viernes, 31 de diciembre de 2021

¿PARTICIPASTE EN EL RETO 'AUTORES de la A a la Z' (Edición 2021)?

A punto de comenzar un nuevo año, con la esperanza puesta en el final de esta maldita pandemia,
vengo a recordaros a los participantes del Reto Autores de la A a la Z (Edición 2021) que, a partir del 1 de enero, podéis enviarme vuestros logros a lecturapolis@gmail.com. A esta dirección, debéis remitirme el enlace a la entrada en la que deben figurar todas esas lecturas de 2021, con las que participáis en este reto. Incluid también los puntos conseguidos conforme a lo estipulado en las bases. No basta con enumerar las lecturas, sino que deben estar debidamente enlazadas a las reseñas correspondientes.

Recordad que solo serán válidas aquellas reseñas publicadas entre el 1 de Enero y el 31 de Diciembre del 2021 y que, aunque no hayáis completado todo el abecedario, podéis tener puntos para participar en el sorteo si habéis cumplido los requisitos mínimos.

Para el envío del enlace, tenéis de plazo hasta el 15 de enero. Con posterioridad, redactaré una entrada con los participantes, sus enlaces y los puntos conseguidos, y organizaré el prometido sorteo. 

Gracias a todos por vuestra participación un año más, y desde aquí os animo a enrolaros en el reto para este 2022, cuya convocatoria saldrá en breve. 

jueves, 30 de diciembre de 2021

INÉS PLANA: ❝'Lo que no cuentan los muertos' es mi novela más ambiciosa❞

Da gusto hablar con Inés Plana, aunque sea por teléfono. Cuando publicó su anterior novela, Antes mueren los que no aman, la autora de Barbastro visitó Sevilla y tuve la oportunidad de conversar con ella sobre Julián Tresser, ese personaje, guardia civil de profesión, que se ha convertido en el protagonista de unas novelas llenas de crímenes, con las que los lectores disfrutamos tanto.

Plana acaba de publicar su tercera entrega, Lo que no cuentan los muertos, una novela en la volveremos a encontrarnos con Julián Tresser, ahora ascendido a capitán de la UCO y padre adoptivo de la joven Luba. En esta ocasión, Tresser tendrá que investigar la desaparición de dos personas, dos supervivientes de un accidente aéreo, Rita Martí y Eduardo Molaro.

M.G.- Hola, Inés. Buenas tardes.

Inés P.- Buenas tardes, Marisa.

M.G.- Inés, imagino que muy contenta con la nueva aventura de Julián Tresser.

I.P.- Sí, muy contenta y muy ilusionada. Lo que no cuentan los muertos es mi novela más ambiciosa. Para mí ha sido un reto. He aplicado todo lo que he aprendido gracias a las otras dos novelas, me he arriesgado más con una novela más coral. La segunda ya empezaba a serlo pero en esta interactúan muchísimos personajes, cada uno con sus vidas.

M.G.- Morir no es lo que más duele se publicó en 2018, Antes mueren los que no aman en 2019. Esta ha visto la luz en 2021. Me lo han comentado algunos autores, que la situación que hemos vivido y estamos viviendo, los bloqueó por completo. ¿Cómo has vivido tú el confinamiento y la pandemia en relación con el proceso creativo?

I.P.- Lo he vivido con mucha angustia, como todo el mundo. Estoy muy habituada a los confinamientos voluntarios que me impongo por la escritura. Pero el que hemos vivido, motivado por la pandemia, ha sido realmente angustioso. Esta novela comencé a escribirla unos meses antes de la Covid-19. Al principio tuve ciertos bloqueos, cuando se decretó el estado de alarma, porque la situación era muy terrible y muy incierta. Nadie se puede abstraer a esa situación en la que veías tantos muertos diarios. Es que teníamos la muerte al otro lado de la puerta. Además, aunque en mi familia no había problemas de Covid, sí había otro tipo de problemas que se unieron al virus. Llegó un momento en el que había que relajar la mente y no obligarla porque eso generaba muchas más resistencias. Sin embargo, después de esos momentos de bloqueo, volví con más fuerza porque la escritura es un refugio para mí, me permite aislarme totalmente del mundo y centrarme en la historia. Al final, pude escribir la novela, pero no fue fácil. 

Entiendo que haya escritores que se hayan encontrado bien durante el confinamiento, de la misma manera que entiendo que otros, no solo no podían escribir, sino que tampoco podían leer por el miedo paralizante que sufrimos durante los primeros meses de esta pandemia y que todavía no ha terminado.

M.G.- Inés, me fijo en los títulos de tus novelas y en todos aparece la palabra morir, muerte, muerto... ¿Hay intencionalidad?

I.P.- No, no la hay. Yo escribo muchos títulos antes de decidirme por uno y es casual que eligiera esos tres. Lo que sí te digo es que cada uno de los títulos refleja el espíritu de cada historia. Mis libros son novelas negras, y en todas ellas hay crímenes, hay muerte, y hay sordidez. La muerte tiene un papel importante. En esta novela hay muertes de todo tipo. 

M.G.- Tercera entrega de Julián Tresser, este guardia civil literario que tú has construido. ¿Ha cambiado mucho la vida de este personaje desde la última novela?

I.P.- Sí, sí, ha cambiado mucho. En la segunda novela él se centró en la búsqueda de Luba, esa niña que Tresser quiere rescatar del mundo atroz de la prostitución. Eso lo va a colocar en una situación familiar distinta porque se va a convertir en padre siendo un hombre joven, pero muy solitario. Tresser ha tenido una biografía personal complicada y eso lo obliga a una evolución que, en esta tercera novela va a ser clamorosa. Tresser irá descubriendo sentimientos como la ternura y la protección hacia esta hija que ha adoptado. Eso va a marcar un antes y un después en la vida del personaje.

Además, en esta novela él ha cambiado de trabajo. Ha ascendido y ahora es capitán. Ya no trabaja en la policía judicial, sino en Unidad Central Operativa de la Guardia Civil. Tiene que aprender a trabajar en equipo, como una piña. En la UCO se trabaja así. Tienen una unidad muy potente y un vínculo de pertenencia al grupo muy grande. Las relaciones jerárquicas están más relajadas en favor de la investigación.

En este caso, se va a enfrentar a lo que él considera la investigación más compleja y enigmática de su carrera.

M.G.- ¿Exactamente, a qué investigación se enfrentará?

I.P.- Tresser tiene que investigar una desaparición, con todo lo que tiene de perturbador. Hay un personaje del que se ignora su paradero, de la que la familia no sabe nada, y eso genera muchísima inquietud y muchísimas preguntas. En este caso, los desaparecidos son dos. Por un lado, Rita Marí, una mujer adinerada y heredera de una gran fortuna. Tiene 56 años, está casada, con dos hijos y desaparece en Valencia. Por otro lado, un joven militar, capitán del Ejército de Tierra, de 54 años. Lo que los une a los dos es haber sobrevivido a una tragedia aérea. Esto sucede en el primer capítulo del libro. Son dos personajes que pertenecen a mundos muy distintos que no se hubieran conocido si no hubiera sido por esta terrible tragedia, el accidente de un vuelo interior en Tailandia. De los ochenta pasajeros solo sobreviven cinco personas, tres australianos y dos españoles -Rita Marí y Eduardo Molaro-. Esta circunstancia le hace buscarse entre ellos. El síndrome del superviviente se ceba en los dos. Sienten culpa por haber sobrevivido a un accidente aéreo en el que también falleció la mujer de Eduardo, porque viajaban en luna de miel, y tres amigas de Rita, a las que ella había convencido para viajar. 

Un año después de la catástrofe, Rita se ha alejado de su familia, -de su marido y de sus dos hijos treintañeros que viven en Madrid-, y se ha mudado a la mansión de sus padres en un pueblo costero cercano a Valencia, donde están sus raíces. Allí se aislará, en su soledad, su angustia y su culpa. Recibirá la visita de Eduardo Molaro y cuando los dos se disponen a cenar en el jardín, desaparecen sin dejar rastro. Ni siquiera han probado la comida. Está toda la mesa como estaba dispuesta cuando empezaron a cenar. No hay violencia ni signos de forcejeo. En las cámaras de la urbanización de lujo no se recoge nada.

Al principio, la policía judicial de la Comandancia de la Guardia Civil de Valencia empieza a investigar el caso pero, sin indicios, piden ayuda a la UCO. En ese momento, agosto de 2012, Tresser está pasando sus vacaciones con Luba, su hija adoptada, es reclamado para ir a investigar la desaparición a Valencia, un caso muy enigmático, y lleno de incógnitas.

M.G.- Centrándonos en los desaparecidos. Me gusta el perfil psicológico de Rita. Es una mujer muy rica pero con un profundo lado humano. Ella ha creado un centro social para atender a familias con problemas pero también es muy esquiva, es muy discreta, con muchos secretos. Es un personaje que da mucho juego.

I.P.- Rita es un personaje con mucha ambigüedad moral. Al sentirse tan culpable por haber sobrevivido al accidente, crea este centro social para ayudar a los más desfavorecidos. Los hechos se desarrollan en 2012, y ese fue uno de los años más duros de la crisis económica. A las colas del hambre se incorporó la clase media española. De la noche a la mañana se vieron sin trabajo, sin ingresos, con desahucios,... Tuvieron que empezar a acudir a comedores sociales para comer caliente. Y aunque Rita monta este comedor social y tiene un lado solidario, a lo largo de la novela no puede evitar tener actitudes muy cercanas a lo que siempre ha sido su vida, muy privilegiada. Dejo a los lectores que sean ellos los que juzguen a Rita, uno de los personajes más ambiguos que he creado.


                  [Si prefieres escuchar nuestra conversación dale al play]

M.G.- Has comentado antes que es una de tus novelas más coral. Has construido una red de personajes en los que los secundarios también tienen bastante peso.

I.P.- Los personajes secundarios son tan importantes como los principales en una novela. Unos irán dando soporte a los otros. Todos ellos juntos serán los que irán generando la trama, con sus propios vidas y sus propias interactuaciones. La construcción de los personajes es uno de los trabajos que más me gusta y en lo que mayor esfuerzo invierto. Intento que todos los personajes tengan vida propia, ya sean protagonistas o secundarios. Creo que es lo que enriquece la historia que estoy contando. No quiero dejar a ningún personaje sin su vida, sin su carne y su hueso. No me gustan los arquetipos, que los personajes protagonistas tengan mucha luz y los secundarios queden oscurecidos. Todos son importantes para mí y la vida de uno explica la de otros.

M.G.- Hay un personaje, Nicolás Escorza, un sacerdote «altivo e impertinente» que a mí me da muy mala espina.

I.P.- Nicolás es uno de los hijos de Rita. El otro se llama Lorenzo y es periodista. Trabaja elaborando discursos y argumentarios para los perfiles políticos. Son muy diferentes. Nicolás quiso ser sacerdote desde la juventud y es un chico joven muy ambicioso. No es el típico cura de parroquia humilde que se va a entregar a los fieles. Aunque no lo dice, aspira a llegar al Vaticano. Es altivo, es arrogante y  piensa que está por encima del bien y del mal. Nicolás es un personaje que saca de quicio a Tresser. Lo pone muy nervioso y eso que él no pierde nunca el control. Es un personaje muy insidioso, impertinente, altivo. Por otro lado, Tresser tiene el problema de que la familia de Rita no es demasiado colaboradora en la investigación e incluso, la ponen en peligro con sus actitudes.

M.G.- La trama de la novela se sustenta en las desapariciones. Me parece un tema muy interesante, con una cifras brutales. Se habla de que desaparecen entre 20.000 y 30.000 personas al año.

I.P.- Por suerte, no todos acaban en el cajón de los casos sin resolver. Entre estas desapariciones, las hay de muchos tipos. Tenemos la fugas de juventud, los mayores desorientados,... La mayoría acaban resolviéndose pero siempre quedan unas 1.500 o 2.000, según los datos que he ido recabando, que no se resuelven o han sido muy complejas. Muchas veces, detrás de la desaparición hay violencia y crimen. Es uno de los hechos más inquietantes que le puede ocurrir a una familia, que un ser querido desaparezca, y no se sepa nunca más de él. Esa familia está condenada de por vida a un duelo permanente y eterno. 

M.G.- Inés, una pregunta inevitable. ¿Leer esta tercera entrega implica tener que leer las anteriores? ¿Hay referencias a los casos anteriores?

I.P.- Referencias que puedan confundir al lector, no. De todos modos, Lo que no cuentan los muertos es la novela donde más se maneja el presente. Hay muy pocas referencias al pasado. Simplemente se sitúa la realidad del ahora capitán de la UCO y se explica quién es Luba. El resto  transcurre prácticamente en presente. Las tres novelas se pueden leer en el orden que el lector quiera, porque los casos son muy distintos.

M.G.- Lo comentamos cuando nos vimos la última vez. Este tipo de novelas requiere una documentación. Tu personaje es guardia civil y tienes que conocer los protocolos del cuerpo. Pero cada novela te obliga a documentarte además sobre un tema en concreto. Imagino que en este caso habrás tenido que indagar sobre desapariciones o sobre los accidentes aéreos.

I.P.- Sobre el accidente aéreo me ha asesorado un comandante de vuelo, con el que estuve charlando largamente y me inspiró sobre lo que puede ser el antes, durante y después de un accidente de avión. Quería conocer qué causas pueden provocar un accidente, cómo se puede vivir una situación así en cabina, cómo se comporta la máquina en un caso así de extremo.

Por otro lado, mis amigos guardias civiles me han estado asesorando desde el principio con una generosidad enorme. En esta novela en concreto me ha asesorado una analista de perfiles, la comandante Luisa, a la que conocí siendo capitán. Ella me ha ayudado a componer el personaje de Amanda, la pareja profesional que le ha adjudicado a Tresser en Lo que no cuentan los muertos. Estos analistas de perfiles son los que pueden percibir en la escena de un crimen, los rasgos de conducta del autor material o del agresor, más allá de las pruebas físicas, del ADN. Ellos son capaces de dibujar qué tipo de persona es el agresor y eso orienta a los investigadores en sus pesquisas. Los analistas no resuelven casos pero sí orientan muy bien a los investigadores para que puedan descartar sospechosos y centrarse en otros. Hacen un trabajo fantástico y muy importante.

M.G.- Imagino que también habrás aprendido mucho sobre anatomía forense. Para los forenses, los muertos sí cuentan cosas.

I.P.- Para los forenses, los muertos hablan. Pero en esta novela, los lectores van a descubrir muertos diferentes. No todos son iguales y no todos se llevan  secretos a la tumba. A veces, los investigadores descubren qué les ha ocurrido y otras veces el sentido último de sus muertes queda muy difuso.

Lo que no cuentan los muertos es un título muy bien hilado para esta historia porque todos los descubrimientos que va a hacer Tresser y su equipo de investigación son realmente sorprendentes.

M.G.- ¿Seguiremos viendo a Tresser?

I.P.- Sí, le quiero dar larga vida. Ahora cierro una etapa de su vida. Habrá un antes y un después porque en esta tercera novela se producen muchos cambios en su vida y se cierra un círculo. Tresser tiene mucho recorrido y quiero darle muchos casos para que nos demuestre su valía. 

M.G.- Pues estaremos encantados de seguir leyendo tus novelas, tan entretenidas. Inés te agradezco mucho que me hayas atendido. Espero poder verte en Sevilla con la próxima.

I.P.-  Pues sí, imagino que para entonces el mundo ya será distinto. Estaré encantada de verte, poder darnos un abrazo, y de estar en Sevilla, que es una ciudad preciosa. 

M.G.- Espero que sí. Un placer hablar contigo, Inés.

I.P.- Un placer. 

Sinopsis: A veces, sobrevivir es lo más parecido a estar muerto.

Rita Marí, la heredera de una gran fortuna, sobrevivió a un accidente aéreo en el que murieron tres amigas suyas. Desde entonces, alejada de su marido e hijos, hundida en la culpa, vive recluida en su mansión al borde del mar, en Valencia. Un año después de la catástrofe, Rita desaparece sin dejar rastro y Julián Tresser, antes teniente y ahora capitán de la Guardia Civil de la UCO, protagonista de las dos novelas anteriores de Inés Plana, se traslada desde Madrid con su equipo para investigar el caso.

Ante él se alza un muro de incógnitas. ¿Quién era en realidad la esquiva Rita Marí? ¿Su desaparición ha sido voluntaria? ¿Quiénes

eran los enemigos de esa mujer solitaria y depresiva? Pero, sobre todo, ¿será capaz Julián, también un superviviente de su propio pasado, de descifrar las claves ocultas de la desaparición y afrontar los retos de su presente?

domingo, 26 de diciembre de 2021

NOVIEMBRE... ¡DE UN VISTAZO!! (#11/2021)

Suma y sigue. Seguimos en pandemia, con nuevas variantes y miles de contagios. ¿Esto no se va a acabar nunca? Y para no perder la costumbre, aquí sigo yo, haciendo los balances mensuales con muchísimo retraso. Y es que los días son cortísimos para mí. En cualquier caso, estos resúmenes van a empezar a ser mucho más breves. Se avecinan cambios que ya os comentaré.

Empieza el repaso.

[Para conocer la sinopsis de los libros expuestos 
solo tienes que clicar en cada título o en los enlaces a las reseñas]

Los comprados

Este mes no ha caído ninguno. Tengo que ir dando salida a todos los que he ido comprando los meses atrás. Me quedan unos cuantos por leer. 

Los recibidos

Noviembre fue tan esplendoroso como lo fue octubre. Voy a empezar por los libros editados por Oberon. Como ya os comenté en su día, esta editorial tiene un catálogo muy curioso. Entre sus títulos encuentras libros de todo tipo porque no todo va a ser novela, ¿no?

De entrada, os muestro estos dos libros ilustrados. No nací princesa de Araceli Paz es un libro muy simpático que narra las aventuras y desventuras de una joven ilustradora en la capital. Ya está leído y reseñado en el blog. Más abajo os dejo el enlace.






Por otro lado, la editorial publicó Nadie es perfecto de Marcelo Pérez Dalannays. Es un libro peculiar. Empecé a leerlo y tengo que cogerle el punto al humor del autor. Ya os hablaré de él. 

Curiosísimo también es otro título que publica Oberon y que titula El grimorio absoluto de Lidia Pradas. Este es un libro muy singular, ilustrado, del que la editorial dice que está «repleto de toda la información mágica, los rituales y las prácticas que usan los brujos y brujas, por lo que resulta una herramienta clave. Escrito por Lidia Pradas, la creadora de la popular cuenta de Instagram Wiccan Tips, El grimorio absoluto es tu guía de iniciación al conocimiento y a las prácticas de brujería».






Filósofas y barbarie de Guillermo Gallardo Morán«Este libro constituye una feliz contraparte a modo de espejo y complemento para dar cuenta tanto de las filósofas que se han quedado en el camino como de la misma problemática a lo largo del tiempo. Esto, por lo demás, nos permitirá no solo centrarnos en la cuestión de las mujeres en la filosofía, sino volver a repasar la misma historia de las ideas y tratar muchos temas que se habían quedado en el tintero».

Más libros de la misma editorial. Estos dos me gustan especialmente. De Galdós, un escritor en Madrid, de Carmen Fernández Etreros y Guillermo Menéndez Quirós ya os hablé hace unos días. Es un libro ilustrado que nos acerca a la vida del escritor. Una belleza. La reseña ya la tenéis en el blog.






Ojalá de Lola Ortiz nos propone desear lo que realmente importa porque «nos pasamos toda la vida deseando. Pensando en todo eso que queremos, que nos gustaría que pasara. El trabajo ideal, un nuevo coche, viajar por todo el mundo, encontrar a la persona correcta... Además de todos esos deseos inmateriales que tenemos en mente más de una vez. Ojalá no fallarnos, querernos un poquito más, sonreír sin miedo, vivir más intensamente...».

Último libro de Oberon, Peligros cósmicos. El incierto futuro de la humanidad de David Barrado Navascués. Se trata de una lectura muy concreta para lectores muy concretos. El coronavirus no es lo único que nos amenaza. «El universo es un ambiente muy complejo y hostil, repleto de peligros que nos acechan, muchos de ellos de origen astrofísico». De todo esto nos habla este libro. 






Los libros de viaje me encantan. Son una buena manera de conocer un país, antes, durante o después de un viaje. Incluso si no llegas a poner un pie más allá de tus confines, resulta una forma interesante de asomarse a otras civilizaciones. Es lo que nos propone Vive Corea de Soo Kim, editado por Anaya Touring

Pero si además de viajar, te gustan los festivales o la cultura vitícola, ahí van dos propuestas de la misma editorial. Festivales de Oliver Keens, te ofrece una guía completa de todos los festivales musicales que se celebran en el mundo. Yo no he ido a un festival en mi vida, pero entiendo que para el que le guste estos eventos, este libro contiene información interesante. 






En cambio, Paseos entre viñedos de Frances Ribes me ha encantado. No entiendo de vinos pero todo ese mundillo me llama la atención. Además, prefiero un buen caldo a la mejor cerveza, y este libro nos propone un montón de rutas vinícolas por España que son dignas de emprender. 

Las dos últimas propuestas de Anaya Touring son para enamorar. Ya os enseñé un libro similar dedicado a Sevilla pero, en la misma colección, figura Lisboacon textos de Álex Tarradellas Gordo e ilustraciones de Pablo Rubén López Sanz y El camino de Santiago, con textos de Antón Pombo e ilustraciones de Zacarías Cerezo. Tengo intención de hacer una entrada con los tres libros, más un cuarto dedicado a Madrid. 






Las acuarelas son espectaculares y el interior es tan bonito y curioso que bien merecen la pena enseñarlos con detalle.



La editorial Algar publica Los populares del Magik, primera incursión de Salvador Gutiérrez Solís en la literatura juvenil. He leído al autor en novela adulta y me gusta su estilo. Habrá que ver cómo se las compone a la hora de construir una historia para los jóvenes. Cuenta con ilustraciones de Pam López y su trama nos permite conocer a un grupo de amigos, unos frikis, asiduos del Magik, «un establecimiento dedicado al cómic, los juegos de rol, el cine y las series de fantasía y ciencia-ficción. El grupo está liderado por Isabel Escalante, dotada por un impresionante talento detectivesco que le ha permitido resolver numerosos misterios en su barrio».



Como cada año por estas fechas, Algaida Editores publica las novelas ganadoras del Premio Ateneo de Sevilla. En la categoría senior el premio ha recaído en Ignacio del Valle por Cuando giran los muertos. En la categoría joven, el premio ha sido otorgado a Guillem Santacruz por La conjetura de Reiner.






De ambas novelas ya os hablé en este post, donde os resumí lo que había acontecido durante la rueda de prensa en la que se dio a conocer la edición de las dos novelas.




Por su parte, la editorial Ariel publica En busca del grafo perdido de Clara Grima. El subtítulo de la obra, Matemáticas con puntos y rayas, ya nos indica a quién va dirigido este libro. Bajo mi punto de vista, tiene un público objetivo muy específico. Porque, ¿tú sabes lo que son los grafos? Pues resulta que son «unos objetos matemáticos fascinantes, con un sinfín de aplicaciones sorprendentes, que sirven para analizar las redes sociales, diseñar una liga de fútbol u organizar un banquete de boda. Y siempre de la forma más eficiente y divertida».




Editorial Planeta puso a la venta los premios Planeta de este año. Todos sabemos que el ganador (o ganadores, según se mire) ha sido Carmen Mola por su novela La Bestia. La he leído recientemente y a mí sinceramente me ha gustado. Os contaré detalles pronto.






La finalista ha sido Paloma Sánchez-Garnica por Últimos días en Berlín. He leído muchísimas opiniones sobre esta novela y todas son muy positivas, así que quiero leerla en cuanto pueda. Creo que la voy a disfrutar mucho.


Y en noviembre conocí una nueva editorial. Contraluz publica Las cartas de Esther de Cècile Pivot. Se trata de una novela epistolar que me ha gustado leer, porque me encanta el género, pero que me ha costado un poco. Creo que el problema reside en que hay muchos personajes, que van intercambiando cartas unos con otros, contándose sus vidas, y había veces que confundía a un personaje con otro. En cualquier caso, hay algunas cartas que son especialmente bellas y emotivas. Os contaré detalles en cuanto pueda. 



Y antes de pasar a hablaros de los libros que me llegaron para las entrevistas, os cuento que la Fundación José Manuel Lara publicó un libro sobre la figura de Antonio Gala. Es una belleza porque hace un recorrido por la vida del autor residente en Córdoba e incluye un buen puñado de fotografías. Antonio Gala en su paisaje. Crónica de un compromiso de Françoise Dubosquet Lairys.





En cuanto a las entrevistas, tuve la oportunidad de hablar con Ana Muela Pareja que ha ganado el LX Premio Felipe Trigo de Novela con La lluvia inglesa, publicada igualmente por la Fundación José Manuel Lara. El pasado jueves publiqué nuestro encuentro por zoom, que puedes ver aquí



El boliviano Edmundo Paz Soldán aglutina en La vía del futuro (Páginas de Espuma) una serie de cuentos muy vinculados con la ciencia-ficción. Tuve la oportunidad de conversar con este autor, profesor universitario en Estados Unidos, sobre algunos de los relatos que incluye este volumen. Si leísteis la entrevista sabréis que algunas de las historias me dejaron totalmente atónita. Os contaré más cuando publique la reseña. 



Cambiando el tercio, me metí entre fogones cuando conversé con Patricia Cotán. Esta joven sevillana, junto a su pareja Jorge Mejías, acaba de publicar Cocinando con Mambo (Oberon). Se trata de un libro de recetas para elaborar con este robot de cocina. Sin embargo, sus preparaciones se pueden también adaptar a la famosa Thermomix. Os garantizo que, si echáis un vistazo al interior del libro se os va a abrir el apetito.




Para mí fue un placer hablar con Miguel Ángel Carmona del Barco. El autor extremeño acaba de ganar el XXIV Premio Ciudad de Badajoz con Alegría (Ed. Alrevés), una novela que habla sobre la violencia de género, centrada en un personaje que lleva por nombre, precisamente, Alegría. Si no leíste la entrevista, te animo a no perdértela. La violencia de género es un tema al que hay que dar mucha visibilidad para que la sociedad termine de concienciarse.





No conocía a Borja Vilaseca. El escritor, divulgador, conferenciante y muchas más cosas reúne en torno a sí a un montón de lectores que devoran sus libros. En esta ocasión, hablamos sobre Las casualidades no existen. Espiritualidad para escépticos (Ed. Vergara). En esta obra, el autor nos propone un ejercicio de autoconocimiento, nos habla de religión, y de espiritualidad, pero desde otro ángulo muy distinto al que todos conocemos. 



Me gustó muchísimo hablar con Montserrat Iglesias. La autora me contó que, mientras participaba en un máster de escritura creativa, esta novela fue construyéndose en su cabeza. La marca del agua (Lumen) tiene un importante componente familiar, pues se inspira en un episodio de la familia de la autora, que tuvo que abandonar su pueblo por la construcción de un pantano. Muchas familias y muchos pueblos de este país saben bien lo que significa eso. ¿Cómo dejar toda una vida sepultada bajo las aguas?



Y otro tema muy interesante es el que aborda Marta Barrio en Leña menuda (Tusquets). Con esta  novela, la autora ha recibido el Premio Tusquets Editores de Novela. Su trama nos narra la historia de una mujer que se ve obligada a abortar de forma voluntaria, debido a un problema en la gestación del bebé. Es una historia dura, llena de reflexión, que ahonda en un tema en el que se piensa muy poco. 



Este mes de noviembre tuve muchas complicaciones para cuadrar los encuentros con los autores que venían de promoción a Sevilla. En el aire se quedó la entrevista con Viruca Yebra. No conocía a la autora pero debo admitir que la cubierta de su última novela, La última condesa nazi (Espasa), me enamoró. Esta novela me transmite muy buenas vibraciones.

Por diversos motivos, tampoco pude sentarme a conversar con otros tantos autores. Fue el caso de Eloy Moreno que vino a Sevilla a promocionar su nueva novela, Diferente (Ediciones B). Es un autor que me gusta. Ya he leído varias opiniones muy positivas sobre esta novela y ahora ando buscando el momento de sentarme a leerla.





Me pasó igual con Nieves Herrero. Su anterior novela, Esos días azules, dedicada a Antonio Machado, me gustó muchísimo. La periodista acaba de publicar El joyero de la reina, también editada por Ediciones B. Pinta genial.

Otras dos entrevistas que no llegaron a buen puerto por diversas razones. Juan Eslava Galán se está convirtiendo todo un experto en escépticos, a los que explica con detalle asuntos históricos de todo tipo y condición. En esta ocasión hace un repaso al mundo nazi, a través de su obra Enciclopedia nazi contada para escépticos (Planeta).





Por su parte, Fernando García de Cortázar hace un retrato a la historia de este país en Paisajes de la Historia de España (Planeta). Apasionado de la Historia, a mi marido le han hecho chiribitas los ojos con este libro. 


Los ganados

Poca actividad. Cero oportunidades.  

sábado, 25 de diciembre de 2021

FELIZ NAVIDAD

Asomo brevemente por aquí, para desearos una Feliz Navidad. Espero que podáis celebrar este día en compañía de vuestras familias, aunque sea en grupos reducidos. Mucho sacrificio y sufrimiento es el que nos pidieron 2020, el que nos ha pedido 2021 y... Ahí lo dejo. Con el deseo de que estéis bien. Con la esperanza de un futuro mejor en el corazón. 


¡¡FELIZ NAVIDAD!!





viernes, 24 de diciembre de 2021

LECTURÁPOLIS A MEDIO GAS

Aprovechado las fiestas navideñas, Lecturapólis va a ralentizar levemente su actividad, especialmente en lo que a reseñas se refiere, lo cual no implica que no interactúe por redes sociales o que no visite vuestros espacios. 

En estos días iré sacando algunos post que están programados. No os faltarán las correspondientes felicitaciones de Navidad, Año Nuevo y Reyes Magos. Por otro lado, tengo pendiente publicar las entrevistas a Monserrat Iglesias, Inés Plana y el encuentro con Antonio Muñoz Molina. Tampoco puede faltar en estas fechas los repasos mensuales (todavía ando con noviembre a cuestas) y los post dedicados al Reto Autores de la A a la Z. Todo eso irá saliendo estos días, al ritmo que me mejor me convenga.





En 2022 Lecturápolis va a reducir radicalmente su actividad. Mis hábitos lectores y el tiempo que dedicaré a la lectura van a sufrir una modificación considerable. Pero sobre esto ya os hablaré a primeros de año.

Si vosotros también os tomáis un descanso, pasadlo muy bien y disfrutad todo lo que podáis. Eso sí, con precaución. 



jueves, 23 de diciembre de 2021

ANA MUELA PAREJA: ❝Esta novela es la historia de una venganza❞

Conocí a Ana Muela Pareja cuando, en 2018, ganó el I Premio de Novela Policía Nacional con Alma Mater, un acto que tuvo lugar en la Capitanía General de Sevilla. Pero la autora conquense ya había publicado otra novela con anterioridad. El falso cuerno del rinoceronte, que suponía la presentación oficial de su personaje Federico Gajanejos, inspector de la Policía Nacional, también recibió un premio, el XLI Premio Literario Kutxa Ciudad de Irún en 2016.

Muela Pareja va de premio en premio, pues su último trabajo, La lluvia inglesa ha conseguido el XL Premio de Novela Felipe Trigo. Sin embargo, estamos ante una novela totalmente diferente a las dos anteriores, ambas novelas policíacas protagonizadas por Federico. La lluvia inglesa narra la historia de Leona, una mujer que, de un día para otro, vuelve a reencontrarse con su padre, moribundo, con el que aún tiene muchas cuentas que ajustar. 

Hace unas semanas tuve la oportunidad de conversar con Ana, vía Zoom. 

[Fuente: web editorial]
M.G.- Ana, me alegra verte de nuevo porque yo ya te conocí cuando te dieron el premio por Alma Mater. Y hablando de premios, te felicito por el que acabas de recibir con La lluvia inglesa, el Felipe Trigo. Y felicidades también por todos los que llevas porque eres una autora muy premiada.

A.M.- Muchas gracias. La verdad es que sí. ¿Qué te voy a decir? Tres novelas y las tres con premio. El premio es la publicación, más que otra cosa. 

M.G.- Pues precisamente, una autora poeta me comentaba el otro día que, en poesía, como no sea a través de un premio es muy difícil publicar. No sé si en tu caso piensas igual, que hay ciertas novelas que, si no fuera por los premios, se quedarían en el cajón.

A.M.- Creo que sí, pero no tanto por la novela. Por ejemplo, yo no tengo nombre, no soy nadie. Ganar un premio es una manera de asegurarse de que la novela se publica y además con una buena editorial, como en este caso la Fundación José Manuel Lara, con distribución nacional y con una edición cuidada. Así que sí, creo que es una manera de publicar. Y encima con un premio como este, porque el Felipe Trigo tiene una larguísima trayectoria, con mucho prestigio, limpísimo e inmaculado. Soy la prueba viviente. 

M.G.- Ana, cuéntame cómo surge la idea de esta lluvia inglesa.

A.M.- La historia surgió poco a poco en mi cabeza. Estuve viviendo un tiempo en Cambridge y me daba larguísimos paseos. Me gusta mucho caminar y en esos paseos fue surgiendo la idea. El escenario me llevó a la trama, por decirlo de algún modo. Es un escenario real, lo conozco bastante bien, y en esos paseos bajo la lluvia, con las bicicletas pasando a toda velocidad a mi alrededor, fue surgiendo esta ficción.

M.G.- Pero es una historia peculiar. Nos vamos a encontrar a Leona Anaya, una mujer que se va a ver en una situación un poquito complicada, con relaciones familiares complejas. ¿Cómo resumirías el argumento de esta historia? 

A.M.- Diría que esta novela es la historia de una venganza. Es una novela de intriga psicológica. Leona es una mujer que vive en Madrid, en un hogar desmantelado porque el marido la ha abandonado y está sin trabajo. De repente, recibe una llamada desde Inglaterra y le dicen que a su padre, al que lleva más de veinte años sin ver, le ha dado un ictus y puede fallecer en cuestión de horas. Leona no se lo piensa y se va a Inglaterra para ver morir a ese hombre que tanto daño le ha hecho cuando ella era pequeña y adolescente. Pero luego, las cosas no suceden así. Aunque la muerte parecía inminente, la situación del padre se estabiliza y ella aprovecha la ocasión para, a través de mil pequeños detalles, ir vengándose poco a poco de todo ese sufrimiento que ha padecido. Las cosas no resultarán ser tan sencillas. Todo se irá enredando, pero ya no cuento más.

M.G.- ¿Y en esos paseos por Cambridge, bajo la lluvia, rodeada de esas bicicletas que se mencionas tanto en la novela, se te ocurre este inicio tan impactante, con esa frase tan demoledora?

«Vive a Cambridge para ver morir a mi padre». [pág. 9]

A.M.- Sí, sí. Ahí se me ocurrió y lo fui pergeñando en la cabeza. La frase es un tanto ambigua. Puede ser que ella vaya a ver morir a su padre porque es una hija amantísima, que quiere estar dándole la manita a su padre en el momento de su fallecimiento. O al contrario, como veremos en el desarrollo de la novela. Es una frase ambigua aunque contundente.

M.G.- Leona Anaya es la narradora y protagonista. ¿Cómo es este personaje? Porque yo he tenido mis más y mis menos con ella, que ahora te contaré.

A.M.- Entiendo que hayas tenido tus más y tus menos porque yo también los he tenido. Al final he terminado por quererla. La he tenido durante muchos meses en mi cabeza y la he terminado de entender y comprender. Es un personaje que ha sufrido muchísimo. Ella es producto de toda la violencia que vivió en su infancia y de todas las penalidades que le han ido sucediendo a lo largo de la vida. Incluso cuando las cosas parecían que le iban bien con su marido, pues también le suceden cosas. A todos nos ocurren mil percances, pero parece que a ella le pasan cosas más terribles. 

Leona es un personaje que puede caer bien o mal, lo que me parece muy bien porque eso significa que el personaje no es plano. Puede ser visto desde distintos puntos de vista, es poliédrico, que era justo lo que yo pretendía. Es un personaje que no es ni blanco ni negro, sino que tiene matices en grises, y que evoluciona a lo largo de la trama.

M.G.- Evolucionar, esa es la palabra. Las sensaciones que he tenido sobre Leona han ido cambiando a medida que iba leyendo. Al principio, me costaba muchísimo trabajo empatizar con ella porque tú nos vas dando pequeñas pinceladas de lo que le ha ocurrido, pero no nos das la explicación completa. Por eso, en algunos momentos, cuesta trabajo entenderla.

A.M.- Claro, esa es la intriga psicológica que he querido construir. He ido dejando pistas, pequeños indicios, que expliquen por qué Leona es así y por qué tiene ese rencor tan profundo hacia el padre pero claro, no lo iba a contar todo en las primeras páginas. 

M.G.- No, no, vas dosificando la información y vemos esa evolución del personaje que comentamos. Habrá momentos en los que, su forma de ver al padre, con el que ha tenido una relación muy complicada, se dulcifica. Es un personaje que se va amoldando a las nuevas circunstancias.

A.M.- Efectivamente. Leona es cruel con su padre pero va evolucionando, sí. Al fin y al cabo están meses juntos, sin nadie más en esa casa.

M.G.- A Leona solo le queda su padre. Tenía un hermano con el que mantenía una relación muy estrecha, aunque ella lo etiqueta constantemente como un idiota. Y esta etiqueta se la coloca a muchos otros personajes de su entorno. En realidad, es un personaje amargado. Hay un momento en el que ella dice: «A mí no me queda nada más que amargura y contemplar las vidas ajenas desde la barrera de un banco en medio del parque de una ciudad que no es la mía». Leona tiene una mochila muy grande sobre la espalda.

A.M.- Sí, es una mujer amargada. Aparte de la madre que dejó de hablar cuando nació su hijo, los dos grandes afectos de Leona son su hermano y su marido. Es verdad que, de su hermano siempre dice que es un idiota pero también reconoce que lo quiere porque es su hermano. Cuando ella piensa en su muerte, se imagina que el cielo es como una pradera por la que pasea de la mano de su hermano. A Mateo lo adoraba y lo perdió. 

En cuanto al marido, ella estaba muy enamorada de él. Lo admiraba, lo quería y también lo perdió. Leona está amargada porque los dos grandes afectos que tenía los perdió en circunstancias un tanto especiales y muy traumáticas para ella. Así que tiene motivos para estar amargada.


[Si prefieres ver nuestro encuentro vía Zoom, dale al play]


M.G.- En la novela hay personajes que están muy presentes pero son muy invisibles. Por ejemplo, has mencionado a Ricardo, el ex marido de Leona; Mateo, el hermano fallecido; y la madre que, según yo veo, intenta educar a su hija en valores muy arcaicos. Le llega a decir que no monte en bicicleta porque eso no es decente.

A.M.- La madre es una mujer muy antigua, atrapada en un matrimonio difícil. La madre es la gran presente-ausente, incluso en la propia infancia de Leona. Su vida la inunda el padre. La madre es una sombra benigna y, aunque tiene una educación muy arcaica, no la agrede como la agrede el padre.

M.G.- Hay otros personajes que inquietan muchísimo. Tenemos a Christopher, el dependiente de una ferretería. Y luego hay un médico que también tiene lo suyo. Son personajes que tienen mucha importancia en la trama.

A.M.- Son muy importantes en el presente, porque a ella le siguen pasando cosas, al margen de todo lo que le ocurrió en el pasado. 

Christopher es un personaje que me gusta mucho. Es un tipo muy inglés. Puede parecer brusco, pero es un brusco de terciopelo.

M.G.- Es un personaje que despierta mucho recelo. En algún momento, incluso la propia Leona teme que le haga algo.

A.M.- Es muy inquietante, con esa sonrisa canalla que tiene. Pero es un personaje que me gusta. Aporta mucha intriga a la trama.

M.G.- Sí porque la novela no solo trata sobre Leona y sus relaciones familiares, sino que cuenta con muchísimo suspense y un final que no me esperaba bajo ningún concepto.

A.M.- El desenlace puede ser interpretado de diversas formas pero no vamos a añadir nada más para que cada lector lo vea a su manera. Para mí es un final ordenado, con cada cosa en su sitio. Cada personaje termina donde tiene que terminar pero, por otro lado, también se puede entender como un final abierto.

M.G.- Para mí es un final cerrado y lo veo como una tabla de salvación para Leona. Creo que es lo mejor que le podía ocurrir en su vida.

A.M.- Sí, creo que sí. Ya le ha ocurrido todo lo malo. A partir de un momento dado, las cosas tienen que cambiar para bien. Creo que ese final es como una puerta que se le abre. 

M.G.- Ana, esta novela, más que de acción, es de reflexión. Entre las páginas de este libro nos vamos a encontrar a Leona pensando y pensando, en todo lo que le ha ocurrido. 

A.M.- Efectivamente. Además la novela está escrita en primera persona. Como lectores, vamos a seguir a Leona en todo momento, lo que dice, lo que hace y lo que piensa. Nos vamos a meter en su cabeza y eso la convierte en una novela de pensamiento. 

M.G.- ¿Y te ha costado construir el personaje? Lo digo porque la vamos a ver haciendo ciertas cosas un tanto duras.

A.M.- Me ha costado muchísimo. Es una novela muy trabajada. A mí las musas no me visitan. Me siento delante del ordenador y todo es a base de trabajo y de esfuerzo. Meterme en la piel de Leona, entenderla, plasmarla de tal manera que al final el lector termine por empatizar con ella me ha costado mucho. 

M.G.- ¿Y por qué contar la historia en presente?

A.M.- El presente y el pasado se combinan constantemente. Como tiempo verbal, el presente es muy inmediato. La novela es muy dura, y pensé que el presente quedaría mejor al ser un tiempo verbal menos evocativo. 

M.G.- He tenido la sensación de estar leyendo un diario.

A.M.- En realidad, ella cuenta su día a día. Cómo llega a Inglaterra, lo que hace en cada momento, contando desde sus pensamientos más íntimos hasta las cosas más prosaicas y más cotidianas. Es casi un diario, sí.

M.G.- Inglaterra, Cambridge, es el escenario principal de la novela. Vamos a asomarnos a esa forma de ser de los ingleses, a la forma de pensar, a la manera de enfrentarse a la vida. Esta novela tiene mucho de observación.

A.M.- Quería que la ciudad fuera casi un personaje, que el lector la viera, la viviera, la oliera, y notara esa lluvia persistente. Me gusta leer libros de viaje en los que se ve la mirada del viajero hacia el otro, y quería plasmar esa mirada extranjera, desde fuera. Es verdad que hay mucho tópico, como que la comida inglesa es muy mala -cosa que es verdad-.

M.G.- Cuando uno coge el libro y ve la cubierta tan bonita, tan evocadora, puede llegar a pensar que en su interior se va a encontrar una historia amable. Sin embargo, no es así. Hay mucho contraste entre la ilustración de la cubierta y la historia del interior.

A.M.- La cubierta me encanta. Ha sido labor de la editorial, que han hecho un trabajo estupendo. Efectivamente es una portada amable que puede despistar pero bueno, en la contraportada se explica perfectamente el tipo de novela que es. 

M.G.- Y, Ana, entiendo que esta novela es como un descanso que le has querido dar a Federico, ese otro personaje protagonista de El falso cuerdo del rinoceronte y Alma Mater.

A.M.- Sí, quería cambiar un poco, de estilo, de registro, de tono, de género... Quería un cambio y realmente es un cambio tremendo. Ahora estoy de nuevo con mi inspector, con Federico, que me da tantas alegrías. Me lo paso muy bien con él, con ese tono de humor que me complace tanto. 

M.G.- ¿Y te has sentido igualmente cómoda escribiendo La lluvia inglesa que, como tú dices, es un género totalmente diferente a esas dos novelas policíacas protagonizadas por Federico?

A.M.- Sí. En la novela policíaca me siento muy cómoda porque me gusta mucho como lectora. Mi trabajo de fin de máster fue sobre la novela policíaca de Camilleri, así que he estudiado el género desde un punto de vista académico. Como escritora, también es un género que me gusta porque tiene unas reglas fijas. Tiene que haber un asesinato y su investigación. A partir de ahí se construye toda la novela. En este sentido es más fácil que la novela psicológica, en la que uno tiene que inventarse más derroteros. 

M.G.- Ana, no tengo más que preguntarte. No sé si tú quieres añadir algo más.

A.M.- Pues deseo que los lectores que lean La lluvia inglesa la disfruten y que pasen un buen rato, a pesar de lo dura que puede llegar a ser en ciertos momentos. 

M.G.- Te agradezco que me hayas atendido. Y espero poder verte con la próxima, con Federico.

A.M.- Esperemos. Muchas gracias.

M.G.- Gracias a ti.

Sinopsis: Una novela ambigua y reflexiva, que aborda una historia dura atendiendo a la complejidad psicológica de los personajes

Leona Anaya malvive sin trabajo ni dinero, con su hogar desmantelado después de que su marido la abandonara, cuando recibe la llamada de un hospital de Cambridge: su padre, al que hace más de dieciocho años que no ve, ha sufrido un ictus y su muerte es inminente. Leona no duda un instante y coge el primer vuelo a Londres; quiere ver morir a ese hombre que tanto sufrimiento le ha causado. La situación del padre, sin embargo, se va estabilizando con el paso de los días, y Leona ve ante sí una oportunidad aún mejor: ahora que no puede defenderse, es el momento de su venganza. Instalada en su casa para cuidarlo, se dedica a atormentar al padre con mil detalles, evocando los recuerdos de una infancia llena de violencia y crueldad, el dolor de su madre, la trágica muerte de su hermano. Tal es la situación de partida de esta novela en la que Ana Muela Pareja combina la intriga, el impecable retrato psicológico y una trama absorbente, marcada por los vuelcos insospechados, en la que participan otros personajes de la nueva vida de Leona con los que la protagonista mantiene encuentros y desencuentros. La lluvia inglesa habla de antiguas heridas, nunca superadas, que se suman a las de un presente que no da tregua: engaños y pérdidas, pero también hallazgos, ganancias imprevistas y un final donde crece la semilla de la esperanza.