Editorial: Plaza & Janés.
Fecha publicación: marzo, 2014.
Nº Páginas: 560.
Precio: 21,90 €
Género: Novela
Edición: Tapa dura con sobrecubiertas.
ISBN: 9788401342127
Jorge Díaz nació en Alicante en 1962. Es escritor, periodista y guionista de televisión. Es uno de los creadores y ha sido coordinador de guiones de Hospital Central, serie con la que ha cosechado todos los premios de la profesión, el TP y el Ondas, entre otros muchos. Tras un año sabático en Brasil, regresó con su primera novela, Los números del elefante. La justicia de los Errantes, en la que novelaba el viaje latinoamericano de los anarquistas españoles Francisco Ascaso y Buenaventura Durruti en los años veinte del pasado siglo, fue su primera incursión en el género histórico.
Cartas a Palacio es su tercera novela.
Sinopsis
Una ambiciosa novela de amistad, amor y guerra en la Europa de principios del siglo XX, que cuenta la primera misión humanitaria gubernamental de la historia.
Se acerca el final del año más triste que se recuerda en el viejo continente. La guerra ha estallado hace unos meses y avanza sin piedad sembrando de muertos y heridos el corazón de Europa, cuando al Palacio Real llega una carta que remueve profundamente el ánimo de Alfonso XIII: una niña francesa suplica su ayuda para dar con el paradero de su hermano, desaparecido en el frente. Conmovido por tal petición, el monarca emplea la diplomacia española para saber de la suerte del hermano de la pequeña Sylvie, pero su acción navideña tiene consecuencias imprevistas y provoca la llegada de un alud de solicitudes a palacio.
Impresionado por la magnitud de la tragedia, Alfonso XIII, reúne a un excepcional grupo de colaboradores entre los que se encuentran su íntimo amigo y médico militar Álvaro Giner; Manuel Campos, profesor de mecanografía y simpatizante anarquista, o Blanca Alerces, una joven aristócrata madrileña decidida a tomar las riendas de su vida. Con ellos, el rey pondrá en marcha la Oficina Pro-Cautivos, donde gracias a la ayuda de funcionarios y diplomáticos, buscarán el modo de dar respuesta a todas esas familias rotas por la guerra, desesperadas por encontrar a sus seres queridos.
Inspirada en un hecho real, Cartas a Palacio recrea un momento histórico fascinante. Una ambiciosa novela en la que se mezclan el amor y la guerra, reyes y anarquistas, ambientes aristocráticos y humildes, el frente de batalla y el bullicio de las ciudades. Una emocionante novela coral de héroes anónimos, que con su compromiso llevaron a cabo una misión extraordinaria.
[Información facilitada por la editorial]
Cartas a Palacio, la nueva novela de Jorge Díaz, es una novela instructiva, de esas que rescatan del pasado algún acontecimiento real, del que poco se sabe, sacándolo a la luz como base de un argumento en el que ficción y realidad conviven.
Blanca Alerces es la hija de don Jaime y doña Ana, marqueses de Alerces, una niña bien a la que no le ha faltado nada en la vida. Su familia se sitúa en lo más alto de la sociedad madrileña, con un círculo de amistades tan selecto que incluso se codean con el rey Alfonso XIII. Blanca está prometida con don Carlos de la Era, duque del Camino, un joven muy guapo, elegante, alto, fuerte, educado y muy rico. De hecho, la novela se inicia con los preparativos del enlace que tendrán lugar al día siguiente. El común de los mortales podrá imaginarse a una novia nerviosa pero ilusionada, sin embargo, Blanca dista mucho de esa realidad. Ella no encaja con el perfil de señorita de la alta sociedad que solo aspira a un buen matrimonio, de ahí que se cuestione una y otra vez si Carlos es el hombre apropiado para ella, si será feliz, si no desearía que su vida rodara por otro camino. Temerosa de dar un paso en falso, comenta con su íntima amiga Elisa Fuentes todas sus dudas, sin saber que su amiga daría lo que fuera por estar en su lugar porque Elisa es huérfana de madre, es hija de un militar muy estricto y severo y en cuestiones de amores, no es que haya tenido mucha suerte. Su hermano Gonzalo, periodista, guarda un terrible secreto que en caso de llegar a oídos de su padre supondrá un auténtico escándalo, por eso Elisa intenta apoyar y proteger a su hermano.
Blanca Alerces es la hija de don Jaime y doña Ana, marqueses de Alerces, una niña bien a la que no le ha faltado nada en la vida. Su familia se sitúa en lo más alto de la sociedad madrileña, con un círculo de amistades tan selecto que incluso se codean con el rey Alfonso XIII. Blanca está prometida con don Carlos de la Era, duque del Camino, un joven muy guapo, elegante, alto, fuerte, educado y muy rico. De hecho, la novela se inicia con los preparativos del enlace que tendrán lugar al día siguiente. El común de los mortales podrá imaginarse a una novia nerviosa pero ilusionada, sin embargo, Blanca dista mucho de esa realidad. Ella no encaja con el perfil de señorita de la alta sociedad que solo aspira a un buen matrimonio, de ahí que se cuestione una y otra vez si Carlos es el hombre apropiado para ella, si será feliz, si no desearía que su vida rodara por otro camino. Temerosa de dar un paso en falso, comenta con su íntima amiga Elisa Fuentes todas sus dudas, sin saber que su amiga daría lo que fuera por estar en su lugar porque Elisa es huérfana de madre, es hija de un militar muy estricto y severo y en cuestiones de amores, no es que haya tenido mucha suerte. Su hermano Gonzalo, periodista, guarda un terrible secreto que en caso de llegar a oídos de su padre supondrá un auténtico escándalo, por eso Elisa intenta apoyar y proteger a su hermano.
Como si el destino le prestara su inestimable ayuda, un acontecimiento inesperado resolverá todas las dudas de Blanca y la salvará de un muy posible estrepitoso matrimonio. Lo malo es que ella toma una decisión en un momento un tanto comprometido, algo que su madre difícilmente le perdonará.
Al margen de una trama que gira en derredor de Blanca Alerces, Jorge Díaz merodea por otros escalafones de la sociedad para presentarnos al otro bando, al de los anarquistas y al de los marginados. Manuel Campos y Luis Segura son seguidores de Bakunin y luchan por sus ideales. Tras un altercado con la policía en momentos en los que las huelgas y el alzamiento de los obreros en pos de una mejora laboral están a la orden del día, deciden ocultarse en uno de los barrios más marginales del Madrid de la época, el barrio de Las Injurias, ya desaparecido. Allí vive la gente más pobre y los delincuentes más buscados.
En Triana (Sevilla) muy cerca de donde vive la que subscribe tiene su taller de pintura el francés Jean-Marie Huguet. Enamorado de la luz de esta tierra y de sus mujeres, el pintor mantiene una relación con Carmen, una gitana con la que convive. Carmen es su musa, su inspiración, su modelo para los cuadros más atrevidos y más valiosos.
Las tres tramas anteriores confluyen en un punto común que tiene a Alfonso XIII como nexo de unión. Durante la Gran Guerra, España fue un país neutral aunque el monarca español era hijo de una francesa y esposo de una inglesa. A pesar de mantenerse al margen del conflicto bélico, Alfonso XIII, tras recibir una carta de una niña francesa solicitando su ayuda para localizar a su hermano desaparecido en el frente, cree que debe implicarse y prestar su ayuda en un momento tan crítico como este. Así surge la Oficina Pro-Cautivos en la que trabajarán Blanca y Manuel, después de haberse conocido en otras circunstancias. Una oficina que estará dirigida por Álvaro Giner, un médico muy amigo del monarca, y que tendrá un peso específico en el libro, una oficina a la que recurrirá Carmen en busca de noticias de su amante Jean - Marie.
El argumento se derrama por más senderos aún y de hecho, todavía podría contaros mucho más sin ni siquiera desvelar las claves de la novela, pero creo que con lo dicho abro suficientemente la puerta hacia la curiosidad. Sin duda, Cartas a Palacio es un novelón en el que confluyen diversas temáticas con las que el lector difícilmente se aburrirá. Toca temas como las distintas clases sociales, el anarquismo, la homosexualidad, el terrorismo, el adulterio, las infidelidades, el espionaje, la pornografía, el odio, las amenazas, las venganzas, el amor, los abusos,... entrelazando subtramas dentro de un argumento que se asienta sobre pilares reales y ficticios. De hecho, la Oficina Pro-Cautivos tuvo una existencia real sobre la que Jorge Díaz nos habló, entre otras muchas cosas, en la entrevista que nos concedió (puedes leerla aquí). Cada subtrama tiene a su vez su propio desarrollo, sus propios puntos álgidos, sus propios personajes que a veces coinciden en espacio y tiempo.
En cuanto a los personajes, siempre me gusta fijarme en aquellos que, no lejos del protagonismo, sí permanecen más en la sombra. En esta ocasión mi talón de Aquiles ha sido Elisa. Una joven sometida a la dura disciplina de un padre y sin una madre en cuyo regazo cobijarse, algo que a mi juicio, modela su carácter. Ella ve en su amiga Blanca el reflejo de lo que le gustaría ser y no entiende por qué su amiga es tan inconformista con la vida que le ha tocado.
Manuel Campos, el anarquista, también ha sido objeto de mi atención. El autor dibuja a un hombre comprometido con sus ideales pero sin llegar a situaciones extremas. Quizás por el hecho de tener experiencias tanto en un bando como en el otro le hace recapacitar y tener un punto de vista distinto al resto de sus correligionarios.
Aunque para mí estos dos personajes compiten en protagonismo con Blanca Alerces, ella es la verdadera heroína de esta novela, no en balde esta se inicia y termina en la víspera de su enlace matrimonial. Blanca no es una mujer de su época. Tiene una forma de pensar que choca contra el pensamiento de las mujeres de su condición. Ella defiende y reivindica su derecho y su lugar en la sociedad como persona aunque sea mujer y su tozudez por ayudar a los más desvalidos, por tener una ocupación propia a pesar de no tener necesidad de ello, exalta a su madre pero alegra a su padre, un hombre que aprueba la actitud de su hija por dispar que sea y al que agrada su buena disposición.
