Mostrando entradas con la etiqueta Miguel Gane. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Miguel Gane. Mostrar todas las entradas

viernes, 1 de noviembre de 2019

CUANDO SEAS MAYOR de Miguel Gane

megustaleer - Cuando seas mayor - Miguel Gane

Editorial: Suma de Letras.
Fecha publicación: septiembre, 2019.
Precio: 18,90 €
Género: Narrativa.
Nº Páginas: 368 
Encuadernación: Tapa blanda con solapa.
ISBN: 9788491293033
[Disponible en eBook y Audiolibro;
puedes empezar a leer aquí]

Autor

George Mihaita Gane (Leresti, Rumanía, 1993) es graduado en ADE y Derecho, así como máster en Propiedad Intelectual y Abogacía. En el año 2018 superó el examen estatal de Abogacía, aunque dejó la profesión cuando las letras irrumpieron en su vida. Su primer libro, Con tal de verte de nuevo (Aguilar), ha alcanzado 17 ediciones y ha sido publicado en México, Colombia y España. Su segundo poemario, Ahora que ya bailas (Aguilar), lo afianzó como uno de los poetas más visibles de su generación. En total, hasta la fecha, su obra ha superado los 70.000 ejemplares vendidos en España. Ha dado recitales en países como Ecuador, Colombia, México o Costa Rica, así como en más de una veintena de ciudades españolas. Por su temática, sus poemas han sido utilizados como emblemas por muchos movimientos feministas de todo el mundo. Actualmente dedica su vida a la literatura y fruto de ello es la publicación de su primera novela, Cuando seas mayor.

Sinopsis

Yo tenía nueve años y vivíamos todavía en Rumanía, en un pueblo pequeño al borde de la montaña. Recuerdo el frío, la ropa congelada, el olor a leña y las brasas del fuego apagándose en la estufa, pero sobre todo recuerdo la pobreza. Allí aprendí el significado de la supervivencia, hasta que una noche de mayo mi madre me susurró unas palabras que cambiarían mi vida para siempre: «Cuando seas mayor entenderás por qué nos fuimos».

***

A través de la mirada de un niño, Miguel Gane nos presenta en su primera novela una historia que narra el drama de la miseria de una familia y su determinante decisión de emprender un viaje a lo desconocido. Un relato de superación y de búsqueda que nos descubre la realidad de la inmigración desde una visión tan inocente como descarnada.

[Información tomada directamente del ejemplar]

Así empieza Cuando seas mayor:

[Lectura de las páginas 11 a 13 de la novela;
música: 'The Hardest Part' de Jeremy Blake (Biblioteca Audio Youtube)]

Hablar siempre ha sido fácil. Juzgar, sentenciar o criticar son acciones que el ser humano hace con suma sencillez, pero lo realmente difícil es ponerse en la piel de otra persona. Lo que llamamos empatía, suele estar a años luz de nuestra actitud y comportamiento. Somos egoístas y por ende, nos pasamos la vida mirándonos el ombligo, sin tener en cuenta más cuestiones que aquellas que son de nuestro propio interés. No obstante, para tener un conocimiento global de un asunto hay que conocer a todas las partes; hay que escuchar (que no oír) cada una de las versiones implicadas para poder emitir un juicio de valor. Así que, a mí ya no me basta con todas esas opiniones que a veces surgen a mi alrededor, vertidas por lenguas empapadas de discriminación y racismo. En su lugar, prefiero escuchar testimonios como el de Miguel Gane, un joven rumano que dejó atrás su país hace veinte años, para buscar un futuro en España. En nuestro país se ha hecho mayor y ahora viene a contarnos su historia.

Lerești, es un pequeño pueblo de Rumanía, situado prácticamente en su centro geográfico. Allí reside un niño de nueve años que, el día de Navidad, espera con ilusión ese regalo que ha pedido, una bolsita con cien soldaditos de plástico. Lamentablemente, bajo el árbol, le espera un par de calcetines, dos plátanos y un huevo Kinder. Toca resignarse. Y es que la familia del niño no tiene recursos. El padre trabaja como portero en una fábrica de coches, aunque procede de buena familia. No así la madre, de orígenes mucho más humildes. La falta de dinero comienza a generar una fisura en esta familia en la que siempre hubo amor, pero las deudas pesan demasiado. Poco a poco, el ambiente se crispa, los padres discuten, se pelean, y en medio de esa crispación, un niño observando con los ojos de un niño y escuchando con los oídos de un niño. Los reproches, los insultos y el odio se instalan en aquella vivienda en la que no hay calor. A pesar de que la madre encuentra un empleo, la situación es cada vez más desesperada. Un giro en la vida de esta familia supone un punto de no retorno. La palabra "España" resuena entre las paredes de aquella casa. Hay que dejar atrás un país en el que ya no se puede vivir, donde no hay esperanza ni futuro. Es hora de hacer las maletas, emprender camino y comenzar en otro lugar.

Cuando seas mayor nos cuenta la vida de Miguel Gane. No es una novela totalmente autobiográfica, pero sí está compuesta con pedazos de su vida y la de otros que pasaron por lo mismo. Lo que comienza como un retrato familiar, mostrándonos a una familia humilde y pobre, pero bien avenida, se convertirá en un infierno cuando la ruina llame a la puerta. Estamos ante una novela que nos habla de la Rumanía de hace veinte años, de cómo las familias más pobres intentaban subsistir hasta que la situación se volvía totalmente insostenible. Es una novela que nos habla de la inmigración, de la dureza de dejar tu lugar de nacimiento atrás para empezar de nuevo en otro país, y del periplo por el que los inmigrantes tienen que pasar para llegar a su destino. No es una lectura fácil pero sí necesaria, porque, como decía antes, para tener una opinión bien fundamentada, es imprescindible escuchar a las partes implicadas. Eso es lo que nos permite Miguel Gane con su testimonio, conocer de primera mano cómo se siente un inmigrante cuando llega a un país que no conoce, en el que tiene que empezar de cero soportando la presión y el rechazo social. Porque, en Cuando seas mayor, también se hace un dibujo de la crueldad humana, de lo despiadado que podemos llegar a ser con el otro, simplemente por ser distinto o por proceder de otro lugar. 

De esta novela hay mucho que destacar. En primer lugar, la verosimilitud de la historia. Las discusiones familiares, los miedos del niño, sus intentos por acallar las voces, la furia del padre, concentrada y retenida durante tanto tiempo,... Todos esos pasajes generan sensaciones en el lector que son casi palpables. Debo advertir que hay capítulos que a mí me han parecido angustiosos, muy dolorosos por el hecho de estar narrados por la voz de un niño. Y luego, los últimos cinco capítulos son absolutamente brutales. Por otra parte, todas esas escenas que retratan la crueldad humana me han resultado desgarradoras. Leyendo la novela, se me cruzó por la mente episodios del Holocausto. Salvando las distancias, llegué a pensar que el maltrato que se infligía a los recluidos en los campos de concentración era muy similar al que padecen algunos personajes de esta novela. Y no me refiero a los daños físicos, sino a los morales, a la humillación, el desprecio y la degradación. Como decía Miguel Gane en la entrevista que pudimos hacerle (puedes leerla aquí), ¿cuánto vale la vida de un hombre?

Y otro de los puntos fuerte de esta novela es la voz narrativa. Es una voz infantil que emplasta muy bien con lo que se espera de un niño, con sus razonamientos fundados en la poca información que posee, con sus miedos y sus inseguridades. Es un enfoque muy atractivo y conmovedor. Y resulta del todo imposible no conectar con el narrador, que va a despertar en nosotros ternura y cariño.  Es muy emotiva la relación que él mantiene con su madre, a la que ve como una heroína, una hada que todo lo puede, y que es capaz de hacer por su hijo lo que nadie más. 

En esta ocasión estoy totalmente de acuerdo con la leyenda de la faja, porque Cuando sea mayor es una novela 'entrañable, descarnada y real', escrita en primera persona y con capítulos cortos. Se lee con mucha fluidez, quizá por la voz infantil que no los pone todo muy fácil, y por un fraseo corto que da agilidad al texto. Con un hilo narrativo lineal que no se permite excesivos saltos en el tiempo, la novela cuenta con notas al pie donde se nos explican algunos términos rumanos.

Y aquí lo voy a dejar. Cuando seas mayor es una novela para descubrir, para dejar de lado los prejuicios y entregarnos a una narración sincera, emocionante y esperanzadora. El día que subí la foto del libro a redes sociales, alguien comentó que esta debía ser lectura obligatoria en los colegios y estoy totalmente de acuerdo con esa opinión. A los adultos nos hace falta una lección de humildad, pero a los niños hay que formarlos en el respeto, desde bien pequeños. Leyendo novelas como esta, pueden llegar a entender que el mundo va más allá de los que ellos conocen, que hay otras vidas, otros seres humanos que no lo tienen tan fácil. Así que, Cuando seas mayor es una lectura muy recomendable.







 

[Fuente: Imagen de la cubierta tomada de la web de la editorial]

Puedes adquirirlo aquí:


martes, 22 de octubre de 2019

MIGUEL GANE: 'No sé cómo me siento, si rumano o español'

Miguel Gane, o lo que es lo mismo, George Mihaita, es poeta y autor de los poemarios Con tal de verte volar y Ahora que ya bailas. El escritor de origen rumano acaba de lanzarse al mundo de la narrativa con su proyecto más personal y más íntimo, contar la odisea de la inmigración, un periplo que él mismo vivió en carne propia cuando su familia, del pequeño pueblo rumano de Leresti, decide meter en una maleta sus pocas pertenencias y coger rumbo a España. El destino era Leganés, a más de tres mil kilómetros de distancia, una travesía en la que tuvieron que ver de todo para llegar a un país al que tuvieron que adaptarse con bastante dificultad.

Cuando seas mayor ha sido una lectura dura pero conmovedora, cuyos últimos capítulos te dejarán sin aliento. Mientras os hablo de mis impresiones de manera más precisa, os dejo con la entrevista al autor. 


Marisa G.- Miguel, no te conocía. Cuando me hablaron de ti, me puse a investigar y descubro que en realidad eres George Mihaita. 

Miguel G.- Como cuento en la novela, ser inmigrante implica perder y lo primero que pierdes es el nombre. Llegué a España y la sociedad decidió que George Mihaita era demasiado difícil de pronunciar y me pusieron Miguel. Fue una decisión unilateral que yo acepté, sin más. 

M.G.- Pues Miguel, empezaste a escribir y publicar poesía. Esta es tu primera novela. Me gustaría saber cómo ha sido ese salto de un género a otro.

M.G.- La transición ha sido curiosa porque he tenido que enfrentarme a varios problemas. Para empezar, la forma de trabajar ha sido diferente. La novela requiere muchas más horas y ser más constante. Un poemario se escribe a base de impulsos. 

M.G.- Pero, ¿por qué hacer una incursión en novela, contando precisamente esta historia? 

M.G.- Creo que soy de las personas más indicadas para contarla. Hay pocas historias escritas sobre este tema y me apetecía mucho dar a conocer mi historia, poner sobre la mesa esta causa social y denunciar ciertas cosas. Quería enseñar al lector por qué los inmigrantes venimos a España, qué nos encontramos al llegar aquí y cómo nos adaptamos a una nueva vida.

M.G.- El tema central es la inmigración. Me gustaría saber qué opinas tú sobre el trato que damos en España a los inmigrantes, a nivel político.

M.G.- El proceso se ha producido por fases. Al principio del año 2000 hubo una gran llegada y acogida de inmigrantes de diversas partes del mundo. Llegaron muchas personas de mi país, de Ucrania, de Bulgaria,... Se generó un cierto debate político a gran escala, y se formularon muchas preguntas, por qué llegaban tantas personas. Fue muy sonado y los políticos lo usaron para hacer campaña. Posteriormente, la gente se interesó un poco más y la presencia de inmigrantes se volvió algo más aceptada. Sin embargo, con la llegada de partidos de la extrema derecha, se ha vuelto a desarrollar un rechazo contra los inmigrantes. Es algo que me cabrea mucho porque me parece repulsivo que se esté usando la inmigración y el drama de muchas personas para ganar votos. Fíjate todo lo que ha pasado con el Open Arms. No sé si lo políticos de este país pueden dormir tranquilos, sabiendo que hay gente que se muere intentando llegar un país que no los quiere.

M.G.- Y en tu día a día, cuando llegaste aquí, ¿cómo te trataron?

M.G.- Al principio fue muy complicado. Lo cuento en la novela. Cuando me apuntaron al campamento de verano, lo pasé muy mal porque no sabía español y sentía que los niños me excluían. Ni siquiera los profesores hacían algo por incluirme. Cuento también que la primera palabra en español que aprendo es rumano, y sonaba como si fuera un insulto. Llega un momento hasta que reniegas de tu país. Aunque después, cuando entré en el colegio, todo se fue normalizando. La situación se tranquilizó, los niños empezaron a incluirme en sus juegos, hablaban conmigo o me corregían sin burlarse, cuando decía alguna palabra mal. Ya de mayor, pues sí ves algo de racismo en algún momento pero España no es un país racista. Lo son solo algunas personas. 

M.G.- En la novela hablas de las vivencias del protagonista pero en realidad, son tus propias vivencias. Si tuvieras que cuantificar la novela, ¿qué porcentaje sería autobiográfico?

M.G.- Más o menos, entre un setenta o un ochenta por ciento. El resto también es real porque ha ocurrido, solo que no me ha ocurrido a mí. Por ejemplo, la travesía en autobús desde Rumanía no la viví yo. Yo tuve la suerte de poder hacer el viaje en avión, una vez que mis padres se habían ya instalado en España. Pero otras muchas familias sí hicieron el viaje tal y como lo cuento en la novela. Con este relato, he pretendido que la gente se pregunte si todo lo que sucede es real y que se estremezca cuando sepa que sí lo es. 

M.G.- Pues ese trayecto que el protagonista hace en autobús desde Rumanía hasta Leganés, está muy bien contado. Suceden cosas espeluznantes como los sobornos a las autoridades en las aduanas

M.G.- Eso es real. Era un secreto a voces que, cuando tenías que salir del país, tenías que sobornar a la policía. Por cada puesto fronterizo, había que soltar dinero, unos 20 € y si no los tenías, te bajaban del autobús. ¿El ser humano vale 20 €? Es horrible. Y luego, descubres los abusos policiales, el racismo, o la prostitución. El libro contiene una escena muy dura que realmente ocurre tal que así. Y si no podías cruzar la frontera, tenías que coger rutas alternativas por los Pirineos. 

M.G.- Miguel, en la novela se dice que ser inmigrante implica perder pero, implica también ganar algo, ¿no?

M.G.- Sí, implica perder porque dejas atrás muchas cosas, toda tu vida, y tienes que empezar de cero. Con la creación de la vida nueva llega también la identidad nueva. Es verdad que ganas en calidad de vida pero ¿a qué precio? No he podido despedirme de gente a la que quiero porque vivo aquí, porque me tuve que ir de Rumanía. Y llega un momento en el que también se pierde ese sentido de raíz. 

M.G.- ¿Tú no te sientes rumano?

M.G.- No sé cómo me siento, si rumano o español. No sería justo para la gente de aquí decir que soy rumano, y al revés tampoco. Digo que soy de donde la gente me quiere. 

M.G.- La historia se podría haber contado desde la perspectiva de un adulto pero optas por elegir la voz de un niño de nueve años. ¿Te ha costado trabajo recuperar a ese niño?

M.G.- Sí, desde luego. Pero tengo la suerte de tener un hermano pequeño de diez años, con el que me identifico mucho. Pero sí que ha sido complicado narrar la historia con la voz de un niño. A veces me ocurría que ponía en su boca razonamientos y pensamientos de adulto. En esto mi editora me ha ayudado mucho. Para mí ha sido especial usar este narrador porque se ha abierto de nuevo una herida, que estaba cicatrizada pero no curada. Quería contar la historia desde la voz de un niño, sin entrar mucho en dramatismos ni en la heroicidades. Mi idea era usar una voz sencilla y cálida como un abrazo, que me permitiera transmitir empatía por los personajes. 

M.G.-En algún momento, ese niño se siente culpable.

M.G.- Yo me sentía culpable porque era una boca más que alimentar en casa.
Para un niño, sentirse así es muy duro. Pensaba que mis padres podrían vivir un poco mejor, de no haber nacido yo. 

M.G.- Durísimo. Pero, en la novela no solo hablas de la inmigración, vista desde tu ángulo, la parte más interesante, sino que también abordas la crueldad humana a través de unos pasajes que son ciertamente angustiosos. Y sin embargo, la novela es muy esperanzadora.

M.G.- Ese era el objetivo. Quería que la novela diera respuestas al por qué de la inmigración y que el lector entendiera que, si una familia deja su país, es porque pasa frío, hambre, no tiene agua caliente, ni inodoros, nada. Y cuando llegan aquí, ¿qué encuentran? Pues racismo, abuso policial, un mundo diferente al que se tiene que adaptar. Yo tuve que aprender a jugar, aprender un idioma, hacer nuevos amigos. Cambiarse de una ciudad a otra es duro, pero mucho más es hacerlo de un país a otro. Aún así, quería que todo fluyera por el río de la esperanza. 

M.G.- ¿Has vuelto a Rumanía?

M.G.- Sí, suelo ir todos los veranos. De hecho, regreso en noviembre porque tengo un evento familiar. 

M.G.- ¿Y ha cambiado mucho la Rumanía de entonces a la de ahora?

M.G.- Ha cambiado, pero no mucho.  Hay avances en muchos campos y la gente es algo más abierta. La UE también ha ayudado mucho, pero queda todavía muchísimo por hacer. Por ejemplo, es un país en el que no se leen libros y tampoco se fomenta la lectura. Es una lucha que vamos a tener que afrontar los autores. Mis libros no se han publicado allí y la literatura es muy necesaria para hacernos preguntas que hasta ahora no nos hemos hecho. 

M.G.- ¿Cuáles son tus proyectos futuros Miguel?

M.G.- Disfrutar con este libro y tratar de que llegue a muchos lectores. No solo por motivos editoriales o de ventas, sino porque creo que es una historia que puede ayudar a mucha gente y puede aportar cosas interesantes. Y sigo escribiendo. Tengo un poemario casi listo que espero poder publicar. 

M.G.- Seguro que sí. Muchas gracias por este encuentro y suerte.

M.G.- Gracias a ti. 


Sinopsis: Yo tenía nueve años y vivíamos todavía en Rumanía, en un pueblo pequeño al borde de la montaña. Recuerdo el frío, la ropa congelada, el olor a leña y las brasas del fuego apagándose en la estufa, pero sobre todo recuerdo la pobreza. Allí aprendí el significado de la supervivencia, hasta que una noche de mayo mi madre me susurró unas palabras que cambiarían mi vida para siempre: «Cuando seas mayor entenderás por qué nos fuimos».

***

A través de la mirada de un niño, Miguel Gane nos presenta en su primera novela una historia que narra el drama de la miseria de una familia y su determinante decisión de emprender un viaje a lo desconocido. Un relato de superación y de búsqueda que nos descubre la realidad de la inmigración desde una visión tan inocente como descarnada.


Puedes empezar a leer aquí.



Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...