Hace justo un año, cuando hacía balance del mes de febrero en 2020, os preguntaba si no estabais cansados de oír hablar tanto del coronavirus. Comentaba en aquella entrada que me parecía que la prensa se estaba pasando. La prensa... Hoy me dan risa esas palabras. Por entonces, ingenua de mí, ni siquiera advertíamos lo que se nos venía encima. Ha transcurrido un año y aquí seguimos. Luchando. Y siempre con los libros como compañeros. Hablemos de lo que fue el mes de febrero en este espacio.
[Para conocer la sinopsis de los libros expuestos
solo tienes que clicar en cada título o en los enlaces a las reseñas]
Este mes de febrero he pasado por la librería. Un buen día me levanté con ganas de Stefan Zweig y allá que me fui a la caza de dos títulos que faltaban en mi biblioteca. ¿Fue él? (que ya está leído y pronto reseñado en el blog) y Ardiente secreto, ya están en casa. Ambos están editados por Acantilado.
Febrero es también el mes de mi cumpleaños. Lo contaba por Instagram. Cuando me tienen que hacer un regalo, en ocasiones pido libros que ya he leído y, aun así, quiero tener. Es lo que ocurre con estos tres libros de Santiago Posteguillo: La noche en que Frankenstein leyó el Quijote, La sangre de los libros y El séptimo círculo del infierno. Los tres, editados por Planeta.
La editorial Algaida acaba de publicar dos nuevas obras. Por un lado, Los dioses han muerto de Félix Machuca, novela con la que el periodista cierra una trilogía, compuesta por dos títulos más: El sueño del búho y Las caravanas de Hadriano. Tres novelas que se pueden leer de forma independiente.
Por otro lado, Dos mundos en guerra de Francisco José Jurado, novela que aborda «un hecho inexplicable y no investigado por los historiadores en nuestra guerra civil». Ahí lo dejo.
La Fundación José Manuel Lara publica El cielo de abajo. La escritura del cuerpo en trece poetas hispanoamericanos de María Alcantarilla. Se trata de «un mapa alternativo de la poesía femenina hispanoamericana en el empeño de repensar la noción de cuerpo-objeto que le ha sido tradicionalmente asignada». La autora «recupera el papel de las mujeres como legítimas interlocutoras poéticas frente a esa misoginia ancestral que durante siglos ha silenciado su imaginario, restaurando el espejo poliédrico de la poesía escrita desde y a través del cuerpo».
De Alice Kellen no he leído absolutamente nada, pero tengo que admitir que la cubierta de su nuevo libro, Tú y yo, invencibles (Planeta), resulta muy tentadora. Ahora que se acercan las vacaciones de Semana Santa, sin procesiones ni pasos en la calle, va a resultar un momento idóneo para sumergirme en esta novela de corte romántico. No soy muy dada a ese género pero, de vez en cuando, apetece algo así. Ya os contaré lo que me parece.
Gracias a Pepa Muñoz, de Locura de libros, he podido leer lo último de Shari Lapena. Es una autora que me gusta mucho. Sus thrillers me parecen entretenidos y acostumbro a devorarlos en un par de días. Su último día (Suma) es su nueva novela, de la que os hablaré muy pronto.
Y Pepa es también la que organiza un encuentro con Joel Santamaría, autor de Nocturnalia (Espasa). La cubierta de esta novela me resultó muy enigmática y, sin saber muy bien de qué trata, acepté el encuentro que Pepa nos propuso. Hablaremos con el autor el próximo martes. Romanos, muertos vivientes, cultos mistéricos, magia negra y divinidades infernales.
Por casa hay alguna novela de Jorge Molist. Aunque aún no me he estrenado con el autor, es mi pareja la que acostumbra a leer los libros de ese autor. Sus ojos hicieron chiribitas cuando vio su última publicación, La reina sola (Planeta). «Amor, odio y venganza. Una apasionante historia que cambió el destino de España y el poder en el Mediterráneo».
Y para las entrevistas, llegó a casa el Premio Nadal de este año. El galardón ha recaído en Najat El Hachmi por El lunes nos querrán (Destino). Esta novela me ha dejado muy tocada. Tras meses de entrevistas telefónicas, fue un placer ver en persona a la autora y conversar con ella. En breve, entrevista y reseña.
Pepe Colubi publica una nueva aventura de su personaje Pipi, al que ya conocimos en California 83 y Chorromoco 91. Dispersión (Espasa) es una novela llena de andanzas, en la que la música campa a sus anchas, y donde veremos al personaje tratando de meter cabeza en el mercado laboral.
Con Marta Robles no pude conversar. A pesar de que la autora visitó Sevilla para una presentación de Pasiones carnales (Espasa), me fui imposible acudir. Estamos ante un libro muy diferente a lo publicado anteriormente, a esas novelas protagonizadas por el detective Tony Roures.
Fue un placer hablar con María Montesinos sobre una novela tan bonita como Una pasión escrita (Ediciones B). Estamos ante la segunda entrega de una especie de trilogía que la autora ha dedicado a las mujeres del pasado. En esta ocasión, se centra en el mundo de la literatura y del periodismo, para hablarnos de las mujeres literatas, a través de un personaje de ficción que también se codeará con otros personajes reales.
Adoro a Claudia Piñeiro. La descubrí hace años cuando vi la película La viuda de los jueves. Me gustó tanto que luego me hice con la novela y la leí. De ahí, salté a Betibú, luego a Tuya y ahora a Catedrales (Alfaguara). Decir que esta novela me ha gustado es quedarse corta. Ya os contaré con detalle cuando haga la reseña, aunque antes, caerá por aquí la entrevista.
Y singular es lo último de Rodrigo Muñoz Avia. La tienda de la felicidad (Alfaguara) es una novela epistolar 2.0, a través de la cual vamos a conocer a Carmelo Durán, un personaje tan singular como la propia novela.
Espido Freire ha publicado un libro que a muchos nos va a encantar. Tras los pasos de Jane Austen (Ariel) no es un ensayo ni un libro de viajes, sino «un recorrido emocional por los territorios reales y ficticios de una de las escritoras británicas más admiradas».
Por último, Canción bajo el agua de Fátima Beltrán Curto, editado por Espasa. En un par de semanas, conversaré con la autora, así que me lanzaré a esta lectura en breve. Ya os contaré.
Los ganados
Sin suerte hace mucho tiempo.





