vecinos Cynthia y Graham. Una noche, la pareja acude a una cena en casa de los vecinos. Querían dejar a la pequeña Cora con una canguro, pero esta les ha fallado, así que, aunque Anne no está muy conforme y prefiere anular la cena, optan por acudir a casa de los vecinos igualmente con un monitor de bebés al que solo le funciona el audio, pues la pantalla está rota. Los cuatro amigos se lo están pasando bien. Han bebido bastante y Anne y Marco se han estado turnando para ir a ver a Cora cada media hora. Sin embargo, Anne se siente incómoda. Lleva toda la noche viendo como su vecina Cynthia no deja de coquetear con su marido, sin que ella o Graham digan nada al respecto. Además, ha bebido demasiado alcohol, algo que no debía de haber hecho pues es madre lactante, y la culpa la está machacando. Así que, con cierta resistencia por parte de Marco, convence a su marido para regresar a casa. Lo primero que inquieta a la pareja es descubrir que la puerta principal está entre abierta. Lo segundo, y más espantoso, es que la pequeña Cora ha desaparecido. ¿Quién se ha llevado a la niña? Tras el shock inicial, Anne llama a la policía y también a su madre Alice, una mujer rica, casada en segundas nupcias con Richard.

La investigación correrá a cargo del inspector Rasbach y su ayudante Jennings. Inmediatamente rastrearán la casa y el coche familiar pues, en estos casos, la probabilidad de que los padres estén implicados es muy alta. Pero también pueden ser sospechosos los vecinos, incluso los propios padres de Anne. La policía interrogará a unos y a otros, encontrando versiones contradictorias que generan muchas desconfianzas entre unos y otros, intentando dilucidar qué es lo que ha ocurrido, quién es el culpable y dónde está la pequeña Cora. 

Bueno, este es grosso modo el argumento de esta novela. Inicialmente me recordó bastante al caso Madelaine. Concretamente, hasta casi la mitad, prácticamente todo concordaba. Una pareja joven que decide dejar a su hija pequeña en la cuna, durmiendo, mientras ellos se disponen a cenar con unos amigos. El  matrimonio acuerdan turnarse para ver a la pequeña cada media hora y, en un momento de la noche, ¡oh, sorpresa!, la niña ha desaparecido de su cuna. A partir de ahí, se inicia una investigación policial, con múltiples interrogatorios, comunicados a prensa, ofrecimientos de recompensa,... El caso Madelaine siempre ha despertado -y sigue despertando-, mi curiosidad. Se barajaron muchas hipótesis y los padres estuvieron (¿están?) en el punto de mira desde el principio. Sin embargo, la trama de La pareja de al lado, se desviará hacia otra dirección, dejando atrás las similitudes con aquel caso tan mediático. Shari Lapena parte de unas premisas similares, pero su historia termina siendo algo muy distinto.





En cuanto a los personajes, el perfil psicológico de Anne y Marco está bien trazado y, además, me ha parecido que sus reacciones antes ciertos avatares resultan muy creíbles. Ella es una mujer débil y vulnerable que se siente amenazada por Cynthia. Anne no ha conseguido eliminar esos kilos de más que aún le han quedado tras el embarazo. Desde que nació la niña, toda su vida gira alrededor de la pequeña Cora, y ha perdido el interés por todo aquello que componía antes su vida. Además, la maternidad le ha sumido en una profunda depresión posparto, y en su interior bullen unas emociones que la hacen sentir mala madre. Todo ello, se agranda aún más cuando ve a su marido tonteando con Cynthia, una mujer segura de sí misma, alta, escultural, con largas piernas. Pero, lo interesante de este personaje es que esconde un secreto, algo que solo conoce su madre, y que lleva ocultando a Marco desde que lo conoció

Por su parte, Marco ha estado siempre luchando por ser un marido a la altura de Anne. Su objetivo ha sido formar una bonita y feliz familia, a la que mantener gracias a su esfuerzo, sin que tengan que recurrir económicamente a los padres de su esposa. Él tiene que estar constantemente demostrando a los demás y a sí mismo que es un hombre válido, lo que le genera mucha tensión. Especialmente porque sabe que los padres de Anne no lo ven con buenos ojos. Nunca pensaron que fuera el marido idóneo para su hija porque Marco tiene unos orígenes muy humildes. Además, el nacimiento de la pequeña Cora ha abierto una brecha en el matrimonio. Marco no sabe cómo hacer frente a la depresión de Anne, cómo ayudarla, la nota siempre perdida y desorientada, por eso la animó a acudir a la cena de los vecinos, aunque la canguro les hubiera fallado, para distraerla y pasar un rato de diversión. A Marco lo veremos dislocado en muchos momentos de la trama, una desesperación palpable.

Construido con un total de treinta y siete capítulos cortos, La pareja de al lado cuenta con varios giros argumentales muy interesantes. La historia no me ha parecido previsible en ningún momento. De hecho, va ganando con el avance de la lectura. Todo se va complicando cada vez más, se van produciendo sucesos inesperados que van generando cada vez más intriga en el lector, quién ve cómo su atención se va desviando, poco a poco, del sospecho al culpable, hasta llegar a un final inquietante que me ha parecido muy bueno. 

Con un estilo sencillo, y una narración directa y lineal, la novela se lee con suma facilidad. Buena parte de la trama consiste en los interrogatorios que la policía va llevando a cabo, lo que implica que la narración está colmada de diálogos. 

En definitiva, La pareja de al lado me ha parecido un thriller bastante interesante, al que no le pongo ninguna pega. Esta novela no solo ha cumplido la función de entretenimiento, sino que su argumento, la construcción de sus personajes y el desenlace, lleno de inquietud e intriga, me han generado ganas de seguir leyendo las restantes novela de Lapena. Así que, bajo mi punto de vista, esta novela es un thriller estupendo, más que recomendable.








 

[Fuente: Imagen de la cubierta tomada de la web de la editorial]


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viernes, 1 de noviembre de 2019

CUANDO SEAS MAYOR de Miguel Gane

megustaleer - Cuando seas mayor - Miguel Gane

Editorial: Suma de Letras.
Fecha publicación: septiembre, 2019.
Precio: 18,90 €
Género: Narrativa.
Nº Páginas: 368 
Encuadernación: Tapa blanda con solapa.
ISBN: 9788491293033
[Disponible en eBook y Audiolibro;
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Autor

George Mihaita Gane (Leresti, Rumanía, 1993) es graduado en ADE y Derecho, así como máster en Propiedad Intelectual y Abogacía. En el año 2018 superó el examen estatal de Abogacía, aunque dejó la profesión cuando las letras irrumpieron en su vida. Su primer libro, Con tal de verte de nuevo (Aguilar), ha alcanzado 17 ediciones y ha sido publicado en México, Colombia y España. Su segundo poemario, Ahora que ya bailas (Aguilar), lo afianzó como uno de los poetas más visibles de su generación. En total, hasta la fecha, su obra ha superado los 70.000 ejemplares vendidos en España. Ha dado recitales en países como Ecuador, Colombia, México o Costa Rica, así como en más de una veintena de ciudades españolas. Por su temática, sus poemas han sido utilizados como emblemas por muchos movimientos feministas de todo el mundo. Actualmente dedica su vida a la literatura y fruto de ello es la publicación de su primera novela, Cuando seas mayor.

Sinopsis

Yo tenía nueve años y vivíamos todavía en Rumanía, en un pueblo pequeño al borde de la montaña. Recuerdo el frío, la ropa congelada, el olor a leña y las brasas del fuego apagándose en la estufa, pero sobre todo recuerdo la pobreza. Allí aprendí el significado de la supervivencia, hasta que una noche de mayo mi madre me susurró unas palabras que cambiarían mi vida para siempre: «Cuando seas mayor entenderás por qué nos fuimos».

***

A través de la mirada de un niño, Miguel Gane nos presenta en su primera novela una historia que narra el drama de la miseria de una familia y su determinante decisión de emprender un viaje a lo desconocido. Un relato de superación y de búsqueda que nos descubre la realidad de la inmigración desde una visión tan inocente como descarnada.

[Información tomada directamente del ejemplar]

Así empieza Cuando seas mayor:

[Lectura de las páginas 11 a 13 de la novela;
música: 'The Hardest Part' de Jeremy Blake (Biblioteca Audio Youtube)]

Hablar siempre ha sido fácil. Juzgar, sentenciar o criticar son acciones que el ser humano hace con suma sencillez, pero lo realmente difícil es ponerse en la piel de otra persona. Lo que llamamos empatía, suele estar a años luz de nuestra actitud y comportamiento. Somos egoístas y por ende, nos pasamos la vida mirándonos el ombligo, sin tener en cuenta más cuestiones que aquellas que son de nuestro propio interés. No obstante, para tener un conocimiento global de un asunto hay que conocer a todas las partes; hay que escuchar (que no oír) cada una de las versiones implicadas para poder emitir un juicio de valor. Así que, a mí ya no me basta con todas esas opiniones que a veces surgen a mi alrededor, vertidas por lenguas empapadas de discriminación y racismo. En su lugar, prefiero escuchar testimonios como el de Miguel Gane, un joven rumano que dejó atrás su país hace veinte años, para buscar un futuro en España. En nuestro país se ha hecho mayor y ahora viene a contarnos su historia.

Lerești, es un pequeño pueblo de Rumanía, situado prácticamente en su centro geográfico. Allí reside un niño de nueve años que, el día de Navidad, espera con ilusión ese regalo que ha pedido, una bolsita con cien soldaditos de plástico. Lamentablemente, bajo el árbol, le espera un par de calcetines, dos plátanos y un huevo Kinder. Toca resignarse. Y es que la familia del niño no tiene recursos. El padre trabaja como portero en una fábrica de coches, aunque procede de buena familia. No así la madre, de orígenes mucho más humildes. La falta de dinero comienza a generar una fisura en esta familia en la que siempre hubo amor, pero las deudas pesan demasiado. Poco a poco, el ambiente se crispa, los padres discuten, se pelean, y en medio de esa crispación, un niño observando con los ojos de un niño y escuchando con los oídos de un niño. Los reproches, los insultos y el odio se instalan en aquella vivienda en la que no hay calor. A pesar de que la madre encuentra un empleo, la situación es cada vez más desesperada. Un giro en la vida de esta familia supone un punto de no retorno. La palabra "España" resuena entre las paredes de aquella casa. Hay que dejar atrás un país en el que ya no se puede vivir, donde no hay esperanza ni futuro. Es hora de hacer las maletas, emprender camino y comenzar en otro lugar.

Cuando seas mayor nos cuenta la vida de Miguel Gane. No es una novela totalmente autobiográfica, pero sí está compuesta con pedazos de su vida y la de otros que pasaron por lo mismo. Lo que comienza como un retrato familiar, mostrándonos a una familia humilde y pobre, pero bien avenida, se convertirá en un infierno cuando la ruina llame a la puerta. Estamos ante una novela que nos habla de la Rumanía de hace veinte años, de cómo las familias más pobres intentaban subsistir hasta que la situación se volvía totalmente insostenible. Es una novela que nos habla de la inmigración, de la dureza de dejar tu lugar de nacimiento atrás para empezar de nuevo en otro país, y del periplo por el que los inmigrantes tienen que pasar para llegar a su destino. No es una lectura fácil pero sí necesaria, porque, como decía antes, para tener una opinión bien fundamentada, es imprescindible escuchar a las partes implicadas. Eso es lo que nos permite Miguel Gane con su testimonio, conocer de primera mano cómo se siente un inmigrante cuando llega a un país que no conoce, en el que tiene que empezar de cero soportando la presión y el rechazo social. Porque, en Cuando seas mayor, también se hace un dibujo de la crueldad humana, de lo despiadado que podemos llegar a ser con el otro, simplemente por ser distinto o por proceder de otro lugar. 

De esta novela hay mucho que destacar. En primer lugar, la verosimilitud de la historia. Las discusiones familiares, los miedos del niño, sus intentos por acallar las voces, la furia del padre, concentrada y retenida durante tanto tiempo,... Todos esos pasajes generan sensaciones en el lector que son casi palpables. Debo advertir que hay capítulos que a mí me han parecido angustiosos, muy dolorosos por el hecho de estar narrados por la voz de un niño. Y luego, los últimos cinco capítulos son absolutamente brutales. Por otra parte, todas esas escenas que retratan la crueldad humana me han resultado desgarradoras. Leyendo la novela, se me cruzó por la mente episodios del Holocausto. Salvando las distancias, llegué a pensar que el maltrato que se infligía a los recluidos en los campos de concentración era muy similar al que padecen algunos personajes de esta novela. Y no me refiero a los daños físicos, sino a los morales, a la humillación, el desprecio y la degradación. Como decía Miguel Gane en la entrevista que pudimos hacerle (puedes leerla aquí), ¿cuánto vale la vida de un hombre?

Y otro de los puntos fuerte de esta novela es la voz narrativa. Es una voz infantil que emplasta muy bien con lo que se espera de un niño, con sus razonamientos fundados en la poca información que posee, con sus miedos y sus inseguridades. Es un enfoque muy atractivo y conmovedor. Y resulta del todo imposible no conectar con el narrador, que va a despertar en nosotros ternura y cariño.  Es muy emotiva la relación que él mantiene con su madre, a la que ve como una heroína, una hada que todo lo puede, y que es capaz de hacer por su hijo lo que nadie más. 

En esta ocasión estoy totalmente de acuerdo con la leyenda de la faja, porque Cuando sea mayor es una novela 'entrañable, descarnada y real', escrita en primera persona y con capítulos cortos. Se lee con mucha fluidez, quizá por la voz infantil que no los pone todo muy fácil, y por un fraseo corto que da agilidad al texto. Con un hilo narrativo lineal que no se permite excesivos saltos en el tiempo, la novela cuenta con notas al pie donde se nos explican algunos términos rumanos.

Y aquí lo voy a dejar. Cuando seas mayor es una novela para descubrir, para dejar de lado los prejuicios y entregarnos a una narración sincera, emocionante y esperanzadora. El día que subí la foto del libro a redes sociales, alguien comentó que esta debía ser lectura obligatoria en los colegios y estoy totalmente de acuerdo con esa opinión. A los adultos nos hace falta una lección de humildad, pero a los niños hay que formarlos en el respeto, desde bien pequeños. Leyendo novelas como esta, pueden llegar a entender que el mundo va más allá de los que ellos conocen, que hay otras vidas, otros seres humanos que no lo tienen tan fácil. Así que, Cuando seas mayor es una lectura muy recomendable.







 

[Fuente: Imagen de la cubierta tomada de la web de la editorial]

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