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miércoles, 27 de febrero de 2019

MEMORIAS DE ÁFRICA (DRAMA - 1985)

Resultado de imagen de memorias de africaAño: 1985

Nacionalidad: EE.UU

Director: Sydey Pollack.

Reparto: Meryl Streep, Robert Redford, Klaus Maria Brandauer, Michael Kitchen, Malick Bowens, Michael Gough, Suzanna Hamilton, Rachel Kempson, Stephen Kinyanjui, Joseph Thiaka, Leslie Phillips, Graham Crowden, Shane Rimmer, Donal McCann, Tristam Jellinek, Keith Pearson, Allaudin Qureshi, Benny Young, Niven Boyd,..

Género: Drama. Romance. Biopic

Sinopsis: Libremente inspirada en la obra homónima de la escritora danesa Isak Dinesen. A principios del siglo XX, Karen contrae matrimonio de conveniencia con el barón Blixen, un mujeriego empedernido. Ambos se establecen en Kenia con el propósito de explotar una plantación de café. En Karen Blixen nace un apasionado amor por la tierra y por las gentes de Kenia. Pero también se enamora pérdidamente de Denys Finch-Hatton, un personaje aventurero y romántico a la antigua usanza , que ama la libertad por encima de todas las cosas.

[Fuente: Filmaffinity]


Yo tenía una granja en África, a los pies de las colinas de Ngong.

¿Quién no ha escuchado esta frase alguna vez? ¿Quién no la ha declamado en voz alta? ¿Quién no ha escuchado los primeros acordes de esa melodía dulce y cadenciosa que nos traslada a los rojos atardeceres de Kenia?

Memorias de África es uno de esos largometrajes que se quedan en la retina, de la que puedes revivir escenas concretas sin que se diluyan en el tiempo. Es una película del año 1985 cuando el formato VHS era el único soporte por entonces. Fue una época en la que los periódicos, en un intento de captar adeptos y aumentar las ventas -lo siguen haciendo-, ofrecían junto a los diarios artículos a bajo coste. Aficionada al cine, fueron unos años en los que me hice con una importante colección de películas que hoy ya no puedo ver porque mi viejo reproductor de VHS pasó a mejor vida hace tiempo. ¿Pero cómo deshacerse de títulos como El Padrino, El graduado, Lo que el viento se llevó, Forrest Gump, La vida de Brian y tantas otras...? Regalarlas, donarlas, cederlas... en definitiva, desprenderme de ellas no entraba en mis planes, así que opté por convertirlas de VHS a DVD. Por eso hoy traigo Memorias de África, porque en ese proceso de transformación me han entrado muchas ganas de ver películas tan antiguas y tan deliciosas como esta.

Probablemente la mayoría de las personas que asomen a este post habrán visto la película. Quizá hasta más de una vez. Pero puede darse el caso de que a ti, lector, por tu juventud, simplemente te suene el título y poco más. En tal caso, aquí vengo a hablarte un poco de las impresiones que provoca el visionado de esta película que, a mi juicio, envejece perfectamente. 

Memorias de África está inspirado en la novela que la escritora Isak Dinesen publicó en 1937 donde recogía los años que vivió en Kenia. En realidad, su verdadero nombre era Karen Blixen, una danesa de buena familia que, despechada por los desplantes de su amante, decide marcharse a Kenia en 1913 donde contraerá matrimonio con el hermano de este. Por entonces, la zona era una colonia británica y no era extraño ver a las damas con tules y largos vestidos y a los caballeros con salacot, casacas y botas de montar convivir entre nativos a los que intentaban domesticar. A su llegada al continente africano ocurrirán dos cosas: por un lado, se topará por primera vez con Denys, un comerciante de marfil; por otro lado, se oficiará su matrimonio entre desconocidos que intentan arropar a la recién llegada. Karen y su recién estrenado marido fundan una granja para cultivar café. Al tratarse de un matrimonio de conveniencia, las relaciones afectivas no estaban muy consolidadas por lo que el barón, mujeriego por naturaleza, continua con su vida de libertinaje. Mientras tanto, Karen intenta adaptarse al continente africano y tomar las riendas de una granja en la que su familia ha invertido mucho dinero a la vez que su marido pasa largas temporadas de caza fuera del hogar familiar. Durante esos años se hará gran amiga de Y esos años se hará gran amiga de otro comerciante, Bekerley. Y volverá a aparecer Denys. Y ahí dejo la historia.

Memorias de África es el relato de un gran amor sin que en ningún momento exista un excedente de azúcar. El cineasta Sidney Pollack consigue construir una bella y elegante historia partiendo lo que seguramente es una hermosa historia literaria y autobiográfica -ahora me han entrado ganas de leer la novela también-. Pero, este largometraje también  retrata la dureza de una vida en un continente al que los británicos querían acotar y repartir. Para la reina Victoria una parte. Para su nieto el Kaiser Guillermo, la otra. Y los nativos sin saber muy bien dónde asentarse. La película nos mostrará parcialmente la vida colonial pues casi toda la acción se centra en la actividad de la granja mientras que la ciudad asoma en momentos muy puntuales. Sinceramente a una le dan ganas de viajar a África para tomarse un café bajo un cielo estrellado, servido en porcelana fina, con la mantelería y las servilletas impecables. Son escenas que chocan un poco teniendo en cuenta que se desarrollan en medio de la nada, pero entiendo que eso forma parte del romanticismo de esta historia y francamente, poco me importa. 

Karen, una mujer tan delicada como una figurita de porcelana, llegará al continente africano con su porcelana y su cristalería de Limoges pero pronto aprenderá que allí las cosas son bien distintas. Una mujer sola al frente de una granja tendrá que dejar sus remilgos y remangarse la falda y eso hará la protagonista de esta historia que pasa sus noches extrañando al marido ausente. África es otro mundo y la granja, un submundo. Ella mostrará valor y coraje, aprenderá a amar la tierra, a dejarse inundar por la belleza de la naturaleza, la respetará, comprenderá que no se puede luchar contra lo que ocupaba aquel espacio antes de la llegada del hombre blanco y se preocupará por los nativos, sus kikuyus, a los que los europeos arrebataron sus tierras. 

Por su parte Denys es un hombre libre. Su amor es puro pero rehúye de todo tipo de ataduras. Aunque Karen es independiente sigue siendo una mujer convencional que necesita tener a un hombre a su lado, de manera oficial. Pero es una mera ilusión pues ella misma saca adelante la granja sin ayuda de nadie. En algún momento, la relación entre ambos pasará por algún bache, como consecuencia de la europeización del amor.

Tanto Mery Streep en el papel de Karen como Robert Redford como Denys están impecables. Las interpretaciones de ambos van más allá de lo que se recoge en un guion. Uno y otro se creen ese amor que lo inunda todo y nos llega a través de la pantalla con fuerza. Sin duda, la conexión entre ambos es uno de los puntos fuertes de esta película que, una vez vista, difícilmente olvidas.  

Técnicamente, bueno al largometraje se le notan sus años. No podría ser de otro modo. En este último visionado he percibido un par de escenas con croma en las que no me había fijado antes. Pero aún así, ¡qué hermoso ese paseo por avioneta contemplando la belleza del continente africano, ese contraste de color que termina por hechizarnos! Sin duda, y al margen de esa historia de amor entre dos personas, que también es una historia de amor por la tierra, por una cultura, lo más destacable de este largometraje es la absolutamente maravillosa fotografía que junto a la banda sonora de John Barry la convierten en una verdadera joya. Tan solo le pondría una pequeñísima pega, la duración. A mí me han sobrado unos diez minutos hacia la mitad. 

No me cansaré de asomarme a la historia de amor de Karen y Denys. No me cansaré de viajar cinematográficamente a África aunque no se muestre el lado más árido del continente. No me cansaré de ver a las damas británicas luciendo hermosos vestidos abotonados hasta el cuello cuando las altas temperaturas seguro que hacían imposible soportarlos. Y no me cansaré de repetirme una y otra vez 'Yo tenía una granja en África, a los pies de las colinas de Ngong' mientras una dulce melodía suena en mi cabeza. 

Memorias de África para verla cada cierto tiempo. Para descubrirla si todavía no la has visto.


Tráiler:



Puedes adquirirla aquí:

                                   


miércoles, 31 de mayo de 2017

LA DUDA (DRAMA - 2008)


Año: 2008

Nacionalidad: EE.UU.

Director: John Patrick Shanley.

Reparto: Meryl Streep, Philiph Seymour Hoffman, Amy Adams, Viola Davis, Lloyd Clay Brown, Joseph Foster, Bridget Megan Clark, Lydia Jordan, Paulie Litt, Matthew Marvin, Evan Lewis, Dennis Albanese, Timothy J. Cox, Amanda Marie Florian.

Género: Drama.

Sinopsis: En 1964, en una parroquia del Bronx, un apasionado y carismático sacerdote, el padre Flynn (Seymour Hoffman) intenta cambiar las rígidas normas del colegio, que durante años han sido celosamente salvaguardadas por la hermana Aloysius Beauvier (Meryl Streep), una estricta directora que cree firmemente en el poder de la disciplina. Soplan vientos de cambio político; prueba de ello es que cuando la hermana James (Amy Adams) le cuenta inocentemente a la hermana Aloysius que parece que el padre Flynn presta demasiada atención a Donald, la superiora, sin contar con una sola prueba, comienza una cruzada personal para sacar a la luz la verdad y expulsar a Flynn del colegio por abusar del alumno. Esta batalla amenaza con desgarrar la comunidad de manera irreversible.


[Información facilitada por Filmaffinity]



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¿Tanto tiempo hace que se estrenó esta película? Sabía que tenía algunos años pero no me imaginé que fueran casi diez. Probablemente esté equivocada pero creo que fue un largometraje al que no se le prestó mucha atención a pesar de contar con un argumento interesante. Es por ello por lo que hoy quiero traerla al blog porque la he vuelto a ver recientemente y creo que se sustenta en unas cuestiones que jamás pasan de moda, con los rumores, los cotilleos, las sospechas y los bulos.

La sinopsis que aporta Filmaffinity es excesivamente explícita para mi gusto pero he optado por dejarla porque en esta película no importa tanto el qué sino el cómo. Así que, los hechos se desarrollan en 1964, un año después de la muerte de Kennedy. Entre los muros del colegio mixto San Nicolás, las clases transcurren sujetas a una estricta disciplina impartida por una congregación religiosa a cuyo frente está la hermana Aloysius Beauvier (Meryl Streep). Ella es el ojo que todo lo ve como el ojo de Dios que mira a los moradores del colegio desde una vidriera que decora los ventanales. Pero, junto a Aloysius otras monjas se encargarán de educar a los niños y a las niñas que asisten al colegio e igualmente, el padre Flynn será el párroco que atienda a los chicos en algunas actividades y que oficie las misas en la capilla.


La vida sigue su curso entre clase y clase, hasta el momento en que la hermana James, una joven profesora, advierte un comportamiento extraño en el pequeño Donald Miller, un afroamericano recién llegado al colegio y del que todo el mundo se burla. Sin amigos, Donald parece haber encontrado apoyo en el padre Flynn y eso despierta una serie de sospechas que darán pie a todo el argumento de la película. ¿Será verdad que el párroco ha abusado sexualmente del pequeño Donald? ¿Cómo manejará la situación la hermana Aloysius? ¿Qué pensará la madre del pequeño? ¿Quién miente? Y lo que es más importante, ¿qué explicación dará el padre Flynn? Todas estas cuestiones son las que realmente tienen importancia en esta cinta, así como las respuestas a las mismas, por lo que os animo a que la veáis

El título de la película es lo suficientemente claro para que podamos entender ante qué tipo de historia estamos. Todos sabemos lo peligroso que pueden ser los rumores, las sospechas infundadas, los bulos,... especialmente cuando uno cree estar en poder de la razón, cuando se malinterpretan los actos, cuando se tergiversan las palabras sin otorgar eso que llamamos el beneficio de la duda y luego llegan los problemas o las certezas porque la duda inicial se puede decantar hacia un lado u otro de la balanza. ¿Cómo conseguirlo? Lo más justo sería dejar que la vida ponga a todo el mundo en su lugar pero hay personas que se resisten a perder y si para ello tienen que jugar sucio lo harán. La situación que tiene que manejar la hermana Aloysius es extremadamente delicada y delicadeza es lo que tendrá que mostrar en este caso pero no os adelanto nada al respecto.

De un modo más superfluo asoma también la cuestión de la homosexualidad y la opinión que se tiene al respecto en aquella época. Las familias intentarán esconder lo que no puede ser escondido y eso reportará un intenso sufrimiento. Si además se añade que estamos hablando de una familia negra, la cosa se recrudece.

Y por último, la Iglesia, esa institución todopoderosa que se alza sobre unos pilares inquebrantables, sujeta siempre a una escala jerárquica y a unas normas que nadie debe saltarse bajo ningún concepto.

Sobre el desenlace me gustaría hacer dos puntualizaciones. Por una parte, hubiera preferido un golpe de efecto más intenso, más poderoso que nos dejara a todos con dos palmos de narices pero en tal caso, la película no podría llamarse La duda. Si se llama así es porque deja patente la debilidad del ser humano, su derrumbe moral cuando abre los ojos, su naturaleza soberbia y prepotente, y en este sentido, creo que es un final sublime.

miércoles, 1 de marzo de 2017

FLORENCE FOSTER JENKINS (DRAMA/COMEDIA - 2016)


Año: 2016

Nacionalidad: Reino Unido.

Director: Stephen Frears.

Reparto: Meryl Streep, Hugh Grant, Simon Helberg, Nina Arianda, Rebecca Ferguson, Neve Gachev, Dilyana Bouklieva, John Kavanagh, Jorge Leon Martinez, Danny Mahoney, Paola Donisotti, David Menkin, Tony Paul West, Philip Rosch, Sid Phoenix.

Género: Drama. Comedia.

Sinopsis: Narra la historia real de Florence Foster Jenkins, una mujer que, al heredar la fortuna de su padre, pudo cumplir su sueño de estudiar para ser soprano. El problema era que carecía de talento, pero la gente acudía a sus recitales para comprobar si de verdad era tan mala como decían los críticos.

[Información facilitada por Filmaffinity]



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Atraída por el reparto con Meryl Streep y Hugh Grant al frente, me dispuse a ver esta película, basada en hechos reales, cuyo argumento empezó a sonarme desde los primeros minutos. ¿Había visto ya esta película? La verdad es que la historia me parecía sospechosamente similar y me recordaba mucho a otra película que había visto hacía un tiempo. Estuve intentando hacer memoria y recordé que se llamaba Madame Marguerite, un largometraje de origen francés, estrenada en 2015, sin embargo no me cuadraban algunos detalles. Busqué en Filmaffinity si esta Margarita tenía que ver con la Florence de la película de hoy y apenas encontré un apunte. Sin embargo, seguía pensando que se trataba de la misma película y efectivamente, Madame Marguerite también retrata la vida de Florence pero cuenta con diferencias notables. Por un lado, la historia se desarrolla en Francia y por otro, adelantan los acontecimientos a 1920, cuando Florence nació en Estados Unidos y los conciertos que se reflejan en la película tuvieron lugar en los años 40. 

Florence Foster Jenkins fue una mujer amante de la música. Nacida en 1868, en el seno de una familia adinerada. Sus inquietudes artísticas siempre supusieron un problema para su padre que le prohibió dedicarse a la carrera de pianista y canto. Sin embargo, Florence se reveló contra su destino y se fugó con el que fue su primer marido, el doctor Frank Thornton Jenkins, del que posteriormente se divorciaría. A la muerte de su padre, Florence recibe una suntuosa herencia que le permite vivir a capricho y poner en marcha todos sus proyectos musicales, entre los que figuraba El Club Verdi, las lecciones de canto y la organización de conciertos en la que era la intérprete principal. A pesar de que jamás fue una cantante de prestigio, de no tener sentido del oído, del ritmo, ni capacidad pulmonar, ni buena voz, fue una mujer de gran éxito, que llenaba las salas de conciertos, principalmente con la asistencia de su selecto club de amistades que la arropaba en todo momento pero también acudía otro tipo de público movido por la diversión y por la comicidad del espectáculo más que por la calidad musical de la intérprete. Parece ser que nunca prestó atención a las críticas que consideraba resultado de la envidia que su portentosa voz levantaba. Falleció un mes después de ofrecer su concierto más numeroso en el Carnegie Hall de Nueva York, el 25 de octubre de 1944.



Pues bien, Florence Foster Jenkins narra prácticamente el último año de la vida de esta mujer. La película se inicia con un espectáculo en El Club Verdi donde St. Clair, su supuesto segundo marido hace las veces de maestro de ceremonias de simples piezas teatrales en las que Florence intepretaba pequeños papeles. Tras la asistencia a un concierto, ilusionada por plantarse delante de un auditorio complacido por oírla cantar, comienza a soñar con volver a tomar clases de canto y ofrecer conciertos. Es así como entrará en su vida el maestro Carlo Edwards  y el pianista Cosmé McMoon, que realmente fue su compañero de escenario durante esos años. No contenta con ello, tomará otro tipo de decisiones que la pondrán en evidencia,  pero aumentando su fama hasta acabar en el Carnegie Hall, ante tres mil personas, en octubre de 1944.


La comedia y la tragedia se fusionan totalmente en esta película. Nos hará reír a carcajadas pero también nos conmoverá en algún momento. Las escenas más divertidas comenzarán con las clases de canto a las que  McMoon asiste como pianista sin dar crédito a lo que está escuchando. Divertidísimas las expresiones y gestos de este personaje que no da crédito a su suerte -Florence le ofrecerá un generoso sueldo para ser un pianista común- pero que también vive con asombro las esperpénticas escenas. A pesar de temer las posibles consecuencias que su carrera sufra por asistir como pianista a Florence, su personaje terminará por encariñarse con esta mujer que, voz en grito, destroza toda pieza de canto que pongan en sus manos. 

miércoles, 4 de mayo de 2016

SUFRAGISTAS (DRAMA - 2015).


Año: 2015.

Nacionalidad: Británica.

Director: Sarah Gavron.

Reparto: Carey Mulligan, Helena Bonham Carter, Meryl Streep, Anne-Marie Duff, Brendan Gleeson, Ben Whishaw, Romola Garai, Samuel West, Geoff Bell, Natalie Press, Lee Nicholas Harris, Richard Banks, Adrian Schiller, Judit Novotnik, Morgan Watkins.

Género: Drama. Histórico.

Sinopsis: El movimiento sufragisa nació en Inglaterra en vísperas de la Primera Guerra Mundial (1914-1918). La mayoría de las sufragistas no procedían de las clases altas, sino que eran obreras que veían impotentes cómo sus pacíficas protestas no servían de nada. Entonces se radicalizaron y, en su incansable lucha por conseguir la igualdad, se arriesgaron a perderlo todo: su trabajo, su casa, sus hijos y su vida. La protagonista es Maud (Carey Mulligan), una mujer que reivindicó denodadamente la dignidad de las mujeres. 

[Información facilitada por Filmaffinity]


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«Durante décadas las mujeres han luchado pacíficamente por la igualdad y el derecho al voto. Sus argumentos fueron ignorados. En respuesta, Emmeline Pankhurst, lideresa del movimiento sufragista llamó a una campaña de desobediencia civil. Esta es la historia del grupo de mujeres trabajadoras que se unieron a esa lucha».

Con este mensaje se inicia la película Sufragistas que tendrá como personaje protagonista a Maud Watts, una joven británica de 24 años, casada con Sonny y madre de un niño pequeño de nombre George. Maud trabaja en una lavandería junto a su marido aunque las condiciones laborales no son las mismas para uno que para otro. Las mujeres realizan un trabajo más duro, durante más horas y cobran mucho menos. Pero es a lo que Maud ha estado siempre acostumbrada. Hasta el momento tan solo se ha preocupado por realizar su trabajo y de cuidar de su familia, sin más visión de futuro que la tina en la que tiene que lavar la ropa diariamente y una plancha de hierro con la que quitar las arrugas a las prendas. Nacida en la propia lavandería en la que trabajó su madre hasta que falleció a los dieciochos años, Maud no conoce otro mundo ni nunca se ha planteado que otra vida es posible. Pero todo cambia cuando en la lavandería entra a trabajar Violet Miller, una mujer con carácter y las ideas mucho más claras. A través de ella conocerá a otras mujeres, como la farmaceútica Edith Elly, que luchan por el voto femenino, por tener una oportunidad de participar en el proceso legislativo, por mejorar su vida aunque el gobierno se empeña en afirmar que las mujeres están correctamente representadas por sus padres, hermanos y maridos. Ellas no se quedarán de brazos cruzados y animadas por Emmeline Pankhurst, exigirán tener los mismos derechos que los hombres. A partir de ese momento, Maud verá las cosas de otro modo, dejará de mirar hacia otro lado cuando vea cosas que no le gustan, empezará a creer que la vida puede ser de otra manera y se unirá fervientemente a la lucha. El camino estará lleno de esfuerzo, dolor y pérdida.



Sufragistas me ha parecido una película magnífica. En su momento, cuando estaba en la cartelera del cine, no le presté atención. Bueno, más correcto sería decir que ni me fijé en ella pero por suerte se ha cruzado en mi camino y me ha encantado.  El largometraje refleja la lucha de un grupo de mujeres por conseguir el voto femenino, una unión fuerte y poderosa que tuvo que sufrir muchas calamidades pero que sirvieron de ejemplo al resto del mundo. Además cuenta con un desenlace con imágenes reales que os parecerán de lo más interesante.

Cuando pienso en los derechos que tenemos las mujeres hoy jamás me paro un segundo en pensar en todas esas mujeres, anónimas para mí, que lo han hecho posible. Y lo que más me ha sorprendido al ver la película es comprobar que, si bien es cierto, el movimiento sufragista femenino estaba compuesto principalmente por mujeres de la clase obrera que se dejaba literalmente la piel en las fábricas, las señoras de clase alta se involucraban también. De hecho, el movimiento estuvo liderado por Emmeline Pankhurst, educada por padres políticamente activos y casada con un hombre mayor que ella pero que apoyaba la causa, Emmeline no se limitó con ser esposa y madre, con una vida tranquila bajo la protección de su marido sino que intentó entrar en política, cambiar las leyes y luchar por la mujer. En 1903 fundó la WSPU (Women's Social and Political Union). La lucha comenzó por exponer testimonios ante el ministro Lloyd George en el Parlamento y, ante la negativa a ser oídas, terminó con actos de índole casi terrorista aunque evitando que alguna persona resultara herida. Discurso de Emmeline Pankhurst, aquí.

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