El
cine es otra de mis pasiones. No puedo decir que me gusten todos y cada uno de
los géneros cinematográficos porque hay algunos con los que por más que lo
intente no puedo comulgar. No soporto ni el western, ni los musicales, ni el
cine bélico. Sin embargo, me encanta el drama, la comedia, la acción, la
aventura, el terror, la ciencia ficción, el suspense,… e incluso la animación.
Pero voy a llegar mucho más lejos al confesar que adoro el cine español.
Soy una fiel defensora del cine de este país en el que hay directores buenos,
malos y regular, con un elenco de actores y actrices que no tienen nada que
envidiar a las estrellas de Hollywood y en el que se han hecho películas
espantosas pero también otras maravillosas. No comprendo por qué hay tanta gente
que despotrica del cine español cuando aquí hay de todo como en botica. ¿Acaso
el cine americano es mejor porque se hace en Estados Unidos? La respuesta es
bien sencilla: no. En Estados Unidos se hacen muchas películas que no valen un
pimiento pero que si cuentan con buena financiación, los efectos especiales o
el reparto suplen la calidad de la trama y consiguen así llenar los cines.