
Año: 2006
Nacionalidad: Española.
Director: Álex de la Iglesia.
Reparto: Javier Gutiérrez, Leonor Watling, Sancho Gracia, María Asquerino, Antonio Dechent, Manuel Tallafé, Terele Pávez, Asunción Balaguer, Eulalia Ramón, Gracia Olayo, Antonio de la Torre.
Género: Terror.
Sinopsis: Un matrimonio con un niño recién nacido llega a la casa que acaban de entregarles. Es una estupenda casa antigua pero totalmente reformada, y el lugar ideal para empezar una verdadera vida de familia. Antes de acostarse, la pareja comprueba el funcionamiento del aparato de escuchas que ha instalado en el cuarto de su bebé, y que pueden controlar desde su cama. Es de última tecnología. No sólo pueden escuchar a su pequeño mientras duerme, también pueden verle. Pero pronto descubrirán que en esa casa habita alguien más, alguien que todas las noches se sienta junto a la cuna del bebé.
[Información facilitada por Filmaffinity]
Pensando sobre la entrada que publicaré mañana, me vino a la cabeza esta película de terror. En realidad la única conexión que establecí entre una cosa y otra se debía a un pequeño detalle que más adelante os desvelaré.
A La habitación del niño llegué hace muchos años de casualidad. Ni siquiera sabía que era de Álex de la Iglesia y ni siquiera conocía que tenía un reparto tan interesante. Fue de esas veces en las que una llega a las cosas por puro azar y fue una sorpresa verla entonces y lo sigue siendo hoy.
Con unos créditos bañados en sangre (no hay que asustarse, aún), el espectador advierte que tras esta película se esconde la mano de Narciso Ibañez Serrador que tanto me gusta y su padre, más. La habitación del niño forma parte del homenaje que se quiso hacer a aquellas Historias para dormir. En este caso, la serie se tituló Películas para no dormir, un total de seis largometrajes de terror para televisión dirigidas por directores del género. En un principio solo llegaron a emitirse dos, aunque tengo entendido que en Factoría de Ficción se han podido ver todas. Además de la película de la que os hablo hoy, componen la serie:
- Para entrar a vivir (2006) de Jaume Balagueró.
- La culpa (2006) de Narciso Ibáñez Serrador.
- Regreso a Moira (2006) de Mateo Gil.
- Adivina quién soy (2006) de Enrique Urbizu.
- Cuento de Navidad (2005) de Paco Plaza.
En La habitación del niño, Las escenas iniciales nos transportan al pasado con una estética que recuerda a las películas antiguas de color desvaído. Niños con pantalones cortos y niñas con lacitos en el pelo juegan alrededor de una vieja casona abandonada. Su interior, lleno de telarañas y suelos de madera que crujen, guarda un terrible secreto.
Los años pasan y la vida tiene otro color. Juan y Sonia son padres de un bebé que comienzan una nueva vida. Acaban de comprar la casa de sus sueños, una enorme mansión que necesita muchos arreglos. Poco a poco, la ilusionada pareja se instala en su nuevo hogar, preparan la habitación del bebé, empapelan las paredes,... Hay mucho trabajo por hacer pero ellos se sienten tan felices que a veces sienten miedo. ¿Se torcerá esta vida idílica que llevan? Obviamente sí, de otro modo esto no sería una película de terror.
En la habitación del bebé comienzan a ocurrir fenómenos extraños. Por las noches, Juan y Sonia oyen desde su habitación, y a través del intercomunicador, cómo su hijo se ríe de manera desmesurada y lo que es peor, una voz adulta. Pensando que el aparato emite interferencias, Juan decide comprar un artilugio mucho más moderno, un monitor con cámara de infrarrojos que no solo le permitirá oír a su hijo sino también verlo. Lo que aquella casa guarda entre sus paredes trastocará la vida de Juan y casi conseguirá que pierda su trabajo y su familia. ¿Qué ve Juan en el monitor? ¿Qué hay en esa casa? Con algún que otro sobresalto y una anciana inquietante que dice cosas raras, llegaremos a un desenlace un tanto previsible que tendrá un toque de fantasía pero no por ello dejará de resultar interesante.
El guión me ha gustado aunque pueda parecer que está ya muy visto. Es cierto que son muchas las películas que tienen como eje una vieja casa con un pasado terrible en la que siguen sucediendo extraños fenómenos pero La habitación del niño tiene algo diferente, un punto distinto que la hace más original. El planteamiento y su justificación son nuevos para mí, al menos en el cine, porque este largometraje nos habla de otros mundos paralelos al nuestro, detalle este que me hizo conectar esta película con la entrada de mañana. Ya uniréis cabos.
Las pegas que le pongo al guión podrían parecer de peso pero la película entretiene bastante y creo que aprueba sin llegar a ser notable. Los primeros minutos en los que la tensión comienza a desatarse no terminan de ser muy creíbles. A pesar de los ruidos que oyen por la noche, la pareja se comporta con tranquilidad y aún así Juan llega demasiado deprisa a la conclusión de que en su casa hay un fantasma, algo que su mujer no cree.
Por otra parte, la película se inicia con una introducción que se sitúa muchos años atrás pero finaliza sin que quede muy claro el por qué de ese preámbulo, qué une el pasado con el presente. ¿Estamos ante un argumento en bucle?
A La habitación del niño llegué hace muchos años de casualidad. Ni siquiera sabía que era de Álex de la Iglesia y ni siquiera conocía que tenía un reparto tan interesante. Fue de esas veces en las que una llega a las cosas por puro azar y fue una sorpresa verla entonces y lo sigue siendo hoy.
Con unos créditos bañados en sangre (no hay que asustarse, aún), el espectador advierte que tras esta película se esconde la mano de Narciso Ibañez Serrador que tanto me gusta y su padre, más. La habitación del niño forma parte del homenaje que se quiso hacer a aquellas Historias para dormir. En este caso, la serie se tituló Películas para no dormir, un total de seis largometrajes de terror para televisión dirigidas por directores del género. En un principio solo llegaron a emitirse dos, aunque tengo entendido que en Factoría de Ficción se han podido ver todas. Además de la película de la que os hablo hoy, componen la serie:
- Para entrar a vivir (2006) de Jaume Balagueró.
- La culpa (2006) de Narciso Ibáñez Serrador.
- Regreso a Moira (2006) de Mateo Gil.
- Adivina quién soy (2006) de Enrique Urbizu.
- Cuento de Navidad (2005) de Paco Plaza.
En La habitación del niño, Las escenas iniciales nos transportan al pasado con una estética que recuerda a las películas antiguas de color desvaído. Niños con pantalones cortos y niñas con lacitos en el pelo juegan alrededor de una vieja casona abandonada. Su interior, lleno de telarañas y suelos de madera que crujen, guarda un terrible secreto.Los años pasan y la vida tiene otro color. Juan y Sonia son padres de un bebé que comienzan una nueva vida. Acaban de comprar la casa de sus sueños, una enorme mansión que necesita muchos arreglos. Poco a poco, la ilusionada pareja se instala en su nuevo hogar, preparan la habitación del bebé, empapelan las paredes,... Hay mucho trabajo por hacer pero ellos se sienten tan felices que a veces sienten miedo. ¿Se torcerá esta vida idílica que llevan? Obviamente sí, de otro modo esto no sería una película de terror.
En la habitación del bebé comienzan a ocurrir fenómenos extraños. Por las noches, Juan y Sonia oyen desde su habitación, y a través del intercomunicador, cómo su hijo se ríe de manera desmesurada y lo que es peor, una voz adulta. Pensando que el aparato emite interferencias, Juan decide comprar un artilugio mucho más moderno, un monitor con cámara de infrarrojos que no solo le permitirá oír a su hijo sino también verlo. Lo que aquella casa guarda entre sus paredes trastocará la vida de Juan y casi conseguirá que pierda su trabajo y su familia. ¿Qué ve Juan en el monitor? ¿Qué hay en esa casa? Con algún que otro sobresalto y una anciana inquietante que dice cosas raras, llegaremos a un desenlace un tanto previsible que tendrá un toque de fantasía pero no por ello dejará de resultar interesante.
El guión me ha gustado aunque pueda parecer que está ya muy visto. Es cierto que son muchas las películas que tienen como eje una vieja casa con un pasado terrible en la que siguen sucediendo extraños fenómenos pero La habitación del niño tiene algo diferente, un punto distinto que la hace más original. El planteamiento y su justificación son nuevos para mí, al menos en el cine, porque este largometraje nos habla de otros mundos paralelos al nuestro, detalle este que me hizo conectar esta película con la entrada de mañana. Ya uniréis cabos.
Las pegas que le pongo al guión podrían parecer de peso pero la película entretiene bastante y creo que aprueba sin llegar a ser notable. Los primeros minutos en los que la tensión comienza a desatarse no terminan de ser muy creíbles. A pesar de los ruidos que oyen por la noche, la pareja se comporta con tranquilidad y aún así Juan llega demasiado deprisa a la conclusión de que en su casa hay un fantasma, algo que su mujer no cree.
Por otra parte, la película se inicia con una introducción que se sitúa muchos años atrás pero finaliza sin que quede muy claro el por qué de ese preámbulo, qué une el pasado con el presente. ¿Estamos ante un argumento en bucle?




