miércoles, 29 de abril de 2020

LA BIBLIOTECA DE LOS LIBROS RECHAZADOS (COMEDIA - 2019)

La biblioteca de los libros rechazados - Película 2019 - SensaCine.com
Año: 2019

Nacionalidad: Francia

Director: Rémi Bezançon

Reparto: Fabrice Luchini, Camille Cottin, Alice Isaaz, Bastien Bouillon, Josiane Stoléru, Astrid Whettnall, Marc Fraize, Hanna Schygulla, Marie-Christine Orry

Género: Comedia

Sinopsis: Una joven editora descubre una novela magistral escrita por Henri Pick, un cocinero fallecido dos años antes. Según su viuda, Pick jamás leyó un libro y lo único que escribió en su vida fue la lista de la compra. Cuando la novela se convierte en un éxito de ventas, un crítico literario escéptico y obstinado se une a la hija de Pick para desentrañar el misterio.

[Fuente: Filmaffinity]


David Foenkinos publicó en España La biblioteca de los libros rechazados (Alfaguara, 2016), llevada al cine el año pasado por Rémi Bezançon. No he leído apenas reseñas de la novela, así que desconozco qué impresiones habrá causado a la comunidad lectora. Sin embargo, desde que me enteré de la adaptación cinematográfica, sentí mucha curiosidad por ver la película porque, con un título así, ¿cómo resignarse? Además la idea de una biblioteca llena de libros que nadie ha querido publicar me parecía muy bucólica y enternecedora. Lo que ocurre es que tal biblioteca tiene un protagonismo colateral en la historia, por lo que el título puede resultar algo engañoso. Aun así, hay que admitir que es un título mucho más atractivo que el original, El misterioso Henri Pick. En cualquier caso, el resultado ha sido una película simpática a ratos pero con un desenlace algo difuso.

Jean-Michel Rouche es un crítico literario y presentador de un programa televisivo llamado Infinitivo, una especie de Página 2 francés. En este espacio se analizan libros, se entrevistan a autores y se hacen recomendaciones literarias. Cada escritor busca el elogio de Rouche, al mismo tiempo que teme su crítica, pues tiene la costumbre de decir lo que piensa sin contemplaciones. Cuando a sus manos llega Las últimas horas de un amor, una novela que narra una historia de amor, con el trasfondo de la muerte del poeta ruso Pushkin, escrita por un tal Henri Pick, queda totalmente deslumbrado. La novela es un éxito editorial. Todo el mundo quiere leerla y se venden los ejemplares a miles. Pero ¿quién es Henri Pick? Lo que se sabe que es que era un pizzero de una pequeña localidad francesa, fallecido hace unos años. ¿Y dónde sale esta  novela? Pues de una pequeña librería de la misma localidad, en la que su anterior propietario, Jean-Pierre Gourvec, fundó una sección para recoger todos los manuscritos que habían sido rechazados por las editoriales. De tal lugar tendrá conocimiento Daphné Despero, una joven editora que, al hallar el manuscrito y leerlo, intuye que se va a convertir en un best-seller, como ha así ha sido. Para ello, la joven contactará con la familia de Pick, intentará averiguar cuándo escribió la novela, por qué no la publicó y pedirá autorización para lanzarla al mercado. Así que,  Rouche invita a Daphné y a la viuda de Pick al programa. Durante el desarrollo del mismo, la viuda desvela que jamás vio a su marido leer y mucho menos escribir, que la primera sorprendida es ella, pues desconocía los refinados gustos literarios de su marido y que se dedicara a escribir entre pizza y pizza. A Rouche este detalle le parece sorprendente y comienza a recelar sobre la autoría de la obra. ¿Realmente escribió Henri Pick, un pizzero cariacontecido, una obra maestra como esta? Cargado de dudas y sospechas, el crítico se lanzará a una cruzada para encontrar la verdad, lo que lo pondrá en situaciones comprometidas que despertarán alguna sonrisa en el espectador.

Sin duda, el personaje que soporta toda la carga de la trama es Jean-Michel Rouche (Fabrice Lucini). Como digo, su obsesión por descubrir la verdad le traerá más que de un quebradero de cabeza, pero defensor a ultranza de la buena literatura, de la verdad, y contrario a todo tipo de artimañas editoriales que buscan incrementar las ventas, Rouche lo pondrá todo en juego con tal de descubrir la verdad. Su personaje es el que nos sacará más de una sonrisa. En cuanto a la interpretación de Lucini, encaja muy bien con el perfil del crítico, muy engreído pero a la vez muy confuso cuando todo se le pone en contra. No es una interpretación para dejar huella, es sencilla, como todo en esta película, pero satisfactoria.

El resto de personajes y sus respectivas interpretaciones, están en la misma línea de Lucini. De todos ellos, quién tendrá más relación con el crítico será Joséphine Pick, la hija del pizzero, interpretada por Camille Cottin. Aunque muy dispar, hacen buena pareja, pues ella es una mujer joven, recién divorciada que se afana en defender a su padre, mientras que él es un hombre más mayor, al que su pareja acaba de abandonar, empeñado en resarcir su credibilidad y su prestigio como crítico literario. 

Con una bonita banda sonora y unos paisajes preciosos que invitan a visitar Bretaña, La biblioteca de los libros rechazados es una comedia de intriga, con algunos diálogos ingeniosos, que pone su foco de atención en un asunto que no debemos pasar por alto, el mundo editorial y sus tejemanejes. 

Aunque esperaba algo más de esta película, pues la resolución me ha parecido muy precipitada y algo difusa, confieso que esta película me ha resultado entretenida, sencilla pero entretenida. Por lo tanto, para una tarde de confinamiento y aburrimiento, y si tienes opción, te animo a verla.





Tráiler:   

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lunes, 27 de abril de 2020

ALGUIEN TE VIGILA de Joy Fielding

Editorial: Umbriel
Fecha publicación: noviembre, 2015
Precio: 5,95 € (en oferta) 
Género: Novela.
Nº Páginas: 384
Encuadernación: Rústica con solapas
ISBN: 9788492915736
[Disponible en eBook;
puedes empezar a leer aquí]
Autora

Joy Fielding es la famosa autora de ¡Huye, Jane, huye! y otras aclamadas novelas. Se dedicó a la actuación durante unos años, antes de dejarse seducir por la literatura. En la actualidad es una de las escritoras de más éxito internacional. Sus novelas, con personajes profundos y bien dibujados, están protagonizadas por mujeres en busca de su identidad. Divide su tiempo entre Toronto y Palm Beach (Florida)

Sinopsis

Bailey Carpenter trabaja en un prestigioso bufete de abogados. Su trabajo le apasiona y se dedica a él a tiempo completo. Un día recibe el encargo de vigilar a un padre que no paga la manutención de su  hijo y en plena noche, mientras vigila sin pensar en los peligros, es atacada brutalmente.

La agresión, casi mortal, cambiará su vida para siempre. Bailey no puede salir de casa sin sufrir ataques de pánico... En la seguridad de su apartamento pronto encontrará una distracción: observar con sus prismáticos los edificios de enfrente y las vidas ajenas.

Este divertimento,  en apariencia inofensivo, se vuelve un placer culpable cuando se fija en el vecino de enfrente: un hombre que capta su atención de inmediato.

[Información tomada directamente del ejemplar]


El confinamiento me está sirviendo para ir rescatando de las estanterías todas esas lecturas a la que siempre tuve ganas y se fueron quedando en el olvido. El thriller y la novela negra son los géneros que mejor me están sentando estos días, así que, alternando con otras propuestas más recientes, he elaborado una lista de novelas, publicadas hace tiempo, en las que me pienso seguir sumergiendo, mientras dure el estado de alarma, y mientras mi ánimo me lo permita. Por eso hoy vengo a hablaros de Alguien te vigila de Joy Fielding, novela publicada en 2015, de la que fui viendo opiniones allí y allá, con una cubierta que produjo en mí bastante atracción, y que encontré de oferta en unos grandes almacenes. El resultado no ha sido el esperado, pero creo haber dicho ya que mi nivel de exigencia ha bajado a mínimos impensables, de ahí que el puro entretenimiento que me ha ofrecido esta novela me haya parecido suficiente.

Como reza la sinopsis, Alguien te vigila tiene de protagonista a Bailey Carpenter, una joven investigadora privada, que colabora estrechamente con un importante bufete de abogados. Se encarga de conseguir información "que pueda ser útil para la defensa" de los clientes del despacho. Una noche, inmersa en pleno proceso de vigilancia, es atacada violentamente. Su agresor la sorprende por detrás, mientras permanecía oculta entre unos setos, le coloca una funda de almohada sobre la cabeza y la viola. Bailey no consigue verle el rostro, tan solo ha podido fijarse en que lleva unas zapatillas de deporte, de color negro y de la marca Nike, pero sí tiene grabado en la mente su voz, pues le escucha decir: Dime que me quieres. A partir de ahí su vida cambiará radicalmente. Tiene tanto miedo que se encierra en su casa y sucumbe ante una espiral de pensamientos paranoicos. La ansiedad se apodera de ella, y comienza a recelar de todo el mundo. 

Mientras la policía intenta averiguar la identidad del agresor, ella pasa las horas dentro de su casa, recibirá visitas de sus familiares que intentarán animarla y ayudarla, y se entretendrá vigilando a sus vecinos con sus prismáticos, un juego inocente hasta que se fija en un vecino concreto, un exhibicionista, cuyo comportamiento le resulta sospechoso. ¿Será su agresor? No será el único del que Bailey sospeche. Cada hombre de su entorno pude ser su violador.

La narración no solo se centra en la violación y en lo que Bailey siente después de la agresión sufrida. También pondrá el foco de atención en las relaciones personales, como en la que la protagonista mantiene con su hermano Heath, con su antiguo novio Travis, con otro hombre con el que mantiene actualmente una relación, o con sus hermanastros, hijos nacidos de las relaciones anteriores que mantuvo su padre, recientemente fallecido. Con estos últimos, la protagonista mantiene un litigio a causa de la herencia. Sin embargo, Claire, la hermanastra mayor, decide desmarcarse del conflicto familiar y opta por acercarse a Bailey, en estos momentos tan complicados para ella, para ayudarla y apoyarla. Claire, y su hija Jade, serán un gran consuelo para lo joven asustada y aterrorizada.

Bien, dicho esto, viene la pregunta: ¿Por qué digo que esta novela no ha sido lo que esperaba? Tratándose de una investigadora privada que sufre una violación, pensé que gran parte de la trama se iba a centrar en la investigación, oficial o extraoficial. Sin embargo, me he encontrado una novela muy reflexiva. Cuando Bailey decide encerrarse en su casa y no salir a la calle, temiendo que su agresor aparezca de nuevo, imaginando que cualquier hombre puede ser su violador, se pasa la mayor parte del día sola, a excepción de las visitas esporádicas de su hermano Heath, su hermanastra Claire o su sobrina Jade. Durante todo ese tiempo no deja de pensar de manera compulsiva en todo lo que le ha ocurrido y no para de hacerse mil preguntas. Esto es normal. El problema está en que esas reflexiones terminan por llegar a ser algo repetitivas y a ocupar una porción de novela que, a mi juicio, es excesiva. 

La novela tiene treinta y un capítulos. En el número siete empecé a desesperarme un poco porque seguíamos enredados en un bucle de emociones que eran muy útiles para conocer las sensaciones que experimenta la protagonista pero, al tratarse de un thriller, yo reclamaba más acción. Y la cosa continúa de tal guisa, sin que comenzara a rodar lo que realmente me interesaba, ¿quién es el agresor? De ahí que, en el capítulo doce anotara que me estaba costando avanzar, porque esa acción que esperaba no terminaba de arrancar. Por suerte, la novela cuenta con abundante diálogo y eso, ya sabéis, agiliza mucho la lectura

En líneas generales, mi interés por el desarrollo de los hechos se ha mantenido bastante plano. Tan solo, a partir de la página 162 (la novela tiene 381), empecé a percibir algo de movimiento, pequeños picos en esta línea que dibujaba mi interés. Y en cuanto al desenlace, siete capítulos antes del final ya imaginé qué papel jugaba un personaje en concreto, sospecha que se materializó, aunque esta era solo una parte del final. Posteriormente, al lector le espera otra sorpresa y esa sí que no la vi venir. Me parece que la resolución de la trama está bien, a grandes rasgos, aunque sí me resultó algo abrupta. Después de tanta demora en en el meollo de la cuestión, hubiera preferido algo más de desarrollo en el desenlace. Así que, es una novela de la que esperaba más pero debo admitir que me ha entretenido. En estos días, insisto, a mí me basta con eso.

Ahora bien, hay un detalle que me ha sacado de quicio constantemente. Prácticamente en todos los capítulos hay una frase que se repite, una o dos veces, y es la siguiente: "El teléfono suena y pego un bote". Tal cual. La reacción de la protagonista ante el timbre del teléfono es más que compresible, teniendo en cuenta su estado nervioso, pero ¿hay necesidad de expresarlo del mismo modo cada vez? ¿No existen otras formas lingüísticas para dibujar la escena? Se repite tantas veces que llegué a mosquearme. Muy cansino encontrarse con esta expresión tantas veces. Desconozco cuál sería la frase original, pero me pregunto si el traductor se puede permitir alguna licencia que alivie la reiteración. No lo sé. Si alguien tiene conocimientos de esta materia, agradecería su opinión.

Con respecto a los personajes, de Bailey Carpenter sabremos que es una joven huérfana de veintinueve años, "lista, instruida, tenaz, metódica, ingeniosa y discreta", cualidades más que necesarias para ejercer su profesión. Es una mujer segura de sí misma, independiente y autosuficiente. Tuvo un novio, Travis, con el que rompió por un motivo que muy pocas personas conocen, y actualmente mantiene una relación con un hombre casado. Antes de la agresión, su situación sentimental era satisfactoria. Después, al sentirse más desvalida, también se tornará más vulnerable. No solo ha cambiado emocionalmente, sino que incluso su aspecto se ha deteriorado mucho.

"Antes, era bonita. Ojos grandes verdeazulados, pómulos pronunciados, las palas delanteras algo salidas, lo cual provoca que mis labios parezcan más gruesos de lo que son en realidad, pelo castaño largo y espeso. Ahora tengo los ojos empañados debido a las lágrimas que nunca cesan, y rodeados de morados; tengo las mejillas arañadas y huecas, los labios agrietados e incluso rotos debido a que me los muerdo, una costumbre que tenía de pequeña y que ahora ha vuelto. (...)". [pág. 21]

Uno de los puntos fuertes de la novela es el retrato psicológico del personaje. Tantas páginas dedicadas a su estado emocional, a sus miedos, terrores y reflexiones, permiten que el lector entienda perfectamente cómo se siente. Y, sin embargo, no me he sentido conmocionada por su situación. No he conseguido hacer míos sus miedos, su angustia, a lo que sumo que, en algún momento, me ha parecido que hace cosas fuera de lugar, totalmente ilógicas y no con motivo de su desequilibrio psíquico.

Del resto de personajes solo voy a destacar a dos. Su hermano Heath es la única familia auténtica que le queda a Bailey, tras la muerte de sus padres. Ambos están muy unidos y tratan de cuidarse mutuamente. Pero Heath es un tarambana, un actor que no tiene suerte y va dando tumbos de un lado a otro, dejándose arrastrar por el alcohol y las drogas, cuestiones estas que Bailey pasa por alto y perdona. Confieso que Heath no ha dejado de crisparme en toda la novela. Me ha parecido un personaje insufrible hasta el punto de tener ganas de cerrar el libro. 

En el lado contrario, Jade, la sobrina de Bailey y la hija de Claire. Me gusta este personaje porque aporta frescura a la trama. Es una joven que dice en todo momento lo que piensa y cuestiona todo aquello que los adultos se callan. Me ha parecido un personaje divertido que pretende destensar los momentos más angustiosos y que, a la postre, tendrá un protagonismo esencial en la trama.

Escrito en primera persona, con el objeto de reforzar la unión protagonista-lector, y empleando el tiempo presente para darle inmediatez a la trama, Alguien te vigila posee un estilo desenfadado y actual, para narrar una trama de suspense e intriga que, en algún momento recuerda a La ventana indiscreta (aquí nos hemos puesto de acuerdo muchos lectores), pero también a Copycat, en lo referente al escenario claustrofóbico. 

Como digo, ha sido una lectura entretenida sin más. En otras circunstancias, algunas de las cuestiones que planteo hubieran cambiado algo el sentido de mis impresiones, pero con el coronavirus por medio, cualquier relato que me ayude a olvidarme de él por un rato se convierte en una gran ayuda.

Como siempre, dejo el enlace de compra a Amazon pero ¡ojo, que en la web de la editorial lo venden a 5,95 €!




[Fuente: Imagen de la cubierta tomada de la web de la editorial]

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viernes, 24 de abril de 2020

EL ASESINO TÍMIDO de Clara Usón

El asesino tímido - Clara Usón | Planeta de Libros
Editorial: Seix Barral
Fecha publicación: enero, 2020
Precio: 18,00 € 
Género: Novela.
Nº Páginas: 232
Encuadernación: Rústica con solapas
ISBN: 9788467057713
[Disponible en eBook, Boslillo y Audiolibro;
puedes empezar a leer aquí]


Autora

Nació en Barcelona en 1961. Su primera novela, Las noches de San Juan, obtuvo el Premio Femenino Lumen en 1998. Con posterioridad, publicó Primer vuelo (2001), El viaje de las palabras (2005) y Perseguidoras (2006). En 2009 fue galardonada con el Premio Biblioteca Breve por Corazón de napalm (Seix Barral, 2009). Su siguiente novela, La hija del Este (Seix Barral, 2012), recibió el Premio de la Crítica, el Premio Ciutat de Barcelona y el Premio de la Cultura Mediterránea; "una novela bellísima" (A. Sofri, La Repubblica), "una subyugante mezcla de ensayo histórico y ficción" (Javier Cercas, El País), por la que Usón pasó a ser considerada como "una de las grandes escritoras europeas de nuestro tiempo" (Ana María Moix). Su más reciente novela, Valor (Seix Barral, 2016), confirma que su obra narrativa "da muestras de una solidez y un brillo cada vez mayores" (Alejandro Luque, El Correo de Andalucía)

Sinopsis

En la agitada trayectoria de Sandra Mozarovski, una jovencísima actriz del cine de destape supuestamente relacionada con las más altas esferas en la España de la Transición, y en el oscuro episodio de su muerte, que conmocionó a la sociedad española de los años setenta, Clara Usón encuentra resonancias de su propio proceso de autodestrucción y de la compleja relación que mantuvo desde niña con su madre, a la que rinde homenaje en esta novela.

Las reflexiones de Wittgenstein, Camus y Pavese iluminan una trama llena de intriga que gira en torno al asesino tímido que le da título, y que nos habla del sentido de la vida, de las esperanzas ciegas de la juventud y del relato que construimos como forma de supervivencia, a través de dos jóvenes convencidas de que el futuro les pertenece.

En esta brillante y conmovedora novela, Clara Usón, una de las escritoras de mayor prestigio literario en la actualidad, lleva a un punto de perfección y de madurez creativa los elementos presentes en toda su obra: los límites de la tragedia y la comedia, de la ironía y la ternura, de la documentación y la imaginación, con una escritura erudita e implacable, un tono desenfadado y un ritmo muy ágil. 


[Información tomada directamente del ejemplar]


Es difícil encuadrar este libro. No sabría muy bien si otorgarle la categoría de novela, a pesar de que figura bajo esa etiqueta en la web de la editorial. Sin duda, novela es, pero la definición se queda especialmente corta a juzgar por todo el contenido. En El asesino tímido, hay como una suerte de mescolanza, una combinación equilibrada de elementos que va desde la biografía, la de la actriz Sandra Mozarovski, de la que lo desconocía absolutamente todo, a la crónica social, con el retrato de una España que encaraba los últimos años de una dictadura y se adentraba hacia la Transición. Pero es que el lector también va a encontrar autobiografía, filosofía, ... y otras tantas cosas que, como digo, hacen imposible su clasificación. Y para tener la certeza de que no estamos equivocados, de que este libro es mucho más que una novela, pues ese ha sido el propósito de la autora, habrá que avanzar mucho en la lectura para encontrar lo siguiente:


"Yo también recelo de las abstracciones y, como antigua abogada, me repugnan las normas, no creo, por ejemplo, en la UNIDAD de la novela, pienso, como Cervantes, que la novela es "escritura desatada" y que en ella cabe todo, incluso el desorden, si tiene un propósito, pero hace ya unas cuantas páginas que me reconcome la conciencia, ¿cómo puedo justificar los saltos inapropiados de Sandra Mozarovski a mi madre?, ¿de mi madre a Wittgenstein?, ¿del rey a mí misma?, ¿sé a dónde voy?; ¿voy a algún sitio? (y si voy a algún sitio, ¿por qué doy tantos rodeos?), e intento convencerme de que este juego que me estoy inventando tiene unas reglas y una lógica:..." [pág. 124]

Adentrarse en El asesino tímido es dejarse llevar por los senderos que a Usón le parecen oportunos. Es cierto que de una cuestión se desplaza a otra que nada tiene que ver, o sí, porque, si lo piensas, dentro de esta estructura caótica, siempre hay un paso que conduce al siguiente.

En cualquier caso, pienso que es importante poner sobre aviso al lector. En esta novela hay muerte acaecida en extrañas circunstancias y un título que puede hacerte pensar en lo que no es. Usón no escribe en estas páginas una novela negra, no emprende una labor periodística para esclarecer los hechos que acabaron con la vida de la joven actriz, no va tras la pista del asesino, si es que hubo alguno. La vida y la muerte de Sandra es el hilo conductor que ensarta lo verdaderamente importante en esta novela, toda esa biografía, autobiografía, filosofía y retrato social del que os hablaba antes. Es más, voy a ir más lejos, me atrevería a decir que ni siquiera es hilo conductor, sino más bien excusa.  Pero vayamos por parte.

Su título, El asesino tímido, hace referencia a la definición que Pavese hizo del suicidio, "un asesino medroso" que arrebata vidas, la propia. Es esta una cuestión que se aborda desde diferentes puntos de vista y se retrata con ejemplos prácticos. Estremecedor es el relato de María y Michele, dos jóvenes que deciden acabar con sus vidas, dejándose arrollar por un tren, pues este mundo ha dejado de tener lógica para ellos. ¿Qué induce a una persona a quitarse la vida? Usón pone a nuestro alcance las reflexiones de filósofos y escritores como Camus, Pavese, Wittgenstein o Chéjov. Son esas meditaciones las que dan al libro ese toque filósofo-existencial que convierte el texto en algo más que una novela, más que un relato de unos hechos. Se ponen sobre la mesa cuestiones como la muerte, teorías y cavilaciones que corren en paralelo a la vida de Sandra y también, por qué no, a la vida de la propia Usón.

Pero la muerte siempre va unida a la vida y la pregunta ¿cuál es el sentido de la vida? aparecerá pronto. Nada más cruzar el umbral del libro encontramos lo siguiente:


"Un adolescente -o una adolescente, hablo por mí, de cuando lo era- no alberga duda: el sentido de la vida es el amor, el Amor con mayúsculas, y está bien que sea sí; si esa adolescente intuyera o adivinara que al hacerse adulta lo que le impedirá dormir por las noches no serán zozobras del corazón, sino apuros de dinero o inquietudes del trabajo, quizá perdiera el deseo o el interés en seguir viviendo." [pág. 11]

Y de la mano de ese adolescente que cree que el amor es lo único que nos justifica en este mundo, llegaremos a los acordes autobiográficos del libro. Clara Usón nos cuenta (aunque desconozco si hay algo de autoficción) su adolescencia, etapa que pasó enamorada de su profesor de esquí. Hasta Formigal viajaba toda la familia, cuando viajar implicaba embarcarse en un trayecto larguísimo por carreteras muy secundarias hoy. Nos contará también cómo eran sus padres, haciendo especial hincapié en la relación complicada que la unió con su madre, o cómo eran sus hermanos. Tengo que mencionar que las últimas páginas son un tanto desgarradoras, un relato en primera persona que cuesta trabajo digerir por lo autodestructivo, por el abismo que se abre a los pies de quien relata, mientras el lector intenta alargar la mano para asir a una Usón que cae al fondo del pozo. Las drogas, la rehabilitación, los psiquiátricos, siempre bordeando la idea del suicidio resulta un testimonio espeluznante, aunque insisto, desconozco la veracidad de los hechos. En cualquier caso, es reconfortante contemplar el papel que jugó la literatura en su propia vida.

Usón habla de su tiempo, de su época, una circunstancia que le permite igualmente describir cómo era su vida, la vida, en una España de cambios, centrándose en el cine de destape como símbolo de esa transición. Con un toque irónico desvela lo siguiente:

En las postrimerías del régimen de Franco, los españoles -algunos españoles, bastantes, no todos- reclamábamos con más y más fuerza y creciente insistencia la libertad de expresión; el régimen entendió que lo que queríamos era ver mujeres desnudas o semidesnudas, pechos, sobre todo, y así fue como a mediados de los años setenta del siglo pasado asistimos maravillados, casi incrédulos, a las primeras tentativas de apertura, y hubo una cascada de películas en las que la protagonista femenina a los diez segundos de su aparición en pantalla se abría la camisa, o se despojaba de ella sin ningún recato, y nos mostraba las tetas; la libertad era eso [...] [pág. 16]

Y entre todas esas mujeres que dejaban ver sus tetas en televisión estaba Sandra Mozarovski. Pero, ¿quién era realmente esta joven? Mira que he visto cine español de todos los tiempos pero reconozco que el cine de destape nunca me ha interesado, ni siquiera ese subgénero conocido como terror erótico del que encontramos buena muestra en la filmografía española de la época. Y con Sandra como compañera de viaje, me he embarcado en un intenso periplo de búsqueda, siguiendo la pista de esta joven de "belleza eslava; enormes ojos verdes, ligeramente rasgados, boca ancha de labios llenos, la tez pálida, una melena castaña abundante, lisa y larga", indagando en todas esas películas en las que participó hasta su prematura muerte, a los 18 años. 

Quien mató a Sandra Mozarowski? La amiga del rey
Dice Usón que la chica solo interpretó dos tipos de papeles: de "doncella inocente una y otra vez vejada, atada y asesinada por monstruos atroces, indescriptibles" o prostituta, y de todos esos largometrajes la autora hace un resumen del argumento, mencionando algún detalle curioso, no falto de cierta ironía. Haciendo referencia a diversos artículos y entrevistas que concedió a revistas como Hola!, Pronto o Diez Minutos, conseguirá hacer un retrato de la joven, lleno de incongruencias y sueños, los mismos sueños u otros distintos que tenía la imaginativa Usón. ¿Y qué extrañas circunstancias son esas que rodean su muerte? La cuestión es que nunca quedó claro si fue suicidio o asesinato. ¿Quién podría querer matarla? Y es ahí donde se desvela su supuesta relación con el rey Juan Carlos. Lo que permite a la autora meterse de ello en la monarquía de los últimos Borbones y elucubrar sobre esa otra muerte extraña que también salpica la vida del rey emérito.

Dudo que El asesino tímido sea una lectura para todos los públicos. Aunque la narración fluye, hay partes que me han gustado mucho más que otras -me sobra tanto Wittgenstein-, y pasajes que me han dolido o han despertado mi curiosidad más que otros. No ha resultado una lectura especialmente fácil pero sí interesante. A pesar de su brevedad, me ha llevado unos cuantos de días finalizarla, más que nada porque me he ido parando en todos los detalles de la vida de Sandra, y todas las películas que se mencionan en la novela. Creo que es un relato sincero y valiente, un ejercicio de auto-aprendizaje, de auto-aceptación o de recomposición de unos pedazos vitales, los de la autora, al tiempo que se recomponen los de la vida de Sandra.

Ah, por cierto. Me quedé de piedra al saber que Paco Martínez Soria era dueño de un burdel.


Películas mencionadas en El asesino tímido:

- El otro árbol de Guernica (Pedro Lazaga, 1969)
- Lo verde empieza en los Pirineos (Vicente Escrivá, 1973)
- El último tango en París (Bernardo Bertolucci, 1972)
- Emmanuelle (Just Jaeckin, 1974)
- El mariscal del infierno (León Klimovsky, 1974)
- La noche de las gaviotas (Amando de Ossorio, 1975)
- El colegio de la muerte (Pedro Luis Ramírez, 1975)
- Sensualidad (Germán Lorente, 1975)
- Las protegidas (Francisco Lara Polop, 1975)
- Los ojos azules de la muñeca rota (Carlos Aured, 1973)
- El hombre de los hongos (Roberto Gavaldón, 1976)
- Beatriz (Gonzalo Suárez, 1976)
- El espiritista (Augusto Fernando, 1977)
- Ángel negro (Tulio Demicheli, 1978)
- Pecado mortal (Miguel Ángel Díez, 1977)
- Tren especial de Hitler: el placer de los SS (Alain Payet, 1979)
- Cuando el cuerno suena (Luis María Delgado, 1975)
- La ciudad no es para mí (Pedro Lazaga, 1966)
- El turismo es un gran invento (Pedro Lazaga, 1968)
- Abuelo made in Spain (Pedro Lazaga, 1969)
- Abortar en Londres (Gil Carretero, 1977)
- Hasta que el matrimonio nos separe (Pedro Lazaga, 1977)




[Fuente: Imagen de la cubierta tomada de la web de la editorial]

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miércoles, 22 de abril de 2020

HOGAR (THRILLER - 2020)

Año: 2020 

Nacionalidad: España.

Director: Álex Pastor y David Pastor.

Reparto: Javier Gutiérrez, Mario Casas, Bruna Cusí, Ruth Díaz, David Ramírez, David Selvas, David Verdaguer, Vicky Luengo, Ernesto Collado, Mireia Rey, Aleida Torrent, Josep Maria Alejandre, Raúl Ferrer

Género: Thriller.

Sinopsis: Javier Muñoz era un ejecutivo publicitario de éxito pero, tras un año en el paro, él y su familia se ven obligados a dejar el piso que ya no se pueden permitir. Un día, Javier descubre que aún conserva un juego de llaves de su antigua casa, y empieza a espiar a la joven pareja que ahora vive allí. Poco a poco, Javier empezará a infiltrarse en la vida de los nuevos propietarios, decidido a intentar recuperar la vida que ha perdido… a costa de quien sea.

[Fuente: Filmaffinity]


Qué gran aliado está suponiendo Netflix en estos días de confinamiento. He visto por redes cómo la gente se recomienda series y películas, o cómo solicitan recomendaciones, para hacer más llevadero este encierro. Así que yo vengo hoy a aportar mi granito de arena, y lo hago con una película española que me ha parecido más que digna. Hogar, dirigida por Álex y David Pastor e interpretada por Javier Gutiérrez y Mario Casas, es una propuesta que no te debes perder y de la que es mejor no contar demasiado. Intentaré ser breve.  

Javier (Javier Gutiérrez) es un publicista en horas bajas. Supuestamente dejó su anterior empleo en una agencia importante del sector para buscar nuevos aires y retos, pero esto no es más que una excusa, tras la que oculta un despido. Ahora va de entrevista en entrevista. Lleva así un año, empeñado en la búsqueda de empleo, con la esperanza de encontrar algo que le impida tener que deshacerse de su ático de lujo y de su coche de alta gama. Sin embargo, la situación es cada vez más crítica y al final, no tiene más remedio que dejarse arrastrar. 

Casado con Marga, una mujer que lo apoya y lo anima en sus peores momentos, y padre de un hijo al que acosan en el colegio, la familia regresa a El Carmelo, un barrio en la Barcelona más humilde, donde tienen un pequeño piso en propiedad. Atrás quedan las magníficas vistas de la ciudad Condal que le ofrecía su ático, atrás quedan sus sueños y sus esperanzas. Ahora el lujo y el éxito se ha impregnado del olor a lejía que desprende su mujer, empleada como limpiadora en una tienda de ropa, mientras él se pasa las tardes en un curso de reciclaje empresarial, donde sólo coincide con perdedores. Sin embargo, un suceso casual lo lleva de nuevo a su antiguo piso. Allí descubrirá a la nueva familia que ocupa su antigua vivienda, y a partir de ahí trazará un plan para recuperar lo que ha perdido. No cuento ni una pizca más del argumento porque justo en el momento en el que Javier regrese a su antiguo barrio, el espectador irá de sorpresa en sorpresa.

Hogar la he visto un par de veces. En el primer visionado se escapan algunos detalles que se convierten en pequeñas fisuras cuando te sientas a verla por segunda vez. Pero, a grandes rasgos, este largometraje cuenta con una trama bien urdida, en la que asoma el desempleo, el alcohol, la pederastía y alguna lacra social más. Quizá hay un par de situaciones que me han parecido cogidas con pinzas, como la presencia de un perro ladrador que perturba los planes de Javier y que me ha parecido un aderezo innecesario, salvo por la intención de mostrar la crueldad del ser humano, o un accidente que queda en el aire, y sin investigar, algo que no termina de cuadrar.

Al margen de la trama, otro punto fuerte de este largometraje es su coherencia. Las reacciones de los personajes que me parecen creíbles y convincentes. Hay cierta lógica en el desarrollo de los hechos, incluso tratándose del plan  maquiavélico que dibuja Javier. Pero lo más potente de este filme es precisamente el protagonista, Javier, ese hombre amargado, que no soporta la felicidad de los demás porque él ha perdido la que le correspondía. Es un tipo manipulador, un viejo zorro que sabe qué camino coger y cómo ganarse a la gente para conseguir lo que se propone. En definitiva, la película te muestra cómo un publicista hogareño y familiar se puede convertir en un ser diabólico. 

En paralelo tenemos a Marga (Ruth Díaz), esposa fiel y comprensiva que se adapta a las circunstancias, hasta que comienza a percibir cosas extrañas en su marido. Díaz le da un toque desafiante a su personaje. Ya me lo pareció cuando interpretó a una policía en Adiós, precisamente con el mismo Mario Casas como compañero, otro film del que puede que os hable. Su personaje tiene un momento clave en la trama, aunque unas buenas cartas no siempre te hacen ganar la partida.

Tomás (Mario Casas) y Lara (Bruna Cusí) son la familia que ha ocupado el ático de lujo que abandonó Javier por la crisis. Es o era un matrimonio feliz porque, mudarse a este ático es lo peor que han hecho. A Mario Casas hay que alabarle que vocalice mucho mejor en esta película. Recientemente noto que ha mejorado en este aspecto. En realidad va mejorando también en otros asuntos porque va dejando atrás aquellos papeles de joven malote y rompe-corazones, y se acerca más a un hombre maduro, con las ideas claras. Admito que, para lo poco que me gusta como actor, en esta ocasión lo he visto bastante centrado, muy pegado a su personaje. , quizá sea porque he visto dos protagonizadas por él en el que se le nota, o al menos yo le noto, una mejoría al respecto. En este caso, me ha parecido.  

De Hogar, hay escenas que quedan en la retina. Un grifo que gotea como metáfora, un plano de Javier, de espaldas al espectador, mientras mira con fijeza la luz que desprende su microondas al calentar unos tristes macarrones con tomate. ¿Dónde habrán quedado aquellas cenas suculentas? O esos anuncios que emite un canal de televisión y en los que Javier queda embobado, que muestran vidas idílicas y felices, nada más lejos de la realidad. Javier entiende que ha estado vendiendo humo y que la felicidad se consigue con otros medios o quizá añora tanto esa vida que enseñan la publicidad que no le importa coger una senda peligrosa. 

Javier Gutiérrez es un grande. Nos tiene acostumbrados a interpretaciones fabulosas y en esta ocasión no se queda atrás. Su papel en Hogar lo obliga a meterse en la piel de un hombre que ha dejado de brillar. De publicista de gran éxito ha pasado a convertirse en un hombre "demasiado cualificado para los puestos que ofertan las agencias". Tras cada rechazo vive la frustración como si le acabaran de decir que su vida como actor se ha acabado, que ahora vienen otros jóvenes pisando fuerte, que su técnica ha quedado desfasada, y ya no convence a los espectadores. Es un actor que construye sus personajes con carne y hueso, que los hace creíbles, que los llena de matices. Su lenguaje gestual es casi más importante que el oral.

Hogar me ha gustado. Como digo, es cierto que hay algunas cosas que no convencen o sobre las que se pasa muy por encima pero, a grandes rasgos, es una película entretenida, bien interpretada y que te puede hacer disfrutar.




Tráiler:   




martes, 21 de abril de 2020

SORTEO "EL SECRET DE LA CASA DEL RIU" de Sarah Lark

Buenos días. Hoy toca ¡sorteo! Ya lo anunciaba en la reseña que hice de esta novela y que puedes leer aquí. Por circunstancias, cayó en mis manos un ejemplar de esta novela en catalán, bajo el título El secret de la casa del riu, y publicado por Rosa dels Vents. Dado que no hablo catalán me parece absurdo quedarme con este ejemplar, así que he pensado en sortearlo para alegrar un poco este confinamiento. ¿Qué os parece? Entiendo que, dadas las características del volumen, será un sorteo algo restrictivo, pero los que participen tendrán más oportunidades de llevarse la novela. ¿Y qué tenéis que hacer para participar? Muy fácil.

[puedes descargar la imagen aquí]

BASES

Requisito indispensable:

- Para participar, basta con ser seguidor de este blog. Tendréis que dejarme en comentarios la URL de seguidor. Con eso ya tendréis 1 punto.

Requisitos opcionales:

- Anunciar el sorteo en cualquier red social (Facebook, Twitter, Instagram,... ) mencionando o etiquetando a Lecturápolis. Tendréis que dejarme el link del anuncio en la red correspondiente. Aseguraos de que el link funciona correctamente. Por cada anuncio, conseguiréis 1 punto extra.

- Publicar una entrada en vuestro blog anunciando el sorteo. Tendréis que dejarme el link del post. Aseguraos de que el link funciona correctamente. Por cada anuncio, conseguiréis 1 punto extra.

- Suscribiros al canal de Youtube de Lecturápolis. Conseguiréis  1 punto extra.

Este sorteo es nacional. El plazo para participar finaliza el día 5 de mayo a las 23:59 horas. 

El libro lo enviaré yo al ganador o ganadora por correo ordinario. Sobra decir, que habrá que esperar a que finalice el estado de alarma para hacer el envío.

Bueno, espero que os animéis a participar todos aquellos que hablen o entiendan catalán. Esta novela es muy aventurera y cuenta con un bonita historia de amor. Venga, ¡a participar!  





lunes, 20 de abril de 2020

LA CHICA A LA QUE NO SUPISTE AMAR de Marta Robles

Editorial: Espasa
Premio Castellón Letras del Mediterráneo 2019
Fecha publicación: enero, 2020
Precio: 19,90 € 
Género: Novela negra.
Nº Páginas: 336
Encuadernación: Rústica con solapas
ISBN: 9788467057713
[Disponible en eBook;
puedes empezar a leer aquí]


Autora

Marta Robles, periodista y escritora, comenzó su carrera profesional en la revista Tiempo y desde entonces nunca ha dejado de trabajar en las publicaciones y cadenas de radio y televisión más importantes de España. Actualmente colabora en La Razón, La Gaceta de Salamanca, Espejo Público (Antena 3) y Está Pasando (Telemadrid). Además participa regularmente en mesas redondas, charlas y coloquios, así como imparte conferencias y realiza presentaciones por toda España.

Entre sus numerosos premios cabe destacar el TP de Oro, dos Antenas de Oro, dos de Plata, el Woman de Oro, el Premio Nacional de Comunicación o el Premio PR a la periodista más querida de Madrid.

Ha publicado siete libros de no ficción y nueve de ficción, entre los que destacan Luisa y los espejos (Premio Fernando Lara de Novela, 2013), A menos de cinco centímetros (finalista en el Premio Silverio Cañada de Novela Negra de Gijón, 2017) y La mala suerte (Premio especial de Aragón Negro y finalista de Cartagena Negra 2019).

Vive en Madrid, está casada y es madre de tres hijos.

Sinopsis

El antiguo reportero de guerra y ahora detective Tony Roures, cínico y sentimental, recibe la inesperada visita de su viejo compañero, Alberto Llorens, a quien creía felizmente casado con una rica empresaria de Castellón. La realidad es que tiene problemas en su matrimonio y lleva tiempo frecuentando el club de alterne más famoso de todo Levante. Allí conoció a Blessing, una joven nigeriana prostituida por una red de trata de mujeres, a la que se encuentra atada no solo por la deuda del viaje sino, además, por un ritual de vudú.

Tras serle detectado un cáncer de mama del que es operada chapuceramente, la joven se convierte en "mercancía estropeada" y es asesinada. Será entonces cuando Llorens comience a recibir terribles amenazas con distintos elementos de vudú y, asustado, recurra a su amigo. Roures inicia una peligrosa investigación, en la que poco a poco irá saliendo a la luz una trama criminal de una inusitada crueldad.

Tras los éxitos cosechados con A menos de cinco centímetros y La mala suerte, la autora da de nuevo en la diana al tratar un tema de tanto impacto social como la esclavitud sufrida por infinidad de mujeres, en su mayoría inmigrantes ilegales, atrapadas en las redes mafiosas de trata que operan en nuestro país.

La novela, con un texto de una espléndida calidad, incluye varios niveles de lectura: desde una superficie donde se desarrolla una trama endiablada, hasta un fondo que, como es característico en la autora, interpela al lector a través de unos personajes dotados de una ambigüedad moral irresistible.

[Información tomada directamente del ejemplar]


No había leído nunca una novela escrita por Marta Robles así que, enfrentarse por primera vez a un autor siempre conlleva un ligero riesgo. ¿Me gustará?, es una pregunta que suelo hacerme cuando me encuentro en tal situación. A ello hay que añadir que mi estreno con Robles ha sido con la tercera entrega de una serie, lo que complica aún más las cosas, porque te adentras en un relato que ya tiene background, con un personaje protagonista que acarrea cierta trayectoria. Sin embargo, y creo que esto ya lo comenté en la entrevista a la autora, que publiqué hace unas semanas (puedes leerla aquí), La chica a la que no supiste amar ha sido una lectura en la que no he encontrado ningún obstáculo para su total comprensión. El hecho de que su protagonista, el detective Tony Roures, asome a estas páginas arrastrando un pasado, no ha impedido que sea un personaje con el que se pueda empatizar, al que se pueda entender.

La chica a la que no supiste amar comienza con una escena dura, el asesinato a sangre fría de una mujer. Poco más sabremos de ella hasta que Alberto Llorens, amigo de Tony Roures, y fotógrafo que lo acompañaba en la época en la que el detective fue corresponsal de guerra, se presenta ante él. No cabe duda que a Llorens le ocurre algo grave. Presenta un aspecto desaliñado, desbocado, fatigado y nervioso. A través de él sabremos que la joven asesinada es Blessing, una chica nigeriana que ejercía la prostitución en un local. Fue en el club Cocoa, propiedad de un proxeneta apodado el Mula, donde Llorens la conoció e inmediatamente se enamoró de ella. Aunque está casado, quiso ayudarla y sacarla de la prostitución, comprando su deuda, pero le exigían mucho dinero. Luego, la chica enfermó. Le diagnosticaron un cáncer de mama y los propietarios del local se encargaron de llevarla al médico para la correspondiente intervención quirúrgica. Llorens no volvió a saber de ella durante dos meses hasta que, al ver la noticia del hallazgo del cadáver en una playa de Castellón, ha deducido que se trata de Blessing.  A ello hay que unir que el fotógrafo está siendo extorsionado y acusado por los esbirros del Mula de haber matado a la joven. Le exigen dinero, le dejan objetos repugnantes en la puerta de su casa, lo persiguen por la calle y le lanzan partes de animales. Le hacen creer que está haciendo vudú con él, que hacen rituales de magia negra para manipularlo. El miedo se ha apoderado tanto de Llorens que cree que, los extraños problemas de salud que sufre su mujer Ana, son provocados por la magia negra. Asustado y sin saber a dónde acudir, recurre a su amigo Tony para que investigue la muerte de Blessing y lo libere de sus extorsionadores.

Este es el caso principal al que se tendrá que enfrentar Roures, pero no será el único. De manera paralela, también tendrá que investigar la distribución de drogas adulteradas, que están poniendo en peligro a los jóvenes de la zona. Aunque se trata de un caso menor, también tendrá cierta repercusión en la vida del detective. En cualquier caso, es el mundo de la prostitución el eje central de esta novela. Y cuando digo mundo de la prostitución me refiero a una esfera que es mucho más amplia de lo que el ciudadano de a pie cree. La chica a la que no supiste amar nos va a mostrar la complicadísima vida que tienen estas jóvenes que se dedican a prostituirse. Veremos cómo algunas son vendidas por su propia familia, el viaje espeluznante que tienen que hacer desde África a Europa, los rituales a las que las someten para inculcarles el miedo y no denuncien a sus captores, los proxenetas, los locales al frente de los cuales suelen estar testaferros, las especulaciones inmobiliarias, las revisiones médicas a las que se someten a las jóvenes, las "mamis", los clientes,... En definitiva, la prostitución esconde un complejo entramado en el que están implicados todo tipo de profesiones y personas que, a priori, podríamos imaginar muy lejos de ese mundillo. Y todo esto queda reflejado en esta novela, reflejado y denunciado, a través de una trama que esconde escenas complicadas y duras de leer pero que, según nos contó Marta Robles en la entrevista, son un reflejo de la realidad. Y creo que, es ahí donde radica la fluidez de esta lectura, en la verosimilitud de unos hechos que son escandalosos, pero no están alejados de la realidad

Ahora bien, como novela negra que es, no puede faltarle el suspense y la intriga, bien aderezada por unos cuantos giros argumentales que no me esperaba, una cuestión de suma importancia a la que se añade unos personajes que no son siempre lo que parecen. Así que, al lector le esperan unas cuantas sorpresas en esta novela.

En cuanto a los personajes, los que hayan leído las entregas anteriores, tendrán una idea clara de Tony Roures. A mí me ha parecido un detective con sabor añejo. Me refiero a que, aunque no llega gabardina ni sombrero, hay algo en él que me recuerda a los detectives clásicos. Quizás sea su reloj Corto Maltés. Es un hombre entrado en años, con la sabiduría que da la vida vivida, con actos del pasado que hoy le provocan remordimiento, lo que lo convierte en un personaje muy humano.  Divorciado, lo veremos también en el plano más personal, pues desde la entrega anterior mantiene una relación con la jueza Carlota Aguado. Aunque hay diferencia de edad, se llevan bien, hay feeling y buena comunicación. Pero no es una relación sin más, un mero adorno de la trama, sino que también permitirá a la autora hacer una reflexión sobre el amor. 

Blessing es la joven nigeriana, una belleza de ébano junto a la cual viviremos el horror en el que se ha convertido su vida desde que abandonó su país. A través de sus recuerdos, la veremos sometida por su familia, que la vende a una red de trata de blanca. Saber cosas de su vida me ha revuelto las tripas en más de una ocasión y es que acostumbramos a apartar la vista de un asunto social que se nos antoja lejano pero que, aunque cueste creerlo, nos afecta a todos. Espeluznante ha sido el capítulo en el que se narra el viaje hacia Europa, el temor que les inculcan con los amarres de vudú, la soledad en la que viven constantemente. Y es que, para construir a este personaje, la autora ha mantenido conversación varias "Blessings" y es algo que se nota. Hay desgarro en la narración por lo que la trama afecta al lector y lo conmueve. Es la parte más dolorosa pero también la más viva de este relato.

Sobre Alberto Llorens mejor no os cuento nada. Es un personaje interesantísimo del que prefiero no desvelar nada.

Y luego están los personajes más secundarios pero que, en algún momento van a tener su parte de protagonismo como Ana, la mujer de Llorens, o el Mula, un tipo despreciable como los muchos que campan a sus anchas. Ahora bien, si hablamos de personajes habría que mencionar la ciudad de Castellón. La chica a la que no supiste amar ha recibido el galardón Castellón Letras del Mediterráneo 2019, pues la trama transcurre en esta ciudad y el lector puede hacer perfectamente un recorrido por sus calles y sus rincones. No obstante, la novela no solo muestra el lado más amable de la localidad sino también su parte más oscura, esa que existe en todas las ciudades, de las que su consistorio y sus ciudadanos no se sienten precisamente orgullosos pero que suponen una realidad a nivel nacional. 

Otra cuestión interesante a destacar es la presencia de la música, un recurso que ya usó la autora en entregas anteriores. La chica a la que no supiste amar hace un recorrido musical que va desde el regatón a la música pop y rock internacional, a través de temas musicales que tienen que ver con la trama o con los propios personajes, lo que redunda en la cercanía del lector. 

Como veis el tema principal de la novela es la trata de blanca y todo lo que ello conlleva, que la autora retrata con veracidad y crudeza, tal y como es ese mundo. Pero también se tocarán otros temas como el juego ilegal, el tráfico de drogas, el machismo, la mentira o el amor. A través de una narración fluida y directa, Marta Robles conecta al lector con una realidad desgarradora, tras la cual se encuentra gente muy poderosa que conocen perfectamente todo tipo de subterfugios.

En resumen, me ha parecido muy interesante el enfoque que la autora hace de la prostitución, a través de una joven que, no solo está lejos de su familia, que no solo está sometida a vejaciones y humillaciones sino que, además, está enferma, y eso la coloca en el ultimísimo escalón de una estructura negra y espesa. Así pues, La chica a la que no supiste amar me ha parecido una lectura entretenida con una importante carga de denuncia social, tan necesaria en los tiempos que corren.

Títulos mencionados en La chica a la que no supiste amar:

- Matria de Raquel Lanceros (Editorial Visor Libros)
- La sospecha de Sofía de Paloma Sánchez Garnica (Editorial Planeta)




[Fuente: Imagen de la cubierta tomada de la web de la editorial]

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