lunes, 21 de septiembre de 2020

EL GUARDIÁN ENTRE EL IBUPROFENO de Enfermera Saturada

Editorial: Plaza & Janés
Fecha publicación: Junio, 2020
Precio: 12,90 €
Género: Humor
Nº Páginas: 136
Encuadernación: Tapa blanda con solapas
ISBN: 9788401024399
Disponible en eBook;
puedes empezar a leer aquí]
Autor

Enfermera Saturada se define como una enfermera española que busca hacerse un hueco en la sanidad. Empieza los turnos en planta, baja a la UCI, sube a prematuros y termina en urgencias. Esta enfermera se maneja como pocas en las redes sociales, desde donde a diario decenas de miles de personas ven cómo repasa, con humor y descaro, la actualidad de su hospital y la de cualquier hospital de España.

Sinopsis

Es triste amar sin ser amado, pero más triste es quedarte sin gasas en la habitación del aislado.

¿Cuál es el colmo de una enfermera? Ponerse enferma. Y si esto sucede en sus días libres, es todavía peor porque no puede automedicarse y tiene que ir a su centro de salud a por recetas.

Así empieza esta nueva entrega de las aventuras de Satu. Aquí descubrirás que los puntos para la bolsa de empleo son los bitcoins de la sanidad, que los pijamas también van de Erasmus ya que si echas a lavar uno del Servicio Galego de Saude pueden devolverte otro del Servicio de Salud de Castilla y León, que escuchar "paciente independiente, orientado y colaborador" puede producir más placer que el satisfyer y que a final de mes una enfermera con turno de noche ha visto más lunas que Joseba el de Carglass.

Bienvenidos una vez más al mundo de Enfermera Saturada, porque ya sabemos que el humor no cura las heridas... pero las hace más soportables.

Si no tienes claro si una enfermera que pincha en el turno de noche es una DJ. Si estás convencido de que la persona que inventa el tamaño de las pastillas no es buena persona. Si no soportas a las señoras que te dicen en qué vena tienes que pincharlas, este es tu libro.

[Información tomada directamente del ejemplar]


Último libro que me quedaba por leer de todos los publicados por Enfermera Saturada. En total, la serie se compone de siete títulos (La vida es suero, 2013; El tiempo entre suturas, 2015; Las uvis de la ira, 2016; Suero de una noche de verano, 2017; El paciente siempre llama dos veces, 2018; El silencio de los goteros, 2019; El guardián entre el ibuprofeno, 2020), todos ellos publicados por Plaza & Janés y todos ellos reseñados en este blog. No obstante, acabo de ver en la web de la editorial que el próximo mes sale otro volumen más, probablemente el más importante de todos, Nosotras, enfermeras, en el que se cuenta la experiencia de Satu y sus compañeros en la lucha contra el coronavirus. Hacía falta un libro así. Pero siento muchísima curiosidad por saber de qué manera Enfermera Saturada va a abordar esta temática. Dado que todos sus libros me han hecho reír, ¿cómo va a enfrentarse a una situación tan delicada, seria, triste y complicada como la que estamos viviendo? Bueno, no queda mucho para saberlo. 



Pero volviendo al título que nos ocupa. El guardián entre el ibuprofeno sigue la misma línea de las entregas anteriores. El título vuelve a recordar a una famosa novela. Satu seguirá siendo la protagonista de esta entrega, enfermera de profesión, que nos cuenta con mucho humor e ingenio, su día a día en el hospital o fuera de él. La pobre mía sigue sin conseguir plaza fija y se pasa el tiempo pendiente del teléfono, a la espera de la llamada de la mujer de la bolsa, que le ofrezca una buena sustitución. Las ilustraciones de Clara Lousa siguen adornando los capítulos, y dado color y alegría a las páginas.

¿Y qué nos va a contar Satu en este volumen? Pues, a lo largo de ocho capítulos de corta extensión, nos contará con gracia y desparpajo algunas anécdotas de su vida. Comenzará por explicarnos qué pasa cuando una enfermera se pone enferma. También volverá a hacer referencia a los uniformes, a los pijamas sanitarios, de los que ya ha hablado en otra ocasión. Sin embargo, en este libro se centra en las misteriosas desapariciones de pijamas dentro de las lavanderías de los  hospitales, o en cómo es posible que un pijama de un hospital de Andalucía, acabe por aparecer en uno de Galicia. Eso por no hablar de las extrañas manchas con las que algunas prendas salen de la lavandería.

En el capítulo 3, Satu consigue una suplencia en la planta de pediatría. Su experiencia allí le sirve para analizar cómo era la infancia de entonces y cómo es la de ahora.  Este capítulo es uno de los que más me ha gustado. Me ha hecho recordar cosas que ya no se ven por la calle. ¿Os acordáis de los corsés que se utilizaban para las desviaciones de espalda? ¿De los parches para los ojos vagos? ¿De las botas ortopédicas? Seguro que los que ya rondáis los cincuenta o más, sabéis de lo que os hablo. Incluso puede haber algún lector que haya sufrido alguna de estas torturas. En mi caso, yo tuve que llevar un alza en el zapato izquierdo durante mi adolescencia, porque tenía (tengo) escoliosis y andaba torcida. Aquello me traumatizó muchísimo.  Era una época en la que una comenzaba a desarrollar ese gustillo por la coquetería, que se iniciaba con la compra de tus primeros zapatitos de tacón. Ibas a la zapatería, veías unos monísimos, convencías a tu madre para que te los comprara pero, justo antes de estrenarlos, había que llevarlos al zapatero para que le pusiera un alza de un centímetro de grosor. ¡Arggghhhh! Cuando aquel señor que te arruinaba la vida te devolvía aquel zapato (solo uno, porque el otro quedaba tal cual lo habías comprado) descubrías que tus zapatitos de tacón habían perdido toda su belleza. Ya ni se te apetecía ponértelos. Pero tu madre insistía, alegando que se había gastado un dinero para que ahora no te los pusieras. Y yo salía a la calle, con un zapato bonito y otro al que el señor que te había arruinado la vida, le había pegado una suela extra de un centímetro de grosor. Yo no sabía dónde meterme. Tenía la sensación de que todo el mundo me miraba los pies por la calle, y se daban cuenta de que era totalmente imperfecta. ¿Dónde ha quedado todo eso? Gracias a Dios, y salvo casos muy excepcionales, ya no se ven botas ortopédicas, ni corsés, ni parches en el ojo. Pero como dice Satu en este capítulo, los niños de hoy en día sufren otro tipo de torturas. 




Y llegando al final, nuestra enfermera favorita nos contará el frío que se pasa cuando te toca trabajar en un quirófano y los recursos a los que acuden las enfermeras para no acabar como un carámbano. O los anuncios de compra-venta y/o alquiler que se pueden ver en los tablones de anuncios de los hospitales. O lo mal que todo el mundo sale en la fotografía que te hacen para la tarjeta sanitaria. Incluso, saliéndose un poco del ámbito sanitario, nos contará alguna anécdota de Tinder, la aplicación que usa para ligar. 

Por último, el capítulo 8 se centra en el coronavirus. Se hace muy corto porque apenas profundiza en nada. Cuando lo leí me quedé con ganas de saber más y me extrañó mucho que se limitara a pasar muy por encima por este tema, que afecta tantísimo a la sociedad, y al ámbito sanitario. Pero claro, eso fue antes de saber que el mes que viene sale un nuevo libro, enfocado únicamente en el coronavirus. Estoy deseando leerlo. 

Por lo demás, Satu sigue siendo la joven que conocimos en el primer título. Simpática y divertida, continúa ejerciendo la profesión que más le gusta y por la que siente absoluta devoción. Eso sí, yo creo que se está haciendo mayor. Al menos, es lo que yo intuyo a raíz de ciertos detalles. Al inicio del libro, encontramos unas líneas llenas de emotividad, en la que podemos intuir que ¿su instinto maternal se está despertando? Podría ser, ¿no?

Son casi las cinco de la madrugada y no puedo dejar de mirarlo. De mirarlo y de admirarlo.

Tiene apenas una semana de vida, pero está lleno de ella. ¿Qué, si no, le puede llevar a tener el valor y el coraje suficientes para afrontar el reto de la enfermedad casi en soledad?

Él me mira desde dentro de la incubadora, como queriendo entender quién soy yo y por qué le ayudo a vivir. Yo le miro, tratando de comprender cómo puede amar tanto la vida sin apenas haberla vivido.


Pero si hay algo que me gusta de Satu son sus clasificaciones. Demuestra un ingenio sin igual a la hora de hacer listas e índices. En esta ocasión, nos hablará de los distintos tipos de paciente que nos podemos encontrar en la sala de espera de una consulta. Para mí, el mejor es el Secretario, aquel que pone orden en la sala y controla el turno de todos. Nada más llegar un paciente nuevo a la sala, le pregunta qué número tiene y detrás de quién va, si la consulta va con retraso, o si ha entrado alguien de urgencias. Y también nos hablará en esta entrega de los tipos de hombres que te puedes encontrar en Tinder. El Poeta es el mejor. Pero no os cuento nada más. 

En definitiva, El guardián entre el ibuprofeno vuelve a ser un libro para pasar un rato divertido. Se lee en un suspiro y deja muy buen sabor de boca. Con la faltita que nos hace reír hoy día, es un libro agradecido y recomendable.



[Fuente: Imagen de la cubierta tomada de la web de la editorial]

Puedes adquirirlo aquí:

viernes, 18 de septiembre de 2020

HADA DE FRESA. EL HADA QUE NACIÓ SIN ALAS de Eva R. Labella

Hada de fresa. El hada que nació sin alas Fuera de Colección: Amazon.es: R.  Labella, Eva: Libros
Editorial: Martínez Roca
Fecha publicación: Junio, 2020
Precio: 14,90 €
Género: Infantil
Nº Páginas: 64
Encuadernación: Tapa  dura sin sobrecubierta
ISBN: 9788427047013
Disponible en eBook;
puedes empezar a leer aquí]

Autora

Eva R. Labella fue directiva en grandes multinacionales hasta que el nacimiento de su hija mayor, con una enfermedad rara, cambió su vida. Un día descubrió que esa niña aprendía mejor a través de medios audiovisuales y decidió abrir un canal infantil en YouTube, para usarlo como vehículo de aprendizaje con su hija. Así fue como nació el personaje Hada de Fresa que hoy cuenta con más de 620.000 suscriptores en YouTube, millones de visualizaciones en todo el mundo y miles de escuchas en su formato podcast.

Sinopsis

Ser diferente no es una traba, sino una oportunidad.

¿Puede volar un hada que no tiene alas?

Hada de Fresa ha nacido sin alas y se enfrenta a muchas dificultades por no ser como las demás. Su abuela le regala una varita mágica muy especial, pero ella tendrá que aprender a manejarla no sin antes llevarse más de una sorpresa. Un camino lleno de emociones que la llevará a encontrar su verdadero talento.

Hada de fresa. El hada que nació sin alas es una historia de superación, de aceptación de la diferencia, de inclusividad, positividad y empatía. Un cuento basado en una historia real y con una guía final para padres que ayudará a fomentar la autoestima y a acompañar en el desarrollo emocional de los niños.

[Información tomada directamente de la web de la editorial]



Vaya panorama tenemos con la vuelta al cole. No sé en vuestra comunidad autónoma, pero aquí ya han tenido que cerrar unas quince guarderías. Y luego empezaremos con los colegios, institutos,... La cosa está que echa humos. En cualquier caso, los estudiantes vuelven a sus clases y a reencontrarse con los amigos, aunque en unas condiciones algo tristes. Para hacer más llevadera la vuelta al cole de los más pequeños, se me ha ocurrido hablaros de este libro, Hada de fresa. El hada que nació sin alas, editado por Martínez Roca. Es un libro infantil para niños de 5 años aproximadamente, escrito por Eva R. Labella, a quien entrevisté en el mes de julio (puedes leer la entrevista aquí) y bellamente ilustrado por Minerva Miralles. 

En Hada de fresa. El hada que nació sin alas se narra el nacimiento de una nueva hada, de Hada de Fresa, y los inconvenientes a los que se tiene que enfrentar. El nacimiento de este ser mágico supone una gran fiesta en el bosque. Todo el mundo se pone muy contento, especialmente el Hada Frambuesa, que esperaba el nacimiento de su nieta con mucha ilusión. Pero nada más nacer, todos se dan cuenta que Hada de Fresa tiene un problema, ha nacido sin alas. Por ser diferente y tener limitaciones, la pequeña hada recibirá burlas y mofas en el colegio. Hada de Fresa se pondrá muy triste, pero su abuela le enseñará una gran lección.

Este cuento infantil está lleno de grandes enseñanzas. Nos demuestra el dolor que siente el que sufre acoso escolar y fomenta la idea de sobreponerse a las dificultades, de aceptar a los que son diferentes, de mirar el lado positivo de las cosas, de saber reconocer los errores. Y lo más importante, nos enseña que solo con amor y haciendo las cosas con el corazón, podemos conseguir todo lo que nos proponemos. Y siempre, siempre, siempre hay que mostrar nuestras emociones, sean las que sean.

"Las lágrimas son buenas y hay que sacarlas porque si las dejamos dentro nos hacen un nudo en la garganta y ensombrecen nuestro corazón. " 

Hada de Fresa es diferente porque no tiene alas, pero también son diferentes otros personajes del cuento. Algunos tienen gafas y otros cecean. No pasa nada. Como se dice en libro, ser diferente es normal. No puede haber un mensaje de tolerancia y empatía más bonito.

Este volumen, con unas ilustraciones brillantes y coloridas, está lleno de magia. Cuenta con una guía de emociones, que pueden ayudar a los padres a explicar los distintos estados emocionales por los que pasa Hada de Fresa.






Creo que este cuento infantil contiene una historia bonita y entretenida para los más pequeños, que ayuda a fomentar unos valores muy necesarios. Por eso he querido hablaros de él. De igual modo, os invito a pasar por la entrevista a la autora, cuyo enlace dejé más arriba, porque la idea de este libro tiene mucho que ver con una de sus hijas, cuyo nacimiento cambió de manera radical la vida de Eva R. Labella. 

"El hada que nació sin alas es una historia escrita desde el corazón de la mamá de una niña que realmente nació «sin alas»."





[Fuente: Imagen de la cubierta tomada de la web de la editorial]

Puedes adquirirlo aquí:


jueves, 17 de septiembre de 2020

GONZALO GINER GANA EL XXV PREMIO DE NOVELA FERNANDO LARA

Ayer tuvo lugar el fallo del Premio de Novela Fernando Lara, en Sevilla. En su 25ª edición, el galardón recayó en el autor madrileño Gonzalo Giner, que ya cosechó un importe éxito con El sanador de caballos (2008) o con Pacto de lealtad (2011). 




El acto tuvo lugar en Casa Guardiola, una casa señorial del siglo XIX, ubicada en Puerta Jerez. En este impresionante edificio se dieron cita autoridades como el Presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno; la Consejera de Cultura, Patricia del Pozo; el Delegado de Hábitat Urbano, Cultura y Turismo, Antonio Muñoz; el Vicepresidente de la Fundación Axa, Juan Manuel Castro; y el presidente del Grupo Planeta, José Creuheras. Y también fueron convocados un amplio abanico de medios de comunicación.

Presentado por el periodista Jesús Vigorra, el fallo de este año ha sufrido un retraso de varios meses. Tal y como explicó el conductor del acto, lo habitual es que el Premio Fernando Lara se falle en el mes de mayo, y siempre durante una gala que tiene lugar en el Patio de la Montería de los Reales Alcázares de Sevilla. Sin embargo, con motivo de la alerta sanitaria, se propuso aplazar la entrega del premio, a la espera de un momento más idóneo. No obstante, dado que la situación actual no parece estabilizarse, la editorial Planeta acordó dar a conocer el nombre del ganador en este mes de septiembre, en un acto mucho más reducido, y caracterizado por la adopción de las debidas medidas sanitarias.

A la 25ª edición del premio, se han presentado un total de 241 obras originales. Vigorra explicó que, debido a las peculiaridades de los tiempos que estamos viviendo, el jurado se reunió el 14 de julio de forma telemática, cada uno de los miembros conectado desde su lugar de residencia. Únicamente, Fernando Delgado, portavoz del jurado, estuvo presente ayer en el acto, y fue él, el encargado de leer el acta de la concesión del premio.





Desvelado el nombre del ganador, Gonzalo Giner subió al escenario y recibió el premio de manos del Presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno. Aunque el autor presentó la novela bajo el nombre Los guardianes del paraíso, el título definitivo de la obra será La bruma verde, que será publicada por la editorial Planeta el próximo 6 de octubre. Y sobre la misma, el autor nos habla en el siguiente vídeo.





Acto seguido mantuvo una conversación con Jesús Vigorra. Veterinario rural de profesión, Giner comentó que la novela está enfocada bajo cuatro miradas. En primer lugar, la mirada de Bineka, la protagonista, una joven africana de impresionantes ojos verdes. Ella nos contará cómo una empresa arrasa su aldea con objeto de utilizar las tierras para el cultivo de determinados alimentos. Durante unos meses, tendrá que convivir con un grupo de chimpancés salvajes. 

Una segunda mirada sería la de Lola, directiva gallega de una importante empresa multinacional, que tendrá que desplazarse a África por motivos personales. Será ella la que nos aporte la visión occidental sobre el continente africano.

A los diversos cooperantes corresponderá la tercera mirada. Entre ellos, destaca la presencia de una veterinaria, que trabaja en un centro de recuperación de primates. "No podía faltar. Tenía que meter a un compañero de profesión en la trama", añadió el autor.

Y, por último, el lector se enfrentará a la mirada de los propios chimpancés. "Como veterinario, no solo he aportado la documentación que uno pueda leer en los libros, sino también mi propia experiencia. Aunque no trabajo con primates, sí conozco a compañeros que lo hacen, y os aseguro que vais a descubrir en los ojos de los primates una mirada muy especial", aseguró. 




En respuesta a las preguntas de los medios, aclaró que nunca ha estado en el Congo. Pero dos han sido los factores que han influido en el nacimiento de esta obra. Por un lado, conocer a una primatóloga española que trabaja en el Congo, la cual le contó su experiencia. Por otro lado, la idea de acercar al lector una selva tropical desconocida, que tiene una extensión que equivale a cinco veces el tamaño de España. "Se está deforestando a una velocidad desorbitada", declaró el autor. Con La bruma verde su intención ha sido contar una historia bonita, en la que la vida de diversos personajes se entrecruza. "He querido concienciar a la gente para que hacerles entender que, entre todos, podemos hacer cosas por mejorar la situación".

Pero antes de que se diera a conocer el nombre del ganador, el presidente del Grupo Planeta, José Creuheras, se dirigió a los asistentes para hablar del objetivo de este premio. "Por un lado, el premio Fernando Lara siempre ha querido fomentar la creación literaria". Creuheras aseguró que la editorial tiene un gran respeto por el trabajo de creación, pues conocen muy bien lo que supone enfrentarse a una pantalla en blanco, pergeñar una historia y darle vida a unos personajes. "Por otro, siempre buscamos la máxima difusión del libro y con ello, descubrir nuevos lectores", ya que el libro es un bien que ayuda a conseguir una sociedad algo mejor. Igualmente, manifestó el deseo de la editorial por renovar su compromiso con Andalucía, y especialmente con Sevilla, porque es la tierra del fundador de Planeta, y deseó que el próximo año el fallo tenga lugar en la fiesta literaria que la editorial suele organizar con motivo del fallo de este premio.
 
Terminó recomendando vivamente la lectura de la obra ganadora. A su juicio, estamos ante una novela de acción, con buena trama y gran caracterización de personajes.  

Como colofón, se hizo entrega a los asistentes de una edición no venal y no corregida de la obra. En cualquier caso, recordar de nuevo que, La bruma verde estará a la venta el día 6 de octubre de 2020.

Podéis ver otras intervenciones del autor en este vídeo


Sinopsis: Vuelve el autor de El sanador de caballos con una emocionante novela que te robará el alma.

Bineka, nacida en la profundidad de uno de los últimos pulmones verdes del planeta, es apresada por Maxime y sus hombres, que han arrasado su aldea. Pero, tras sufrir un accidente, la madre selva la protege y es adoptada por un clan de chimpancés, con los que convivirá varios meses.

Al mismo tiempo, Lola Freixido, una exitosa directiva, viaja al Congo para rescatar a su mejor amiga, Beatriz Arriondas, una cooperante medioambiental que ha sido secuestrada.

Bineka y Lola se enfrentarán a una compleja trama de corrupción y se verán abocadas a una huida llena de aventuras que correrán en compañía de Colin Blackhill, un cooperante británico que se cruza en su camino y que ayudará a la joven congoleña a luchar por la conservación de su mundo.

Un vertiginoso thriller. Un conmovedor alegato ecologista. Un canto al conservacionismo y una gran historia de amor en la legendaria selva africana.

miércoles, 16 de septiembre de 2020

CRÍMENES DE FAMILIA (DRAMA - 2020)

Año: 2020

Nacionalidad: Argentina

Director: Sebastián Schindel

Reparto: Cecilia Roth, Miguel Ángel Solá, Yanina Ávila, Benjamín Amadeo, Sofía Gala Castiglione, Paola Barrientos, Diego Cremonesi, Marcelo Subiotto, Claudio Martínez Bel, Santiago Ávila, Marcelo D'Andrea

Género: Drama

Sinopsis: Cuenta la historia de Alicia e Ignacio, un matrimonio de uno de los barrios más lujosos de Buenos Aires, que viven junto a Gladys, su empleada doméstica, y su hijo de tres años, Santiago. Sus vidas comienzan a alterarse cuando su propio hijo, Daniel, con quien tienen una relación conflictiva, es acusado de violación e intento de homicidio de su ex esposa.


[Fuente: Filmaffinity]


El cine argentino tiene auténticas joyas, y grandes actores y actrices a los que hay que prestar la debida atención. Me vienen ahora a la mente títulos como Nueve reinas, El hijo de la novia, Relatos Salvajes, El hombre de al lado, Wakolda y otras tantas, o nombres como Diego Peretti, Dario Grandinetti,  por no hablar de Federico Luppi, Héctor Alterio, Ricardo Darín, Soledad Villamil, o los mismos Cecilia Roth y Miguel Ángel Solá, protagonistas de Crímenes de familia, un largometraje que puedes encontrar en Netflix.

Crímenes de familia está inspirado en hechos reales, en la historia de Marie Farrar, de la que Bertolt Bretch ya habló en una de sus novelas, y de la que se puede encontrar un cortometraje en Youtube. [No te recomiendo verlo antes de ver la película]





Esta película narra el crimen cometido dentro de una familia de bien, un hecho luctuoso que cambia radicalmente, no solo la vida del asesino o asesina, sino también la de toda la familia, y de las personas más cercanas. 

Gladys es una joven mucama que trabaja para Ignacio y Alicia. Es una familia bien posicionada. Él es ingeniero jubilado, aunque aún sigue vinculado con la empresa. Ella es una mujer ociosa. Dedica su tiempo a hacer yoga con las amigas, a ir a comer juntas y a conversar de unas y de otras. El matrimonio tiene un hijo, Daniel, un joven de unos treinta años que, a su vez, también es padre de un niño de tres, Martín. Sin embargo, el matrimonio de Daniel y su esposa Marcela va a la deriva. La pareja acabó mal y están en proceso de divorcio. Ni el padre ni los abuelos ven al pequeño Martín desde hace mucho tiempo. Alicia cubre la ausencia de su nieto y sus necesidades como abuela ocupándose de Santi, otro niño de tres años, hijo de Gladys, con el que convive en la casa de los patronos. 

Para Alicia e Ignacio, la vida sigue su curso aunque siempre andan preocupados por los altibajos en el proceso de divorcio de Daniel y Marcela. Sin embargo, todo se precipita cuando una noche encuentran a Gladys en el baño auxiliar de la casa. Algo grave debe haber ocurrido porque hay rastro de sangre por todos lados.

La historia de Crímenes de familia se narra a lo largo de dos hilos narrativos. Por un lado, todo lo relativo al divorcio de Daniel y Marcela. Ella lo ha denunciado muchas veces y, definitivamente, el juez dicta prisión provisional hasta la celebración del juicio. Alicia e Ignacio harán lo posible por sacar a su hijo de la cárcel, por ayudarlo como ayudan los padres, sin plantearse nada, y haciendo lo imposible. Por otro lado, tenemos a Gladys. Veremos cómo es la vida de esta joven mucama dentro de la casa. Es una chica analfabeta, simple, con retraso madurativo y que no sabe moverse por el mundo. Prácticamente no sabe ni cuidar a su hijo, del que se encarga Alicia. Es esta última la que está pendiente del pequeño, la que juega con él, la que lo lleva y lo recoge de la guardería. El vínculo entre ambos es muy cercano, hasta el punto de que el pequeño la llama tía. Pero, de repente, Gladys se ve envuelta en un asunto turbio del que ni siquiera sabe defenderse. 

Y como suele ocurrir con las historias tejidas a dos aguas, llega un momento en el que ambos hilos se unen. Lo hará a través de una confesión pronunciada con timidez, pero que ocasionará un gran desgarro. El mundo se vuelve del revés y habrá quien se quite vendas de los ojos.

Crímenes de familia habla del amor, del desmesurado amor, pero también de la mentira y el engaño, de la decepción, del daño que nos hace quien menos esperamos. Es una película bien urdida. Admito que llegué a intuir levemente por donde iban los tiros, aunque no acerté de lleno. Aún así, es una película con una historia interesante, y un elenco que lo hace realmente bien. 

Aunque es un tanto coral, el peso de la trama recae principalmente en Alicia (Cecilia Roth). Esta mujer tiene una espinita clavada en su corazón. El divorcio de su hijo la ha alejado de su nieto, un tema espinoso que evita sacar en sus reuniones con sus amigas, aunque siempre termina por salir en la conversación. La carencia que siente la compensa volcándose en Santi. A él le da todo el amor que no le puede dar a su nieto Martín, y ejerce como abuela para el pequeño de Gladys. Alicia es una madre que hace todo por los suyos. Se alza como defensora a ultranza de su hijo Daniel, vilipendiado por Marcela, que siempre lo trató con desprecio. Ella, como madre, se posiciona al lado de su hijo, y culpa a su ex nuera de todos sus males. Roth se meterá en la piel de esta mujer atormentada. Y, aunque no es una actriz por la que sienta predilección, en esta ocasión la veo muy sólida. 

Ignacio es todo lo contrario a su mujer. Es verdad que su hijo es lo mejor que tiene, pero es un hombre con los pies en la tierra, objetivo, capaz de ver con claridad dónde está lo oscuro y dónde lo luminoso. "Estoy harto de tener la billetera siempre abierta y la boca cerrada", le dice a su mujer. Y ante esta frase, se abre un cisma en el matrimonio. Es un personaje bien modulado que queda más en segundo plano, con el avance del metraje, y que, tal vez, hubiera debido retomar algo de más protagonismo en las escenas finales. Será Miguel Ángel Solá quien dé aliento a Ignacio, un actor que adoro por su aplomo, su dominio de la escena. Desde la primera vez que lo vi, ejerciendo de inspector en Plenilunio, no he dejado de seguirlo. 

No puedo dejar atrás a Gladys, la mucama. Silenciosa, apocada y con muy pocas luces, es un personaje que tuvo una vida complicada hasta que llegó a Buenos Aires. Brillante es la interpretación de Yanina Ávila. Al menos, a mí me lo ha parecido, capaz de transmitir la angustia y la desesperación por verse en una situación delicada, que la lleva a la confusión y la aturde, dejándose arrastrar sin mostrar un ápice de voluntad. 

Y convincente también está el actor Benjamín Amadeo, como Daniel. Muy creíble en su papel de víctima, maltratado y vejado. Aunque sale poco, tiene un papel muy bien aprovechado. 

Bien dirigida, a mi juicio, a la vez que se están desarrollando los dos hilos, se intercalan ocasionalmente escenas que muestran un pasillo estrello, largo y oscuro, el que conduce al baño donde se produce el incidente. En cada secuencia, la cámara se acerca o se distancia de un suelo manchado de sangre,  con objeto de ir desvelando poco a poco, y con más detalle, lo que ocurrió en esa estancia. Esas escenas del pasillo son las que sirven como arranque de la película, confiriéndole un cierto toque de largometraje de terror, que luego se queda en un suspense sostenido pero bien argumentado.  

En cuanto a la banda sonora, dramática e intensa en los momentos claves. El ritmo se vuelve más lento hacia el final, pero es que hace falta conceder un tiempo, se hace necesario un impass para que algún personaje vaya asimilando la realidad de los hechos. Y todo ello, para llegar a un desenlace maravilloso. 

Me ha gustado mucho Crímenes de familia. La trama es buena, el reparto también, las interpretaciones convencen, y la dirección y la banda sonora son el complemento perfecto. Por lo tanto, ahí queda mi recomendación de hoy. 





Tráiler:  



                                                                                           

martes, 15 de septiembre de 2020

XXV PREMIO DE NOVELA FERNANDO LARA

Mañana miércoles, 16 de septiembre, se falla el XXV Premio de Novela Fernando Lara, que lleva celebrándose desde el año 1996. Inauguró este premio Terence Moix, con su novela El amargo don de la belleza, y han sido muchos los reconocidos nombres que se han alzado con este galardón, como Juan Eslava Galán, Mercedes Salisachs, Javier Reverte, Ian Gibson, Paloma Sánchez-Garnica o Ángela Becerra, que ganó la última edición con Algún día hoy. 


El acto se iniciará a las 12 de la mañana y se celebrará en la Casa de Guardiola, en Sevilla. A esta edición se han presentado 241 originales e inéditas, procedentes de todo el mundo. Entre ellas, 126 proceden de España, mientras que el resto han sido remitidas desde más de 40 países extranjeros, la mayoría del continente americano.

El premio, que cuenta con una dotación de ciento veinte mil euros para la obra ganadora, se celebra en el marco del acuerdo de colaboración entre la Fundación AXA y Grupo Planeta, para el desarrollo y fomento de la cultura en Andalucía. 

Al jurado, compuesto por Fernando Delgado, Pere Gimferrer, Ana María Ruiz-Tagle, Clara Sánchez y Emili Rosales (en calidad de secretario), le corresponde elegir la obra ganadora que, posteriormente será publicada por Planeta.

Mañana os cuento todos los detalles vía rrss y os comunicaré el nombre del ganador o ganadora. 



lunes, 14 de septiembre de 2020

ALEGRIA de Manuel Vilas

Editorial: Planeta
Finalista Premio Planeta 2019
Fecha publicación: Noviembre, 2019
Precio: 21,50 €
Género: Narrativa
Nº Páginas: 350
Encuadernación: Tapa dura con sobrecubierta
ISBN: 9788408217855
[Disponible en eBook, bolsillo
y Audiolibro; puedes empezar a leer aquí]


Autor

Manuel Vilas (Barbastro, 1962) es licenciado en Filología Hispánica por la Universidad de Zaragoza. Es autor de una reconocida obra poética: El cielo (2000), Resurrección (2005), Calor (2008), Gran Vilas (2012) y El hundimiento (2015). Su obra lírica, además, se ha compilado en Amor, que reúne lo publicado hasta 2010, y en Poesía completa, de 2016.

Su obra narrativa la inicia España (2008), a la que le siguen Aire nuestro (2009), Los inmortales (2012), El luminoso regalo (2013) y los libros de relatos Zeta (2014) y Setecientos millones de rinocerontes (2015). Es autor asimismo de Lou Reed era español y de Listen to me, un conjunto de sus estados de Facebook. Su última y más exitosa obra es Ordesa (2018), traducida a catorce lenguas. Además ha colaborado con distintos medios, como el Heraldo de Aragón y El Mundo, y diversos suplementos culturales, como «Magazine» (La Vanguardia), «Babelia» (El País) y «ABC Cultural» (ABC). A lo largo de su carrera, ha sido merecedor de múltiples premios y reconocimientos.

Sinopsis

Desde el corazón de su memoria, un hombre que arrastra tantos años de pasado como ilusiones de futuro, ilumina, a través de sus recuerdos, su historia, la de su generación y la de un país. Una historia que a veces duele, pero que siempre acompaña.

El éxito desbordante de su última novela embarca al protagonista en una gira por todo el mundo. Un viaje con dos caras, la pública, en la que el personaje se acerca a sus lectores, y la íntima, en la que aprovecha cada espacio de soledad para rebuscar su verdad. Una verdad que ve la luz después de la muerte de sus padres, su divorcio y su vida junto a una nueva mujer, una vida en la que sus hijos se convierten en la piedra angular sobre la que pivota la necesidad inaplazable de encontrar la felicidad.

A medio camino entre la confesión y la autoficción, el autor escribe una historia que toma impulso en el pasado y se lanza hacia lo aún no sucedido. Una búsqueda esperanzada de la alegría.

[Información tomada directamente del ejemplar]



La semana próxima, Manuel Vilas visita de nuevo Sevilla. Lo hace dentro de las conferencias y debates sobre literatura que organizan CaixaForum Sevilla, así que me ha parecido interesante aprovechar tal circunstancia para hablaros de su última novela, Alegría, Finalista del Premio Planeta 2019.

[Para acceder a la información, clic aquí]

Tomas este libro en tus manos y te topas de frente con una cubierta refrescante y tranquilizadora. Ves a ese hombre de espaldas, sentado en una silla de playa, con los pies acariciados por el mar, y un cielo que se confunde con el océano, e inmediatamente sientes la imperiosa necesidad de ser él. Luego, lo abres y te das de bruces con las palabras de José Hierro, unos versos que hablan de llegar a la alegría, a través del dolor. Justo ahí, en esas líneas es donde radica la esencia de esta novela, donde queda resuelta la ecuación de este libro. Pero para llegar a esa conclusión, antes debes emprender el viaje que Manuel Vilas te propone, un recorrido a través de sus recuerdos que se van alternando de infinitas reflexiones. Y terminas de leer el libro y regresas a la cubierta, y le dices al tipo que te da la espalda: «Ahora sé que alcanzaste la alegría».

Alegría es mi primer acercamiento a la prosa de Manuel Vilas. Esta novela se considera una secuela o consecuencia de la anterior, Ordesa, con la que obtuvo un enorme éxito. Por eso, cuando me dispuse a leer Alegría, me planteé si no sería más conveniente adentrarme primero en aquella. Al final, desistí de la idea. Probablemente, el resultado de mi lectura hubiera sido diferente de haber seguido un orden. Ya me lo comentó el propio autor cuando se lo pregunté durante la entrevista (puedes leerla aquí). 

¿De qué trata Alegría? Cuatro letras bastan para definir su contenido: V-I-D-A. Por Alegría transitan todas las emociones que componen al ser humano, y por eso, entre las páginas de este libro, el lector puede encontrar amor, dolor, muerte, decepción, angustia, tristeza,... Leer esta novela autobiográfica de Vilas es como lanzarse de cabeza a su piscina familiar, en la que nadan sus padres, sus hijos, su segunda mujer, sus amigos y él mismo. A mí me parece un gesto de generosidad tremendo lo que el autor hace en este libro. Ya ocurrió así con Ordesa, de la que en esta novela dice: «A primeros del año 2018 publiqué una novela, una novela que era el relato de mi vida, ese libro se convirtió en un abismo». Y continúa: «Metí a mi familia en un libro que tenía música y es la cosa más hermosa que he hecho en la vida». En Alegría continúa con ese enfoque, aunque durante nuestro encuentro puntualizó que, en su anterior libro, trataba el universo del hijo, mientras que en esta se adentra en el universo del padre.  No obstante, si se titula Alegría es por algo. Lo resumiría muy bien el primer verso de la cita de José Hierro - «Llegué por el dolor a la alegría»-, como el peaje que tenemos que pagar para entender el placer de las pequeñas cosas, para comprender que la alegría está a nuestro alrededor y basta con poner de nuestra parte para encontrarla. Por eso, la palabra alegría se repite constantemente. Es rara la página en la que no encontremos ese término, que se reitera como un mantra, como si el narrador tratara de atraerla para sí, en una invocación constante.




A lo largo de las trescientas cincuenta páginas, Vilas rememora momentos vividos con su padre, conversaciones mantenidas con su madre, viajes que emprendió con su segunda mujer, o sus hijos, amigos con los que habló, gente a la que conoció. Alegría es una novela que se compone de recuerdos, de remembranzas que le van asaltando como fogonazos de la memoria. Diría que es una novela poco convencional y poco exigente. No obliga al lector a comenzar a leer por la primera página y seguir un camino recto hasta el punto y final. Quizá peco de atrevida si digo que esta novela permite al lector abrir el libro por cualquier parte y leer sin orden ni concierto, pero es así como lo siento. Al fin y al cabo, lo verdaderamente importante son las reflexiones que acompañan a esos recuerdos, todas esas meditaciones del narrador, de Vilas, sobre la pérdida, la soledad, el miedo, la tristeza, el dolor y, por supuesto, la alegría. Por eso creo que es un libro para leer con un lápiz en la mano, o rodeado de esos pequeños post-it de colores que nos servirán para enmarcar frases como: «La condición de padre es la de mendigo del amor» o «Todo ser humano, cuando entra en la vejez profunda, acepta la soledad, en eso pienso mientras voy en el AVE camino de Madrid». 

En una búsqueda constante de sí mismo y con tendencia al sufrimiento, el narrador trata de encontrarse en el reflejo de sus padres, que constituyen el pasado, o en el destello de sus hijos, que representan el futuro. Como ya ocurrió en Ordesa, los personajes son melodías para Manuel Vilas. Sus padres (Bach y Wagner), su segunda esposa (Mo de Mozart), sus hijos (Valdi de Vivaldi y Bra de Brahms), a los que deja este libro en forma de legado. Las características que definen el estilo musical de todos estos compositores representan el carácter de cada uno de los personajes. Hubiera estado bien preguntarle en su día con qué compositor se identifica el narrador. En cualquier caso, me he visto reflejada en algunas de las reflexiones de Vilas, en ese recordar constante a los padres que ya no están, en «esa conversación permanente que mantiene la gente de más de cincuenta años con sus difuntos seres queridos». Eso solo lo entiende aquellos a los que nos faltan nuestros padres. 

Pero si hay un personaje especialmente interesante ese será Arnold Schönberg, la personificación de la depresión que amenaza al narrador constantemente. Es como una sombra que acompaña a la voz narrativa, de la que no puede desprenderse, y que empuja al narrador a la idea de no ser merecedor de lo bueno que le ocurre. La existencia de este personaje nos da una pista importante sobre el tono de la novela. Escrita a lo largo de todos los viajes de promoción que hizo para Ordesa, Alegría tiene un tono pesaroso. La muerte merodea por cada página. Incluso el propio narrador apunta: «Yo creo que me estoy despidiendo de este mundo y lo hago a mi manera». Estamos ante una novela que, en ocasiones se vuelve densa. Por eso no creo que sea una novela para cualquier tipo de lector, sino para aquellos que no tienen prisa, para los que gusten de una lectura pausada. Alegría se degusta a pequeños sorbos, como el buen vino, paladeando cada palabra, dejando que su elixir impregne los rincones más profundos de nuestro ser. Hay que dejarla reposar para atrapar todos los matices en su retrogusto. Pero en ningún momento se vuelve  una lectura plomiza, como esa pesadez que nos invade cuando algo nos abruma y nos obliga a caminar sin levantar apenas los pies del suelo. Es más bien todo lo contrario. Esta novela te atrapa en su espiral, te absorbe y, cuando te quieres dar cuenta, no has parado de leer durante unas cuantas horas. Ayuda mucho los pequeños toques de humor, la agilidad en la narración, el fraseo corto, la brevedad de los párrafos, la corta longitud de los capítulos. Incluso hay frases aisladas del resto, como islas diminutas en un inmenso océano.

No sé que más contaros de Alegría. Creo que esta novela solo se puede definir con su lectura, por eso esta reseña está salpicada de citas. Más allá de lo que os he contado, uno de los capítulos más conmovedores para mí, ha sido aquel en el que nos habla de su perro Brod, donde se relata el amor tan profundo que un adulto puede sentir por su perro. O mejor aún, el amor tan profundo que un perro puede tener por su humano. 

Así pues, si te gustan las novelas nostálgicas e intimistas, con tono confesional, en las que abundan las reflexiones personales, entonces Alegría puede ser una gran lectura para ti. Ahora me queda meterme de lleno en Ordesa. Ya os contaré.


Algunos libros y películas mencionados en Alegría:

- Con la muerte en los talones (Alfred Hitchcock, 1959)
- Historias de Filadelfia (George Cukor, 1940)
- Tal como éramos (Sydney Pollack, 1973)
- Cumbres borrascosas de Emily Brontë
- Campos de Castilla de Antonio Machado





[Fuente: Imagen de la cubierta tomada de la web de la editorial]

Puedes adquirirlo aquí:

 
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...