martes, 24 de marzo de 2020

Presentación EL MAESTRO DE LA MANO NEGRA de Carlos Algora

La imagen puede contener: textoEl pasado 9 de marzo tuvo lugar, en Sevilla, la presentación de la novela El maestro de la Mano Negra de Carlos Algora, publicada recientemente por la editorial Algaida.

Como siempre fue el editor, Miguel Ángel Matellanes, el que inició el acto dando la bienvenida a los asistentes, y también a Isabel Alonso, amiga y compañera de trabajo del autor, encargada de entablar una conversación con Algora, para dar a conocer algunos aspectos importantes de esta novela.



Isabel Alonso comenzó a desgranar esta obra señalando que, El maestro de la Mano Negra, además de una novela histórica, es mucho más. En ella se puede encontrar componentes de otros géneros, por lo que también se podría catalogar como novela de aventuras, de amor, o incluso novela negra. "La novela está enmarcada en unos tiempos muy concretos", afirmó Alonso, pero también está muy delimitada en el mapa, ubicando la acción en pueblos andaluces muy conocidos, donde se va a mostrar cómo se desarrollaron los hechos y emergió el movimiento "internacionalista de tendencia anarquista". Para ello, el autor ha tenido que llevar a cabo una importante labor de documentación, realizando una profunda búsqueda en archivos y hemerotecas. 






Sobre la estructura, Alonso comentó que la novela se compone de tres partes, tituladas Parias de la tierra, Los crímenes de la Mano Negra y El garrote vil, y que cada una de ellas bien podría ser una novela en sí misma. Sobre el título de la primera parte, quiso saber qué motivo había impulsado al autor a elegirlo y Algora respondió que, "los parias son los que nada tienen, los pobres entre los pobres, los pobres de solemnidad". También nos explicó que en la comarca de Jerez, por aquellos tiempos, había diferencias entre los obreros de las bodegas y los jornaleros, siendo estos últimos los auténticos parias de la tierra de aquel entorno. Pero comentó también que, ese primer bloque, le sirve para presentar a los personajes, "a través de una cuadrilla de siega, durante esa desastrosa cosecha del verano de 1882". Y, al mismo tiempo que va presentando a todos los personajes en unos capítulos, los alterna con otros protagonizados por un personaje más principal, Miguelillo Ajorcajambre. Este, junto con Juan Ruiz, -personaje real-, son los dos grandes protagonistas de la novela.





Isabel Alonso comentó que los nombres de los personajes definen por sí solo la personalidad de los mismos, como ocurre con Lagartijo, Petenera o Alegrepolvo. Algora respondió que, en sus novelas cobran mucha importancia los personajes populares y por eso acostumbra a bautizarlos con un mote. "Pero no me gusta emplear un maniqueísmo claro. Intento no juzgar a ningún personaje aunque, en este caso, sí he sentido mayor empatía por Juan Ruiz", confesó.

Pero teniendo en cuenta que esta novela se titula El maestro de la Mano Negra, resultaba inevitable hablar de aquella sociedad que, según el autor, "era como un bandolerismo anarquista, una especie de sociedad muy secreta que consideraba a los ricos como verdugos y ladrones, pero en realidad es una leyenda". Comentó que llegó a descubrir un cuento escrito por Cipriana Álvarez, la madre de los Machado, titulado La Mano Negra, que no dejaba de ser un cuento de terror. Pero, ¿todo lo que se cuenta sobre la Mano Negra es real?, se preguntó Isabel Alonso, quien confesó no tener muy claro si todo lo que se ha rumoreado sobre aquella sociedad es verdad o no. En cualquier caso, aludió a las palabras de Clara Eugenia Lida, historiadora argentina, quien llegó a afirmar que "Crear el fantasma de un anarquismo violento y tenebroso era una maniobra hábil para reprimir la protesta jornalera". Es decir, la Mano Negra era una forma de infundir miedo y poder manipular. Pero sobre esta cuestión, Algora prefirió no ahondar mucho y solo añadió que "el anarquismo violento era muy minoritario". 



En cualquier caso, fue una época en la que se cometieron crímenes horrendos, como el que se describe en la novela, el crimen del Ventorrillo. "En el libro se narra uno de los crímenes que hubo y que tardó mucho en resolverse porque se desconocía la relación que existían entre unos aspectos y otros", afirmó Isabel. Y sobre el mismo, el autor nos contó que es un crimen que se cometió en un ventorrillo situado en el camino de Jerez a Trebujena y que, en la novela, se comienza a narrar en el preludio pero se mantiene hasta el final. "Esa es la auténtica novela negra que hay en el libro", aseguró Algora, aunque confesó que, como hay muy pocos datos, ha tenido que realizar una labor de creación e investigación, centrándose en dos personajes claves en aquel caso, un sargento de la Guardia Civil y un periodista.


Para concluir el acto, se comentó que los beneficios obtenidos por la venta de la novela serían donados a la Fundación Pheipas, que desarrolla investigación y apoyo a un tipo de enfermedad poco conocida, y que el propio autor padece. Y con un enorme aplauso y mucha emoción, se dio por concluido el acto.


Sinopsis: Juan Ruiz, maestro cortijero, participa con su mujer en la siega del verano de 1882. La mala cosecha de este año supuso el cenit de un ciclo de sequía. Hambrunas y epidemias arrastraron consigo una oleada de incendios, robos y asesinatos que ennegrecieron y enrojecieron las tierras de Jerez y suscitaron todas las alarmas.

Son los orígenes del movimiento obrero anarquista en Andalucía, cuando se suceden una serie de crímenes atribuidos a la sociedad secreta de la Mano Negra. El que despertó mayor expectación nacional e internacional tuvo lugar en la Parrilla, y supuso el procesamiento de 17 internacionalistas de la Federación de Trabajadores de la Región Española.

Carlos Algora nos relata estos hechos a través del suspense y un relato conmovedor, y nos presenta personajes pasionales marcados por un destino cruel: el maestro Juan Ruiz —considerado el jefe de la Mano Negra—, la Rosa, el Lagartijo, el Petenera,… O lastrados por la venganza, como Miguelillo Ajorcajambre, contrabandista, cuatrero y bandolero, quien se enfrenta a los fantasmas de su pasado: el Liebre, su padrastro Juanón, el engendro de su hermano gemelo, y anhela el secuestro del odiado señorito don Rosendo. Personajes en el que sobresalen también un obsesionado comandante Monforte y quienes, a contracorriente, persiguen indagar la verdad de lo sucedido, el sargento Germán y el periodista Pedro Holgado.



lunes, 23 de marzo de 2020

LOS COLORES OLVIDADOS Y OTROS RELATOS ILUSTRADOS de Silvia G. Guirado

Resultado de imagen de LOS COLORES OLVIDADOS Y OTROS RELATOS ILUSTRADOS de Silvia G. Guirado

Editorial: Play Attitude

Fecha publicación: 2013

Precio: 22,90 €
Género: Cuentos ilustrados
Nº Páginas: 108
Encuadernación: Tapa dura con sobrecubierta
ISBN: 9788415149415




Autora

[Encontráis información de la autora es su web] 


Sinopsis

Carmesina es una niña especial. Como en el fondo, lo somos todos. Un día descubre, gracias a la intervención de un Gato Negro muy peculiar, que tiene un don que debe potenciar. Sin saberlo, gracias a él, Carmesina aportará su nota de color a un mundo gris y taciturno. Este es el primer cuento de una serie de relatos que nos hablan de la amistad, del buen humor, del coraje, de la ecología, del amor, con unos protagonistas reales y fantásticos, pero, sobre todo, muy humanos, con los cuales el lector se puede sentir identificado.

Los colores olvidados y otros relatos ilustrados es un viaje a la fantasía y a la imaginación, a través de quince cuentos que pretenden rescatar a nuestro niño interior. Unas historias destinadas a un público adulto, pero que por su lenguaje escrito y visual también pueden gustar a jóvenes y adolescentes. Se recomienda su lectura individual para reflexionar, y también oral, como hacían los antiguos cuentacuentos, para disfrutar.

Este libro, realizado a golpe de ilusión y de ir robando tiempo al día a día, es un proyecto de Play Attitude, creado por la agencia Play Creatividad. Con Los colores olvidados y otros relatos ilustrados queremos fomentar el espíritu creativo y positivo, al mismo tiempo que colaborar con una parte de la venta del libro a la ONGD Educación Sin Fronteras, que promueve acciones educativas.

Esta tercera edición, revisada y ampliada, incluye un relato inédito El guardián de la imaginación.

ce unos cuantos años apareció una colección compuesta por tres libros que me enamoraron en cuanto los vi. Uno de ellos es el que os traigo hoy, Los colores olvidados, al que posteriormente acompañó La inspiración dormida y El despertar. Ya sabéis que me encantan los libros ilustrados, un género que tiene su hueco en este espacio. Por aquel entonces, me quedé con las ganas de leer aquellos libros, y cuál es mi sorpresa cuando mi marido se presentó hace un par de semanas con este volumen bajo el brazo. Llegué a casa y lo vi encima de una mesa. Pensé, "¡Anda, un regalo!", pero  no. Los colores olvidados me llega gracias a una compañera de trabajo de mi marido y no sabéis cuánto se lo agradezco. Me sorprendió que este volumen, al que le tenía tantas ganas, llegara a casa justo en el momento en el que lo hizo, poco antes de este confinamiento y esta pandemia que nos va a volver locos a todos. Los bares y las consultas de los psicólogos se van a llenar de clientes cuando esto acabe. Porque, no sé vosotros, pero yo pensé que lo iba a llevar mejor, que iba a tener tiempo para hacer muchas cosas que tenía atrasadas, que me iba a hartar de leer, pero no es así. Se ha apoderado de mí un desánimo y una desilusión que me tiene dando tumbos por la casa todo el día, pendiente de las noticias y de las redes sociales, a las que he decidido asomarme lo menos posible. La lectura siempre fue para mí un refugio, un bálsamo, una tabla de salvación en los peores momentos de mi vida, y ahora ni siquiera me apetece leer. Aún así, lo hago, pero he optado por lecturas sencillas, livianas, que no me exijan un gran esfuerzo mental, que no sean sesudas ni densas. No le puedo pedir a mi cabeza mucho más de lo que me ofrece un libro de cuentos, una historia naïve o con tintes rosas, porque mi mente tiende a evadirse, mi pensamiento se aparta de la lectura y se ve invadido por imágenes que me muestran a mi padre o a mi hermana, o a todos esos ancianos a los que conozco y no puedo ver. No soy de naturaleza fuerte. Cualquier nimiedad me produce una gran preocupación, así que, imaginaos cómo estoy.  Pero basta ya de hablar de mí. Hablemos de este libro.

Los colores olvidados es un conjunto de relatos, un total de quince, que me han permitido evadirme de la realidad durante unas cuantas horas. Como suele ser habitual en un compendio de historias, algunas me han gustado más que otras. El volumen se abre con el relato que da título al libro, Los colores olvidados, donde vamos a conocer a su protagonista, Carmesina, una niña de grandes ojos azules a la que le ocurre un lastimoso percance. Ella será la encargada de devolver los colores a un mundo que se ha vuelto gris porque la gente dejó de creer en ellos. Con la ayuda de un gato negro, descubrirá dónde se encuentran escondidos los colores y devolverá al mundo todas las tonalidades del arcoíris. 

Este cuento tiene una parte algo descorazonadora. Lo entenderéis cuando sepáis qué percance le ocurre a Carmesina. También muestra la crueldad de los niños, que se ríen de esta protagonista. En cambio, me encantan las reflexiones del gato que conoce tan bien la naturaleza humana y nos describe tal como somos.

Pero como digo, algunas historias me han gustado más que otras. Por ejemplo, Riley es un precioso homenaje a B.B. King y su guitarra Lucille. Desconocía cómo el rey del blues había llegado a convertirse en toda una leyenda. Es una historia que enfatiza la importancia de luchar por nuestros sueños. 

No creo en la mala suerte me ha parecido muy simpático y muy ingenioso. Es una historia que agrupa a cuatro personajes muy peculiares: un gato negro, una escalera de mano, un salero y un espejo negro. ¿No os dice nada esta relación de personajes? Todos ellos tienen que ver con ciertas creencias. Me ha parecido un cuento muy ocurrente por la elección de los protagonistas y la forma de explicar el origen de las supersticiones.  

Los pequeños placeres es una historia preciosa y con unos mensajes tan necesarios en estos días. Recalca lo mucho que podemos aprender de los ancianos y, a su vez, lo que la gente joven puede enseñar a nuestros mayores. 

Imaginando nuevos mundos está protagonizado por todos los personajes de todos los cuentos previos. Me parece un estupendo colofón.

En general, todos estos relatos son historias sencillas pero bien bonitas. Cada una de ellas pretende transmitirnos una enseñanza. Nos recuerdan que la belleza está en nuestro interior, que la felicidad es "ese instante que se esconde tras las cosas más sencillas", que es vital creer en uno mismo para que los demás también crean en nosotros, que el humor es necesario en nuestras vidas, que, para superar nuestros miedos, debemos enfrentarnos a ellos o que, las adversidades se pueden afrontar desde dos puntos de vista, uno positivo y uno negativo. De ti depende.

Los personajes de estos cuentos no son siempre personas, aunque todos son muy humanos. Gatos, pájaros, espejos, saleros, guitarras,... protagonizan estas historias y todos ellos tienen "un carácter muy personal y humanizado y con los que el lector se podrá sentir identificado", nos explica Silvia en las primeras páginas del libro. Incluso hay personajes que ya fueron protagonistas de otros cuentos muy conocidos, como ocurre con Una historia de princesas en la que Bella y Griselda encabezan una lucha feminista.

La extensión de los cuentos varía. Algunos son muy cortos y otros ocupan cuatro o cinco páginas. Las ilustraciones son maravillosas. Realizadas por David García Forés, Desiree Arancibia y Marta García Pérez, suponen un capítulo aparte. Algunas como en Amor fou, casi son cuadros impresionistas.






En este volumen no solo son importantes las historias y las ilustraciones, también aportan matiz y significado el modo en el que están escritas, las grafías que se usan, el tipo de letra, el color empleado que a veces de aleja del negro,... Crean sensaciones que suman y aportan belleza a la historia.

Resultado de imagen de camisetas play attitudeLos colores olvidados cuenta además con un prólogo firmado por Efrén García i Artero, emprendedor de ideas frescologicas y director de Play Attitude, en el que se explica cómo nace la idea de este libro.  Play Attitude es una marca de camisetas que muestran lemas muy inspiradores. En el volumen se explica que "la mayoría de estos cuentos están inspirados en una colección de camisetas" de esta marca. Es decir, cada una de aquellas frases que se podían leer en las camisetas que comercializaban dio pie a un cuento, texto que elaboró Silvia G. Guirado, historias que fueron ilustradas por David García Forés, Desiree Arancibia y Marta García Pérez. Cuenta Efrén en el prólogo que el propósito de este libro es "compartir contigo los valores que intentamos aplicar y expandir en nuestro día a día a través de unos cuentos que seguro te harán sentir", y añade, además, alguna reflexión que me ha parecido especialmente bella. 


"La magia de la vida: todo es cambio, todo está en constante movimiento. No hemos de sufrir por retener lo que tenemos, ni aferrarnos a aquello que nos da seguridad... La única cosa que tenemos es nuestro presente. Hemos de ser valientes y confiar, y por mi propia experiencia te puedo asegurar que si escuchas dentro de ti y haces lo que realmente te motiva y te hace sentir feliz, tendrás aquello que deseas" [pág. 7] 

Silvia G. Guirado, además de ser la autora de los cuentos, también escribe un prefacio en el que nos explica cómo le propusieron hacer este libro, y donde resalta la importancia de no perder las ilusiones de niño cuando nos hacemos mayores, por eso ella ha intentado regresar a su lado más infantil para afrontar la escritura de estos cuentos. 


"Con la libertad como único instrumento, en los relatos he querido recrear otros mundos, otros lugares, otros tiempos, y mezclar la fantasía con la realidad" [pág. 8]

Señala que sus fuentes de inspiración han sido "cualquier anécdota, canción, película, gesto o situación del día a día".

Hay que añadir también que el 10% de las ventas de este libro van destinada a la ONGD Educación Sin Fronteras y que es volumen, cuya edición respeta al máximo el medio ambiente, algo que explican en las páginas finales. 

Y precisamente, en esas páginas finales y tras el total de relatos, un anexo titulado Diario de apuntes, donde vas a encontrar explicación a muchas de las cosas que se narran en los cuentos. 






Si me preguntáis si son cuentos para niños, os diré que, por supuesto que sí, pero también para adultos. Estas enseñanzas son muy válidas y necesarias a todas las edades. Y si estáis interesados en adquirir estos libros, os informo que podéis encontrarlos en Dosilustrados, aunque también están disponible en Amazon, como podéis ver al pie de este post. 

Por lo demás, poco más o puedo decir de Los colores olvidados. Para mí ha sido una lectura grata y amena, para estos tiempos en los que, mi cabeza es un profundo agujero negro. Os deseo lo mejor, que estéis bien, que os cuidéis y que os quedéis en casa.







 

[Fuente: Imagen de la cubierta tomada de la web de la editorial]

Puedes adquirirlo aquí:



viernes, 20 de marzo de 2020

NUNCA FUIMOS HÉROES de Fernando Benzo

Editorial: Planeta
Fecha publicación: enero, 2020
Precio: 21,90 €
Género: Thriller
Nº Páginas: 416
Encuadernación: Tapa dura con sobrecubierta
ISBN: 9788408221685
[Disponible en eBook;
puedes empezar a leer aquí]

Autor


FERNANDO BENZO (Madrid, 1965). Desde que a los 23 años publicara Los años felices (Premio Castilla-La Mancha), no ha dejado de escribir. Durante algunos años se centró en el relato. Tras recibir numerosos premios, sus principales cuentos quedaron reunidos en el libro Diez cuentos tristes. Regresó a la novela con Mary Lou y la vida cómoda (Premio Kutxa – Ciudad de Irún) y desde entonces ha publicado La traición de las sirenas, Después de la lluvia (Premio Ciudad de Majadahonda), Los náufragos de la Plaza Mayor, Nunca repetiré tu nombre y Las cenizas de la inocencia. En los últimos años se ha dedicado a la gestión cultural pública y ha sido subsecretario de Educación, Cultura y Deporte y secretario de Estado de Cultura. Nunca fuimos héroes fusiona su pasión por la novela policíaca con sus experiencias y conocimientos de la lucha antiterrorista, en una mezcla inseparable de ficción y realidad.


Sinopsis

Gabo es un expolicía que ha dedicado toda su carrera a la lucha contra el terrorismo. Harri es un terrorista que lleva veinte años huido en Colombia.

Cuando la Policía descubre que Harri ha vuelto a Madrid, Gabo acabará viéndose arrastrado a una angustiosa investigación extraoficial, junto a una joven inspectora de Estupefacientes, en la que se cruzará con guerrilleros colombianos, narcotraficantes y yihadistas.

El expolicía establecerá una perturbadora relación con el terrorista que le obligará a resucitar fantasmas del pasado: los atentados, las operaciones policiales, la guerra sucia, los compañeros que quedaron en el camino, el amor perdido...

Nunca fuimos héroes es un apasionante thriller, pero también un emocionante recorrido por la historia del terrorismo en nuestro país.

[Información tomada directamente del ejemplar]


Este país, siempre sacudido. Por las guerras, por el terrorismo, por el desempleo, por la precariedad, por la crisis,...  y ahora también por las epidemias. Ánimo en estos días, refúgiate en la lectura y #quédateencasa. Para que vuestras horas de confinamiento no se hagan tan largas, hoy vengo a hablaros de una novela que me ha gustado muchísimo, Nunca fuimos héroes de Fernando Benzo, con quien tuve el placer de conversar hace unas semanas (puedes leer la entrevista aquí). 

Fernando Benzo, ex secretario de Estado de Cultura, rescata en esta novela nuestra historia más negra, toda aquella larga, larguísima y sangrienta etapa, en la que este país estuvo golpeado por el terrorismo, por ETA. Para ello, construye una historia algo coral, aunque habrá un personaje que destaque por encima de los demás. Gabo, es un hombre de sesenta y tantos, expolicía, con treinta años de servicio a sus espaldas. Ahora que está retirado, su vida surca tranquila, entre recuerdos, soledad y visitas al bar del barrio, al bar de Dolores, con la que mantiene una relación sin compromiso. Pero durante sus años activos estuvo involucrado en la guerra antiterrorista y sus acciones lo convirtieron en una leyenda. Junto a sus compañeros Javi, Cata y Dandy, componían uno de los llamados Grupos AT, grupos antiterroristas en San Sebastián, ciudad de la que siempre se despidió mal. 

Pero el pasado regresa para perturbar su presente y colocarlo al frente de lo que será, definitivamente, su último caso. Un altercado en el bar de Dolores, lo conduce directamente al calabozo, y allí es interceptado por Sixto Aldama, Comisario General de Información, y antiguo compañero en la Escuela de Policías. Lo que Sixto le propone lo deja atónito. Coloca ante él la oportunidad, la última ocasión, de capturar a Harri, un terrorista buscado, la fijación de Gabo, que hasta ahora residía en Venezuela, sin posibilidad de extradición. La policía detecta que el terrorista ha entrado en territorio español, que se mueve por Madrid con algunos desplazamientos a zonas cercanas, pero desconocen a qué ha venido. Temen que Harri esté planeando un atentado pero la policía está atada de pies y manos. Los crímenes perpetrados por el terrorista han prescrito hace muchos años y no pueden detenerlo. Hay que vigilarlo de cerca, y averiguar sus intenciones y detenerlo antes de que cometa algún acto violento. Extraoficialmente, le encargan el asunto a Gabo. ¿Quién vencerá? ¿Cometerá Harri un atentado? ¿Lo detendrá Gabo a tiempo? Bueno, todo esto dejo que lo averigües con la lectura de la novela. 

Nunca fuimos héroes se construye sobre diversos hechos reales. La trama en sí no tiene ningún fundamento verídico, es decir, hasta donde el autor sabe, nunca se ha encargado a un expolicia la labor de perseguir y detener a un terrorista que regresa de su refugio, pero sí se hace un retrato real de la labor policial, de los métodos y estrategias empleadas en la lucha antiterrorista, cuestiones todas ellas llenas de información interesante, o de las motivaciones de la banda terrorista. Atención al siguiente párrafo: 
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"Pero el origen, el corazón, la garra emocional, el pilar sobre el que se sostenía la causa revolucionaria era algo mucho más cercano. Era la familia. Los vínculos familiares entre los miembros de la banda se entrecruzaban en una tupida red de sangre compartida. Daba igual que fueran comunistas, leninistas, estalinistas o maoístas o lo que demonios quisieran. Daba igual que proviniesen de colegios de curas o de ikastolas. A la familia se la cuidaba, se la protegía. Se respetaba a los padres, se buscaba pareja en familias cercanas, se trataba de incorporar a la banda a hermanos, primos y cuñados. Y no había mayor triunfo que dar prestigio a la propia familia, que la ama y el aita engordaran de orgullo sabiéndose admirados por vecinos y paisanos el día que a aquellos jóvenes los metían entre rejas o les pegaban un tiro porque en su pueblo se les rendía homenaje público, con retrato colgando del balcón del Ayuntamiento y txistulari y mucho grito de guerra y mucha ovación enfervorizada en su honor." [pág. 80]

Y para dar verosimilitud a la narración, el autor emplea un léxico propio, con términos como "tronchas", que hacen referencia a las vigilancias o "taldes", vocablo empleado para designar a los comandos. De igual modo, se hace mención a numerosos atentados reales, como el ocurrido en la casa cuartel de Vic en 1991 o el asesinato de Miguel Ángel Blanco en 1997.

Como trasfondo veremos las rivalidades entre Guardia Civil y Policía Nacional, las conexiones de ETA con el narcotráfico o el terrorismo islámico, lo que permite la aparición de otro personaje que actuará en estrecha colaboración con Gabo, me refiero a la inspectora Estela Domínguez, la historia del País Vasco, la política internacional de Francia y su colaboración con España en la lucha antiterrorista, o la guerra sucia... Pero, de todos estos temas, el que más me ha impactado ha sido lo relativo a los jóvenes policías infiltrados en ETA. El personaje de Marina, una joven que fue parte del pasado de Gabo, otorga mucha tensión a una trama que, ya de por sí, cuenta con bastante suspense e intriga, narrando las desarticulaciones de los Comando Madrid y Barcelona. 

En cuanto a los personajes, la narración va dejando un reguero de nombres que, en mayor o menor medida, inciden en la trama. Comentaba antes que, si bien la novela tiene un cierto toque coral, es Gabo el que ostenta mayor protagonismo. Me ha parecido un personaje muy bien construido, solvente y sólido, un ser solitario que necesita de vez en cuando el abrazo de otro ser humano, que se refugia en la música, y que ve, cómo el paso del tiempo le ha cambiado el carácter y el temple. Para Gabo, Harri siempre fue su fijación, esa obsesión que terminó por vencerle cuando el terrorista huyó de España y no pudo detenerlo. Por eso, es ahora o nunca. El retrato psicológico de este personaje es brillante, como también lo es el de Harri, un individuo al que iremos conociendo de la manera más inaudita. Pero Benzo no solo se esmera en la construcción de los personajes principales, sino que también construye buenos personajes más secundarios, como Tony Pazos, el antiguo jefe de Gabo y en el presente de la novela es un ex alcohólico que vive recluido en un residencia, pero que conoce muy bien el reverso de los terroristas y supone una gran ayuda.

La novela se desarrolla principalmente en el presente, con algún retroceso en forma de recuerdo, para que el lector conozca cómo era el trabajo de Gabo junto a sus compañeros, pero está sumamente bien narrada, enlazando un tiempo y otro, sin abruptas interrupciones. 

Me ha gustado mucho Nunca fuimos héroes, un título con tintes irónicos. La nota de prensa dice que si "Aramburu narró las consecuencias del conflicto en la sociedad civil, aquí se habla de la vida de los policías que dedicaron su vida a la lucha antiterrorista". Me parece una definición muy acertada de esta novela y añadiría que es una novela para descubrir por uno mismo, y de la que se debe hablar lo sucinto. Tiene páginas y párrafos brutales, que te dejarán con los ojos como platos, así que, te animo a leerla en cuanto puedas.

Por cierto, aquellos policías y guardias civiles sí que fueron héroes, como también lo están siendo ahora, junto a todo el personal sanitario de nuestro país. No lo olvidemos nunca, ni siquiera cuando esta pesadilla haya pasado.







 

[Fuente: Imagen de la cubierta tomada de la web de la editorial]

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jueves, 19 de marzo de 2020

FERMÍN BOCOS: "El periodismo está excesivamente contaminado por la política"

Antes de este confinamiento, pero cuando ya presentíamos lo que se nos venía encima, recibimos la visita del periodista y novelista, Fermín Bosco. El santanderino, autor de novelas, ensayos o libros de viaje, regresa al panorama literario con Algo va mal (Destino), un título que perfectamente refleja los momentos que estamos viviendo.

De Algo va mal se dice que es "un retrato de nuestro tiempo", en el que asoman muchas y conocidas lacras de nuestra sociedad. Y de nuestro tiempo, de periodismo, política, corrupción y, por supuesto, de la novela, estuvimos hablando con el autor.  

Marisa G.- Fermín, Algo va mal. Permíteme la broma. ¿No te has quedado corto con el título?

Fermín B.- (Risas). En este caso, el título viene servido porque así arranca el relato. Es una novela policíaca y frente a una evidencia de un doble homicidio, uno de los investigadores deduce que algo no cuadra. Por otra parte, es un título que rinde homenaje a Tony Judt, el historiador y escritor británico que escribió un libro llamado así, Algo va mal, que a mí me encantó y que venía a decir que, o nos aprestamos a defender los logros del estado de bienestar o se desmoronarán delante de nuestros ojos sin darnos cuenta. 

Pero esta es una novela policíaca, no un ensayo, como bien sabes.

M.G.- La novela cuenta con todo un rosario de personajes desde periodistas, pasando por constructores, traficantes de armas, asesinos, políticos,... Es verdad que es una novela policíaca pero tiene tintes de thriller político. ¿Se podría definir así, como una combinación de ambos géneros?

F.B.- Creo que la novela se ajusta al canon de novela negra, por lo menos, en los términos que nos ha legado las creaciones y los clásicos norteamericanos, como Chandler, Hammett o incluso mucho antes, Allan Poe, uno de los precursores del género.

En esta novela se producen dos crímenes y, a raíz de estos sucesos, se pone en marcha una investigación policial. Ese es el ámbito clásico. Pero también, en el caso de Algo va mal, he procurado que el relato tenga, en términos de factura literaria, un aire de guion televisivo. De ahí que, a lo largo de estas trescientas páginas, existan más de cuarenta capítulos muy secuenciados con predominio del diálogo. Y luego, en relación a la cuestión de fondo, al ser un relato policíaco, las conclusiones se remiten al lector en cada una de sus circunstancias. Es un relato amargo, incluso diría que es cruel, en la medida que no hay moralina.

M.G.- El retrato social y político corresponde a los años 2002 - 2003.

F.B.- El tempo de la novela gira alrededor de las vísperas de la guerra de Irak, finales del 2002 y principios del 2003. Lo que ocurre es que hay saltos hacia atrás y eso es lo que explica que pueda aparecer la Stasi, la policía política de la mal llamada Alemania democrática, en su momento más terrible.

M.G.- Y de la actualidad política de entonces a la de ahora, ¿hemos avanzado hacia atrás o hemos retrocedido?

F.B.- El título se presta a trasladar las conclusiones a la sociedad actual. Toda novela de ficción tiene que ser plausible con respecto a la realidad. En este caso, creo que lo que la novela hace es anticiparse a la realidad pero, al propio tiempo, la realidad nos demuestra que a veces va por delante de la ficción. 

Si el asesinato del periodista Jamal Khashoggi, un asesinato por encargo, secuestrado en su propia legación diplomática, torturado, descuartizado y desaparecidos sus restos, se hubiera llevado a la novela, cualquier lector hubiera pensado que el relato tenía un exceso de imaginación y truculencia y, sin embargo, es un hecho real. Lo mismo ocurre con Algo va mal, que podría ser una crónica anunciada de algo que podría suceder.

M.G.- En la novela se habla de periodismo y política. ¿Es un matrimonio bien avenido?

F.B.- Como le ocurre a algunos, es un matrimonio siempre a la greña. No creo que sea mala cosa, en la medida en la que no haya excesos por ninguna de las dos partes. El exceso de contigüidad convierte al periodismo en propaganda, con lo cual anula la misión del periodista, la de ser testigo de la realidad, de la forma más imparcial posible. El exceso de antagonismo convierte esa tensión en máquinas de picar carne. Algunos responsables de medios creen que pueden quitar y poner gobiernos pero esa, a mi juicio, no es la función de los periodistas sino de los ciudadanos a través de las elecciones. El periodismo no puede ser un contraponer sino un contrapeso, porque tienen un compromiso con la opinión pública.

M.G.- ¿Se puede decir que no hay buen periodismo actualmente? ¿Tampoco hay buena política?

F.B.- Yo no diría que ahora se hace mal periodismo. En todo caso, se podría decir que el periodismo está excesivamente contaminado por la política. Pero hay quien hace bien su trabajo y también los hay que, debido a los compromisos de la propiedad de los medios, orientan la noticia hacia un lado o hacia otro. Lo tremendamente difícil es pedirle a los periodistas que sean héroes, especialmente en los momentos de gran precariedad como el que vivimos. Hay que ayudarles a que cumplan con su trabajo.  Para favorecer y facilitar su tarea, la única posibilidad que tiene la sociedad es consumir periódicos, escuchar emisoras de radio y ver canales de televisión. 

M.G.- Hablemos de los personajes de la novela porque algunos son sumamente interesantes.

F.B.- Celebro que así te lo parezcan.

M.G.- Pues sí. Por ejemplo, Walter de Roux es el asesino a sueldo, el encargado de quitar de en medio a todo aquel que molesta a los intereses de terceros. Es un tío frío y sin escrúpulos, pero luego tiene una vertiente humana. Es un personaje con muchos matices.

F.B.- Es curiosa la fascinación del mal. Es un profesional del crimen que trasmite una concepción del mundo fruto de su cultura elitista. Ama la música clásica, específicamente Brahms, y luego está muy obsesionado con la pintura. Son dos manifestaciones de sensibilidad en unos términos que se detienen frente a las cuestiones morales. Walter es un individuo que hace muy bien su trabajo y no tiene ningún escrúpulo.

Choca mucho que, un personaje así, sea tan atractivo para los lectores. En la literatura, el mal ha ocupado siempre un lugar destacadísimo y esa fascinación nos la está legando la historia. Todo el mundo sabe quién era Jack el Destripador, pero si le preguntas a alguien quién precedió a Nerón, no lo saben. Lo que ha quedado es el mal. 

M.G.- Pero Walter es un tío elegante con una forma de expresarse peculiar. Él no habla de liquidar, asesinar, matar, sino sancionar. Queda así como muy liviano el asunto.

F.B.- La civilización se basa en la mentira, porque nadie resiste la verdad, y en el eufemismo. Hay que cobijar el significado real de las palabras porque eso ayuda a vivir. Si trasladamos esto a la realidad política de Cataluña, quienes quieren segregarse de España hablan de soberanismo, pero el término soberanismo, en su ambigüedad lo dice todo y no dice nada. Sin embargo, independentismo lo dice todo. 

Cuando Walter utiliza la palabra sancionar se rebaja la estatura inmoral del crimen. Es un tipo elegante sí, y por eso encuentra recursos dialécticos a la altura de su cultura.

M.G.- Otro personaje interesante es el constructor Julián Santaeugenia. Puede recordar a algún otro tipo que sale en las noticias. 

F.B.- ¿Tú crees?

M.G.- (Risas) Hombre, a ver...

F.B.- Tus lectores pueden pensar que un constructor que se ha hecho muy rico gracias a los favores que ha recibido de los políticos, en cuyas manos estaba recalificar determinados terrenos y que, a cambio del favor, les ha facilitado fondos para sus campañas electorales, no tiene nada que ver con la realidad de España (Risas). ¡Solo hay veinte casos en los juzgados que están pendientes de sentencia precisamente por prácticas de este tipo! (Risas).

M.G.- Pocas me parecen. Pero, alejándonos un poco de los poderosos, otro personaje que me ha gustado mucho, de la calle, un currito, es el inspector Montañés. Me encanta cómo habla y cómo se expresa.

F.B.- Sí, cae bien. Casi todos los que nos dedicamos al periodismo, empezamos con sucesos, y en esa etapa se conoce a muchos policías. Gabriel Montañés, en su relación con su jefe, el comisario Malvar, refleja muy bien las tensiones habituales de los policías que  no recuerdan, ni en poco ni en nada, a aquellos de la gabardina como Humphrey Bogart, policías mitificados por Hollywood. Montañés, por edad y por haber vivido siempre en democracia, contrasta muy bien con el comisario que tiene la impronta de la etapa anterior, y es un personaje que también refleja muy bien las dificultades del policía real, que tiene problemas porque las dietas son escasas, porque se enfrenta a trabas legales,...

M.G.- ¿Pero esa rivalidad entre la Policía y la Guardia Civil, que vemos en esta novela y en otras, es realmente así?

F.B.- La rivalidad es algo propio de la naturaleza humana. La he visto entre medios afines e incluso entre programas de la misma emisora. En el caso de la novela, y dado que la Guardia Civil es un cuerpo más antiguo, se puede decir que tiene más esprit de corps, tiene una percepción de las líneas de investigación muy acrisoladas. En cambio, la Policía Nacional es un cuerpo más joven y eso se nota en su actuación. De todos modos, y a pesar de algún reproche, son cuerpos que terminan entendiéndose.

M.G.- El entramado de la novela es complejo pero muchas de las líneas terminan conduciendo a Cosme Damián, el dueño de un periódico sensacionalista, El Diario. Él parece el centro de la telaraña que construyes.

F.B.- Había que empezar por algo. El núcleo criminal del relato recae en las "mal andanzas" de este personaje, y se centra su asistencia a una de las reuniones del Club Bilderberg, algo que él considera la culminación de su ascenso social. El Bilderberg no es un club secreto pero tampoco admite la presencia de periodistas. Es un centro de poder que se basa en las conexiones de sus participantes, los políticos, financieros, industriales, magnates que les permiten influir en los medios de comunicación. Tienen capacidad para influir en la opinión pública de los países occidentales a través de los medios. 

M.G.- ¿Y qué hay de verdad en toda la leyenda que rodea este club?

F.B.- La leyenda ha sido acrecida y exagerada por la idea de que hay una conspiración permanente en este mundo. No creo que sea así. Es un club que se reúne periódicamente y el hermetismo de las reuniones favorece su secretismo. Como digo, es un centro de poder que trata de avizorar la evolución de los conflictos del mundo, invitando a todos los especialistas en todos los medios, y siempre con un corolario de consecuencias económicas. 

En uno de los pasajes del libro, reconocen abiertamente que sus analistas no fueron capaces de prever lo que iba a ser el horror y desgarro de la guerra de los Balcanes. Es un club que trata de anticiparse a los acontecimientos y como lo forma gente muy poderosa, la humana tentación es suponer que deciden el futuro, pero no son el gobierno mundial, ni mucho menos el gobierno mundial en la sombra. Lo que pasa es que, quienes participan, tienen muchísimo poder. 

M.G.- El Club Bilderberg, la mafia rusa, la Stasi,... Menudo cóctel vemos en la novela.

F.B.- Sí, pero no entremos en la Stasi porque vamos a dar muchas pistas y no quiero desvelar detalles. 

M.G.- Lo dejamos en el aire. Pero es un novela en la que también hay corrupción, tráfico de armas, blanqueo de dinero y robo de obras de arte.

F.B.- Esto último es una subtrama interesante, en la medida en la que conecta con una de las obsesiones de Walter, al que apodan el marsellés. Al propio tiempo, describe un mundo que son como todos y que están en este. El mundo de las obras de arte está lleno de falsificaciones pero también de obras reales que, en realidad, no están pintadas por el autor al que se les atribuye. Bueno, esto que digo es una especie de juego de palabras que, quien lea la novela, le encontrará su explicación. 

M.G.- Gente muy poderosa, con un poder adquisitivo muy alto, que se mueve por todo el mundo. Muchos escenarios en la novela.

F.B.- Es una novela coetánea con escenarios que recorren las ciudades de Berlín, Washington, Madrid, Nueva York, Cádiz,... En todos esos lugares ha estado el autor, y eso me ha permitido el poder transmitir apuntes de la realidad que han hecho plausibles la narración. Cuando alguien vaya a ver la sede de la Stasi, verá que es tal y como se describe en la novela.

M.G.- En la novela hay ironía, sarcasmo, humor negro,...

F.B.- El sentido de la ironía que cursa de arriba a abajo la narración es muy propio de la novela negra.

M.G.- Me gusta mucho el ritmo. Fraseo corto, capítulos cortos, vamos leyendo con un ritmo muy marcado.

F.B.- Te lo comentaba antes, tiene voluntariamente un aire de guion para serie televisiva. En la televisión hay una parte del relato que viene librado por las imágenes, con lo cual, en este caso la palabra es subsidiaria. Este es un relato muy picado, pensando que la imagen visual que construye la palabra, ahorra en sí mismo la palabra.

M.G.- Fermín, tu novela me ha recordado un poco a ciertas películas como El reino, más que nada por esa relación entre política y periodismo.

F.B.- Hay un parte que puede recordar a Chacal, basada en la novela de Forsyth, y otra a La sombra del poder. En la novela, la tarea de una parte de los periodistas es operar y colaborar con la policía pero también al revés, la policía tiene apoyo por parte de los periodistas. 

En este caso, hay una maniobra obstruccionista y deliberada por parte de la política. En la política, hay algunos que a los que no le importa lo que hacen. Lo que verdaderamente les preocupa es que se sepa lo que hacen.

M.G.- Cierto. Pues lo dejamos aquí. Te agradezco este tiempo que hemos compartido. Muchas gracias Fermín.

F.B.-  Gracias a ti. 

Sinopsis: «Algo va mal. Aquí hay algo que no cuadra», dijo el comisario encargado del caso señalando uno de los dos cuerpos que aparecían en la foto con el rostro desfigurado por el impacto de una bala.

El cadáver de Cosme Damián, magnate de los medios de comunicación y director del influyente El Diario, aparece en su habitación de hotel en Ámsterdam la víspera de una de las elitistas reuniones internacionales del Club Bilderberg a la que iba a asistir.

La intriga se desarrolla en escenarios que transportan al lector a las reuniones privadas del Club Bilderberg en los días previos a la guerra de Iraq; al París del mundo secreto del tráfico de obras de arte; a Berlín cuando todavía operaba la Stasi, la temible policía política de la RDA, la Alemania comunista; o a Gibraltar, puerto de negocios turbios y refugio de espías.

Un thriller trepidante en el que el autor vuelca con inteligencia y solidez narrativa su experiencia como periodista y construye un retrato acerado de la relación no siempre limpia entre la prensa y el poder, con la corrupción como telón de fondo en la España de nuestros días.


miércoles, 18 de marzo de 2020

PUÑALES POR LA ESPALDA (INTRIGA - 2019)

Resultado de imagen de PUÑALES POR LA ESPALDA
Año: 2019

Nacionalidad: EE.UU

Director: Rian Johnson

Reparto: Daniel Craig, Ana de Armas, Chris Evans, Jamie Lee Curtis, Toni Collette, Don Johnson, Michael Shannon, Christopher Plummer, Keith Stanfield, Katherine Langford, Jaeden Martell, Riki Lindhome, Edi Patterson, Raúl Castillo, Frank Oz, M. Emmet Walsh

Género: Intriga

Sinopsis: Cuando el renombrado novelista de misterio Harlan Thrombey es encontrado muerto en su mansión, justo después de la celebración familiar de su 85 cumpleaños, el inquisitivo y cortés detective Benoit Blanc es misteriosamente reclutado para investigar el asunto. Se moverá entre una red de pistas falsas y mentiras interesadas para tratar de descubrir la verdad tras la muerte del escritor.

[Fuente: Filmaffinity]


"Tenemos que ver esta peli", me dijo mi pareja cuando la anunciaron en el cine. Permanecí callada y fingí no haberlo oído. Puñales por la espalda venía pisando fuerte y, aunque me encantan las películas de misterio, algo tenía este largometraje que no me llamaba excesivamente la atención. Aún así, fuimos a verla y se confirmaron mis sospechas. Ni chicha ni limoná.

El inicio pintaba bien. La imagen de una mansión de aspecto victoriano, rodeada de niebla, en medio de un bosque, acompañada de una estridente música de violín, crea la atmósfera necesaria para atraer al espectador. La cámara nos conduce posteriormente al interior del inmueble, donde nos sorprende una profusa decoración, y una cantidad ingente de libros. Estamos en la casa del famoso escritor de novelas de misterio, Harlan Thrombey (Christopher Plummer), autor de numerosos libros, que le han reportado jugosos beneficios, y dueño de una importante editorial. Pero el escritor amanece degollado al día siguiente de celebrar con la familia su 85 cumpleaños. Todo apunta a que es un suicidio pero aún así, la policía inicia una investigación. ¿Por qué motivo se habría suicidado? ¿Es realmente así o se trata de un asesinato? El cadáver, que fue descubierto por Fran, el ama de llaves, da pie a un interrogatorio por el que pasarán todos los miembros de la familia. Los hijos del escritor: Linda (Jamie Lee Curtis) y su marido Richard (Don Johson); Walt (Michael Shannon); Joni (Toni Collete); y la nuera del escritor y viuda de su hijo Nil; así como sus nietos Meg (Katherine Langford), Ramson (Chris Evans) o Jacob (Jaeden Martell). Por supuesto, también tendrá que someterse al interrogatorio Marta (Ana de Armas), la enfermera que cuidaba de Harlan en los últimos tiempos. La investigación será llevada por el teniente Elliot y su ayudante Wagner, equipo al que se unirá de manera extraoficial el detective privado Benoit Blanc (Daniel Craig), al que alguien ha contratado de manera anónima, un sabueso al que no se le escapa nada. 

El interrogatorio demostrará que todos tenían motivos para asesinar al escritor y que las relaciones familiares no son todo lo maravillosas que cabría esperar. La reacción de los sospechosos pasa por justificarse, sacudirse la culpa y señalar a un tercero como posible artífice del asesinato, máxime cuando el testamento de Thrombey desvela el nombre del heredero o herederos de su fortuna, una noticia que caerá como un jarro de agua fría. Sin embargo, el círculo se irá cerrando cada vez más hasta dar con el verdadero asesino o asesina.

Puñales por la espalda es un homenaje a los libros y a las películas de suspense, al más puro estilo de Agatha Christie, la reina del misterio, y de ahí que esté llena de múltiples guiños. El punto de partida, como suele ocurrir en las novelas de Christie, es un asesinato que puede haber sido pertrechado por familiares y amigos más cercanos del finado. Lo interesante es que el asesino siempre es el que menos esperamos. Bueno eso es lo que ocurre en las novelas de Christie, y es lo que más gusta a sus lectores, que, sin saber muy bien cómo lo hace, termina por redondear la trama apuntando con el dedo al que menos sospechas levantaba. Pero ¿qué ocurre en esta película? Para empezar, la trama de la película se sustenta en la increíble incapacidad de mentir de uno de los personajes. Si manifiesta una mentira, inmediatamente vomita. Debo admitir que a mí esto me dejó algo perpleja. ¿En esto radica el humor de esta película? Hablan de diálogos chispeantes que yo no he encontrado. Y, la verdad, el hecho de que se descubra que un personaje miente porque inmediatamente se pone a vomitar, me parece una vía fácil de desenmarañar el enredo de mentiras y falacias que vamos viendo a lo largo del metraje. Por otro lado, que un detective privado se inmiscuya en una investigación sin saber quién lo ha contratado, y que encima la policía, encargada de la investigación oficial, le otorgue todo el protagonismo, pues a ver... Que no digo que no, pero a mí eso me ha parecido poco factible para una película actual. Entiendo que el personaje de Benoit Blanc rinde homenaje a Hercules Poirot, o a todos esos otros investigadores privados que ha dado la literatura y el cine pero la película se desarrolla en nuestros tiempos y, sinceramente, ese hecho no me ha convencido. 

¿Qué es lo que me ha gustado? Pues la trama de Puñales por la espalda, que posee todo el sabor de las historias clásicas de misterio, me ha parecido una película bien contada, con algunos flashbacks que ponen todas las piezas del puzle en su sitio, y algún giro interesante que atrapaba mi atención, aunque debo decir que mi interés ha fluctuado mucho a lo largo de las más de dos horas que dura la película. ¿No es un poco larga? A mí me lo ha parecido. Además, cuenta con un reparto interesante con actores y actrices como Christopher Plummer (poco explotado) o Jamie Lee Curtis. Creo que todos lo hacen correctamente, pero el peso de la película recae en Daniel Craig, nunca fue santo de mi devoción. Pocas películas he visto de este actor británico, uno de los muchos que ha dado vida a 007. Con respecto a su papel, creo que saca conclusiones acertadas con demasiada facilidad, como el mago que extrae el conejo de su sombrero. Pero eso es una cosa y otra distinta son las interpretaciones. Como digo, creo todos lo hacen correctamente pero la que más me ha sorprendido ha sido Ana de Armas. Teniendo en cuenta que está trabajando junto a grandes actores, lo hace bastante bien. Es más, llega un punto en la trama que todo el protagonismo recae sobre ella y no se amilana en absoluto. Resulta muy convincente, la verdad. 

En definitiva, Puñales por la espalda, una película que tiene unas valoraciones altísimas y que llegaron a considerarla la película del año (2019) me ha parecido entretenida y poco más. Hay cosas del argumento que no me convencen, no le veo mucho humor, pero en cambio sí me ha gustado la dirección y las interpretaciones. A principios de abril llegará a varias plataformas pero ya se puede comprar en Internet. Desde luego, teniendo en cuenta nuestro aislamiento, una película entretenida se convierte en nuestros tiempos en un peliculón.







Tráiler: 


                           Puedes comprarla aquí:

                                  




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