viernes, 29 de noviembre de 2019

LA DAMA DE URTUBI de Pio Baroja

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Editorial: Alianza
Colección. Alianza Cien.
Fecha publicación: 1993.
Precio: -
Género: Cuento.
Nº Páginas: 58 
Encuadernación: Tapa blanda.
ISBN: 9788420646738




Autor y sinopsis

Autor de una obra personalísima en la que conjugan maestría y amenidad, Pío Baroja nación en San Sebastián en 1872. Después de ejercer como médico durante algunos años, se dedicó por entero a la actividad literaria, escribiendo numerosas novelas, entre las que se cuentan El árbol de la ciencia, La busca y Aurora roja, y relatos que generalmente reflejan ambientes de Madrid o del País Vasco. En La dama de Uturbi la peripecia romántica se inscribe en el marco de la práctica de la magia y la brujería durante el siglo XVII en el País Vasco.

[Información tomada directamente del ejemplar]




En alguna ocasión, os he hablado de algún libro de la colección Alianza Cien. Por casa, andan algunos de estos libritos, de pequeño formato que, en su día, la editorial Alianza lanzó al mercado para acercar grandes nombres de la literatura a todo el público. La edición era muy sencilla y el precio muy económico, tan solo cien pesetas. Gracias a esta colección, he podido leer obras como El balneario de Carmen Martín Gaite o Los muertos de James Joyce, ambos títulos reseñados ya en este espacio. Y siguiendo la misma línea, he decidido acercarme a otro autor que tenía entre los pendientes.


Dado que es la primera vez que me leo algo de Pío Baroja, he optado por una obra corta, un cuento con una temática muy interesante. La dama de Urtubi narra las peripecias vividas por un grupo de hombres que quieren rescatar a Leonor de Alzate, sobrina de Tristán de Uturbi, y dueño del castillo de Uturbi, de un matrimonio desdichado. La muchacha es pretendida por el joven Saint-Pée, familia de pedigrí, que antaño fue rival de los Alzate y los Uturbi. El pretendiente es un truhán de padre y muy señor mío, un calavera que acostumbra a engatusar a las jóvenes para llevárselas al huerto. En el caso de la joven Leonor, el galán tendrá a su favor a doña Graciana de Barrenechea (la reina de los aquelarres) y a su marido. El matrimonio invita a la joven Leonor a la celebración de la noche de San Juan, aunque todo es un engaño pues, lo que doña Graciana pretende es llevarla a un aquelarre donde puedan confabular y convencer a la joven con negras artes. Sin embargo, otro enamorado entrará en juego. Miguel Machain, un muchacho de clase humilde pero con mucho mundo, intentará impedir que Leonor caiga en manos de Saint-Pée y, ayudado por amigos y soldados, rescatará a la joven de las garras del "demonio". 

La dama de Uturbi es, en realidad, una historia de amor pero, a su vez, es el vehículo para hablar de las prácticas de brujería que se llevaban a cabo en Navarra y el País Vasco durante el siglo XVII. Seguro que si menciono la palabra Zugarramurdi, todo cobra sentido en tu cabeza. Pero, Pío Baroja, más allá de centrarse en los hechos que adornan la historia de amor, hace un despliegue de datos que sirven para sustentar el relato. Dará todo tipo de detalles sobre la historia del castillo de Uturbi, sobre las rivalidades entre familias, sobre los procesos inquisitoriales, e incluso expone una curiosa reflexión sobre el cristianismo. Ahora bien, hemos de tener en cuenta que, el tema más sobresaliente después de la lucha por el amor de Leonor es la brujería. En este sentido, el autor menciona algunas peculiaridades de la cultura vasca y navarra que me han parecido muy interesantes. Empiezo señalando el papel que jugaban las sorguiñas - sacerdotisas de ciertos cultos, denominadas así en el norte de España pero que, en otras culturas, su figura tenía otras connotaciones. Aporta también Baroja información sobre el origen de la palabra aquelarre (Aquerra, macho cabrío) y cómo esta imagen ha sido venerada a lo largo de los siglos en las diferentes culturas. De igual modo, el autor hace un retrato de las supersticiones  y miedos del pueblo vasco, y su forma de enfrentarse a ellos.

Aunque es una lectura breve, no más de sesenta páginas, debo reconocer que no ha sido especialmente fácil. La obra está estructurada en nueve capítulos, de los cuales, los tres primeros me han resultado algo densos. A lo largo de los mismos, Baroja extiende las bases que forman parte de la estructura del relato. Ofrece mucha información que no terminaba de ver clara, ni entendía hacia dónde me quería llevar. Sin embargo, será a partir del capítulo 4 cuando nos adentremos verdaderamente en la historia. Y si bien es cierto que me costó conectar con la narración en esos primeros compases, debo aclarar que el grueso del relato fluyó con bastante más facilidad a partir de ese punto, despertando totalmente mi interés por una historia amorosa con toques nigrománticos de fondo. Al final, conseguí involucrarme por completo en la historia y disfrutarla.

La dama de Uturbi está contada por un narrador anónimo sin apenas presencia, el que figura en las páginas del prólogo y que tan solo se persona en la primera línea del texto. Ese narrador viene a recoger la conversación que tuvo con el médico de Yanci, localidad de Navarra. En dicho diálogo, el facultativo se hace eco del relato recogido en un libro que un cura, Duhalde d'Harismendy, le presta, tras conocerlo en la casa familiar de los Dasconaguerre en Uruña. Parece algo muy enrevesado pero en realidad, este pequeño cuento es la transcripción de lo que el médico de Yanci lee en el libro prestado por Duhalde. Lo demás son preámbulos y presentaciones.

Poco más puedo aportar sobre este cuento de Pío Baroja que, con una prosa sobria, parca y contenida, nos conduce a esas leyendas de brujas, aquelarres y machos cabríos para contarnos, en definitiva, una historia de amor. Por cierto, el desenlace es de esos de que siembran justicia.








 

[Fuente: Imagen de la cubierta tomada de la web de la editorial]

Puedes adquirirlo aquí:



jueves, 28 de noviembre de 2019

INÉS PLANA: 'He intentado que el lector sienta la ansiedad del suspense, de la intriga, y se vea obligado a seguir leyendo'

De Inés Plana empezamos a oír hablar en 2018, cuando publicó Morir no es lo que más duele. Su primera novela cosechó muy buenas opiniones y yo me quedé con las ganas de leerla. (Por cierto, hago un inciso para comunicar que han sacado esta novela en edición de bolsillo, a un precio más que razonable). Y algo menos de dos años después, la autora de Barbastro saca a luz lo que supone la segunda entrega de la saga, protagonizada por Julián Tresser, un teniente de la Guardia Civil que, en esa ocasión, tienen que enfrentarse a varias investigaciones a la vez.

Inés Plana visitó Sevilla hace unas semanas para promocionar Antes mueren los que no aman, y tuvimos la ocasión de sentarnos con ella a conversar.

Marisa G.- Inés, ya que es la primera vez que nos vemos y estamos con tu segunda novela, me gustaría saber qué te impulsó a escribir.

Inés P.- Pues es que no sé si la escritura nació conmigo, o yo con ella. Desde pequeña me gustaba escribir poemas, me gustaba mucho leer, incluso libros que no correspondían a mi edad. Para mí, escribir y leer ha sido siempre una necesidad, como algo que va pegado a mí.

M.G.- Es decir, que tú llevas escribiendo desde siempre pero empiezas a publicar ahora.

I.P.- Eso es. Hice muchos intentos pero hasta que no me sentí totalmente preparada, no me puse a escribir una novela.

M.G.- En enero de 2018 publicaste 'Morir no es lo que más duele' y ahora llegas con 'Antes mueren los que no aman'. Es curioso esto de tus títulos. Muerte, dolor y amor, como los tres pilares del ser humano.

I.P.- Es verdad. Muy buena observación. Me paseo por la condición humana y estos tres aspectos, estas tres grandes verdades, están presentes a lo largo de las dos novelas. La muerte es un elemento de la novela negra. El dolor forma parte de los personajes que están heridos y que tienen que sobrevivir a su propio padecimiento. Y en cuanto al amor, en la primera novela hay más bien desamor. Sin embargo, en esta segunda novela, dentro de la oscuridad de la trama, hay sitio para el amor y para la ternura. Digamos que hay luz.

M.G.- Estamos ante el segundo caso de un teniente de la Guardia Civil, Julián Tresser, tu personaje protagonista. Por suerte, la Guardia Civil comienza a tener protagonismo en las novelas, porque estamos muy acostumbrados a que en el género negro, sea la Policía la que lleve a cabo la investigación.

I.P.- Y todavía no tiene mucha presencia la Guardia Civil. El que abrió la puerta fue Lorenzo Silva, con su pareja de guardias civiles. Siempre me ha interesado mucho este cuerpo por sus peculiaridades, por su naturaleza militar. Hay un respeto reverencial entre los rangos y suelen tener relaciones muy frías entre ellos. Son cosas que tienen mucho atractivo literario. Además, nací y me crié en Barbastro (Huesca) y allí la Guardia Civil de montaña es toda una institución, que siempre ha salvado muchas vidas.

Cuando empecé a imaginar esta novela, lo que tenía claro era que el investigador tenía que ser un guardia civil. Me parecía que merecía la pena intentarlo, y he quedado contenta. Con la Guardia Civil, con tantas unidades como tienen, nunca se termina de aprender. Para mí ha sido un reto porque el protagonista es hombre, yo mujer. Además es un hombre bastante prepotente, solitario y taciturno, todo lo contrario a como soy yo. Al final, creo que Tresser ha adquirido eso que nos gusta tanto a los autores, personalidad propia. Casi vive al margen de mí.

M.G.- Pero Inés, ¿hay necesidad de leer la primera entrega de la serie?

I.P.- No, no la hay. Son dos novelas totalmente distintas, aunque protagonizadas por el mismo teniente de la Guardia Civil. Cualquier lector puede empezar leyendo esta y no le va a dar la sensación de que se está perdiendo algo. No quise poner ningún spoiler de la primera porque a mí tampoco me gusta leerlos. 

M.G.- Pero sí hay ciertas vinculaciones entre una y otra. 

I.P.- El protagonista es el mismo y todos los personajes que acompañan al teniente Tresser también, como el capitán Díaz Visedo o el cabo Coira. Además también está Adelaida, la psiquiatra, que ayudó en la investigación de la primera novela. Y por supuesto, Luba, la niña desaparecida. El resto de personajes son nuevos. Pero te diré que, a esos personajes que he rescatado de la primera novela, les ha pasado tantas cosas, sus circunstancias han cambiado tanto, que parecen totalmente nuevos. Ahora son muy diferentes a cómo eran en la primera novela.

M.G.- La historia transcurre en 2009 cuando la crisis económica está en su pleno apogeo. ¿Por qué ubicarla en esa época?

I.P.- Porque es una época histórica en nuestro país. Perdimos la inocencia y, desde entonces, no hemos vuelto a ser los mismos. Hubo mucha gente que perdió su trabajo y además no tuvo la posibilidad de recuperar otro. A los 52 años se convirtieron en parados de larga duración. También hubo personas que no pudieron hacer frente a su hipoteca y perdieron su casa. Todo eso cambió nuestra perspectiva. Nos marcó profundamente. Ahora somos más conservadores con el dinero. La crisis de 2009 me pareció un buen escenario para enmarcar esta historia, en la que una de las tramas, está muy vinculada con los recortes salariales a los empleados públicos.

M.G.- Es una novela compleja porque desarrollas varias tramas y todos los sucesos están muy diversificados.

I.P.- En la primera hice toda una trama única, aunque densa y compleja. Y en esta nueva novela, hay cuatro tramas conectadas entre sí. Unas tienen que ver con un accidente mortal y otras con la prostitución. Estas tramas forman parte del trabajo de Tresser, que lo lleva a diferentes escenarios. He intentado aplicar todo lo que aprendí en la primera novela y me he atrevido a entremezclar esas tramas, de manera que fluyan, sin crear ninguna confusión, para que creen mucha intriga y suspense, y el lector se lo pase bien leyendo. Yo he disfrutado mucho escribiéndolas, aunque es muy complicado hacer el encaje de bolillos necesario, pero eso va en el equipaje del escritor.

M.G.- También es interesante apuntar que ofreces una versión doble de los hechos. Hay sucesos que se narran desde varios ángulos.

I.P.- Así es. En algunos casos, el lector va un paso por delante del investigador. En otras ocasiones, el mismo hecho se ve desde dos puntos de vista, desde lo que uno cree haber visto y desde lo que realmente ocurrió. Me gusta jugar mucho conmigo misma, mientras escribo. Estos juegos dan mucha riqueza a la trama. Al complicar un poco la vida al teniente se la complico también al lector. He intentado que el lector sienta la ansiedad del suspense, de la intriga, y se vea obligado a seguir leyendo.



M.G.- Abordas muchos temas y algunos bastante espinosos, como la trata de blanca, la violencia de género, el narcotráfico y las mafias. Manejas un montón de asuntos sociales.

I.P.- Es lo que me pide la novela. Al ser del género negro, observo la realidad de manera crítica. No es una cosa que haya pensado antes de ponerme a escribir. Solo tenía claro que la crisis tenía que ser un personaje. A medida que van avanzando, las tramas van dirigiendo al lector por caminos y aspectos de la realidad. Con esto, procuro no desviar la trama sino incorporar a la misma, cuestiones con las que convivimos. Intento que nuestra realidad afecte a los personajes y los hago reaccionar, a la vez que hago reaccionar al lector. No juzgo a los personajes. Eso lo tiene que hacer el lector. 

M.G.- Has comentado antes que Tresser es un personaje muy taciturno y solitario. Me parece un hombre muy gris y oscuro, que arrastra mucho lastre.

I.P.- Sí, sí, arrastra mucho lastre emocional. No tiene familia, se ha quedado sin ella, y eso marca a cualquier persona. Tiene un pasado realmente trágico pero como guardia civil lo sobrelleva, lo soporta y digamos que intenta blindarse ante todo. Además, por su oficio, tiene que hacer frente a muchos lados oscuros de la vida. Sin embargo, en esta segunda novela, se descubre a sí mismo. Siente que es una persona capaz de dar amor y afecto, y la gran prueba de amor es lo que hace por Luba, la niña desaparecida. Así que, en esta segunda investigación, vamos a ver a un Tresser más evolucionado, que inicia una relación de pareja aunque, siendo tan solitario, le va a costar entender que cuando uno tiene pareja, hay que saber ceder. Sin embargo, Adelaida no se lo va a poner fácil porque a ella tampoco le gusta ceder. A veces, se produce un auténtico choque de trenes. Pero es interesante ver cómo él va a asumiendo ciertas cuestiones. 

M.G.- No es el único personaje atormentado. Esta es una novela muy coral y muchos de ellos padecen muchas amarguras.

I.P.- Sí, a muchos de ellos. Las circunstancias del capitán Díaz Visedo han cambiado y ya no es el mismo. El cabo Coira, que pasa las vacaciones de Navidad en Galicia, va a tener que enfrentarse con algo muy complejo y relacionado con su familia. Se enfrenta a un dilema porque siente que va a cometer una deslealtad tremenda con los suyos. Luego, Elsa, la actriz de televisión, está a punto de estrena una obra de teatro, pero le sucede algo inesperado y cruel sobre lo que va a tener que tomar una decisión. Según sea la opción que elija, estará dentro o fuera de la ley. En definitiva, son personajes sobrepasados por las circunstancias. Y serán los lectores los que tienen que valorar si sobreviven bien, si pasan la prueba o no.

M.G.- Los escenarios son dispares: Cieña, Uvés, Los Herreros,... Creo que todas estas localizaciones son inventadas.

I.P.- Efectivamente. Los Herreros en Palencia no existe, ni Cieña en la Costa da Morte. Son geografías imaginarias. No he querido singularizar a ningún pueblo con estos sucesos luctuosos que ocurren en la novela. Además, inventarme los lugares me da mucha libertad. Puedo inventar una localidad que sea mezcla de cuatro pueblos distintos. Las tramas nos van a llevar a Cantabria, a Palencia, a Galicia, a Madrid. Cada una de las tramas tiene su propio escenario. 

M.G.- Hablando de puntos geográficos, hay un guiño muy bonito a tu tierra, a Barbastro.

I.P.- Sí, me apetecía mucho hacerlo porque soy muy militante de mi tierra. Como vivo tan lejos de ella, la echo mucho de menos. El homenaje lo hago en una escena muy importante de la novela, en una comida en un restaurante que tiene mucha importancia en la trama, cuando Tresser se cita con otra persona y comen en un restaurante aragonés, donde hay platos típicos de mi tierra. Me ha preguntado mucha gente, pero ese restaurante, lamentablemente, no existe. 

M.G.- En cuanto a la documentación para desarrollar una investigación criminal con la Guardia Civil como cuerpo implicado, ¿qué me puedes decir?

I.P.- Tengo un asesor. Germán es sargento de la Guardia Civil y me asesora en los procedimientos. Le mando whatsapp, quedamos, hablamos, y le voy preguntando por todas las dudas que me surgen. Él tiene mucha paciencia conmigo y es muy generoso al prestarme tanta ayuda. Por eso es una de las personas a las que dedico la novela. 

M.G.- Y entiendo, Inés, que habrá tercera entrega.

I.P.- Sí, ahora mismo estoy con un ensayo de un primer capítulo. Aunque también estoy con la promoción de esta novela, si no escribo, me pongo de mal humor.

M.G.- (Risas) Es una terapia. Gracias Inés por compartir este momento. Espero poder verte con la tercera entrega.

I.P.- Eso espero yo también. Gracias.



Sinopsis: En las Navidades de 2009, con un país aplastado por la crisis, una funcionaria de la Seguridad Social muere al ser empujada violentamente contra una cristalera. Quien lo hace es una joven que huye del lugar sin dejar rastro. Este es el caso que investiga Julián Tresser, teniente de la Policía Judicial de la Guardia Civil, cuando surge la primera pista fiable sobre el paradero de Luba, una chiquilla de doce años que desapareció misteriosamente dos años atrás.

Desde entonces, Tresser ha buscado desesperadamente a esa niña que no es su hija pero que debería serlo. No imagina que la pequeña ha escapado del sórdido mundo de la prostitución en la que la habían confinado. El azar la lleva a esconderse en una casa en un pueblo perdido donde dos mujeres parecen ocultar un secreto inconfesable que podría arruinarles la vida. Luba debería pedirles ayuda, puesto llega herida hasta allí, pero los abusos que ha sufrido le impiden confiar en nadie. Esas circunstancias, caprichosas y crueles, no se lo van a poner fácil al teniente, pues, a la vez que busca a la niña, deberá elegir entre la responsabilidad que conlleva su oficio y la fuerza de los vínculos de sangre.


Tras el éxito de Morir no es lo que más duele, Inés Plana sumerge al lector en una trama vertiginosa por la que transitan personajes atormentados y complejos y en donde el teniente Tresser se someterá a un dilema moral que pondrá a prueba sus convicciones.

Puedes empezar a leer aquí.

miércoles, 27 de noviembre de 2019

CORTOMETRAJES IX

Acostumbro a hacer un post de cortometrajes dos veces al año. El último fue en el mes de mayo, así que toca indagar en la web Cortos de metraje, a la búsqueda de una selección de piezas breves, representativa de los distintos género. Como ya ocurrió en el post anterior en el que os hablaba de esta web, he seleccionado ocho piezas en total, dos por cada género -drama, terror, comedia e intriga-. ¿Vamos allá?


DRAMA

Una noche con Juan Diego Botto (2018). Sinopsis: Cristina lleva enamorada de Juan Diego Botto desde que vio "Historias del Kronen". Ha tenido que esperar veinte años, pero esta noche parece que por fin se va a hacer realidad su sueño erótico. Sin embargo, Juan Diego Botto tiene aspiraciones un poco más utópicas que una simple noche de sexo. No es nada personal; es sólo que a él le cuesta concentrarse en lo trivial mientras haya un solo ser humano sufriendo en el planeta.

Absolutamente genial. Sobre una base humorística, se asientan reflexiones de enorme envergadura. Juan Diego Botto aprovecha cualquier detalle de una conversación trivial para poner sobre la mesa ciertas problemáticas del planeta: Sida, guerras, ablación,... Lo cómico radica en que Botto le arruina la noche a Cristina, con esas conversaciones tan poco adecuadas para una cita con la que la chica lleva soñando toda su vida, pero la intención de este corto que, no es nada humorístico, a pesar del planteamiento inicial, es poner sobre la mesa la gravedad de ciertos hechos que se viven en el mundo, mientras este sigue girando como si tal cosa.

Tanto Juan Diego Botto como Cristina Soria están fabulosos.


Director: Teresa Bellón y César F. Calvillo.
Guión: Teresa Bellón y César F. Calvillo.
Reparto: Juan Diego Botto, Cristina Soria y Víctor Clavijo.
Duración: 11'
País: España.

Lo puedes ver aquí.


Uno (2018). Sinopsis: Un teléfono móvil dentro de una bolsa hermética suena en medio del mar.

IMPRESCINDIBLE VER ESTE CORTOMETRAJE. Lo pongo en mayúsculas y lo resalto, para que no se os pase. Con una sinopsis tan sencilla, la trama esconde una historia desgarradora. En tan solo once minutos, se te forma un nudo en la garganta que no vas a poder tragar. 

No voy a añadir nada más porque sería romper el efecto que causa este cortometraje. Las cosas cambian mucho según el punto de vista desde el que se mire. Estamos ante un cortometraje que aborda un tema de actualidad y que muestra cómo la mentira piadosa es, a veces, el único y último recurso que nos queda.

Al propio Pedro Casablanc, protagonista del corto, se le nota la angustia en el rostro.


Director: Javier Marco.
Guión: Belén Sánchez-Arévalo.
Reparto: Pedro Casablanc y Manuel Toro.
Duración: 10'
País: España.

Lo puedes ver aquí.


INTRIGA

Servicio de habitaciones (2016).  Sinopsis: Marta y Sergio, una pareja de amantes, se disponen a disfrutar de un fin de semana lleno de pasión escondidos en la habitación de un hotel cualquiera. Pero por un extraño mensaje guardado en su contestador automático descubren que alguien les ha estado esperando.

Marta y Sergio pagan su infidelidad a un precio muy alto. La sorpresa que les guarda el hotel al que han decidido escaparse juntos para pasar un fin de semana, tendrá un final muy trágico. Mientras Sergio toma una ducha, Marta escucha un mensaje en un contestador que le advierte que no abra la puerta al servicio de habitaciones. Y a partir de ahí, el suspense está servido. 

La historia parte de una buena premisa pero el detalle del contestador en una habitación de hotel no convence. Y precisamente es ese pequeño artilugio el que encierra la clave de los hechos que se van a suceder, así que, mal. Sin embargo, me ha gustado mucho la dirección y la breve interpretación de Assumpta Serna.


Director: Saúl Gallego.
Guión: Roberto Márquez.
Reparto: Anna Coll, Assumpta Serna, Alejandro Arestegui, Miguel Berlanga.
Duración: 10'
País: España.

Lo puedes ver aquí.


Estocolmo cortometraje cartel posterEstocolmo (2008).  Sinopsis: José Luis es un constructor corrupto que lleva una doble vida sin que su familia lo sepa. Una mañana, a la salida de un after, le espera una sorpresa en el maletero de su coche.

A pesar de que no tiene muy buena crítica, Estocolmo es un cortometraje que me ha gustado bastante. Como dice la sinopsis, José Luis es un tipo deleznable. Putero y cocainómano, es el cabeza de una familia desmembrada. La mujer va a su bola y a su hija de veinte años la ve únicamente cuando necesita dinero. Un día, al salir de un after, su camello le tiene preparado una sorpresa, solo que al final, la sorpresa no se la llevará José Luis.

Por fin, un papel distinto de Adriana Ugarte. Debo reconocer que me ha gustado mucho en su vis más perversa.


Director: Miguel Larraya.
Guión: Miguel Larraya.
Reparto: Ginés García Millán, Adriana Ugarte y Nicolás Belmonte.
Duración: 14'
País: España.

Lo puedes ver aquí.


TERROR

Hermanas (2019). Sinopsis: Trasmoz, 1969. Tras el suicidio de su marido, Cristina se obsesiona con la idea de que una de sus dos hijas practica la brujería y podría tener algo que ver con la muerte de su padre. Tras meditarlo durante algún tiempo toma la decisión de erradicar el mal que cree que anida en su interior.

Trasmoz es un pueblo de Zaragoza alrededor del cual circulan múltiples leyendas. Basta con echar una ojeada a San Google para encontrar diversos artículos que te hablan de brujería y de aquelarres. En este caso, el cortometraje se centra en un asesinato familiar. Una madre vive con sus dos hijas pequeñas -Anna y Claudia- en el pueblo de Trasmoz, en una casona apartada del vecindario. La madre teme que Claudia esté haciendo lo que no debe, aunque Anna no es ningún angelito. No hay nada en el corto que nos esclarezca por qué motivos la madre tiene sospechas, solo intuiremos algo en los créditos, cuando aparezcan editados sobre una imagen que muestra un tabla de ouija y a las niñas practicando con ella. Tras consultarlo con un cura, la madre intentará poner remedio, sin prever un final que a mí se me ha quedado en el limbo. No obstante, considero que está muy bien rodada, con una división en capítulos que estructura de forma adecuada la trama. Además, cuenta con una banda sonora espectacular, muy intensa, y es un acierto que no se muestre todo el horror que ocurre en esa casa, porque lo que se intuye es más terrorífico que lo que se muestra. 

Aunque apunta maneras, no es el corto de terror más conseguido. Ya he visto algún que otro trabajo de este director, y me ha pasado prácticamente igual. En Hermanas quedan muchos flecos en el aire, algunos que resultan necesarios para entender el drama al que se enfrenta la madre, y otros que son imprescindibles para cerrar el corto de manera redonda. 


Director: Carlos Marbán.
Guión: Carlos Marbán.
Reparto: Marian Garrido, Susana Marroig, Lucía Castillo.
Duración: 12'
País: España.

Lo puedes ver aquí.


Ruidos en la noche cortometraje cartel posterRuidos en la noche (2018). Sinopsis: Ruidos en la noche es un programa de sucesos paranormales. En este episodio cuenta la experiencia de dos hermanos, con un ente de otra dimensión, que habita su casa desde hace años. Además, el equipo de Ruidos en la noche, realizará una investigación intensiva para tratar de averiguar qué es lo que está ocurriendo en esta casa encantada.

Cortometraje basado en hechos reales.

A cuadros me quedé cuando vi este cortometraje. Estamos ante un falso documental. Ruidos en la noche es un programa de fenómenos paranormales, algo así como Cuarto Milenio, conducido por Paco Jiménez, un licenciado en parapsicología que ya de por sí da miedo. El programa visita la familia de los Contreras, en concreto, centrará el programa en las declaraciones de dos hermanos, Álvaro y Lucía. Ellos alegan que en su casa siempre se han escuchado muchísimos ruidos, como chirridos, y a veces han observado algunos muebles cambiados de posición. El programa realizará una investigación, colocando cámaras y micrófonos para captar todo lo que ocurre en la casa durante la noche. Efectivamente algo descubren.

Pero si digo que este cortometraje, encuadrado dentro del género de terror, me ha dejado a cuadros es porque a mí, más que miedo, me ha dado por reírme. Conste que, al inicio del documental, se nos informa que los acontecimientos descritos se basan en hechos reales, contados por testigos directos, aunque algunos nombres han sido cambiados. Pues bien, si esto es verdad, no comprendo como todo el cortometraje tiene un tufillo a comedia totalmente fuera de lugar. El problema no está en la historia paranormal sino en la forma en la que está contada, que me ha parecido penosa.

Por otra parte, los actores que interpretan a los hermanos Contreras, lo hacen tal mal, que su temor no resulta bajo ningún ángulo creíble. 


Director: José Ruiz Anaguru.
Guión: José Ruiz Anaguru.
Reparto: Fran Campos, Laura Ávila, Lolo Martín, Catalina Baeza, Serguio Manuel Sánchez.
Duración: 12'
País: España.

Lo puedes ver aquí.


COMEDIA


Eutanas, S.A. (2013). Sinopsis: ¿Quiere morir del mismo modo que su ídolo musical? ¿Imitar la muerte de esa escena memorable de la gran pantalla? Eutanas, SA. ofrece el descanso eterno para aquellos que desean, por necesidad o capricho, poner punto y final a sus vidas, de un modo legítimamente espectacular.

Un hijo, una nuera y un nieto quieren deshacerse de la abuela. Para ello contratan uno de los servicios de la empresa Eutanas, S.A, para que la anciana pueda, al menos, elegir cómo morir. Sin embargo, la abuela no está dispuesta a abandonar este mundo tan pronto.

Este me ha parecido divertidísimo. Una de esas historias en las que todo se vuelve en tu contra. Y es que la justicia existe. 

Fabulosa, como siempre, Amparo Baró.


Director: Victor Nores.
Guión: Victor Nores
Reparto: Amparo Baró, Balbino Lacosta, Alba Ferrara, Mario Alonso.
Duración: 10''
País: España.

Lo puedes ver aquí.



Cariños (C)Cariños (2018). Sinopsis: En un tórrido día verano una pareja habla sobre el futuro de sus hijas y proponen un juego comprometido.

La trama de este cortometraje es tan simple que dar muchos detalles de la historia no resulta conveniente. Solo diría que, en una relación de pareja, la sinceridad no siempre es buena cosa. 

Elisa Lledó, una cara conocida de Vaya semanita, tiene un vis irónica muy acusada y resulta divertido verla, en sentido figurado, devolver pelotas de un raquetazo a su marido.

Es un corto que comienza muy bien, con un buen planteamiento, pero se desinfla un poco a medio recorrido.


Director: Pedro Moreno del Oso.
Guión: Pedro Moreno del Oso.
Reparto: Rodrigo Sáenz de Heredia y Elisa Lledó.
Duración: 8''
País: España.

Lo puedes ver aquí.



Y hasta aquí los cortometrajes de hoy. Como digo siempre, es increíble la capacidad que tienen algunas personas a la hora de contar historias en apenas tres minutos. La web está realmente bien, así que si te gusta el género, puedes darte un paseo y buscar tu categoría favorita. 

De igual modo, si eres cineasta, puedes subir tus cortos.


 

martes, 26 de noviembre de 2019

PEDRO PLAZA SALVATI: 'Todavía queda mucho por descubrir de la literatura venezolana'

Tanto por descubrir. La literatura pone al alcance de los lectores nombres que siembran el planeta, hombres y mujeres de cualquier punto de este mundo, capaces de construir historias valientes, evocadoras, intimistas, veraces, cotidianas, amenas,... Siempre digo que ahí radica lo maravilloso del universo editorial, en la posibilidad que buscar y hallar, de topar y encontrar. No conocía Pedro Plaza Salvati, venezolano de nacimiento pero afincado en Barcelona no hace tanto tiempo. Escritor de cuentos, novelas y relatos, llega a España, de la mano del sello Kalathos para contarnos la historia de Andrés y Cristina, un matrimonio venezolano que ha estado residiendo durante un tiempo en Nueva York. Sin embargo, todo toca a su fin y la pareja tendrá que regresar a Caracas. 

Hace unas semanas Pedro Plaza Salvati visitó Sevilla para presentar esta última novela, Broadway-Lafayette: El último andén, y tuvimos la oportunidad de conversar con él.

[Fuente: Twitter Pedro Plaza]
Marisa G.- Pedro, la primera pregunta corresponde a una curiosidad. En el año 2017, ganas el Premio Transgenérico. ¿En qué consiste este premio, porque puedo entender el término pero nunca había conocido un premio de este tipo?

Pedro P.- Es un premio de la Fundación para la Cultura Urbana en Venezuela. A pesar de todo lo ocurrido en mi país durante los últimos años, este premio ha sabido mantenerse en el tiempo. Hoy en día es el más sólido en Venezuela. Y lo de transgenérico tiene que ver con la posibilidad de poder concursar con cualquier tipo de género. No es un premio de novela, o de poesía, o de relato. Es un premio de todo. Así que se puede competir con una obra de cualquier género o incluso, con un libro que sea un híbrido, una novela que parezca ensayo, o un libro de narrativa escrita en prosa poética. De hecho, se fomenta que sean textos experimentales. 

A los ganadores de un año le piden que sea jurado de la edición siguiente. Cuando me tocó a mí, descubrí lo difícil que es evaluar todas las obras porque tuve que leer poesía, ensayo, cuentos, novelas, todos los géneros o una mezcla de todos ellos. Doscientos veinte manuscritos. Un premio difícil de otorgar.

M.G.- Es muy curioso porque creo que en España no hay un premio de estas características. En cualquier caso, sé que has tocado varios géneros pero declaras que cada vez te sientes más incapacitado para escribir cuentos. ¿Por qué?

P.P.- Mi primer libro, 'Decepción de altura', fue un libro de cuentos. No siempre ocurre así, pero es habitual que uno empiece por los cuentos cuando se inclina hacia la narrativa. Sin embargo, en aquel libro de cuentos ya se percibía mi propensión hacia el entramado novelesco, porque estaban conectados por algunos temas y personajes. Un personaje secundario y plano de un cuento saltaba al siguiente como personaje principal. De todos modos, son cuentos que se pueden leer de forma autónoma.

Si declaro mi incapacidad es porque no siento que ahorita haya una propensión en mí para desarrollar cuentos. Me siento ahora mucho más cómodo con la novela, o con la crónica, o incluso con los textos híbridos. Ahora mismo no me nace el cuento, además de que es un género muy difícil. Es un entramado de relojería y se emparenta mucho con la poesía, por la depuración del lenguaje.

M.G.- ¿Esta es la primera vez que publicas en España? 

P.P.- Sí, sí, aunque ya he aparecido en un par de antologías.

M.G.- Y lo haces a través de la editorial Kalathos, un sello venezolano pero que también se ha afincado en España. ¿Crees que la literatura venezolana actual ocupa el lugar que le corresponde en España?

P.P.- Kalathos es una editorial de capital venezolano pero funciona como editorial española, solo que, como punto de arranque, tomó muchos autores venezolanos. Algo similar hizo la editorial Candaya, tiene sede en Barcelona. Creo que hay mucha y buena literatura venezolana. Quizá lo que se conoce más en España es la poesía venezolana, porque se ha publicado mucho y ha tenido mucha presencia en los medios españoles. En cuanto a narrativa, se está empezando a dar a conocer. Por ejemplo, a Rodrigo Blanco lo publicó Alfaguara en España, ha ganado el premio al libro extranjero más importante en Francia y acaba de ganar la Bienal de Novela Mario Vargas Llosa en México. Es un autor que sí se está proyectando actualmente en España. Luego también está Karina Sainz Borgo con 'La hija de la española', y Juan Carlos Méndez Guédez, que lleva mucho tiempo batallando para entrar en las altas esferas de la literatura española, ha publicado buenos libros y ha ganado varios premios. Todavía queda mucho por descubrir de la literatura venezolana.

M.G.- Bueno Pedro, háblame un poco de esta novela. Según dice la nota de prensa, el lector va a encontrar extorsiones, intentos de secuestros, desapariciones, pero todo mezclado con una historia de amor. ¿Qué nos puedes decir?

P.P.- Es una historia de amor pero también de horror. En la novela, hay dos polos. Por un lado, está Nueva York, y por otro, Venezuela. Es la historia de una pareja (Andrés y Cristina) que vive en Nueva York, donde ella hace un doctorado en literatura. Pero llega un momento en el que tienen que regresar a su país. En ese punto es cuando empiezan los problemas de la pareja, porque tienen que volver a Venezuela, un país con condiciones muy poco adecuadas. Quiero aclarar que no es una novela política pero sí hay descripciones de la realidad venezolana que se vive. Traté de no juzgar sino de mostrar. 

El marido regresa a Venezuela antes que la mujer, para preparar el apartamento que le ha prestado un hermano. Él lo está remodelando, con la ilusión de reencontrarse con la esposa pero, por un motivo y otro, eso no ocurre. Así que hay un ir y venir entre Caracas y Nueva York. En ese ir y venir, por un lado se retrata el horror neoyorkino, a través de la novela que la mujer está escribiendo, dentro de su doctorado en literatura. Ese libro trata sobre las minorías y ella está obsesionada con la mendicidad de Nueva York. La verdad, es que este es un tema que a mí me llegó a obsesionar también. Es un mundo subterráneo increíble. Los mendigos viven incluso dentro del metro, como en cuevas y casas pequeñas que construyen. Por otro lado, también está retratado la vida venezolana. Así que son dos mundos paralelos que van cayendo en ruina y van aprisionando al personaje, que lo va perdiendo todo.

M.G.- ¿Pero se podría decir que hay una reflexión sobre la inmigración-emigración? ¿O un análisis del porqué una persona se ve obligada a abandonar su país? ¿O lo que encuentra cuando regresa?

P.P.- No es una reflexión propiamente pero sí es cierto que el protagonista, cuando llega a Venezuela y asciende hacia Caracas, queda totalmente horrorizado por el declive de la ciudad. Venezuela ha sufrido un deterioro descomunal que ha propiciado que, a su vez, mucha gente se vaya. Como te digo, no es una novela política pero sí hay un retrato sin opinar sobre ese padecimiento en el cual se han visto muchos venezolanos, que han tenido la necesidad de irse sin querer irse. Los venezolanos que se han ido lo han hecho porque no tenían más remedio. Esto afectaba antes a los estratos medios-altos y ahorita alcanza a todos los niveles. Así que, el dilema de la emigración sí se ve. Cuando llega a Caracas, casi todos sus amigos se han ido. Incluso su propio hermano vive en Madrid. 



M.G.- ¿Y ese retrato de Venezuela que se ofrece en la novela, es actual? ¿La historia se ubica en nuestros tiempos?

P.P.- La historia tiene un tiempo bien específico. Comienza en junio de 2012, momento en el que la pareja tiene que regresar, aunque ella se queda un mes más en Nueva York.  De ahí en adelante, hay un salto cronológico de nueve meses, por lo que los hechos llegan a principios de marzo de 2013. Así que, se retrata la parte de Caracas en ese momento. De todos modos, en un par de veces el propio narrador adelanta lo que ocurrirá en el país más adelante.

M.G.- Entonces las dos ciudades tendrán mucho protagonismo en la novela, ¿cierto?

P.P.- Correcto. Hay capítulos dedicados a Nueva York, otros a Caracas y otros en los que se intercalan.

M.G.- Pero esta es una novela en la que no solo bailan los escenarios, sino también los narradores. 

P.P.- Sí, sí... El narrador en primera persona se ancla en Andrés. El narrador en tercera persona narra lo que ocurre con Cristina.

M.G.- He percibido que ese narrador en tercera persona está muy vinculado con la novela que Cristina está escribiendo. 

P.P.- Si, está muy relacionado con todo lo que a ella le ocurre y claro, también lo está con la novela que está escribiendo. 

M.G.- Cuando has mencionado que esta novela no es política, he recordado tus post en Twitter, que muchos sí tienen que ver con la política de Venezuela o la política de España. Vives en Barcelona actualmente y todos sabemos lo que está ocurriendo allí. ¿Cómo ves tú la situación?

P.P.- Bueno, para empezar, los venezolanos estamos enfermos de política y a veces no tenemos consciencia de que sobresaturamos a los que nos escuchan. Es curioso porque, hay autores venezolanos, de los que lees sus obras, y luego te asomas a su Twitter y te das cuenta que son súper radicales, de un lado y de otro. Intento no ser sectario y hay que decir que los autores que sobresalen en la literatura venezolana de las últimas décadas, ninguno está con el proceso revolucionario. No sé por qué, de este proceso, no han surgido grandes autores. La visión que existe de muchos autores venezolanos es la visión del opositor, si es que se puede llamar así. 

Sobre España, no tengo autoridad para opinar pero si veo algo de la cotidianidad en Barcelona, lo suelo comentar. Lo que pasa en Barcelona, tiene ciertas similitudes con Venezuela. No me refiero a los motivos de fondo, porque Venezuela es un país que ha caído en los peores niveles de condiciones económicas, de precariedad de vida,... La lucha venezolana es para tratar de salir de este estado de colapso y de ruina en el que se encuentra, donde el salario mínimo hoy en día es de 10 dólares, y la inflación ya ni se puede medir. Esta situación económica es horrorosa, pero en Barcelona, o en España en general, hay bienestar económico, hay estabilidad, libertad,... Yo vengo de un país donde las personas no se pueden expresar libremente, donde hay censura en la televisión y auto-censura, donde los medios no pueden imprimir en papel. Pero, ¿en qué me recuerda todo esto a Barcelona? Pues cuando se interrumpe la vida normal, cuando quieres tomar un autobús y no puedes porque hay manifestantes aquí, o están quemando basura allá. He ningún momento he sentido que mi vida estuviera en peligro y pasé por zonas bien convulsionadas pero, si te sientas en la sala de tu casa y escuchabas los disparos, parecen exactamente que estás en Caracas. Así como las diferencias de motivaciones son muy distintas -Caracas quiere salir de la miseria mientras que en Barcelona, una parte de la población quiere la independencia-, las ráfagas de disparos, las consignas, el helicóptero sobrevolando la zona, los gritos y el vandalismo,... eso sí recuerda a Caracas. Por otra parte creo que los bloqueos que hacen los independentistas, perjudican mucho a los que están a favor de la independencia pero son pacíficos. Es una situación bien complicada. 

M.G.- En cualquier caso, en este país estamos llegando a unos niveles irracionales. Tantas elecciones, una tras otra, los resultados que no nos sacan del atolladero, los intentos de gobierno que no salen, las declaraciones en un sentido que, con el tiempo, se vuelven hacia el lado contrario... ¿Cómo lo veis los que venís de fuera?

P.P.- Por ir a lo positivo, esta hostigamiento de tener que ir a votar una vez y otra, no es más que un reflejo de que las instituciones funcionan. Hay un respeto institucional. Como venezolano siento que España tiene una democracia muy sana, que funciona muy bien, tanto que llega a este grado de hilaridad, de tener que estar repitiendo elecciones tan seguidas, quizá producto de egos y de atrincheramiento y de ciertas posturas políticas, en vez de tener una actitud más a favor de la negociación.

M.G.- Y hablando de hilaridad, y regresando a la novela, ¿podemos encontrar humor en la historia de Andrés y Cristina?

P.P.- Hay situaciones que per se, son algo hilarantes. No me propuse hacerlo así pero, a veces, sí hay escenas que dan risa. En algún momento, un crítico me ha llegado a decir que no sabe si mi prosa es para reír o para ponerse serio. Y otra persona me dijo que el diálogo entre Jesús Cacique y Bigotes, dos personajes de la fauna caribeña, son muy divertidos. Ellos representan un retrato de la idiosincrasia de ese Caribe venezolano.

M.G.- Me han llamado la atención de los diálogos del matrimonio. Me han parecido muy creíbles. Usted suele decir que le gusta escribir historias muy pegadas a la realidad.

P.P.- Bueno, uno escribe cosas que luego son descubiertas por los lectores. A mí lo que me emociona es escribir sobre hechos que retraten la realidad. Hay distintos grados de manejo de la ficción. Te puedes sentar en tu escritorio e inventar, e inventar, llegando casi al límite de lo fantástico. No es algo que me anime como creador, me gusta más centrarme en la realidad porque es muy rica. De todos modos, cuando escribes tienes que echar mano de la invención para que todo cuadre y todos los mecanismos se engranen. Debe existir un grado de verosimilitud y coherencia.

M.G.- Para finalizar, hábleme del título de la novela. Intuyo que está muy relacionado con la parte de la historia que ocurre en Nueva York.

P.P.- Sí. Broadway-Lafayette es una estación de Nueva York. La pareja vive junto a esa estación, es la que más frecuenta y es en esa estación donde vive Scott, un mendigo canadiense con el que Cristina interactúa. El título refleja el simbolismo subterráneo, esa vida de destinos rotos que hay en el metro de Nueva York, unido a la vida de destinos rotos en Venezuela. Hay como un paralelismo. Broadway-Lafayette es como el último andén de la vida perdida de los neoyorkinos, pero a la vez es la última oportunidad para esa vida perdida de los venezolanos. 

M.G.- De acuerdo Pedro, pues te agradezco mucho este momento de conversación que hemos compartido. Te deseo mucha suerte con la novela.

P.P.- Gracias a ti por atenderme. 


Sinopsis: Nueva York y Caracas son los polos magnéticos de esta novela en las que Pedro Plaza Salvati ha unido sus dos vocaciones, la del fabulador y la del cronista. Caraqueños en Nueva York, escindidos íntimamente entre la necesidad de huir del desastre y la no menos perentoria de mantenerse fieles a su ciudad y a su pasado, los personajes de Pedro Plaza Salvati se asoman a los túneles de trastorno y miseria de la capital del primer mundo y al desmoronamiento, la confusión, la crueldad, de su propia ciudad siempre añorada a pesar del desastre. Una gran novela de personajes, hablas populares, destinos rotos, literatura y memoria. En las entrañas de ciudades tan modernas como Nueva York, entre la sordidez y la melancolía de los vagabundos, hay regiones imaginarias donde Orfeo todavía sigue las huellas de su amada. [Web editorial]