Homs es el apellido con el que el autor barcelonés Josep Homs firma sus trabajos. Es un artista hecho a sí mismo, que estudió dibujo en la Escuela Joso y pronto empezó a ascender profesionalmente en el ámbito del cómic. Ha trabajado para editoriales estadounidenses de la talla de Marvel, pero también para editores europeos como Dupuis. En los Estados Unidos, ha dibujado, en colaboración con el guionista Christopher Hinz, en la serie Blade. También ha ilustrado cómics del oeste para Marvel (Marvel Westerns) y la serie Red Sonja, con Frank Cho y Doug Murray como escritores. Ha publicado además en la revista Heavy Metal y en las antologías españolas Barcelona TM y Revolution Complex. Los increíbles dibujos de El Ángelus la convierten en una de las mejores obras publicadas en Europa en los últimos años. En colaboración con Sylvain Runberg, desarrolla a continuación una adaptación al cómic de la exitosa serie de novelas de Stieg Larsson Millennium, lanzada en seis partes por Dupuis.
No se incluye información sobre Giraud.
Sinopsis
Clovis lleva una vida gris hasta que, un día, decide entrar por primera vez en años en un museo. Allí queda profundamente turbado ante la visión de El Ángelus, un cuadro del pintor francés Millet.
Así arranca esta historia de secretos familiares y transformaciones personales que llevarán al protagonista a investigar sobre el origen del cuadro y su profundo impacto en la obra de otro pintor universal, Salvador Dalí. ¿Qué secretos oculta esa pintura? Y, lo que es más importante, ¿por qué Clovis se ha obsesionado con ella como lo hizo Dalí?
Frank Giroud firma un guión apasionante y sorprendente que engancha al lector desde la primera página, mientras Homs lo complementa a la perfección con un dibujo emocionante y rico en matices.
[Información tomada directamente de la web de la editorial]
La semana pasada hice una escapada a Londres. Mi segunda visita a la capital del Reino Unido me llevó de periplo por los distintos museos y galerías de arte que pueblan la ciudad. La National Gallery, la colección Wellington en Apsley House, o la Wallace Collection acumulan tal cantidad de obras de todos los tiempos, y de pintores tan significativos, que resulta del todo imposible pararse a ver cuadro a cuadro. Londres tiene una pinacoteca tan grande que necesitarías unas cuantas semanas para verla completamente. Y más aún cuando, ante algunas obras pictóricas uno puede llegar a perder la noción del tiempo. Los cuadros no hay que mirarlos. Los cuadros hay que verlos. Y aunque parezca lo mismo, no lo es. Os cuento todo este rollo porque la novela de la que vengo a hablaros hoy tiene mucho que ver con la pintura y el efecto que un cuadro puede causar en un espectador.El Ángelus es una novela gráfica que ha conseguido que pose mi mirada sobre una obra concreta, de la que no sabía nada, y que indague sobre su historia. Os cuento.
El Ángelus fue uno de esos libros que los Reyes Magos me trajeron el pasado seis de enero. No conocía la obra. No me sonaba de nada. Es más, al leer la sinopsis no sentí una atracción especial por la historia que encierra entre sus páginas. Sin embargo, como me gusta tanto el género, decidí darle una oportunidad y, aunque el libro no se haya colocado entre mis favoritos del género, sí puedo decir que me ha descubierto la historia de un cuadro fascinante, en la que Salvador Dalí tiene un papel protagonista. Más información aquí.
Este libro, editado por Norma Editorial, en la que Frank Guiroud firma el guion y Homs pone el color, nos narra la historia de Clovis Chaumel, un hombre al que, ya desde pequeño, la vida no trató muy bien, sometido siempre bajo el pesimismo de una madre que creía en el castigo divino. De su infancia iremos conociendo pequeños retazos a través de diversos flashbacks pero el grueso de la historia se centra en la edad adulta del personaje. Chaumel está casado y es padre de dos hijos adolescentes - Stephane y Etienne-. En el momento en el que la acción se inicia, al personaje acaban de darle una mala noticia. Tiene graves problemas de salud, aunque ha decidido no compartir la noticia con su familia. Chaumel está hundido. Para distraerse un poco decide visitar el museo, concretamente el de Orsay, pues los hechos se desarrollan entre la capital francesa y el pueblo de Chamalieu. Paseando por las distintas salas del museo, más inmerso en sus propios pensamientos que en lo que ven sus ojos, sus pasos lo conducen hasta la obra titulada El Ángelus. Óleo sobre tela de Jean-François Millet (1857).
Clovis se siente irrefrenablemente atraído por la pintura. No sabe por qué pero le impacta, le conmueve, le embriaga hasta el punto de sentir que el aire no le entra en los pulmones. A partir de ese momento, el personaje se obsesiona con el cuadro. Primero tratará de hacerse con una reproducción en la tienda del museo pero, al no conseguirlo, buscará algún libro sobre el autor de la obra por las librerías francesas. Por azar, conocerá a Evelyne Arnaud, la joven profesora de artes plásticas de su hijo mayor. Evelyne ayudará a Clovis a saber más sobre el cuadro y entablarán una amistad que tendrá más repercusiones de las esperadas. La visión del cuadro, su interés por él, obrarán una gran transformación en el personaje. Se convertirá en un hombre totalmente distinto.
Pero Clovis volverá a sentirse emocionalmente impactado en otro lugar y en otras circunstancias. ¿Qué le ocurre realmente? ¿Por qué experimenta esas sensaciones? Bueno, poco a poco, las piezas del misterio que rodean la vida del personaje se irán colocando en su lugar, hasta desvelar una verdad que tiene que ver con un secreto familiar. Esto es, grosso modo, lo que podéis encontrar en este libro: arte, pintura, emociones y familia.
Qué me ha gustado del libro
Bueno, difícilmente le pongo pega a lo gráfico. Debe ser que, como de pequeña disfruté tanto de los cómics, los tebeos y los cuentos (¿dije "de pequeña"?), soy incapaz de apartarme del género. Lo que me ha gustado de este libro no es que te cuente la historia de un hombre que recupera las ganas de vivir, iniciándose su transformación al contemplar un cuadro. Lo que realmente me ha gustado es saber más sobre El Ángelus y la obsesión que provoca, no solo ya en Clovis, sino en otro famoso pintor, en Salvador Dalí. No voy a entrar en detalles para no estropear la historia pero resulta muy interesante acompañar al personaje en la indagación que hace de la pintura, en el secreto que encierra, y la relación que se establece con el pintor de Figueres, quién escribió un ensayo titulado El mito trágico de 'El Ángelus' de Millet, para el que le costó trabajo encontrar editor. ¿Qué representa el cuadro realmente? ¿Por qué los personajes están en esa pose ante lo que parece un simple cesto? Bueno, como digo, la explicación es verdaderamente interesante.
Los personajes
Por las páginas de esta novela gráfica circulan un reducido elenco de personajes de entre los que destacaría a dos. Por un lado, Clovis Chaumel es de esos personajes que provocan dos reacciones contradictorias. O bien te echa para atrás, por ser un hombre gris, apático, sin espíritu, al que te entran ganas de coger por los hombros y gritarle que despierte. O bien te enternece precisamente por los mismos motivos, por ser un tipo pusilánime, del que todo el mundo abusa. A Clovis todo el mundo lo ningunea. Su mujer lo desprecia y sus hijos lo maltratan psicológicamente, tratándolo como un inútil. Está tan machacado por su entorno que hasta él mismo se boicotea. Pero hay que partir del punto de que el hombre está enfermo y eso es una losa que se añade a su, ya de por sí, apocado carácter. Pero, lo interesante de este personaje es la evolución que experimenta.El Ángelus generará un cambio radical, no solo en su exterior, aparcando los trajes serios y las gafas clásicas, para vestir corbatas llamativas y dejarse barba, sino también en su forma de ver la vida y en su personalidad. Clovis dejará de ser un pelele y tomará las riendas de su vida para romper con todo lo que lo ha lastrado hasta ahora.
Por su parte, Evelyne no puede ser más distinta a Clovis, y no ya por ser mucho más joven que él sino por su naturaleza, alegre y desenfadada. Evelyne es una chica de su tiempo, atrevida, exótica y natural, a la que no le importa lo que los demás piensen, siempre y cuando lo que piensen sea verdad. Evelyne será otro elemento más en la vida de Clovis que dé pie a su transformación.
Estructura y estilo
El Ángelus es una novela gráfica de gran formato. Yo no lo sabía pero, según nos cuenta la editorial en el siguiente video, la edición que yo tengo es ampliada, con una nueva cubierta, y cuenta, como detalle para el lector que adquiera la primera edición, una lámina original de regalo.
El libro se estructura en dos partes, que corresponden con el antes y el después de la transformación de Cloves. En la primera parte, el personaje será gris y apático, mientras que en la segunda veremos a un individuo que, por fin, ha dado un golpe sobre la mesa. En la transformación del personaje juega un papel muy importante las ilustraciones de Homs. Suponen un gran complemento en el desarrollo de la historia y contribuyen a perfilar a los personajes. La expresividad de los mismos, la gesticulación y las miradas aportan información valiosa para que el lector entienda las emociones que atraviesan a Clovis y al resto de personajes.
Por otro lado, el uso del color, con una paleta más apagada en la primera parte, y algo más luminosa en la segunda, ayudan igualmente a visualizar la evolución del personaje.
Además, esta edición cuenta con un anexo en el que el dibujante explica cómo ha llevado a cabo las ilustraciones, a partir de bocetos que nos permiten entender el trabajo de un ilustrador.
En definitiva, si te gusta el género gráfico y eres un enamorado del arte, te recomiendo que le eches un vistazo a El Ángelus.
[Fuente: Imagen de la cubierta tomada de la web de la editorial]
Lucas Brunschwig firma un guión cinematográfico para esta nueva serie, que cuenta con el soberbio dibujo de Étienne Le Roux. Una mezcla de amor,odio, violencia y ternura que sumerge al lector desde la primera página.
Un hombre llamado Sidoine entra en un bar con un niño en los brazos llorando de hambre, cuando comienza a explicar su vida y cómo la llegada de una joven magrebí a la vida de su hijo Laurent pone su vida y el núcleo familiar de patas arriba. Sidonie lleva en los bolsillos numerosos papeles que le ayudan a recordar y probar sus explicaciones.
[Información tomada directamente de la web de la editorial]
Seguramente os ocurre como a mí. Para según qué género os acercáis a una editorial u otra. En cuestión de novela gráfica me encanta asomarme al catálogo de Norma Editorial. Entre sus publicaciones he encontrado historias apasionantes, llenas de dramatismo que suelen reflejar vidas reales. Auschwitz, Jamás tendré 20 años o Persépolis son algunos de los títulos que ya han pasado por este espacio y ahora le toca a La memoria en los bolsillos, un retrato de la inmigración en Francia que nos enseña una gran lección de tolerancia y amor.
La memoria en los bolsillos nos lleva a conocer la vida de Sidonei Letignal y su familia.Conoceremos al protagonista entrando en una farmacia. Es un anciano que porta un bebé en sus brazos. El pequeño llora con desesperación porque tiene hambre. Sidonei quiere comprar leche y un biberón para alimentarlo pero la situación es tan extraña que los farmacéuticos intentan averiguar quién es y qué relación le une al niño. El hombre se siente acorralado y huye. En su huida llega a un bar donde una joven madre amamanta a su hijo. Al anciano no se le ocurre otra cosa nada más que pedirle a la joven que haga lo mismo con el bebé desconocido, una propuesta que extraña y altera a todos los presentes en el establecimiento y Sidonei no tendrá más remedio que contar su historia. Hablará entonces de su barrio, Tomettes, un lugar en el que residen muchos inmigrantes, de su esposa, una ama de casa generosa y entregada que ayuda a los hijos de los vecinos extranjeros y de su hijo Laurent, un joven profesor que está muy involucrado en actividades sociales encaminadas a facilitar la vida de los inmigrantes. Y todo marcha bien hasta que en la familia Letignal aparece Malika, una joven magrebí que alterará totalmente el curso de la historia y sacará a la luz la verdadera personalidad de cada uno de sus protagonistas.
En esta novela gráfica, la narración del presente se mezclará ocasionalmente con algún recuerdo del anciano. Lo que Sidonei vive en este cómic le trasladará a otros momentos de su vida, a la época en la que él se sintió rechazado por ser judío, a la noche en la que se llevaron a su padre, al año en el que nació su hijo Laurent. Es como si se nos quisiera hacer entender que todo se repite, que todo el mal que una vez recibimos podemos también infringirlo, pues todo depende de en qué lugar de la barrera te encuentres.
En cualquier caso, la historia que se narra en La memoria en los bolsillos, y más con un título como este, me confundió inicialmente pues pensé que me encontraba ante una historia sobre el Alzheimer. En las primeras viñetas Sidonei parece deambular de un lugar a otro sin saber muy bien dónde está o hacia dónde ir. Lo conoceremos en una situación extraña, con ese bebé que lleva entre sus brazos sin que sepamos quién es el pequeño y de dónde ha salido. A eso se le une que lleva los bolsillos de su gabardina llena de papeles en los que tiene anotado todo tipo de información importante que no debe olvidar y llegué a pensar que Sidonei, perdido entre las lagunas de su memoria, se creía joven aún, padre de un recién nacido y me temí lo peor. Esas primeras páginas, en las que todavía no estaba definido el tema, me angustiaron mucho, muchísimo, tanto es así que tenía que dejar de leer. No exagero si os digo que empecé a sentirme mal, con mucha inquietud y náuseas. Todo lo relativo a la vejez, a la decrepitud, a la pérdida de la memoria, a no saber quién eres, ni en qué año vives, lo tengo excesivamente cerca y me afecta demasiado. Por eso, estuve a punto de tirar la toalla y dejar de leer. Sin embargo, la narración cambió radicalmente de dirección y se encaminó hacia el tema de la inmigración pues este cómic es una denuncia social.
La memoria en los bolsillos es un cántico en favor de la tolerancia, de la comunión entre diferentes razas que conviven en los mismos barrios y que comparten el día a día. Laurent es la personificación de la comprensión, el respeto, el amor y la entrega y tendrá que hacer frente a todo lo contrario encarnado por aquellos que muestran rechazo, incluido a sus propios padres. El otro lado de la moneda será el arrepentimiento y la expiación de la culpa.
Las ilustraciones son fabulosas. La paleta cromática concuerda perfectamente con el tono de las escenas. Los momentos más tensos vienen acompañados de viñetas en las que predomina las tonalidades gris azulado, llenas de sombras y que resultan tristes y apagadas pero no será siempre igual porque habrá momentos en los que la narración se mueva por tiempos más felices, entonces y dentro de un orden, las viñetas se vuelven más coloridas y vistosas. Por otra parte, la caracterización de los personajes está muy cuidada. Las particularidades que definen a uno y a otro se mantienen a pesar del paso del tiempo, de tal manera que es fácil identificar a los distintos personajes cuando eran niños. Lo mismo ocurre con la diferencia de edad entre padre e hijo pues Laurent nace cuando sus padres habían traspasado el umbral de los cuarenta años y eso se evidencia en la representación gráfica de uno y otro. No quiero cerrar la reseña sin comentaros que, en principio, esta historia se configuró como una saga de tal modo que estamos ante el primer volumen, publicado en 2008. Pero os diré que, después de la lectura, he tratado de localizar la segunda parte pues la historia, aunque tiene un cierre, deja una puerta abierta hacia futuras entregas. La cuestión es que, ni en la web de la editorial ni en el grueso de Internet he encontrado más información. Es posible que el volumen no funcionara como se esperaba y se interrumpió la saga o que todavía no se haya publicado en España, aunque ha pasado mucho tiempo desde la primera parte. Dicho lo cual, y a pesar de que creo que no hay forma de saber cómo continúa, la historia que se recoge en La memoria en los bolsillos es de actualidad y tiene un gran trasfondo social que nunca viene mal. Así que si te gusta el género, te animo a acercarte a esta historia.
[Fuente: Imagen de la cubierta tomada de la web de la editorial]
Pascal Croci nació en 1961 y vive actualmente en la región de Aveyron, cerca de Montpellier y Toulouse. Después de diez años creando cómics históricos para diversas publicaciones, se lanza ahora a un proyecto personal: un documento de ficción basado en hechos reales que se desarrolla en Auschwitz.
Sus minuciosas investigaciones, las entrevistas con los testigos y la realización gráfica de este álbum han requerido cinco años de trabajo, que se han visto recompensados con el Premio Jeunesse 2001 de lÁssemblée Nationale, Francia.
Sinopsis
En algún lugar de la antigua Yugoslavia...
El viejo Kazik y su mujer, Cessia, recuerdan Auschwitz...
Cuando, en marzo de 1944, descubren que la barbarie
adopta forma humana: la del verdugo nazi.
Éste es el primer cómic realista sobre la Shoah, un relato conmovedor inspirado directamente en testimonios de supervivientes del campo de concentración de Auschwitz-Birkenau, que narra el día a día en aquel recinto de exterminio.
El autor no trata de asumir la 'Solución Definitiva' ni de desarrollar tesis históricas, aunque sí desea sensibilizar a las nuevas generaciones acerca del deber del ejercicio de la memoria...
[Información tomada directamente de la web de la editorial]
La novela gráfica pasa por aquí con relativa frecuencia y no es la primera vez que, desde este género, me acerco al Holocausto. Ya lo hice anteriormente con Maus de Art Spiegelman, sin reseñar todavía en este espacio. En aquel volumen, el autor narra la historia de sus padres, usando ratones para representar a los judíos y gatos para los nazis. Una curiosa alegoría. La magnitud de aquel genocidio me sigue impactando y no por leer multitud de testimonios me acostumbro a las barbaridades que se produjeron durante aquellos años. El volumen que os traigo hoy, Auschwitz, es otra prueba más. En él, Pascal Croci desarrolla una historia basada en las vivencias de personas reales, hombres y mujeres con los que se entrevistó y de cuyos relatos ha construido esta historia.
Lo interesante de este volumen es que se inicia muchos años después de la liberación de los campos de exterminio. Todo comienza en 1993, en la antigua Yugoslavia, donde diversos acontecimientos bélicos y políticos desatan el horror y eso da pie a los recuerdos de los dos protagonistas de este libro, Kazik y su esposa Cessia. El matrimonio lleva callado demasiado tiempo. Kazik se siente ahogado, le falta el aire, necesita hablar y reconocer la verdad porque olvidar es imposible. Piensa que son muertos en vida, tras conseguir sobrevivir al Holocausto.La rabia y el dolor se destila de las palabras de este hombre cuya memoria retrocede a marzo de 1944, momento en el que su tren, cargado de cuerpos hacinados, llega a Auschwitz-Birkenau. Luego vendrá la separación de hombres y mujeres, la selección, el trabajo y la nieve gris. Hasta aquel lugar de horror llegó Kazik con su mujer Cessia y su hija Ann. Auschwitz retrata la vida en el campo de exterminio, el dolor de las familias separadas, la violencia de los kapo que, con tal de mantener su estatus, a veces mostraban más agresividad que los propios nazis y por supuesto, habrá alguna referencia al doctor Menguele.
Pero Cessia también contribuirá en esta narración, aportando sus recuerdos. Se centrará en los días previos a la liberación de los campos, a la huida de los nazis y lo que le ocurrió a su hija Ann, pero de esto mejor no os cuento nada.
Y de los recuerdos volveremos a la realidad, a esa Yugoslavia de 1993, donde Kazik y Cessia también tienen miedo, -toda una vida perseguida por el horror-, que nos conducirá un desenlace quizá demasiado abrupto, al menos para mí. Hubiera deseado un desarrollo más extenso pero lo que ocurre en Yugoslavia no es más que una excusa, un trampolín para trasladarnos a 1944, lo realmente importante en este volumen.
Me he encontrado con una historia durísima en la que se cuenta cómo reaccionaban los presos encerrados en la cámara de gas una vez que descubrían que el agua no era más que gas Ziklón B. Ni siquiera el formato ayuda suavizar el horror. Hay viñetas tremendas que muestran cuerpos esqueléticos, amontonados, simples despojos de los que era mejor desprenderse.
Contribuye a generar horror unas ilustraciones brutales. En tonos grises, encontramos personajes de ojos desorbitados por el miedo, generalmente con la boca abierta, sin entender nada de lo que les estaba ocurriendo, configurando muecas en el rostro, gestos macabros. Hay miradas huidizas, esquivas, llenas de estupor. Por su parte, los nazis se asemejan a entes demoníacos.
A diferencia de otras novelas gráficas, Auschwitz cuenta con un material final muy interesante y que recoge toda la documentación que sustenta el álbum. En una entrevista realizada a Pascal Croci, el autor comenta que ha querido acercase al Holocausto de una manera más realista, conversando con diversos supervivientes de aquel horror. Me han parecido unas páginas muy interesantes, donde podemos encontrar numerosas referencias, títulos de libros, películas y series de televisión a las que acercarse. Figura también un léxico que nos ayudará a comprender algunos textos de las viñetas y una biografía sobre el doctor Muerte.
Disfrutar de un libro así es complicado porque resulta espeluznante todo lo que lees y todo lo que ves, pero Auschwitz es un volumen que merece mucho la pena. Así que, si te gusta esa parte de la historia y además disfruta con lo gráfico, no dejes de pasearte por estas páginas llenas de Historia, aunque sea negra.
Cierro con la cita que abre el libro.
-¿Y cuánto tiempo permaneciste en silencio?
- ¡Cincuenta y dos años! La verdad, antes nadie se interesaba por todo aquello...
(Testimonio de Maurice Minkowski)
[Fuente: Imagen de la cubierta tomada de la web de la editorial]
Fecha publicación: noviembre, 2017. Precio: 22,00 € Género: Novela gráfica. Nº Páginas: 120 Encuadernación: Tapa dura. ISBN: 978-84-679-2470-1 [Disponible en eBook; puedes empezar a leer aquí]
Autor
Jaimen Martín. Nació en L'Hospitalet (Barcelona) en 1966. Inició su trayectoria
profesional en el ámbito del cómic en 1985 y publicó en las revistas que
por entonces editaba Josep Maria Beà en su sello Intermagen: Caníbal y
Bichos. Entre 1986 y 1990, también en Humor a Tope y Pulgarcito. En 1987
comienza a colaborar con regularidad en la mítica revista El Víbora.
Allí realiza series de temática costumbrista con guion de Alfredo Pons.
Aborda también series propias como autor completo, como Sangre de Barrio
(1989-2005), cuya primera entrega obtuvo el Premio Autor Revelación del
8º Salón Internacional del Cómic de Barcelona. Otras obras destacadas
de esta etapa son Los primos del Parque (1991-92), La Memoria Oscura
(1994-95) e Infierno (1996). Tras publicar Invisible en España, se pasa a
la editorial francesa Dupuis y allí publica Lo que el viento trae
(2007), con guion de Wander Antunes, y Todo el polvo del camino (2010).
Con Las guerras silenciosas se consagra como uno de los autores europeos
más interesantes del momento.
Sinopsis
Se conocieron en 1936, durante el caos destructivo de la guerra civil española: Isabel es costurera, Jaime es artillero en el ejército republicano. Se aman. Luchan. Escapan de la muerte. Sin embargo, cuando cae la República, Jaime e Isabel están en el lado perdedor y, a veces, es más difícil sobrevivir en la paz que en la guerra. Después de creer en un mañana mejor, ¿cómo es posible callar bajo una dictadura?
Jaime Martín (Las guerras silenciosas, Sangre de barrio) nos brinda una historia real sobre sus abuelos. Una historia de amor donde el valor y la dignidad compiten con la ternura y el humor, la alegría y la rabia. La historia de una familia cuyo destino está intrínsecamente unido al de su país.
[Información tomada directamente de la web de la editorial]
Si el viernes pasado os hablaba de una novela gráfica que narraba la vida de una pintora mundialmente conocida, Frida Kahlo. Un biografía de María Hesse, hoy vengo con otra novela gráfica que nos va a acercar a una heroína anónima, a Isabel, porque el mundo está lleno de personas desconocidas con un bagaje impresionante, una vida complicada y difícil que deja entrever la inmensa fortaleza que han necesitado para poder sobrevivir.
Todos sabemos que sobre la guerra civil se ha hablado largo y tendido pero aún quedamos los que seguimos exigiendo más historias sobre aquellos negros años de nuestro país. No importa si la información nos llega a través de ensayos, de documentales, de películas, de novelas o de cómics como es el caso, lo importante es que nos llegue y no se olvide porque, a pesar de la dureza y el dolor, los que perecieron y sufrieron en vida nunca deberán ser olvidados. Por eso yo soy de esas lectoras que se siente atraída por los testimonios personales, los de un bando y otro, por conocer en profundidad para forjar una opinión y por eso he querido leer Jamás tendré 20 años. Isabel pudo ser también mi abuela materna (de hecho comparten nombre) y necesito saber lo que vivió.
Cuenta Jaime Martin en los agradecimientos lo siguiente:
'Mi abuela Isabel tenía veinte años cuando Franco y los otros generales golpistas pisotearon la democracia y dieron comienzo a una guerra fratricida que destruyó España.
Los fascistas le arrebataron amigos y familiares; también la juventud. A tiros, a golpe de bayoneta, sembrando el terror bajo cualquiera de sus formas. Incluso pasados más de cincuenta años, aún no se le habían secado las lágrimas. Verla recordar todo aquello, como si hubiese sucedido el día anterior, me partía el corazón. Nunca olvidó los nombres de sus amigos ni las cosas bellas que vivió con ellos'.
Jamás tendré 20 años narra la vida de Isabel que se abre ante nuestros ojos tras una pequeña introducción. Estamos a finales de los años 70 e Isabel ya es abuela. En esas pocas páginas veremos a toda la familia pasando un día de campo. Todo es alegría y felicidad hasta que un simple juego infantil traslada a Isabel y a su marido a los años más duros de su vida, los que a continuación serán contados.
En 1936 Isabel es una joven modista pero con escasos estudios, ni siquiera sabe leer. Trabaja en un taller de costura y hace algunos encargos para familias burguesas. Tiene una vida despreocupada y solo piensa en su trabajo y en pasarlo bien junto a su amiga Rosa. Aunque está en edad casadera, y es lo que se espera de una chica de su edad, ella ni se plantea el matrimonio a pesar de tener varios pretendientes. Entre sus amistades figuran hombres sencillos, obreros y comerciantes humildes, y otros con un ideario anarquista, gente que quiere cambiar el mundo. Isabel se siente atraída por esa filosofía y pasará buena parte de su tiempo con ellos. Sin embargo, la llegada del mes de julio traerá el consiguiente alzamiento, y ella, conocida por moverse en círculos anarquistas, tendrá que huir de Melilla y emprender el camino a Barcelona. Sola y con solo lo puesto, su camino estará regado de cuerpos fusilados.
El capítulo segundo supone la presentación del que será el futuro marido de Isabel, Jaime Benítez, un republicano que en diciembre de 1936 estará en el frente de Lérida. Aficionado al boxeo, recibirá una carta en la que se le comunican que su madre está muy enferma. Viajará a Hospitalet de Llobregat y allí conoce a Isabel, recién llegada tras huir de Melilla. Se aloja con su tía Leonor, vecina de la madre de Jaime. Ambos se apoyan en los momentos más duros, comparten unos días juntos, se hacen confidencias, se enamoran... Pero la guerra continúa. Isabel quedará en Hospitalet mientras que Jaime regresa al frente. Boxeo y armas. Frente de Aragón, Batalla de Belchite, Tardienta, Jarabella, Sabiñánigo. A través de las cartas que Jaime escribe a Isabel sabremos de la dureza de la guerra, del miedo a los bombardeos, de la muerte, de la sangre y del hambre. Pero nada dura eternamente, la guerra llega a su fin y Jaime e Isabel quedan en el lado de los perdedores.
A partir de ahí, la vida. Han conseguido sobrevivir pero nada de lo que les espera será fácil. Sin embargo,no hay que entender este volumen como un recopilatorio de desdichas y desgracias porque también veremos a la pareja en momentos menos tensos y disfrutando de su amor y la familia que forjaron. Tuvieron la suerte de contar con un futuro por delante aunque muy complicado y difícil.
Jamás tendré 20 años se puede estructurar en dos bloques. La primera mitad narra los años de la guerra mientras que la segunda parte se centra en los años de posguerra y los posteriores hasta la década de los 60, años en los que el matrimonio cuenta ya con tres hijas que comienzan a ennoviarse ya pensar en sus propias familias. Si me he de decantar por una sección un otra, sin duda destacaría la segunda. Es esta parte donde Isabel, como personaje principal, conquista al lector por su enorme personalidad y carisma.
Isabel sabía lo que quería desde muy joven. Ajena a lo que se esperaba de una mujer en aquellos años, siempre intentó tener visión de futuro. Conoceremos a una mujer avispada, inteligente e ingeniosa que supo apañárselas muy bien para sobrevivir y sacar adelante a su familia. A pesar de no saber leer luchó contra todos los obstáculos que encontró en su camino y se defendió con uñas y dientes. Me ha gustado muchísimo este personaje. Probablemente de no haber tenido ese carácter tan fuerte no hubiera prosperado ni alcanzado lo que consiguió. En el peor de los casos, lo mismo hubiera fallecido. Pero Isabel era una guerrera, una luchadora que no se amilanó frente a nadie y supo encarar las adversidades. Es un personaje muy potente que queda muy bien reflejado en las viñetas del libro.
Por su parte, su esposo Jaime era un hombre valiente pero parece que con menos redaños. El cómic nos deja ver que la fortaleza de Isabel era la que mantenía la estabilidad de la familia y Jaime supo entender que su esposa tenía más habilidad para idear un futuro y conseguir así superar la miseria en la que la guerra los había hundido. Además, el pasado republicado de Jaime y su participación en las filas antifascistas fueron siempre un estigma que marcó la vida de la pareja. El temor ante una posible detención o un fusilamiento convivió con ellos durante muchos años. Cada uno de los tres capítulos que contienen este volumen viene encabezado por un título y una cita que muestran las dos caras de una misma moneda. Por un lado, las terribles palabras del general Mola, lanzadas como cuchillo, el 19 de julio de 1936. Un aviso de lo que estaba por venir: ¡Es necesario crear una atmósfera de terror... Hay que dejar sensación de dominio eliminando, sin escrúpulos ni vacilación, a todo el que no piense como nosotros'. Terribles palabras frente a la cita de Albert Camus que introduce el capítulo dos.
Aporta también este libro, de gran formato, unas páginas finales en las que se incorporan algunas fotografías de Isabel, o de las cubiertas de revistas y libros, nacionales e internacionales, que abordaron la guerra civil, más una cronología de los hechos históricos entremezclados con las fechas más significativas de la familia.
Jamás tendré 20 años me parece un precioso homenaje que su autor, Jaime Martín, le hace a sus abuelos maternos, queriendo retratar en este volumen la dureza de aquellos años para unos jóvenes a los que le robaron su juventud y sus sueños. El autor se centra en los momentos más importantes de la vida de sus abuelos a lo largo de los casi treinta años que abarca la narración. Considero que historias como la de Isabel y Jaime deben ser conocidas por todos porque, al fin y al cabo, y como decía al principio, ellos bien podían ser los abuelos de muchos de nosotros, los lectores.
Con unas ilustraciones de trazo sencillo y unas viñetas en las que el color está al servicio de los hechos narrados, Jamás tendré 20 años es el retrato de una época que jamás debemos olvidar, por mucho que otros se empeñen. Gracias a este libro he conocido a Isabel y Jaime que, a pesar de la época que les tocó vivir, tuvieron una vida longeva. Isabel falleció en 2001 a la edad de 85 años mientras que Jaime, guiado siempre por el temperamento de su mujer, se reunió con ella en 2011, a la edad de 97 años. Fue un placer saber de ellos y conocer sus vidas.
Aquí os dejo un vídeo en el que el autor nos cuenta el porqué de este volumen y cómo se tuvo que documentar para recrear la historia de sus abuelos. También en la página web de Jaime Martín encontrareís mucha información interesante.
[Fuente: Imagen de la cubierta tomada de la web de la editorial]
Editorial: Norma Editorial. Fecha publicación: 2007
Nº Páginas: 368
Precio: 25,00 €
Género: Novela gráfica.
Edición: Cartoné.
ISBN: 978-84-9847-066-6
Autora
Marjane Satrapi nace el 22 de noviembre de 1969 (Irán), en el seno de una familia acomodada y de ideología progresista. Tras la difícil situación política imperante en su país en los años posteriores a la revolución de 1980, es enviada a Viena a proseguir sus estudios secundarios. De regreso a Irán, se matricula en Bellas Artes en la Universidad de Teherán, obteniendo un máster en Comunicacion Audiovisual. En 1994 se traslada a Francia, país en el que aún reside en la actualidad, recalando en Estrasburgo, donde estudia Artes Decorativas, y posteriormente en París. Pese a que su vocacion inicial era ser grafista, a partir de 1997 se dedicará a la ilustracion de libros de cuentos para niños como Adjar o Los monstruos tienen miedo de la luna, en editoriales como Nathan y Albin Michel. En París conoce a Christophe Blain, lo que le permite entrar en contacto con los miembros del colectivo L'Association, que le sugieren convertir sus recuerdos de infancia y adolescencia en un cómic. El resultado seráPersépolis, cuyo primer tomo, publicado en el 2000 por L'Association, obtiene el premio "Coup de couer" al mejor autor revelacion del Festival de Angoulême. Un año después, el segundo tomo recibe, también en Angoulême, el Premio al Mejor Guión. Los tomos tercero y cuarto alcanzan una aclamación aún mayor, que consagra a su autora a nivel internacional: en España, Persépolis es galardonada en 2003 con el 1º Premio de la Paz Fernando Buesa Blanco. Concluida la saga de Persépolis, Satrapi ha publicado nuevas obras: Bordados (2003) presenta una serie de reflexiones sobre la condición femenia, mientras que Pollo con ciruelas (2004; Premio al Mejor Álbum del Salón de Angoulême, 2005) es una historia ambientada en su Irán natal y protagonizada por un hombre que ha perdido la ilusión de vivir. Después del éxito cosechado con Persépolis, vino la adaptación a la gran pantalla, de mano de la propia autora y el también dibujante de cómics Vincent Paronnaud. Dicha adaptación también obtuvo un gran éxito de público y crítica, al ganar el Premio de la Crítica en Cannes 2007 y el Premio César 2008 al mejor guión adaptado, además de estar nominada a Mejor Película de Animacion en los Oscar 2008.
En el mundo con tan pocas mujeres dibujantes como es el del cómic, y un país dominado por el machismo como Irán, la aparición de una autora de espíritu rebelde hace de Marjane Satrapi un personaje singular. Pero la verdadera razón por la que ha llenado portadas en todo el mundo y ha llegado a lo más alto ha sido conseguir que una obra como Persépolis trascienda a la misma sociedad, rompa todas las fronteras y se convierta en un símbolo de tolerancia y libertad.
Sinopsis
Persépolis es la autobiografía de Marjane Satrapi, una mujer iraní nacida en Teherán en 1969 en el seno de una familia progresista. Pero, además del retrato de la vida de la autora, también es el reflejo de la revolución iraní de 1979 que dio lugar a un gobierno islámico y de cómo lo vivieron las familias del país.
Desde el inicio, con la introducción del velo en la vida social y la separacion por sexos en las escuelas, hasta la vida universitaria y las revueltas estudiantiles, Satrapi hace un repaso a su vida que se remonta a sus antepasados, ayudándonos a entender las motivaciones históricas de la revolución islámica, mostrándonos a la vez una opinión crítica con el gobierno.
Inicialmente publicado en cuatro volúmenes, la presente edición los recopila todos en un solo volumen, junto con nuevas páginas a color publicadas en la revista SZ-Magazin, Nº 44, en el año 2003 y el El País Semanal aquí en España.
[Biografía y sinopsis tomadas directamente de la web de la editorial]
De un tiempo a esta parte la novela gráfica se ha convertido en un género al que recurro en diversas ocasiones. Después de leer Maus de Art Spiegelman hace un par de veranos, venía con la idea de acercarme a Persépolis, muy influenciada por las reseñas que había visto en otros blogs.
Me resultaba interesante la idea de que su autora, Marjane Satrapi, retratara viñeta a viñeta su propia vida, desde su infancia hasta la edad adulta, una vida que no ha estado precisamente exenta de penurias ni tampoco ha gozado de los colores Disney. Marjane nació en Irán y hasta los catorce años estuvo viviendo en el domicilio familiar iraní, pero, con objeto de alejarla de un gobierno opresivo y darle una educación más amplia y libre, sus padres decidieron enviarla a Austria. Lo que parecía la panacea llegó a convertirse en un infierno. En Austria tuvo que pasar por un periodo de adaptación, pues el estilo de vida en Europa era muy distinto al que ella conocía. Nuevos amigos, nuevos estudios, el sexo sin tapujos, su transformación física (se hizo punk), varios novios, el rechazo que sufría no solo por ser extranjera sino por ser iraní, a los que Europa veía como apestados y terroristas, su jugueteo con las drogas,... Marj fue cayendo más y más en un pozo del que necesitaba salir y aún sabiendo que la situación en su país iba de mal en peor, decidió regresar junto a sus padres, aunque su situación anímica no iba a cambiar mucho. Tendrá que volver a salir del país en 1994, fecha en la que se pone fin a la historia narrada en este volumen.
Como muy bien dice la sinopsis, Persépolis es una novela gráfica que nos planta delante de la cara «reflejo de la revolución iraní de 1979 que dio lugar a un gobierno islámico y de cómo lo vivieron las familias del país».La revolución islámica trajo todo tipo de cambios. Las escuelas laicas o francesas fueron cerradas a cal y canto, la educación mixta pasó por separar a los niños de las niñas en las aulas, las mujeres se vieron obligadas a usar pañuelos para ocultar su cabello o bien a emplear cogullas -mientras más tapadas, mejor, para no violentar al hombre-, nada de maquillaje, nada de música extranjera, la ropa bien amplia, las universidades se cerraron durante unos años porque mientras menos supiera el pueblo más manso era. Se prohibieron las fiestas, el alcohol y el uso de la corbata, pues era un signo de occidentalización y no iban a permitir que el demonio corrompiera a los suyos.
A pesar de sustentarse sobre un formato relacionado con el humor, Persépolis narra una historia dura y compleja que toca diversos temas entre los que los cambios politicos y sociales constituyen los cimientos pues abarca desde la caída del Shá de Persia hasta la instauración del Islamismo amparado por los fundamentalistas religiosos más aférrimos, la guerra entre Irán e Iraq,... . No obstante, la política también dará paso a otras cuestiones de índole más personal, como el desarrollo de la personalidad, la relación entre padres e hijos, el descubrimiento de la sexualidad, las parejas, los cónyuges, los sueños de futuro. Todo eso y más podemos encontrar en Persépolis, incluso un toque de sarcarmo e ironía que nos hace esbozar una media sonrisa.
El personaje principal será la propia autora, Marjane Satrapi que nos cuenta su historia en primera persona. Los padres de Marj, un matrimonio progresista y en buena situación familiar, veían con horror las medidas que se estaban adoptando y sus consecuencias y de ahí que, en principio, asistieran a manifestaciones y revueltas contras los asesinatos indiscriminados, el poder del gobierno, la represión,... Marj se crió en un ambiente familiar que luchaba contra las desigualdades y las injusticias, que siempre tuvo acceso a la verdad por dura que fuera pues sus padres nunca la apartaron de las reuniones que tenían en casa con familiares y amigos en las que se hablaban de torturas, desapariciones y muertes. Todo lo que Marj vivió junto a sus padres en aquel país enemigo de su propio pueblo marcó su carácter rebelde del que podemos dar buena cuenta en esta novela gráfica, así como de toda la realidad cruel que... aunque en las primeras viñetas todo se vea desde el punto de vista de una niña.