Mostrando entradas con la etiqueta LA SOLTERONA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta LA SOLTERONA. Mostrar todas las entradas

lunes, 7 de octubre de 2013

LA SOLTERONA de Edith Wharton.




Autor

Edith Wharton nació en Nueva York en 1862. Su nombre de soltera era Edith Newbold Jones. Su familia era de clase alta, comparable a la aristocracia europea, y consecuentemente recibió una esmerada educación privada.

Sinopsis

En 1850 la alta burguesía neoyorquina disfruta de una desentendida prosperidad. Delia, «reina» del endogámico clan de los Ralston, ultima los detalles de su vestuario para brillar en el acontecimiento social del año: el enlace de su prima Charlotte Lovell con Joe Ralston, que además sellará una alianza entre las dos familias hegemónicas de Nueva York. Cuando nada parece poder desbaratar tan idílico porvenir, una desquiciada Charlotte irrumpe en casa de Delia para desvelarle un secreto que alterará para siempre la placidez de sus vidas y que, de saberse, tumbaría los códigos éticos de los que ambas se han venido nutriendo. Los destinos de Charlotte y Delia quedan trágicamente atados bajo la inviolabilidad del secreto que comparten, consolidándose entre ambas una tormentosa relación en la que convergerán los celos, la compasión, el amor filial y la suspicacia.

[Biografía y sinopsis tomadas de la editorial Impedimenta]




–—˜™–—˜™–—˜™–—˜™–—˜™–—˜™–—




Sabéis que la biblioteca es para mí el templo al que acudo a menudo y hacia allí me dirigí en busca de los niños de Wharton. Resultado: Prestado. ¡Cachis! Es igual, hay más libros que días. Me fijé entonces en esta obra que os traigo hoy cuya signatura era rarísima y no sabía en qué pasillo de la biblioteca buscar. Después de dar unas cuantas vueltas pregunté a una de las bibliotecarias (¡qué bonita profesión!) y me dijo que estaba en el pasillo de Letras Grandes. ¿Eing? Y efectivamente, en mi biblioteca hay un pasillo lleno de obras editadas con un tamaño de letra perfecta para Mister Magoo.

El volumen en cuestión se presenta tal y como aparece en la fotografía superior. Una cubierta diáfana y sencilla. No hay biografía ni sinopsis, y ahí es donde falla la edición conjunta de Mondadori y la ONCE.  Pero vayamos a la obra en sí.

La solterona recoge la vida de dos mujeres en la sociedad neoyorkina de 1850, de las que hablaremos a continuación. La trama viene regada por familias poderosas que sientan precedente en su proceder, con matrimonios exquisitos generación tras generación, ciudadanos ricos y respetados a los que todos admiran. Los hombres por sus negocios. Las mujeres por su saber estar. Wharton conoce bien de lo que habla pues ella, tal y como figura en su biografía, nació en la New York de 1862 dentro del seno de una familia acomodada.


Edith Wharton

Las mujeres protagonistas de esta novela son Delia Ralston (Lovell de soltera) y su prima Charlotte Lovell representando esta última el lado menos glamuroso de la familia. 

Delia está casada con James Ralston (Jim). Los Ralston son la flor y nata de la sociedad de la época y cualquier mujer puede sentirse afortunada y dichosa si consigue contraer matrimonio con un varón Ralston. En el caso de Delia será así sin que pueda evitar que a veces su interior se inquiete. En la soledad de su alcoba ella se hace preguntas mientras se mira al espejo, cuestiona su matrimonio, la rectitud y buen juicio que se espera de ella, la llegada de los hijos que no siempre compensan. 

Charlotte ve como su futuro matrimonio con otro varón Ralston (aunque de segundo nivel) acaba en agua de borrajas. Los motivos que dan fruto a la cancelación de la boda quedan claros en la narración pero en este caso Delia y Charlotte vestirán una mentira con ropajes de verdad. Charlotte tiene un secreto. Oscuro. Negro. Un estigma para la sociedad neoyorkina y Delia tomará las riendas del asunto para ayudar a su prima, maquinando, ideando, ejecutando un plan perfecto. ¿Pero por qué Delia se vuelca tanto en este asunto? ¿Todo lo hace de manera altruista o esconde motivos aún más oscuros que los de la propia Charlotte? 

Los años pasan y Charlotte (a estas alturas ya sabréis que es la solterona), deja atrás la inocencia tornando su carácter en el de una mujer robusta, enérgica, tiránica. La relación entre las dos primas entra en un tira y afloja, se vuelve una batalla psicológica muda llena de apariencias falsas hasta que una noche, Charlotte estalla y salen a la luz todos esos sentimientos que durante años han estado escondidos. 

Dicen que detrás de la tormenta siempre viene la calma. Las aguas entre Delia y Charlotte se vuelven turbulentas ¿pero qué madre no se sacrifica por un hijo?

sábado, 28 de septiembre de 2013

LA SOLTERONA de Edith Wharton (Presentación, Editorial Impedimenta)




Por puro azar, visitando una bitácora de la que me he hecho asidua hace bien poco (Escritos de un hereje) me enteré que la Editorial Impedimenta presentaba el pasado martes en la librería Birlibirloque de mi ciudad su nueva publicación. Se trataba de una novela de Edith Wharton titulada La solterona (sinopsis aquí).

Da la casualidad de que este mismo verano me había leído esta obra aunque publicada por otra editorial pues desconocía que Impedimenta la tenía en su catálogo. Como la reseña está a la espera de ser publicada, me interesaba bastante asistir a este acto para saber más sobre la obra y su autora.

A la presentación asistieron  Javier González-Cotta, autor de Estambul, como maestro de ceremonias, Lale González-Cotta (traductora) y Enrique Redel (editor de Impedimenta).


De izquierda a derecha: Enrique Redel, Lale González - Cotta
y Javier González - Cotta
Tras la presentación se abrieron varias líneas de debate. Por un lado Lale nos habló sobre la vida personal de Edith Wharton, sobre esta novela concreta y sobre cómo había sido la labor de traducción. Argumentó que la traducción de una obra literaria requiere una gran responsabilidad pues una mala praxis supone la destrucción total de la obra. Recordó el caso de Benito Pérez Galdós, quien además de ser un gran novelista de nuestra literatura, dedicó un tiempo de su vida a traducir las obras Dickens. El resultado fue un completo desastre. En su caso, nos comentó que le gusta ser perfeccionista, revisar la obra una y mil veces hasta alcanzar una total satisfacción con el resultado.  

Por su parte el editor Enrique Rendel comentó la trayectoria de la editorial Impedimenta y los motivos por lo que decidieron publicar esta novela. Nos habló de la traducción realizada por la Lale que, a su juicio, era perfecta.

Como sabéis los lectores sienten debilidad por las publicaciones de esta editorial,  por el mimo y cuidado con el que preparan sus ediciones. Siempre he tenido curiosidad por saber qué criterios siguen a la hora de publicar una novela por lo que quise formularle la pregunta. Rendel respondió diciendo que ellos publican aquellos libros que les gustan como lectores y aquellos libros que recomendarían a sus familiares y amigos que sean lectores habituales. Comentó incluso que editan obras que, a su vez, les recomiendan personas de su entorno en cuyo criterio confían y puso como ejemplo el libro La buena novela de Laurence Cossé en cuyo interior figura la siguiente frase:

«Los editores quieren asimismo dedicar especialmente esta edición a Isabel Romojaro, librera muy buena que solo vende obras maestras».

La conversación siguió girando alrededor de los libros. Se habló sobre las descargas ilegales, sobre los libros electrónicos, el precio de los libros,... En definitiva, fue un encuentro bastante placentero en el que disfruté muchísimo escuchando de primera mano curiosidades y anécdotas del mundo literario. 




Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...