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miércoles, 20 de septiembre de 2023

BARBIE (COMEDIA - 2023)


Año: 2023

Nacionalidad: EE.UU

Director: Greta Gerwig

Reparto: Margot Robbie, Ryan Gosling, America Ferrera, Kate McKinnon, Will Ferrel, Michael Cera, Simu Liu,...

Género: Comedia

Sinopsis: Barbie (Margot Robbie) lleva una vida ideal en Barbieland, allí todo es perfecto, con chupi fiestas llenas de música y color, y todos los días son el mejor día. Claro que Barbie se hace algunas preguntas, cuestiones bastante incómodas que no encajan con el mundo idílico en el que ella y las demás Barbies viven. Cuando Barbie se dé cuenta de que es capaz de apoyar los talones en el suelo, y tener los pies planos, decidirá calzarse unos zapatos sin tacones y viajar hasta el mundo real.

[Fuente: Filmaffinity]

Cuando anunciaron el estreno de esta película ni se me pasó por la cabeza ir a verla. Pensé que sería un homenaje al universo Mattel, al mundo de Barbie, a esa muñeca estilizada y perfecta que nació de la cabeza de Ruth Handler en 1968. A mí la Barbie me cogió muy mayor. Mis tiempos eran los de la Nancy y el Nenuco, y el de aquellos primeros muñecos que hablaban, movían la cabeza, y simulaban tomar un biberón que yo les daba a todas horas. Recuerdo que un año, tendría unos seis o siete años, los Reyes Magos me trajeron un muñeco que pesaba un montón y con una cabeza enorme (en algún sitio había que ocultar el mecanismo que lo hacía moverse). Aquel muñeco rubio, cabezón y de ojos azules movía la cabeza cuando yo le acercaba un biberón mágico de aquellos que se hicieron tan famosos. Pues bien, el muñeco dejó de funcionar al rato. Murió, y yo me sentí tremendamente frustrada. Creo que aquello se quedó grabado en mi subconsciente y, ahora que lo pienso, quizá allí se evaporó para siempre mi instinto maternal 😅. Pero me estoy desviando del tema. Que yo he venido aquí a hablar de Barbie.

La cuestión es que, tras el estreno, empezaron a llegarme múltiples comentarios y recomendaciones. «Tienes que verla»«No es lo que te imaginas»«Lanza mensajes necesarios»«Refleja la lucha de la mujer»,... Y ahí empiezo a plantearme vestirme de rosa. Busco valoraciones en Internet. ¿En Filmaffinity, un 6,3? Parece que me estoy perdiendo una buena película. Y al poco tiempo compruebo que la ponen en alquiler en plataforma. Así que, anoche me senté a verla. No me tiréis piedras porque tengo que admitir que me aburrí muchísimo, me pareció soporífera, me decepcionó totalmente. ¿Y esa valoración de 6,3? ¿Acaso no entendí nada de esta película? Tras el visionado vuelvo a entrar en Filmaffinity. Doscientas noventa y dos opiniones se han colgado en esta página sobre esta película. Leo las cuatro primeras páginas, una veintena de reseñas, de las cuales prácticamente todas son negativas. Vale, la mayoría son de hombres pero también hay alguna escrita por mujeres. Me encuentro con los siguientes titulares: «Un absoluto desastre y la película más estúpida del año»«Cansada de lo mismo. Aburrida»«Los hombres creemos en la igualdad de la mujer. No merecemos esto»«La chorrada más grande del año»«Panfleto misándrico absurdo, disfrazado de comedia feminista irreverente»«Aburrida y tendenciosa», «Bodrio woke», «Los chicos somos tontos y las chicas son manipuladoras. ¿Ese es el mensaje de la película?». Respiro algo más tranquila. Y grito: Lo siento, a mí Barbie no me gustó. Me descolocaron muchísimo las proclamas que se lanzan justo antes del núcleo de la película, como si, gracias a Barbie, la mujer es lo que es hoy. Pero entremos en materia y os cuento con detalles.

En Barbielandia, al margen de abundar el color rosa hasta hacerte sangrar los ojos, todo es perfecto. Las mujeres dominan ese mundo. Son ellas las que ocupan los cargos y los trabajos más importantes de la sociedad, aquellos que siempre han ostentado los hombres. De hecho, existe una Presidenta del gobierno. 

La vida transcurre con absoluta placidez y felicidad en Barbielandia hasta que, no se sabe muy bien, Barbie (el modelo estereotípico, interpretado por Margot Robbie; -hay más-) lanza una pregunta al resto de Barbies: ¿Alguna vez habéis pensado en la muerte? Semejante interrogante no cabe en un mundo como este. ¿Quién piensa en la muerte cuando tiene la felicidad en sus manos? Nadie, ni siquiera ella, entiende por qué ha tenido que preguntar eso. A partir de ese momento, todo empieza a cambiar en su vida. La ducha echa agua fría, las tostadas se queman, los pies de Barbie ya no son lo que eran y, lo más espantoso, Barbie tiene celulitis. Se ha convertido en una Barbie defectuosa. ¡Qué horror! Lo que ha ocurrido quedará debidamente explicado en la película y mejor no dar detalles sobre este asunto. Lo que sí os puedo decir es que, para solventar todo este tremendo lío, Barbie tendrá que viajar al mundo real, un viaje en el que se colará también Ken para acompañarla. Lo que encuentra allí la horroriza. Este no es el mundo que ella esperaba. Barbie creía que las mujeres en el mundo real, gracias a su existencia, eran como ella es, mujeres empoderadas, líderes, independientes y dueñas de sí mismas. Pero en el mundo real no la quieren ni ver porque Barbie no representa a las mujeres del mundo real. Sin embargo, a Ken le encantará ese mundo recién descubierto porque se respira testosterona en cada esquina. Allí se siente alguien importante, respetado, y tenido en cuenta. En fin que se monta un lío, todo se vuelve patas arriba, surgirá una buena gresca entre hombres y mujeres en Barbielandia, y Barbie y sus amigas humanas tratarán de recolocar el orden ambos mundos.

Qué es lo que me ha gustado de la película

Las escenas iniciales rinden homenaje a otra película mítica que, dicho sea de paso, nunca he conseguido terminar de ver porque se me hace bola. Pero me hizo gracia el guiño cinematográfico, recreando ciertos fotogramas y empleando de fondo el tema musical principal de dicho largometraje. Ahí pensé que me esperaba algo bueno. Porque con esas imágenes querían señalar que, no hace tanto, las niñas vivían como en el mundo de las cavernas, jugando a ser mamás, con muñecos de porcelana, hasta que llegó la exuberante Barbie para revolucionarlo todo. 

En esas escenas iniciales, una voz en off (que en la versión original corresponde a Helen Mirren), lanza un speech que aturde. A mí me parece que puede conducir a equívoco. 

En cambio, sí me gustan otro tipo de mensajes como ese que recalca que las niñas pueden llegar a ser mujeres que consiguen todo lo que se proponen. Me gusta la recreación del mundo real, aunque creo que se han pasado bastante, porque estamos en el siglo XXI y no en los tiempos de mi abuela. La testosterona está muy presente pero, por suerte, ya no se respira en cada rincón. De igual modo, me gustan las diferentes emociones que Barbie y Ken sienten cuando ponen un pie en el mundo real. Ese diálogo es muy esclarecedor. Una misma acción produce emociones diferentes dependiendo si van dirigida a una mujer o a un hombre. Y, por último, también me ha gustado alguna que otra metáfora que se ejemplifica en la sede de Mattel, así como las alusiones a las decisiones comerciales de la compañía, referidas a la retirada de ciertos juguetes. Mattel se burla de su propia cúpula y de su hacer. Bueno, no está mal pero vamos, tampoco es para alabarlos. 

Qué es lo que no me ha gustado de esta película

Id preparando las piedras porque, a mi juicio, el problema está en el enfoque. Esas escenas iniciales que comenté antes vienen acompañadas de un discurso en off en el que se manifiesta que la mujer le debe todo lo que es hoy a esta muñeca. Porque, ¿quién quiere ser madre las veinticuatro horas del día? Dejad de jugar a las casitas -como si lo de gestionar una familia y un hogar fuera un juego-, y rendid pleitesía a vuestra salvadora. 

Entiendo que lo que se pretende es desmitificar, destruir, esclarecer. Dejar patente que, a pesar de que Barbie es una mujer empoderada, en el mundo real las cosas no son así, sino que la mujer aún tiene un lucha titánica por delante y para llegar hasta aquí se ha dejando la piel en el camino. Pero, por favor, aclaradme esto: ¿por qué en Barbielandia los hombres están tan denostados, ninguneados, y despreciados? No  hay necesidad de algo así, de crear un mundo al revés, en el que el hombre depende emocionalmente de la mujer y llora por las esquinas, anhelando que ella le dirija la palabra. Venimos huyendo de todo eso, batallando década tras década, y ahora viene esta directora y nos muestra este mundillo rosa, al que le ha dado la vuelta, para seguir echando más mierda sobre la desigualdad. Le habrá parecido divertido mostrar al hombre como un pelele o un gusano al que pisar. Nunca fue divertido que a la mujer se la hiciera sentir así. Y no lo es tampoco que al hombre se le vea así. Y sí, que ya sé que la trama juega a mostrar lo que no está bien para luego, con bonitas palabritas, y ¡oh, por fin he abierto los ojos!, apoyarnos los unos a los otros y construir un mundo en el que todos seamos iguales. Pero para llegar a ese desenlace, se pasa por un montón de situaciones que no me representan, ni me gustan nada.  

Barbie se dará cuenta que el mundo no debe ser como Barbielandia y tampoco como el mundo real. Y aun así, hay una disertación final que se resume en las dos líneas que aparecen en la cartelería:


"She's everything.

He's just Ken". 


Vale. Ella puede ser cualquier cosa y Ken debe ser él mismo, sin tener que vivir toda su vida a la sombra de Barbie. Ay, mirad, yo que sé. Es que no le cojo el punto a esta película, y no veo tan claro la supuesta intención que escondeCreo que hay un batiburrillo de ideas, una serie de mensajes loables, pero que no están bien definidos, que no quedan claros, que tienen zonas oscuras y pueden ser malinterpretados. A mí se me quedó cara de tonta en muchas escenas.

Personajes

Barbie

La chica curvilínea, de cintura de avispa y pecho prominente. La joven de larga cabellera rubia, ojos azul mar y una sonrisa perfecta. Barbie no necesita a los hombres. Le basta con sus amigas, así que, cada noche es noche de chicas, mientras ellos babean detrás de ellas, esperando alguna carantoña. 

Como dije antes, la muñequita evolucionará una vez que experimente en sus propias carnes (o plástico reciclado) la dificultad que la mujer sufre para abrirse camino, solo que en la película lleva ciertas situaciones al extremo. Y aunque hay mucho que cambiar todavía, por suerte, hemos avanzado.

Ken

A mí Ken me ha caído fatal. Media película haciendo el bobo, vestido de colores chillones o de cowboy. La otra, queriendo imponer el patriarcado en Barbielandia vestido con un abrigo de pieles. Por no hablar de la pelea de egos en la que se enzarza con otros personajes. 

Vamos que lo único destacable es ver a Ryan Gosling bailando, pero como su papel es tan ridículo, esta película ha destrozado por completo la buena imagen que me dejó el actor en La La Land.

Gloria

Junto a su hija Sasha, es la humana de la película. Su papel es el de abrir la mente de las Barbies a la realidad. Orientarlas para que ellas, no solo vuelvan a ocupar el papel que tenían antes en Barbielandia, sino que además, entiendan que hay que cambiar y construir un mundo mucho más igualitario, más equitativo, mejor. Ni Barbie es mejor que Ken. Ni Ken es mejor que Barbie. Pero decirlo de modo condescendiente no mola. En algún momento, el personaje suelta algo interesante pero, al instante siguiente, me desbarata los esquemas. Creo que en una escena viene a decir algo así como que si tienes una idea brillante, no defiendas que es tuya, sino que es mucho mejor hacer creer al hombre que la idea ha sido de él. No vaya a ser que lastimemos egos. No sé, la verdad. O yo no la he entendido, o vivo todavía en el mundo de las cavernas.

Alan

¿Y con este personaje que hacemos? El pobre Alan ni pincha ni corta. Es un chico más bien feúcho al que todo el mundo ignora. De él pasan todas las Barbies y todos los Ken. Ahí queda eso.

Otras cuestiones

Por comentar otros detalles. No me gusta la estética. ¡Jolín, tanto rosa! Que sí, que tiene que ser así pero no me gusta. ¿Qué queréis que os diga?

¿Y es divertida? Ni chispa. A mí es que no me ha arrancado ni una sola sonrisa. No hablemos ya de carcajadas. 



En definitiva, solo puedo decir que mi interés por Barbie ha fluctuado mucho. Hay diálogos, reflexiones y escenas que me parecen interesantes (las menos) y otras que me han desconcertado mucho. Creo que la intención es buena pero no está bien ejecutada. Yo tengo la impresión de que está película más que ayudar a la causa, echa más leña al fuego. Por lo tanto, y tiradme todas las piedras que queráis, Barbie es un no rotundo para mí. Muy aburrida.

La tenéis de alquiler en algunas plataformas.



Tráiler:




miércoles, 20 de noviembre de 2019

EL PRIMER HOMBRE (DRAMA - 2018)


Año: 2018

Nacionalidad: EE.UU.

Director: Damien Chazelle.

Reparto: Ryan Gosling, Jason Clarke, Claire Foy, Kyle Chandler, Corey Stoll, Patrick Fugit, Lukas Haas, Pablo Schreiber, Brian d'Arcy James, Ciarán Hinds, Aurelien Gaya, Ethan Embry, Shea Whigham, Christopher Abbott, Cory Michael Smith, Brady Smith, Perla Middleton, J.D. Evermore

Género: Drama. 

Sinopsis: Cuenta la historia de la misión de la NASA que llevó al primer hombre a la luna, centrada en Neil Armstrong y el periodo comprendido entre los años 1961 y 1969. Un relato en primera persona, basado en la novela de James R. Hansen, que explora el sacrificio y el precio que representó, tanto para Amstrong como para los Estados Unidos, una de las misiones más peligrosas e importantes de la historia de al humanidad.

[Fuente: Filmaffinity]


Siento algo de envidia cuando alguien me dice que recuerda perfectamente la retransmisión por televisión de la llegada del hombre a la luna. Por entonces, yo solo debía ser un puñado de células en el útero de mi madre, así que me tengo que conformar con este vídeo, un fragmento de la retransmisión original, locutada por un entusiasta Jesús Hermida. 

Como bien dice la sinopsis, El primer hombre cuenta la llegada del hombre a la luna, basada en la novela de James R. Hansen. Hasta aquí, cualquiera puede decir que la trama está más que vista y no parece nada original. Sin embargo, el director Damien Chazelle va un poco más allá. Dejadme que os cuente. La película se centra principalmente en la figura de Neil Armstrong. No narra únicamente los hechos de ese 16 de julio de 1969, o de los meses previos, sino que también mostrará cómo fueron los preparativos, los ensayos, los fallos y accidentes, la selección de los astronautas, así como los éxitos de los rusos en la carrera espacial y, algo que me ha parecido muy importante, qué pensaba el pueblo americano de un proyecto que implicaba un gasto público descomunal.  Todo eso desde 1961 a 1969.  Además, y aquí viene lo más importante, este largometraje tiene como objetivo mostrar no solo al astronauta sino al hombre. Como ingeniero civil y astronauta, los veremos sufriendo varios percances, sufrirá la pérdida de sus compañeros, luchará por conseguir los objetivos, y se enfrentará a su misión con estoicismo. 

Y como hombre, veremos al padre de familia, que recibe un duro revés de la vida, cuando fallece su hija Karen, de pocos años de edad. Ese dolor acompañará al hombre en todo momento. Para poder seguir adelante, se colocará una coraza. Solo de este modo, podrá seguir adelante con su vida, con su trabajo y con su familia. Veremos a Armstrong en su entorno laboral pero se le dará la misma importancia a su vida personal, pasando tiempo con su esposa Janet o jugando con sus hijos. Creo que esta parte es incluso más importante que la otra, porque nos aleja del héroe para acercarnos al ser humano.  

Pero hablando de unos de los hitos más importantes de la humanidad, podríamos pensar que estamos ante una película que ensalza la heroicidad de los americanos, una de esas cintas en las que, gracias a los Estados Unidos, el mundo se salva, donde los americanos son los buenos y los rusos los malos.  Por suerte, va a ser que no. Tan solo hay una escena muy breve que sí me ha olido a tufo patriótico, la típica imagen de niño izando la bandera americana en el porche de su casa, pero es tan breve y tan insignificante frente al resto de la historia, que pronto te olvidas de ella. 

El director Damien Chazelle vuelve a repetir con Ryan Gosling. Este tándem funcionó muy bien en La La Land. Aquí hago un inciso para alabar el trabajo de este director que consiguió que me enamorara de La ciudad de las estrellas, cuando siempre he rehuido de los musicales. Pero volviendo a Gosling, es el encargado de dar vida a Neil Armstrong y su interpretación resulta muy convincente. Con lo poco expresivo que es, tan solo se limita a elevar las cejas alguna vez, y lo mucho que transmite. Con la mirada lo dice todo. En su personaje hay mucho dolor, mucha introspección y el actor sabe como refugiarse en sí mismo y, sin palabras, nos dice que lo dejemos a su aire. Sé que hay otros espectadores que aseguran que este actor no transmite nada y que no soporta los primeros planos -muchos en esta película- y, sin embargo, a mí me parece todo lo contrario. En lo que a mí respecta, Gosling me ha  hecho creer que Armstrong era tal y como él lo muestra.  

Claire Foy, en el papel de Janet, esposa de Armstrong, luce tan bonita con la luna llena. La actriz sabe qué papel ocupaba la mujer del astronauta. No me refiero únicamente a la lucha de género, al papel secundario de una mujer frente a su marido. Hablo de su discreción, de su saber estar en todo momento. Janet, o Foy, conocen el dolor que soporta su marido por la pérdida de su hija, a lo que debe unir una misión peligrosa y complicada. Janet no ve a Armstrong como un héroe, tampoco lo verá así el espectador. Lo vamos a ver como a un hombre con un dolor terrible y un dilema complejo. Janet lo sabe y permanece a su lado, sin "estorbar". Tan solo en una secuencia, que me parece magistral,  explota ante el mutismo de su marido. Porque Armstrong amaba a la pequeña Karen, pero el matrimonio tiene dos hijos más. En definitiva, Foy lo hace tan bien como Gosling.

El primer hombre ha conseguido atraparme de principio a fin. Desde las primeras imágenes, en las que se muestra a un joven piloto intentando dominar una nave, soportando frenéticas turbulencias, escuchando chasquidos metálicos, sonidos que avecinan horribles finales, he sentido una angustia tremenda. Por no hablar de la sensación de claustrofobia y agobio que transmiten algunas secuencias. Como curiosidad, la película explica perfectamente, y con un gráfico, cómo se había planteado el alunizaje de los astronautas, así como el regreso. Una propuesta novedosa en la que se arriesgaban mucho porque había que acoplar dos naves en el espacio sin que se produjera colisión.

Por otra parte, entiendo muy poco de dirección, pero a mí me parece que esta película está muy bien dirigida. La cámara baila en muchos momentos sin llegar a marear, como ocurre en otros largometrajes en los que, al final tienes la necesidad de desviar la mirada. En este caso, no ocurre así. Creo que el rodaje con cámara manual y sacudiéndola como si no hubiera un mañana consigue que el espectador se meta de lleno en la película. Quizá me ha faltado algunos planos del espacio exterior u otros más lejanos del alunizaje, una nimiedad con respecto al resto. 

Con respecto a la música, Chazelle repite también con el compositor. La banda sonora, a cargo de Justin Hurwitz, es una maravilla. El día que vi La La Land, salí del cine con la idea fija de adquirir la banda sonora y hoy os puedo decir que pienso comprar también la este largometraje. No sé muy bien qué tienen sus composiciones, tan melódicas, sedantes e hipnóticas en algunos momentos, y potentes cuando la acción lo requiere. La banda sonora es muy ecléctica, con temas clásicos y otros que suenan a pura épica.

El primer hombre es una película muy larga pero el interés no decae en ningún momento. No es una de esas películas que, cuando llevan hora y media de metraje, estás deseando que se acabe y no dejas de mirar el reloj. Yo llegué al desenlace con ganas de más, un final que deja una reflexión en el aire, sin que sea necesario mediar palabra. Basta con la mirada de los dos actores que ruedan la secuencia -Gosling y Foy-, para entender qué quieren decir. 

Lo dicho, me ha gustado mucho El primer hombre. La he disfrutado desde el principio al final, me ha resultado convincente tanto en la narración como en la interpretación. La banda sonora junto con la dirección, han hecho el resto. 



Tráiler:

Puedes adquirirla aquí:

                                   


miércoles, 7 de junio de 2017

LA CIUDAD DE LAS ESTRELLAS - LA LA LAND (MUSICAL - 2016)



Año: 2016.

Nacionalidad: EE.UU

Director: Damien Chazelle.

Reparto: Emma Stone, Ryan Gosling, John Legend, Rosemarie De Witt, J.K. Simmons, Finn Wittrock, Sonoya Mizuno, Jessica Rothe, Jason Fuchs, Callie Hernandez, Trevor Lissauer, Phillip E. Walker, Hemky Madera, Kaye L. Morris, Lexie Contursi.

Género: Musical.

Sinopsis: Mia (Emma Stone), una joven aspirante a actriz que trabaja como camarera mientras acude a castings,y Sebastian (Ryan Gosling), un pianista de jazz que se gana la vida tocando en sórdidos tugurios, se enamoran, pero su gran ambición por llegar a la cima en sus carreras artísticas amenaza con separarlos.


[Información facilitada por Filmaffinity]



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Nunca me gustaron los musicales. Es un género que siempre me ha aburrido soberamente y aunque en la filmografía universal hay grandes musicales clásicos y de todos los tiempos, he de confesar que, a pesar de lo que me gusta el cine, nunca los he soportado. Hasta ahora. 

La ciudad de las estrellas o La La Land se estrenó a principios de este año y con gran revuelo. Tanta expectación me resultaba curiosa pero en tales casos yo siempre suelo recelar. Además, el hecho de que fuera un musical me echaba para atrás. Sin embargo, me armé de valor y allá que me fui al cine. Salí maravillada, absolutamente encandilada hasta el punto de convertirse en una de mis películas preferidas que no me canso de ver. La ciudad de las estrellas es pura magia y la mires por donde la mires, no deja de sorprender

Para empezar, el inicio no puede ser más espectacular. Un irritante atasco en dirección a Los Ángeles, la meca del cine, allí donde se cumplen los sueños de los que se atreven a soñar, se convierte en un precioso número musical que nos adelanta la calidad de la película que nos vamos a encontrar. En una sola toma de cinco minutos, varias decenas de bailarines tiñen de color la pantalla. La secuencia está magistralmente rodada sin un solo corte, con tomas inferiores y superiores y giros de 360 grados. La cámara baila como bailan los bailarines. Me gustó tanto esta toma que he buscado información en Internet sobre cómo se rodó. Hay mucha información al respecto. Al parecer les llevó meses de ensayo en un parking antes de hacer el rodaje definitivo en la autovía. Todo tenía que salir perfecto para no ocupar la vía pública durante demasiado tiempo. Aquí os dejo un vídeo del ensayo donde además se puede ver en la esquina inferior izquierda el resultado final. 




La letra de la canción Another day of sun que acompaña a este número, nos habla del sueño americano, del deseo de luchar por conseguir aquello que anhelamos aunque eso suponga dejarlo todo atrás y eso es lo que les ocurre a todos estos jóvenes que esperan llegar a la ciudad de las estrellas mientras desesperan atrapados en un atasco.

La acción principal se desarrolla a lo largo de un año, quedando el espacio temporal delimitado por las estaciones. El último cuarto de película transcurrirá durante el invierno pero de cinco años después.

Sebastian es un joven pianista amante del jazz clásico, de aquel jazz que nació en un antro de mala muerte en Nueva Orleans y en el que todo era improvisación. Su sueño es abrir y regentar un local de donde la gente pueda dejarse llevar por los acordes de las trompetas o el saxofón pero no tiene dinero suficiente y para subsistir se dedica a tocar en bares donde su talento no es valorado.

Por su parte Mia es una joven que desea convertirse en una gran actriz. Entre casting y casting, mientras le llega la oportunidad de su vida, sirve cafés en la cafetería de la Warner Bros. No pierde la esperanza aunque cada prueba fallida la desanima más y más. 

Tras un encuentro casual, Sebastian y Mia comienzan una relación en la que se darán apoyo mutuo. Juntos sueñan y sueñan mientras su amor crece, un amor que correrá peligro cuando el éxito les llegue porque todo en esta vida tiene un precio. Y así el desenlace deja una sensación agridulce como es la vida misma, como una moneda y sus dos caras.

El argumento de la película se basa en una historia de amor y de esas está llena el cine. Lo mágico de este largometraje es cómo se cuenta esta historia de amor, que desarrollo y desenlace tiene, cómo del presente pasamos al pasado gracias a las elipsis que nos retrotraen al inicio de la historia. Todo en esta cinta se sucede con suavidad, las escenas, la música, las luces y las sombras,.. Hay mucha delicadeza y mucho cariño en este trabajo y eso se nota en el resultado.

miércoles, 29 de junio de 2016

LOS IDUS DE MARZO (DRAMA - 2011).


Año: 2011

Nacionalidad: EE.UU.

Director: George Clooney.

Reparto: Ryan Gosling, George Clooney, Philip Seymour Hoffman, Paul Giamatti, Marisa Tomei, Evan Rachel Wood, Jeffrey Wright, Max Minghella, Jennifer Ehle.

Género: Drama. Política.

Sinopsis: Un joven (Ryan Gosling) empieza a trabajar como jefe de prensa de un prometedor candidato (George Clooney) que se presenta a las elecciones primarias del Partido Demócrata. Durante la campaña tendrá la oportunidad de comprobar hasta qué extremos se puede llegar con tal de alcanzar el éxito político. Adaptación cinematográfica de la obra teatral "Farragut North" de Beau Willimon.


[Información facilitada por Filmaffinity]


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No acostumbro a hablar de política o, mejor dicho, no suelo embarcarme en conversaciones sobre este tema pues, según con quién converses, suelen terminar en discusiones la mayoría de las veces. La verdad es que sobre el asunto entiendo lo justo pero eso no impide que muchas veces observe con lástima actitudes entre los candidatos políticos más propias de patio de colegio que de personas adultas en cuyas manos ponemos el bienestar de este país. Las estrategias de hoy en día, basadas en señalar al otro con dedo acusatorio mientras clamamos "y tú más" en vez de defenderse y reconocer humildemente los errores, aprendiendo de ellos, no me convence en absoluto. Así que, me limito a escuchar y a preguntarme lo que la inmensa mayoría de los españoles, ¿Y ahora qué?

Y mi reticencia hacia la política me conduce tontamente a alejarme de películas que versen sobre el tema. Muy rara vez me decanto por un largometraje de corte político como Los idus de Marzo pero recuerdo que la primera vez que la vi, salí bastante satisfecha de la sala, y hoy, teniendo en cuenta que estamos nuevamente ante un callejón político sin salida, me he animado a visionarla de nuevo.

"Mi única religión es la Constitución de los Estados Unidos de América", viene a decir el gobernador Mike Morris (George Clooney) ante los ciudadanos de Ohio. Morris es el candidato del Partido Democrático que lucha contra Pullman del Partido Republicano. Son las elecciones primarias de Ohio y el ganador se convertirá en postulante a la presidencia del país. 

Mike Morrison tiene carisma, personalidad y buena presencia. Además sus ideas sobre educación, familia y economía parecen gustar a la población, mostrando una integridad que es difícil encontrar en política. Sin embargo, la película quiere centrarse en los equipos de campaña, esos hombres y mujeres que rodean al candidato y sin cuyo trabajo, los políticos se desinflarían. Entre los miembros del equipo de Morris conoceremos a Paul Zara (Philip Seymour Hoffman), jefe de campaña, y a Stephen Meyers (Ryan Gosling), secretario de prensa. La labor de estos dos asesores es fundamental para posicionar a la población a favor o en contra, son dos titiriteros que manejan los hilos para influir en la opinión pública, unos jugadores de ajedrez experimentados que conocen perfectamente qué pieza mover en cada momento.

Steve es el auténtico protagonista de la película, un joven de unos treinta años que se jacta de llevar en política más tiempo que ningún otro asesor. Él cree con fe ciega en su candidato y eso es lo que verdaderamente lo motiva. Piensa que será el cambio que todo el país está esperando y se dejará la piel por conseguir que Morris alcance la gloria, pues ese camino hacia el éxito será también el suyo propio. Para ello hay que cuidar la imagen del candidato, hay que suprimir los obstáculos, aquello que pueda influir negativamente, eliminar declaraciones pasadas comprometedoras, actitudes poco éticas, analizar los gestos, los movimientos a la hora de hablar, las pausas en sus discursos. Todo es observado con ojo clínico.


Pero Los idus de Marzo no solo nos va a mostrar esa labor de limpieza, pulido y esplendor que los asesores llevan a cabo, sino que, mientras por un lado limpian, por el otro ensucian. En el amor y en la guerra todo vale, incluso rebuscar en la basura del contrario para sacar los trapos sucios, filtrarlos e intentar que la información más devastadora llegue a los oídos de los electores. De todo ello también se encargará Steve, seguro y confiado, asegurando una victoria que no sabremos si se producirá o no. No es lo importante, lo esencial es mostrar los tejemanejes de la campaña electoral. Sin embargo, una reunión clandestina hará tambalear el palacio de cristal del asesor hasta acabar en una situación comprometida. Pero en política siempre es recomendable tener un as en la manga para usarlo en momentos de verdadero apuro. 
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