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viernes, 2 de agosto de 2019

TRES MUERTOS de Manuel Machuca.

Resultado de imagen de tres muertos manuel machuca

Editorial: La isla de Siltolá.
Fecha publicación: 2019
Precio: 20,00 €
Género: Narrativa.
Nº Páginas: 344 
Encuadernación: Tapa blanda con solapa.
ISBN: 978-84-17352-42-4



Autor

Manuel Machuca debutó como novelista con Aquel viernes de julio, a la que siguieron El guacamayo rojo y Tres mil viajes al sur, con la que fue finalista del Premio de Novela Ateneo de Sevilla. Ha coordinado dos libros de relatos de escritores farmacéuticos, Relatos de farmacéuticos e Hidra verde, y otro sobre la rivalidad del fútbol sevillano, El derbi final. Ha colaborado en diversas revistas, culturales como la argentina Motor de ideas; de información general, como Cambio 16, Cuadernos para el Diálogo; periódicos como los diarios del Grupo Joly, Andalucía Información; y diversas revistas científicas y deportivas, obteniendo el Premio periodístico de la Fundación Avenzoar. Tres muertos en su cuarta novela. 

Sinopsis

Un deportista tardío, entrenador prematuro, profesional precoz y científico frustrado, convertido en su madurez en novelista de segunda o tercera fila, según sus propias palabras,  escribe la historia de su familia con el objetivo de encontrar respuestas a su propia vida. Una vida de búsqueda constante en la que alcanzó sus metas, unas veces demasiado pronto y otras demasiado tarde. Hijo de una familia de clase media alta, universitaria, a la que los años de la transición española desestructuró por completo, relata sus recuerdos y su historia, a través de las voces de su abuela, de su madre y de él mismo los días en los que fallece alguien importante para cada uno de ellos.

Tres muertos es una novela que recorre junto a sus protagonistas la historia de España desde finales del siglo XIX hasta nuestros días, pero que sobre todo, trata sobre el perdón como camino de salvación personal; escrita en una época actual, en la que la venganza y la destrucción de las víctimas ha sustituido a la reinserción social y a la capacidad de perdonar, socavando de esta forma los cimientos éticos de nuestra sociedad.

[Información tomada directamente del ejemplar]


Suelo ir tomando notas cuando leo un libro. Algún dato de la trama, alguna cualidad del protagonista y todas mis emociones. Aunque es algo engorroso porque me obliga a frenar la lectura cada poco tiempo, no conozco otra manera de hacerlo para redactar con posterioridad una reseña medio decente. Pero de esta práctica, y con el paso de los años, he aprendido que  la cantidad de anotaciones tomadas es inversamente proporcional al nivel de disfrute de la novela, o lo que es lo mismo, a menos notas, más implicación por mi parte. Un dato de lo más revelador, signo inequívoco de mi conexión con el texto. Y es que hay novelas con las que un lector no puede parar de leer, ni para bajarse de un transporte público, ni para preparar la cena, ni mucho menos para tomar notas.  Andas tan metido entre las líneas que, puedes estar en una playa bulliciosa bajo un maravilloso día soleado y disfrutando de la brisa marina en tu piel, que tú te sientes en otro punto del planeta, encerrada en una habitación que huele a decrepitud y amargura, mientras cae una lluvia torrencial tras las ventanas. Ese es, ni más ni menos, el poder de la Literatura, el efecto que produce un texto escrito con pasión, amor, dolor,... un maremágnum de sentimientos que traspasa las páginas, como así ocurre en Tres muertos, donde uno se sumerge en un mar tormentoso de emociones.

Manuel Machuca se abre en canal en esta nueva novela. Entre estas páginas encontramos al hombre desnudo de todo artificio, al hijo que nos habló un día de gitanas del arrabal trianero, de guacamayos rojos que volaban sobre recuerdos lejanos y de mujeres rotas y deshechas, pero valientes. Y sin embargo, era Manuel el que necesitaba enmendar su alma, curar sus heridas, encontrar la calma, perdonar y pedir perdón. Y como Manuel, cada uno de nosotros. Sí, todos nosotros. Porque la Literatura tiene más de un don. Es indudable que nos hace viajar pero también es capaz de acercarnos a otros, de convertir lo particular en universal, de ayudarnos a despojarnos de lo amargo. Por eso, entre esas notas de las que hablaba al principio, figura la siguiente: 'Manuel y yo no somos tan distintos'No lo somos. Ni mucho menos.

Tres muertos se compone de tres historias engarzadas y tejidas por los hilos familiares del propio autor. En ellas, el lector tiene el privilegio de asomarse al pasado de Machuca, a su presente y quién sabe si a su futuro. Lo hacemos a través de su abuela (La mujer del capitán Esmeralda), una mujer de las de antes, con una vida tan novelesca que bien merecería un protagonismo en solitario. Su relato se inicia en junio de 1981, justo tras el fallecimiento de su segundo marido -el primer muerto-, apodado el Cabal. Ante Dolores, una asistenta que no abre la boca, y aguardando la llegada de una hija, que se afana en los preparativos de un velatorio y sepelio, la narradora irá desgranando toda una vida de vicisitudes, una existencia llena de episodios insólitos. 

Seis años después, tomará el relevo aquella hija que orquestaba el entierro de su padre, la madre de Manuel. Agotada y sumida en la amargura, La hija del Cabal también hará balance ante un marido que es ya una sombra de lo que fue pero no será este hombre, vencido y que ya no se vale por sí mismo, el que despierte los fantasmas del pasado, sino Gregorio, el segundo muerto de esta historia, un amor de juventud que se truncó porque el pasado nunca deja de perseguirnos. Por eso ella no quiere invocarlo, lo ha rehuido toda su vida y reniega incluso de sus orígenes, dentro de ese círculo social en el que se mueve y en el que, a la larga, solo encuentra 'avaros que viven sólo para amasar fortunas' y que vuelven la espalda cuando las desgracias entran por la puerta.  

Y cierra el volumen El hijo del agobio, el propio Manuel que vela el cadáver de una madre, un día de febrero de 2018.  Sin posibilidad de réplica, el narrador va sacando de sus bolsillos todas las piedras que hay ido recogiendo por el camino, todos esos desencuentros con su madre, un discurso lleno de reproches amargos que, en el avance hacia el desenlace, se va suavizando hasta llegar al último punto posible, al perdón que se concede y al que se pide. Ahí radica la meta de este camino que ha dejado nulo espacio a todo aquello que no fuera dolor y amargura. La palabra 'perdón' es el pilar sobre el que se sustenta toda la narración.

Pero no queda todo ahí. Antes de adentrarnos en estos testimonios, encontramos una carta personal fechada el 28 de diciembre de 2016. El día de los inocentes. En esa carta, que no está dirigida a nosotros sino a su familia directa, Manuel nos habla con su voz y nos mira con sus ojos, mientras asiente en silencio. Sabe que lo que está a punto de hacer conlleva un riesgo, pero es que llegó el día, como esa canción de Triana que también es la banda sonora de este libro. Llegó el día de destapar la caja de los truenos. Y es que ya lo decía Ítalo Calvino.





Nada más enfrentarte a esta carta, el lector intuye que lo que se avecina no va a dejar indiferente. Si todo el texto tiene la fuerza, la potencia, la sinceridad que derraman estas líneas, estamos perdidos. La rendición es incuestionable. Sería deshonesto por mi parte no incidir en la conmoción absoluta que me ha provocado este volumen, una novela que casi se podría interpretar como un libro de relatos con nexos en común porque, para empezar, cada línea está escrita desde lo más profundo del alma, realizando el autor un severo ejercicio de introspección y aventurándose a usurpar la piel de su abuela y de su madre, para contarnos la historia de ambas. Todo ello, y por el evidente carácter testimonial que tienen los textos, escrito en primera persona.

Y al margen de una narración familiar, Tres muertos es también el relato de una época, desde lo social a lo político. La abuela es la encargada de hacernos llegar los ecos de una Exposición Iberoamericana, de una monarquía que cae en favor de la república, de una guerra civil que estalla, mientras que la hija, más cercana a nuestro tiempo, dibujará el paisaje de la alta sociedad sevillana. Todo ello conforma el sustento necesario de un diálogo disfrazado porque, en realidad, no es más que un monólogo interior en el que no cabe réplica alguna. Los tres narradores son personas que se desahogan, se vacían, sin recibir respuesta ya que, quienes los escuchan, o no pueden hacer nada por ellos o ya es demasiado tarde para cambiar las cosas.

Si tuviera que decantarme por una de las tres partes, no sabría muy bien cuál elegir. La abuela me ha cautivado por su vida azarosa, en la que hoy está arriba y al día siguiente abajo. La madre me ha conmovido por su capitulación final, por esa concesión ante un amor que ha estado siempre ahí, agazapado y oculto. Pero quizá sea el último texto, el del hijo, el que más me ha desgarrado. Para mí ha sido la parte más dura -durísima- y a la vez la más hermosa. Cuando alguien se entrega del modo en el que Manuel lo hace en esas páginas, es inevitable estremecerse, bajar la mirada e indagar en nuestro interior. Qué difíciles son las relaciones entre padres e hijos, qué papel más complejo le toca a las madres y qué complicado es ejecutarlo bien. No esperaba encontrarme lo que me he encontrado, madres que, en sus últimos momentos fueron las madres que debieron ser, despojadas de una coraza que ellas mismas se auto-impusieron, que nunca se permitieron ser felices, que nunca disfrutaron de lo que la vida les brindó. Lees y entiendes que hay más hijos del agobio y del dolor, que jamás recibieron un abrazo cálido y reconfortante. Pero para qué vivir en el rencor. Por las víctimas hay que sentir compasión, hay que perdonarlas y de paso, pedir perdón también. 

Abuela, hija y nieto son tres voces que anhelaban una vida que no les tocó en suerte. Los tres hubieran deseado tener una casa y una vida 'como las de las demás familias' pero, ¿cómo son las familias de los demás? Dice una amiga que mi familia es rara, que no hablamos ni nos relacionamos, y yo me permito responder, alterando ese inicio de Ana Karenina, que todas las familias lo son y cada una a su manera. No cabe duda que las relaciones, con lazos de sangre o no, son complejas. Las familiares lo son especialmente por la imposición que acarrean pero, en todas cuecen habas y a todas las une más lo que las iguala que lo que las diferencia. 

Huelga decir que no todo lo narrado en Tres muertos corresponde a la realidad más absoluta. La ficción asoma lo justo para dar empaque al texto. Y lo que está claro es que, en lo emocional, no hay trampa ni cartón, que las palabras se han escrito sobre los renglones de la sinceridad. 

Tres muertos es una novela dura, lo reconozco. Probablemente sea hasta la fecha la novela más intensa de este autor, la mejor. Sin duda, la más personal, pero este grito de dolor solo busca hallar la paz de espíritu, aparcar en el camino la amargura que ha horadado los días, las semanas, los meses y los años para sentir, de una vez por todas, el sosiego de una vida en calma.

Sé que mis palabras pueden asustarte, lector, pero confía en mí. Tres muertos ha sido una lectura de la que no se sale indemne, que transforma y provoca en nuestro interior un terremoto de emociones. ¿Y no es eso maravilloso?






 

[Fuente: Imagen de la cubierta tomada de la web de la editorial]

Puedes adquirirlo aquí:



lunes, 3 de junio de 2019

Presentación TRES MUERTOS de Manuel Machuca

Hace unas semanas pudimos asistir a la presentación de la nueva novela de Manuel Machuca que lleva por título Tres muertos y está editada por La isla de Siltóla. Machuca, autor sevillano al que ya conocemos por otros títulos como Aquel viernes de Julio, El guacamayo rojo o Tres mil viajes al sur, regresa con una historia peculiar vertebrada en tres partes y con un marcado carácter introspectivo. 




La imagen puede contener: texto



El acto, que tuvo lugar en el mercado de abastos del barrio Tiro de Línea de Sevilla, se inició con las palabras de Paco Ávila, presidente de la asociación de placeros del mercado, quien nos dio la bienvenida a un lugar que pretende convertirse en un centro cultural además de un establecimiento de viandas, y apuntó también que la elección de aquel espacio de presentación tenía mucho que ver con el argumento de la novela, de ahí que Machuca quisiera convocarnos en aquel foro. 

Acompañando al autor se encontraban Ana Pérez Luna y Eduardo Cruz Acillona. Pérez aseguró que la novela es de lectura ágil y ritmo asequible, aunque comienza con algo de lentitud y poco a poco va tomando brío hasta volverse frenética. A la periodista le sorprendió la capacidad del autor a la hora de meterse en la piel de una mujer, en esta historia dolorosa de superación de la propia vida, con un interesante enfoque y un sentido del humor que ya es marca de la casa. El autor desarrolla la idea en el siguiente vídeo.





Por su parte, Cruz Acillona fue el encargado de hacer un breve resumen de la novela, alegando que el libro consta de tres capítulos, tres historias que marcarán el recorrido de una misma familia. Los tres personajes principales serán una abuela, una madre y un hijo, que desarrollarán en primera persona un monólogo tras la muerte de alguien cercano. 'Son tres monólogos que, en cierto modo, me han recordado a "Cinco horas con Mario" de Miguel Delibes', señaló Cruz. 

En un distendido coloquio entre los presentadores y el autor, este nos confesó que había tardado dos años y medio en escribir esta novela. 'Necesitaba escribirla y llevaba mucho tiempo dándole vueltas', afirmó. A su vez confesó que estamos ante una novela con tintes autobiográficos en la que 'mi historia personal es solo un punto de partida para hablar de temas más universales'. Cruz continuó su exposición alegando que, a pesar de ser un libro local, el lector no tendrá la sensación de estar leyendo una historia ubicada en Sevilla porque 'es perfectamente extrapolable y una historia familiar muy concreta se convierte en algo universal', añadió.

Retomando la voz de los personajes se comentó que las dos primeras partes de la novela están protagonizadas por una abuela y una madre, dos mujeres de barrio, sencillas y humildes, que llevan grabado sobre su piel un destino impuesto. Son dos personajes que se dejan llevar por las circunstancias, lo que contrasta mucho con la actitud del tercer personaje, el que protagoniza del tercer capítulo, el que tiene una mayor carga autobiográfica. Es un personaje que se rebela porque la rebeldía merece la pena, con un rol muy distinto al que siempre ha tenido la mujer, atada a la sumisión, convirtiéndose en sujeto pasivo de su propia vida.

Desveló el autor a los asistentes que Tres muertos nace de la necesidad de perdonar, de superar un dolor y vencer un rencor del que necesitamos salir. Por eso quizá sobre la novela flote un aire de universalidad aunque esté ubicada en Sevilla. 'Todos tenemos un dolor interno que nos arrastra y al que hay que vencer'. Tres muertos es una novela dura, con un peso emocional intenso cuya escritura ha supuesto una terapia para el autor.





Concluyendo el acto, Eduardo Cruz manifestó que una de las primeras funciones de la literatura en general era entretener pero que la gran literatura, además, debe provocarnos, generarnos preguntas, obligarnos a mirar en nuestro interior e impulsarnos a reflexionar. 'En este libro, el lector se plantea muchas preguntas porque la lectura remueve por dentro', aseguró.

Durante el acto tuvo lugar tres lecturas extraídas de la novela. Pusieron voz a las palabras de los personajes, Lola Almeyda, apasionada lectora y escritora, Elena Marqués - filóloga, correctora de textos en el parlamento andaluz y escritora- e Isaac Páez, licenciado en historia y profesor de enseñanza secundaría, poeta y finalista del premio Nadal con su novela Nowhere Man. Y como actuación final pudimos ver a Amparo Pérez Soldevilla, bailar un tema del mítico grupo Triana, mientras estaba acompañada a la percusión por un estudiante de bachillerato, Alejandro Rodríguez.

Así se dio paso al cierre del acto y a la posterior firma de ejemplares.

Por mi parte solo me queda añadir que estoy deseando adentrarme en esta nueva novela de Manuel Machuca. Por experiencia sé que me esperan tres historias emotivas y con personajes tan humanos como tú y yo.






Ficha libro

Editorial: La isla de Siltolá.
Encuadernación: Tapa blanda con solapas.
Nº Páginas: 344
Publicación: 2019
Precio: 20,00 €
ISBN: 978-84-17352-42-4
Ficha completa aquí.





lunes, 15 de febrero de 2016

BIOGRAFÍA AUTORIZADA de Salvador Gutiérrez.


Editorial: La isla de Siltolá.
Fecha publicación: 2015.
Nº Páginas: 515.
Precio: 22,00 €
Género: Novela. 
Edición: Tapa blanda con solapas.
ISBN: 9788416469734

Autor

Salvador Gutiérrez Solís (Córdoba), novelista incesante, cuentista accidental, narrador a tiempo parcial, ha publicado, entre otros, los siguientes titulos: La Novela de un novelista malaleche (Finalista del Premio Nacional de la Crítica, 1999), Spin Off (2001), El sentimiento cautivo (2005), El batallón de los perdedores (2006) y El orden de la memoria (2009). La obra de Gutiérrez Solís se puede encontrar en decenas de antologías. Ha sido traducido a varios idiomas, ejerce la crítica literaria en diferentes publicaciones, colabora en programas de radio y televisión y es articulista en El Día de Córdoba (Grupo Joly). Con su anterior novela, El escalador congelado, obtuvo el Premio Andalucía de la Crítica 2013.

Sinopsis


Carlos J. es una atípica estrella del rock que se enfrenta al reto de componer su álbum más íntimo y personal: Biografía Autorizada. Un trabajo con el que pretende mostrarse tal cual es, por primera vez en su ya dilatada y exitosa carrera musical. Lo que en un principio asume como una tarea fácil, relatar su propia vida, no tarda en convertirse en un proceso extremadamente complicado. Y no solo por la compleja personalidad del protagonista, también, además y sobre todo por una serie de extraños y frenéticos acontecimientos que tienen lugar en su entorno más directo. Primero como vocalista de una banda de éxito fulgurante y posteriormente como solista, la trayectoria y vivencias personales de Carlos J. son la excusa perfecta para adentrarnos en los cajones más oscuros del siempre desordenado armario de la fama, para descubrir la cara b de la industria discográfica y, sobre todo, para rememorar todas esas canciones, bandas, recuerdos, series de televisión, películas y estilos que nos han acompañado durante los últimos cuarenta años, de Bob Dylan a Lady Gaga, de los Stones a Dorian, de los Clash a Los Planetas, del calimocho al mojito, de los Beatles a Sexy Sadie, de las hombreras a la barba hipster, de Elvis a Bunbury, de Matzinger Z a True Detective, de Víctor Jara a Quique González, de Juanito a Messi, de 1 globo, 2 globos, 3 globos a Gran Hermano, de la Carta de Ajuste al 3D, de los bocadillos de chorizo a la comida Nikkei, de las cassettes al iPod...  

Biografía Autorizada (La Isla de Siltolá, 2015), la nueva novela de Salvador Gutiérrez Solís (Premio Andalucía de la Crítica 2013), es un divertido, irónico e intrigante homenaje a todos esos recuerdos que han surgido a partir de la cultura popular contemporánea y que nos han acompañado durante las últimas décadas, con una especial atención a todas esas canciones que componen la banda sonora de nuestra vida.

 
[Biografía y sinopsis tomadas directamente del ejemplar]




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Os hablé de la presentación de Biografía Autorizada de Salvador Gutiérrez en la Biblioteca Infanta Elena de Sevilla (aquí). Os traje una entrevista con el autor (aquí). Y por si todavía no os ha quedado claro lo que podéis encontrar en esta novela, muy recomendada, hoy toca reseñarla. 

La música es tan importante en mi vida que me resisto a creer que no sea el motor en la vida de otras personas. Estilos musicales hay tantos y tan variados que todos encajamos en uno u otro. Yo confieso que soy muy versátil al respecto. Me emociona el flamenco, me estremece la clásica y me apasiona el rock, aunque donde mejor me siento es el pop. Pero vamos, al lío.

Para cualquiera que se acerque a Biografía autorizada (estáis tardando si no lo habéis hecho ya) y no haya comprobado quién es el autor del mismo, pensará a ciencia cierta que quien nos narra su historia, la estrella del rock Carlos J., es de carne y hueso y que su banda, Almas sin Konciencia, esa que la catapultó al estrellato, fue coetánea y rivalizó en efecto con los archiconocidos Héroes del Silencio. Hasta ese punto - e incluso nos encontramos en las páginas iniciales una entrada de Wikipedia sobre Carlos Jesús Adán Arroyo, alias Carlos J.-, Salvador Gutiérrez nos mete en el pellejo de este rockero y nos enseña el mundo de la fama y las estrellas del rock desde ese lado del telón que no solemos ver cuando se apagan los focos, el día a día de esos dioses de barro con sus miedos y temores, sus ansiedades y angustias.


Como toda buena biografía, Biografía autorizada empieza casi por el principio, cuando nuestro protagonista tiene doce años y recuerda sus primeros encuentros con la música, los primeros grupos que llenaron su universo musical y formarán parte de la banda sonora de su vida. Alternando pasado y presente a lo largo de los diversos capítulos, el rockero echa la vista atrás mientras que está componiendo el que deberá ser su nuevo álbum de estudio: Biografía autorizada.

El Carlos J. adolescente vive en un mundo sonoro no siempre a la altura de sus compañeros de clase y amigos. Se siente más cómodo con jóvenes mayores que él, cuyas inquietudes musicales les llevan a formar pequeñas bandas de rock casi domésticas y en esa atmósfera de locales de ensayo, de garitos underground y bares de la movida, se va forjando la personalidad y el carácter de la futura estrella.

Pero el Carlos J. actual vive rodeado de sus miedos, agobios y temores. Se siente observado incluso cuando duerme, sufre episodios de ansiedad y la angustia es una compañera más en su vida. No obstante, consigue construir un muro de defensa precisamente a partir de estas sensaciones. Y tiene aquí el libro su puntito de novela negra, que nos atrapa y consigue engancharnos. Además de todo esto, y por si fuera poco, el proyecto musical no avanza, siente el síndrome de la página en blanco, se derrumba,… Pero si saldrá adelante o no es algo que tendréis que averiguar con la lectura.


martes, 26 de enero de 2016

ENTREVISTA a SALVADOR GUTIÉRREZ (Biografía autorizada).



Autor

Salvador Gutiérrez Solís (Córdoba), novelista incesante, cuentista accidental, narrador a tiempo parcial, ha publicado, entre otros, los siguientes titulos: La Novela de un novelista malaleche (Finalista del Premio Nacional de la Crítica, 1999), Spin Off (2001), El sentimiento cautivo (2005), El batallón de los perdedores (2006) y El orden de la memoria (2009). La obra de Gutiérrez Solís se puede encontrar en decenas de antologías. Ha sido traducido a varios idiomas, ejerce la crítica literaria en diferentes publicaciones, colabora en programas de radio y televisión y es articulista en El Día de Córdoba (Grupo Joly). Con su anterior novela, El escalador congelado, obtuvo el Premio Andalucía de la Crítica 2013.


Sinopsis


Carlos J. es una atípica estrella del rock que se enfrenta al reto de componer su álbum más íntimo y personal: Biografía Autorizada. Un trabajo con el que pretende mostrarse tal cual es, por primera vez en su ya dilatada y exitosa carrera musical. Lo que en un principio asume como una tarea fácil, relatar su propia vida, no tarda en convertirse en un proceso extremadamente complicado. Y no solo por la compleja personalidad del protagonista, también, además y sobre todo por una serie de extraños y frenéticos acontecimientos que tienen lugar en su entorno más directo. Primero como vocalista de una banda de éxito fulgurante y posteriormente como solista, la trayectoria y vivencias personales de Carlos J. son la excusa perfecta para adentrarnos en los cajones más oscuros del siempre desordenado armario de la fama, para descubrir la cara b de la industria discográfica y, sobre todo, para rememorar todas esas canciones, bandas, recuerdos, series de televisión, películas y estilos que nos han acompañado durante los últimos cuarenta años, de Bob Dylan a Lady Gaga, de los Stones a Dorian, de los Clash a Los Planetas, del calimocho al mojito, de los Beatles a Sexy Sadie, de las hombreras a la barba hipster, de Elvis a Bunbury, de Matzinger Z a True Detective, de Víctor Jara a Quique González, de Juanito a Messi, de 1 globo, 2 globos, 3 globos a Gran Hermano, de la Carta de Ajuste al 3D, de los bocadillos de chorizo a la comida Nikkei, de las cassettes al iPod...  

Biografía Autorizada (La Isla de Siltolá, 2015), la nueva novela de Salvador Gutiérrez Solís (Premio Andalucía de la Crítica 2013), es un divertido, irónico e intrigante homenaje a todos esos recuerdos que han surgido a partir de la cultura popular contemporánea y que nos han acompañado durante las últimas décadas, con una especial atención a todas esas canciones que componen la banda sonora de nuestra vida.

 
[Biografía y sinopsis tomadas directamente del ejemplar]




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¿Te criaste oyendo buena música? ¿Eres de los que no vive un solo día sin oír algún tema musical? ¿Viviste los años de la movida? ¿Te interesa tanto grupos nacionales como internacionales? Si has respondido a todo que sí, no puedes dejar de leer el libro del que te hablo hoy. 

No hace mucho asistí a la presentación de Biografía autorizada (La isla de Siltolá) en la Biblioteca Infanta Elena. De aquel encuentro os di debida cuenta aquí. Pues bien, interesada en saber más sobre el libro, hemos podido entrevistar a Salvador Gutiérrez vía mail, el autor de esta nueva publicación que supone un recorrido por el mundo de la música, recordando grupos que fueron un día y los que aún siguen siendo. Todo ello de la mano de su protagonista, Carlos J., un exitoso cantante de rock protagonista de este libro con el que también vamos a conocer el backstage de los artistas.

Así que, si eres un adicto a la música, un melómeno empedernido que se conoce los grupos y temas más punteros desde el Boys don't cry de The Cure hasta nuestros días, no te pierdas esta entrevista con Salvador Gutiérrez. Esto es lo que nos contó.


Marisa G.- Salvador, nueva novela y ya van unas cuantas. ¿En qué se parece o se diferencia Biografía autorizada de tus anteriores novelas? 

Salvador G.- Me gustaría pensar que se parece en mucho y en muy poco al mismo tiempo. Es decir, que he conseguido dejar mi sello personal, pero que me decanto por explorar nuevos territorios. Porque esa es mi intención con cada nueva novela: no repetirme, recorrer otros géneros, crecer, evolucionar. 

M.G.- Salvador imagino que en este libro de autorizada habrá mucho pero ¿cuánto hay de biografía? 

S.G.- Puede que haya más de biografía que de autorizada, (risas). Durante años he creído que nunca he escrito sobre mi vida o sobre mí, pero estaba equivocado. En el momento en el que tú “cuentas” utilizando tus sentidos y tus emociones, en cierto modo te estás contando. En esta novela he querido hacer un experimento: cederle al protagonista mis recuerdos personales y que él los contase como le diera la gana. Ha sido fiel a ratos, exagerado en otros, irrespetuoso en otros... 

M.G.- ¿Cuándo crees que es el momento de escribir una biografía? ¿Qué chispa debe encenderse? 

S.G.- Más que una biografía, de momento no hay chispa, tampoco me apetece, le doy vueltas a escribir una especie de diccionario, por llamarlo de algún modo, o bestiario, de escritores, músicos o pintores que he conocido a lo largo de mi vida. Pero desde la admiración, desde el homenaje, ya hay demasiada casquería en el mercado como para abrir una nueva carnicería. 

M.G.- Carlos J., la estrella rockera y protagonista de Biografía autorizada –que sin embargo ni bebe ni se droga- es una persona que vive atemorizada por sus miedos, sus agobios, la angustia, el sentirse observado, que envidia tener una “vida normal”… ¿Tienes algo, o mucho, de Carlos J. o, por el contrario, eres su antagónico? 

S.G.- Me encantaría no tener ningún parecido con Carlos J., pero tengo la impresión de que compartimos algún ramalazo, aunque nada grave, afortunadamente. Carlos J. es una persona que ha transformado sus miedos en los altos muros de su seguridad, ya que el temor lo aleja de lo desconocido, del miedo como concepto inabarcable. Nunca he padecido “miedo creativo”, no tener algo que contar. El único miedo que me acecha, literariamente, es al de estancarme; miedo a contar una y otra vez la misma novela. Y también tengo miedo a no evolucionar. 

M.G.- Hablamos de un libro centrado en el mundo de la música, pero entiendo que aún teniendo esta un papel significativo en sus páginas, es un libro sobre un músico, sobre la persona alejada de los focos que no vemos tras las portadas de los discos y las revistas. ¿Bajas a la tierra a estos dioses mediáticos y los humanizas? 

S.G.- Lo pongo a ras de suelo, con zapatillas de paño, recién levantado, sin maquillar, sin filtros ni photoshop, como cualquiera de nosotros una mañana cualquiera de nuestras vidas. Porque la estrella, la que vemos sobre el escenario o en la portada del disco, la conocemos de sobra. He abierto la puerta que conduce a la intimidad de la estrella, o eso quiero creer, para mostrársela al lector. 

M.G.- No he contado los grupos musicales que se mencionan en la novela, ¡pero deben ser cientos! Hay pasajes que no se pueden dejar de leer sin cierta nostalgia (canciones, bandas, garitos, tribus urbanas,...), pero sin embargo no abrumas, no es un estudio musical, y creo que es una forma también de conectar con el lector e involucrarlo en la historia, ¿no? 

S.G.- Conozco muchos músicos, algunos de ellos muy conocidos, y prácticamente todos se caracterizan por algo: por el permanente intento por ser y comportarse como una persona normal. Intento porque, en cierto modo, no lo son. Me refiero a músicos que actúan frecuentemente ante miles de espectadores, que son muy reconocidos... La gloria del escenario es una sustancia que se les cuela dentro y los transforma. No digo que mejores o peores, diferentes. Desde el temor, también desde la necesidad  y hasta desde la dependencia, necesitan sentir esa sustancia. Aparentemente, son iguales que nosotros, sí, pero han sentido algo que la mayoría de nosotros no ha sentido, y eso les marca. 

jueves, 10 de diciembre de 2015

Presentación BIOGRAFÍA AUTORIZADA de Salvador Gutiérrez Solís.

Hace unos días se presentó en la biblioteca Infanta Elena de Sevilla la novela Biografía Autorizada de Salvador Gutiérrez Solís. A priori y con solo echarle un rápido vistazo, creo que este libro engaña pues da la impresión de que tenemos entre las manos un ensayo. Eso es lo que inicialmente yo pensé pero no, de ensayo nada. Biografía Autorizada es una novela con su argumento y sus personajes. 

No os voy a  mentir. Al principio no me llamaba especialmente la lectura de este libro pero todo cambió cuando asistí a la presentación del libro. El acto, encuadrado dentro de las actividades organizadas por el Centro Andaluz de las Letras, estuvo moderado por José Ignacio Montoto que abrió la presentación dándonos las gracias por la asistencia.

 

Montoro inició su discurso presentando brevemente al autor, así como comentando su trayectoria. Salvador Gutiérrez Solís es un cordobés afincado en Sevilla que cuenta con unas cuantas novelas en su haber y lo catalogó de «termómetro social por encima de todos los estilos y los clichés». De Biografía Autorizada destacó que es una novela que «se mueve en una atemporalidad referencial, a golpe de recuerdos y anécdotas» con diferentes escenarios a través de los cuales se mueve el protagonista, Carlos J., una estrella del rock, componente del grupo musical Alma sin conciencia, un protagonista que «guarda ciertos paralelismos con Enrique Bunbury, líder del grupo Héroes del Silencio».

Tratándose de una novela que tiene como protagonista a un cantante, las referencias musicales abundan página tras página - Gabinete Caligari, Barón Rojo, Rachel Wichester, Melendi, Depeche Mode, O91, Lori Meyers-, llegándose incluso a convertir en un análisis de la música desde los años 80 a la actualidad. Pero también hay referencias televisivas, cinematográficas, literarias e incluso deportivas.

Me pareció fantástica la introducción que Montoto realizó sobre la novela, cambiando totalmente la percepción inicial que tenía y avivando mi disposición a leerla, cosa que aún no he hecho pero que no descarto hacer en las próximas semanas.

A continuación cedió la palabra a Salvador Gutiérrez, nadie mejor que un autor para hablar de su obra, quien, tras unas palabras de agradecimiento, nos aclaró que, a pesar de lo que se ha dicho en prensa o lo que se pueda pensar, Biografía Autorizada no es una novela sobre la movida. Para Salvador, esta novela es la historia de un músico.


Si eligió a una estrella del rock fue precisamente para desmitificar la figura de una persona famosa por su profesión, una persona «que cuando se apagan los focos puede llevar una vida incluso más aburrida que la nuestra», una vida que es la auténtica, la real, porque «la fama y el éxito son solo pequeñas gotas» en la existencia.

Cuando se le preguntó por las dificultades que había tenido a la hora de escribir esta novela, confesó que lo que más le había costado fue privar a su novela de la presencia de un malo malísimo. Los personajes de su novela son todos buena gente, personas con sus virtudes y defectos, sus grandezas y miserias. «La normalidad es mucho más difícil de describir y de contar que lo extraordinario». En palabras del autor, lo difícil es interpretar a un tío normal y corriente. Pero además, también señaló que le había costado mucho trabajo «incluir toda la vertiente musical de la novela sin que parezca un pestiño».

Montoro quiso también recalcar la labor de documentación que Salvador ha tenido que realizar para escribir esta novela pero no una documentación referida a fechas y datos sino más centrada en detalles técnicos que hicieran creíble los hechos que se narraban, por ejemplo, a la hora de organizar un concierto de rock. Según se comentó, el autor había contado con la ayuda de Carlos Espinosa.


Como detalle curioso se resaltó que el personaje protagonista es una estrella del rock que no bebe alcohol ni se droga a lo que Salvador comentó que eso está hecho con intención para acabar con ese tópico, con esa idea preconcebida de la estrella del rock enganchado a las drogas con estapas de rehabilitación y demás. 
Tras algunas aclaraciones más como que la novela cuenta con tres listas de Spotify, se dio paso al turno de preguntas y se puso fin a la presentacion.

El acto fue muy agradable y salí de allí con una idea mucho más clara de lo que podía encontrarme en la novela y, como he dicho antes, con muchas ganas de leerla. Espero poder hacerlo lo antes posible. De momento os dejo con la ficha del libro y la sinopsis.

Autor

Salvador Gutiérrez Solís (Córdoba), novelista incesante, cuentista accidental, narrador a tiempo parcial, ha publicado, entre otros, los siguientes títulos: La Novela de un novelista malaleche (Finalista del Premio Nacional de la Crítica, 1999), Spin Off (2001), El sentimiento cautivo (2005), El batallón de los perdedores (2006) y El orden de la memoria (2009). La obra de Gutiérrez Solís se puede encontrar en decenas de antologías. Ha sido traducido a varios idiomas, ejerce la crítica literaria en diferentes publicaciones, colabora en programas de radio y su anterior novela, El escalador congelado, obtuvo el Premoi Andalucía de la Crítica 2013.

Sinopsis

Carlos J. es una atípica estrella de rock que se enfrenta al reto de componer su álbum más íntimo y personal: Biografía Autorizada. Un trabajo con el que pretende mostrarse tal cual es, por primera vez en su ya dilatada y exitosa carrera musical. Lo que en un principio asume como una tarea fácil, relatar su propia vida, no tarda en convertirse en un proceso extremadamente complicado. Y no solo por la compleja personalidad del protagonista, también, además y sobretodo  por una serie de extraños y frenéticos acontecimientos que tienen lugar en su entorno más directo.

Primero como vocalista de una banda de éxito fulgurante y posteriormente como solista, la trayectoria y vivencias personales de Carlos J. son la excusa perfecta para adentrarnos en los cajones más oscuros del siempre desordenado armario de la fama, para descubrir la cara b de la industria discográfica y, sobre todo, para rememorar todas esas canciones, bandas, recuerdos, series de televisión, películas y estilos que nos han acompañado durante los últimos cuarenta años, de Bob Dylan a Lady Gaga, de los Stones a Dorian, de los Clash a Los Planetas, del calimocho al mojito, de los Beatles a Sexie Sadie, de las hombreras a la barba hipster, de Elvis a Bunbury, de Matzinger Z a True Detective, de Víctor Jara a Quique González, de Juanito a Messi, de 1 globo, 2 globos, 3 globos a Gran Hermano, de la Carta de Ajuste al 3D, de los bocadillos de chorizo a la comida Nikkei, de las cassettes al iPod... Biografía Autorizada, la nueva novela de Salvador Gutiérrez Solís (Premio Andalucía de la Crítica, 2013), es un divertido, irónico e intrigante homenaje a todos esos recuerdos que han surgido a partir de la cultura popular contemporánea y que nos han acompañado durante las últimas décadas, con una especial atención a todas esas canciones que componen la banda sonora de nuestra vida.


Editorial: La isla de Siltolá.
Fecha publicación: 2015.
Nº Páginas: 515.
Precio: 22,00 €
Género: Novela. 
Edición: Tapa blanda con solapas.
ISBN: 9788416469734




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