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viernes, 18 de mayo de 2018

BYE, BYE, HEIDELBERG de Carmen de la Rosa

Editorial: Anantes.
Fecha publicación: octubre, 2017.
Precio: 16,00 €
Género: Policiaca.
Nº Páginas: 220
Encuadernación: Tapa blanda con solapa.
ISBN:
978-84-947076-5-0




Autora

Carmen de la Rosa ha publicado las novelas El Al Mizar (2011), El inglés de Serón (2012), La carta de Lucrecia (2014), Amapola 15 (2015) y Acuario con peces rojos (2016), así como el libro de cuentos solidario ¡Arre, burro, arre! y los relatos "Boca de Algodón" (2013), "¡Espárragos en apuros!" (2014), "De la Patagonia a Serón" (2014), "La tortilla de patatas" (2015) y "El robo de la Copa del Mundo" (2016).

Licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid, realizó dos años de Doctorado y un curso de Relaciones Internacionales en el Instituto Ortega y Gasset de Madrid. Obtuvo la licencia de piloto privado y el título de profesora de danza española en el Conservatorio de Murcia. Tiene un blog culinario, fruto de sus estudios de gastronomía en Le Cordon Bleu de Londres y de su experiencia como chef en la agencia de publicidad GoYa!, que fundó hace una década en la localidad alemana de Heidelberg.

Carmen de la Rosa nació en Sevilla y ha vivido en Almería, Madrid, Múnich, Hamburgo, Dusseldorf y Londres. Actualmente reside en Heidelberg.

Sinopsis

El Kommissar Lucas Mester Japón, de familia española y ascendencia japonesa, se enfrenta a un caso desconcertante: el concejal de urbanismo de Mannheim ha aparecido asesinado en un muelle del Rin junto a un exclusivo club donde sus socios realizan algo más que negocios de altos vuelos. Todo indica que el crimen está relacionado con la corrupción urbanística que rodea las bases americanas de la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, en el curso de la investigación surgen sospechas sobre el alcalde de Mannheim, una banda de narcotraficantes colombianos, un grupo de neonazis y un general americano.

La clave de todo el asunto puede residir en una enigmática mujer, amante del concejal asesinado y del general, a la que todos conocen pero nadie es capaz de localizar. La respuesta al misterio parece que se precipitará durante la gran fiesta de despedida de los militares norteamericanos: el Bye, bye, Heidelberg.

[Información tomada directamente del ejemplar]
 

Muchos de los que pululamos por los blogs literarios conocemos a Carmen de la Rosa. Nacida en Sevilla, y después de pasar por diversas ciudades del mundo, reside actualmente en la bella Heidelberg, una ciudad alemana a la que nos podemos asomar con frecuencia los que visitamos su muro de Facebook. Carmen es una mujer dinámica y emprendedora. A poco que le eches un vistazo a su currículo te das cuenta que es alma inquieta y que ha hecho un sinfín de cosas muy distintas. La escritura es una de sus muchas pasiones y prueba de ello son las cinco novelas publicadas, así como los diversos relatos y cuentos de su autoría. Hasta la fecha, solo he leído dos de sus novelas -Amapola 15 y Acuario de peces rojos-, con ambas disfruté por tratarse de una narrativa intimista, llena de mujeres valientes, como la misma Carmen. Y como no hay dos sin tres, hoy vengo a hablaros de la tercera novela que he leído, la última que publicó el otoño pasado con la editorial Anantes. Bye, bye, Heidelberg supone un cambio de registro total. Si Carmen nos tenía acostumbrados a historias de superación, ahora se adentra en el mundo de la novela policiaca y coloca en el centro del huracán a un comisario peculiar. Os cuento un poco de su argumento.

El 19 de abril de 2015, en un domingo lluvioso, el concejal de Urbanismo del Ayuntamiento de Mannheim, Andreas Kurtz, aparece muerto en el muelle del Rin. 'Andreas Kurtz yace boca abajo. A dos metros, su Ducati tirada en el suelo'. Le han pegado un tiro por la espalda, a quemarropa, 'con un arma como para matar elefantes'. Inmediatamente se activa la investigación a cuyo cargo estará el Kommissar Lucas Mester Japón y su equipo. Las pesquisas policiales sacarán a la luz una trama que gira en torno a las bases americanas levantadas en los años de la ocupación aliada, unas bases que eran auténticos guetos, erigidas en completo aislamiento, autosuficientes y al margen de la sociedad alemana. En la actualidad están inutilizadas y las diversas empresas de construcción de la zona se las rifan, intentando ganar concursos millonarios para reestructurarlas y darles otra utilidad. Obviamente habrá más de una zancadilla empresarial. Unido a este hilo argumental, un club al que acude lo más selecto de la alta sociedad, el robo de unos cuadros y una misteriosa mujer. Todo ello complementado con algún muerto o accidentado más y regado con un caldo lleno de pistas falsas.

Pero la historia, más allá de la trama policiaca, urbanística y empresarial, también se sumerge en lo personal. Lucas Mester está recién separado de Ilse, por enésima vez, y aunque eso no parece suponerle ningún problema que afecte a su trabajo, lo cierto es que el corazón del Kommissar vuelve a estar ocupado. La afortunada será Maribel, una joven sevillana, enfermera de profesión, que parece haber recalado en Heidelberg huyendo de un pasado doloroso. Y os digo más, Maribel no será el único nexo de unión entre Sevilla y Heidelberg, ya la misma Carmen de la Rosa es un exponente de tal comunión, un vínculo que ella traslada a la novela a través de sus personajes, de la propia Maribel y de la madre del Kommissar. Estrella Japón es una mujer vivaracha, llena de vitalidad y con un toque de celestina. Ingresada en una clínica por una operación de cadera, desde la ventana de su habitación vigila con unos prismáticos la vida de su hijo Lucas que reside justo en el edificio de enfrente, mientras mira el Neckar, ese Guadalquivir alemán que la traslada a los recuerdos de su infancia. Será la encargada de desvelar una historia familiar, llena de suspense e intriga, con un desenlace sorprendente, un relato que prácticamente da para una novela única, que a mí especialmente me ha gustado mucho.

Pero habrá muchos más personajes como Peter, un buen amigo de Lucas que arrastra una historia personal tremenda, el matrimonio americano formado por Tony y Carol que no hacen más que pelear, Carla Kurtz -esposa de la víctima-, su prima Frau Schaller, una ludópata, bella, elegante e inteligente o Martin Bergman, gerente del Dique 9 Business Club. De tal modo que Bye, bye Heidelberg es también una novela coral.

Debo confesar que las primeras páginas del libro me descolocaron un instante. En los primeros párrafos nos topamos con Mester asistiendo a una obra de teatro o a un ensayo junto a Peter. Me desorientó un tanto que este joven acostumbrara a usar indumentaria femenina pero como mencioné antes, tiene un pasado que lo justifica y del que se da debida cuenta en su momento. Así que, basta con volver la página para encontrarte con el cadáver de Kurtz en el dique 9 y las piezas comienzan a colocarse en su sitio. Además, tengo que decir que, en paralelo a la investigación principal sobre la muerte de Kurtz, se van mencionando otros casos en los que Lucas interviene como por ejemplo, el suicidio de una mujer joven, un infanticidio, el maltrato animal. Aunque prácticamente se pasa de refilón por estos casos, a mí me ha gustado encontrar este paralelismo. Estamos demasiado acostumbrados a que un policía se centre en una única investigación cuando el crimen no para y seguro que en la mesa de un inspector se acumulan diversos casos a la vez. Me ha parecido que es darle verosimilitud a la profesión.

Y al margen de una trama urbanística, en la que la corrupción y los intereses políticos y empresariales están a la orden del día, para mí lo más llamativo de Bye, bye, Heidelberg es la carga personal sobre la que se sustenta. Para empezar los propios orígenes del Kommissar tendrán un papel importante en esta historia que une dos ciudades muy, muy distantes o mejor dicho, tres culturas. Lucas Mester procede de aquellos japoneses que pasaron por España en misión diplomática, encabezada por Hasekura Tsunenaga. Al remontar el Guadalquivir, pasaron por el pueblo de Coria del Río y al finalizar la expedición, parte de sus integrantes decidieron afincarse para siempre en aquel pueblo. De ahí que muchos vecinos de la localidad lleven el apellido Japón y en la ribera del Guadalquivir otee el horizonte una estatua del nipón. Así que, Andalucía y Alemania, junto con los rasgos asiáticos de Lucas Mester, se unen en esta novela, fusionando expresiones de uno y otro bando. Entre las páginas de Bye, bye, Heidelberg - 219 en total- no es difícil encontrar algún vocablo alemán mezclado con frases de mi tierra como 'pegar la hebra', 'dar la coña' o 'tener buen palmito'. Esto, que a priori puede chirriar, aporta frescura, así que no esperéis encontrar unos diálogos cuadriculados, recios y sobrios. El toque andaluz merodea entre estas páginas en las que para mí, lo de menos es la investigación policial. Particularmente me quedo con las relaciones personales, con el carisma de sus protagonistas, con las emociones y la carga que cada uno de ellos arrastra.

[Fuente: Wikipedia]
Creo que estamos ante una novela ecléctica en la que se combinan elementos distintos y dispares pero, -y esto ya lo he dicho en la reseña de otra novela suya-, Carmen de la Rosa tiene habilidad a la hora de hilvanar historias, de establecer conexiones, tejiendo un tapiz colorido pero uniforme. 

En cuanto a los escenarios, tenemos a Mannheim a escasos veinte kilómetros de Heidelberg. Por las calles de ambas ciudades veremos moverse a los personajes. No hay grandes descripciones aunque sí se mencionan lugares y edificios concretos. A este respecto me gustaría  comentar que me ha faltado un pequeño plano de ambas ciudades. Me ha costado un poco ubicarme en los espacios en los que se producen los distintos acontecimientos por lo que, un pequeño mapa, me hubiera facilitado la composición de lugar.

Escrito en primera persona en la voz de Lucas Mester, con lo que la visión de los acontecimientos será muy subjetiva, resalta el uso del presente de indicativo como tiempo verbal. Al principio fue algo que me extrañó pero quiero entender que se debe al tipo de formato elegido para la historia. Cada capítulo, de corta extensión y con fraseo corto, viene encabezado por la fecha, lo que me hace pensar que estamos ante un diario, que usado desde un punto de vista profesional, sirve para ir recabando de forma aséptica la información y los datos de la investigación, mientras que lo personal queda reflejado con emoción e implicación por parte de su autor.

En conclusión, un cambio de registro total y absoluto por parte de Carmen de la Rosa, que no se aleja definitivamente del estilo que vimos en novelas anteriores, en las que ahondaba en el alma de sus personajes, mujeres principalmente, con un pasado complicado y un corazón lastimado. Creo que en esto último es donde la autora se mueve como pez en el agua, construyendo personajes sólidos y carismáticos como los de esta novela y por eso, he disfrutado mucho más de la parte personal de los protagonistas que de la investigación policial, aunque sería injusto no añadir que la autora se maneja aceptablemente en las intrigas políticas y empresariales. En fin, como cada lector es un mundo, te invito a descubrir una nueva faceta de Carmen de la Rosa, como autora de novela policiaca. Además, teniendo en cuenta el desenlace de Bye, bye, Heidelberg, presupongo que Lucas Mester, un personaje muy interesante,  se va a convertir en saga. 








 
[Fuente: Imagen de la cubierta tomada de la web de la editorial]

Puedes adquirirlo aquí:


martes, 24 de octubre de 2017

Presentación BYE, BYE, HEIDELBERG de Carmen de la Rosa.

El pasado viernes pude asistir a la presentación de la nueva novela de Carmen de la Rosa a la que ha puesto por título Bye, bye, Heidelberg y está editada por Anantes. El acto tuvo lugar en el restaurante El Esturión, en Coria del Rio, un municipio sevillano enclavado a orillas del Guadalquivir y elegido a conciencia por estar muy relacionado con algunos personajes de la novela y por celebrarse  en esa fecha la XI Semana de Cultura Japonesa.

Congregados amigos y lectores de Carmen, el acto fue iniciado por Ismael Rojas Pozo, editor de la autora, que agradeció la presencia de los asistentes y miembros de algunas instituciones públicas, como el alcalde de Coria del Rio, Modesto González. Presentado el conductor del acto, Juan Manuel Suárez Japón, exrector de la Universidad Internacional de Andalucia, y la propia autora, Ismael Rojas mencionó que estamos ante una nueva faceta de Carmen que se atreve ahora con una novela policíaca, toda una sorpresa no solo para sus lectores sino también para la editorial al querer optar por un cambio de registro tan significativo.





Tras algunas palabras de agradecimiento del alcalde de Coria del Rio, el presentador, exrector de la Universidad Internacional de Andalucía, inició la presentación reconociendo que no había oído nunca hablar de Carmen de la Rosa hasta hacía unos meses pero que se sentía muy honrado por presentar su novela. Relató cómo tuvo conocimiento de la autora por primera vez, la propuesta que le hicieron para presentar la novela, los primeros intercambios de correos electrónicos y se centró especialmente en repasar la vida de Carmen, manifestando su asombro por las diversas vivencias de una mujer que le parece «muy activa, inquieta, dinámica y creativa, no solo lo literario», que empezó estudios de Periodismo a los 35 años, finalizándolos cinco años después, que es piloto comercial, profesora de danza, cocinera y directora de una agencia de publicidad en Heidelberg.

En cuanto a su carrera literaria  habló de sus anteriores libros. El primero de todos ellos fue El Club de Serón, del que solo se editaron 50 ejemplares que repartió entre amigos y familiares y donde ella contaba sus memorias. Luego llegó El Al Mizar que guarda en su interior buena parte de su vida y fue publicada por Almuzara en 2011 y ahí cogió carrera y prácticamente cada año ha ido publicando nuevo libro: El inglés de Serón (2012), La carta a Lucrecia (2014), Amapola 15 (2015), Acuario de peces rojos (2016) y ahora Bye, Bye, Heidelberg en 2017, a lo que hay que unir libros de relatos y un cuento infantil. «Esta Carmen de la Rosa que parece de Coria pero que es de Pilas, no ha hecho más que escribir desde hace diez años», señaló Suarez Japón entre asombro y sonrisa.


Rescató palabras de la autora de algunas entrevistas concedidas en las que hacía hincapié en el estilo de sus novelas, siempre corales, con personajes femeninos muy potentes como protagonistas aunque no por ello son novelas dirigidas únicamente al público femenino. A Carmen de la Rosa le gustan las protagonistas femeninas luchadoras y alegres, que muestran una actitud optimista y algún toque perverso si la trama así lo exige. Y Bye, bye, Heidelberg, en opinión del presentador, es también una novela coral, con multitud de personajes de distintos ambientes pero que cuenta con un protagonista singular, Lucas Mester, «un comisario empeñado desde la primera página en descubrir quién y por qué ha cometido un asesinato», apuntó el exrector.



¿Pero qué relación tiene esta novela con Coria del Rio y los japoneses? Antes de desvelar tal información, nos recordó que este municipio está muy vinculado a la cultura japonesa. De hecho, a orillas del Guadalquivir se puede encontrar una escultura de un samurái llamado Hasekura Tsunenaga, cabeza de una expedición que llegó a España en 1614. Algunos miembros de aquella expedición decidieron quedarse en nuestro país y se asentaron en Coria del Rio, por eso muchos habitantes de esta localidad se apellidan Japón. De esta curiosa historia tienes mucha información en Internet, por ejemplo aquí.


¿Y qué tiene todo esto que ver con la novela? Pues que Lucas Mester es hijo de Estrella Japón, una mujer nacida en Coria y casada con un alemán, residente en Heidelberg, y que contempla el río Neckar recordando su Guadalquivir natal, su pueblo y su patrona, por la que lleva el nombre de Estrella. De ahí que Carmen de la Rosa quisiera presentar la novela en ese lugar, muy cerca de la estatua de Hasekura y con el río Guadalquivir a escasos metros. 

Juan Manuel Suárez siguió contando algunos detalles de la novela que yo prefiero no desvelar. Ensalzó el estilo narrativo de la autora señalando que «esta novela está muy bien escrita y en ella se demuestra la destreza que Carmen tiene en este oficio», con una prosa sin grandes complicaciones y eligiendo argucias literarias que funcionan muy bien. «La novela está contada como si tuviéramos delante el diario del comisario» en el que va anotando no solo los avances en la investigación del crimen sino también cuestiones de índole más personal. «Bye, bye, Heidelberg, es una novela que resulta muy atractiva y muy entretenida», destacó.



Cerró su intervención mencionando brevemente algunas de las localizaciones donde tiene lugar la acción como por ejemplo, Heidelberg, por supuesto, o Mannheim, ubicaciones de Alemania pero el argumento también nos llevará a Italia. Y así cedió la palabra a Carmen.



viernes, 16 de septiembre de 2016

ACUARIO CON PECES ROJOS de Carmen de la Rosa.


Editorial: Anantes.
Fecha publicación: abril, 2016
Precio: 15,00 €
Género: Narrativa.
Nª Páginas: 155
Edición: Tapa blanda con solapas.
ISBN: 978-84-943670-1-4


Autora

Carmen de la Rosa es autora de las novelas El Al Mizar, El inglés de Serón, La Carta de Lucrecia y Amapola 15, además de 25 relatos inéditos y cuentos infantiles, entre ellos, ¡Arre, burro, arre! presentado en la Fundación Zenobia-Juan Ramón de Moguer en el Año de Platero. Escribe en un blog culinari, fruto de sus estudios de gastronomía en Le Cordon Bleu de Londres y de su experiencia como chef en la agencia de publicidad GoYa!, que creó hace una década en la localidad de Heidelberg.

Licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense, realizó dos años de Doctorado y un curso de Relaciones Internacionales en el Instituto Ortega y Gasset de Madrid. Obtuvo la licencia de piloto privado y el título de profesora de danza española en el Conservatorio de Murcia.

Nació en Sevilla, en una familia de la burguesía rural. Ha vivido en Sevilla, Almeria, Madrid y Múnich, Hamburgo, Dusseldorf y Londres. Actualmente reside en Heildelberg.

Sinopsis

En el verano de 1981 el Américo Vespucio atracaba en el puerto de Málaga procedente de México portando consigo un Matisse y un misterio: el de la desaparición durante la travesía de Olvido y Mirando Ortiz de Peñarroya, propietarias de un valioso cuadro que ha pertenecido a su familia durante varias generaciones.

A principios del siglo XX, Alberto Ortiz e Isabel de Peñarroya adquieren el lienzo a un marchante parisino durante su luna de miel. A lo largo de todo un siglo el cuadro pasa de mano en mano entre distintos familiares y es testigo de sus peripecias en México, a donde parte de ellos se exilia durante la Guerra Civil Española. A través de las cartas intercambiadas desde ambas orillas del Atlántico, Vita, su madre y su inclasificable abuela mexicana, últimas depositarias del lienzo, reconstruyen el laberinto de fortunas y miserias, infidelidades, celos y alegrías de la familia hasta el presente, en el que se ven en la tesitura de tener que vender el Acuario con peces rojos de Matisse para salvar su negocio de antigüedades.
[Biografía y sinopsis tomadas directamente del ejemplar] 

************************************

Así empieza Acuarios con peces rojos:


[Lectura de las páginas 24, 25 y 26 - Capítulo ;
Música: Dúo para piano y violín (Óscar G. Villegas)]

A Carmen de la Rosa se la puede conocer perfectamente de cerca o de lejos. De origen sevillano, reside actualmente en la ciudad alemana de Heidelberg, a muchos kilómetros de distancia de cualquier ciudad española, pero su carácter y su personalidad permiten sentirla a nuestro lado, nada más comienzas a interactuar con ella a través de las redes sociales.

Desde hace unos años le sigo la pista aunque tan solo he leído un par de sus publicaciones, Amapola 15 (cuya reseña puedes leer aquí) y la novela de la que vengo a hablaros hoy, Acuario con peces rojos. Si algo me gusta de esta autora es el cuidado y el cariño que le pone a todo, a sus publicaciones en Facebook, a sus comentarios, a sus novelas, a sus presentaciones,... siempre con una sonrisa y una palabra amable en los labios. Será ese mismo aire de alegría el que ella transmita en sus novelas, incluso cuando la trama desgrane episodios dramáticos, construyendo historias llenas de ternura y con personajes entrañables.

Acuario con peces rojos es ni más ni menos que la historia de una familia, la de los Ortiz Peñarroya, contada a través de unas cartas que diversos miembros se fueron escribiendo y enviando con el paso de los años. Se tratará de una familia en la que siempre estará presente un cuadro, una pieza pictórica de más valor del que inicialmente se podía pensar, ese Acuario con peces rojos que será testigo de las vicisitudes de la familia década tras década. 


Resultado de imagen de ACUARIO CON PECES ROJOS Matisse


La encargada de relatar las peripecias familiares será Lupe, una mujer de sesenta años, aquejada de hepatitis y que regenta un negocio de antigüedades en Málaga. Como si de las Mil y una noches se tratara, Lupe se encargará de poner a su hija Vita al corriente de todas las vivencias de la familia y como si de una madura Sherezade se tratara, irá hilando una historia con otra, día tras día, para mantener el interés de su hija y, de paso, el de los lectores.

Las cartas y los recuerdos nos hará remontarnos muy atrás en el tiempo, cuando los bisabuelos - Alberto Ortiz e Isabel Peñarroya-, se conocieron y contrajeron matrimonio. Fue precisamente durante la luna de miel cuando adquirieron el cuadro, ese legado que ha pasado de mano en mano y siempre ha permanecido en la familia.

Los hijos llegarán al matrimonio como también lo hará la guerra civil, momento complicado para la familia pues son gente de ideas liberales y demócratas, activistas en el círculo de la política pero siempre con una fuerte tendencia al izquierdismo. Para librarse de una muerte asegurada, algunos de los Ortiz Peñarroya huirán a Francia, donde les esperaba Argelés-Sur-Mer con lo que eso conllevaba, un campo de internamiento en malísimas condiciones más que un refugio. Posteriormente viajarán a México donde rehacerán su vida no sin dificultades.

La trama que Carmen de la Rosa nos propone se mueve con suave vaivén entre el pasado y el presente. A las aventuras y desventuras de los antepasados familiares en México, donde encontrarán éxitos y fracasos, amores y desamores, además de pasiones, celos e infidelidades, se unirá casi de manera alternativa la vida cotidiana de Lupe y su hija Vita, por lo que se podría decir que existen dos voces narrativas. Por un lado, Lupe y las cartas que nos hablan del pasado. Por otro, Vita que nos ayuda a comprender el presente. Esta última reside en Madrid junto con a su abuela mexicana Guadalupe, que bien merece un aparte, y ocasionalmente visitará a su madre en Málaga donde será testigo de las historias familiares. De la actualidad destacan historias llenas de humor que, en ocasiones rozan lo histriónico, con un elenco de personajes dispares, excéntricos y muy carismáticos pero también será reflejo de los días que nos ha tocado vivir, donde la crisis campa a sus anchas y las personas nos asomamos al mundo a través de las nuevas tecnologías.

Numerosos son los personajes que transitan por las algo más de ciento cincuenta páginas que tiene la novela. De todos ellos, la que más llamativa me ha resultado es la abuela Guadalupe, una mujer mexicana que no posee parangón. Enérgica, vital, moderna, sin pelos en la lengua y a la última, sus ochenta años solo figuran en su documento de identidad pues esta mujer es un terremoto que lo alborota todo a su paso. Simpático y muy divertido es verla moverse por las redes sociales, buscando partenaire en Meetic o bien embarcada en el mundo vintage. A su lado, y junto a su mejor amiga, Mariona, una pitonisa que se dedica a editar libros, los lectores vivirán alguna que otro episodio aventurero.

Y aunque en las novelas de Carmen de la Rosa no faltan los personajes masculinos, siempre son las mujeres las que llevan la voz cantante. Lupe, Vita, Miranda, Olvido, Isabel, Isabella,... Mujeres de ayer y hoy perfectamente dibujadas, engarzadas en su época y que nos transportarán.

jueves, 9 de junio de 2016

Presentación ACUARIO CON PECES ROJOS de Carmen de la Rosa.

Casi con un mes de retraso traigo la crónica de la presentación de Acuario con peces rojos de Carmen de la Rosa, editado por Anantes, y que tuvo lugar el día 12 de mayo en el Círculo de Labradores de Sevilla.




El acto se inauguró con las palabras del editor Ismael Rojas dándonos las gracias por nuestra asistencia y a continuación presentó a los integrantes de la mesa que acompañaban a la autora. Por un lado, el cónsul honorario de xico en Sevilla, D. Eduardo González Biedma y por otro, el periodista Daniel Lacalle, yerno de Carmen.

Se abrió la presentación con la interpretación de dos piezas musicales por parte de la vocalista Solay, del grupo Espectáculos Baibén. En primer lugar, nos deleitó con una versión a capella del bolero Si nos dejan con letra de Inma Alacio, quien se basó en el argumento de la novela para la composición

Acto seguido, de nuevo tomó la palabra Ismael Rojas para comentar que Carmen de la Rosa es parte de la familia Anantes. Destacó el cariño que pone en sus publicaciones, el mismo cariño y ternura que muestra en todo momento porque, aunque la autora reside en Heidelberg (Alemania) la sentimos tan cerca que parece que viviera en la misma Sevilla. A continuación cedió la palabra a D. Eduardo González Biedma, quien destacó que los hechos de esta novela nos permiten revisitar la historia de los exiliados españoles en México, un hito del que se ha escrito mucho pero desde un punto de vista político, dejando más de lado la parte más personal, algo que se aprecia especialmente en esta novela«Fue un periodo muy interesante que permitió un intercambio cultural importantísimo». Señaló igualmente que Acuario con peces rojos es una novela de lectura muy fácil y muy amena.


Por su parte, el periodista Daniel Lacalle quiso dejar constancia del placer que suponía para él estar en esta presentación y sentarse a la mesa junto con la autora. Entre bromas, comentó que su suegra se podría considerar ya la Stephen King española y que, aunque él acostumbra a leer con más frecuencia aburridos libros de economía más que novelas, le sorprendió mucho la perspectiva femenina que se aprecia en Acuario de peces rojos. Además y «como economista, me resulta muy interesante saber que hubo una época en la que uno se podía llevar un cuadro de Matisse en un barco de un país a otro sin más, sin pasar por Montoro o tener que pagar diversos impuestos», comentó entre risas.

Apuntó también que la novela muestra una época en la que las cosas eran terriblemente difíciles, en la que se pasaban grandes penurias como le ocurre a varios personajes y de las que nosotros  prácticamente no conocemos nada ni nos la podemos imaginar porque nos hemos acostumbrado a tener unas facilidades  y oportunidades que considerados ya dadas. Con la lectura de Acuario de peces rojos vamos a conocer a esos exiliados que tuvieron que salir de su tierra y buscar las oportunidades en otro lugar, que llegaron a México donde fueron acogidos aunque inicialmente no les resultó nada fácil. «De todo ello, vamos a aprender a través de las experiencias de los personajes de la novela»

Y llegó el momento de ceder la palabra a Carmen que nos explicó cómo surgió la idea de la novela.








En el turno de preguntas,  Carmen nos explicó por qué la novela lleva ese título. Nos dijo que «Acuario con peces rojos es un cuadro de Matisse con el que he querido crear una metáfora». Descubrió que los peces rojos traen mala suerte y que cuando están en un acuario grande y se cambian de estanque a otro, hay que tener cuidado con lo que se llama el síndrome del acuario nuevo. Para evitar que los peces mueran en el trasvase hay que seguir una serie de pasos, como los que tuvieron que seguir los exiliados para terminar de adaptarse a su nueva vida cuando llegaron a México. «Algunos lo pasaron muy mal pero otros lo hicieron bien y consiguieron adaptarse perfectamente».

Esto fue lo que nos contó Carmen sobre su nueva novela, la cual, sin duda, tiene una pinta muy interesante y estoy convencida de que, con su pizca de humor, algo tan típico en las novelas de esta autora, vamos a conocer muchos detalles de la vida de aquellos exiliados a México durante la Guerra Civil.

Os dejo con la ficha y la sinopsis del libro.


 

Título: ACUARIO CON PECES ROJOS.
Autor: Carmen de la Rosa.
Editorial: Anantes.
Género: Narrativa.
Nª Páginas: 140
Precio: 15,00
ISBN: 978-84-94481-4-4









Sinopsis


En el verano de 1981 el Américo Vespucio atracaba en el puerto de Málaga procedente de México portando consigo un Matisse y un misterio: el de la desaparición durante la travesía de Olvido y Miranda Ortiz de Peñarroya, propietarias de un valioso cuadro que ha pertenecido a su familia durante varias generaciones. 

A principios del siglo XX, Alberto Ortiz e Isabel de Peñarroya adquieren el lienzo a un marchante parisino durante su luna de miel. A lo largo de todo un siglo el cuadro pasa de mano en mano entre distintos familiares y es testigo de sus peripecias en México, a donde parte de ellos se exilia durante la Guerra Civil Española. A través de las cartas intercambiadas desde ambas orillas del Atlántico, Vita, su madre y su inclasificable abuela mexicana, últimas depositarias del lienzo, reconstruyen el laberinto de fortunas y miserias, infidelidades, celos y alegrías de la familia hasta el presente, en el que se ven en la tesitura de tener que vender el Acuario con peces rojos de Matisse para salvar su negocio de antigüedades.













[Algunas fotos e imágenes tomadas de Google]

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